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LA ACTIVIDAD FÍSICA EN MUJERES MAYORES DE ETNIA GITANA Joaquín Piedra de la Cuadra Departamento de Educación Física y Deporte Universidad de Sevilla [email protected] Resumen El estudio que se presenta tiene por objeto dar a conocer los hábitos y creencias en práctica físico-deportiva de las mujeres mayores en un colectivo en situación de exclusión social, como es el caso de la etnia gitana. La metodología empleada ha consistido en entrevistas semiestructuradas a 10 mujeres mayores gitanas en dos zonas deprimidas de Madrid y Sevilla. Los resultados obtenidos muestran la baja tasa de práctica físico-deportiva de las gitanas mayores causada, en la mayoría de los casos, por la falta de educación deportiva durante su niñez, las enfermedades propias de la edad y las obligaciones familiares que en el caso de las gitanas se hace más acentuado. Es pues necesario continuar con investigaciones que ahonden en la situación de la actividad físico-deportiva en la vida de las mujeres mayores gitanas, así como propuestas de actuación adecuadas para este colectivo y que les sea atractivo. Palabras clave: actividad física, personas mayores, género, gitano, estilo de vida INTRODUCCIÓN La vejez es una de las etapas en el que el individuo sufre mayor número de cambios a los que se tiene que adaptar. Se producen cambios de tipo físico en el cuerpo de los mayores, de tipo social en las rutinas diarias que se habían desarrollado hasta entonces, y de tipo psicológico, caracterizado sobre todo por el aumento del porcentaje de personas con fases de depresión. Para Mosquera y Puig (2002), existen en la sociedad actual una serie de rituales de paso de la tercera edad. La jubilación, supone un desajuste que de un modo u otro debe ser resuelto para reconstruir la identidad de la persona. El tiempo, es consecuencia directa del anterior, al no tener que cumplir con las obligaciones laborales, los individuos gozan de más tiempo para dedicar a su ocio. El empobrecimiento económico, la menor disponibilidad de recursos económicos tras la jubilación plantea cambios y reestructuraciones en la vida de los mayores. La soledad, consecuencia de la marcha de los hijos del hogar familiar, la jubilación y la muerte de amigos y compañeros, supone en las personas mayores pasar cada vez más tiempo sin compañía. El deterioro físico, característico de la vejez, va provocando la imposibilidad de realizar tareas que anteriormente sí podían realizar. Por último, la muerte, fin ineludible de la vida, es un acontecimiento que va asociado a la vida misma. Las mujeres gitanas sufren de la sociedad española, por lo general, una triple discriminación: por su condición social, por la etnia a la que pertenecen y por ser mujer (Pérez de la Fuente, 2008). Según los estudios citados por Alfageme y Martínez (2004), 1013
la población de gitanos mayores de 55 años representa 5% del total, siendo de éste la mitad mujeres. 1. El deporte en la cultura gitana Existen diversos estudios sobre la práctica deportiva de colectivos marginales como presidiarias (Castillo, 1999; Ríos, 1987) o toxicómanos (García, Fernández y Solar, 1986), sin embargo hay muy pocas investigaciones sobre la práctica físico-deportiva de mujeres gitanas. El estudio llevado a cabo en Granada por Rebollo y Martos (1998) y el trabajo de Blasco (2006) con jóvenes gitanas son los únicos que analizan las prácticas deportivas de mujeres de etnia gitana. Sin embargo todo estudio que trate la cultura gitana debe ser bien contextualizada pues, si bien la cultura gitana tiene una serie de normas bien definidas, no todos los gitanos y gitanas siguen al pie de la letra dichas normas. En su estudio de las mujeres gitanas, Crespo (2001, p. 112) afirma que los gitanos consideran que la única meta de la mujer es el matrimonio y tener muchos hijos, a los cuales les trasmitirán sus principales costumbres y tradiciones. Por ello no es necesario proporcionarles ninguna clase de formación académica que les permita el acceso a toda clase de actividades, puesto que ya saben cuál es su rol. Ponen tal empeño en que sus hijas conserven su virginidad, como base para realizar un matrimonio válido según el rito gitano, que temen que todo contacto con el exterior, es decir todo lo que sea relacionado con sus costumbres, o bien salir de su círculo, puede perjudicarles en este sentido. Entre las personas de etnia gitana, los estereotipos de género adquieren particularidades propias. De los hombres se espera que sean “rudos, viriles, fuertes”, etc. De las mujeres gitanas se espera y valora la dedicación al cuidado de la familia y del hogar; dos tareas importantes en el rol de esposa y madre al que rápidamente acceden. En un estudio con jóvenes gitanas, Blasco (2006) afirma que las chicas muy temprano se responsabilizan ya de tareas consideradas generalmente como de adultos. Consecuencia de ello, las chicas van dejando de lado diferentes tareas para ellas secundarias, entre ellas el deporte. Continuando con el estudio de Blasco, esta autora afirma que las tareas preferidas de las chicas gitanas acostumbran a ser individuales y raras veces constituyen equipos para iniciar un partido. Pero si hay un ejercicio físico que, según manifiestan, las apasiona es el baile, que tiene una posición privilegiada en su jerarquía de preferencias. Aunque las chicas gitanas muestran gran interés por el cuidado de su imagen corporal, son pocas las que opinan que la práctica deportiva beneficia la estética de su cuerpo. 2. Práctica deportiva de mujeres mayores Como afirman Mosquera y Puig (2002), el interés de los hombres por el deporte es muy superior al de las mujeres. Y las actividades realizadas varían considerablemente en función del sexo, siendo el fútbol el deporte más practicado por los hombres y la natación en el caso de las mujeres. Poco a poco estas diferencias palpables van reduciéndose, entrando cada vez más las mujeres en la práctica deportiva. Sin embargo, hay muchas mujeres – sobre todo las mayores y las de clases sociales desfavorecidas – 1014
que no se autorrepresentan el propio cuerpo en situación deportiva (Puig y Mosquera, 2002: 103). Puig y Mosquera (2002) achacan la falta de interés deportivo de las personas mayores al efecto generacional, es decir, que la educación que recibieron cuando eran jóvenes no potenciaba la práctica de actividad física, sino que la práctica deportiva estaba reservada a los grupos sociales más favorecidos. La educación recibida es un aspecto clave para entender la práctica deportiva realizada por la personas mayores españolas (Martínez del Castillo, Rodríguez, Jiménez-Beatty y Graupera, 2005); en el último estudio realizado por García Ferrando (2006) sobre los hábitos deportivos de los españoles y españolas, se obtiene que el nivel de práctica en 2005 de la población con estudios superiores es del 54%, en tanto que solo se alcanza el 11% entre la población sin estudios formales. Del mismo modo ocurre al comparar las clases sociales, las clases con mayores recursos económicos son más activas (51% de la población) que las clases sociales más bajas (27%). 2. CONTEXTO DEL ESTUDIO El estudio se ha llevado a cabo en dos barrios marginales de las capitales de Madrid y Sevilla, concretamente en las zonas de Orcasitas y el Vacie respectivamente. El Vacie es el asentamiento chabolista más antiguo de Europa con más de 70 años de antigüedad, se encuentra situado al Norte de Sevilla, junto al cementerio. En él viven cerca de 200 familias de etnia gitana, en su mayoría sevillanas, pero también provenientes de Extremadura y Portugal. La venta ambulante y la recogida de chatarra son las ocupaciones principales de estos gitanos, que se agrupan en clanes, conservando unas fuertes estructuras familiares. Las familias subsisten con recursos limitados y en la mayoría de los casos con ayudas de los servicios sociales y de organizaciones no gubernamentales. El barrio de Orcasitas se encuentra situado en el distrito de Usera, al Sur de la Capital española, concretamente entre los distritos de Vallecas, Villaverde, Carabanchel y Arganzuela. Se trata de un barrio creado en la época franquista a partir de los flujos migratorios de personas afines al régimen del Sur de España y que en la actualidad tiene un cierto porcentaje de inmigrantes sobre todo latinoamericanos. Existe una población gitana que en sus inicios se asentó en chabolas, pero que en la actualidad se está integrando en el barrio y el chabolismo ha desaparecido. Los ingresos familiares del barrio son bajos y tiene una formación educativa baja. MATERIAL Y MÉTODO El problema ante el que nos situamos, es que no existen estudios que relacionen conjuntamente la práctica deportiva de mujeres mayores y el caso concreto de las mujeres de etnia gitana. Ante este problema científico planteamos como objetivo: 1015
- Analizar los niveles de práctica físico-deportiva de un grupo de mujeres mayores de etnia gitana - Estudiar los motivos o dificultades para práctica físico-deportiva de las mujeres de dicho colectivo. - Conocer las concepciones y creencias que en referencia a la actividad física tienen las mayores de etnia gitana. Una vez estudiada la problemática que nos incumbe, la hipótesis de la que partimos para este estudio es que existen muy bajos niveles de práctica físico-deportiva entre las mujeres mayores de etnia gitana en exclusión, motivado todo ello, por el propio bagaje cultural que poseen. La metodología de la investigación es de corte cualitativo empleando en la realización del estudio la técnica de entrevista semiestructurada. La muestra seleccionada han sido 10 mujeres de etnia gitana de los municipios de Madrid y Sevilla, en los barrios de Orcasitas y el Vacie respectivamente (Tabla 1). La edad de las participantes en el estudio oscila entre los 49 y los 67 años, siendo la edad media de 57 años. Hemos tenido que incorporar mujeres menores de 55 años que no son consideradas en la literatura científica como mayores, debido a que la pirámide de población de esta etnia es predominantemente joven. Los mayores de 55 años de la Comunidad de Madrid representan solo al 8,7% mientras que para la población en general es del 24,8% (Fundación Secretariado Gitano, 2008a). La selección muestral, dado el carácter exploratorio de este estudio, no es representativa en el ámbito estadístico y por tanto los datos obtenidos no son generalizables. El valor de nuestra aportación descansa en explorar lo que el deporte y la actividad física representa en la vida de un grupo de mujeres mayores de etnia gitana. G1 G2 G3 G4 G5 G6 G7 G8 G9 G10 Edad 54 63 62 67 57 49 50 60 62 57 Est. Civil Casada Casada Casada Casada Casada Casada Casada Casada Casada Viuda Hijos (Hijas) 6 (3) 5 (3) 6 (3) 8 (3) 9 (5) 9 (5) 7 (4) 10 (3) 15 (4) 6 (0) Nietos 10 9 11 20 20 16 5 4 22 23 Ciudad Madrid Madrid Madrid Sevilla Sevilla Sevilla Sevilla Sevilla Sevilla Sevilla Profesi ón Ama de casa Ama de casa Jubilad a Ama de casa Ama de casa Ama de casa Ama de casa Ama de casa Chatarr era Ama de casa Tabla 1. Descripción de las mujeres participantes Los temas tratados en las entrevistas (Anexo 1) versan sobre la práctica deportiva actual y en la niñez; los motivos para la práctica o no de actividad física; las dificultades que puede encontrar por ser mujer, gitana y mayor; los creencias sobre la actividad física y la salud que muestran; los conocimientos del deporte que tienen; las opiniones sobre la práctica física de sus hijas y nietas; la práctica del flamenco como bien cultural gitano. Las entrevistas han sido grabadas con una grabadora Olympus Digital Voice Recorder VN-2100PC y posteriormente transcritas en su totalidad para su análisis. 1016
RESULTADOS Las mujeres entrevistadas estaban todas casadas o lo habían estado, teniendo una media de 8 hijos y de 13 nietos por mujer. La gran mayoría no ha trabajado fuera de casa, excepto una que recoge chatarra y otra que ha trabajado como limpiadora. En lo que se refiere a la educación que han recibido, muchas no han asistido nunca a la escuela y las que lo han hecho, en torno a los 13 años lo abandonaban. Esta situación era creada muchas veces por la condición de vendedores ambulantes o incluso porque los mismos padres no querían que asistieran a clase. Ninguna de ellas ha practicado, ni practican, ningún tipo de actividad física que no sea el caminar o el baile. Los motivos que esgrimen para no hacerla son la falta de tiempo, la pereza, las enfermedades o porque no les gusta realizar actividad física. Sin embargo, según ellas, los gitanos varones siempre han practicado algún deporte durante la niñez: E - ¿Y por qué no lo ha hecho, porque nunca le ha gustado? G4 – Porque nunca he… los gitanos de antes eran burros E – ¿Sí? Pero ¿Ni hombres ni mujeres? o ¿los hombres sí que hacían? G4 – Para jugar, así al fútbol, eso sí. E – ¿Pero las mujeres no? G4 – Las mujeres no. Las mujeres eran para la casa, para lavar, para hacer las comidas, para barrer, para cuidar de casa. Estas discriminaciones que se daban cuando ellas eran jóvenes ya no existen según ellas. Cuando son preguntadas por si perciben que las mujeres tienen más dificultades para hacer deporte que los hombres responden que eso era cosa de los gitanos de antes, los de ahora ya no son así. Del mismo modo, tampoco perciben que exista una discriminación en la práctica deportiva por ser gitanas, muchas de las mujeres entrevistadas reconocen que ya no hay tantos problemas como antes para relacionarse con los payos, y que son iguales los gitanos que los no gitanos. Sin embargo, al ser preguntadas por la práctica deportiva de sus hijos y/o nietos se puede observar que en la mayoría de los casos aceptan como normal que los varones ocupen su tiempo de ocio con algún tipo de práctica deportiva, casi siempre el fútbol en la calle, mientras que en el caso de las mujeres, esa práctica deportiva desaparezca, muchas veces obligadas por las obligaciones del hogar. E - ¿Sus hijos practican deporte o han practicado deporte? G8 – Ninguno, el fútbol, pero por su cuenta ellos E - ¿Sólo los varones o también…? G8 – Los varones nada más, los varones 1017
E – Los varones solo, las mujeres no, ¿por qué? G8 – Porque están casadas tienen ya su apartamento y su marido Del mismo modo que no practican actividad física, no suelen seguir los eventos deportivos por los medios de comunicación a no ser que algún familiar lo esté haciendo, ni asistir como espectadores a eventos deportivos, ni si quiera cuando es algún nieto el que participa. A los únicos deportistas que recuerdan suelen ser futbolísticas de nivel y en ningún caso a mujeres deportistas. Todas ellas reconocen que su médico les ha recomendado que realicen actividad física para mejorar o mantener la salud. En cuanto a sus opiniones sobre los beneficios para la salud, la mayoría cree que la actividad física es buena para su salud y el cuidado del cuerpo. Estas opiniones contradicen los resultados obtenidos por Blasco (2006) en las afirmaba que las jóvenes gitanas no creen que la práctica deportiva beneficia la estética de su cuerpo. No obstante, en algunas gitanas sigue perdurando la creencia de que la actividad física está contraindicada en algunos supuestos, como las mujeres embarazadas y durante el periodo de la menstruación. E – ¿Para las mujeres embarazadas? ¿Usted le recomendaría a una mujer embarazada que hiciera deporte o le diría que no? G9 – Hombre, no, esto es malo, tanto correr el niño se menea y puede lastimar al niño o se puede caer para abajo ¿no? ¿no? digo yo E - ¿Y si fuera una niña que tuviera la regla? ¿Le diría que hiciera deporte o le diría que se esperara que terminara? G9 – Claro, que espera a que acabe y ya luego los haga ¿no? El baile, y en concreto el flamenco, es el único tipo de actividad física que aparece en todas las mujeres gitanas entrevistadas. Lo consideran como parte de su cultura gitana y como tal lo veneran y lo respetan. Su práctica se reduce a fiestas familiares y en todos los casos lo aprendieron durante su niñez viendo a sus familiares. DISCUSIÓN Los bajos porcentajes de práctica deportiva encontrados en el colectivo de mujeres mayores de etnia gitana coinciden con los estudios realizados por García Ferrando (2006) en la población española, o el Instituto Municipal del Deporte en Sevilla con la población mayor de la ciudad (2007), muestran que el grupo de personas sin estudios era el que menos niveles de práctica alcanzaban; del mismo modo que los clasificados dentro de los de clase social baja eran también los que menores niveles mostraban. Sin embargo, los niveles de práctica obtenidos en estos estudios se antojan excesivos para la muestra que nosotros estudiamos. 1018
Los datos obtenidos también concuerdan con los resultados de Rebollo y Martos (1998) en el que describen la dificultad de acceso de las actividades deportivas a las mujeres gitanas. En cuanto a los motivos para no realizar actividad física argumentados por las gitanas, coinciden con los motivos obtenidos por Romero (2007) en su estudio con personas mayores: no les gusta, falta de tiempo, pereza y falta de dinero. En el estudio citado anteriormente, es la falta de tiempo a la que mayoritariamente (52%) recurren las personas mayores. La falta de tiempo en el colectivo de mujeres gitanas se debe a sus obligaciones familiares, que por la mañana tienen que hacer la comida y limpiar la casa y por la tarde estar al cuidado de los hijos/as. El hecho de no haber asistido a la escuela y no haber practicado en ella ningún tipo de educación física, es uno de los condicionantes que tienen, no solo las mujeres gitanas sino todas las personas mayores (Martínez del Castillo et al, 2005). En lo que se refiere al caminar, todas afirman caminar diariamente, no por ocio sino por la obligación de tener que hacer la compra todos los días. Esto supone el tener la obligación de desplazarse a los mercados o supermercados más cercanos. En el caso de las mujeres más mayores, al no tener carnet de conducir, el desplazamiento se tiene que realizar obligatoriamente a pie (Fundación Secretariado Gitano, 2008b). Las concepciones que tienen las gitanas mayores sobre la actividad física y la salud parecen no estar formadas correctamente. Mientras que por un lado saben de los beneficios de la actividad física para su salud, en muchos casos aconsejadas por sus médicos; por otro lado perduran en algunas de ellas, creencias que en la sociedad moderna se creían superadas. La falta de formación académica puede ser la causante de ella. El baile en la sociedad gitana reúne a hombres y mujeres (Blasco, 2006). A pesar de que en los gitanos más jóvenes se dan cabida a otros estilos de música, en las personas de mayor edad, el flamenco es exclusividad del baile y el cante. Los resultados obtenidos en este estudio de mujeres mayores en relación a la alta práctica e interés por el baile en general y el flamenco en particular, coinciden con los resultados expuestos por Blasco en los que afirmaba que el baile es prácticamente la única actividad física que les motiva “si hay un ejercicio físico que, según manifiestan, las apasiona es el baile, que tiene una posición privilegiada en su jerarquía de preferencias” (2006: 122). CONCLUSIONES Se hacen necesarios estudios que trabajen más en profundidad la casuística de la mujer mayor gitana y la actividad física. Estudios que abarquen a una mayor población para que los resultados puedan ser representativos. Del mismo modo sería conveniente el uso de otras metodologías de estudio que permitieran obtener resultados más objetivos. 1019
Son muchos los estudios que demuestran (Fernández Gavira, 2007; Santos y Belibrea, 2004, Vázquez, 1996) que el deporte es una vía válida para la inserción social de colectivos que se encuentran en situación de exclusión social, como es el caso de las gitanas. Será útil pues que se planteen y propongan actividades deportivas dirigidas a fomentar la práctica deportiva entre las mujeres mayores de etnia gitana. Estas propuestas ayudarán, no solo a mejorar la salud de las participantes, sino también a mejorar su situación social. Podemos concluir, como afirma Contreras (2007), las futuras propuestas de actividad física para mujeres mayores gitanas debe de tener en cuenta el contexto cultural y social en el que se encuentran los/as participantes. AGRADECIMIENTOS Agradecer la colaboración inestimable de las Asociación de Mujeres Gitanas Romí Serseni de Madrid, y a la ONG Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad de Sevilla, especialmente a Mª Ángeles López por su colaboración desinteresada. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Alfageme, A. y Martínez, M.V. (2004). Estructura de edades, escolarización y tamaño de la población gitana asentada en España. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 106, 161-174. Blasco, D. (2006). Educación, género y deporte: jóvenes de etnia gitana y práctica físico-deportiva. Revista de Dialectología y tradiciones populares, 61 (2), 115-128. Castillo, J. (1999). Papel del deporte en la reinserción social de la población reclusa de las cárceles andaluzas. Congreso Internacional de Educación Física,Cádiz. Contreras, O. (2007). Consideraciones didácticas entorno a los programas de actividad física para mayores. II Congreso Internacional de Actividad Físico Deportiva para Mayores, Málaga. Crespo, M.I. (2001). Cambio cultural y desarrollo humano en contextos minoritarios: el papel de la mujer en una comunidad gitana. Tesis doctoral: Universidad Autónoma de Barcelona. Fernández Gavira, J. (2007). La inclusión social a través del deporte. Escuela Abierta, 10, 253-271. Fundación Secretariado Gitano (2008a). El empleo en la población gitana de la Comunidad de Madrid. Madrid: Fundación Secretariado Gitano. Fundación Secretariado Gitano (2008b). Estilos de vida en la comunidad gitana. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo. 1020
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