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El topónimo "Balda": nota a Ptolomeo "Geog". 2.4.9

Correa Rodríguez, José Antonio

Abstract

Balda (cerca de Cuevas de San Marcos, Málaga), ciudad citada repetidas veces en textos medievales, aparece ya en Ptolomeo.

Full text

163 EL TOPÓNIMO BALDA: NOTA A PTOLOMEO GEOG. 2.4.9 Habis 39 (2008) 163-166 EL TOPÓNiMO BALDA: NOTa a PTOLOMEO GEOG. 2.4.9 José A. Correa Universidad de Sevilla balda (cerca de Cuevas de san Marcos, Málaga), ciudad citada repetidas veces en textos medievales, aparece ya en Ptolomeo. The town of balda (near Cuevas de san Marcos, Málaga), repeatedly mentioned in medieval texts, already appears in Ptolemy. Entre las ciudades que Ptolomeo considera túrdulas (Geog. 2.4.9) aparece una cuyo nombre, como sucede en tantas otras ocasiones en los manuscritos de este autor, presenta más de una forma. se trata en concreto de Bavrla (ms. X) / Bavlda (mss. aZVCRWOKNU)1, decantándose casi unánimemente los estudiosos por la primera forma a pesar de que la segunda cuenta con un apoyo abrumador en los manuscritos primarios. sin duda ello se debe a que, al no conocerse ningún otro testimonio antiguo de ambas formas, se ha intentado asimilar el topónimo al único conocido de la bética con una cierta similitud fonética, Barba (Itin. Anton. 412.1), que la opinión común identifica con Singili (El Castillón, antequera, Málaga)2: se piensa, pues, que Bavrla sería corrupción de Bavrba3. sin embargo hay 1 J. L. García alonso, La Península Ibérica en la Geografía de Claudio Ptolomeo (Vitoria 2003) 51 s. 2 a. Tovar, Iberische Landeskunde. Zweiter Teil. Die Völker und die Städte des antiken Hispanien. Band I. Baetica (baden-baden 1974) 124 s. (s. u. Singili); Tabula Imperii Romani. J- 30: Valencia (Madrid 2001) 302 s. (s. u. Singili); a. Padilla Monge, en J. M. Roldan Hervás (dir.), Diccionario Akal de la Antigüedad hispana (Madrid 2006) 867 (s. u. Singili(a) Barba). 3 Un ejemplo, aunque algo antiguo, de esta opinión se encuentra en P. Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España. III (Madrid 1850) 323 (s. u. balda): “algunos códices de Ptolomeo presentan una ciudad con este nombre en la región de los túrdulos, asignándole 7º de longitud 164 JOsé A. COrrEA razones de peso para sostener que la forma correcta es Bavlda. La mayor de ellas es, tal vez, que del topónimo Balda hay no pocos testimonios en la documentación andalusí antigua designando un lugar llamado desde la reconquista Belda (Cerro del Camorro, a tres kilómetros de Cuevas de s. Marcos, en el N de la provincia de Málaga) y en cuyo contorno ha habido poblamiento en época romana e incluso prerromana4. Pero conviene ir por partes. Dado que los topónimos peninsulares que aparecen en Ptolomeo (y, en general, en los autores griegos de época imperial) son helenizaciones de formas latinas, es conveniente analizar primero si las formas supuestas en este caso concreto han podido existir en latín tales cuales. a este respecto hay que tener presente que las secuencias consonánticas [rl] y [ld] ya en época preliteraria habían sufrido en latín un proceso de asimilación, regresiva y progresiva respectivamente, dando [ll] (lateral geminada de realización palatal)5, por lo que en principio ninguna de las dos supuestas formas, *Barla y *Balda, serían esperables en latín, sino más bien *Balla. sin embargo en la época en que se puede suponer que este topónimo, sin duda prerromano, fue oído por hablantes de latín (lo más pronto, a finales del s. III a. C., en el curso de la segunda guerra púnica), existía en esta lengua la secuencia [ld], de origen secundario, como documenta el usual adverbio ualde, nacido por síncopa de ualide6. En consecuencia no había dificultad de orden fonológico (distribucional) para una forma *Balda y sí parece que la había para *Barla. En segundo lugar, es sabido que por diversas razones7 no son útiles las coordenadas asignadas por Ptolomeo a una ciudad para reducirla a un lugar preciso en el mapa, si no se dispone de más argumentos; pero tampoco es completamente inútil la información al respecto. si con ésta se rehace el mapa de la bética, aun aceptando que en la transmisión manuscrita ha podido haber fácilmente errores en las coordenadas, resulta claro que para el geógrafo los túrdulos habitaban, prescin- y 36º 40’ de latitud. Es la misma que el itinerario Romano y en las inscripciones se nombra Barba (V.)”. La edición de a. stückelberger, G. Graßhoff, Klaudios Ptolemaios. Handbuch der Geographie (basel 2006) 162 s., pone ciertamente en el texto Bavlda (Bavrla), pero “(singili) barba / El Castillón” en la traducción. 4 a. arjona Castro, El reino de Córdoba durante la dominación musulmana (Córdoba 1982) 215-219; M. a. Ginés burgueño, “belda: aportaciones desde la arqueología”, en C. Trillo (ed.), Asentamientos rurales y territorio en el Mediterráneo medieval (Granada 2002) 63-88. Hay que contar con la posibilidad de que el topónimo haya sufrido más de un desplazamiento por la zona desde la época antigua hasta la moderna. 5 M. Leumann, Lateinische Laut- und Formenlehre (München 1977) 212 y 218. 6 Esto está de acuerdo con los datos ofrecidos por a. Maniet, Phonologie quantitative comparée du latin ancien (Louvain-La-Neuve 1990) 71, nº 197: un solo caso de [ld], ninguno de [rl] en una muestra de latín arcaico (s. ii a. C.). 7 M. bendala, R. Corzo, “Etnografía de la andalucía Occidental”, Complutum 2-3 (1993) 89- 99 (especialmente págs. 98-99). 165 EL TOPÓNIMO BALDA: NOTA A PTOLOMEO GEOG. 2.4.9 diendo de la costa, territorio de los bástulos 8, toda la zona oriental de la bética y se extendían asimismo hacia occidente por el traspaís inmediato a la zona costera mediterránea y atlántica llegando hasta la bahía de Cádiz 9. En este mapa Balda resulta situada en un lugar muy distante del señalado más arriba (Cuevas de s. Marcos) o del que se le asigna habitualmente mediante corrección (El Castillón, antequera): aproximadamente en el paralelo de bolonia (Tarifa, Cádiz) y en el interior de la provincia de Cádiz; pero distorsiones de este estilo afectan a no pocas ciudades túrdulas cuya localización real se conoce. son, en cambio, las ciudades de localización conocida las que permiten considerar verosímil la identificación que se propone de la Balda de Ptolomeo con belda. En efecto, es posible trazar con algunas de ellas una zona dentro de la cual estaba Balda: en denominación latina, Osqua (Villanueva de la Concepción, antequera, Málaga), Vlia (Montemayor, Córdoba), Corduba (Córdoba), Onoba (El Carpio, Córdoba), Sacili (alcorrucén, Pedro abad, Córdoba), Obulco (Porcuna, Jaén), Tucci (Martos, Jaén), Iliberi (Granada), Calecula (c. Íllora, Granada). En tercer lugar, es muy posible que se pueda señalar otro topónimo prerromano que aparentemente presenta la misma raíz y que designaba a una ciudad al occidente de Balda, sin que quepa mayor precisión. se trata de Baldo, si esta es la forma correcta y no Bardo: en concreto, Tito Livio (33.21.8) dice que el jefe turdetano Luxinio, que participó en la rebelión contra los romanos del a. 197 a. C., dominaba esta ciudad junto con Carmo (Carmona, sevilla)10. Da la impresión de que ambos topónimos están emparentados y probablemente se han formado dentro la misma lengua, que será el turdetano 11. Pero los argumentos aducidos no tendrían valor probatorio si no hubiera testimonios expresos del topónimo, que, como se ha dicho, son ya medievales y, más en concreto, árabes. ahora bien, debido a que en esta lengua el nombre apelativo balda significa “ciudad” se ha llegado a pensar que el topónimo Balda sería una traducción al árabe de un nombre (anterior) latino que no se especifica y que 8 Las ciudades bástulas eran todas costeras, desde Mellaria (Valdevaqueros, Tarifa, Cádiz) hasta Baria (Villaricos, Cuevas de almanzora, almería). 9 En esta zona extrema occidental alguna ciudad costera como Baelo (bolonia, Tarifa) aparece como túrdula. 10 Is litteris senatum certiorem fecit Culcham et Luxinium regulos in armis esse: cum Culcha decem et septem oppida, cum Luxinio ualidas urbes Carmonem et Baldonem (var. Bardonem): “Él [Marco Helvio] hizo saber al senado por carta que los régulos Culcas y Luxinio estaban sobre las armas: con Culcas diecisiete ópidos, con Luxinio las poderosas ciudades de Carmo y Baldo (var. Bardo)”. No excluiría yo que en la transmisión del texto de Ptolomeo hubiera habido primero una oscilación Bavlda / Bavrda, transformada luego esta última forma en Bavrla. 11 a la distinción étnica de turdetanos y túrdulos, que ya para Estrabón no era clara, aunque lo había sido para Polibio (str. 3.1.6), no tiene por qué haber correspondido una distinción lingüística, aunque no hay que excluir que hubiera diferencias dialectales (F. Villar, Indoeuropeos y no indoeuropeos en la Hispania prerromana [salamanca 2000]) 166 JOsé A. COrrEA sería asimismo una denominación común de lugar habitado12, de ahí que E. Levi- Provençal, que identificaba en un primer momento a esta ciudad con Antequera, supusiera que el topónimo vendría de una expresión Baldat Antakira, “la ciudad de antequera”, con elipsis del segundo término 13. Pero este razonamiento tiene todas las trazas de estar inducido por la homonimia entre el topónimo preárabe y el apelativo árabe. En fin, la forma castellana Belda testimonia que, ya en la pronunciación andalusí, había palatalización (imāla) de primer grado de la [a] tónica, apareciendo asimismo en la primera documentación castellana una forma Bella, que supone una asimilación (ocasional) del grupo [ld]14. 12 V. Martínez Enamorado, Al-Andalus desde la periferia. La formación de una sociedad musulmana en tierras malagueñas (siglos VIII-X) (Málaga 2003) 273. 13 España musulmana (Historia de España Menéndez Pidal iV) (Madrid 1950, reimpr. 1996) 361, n. 22. Posteriormente (España musulmana [Historia de España Menéndez Pidal V] Madrid 1957, reimpr. 1996, 215, n. 47) aceptó la identificación con Cuevas de s. Marcos, que había sido recogida ya por F. J. simonet, Historia de los mozárabes de España (Madrid 1903, reimpr. 1983) 518 s., siguiendo a a. Fernández Guerra. 14 Martínez Enamorado (410 s.). Para el hecho fonético, cf. R. Menéndez Pidal, Orígenes del español (Madrid 1980) 294-296.