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CALERIA FUNEBRE Y SOMBRAS ENSANGRENTADAS.
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CALERIA FUNEBRI DE HISTORIAS TRÁGICAS, E Espectros Y Sombras nsangrentadas, D. Agustin Perez Zaragoza Godinez Dedicala Á LA AUGUSTA REAL PERSONA DE 5. M. DOÑA MARIA CRISTINA DE BORBON, Pena de Las Espparcs bajo la Real proteccion del REYAN, S (Q. D. 6.) TOMO 1. MADRID: Junio, 1831. - Imprenta de D. 3. PaLacios , calle del Factor,
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Cta PRema ta. Sua, Vas Y E, júbilo inesplicallo q que sintió mi cora= zon. , cuando la piedad del Omnipotente inspiró á nuestro amado Soberano la feliz
a e ges peligrosos á unos Corazones demásado débiles, en quienes el vicio tiene frecuentemente tanto imperio como la virtud : las colecciones de acciones interesantes, de anécdotas curiosas, etc., que por su forma y objeto parece debian entrar en un plan de educacion, han sido retiradas por el cuidado justamente escrupuloso del gobierno y de los preceptores ; sin hacer mencion de los descuidos y absurdos de que la mayor parte de estas colecciones efímeras estan comunmente llenas. ¡Cuántos rasgos licenciosos/, “anécdotas libertinas, chistes lúbricos y reflexiones temerarias no'se en: Cuentran en ellas, “capaces de
(9) a pervertir el mejor natural; y muchliomas en aquellos momen- - tos de la vida en que las pasiones empiezan á desplegar suimperio! ' Los redactóres'de tan perniciosas obras hancreido sin duda que para mérecer la aceptacion del público es preciso insultarle, convidándole al erimen en vez de presentarle las tristes pruebas de la debilidad del corazon humano: juzgue mos mejor de nuestro siglo, pues por pervertido que le supongamos, ama aun, predica, desea poseer la Pinta; y no desconoce sus encantos: todo: el .que escribe para sus semejantes', no: hace: mas que pa= sarles el tributo derespeto que les debe, presentándoles: pro=' Ia,
(10) duccionesdirigidasá perpetuarla con el buen ejemplo., y con la práctica de las buenas costumbres.... :S! ¿Si algunas novelas fundadas. en la sana moral suelen roducir efectos saludables en los criaturas, con mayor causa deberán lograrse estos,'presentándolasacontecimientosve- rídicos, horrorosos y.sorprendentes , como..los que. en esta Obra se consagran á.la virtud contra el vicio, tomados Pe
(11) mas estos, que presentan. real. mente los estravios y debilidades funestas del género humano, es de esperar produzcan en las almas nobles y sensibles un odio irreconciliable al crimen con el propósito de sujetar 'sus inclinaciones, cuando no sean conformes con. los. consejos de la, razon y los gritos de la conciencia. | Persuadido pues de que hace un servicio singulará sus semejantes todo el que escribe contra el crimen y el error, me propuse publicar esta obra que abrazase los dos objetos, y sirviese de freno, cuando. no de remedio,, al error y 4 las consecuencias de una exaltada e sion, En efectos. con: las: fic-
) (19) ciones de la óptica, y con'la vintura de aquellos seresidea= es, de ateo objetos quiméricos que una débil y tímida credulidad suele ofrecer 4 La imaginacion, podrá destruirse la idea tan generalizada de la existencia de tantos duendes, de la aparicion de tantos muertos y de mónstruos que nunca existieron entre los seres creados» por la naturaleza: error, á la verdad, comun á muchos desde la cuna, y que en la infancia: afecta peligrosamente bajo: el nombre de Coco'á los niños por el abuso y torpeza de los criados y nodrizas, que tam: bien en la pubertad fomentan esta idea bajo aquella primera impresion con“sus perniciosos
(13) cuentos y noyelas; y en cuan- to! al otro, estremo , presentando. al crimen bajo el mas negro: colorido¡en estas historias trágicas que, mos transmite la de:todos tiempos y de diversas naciones, es de esperar un suceso. saludable o costum-- bres, ábeneficio del horror que deben causarlas catástrofes que ha producido siempre el desenfreno de: las pasiones. Esta obra , como que instruye deleitando, servirá igualmente de distraccion á las tertulias en las dilatadas noches del invierno. El anciano, el jóven, las niñas, las viejas, todos volyerín la ho- ja con aquel impaciente deseo que naturalmente producen la admiracion, el terror y la cu-
(14) riosidad. Las personas sencillas é inocentes se corivencerán del error en que han vivido de mirar lás ficciones de la mágia y sus ideales visiones como realidades; y últimamente, la juventud, en medio de aquella ansiedad peligrosa que ciegamente la impacienta y mortifica, cuando el fuego natural de su edad tierna, inesperta e irreflexiva la tenga ya á los umbrales de un precipicio, y en el momento terrible en que, embriagada por las seductoras ilusiones de una pasion amorosa, pretenda ser su víctima, despreciando los obstáculos y pelgros que la amenazan, halla. rá en esta Galería fúnebre el triste: cuadro de su situacion.
(15) El horror mismo que la cause, reprifmrá sus criminales deseos , y ejerciendo entonces la razon'su imperio, podrá sálvarlá; y'mitigar el fuego que abrasa' y 'aflige 4 su'cándoroso eorazói para convértir'su imaginado placer y fortuna en desi. ventura, llanto y dolor. | “Si logro estos resultados, da: rá mi Calería fúnebre un nue. * vo realce á la virtud, produciendo un justo horror al vicio; y reprimiendo aquel imperioso impulso de la funesta pasion mas dominante del género humano, que tan frecuentemente le hacé traspasar los límites delarazon, podránsalvarsemuchos incautos de los estragos que produce el amor sobre las
(16) - víctimas; que. sin cesar aprisio= > na; en sus redes. El niño que desconoce la propiedad del fuego, se quema por cogerle inocentemente; con. su,,mano: la sencilla mariposa,seducida por el brillo:de una luz artificia que confunde con el ¡astro luminoso ,..la:ronda y goza alegre y placentera revoloteando en su rededor, hasta que lanzándose á su llama es devorada por ella.. Las pasiones pues halagan del mismo niodo á las criaturas, las: fascinan , las arrastran,. las cautivan, las ¡seducen, las ciegan en fin, y á beneficio de..su natural debilidad y propension á los placeres, suelen precipitarlas frecuentemente en un abismo de
(17) males «que: 'las hacen desgras ciadas por tódasu vida. 0901 Feliz-yo si coniestas histo= riasy|con estos, tpistes y horro: rosos recuerdos dela debilidad humana, puedo inspirar un terror saludable!qué produzca la continencia y arrepentimien: to que la humanidad). la religión y la moral reclaman, pas ra que la «sociedad reformando las: costumbres,» no tenga que gemir bajo el rigor de Las ¡Le= yes y del crimen frecuentemen! te, desapareciendo: de ella los puñales¡y los paríbulos ,objes tos, precursores: de-laodestruei cion,:de la calamidad y de voda catástrofe horrorosa é:infamante que yiene'á parar: enlu- to y llanto. Muy feliz , digo, si y, T. L
(04) mente dice que el oran 'secre- to está en agradar y despertar la curiosidad'por ver el fin de tina materia que le ha llegado aanterésurinmota v29e nd 9d -'Partiendo;pues, de estéprincipio, escribiré solo para las personas de 'una' imaginacion viva y exaltada por las impresiones fuertes , y de una “alma sensible. Pretendo fijarsu atencionpresentámdolescuadroster: ribles y combinaciones espan- -tosas: trato de reunir bajo ciertos casos históricos.todolo que el prodigio de la mágia”, todo loque los prestigios delo maravilloso pueden. ofrecer de singular y estraordinario 4 los ojos de los hombres. >“ -:Al yer estas escenas trágicas
(05) tan sensibles, se estremeceráni mis lectores, perderán'sus facultades intélecmuales ¿se infla mará su corazon, su espíritu su frirá una saludable inquietud, y sea que: las emociones que esperimenten provengan de un gran terror, sea que resulten solamente de una viva sensibilidad , se recogerá siempre el fruto de una preciosa meditacionjo 7. +0b i --Lalectura delos grandes infortunios del hombre parece no debe tener el simple “objeto de la diversion, sino tambien el de preparar el camino con anticipacion ú todas las desgraclas de la vocación humana: Este es:el modo de precaverse de la adversidad, y de familia-
(26) rizarse con su imagen; recreán: dose en contemplar estos cuan dros denegridos de nuestra fla» queza.. OXSIO9 Y Ed - Con:estas disertaciones rápidas:hago la apología del género de composicion que he elegido:, No es mi intencion la de cautivar únicamente el ánimo-de:mis lectores.con un fárrago de: anécdotas:ó. episodios quiméricos , forjados por: mi imaginacion , donde presida eselusivamente el genio, de las ficciones: Vada hai bueno sino la verdad: solo estas apreciable ; y penetrado de este precepto , haré que interven=, gan frecuentemente aventuras, reales y verdaderas en estas pái ginas históricas consagradas al
(27) terror; ¡Por .consig, dente ¿sen este «proyecto «hermoso áudo Young; en: esta Galería: fúnebre de: pomposos funerales, no trato de hacer la «exhumacion de los-súeños nocturnos de la sepulcral' Rosdeliff ni: de. los misterios de Udolfo.: 200 «Sin sembargo» no faltarán críticosle! botes y: boleo que nieguen: suvaceptacion 4: esta obra; mas no desmerecerá por ¿bosta ¡delos hombres: sensa-= tos: y de las señoritas que ansien instruirse y sacar un fruto saludable de la lectura que eligen pará su diversion. Kesonas, rá continuamente:á: sus oidos el ruido espantoso de «metales y cadenas; se paseará sn /imaginacion:«por largos pasadizos,
(28) cuevas, obsguros subterráneos, dondevá la escasa luz de «una lámpara :moribunda: divisarán un cadáver amoratado ete. Mas todo esto no seráccomo las metáforas gigantescas mi los.cuentos de-miños que súelen imprimirse; pues bajo las ficciones de la mágia, de que me valgo para hacer mayor la sorpresa que deben causar unos:sucesos históricos, /en sí mismos : bien horrorosos., procuro atacar la supersticion, y presentar á mis lectores acontecimientos que fijen su imaginacion «viendo pintado al vivo el cuadro de la -debilidadhumana, que les obligue á entregarse 4 la meditacion yal dolor, para sacar el fruto precioso del horror al
(29) crimen que reprima sus pasiones ar lo adas EN Si esta obra llegaseá manos de un petimetre , de los 'mu= chos que hay tam ignorantes como afeminados; y que nun= ca conocieron el placer de das grandes impresiones del alma; es posible Ls al momento «La arroje con desprecio sin haber la leido: Siempre tonto: , siem= re Meno de ambar. y de inso= nia +'empalagoso: en todas: artes, no podrá distraersu vista, consagrado: eselusivamente al tocador; ni recibir sensacion: alguna, aunque vea la copa emponzoñada' de Rodoguno. Se acreditaria de no tener buen gusto, si la fragilidad desus torpes órganos pudiese soportar
(30) las fuertes emociones de una alma sensible. En el momen= to mismoen que Orestes, cruel. mente vendido por Hermione, desplega sus-furiosos celos.con toda la violencia de que es cas paz elamordespreciado,emeste momento tan:critico y. tab interesantehe visto 4 un Adonis de estos que hoi.se conocen bajo los, nombres «de lechuguinos; merengues,:suspirillos y ótros, salir de un+palco con la mayor indiferencia y frialdad; haciendo ruido .con: aire :burlon, y marcharse á hacer señas: y Carantoñascon sus gemelos. 4.otro palco, interrumpiendo la aten» cion de un público ansioso de ver el resultado de una escena tan importante. Éste mono, es-
(31) te ente:sin alma tiene. muchos imitadores; y no - esperamos merecer su aceptacion;al paso que otros:aunque parezcan de su clase, «por ser: jóvenes prosélitos delas modas y amantes de la compostura, propia de su juvenil.edad, pero:sin afectacion- que los entregue al ridículo, se dignarán leer con aprecio: nuestra Galería fúnebre, y ser. clementes con el autor que les consagra-sus tareas históricas para der un desahogo ú sus ocupaciones, y distraer su imaginacion en dos ya» cíos que les: permita:el estudio de otras: obras de mayor instruceion:s) "Tambien hay en el bello sexo muchas figureras remilga-
(32) «das, que: con unos paracaidas por gorros, enamoradas de: sí mismas, Haman átodo el mundo la atencion en el palco; «y estasen la escena mas sorpren> dente de:una pieza, momeras de profesion, revientan de»risa; ó mas bien afectan reirse, por enseñar: el »esmalte de:sns dien: tes y el carmin de sus labios de rosa, color comunmente prestado: loscchulitos que las ro= dean;creyendoremedarlo gran», de, y que hacen'un papel inte: resante, con aire afectado y ridículó vuelven las espaldas: al actor, apuntan en todas: direc= ciones:con'su lente, hacen mil movimientos, se componen vel pelo ensortijado, y salen con susgesteras del teatrosin poder
o (33) dar noticia de una tragedia sentimental que acaso hizo enternecer 4 todo espectador; mas estas impresiones y los aplausos no son ya de gente de tono: un caballérito, come il faut, es decir, un elegante, un lechúguino, un flamante, un merenue, debe tener el gusto estragado sobre todas estas cosas , y uera vergonzoso tener el me- nor sentimiento de aquellos que inspira la misma naturaleza: ¿Cuál será pues la consecuencia que deberemos sacar de estas digresionessátíricas?... Que es inútil escribir para esta élase de seres que Hasta en su figura degeneran de' la especie humatá: muñecos almibarados, pajas doradas que núnca fueron T. L 3
(40) nos siga 4 la luz opaca de muéstras lámparas lúgubres; hastá aquellas sinuosidades. pértidas y catacumbas infernales: le serviremosde guia tutelar, preseryvaremos su rostro de las ayes nocturnas que alli revolotean, le guardaremos de aquellos reptiles que alli lanzan su dardo venenoso; y si el grito lúgubre de las víctimas que en estos parages yacen apiladas, llegase 4 herir sus:oidos y llenarle de terror, haremos que desaparezcan; y.en fin, si le horrorizásemos con tan tristes páginas, tambien le demostra= remos los efectos. de la física, revelándole el secreto impos> tor del galbanismo de los an- -tiguos egipcios, con el que fa-
(41) natizabán á los pueblos, presentándoles sia movibles. Esto' es lo, que hizo Ma= homa ,.aunque de:otro,modo, mandando se le -colocase des» pues de muerto en:su sepulero de acero, debajo:de una piedra de, iman, para divinizar sus cenizas y su nombre: con una ascension prodigiosa. «Vamos, dirá una señorita literata que se digne tomar €sta obra en sus manos, ya Cconozco la idea del autor: este quiere poner á prueba el valor sensibilidad de sus lectores.» " en'efecto, no.es. Otra mi in=- tencion al proponerme diyer= tirlos, y 4la vezinstruirlos con hechos históricos de los tristes efectos de una pasión desorde-
(42) nada. Desgraciada la jóven que hallándose sola en su cuarto y easa de retiro, enmedio de un desierto lenode malezas y bosques, y no teniendo otra músi ea que los gritos lamentosos de lechuzas y »mochuelos» en una noche tempestuosa, tuviese el arrojo de ponerse á leer nuestra Galería fúnebre: ya veo he: rizados sus cabellos y palpitar agitadamente su corazon de una fuerte opresion: sus ojos, imágen del terror, veránreyolotear de repente fantasmas espantosas detras de su asiento.... un espectro-estraordinario en lavalcoba yy los dobleces de las cortinas se convertiráw en fiuras horrorosas: verá cruzar uendes por “todas partes, y
(43) hasta en la»chimenea resonará el ruidosorprendente de cadenas estrepitosas.... Tal será el estado, en fin, en que se halle su imaginacion, quetodo para ellase transformará en visiones. En momento tan crítico llegará: Jazmin, el criado, con la cena.... Josefina, la doncella, se-presentará con el trage que su señorita acostumbra ponerse de noche, y.... ¡ah monstruos inhumanos!.... Su ama, ya enagenada, ha tomado al primero por un espíritu malhechor, y á4 Josefina por una de aquellas apariciones fatales:que hacen el suplicio eterno de un asesino!!!,;.. El terror infundado de nuestra lectora es yw tal, que la decide á llamar á toda la
00) familia: tira de lascampanilla, prorrumpe en «descompasados gritos; se 'acongoja, y en finy todas las sombras de su aposen= to son ensn imaginación cuerpos animados. Hasta:el gato és para ella un ser mágico sospechoso: mas esforzándose Jazminsy Josefina éñ hacerla volver de su error, logran ya por último ser conocidos: e Tal será sin duda el terror saludable: que inspirará ess ta obra al jóven quela lea á solas en-altás horas:de: la: nochies; causándole despues la risa mas, - deliciosa él mig¿mo convencimiento de sus-ilúsiones, que= dandó enteramente persuadido de los,efectos que produce uná» imaginacion exaltada por-el
(45) miedo y el terror, contra los que escribimos, envolviendo la historia con los casos verdaderos que hemos sacado de ella; - y mayor será el placer y diversion de una tertulia cuando se miren unos ¿otros las caras macilentas, desencajadas, y pintados en ellas el asombro y el espanto, haciendo en alta voz su lectura, Reflexionemos mas, La situacion de esta señorita, sola en sucuarto, denoche; y enmedio de'un despoblado, inmediato á los montes de la al. dea, debe ser muy erítica, si llevada de la'aficion 4 esta cla=- se de obras horrorosas se le an= toja tomar un tomo dela nuestra Ínterin la rinde el sueño: Es media noche.... hora fatal
(46) del crimen y del silencio!!!!... Este es el precioso momento que ha escogido para leer la alería fúnebre; pero apenas ha llegado á leer algunas páginas, cuando ya su respiracion es interceptada: su inquietud la hace mirar á todos lados: un temblor penoso se apodera de sus sentidos: sus vestidos colgados de una percha son ya en su espíritu aturdido y aterrado objetos fantásticos que la amenazan con sus pcs Su gorro y su sombrero, adornados de guirnaldas de flores, al traves de la sombra de la luz, toman la figura de dragones volando; y en fin, hasta su harpa en la oscuridad se la trasformará en una horrorosa pri-
(47) sion con grandes cerrojos: mas pluguiese '4 Dios que. su imaginacion no formase mas objetos que acrecentasen su terror, La pobre niña habia almorzado de un pavo asado que la criada se olvidó de. relirar,.y revestido este animal de todos los colores de la prevencion, se convierte á sus ojos en una Cabeza livida y ensangrentada, dividida de su cuerpo. el dia anterior por la cuchilla del verdugo; y para colmo, de su des; ' gracia, el viento que agita y hace crugir: las puertas, la hace ya creer que una cuadrilla de asesinos sube sordamente la escalera..., En peligro tan inminente, su primer pensamiento es el de precipitarse fuera de la
(48) cama.... Se arroja en efecto de ella, y con el aturdimiento y celeridad de sus movimientos trastorna la luz, se enréda con las cortinas, y no duda que la detiene una mano homicida pa: ra degollarla.... Quédase inmóvil, tiembla, agítase mas y mas la palpitacion de su corazon, y cae por último desmayada.... Antúnciase la aurora, y al presentarse el brillante astro luminoso vuelve en sí despavorida y Ojerosa despues de tantas angustias y temores : respira ya con libertad, tranquilízasesu abatido espírita, y exáminando los autores ideales y quiméricos de sus visiones, se -11ie, se admira, se burla, se avergúenza de su pusilanimi-
(49) dad, «..: Pero.... ¡Vaya unain+ troduecion! dirán::algunos al yer, estás: digresiones:;mas nó es intempestivo lo:que ¡ilustra sobre:la materia y! efectos que debe' producir una: obra; y en Caso; de: ser demasiado prolijo un autor.en sus prólogos, siem pre merecerá laindulgencia de sus Jeciores, cuando su profus sionsse' dirija 4/manifestar ¡su buena, fe y sinceridad, y darles la huestra del paúo que com+ pram ¡Hésconcluido. + +.be ¡/Aquí teneis puesy amados lectoresmibs, los lisonjeros re» sultados que esperamos obtener de la presentesobra. Nin= ' gun, elogio mas:grato podreis ofrecernos queel «le confesar habeishallado horrorosas nues- T. 1 q”
, aii q pe Ea m0 e A e - ; OS Om A t y
EDEDMEDES) «11 jj 2onmand ¿Mo I95Í2 Lx. naturaleza no produce feliz- -«ménte ; sino de tiempo en tiempo, de aquellos mónstruos , cuya feroeidad estraordinaria y. criminales inclinaciones afligen tanto á la humanidad , que confunden las meditaciones de-los mas doctos metafísicos. "Will Bristol, nacido en Handeley , arrabal del:condado de - Deshouvire en Inglaterra:es un ejemplo biem doloroso» ¡su;padre; sin embargo; juez bástánte'acomodado de. estos;cantohes, y: viudo poco tiempo despues de swenlace; no habia: omitido diligencia alguna para'corregir las ¡perversas ins
| (58) clinaciónes de este hijo-Úmico : dulces y paternales consejos, tiernas amonestaciones , buenos principios, educacion religiosa y fina, CQ- legios ¿universidades tostosas :.en una palabpa este padre. desventu. rado mo: perdonó medio !ni: gasto para inspirar á: Bristol ¡sentimien> tos de: honor: y de: sinceridad , y domar su ferocidad matural;. pero fuerominfrúctuosos!sus esfuerzos; Bristol macido para elérimen, sin+ tió bien temprano las¡priméras 1m+ Olinaciones»de su perversidad; Y enémigo¿urado de todo lo, que:era revestido; :de-las: formas: de la, honóstidad «¡ode ¡la virtud ,lejos, de procurar ehcersus odiosos vicios; los ' consideró: (al ¡contrarió! cómo precursorespretiosos que: debian
(59) cóndúcirlesá una fama'singulars Su vida emel:colegio fue:pues ,sem dos palabras; la de un hombre. malo., deun bribon incorregible, que por $us trávesuras sanglinarias dió lugar áoque-:le espulsásen” de ¡las clases; y: llegó d ser, mo solo: el objeto: 4000] usta enojo y aborre= cimiento! de sus ¿maestros , sino tambien el desprecio y odio: de:sus concolegas: volvió á/la casa pater= na; y habiendo ya llegado á la edad de veinte -y! cinco años, no: quiso apreciar aun la razon para corre“ girse, 'ni hubo; medios «deponer freno 4 sus vicios y, ¿sus infamias; y fue causa de la muerte:de suin= consolable» padre; que: falleció 4 poco tiempo :victimasde las pesas «dumbres que diariamente le daba
(60) su hijo. Vedle aqui ya dueño de una fortuna' hastante regular que no tardó en disipar. Mas, ah!'¿quié= nes eran sus compañeros en los vicios y enla disolucion?..:.-¡Hasta los criados del verdugo, cuya compañia buscaba con una pasion particular! porque «todo: aquello quetenia relacion con, la efusiom de sangre humana , era lo que mas lisonjeaba:á su feroz corazon, por cuyo motivo se le veia asistir á todas. las ejecuciones de los criminales; y sino se atrevia entonces á —subir;al patíbulo para prestar sus auxilios 4 los ejecutores.en tanins fame como horrible ministerio, éra por el pequeño residuo de vergúens za que lé cóntenia en el pueblo de su nacimiento; pero,ya: le veremos
x -mas' hi (61) mui pronto Cid los límites abia obk «Por otro lado rl que“ la Edi naturaleza habia: comipleta2 dóusu obra, dando ál:mundo un miónsttuo como Bristol, pues: era) sipuedoservirme de esta.espresion; uno dé los corifeos mas intrépidos deb crimen: apenas había cuompli+ do nuestro ¡héroe los veinte y: cinico añós cuando ya tenia una estatura gigantesca de 'sejs:pies, cuatro pul- «gadasi descalzo , (ina constitucion proporcionada, ¿ojos 'fátuos y ter= ribles; barba y cabellos negros y poblados y cerdosos;-y: una fuerzá prodigiosa, que solo' pidiera com: pararse:con la.de aquel famoso: Antéo que:el' valiente. Hércules hizo perecer; haciéndole sufrir el ¡mis-
(62) mo:suplicio con que él sacrificaba á los viageros de la Libia; «es deciry:ahogándolos ¡exitre.sus-brázos. Con! tal físico Bristol: ¿Aamado “en todo aquél condado e Béroulés dela Gran 'Bretáña , habia¡llegado _ávser:el terror del pais: .no:solo habian:sido muchos: hijos de fimilia victimas delsus.desafios; emque su estraordinaria «superioridad en; las armas le haciausiempre vencedor, sino queen, tairepetidas quimeras suvigór admirable en luclíar.cuerpoá «cuerpo le diabia puesto:ya por la: voz: general en el rango delos Luchadores mas fuertes de Lómdres. Para él no habiosuperioridadifisi- -ca'en los hombres ! levantar-pesos enormes; coger un hiombre «de una:corpulenciadesmesúrada,lan-
(63) | zañle: 4 diez:pasos' contra: ura pal red: y, estrellarle comosun«hueyo; abarrarse!del.cibo «dela riieda:de uná pesada diligencia en la obscuri: dad «de lamóche) y trastdrnarla al primeriimpulso con viageros y cabhllos.; todb sesto' era:para: Bristol unojugueteade¡«diversiob su:gran placer seratámibieñ el de ductr:su- £rir 4 suoabhallo/entre sus vódillas, -—miátar uncbuei de un, sold ,puñeta> zo; y aptotado la: manó del, mas vigoroso mozo de carga de la¡-ca- pital,; hacerle:saltar ¡la sangre; por las uñas muó de: dos júegos-fayo: ritos. que tenia y ¡á-maneradde;ciertos «gladiadores; romanos) ¡era, ces irse: la frente, hcon. und cuerda mui fuerte 'ó,griwesa, y:hacenobinchar las venas!con:tal fuerza y que
(70) rando cadá uno siete 4 0cho libras de carne corriendo sangre: despues, apoderándose de los anima. les , apenas. los ahogaban eon sus manos de hierro, se divirtieron sonriéndose en abrirles el cráneo con sus propios dientes, y comerse sus asquerosos sesos. Elescocés, á quien llamaremos en adelante Nemrod, se complacia partienlarmente en arrancarle las entrañas al lobo, teniendo las. patas mui abiertas, considerando las contor> siones dolriohas de aquel animal vivo. Bristol demostró repugnan» cia solo en poner sus labios como su antagonista sobre estos animales carnívoros ; pero el escocés los destrozó con placer con sus mismos dientes, Concluida esta comi-
(7) da espantosa, bebiéron dos botellas de róm entre los.dos, brindan- _do:á la libertad delos ingleses y á la yictoria; y por último , separándose el uno del otro segun la orden de lasautoridades que presidian este espectáculo, se saludaron como dos enemigos que sé estiman; y se prepararon:á empezar el combate mas interesante que acaso se ha celebrado desde los Horacios y los Curacios. Al principio no hicieron masgue movimientos falsos, amagos figurados , tentativas disimuladas y retiradas prontas del cuerpo, donde sé unia lá flexibilidad del tigre al vigor del leon:-se tiran golpes, y es vérdad que alguna yez son recibidos; pero la prudencia y el es-
(22.) tudio de los:esfuérzos disminayen: su impetuosidad, y la cireunspeccion modificatambién la rabia! que: debe: pronto:sofocarle.: - El espectador se estremece, su corazon palpita, se oprime, súuspéndese su respiracion, teme interiormente aquel espectáculo, no se atreve á mirar el choque de:aquelas dos rocas vivas, y.ve.eon un sentimiento: dr indeciblelos primeros vapores que la cólera y el. deseo de vencer hacen: exhalar del cuerpo de estos dos atletas for= midables::los: golpes:«sordos: que ya se dan, resuenan sobre el estómago de Bristol y de Nemrod como si. se diésen:sobre un tonel yá» elo: si se enlazal: con sus; brazos, se aprietan y se:clavan las: uñas en
(73) la piel; lastarimas crujen bajo sus pies convulsivos, y el peso enorme de estos dos mónstruos parece que ya 4 hundirel suelo:que pisan.:.. Su sudor corre ya en arro= yos envuelto; con su sangre :'$us carnes ya desolladas causan «crueles espeluzos 4 los espectadores, y su rabia llega al colmo del furor: inmóviles algunas veces bajo el mútuo vigor 'de sus fuerzasiguales, no hacen el menor móvimien- to hasta que hallando el secreto de un lado débil; rompen este'equilibrio espantoso: Sin embargo, 4pe= sar de que la sangre.corre por sus, cuerpos, y quelas contusiones horrorosas demuestran el valor de ainz bas partes, parecen los: dos hasta entonces de igual vigor; pero de
(74) otro.esfuerzo va áresultar él triun= fo. El feroz Nemrod fue el primeroque hizo:la tentativa con una: fuerza increible, y levantando á su» enemigo con un impulso. colosal, le tuvo: en ebaireá pulso en sus; brazos ¡4 cierta altura , y. despues, precipitándose en tierra con Brís-' tol; dando unos ahillidos como un debas; ¿fie tan terrible como furiosa la caida.de,los dos. Bristol quedó debajo; Bristol en fin fue vencido: la rodiWa..de st: enemigo apoyada sóbre su pecho, el cuello cerrádo: entre las tebazas de sus fuertes y gruesos, dedos, y los brázos de Bristol paralizados enteramente por la naturaleza de su posicion, le hicie» ron confesarse aterrado , y despues de algunos impotentes esfuerzos
o eoncedió la victoria al vencedor. 'Ganada:la apuesta y proclama-= do el escocés Nemrod; fue curado Bristol .en-poco tiempo de sus hetidas, y se consoló conla esperans za de nueyos sucesos: Hasta aqui no ha sido mas que un Fierabrás; un gladiador terrible sin duda, pero que nada ha tenido aun que ventilar en el ministerio de Themis: es llegado ya en fin el momento de colocarle sobre el teatro del crimen, á donde sus inclinaciones sanguinarias no. pueden: pelas de conducirle:» + :: 6d El número de nn de confianza y los actos de maldad, efecto inevitable de semejante carácter; pero que el crédito de los grandes habia sofocado varias veces en con-
(76) sidéracion á sw reputación: éstraordinaria de;eladiador, Habianimpedido: :encérrár, ¿muestro héroe en uná mazmorra; y ¡habiendo 'conocido:que ¡lapolicía tenia sobre él ya la mayor vigilancia contínuamente, Bristol parte ,.Óomas: bien sehuyeshácia elicondado de. Nottingham, y:á-Dówley;:pueblo situado:en medio de un bosque:famoso y muy. fértil de facinerosos, don= de tomó la:profesion de carnicero, a:beneficio de algun dineró que le restaba. de¡ Londres. Su: comercio al principio iba bien; y cuidando de encúbrir sus designios criminales, lega'empodo tiempo'á lograr una reputacion de homibre de bien; pues:aunque le veianabrutado en sus formas y/espresiones, hallaban
(17) en ébalgunos: rasgos de probidad: Espreciso instruirahora á nueso tro lectorsde que 4 tres! leguas de Dowléy.'en el paso mas peligroso para los viageros, habia un meson 6 posada reputada por guarida de ladrones enya falta de pruebas ha: bia:impedido descubrir sus tramas. Bristol: se fue allá; frecuentó mucho'al patron; hizo amistad con ¿ly yen fin habiendo logrado: toda'su confianza, Convinieron; con el vaso:en lamano, enejercer uni: dos su infame ptateciant enlos caminos ;'sin' perdonar ú ¿nadie lawvidá: e Westeru, muger hermosa y cómplice desde la 'cuna!de las an tiguasmaldades de su padre, que eva el dueño de la posada, fue la que puso el sello á esta alianza , cimen:
(80) seremos poderosos ; y podremos Bi al estrangero. » , ¡Ama enagenada de gozo , le hizo esplicar las ventajas y las bellas esperanzas de este último golpe tan brillante. Bristol fue 4 cerrar las puertas con:el mayor cuidado: y «volviendo: con Lsu muger con un aire misterioso, sacó una carta del» bolsillo, enla que su padre le instruia por. un mensage espreso, de que Miladi Herwort marchabaen posta d Nottingham con un rico equipage , llevando en. su compañía :4' Miss Clarisa su hijas con algunos criados sy que seria fácil atacar tarmbuena presa, pues Mila ditdebia:pasar:en la misma noche de once ú:doce. Despues de esta exacta relacion que Bristol acompañó
-— 00, eon tinasonrisa atroz ¡"preparó sus puñales y sus pistolas; y haciendo presentar-á: sus falsos ayudantes de carnicería, les comunicó su em. presa; instruyendo/4'cada'uno' del papel que debia desempeñar, fiján= dolesla' hora de la salida. La alegria brillaba en los ojos de la infame: Aná + su: imaginacion se recreaba yaven contemplará su vista todos los: brillantés-y tesoros:de la opu-' lenta Miladi. Primero se ocupaba dela pedrería y dedos ricos vestiz! dos cargádos de bordados, y del oro: ericártachado, y despues contaba por nada todos los: demas despojos: que pudiéran Hegar 74 sus manos impuras ¡“empapadas en únd san gre! preciosa, 4 favor solo de un hobroroso/ homicidio... 01h 20h. T. l. 6
(88) rán en-pócos momentos. Ya:mo se puede ¡intentar la-retirada , y-aun- que Miladimo atribuyó los:terrores de; Clarisa sino ásla debilidad :natural 4 su edad y ásu sexo, sin'embargo estaba ya pronunciado y pare- - ciairrevocable el decreto de muerte.de estas dos interesantes criatu- VAS... | El equipagas cisisbado en los uefa! y fangosos carriles, tenia que marchar. con mas lentitud que antes , y mucho mas cuándo estaba subiendo una cuesta muy penosa : reinaba el mayor'silencio por todas partes, y no siendo-el grito de alg gunos pájaros, huéspedes nocturnos de los bosques ,:nada turba= ba estos horrorosos parages fayorahles al crimen: Habia cesado de >
(89) nevar; pero':uuas nubes enormes árrojadas con: violencia: del norte aloeste cambiaban la luz.41los objetos de un modo estraordinario y. terrible, de manera que.una óbscuridad total hubiera causado.menos pavor que estas mudanzas enla luz triste y opaca de una noche neyada, pues producian sobre el prisma de la imaginacion una, especie de fantasmagoría: espantosa.:: Clarisa, la'pobre Clarisa! steli mas trémula que nunca :muy abrazada de:su madre, oprimido dolorosamente su corazon; interceptada la: respiracion , parecia estar colo> cada bajo una cuchilla suspendida deun hilo que el ménor soploípue> de romper: su.vista-agitada busca» ba por todas partes un motiyo. pa-
(90) ra:encargará los criados la defenz sá: se acordaba con una exactitud: martirizante de todas las historias lamentables de facinerosos que tan; to la'habian afectado en su infancia. «La muerte, decia temblando la-pobre niña, no me'sorprenderia; pero'mi honor.... verse profanada mi persona por unas manos crimi= nales: teñidas en sangre inocente por su-'oprobio y“ 'execracion!!!!» Esta idea la 'destrózaba su. sensible corazon),“y la: cubria «de palidez congojosa'sin;quietud: alguna y sin atreverse ya 4: dar libre curso á-su respiracion y no limitando 4 esto sus horribles congeturas en tan cruel perspectiva; veia 4 su madre, sú madre adorada, nadando en susangre, despojada desus últimos
(91) vestidos exi el seno de una caverna infernal; y todas estas imágenes acababan por sumergirlaen unas angustias mortales. Se habia llegado ya á poseer Clarisa.en tales términos de estos presentimientos, que habiendo cogido las manos de:su madre y hallándolas frias; no pudo reprimirse, y soltó un grito muy fuerte / persuadida de-que: estaban empapadas! en su Sango tan preciosa á sú amor: filial. Ho El carmiage E ds te, y esta lentitud le asemejabará un convoi: fúnebre. Miladi fue la primera que percibió:por entre la espesura de las sombras pasar de» tras del tronco de unárbolun hom. bre agachado; que/com unas pisto» las y untrabuco bajo del brazo pal Ak i
(52) recia ponersé deacuerdo con:otro escondido détrasde un árbol: Entonces yamo pudo menos de estreniecerse Milaádí, y hallando urna manode Clarisa; laapretó temblando, aunque involuntariamente: «¿Qué teneis ; madre: mia? esclamó al niomento: Has visto os asesinos? .0 3119.11 001 18 No; A Miladiz ditime landoJo: mejor que pudosw turba= cion: es que las .ruedas han 'hecho un movimiento, y no" he: podido évitar elsusto. Durante esta fingida «cóntestacion Clarisa vió tambien sobre un arbolillo: cargado de nieve la refraceion de la sombra de un hombre que:parecia tomar sus disposiciones; y-por una delicadeza: filial, Clarisa , temiendo tam
(93) bien'aféctar 4 su madre, la imitó en:el disimulo: sin: embargo , no pudo menos de decir: 4Miladi, qué - deberian sin duda Negar ya al pun- to peligroso que»habia indicado el maestro de postas. El meson ques daba ya unos cien pasos atrás, yí no se vela mas al traves de los 4r+ boles que una luz que parecia en sus movimientos de inteligencia eon-el crimen. En fin,:el peligro no es sino muy cierto: los criados que iban en el pescante y trasera del coche, espantados 4 la tepenz tina aparicion de esta cuadrilla de malvados quesimultáneamente yan cayendo sobre ellos, empiezan 4 gritar y descargan sus pistolas:tontraellos: al punto:se oye el silia» to avisando á la otra banda de re-
(94) taguardia pata que acuda al mismo tiempo: los postillones: caen á trabucazos al suelo; los criados son heridos igualmente, y todos que-= dan al momento:en tierra por un diluvio de'balas.que descargan sobre-ellos tantos asesinos en tropel, y despues. con dos puñales acabaron de deygollarlos, ippisconplo sus súplicas y clamores... 2.0 cs A vosotras, úngeles celestes; es ¿quienes yo: disho ahora consagrar toda la energía y toda lassensibi= lidad demiplumaspara pintar puestratriste y horrorosasituacion;,vuestras mortalesiangustias , y vuestros penetrantes gritos y clamores en medio de este teatro de carnicería yde dolor!!!!:¿Qué lector nó! qui siera poder obrar sun milagro «en -
(95) vuestro favór,|y sacaros de,ese'abismo?.Mas ya son inútiles. sus votos, y es preciso-Moriir vuestra pérdida: está jurada ,: sos sala caló tania nvralo. abid obio Clarisas, e rolnaidas e osiir sli y sofocada por su-dolor, habia:enlazado:sus brazos á la cintura de sú tiérna madre , y con.los ojos:elevados al cielo no le pedia mias que el favor de morirantes que, esta madre: adorada, Miladi, por:su parte ¿reuniendo todas sus fuenzás para tratár de salvar-aun á¿ su, hija en:médio de este desastee ola cubria, con su, Cuerpo; y con: el seno apoyado sobre¡el de, ella:no permitia Ja entrada al acero'de los homicidas. 40, -¿El bárbaro: Pristol fue quien
(96) con lazmayor ferocidad é inhumana accion sumergió un largo puñal en eb yacio de la ilustre viagera, y arrancando de sus Brazos desfalle= cidos á la infeliz Clarisa enteraW mente accidentada; la mandó 1e- var álalcueva ó cementerio, Inyar de despojos: y sepultura de lasvimi2! numerábles victimas: del bosque:: Un hachon clavado entierra eralo que salumbraba “aquella horrible mansion ; “alles donde se halla ya sumergida la beldad. mas interez; santes0.i y su lecho; el sitio donde! se encuentra aquellaiinocente cria=: tura éspirante, no es:mas que. un' cúmulo infectado de cadáveres mu= tilados: y denegridos por la muet= te.... Mas cesa, lectormio, de afli: girte ¡Clarisa nad; tiene ya quete-
(97) mer: Clarisa duerme en el sueño eterno , en el sueño de los ángeles: Dios la ha dado alas, y saliendo de las bóvedas tenebrosas de esta cueva de asesinos, se halla ya entre las divinidades del martirio: para colmo de su felicidad ha vuel- to á ver á su adorada madre para estrecharla otra vez en sus brazos y no separarse jamas. Bristol, al ver tales atractivos, sintió en su corazon delincuente un impulso criminal causado por la hermosura de Clarisa: trata de yolverla á la vida, y es en vano le adviertan los demas foragidos que no se debia dejar existir 4 ninguno, que esta era la órden que él mismo habia dado: Bristol insiste en el designio de hacer salir á Clari- TL deci
(104) calle á la ciudad, y haciéndose presentar á la autoridad, declaró estremeciéndose aun del riesgo que habia corrido bajo la punta del pu= ñal dispuesto á herirla, que su tio era un gefe de ladrones, y que en la misma noche pasada habia yisto repartir, con las manos aun ensangrentadas , entre sus cómplices y su muger las alhajas y dinero de muchas personas que acababan de asesinar. El magistrado se quedó tan atónito y horrorizado, que tu= vo trabajo en creer, tantas atrocidades; mas sin embargo hizo. su deber, y sobre losindicios de esta niña, despues de haber reunido alguna tropa y un gran número de esbirros bien armados y provistos de fuertes cadenas y de cuerdas, Az
a (105 ) marcharon sin dilacion á cercar la venta del bosque y la casa del carnicero inglés. El dinero, las alhajas y todos los vestidos que hallaron , no les permitió dudar ya para la rápida formacion del proceso. Esta banda de asesinos fue al fin inmolada á la venganza de las leyes, y perdieron sobre el patíbulo una vida que habian tiznado con tantos crímenes. Ana y Bristol fueron ejecutados los últimos pareciendo los mas delincuentes y malvados; y Bristol, como habia dicho muchas yeces en pleno tribunal á su sobrina, con quien fue careada repetidamente durante el proceso, esclamaba frecuentemente : ¡ah, sobrina maldita, si yo hubiera dudado un momento que tú dormias!!!!
HISTORIA TRÁGICA 2.* LA MORADA - DE UN PARRICIDA, Ó EL TRIUNFO. REMORDIMIENTO.
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ESE ,/ Si fuese cierto que el genio profético del fatalismo tiene trazados anticipadamente sobre un libro de cobre los destinos prósperos ó adversos de los mortales , no hai duda en que bajo este falso principio de los fatalistas , el hombre destinado ya para empapar sus manos en la sangre del autor de sus dias, es el mas desgraciado de todos los hombres. ¿No valiera mil veces mas entonces que no hubiese nacido , para no venir á ocupar el
(110) primer rango entre los-seres mas execrables de la naturaleza? Solon, este gran legislador de la Grecia, “concibió tal horror de este crimen tan execrable, que en sus códigos “no quiso poner ninguna lei para -castigarle, persuadido de no ser de ¡EN edi de los crímenes. posibles. melo is cogi en lopd su: ¿bilbao miedos , mandó que al culpable se le castigase, echándole vivo al mar, metido en un saco de cuero con un mono, un gallo, unperro y una víbora; pero este suplicio era mui dulce, y se debe hacer que renazca mil veces el asesino de su padre , quitarle y yolverle alternativamente la yida, y no herirle en fin con el golpe
(LL) mortal. sino despues de un siglo de haberle hecho sufrir” lentamente una cruel agonía. Cambises , este principe persa tan célebre por sus de: espediciones milita- , fue de todos los reyes el que aginS contra los parricidios las torturas y los dolores mas crueles. El criminal, encadenado en un ca= labozo , lMevaba atado contra su pecho el cadáver de su víctima , de manera que su rostro lívido tocase y mirase al suyo: la putrefac= cion se inoculaba insensiblemente de muerte en el condenado, á quien se alimentaba con el mayor cuidado, y uno y otro acababan por cae se podridos sobre la cantidad pool digiosa de gusanos que los: rojam > el parricida por una especie: de lei
(118) minal , era en fin parricida; y este corazon sensible , nacido para la virtud, sé habia estraviado un instante por seguir los pasos al amor y á la ambicion. Esplicarémos las circunstancias de esta accion execrable. El baron de diltartróligelos dira 308 de Amedeo, tenia destinada á su hijo desde su infancia la mano de Cristinade Melsimberg, hija de “ún antiguo compañero suyo de armas , que en una batalla sangrienta le habia generosamente salvado la vida. Cristina no tenia fortuna, ni por dote'otra cosa que el lustre de sus “abúelos : estaba destinada para ser la prenda que justificase el reconocimiento del Baron á su li bertador; pero desgraciadamente a e 5
(119) estos sentimientos y pruebas de gratitud no éntrabande ningun mo: do en las ideas de: Amedeo, que por su parte se hallaba prendado de los encantos de una jóven hermosa y rica que habia fijado todos sus votos: habia visto , ¿qué digo? habia contemplado por la primera vez los atractivos de Blanca de Lindorffen un baile dado en Coblentz, siendo el asombro detodos su hermosura, sus gracias, su juventud y sus adornos. Verla, admirarla; tocar sus manos de alabastro, trémulo alimpulso de un primer amor; y respirar en sus bellos ojos negros-la pasion mas violenta, fue para Amedeo el efecto del rayo: no hacia una hora que-se labia embriagado al ver este objeto 'seduc-
(120) tor, y ya pronunciaba en su cora= zon el juramento solemne de no tener jamas otra esposa. Blanca por su parte no habia mirado á Ame-= deo, sin sentiv un secreto orgullo de verse el objeto particular de sus interesantes miradas que indicaban su pasion. Ala vanidad la habia sucedido el sentimiento en su alma, y una cadena como eléctrica habia unido en secreto á los dos aman= tes, mútuamente embriagados de igual pasion.*Blanca, resistiendo por pudor ásus inclinaciones, ha= bia disimulado todo el tiempo que le habia sido posible su amor; pero cuando Amedeo en una entrevista meditada la hizo saber que su corazon habia sido enteramente libre hasta el feliz y delicioso mo-
(1215 mento del baile, y que nunca ha= bia sentido por muger ninguna el poder del amor, hasta que miró su celestial hermosura; Blanca entonces, viendo aprobados sus senti= mientos por sus mismos deberes, creyó poderse abandonar á los encantos de una pasion que le presentaba la mas bella perspectiva: por otro lado, persuadidos el uno y el otro, siendo hijos únicos , de que sus padres no podian sino li= sonjearse de tal union, se entrega= ron á su ternura, no poniendo Blanca otros límites que los que exise en toda jóven su virtud y reputacion. Retratos, cabellos, ani=" llos , cifras amorosas, de ¡dde se. habia valido ya amor; y últimamente, sin noticia de los padres
(192) habianhecho los preparativos pa* ra su ansiado enlace. Una noche en que Amedeo, entraido de la academia del elector de Boun, gozaba aun en su memoria el placer de haber visto alli á su querida Blanca, siendo la delicia de la sociedad tocando el harpa, y haciéndola admirar su voz melo- - diosa, el ayuda de cámara de su padre llegó con órden de que pasase á su aposento antes de acostarse. Es- - ta órden tan estraordinaria no dejó de inquietarle y darle presentimientos desagradables, pues nadie ignora lo mui “supersticiosos que som los amantes y los corazones culpables: todo les parece que revela sus secretos, todo lés parece debetrastornar el edificio frágil de sus
(193) amores. El baron de Altamougnes hizo sentar 4 Amedeo á:su lado, y abriendo una carta, cuyo nema era negro, le dijo: «Estás en edad, mi querido Amedeo, de formar una union: eres el heredero único de mis bienes y de mi nombre; y no dudo, segun los sentimientos de honor que veo en tí, que serás mi digno sucesor. No habrás dejado de notar el mérito de Cristina de Melsimberg, y esta es la que desde la cuna te está destinada para esposa: debo la vida 4 su padre y por prueba de mi eterno reconocimiento he prometido ante Dios y el honor la mano de Amedeo á su hija: es jóven, hermosa, de buen nacimiento, y tu fortuna reparará con amplitud los rigores de la su-
(124) ya: es cierto que yo no pensaba confiarte tan pronto este proyecto; pero la noticia de la muerte del baron de Melsimberg que acabo de recibir en este instante, ha apresurado mis designios , á los que desde luego me persuado darás cum- - plimiento .como hijo obediente. Si un rayo hubiese caido álos pies de nuestro infortunado héroe, no le hubiera inmutado mas que, esta intimacion paternal : de un carácter franco, vivo y sensible, incapaz de fingir, Amedeo: no res-, pondió al. principio. sino'-con un profundo y sombrío silencio; y sus ojos, casi cubiertos por sus párpados, no dejaban aun leer lo que pasaba en su alma; pero cuando el Baron, impaciente y sorprendido
(125) de sus dudas , le mandó se esplicase claramente, entonces ya Amedeo no disimuló que su corazon se hallaba comprometido de mucho tiempo; que si hubiese sido advertido antes, se hubiera guardado de dar entrada en él á una pasion que podia cóntrariar ya en el dia los preceptos paternales; pero que el destino lo habia dispuesto asi; y cambiando entonces Amedeo de tono y de actitud, declaró altamente con toda la energía del amor contrariado, que no tendria en su vida otra muger que Blanca de LindorfF. Al oir el Baron este nombre mudó al momento de aspecto, se inflamó su sangre y pasó á un estado de furor, pues por desgracia era Aa huja de su mas cruel enemigo,
(126) aquel quetan indignamente le habia calumniado ante el Principe Elector; y no escuchando mas que á su cólera , echó de su presencia á su desgraciado hijo, previniéndole severamente que mudase de sentimientos , Ó no esperase otra heren= cia que la maldicion paternal, A Dios amor, á Dioshimeneo: todo se desvaneció como la nave abatida por una furiosa tempestad: todos aquellos preparativos de felicidad que una pasion fundaba enel enlace nupcial, y sobre el que Amedeo habia formado el cuadro mas halagieño, quedaron destruidos, reemplazándolos un porvenir doloroso, con la idea de no poder acaso po=- seer á la mas amable de las mugeres: ¡qué noche, en comparacion
(127) dela que nuestro desgraciadoamante:se proponia pasar! Es necesario, lector mio, que te recuerdes de todas las tribulaciones amorosas que acaso puedes tú mismo haber sufrido viendo contrariada esta pasion, para formar una justa idea. ¡Ah, cuánto no aumenta entonces el dolor la noche unida á la soledad! ¡qué inquietudes! La ausencia de los «objetos hice mas crueles Los nales: nada distrae el corazon de un amante; su espiritu y sus sentidos ceden dl abatimiento, y cae en una confusion, que aglomerando sus ideas sin tino, le priva de la razon y del descanso , exhalando en «suspiros sutristeza, y dando suimaginacion en pensamientos descabe- Jlados: Mega la hora en que la auro-
(134) que lee en ellas cargos crueles, y tuvo algunas veces la fortuna de. hacer brillaren su semblante algunas señales de serenidad; pero, preciso es decirlo , solo las debia á la esperanza que concebia el brusco baron de Altamougnes, de que Amedeo se prestaria docilmente al yugo del himeneo proyectado, y esta idea sola era la que le permitia sonreir. En fin, llegan á las orillas del Rhin, un puente volante transporta el equipage, y cada uno toma posesion de los aposentos que los criados, advertidos. de antemano por el mayordomo del pala» cio de Boun, habian preparado en el castillo. Los primeros dias se pasaron en un silencio estudiado de una y
(135) ' otra parte, y en conversaciones “frias, mas bien de política que de verdadero afecto: se observaban, y cada uno parecia esperar el momento favorable de tentar el suceso que se prometia de sus secretos designios: si Amedeo tuvo veinte veces la intencion de tantear á su padre para ver si podia vencerle, por su parte el Baron discurria nuevos medios dé conviccion para decidir á su hijo, y el mútuo temor de no lograrlo hacia espirar siempre la espresion en sus labios. Este estado de cosas era muy doloroso y violento para los dos. El Baron fue eleprimero que rompió el silencio diciendo una noche á su hijo, que no dudaba ya hubiesen felizmente obrado una ventu-
(136) rosa revolucion en sus sentimien» tos las saludables reflexiones que le habia hecho , y que podria estrecharle en sus brazos como hijo sumiso, que no pretenderia ocasionar la muerte á su desgraciado padre, Amedeo se sentia atormentado de un cruel dolor, al ver la dulzura con que le trataba, y mucho mas, estando tan acostumbrada á su dureza ordinaria; mas sin embargo, la felicidad de Blanca y la suya era el objeto de su predileccion, y no le era fácil ceder á aquellas nueyas insinuaciones: su silencio y sorpresa respondieron luego por él, pues no tuyo el Bgron que preguntar mas para convencerse de que su constancia era sinflexible, Desde este momento, renuncian-
(137) do ya á los medios que sugiere la paciencia, no trató sino de desplegar todos los recursos de su autoridad : llamó á un capellan , mandó al mayordomo que fuese á huscar á Cristina, y no pensó ya sino en obtener por la violencia lo que se negaba á sus órdenes. Amedeo tambien desde este momento, desesperado por tanta tiranía, no vió ya en este padre, antes tan adorado, mas que un déspota insensato, esclavo de su capricho ó mas bien de su orgullo, y tomó la firme resolucion de resistirse con todo su poder á semejante despotismo. ¡Ah! ¡pluguiese 4 Dios que estas semillas del odio que mútuamente. se tenian ya los dos, no hubiesen echado raices mas profundas, y
(138) que estos sentimientos de amor filial, convertidos en aversion por parte de Amedeo, no hubiesen llegado hasta el punto de!!!.... Nu me atrevo á pronunciarlo, pues la nataraleza misma me niega las fuerzas necesarias para estampar espresiones que hacen temblar la pluma y me llenan de horror. Ningun motiyo puede páliar el crimen de un parricidio , y me guardaré bien de intentar sujustificacion: al contrario discurriré espresiones para pintar con colores de sangre un atentado semejante, y ofreceré con toda la energía de mi misma indignacion el cuadro del mas digno oprobio, y de la infamia que de ben pesar sobre un crimen de esta: clase!!....
(139) Llegó, pues, Cristina de Melsimberg , acompañada del mayordomo del Baron. Amedeo no la pudo negar aquellas atenciones que son de costumbre en un caballero con una señora; pero fueron tan frias, que en semejante situacion no podian ser consideradas por una muger sino como una sangrienta afrenta: el baron de Altamougnes no aflojó en su obstinación, y para apoyarla solicitó del Elector la órden de poner en un encierro á su hijo, si persistia en desobedecer sus órdenes; y por una intriya, efecto del crédito que habia recuperado del Príncipe, hizo desterrar á cien léguas á la infeliz Blanca, como calumniadora , habiendo querido, segun la impostu-
(140) ra, sembrar la division en uná familia respetable , seduciendo al 1m- tento al hijo del baron de Alta» mongnes. Amedeo fue al momen- to informado de estas muevas persecuciones por un marinero que habia salido en un pequeño esquife de: la. orilla derecha «del Rhin, y quele habia lleyado misteriosa= mente, una carta de Blanca, en la que le decia que-habia sabido: librarse á tiempo de: la tiranía de sus enemigos, y estaba en seguridad con su padre en un arrabal poco distante. Amedeo; pues, no pudiendo reprimir ya su rabia, conci= be y pronuncia el bárbaro juramen- to de vengarse.... ¿De quien? Gran Dios!!! de supadre!!!.... Sí, la:sangre de un padre es la que va á es-
(141) piar los sinsabores y penas del amor.... Este fabuloso dios ha producido muchos desastres , muchas desgracias : ¿pero la hai mayor que el parricidio? ¿el amor mismo no rompe sus flechas , no se cubre de luto cuando ve manchados sus altares por ana sangre tan preciosa? Mientras el magestuoso rio presta sus olas oficiosas á la correspondencia nocturna de los dos amantes; que ellos se juran adorarse siempre , y que el marinero, pródigamente recompensado, y en la confianza, deposita sus tiernas mi- “sivas en una'de las almenas cerca del puente levadizo , el baron de. Altamougnes combina en silencio con su capellan los medios de forzar á su hijo á yerificar la union li-
(142) sonjera solo á su obstinación y á su orgullo. «La capilla del castillo, le dice, puede serviros perfectamente al intento: mi familia toda es fiel y adicta, y me ayudará en caso necesario con todas sus fuerzas para arrancar el sí deseado, como sello principal de la alianza ; y despues el tiempo acabará de consagrar los lazos hechos bajo unos auspicios algo rigurosos.» ¿Será creible que Cristina de Melsimberg, sin el pudor que debe á su sexo, estaba de acuerdo en estos secretos concili¿bulos?.... ¡Mas á qué estravios no conducen en una muger los celos de una rival! Cristina tenia horror hasta el solonombre de Blanca; y laidea sola de verse arrebatar por esta peregrina
(143) beldad el esposo que se la destinaba desde la cuna, la conducia á los mas grandes desvaríos. Todas las astucias , la violencia misma le parecia justa y acertada en tratándose de obrar contra esta odio» sa concurrente; pero desgraciadamente para ella, el amor no se gana con amenazas ni tiranía; es un niño muy delicado que no gusta sino de lazos de flores , y aun estos han de ser formados por él mismo; que es preciso adularle sobre un lecho de rosas, y que huye al momento espantado si delante de él se pronuncia el nombre de señor. Cristina se habia dedicado estraordinariamente á discurrir medios para hacer accesible el: corazon de Amedeo : mas este, puesto di De .
(12) ragidos. Conducidos por algunos aldeanos moscovitas, que hacia tiempo habian espiado las maniobras de estos asesinos, y que por consiguiente conocian algunos: de los subterráneos y minas que se comunicaban con el bosque , marchan simultáneamente sobre un punto de centro, y la fuga de Dourlinski era ya imposible : éste y sus cómplices no habian tenido por conveniente elegir para teatro de la accion el castillo ,-4 pesar de que podia sostenerse algunos dias, por la razon de que en campo raso tenian mas esperanzas de la evasion. Dourlinski está, pues, á la cabeza de sus foragidos, miéntras una especie de reserva, formando un circulo, protege y custodia los
(73) tesoros; pero el comandante de los escuadrones, despreciando todos estos preparativos, manda tocar la señal de carga, y en pocos minutos cubre la nieve de sangre y de cadáveres delos asesinos: Dourlinski pereció tambien con las armas en —lamano, á pesar de que las instrue= ciones del gobierno de San Petersburgo eran de procurar cogerle viyo, lo que no permitió su obstinada defensa. Me abstendré de provocar la sensibilidad de mis lectores informándoles detalladamente de las víctimas de ambos sexos que se ha Haron apiladas en aquellas horrorosas cayernas y subterráneos, pues aquel castillo infernal servia hacia mas de un siglo de asilo al crimen,
(74) comó. una propiedad hereditaria, y habia pasado de asesinos en asesinos hasta el impostor Dourlinski. Llamaremos su atencion sobre la hermosa Elvira y su tierna madre, que deseando alejarse de un parage tan funesto, partieron para Inglaterra, donde tenian muchos bienes. El castillo fue incendiado y pulverizado, y los subterráneos todos 'allanados: la yerba creció en aquel sitio donde el crimen habia hallado algun tiempo el secre- to de su impunidad, y solo quedó en la memoria de los hombres el nombre horroroso y detestable de Dourlinski, 4 quien se citará en los anales criminales de la Rusia como uno de los mónstruos mas pérfidos que han afligido la humanidad.
HISTORIA TRÁGICA 4* ——2 AI an - EL ALCAIDE DE NÓCHERA: O NICOLO, SEÑOR DE FORLIÑO. »Á
7. a sl e Ls EN 7 S . 1ón da 102 atra ds Po - isis
AS A Y, id . y "4 . Té vibcoraron librado ri deshions. Jerono, , , 7) * “£ le alubardsde lu enferme vJeluuecion 2 )
E , á ra yy En. Cocoa un marido que se ve ofendido en la castidad violada de su esposa , es superior á í cualquiera otra causa que pueda tener para irritarse Contra cualquier hombre; porque sino puede sufriramenazas, insultos ni injurias, ¿cómo tolerará se le perjudique en su honor, y en la parte. que mas viyamente le interesa no debiendo:ser el marido y la esposa mas que una cósa misma, un mismo Cuerpo y. una misma yoluntad? Asi es, que los que tienen delicadeza y sentimientos honra=
(78) dos, no pueden convenir de manera alguna con los que opinan no depender el honor de un hombre de bien de la conducta de una muger loca; pues si cierto fuese lo que tan ligeramente sientan, no se conjurarian contra los que los cónde- “coran con la corneta de Ámaltea «para cubrir su cabeza. La naturaleza misma ha dispuesto esto tan sábiamente, que hasta las bestias se baten y sufren la muerte por tan naturales celos: yo no alabaré, simo antes bien acusaré criminalmente á los que son tan austéros y desconfiados , que todo les alarma, tomando celos de. las sombras de las moscas que revolotean en rededor de sus mugeres; porque esta cavilosidad prueba su poco talénto, y
(79) la inconstancia de su fantasía en - dudar sin fundamento de una cosa en que estriba la tranquilidad de su espiritu, su alegria y su felicidad. Pero cuando se descubre la verdad y se conoce el yicio; cuando un marido se ve perjudicado en la mas preciosa alhaja que posee, se hallará en el caso de proceder, no con. un furor precipitado y sin preyision, sino con una madura deliberacion y consejo, para no añadir á la pérdida de su honor la ruina de su fortuna y de su vida : 4 mas de que del mismo modo que es justa= mente elogiada la fe y lealtad del tálamo nupcial que no ha sido yiolado por el crimen, asi el que le profana leya la penitencia en la misma infamia de su nombre. Por=
(85) pues, que.el mayor de estos tres, pasando frecuentemente de Forli ño á Nóchera, y alojándose siem= pre en el palacio, miró un poco atento y aficionado á. Flora, muger de su alcaide, que era el encargado con algunos militares retirados de custodiar la fortaleza y reprimir á los habitantes, si-por casualidad, como eran nueyos;estos ses ñorios , trataban de rebelarse con. tra sus señores. Esta j¡óyen era tan graciosa y gustaba tanto de ser mi: rada , que el caballero: Nicolo, prendado de su hermosura y de su buena voluntad , determinó solicitarla, en lo que puede juzgar todo hombre razonable si olvidó su deber; pues cualqticra divá que este caballero debió mas bien tener la
(87) : mayor consideracion de un*hom- bre que le custodiaba fielmente el castillo, que hacerle una traicion tan grande. Pero amante ciego, y sin contener esta pasion que trastorna frecuentemente las cabezas mejor organizadas, se dejó arrastrar por ella de tal manera, que un dia que el alcaide se paseaba por el castillo corriendo una revista, por complacer al que trataba de agraviarle , se dirigió 4 la muger del alcaide y la habló en estos términos: Señorita, inútil será que yo me esplique mucho para insinuaros mi Cariño, cuando vuestra penetracion y talento han descubier= to ya mis sentimientos y el afecto gue os profeso, el enal no puede tener comparacion, púes confieso:
£ (88) que os amo:sobre manera; y pues. que no tengo tampoco tiempo paz ra deciros mas, os pido correspon dais á esta inclinacion, dando en vuestro corazon un lugar al mio, aceptando mis rendimientos, y tratándome como vuestro esclavo, =Ella que se contemplaba feliz en ser querida de su amo, y - que tambien se complacia en ello, aunque deseaba declarar su condescendencia, procuró guardar cierto disimulo diciéndole: Señor, vuestra enfermedad es mui repentina, pues que en tan poco tiempo.ha tomado ese incremento ; aca. so dependerá de vuestro Cora» gon, que por ser demasiado sen-. sible ha recibido ligeramente. esa impresion que se desyanecerá pro-
(89) bablemente al momento que hubiereis salido por la puerta. Yo me alegro Os yalgais de ese medio para entretener el tiempo divertido con esas chanzas; y peor fuera es- “tuvieseis.serio y taoiturno sin distraccion alguna mientras estais a qui entre vuestros vasallos y en vuestra casa.=Todo lo contrario, respondió con presteza, porque habiendo entrado aqui como amo y señor, he venido á ser un amigo; y no me burlo, pues estoi tán enagenado que sino correspondeis á mi amor, la enfermedad que llamais repentina, no solo se.agrava= rá, sino que causará mi muerte, = Mui bien, señor; pero vuestra enfermedad no estará tan: arraigada que peligre tanto vuestra vida: lo
(90) que quereis 'es que yo crea todos esos estremos para ser juguete de vuestro corazon, que por lo que veo no puede estar ocioso sin galantear. = Habeis acertado , pues precisamente vos sois la que ha' prendado mi corazon. = (Y cómo, aun dado que eso fuese cierto, se podrá ya confiar al ver la falsedad que hoi reina en los hombres, tan inseparable de ellos como la sombra del cuerpo?=La esperiencia os hará conocer lo que yo soi, la responde, y si mi corazon es Capaz de faltar á la palabra; pues si eorrespondeis 4 mi cariño podreis Jisonjearos de tener en mí un amigo tan constante y fiel, que: os amará hastá exhalar el último alien- to. Señor, desde luego advierto
(del LA que os degradais en estremo, y que lo que pretendeis es. tentar á una infeliz muger, y poner en gran riesgo su vida.=No permita Dios que yo sea causa del menor escándalo , pues preferiria morir á daros el mas leve disgusto. =Ella que no queria perder la gracia de su amo, de quien dependia su subsistencia , le dijo sonriéndose y sonrosada de rubor: Señor, no debeis estrañar mi resistencia á una cosa que repugna á mi conciencia, sin embargo de ser grata á mi corazon vuestra inclinacion; pues tiem. blo al considerar, que para corresponderla , tengo que ser infiel á mi marido, y comprometer mi honor y mi vida si un dia lo descubriese; pero pues que me asegurais
(92) - ser prudente y guardar el mas inviolable secreto.... sabed que os amo igualmente; pero os suplico no ha- _gais uso de esta tímida declaracion para afligirme : reflexionad que soi una débil muger, criada vuestra, que escucha vuestros ruegos rodea» da de sobresaltos y peligros. =Nada temas; pues seremos tan prudentes y discretos en nuestras confianzas, que tocará en lo imposible puedan ser descubiertas ; y si por desgracia sucediese , tengo yo sobrados medios y poder para conciliarlo todo, y evitar que tú padez» cas. SÍ señor, es cierto, ya lo sé; pero en tales eosas es una imprudencia fiarse en el poder y la grandeza, y dar lugar á que cada uno haga ó diga lo que enton-
(98) ces ya no podrá evitarse; lo prin. cipal. ess mi reputacion, y esta solo podrá conservarse por la virtud; pues no hal cosa mas delcada que el honor de unamuger, la cualle pierdedesdeel momentoque empieza 4 andar enJenguas por la mas leye sospecha. Sin embargo de tantos preámbulos, acordaron por último el día de su nueya entrevista, que fue al siguiente al medio dia, en que el alcaide iba 4 marchar 4 la ciudad, y suspendieron su conversacion por la llegada del mismo. «Este saludó 'respetuosamente 4 su señor, diciéndole que sabia donde estaba un terrible jabalí, si queria salir á divertirsez 4 lo que Nicolo aparentó prestar sus. oidos con mucha amabilidad; pero
(94): todo fue con repugnancia; porque este cacerio diferiria algunos dias sus criminales designios con su amada; mas esta que padecia ya mas yolemenbmenid. halló bien pronto el medio de AGE la entrevista con su amante, el enal fue tan feliz en los primeros estremos de su pasión; que no le quedó que dudar de sw cariño, y renovaron la cita pará utra vez;“y fue tan prendado de su talento» en esta entrevista; que bajoel prétesto de la caza no pasaba una semána sin irá visitar 4 sa amada. Flora, aunque no siempre pudo: estar solo con ella por temor de ser descubierto; y eon esta precaucion duraron mucho sus confianzas sin Sei' nolados, pues para mejor disi-
(95) mular dispuso otras diversiones, como la lucha, el blanco y la carrera del anillo; no tanto por tener un' medio de visitar 4'su amante, sino por evitar al marido la ocasion de entrar en celos , maxime siendo este vicio tan familiar á todo italia no. Pero del mismo modo que es dificil engañar á un usurero en la cuenta de su tesoro ; siendo contínuamente tan vigilante, y durmiendo siempre sobre sus letras y libros de caja, asi tambien es imposible pegársela á un celoso; pues Argos: no fue-.mas astuto con sus cien ojos sobre la hermosa Isis, querida de Júpiter, que los maridos cuando se halla afectada su opinion sobre la castidad de sus mugeres: En vista de esto; ¿quién podria ser tan
(102) cautelosamente, 4 fin de sorprenderlos y quitarles la vida, por haberle cubierto de infamia , y herido en tanto grado su reputacion. Ella, viendo « que su marido (segun la parétld) no habia ni aun sospechado de su adulterio , y deseando continuar en la tierna amistad que la dispensaba su señor , le escribió la carta que sigue: «Señor , el temor que teneis de que mi marido hubiese descubierto nuestros amores, me obligó 4 suplicaros dias pasados suspendierais un poco el frecuentar mucho yuestra casa, aunque me causase la pena de carecer de vuestra presencia; pero viéndome acariciada por él, y estando siempre hablando de vuestras be- Mas prendas , demostrando al mis- '
(103) mo tiempo el mayor sentimiento y temor de que os halleis incomodado, si os ha ofendido en alguna cosa involuntariamente , creo no hay que temer; y por lo tanto os suplico yolvais á mi compañía, pues mo puedo ya vivir sin vuestra presencia, y disipados ya nuestros recelos, os suplico que no tardeis en venir, pues procurarémos conducirnos de manera que el mas astuto no ha de poder descubrir nuestro secreto.» =Esta carta fue entregada 4unjóven lacayo paralleyarla al señor Nicolo; pero notardó el alcaide en saber el mensage por estar siempre en acecho , deseando hallar un medio de vengarse del agravio que se le hacia, y realizarlo antes que su muger conociese su
(104) disimulo, respecto á que ya le habia sondeado para ver si tenia alguna prevencion contra ellos. Luego que Flora mandó:á4 su amante esta carta, despachó el marido un criado á los tres señores, para suplicarles fuesen á divertirse al dia siguiente con un jabalí terrible que jamas se habia visto otro igual en los montes de Nóchera, á pesar de haberlos matado algunas veces muy grandes; pero no era ponla caza este convite, sino por coger en el lazo á los tres hermanos que habia resuelto inmolar en los altares de su venganza para la espiacion de su agravio: este era el jabalí que esperabd coger para satisfacer su cruel deseo de venganza. Si el delito fuese de los tres, hubiera te-
(1055 nido menos gravedad el crimen de hacer sufrir 4 todos igual suerte; * con el objeto, segun decia furioso, de que sirviese de ejemplo á la in- 'solencia del poderoso , que por so= Jo el respeto: de su opulencia se figura por lo comun poder ofender impunemente el honor de aquellos, cuya reputacion es de la misma consideracion que la mas noble escelencia. Asi vino á fallar el principe de los judios David , cuando despues de haber deshonrado á Urias en su muger Bersabé, le hizo quitar la vida en vez de recompensarle el celo y exactitud con que habia ejecutado sus órdenes; y mas hizo aun el hijo de Tarquino, siendo gobernador de la ciudad fundada por Rómulo, cuando vio»
(106) lentó 4 la hermosa Lucrecia, de quien tanto han hablado las historias por su castidad. En estos hombres se podia disimular en parte su esceso; mas no en los que ensangrentaron sus manos en victimas inocentes, como lo hicieronen Roma los padres de la difunta Lucrecia, y este alcaide de Nóchera. Mas sin embargo, este esceso de yen ganza noes de estrañartanto, cuando una ofensa de esta naturaleza escede á todo frenesí, y traspasa hasta los límites de la razon, pues se enagenan los hombres hasta tal “grado con esta afrenta y deshonor, que no piensan mas que en Alias el medio de destruir y despedazar al que ha infamado su nombre, y les ha privado de su alegría y tran-
(107 ) quilidad. Toda la familia de los Tarquinos fue desterrada de Roma por esta misma razon, y aun su nombre solo fue causa de que el marido de aquella ofendida hermo- ' sura abandonase el puéblo de su nacimiento. Un solo Páris profanó el lecho de Menelao, rey de Lacedemonia, y la venganza de aquella griega alcanzó á muchos; pues no solo envolvió la gloria y la riqueza de la soberbia Troya, sino á la mayor parte de la Asia y de la Europa, si hemos de dar crédito á-los escritores de la antigúedad. Por lo tanto, en este suceso del alcaide solo Nicolo fue el delincuente; y sin embargo, la venganza fue trascendental á losinocentes. El alcaide , persuadido de ser segura la
KA09) ejecucion de su resolucion, como si tuviese ya á los tres hermanos en su poder para hacerlos ir á vi= sitar á los tiernos amantes que envió la ira implacable al otro mundo, como Dido, Filis y otros, que han muerto mas por desesperacion que por amor, llanió aparte á todos los soldados que estaban en el castillo, con quienes contaba para ejecutar su plan atroz, y lleno de tristeza y afliccion los habló de esta manera: «Camaradas y amigos mios , no dudo estrañaréis verme entre vosotros de esta suerte, lleno de pena y de dolor contra mi costumbre , y de un modo impropio de mi constancia y rango; pero cuando sepais el motivo, estoi seguro de que me dareis la
(109) razon, que consideraréis mul jus. tas las causas que motivan este trastorno de mi carácter, y que tomarcis parte en' mi desgracia. No jgnorais que la primera Cosa que el hombre debe sostener y defender es el honor, y que el que es honrado no debe temer esponerse á todo peligro, inclusos el de la muerte y el perdimiento de sus bienes, cuando lo exige su reputacion. Si el buen capitan sufre á sus soldados que sean ladrones, ve= mos que solo él es el blanco para sufrir le afrenta, aunque sea un hombre de bien; pues siendo: ca» beza de una compañía que falta al órden establecido en la sociedad, preciso es que el gefe leye la mancha, pues que autoriza con su to-
(110) lerancia la corrupcion. Ah! dice suspirando: ¿qué cosa mas propia, ni mas próxima, ni mas que= rida puede tener el hombre, que la que está unida á él por toda sú vida para ser hueso de su hueso, carne de su carne, respirar un mismo aliento, y no tener mas que un pensamiento y una voluntad? De la muger es de quien yo hablo; pues siendo la mitad de su marido , no os admiraréis, mis queridos camaradas, de que me queje tan amargamente, siendo victima «de la «criminal debilidad de una muger, pues no puede menos de sufrir en su reputacion su infeliz marido, cuando ella es pródiga de su Hañor maldad no poco comun por desgracia en este de-
(11) bil sexo, fuente de todas las calamidades del hombre, á quien priya de su reputacion, haciéndole mirar como indigno del aprecio público, si tolera tal injuria y afrenta sin tomar la justa venganza que reclaman su autoridad y su esti macion. Es preciso, camaradas, que yo os descubra lo que mi co razon quisiera callar , si fuese posible; y que os comunique para mí consuelo, lo que os ya á horrorizar y haceros tomeis interes por má como verdaderos amigos, ayudándome contra el que mé ha ultrajado; pues sino logro la venganza, obraré contra mi mismo para no yivir con la afrenta que me atormenta, y ser el oprobio de la sociedad por toda la vida: por lo
(ame bre -honvado; yen se guida atra» vesándole dé parte á parte le abrió el. pecho y. le arranco el corazon, diciendo: «Este vil 'corazoh:es el que ha ejecutado. «tan crueles. acciones para mi deshonra.» No.contento comesta:! 'crueldad ;. practicó con: el, resto del cuerpo lo. que la fúgitiva Medea cón el de suiinocente hermano para salvar su. vida y la de su amigo Jason, pues le hizó:mil pedazos, Menando. á cada uno de improperios y. de: puñaladas, ¿No era. suficiente este marido la, venganza de quitar, la :vida al que le habia infamado, sin hacer tan horrárosa atiatomiía de su Cuerpo ya muerto ,ysin sehtimiento?; Mas siendo tani desmesurada su ira y tan desenfrenado su furor , debe
(119) considerarse 4 este hombre como “Joco, y mo hai que admirarse si en todas sus acciones se mostró tan sediento de venganza. Algun temerario quizá aprobará la muerte de Nicolo; pero el.castigo de una ofensa nunca debe ejecutarse por, mano «propia , ni menos ser mayor que la injuria. Esta accion fuera en parte disimulable ejecutada en él acto del furor y sin meditacion, porque no esla razon la que obra en los primeros movimientos del alma; pero no hai co. ga que pueda bin escusables estos hotrorosos atentados, cuando la lei castiga á todo el que toma la justicia por su: mano : mas volvamos á nuestra historia. El aleais de todo ensangrentado y salpicado
(120) de la sangre que habia corrido por el cuarto, 'se dirigió al del duque ' de Camarino, y con todos los de su servidumbre fue conducido sin decirle una palabra á la mas profunda y lóbrega prision ; este es el obsequio que hizo en esta noche 4 los: que habian legado 4: la: caza del jabalés y luego que el alba em pezó: á presentarse con: su claro carmin, y cuando todos los « caza= dores se preparaban con sus per ros para salir al campo, hé aqui ¿uno de los ejecutores del alcaide que llegó 4 llamar 'á4 César para que fuese al cuarto de Nicolo, diciéndole, que deseaba hablarle sin dilación; y que le esperaba en compañia del Duque. Césan, que no podia presumir las desgracias
151) que octirian, ; se: entregó á la dar? niceria. como un cordero" , y fue'ien compañía de los mismos asesinos que se preparabará quitarle la víz da. Apenas entró eb el castillo; fue atado por siete soldados Pesa ducido ál cuarto, como un ladron; con toda 'su gente, donde halló un cuerpo humano en pedazos y todo: el suelo inundado de sUngreS y si mucha sorpresa: le causó el verse atar y Hevar preso; mas admiracion le ocasionó aquel cuerpo hecho pedazos , aunque sin conocerle...+ ¡Ah! dijo al entrar : ¡qué espectáculo tan horroroso! ¡Es este el jabalí que hemos venido:4 cazar? = Entonces se levantó el alcgide todo ensangrentado, anunciando en su voz y semblante un
(192) hombre: despechado , dispuesto á cometer mil atrocidades, y le dijo; «César, ahi teneis el cuerpo de yuestro aiduica dé ¿infame hermano ¡Nicolo, y, esta es su cabeza, mirad si:es la suya: yo hubiera celebrado tener en esta funcion á yuestro tercer hermano Conrado, para. que todos tres participaseis del banquete que os habia preparado; pero'os juro que este será el NON que quede de la vil raza de los Trinicios , poniendo un término á vuestras traiciones y maldades; y ya queno puedo, tener todo lo que deseo, procuraré dar una satisfaccioná mi sediento corazon en lo que la fortuna me permite.» = Cósar al oir esta sentencia, quedó, tan inmóvil como la muger de
(193) Eavl viendo ¿isu ciudad reducida áscenizas; porque luego, qué: vió este horroroso espectáculo, y que supo ser su hermano Nicolo el destrozado , le hicieron enmudecer de tal suérte el. sentimiento. y. el temor, que.sin: quejarse ni«proanunciar una sola palabra , se-dejó cortar la cabeza por aquel bárbaro alcaide que despues le arrojó soz bre el cuerpo:de su hermano, para que la sangre del uno y del otro Je produjesen “una venganza tan cruel como la de Abel, muérto por la traicion de sumas próximo pa= riente. =Hé aquí los sentimientos de un corazon poseido del furor, y de la imaginacion exaltada de un hombre , que sin reprimir sus bár» baros deseos ejecuta todo cuanto
(OL) sele presenta en ella, no respiran? do sino venganza; muertes ,'ruina y destruccion , para que la poste» ridad tenga ocasion de estremecer se con tan estraordinarios' -ejem+ plos.De-igual crueldad usó: Thi> phon con su hermano Osiris udiz vidiendo su cuerpo'en veinte y'seis pedazos , de lo cual se siguió.su ruina y la:de todos los: suyos pór Ortus, á quien dieromelsobrenon1- bre los: otros de Apolo. No debia esperar menos el alcaide del hermano de los dos phadtos: «y de los parientes del Duque 4:quien teniá encerrado en el calabozo; pero ya estaba tan ciego de furor y tam: se, ducido por la ambición y deseo.de ser señor de Nóchera, que ño: sé daba por contento y satisfecho con
05) vengar su deshonra y afrenta en el que le habia ofendido, simo destruia toda la familia, y derramaba “toda la sangre Triniciana que pú= | diese tener derecho á la herencia, para conseguir su objeto. Mas este Neron italiano; no contento con estos asesinatos, cometió una se= gunda traicion , tratando de ganar á4 los habitántes-de Nóchera para incitarles á una rebelion; y 'al in= tento los reunió 4todos delante del castillo, y les dirigió una arenga mui estudiada ¿concebida en estos términos sole ro o hs «Señores; hásta aqui he disse lado la pena que altormentaba mi triste corázon! de, ver á.tan buenos - habitantes sujetos á.la voluntad y, caprichos desordenados de ¿dos.ó
(126) ires señores que han adquirido su poder mas por nuestro sufrimiento y poco talento, que por su valor; virtud y justicia. No diré que: los. estados que vienen desde la antigiiedad por una sucesion hereditas ria carezcan de la equidad y justiz cia que requiere toda sociedad bien ordenada, y que los señores Jegítimos deben de serobedecidos, de= fendidos y honrados tambien como talesz pero cuando: el poder y sus estragos proceden de invasion y de fuerza contra todo derecho; cuan do el pueblo es maltratado, opriz mido, y las leyes violadas, no hay ,sufrimiento que baste' á reprimir la desesperacion de los desgraciádos que gimen en el silencio, y que sienten el peso de una ilegíti
(127) - ma autoridad: vosotros, pues , que descendeis de aquellos: samnitas que hicieron frente tanto tiempo á las fuerzas romanas , ¿seréis tan cobardes que respeteis mas tiempo á esta familia que hoi nos domina y aflige, y que no os atrevais á sacus dir al yugo vergonzoso que os oprime para rescatar vuestra tranquilidad? ¿Os envileceréis hasta el esa tremo de sufrir que un jóven loco os esclavice'y os tire como bestias de la boca con la brida? Temo al yer vuestro sufrimiento, que si veis ¿onducir á vuestras mugeres y 4 vuestras hijas para servir de pasa= tiempo 4 estos hombres desmora= lizados, no habeis de atreveros 4 demostrar vuestro desagrado. No, no, habitantes de Nóchera;-mire=
nuestro ¡poder para haceros. sentir que la traicion resulta siempre.contra.el quel la, ha inventado.» =El alcaide; aunque:sorprendido':con esta respuesta,. y convencido: de que no adelantaba nada simo: trataba de ordenar sus: asuntos ,:tan= to por Conrado, ¡cuanto por el hermano del > de Camarinó; respondió; ás sus q ¿a -que en tres:ó.cuatro horas les. daria fi nal contestacion:sobre lo:que'habia pensado hacer, y que era mui regular se ¡conformase con sus de= seos y. voluntad, ¿»poniendo en li bertad á los. presos. =La. dulzura de esta respuesta',no impidió que los: habitantes hiciesen lo que .ha-= bian pensado , conociendo que el alcaide no habia principiado «esta
(135) farsa sin tener ya otras ideas en su alma, diferentes delas que les habia dicho; y con este motivo se reunieron. todos para tómar sus medidas , resultando el voto general de comisionar á uno para irá ver 4 Conrado, á fin de que se personase' inmediatamente en Nóche-= ra, para ponerórden y darlibertadá sus hermanos. El pueblo usó de este medio para evitarel grave com -—promiso en que se hallaba con sus señores , y demostrarles de todos modos su fidelidad ; y ademas porque sabian que Conrado, era mui estimado de los demas señores vez cinos, y sobre todo del Duque preso y de su hermano Braccio Montoro, que mandaba la Gendarmería italiana; pero lo mejor para
(136) ellos era'el mo haberse parcializa» do nieseuchado la transaccion, es. tando siempre de parte de su señor. =Hl alcaide, pues ,:sin esperanza alguña «y más furioso que nunca, persistió en su locura, aun. que sin olvidar el medio. de sal. varse que ya estaba meditado; pero Dios le cortó el camino y le hi. 20 pagarla usura de sus: maldades por la diligencia de aquellos miss mos de quienes se fiaba, y fue de esta suerte. Luego que se separó de la asamblea de los ciudadanos, y pensado un poco en su crítica situacion, mandó llamar á dos jóvenes de quienes se fiaba para sus asuntos , y les dió todo su dinero y alhajas , mandándoles traspor= tarlas fuera de la jurisdiccion de sus
(137) señores”, para poderse retirar adon= de estos jóvenes hubiesen conducido su equipage, cuando ya'se vieseapurado; y habiéndolos montado mul bien, los hizo:marchar: por la«puerta falsa de la fortaleza, encargándoles que al momento le avisasen:de todo, y que luego les enviaria á sus hijos con el resto de los equipages, diciéndoles que ponia en sus manos su vida y su for: tuna én prueba de su cariño y Con: fianza, dejando patalsu tiempo dez mostrarles su reconocimiento por un servicio tan importante. Los dos encargados de su salvacion le prometieron: montes y maravillas; mas luego que le perdieron de vis» ta, fraguaron otro complot, y se resolvieron á quebrantar la fe al -
(138) que tampoco la habia:tenido, faltando no:solo 4 su conciencia, si= no quitando la vida tan cruelmente-á sus amos y señores. Convinieron en que era mejor marcharse á Trevio para dar cuenta :á Conrado del fin desastrado de susherma= nos, y dela prision del duque de Camarino, que mirar por aquel que Dios no pérmitiria se salyase del castigo que merecia por un crimen tan orataso como el que habiacometido. Por diligentes que fueron los habitantes de Nóchera, mo pudieron llegar 4 Trevio antes que ellos ; y habiendo llenado de admiracion:y de horror á Courado, anegado en lágrimas y poseido del mayor dolor como del deseo de “vengarse , mandó poner los caba-
(139) llas para: marchar sin dilacion ; y cuando estaba ya paramontar, lle. garon los.comisignados del pueblo, y. le refirieron solamente que. estaban, presos.sus hermanos; á lo que Conrado les respondió: ojalá, amigos mios: que ese mónstruo sé hubiese contentádo con lo que me acabais de referir, pues yo:pudie= ra determinar el -pronto remedio: Mas ¡ah! él ha.obrado' peor, pues ha inuerto brutalmente-4 mis que: ridos hermanos; pero le juro; que si yo na muero antes dle 'poco., tomaré tal y tan cruel venganza, que todos sus semejantes, tendrán un espejo en que mirarse, y verán el castigo que merece un crimen tan execrable. Marchad, amigos mios, id, y poned buenas guardiasal re-
(140) deédor del castillo para evitar la ful ga de:esemónstruo, y os asegurodel reconocimiento que «debo á yuesz tro cariño pues tendreis en mí na un tirano como él dice, sino. un señor tal, como: hasta aqui no» le habeis tenido: =Si Conrado no hu biese:estado tan desprisa y enages nado: no hubiera dejado de acusar la indiscrecion de sa hermano por haberso fiado del alcaide , siendo el seductor de su mútger ; y sabienz do que ya lo habia traslucido; ¡pe: ro' cómo!'el asunto ¿merecia 1has que palabras , y era ya una simples zareconvenir álos muertos: lo qué importaba era vengatlos, y. castigar unos asesinatos hechos con tal crueldad. Conrado, pues, tomó el camino de Tudente donde estaba
(141) el señor Braccio, que teniá bajo su mando á Perusa y otras muchas ciudades de la Iglesia, y que sobre la dignidad de gran Condestable del reino de Nápoles, era principe de Cápua. Se presentó á4él lleno de afliccion implorando su amparo, á finde poder vengar el atroz crimen del alcaide asesino de sus hermanos , hablándole en estos términos: «¿Qué seguridad , señor, po- " drán tener enlo sucesivo los principes y grandes señores, si'sus eriados intentan apoderarse de sus estados sin hallar su justo castigo? ¿Podrá decir que es vengar una injuria matar dos por uno, y desear aun asesinar el tercero para esterminar toda la. familia? ¿Es acaso atacar á su enemigo el perseguir al eE
e. (449) que no ha ténido parteen la ofenz sa, y quererle hacersufrir la pena? Mis dos hermanos son muertos; nuestro primo el Duque. está prel so, y á:los dos nos interesa mirar por nuestra causa y nuestro honor: vamos pues, señor de Braccio; “vamos en busca de ese mónstruóo que trata con tal crueldad á los que debe venerar y obedecer, y vengas remos nuestra sangre: Evitemos su fuga, para que con menos trabajo y sin vejar á otros sea castigado ese nfiserable rival, y para que con su éjemplo no se perviertán los corazones de los demas vasallos, y se súbleyen sin temor contra sus gefes y gobernadores. Este es.un caso: de mucha importancia: que se. debe seguir con el mayor rigor; pues no
(143 ) se ha detolerarjamasqueviva aquel que hiciese: el: menor esfuerzo de rebelion contra su príncipe, ó que haya faltado á la fe y.respeto debido á su señor. En 'algunos casos se aprecia al traidor; pero la traicion es siempre detestada como yicio execrable : en el caso presente, ni la accion; ni el quéla ha cometido son perdonables , eh vista de los atentados y la causa por que se han ejecutado. En fin; señor, basa ta, ya no es tiempo de discurrir sobre un acontecimiento que está elámando justicia : no vacilemos en la resolucion: aqui tenéis 4 un desgraciado sin hermanos, solo y desconsolado, sin mas apoyo que el yuestro: considerad por otra parte: al duque de Camarino preso, opri+
(152 ) desnudos y enterrados hasta la barba, con cuyo martirio espiraban con espantosos gemidos. Si estos actos pueden llamarse: humanos, no alcanzo cuales puedan merecer el nombre de crueles. En el caso presente unos y otros procedieron con furor por los agravios recibidos. El alcaide fue honrado y fiel hasta el.momento de robarle su . amo el honor y la tranquilidad: amaba 4 su esposa, esta le era fiel, y losdos contribuian á su mútua felicidad. El atentado de Nico: lo fue el origen de tantas desgracias: el uno tuvo un derecho, y el otro tuvo alguna disculpa; pero ambos traspasaron: los limites de la humanidad y se convirtieron en bestias deyoradoras. El
| ) 2. COS) uno debió contentarse de haber tomado la venganza sobre el agresor de su honor, y el otro con las muertes que resultaron de la ba. talla, sin ejercer una'crueldad tan sanguinaria. De todos estos horrores resultó, que el alcaide, viendo morir á su padre con tan horroroso martirio, lo mismo que á todos los suyos, arrebatado ya por una cólera feroz y sedienta de vengan za , aunque no pensaba sacrificar á su muger, la ató de pies y manos, y despreciando los clamores con que le pedia el perdon de su delito, la precipitó desde lo alto de la torre á los fosos de la fortaleza, agompañándola su maldicion como autora de tantas desgracias, y el dolor de todos los espectadores. que
(154) habian sido testigos del amor que la habia.tenido el desgraciado. alcaide hasta. descubrir su adulterio, La tropa al. ver esta nueya atrocidad, puso fuego á la torre, precisando á salir de ella al alcaide rodeado de fuego y de humo y y le hicieron 4 él, 4 su hermano y á sus hijos.una descarga cerrada que puso fin 4 sus vidas , cual ellos mismos deseaban para dejar de sufrir. Conrado mandó hacer pedazos estos Cadáveres y diseminarlos, por los.campós para que sirviesen de pasto. á las fieras y aves de rapiña , haciendo despues un entierro mui honorifico á sus hermanos y á la infeliz muger del alcaide, que en verdad recibió su merecido castigo como adúltera y cau-
(155) sante de tan trágicas como horro= yOSas escenas. 67 ¿Tal fue el finde estos deoñatias ibamos que pueden' servir de ejemplo á todas las mugeres para no ia a io Ei -CONse= cuencias por faltar á sus deberes y á su honor; «convenciéndose de «ue no hai placer, por grande que sea, que dando sus vueltas la rueda de la fortuna , no cause sinsa= bores,no estando fundado en el ho- nor y la virtud. Y vosotros, ma- “yidos, aprended á ser prudentes y moderados para no tomar nunca la yenganza por vuestra mano y «le vuestra autoridad, sin temer las consecuencias tristes y escandalosas que el furor y el alucinamien- to pueden acarrearos. Vuestro do.
(156) lor'esíjusto; pero es preciso que la razon sea vuestra gula para reprimir- vuestras pasiones, y evitar el dolor-de tener que «caer envel. cruel arrepentimiento, como stcedióváveste loco alcaide que por tomar satisfaccion de: un agravio, labró su desgracia, y de crimen en crimén;, ya ciego, se arrojó ét mis» mo:al abismo , viebdo inevitable su perdicion; y últimamente, tengamos siempre presente , que jamas la ira implacable mi la cótera desenfrenada dejaton: de producir la ruina.completa del hombre cuando:se deja levar de las pasiones sin hacer uso: de la razon y de la con= ciencia, que es la que nOs reprime y consuela en las:aflicciones, leniendo un santo temor de Dios,
HISTORIA TRÁGICA 5.* LA BOXHEMIANA - DE TREBISONDA: O UN SEQUIN POR CABEZA DE CRISTIANO.
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ed TU AMOS. e: 3 A Vos ns : : y cgO 00 ve Aem no ha ” Mere ES ARA
ESIENE AA En principe Potérkllit y tan célebre en los anales de San Peters- 'burgo, se hallaba encsu mas alto grado de fayor con la grande Ca= talina 11, autócrata:de todas las Rusias , y habia poderosamente contribuido con su talento 4 en= - grandecer los estados de ésta ilus. tre princesa, particularmente hácia las fronteras limitrofes de la Turquía, potencia que temia tanto mas una invasion general, cuanto que se veia aun atacada por el lado de la Hungría y de la Valaquia 4
(166) nos millares de sequines: la hicie= ron sufrir la operacion egipcia, de la que las esclavas hermosas de la Georgia , de la Gircasia , de Memphis y de Alejandría son ge= neralmente victimas en su infan= cia, antes de ser puestas en venta á una edad mas avanzada en los arrabales del gran: Cairo: comple tamente: desnudas. ' Sin. duda: mis lectores descial saber'qué clase. de: operacion es esta, «cómo: y: por: qué: se hace; mas solo les diré que es una ope= racion «que asegura 4 los árabes, los:musulmanes y los egipcios da hermosas 'doñoellas que compran.. Talmir=Alisca , pasados aque= Mos dolores de tan bicel operacion; se entregó alos juegos ordinarios á:
(167) su edad; pero debia bien pronto esperimentar un asalto mas sensible : su madre, ó mas bien una madrastra odiosa (pues ya cesó de merecer tan tierno y respetable nombre), la vendió en una suma considerable “4 un jóven opulento de Andrinópolis , especie de Alcibiades PO RIpEZOSO que en sus frecuen=' tes viages á Constantinopla, y sus idas y venidas al arrabal de Pera entre los cristianos , habia sido frecuentemente admirado de las grandes esperanzas que prometia la naciente beldad de Talmir; y arrastrado de sus encantos en el lisongero porvenir que ofrecia , habia querido aumentar sus provi-. siones de amor con esta preciosa adquisicion. 'Talmir-Alisca era aun
(168) mui jóven para conocerlo poco que la estimaban sus padres, y,no fue sino á la época. delicada cuando sintió , como una nueya Galatea, suceder. otra vida á la insignifican, te de sus primeros años.. Cuando: su razon cultivada por, los maes=, tros de toda especie que, la habian dado enel harem del Cadi, la hiz ZO comprender que sus indignos padres habian traficado con su per sona y, atractivos en. un tiempo, en que su debilidad, é Inocencia debian inspirar. el mayor interes; entonces fi fue cuando concibió, conty, ellos un odio implacable, y to mó la resolucion de burlar todas las especulaciones galantes del Cadi , y de entregarse al último de. sus guardias ¿ Antes que CONseryan=.
(469) le ura alhaja de que lehacian-¿n=. digno: su poca delicadeza ¡Y Sus: sis temas venales., El. brillante, y. ena morado Cadí no: dejaba por, su par=: te de prodigarlo, todo. 4. esta: :her-, mosura para ganar su,corazon: a=: dornos magníficos, muchos'rubies' y perlas del oriente, velos.bordados de oro y: de. AP gran des fiestas, mesas espléndidas; al. fombras, y. cojines suntuosos,, muchos sxiados, esclavas ; perfumes, conciertos: ¿4 la europea bailes. magníficos, haños voluptuosos; y en fin, placeres de todas clases). era. con lo que; continuamente, la ob=, sequiaba Olmasis-Kipsan sin: omi»: tir cosa alguna. para conciliarse la. inclinacion de su hermosa:Sultana. favorita, y Bo esperaba: sino un,
(170) momento ' favorable para: -echarla el pañuelo. Talmir, lejos de env greirse.con tal ió y prevencios nes, se veia humillada y envileció da ña reflexionaba que destiz nada' como una vil propiedad 4 el lecho de un señor absoluto , ho era mas que'una' victima colocada sobre el altar del sacrifició; y que amable ú odioso debia contemplarse honrada! con una preferencia que en el fondo nó «era mas que' una señal desu esclavitud. Espa= ñola por sús' sentimientos y valor,' y rojelana por la independencia de su' carácter, jura librarse de” tan humillante situacion, aunque sea con riesgo de su Pida; Quiere asociar á sus atrevidos' designios algunas Odaliscas; pero'estas, tí
(171) midas,:acostumbradas 4 sus cadez nas y á una eterna ociosidad , no teniendo fuerzas para” sacudir las adormideras del serrallo , menos Je tienen aun para tomar parte en una empresa tan temeraria. Tres jardineros solamente (cristianos) son: los que se inflaman de placer al oir su proposicion; y haciendo juramento. «por su honor y religion; ponen su suerte en manos de la hermosa Talmir-Alisca, La noche que :se designó para la fuga, fue precisamente la qué habia elegido el apasionado (Cadí para el triunfo de :su'amor y de sus tiránicos: derechos. Jamas serrállo alguno en el oriente, desde los fasz tuosos sátrapas de Sardis bajo'el imperio: del gran Ciro, hasta el '
(172) reinado de'Soliman1I,'babia tenido igual suntuosidad:>si Talmir, -en efecto,, arrastraba» cadenas y: eran de.oro, y'mas bién podia! decirse que. era un, cetro el que das:hacia reinar en. este, templo sobre: su amante y sobre todas las: demas mugeres), que: la situacion le una esclaya cristianá sacada; del «seno de. una baja, estraccion.. Se. había celebrado ya un festin delicado; las luces se hiábian mniltiplicado; las, negras. habian: presentado á nuestra heroinaíicas; joyás «se habia preparado:por el gefe.déldos ennucos un retrete:don' todo lo mas esquisito. quese. puede 'imaginar; y. en fin; tódo anúnciaba 4 Talmir-Alisca, que su «persona debia ceder en está noche por grado:ó
(178) por fuerza:al intento de un bárbas ro Cadi: esta idea“; ino haciendo mas qué acrecentar sá despecho, Talmiv; digo, viendo yaen su ima ginacion) alterada: caer 4 sus pies el fatal pañuelo: como un decreta terrible, o pierde mas el tiempo en deliberaciones inútiles, y: pros veyéndose, apresuradamente desu oro'y de todos sus diamantes los mas“preciogos, abre las persianas, apaga las luces! de Ja» mezquita; franquea el balcom:de: sú cuarto; y por, medio de unaescala, com+ puesta de chales de :cachemir y cordones de seda y:colocada de an= temano por los tres jardineros, ad= vertidos desde la mañana de estar prontos en todo acontecimiento; se halla deun salto, que da con la
4 (174) mayor resolucion y ugeretas en hlos AE del Cadí. bro Saltar los cuatro las tapias, á pesar de ser mui escarpádas; embarcarse 4 algunas millas de distancia-en un esquife; volver á:enitrar enla Turquía por el Mediterráneo; ganar, la Siria; Larisda; Bagdad, Ragusa y «Saíarcando ;. pasar del Asia 4 Europa, y volver de Europa al' Asia: para burlar mejor: las tentativas que liubiese podido hacer su soberano de' prenderla, fue por algun: tiempo el único: objeto de nuestra linda asiática; hasta el momento en que viéndose. ya en seguridad, concibió el proyecto de irá fijarse en Trebisonda: llegó en fin en un magnífico palanquin con una comitiva numerosa de. escla-
(475) vos, y camellos, comprados 'en:.Ormus, anunciándose por la, hermana de un poderoso, de. Armenia que viajaba por divertirse; y. Juego que legó 4 esta, ciadad,; despidió por prudencia. 4 los tres jardineros, quienes volyieron 4 Europa psilínar dos de beneficios. pista - Talmir-Alisca por dira me- Fo: se halló, como embriagada: de placer respirando ya el aire de la libertad 5 y, mo, podia imaginarse mayor felicidad; Habiendo escapa» do tan diestramente de los hierros dorados deaquel déspota enamorado , su. felicidad le parecia, completa enel seno. de sus riquezas; y si podia formar aun algun voto, era el de hallar un hombre digno de su afecto: En este estado se en-
(182 ) pronto que un solo momento de imprudencia y debilidad puede comprometer sulibertad y su vida, no vacila mas , y aprovechándose de la poca luz que reina en su retrete, saca un puñal oculto entre los pliegues de su vestido, y le sumerge en el seno de Olmasis que al momento exhala el último suspiro , maldiciendo 4 Talmir y/:4 su poca penetracion. Eljoyen Agá que guardaba las puertas, corrió á los gritos desuamo; pero lejos de pretender denunciar á nuestra heroina, de la que era cómplice por ciertasconsideraciones, como la de haberla avisado secretamente de todo, no hizo mas que ayudarla en su nueva fuga conprecipitacion, y tantomas porque el amor hacia ya mucho tiempo que contribuia á ello.
(183) -—Estejoven Agá la dijo, que era preciso antes de alejarse cortar la cabeza del Principe, y despojarle enteramente para que no fuese conocido. Concluida esta sanguinaria operacion, fue colocada la cabeza, que aun estaba arrojando sangre, en una redoma grande de cristal de roca; pero por un prodigio inconcebible , desde el momento que fue encerrada, vino á ser un talisman para la persona que la poseia, eéoncediéndola el don del arte de lanigromancia; porque apenas Talmir guardó esta cabeza en sus Cofres , vió presentarse á su vista llena de admiracion el cuadro del horroroso porvenir, y no conoció que el Agá debia ser su amante. Pero¡ qué cadena deacontecimientos prodigiosos no vió desplegarse 4
(184) en. su. ¿agitada imaginacion!!T.... Viages largos, peligros.de toda es», pecie, E miseria, placeres, y vicisitudes sin Sin, era en una, palabra. un bosquejo exacto de los acontecimientos de la/vida; y por, un efecto singular, si penetraba, en las cosas futuras ,:no podia, sustraerse 4 las calamidades que, - un dia debian pesar sobre: ella., Su fuga de Trebisonda con eb - Agá,. su: compañero. inseparable, despues. (porque :habia; sido bien, acogida su secreta pasion ), fue ejes cutada al momento durante la noche del asesinato de Olmasis-Kip= san, Al principio corrieron juntos una parte,de la Rusia, de la Lituas nia, de la. Livonia polaca, y des. pues, consultando á á la redoma en cantada , Talmir supo por ella que
(183) : los: déstinóshabian ordenado: «Que: ¡via 4.las fronteras. de la Dalmacia;, que. por-otra ocurrencia singular, perderia todos sus tesoros en una: cadena de desgracias; que sujoven y. querido, Agá seria: muerto “por, unos tártaros errantes; y en fin; que por-una lei mas estraña de su! fatalidad «vendria á ser vivandera: desun regimiento de húsares hún= garos estando entonces el Austria, como ya hemos dicho al prin= cipio, en guerra conel gran Visiv.», Talmir se vió confundida com el cuadro de tantas. adversidades, eonyecutivas: de todos nuestros in fortunios el mayor es el que sabemos nos debe suceder, porque-sia cesar está siempre atormentando la memoria; y asi esta, infeliz llegó á arrepentirse frecuentemente de su
(186 ) audaz asesinato; atribuyéndole todas sus desgracias: quiso tambien echar en un rio, ó enterrar esta funesta cabeza, causa de todos estos reveses pronosticados ; pero cuando con su'mano trémula intentaba sacar de la redoma la ca beza, se oia un ruido horroroso, coz mo el de una corriente subterránea; salian quejidos horribles de los labios ensangrentados de Olmasis, y sus ojos despedian chispas abrasadoras: lo mismo sucedia si Talmir trataba de ocultar en las entrañas de la tierra este terrible talisman; arrojaba una llama volcánica; y toda la naturaleza la decia en el lenguage de estos diferentes fenómenos, que estaba condenada por la suerte á arrastrar tras sí el peso doloroso de su homicidio: mas no
(187) era esto solo; su sueño, interrumpido continuamente por las imágenes mas espantosas , no la ofrecia en sus contínuas pesadillas sino el terrible aspecto de cabezas céorriendo sangre; criminales empalados , cadalsos , y este grito contímno , repetido sin cesar á sus oidos por la misma boca de Olmasis-Kipsan : «Serás colgada en un campo de: húsares húngaros.» En efecto , todas estas visiones se realizaron: su querido Agá fue asesinado á su vista en un monte de la Polonia por una'banda de tártaros vagabundos* la misma Talmir, despojada de todo su dinero, no escapó sino milagrosamente del acero de los asesinos: y por un accidente cuyos efectos no se pueden atribuir sino ála yen-
(188) | ganza divina, de todos.sts tesoros; de todos sus trages magnificos; el único ¿Objeto que: la. quedó fue, estacabeza de siniestro presagio que, rodando hasta Sus, ples.en un es” tuche de madera. en medio de. la, confusion del pillage,, parecia se» gulr; todos sus pasos como una sombra ensangreñtada E pretendiendo con tan horrorosa; fidelidad. asos ciarse para siempre.en vida y en muerte á Valmir.s.. 0. Luego,que la, avtora empezó A prestar ss rayos,,miró.4 su alpes. dedor.,. y, nada viendo sinoel cuer= po desu querido:Agá-bañado: en, su sangre, lleno de heridas, y to= da su familia degollada , entonces nuestra Bohemiana se. arrancó los. cabellos, desgarró sus meátidos; y llevada del furor, «queriendo ale-.
(189) jar de sí aquella cabeza funesta; causa de todas sus desgracias, traz 16 de echarla de ud puntapié entre los arbustos; pero por otro prodigio no menos raro se'halló 'asida lá» punta de: su: pie por los dientes de esta cabeza:que no soltó la prez sa sino despues de:haberla causado fuertes dolores: Talmir, en fin, se ve forzada á llevar en una especie de mochila que formó de los andrajos que dejaron despretiados los ladrones , este duende cruel que ha jurado:su ruina, Traspasaz da de frio:se dirigió 4 unavehoza donde los pastores se dignaron dar- Ja hospitalidad. Ali se vió confundida entre los húsares imperiales; «qué hallándola bonita, la ofreciezzon recibirla cómo cantinerá en su escuadron. Talmir, en su estado de
(190) miseria, no podia menos de aceptar, á pesar de que interiormente se lamentase de-ver cómo se realizaban aquellas fatales predicciones, acercándose mas y mas el horroroso espectro de un patíbulo, sin separarse un instante tan triste idea de su imaginacion. Los oficiales de húsares consienten en la admision de Talmir en calidad de cantinera: su hermosura allanó todas las dificultades; el coronel la compra un carro con dos caballos; el cuerpo de oficiales la suministra provisiones de toda especie; establece una cantina abundante, y en poco tiempo nuestra heroina es una de las yivanderas mas ricas del ejército. Hablando fácilmente muchas lenguas, tocando varios instrumentos, y en fin
(191) adornada de todas las habilidades de la educacion que se recibe en el serrallo, es el encanto Talmir- - Alisca de los oficiales superiores, y se le proponen por unos y por otros diferentes partidos; pero esta felicidad no era mas que superficial : las espantosas visiones de la noche no. cesaban, y la sombra ensangrentada de Olmasis la perseguia mas que nunca: en vano recurria á las mas singulares diyersiones, pues el encanto no cedia un instante de su fuerza y tenacidad, «Probemos, se decia ella entre sí, hacer la Pitonisa , la Bohemiana, y á fuerza del encanto que ya poseo, hagamos. en poco tiempo una fortuna colosal , sacando de este modo un buen partido delo que me ocasiona tan crueles penas.»
(198) minal hubiese intervenido:en aquel funesto encuentro para su pérdida. Luego que volvió 4 su campo, tomó con el mayor: misterio todos los informes posibles, espió “cui dadosamente todas las acciones de la Bohemiana de Trebisonda, hasta que al fin descubrió que para en= riquecerse mas pronto y tratar de volverse á Turquía, tenia inteligencia secreta: con los enemigos; que habia qwendido muchas veces las posiciones del ejército, y dis= puesto asi por sus culpables informes de los triunfos y de las derrotas de Jos austriacos. En cuanto á lo que tocaba personalmente á él, queriendo Talmir sacrificarle, habia hecho tomar un tósigo” tardio al oficial que debia estar de servicio en la noche:fatal de aquel
4997 .--, jueves, lo que habia obligado 4 nuestro coronel 4 reemplazarle: á mas de esto, :los turcos habian sido advertidos oportunamente della espedicion proyectada, y con es ta noticia triplicado sus fuerzas soW bre el punto:que: los húsares dehian reconocer; y toda esta combi. nacion en fin/habia sido causa del desastre que hemos referido. En este estado de cosas, y habiendo llegado:el coronel á cerciorarse de lo que hasta entonces no habia estribado mas que en congeturas , mandó prender y formar consejo de guerra á Talmir-Alisca, en el que fue convencida de espionage , y condenada á ser ahorcada frente de su cantina. En vano qui: so recurrir á la magia de su redoma de cristal, pues no halló en lua
(200) gar dela cabeza de (Olmasis' sinó un patíbulo ensangrentado, del que se hallaba pendiente'un puñal con un lazo: mui significante. En efec= to, fue ejecutada pocas horas des= pues la sentencia;maldiciendo ella su destino: Asi és-como pereció la Bohemiana de Trebisonda, sufrieni do la pena debida ¿su eri 5H .obirs? 11 BIOS dl SUD. 2795 ¿sb AÍÉx aan). 95 dd stes al r , , * FIN DEL TOMO MM. oil nar” 10410 eleajl 95%p ol BD 92181019 pora rprs obradridas sidad on Nan do A ODULSIM ¿251 2 33 y A ' (53 ¿mio "ey LU, 0921109 . No) Ñ “0 Gob abisas yX ñ la 19 ES A S 5 O 1119 8 E 119 sia 092304 qee 9D. 41 s se.
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