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Vico y Jung: el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes

Megale, Claudia

Abstract

Este artículo examina las analogías entre las “visiones” del mundo de Vico y de Jung, las cuales tratan de reflexionar sobre el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes de la historia humana. Los arquetipos del inconsciente colectivo junguianos, así como los universales fantásticos de Vico utilizan símbolos que entrañan en sí mismos una concepción cósmica y antropológica; cada símbolo ha formado el mundo, cristalizándolo en una imagen, eternizándolo en una expresión “estética”, proyectando en éste todo el sentir del hombre.

Full text

Vico y Jung: el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes – Vico and Jung: the sense of origins in myths and languages – Vico e Jung: il senso delle origini nei miti e nei linguaggi – D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2023.i37.09 © Cuadernos sobre Vico 37 (2023) [147] Sevilla (España, UE). ISSN 1130-7498 e-ISSN 2697-0732 © Claudia Megale – D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2023.i37.09 © de la traducción: Jéssica Sánchez Espillaque. VICO Y JUNG: EL SENTIDO DE LOS ORÍGENES EN LOS MITOS Y EN LOS LENGUAJES Claudia Megale Universidad de Nápoles Federico II RESUMEN: Este artículo examina las analogías entre las “visiones” del mundo de Vico y de Jung, las cuales tratan de reflexionar sobre el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes de la historia humana. Los arquetipos del inconsciente colectivo junguianos, así como los universales fantásticos de Vico utilizan símbolos que entrañan en sí mismos una concepción cósmica y antropológica; cada símbolo ha formado el mundo, cristalizándolo en una imagen, eternizándolo en una expresión “estética”, proyectando en este todo el sentir del hombre. PALABRAS CLAVE: Vico, Jung, filosofía, mito, lenguaje, Claudia Megale. ABSTRACT: This article examines the similarities between Vico’s and Jung’s ‘visions’ of the world, reflecting on the meaning of origins in the myths and languages of human history. Jung’s archetypes of the collective unconscious as well as Vico’s fantastic universals make use of symbols that contain within themselves a cosmic and anthropological conception; each symbol has formed the world, crystallising it in an image, eternalising it in an ‘aesthetic’ expression, projecting into it the whole of human feeling. KEY WORDS: Vico, Jung, philosophy, myth, language, Claudia Megale. ––––––––––––––––––––– Recibido: 29/06/2023. Aceptado: 05/09/2023. Claudia Megale 148 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) I a primacía del videre sobre el cogitare, teorizada por primera vez en el De nostri temporis studiorum ratione, el dominio de la imagen como expresión típica de la edad de los dioses, junto a las teorías sobre el lenguaje poético, y a los universales fantásticos que caracterizan las Ciencias nuevas, representan algunos motivos clave para una posible inventigación en torno a las “analogías” funcionales entre la filosofía viquiana y la moderna psicología profunda. Partiendo del estudio de Jung sobre la Psicología analítica y la concepción del mundo, observamos cómo el psicólogo zurigués aclara que la concepción del mundo no es Weltanschauung (que presupondría ya la posesión de una conciencia propia de los pueblos evolucionados), sino Atteggiamento, o sea, una idea del mundo tanto consciente como inconsciente. Como para Vico, la conciencia se hace: religiones, matrimonios y sepulturas (por utilizar el célebre léxico viquiano) son la «masa hereditaria psíquica» que el psicólogo del siglo XX llama inconsciente colectivo: «Los contenidos de nuestra conciencia son todos adquiridos individualmente». La evolución del hombre desde el estado primitivo al civil sucede, para Vico, partiendo precisamente de los impulsos inconscientes. El temor del «bestione» frente al inexplicable rayo desarrolló el sentido de lo sagrado entre las gentes primitivas que, para defenderse de lo desconocido, se unieron en comunidad. Es así cómo, para el filósofo napolitano que rechaza la fe en un racionalismo tout-court, el inconsciente es fuerza creadora ingeniosa o pasión del alma que hay que controlar, pero seguramente oscura e inexplicable generadora de conciencia. Un pasaje que no es ajeno a Jung cuando escribe: La mente de los primitivos ha creado ritos importantísimos destinados a señalar el paso de la infancia a la edad adulta. [...]. El primitivo estima necesario, por razones de las que no es consciente, satisfacer de esta manera a las exigencias del arquetipo. [...] el poder del arquetipo obliga al primitivo a actuar contra la naturaleza para no caer presa de ella. Este es el inicio de toda civilización 1 . –––––––––– 1 . C.G. JUNG, «La dinamica dell’inconscio», en Opere, vol. VIII, Boringhieri, Turín, 1976, p. 402. [N.T.: traducimos directamente de las ediciones italianas manejadas por la autora en su estudio]. Vico y Jung: el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 149 El nexo Vico-Jung ha sido objeto de reflexión crítica en los estudios del psicólogo estadounidense de formación junguiana, J. Hillman, cuyo escrito Plotino, Ficino y Vico, precursores de la psicología de los arquetipos, representa el intento más amplio de comparación de las dos teorías. Emilia D’Antuono en una contribución de 1977 observó que Hillman ve en Vico un precursor de Jung en sentido general, puesto que es enorme la repercusión de Vico en la definición de un método humanista, anticientificista y en la psicología Verstehende que fue desarrollada por Dilthey, Cassirer, Jaspers, sin la cual no es posible concebir la orientación junguiana 2 . El trabajo de Hillman toma el nombre de psicología arquetipal o politeísta: «el politeísmo psicológico no tiene que ver tanto con el culto cuanto con las actitudes, con el modo de ver y colocar las cosas» 3 . A tal propósito Aldo Carotenuto señala que Hillman cree que resulta necesario buscar en la mitología clásica el fondo arquetipal de la psique occidental. [...] Cualquier evento psíquico requiere de una atenta lectura. Este representa una fantasía arquetipal, una narración, y posee un significado que lo coloca en un mito antes que en otro 4 . Por lo demás, el propio Hillman observa, recordando al filósofo napolitano: Los mitos son universales fantásticos, decía Giambattista Vico, y pueden reorganizar la imaginación. Ellos se convierten en los nuevos universales de la fantasía para una psicología arquetipal. [...] La fantasía es la fuerza primordial del alma que tiende a devolver cada cosa a su condición primaria [...] confabulando sobre nuestra vida según modelos que no podemos ni comprender con nuestra mente ni gobernar con nuestra voluntad, sino que solamente podemos amar como amor fati 5 . La aproximación de Vico a las modernas teorías psicológicas y psicoanalíticas tiene una primera posible relación con Freud en lo que respecta a la teoría de las producciones fantásticas, y otros mecanismos psíquicos fundamentales que Vico, ante litteram, habría intuido y desarrollado en sus estudios –––––––––– 2 . E. D’ANTUONO, «Su Vico e la psicologia moderna», Bollettino del Centro di studi vichiani, 7 (1977), p. 180. 3 . J. HILLMAN, «Psicologia: monoteìstica o politeistica?», en II nuovo politeismo, a cargo de D. Miller y J. Hillman, Edizioni di Comunità, Milán, 1983, p. 123. 4 . A. CAROTENUTO, Trattato di psicologia della personalità, R. Cortina Editore, Milán, 1991, p. 272. 5 . J. HILLMAN, «Sulla creatività psicologica», en II mito dell’analisi, Adelphi, Milán, 1979, p. 198. Claudia Megale 150 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) sobre la naturaleza humana. El filósofo napolitano, en plena Ilustración vislumbra que hay algo, más allá del uso público de una razón conceptualizante. Su sapere aude es un viaje a las profundidades de lo humano; un primer viaje al inconsciente de Polifemo en busca de sensaciones, miedos e impulsos que alimentan la “corpulentísima fantasía”, ojo del ingenio. El bestione primitivo vive un profundo e inexplicable sentido de angustia que lo lleva a la constitución de su mundo. Punto central de la teoría gnoseológica viquiana es la imagen, una metáfora con características metafenoménicas, que se transforma en instrumento de construcción de la historia a partir de la sabiduría vulgar. En la Ciencia nueva primera el libro tercero está íntegramente dedicado al origen de las lenguas comenzando precisamente por los nuevos principios de mitología y de etimología. Es bien sabido cómo el pensador napolitano parte del mito, rehabilitándolo y al mismo tiempo elevándolo a verdad. Ahora bien, trazar aquí una historia del mito desde las teogonías a Platón y hasta Vico sería una empresa bastante ardua y en un terreno ya desmasiado arado. Nuestro trabajo, en cambio, parte de una concepción autónoma del mito como representación originaria a través de la cual el espíritu de una cultura se define a sí mismo, siendo expresión directa, si no única, de aquella visión del mundo que caracteriza inequívoca e inconfundiblemente a una cultura. Partiendo de dicha visión autárquica se mostrará ese hilo rojo que une una vez más a Jung con Vico. Es bien sabido que la narración fantástica tuvo un primer reconocimiento “estructural” en los Prolegómenos al estudio científico de la mitología, nacido del afortunado encuentro entre Jung y el gran historiador de las religiones, Károly Kerényi. Para este último, mito significa origen y fundación, arché del carácter imaginativo-significativo-musical. «La mitología –él escribe– “funda”. Esta no responde en realidad a la pregunta de “¿por qué?”, sino más bien a: “¿de dónde? ¿de qué origen?” (Además) La mitología “funda” en cuanto el narrador de mitos se encuentra con su relato vivificante en los tiempos primitivos». En el mito el mundo habla un lenguaje simbólico, privilegia lo que está en él y tiene validez: «El símbolo no es una alegoría, no es un simple modo de decir de manera diversa: es una imagen ofrecida por el propio mundo». En este sentido, va más allá de la alegoría, puesto que la realidad del mito “narra”, expresa el mundo en sueños y en visiones 6 . Las figu- –––––––––– 6 . K. KERÉNYI & C. G. JUNG, Prolegomeni allo studio scientifico della mitologia, Boringhieri, Turín, 1972, pp. 20-22, 75, 76. Vico y Jung: el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 151 raciones míticas son, por lo tanto, “verdades” en las que los opuestos se encuentran. Para Jung, en el individuo los arquetipos se presentan como manifestaciones involuntarias de procesos inconscientes [...]; en el mito, en cambio, se trata de formaciones tradicionales de una edad en gran medida incalculable [...]. El espíritu primitivo no inventa los mitos: los vive. Los mitos son, originariamente, revelaciones del alma preconsciente y no alegorías de procesos físicos 7 . Vivido, antes de expresarse como historia y relato, el mito es recuperado por la modernidad, precisamente porque se concibe como modelo de comportamiento individual y social. Al igual que Vico, Jung considera el mito como una forma autónoma de pensamiento y de organización cognitiva del mundo. Construye puentes simbólicos sobre lo que de otro modo serían fracturas radicales en las que la psique humana no puede sino hundirse: es decir, en los mitos se inscriben en código aquellos conocimientos y competencias que todo hombre en cuanto tal, desde siempre y en cualquier parte, ha experimentado y seguirá experimentando. El mito debe considerarse una forma de pensamiento autónoma y, por tanto, no secundaria ni subordinada al conocimiento racional, sino «entrelazada» 8 a él. El material mitológico es emblema de la actividad psíquica, lugar de profundización de hipótesis en torno al inconsciente colectivo y a los arquetipos relacionados. Es importante el estudio comparativo de los diferentes mitos, para encontrar convergencias temáticas y motivos recurrentes (vida, muerte, abandono, separación, incesto, regresión, desgarramiento, salvación, creación, destrucción, etc.) que el psicoterapeuta encuentra en su trabajo, comprendiendo cuánto el propio inconscente ofrece simbólicamente al paciente respecto a la imposibilidad de su conciencia de atribuir unilateralmente un sentido a un momento específico de la existencia: Con estas implicaciones psicoterapéuticas, donde se asuma sobretodo el hecho de que la cura psicológica pasa por otorgar una cierta realidad –––––––––– 7 . C. G. JUNG, «Psicologia dell’archetipo del fanciullo» (1940), en Opere, cit., vol. IX, t. I, Boringhieri, Turín, 1980 y 1997 (reed., ibid., 2011), p. 148. 8 . P. PIERI, A partire da Jung. La Psicologia analitica in Italia: 1943/1998, Vivarium, Milán, 1998, p. 450, cit. por L. ROSSI, Temi di Psicodialettica, http://www.psicodialettica.it/index.htm. Claudia Megale 152 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) a la imaginación, es comprensible hasta qué punto el sentido del inmenso trabajo de reconocimiento de los mitos tienda a la búsqueda de los significados “simbólicos”, y, por tanto, se dirija a desvelar la función imaginativa del inconsciente 9 . En este sentido, si es autónomo, es también una búsqueda de un fundamento, conquistando su espacio como «fenómeno que en profundidad, duración y universalidad solo es comparable a la propia naturaleza» 10 . Partiendo de semejante paradigma, estamos en condiciones de comprender en qué sentido el mythos adquiere un carácter verídico, y con qué dialéctica se convertirá en el principal protagonista del proceso de deontologización que el filósofo propone directamente en las páginas de la Ciencia nueva donde construye su ‘fenomenología del mito’. La intuición del nacimiento del lenguaje por la onomatopeya no es ciertamente nueva, pero la conexión de la onomatopeya con la primera visión, con la imagen que el mudo se construye en la mente cuando se encuentra por primera vez ante otra imagen desconocida, es singular: Los hombres de la soledad bestial, siendo más sensibles en su estupor, no sabiendo la causa del rayo, que nunca antes habían oído –al igual que tantos niños, hechos tan solo de fuerza, que explicaban sus pasiones gritando, refunfuñando y estremeciéndose, lo cual hacían movidos por violentísimas pasiones–, imaginaron que el cielo era un vasto cuerpo animado, que gritando, refunfuñando y estremeciéndose, hablaba y quería decir algo 11 . El mismo recorrido se repite en la Ciencia nueva de 1744: Siguiendo lo dicho, al mismo tiempo que se formó el símbolo divino de Júpiter, que fue el primero de todos los pensamientos humanos de la gentilidad, comenzó a la par a formarse la lengua articulada con la onomatopeya con la que aún hoy vemos explicarse felizmente a los niños. Primeramente Júpiter fue llamado por los latinos, debido al fragor del trueno, “Ious”; por el silbido del rayo fue llamado por los griegos “Zeus”; por el sonido que hace el fuego cuando quema, fue llamado por los orientales “Ur”, de donde viene “Urim”, la potencia del fuego; el mismo origen debió tener entre los griegos oυρανός, el cielo, y entre –––––––––– 9 . Ibid., p. 451. 10 . Ibid., pp. 112-113, 220. 11 . VICO, La scienza nuova del 1725, en ID., La scienza nuova. Le tre edizioni, a cargo de M. Sanna y V. Vitiello, Bompiani, Milán, 2013, Libro III, cap. III, p. 194. Vico y Jung: el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 153 los latinos el verbo “uro”, quemar; entre estos últimos, del mismo silbido del rayo debió derivar “cel”, uno de los monosílabos de Ausonio, pero pronunciado con la ç de los españoles para que se mantenga la agudeza del mismo Ausonio cuando dice de Venus: Nata salo, suscepta solo, patre edita caelo 12 . La creación de imágenes y las visiones fantásticas se convierten en la única solución que los primitivos tienen para comprender lo desconocido, por lo que los universales fantásticos, o sea, las imágenes que se cristalizan en las mentes, así como los arquetipos del inconsciente colectivo junguiano representan el motivo que permite leer a Jung en significativa sintonía con Vico. Sin la imagen, que es la gran mediadora, el pensamiento no actúa en el mundo, la verdad permanece inalcanzable e inexpresable, se refugia en la absoluta trascendencia, de la que, en el fondo, nada se puede decir, porque de lo contrario se convierte en expresión, símbolo, palabra, mito» 13 . II Muchos intérpretes han comentado la reflexión sobre el origen de los parlari que el filósofo napolitano enuncia en la Ciencia nueva primera, insistiendo en la erudita construcción cronológica y temporal del nacimiento del lenguaje: desde la sabiduría vulgar a la sabiduría poética, con filosofía y filología, verum y factum. La metafísica poética, por utilizar la feliz exprexión de Paci, no representa para Vico una simple conjunción de opuestos, sino una verdadera síntesis, una aufhebung en la que lo finito no muere, sino que se mantiene asumiendo un carácter ontológico deontologizado. El μύθος tiene un carácter autónomo no solo porque está en el origen del lenguaje, sino porque él mismo es lenguaje, es λόγος... Se podría parafrasear a Vico diciendo que es característico de la soberbia de la filosofía creer que el alejamiento del mythos sea el resultado de su propia decisión racional. El mythos es el signo ‘común’ tanto del mito como de la fábula-narración, como del decir como légein. –––––––––– 12 . VICO, Principios de Ciencia nueva. En torno a la naturaleza común de las naciones, en esta tercera edición corregida, aclarada y notablemente ampliada por el mismo autor (1744). Vol. I, introd. y trad. de J.M. Bermudo, Ediciones Orbis, Barcelona, 1985, pp. 196-197. 13 . E. PACI, Ingens Sylva (1949), nueva edición a cargo y con introducción de V. Vitiello, Bompiani, Milán, 1994, p. 105. Claudia Megale 154 Cuadernos sobre Vico 37 (2023) Como el lógos tiene que ver esencialmente con el ser, presupone este ‘común’ que el mythos representa, y que no es realmente un decir 14 . El mito ‘funda’ la poesía, considerando que el sonido de los primeros parlari es musical y que la primera poesía es divina, mientras que el lenguaje tiene su origen en el miedo al misterio: Porque el espanto distrae de la libido a los espíritus que tienen necesidad de usarla. De tal manera, la providencia, a partir de la libídine bestial, empezó a teñir de rubor el rostro de los hombres perdidos 15 . Del miedo y de la libido nace ese sentido de la providencia necesario para el hombre. Y como para Jung «el hombre se libera de estas angustias con la progresiva formación simbólica que conduce a la civilización» 16 , así para Vico el mito libera del miedo que, antropomorfizado, combina lo universal y lo particolar en una figura mitológica y nos perfila una historia para contar y transmitir. La realidad es como lo imaginado por la fantasía y el mito no es una forma fantástica de decir lo que no es fantástico, sino, como agudamente expresa Binswanger, «un modo de la fantasía para decir precisamente aquello que en su propia constitución es un producto de la fantasía» 17 . El mythos no se deriva de hechos físicos, porque ilustra la forma en que la psique vive los hechos físicos, testamento del miedo. La libre entrada del miedo ‘funda’, sin ser fundado, la primera fábula imposible de creer, maravillosa y perturbante en exceso, y sublime en grado sumo. Y esto hace de Vico un gran escrutador del inconsciente, el filósofo que entra como una sonda en la naturaleza de los mudos y vislumbra el inconsciente, transformando la energía libidinal desatada por el miedo en signo y en símbolo. Jung definió el símbolo que transforma la energía con el término analogía libidinal: Con ello me refiero a representaciones aptas para expresar la libido de forma equivalente y, por tanto, transferirla a una forma distinta de la originaria. La mitología ofrece infinitas analogías de este tipo, comenzando por los objetos sagrados hasta las figuras divinas 18 . –––––––––– 14 . M. CACCIARI, Labirinto filosofico, Adelphi, Milán, 2014, p. 124. 15 . VICO, Scienza nuova del 1725, cit., Libro II, cap. VI, p. 81. 16 . C.G. JUNG, «Energetica psichica» (1928), en Opere, vol. VIII, Boringhieri, Turín, 1976, p. 59. 17 . L. BINSWANGER, Esperienza della soggettività ed esperienza dell’altro. I margini di un’esplorazione fenomenologica-psichiatrica, a cargo de S. Besoli, Quodlibet, Macerata, 2006, p. 258. 18 . C.G. JUNG, «Energetica psichica», cit., p. 57. Vico y Jung: el sentido de los orígenes en los mitos y en los lenguajes Cuadernos sobre Vico 37 (2023) 155 Si el mito es símbolo y el lenguaje signo, todo es comunicación y como tal debe ser interpretado. Esta hermenéutica recorre en ambos estudiosos la misma dirección: de lo inconsciente a lo consciente. El estado primitivo no es para nada una panacea, entendida en el sentido rousseauniano, ya que el mudo está atormentado por miedos y obsesiones. De ahí la necesidad de una reconstrucción del símbolo, una “reducción” a la fantasía, síntesis de sujeto que experimenta y objeto experimentado. Las imágenes son solo la materia prima que debe traducirse en lenguaje de su tiempo para obtener un significado. Realizando este “paso”, el mundo tal como lo vemos se comunica nuevamente con la experiencia primordial de la humanidad a través del símbolo de una visión. La novedad que el filósofo napolitano anuncia está en el poder creador de la fantasía y de toda la naturaleza humana que se manifiesta en el largo proceso de las instituciones humanas de la religión y el derecho, de las lenguas y la costumbre. La cuestión del lenguaje ocupa un lugar central en la filosofía viquiana que conduce al reconocimiento de la palabra y se opone a la tradición especulativa, fundada a partir de Aristóteles en adelante sobre un criterio logicista e intelectualista. El lenguaje surge del mito con la tarea de traducir lo ontológico en función del existente. El mito es el relato novelado de aquella metafísica humana que busca lo infinito en lo finito: En comparación con el mythos, el filósofo reconoce que ‘ha llegado tarde’ y que no dispone de ningún poder sobre la energía que ha producido su propia lengua, pero es con el lenguaje del mythos, al mismo tiempo, con el que indica el final de su propia búsqueda: alcanzar la idea de las ideas 19 . En la Ciencia nueva primera, comprende que para remontarse al mundo primitivo la vía más adecuada y legítima es la que tiende a rastrear los restos de las lenguas que reflejan la creatividad. Para tener una imagen completa es necesario poderse representar cómo habló, pensó y actuó la humanidad en los orígenes: la hipótesis de una naturaleza humana común implica la premisa de un lenguaje común: Puesto que el lenguaje es también la única posibilidad de síntesis entre el pasado que ya no es y el futuro que aún no es, en el lenguaje y por el lenguaje se hace posible nuestra vida de hombres que vivimos en el pasado mientras estamos todos proyectados hacia el futuro 20 . –––––––––– 19 . M. CACCIARI, Labirinto filosofico, cit., p. 131. 20 . E. PACI, Ingens Sylva, cit., p. 122.