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La economía de la felicidad y los movimientos migratorios

Andrés Roldán, Laura de

Abstract

Debido al interés que despierta, por un lado, conseguir la felicidad y por otro, el aumento de los flujos migratorios, es de gran relevancia profundizar en si existe alguna relación entre ellos. De este modo, teniendo en cuenta la importancia de la Economía de la Felicidad y las crecientes tasas de inmigración, se realiza este trabajo, con el fin de aproximarnos a la influencia que tiene la felicidad en las distintas etapas de la migración, como es la toma de decisión inicial y el posterior proceso de adaptación.

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FACULTAD DE TURISMO Y FINANZAS GRADO EN FINANZAS Y CONTABILIDAD LA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD Y LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS Trabajo Fin de Grado presentado por Laura de Andrés Roldán, siendo el tutor del mismo el profesor Francisco Gómez García. Vº. Bº. del tutor: Alumna: D. Francisco Gómez García Dña. Laura de Andrés Roldán Sevilla. Junio de 2019 GRADO EN FINANZAS Y CONTABILIDAD FACULTAD DE TURISMO Y FINANZAS TRABAJO FIN DE GRADO CURSO ACADÉMICO [2018-2019] TÍTULO: LA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD Y LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS AUTOR: LAURA DE ANDRÉS ROLDÁN TUTOR: DR. D. FRANCISCO GÓMEZ GARCÍA DEPARTAMENTO: ECONOMÍA E HISTORIA ECONÓMICA ÁREA DE CONOCIMIENTO: ECONOMÍA APLICADA RESUMEN: Debido al interés que despierta, por un lado, conseguir la felicidad y por otro, el aumento de los flujos migratorios, es de gran relevancia profundizar en si existe alguna relación entre ellos. De este modo, teniendo en cuenta la importancia de la Economía de la Felicidad y las crecientes tasas de inmigración, se realiza este trabajo, con el fin de aproximarnos a la influencia que tiene la felicidad en las distintas etapas de la migración, como es la toma de decisión inicial y el posterior proceso de adaptación. PALABRAS CLAVE: Felicidad; Bienestar subjetivo, Satisfacción con la vida, Migraciones. de Andrés Roldán, Laura 4 ÍNDICE INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 5 CAPÍTULO 1: LA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD ..................................................... 6 1.1. ¿QUÉ ES LA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD? ..................................... 6 1.2. HISTORIA DE LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD. .............................. 8 1.3. IMPORTANCIA DE LA FELICIDAD ...................................................... 10 1.4. DETERMINANTES CLAVE DE LA FELICIDAD ..................................... 11 CAPÍTULO 2: LA DECISIÓN DE EMIGRAR .............................................................. 14 2.1. CONDICIONANTES MACROECONÓMICOS ....................................... 14 2.2. LA INFLUENCIA DE LA FELICIDAD EN LA DECISIÓN DE EMIGRAR 16 2.3. IMPORTANCIA DE EMIGRAR A UN PAÍS RICO ................................... 17 CAPÍTULO 3: EL PROCESO DE ADAPTACIÓN ...................................................... 18 3.1. PERCEPCIÓN DE LA SOCIEDAD DE ACOGIDA .................................18 3.2. PERCEPCIÓN DE LOS INMIGRANTES ............................................... 20 3.3. ¿SON LOS LOCALES MÁS FELICES QUE LOS INMIGRANTES? ...... 22 3.4. ¿POR QUÉ LOS EMIGRANTES NO SON MÁS FELICES? .................. 23 CONCLUSIONES ..................................................................................................... 24 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .......................................................................... 25 TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 5 INTRODUCCIÓN En la actualidad, con la globalización, se ha ido incrementado el número de personas que dejan el país de donde son originarios para irse a otro país, con el objetivo de tener mejores condiciones, en otras palabras, para conseguir ser más felices de lo que son en su país. La felicidad es un concepto muy relevante ya que es un estado en el que todas las personas desean alcanzar desde tiempos inmemorables. A pesar de ello, es un concepto muy subjetivo ya que dependiendo de la época y la cultura, el término felicidad puede significar una cosa u otra para cada persona. Para conocer la satisfacción de las personas existe una ciencia que ayuda a investigar la felicidad mediante una serie de investigaciones y preguntas, llamada la Economía de la Felicidad. Por ello, este Trabajo Fin de Grado (TFG), se basa en analizar la felicidad de estas personas, que por un motivo u otro han tenido que emigrar. El principal motivo de este trabajo es hacer un estudio de la felicidad de los emigrantes en el país de acogida, es decir, qué les ha motivado a cambiar de lugar, qué peso tiene la consecución de la felicidad en esta decisión y, posteriormente, si llegan a ser felices comparándolos con los locales. El TFG está compuesto de tres capítulos, y cada uno de estos se dividen en varios apartados. En primer lugar, el capítulo uno se realiza una introducción relacionada con la Economía de la Felicidad para así poder saber cómo ha evolucionado la percepción de la felicidad a lo largo de los años, su importancia y conocer qué factores influyen en la satisfacción de las personas. Posteriormente, en el segundo capítulo, se establecen los motivos por los que se decide emigrar, qué influencia tiene la felicidad en la toma de esta decisión y si es importante emigrar a un país rico. En el tercer y último capítulo, estudiamos el proceso de adaptación de los inmigrantes. Además, se estudia cómo perciben las personas del país de acogida la llegada de inmigrantes y cómo se sienten las personas que han emigrado. Si han conseguido finalmente aumentar su bienestar y si éstos son más felices que los locales. Para finalizar, se presentan las conclusiones, donde se resumen los temas de más relevancia de este trabajo. de Andrés Roldán, Laura 6 CAPÍTULO 1 LA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD Uno de los propósitos más significativos del ser humano es conseguir la felicidad. De hecho, el ser humano está creado para su búsqueda sin conocer exactamente el motivo. Para poder llegar a entender este interés por alcanzar la felicidad, es importante analizar qué es y su relación con la economía, cómo ha variado esta búsqueda a lo largo de los años, la importancia de la felicidad y los elementos que la explican. En este capítulo inicial, valoraremos más detenidamente cada uno de estos puntos. 1.1 ¿QUÉ ES LA ECONOMÍA DE LA FELICIDAD? La Economía de la Felicidad investiga cómo influyen las variables macroeconómicas (ingresos, desempleo e inflación) en la felicidad de las personas. Una cuestión que es de gran relevancia para los macroeconomistas es lo que sugiere la curva de Phillips, que posibilita valorar subjetivamente la inflación y el desempleo. Aunque el término felicidad inicialmente no parece estar relacionado con la ciencia económica, este concepto tiene un puesto importante dentro de ésta, ya que según algunos autores, la felicidad es el principal motivo para buscar la riqueza económica y el desarrollo. A pesar de que tiene relación con la psicología o la filosofía, no ha sido hasta hace unos años cuando ha llamado la atención de los economistas. Uno de estos autores fue Easterlin, quien en 1974, se planteó la relación entre economía y felicidad mediante la “Paradoja de la felicidad”, también conocida como “Paradoja de Easterlin”. En esta paradoja muestra que no siempre se consigue la felicidad teniendo prosperidad económica, ya que observó que, comparando con otros países, las personas con mayores ingresos no obtienen mayor nivel de felicidad, siempre que las necesidades principales estén cubiertas. Además concluyó que durante un determinado período de tiempo no necesariamente se incrementaban los niveles de felicidad por un aumento de los ingresos. Otros autores, como Sack, Stevenson y Wolfers (2010) han seguido con esta discusión y probaron que sí existe relación positiva entre felicidad e ingresos mediante la utilización de otras informaciones. Deaton (2011) presentó una investigación en el que llegó a la conclusión de que al inicio del la crisis de 2008 en Estados Unidos, hubo un descenso de los niveles de felicidad. Por el contrario, los niveles de felicidad aumentaron pronto aun siendo todavía altas las tasas de desempleo, por lo que podría ser debido a la capacidad de aclimatarse. También hay investigadores que no están muy de acuerdo con estas teorías, ya que opinan que esta relación entre dinero y felicidad es nula, lo que significa que el dinero no da la felicidad. Esto genera polémica con los economistas ya que, como hemos mencionado anteriormente, estos defienden que los ingresos tienen un papel relevante en la medición de la felicidad o satisfacción personal. TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 7 Un ejemplo de ello es que varias investigaciones sugieren que recibir un premio de la lotería inicialmente produce un gran choque de felicidad, aunque transcurrido un corto plazo las personas que ganaron el premio vuelven a tener el mismo nivel de felicidad que el que tenían antes de ganar el premio. Por este mismo motivo no merece la pena estar en un trabajo únicamente por el buen salario sino también porque haya un buen ambiente de trabajo, que permita compaginar la vida laboral con la familiar, tener un puesto superior o porque ese trabajo te dé posibilidad de crecer profesionalmente y como persona. Como veremos más detenidamente en uno de los siguientes apartados, se ha comprobado que la renta no es únicamente un factor clave de la felicidad, también lo son las relaciones sociales, ya que el ser humano es una especie que necesita estar en continua interacción con familia o amigos. La salud, el trabajo, la libertad o la ayuda a los demás también son factores importantes para la consecución de la felicidad. Esto es debido a la gran diversidad de valores que el ser humano puede llegar a tener. Todos estos factores mencionados influyen en la creación de nuevas y eficientes políticas para construir un estado de bienestar para los ciudadanos, como son las políticas de educación, de reducción de desempleo o sanidad. Sin dejar atrás las políticas que fomenten que los ciudadanos puedan conciliar su vida laboral y privada, que respeten la libertad de la persona y aquellas que promuevan la participación ciudadana. de Andrés Roldán, Laura 8 1.2. HISTORIA DE LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD La búsqueda de la felicidad es diferente dependiendo de la cultura. En la cultura oriental, se valora más la tranquilidad, conocida como una manera de moderar el sufrimiento. Por el contrario, la cultura occidental tiene un sentido más reforzado. De una u otra manera, la felicidad es uno de los objetivos universales de la manera de comportarse del ser humano. En el siglo V a.C., Buda se fue del palacio de la India donde vivía con el fin de aliviar ese sufrimiento. Allí entonces determinó que el camino hacia la felicidad era el desentendimiento total y el alcance del placer. Mediante el libro hinduista Mahabharata, se llegó una conclusión parecida a la de Buda, si los sentimientos te dominan no tendrás libertad, lo que deriva en infelicidad. Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) era un filósofo que afirmaba que la felicidad es la perfección del alma de uno mismo y nos invita a distinguir entre moralidad e inmoralidad para poder llegar a ella. Siglos más tarde, durante la baja Edad Media (siglos XI-XV), la doctrina de Aristóteles fue divulgada por San Alberto Magno y Santo Tomás de Aquino, relacionando el cristianismo con la felicidad. Sin salir de Grecia, la escuela filosófica de Zenón (siglo V a.C.) popularizó una filosofía que se basaba en la indiferencia ante lo que no depende de uno mismo para llegar a la libertad personal. Personajes como Séneca, el emperador Marco Aurelio o Epicteto fueron seguidores de esta doctrina. Relacionado con la filosofía de Epicteto, estaba San Ignacio de Loyola, en el siglo XVI, que añadió que la felicidad o la disminución del sufrimiento difícilmente eran medibles, por lo que tampoco podrían ser analizados. Hasta el siglo XVIII, se relacionaba la felicidad con la moralidad. Fue con la llegada de la Revolución Industrial y con sus respectivos inventos, cuando se empezó a relacionar la felicidad con la obtención de bienes materiales, además de dar más importancia a la felicidad de uno mismo antes que a la felicidad general. Esta filosofía derivó a la creación de una escuela hedonista por parte de Jeremy Bentham, que relaciona la filosofía con la economía. En la declaración de independencia de Estados Unidos (1776), se expuso que a todo ser humano se le es asignado derechos indiscutibles e intransferibles, entre ellos, la búsqueda de la felicidad, pensamiento relacionado con la filosofía de Bentham. Esta teoría fue muy criticada por los que se dedicaban a la economía, ya que planteaban que la felicidad no es cuantificable ni analizable. Esto conllevó a que en el siglo XX se desarrolló esta idea y el trabajo de investigación se hacía basándose en encuestas de autosatisfacción para conocer el menor o mayor grado de felicidad de las personas y así poder llegar a una deducción. En el siglo XXI, con los avances en el ámbito biológico de la felicidad, se ha probado la teoría de Bentham, la felicidad puede estar sujeta a medición. John Stuart Mill, el seguidor más conocido de Bentham, defendía que únicamente se podía llegar a ser feliz y económicamente viable siendo libre. Además propuso los diferentes grados de importancia que pueden tener los valores. Al defender la libertad de la mujer tanto política como económicamente, se convirtió en uno de los primeros percusores del feminismo del siglo XIX. Actualmente se ha probado la veracidad de su teoría ya que una persona con la capacidad de poder tomar decisiones tiene más felicidad que una que está más cohibida. Richard Easterlin, economista americano, publicó en su libro las conclusiones del análisis de la relación entre renta per cápita y felicidad realizados a ciudadanos japoneses y estadounidenses. Esta conclusión fue que, existe relación pero no TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 9 completa ya que, aunque aumentó su bienestar económico, no parecían tener más felicidad. Esto explica que podía haber otras circunstancias que podían afectar a la felicidad, por ejemplo, sociales. Actualmente distintos estudios han demostrado que al incrementar la renta, no se incrementa el nivel de felicidad, sino que se reduce. Esto se reflejó en China, su crecimiento en los años 90 y contrariamente, la felicidad se deterioró. Lo mismo ocurrió en Estados Unidos, cuando salió de la crisis actual, la felicidad se ha reducido. La política también tuvo su espacio en este tema, ya que el político estadounidense Robert Kennedy, en 1968, hizo una declaración en la que decía que todo era sujeto a medición excepto lo que está relacionado con la vida y los sentimientos. En 1759, Adam Smith, economista moderno, defendía la filosofía de que la felicidad está relacionada con la moralidad y con evitar el egoísmo para conseguir la armonía, por lo que sugiere entender al prójimo para así evitarlo. El economista también defendió la idea de que el ser humano tiene una solidaridad innata, aunque a su vez es un ser defectuoso con respecto a la solidaridad con los seres que no son cercanos a él. En 1970, Jigme Singye, rey de Bután, creó la expresión “felicidad nacional bruta”, la cual se implantó como objetivo del país además de otros términos. Este término se ha ido extendiendo a más países y las investigaciones cada vez han ido a más. En 2007, se hizo una investigación realizada por Manuel Conthe sobre la felicidad de los atletas, en la cual se detectó que los que quedaban en tercer puesto tenían más felicidad que los que habían obtenido el segundo puesto. Esto podría ser debido a las comparaciones que había entre ellos, es decir, el atleta que quedaba en el segundo puesto se comparaba con el que había quedado en primera posición. Por el contrario, el de tercera posición se comparaba con los que no habían quedado en los primeros puestos. Esto hace que se produzca una relación entre el anhelo y los factores clave de la felicidad. Sobre el año 2000, se evaluaba la felicidad mediante la utilización de electrodos, además de los cuestionarios anteriormente mencionados. Normalmente coincidían los resultados de los electrodos y de las encuestas. En el año 2008 el entonces presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, encomendó a Joseph Stiglitz, premio Nobel, que hiciera una crónica sobre el tema de la felicidad. Tanto es así que en 2011 la ONU, requirió a los países miembros, que la felicidad fuera medida y analizada. De todas estas investigaciones comentadas, se llega a la conclusión de que se puede llegar a la felicidad si no se relaciona sólo una relación amorosa estable, si no con más factores como el amor de la familia o amigos. Con respecto a si el dinero podría dar la felicidad, esto ocurriría únicamente si no hay comparación con los demás. Además existen otros dos elementos que causan felicidad, la generosidad y la confianza hacia los demás. 1 1 Véase de la Torre (2018) para una profundización en esta apasionante historia. de Andrés Roldán, Laura 16 2.2 LA INFLUENCIA DE LA FELICIDAD EN LA DECISIÓN DE EMIGRAR Mayoritariamente se emigra por cuestiones económicas pero, como bien hemos explicado con anterioridad, tener una mayor renta no da completamente la felicidad, por lo que si únicamente se emigra por motivos económicos, puede ser que no lleve a la felicidad. Existen indagaciones que reflejan que se produce una disminución de la felicidad por motivos de separación de la familia mayor que el efecto que produce un incremento de los ingresos. Hay veces que la migración puede ser obligada, debida a conflictos políticos, violencia o inseguridad. Son situaciones en las que no se emigra por decisión propia, si no que se ven obligados por situaciones insostenibles como guerras y porque sus necesidades básicas de subsistencia no están cubiertas. A estas personas se les denomina refugiados. En estos casos la felicidad no es importante inicialmente, ya que lo que tiene más prioridad es la supervivencia. Hay estudios que utilizan la felicidad para predecir la migración. Uno de estos estudios es el que hicieron Polgreen y Simpson (2011). Éstos crearon tres modelos a partir de diferente tipo de información. En el primero de ellos, analizaron cómo influye la felicidad en el porcentaje de emigración que tiene el país de origen. En el segundo modelo, se analiza si la felicidad en el país originario influye en la decisión de emigrar desde ese país de origen a Estados Unidos. En el tercer y último modelo, se intenta explicar si el porcentaje de inmigración de un país (país de destino) depende del índice de felicidad de ese país. En estos modelos Polgreen y Simpson dedujeron que existe relación entre felicidad y emigración aunque esta relación no es lineal, es decir, en un país con poca tasa de infelicidad, si este índice de felicidad aumenta, el de migración disminuye. Por el contrario, llega un punto donde habiendo crecido el nivel de felicidad, la emigración también aumenta. Esto último puede ser debido a que los países más felices tienen otros motivos o recursos diferentes para emigrar. Otro estudio que se realizó fue el de Grimes et al. (2014), quien demostró que la felicidad es un factor determinante en la decisión de emigrar. Además, de acuerdo con las deducciones de Polgreen y Simpson (2011), tanto el factor económico como otros tienen influencia en la emigración. En 2019, Grimes investigó cómo influía la felicidad en la emigración, utilizando datos de Australia. Aquí llegó a la conclusión de que el salario y la falta de trabajo son factores determinantes de la felicidad, pero no de la felicidad de una región. Además en este mismo estudio se encuentra que la influencia de la felicidad en la decisión de emigrar es fuerte para unos pero no tiene casi influencia en otros, esto puede ser debido a que hay que tener en cuenta otros factores que guardan relación con la felicidad. Existen otros estudios que revelan que la felicidad también es un factor determinante en la migración interior. Uno de ellos fue Lucas (2013), quien encontró que midiendo la felicidad de los estados de Estados Unidos, pudo contribuir a conocer el incremento de la población. A algo parecido concluyó Glaeser et al. (2016), los estados más infelices de EEUU tienden a disminuir su población, aunque este proceso puede ser más bien tardío debido a los extensos períodos de tiempo en los que muchas ciudades son infelices. Esta tardanza también puede ser debida a que emigrar es caro. TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 17 2.3 IMPORTANCIA DE EMIGRAR A UN PAÍS RICO Teniendo en cuenta los factores determinantes de la felicidad (renta, confianza, libertad, relaciones sociales, esperanza de vida y solidaridad), las personas que emigran canalizan esta información para la elección de su país destino dependiendo de la importancia que tiene cada factor para cada individuo. Por lo que la elección del país de destino es una parte de gran relevancia. Emigrar a un país con más comodidades afecta al disfrute y mejora de los migrantes. Por este motivo, tanto para los migrantes como para los políticos es beneficioso conocer esta información. Esta información permite a los emigrantes valorar los países de destino posibles para así poder tomar una mejor decisión. Una mayor información recibida del exterior, implica un menor riesgo al emigrar. Para los políticos esta información tiene especial importancia ya que ayuda a poder lograr un correcto reparto de recursos y la creación de políticas específicas para mejorar la situación de los inmigrantes. La mayoría de las personas que emigran legalmente se mudan a países ricos, aunque también existen individuos que han emigrado a países parecidos o incluso menos desarrollados. Según Vogler y Rotte (2000), hay cinco motivos por los que las personas emigran a países desarrollados. El primero es que ante la falta de ingresos, la tendencia a emigrar a un país con mayor salario aumenta considerablemente. El segundo motivo es que al tener un incremento demográfico mayor que en los países ricos, se produce un incremento de la oferta de trabajo que conlleva a una reducción de los sueldos, una posterior situación de desempleo y, por último, conlleva a la emigración. En tercero es que el crecimiento de la productividad en el sector primario hace que las personas se muevan del campo a la ciudad. El cuarto de ellos es que el creciente avance de las tecnologías hace que sea más fácil obtener información y, por consiguiente reduce la inseguridad que conlleva la decisión de emigrar. El quinto y último motivo, es que el hecho que haya personas del mismo origen asentados en un mismo sitio de destino hace que en ese país se pueda aumentar el número de emigrantes. Por ello la relación inmigración y desarrollo tendría forma de una U inversa ya que a corto o medio plazo, el porcentaje de migración aumenta en países en vías de desarrollo conforme aumenta el desarrollo. A largo plazo, si el desarrollo de los países de origen se aproxima a los de destino, hace que el emigrante prefiera estar en su país de origen. Tal y como se verá en el siguiente capítulo, los países que tienen más aceptación hacia los inmigrantes son países mayoritariamente desarrollados. Esto implica que la decisión de emigrar se produce en mayor medida por la obtención de mayores ingresos, pero también se tienen en cuenta otros motivos, por ejemplo, las situaciones políticas. de Andrés Roldán, Laura 18 CAPÍTULO 3 EL PROCESO DE ADAPTACIÓN El capítulo 3 es uno de los más importantes de nuestro Trabajo Fin de Grado (TFG), cuyo fin es explicar cómo se adaptan las personas que emigran en sus países destino, si llegan a integrarse o no y cómo percibe la sociedad de acogida a los inmigrantes. Además, analizaremos si los emigrantes llegan a alcanzar a la felicidad y quiénes llegan a ser más felices, los locales o los emigrantes. 3.1 PERCEPCIÓN DE LA SOCIEDAD DE ACOGIDA Como consecuencia de la crisis migratoria que tuvo Europa en 2015 y la consecuente actitud contraria a los inmigrantes, Gallup creó un índice que mide la aceptación de los inmigrantes por parte de los europeos y de otros países del mundo. Este índice se compone de tres preguntas referidas a una mayor cercanía a los inmigrantes, en las que los encuestados tienen que responder si las situaciones presentadas son buenas, malas o depende. Estas preguntas se les realizaron durante los años 2016 y 2017 a 140 países. Una puntuación alta supone una alta aceptación de la población a los inmigrantes. Las preguntas contestadas con la respuesta buena suman 3 puntos, las contestadas como malas no suman nada y las de no sé o depende suman 1 punto. El país que tuvo mayor índice de aceptación fue Islandia y el país que registró menor puntuación fue Macedonia. En la siguiente imagen podemos ver los 29 países que obtuvieron menor puntuación en este índice de Gallup. Imagen 3.1. World of Happiness Report (2018) TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 19 Se pudo observar que los países que tienen menos aceptación a los inmigrantes se ubican en el sureste o este europeo o estaban relacionados con la crisis migratoria. Mayoritariamente, los países con menos aceptación proceden del grupo Soviético y los Balcanes. Por el contrario, los países que tienen más aceptación hacia los inmigrantes no se localizan en un único punto, sino que se encuentran más dispersos. Por ejemplo, en la imagen 3.2., se observa que los dos países que obtuvieron mayor puntuación son Islandia y Nueva Zelanda, países que se encuentran bastante separados el uno de otro. Imagen 3.2. World of Happiness Report (2018) Los países que tienen más tolerancia a los inmigrantes proceden del Oeste de Europa, África Subsahariana, América del Norte y Oceanía. La mayoría de los países que reflejaron mayor aceptación fueron países que han llevado muchos años recibiendo inmigrantes. El caso de Estados Unidos es peculiar, ya que está entre los países con más aceptación a pesar de sus políticas de antiinmigración. de Andrés Roldán, Laura 20 3.2 PERCEPCIÓN DE LOS INMIGRANTES Es posible que la felicidad de los inmigrantes y la de los nacidos en el país receptor estén relacionadas con una buena aceptación de los nativos a los inmigrantes. Aproximadamente un 10% de la población de los países occidentales está compuesta de inmigrantes, por lo que éstos juegan un papel importante dentro de estas sociedades. Como bien hemos comentado en capítulos anteriores, las personas emigran para tener la oportunidad de conseguir más felicidad. A pesar de ello, los inmigrantes pueden llegar a experimentar situaciones adversas en las que se sienten explotados, excluidos e incluso no llegan a asimilar la situación económica. Se ha comprobado que las personas que han emigrado a países desarrollados no experimentan una mayor felicidad conforme aumenta el tiempo de estancia en esos países de destino, por lo que en una gráfica tendría una forma de U. Estas averiguaciones contradicen a la teoría de asimilación en forma de línea recta de Alba y Nee (1997) y la hipótesis de adaptación de Berry (1997), las cuales creen que la felicidad de los inmigrantes en países ricos se incrementa con el paso del tiempo debido a que se basan en que los inmigrantes se van adaptando culturalmente. Por el contrario, estudiosos como Portes y Zhou (1993) apuntan que no todas las personas se adaptan de la misma manera y no siempre de manera positiva. Por otro lado, la literatura basada en la experiencia revela que en algunos ámbitos los inmigrantes consiguen de media progresar, como es en el ámbito económico (Chiswick, Lee y Miller, 2005), en la educación y en el ámbito laboral (Farley y Alba, 2002) y (Zuccotti, Ganzeboom y Guveli, 2017), y la integración a la sociedad (Depalo, Faini y Venturini, 2006). Estas experiencias se apoyan en indicadores de la felicidad y revelan que la felicidad del inmigrante, en términos objetivos, se incrementa con el tiempo, y, a su vez, los hijos de estos inmigrantes que han nacido en el país receptor están en mejor situación que sus padres. Esto significa que según Stillman (2015) la realidad objetiva de los inmigrantes es completamente diferente a su realidad subjetiva en cuanto a la percepción de la felicidad, es decir los inmigrantes tienen una percepción de bienestar bastante limitada A esta conclusión llegó comparando el incremento de las ganancias de los inmigrantes con su decreciente felicidad. La siguiente imagen 3.3 muestra el resultado de felicidad de los inmigrantes a corto y largo plazo en diez zonas del mundo, entre ellos, África Subsahariana, medio este y norte de África, sudeste y este Asiático, centro y este de Europa, Oeste europeo, Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda, Latinoamérica y Caribe, Asia meridional y Estados independientes de la Commonwealth. TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 21 Imagen 3.3. World of Happiness Report (2018) En esta imagen 3.3 tenemos en cuenta tres señales que indican felicidad que comprenden la parte emocional y racional de la felicidad. Estos tres indicadores son la valoración más racional de la vida, del sentimiento positivo como son la felicidad, el disfrute y la risa, y, por último el sentimiento negativo como son ira, tristeza, o preocupación. Mayoritariamente los inmigrantes evalúan sus vidas después de la migración de manera más positiva. A su vez, no presentan un sentimiento menos negativo después de haber emigrado. El sentimiento positivo es más usual que el resultado menos negativo, pero menos común que la mejoría en el nivel de vida. Es decir un aumento de la felicidad es más importante que las experiencias positivas. de Andrés Roldán, Laura 22 3.3 ¿SON LOS LOCALES MÁS FELICES QUE LOS INMIGRANTES? Se han encontrado en indagaciones en múltiples países, que emigrantes que se trasladan a otra parte de su mismo país no llegan a conseguir los mismos niveles de felicidad que la sociedad de acogida (Aksel 2007, Cheng et al. 2014). Incluso se ha descubierto que algunos inmigrantes tienen menor grado de felicidad que las personas de sociedad de acogida e incluso aquellas que se han quedado en su ciudad de origen y no han emigrado. Un claro ejemplo de migración hacia otra región del país es el de la unificación de Alemania, en la que se comprobó que las personas del este de Alemania que se fueron al oeste de Alemania consiguieron ser más felices, pero no obtuvieron la misma felicidad que los locales del este. Por el contrario, los alemanes que emigraron de oeste a este no eran felices pero aún así seguían teniendo mayor grado de felicidad que los que se quedaron en el oeste de Alemania. Al haber cambiado de ciudad, las personas que han emigrado necesitan volver a construir un nuevo círculo social. Esto puede influir en su vida diaria de dos formas, primeramente en la organización de las tareas, como son el trabajo o el ejercicio. Otra forma en la que la vida social de estas personas puede ser influenciada es que puede llevar a un menor disfrute. Por ejemplo, no es igual de cómodo y agradable pasar tiempo con una persona que conoces de hace poco que estar con alguien a quien conoces desde hace bastante tiempo. En estudios realizados para comprobar si los locales son más felices que los inmigrantes, se utiliza la información del tiempo que los inmigrantes dejan de dedicar a las actividades que les proporcionan felicidad. Además se estudian si hay sitios o actividades en los que los inmigrantes no son felices. Tal y como avanzamos en el anterior apartado, las personas que emigran tienen que pasar por un proceso de adaptación en el que tienen que crear un nuevo círculo social, nueva cultura, además del cambio geográfico. Esto supone bastante estrés y riesgos a estas personas a pesar de las oportunidades que puedan tener en el país de destino. En algunas investigaciones realizadas en Turquía y Australia se descubrió que aproximadamente la mitad de los inmigrantes se arrepienten de haber decidido emigrar (Fozdar y Torezani, 2008). Estudios más actuales realizados en Reino Unido (Nowok, 2013) llegan a la conclusión de que hay una mayoría de emigrantes que no consiguen mayor felicidad mediante emigración dentro de un mismo país. Con estos resultados se llega a la determinación de que las personas que emigran no llegan a obtener el mismo grado de felicidad que las personas del país de acogida, especialmente las personas que llevan poco tiempo. TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 23 3.4 ¿POR QUÉ LOS EMIGRANTES NO SON MÁS FELICES? Anteriormente ya se mencionó que los inmigrantes tienen dificultad para crear nuevos vínculos sociales. Estas dificultades pueden ser debidas a que en el grupo se les puede ver diferentes puede ser por la cultura, el acento y esto puede desembocar en problemas de inferioridad, al no estar en una situación donde ellos están cómodos. Además se ven expuestos a situaciones de mucho estrés. Esto conlleva una ralentización de la salud mental, y por consecuencia, realizan menos actividades sociales. Por otro lado, puede que las personas que han emigrado no tengan la oportunidad de realizar las mismas actividades que solían hacer en su país de origen y volver a tener el mismo renombre que tenían el país que dejaron. Todas estas situaciones pueden implicar una menor felicidad. Hay actividades de la vida diaria como dormir o comer, es decir, actividades que no requieren relaciones sociales no se ven afectadas en relación a tener menos felicidad. Hay varias razones por las que los inmigrantes pueden no tener sentimientos positivos al haber emigrado. Uno de estos motivos puede ser que debido al corto período de tiempo que llevan en el sitio de acogida, ya que la mayoría piensan que su felicidad aumentará con el tiempo, después de haber superado el inicial período de adaptación. Otra de las razones por las que los emigrantes no consiguen ser felices es que los emigrantes renuncian a parte de su felicidad para que sus familiares o gente cercana a ellos que no emigraron y siguen en el país de origen puedan tener mejores comodidades. Además el hecho de separarse de la familia tiene consecuencias negativas en ambas partes, para el que emigra y para el que se queda en su país ya que no tienen el mismo soporte emocional. En el caso de los refugiados, presentan la misma evolución que las personas que han emigrado voluntariamente, es decir, no tienen mayor satisfacción conforme pasa el tiempo. Se diferencian de los emigrantes voluntarios en que los refugiados al momento pueden obtener más satisfacción por el hecho de que se sienten con más seguridad y libertad en el mismo momento que llegan al país de destino. Aún así, los refugiados siguen siendo los menos infelices de todos los grupos de inmigrantes. de Andrés Roldán, Laura 24 CONCLUSIONES En este Trabajo Fin de Grado (TFG) se ha realizado un recorrido sobre la disciplina de la Economía de la Felicidad, de la cual debemos destacar la relación entre los ingresos y la felicidad. De ahí a que se conozca que los ingresos es un factor importante para ser feliz, pero llega un punto en el que dependiendo de la situación en la que la persona se vea envuelta, se tienen en cuenta otros factores como la confianza, las relaciones sociales, la libertad o la confianza. A partir de esta deducción entendemos que alguno de los condicionantes para tomar la decisión de emigrar es la obtención de mayores ingresos o en general la situación económica, además de que el país de origen no tenga una situación política en la que los ciudadanos tengan libertad, lo que afecta también a la confianza que prestan al gobierno. Teniendo en cuenta estos condicionantes (libertad, mejora en la economía, etc.), se conoce que la mayoría de los países ricos o desarrollados cumplen con los requisitos para que no se asuma tanto riesgo al emigrar hacia ellos. El proceso de adaptación es casi tan importante como la decisión de emigrar ya que los emigrantes tienen un mayor grado de felicidad o satisfacción cuando reciben aceptación por parte del país de acogida. Se ha observado que los países que tienen más aceptación son también los más felices, tanto desde la perspectiva de la persona emigrante como las personas que son originarias del país de destino. Es el caso de Finlandia. Cabe destacar que aunque los inmigrantes obtengan mayores ingresos en el país de destino, hay una mayoría que no consigue ser mucho más feliz, debido a que no realizan las mismas actividades sociales que solían hacer en su país. También el proceso de adaptación supone bastante estrés en el individuo. El caso de los refugiados es diferente ya que éstos aunque son los más infelices de todos los grupos de inmigrantes, presentan al momento un pico de felicidad por la seguridad y libertad que experimentan. Por todo lo estudiado, con respecto a los flujos migratorios, se puede deducir que se puede llegar a ser más feliz teniendo concordancia en todos los factores señalados, dependiendo además de las prioridades o preferencias de cada individuo. Indudablemente, se hace necesaria mayor investigación empírica sobre la vinculación entre felicidad y flujos migratorios. Esperamos haber contribuido, modestamente, a este debate. TFG-FICO. La economía de la felicidad y los movimientos migratorios. 25 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Abu-Warda, Najib (2007): “Las migraciones internacionales”, Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones, 33-50. Alba, R., y Nee, V. (1997): “Rethinking assimilation theory for a new era of immigration”, International Migration Review, 826-874. Aksel, S., Gün, Z., Irmark, T.Y., y Cengelci, B. (2007): “ Migration and psychological status of adolescents in Turkey”, Adolescence, 42, 589-602. Berry, J.W. (1997): “Immigration, acculturation, and adaptation”, Applied psychology, 46, 5- 34. Berscheid, E. (2003): “The human’s greatest strength: other humans. In L.G. Aspinwall & U.M. Staudinger (Eds)” A psychology of human strengths: Fundamental questions and future directions for a positive psychology, 37-47. Cheng, Z., Wang, H. y Smyth, R. (2014): “ Happiness and job satisfaction in urban China: A comparative study of two generations of migrants and urban locals” Urban studies, 51, 2160-2184. Chiswick, B. 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