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‘Hermanos ofendidos’: contiendas fraternales en el reinado de Alfonso X

Kinkade, Richard

Abstract

Es bien conocido que el reinado de Alfonso X se caracteriza a grandes rasgos por una serie de contiendas que mantuvo el Rey Sabio con sus hermanos, si bien los motivos de estos altercados no se han puesto siempre en evidencia. Sin embargo, el análisis de las contiendas fraternales resulta instructivo, tanto por lo que nos puede revelar del carácter del Rey Sabio como del triste final de su reinado, ocasionado, en parte, por la incapacidad del monarca de llevarse bien con sus hermanos.

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VOLUMEN XI 2018-2019 ALCANATE REVISTA DE ESTUDIOS ALFONSÍES XI 2018-2019 Director: Dr. Manuel González Jiménez (Universidad de Sevilla, España) Secretario de Redacción: Dr. Carlos de Ayala Martínez (Universidad Autónoma de Madrid, España) Secretario Técnico de Redacción: D. Javier E. Jiménez López de Eguileta (Universidad de Sevilla, España) Consejo de Redacción Dr. Rafael Sánchez Saus (Universidad de Cádiz, España) Dr. Manuel García Fernández (Universidad de Sevilla, España) Dr. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla, España) D. Luis Suárez Ávila (Instituto Seminario Menéndez Pidal, Madrid, España) Consejo Asesor Dr. Carlos Alvar (Universidad de Alcalá de Henares, España) Dr. Vicens Beltrán (Universidad de Barcelona, España) Dr. Rafael Cómez Ramos (Universidad de Sevilla, España) Dra. Ana Domínguez (Universidad Complutense de Madrid, España) Dr. Luis Miguel Duarte (Universidade de Porto, Portugal) Dra. Inés Fernández-Ordóñez (Universidad Autónoma de Madrid, España) Dra. 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Ángel Sesma Muñoz Universidad de Zaragoza Real Academia de la Historia 151 La sucesión de Alfonso X: Fernando de la Cerda y Sancho IV María Antonia Carmona Ruiz Universidad de Sevilla 187 Alfonso X y su descendencia Jaime de Salazar y Acha Real Academia de la Historia 221 Afonso X e os seus Parentes Portugueses José Augusto de Sottomayor-Pizarro Universidade do Porto RESEÑAS 251 María Jesús Fuente Pérez, Violante de Aragón, reina de Castilla. Alicia Inés Montero Málaga 255 Julián Gómez de Maya, De Al-Ricotí al rector Sabater: estudios históricos sobre la Universidad de Murcia y sus antecedentes, Cristina Stancescu 260 Hipólito Sancho de Sopranis Historia del Puerto de Santa María. Desde su incorporación a los dominios cristianos en 1259 hasta el año mil ochocientos. Ensayo de una sintesis [1943] Antonio Aguayo Cobo 267 Normas para la presentación de originales en la revista Alcanate. Revista de estudios alfonsíes 273 Compromiso ético para publicación de artículos 279 Ethical commitment for the publication of articles Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES ‘Hermanos ofendidos’: contiendas fraternales en el reinado de Alfonso X1 Richard Kinkade University of Arizona Recibido: 11 de mayo de 2018 / Aceptado: 30 de agosto de 2018. Resumen: Es bien conocido que el reinado de Alfonso X se caracteriza a grandes rasgos por una serie de contiendas que mantuvo el Rey Sabio con sus hermanos, si bien los motivos de estos altercados no se han puesto siempre en evidencia. Sin embargo, el análisis de las contiendas fraternales resulta instructivo, tanto por lo que nos puede revelar del carácter del Rey Sabio como del triste final de su reinado, ocasionado, en parte, por la incapacidad del monarca de llevarse bien con sus hermanos. Palabras clave: Alfonso X, Los Hermanos de Alfonso X, Infante Fadrique, Infante Fernando, Infante Enrique, Infanta Berenguela, Infante Felipe, Infante Sancho, Infante Manuel. Abstract: It is well known that the reign of Alfonso X may be broadly characterized by a series of conflicts between the Wise King and his brothers although the motives for these altercations are not always evident. Nevertheless, an analysis of these fraternal struggles is instructive for the ways in which they reveal not only the Wise King’s character but also the tragic ending of his reign brought about, in part, by the monarch’s inability to get along with his siblings. Keywords: Alfonso X, The Brothers of Alfonso X, Infante Fadrique, Infante Fernando, Infante Enrique, Infanta Berenguela, Infante Felipe, Infante Sancho, Infante Manuel. 1. Introducción El rey Alfonso tenía 14 hermanos2: nueve de su padre Fernando III con Beatriz de Suabia: Fadrique (1223-1277); Fernando (1225-1248); Leonor 1 «El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar», Proverbios 18.19. 2 Este artículo tiene muy en cuenta los recientes estudios de Manuel González Jiménez sobre el mismo tema: “Alfonso X y sus hermanos (1)”, y “Alfonso X and His Brothers: A Story of Not 104 XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES Richard KinKade Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] expresada por Sancho respecto de la ejecución de su tío reflejara la negativa del joven príncipe a creer que Fadrique pudiese haber sido cómplice, ante la ausencia de una evidencia más convincente que lo vinculara a la conspiración25. Estas y otras cuestiones similares fueron sin duda cumplidamente consideradas por el Infante Sancho y su tío don Manuel cuando se reunieron en Almansa durante abril de 1276 y los sucesos subsecuentes parecen apoyar la suposición que para estas fechas los dos ya se habían puesto de acuerdo sobre las pretensiones de Sancho al trono. Como en otras muchas ocasiones, las Cantigas de Santa María del Rey Sabio arrojan luz adicional sobre los acontecimientos que rodean la muerte del Infante Fadrique. La Cantiga 235 cuenta cómo Alfonso, de regreso a Castilla desde Francia a donde había ido para consultar con el papa Gregorio, enfermó en Montpellier y por poco murió, pero fue curado por un milagro de la Virgen26. Al entrar en Lérida, fue recibido por muchos nobles y familiares que poco después conspiraron en su contra para destronarle, pero Dios le protegió con el resultado de que muchos de los traidores fueron quemados cuando el rey descubrió su traición. El marco de la miniatura del panel 3 que corresponde a la ejecución del Infante Fadrique está vacío, evidentemente porque el rey no quería visualizar la muerte de su propio hermano a quien mandó ahogar27. Luego, don Alfonso fue a Valladolid, donde estuvo de nuevo a punto de morir, pero la Virgen lo volvió a curar efectuando un milagro el Día de la Pascua, el 17 de abril de 1278, cuando, como Cristo, el monarca resucitó de la muerte. 3. El Infante don Fernando Según fuentes históricas contemporáneas, existía entre Alfonso y su segundo hermano una relación muy estrecha. El historiador Rodrigo Jiménez de Rada nos informa que en 1237, Fernando III volvió a Córdoba con sus hijos Alfonso y Fernando «qui tunc in flore adolescencie letabantur», locución que la Estoria 25 El 8 de noviembre de 1282, Alfonso X desheredó a Sancho, citando entre otras cosas en su decreto que el joven rebelde lo había acusado de asesinar a Fadrique «sin causa»; véase una traducción del texto latino publicado por Jerónimo Zurita, Índices de las gestas de los reyes de Aragón, 1:264; véase también González Jiménez, Alfonso X, 353. La Crónica de Alfonso X, 76.223, cita el asesinato de Fadrique como una de las principales causas de la rebelión. 26 Véase Richard P Kinkade, “Alfonso X, Cantiga 235, and the Events of 1269-1278”, Speculum, 67.2 (1992), 284-323. 27 Véase R. Kinkade and J. Keller, “An Orphaned Miniature of Cantiga 235 from the Florentine Codex”, Bulletin of the Cantigueiros de Santa Maria, 10 (1998), 27-50. LA FAMILIA DE ALFONSO X ‘Hermanos ofendidos’ 105 Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] de España parafrasea «que escomençauan estonçes a ser mançebos et auien sabor de salir et cometer grandes fechos commo su padre... et corrieron tierra de moros a todas partes, et robaron et quebrantaron et fezieron quanto quisieron»28. Seis años después, el Infante Fernando acompañaba a su hermano Alfonso en la Reconquista de Murcia, donde su hermano le recompensó con la tenencia de los castillos de Murcia y Molina Seca29. Parece ser que el Infante Fernando falleció poco después de causas no determinadas, pues la última mención oficial que de él tenemos se encuentra en un privilegio expedido por la cancillería real el 13 de noviembre de 124330. Luego de esta fecha, no tenemos más noticias suyas. A pesar de esto, Julio González afirma, sin citar su fuente, que el Infante Fernando participaba en el sitio de Triana en 124831. Documentos de la cancillería relativos al Infante Fernando desde el 6 de marzo de 1249 en adelante se refieren al hijo de Fernando III y su segunda esposa, Juana de Ponthieu, con quien casó en noviembre de 1237 tras la muerte de la reina Beatriz en noviembre de 123532. Fernando de Pontis nació antes del 20 de junio de 1239 fecha en que se menciona por primera vez en un privilegio concedido por su padre al Consejo de Segovia33. 4. El Infante don Enrique Las relaciones entre Alfonso y su tercer hermano, Enrique fueron, aparentemente tirantes desde la niñez. Ambos eran ambiciosos y muy competitivos. Enrique sale retratado con prominencia en la contemporánea Estoria de España donde se habla de su pericia con las armas que casi rivalizaba, si no superaba, la de su hermano mayor en la Reconquista de Andalucía. De hecho, después de Alfonso mismo, Enrique se menciona por su valentía y tenacidad con mayor 28 De rebus Hispanie, VIIII.xviii.301; PCG, cap. 1048, 736. 29 Archivo Histórico Nacional, Uclés, 311, n. 11; Antonio Ballesteros, Reconquista de Murcia (1943), 139-40; J. González, Fernando III, 1.346, n. 390. 30 Fernando III, doc. 718, 3.278. 31 Fernando III, 1.109. 32 «de consuno con mi muger la reina donna Juana, et con mis fijos Alfonso, et Francisco [sic], et Hernando, et Enrico» en J. González, Fernando III, doc. 777 (3.346-48). Fernando de Ponthieu o Pontis, vivía entre 1239-1269; J. González, 1.117. See also R. Kinkade, “Royal Scandal”, 186-188. 33 San Esteban de Gormaz, 20 junio 1239: «Yo el sobredicho Rey Don Ferrando... con mios fijos Don Alfonso e Don Federic e Don Ferrando» en Diego de Colmenares, Historia de Segovia, 1.374. El diploma no menciona a los otros hijos de Fernando III: Enrique, Felipe, Sancho y Manuel. 106 XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES Richard KinKade Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] frecuencia que cualquier otro hijo de Fernando III durante la campaña; primero, a raíz de la Batalla de Jaén en septiembre de 1246, y de nuevo al año siguiente durante la prolongada lucha por Jerez, Benahofar y Macarena camino del sitio de Sevilla34. Esto explica que Fernando III le diese los donadíos en Morón y Siste que habían de trocarse por Jerez, Arcos, Lebrija y Medina Sidonia tan pronto como estas villas fuesen conquistadas a los moros35. Las tensiones existentes entre ambos hermanos llegaron a un punto crítico en enero de 1249, cuando Fernando III, tras la conquista de Sevilla, obligó a todos los nobles que habían participado en el asedio de la ciudad e iban a ser beneficiarios de heredamientos en el repartimiento, a prestar pleito homenaje al primogénito y sucesor, el Infante Alfonso. A este propósito, Alfonso escribió a su suegro, el rey Jaime I de Aragón, informándole de que Enrique rehusó públicamente a rendirle homenaje36. Poco después, Enrique confiaba a la Orden de Calatrava los privilegios que su padre le había otorgado ante la amenaza de que su hermano se los pudiese confiscar37. De este enfrentamiento es una buena prueba el hecho de que Enrique recibiese en el repartimiento de Sevilla un modesto donadío en comparación con los entregados a otros vasallos reales38. Las cosas empeoraron cuando aquel mismo año los frailes de Calatrava entregaron al rey don Alfonso los privilegios que su hermano había recibido de su padre, privilegios que el monarca rompió con sus propias manos, confiscando los señoríos que Fernando III había otorgado a su hijo Enrique39. De aquí en adelante, la brecha abierta entre los dos hermanos se hizo permanente por el resto de sus vidas. En 1255, el Infante Enrique se alió con Jaime I de Aragón y varios miembros de la familia Haro, animado por la promesa que el aragonés le había hecho de casarle con su hija Constanza si pudiese obtener un reino en la Península. Cuando Enrique intentó apropiarse de Écija en el otoño de 1255, proyectando iniciar la recuperación de los territorios que 34 PCG, caps. 1072 (748), 1092 (755), 1100 (758) y 1101 (758). Véase también J. González, Fernando III, 1.368-77. 35 AHN docs. reales de la Orden de Calatrava, nos. 74, 75, 80, 81; DAAX, docs. 15 (14) y 81 (85-87) citados en Joseph O’Callaghan, Learned King, 299, n. 39. Véase también Antonio Ballesteros, Alfonso X, 109 y Repartimiento de Sevilla, 1.248. 36 Écija, 8 de enero de 1249; texto publicado en DAAX, doc. 3 (5-6). 37 10 y 12 de mayo: AHN, Calatrava I, R-75 y R-74, citados en J. González, Fernando III, 107; Repartimiento de Sevilla, 2.299. 38 «Diole el aldea que dicen Borgabenalcaldí, en que ay dos mill pies de olivas e figueras para seis mill seras de figos; e por medida de tierra avia en ella ochocientas arançadas; e es termino de Alcala de Guadayra» en Repartimiento de Sevilla, 1.242-43 y 2.17; Antonio Ballesteros, Alfonso X, 109. 39 AHN, Registro de Calatrava III, f. 62 y Calatrava, R-81, citados en J. González, Fernando III, 107, n. 224. LA FAMILIA DE ALFONSO X ‘Hermanos ofendidos’ 107 Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] su padre le había dejado en herencia, el rebelde no recibió la ayuda que esperaba de Jaime I. Poco después fue derrotado en Écija por un ejército enviado en su contra por el rey Alfonso, capitaneado por Nuño González de Lara y su hermano, el Infante Manuel. Enrique se refugió en El Puerto de Santa María, desde donde embarcó con rumbo a Valencia. Desde allí emprendería un largo periplo por las cortes de Aragón, Francia, Inglaterra y Túnez hasta llegar a Roma, donde fue elegido Senador. Allí, en la primavera de 1268, el Infante Enrique escribió un serventesio en contra de Carlos de Anjou, enfrentado en ese momento a Conradino Hohenstaufen, nieto del emperador Federico II, en cuya causa Enrique había tomado partido. El poema se encuentra en un códice de la Biblioteca Apostólica Vaticana redactado hacia fines del s. XIII y representa una colección antológica de las mejores composiciones de la época acreditando al Infante Enrique como un trovador de cierto renombre40. En 1268, él y su pariente, Conradino, fueron derrotados y capturados por su primo Carlos de Anjou en la Batalla de Tagliacozzo. El primero fue condenado a muerte. En cambio, Enrique fue sentenciado a cadena perpetua41. La prisión caballeresca del Infante Enrique se prolongaría durante 21 años, pudiendo regresar a Castilla en 1294 durante el reinado de su sobrino Sancho IV42. Tras 9 años de intervenir en los asuntos políticos de la península, murió en Roa en abril de 1303, el último superviviente de los hermanos del Rey Sabio43. 40 Biblioteca Apostólica Vaticana, MS. 3793, fol. 53v; véase la edición de Pär Larson, “Don Arrigo. Alegramente e con grande baldanza”, en I Poeti della Scuola Siciliana, 3 vols., Milano, 2008, 3.1146-1156. 41 Estos episodios en la vida del infante fueron gráficamente captados en tres preciosas miniaturas conservadas en el Livre des faits de Monseigneur Saint Louis, Bibliothèque Nationale de Paris, MS 2829, fol. 73v. 42 Martín de Riquer, “Il significato politico del sirventese provenzale”, nos ha dejado una detallada relación del extraordinario prestigio de que gozaba Enrique en su época y de la descomunal campaña en verso que surgió en torno a su prisión y los esfuerzos por obtener su libertad. 43 La mejor biografía sobre el Infante Enrique sigue siendo la de Giuseppe Del Giudice, Don Arrigo, Infante di Castiglia, Nápoles, Stamperia della Regia Università, 1875; pero véase también el artículo biográfico con extensa bibliografía de Norbert Kamp, “Enrico di Castiglia”, en Dizionario Biografico degli Italiani, 42 (1993), 727-36. Por otro lado, Margarita C. Torres Sevilla-Quiñones de León, Enrique de Castilla, Barcelona, Plaza y Janés, 2003, ha escrito una entretenida novela histórica sobre el infante sin pretensiones académicas. 108 XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES Richard KinKade Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] 5. El Infante don Felipe El cuarto hermano de Alfonso, el Infante Felipe, había sido entregado por orden de la reina madre Berenguela desde muy temprano a la tutela de Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo y primado de España, para que lo criara en su casa y lo educara para la carrera eclesiástica44. En 1240, fue enviado a Burgos45 y entregado a la custodia del recién elegido obispo Juan de Soria, canciller del rey Fernando III46. Tres años más tarde, Felipe fue nombrado abad de Castrogeriz y elegido abad de Valladolid47. Entre 1244 y 1245, viajó a París donde, estudió con Alberto Magno quien le cita en De mineralibus48. Ya para 1249, su padre había obtenido para Felipe el cargo de procurator o administrador de la sede arzobispal de Sevilla y dos años después, ya había sido elegido arzobispo electo de Sevilla49. En estos mismos años, entre Alfonso y Felipe había una relación bastante cordial, por lo menos mientras el infante se movió en el mundo eclesiástico pues no cabe duda de que su hermano le había favorecido en el reparto de Sevilla en el que tanto él como su hermano menor, Sancho, recibieron 30.000 pies de olivar y 600 aranzadas de tierra en Buyena50. Sin embargo, en 1258, Felipe renunció a sus cargos eclesiásticos para poder contraer matrimonio con la princesa Cristina de Noruega. A la muerte de ésta en 1262, volvió a casar en segundas nupcias con Inés Rodríguez Girón, hija de Rodrigo González Girón, mayordomo de Fernando III, y Teresa López de Haro, hija de Lope Díaz II de Haro y hermana de la reina de Portugal, Mencía López de Haro. Cuando falleció Inés en 1265, contrajo un tercer matrimonio con Leonor Rodríguez de 44 «Philipum, qui oblatus a domina Berengaria regina nobili auia sua Deo et Roderico Toletano pontifici per manus eiusdem pontificis ad titulum ecclesie Toletane in sortem Domini est uocatus» en Jiménez de Rada, De rebus Hispanie, VIIII.xii.292. Para un recuento detallado de la temprana educación de Felipe, véase Francisco J. Hernández, “La formación intelectual del primer arzobispo de Sevilla”, 607-620. 45 Juan Loperráez Corvalán, Obispado de Osma, 1.229; citado por J. González, Fernando III, 1.111. 46 A. Ballesteros, “Don Juan ‘El Canciller’ ”, 148. 47 Luciano Serrano, Fuentes para la historia de Castilla, 53-54; Documentos de la iglesia Colegial de Santa María la Mayor, doc. 41 (2.219-22); J. González, Fernando III, 1.111. 48 Book of Minerals, Bk. II, Tractate iii, cap. 1, 128-29. 49 El 16 de junio de 1250, Felipe confirma por primera vez como «procurator ecclesia Hyspalensis» en J. González, Fernando III, doc. 793, 3.366-68, aunque este mismo autor afirma que Felipe fue elegido procurador el 24 de junio de 1249, 1.206, sin ofrecer ninguna documentación que apoye esta fecha. F. J. Hernández, “Primer arzobispo de Sevilla”, 615, n.37, demuestra que fue nombrado procurador por Inocencio IV el 25 de mayo de 1249. 50 Repartimiento de Sevilla, 2.17-18. LA FAMILIA DE ALFONSO X ‘Hermanos ofendidos’ 109 Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] Castro, sobrina de Nuño González de Lara51. Estos dos enlaces matrimoniales le vincularon con unas familias políticas, lo que le llevó a tomar decisiones en contra de su hermano el rey. En 1269, Felipe y los Castro concluyeron un importante acuerdo financiero con la Orden de Calatrava referente a ciertas propiedades y rentas que esperaban recibir como herencia de la reina Mencía, viuda de Sancho II de Portugal. Oponiéndose al pacto, Alfonso X logró convencer a doña Mencía para que nombrase su heredero a su propio primogénito, el Infante Fernando de la Cerda, excluyendo de esta manera a Felipe, a su esposa y a los Castro52. A partir de ese momento, Felipe buscaba la oportunidad de vengarse de su hermano, ocasión que no tardó en presentarse ese mismo año durante las Cortes de Burgos, cuando muchos nobles descontentos, encabezados por Nuño González de Lara y Lope Díaz III de Haro, trataron de persuadir al suegro del monarca, Jaime I, a que se uniera a los disidentes. El aragonés rehusó la oferta mientras comunicaba a su yerno de los inminentes peligros que asomaban en el horizonte político de Castilla. Dos años después, los conjurados y Felipe, envalentonados por la ausencia del rey en Castilla y la reciente desaparición de Teobaldo II cuyo hermano, Enrique I, reinaba ahora en Navarra, pensando que éste les apoyaría en su empresa, se reunieron abiertamente en Lerma en febrero de 1271 para ventilar sus quejas con Alfonso X, despachando posteriormente emisarios tanto a Navarra como al sultán de Granada en busca de apoyos para su próxima rebelión53. Al mismo tiempo, en febrero de 1272, el Infante Fadrique volvió a la corte real de Murcia y sería ingenuo suponer que no tuvo nada que ver con la conspiración recién forjada entre los nobles descontentos y el Infante Felipe a quien ya se habían unido en la intriga su cuñado, Ferrán Ruiz de Castro, Esteban Fernández de Castro y Simón Ruiz de los Cameros, quien durante estos mismos años se desposó con la hija del Infante Fadrique, Beatriz. Los conspiradores habían hecho múltiples intentos de consolidar su oposición a Alfonso X a través de varias alianzas entre sí y con el rey de Navarra, el sultán de Granada y los benimerines de Marruecos, pero con un éxito limitado. Sin embargo, varios acontecimientos les decidieron a avanzar a toda prisa en su proyecto. El nuevo pontífice Gregorio X, elegido en noviembre de 1271 y consagrado en marzo de 1272, se apresuró a convocar un concilio en Lyon, con 51 Detalles de los tres matrimonios de Felipe se encuentran en A. Ballesteros, “Itinerario”, BRAH, 109 (1936), 410-11. 52 Véase Manuel González Jiménez, Alfonso X, 250, n. 24. 53 A. Ballesteros, Alfonso X, 517-25. 110 XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES Richard KinKade Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] la intención de resolver el problema del Sacro Imperio Romano y emprender la predicación de una nueva cruzada contra los sarracenos. Un mes después, falleció Ricardo de Cornualles, el único candidato serio de Alfonso X para la obtención de la corona imperial, lo que dio a Alfonso X nuevas esperanzas de conseguir el premio que había codiciado durante tantos años. Los conspiradores castellanos se dieron cuenta de que ahora, más que nunca, el monarca iba a necesitar su apoyo para poder asistir al concilio de Lyon donde podría exponer sus reclamaciones. En junio de 1272, Alfonso X fue informado del desembarco en Tarifa de un gran contingente de moros procedentes de allende, contratados por el rey de Granada, obligándole a buscar urgentemente el apoyo de los nobles para hacer frente a la amenaza de granadinos y benimerines. El rey llegó a Burgos en septiembre, donde emprendió conversaciones con Felipe y los insurgentes que le exigían la convocatoria de Cortes lo antes posible para resolver sus problemas. Alfonso X accedió a la reunión de Cortes pero diez días más tarde, recibió la inquietante noticia de la legación castellana en Roma de que su petición de ser coronado emperador había sido rechazada del todo por el papa Gregorio X54. Para aumentar su preocupación, la asamblea de Burgos estuvo marcada por varios incidentes de desobediencia y falta de respeto hacia el monarca por parte de algunos representantes tanto de la aristocracia como de la Iglesia, señal evidente de la gravedad del descontento social existente. Alegando el abuso regio de poder y la violación frecuente de las leyes de la tierra, los rebeldes estaban decididos a romper sus vínculos de fidelidad con el rey de Castilla y preparar su expatriación voluntaria al reino de Granada55. Sin embargo, poco después de llegar a Granada, murió el emir granadino Muhammad Ibn al-Ahmar y su hijo, Muhammad II, se declaró vasallo del rey de Castilla, dejando a los rebeldes a merced de la voluntad del monarca56. Así las cosas, Felipe y los nobles se encontraban ahora en una posición insostenible que amenazaba su refugio seguro en el reino de Granada. Mientras tanto, el rey sabía que para alcanzar sus pretensiones imperiales era imprescindible su presencia en el Concilio de Lyon, que debía iniciarse en mayo de 1274. Con este propósito, convocó una asamblea de los representantes de las villas del reino de León y de la Extremadura castellana en Ávila durante abril de 1273. La asamblea 54 Registres de Grégoire X (1272-76) et Jean XXI (1276-77), doc. 192 (1.65); A. Ballesteros, Alfonso X, 674-76. 55 La CAX, 27.93, relata que «le pidiesen plazo de treinta dias e de nueve dias e de tres dias a que pudiesen salir de los reinos»; un período de gracia de nueve días era habitual, como en el Poema de Mio Cid, vv. 306-7, y la leyenda de Bernardo del Carpio, PCG, cap. 652 (372). 56 CAX, 48.136-7; A. Ballesteros, Alfonso X, 631-43. LA FAMILIA DE ALFONSO X ‘Hermanos ofendidos’ 111 Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] de Ávila iba a resultar aún más perjudicial para la causa de Felipe y los nobles al producirse la inesperada defección de la conspiración del cuñado del infante, Fernán Ruiz de Castro, y sus partidarios. Alfonso X había desactivado con éxito la revuelta nobiliaria, pero de aquí en adelante, las relaciones entre el rey y su hermano Felipe entraron en una fase de declive, minada por la malquerencia y resentimiento que habían de perdurar hasta la muerte del infante un año después, en noviembre de 1274. Es significativo que de su defunción en Villalcázar de Sirga no existe ningún reconocimiento oficial ni de parte de la cancillería real ni de la CAX. 6. El Infante don Sancho El quinto hermano de Alfonso, el Infante Sancho, destinado, al igual que el Infante Felipe, a la carrera eclesiástica, siguió de cerca los pasos de su hermano Felipe durante toda su vida. Las mismas fuentes contemporáneas que nos informan sobre las actividades de Felipe se refieren también a la estancia de Sancho en el palacio del arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada en Toledo hasta 1240, cuando fue entregado a la tutela de don Juan, arzobispo de Burgos. Como don Felipe, estudió en París durante 1244-45. En 1251 figura ya en los privilegios reales, primero como procurator de la sede toledana (6 de enero) y poco después como arzobispo electo de Toledo (26 de abril)57. A diferencia de Felipe, el Infante Sancho se distinguió desde muy temprano por su entusiasta dedicación a la Iglesia. Con los años, el rey Alfonso se mostró cada vez más generoso con sus concesiones a la sede toledana y al Infante Sancho, que gozaba de la plena confianza del soberano. Prueba de ello es que en 1255 le encomendó una embajada a París a fin de arreglar el matrimonio de su hija primogénita Berenguela con el príncipe heredero de Francia, Luis (1243-1259). En aquel mismo año, don Sancho emprendió un viaje a Londres como emisario del monarca para concertar otro matrimonio entre el Infante Manuel y una de las hijas de Enrique III58. El Infante Sancho falleció inesperadamente en 1261 a la edad de 28 años y, con su repentino deceso, Alfonso X perdió a un privado y consejero de su mayor confianza. 57 Sancho confirma por primera vez como arzobispo electo de Sevilla el 6 de enero de 1250, en J. González, Fernando III, doc. 812, 3.391-93. 58 «Instructiones & Informationes de negotiis cum Rege Hispaniae tractandis» en Thomas Rymer, Foedera, 1.2.6-7; véase también A. Ballesteros, Alfonso X, 132-34. 112 XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES Richard KinKade Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] 7. La infanta doña Berenguela Alfonso X tuvo del primer matrimonio de su padre Fernando III tres hermanas: Leonor (1226?-1230?), Berenguela (1228-1288) y María (1235). Se supone que Leonor fuese la mayor porque Lucas de Tuy, Chronicon mundi (1236) y Jiménez de Rada, Historia de rebus Hispanie (1240), registran a los hijos de Fernando III y Beatriz por orden de nacimiento, colocando a Leonor antes de Berenguela mientras Jiménez de Rada añade decessit paruula, que murió niña (VIIII.xii.292). El mismo orden se observa en la crónica de Alfonso X, la Estoria de España, que afirma «dos fijas, ... donna Leonor que se murio ninna pequeña et ... donna Berenguela que metieron virgin en el Monasterio de Las Huelgas» (cap. 1036, 720). La infanta María nació en 1235, falleciendo el mismo año pocos días después del deceso de su madre, la reina Beatriz, que murió en el sobreparto59. La infanta Berenguela, nacida en 1228 y bautizada con el nombre de su abuela, figura de forma señalada en la Cantiga 122, en la que se relata cómo sus padres se comprometieron a dedicarla a la Iglesia y que, al llevarla al monasterio cisterciense de Las Huelgas de Burgos, se enfermó ahí y murió, siendo resucitada poco después por un milagro de la Virgen60. En 1243, Berenguela tomó el velo en Las Huelgas61 y en 1254, Alfonso X alude a ella como «la inffante donna Berenguella, mi hermana, que es sennora e mayor del monesterio»62. Numerosos documentos reales de Alfonso X atestiguan el gran cariño que éste profesaba a su hermana junto con el apoyo económico con que proveyó al monasterio. Sin embargo, en 1283, a raíz de la rebelión del Infante Sancho, Berenguela fue desterrada por su sobrino, sin duda por haberse opuesto de forma vigorosa a la pretensión del Infante Sancho de usurpar el poder del rey Alfonso. Creemos muy probable que fue durante esta época cuando Sancho, llamado “el Bravo”, por sus frecuentes arrebatos de ira, habría mandado derribar la cabeza de la estatua de Berenguela en el claustro alto de la Catedral de Burgos, imitando así lo que su padre el rey Alfonso había hecho seis años antes con la cabeza de la estatua del Infante Fadrique. En marzo de 1285, reinando ya Sancho IV, Berenguela estaba de vuelta en Burgos, gozando 59 Lucas de Tuy, Chronicon mundi, IV.101.340. Enrique Flórez, Memorias de las reynas cathólicas, 1.565, puntualiza que Lucas era decano en la Catedral de León cuando Beatriz recibió sepultura ahí poco después del 5 de noviembre de 1235 y, por tanto, fue testigo ocular del evento. 60 Véase J. O’Callaghan, Poetic Biography, 46-47. 61 Amancio Rodríguez López, El Real Monasterio de las Huelgas, 1.136. 62 Véase Documentación del Monasterio de Las Huelgas, doc. 354, 30.138-39 et passim; A. Ballesteros, Alfonso X, 83, 192, 200, 489, 511, 854-55, 962; A. Rodríguez López, Real Monasterio de las Huelgas, 1.149-51, 446, 457-58; y J. González, Fernando III, 113. LA FAMILIA DE ALFONSO X ‘Hermanos ofendidos’ 113 Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] de nuevo del favor de su sobrino. La infanta Berenguela vivió por lo menos hasta 1288 y quizá 129063. 8. El Infante don Manuel El sexto hermano del rey Alfonso fue el Infante Manuel. La imagen del Infante Manuel reproducida en la Portada de Santa María, representa al hermano más querido del Rey Alfonso en 1249, cuando tenía 14 o 15 años de edad, llevando en brazos un cachorro, símbolo de la fidelidad, devoción y lealtad, cualidades que el monarca siempre atribuiría a su hermano menor. La efigie del infante en el claustro alto representa a un Don Manuel ya maduro que viste gorro y capa, la indumentaria distintiva de los frailes de la Orden de Santiago, que se fusionaría en 1280 con la Orden de Santa María de España u Orden de la Estrella fundada por el Rey Sabio. Si comparamos su vestimenta en una miniatura de las Cantigas con la del Infante Manuel en el claustro, notaremos en seguida la semejanza entre ambas64. Como puede columbrarse a través de esta breve sinopsis de las vidas de los hermanos del rey, el rápido ascenso del Infante Manuel a una posición de preeminencia en la corte de Alfonso X se debió principalmente a una serie de circunstancias muy personales. Por un lado, Manuel, el benjamín de los siete hijos de Fernando III y Beatriz de Suabia, fue el único de ellos que no recibió de su padre la herencia que en rigor le correspondía. Sin tierra ni títulos, el Infante Manuel, que apenas contaba con dieciocho años cuando falleció su padre, era, en efecto un huérfano que dependía enteramente de la buena voluntad de su hermano mayor. La diferencia entre sus respectivas edades, unos trece años, debería de haber predispuesto al monarca, de inclinación decididamente sentimental, a divisar en este mancebo vulnerable un alter ego, un joven impresionable y maleable que pudiera moldear a su propia imagen y quien, con el tiempo, llegaría a ser su amigo y compañero de mayor confianza. Con este propósito, el Infante Alfonso parece haber tomado la decisión y la obligación, de acoger a Manuel bajo su protección y de crear para él un pues- to dentro de su propia mesnada, en un momento tan temprano como marzo 63 A. Rodríguez López, El Real Monasterio de las Huelgas, 1.169, afirma que Berenguela murió a fines de 1288 o principios de 1289. J.M. Lizoain Garrido, Documentación del Monasterio de las Huelgas, cree que falleció en 1290, citando un documento perdido (doc. 65, 33.125-26) con fecha «era 1328» (1290) de los “fols. 227-232 de la Colección Salazar”. 64 Cantiga 78, Codex florentino, Cantigas de Santa Maria, 299. 120 XI SEMANA DE ESTUDIOS ALFONSÍES Richard KinKade Alcanate XI [2018-2019], [97 - 121] Jiménez de Rada, Rodrigo: De rebus Hispanie sive Historia Gothica, edición a cargo de Juan Fer nández Valverde, Corpus Christianorum, Continuatio Mediaevalis, 72, Turnhout, Brepols, 1987. Juan Manuel: Libro de las armas, edición a cargo de José Manuel Blecua, Obras completas, 2 vols., Madrid, Gredos, 1981-83, 1.117-140. Kamp, Norbert: “Enrico di Castiglia” en Dizionario Biografico degli Italiani, 74 vols., Roma, Istituto della Enciclopedia italiana, 1960-2010, 42 (1993), 727-36. Karge, Henrik: Die Kathedrale von Burgos und die spanische Architektur des 13. Jahrhunderts, Berlín, Gebr. Mann Verlag, 1989. 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