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La Casa de los locos, ó carta segunda del Político Machucho ...

Político Machucho, El

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LA CASA DE LOS LOCOS. O CARTA SEGUNDA DEL POLÍTICO MACHUCHO. en que se acaba de impugnar el sistema de Montesquieu sobre - la division de poderes, probando que sus principios son abs surdos, y funestísimas sus consecuencias. Cadiz 20 de Agosto de 1823. Ai y muy Sr. mio: amaneció el dia siguiente des= tinado para continuar nuestra visita en esta santa casa de bene= - ficencia; quando me fui á la de mi maestro D. Crispin, deseando con vivas ansias volver á gozar de aquellas escenas ó representaciones, donde no gastando un cuarto á la entrada, ganaba mucho á la salida interin los locos estuviesen bien :amarrados, por. .s sacar de alli mucho provecho con las lecciones del Doctor, con. las sentencias del loco acompañante, y mucho mas con el escarmiento de los restantes, que por dexar de discurrir como hombres , habian venido á pensar mucho menos que las bestias mas estúpidas, segun se lo demostraré 4 Vd. con los hechos. A eso de las diez de la mañana nos dirigimos al hospicio, que nos * franqueó el loquero á la primera llamada, y entrando al patio, ya nos hallamos con el loco viejo, que se alegró mucho de vernos, y nosotros mucho mas de encontrarlo. Apenas nos saludé locunamente, quando se colgó de mi pescuezo, para darme á su moéo un ósculo de paz, que me dexó estampado en el carrillo derecho hasta que tenga proporcion de echar la cara á la colada. : Dios te perdone tus obsequios, dixe para mi sayo , porque al fin son mas sinceros que los de aquellos otros compañeros tuyos de botas herrad lo mejor que pude, y tiene que suceder á los que tratan con gente semejante, y encaminíndonos derechamente hácia la sala de os Camareros, interrum gresión muy oportuna > Que nos sirvió de mucho para no caer en semejantes tentacio ke nes. Vengan Vds. nos dijo, á esta cuadra Primero, donde los corifeos principales de esta casa están hoy en Sesion permanente para arreglar la suerte de la Europa. Nos a- “eicamos efectivamente 4 la puerta, instancias del loco, quando as y sombrerillos blancos. Sufrí en efecto el resuello. pió mestros pasos el orates con una dis- 2 vimos col harto dolor. otra cuadrilla de ellos, que con la gota q sador tan gorda, y mas:colorados que un pabo, defendian á añotetendido. que' residia en. ellos-la Soberania y mando del opicio, sin embargo de que nadie hacía casó de ellos, mas que ra burlarse de sus. locuras:, y de que reunidos todos los loveros de la casa, y antados: cada uno: de un buen rebenque, les aplicaban de quando en quando solemnes latigazos, y les amenazaban indefectiblemente con la muerte, sino soltaban al administrador: general de aquel establecimiento, que habian cogido entre sus uñas y tenian eneerrado inhumanamente: válgame Dios, _dixe para mi, al ver tanta obstinacion y locura ; no hay hombre: alguno, por: necio y desbaratado que sea , que no obre con algun fin, y queno proporcione con éste:los: medios de su consecucion: ¿pero qué digo? hasta las mismas bestias, incapaces de razon, los combinan ó desisten de ellos por instinto, quando ven que nada aprovechan para los fines que se proponen: el gato dexa de repetir: sus saltos y tentativa, quando ve que está. tan alta la carne; que: de ningun: modo. puede. alcanzarla : el raton desiste: de sus pasos, quando. se halla con su enemigo á la puerta de-la cueva, y observa que:aquellos serian inútiles para roer el queso que pretende; pero. estos, que se llaman no. solo hombres ,..sino: filósofos dirigidos por la razon; son mucho: mas estúpidos que” las. bestias; porque si su: diabólica terquedad les. proporcionase: algun médio para salir con su empeño, anda con los diablos, que: - al fin.no trabajarian en valde ¿pero qué consiguen con sus loco designios? Los loqueros todos. armados: de palos y rebenques» van: á descargar su: furor. contra ellos, si no entregan da pres que: han afianzado, y: no desisten de su necia empresa; conque no alcanzan otra cosa que proyocar las iras de sus enemigos, Y «scabar. con la vida sin realizar sus planes, quando podrian me” -recer alguna: indulgencia si fuesen mas prudentes y cuerdos. Tal vez querrán grangearse los inciensos de una fama póstuma, que solo conserva la. memoria del justo y virtuoso; pues si hace reso” nar alguna vez los:nombres infames de los impíos y malvados; €% ¿para acompañarlos en todos los siglos del' odio y ce los hombres, sin: perjuicio de los:eternos, tormentos que pad rán sus:almas, por mas que quieran negarlos. Asi discurria yo, amigo, mio, y discurrirá todo hombre gue j 3 mo sea tan insensato como aquellos; y retirándome de aquel lugar donde solo habita un horror y desorden perpétuo, me encaminé para visitar la sala de los locos camareros, donde al fin se oían establecer algunos principios á los tales , aunque fuesen erróneos, y reflexionar mas racionalmente en los lúcidos intervalos de su demencia. Se hallaba en uno de estos, :pof fortuna, nuestro loco de la «cuestion , el qual “cerrando el libro, luego que víó 4 mi maestro, 'se vino para él algo “mas templado que el dia antecedente , pero no ménos obstinado en su sistema. Ahora mismo, dixo al Doctor en tono descompasado, me vais á manifestar ese absurdo “y contradicción que sehalla en el sistema de “mi célébre maestro y nata de los filósofos Montesquien , que con tanta gloria suya ha sido adoptado de las “mejores cabezas de la Éuropa. Es que esta mejoria , “contestó el loco acompañante, se puede considerar in se, y con relacion ad quod, aunque me tengan por machircho y 'escolásticón de los de mi tiempo. Si las tales tabezas están destinadas para ollas de grillos; para romper una cáte= dra, Ó para sostener con ellas las bóvedas de la madre patria; —no'hay algunas mejores «que ellas, ni que tengan mejor temple - para todos estos buenos oficios; pero si se miran por la verda= dera cara“que deben mirarse, ó si las consideramos como depositarias del buen juicio y recta razon, que debe acompañar á toda buena cabeza; se puede hacer de todas ellas, sin algun escrú- - pulo, de conciencia, una buéna ristra de aquellas,;que por materia de seis cuartos dan lucimiento á una «cocina de la sierra “en tiempo de la matanza. 91d Sta | “Creo amigo mio, que este loco tenia mas juicio que todas esas grandes cabezas citadas por el otto, si hemos de estar sus talentos y raciocinios; porqueel hombre que sin combinar prin cipios, deducir consecuencias y concordar derechos rebúzna como los borricos potque oyó trebuznar Ah un asuo, 9 loquéa tomo los Íatuos, porque oyó loquear á añ demente con honores de filósó- to; es mas burro sin dada «que los mismos botricos, ó mas locó que los mismos orates que se hayan en esta casa sentenciados ú la burla y desprecio de las gentes. Suele oirse decir frecirentemente 4 un hombre que pertenece 4 ima corporacion distineuida, de se averguenza de ser miembro de ella, quando. tiene yue - SHnar Con otros que no son de su esfera, ó que deslustran e 4 : cuerpo con-sus vicios d baxezas. Pues otro tanto deberian decir » los hombres racionales, despues. de verse confundidos con los discípulos de Montesquieu, que arrogándose el sobrenombre de sabios y filósofos, insultan y. denigran al mundo racional con los absurdos y. sandeces de su loco sistema; porque valga la verdad; ¿noes vergiienza que los hombres con: borlas. y bonetes.,- econ capillas y togas, y, con:todos los. ribetes de sabios: y filósofos se traguen sin mascar el disparate de que una cosa puede exitir sin sus atributos esenciales, ó que un ente puramente espiritual pueda dividirse en partes, como pudiera hacerse con la materia, ó con un ente físico? pues ese es el absurdo que se están engullendo todos les dias infinitos Franceses, Italianos y Españoles, que se llaman sabios porque loquéan á la moderna , ó porque la carrera científica que comenzaron en dos pies , la han querido conclu=. - ir en cuatro. para distinguirse de los. demas racionales y decir con el fariseo non sum sicut caeteri homines. Lo peor de todo es que si, su perjuicio no fuera. transcendental, pagarian ellos solos. la pena de su tonteria; pero las pobres naciones , donde viven, son las que al fin llevan-los. palos por su causa ; y por un millar de necios eruditos á la violeta, ó pícaros maliciosos , son sacri- - ficados muchos millones de hombres sensatos al ídolo detestable de las pasiones de uno ó dela locura de otros, como haré ver á Vd, con las sabias reflexiones de mi maestro, que cubrirán sin duda de oprobio á aquellas naciones, que se llaman ilustradas , sin embargo de jugar con ellas los señores filósofos so” fistas , como pudiera hacerse con un fátuo. . Reconyenido,, pues, el. doctor por,el. loco camarero con tanta vehemencia; no pudo ménos que desplegar. sus labios, que hasta entonces tuvo cerrados con harta prudencia, y con la moderación, que es propia de los verdaderos sabios, comenzó á decirle de es ta suerte : digo: y. repito que el sistema de Montesquieu.es ab" surdo., y que envuelve una contradicción manifiesta en sus prin”. cipios , por quanto es contrario á la ley misma de la naturdleza, y á la esencia de la Soberanía; de suerte, que tan absur do y. contradictorio es decir que puede dividirse el poder en UR Soherano, como asegurar que puede darse hombre sin ser race nal, ó.qne puede dividirse el alma ó sus modificaciones espirituor les, Ya sabeis. y os lo demostraré mas adelante, como un pre cipio inconcuso ;. si acaso no-lo supiéreis, que esta palabra artoridad , se deriva de. autor; y que las dos únicas fuentes de: toda autoridad :no son, ni pueden ser otras que la creacion, y-la generacion, porque solo el artífice que realiza y du el ser verda, dero 4 algun ente es el que puede tener sobre él la autoridad y dominio: asi es que el carpintero que fabrica una. mesa, 6 el zapatero que hace unos zapatos, no tendrán mas que el dominio sobre sus artefactos; lo. uno, porque solo sobre los entes racionales, que son capaces de obedecer á los mandatos: del: hombre, puede exercer éste el poder de mandarlos, que se llama «vtoridad; lo otro, porque qualquier artista no da á sus hechuras. mas que la forma; pero de ningun modo las da la materia, ó la substancia de que se componen, que es esencialmente necesario: para ser verdaderos artífices , y tener sobre ellos, no solo el dominio; sino tambien. la autoridad para mandarlas. De aquí es, que solo tiene. dominio, poder y autoridad-sobre los seres racionales, aquel que los ha criado, ó6.los ha engendrado de su propia substancia: asi vemos que solo Dios es quien tiene poder-, autoridad y dominto- universal sobre todos los “seres materiales y. espirituales , porque él sólo. es el que-los hacriado : el padre del mismo modo tiene poder, antoridad y dominio sobre sus hijos, porque los ha engendrado; y. últimamente el Soberano tiene este mismo poder, dominio. y. autoridad universal sobre: todos sus vasallos; porque aunque no los haya engendrado-por sí mismo, es sin embargo el sucesor, el. representante y el que obtiene los poderes universales del' primer padre y autor, ófundador de la nacion, que. engendró por, sí, ó por. medio de sus descendientes á. todos los individuos que la componen, y la han de componer hasta que ella dexe de existir, verificándose-de- este: modo, que todos ellos son ramas de aquel trouco «y procedentes de su sangre. | | A vista. de este poder y: dominio tan absoluto, que deben tener todos los autores. ya dichos por la misma esencia de Su. origen, y por: la ley. misma de la naturaleza; no podría ser Dios lo que és, ni el padre, ni el Soberano universal tener el constitutivo de tales, si les. pudiese faltar siguiera un átomo de esta autoridad, poder y dominio; porque dexaban de exercer desde en- . Fbnces una potestad competente sobre lo mismo que es suyo por 6 se. derecho de naturaleza, $ que les toca esencialmente. ¡Supuesto todo lo dicho, no debemos dudar ni por un momento, qué Dios, como autor Supremo de todas las criaturas, puede «mandarlas, obligarlas», juzgarlas , castigarlas é imponerles las leyes que le parezcan mejores para su gobierno; pero supongamos por un Hstante que estas mismas hechuras suyas, subordinadas por solo este título esencialmente al Ser Supremo, le saliesen coartando y dividiendo su poder, arrogándose ellas mismas la potestad de darse las leyes por donde han de ser gobernadas, y el poder de -apli- ear estas mismas leyes en los juicios y causas donde han de ser juzgadas, 4 que llaman el poder judicia!, dexando solo á el Autor Soberano la potestad de hacer egecutar las leyes, ú otra qualquiera parte sola de su poder universal: en este caso pregunto ¿quál sería la autoridad de este Dios y autor universal, faltándole aquel pleno poder y potestad que debe tener sobre aquellas mismas criaturas, á quienes ha dado el ser y la existencia? ¿quál sería su potestad sobre ellas, quando éstas le limitan sus facultades, y le hacen recibir las reglas y leyes por donde han de ser gobernadas? —¿quál sería en fin, la plenitud de su perfeccion, y del poder que debe tener como Dios, si-careciera de alguna facultad Ó perfeccion, que solo se hallaba «en-otro, sin que él pudiese poseerla de modo «alguno? | : pS Pero no querramos abatir tanto á este Ser Supremo, que ló hagamos depender de sus criaturas. Supongamos mas altamente, que de las mismas tres divinas personas 'omnipotentes , si nuestros filósofos creyeren en este misterio, el Padre tiene solo el po- - der de dar las leyes para el gobierno del universo ; el Hijo tiene sólo el de hacerlas executar, y el Espíritu Santo tiene tan 50 lamente el de juzgar por ellas 4todos los séres racionales : ? qué rosultaria de aqui entonces? ¿qué habia de resultar? Que ni 4 Padre sería Dios, ni el hijó sería Dios, ni el Espíritu Santo 10 sería tampoco ; porque á cada una de estas tres personas le faltaba sin duda la plenitud de poder, que es necesaria y esencial sw absoluta y universal Soberania, y á la Magestad Suprema, qUe debe abrazar todas las “petfecciones juntas, con toda la potesta que se hallen 4 puedan hallarse en todos los demas séres. . Pues Jo mismo que decimos del Ser Supremo y autor UN” versal de todas las criaturoq, debemos decir proporcionalmenté | +4 ' | : de-otro qualguiera: autor parcial ó. universal deaquellas hechuxás , que de: él proceden. Si. el padre natural solo tiene poder pa= ra mandar á sus hijos, y no lo,tiene para hacer executar lo que manda, ó al contrario; ya noes entonces. padre ni superior legítimo de su casa, por cuanto le falta aquella plenitud de poder que se requiere para el buen órden, arreglo y gobierno de su familia; pues quedarian ifusorios sus. mandatos , si hubiese otra autoridad distinta para hacer executar lo que él ordenaba. Otro tanto debe decirse,. sino tiene poder: para residenciar: á sus hijos, juzgar sus operaciones y aplicarles la. pena. que mereciesen por la transgresion: de sus mandatos., : «Esta nulidad de poder y, de autoridad se dexa ver mas claramente, segun el sistema de Montesquieu, en el padre civil y Soberano universal de una nacion; porque como ya. hemos dicho, y probaremos. en adelante, es esencial á.la Soberanta el. que sea universal, ó el que tenga. poderes universales. sobre todos los súb= - ditos desu Imperio, asi existentes , como sobre los que han de nacer hasta el fin del mundo ;: pues de lo contrario, podrían lícitamente sacudir su yugo y gobierno.las demas generaciones que hubiesen: de venir despues de muchos años: Por esta. razon dicen muy bien los. publicistas mas sanos: y de mejor nota, que' solo el padre: y fundador universal del pais es el quetiene y puede:transmitir á sus sucesores estos poderes. universales, y el que únicamente puede constitair sobre sus pueblos, estando: estos privados de hacerlo: por la. misma naturaleza, por cuanto carecen de: los. tales poderes: universales, que constituyen esencial- - mente la: antoridad: soberana:. Que esta. universalidad de poderes:sea esencid'4la Soberanía, - €stan incontestable y cierto, que no hay la menor razon para dudarlo. porque: si el Soberano, ó el que es sobre todos, ó está.constituido para el gobierno de todos, nos pudiese mandarlos á todos. - Wniversalmente, $ se limitase su poder á ciertos puntos de autoridad y no-4:todos generalmente con.arreglo. á la ley. dela natu- y A > Sa Soberanía y, autoridad: sería. ilusoria, y su. gobierno se : ar fardividido y en contradiccion manifiesta, no. pendiendo, Ep es claro, de-una sola voluntad y poder que:le diese un momiento uniforme, cual se requiere indispensablemente para el Muen: órden, y armonía: de. la sociedad ; pues de aqui resultaria. 8 | precisamente el que uno desobedeciese sus mandatos; otro los con= - tradixese, y que todo estuviese en una funesta anarquia como la que hemos experimentado poco hace en nuestro mismo suelo. De estos inconcusos principios debemos tambien deducir que no solo pertenece esencialmente á la Soberanía la universalídad de poderes con respecto á todos los súbditos nacidos y por nacer; sino mucho mas con respecto á la reunion de todos los poderes que son necesarios para el órden y arreglo de las sociedades civiles, como son el poder de establecer leyes, el de hacerlas ejecutar, y el de juzgar segun ellas ú los delincuentes y transgresores; porque es muy claro y manifiesto «ue si estos tres poderes se hallasen separados real y verdader:mente en tres distintas autoridades ; ninguna de ellas pudiera ser entonces verdadera Soberana, por muchas razones y motivos, que deben convenceros. Primeramente, porque siendo inherente á la Soberanía la inde-- pendencia, como probaremos adelante, careceria ella entonces de este esencial atributo, por cuanto ya tenia que depender de otra | autoridad igual á ella en el exercicio de su potestad. En segun «do lugar; porque siendo el Soberano aquel que es sobre todos en el órden de. autoridad y preeminencia; se verificaría entonces que habia otra potéstad sobre quien no podia exercer su autoridad suprema. En tercer lugar, porque síendo esencial á la Soberania, | para el buen órden y arreglo de la sociedad, no solo el que man=- de y pueda poner preceptos ; síno el que pueda hacerlos obede- -cer y castigar, segun el juicio legal , á los que los quebrantasen y perturbasen el buen órden; no sería ciertamente verdadero 0” berano aquél, á quien faltase alguno de estos poderes, por quan” to su autoridad sería entonces muy débil, ó mas bien nula, % estuviesen en contradiccion las tres potestades. Supongamos por un momento, ó traigamos mas bien á 1% memoria lo que hemos estado experimentando real y efectivY “mente en nuestra desgraciada España, que la nacion represente” - da en sus Córtes, <e hallase exerciendo la Soberania, segun ha pre tendido y sancionado ilegal y absurdamente; y que dictase sus le yes , como lo ha hecho , para el buen órden de la socieda bien general del Estado, que era la cantinela ordinaria COM q: los señores liberales han vuelto á Vd. loco, por darse á leer Y :«ciamente sus enredos y sofimas en esos papeles que le han robo do el dinero, y el'poco juicio que tenia; pero supongamos tam= - bien que'el Rey, 4 «quien solo hn 'dexado el poder de hacer 'executar estas leyes 3 se negase á> ello, Ó estuviese'en contradicion con lo que ordenaba el 'sapientísimo Congreso:, como ha: hecho mas de una vez , por no cooperar á muchos disparates y absur- ¿dos políticos y religiosos, que han producido aquellas brillantes antorchas : supongamos en fin, que el poder judicial, ó el supremo tribunal de justicia pronunciase definitivamente contra lo que ordenaba el Monarca , ó interpretase y declarase maliciosamente la ley que dieron las Córtes, para no seguir el espíritu de “ella, y burlarse del poder legislativo: en estos casos pregunto ¿ qué poder tendría cada una de estas tres autoridades, y quál sería de ellas la que se podria llamar legitima y verdadera Soberana? ninguna ciertamente; porque si el congreso no podia hacer executar sus leyes y mandatos; ya mo era verdadero Soberano y estaba por demas el darlos: si el Rey no podia dar ni establecer estas leyes para el gobierno de sus pueblos, tampoco era legitimo Soberano, pues= to que no podia mandar en ellos sino lo que le mandasen executar las señoras Córtes: últimamente, si el poder judicial carecia - de facultades para imponer preceptos y leyes, ó para hacerlas obedecer; mucho ménos podría exercer la Soberania, ho quedándole mas autoridad que la de un mero intérprete, executor, y ór- - gamo de estas leyes, del mismo modo que los demas tribunales 6 - magistrados subalternosi9? 000 0 ra Es tan precisa y esencial al Soberano y Gefe Supremo esta reunión de los trés poderes; que aun los mismos Gobernadores de los pueblos y todo superior delegado necesita tenerla de algun modo, si ha de conservar el órden y la paz en su distrito; porque si solo pudiese fixar bandos y ordenanzas de buen gobierno, y no las pudiese hacer executar por si mismo, sería mula teda su autoridad, y los súbditos inmediatos se reirían de sus órdenes. Lo mismo sucedería sino pudiese aplicar la pena debida á la transgresion de sus mandatos, y todo aquello que es necesario en las sociedades humanas para el arreglo y subordinación de los ciu- - dadanos. Convengamos, pues, en que el sistema del Srs Montesquiel es monstruoso , absurdo y disparatado, y contra los mismos pr INCipIoS' de la naturaleza , considetándolo con respecto á la esencia del gobierno y de la Soberania; pero no es ménos ab- 2 16 | ¿por: qué pues'havde'sepuirge precisamente tanto desorden de esta constitucion; y no lo ha' de haber en otros gobiernos que están conformestánestommisma?. | La' constitucion española, respondió mi maestro, es verdad «que dexa 4 el Rey la sancion; peró'es lo mismo-que sino le diera tal privilegio, por no ser éste constante, perpétuo y absoluto; pues por el artículo 149-tit. 3- Cap, 8. se ordena en ella que «si el:proyecto de la ley: fuere por'iercera vez propuesto, admitido y aprobado :en las Córtes; por'el mismo hecho 'se entiende que el Rey da la sancion; y presentándoselo, la dará'en efecto, por medio de la fórmula: expresada: en el art. 143. Es decir , que á la tercera vez'6 no puede el Rey negar la sancion, :ó la ha de dar á la fuerza ,¡ó+que sin «ella será la ley'tan firme y válida como si fuera sancionada por «el Monarca. De aquí se infiere necesaria= mente que segun muestra «constitucion, se halla :«en las Córtes el poder legislativo de un modo absoluto é independiente del Rey, «quando éste no da su sancionó no se conforma con el parecer «del «pueblo; y «por lo tanto, se considera este poder separado y «dividido enteramente «del :executivo, lo queno “sucede en las demas constituciones citadas, * EH Y Eo, “Otro: tanto se “verifica en el poder judicial; porque aunque la justicia se administre, y las executorias y provisiones de los tribunales superiores se encabecen en nombre del Rey, segun el artículo257. tit. 5; no puede sin embargo, el Monarca , por" el art. 243: del mismo título, exercer:en caso “alguno las funciones judiciales, por:mas que sea ésta una atribución esencial á la Sobe= yania; ni avocar ¿si las cansas pendientes, como “primer magistrado.de la nacion; «ni dispensar por lo tanto, en las formalidades ordinarias del proceso, segum es preciso hacerlo , quando lo exige imperiosa y executivamente la seguridad del Estado. De todo ésto resulta que el poder judicial está tambien separado de todo punto y con independencia absoluta del Soberano, contra lo que dicta la misma ley de la naturaleza, y se practica en todo gobierno reglado. INEA | GAS Es verdad queaun en las mismas monarquias absolutas, como la nnestra, siempre exerce el Rey la justicia por medio de los magistrados, que él nombra., segun diximos el otro dia; pues siendo eltos ¿ por:su profesion y “ciencia, los intérpretes y modes A “1 radores, de las Jey;,.es. necesario. que el Monarca se. sirva de E luces para aplicarla; y mucho: más siendo imposible que un hombre solo pueda decidir. y resolver todas las controversias y quejas que se susciten en su reyno; mas estos se hallan y deben estar verdaderamente dependientes del Soberano; porque de lo contrario, no sería éste ¡independiente de sus. vasallos y. superior á todos ellos, contra la misma esencia de la Soberania; ni podría tampoco deliberar por-si. mismo, ni dispensar las, formalidades ordinarias del proceso en: las causas de alta traycion, que amenazasen repentina y executivamente 4 la seguridad del Estado, segun han practicado todos los Soberanos del.mundo .en esta, y otras clases de delitos sujetos á la inspeccion del, Gefe Supremo por derecho. de naturaleza, por exigirlo asi la conservacion del órden y de la sociedad encargada á su zelo y cuidado. - Por aqui conocereis la diferencia tan notable que se halla «entre la Constitucion española, y las otras que hemos citado, y quál es la causa de nuestras convulsiones y debates; pues en la nuestra se halla una absoluta y real separacion de poderes, contra la misma esencia de la Soberania; y en las otras propiamente solo es nominal la tal division, á lo ménos entre el poder legislativo y el executivo, dependiendo tambien substancialmente del Rey el judicial, en el nombramiento y .remocion de los magistrados y demas atribuciones ya enunciadas. En una palabra; en estas constituciones es el Rey un verdadero Soberano con toda la plenitud de derechos inherentes á la Soberania , quando en la nuestra nó es mas que un vano fantasma y sombra de Rey, un ministro ilustre dependiente de sus súbditos, y un subalterno de Su nacion, donde monstruosamente se halla establecida la Soberania. Mas no es eso lo. peor ; porque colocada ésta en el pueblo esencialmente; como expresa el artículo 32 contra el órden mismo de la naturaleza; es preciso que se le confiera el poder de hacer las leyes, el de hacerlas observar , el de castigar, por -SÍ Ó por otros, á los contraventores, con todas la demas facultades esenciales al Soberano para la marcha uniforme de los «negocios. s aqui ha de resultar necesariamente, que componiendo siempre la mayor parte del pueblo los indivíduos y miembros mas desimo- Talizados y exáltados por sus pasiones; ó han de elegir para re- Presentantes suyos, los. .mas.adecuados. y. propios para fomentar- 3 18 ¡ las y sostenerlas; $ han de sacudir violentamente el yugo de aque- Mas leyes, que traten de modetarlas , Ó se opongan á sus intere- -ses. De aqui tambien el soborno, las intrigas, el cohecho, las amemazas y las violencias para las elecciones; los partidos y revaluciones para contrarrestar las leyes que les disgusten; los golpes y asesinatos contra los que no cooperen 4'Sus miras; las persecuciones é insultos á los magistrados, qué intenten aplicarles aquellas y contenersus excesos, y últimamente, la desobediencia, el desorden y menosprecio contra el poder execntivo, haciendo al Rey el juguete de sus burlas y pasiones, y el objeto mas lamen- “table de sus enconos, resentimientos y venganzas, como lo fue el desgraciado Luis XVI ex la' Francia, y lo ha experimentado, bien $ nuestra costa, nuestro perseguido Wonarca en España. En este cuadro tan Hrorroroso, que aurr estamos contemplando corr lorosos ojos, no podreis ménos de conocer quán funesto; peligroso, inasequíble y «bsurdo es el sistema de Montesquieu, y «quántos perjuicios debe: ocasionar al Estado la efectiva y real separacior de poderes que él establece; pues sujetando al Gefe Su- —premode le nación dla inconstancia y versatilidad del pueblo, ó de una asamblea elégida por sus intrigas: é intereses; hace depender- la ley de las: pasiones violentas de-una muchedumbre, que carece de-todo poder para hacerla; divide la: Soberania, y la po- «ne en contradiecion consigo misma; la despoja de los poderes uniyersales.,' que: leson inherentes y esenciales, y hace por último, de la: voluntad una potencia y substancia material capaz de division- contra todoel órden: y ser constitutivo: de la naturaleza» Pero-lo: mas admirable de todo'esque: tantos disparates y sueños se llamen en eb dia producciones de un entendimiento sublime; que -se esenehen y sigarr sine menor exámen por'muchos grandes iftgenios de la Europa, y que nuestras Córtes nacionales que:se arro” garon tambien lafacultad: de ilustrarnos; decretasen, baxo la pena ordinaria, que no se: pudiese discurrir ni hablar contra sest- “jante sistema. De suerte, qne estos grandes filósofos, que tánto defiendeo: losderechos imprescriptibles del discurso y de la razo» hasta: escandecerse' cruelmente de que la sujete el eristiano á 1 autoridad: de la fé y de la palabra divina ; quieren ahora que la sacrífiquemos :+ los sofismas y desatinos de un hombre inmoril que ¿ele 'antojó sin: duda trastornarila''naturaleza; en una pala- 3 bea; quiesen por lo visto. nuestros Sapientisimios legisladores'50. pena de muerte, que rebuzncinos filosóficamente , Ó nOs Cconvirta= inos entre las manos en borricos. con frak y corbata, para conser= var entre todos la igualdad de derechos, que han establecido con leyes sabias y justas. Eso, eso es lo que debe ser, y queremos todos los hombres ilustrados, á quienes, como á nosotros está reverberando la lun de la razon con mas claridad que el radiante farol de Apolo, dixo el loco dando grandes palmadas y brincos. ¿Si Dios tuvo á bien el criarnos á todos iguales, y con igual derecho á los bienes naturales; si el Criador nos hizo libres é independientes por naturaleza ¿por qué han deser unos pobres y otros.ricos, y este Señor loquero ha de tener siempre el látigo levantado contra nosotros, para coartar nuestra libertad y no dexarnos salir con nuestro gusto? Ahí es nada lo que pierde la nacion con estas majaderias y preocupaciones de nuestros antiguos padres. Si no fuera por ellas, á esta hora estaríamos todos nosotros formando um Congreso, que nada tendria que envidiar á ese que Vd. nos cita: ya hubiéramos ilustrado tanto 4 nuestra patria, que los séres que andaban en cuatro pies andarían en dos para discutir los negocios de mas importancia; ya nadie tendria cosa propia, 4 imitacion de los primeros cristianos, y todos quedaríamos iguales sin motivo alguno de emnlaciones ni zelos, y ya por último, andaría cada qual. por donde le diese gana, mientras tuviese pies, y haría lo que quisieso, sin mas perjuicio que el que pudiera causarso 4 aquel, que no fuese igual en el derecho imprescriptible de la pujanza: Yo lo creo, contestó mi maestro, y si acaso llegare alguna ver á prevalecer esa ilustracion, avíseme Vd. algunos dias ántes pata guardar la bolsa, y aforrarme la cabeza con el morrion y vi sera de Fierabras. ¡Pues qué vendríamos á parar ú ese estado, dixo el loco, si llegasen á prevalecer del todo unas ideastan justas y liberales? Asi sucedería cabalmente , contestó el Doctor con su Acostumbrada flema ; y si lo dudais todavia, volved los ojos por a momento al primer ensayo que hizo la Francia de esas ideas, y vereis qué tal les fue con ellas al Soberano, á los Obispos, á los clesiásticos de ambas clases , ú los magistrados y Señores, á los hacendados y ricos, con todos los demas miembros del Estado, que tenian ántes, ó tuvieron despues algunos haberes, autoridad 20 $ Señorio: tended la vista luego: per nuestra España en las dos épocas que han logrado los Jacobinos comenzar el bosquejo de ese funesto ensayo, y ella os dirá quál ha sido la suerte de todas estas” clases, aun en las primeras líneas que pudieron tirar aquellos sobre este lamentable país y desgraciado suelo ¿Y quál es el ori- - gen y lal enusa de tantas desgracias, robbs reyoluciones y imuertes ? no ha' habido otra, ni'se necesita mas que esa pretendidasdivision de poderes, si' llega 4 entablarse real y efectivamente en la práctica; porque si. se llega una vez á separar del Soberano el poder legislativo, colocándolo en lasmanos del pueblo; si se llega á depositar en éste: la potestad de: hacer las leyes , que solo es inherente y esencial :á una persona que sea libre € independiente de aquellos súbditos que han de recibirlas y obedecerlas; síguese necesariamente que la muchedumbre desenfrenada adquiere por solaésta” atribucion esencial. 4 la Soberanía toda la libertad, igual=' dad é independencia” de que ántes carecia, y todos:los malvados juntos $'separados'se considerancon rin absoluto y mútuo domi- “nio sobre Jos bienes y personas «de: sus conciudadanoz, para dis-. poner de todo ésto segun lo exijan los apuros y circunstancias, que ellos hagan aparecer para destronar y mudar los Gobiernos á su antojo, para nombrar las autoridades que mejor les acomodes, y para no obedecer á potestad alguna, que pueda enfrenar sus pasiones? 'en' una palabra; se hallan autorizados, por sus atribuciones soberanas, para robar, matar, saquear, desterrar, oprimir y apalear 'á quien les déla gana; para levantarse contra sus Getes, , y para colocarse ellos en sus puestos siempre que quieran, como.lo hemos. tocado'en estos dias lamentables con harta pérdida y dolor muestro, +. 2: | Estoi, amigo, convencido de estas verdades, dixo el loco, pues- to que todos las: hemos palpado, y juzgo que se debe reformar una Constitucion, que sin duda es el origen de tantos desastres: á mi me parece que si al Cuerpo legislativo sele diese otra represen-. tacion, y se estableviese nna asamblea media entre el Rey y el pueblo,-estaba todo compuesto; porque «entonces á la verdad, se arrancaba de las manos de éste esa Soberania tan ilimitada y absoluta que se ha arrogado; “se ponia un freno á las pasiones de los malvados ; y una Cámara: compuesta dela nobleza, ó de per sonas acaudaladas y de alto rango coartaba ese poder desenfrenar ; A 21 do de la muchedumbre desmoralizada y codiciosa, que es la causa de nuestros males : en una palabra,'con dos Cámaras compuestas de clases tan diversas, se equilibraba la balanza de la equidad en el establecimiento y formacion “de la ley teniendo cada qual un contrapeso; que nivelaba sus. intereses y moderaba sus ca= prichos : la Cámara popular sujetaba el orgullo y poderio de la nobleza; y la Cámara de los nobles enfrenaba los excesos del pueblo: de manera, que concediendo al Rey despues el veto absoluto, óé sancion perpétua de las leyes, con la facultad privativa de con- _ocar,. prorogar y disolver las Cortes, junto con'el nombramien- to y remocion de los magistrados, que han de formar el poder judicial ; ya teníais de algun: modo. en el Monarca la: reunion de los tres poderes y todas las atribuciones de la Suberania, y en los ciudadanos tambien se dexaba ver aquella libertad verdadera, que nace de la seguridad individual, garantida por la moderación, equidad y justicia de las leyes. ¿Qué mas quereis amigo mio? Ni tanto quiero, respondió mi maestro, y todo está demas en vuestro capcioso plan, ménos el Rey con todos los poderes. de Soberano absoluto, y el pueblo vasallo con toda la debida y absoluta sumision, que le ordena la naturaleza y Dios le manda tener al Rector y Gefe Supremo que el Criador universal ha colocado en cada nacion, como dice el Espiritu Santo por el Eclesiástico Cap. 17 U. 14. Este es el gobierno dictado: por la naturaleza misma, Ú por su divino Autor, y éste.es tan solo el que comenzó con el mundo; y todos los pueblos del universo se gobernaron desde sus prin- .cipios por la autoridad de un Rey, cuya potestad era tánta, que no habia mas ley en lo civil que su propia «voluntad moderada, por el derecho natural, y nivelada por las reglas de la justicia. La Aristocracia, Democracia, y demas gobiernos, que hoy vemos, por mas legítimos que sean, no se conocieron en muchos siglos despues de la división de las lenguas y separacion de los hombres, y no son otra cosa, si se observa la historia del mundo, qne unas desmembraciones de las grandes monarquias, Ó unas reuniones de los pequeños Estados, debida mas bien á la necesidad, y á las pasiones desenfrenadas y revolucionarias de los hombres , que á la ley modeladora de la naturaleza; como os explicaré difusamente algun dia; no dexaré por eso de insinuaros aunque de paso, para prueba de esto, que desde la' confusión de las lenguas en 22 Babel acaecida en el año de 1770 de la Creacion del mundo, hasta el establecimiento de las monarquías, no medió mas tiempo que un año, pues vemos que la de los Ásirios establecida por Nembrod , y el imperio de Egipto por Cam, padre de Mesrain, se fundaron en 1771 de la misma era. Pero aunque diésemos de barato por un momento, que esos gobiernos mixtos, que proponeis, fuesen los mejores y mas ven; tajosos, en algunas circunstancias; lo que yo os aseguro es que no hay otros mas peligrosos y funestos en las presentes, aunque entren en ellos esas Cámaras, con que los astutos Jacobinos y reformadores moderados de la Constitucion, quieren sorprender la buena fe de la nacion española: pero yase me hace muy tarde para detenerme mas tiempo; y quiero dexar á mi pasante el exámen de este punto, que como político machucho y juicioso sabrá desenvorverlo á gusto de todos, y tal vez su resolucion podrá curar vuestra mania, y la de vuestros compañeros seducidos. Asi acabó el Doctor sus discusiones por aquel dia, y despidiéndose de aquella buena gente, nos salimos ambos de la casa, no sín grande prevision de sus malvados intentos; ¿se acuerda Vd, me dixo, de aquel papelito que salió á luz no hace muchos meses con el proyecto de modificar la Constitucion española por medio de estas Cámaras? ¿Se acuerda tambien de haber oido decir á nuestros liberales ó Jacobinos mas de año y medio ha que aunque viniesen á pacificarnos y derribar la Constitucion algunas fuerzas extrangeras, quedaríamos con una Carta que estableciese la monarquia temporal ó gobierno mixto por el órden que se hallaba en otras naciones? ¿No oyó Vd. decir, no hace cuatro meses, á varios Otros Jacobinos de autoridad, que por mas fuerzas que viniesen en nuestro socorro, tendria que sucumbir al cabo toda la Europa á sus ideas y planes? Pues ate Vd. ahora cabos para exáminar bien el punto que le he encargado, é instruir como se debe 4 nuestra amigo. Con esto se retiró de mí, dexándome lleno de confusion y ansiedad, por la snerte futura de mi patria, y de toda la Eu+ ropa, ¿Es posible , me decía en medio de mi desesperacion y rabia, que un puñado de hombres malvados, astutos y rebortosos han de subyugar al mundo y trastornar todo el órden, de la sociedad con la fuerza de sus maquinaciones? ¿Qué le parece 4 Vd. amigo mio, que significan esas Cámaras , con que pretenden en- | 2 brollarnos otra vez, en lugar de reformarnos, sino el vestido vicio con nuevos colores de que hablé á Vd. en mi primera carta? ¿Qué quiere decir esa metamorfosis tan lisonjera , con que nos brindan, sino darnos la píldora amarga dorada ya de otro modo, $ presentarnos, como dixo un pasquin , la misma geringa con palo nuévo? | | Pero ¿qué peligro puede haber ya entre las naciones, me dirá Vd, con respecto £ los proyectos y arterías de esos sofistas, ¿quando tantas experiencias répetidas han tenido de ellas los ho:nbres en mas de sesenta años que están siendo el juguete de sus astucias? ¿Podrá ya ser sorprendido por ellas pueblo 6 nacion alguna despues de los mortales y fimestos golpes, que su credulidad - les ha ocasionado? Si Señor, le responderé 4 Vd. sin aventurar mi juicio, en vista de tanta buena fe, 6 no sé como le llame, econ que los hombres se hai empeñado en dexarse engañar hasta la consumacion de los siglos. Recorra Vd. si aun lo duda, la historia del Jacobinismo desde mediados del pasado siglo, y verá si voy muy errado. Proyecta Foltayre y algunos otros pillastros que le acompañaron, el destruir con sus sofismas disparatados la Religion de Jesueristo; y á pesar de convencerse los hombres de sus absurdos y maquinaciones sanguinarias, casi la mitad de la Prancia llega á descatolizarse, y cinco millones quizás de prosélitos subscriben á sus ideas, extensivas. no mas que á la ruina de la Religion. Viene despues el Sr. Montesquieu y el Sr. Roussec , el uno con su separacion de poderes, y el otro.con su pacto social, para derrocar los Tronos; y sin enrbargo de ser tan patentes 'á todo el mundo sus disparates, sandeces y depravados fmes; medio mundo, no obstante, ha seguido sis huellas y doctrinas para labrar con ellas sus insoportables. cadenas. Aparece luego el tunante Veishaupt con su compañero Filor Knigge con su astuto y monstruoso ¿lumintsino, para acabar con todas las religiones revelalas, con todos los gobiernos y autoridades de la tierra, con todas las. clases y distinciones, con todas las propiedades y derechos y hasta con las sociedades hunanas; se: incorpora esta secta á: las otras. dos dentro: de Ja Prancia trastadándose á ella desde donde nació. extemtién lose por sus vastos dominios; y 4 pesar de que el Elector de Babiera, que fue su cuna, sorprende é intercepta tedos sus escritos, correspondencias y planes originales asoladores, y los -2h remite ¿ todos los Gavinetes de la Europa ; todos callan y se eti- .gullen en silencio su propia muerte, y realizan al fin en la nacion - Francesa el horroroso ensayo, que aun está llorando y experi- _mentando toda la Europa. Pero no salgamos por ahora de la Francia: la Asamblea constituyente y niveladora, ó convencion jacobina forma una Constitucion, cuyos principios fundamentales son el origen de tantos Zespojos, insultos, destierros y asesinatos como experimenta esta nacion incauta, y ya se resienten todos -de sus monstruosos efectos; no importa, que ahi están los Jacobinos, para variar su gobierno, segun lo exijan las circunstancias , sin - variar sus planes y principios: engañarán al pueblo con el consejo de los quinientos, .con el Directorio, con el gobierno republi- «cano, y últimamente, con la monarquia despótica de un tirano, que se irán sucediendo unos á otros; y el pueblo cada vez mas ciego y seducido, se irá tragando cada vez mas su desgracia; anda con Dios; parece que los Franceses tuvieron alguna disculpa, por ser las primeras víctimas de la ilusion y de la sorpresa, y sus autores y agentes los hombres mas astutos, los mas elocuentes sofistas, los mas despejados entendimientos y los generales mas atrevidos y sabios, . Mas vengamos ya á nuestra España, y la veremos aun mas iludida y tenaz, sin la menor disculpa. Aparece por la primera vez en ella la Constitucion política por los años de 1812, montada sobre los mismos principios desorganizadores que habian dado fin de la Francia, copiada casi al pie de la letra por la suya, y establecida y mandada jurar por un puñado de-hombres refugiados en Cadiz, sin poderes de las Provincias, sin mas bienes y propiedades , en los mas de ellos, que la casa del caracól, sin otro destino que el de acereros, y sin mas ciencia y conocimientos que el de la naturaleza ensayada ,ó el de trabajar cobertaras para las tiendas de especeria: Pues á pesar de conocer todo ésto, y estar todavia humeando la sangre de los Franceses seducidos por ella; nuestra nación ó un muy crecido número de sus habitantes la mira y venera como venida del cielo: salen luego apoyándola y elogiándola unos talentos y escritores tan sublimes. y piadosos como se podrá ver en sus papeles, si es que han quedado algunos en las boticas ó en la Inquisicion; pasan á las Capitales y Provincias los empleados y magistrados nombrados por . 77 2 el nuevo gobierno 'cónstituciónal para rectificar los abusos y A opinion pública; y sabe Vd. muy bien que si el Rey se ha tardado un año mas en venir, nos quedamos tódos sin Religion; sin costumbres, y “sin calZónes : pero ño importa; que si los Españo= les la han llegado 4 conocer'á fuerza de desengaños y desastres, y la maldicen á todas horas; dentro de ocho años se la volvere= mos á dar guisada de tal modo, que se chupen todos los dedos. En efecto, amigo mio, ella volvió á salir á luz con mantillas nuevas y con tantos adornos y preparativos anticipados ; que no tan solamente la arrullaron y cantaron los hombres de becoquia y. corbata; sino que hasta la misma tropa, que ántes la arrojó al muladar ignominiosamente, lena de una justa indignacion y co» rage, y renovó á su amo, Soberano y Señor el juramento de fidelidad con el mayor entusiasmo; la sacó esta vez de pila, y la traxo siempre en sus brazos, aun despues de destetada, sin embargo de ver que no podia ya con tanto peso; de suerte, que solo con preparar los Jacobinos el plan de hacienda para que el exército y la nacion astillase con la miseria; con desacreditar y calum- - niar 4 su Monarca hasta el extremo posible; con exponer á todos sus buenos deseos de mejoras, y la imprudencia con que les habian cortado el hilo y dexado inmaturo el plan de la reforma en la primera época; con prometer á los soldados uma Constitucion militar segun sus intereses, y mil felicidades á las demas clases; Con decir, en fin, 4 todos que ya eran libres, iguales en derechos y Soberanos absolutos ; ya tiene Vd. aqui otra vez á los Españoles con la boca abierta engulléndose á todas «horas su infelicidad y su desdicha, y tomando las armas 4porfia, para defender hasta la muerte los derechos imprescriptibles de su locura, ó tonteria consumada, esperanzados en que estando el Rey ahora 4 la cabeza del go= bierno sería otra cosa, que era con que los engañaban. Pero poco á poco, amigo mio; no cante Vd. todavia la victoria de sus desen gaños; pues nos.queda aun el rabo por desollar, ó las últimas es- Cenas de la ilusion mas despreciable. En prueba de las nuevas lu- Ses y benéficos influxos, que venia á esparcir el surcido y ribeteado sistema sobre este turbado horizonte , comienzan sus muevas antorchas y apologistas á difundir sus resplandores por todas partes: uno sale con la pluma rebuznando á lo filósofo , ó fi- Osofando borricalmente; otro tuma la pluma, por. no “saber ha- 4 e 32 | Rey Fernando con toda la plenitud de sus derechos absolutos, y detéstan abiertamente toda representacion que los separe, ó divida, llímense Córtes populares, Cámaras, Cuerpos deliberantes Ú cu. .0 les dé gana á sus Señorias; porque ademas de hacerles ver la experiencia que todo quanto ellos proyecten ha de ser precisamente una emboscada para cazarnos en el lazo; la razon misma persuade que el segundo medio propuesto por el Sr. modificador para cicatrizar nuestras pasadas llagas, no es otra cosa que una cantárida no muy floxa, para dexarla ahierta perpetuamente. ¿De qué Consejo de Estado habla Vd.? le diria yo á este caballero si me lo echase á la cara, Si habla del Consejo de Estado antíguo, como lo ha conocido siempre la nacion; excluye su representacion toda division de podgfes; pues por su esencia é institucion no es, ni ha sido jamas otra cosa que el cuerpo consultívo de un Monarca absoluto ; pero si habla Vd, del Consejo de Estado Constitucional, segun que la misma Constitucion lo establece; ya se acaba tambien con él toda esa division de poderes que nos quiere Vd. y sus compañeros meter en la cabeza ; porqne siendo él, segun el artículo 236 de la Constitucion; el único Consejo que el Rey ha de oir, y cuyos dictámenes ha de seguir en los asuntos graves gubernativos, y señaladamente para dar ó negar la sancion á las leyes Sc. Síguese precisamente que este aplomo del edificio, político esta llave maestra desu bóbeda, y este principal cuerpo deliberante y legislativo, se halla tan identificado con el poder exeeutivo 6 con-el Monarca que ha de consultarlo y seguirlo; que se hace una misma cosa con él, siendo á un tiempo legislador ¿nmediato, y executor y sancionador mediato de la ley, quando por su dictamen ha de dar el Rey la sancion á las leyes, y ha de hacerlas executar en los asuntos mas graves gubernativos : victor Sr. modificador, y confiese Vd. que su madre no lo parió á propósito para dar planes de modificación ; pero demos otra vueltecita 4 su linterna mágica, y miremos la óptica por-otro lado, á ver si tiene mejor aspecto. Supuesto que hemos que-' dado en que ese Consejo de Estado, de que habla, ba de ser precisamente el Constitucional ; ha de ser tambien necesariamente elegido segun el órden que designa la Constitucion; pues señalíndese determinadamente en sn escrito al dicho Consejo por cuerpo deliberante; da tambicn' por supuesto que la Constitu- “cion no se modifica eneste punto. La bien, Señor-.mió; segun log artículos 233,234 y 235 de ésta, aunque al Rey toque. por la ley hacer el nombramiento de los indivíduos que han de componer este consejo ; no puede. sin embargo elegir-4 ninguno que no le sea propuesto por las Córtes; de: suerte, que la eleccion del Monarca ha de recaer precisamente sobre las personas que le propusiere el Congreso: que es decir en buen romance, que las Córtes, y no, el Rey, son las que nombran este Consejo, que ha de ser la Cániara alta, el aplomo del edificio político y el Cuerpo principal deliberante, que afiance para siempre la libertad de la nacion. De este presupuesto y antecedente, se han de seguir necesarias. mente dos consecuencias tan bonitas, que si me dan á escoger me quedo sin ambas. La primera de ellas es una sandez como una casa, porque estando ya nombrado este Consejo á propuesta de las Córtes populares que han regido hasta ahora; síguese que mientras no se vayan renovando todos los indivíduos de dicho Consejo á presentacion de los dos cuerpos deliberantes; la Cámara baxa habrá sido la creadora de la alta; el edificio político vacilante se habrá dado por si mismo su aplomo ;-y el cuerpo inferior deliberante, á quien Vd. pretende meter en cintura , será el que nombre 3 proponga al cuerpo superior, que delibere y afianze la libertad de la patria, que es lo que se va buscando por tantas vueltas y rodeos, y la segunda consecuencia que se deduce de su antecedente y presupuesto: consecuencia tan horrorosa y funesta, que pue- _de tal vez envolver al mundo entero entre los horrores de la disolucion y de la anarquia. Vd. Señor modificador, Ú no conote la secta jacobina por sus principios; ó ex ¿llis es, nam et loquéla tua manifestum te facit: escoja Vd. de los dos extremos el que mas le acomode , mientras yo voy á darle.la: razon de mis fundados temores. | | No es mi ánimo agraviar en nada la probidad y buena conducta de los indivíduos que componian en esta época el Consejo de Estado constitucional, pues me consta de la honradez de algu- “hos, y que muchos han sabido sostener los derechos de la ley en favor del Monarca en circunstancias muy apuradas; lo que intento es hacer ver á todos, que si ahora habia un Consejo ton tantos miembros sanos procedentes de antaño, en que los diputados de Córtes fueron elegidos con ménos intrigas y fullerías que aho- ra, y por lo tanto formaban en'el Congreso un partido superior al de los Jacobinos para la presentacion de aquellos ministros; no debe ser asi en adelante quando se vayan estos renovando segun el plan de los filósofos; porque debiendo ser ya las Córtes, ó lláimense Cúmara popular, que han de hacer la presentacion para estos destinos, tan jacobinas como todas las que hemos disfrutado en ésta segunda época de la Constitucion; síguese precisamente que el tal consejo: de Estado llegará tambien á ser un cuerpo de Ja misma naturaleza que la madre que lo parió, y tan honrado el Conde: como los gitanos: es decir, que la Cámara de popa será lo “mismo que la de proa, el aplomo tan tuerto como el edificio, y “que los dos cuerpos deliberantes serán. tan mellizos en sus ideas, «que nadie los tendrá sino por uno mismo, Agregue Vd. ahora á este lectuario modificante aquel granito de sal, que apunta en su pág. 9 - «quando nos dice-como cosa sabida: en cuanto al veto del Rey, na hay que ocuparse: en este punto, porque-es absolutamente insigni- - ficante en el momento que haya dos cuerpos deliberantes bien montados: (y:taw bien montados, que ambos se apearán por-las ore- -jas quando: lleguen d tomar: las "riendas , si Dios no lo remedia y los echa: del caballo ubaxo) ¡Bravo Señor modificador trilingúe! - tome Vd, un: polvo: y retírese 4 descansar porque habrá quedado rebentando: Con que si con' un cuerpo deliberante sin montar 6 á ¡pie descalzo, y con'unveto: como:uma casa que podia poner freno por tres vecés á. los delirios de: tanto loco', hemos salido con las manos en la: cabeza: ¿cómo saldríamos con dos cuerpos bien montados con botas y espada: en mano, y sin mas freno ni espuelas que el vértigo habitual de sus cabezas destornilladas? Si una xeunion de locos descamisados; y con un loquero á la vista que los “netiese en cintura, ha trastornado toda la Europa y. arrollado al mismo loquero ¿qué no harian dos eunadrillas juntas. con sus bárbag y 3u camisón:, y sin el rebenque modificador del enfermero -qne ios: shgetase? ES 8 Fl , Lo«que harían no es muy dificil de adivinar, despues que 4 ob tayre con su' escuela, Montesquieu y Rowsecu comla suya, y 1Pels haupt con todos sus alumnos les han dado los planes, que vimo3 executados en: la Francia, y practicados en nuestra España, aun” que no. por: entero; á causa de la fuerza extrangera que 1oS ha desharatado. ¿Pero se contentarían solo: con arrancarnos la Relr- gion, el Altar; el Trono, la nobleza, las ciencias y hasta las SE mas propiedades y derechos naturales, como intenta y. propo» ne la escuela del Sr. Espartaco ya dicho, que es la que siguen por último nuestros Jacobinos? no. Señor; las ideas modificantes de Vd. no tienen límites: los pasos de sus compañeros modificados avanzan mas allá de lo que se piensa: van nada ménos que á hacer la guerra al cielo y á la tierra, á Dios y á los hombres á los Reyes y á los vasallos, á los Soberanos y á los Súbditos, 4 la Europa y á todas las naciones del mundo, ¡Qué disparate! ¡qué impostura ! me parece que oigo exclamar á Vd. ¿pues qué la Es. paña, aunque saliesen las cosas como Vd. vaticina, era suficiente para trastornar todo el órden de la Europa ? Si, Señor, le res”. pondo yo á Vd, como le hizo la Francia en el primer ensayo de la secta, y si acaso no se satisface con mi dicho, dé una bre- ve ojeada nada mas que sobre los hechos de estos tres años, en que los Jacobinos han dominado nuestra península. Apenas el cuaternion de pícaros executores de sus planes levantaron el estandarte de la rebelion; ya me tiene Vd. en planta la mútua y oculta correspondencia de cartas, millones y demas auxilios entre los sectarios de ambas naciones; los planes se comunican recípro= camente entre las dos Córtes 6 Capitales, y de ellos saltan las chispas eléctricas que abrasan 4 Portugal, Nápoles y Cerdeña: es verdad que dos Soberanos de la Santa alianza logran apagar prontamente el fuego en estos dos últimos reynos por hallarse mas ye- Cmos á sus exércitos ¿pero en los primeros no se redoblan cada yez mas los esfuerzos para llevar al cabo la empresa de la secta? ¿no se tocan en Francia secretamente todas las teclas por los Jacobinos de España para hacer estallar tambien alli la mina incendiaria? ¿Pues cómo es qne la cuna del refinado: jacobinis- - mo y el teatro primero de las revoluciones sirva ahora de barrera para contener el incendio que iba á consumir á toda la Europa? Porque la fuerza armada-que lo habia levantado y 2auxt- liado en España, es ahora el escudo fiel que cubre al Soberano de Francia contra sus ataques: porque el zelo activo de su alta Policía burla todos sus ardides, y planes: últimamente, porque su pueblo leal protegido ya por esta fuerte egida, y atemorizado con sus desastres pasados, se horroriza de aquella misma Constitucion democrática, que los habia causado en su pais, y estaba 36. eeproduciéndolos en, el: suelo español, y por" lo tanto, todos re-: sisten'sa gobierno, usurpador y tiránico contra los esfuerzos in-- eansables. de los Jacobinos.. ¿ Conque no hay remedio: para reunir á da España con la Francia por medio de este sistema? ¿Conque. el mayor número. de los Españoles. se ha. puesto, tambien de uñas contra él, y ha levantado: ya exércitos para resirtirlo, auxiliados: de las fuerzas extrangeras: que: Caminan á su socorro ? ¿Conque: van á molérnos las. costillas y pagarnos á garrotazos. las. obras de: misericordia. que hemos exercitado con ellos en el. espacio de tres años? Ea, pues. vamos á conciliar estas tres naciones, y á unir enellas todas. nuestras fuerzas por medio. de un sistema; que tan adoptado y séguiilo sé hálla en: una de* aquellas; que ha sido: escogida por iustriimiento! para: exterminar el de la Constitucion; pues en hallándonos ya bien reforzados. con esta. triple: alianza. é identidad de: gobierno; nos. será. muy facil democratizarlo despues, y extenderlo ¿ toda! la Europa. como hicimos. con los Estados generales' en tiempo de' Lúis: 16, : manos 4 la“obra, y presentemos. tambien en España y Portugal el pláni delas: Cámaras; salua el Sr: modificador con ese. cometa: de 4 cuatro pliegos, que vuele 5 punemente po todas. sus- «provincias con sus. Cámaras montadas la francesa. ó ú la española : sulga/con. un alto cuerpo debido rante. compuesto: de propietarios ricos y militares, ó del Consejo de Estado constitucional, y sin veto alguno del Rey ni cosa: que se le parezca, con tal que los dos cuerpos deliberantes estén tall hien. montados , que no.los tire el caballo 4“dos tirones; porque, en; consieilerido. nosotros; ésto, que no. será muy dificil mientras haya tontos 4 la moderna, y empuñando otra vez: el palo, ya ves rá: hasta el mismo: Alexandro donde se le pone el Sol, y las Cámaras de todas las naciones ya dichas puede ser que se conviertan en disentería ó. dolor de costado. -Comó. ellas solitas han de ser las constituyentes, legisladoras, moderadoras y todo lo demas que 4 nosotros nos dé gana 5 comen» zaremos á tirar decretos 4 púñados como si fuera gragea: órden del dia. — Libertad de imprenta absoluta para tódos Tos" que quisieren dogmatizar, blasfemar, corromper las costumbres, viciar las ideas “sanas, mentir 4 troche y moche y abortar disparates hasta por los codos. = Trabas absolutas, destierros , cárceles , persecaciones Y muertes para los mal6dE0S que silicren opopiéidosed tantos deñ- - órdenes é'impugnando las falsas doctrinas. — Drticiandans de todos los empleados antiguos, y su patente al canto de francmason al que quiera colocarle en ellos. Ministros y funcionarios públicos de la secta, y gefes. del exército: de la misma laya: para aprisionar otra vez la. voluntad y aun la. persona.del Monarca.—Abaxo con todas las milicias. realistas y. reposicion: de las: locales: ja= cobinas.—Despojo-universal. de todas. las. catedrales; cabildos, monasterios, mayorazg0S: y. propietarios: =Quince 6: veinte-contribu= ciones á.un. tiempo, y al fin el robo de todos los-individuos, hasta dexarlos sin calzones é iguales en. derechos, como: sucedia. en: Francia, para. poner: sobre las armas doscientós.mil hombres; pues: tendrá que acudir á las filas.todo. el que quiera: comer: un:bocadode pan.—Levantar. con ellos la:revolucion: en las: naciones: limístroles, triplicar sus fuerzas con:sus conscripciones y quintas por” el mismo órden,. y propagar. á-las que le siguen su sistema desor-- ganizador. con las astucias y exércitos mumerosos que lo auxilian. =Enuna palubra; acabar con:toda: religion. revelada, . Con-todos- _los.tronos,. con:todos los-gobiernos,.con todo sacerdocio, con toda. nobleza, con todas las.ciencias, contodas las propiedades y con to-- dos los derechos.. ¿Le-parece 4 Vd. mentira-todo. esto ? pues lea - los planes. y. escritos. originales de los Señores iluminados interceptados por el Soberano:de Baviera:á fines: del'siglo pasado: com las : iechas y firmas de-sus.adeptos,.que: puede: ver en-el abate Barruel en el tercer-tomo-de sus-memorias para: la. história del jacobinis=- mo; lea enellos los grados: de Minervales. y: siguientes hasta los de Mugo y: hombre: Rey, y se estremecerán sus entrañas, si son de hombre, al considerar las.ideas: atroces delos malvados jacohinos,. y la suerte infausta; que debe esperár toda: la Europa y. aun. todoel: mundo, sí hubiere muchos. que protejan-sus designios como Vd. hace: con malicia 6 sin ella, por medio de Gobiernos representati-- vos con una. real y verdadera division de poderes... Pero si este segundo cuerpo deliberante: fuere'compuesto de la: grandeza y del alto: Clero ¿no nos pondriamos' ya á: cubierto de tantos peligros? No señor, le responderé á.Vd.. francamente; y: vendremos á experimentar los mismos. desastres , siempre que es-- tuviese dividido el poder Soberano real y verdaderamente;,”y pertenezca de cualquier modo á los súbditos lá formacion: de las le-. yes, que se han instituido para sujetarlos, y por eso son amadas. 35 : el mal fisico por los publicistas. Quien conociere á fondo el corazon del hombre, en el estado de la naturaleza viciada y caida por la primera culpa, no puede dexar de confesar qué quanto mas alto fuere su rango y gerarquía, tiene mayor repnguancia á ser dominado por alguno, y mas propension á igualarse con los mas altos y aun á enseñorearse del mismo que lo domina: este fue el primer pecado del ángel y del hombre, y este será siempre el capital de todos sus descendientes : pues agregue Vd. ahora sobre esta propension natural, las falsas ideas y principios de soberanía popular con que han trastornado el cerebro de todos los mortales esos astutos sofistas de estos dos últimos siglos, y verá con qué facilidad propenden á sacudir un yugo que no pueden llevar en paciencia, quando se trata de deprimir su rango y gerarquía: yes rá quán lisongero es para un vasallo el imponer leyes, y subyugar á la misma potestad que-ántes la dominaba, y de ahi podrá inferir lo que debiamos esperar de un medio, que ha sido inventado por los sofistas para desorganizar todos los gobiernos, y labrar las cadenas de su esclavitud y de su exterminio á la misma grandeza que afectan elevar, como lo hicieron en la Francia con* sus estados generales. : ¿Y si á estos dos cuerpos deliberantes se agregase el veto absoluto y perpétuo del Rey, no se aseguraria de todo punto la existencia y tranquilidad del Estado? Ni por esas, contestaré á Vd. con la misma experiencia; pues ese veto ó sancion aunque limitado la tenia el Monarca por la Constitucion política que nos acaba de arruinar, y jamas se verificó que la llegase á negar las tres veces que le concedia la ley, haciendo la violencia y los puñales que sancionase S. M. á la primera ó segunda vez todos los disparates y absurdos que decretaba el pueblo soberano de los Jacobinos; porque ya se sabe que el que tiene la ley en su mano tiene la fuerza, ¿Pues los Ingleses, me replicará V., no tienen sus Cámaras montadas por este órden, y viven tranquilamente sin estos males y desórdenes que Vd. teme? Ya he dicho á Vd. que en Inglaterra tiene el Rey en la substancia todos tres poderes, aunque nominalmente se dividan, y asi puede el Monarca todo lo que puede la ley, sin hallar óbice ni contradiccion alguna. Esta buena fe y armonia, que reyna entre el Soberano y sus Cámaras se halla defendida y conservada por muchas causas que 10* 39 tervienen en ella, cooperando todas á la seguridad y paz del Estado. La situacion topográfica de esta nacion, aislada por inmensos mares; la pone 4 cubierto contra las intrigas revolucionarias que experimentan las otras de Europa por la contigiiedad y union mútua de sus.habitantes y de todas las ideas, planes, escritos y comércio contínuo de mos paises eon otros; el zelo y cuidado activo del gobierno Ingles y su bien montada policía frustra constantemente todas las cábalas y astucias de los incendiarios malyados que se ven facilmente lHegar á sus costas y pueden obser- -varse con mas conocimiento; el caracter austero y circunspecto de esta nacion, y la bien meditada experiencia de sus sangrientas revoluciones ya pasadas, la han inspirado los medios mas oportu-- nos y justos de su conservacion, la estabilidad y firmeza de su sistema, y una prudencia constante para no admitir en su territorio grado alguno de la masonería, iluminisino, ni de otra qualquiera secta, que conspire directa ó indirectamente contra los go- -biernos : de esta suerte ha sabido afianzar el suyo y perpetuar, por medio del Soberano y sus Cámaras, la tranquilidad del Es. tado, Ya oigo 4 Vd. redarguirme con que la Francia tambien las ha adoptado y conserva sin los peligros que yo abulto y supongo* pero si la necesidad y ciremstancias en que se establecieron y aun permanecen en ella, son los móviles y garantes de su tranquilidad, no podrá Vd. salir por fiador de ésta, variadas aquelas. Nadie. ignora que la institucion de sus Cámaras se hizo enmedio de unos exércitos mumnerosos extrangeros; cuyas naciones nu convienen con ella en este genero de gobierno, y que éstas han estado siempre á la yista para observar los moyimiertos de los enemigos del órden que la habian trastornado y tenia ella en su mismo seno. Ninguno ignora tampoco que al exército jacobino, que la perturbaba, le ha sostituido otro católico, realista y fide- Ísimo , que asegura su tranquilidad, y que sostiene, con los otros de las demas naciones, la armonia y paz entre su Monarca y los dos cuerpos deliberantes; y últimamente, que nuestra España su vecina , por la vuelta de su soberáno al Trono y por el constante amor de sus derechos absolntos, ha hecho calar los esfuer- Zos y astucias de sus Jacobinos internos, que eran lus fuerzas auxiliares de los que abrigaba la Francia: asi se ye que los de 40 Lia ésta se hallaban como aislados y solos entre las demas naciones enemigas de sus ideas, hasta que los dela España 505 corresponsales levantaron el estandarte «de la ¿rebelion en 1320, y al momento «aparecieron en Francia algunas conmecioues populares; las que hubieran completado los planes de los sectarios de:ambas naciones, si el exército frances y la fuerza de los «demas'Sobcranos no les hubieran puesto un robusto dique y ahogado todos sus proyectos dirigidos A unirse mútuamente, por medio de una Constitucion democrática abortada por todos ellos. Esta es la razon, por qué no habiendo “podido 'uniformarse por medio de un sistema que re- «siste toda la Europa, tratan de engrosarse y unirse por medio «de otro que yase halla adoptado y permitido por las demas na- «ciones. De «aqui deduzco yo que por lo mismo que hay en la Francia «ese gobierno representativo de las Cámaras, no lo debe E haber en nuestra España su vecina, so pena de haber de vacilar «con el tiempo el Trono de Luis 18 y de los demas Soberanos , mientras no se lleguen 4 extinguir de entre los hombres Jos falsos principios y teorías de esa secta desoladora de los Ja” cobinos. ; Es tanto el influxo-que ellas tienen en este tiempo sobre los pueblos , que aun las reuniones y juntas mas legales serán peli- ¿grosas en el dia, aunque solo sean consultivas, mientras el Monarea no tenga consigo una fuerza armada extrangera, que sostenga con fidelidad sus derechos Soberanos, y pueda contener el 'orguilo de los cuerpos 6 clases que las componen , y las intrigas de los malvados; porque ya se ha dicho que bajo el pretexto de asegurar mas al pueblo en sus derechos y libertades, saben aquellos envolverlo entre las ruinas y desastres que intenta remediar por medio de sus estamentos, inspirando á éstos unas atribuciones de que carece, por ser propias y esenciales de la Soberania tan solamente. Por este medio lograron los Jacobinos de la Francia hacer de sus Estados generales consultivos una asamblea legisladora democrática, que puso en un cadalso al mismo Luis 16, que los habia convocado, y de este mismo arbitrio trataban sin duda de valerse - nuestros liberales para trastornar otra vez la nacion, por medio de las Córtes estamentarias que nuestro Monarca prometió conyocar hallándose en Valencia, quando vimos que tanto ansiaban “por ellas en aquellos años inmediatos. Confieso que su Convo- : I cacion es una de nuestras leyes fundamentales, y que yo he Eo el mas decidido por su execucion y cumplimiento; pero la triste experiencia de los Franceses: con sus Estados generales, y las falsas ideas y principios desorganizadores de democrácia que generalmente corren: ya entre: nosotros, me han hecho tener por prudente la resistencia de nuestro Soberano en cumplir su promesa , despues de lasmuchas: consultas que hizo S. M. sobre este negocio.. Es verdad que la Constitucion primitiva del Estado no debe: mudarse: ni alterarse: esencialmente, ni abolirse ninguna de sus leyes. fundamentales ;; pero. debe suspenderse alguna: de ellas por tiempo limitado. en circunstancias muy peligrosas, en que se puede temer de su execucion la. ruina y trastorno de lx monarguia, quedando. siempre en su vigor: para. quando cesen. los. inconyenientes que la paralizaban., > e. | Estas reflexiones tan.convincentes,. que: se vienen á los ojos de todos, no carecen:tampoco de apoyo en la experiencia y, testimo- “mio; de los mas sabios é ilustrados franceses : oiga Vd. amigomio, algunas breves cláusulas del abate Barruel sobre esta misma materia, quien en el'tom: 2. pág. 165; se: explica de: este modo. = Este sistema de una revolucion manejada. segun-los principios de »» Mintesquieu, dando al pueblo por medio de-sus representantes * sren los Estados. Generales; el poder legislativo, y el de señalar los impuestos, halló: entonces en Francia, y principalmenteen a» la. aristocracia, tantos: mas partidarios, cuanto: ella dexaba subaysistir mejor la: distincion de los tres órdenes. Quantos adeptos ss contaba ya la: filosofia de la impiedad en la Junta de M. el Du- »».que de la Rochefoucault,. veían aqui un: medio para que los Gran-- »s»des volviesen á tener su antigua influencia sobre el gobierno, y »adquirir sobre la Corte y el Rey las ventajas que hiabian perdi- »» do insensiblemente en los. últimos reynados; pero no conocian »» que los otros sofistas estaban detras de ellos, dispuestos a hacer » valer y dominar su igualdad en los Estados generales, y á re- »presentar que separados los tres órdenes, opuestos en interes, » émulos unos de otros, destruían su fuerza, y que esta distincion sw» habia sido la causa del poco fruto que habian dado, y del poco s» bien que habian hecho los antiguos Estados generales. Los Grandes no vieron esta emboscada de los sofistas de la igualdad; y » éstos yiendo las disensiones que habia entonces eutre Luis XV y