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Sermón que en la acción de gracias que dió al Altísimo en la Santa Patriarcal Iglesia de Sevilla, el Santo Tribunal de la Fé, por su restablecimiento, al regresar a sus respectivos tronos los dos invictos soberanos ambos séptimo Pio y Fernando

Fariñas, José María

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R.S2-l oZ- SERMON QUE EN LA ACCION DE GRACIAS <¡ír£ z> 10 Ai ALTIS IMO EN LA SANTA PATRIARCAL IGLESIA EL SANTO TRIBUNAL DE LA FÉ, POR SU RESTABLECIMIENTO, AL REGRESAR ASUS RESPECTIVOS TRONOS LOS DOS INVICTOS SOBERANOS AMBOS SEPTIMOS PIO YFE RNANDO: DIXO En el dia 24 de Septiembre de este año de 1S14 ,el M. José María Fariñas ,Colegial yCatedrático del Mayor de Santo Tomás de la misma Ciudad. SE IMPRIME Por disposición del Santo Tribunal, OONACi«Ñ MONT^rr# SEVILLA. Imprenta del Real Acuerdo ácargo de D. Manuel Valvida- ,calle Piñones casa núm. 18 ,año de 1815. l^oTA DEL Editor. Esfí seymon se hubiera dado áluz en los días inmediatos ála funeion *se^un dispuso el Santo Tribunal ,por quien fui tomisionado para su impresión ,s: la precisa yprolongada ausencia de su autor >la reformación ylima que necesitaba un papel predicado con solo el térm’ino de diez dias ,yuna serie de circunstancias tan imprevistas como inevitables ñola hubieran retardado hasta, el dia ^contra los deseos de los católicos ysanos españoles ,que ansiaban pos su pronta publicación, ^J. G. N, 3 T>issi£ai impíos Rex Sapiens »et incurDat Supey eos fornicem, Proü, Cap. 20. vcrs. 26. El Rey sabio disipa los impíos ,éinclina sobre ellos el castigo. fin la Religión, de ese horrendo monsruó de la impiedad, que prentendió ocultarse baxo la Tillante máscara de la filosofía ,disimulando sus perversos planes de destrucción con los especiosos pretextos de ilustración yreforma general :holló ,por uíoio» la amada patria con magetuosa pisada la cerviz altanera del feroz dragón de la división escandaosa ,solicitaron fomentar sus desnaturalizados auxiliando en las pretensiones mas injustas la *^hara conducta de sus encarnizados enemigos: se ^squiciáron ya las puertas del infierno, que hicieron os mas obstinados esfuerzos para prevalecer contra ^Iglesia, cubriéndola de ignominia, yse estrelló su ^^hioso corage contra la roca inmoble de lafé: ya cayo por tierra la soberbia estatua de ese poder tan decantado colosal, por sus delirantes adoradores, quedan- «0 reducida ámenudos fragmentos por la fuerza irre-* sistible de una pequeña piedrecita, que se desprendió del alto monte de la constancia Española ,yel altanero gigante ?que insultó con arrogancia insolente á la puodonorcsa España, quedó cubierto déla confusión mas vergonzosa ;porque pretendió temerario medir sus ponderadas fuerzas con las irresistibles de una Nación proclamada en todos los siglos fecunda madre de Héroes. Católicos Españoles; triunfó la Religión ,venció la patria, yvuestros gloriosos triunfos, hijos siempre de vuestra fé ,afianzaron la tierra, y aseguraron la corona de los dos ínclitos Soberanos Pío yFernando ,ambos Séptimos de este nombre respetable. Señor llustrísimo, ya no puede dudarse :Pió Vicario de Jesü'Cristo, ysucesór de San Pedro reside en Roma ,ydesde ella dirige ,yhace la satisfacción de la Universal Iglesia :Fernando desde Madrid gobierna con equidad yjusticia su Reyno, que le han conservado la fidelidad, yla sangre de los Españoles, contra las ambiciosas miras de unos déspotas obscuros, sin religión, sin talento, sin educación ysin política: -se cumplió ála letra eniílomay en Madrid el oráculo divino :el Rey que se sienta en el Solio del juicio, con su vista disipa todo mal. Rex ,qui Sedet in Solio j^idicii díssipa tomjie malum intuitu suo. (1) El Rey que sentándose en el alto trono de su elevada dignidad ,dice un Escriturario ,ilustra ,gobierna, dirige yjuzga ásus pueblos, solo con su vista destierra todas las maldades ,ylos malvados ;porque temiendo estos el juicio, la ira, el castigo yla venganza del Rey ,huyen yse esconden :hasta los que maquinan, ódespués habían de maquinar alguna mal- dad ,desisten de sus proyectos, viéndola firmeza del Rey en la administración de justicia ;porque ven que lejos de descuidarse, entregándose al ocio ,ocupa el solio velando ,haciendo uso de su autoridad yexereiendo aquel poder que recibió de Dios ,para acreditarse padre con los buenos iyterrible juez con los malos :concediendo áaquellos grandes premios ,yá éstos duros castigos. Asi hablad Maestro de la expositiva Cornelio Alápide. (2) Solo el insolente descaro que engendra el resentimiento ,yla obscura censura que puede formar una escaséz miserable de principios políticos ,podrá echar menos en los dos invictos Pió yf'ernando, aquella firmeza ytesón ,que recomiendan la autoridad soberana ;mas los que conocen las ingentísimas dificultades de la delicada arte de gobernar los Pueblos ,yen unos tiempos en que la mas escandalosa arbitrariedad habia trastornado todo orden, sepultando álos reynos en la anarquía mas espantosa ,saben que si aun no ha obrado con entera libertad la justicia ,no tarda este suspirado momento ,en que deba desplegar su magestuosa energía :yestán ciertos que llegado, no deben esperar su completo desahogo las pasiones resentidas de unos Soberanos, que si saben apreciar el verdadero mérito ydetestar los delitos; desean también respetar las leyes ,ycomplacer la humana flaqueza. Con estas tan justas, como sólidas prevenciones, descubro yo, en el bosquejo que acabais de oír, sucinta, bien que expresiva descripción de los faustos acontecimientos, que tan justamente inundan de gozo nuestro corazón ,ydan ocasión áesta so- 6 lemne acción de gracias. Con efecto, apareciéron 110, yFernando en sus respectivos tronos ,yal momento se empezó ádisipar el horrible nublado de impíos ,que el funesto comercio con los proteos de esa nación vecina, por tantos títulos deso^raciada. había fomentado en la terrible borrasca de^nuestras convulsiones políticas: dissipat impíos Rex Sapienshé aquí los triunfos mas gloriosos de la relií?ion vd¿ la patria. *^ Pero ¿qué católico creyó completos estos triunfos, permaneciendo obscurecido ,ysin representación eí Tribunal Santo de la Fé ?/Ha !Los Pastores del rebaño de Jesu- Cristo repitiéron aquellos fervorosos clamores ,que las insensatas opiniones de la impiedad entronizada, óhabían desatendido, óhabían contestado con escandalosos insultos :los .... hablemos de Sevilla ,la siempre noble ,leal ycatólica Sevilla, el Ilustrísimo Cabildo de esta Santa yPatriarcal Iglesia ,el cuerpo siempre respetable de Párrocos, las Comunidades reunidas, des|xies de su dilatada y ominosa dispersión ,yla insigne Universidad liter¿ ria de esta heroyca Metrópoli manifestáron con dignidad, al pie del trono, los piadosísimos deseos, que con tanto honor de la religión abrigáron en sus pechos ,ycon tan magestuosa energía habían sabido sostener, ydirigieron al Altísimo sus ardientes votos, yal católico Fernando sus respetosas exposiciones, por el restablecimiento de la Inquisición. Convencidos Pió yFernando de las importantísimas ventajas, que este esclarecido Tribunal ofreció, desde su institución, ála Iglesia yal Estado*, le restituyen su antiguo ycasi obscurecido esplendor ,y éste, para desemperiar, ála faz de los Cristianos, uno de sus principales deberes, se presenta lioy en el templo» alabando las misericordias del Altísimo. Dia 24 de Septiembre del año de 1814, jqué multitud de ideas presentas en este instante ,ycomo de tropel á mi imaginación !En el mismo de 1810 se instaláron las Cortes ,las aciagas Cortes ,que nutriéron ea su seno álos ingratos éirreligiosos hijos de la desgraciada España ,que no contentos con improperar al Santo Oficio ,mináron sus cimientos ,lo echaron por tierra, ylo cubrieron de polvo despreciable :de entre él ,yen el dia aniversario levanta el Tribunal su cabeza ,mira hacia una yotra parte ,yviendo correr con precipitación ymiedo á sus enemigos ,viene ábesar ybendecir la mano, que losauyenta, que los atemoriza ypersigue. Dios se dá por satisfecho. Señor llustrísimo :se cumplieron los votos de sus fieles hijos: Pió está convencido de que si no hubiera Tribunal ,las circunstancias del dia exigían imperiosamente su erección: -remando sabe ,yha tocado por la experiencia que aora mas que nunca debe dispensarle su mas deci- 1aprotección :todos sabemos que depositada la autoridad Pontificia yReal en un Tribunal, que vela rp tantemente por la conservación del Altar ydel roño ,su vista podra disipar los malvados ,y «?, n®yal Estado. Dissi. .•fiasalzemos la gloria de Dios portan na ai otriunfo ;indiqué la idea, imploremos la ¡Gran Dios Ivuestro es el honor en el grandioso acontecimiento que celebramos ;vuestra es la gló- 8 ria ;ávos se debe la alabanza :Sea vuestra la gracia que nos disponga para hablar, yoír hablar de él con dignidad en vuestra augusta presencia :así lo deseamos, asi lo pedimos yasi lo esperamos conseguir por la mediación poderosa de vuestra dulce Madre ,áquien fervorosamente saludamos. .1 1 *•:1<•%\ TEMA UT SUFRA. escando el Aposto! instruir ásu discípulo Tito en el mérito de la gracia ydoctrina del Redentor, le di- ^íapareció átodos los hombres la gracia de Dios ^uestro Salvador, instruyéndonos, para que resistienoala impiedad yálos deseos del siglo, vivamos sobria, justa ypiadosamente en este mundo. (3) Condena el Aposto! la impiedad, dice el Príncipe de los leologos mi Angélico Maestro el Señor Santo Tomás, (4) porque todos los pecados que consisten en aquellas cosas que son directamente contra Dios, se ilaman impiedad; pues siendo la piedad una virtud que nos enseña ydirige para respetar álos padres yá Ja patria; si Dios es nuestro principal Padre, el respetarlo es la mayor piedad ,ypor consiguiente faltar aeste deber se llama impiedad, yes el mas general Vnn.nl ^^ayores delitos, por lo que comprehende, ^^opone alos objetos roas importantes y privilegiados que conoce el hombre ,respeta el Ciudadano ,yvenera el católico, que son los Padres, la •1 atna ,yel mismo Dios. Yqué¿ son otros los blancos áque dirigen sus tiros IOS enemigos que auyenta la presencia de Pió, ydisipa avista de Fernando ,ya en la autoridad que dU figo ,yya en el poder que protege al Tribunal de la l6 so ,.y aun execrable sistema de la frlosófíaode las pasiones ,enemiga obstinada de Cristo yde su Cruz. De él, como su legítimo principio conoce el Católico, ysabe ciertamente ha resultado ese empeño sacrilego ,|X)r cuyo medio ha pretendido el abismo en nuestros dias cubrir de horror al Tribunal ,para mas impunemente desacreditar la fé, con el fin (si pudiera )de sepultar en el tenebroso caos de un olvido eterno la Religión de nuestros Padres :no es hijo de otro espíritu ese furor empeñado, con que tanto pedante escritorcillo ha procurado poner en ridículo á la Iglesia ysus Ministros ,para sumergir la navecilla del pescador baxo las furibundas olas de la heregia,en la terrible borrasca que las convulsiones políticas de Europa han fomentado en nuestra desgraciada patria :yel inminente pelipo que cerca ála moral sublime del Evangelio ,ávista del sorberbio torrente de reluxación que inunda toda la tierra, no es mas ,que una conseqüencia de aquel principio funesto. Por todos estos medios tiró el abismo sus planes ,valiéndose de tanto corrompido reformador :protegió la execucion ,mediante la libertad sin límites de la imprenta :auxilió álos filósofos enja conquista, yloque es mas, aun esperan la victoria. Pero miserables, confundios: salid de aqui :corred precipitadamente águareceros en incultas male- 2as ,si es que las fieras os toleran :tirád ya vuestros planes fuera de la católica España ,porque en esta nación heróyca acaba de completar sus triunfos la Religión del Crucificado ,levantándose el antemural mas inexpugnable de la fé ,el apoyo solidísimo del Evangelio ,el mas vigilante centinela del rebano de Jesu Cristo ,el azote mas terrible de la beregía, lo diré ,inundado mi corazón de un gozo inexplicable :el Tribunal Santo de la Inquisición: su título solo trastorna vuestras medidas ,inutiliza vuestros trabajos ,desconcierta vuestros planes :la Inquisición ,este eco de tanto consuelo para el verdadero católico ,llena de terror átodos los impíos, ydisipa sus convenciones. Dissipat impíos» No conoce el católico intereses mas precisos ,ni mas importantes objetos que la fé ,la religión yla moral del evangelio, yestos son justamente los que el Tribunal promueve ysostiene ,desde su institución ,contra los obstinados conatos de la herética pravedad ,persiguiendo álos hereges, bien que templando siempre el rigor de la espada con la suavidad de la oliva, que oportunisimamente expresa la amable moderación de su carácter. Y¿quántas gracias ño deberá, tributar áDios el verdadero Católico, por tantos ytan importantes beneficios como resultan á la religión del restablecimiento del Tribunal l Inocencio tercero ,uno de los mas gloriosos Pontífices que presidiéron la Silla de San Pedro ,gran político, célebrejurisconsulto, en la opinión del incomparable crítico Muratori ,(16) yde una prudencia consumada, es comunmente reputado Padre de la Inquisición ,según el parecer de varios autores de la primera nota, contra el dictamen del Abate Fleuri, que pretendió descubrirla ya formada en los tiempos de Lucio Tercero. En el Pontificado del célebre Inocencio se vió la Religión atribulada con una de las mas perversas heregias ,que por mas tiempo y mas peligrosamente han afligido al cristianismo: la de % i8 los Albigenses óManiqueos ha afligido ála Iglesia por mas largo tiempo ;porque aunque en diversos países ,ycon diferentes nombres ,sube de siglo en siglo hasta los tiempos apostólicos ,ymas peligrosamente, porque sin romper manifiestamente con la Iglesia ,lo que no es común áotras heregias, (hablando el sapientísimo Bosuet )se procura ocultar en la Iglesia misma ,se introduce éntrelos Fieles con la apariencia de una misma fé yde un mismo culto ,vistiéndose de un exterior prodigioso, de piedad :esta perversa heregia ,es la que el Apos- to! llamó error de los tiempos novísimos. Hasta aqui el Señoj Bosuet (17 ),yeste es el que ciertamente infesta en el diaá tantos infelices, aun en la Iglesia misma ,que ála sombra de un semblante compungido yuna modestia hipócrita, desacreditan ála religión con su conducta ,persiguen ála parte mas noble óperfecta de la Iglesia con sus opiniones ,y auxilian en sus sacrilegos planes álos enemigos de la Religión, autorizando sus pretensiones, yprestándose átodo lo que no está en contradicción directa ,ócon sus intereses, ócon su comodidad. Apenas nos podemos resolver ádar crédito álas experiencias que tocamos ;pero ya no es dado el dudarlo :estos monstruos presumen merecer (ylo consiguen con muchos católicos )un concepto privilegiado ;porque en la obscura corte que les forman sus ilusos prosélitos, declaman contra la general corrupción de costumbres ,que aumenta su compla(úente indolencia. ¡Pobres ,yaun mas desgraciados seductores yseducidos! En vano pretenden los unos dar ásus declamaciones un tono de fervor apóstolico ,ycon menos fruto es- ^9 peran los otros ver los prodigios qoe han de garantir sumisión; porque estos Apóstoles hipócritas son los que San Pablo no dá áconocer, quando hablando con su discípulo Timoteo nos dice :aparecerán unos hambres que presentan una especie óforma dé piedad ;pero aborrecen ciertamente óreniegan de su Virtud: hahentes speciem qiiidem píetatis :virliitem ejus autem abnegantes: (18) hipócritas; vuetros Padres fueron la causa del establecimiento del Tribunal ,yvuestra refinada malicia nos ha hecho suspirar con tanto anhelo por su restablecimiento. Católicos Españoles, solo el ridículo prurito de singularizarse en unos, yel deseo de hacer correr sus crímenes álas sombra de la impunidad en otros ;ómas bien el obstinado empeño de ambos partidos en obscurecer los principios, éimpugnar el restablecimien- to del tribunal, podrá desconocer esta luminosa verdad; pero siempre sera cierto para todos que ese horrendo monstruo del filosofismo que en el dia pretende ha- ' cer partido contra la religión, baxo la máscara de una piedad hipócrita, es una consecuencia ,por no decir lina misma cosa, con el que fue la ócasion ,y aun la causa del origen de la Inquisición. La consternación que producían las atrocidades cometidas por los furibundos Albigenses, unidos ya en numerosísimas quadrillas armadas contra los' templos ysacerdotes católicos ,impelió al Santo Pontífice Ino- ^ncio áimplorar el auxilio del Rey de Francia 4 tavor de los pueblos afligidos: los Abades del Císter con el Obispo de Osma D, Diego Acebes ,ócomo Otros llaman Acebedo ,habían preparado la obra,, lUiieadose en Mompeller» para depositar sus confian- ' 20 zas yfacultades ,de acuerdo con el Vicario de Jesucristo ,en el incomparable Atlante del evangelio mi gloriosísimo Patriarca Santo Domingo de Guzman. No es del dia detenerme áexáminar menudamente las ocasiones ,motivos ycausas, los intentos y diligencias ,los pasos ,los tiempos ydemas circunstancias que han mediado desde el origen de este grandioso establecimiento basta conducirlo ála peT- íeccion en que el muudo católico lo admiraba, quando una mano tan sacrilega como atrevida, pretendió darle un golpe mortal ,para borrar hasta su memoria de la tierra ;pero sí es digno de notarse ,yno puedo dex^r dea Ivertirio ,que siendo tedas las causas ycircunstancias inaaifiestas en la historia ytan claras ,no se pueden oír, sin resentimiento de ¡a razón yescándalo de la crítica, las obsciuas yridiculas censíiras de sus enemigos :consulten estos infelices alucinados con una reílexioii madura en los fastos de la historia los progresos del 'Pribunal ;exáminen sus causas ,estudien su conducta, yhallarái),> que la.g’ória de la Religión Católica fié su origen, su medio ysu fm ;por ella obran en perfecta armonía la jurisdicción Pontificia, yla autoridad Real en el Tribuna) ,yéste fixa su vista siempre en este claro norte :ha trabajado incansable desde su erección por la gloria de Dios ,por la extensión de la íé, por el engrandecimiento de la religión del Crucificado contra los obstinados esfuerzos de Ja heregía, y, siempre lo ha conseguido felizmente ,cubriéndosé por esto de glór»a. Condado de Tolosa, Langüedoc,' Francia toda, tú vi,ste nacer al Tribunal ,-y aun^ estaba eu su cuna^ quando ya tocabas como de bul- (í 31 tosuS impáttaritísímos servicios ¿favor déla Religión. Yal cabo de seiscientos años ¿quién podrá, no digo numerar ,sino indicar siquiera las ventajas que han resultado del mismo Tribunal entodos los países donde establecido ,ha sido auxiliado por los Soberanos? Ks muy reducido ,mis carísimos ,el campo de un discurso para bosquejarlas :baste saber que velando constantemente por la conservación de la Religión, según su sagrado instituto, siempre lo ha conseguido ,sosteniendo en la tierra con la mayor dignidad el rey no de Jesu-Cristo. ¿Qué conocimiento podrá tener del Evangelio yde la Inquisición el miserable que se atreva áreputarla ,yaun publicarla aiiti=evangélica? * Observado el Tribunal con imparcialidad ,qualquiera puede conocer las importantísimas ventajas que ha ofrecido ypromete en su restablecí miento ala Religión: una infinidad de circunstancias nos lo presentan sumamente recomendable ,ytn un órden ^ciertamente dignas de leerse por todo buen Católico las cartas escritas eii estos dos últimos años yimpresas en el presente, una en Calenda potra en Madrid ,contra el dictamen (jue dió 'sobre la Inquisición eí -Or. yj. Antonio José Ruiz Padrón, La modesta humildad de su autor nos priva dé la satisfáedon de conocerlo jror su nombre para poderlo citar ^rppt>r sus grados y ttutos presentar mas respetables sus testi'fnonios'i pero 7ia puede quedar dudar, una vez leída su obra ,de la grave y delicada meteúria de su crítica ,de>su vasta yexquisita erudición, de la solidez magestuusa de su dialéctica ,y de f / el más privilegiádó que conocen los hoiíbres de juicio. Desde su erección cuenta mas de seiscientos años en la Iglesia ;aunque no en toda la perfección que lo vemos en nuestros dias: en medio de las mas violentas convulsiones políticas, entre varios estados católicos, no se han oído quejas contra la Inquisición, ínterin ha sido respetada la fé: ochenta Papas sabios del primer orden, unos yotros canonizados, la fundáron ysostuvieron en la parte que les compete :una infinidad de Reyes ,entre ellos algunos que reciben en los Altares el culto publico de la Iglesia yla veneración dé los fieles ,la han protegido con toda la fuerza de su poder :un crecido numero de Sínodos, oConcilios generales ,provinciales, ydiocesanos la alabáron, yampliaron sus facultades ;los Obispos mas respetables por su ciencia yvirtud, óla pid’éron, óla aceptáron; ysiempre la promovieron :muchos ygrandes sabios eclesiásticos exercieron sus funciola pureza de su fé. Esta ápreciahle producción que acaso habrán mirado con poco aprecio los miserables sabidillos del día ,nos ofrece una copia perfecta de aquellos españoles de un orden privilegiado ,que con tanta dignidad han sostenido la gloria de la Macioni sabios sin hinchazón, profundos sin obscuridad, modestos sin hipocresia, sólidos sin los fastidios del siempre chocante pedantismo, pzelosos por la Religión ;pero armados dé las dulzuras de la caridad ,para atraer sin amargura al gremio de la Iglesia aquellas desgraciadas ovejas ,que habiendo dexado de oír la voz del divino Pastor ,viven descarriadas ,\ rodeíida¿-^ siempre de los mas horrorosos precipicios, -- n nes, yno pocos Inquisidores celebramos coronados de una gloria inmarcesible en la ceUstial patria :teólogos irisignes ,consumados canonistas, predicadores apostólicos ,doctísimos coníesores la han soste* nido ,defendido yauxiliado en sus escritos, en sus discursos álos pueblos ,yen la dirección de las conciem^ias :tribunales seculares de diversa^ formas ,en diferentes tiempos ,yde principios no muy confl'>rmes en ia política, la han admitido, yaun aplaudido: los pueblos en fin ,ylas naciones católicas en muchas generaciones la han reputado yproclamado por el apoyo mas firme de la Religión ,ydefensor el mas zeloso de la sana moral :todos han confesado que sus oficios han sido siempre ventajosísimos ála Religión ;yaunque muchas veces se han Oido los estrepitosos clamores de los hereges con- ^a la conducta ,que han llamado violenta del Tribunal ,nunca han merecido sus quejas otro despacho ,que el alto desprecio que han conseguido siempre las de los foragidos contra las Audiencias. Aia verdad, nadie puede ignorar que el capricho no es el que debe calificar las violencias ;ytodos saben que álas pasiones no toca describir los términos justos de la libertad humana ;porque entonces el asesino ,el ebrio yel lascivo reclamanan la libertad de cometer sus crímenes ,vdeclararían con razón ,verdaderas violencias 'todos Jos oICIOS de Justicia ,quaudo esta pretende contener sus excesos ,ysolicita hacer respetar la santidad de Jas leyes por medio de los castigos. El robo, el asesinato ,el adulterio ytodos los crímenes se verían ungidos eu leyes ,si el capricho ylas pasiones ^4 fueran los^ tégís’taáores tasí 'rs que no debemos oír 'al hombre abandonado, sobre los privilegios de la razón yde la naturaleza ,ymucho menos consultar al delincuente, sobre la santidad de la ley que le condena. Según estas nociones solidísimas ¿qué fuerza podrán tener los clamores de los hereges contra el Tribunal de la Fé ,quando éste trabaja incansable para contener sus excesos, yconstantemente los artionesta ,los reprehende ,los amenaza ,los juzga ,yen casode obstinación los entrega al brazo fuerte de la justicia secular, para que los condene ycastigue ,según la gravedad de unos delitos tan atroces^ como los de que ef Tribunal conoce ?;, Muchas veces se les ha oidó clamar que la Inquisición en su conducta es cruel ,ypor tanto contraria áaquel amable carácter de lenidad y mansedumbre que demostró á^los hombres Jesucristo autor de la Religión Cát61ica :hé aquí, católicos españoles ,la tan decantada grande demostración de los presumidos sabios del dia contra la Inquisición ysu conducta :en ella fixan sus triunfos los protectores de la heregía ,ócontra la religión que lo tolera ,¿contra el tribunal, que loexecuta. ¡Miserables !ceñidos siempre áuna fastidiosa rutina, jamas pueden salir de los torcidos senderos en que los colocaron sus conductores tan ciegos como ellos :por eso todos vienen ádespeñarse en un mismo precipicio :una dulzura complaciente, óuna tolerancia absoluta de todos sus desórdenes, paia mas ásu salvo impugnar la Religión ycorromper las costumbres ,es lo que estos fatuos pretenden ven Pernos por la mansedumbre ylenidad que adoramos en el Salvador ;pero nosotros dirigidos por mejores luces, sabernos que Jesu Cristo nos demostró su divina caridad ,tanto en las apacibles reflexiones con que atraxo álos pecadores ,(19 ) corno en la firmeza con que azotó yarrojó del templo álos que le profimaban :(20 )tanto adoramos áDios Justo, aterrando ásu Pueblo con los horrorosos castigos, que executó en Nadal yAbui, (21 )en Datan ,Coré yAbirón ,(22 )como lo admiramos en las amorosas condescendencias conque distinguió aAbrahan ,ísac, Jacob yMoyses: por eso estamos convencidos que sin desmentir el ribunal de la Fe aquel deseo ardentísimo que lo anima por la conversión de los liereí^es ;por el mismo zelo de la Religión los reconviene con dulzura ,ylos castiga con firmeza ;porque las penas con que castiga el Tribunal no se dirif>en á afligir sus cuerpos ;sino áreformar sus corazones :ut cruciatus considerans ?nutet in mdim vohmta^ tem ,como hablaba el gran Padre San Agustín. (23) iQ.iantas amargmas yaun lágrimas se hubieran evitado ála Religión yáía Iglesia ,si en la obscura época de la prostitución filosófica, hubiera ex. tido el rriüunal Santo de la Fé !¡Religión adorabie ,Iglesia Santa !desnudaos ya de los tristes vestidos del luto ydel dolor ,que tanto os afligió baxo el funesto imperio de la filosofía ,yadornaos con los alegres atavies del júbilo ydel píacei ,para celebrar el día grande de vuestra exaltación ,porque ya está restablecido el Tribunal que. trabajará infótigablemente para conservar vuestro 5* leyes humanas, haciéndolas servir ála Reliaion, inchnando el castigo sobre los perversos desertoL. El fcspintu Santo nos anunció por los Profrtas David éIsaías estas dos diferentes épocas, que noto el gran Padre S. Agustin (32) ,yconfL- ron claramente Fleury (33) yRacine (34) De la primera habla el Salmo segundo quando dice •;Porque bramaron las gentes ,ylos pueblos meditáron vanos proyectos ?Se levantáron los Reyes de Ja tierra ylos Príncipes se mancomunároñ contra el Señor ysu Cristo ,ydixeron .• rompamos sus vínculos ,yarrojemos léjos de nosotros Lyu- ^“detenta yuodiciendo :Yle adorarán todos los reyes tle la tierra ;todas las naciones le sirvirán (36) Aun con mas expresión habla Isaías quando dice* Ayos tuyos serán los reyes de Ja tierra vliJ reynas^ tus amas de leche (37). ’ Pasáron en España aquellos tiemoos obscuros del abatimiento de la Religión ,la abrazaron con fervor nuestros padres, se resolvieron ásosteneracon dignidad :desde este feliz momento se entiomzo en el dominio español el Evangelio ,la amada patria se cubrió de gloria, ysus hijos quedaron obligados ádefender sus derechos :en los días claros de Swinthik (38) se sancionó aquel celebre canon del sexto Concilio Toledano, que tatito honor hace ála Religión ,como irrita la cólera de los impíos por el que los Padres, de acuerdo con el Soberano ,resolvieron que áninguno que no fuera católico se le permitiera vivir en Espaiia ,nu¿¿Nm no}i caiholkum permiitere in suo reg- no degcre, 5Yqué injuria se le hace álos bere- ,quando por los oficios del l’ribunal se les <^bí¡ga arespetar la fé que profesáron ?Infelices, íno valdré de las mismas expresiones del grande Agustin :(39) una grande misericordia se les dispensa ,quando por la fuerza de las leyes son separados de la secta en que se extraviáron :es verdad que primero se les hace fuerza ;pero esto es para que después sanen de la enfermedad ,acostumbrándose en la Religión católica álos preceptos ,para formar buenas costumbres. Enmudezcan ya los impíos contra el Tribunal ,ódígannos ¿en qué se obscurecen los recomendables privilegios de la naturaleza racional ,ypadece la libertad del hombre ,quando los oficios del Tribunal dirigidos ásostener la Religión yhacerla conocer, ycumplir el mayor de sus deberes, lé- JOS de obscurecer los unos, los ennoblecen ;yen vez de debilitar la otra ,la perfecciona, separándola del crimen ?Si en esto padece la naturaleayla libertad del hombre, que llaman libre, éM>en,T destiérrenseVs contratos, y L? •de la Inquisición ,que conas L'es ’"r R‘r >haciendo respetar iauéi •'* *^despecho existe. necesp^i ribunal ,santísimo ysumamente Ciítlrt' •XT '®"Suage del Maestro de la ‘ca mi lllino. Melchor Cano (40). * *Para conve?ic,;rse hasta la evidencia (¿e~ía ut». 34 Es verdad (yle daremos alguna cosa álos necios )que el Evangelio no dice expresamente que haya Inquisición ,ni que se castiguen los hereges; pero tampoco dice, de la misma manera ,que existan muchas corporaciones ,de las que unas sirven para sostener ypropagar la piedad ,yotras para administrar ydistiibuir la justicia. Disuélvanse, pues, Jos graves coros de beneficiados, yno pequeiio numero de sociedades Religiosas :extínganse entre los paisanos las Audiencias ,ylas Intendencias entre los militares :no quede medio alguno para cultivar la Religión ,ni haya tribunal donde se castigue al delincuente. Charlatanes, por no decirles blasfemos ,átrueque de adularse, yde alucinar áalgunos miserables incautos ,se llenan de una vana presunción ,hablan inicuamente lo que ignoran, pronuncian sentencia sobre unas causas ,que por ningún título les competen ,ó como se explicaba el Aposto! escribiendo ásu discípulo Timoteo ,quieren hacerse doctores de la ley, no entendiendo ni lo que hablan, ni lo que afirman ,volentes esse legis doctores ,non intclligentes ñeque quee^ loquunhir, ñeque de quibus afirmante (41) Ellos querrían correr desbocadamente por los vicios ,ycometer con impunidad todo crimen :este es el fin de sus clamores contra la Inquisición: lidad ,yaun necesidad de la existencia del Tribu s nal de la Inquisición ,basta leer dos cartas escrita en Galicia el ano 1811 con el titulo \Indice délos enemigos de la Religión yde la patria. Dos palabritas al Si\ Arguelles esto es lo que preteiKien, para acabar con todo orden ,disolver la sociedad, tiranizar al mundo, y poner insidiosas asechanzas álos monarcas ,para echar por tierra el altar yel trono ,labrar la esclavitud del pacífico ciudadano ,levantar la soberbia estatua de su quimérico engrandecimiento sobre las ruinas de la afligida humanidad ,yacabar con la patria ;pero se frustriron sus proyectos :ya existe la Inquisición ,que va álibrar á la patria de tantos males ,acabando con los impíos. Dissipnt impíos. Católicos españoles ,dad gracias áDios por tantos beneficios como os dispensa, por metlio del restablecimiento del Tribunal Santo de la fé :la autoridad de Pió yFernando, perfectamente equilibradas, completan los triunfos de la Religión y de la patria en el restablecimiento de la Inquisición ,disipando álos imyáos con el terror que les inspira su vista ,•éinclinando sobre ellos el castigo .Dissipüt impíos Rcx sopicns ,et inclitiüt super eos fornicem. La Inquisición vela; yla fé es respetada ,venerada la Religión, amada la piedad yla moral cultivada. Ya vela la Inquisición ,y los estados se miran apoyados firmemente en el orden que los sostienen :los monarcas reposan tranqt^ilos ásu sombra :el altar yel trono se afianzan sobre unas bases solidísimas :la afligida humanidad respira, yla sociedad prospera vi vien- ^la Inquisición ,vive la Religión ,vive la patria ,yel católico español respira una libertad santa ,capaz de hacerlo feliz en esta vida yen la eterna bienaventuranza. Amen, n i6 CITAS. (O (O (3) (4) (5) Prov. cap, 20. g. Corn. Alap. in exp. vers. 8. cap. 20. lib. Prov. D. Paul, ppist. ad TzC. cap. 2. vers. ii ct 12. D. Thomin exp. cap. 2. Epist. ad Tic. Dutámen sobre la Inquisición del Doctor D. Anta.- nio José Ruiz Padrón. (6) (7) (8) (9) (10) 00 D. Paul. Epist. I. ad Tim. cap. 4. vers. i.a2 Ct *V* X). Thom. in 2,. ad Tim. cap. 3. 'vefs. i. Idem. Siiper z. ad Tim. cap. 4. *vers. 3, Idem. In 2. ad Tim, cap. 3. •vers. i, D. Paul. 2. ad Tim. cap. j. ^ers. i, 2, 3, 4, 5ef 7. D. Thom. in vers. 3. cap. 4, Ppist. i. ad Tim. Bos~ sust. Hist, de las variac. de las Igles. protest. Itb. 11. n. 101, de la impres. de París del año 1760. (I.) (13) (í4) (-^5) (16) D. Thom. Sup, vers. 2. cap. 4. Epist. i. ad Tim. Idem. Sup. vers. i. cap. 4. Epist. i. ad Tim, Idem. In exp. vers. i. cap. 4. i. ad Tim^ Isai. cap. I. vers. 4. Muraton. Aun, de Italia. (17) Bossuet ut iupra «.4503. /uvcí (18) I). Paulas, ad Tim. cap. "^.^^ers. 5. >v. ^) (üo) Joan., evang. cap., 0.., vcrs. iu .0 .1 ) (si) Lev. cap. 10. vcrs. 2. ' ,i;,.' , j'\ (s2) Numer. cap. 16. vers. 31. (23) D. Aug. contra litt. PetiUan. lib. 2. cap. 84. n. i86. (24) Idem. Tract. 45. in Joann. ’ (^5) cap. 3. vers. 12 et 13. .(s6) Psalm. 143. vers. 2$, (27) Psalm. 93.vers. 12. (28) Machrav. Discurs, su^, T. Liv, Hb. I. ca^, ij, (29) D. Amhros. JEpist. j8. n. 33. (3^) Apost. ad rom. cap, vers, 3St (31) Lvang. Joann. cap. 18. vers. 6. (32) D.August. lib. de correa, donatist. ad Bonif. seu. Lpist. 285. cap. 5. n. 20. C33) Fleury. Disc. 7. 4. C34) Kacine. Abreg. fom. i. pag. jos, C35) Psahn. 2. vers. i, 2et (36) Psalm. 71. vers. n. _r 'P- •,S8 (37) (38) C39) C40) C4O Isai. cap. 3tcrs. íi f^,'j! Scxt. Conc.’Toled. Can. ,.({ D. Agust. Épist.n^^i «*¿i\ limo. MelchorcCaKlib. 8. infm:..Prov...i. Apost, i.adTim. cap. i. 'vers. j.' ^.c.J Ci' J -.-i .01 .-í^-uX ís' j r| .c -í, i. .'il .n •f. ’“ 'I -i•-W5j¿'i ,‘l'r .1 .f’Jl. .i. iViÑ. ’N. ’V ’k IV / t. lU: 1t' ',* .• -• f‘:'K EMMATAS» X)2 CMk D£BÍ pkci». Pag. 4. s« lin. Un. lia. 17- Pig. 18. lin. Pig. 19. lin. Pág. 23, lin. Pag, 25, lin. Pag. 27. lin. Pág. 30. lin. Pag. 30. lin. ridad . Pág. 32, lin, Pág. 3$. Un. Pág. 38. lin. iconc. 10. tierra. ..tiara. 26. complacer, ,comjpadecer. 6. precisos. .jpreciosos. 7. (hablando, (jva hablando.. 3. no da. ..nos da. 28. de justicia, de la justicia. 9. Abui. ..Abiu. 17. el gozo. .el goce. 10. inclinat. ,incuwat. 24. protege^ la autoprotegerla la 'autoridad. 9. varios proyectos, proyectos. 20. inclinat, ,incurvat. 4. lib.8 in fine prov. Hk. 8. cap. 7. tn Jin. ‘ prov. i.conc. NOTA. Habiéndose hecho esta impresión en ausencia del autor no puede menos éste que advertir al público que la poca exactitud con que se copió del borrador original ,ha dado . lugar dlas erratas que aquí se notan, yque la causa verdadera de su demora en salir dluz ,no ha sido laprolixidad en limarlo ,como equivocadamente se dixo en la primera nota ,quando la mucha precipitación conque lo entrego ,yla necesidad de ausentarse ,no le dió lugar aun para sacar por su mano una copia correcta F. J. F. F.