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Niceto Alcalá-Zamora Castillo y Pedro Urbano González de la Calle. Profesores exiliados y provisión de sus cátedras

Blasco Gil, Yolanda; Mancebo, Mª Fernanda

Abstract

El artículo describe la trayectoria de dos profesores españoles exiliados tras la Guerra Civil, Niceto Alcalá-Zamora Castillo y Pedro Urbano González de la Calle: sus carreras en nuestro país, sus destinos y aportaciones científicas en los países que les acogieron y la provisión de sus cátedras vacantes mediante oposiciones “patrióticas”, con las consecuencias que todo ese proceso supuso para la universidad española.

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N. Alcalá-Zamora Castillo y P. Urbano González de la Calle. Profesores exiliados… 173 © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 NICETO ALCALÁ-ZAMORA CASTILLO Y PEDRO URBANO GONZÁLEZ DE LA CALLE. PROFESORES EXILIADOS Y PROVISIÓN DE SUS CÁTEDRAS Nieto Alcalá-Zamora Castillo y Pedro Urbano González de la Calle. Teachers exiled and provision of their university’s chair Yolanda BLASCO GIL y Mª Fernanda MANCEBO Universidad de Valencia RESUMEN: El artículo describe la trayectoria de dos profesores españoles exiliados tras la Guerra Civil, Niceto Alcalá-Zamora Castillo y Pedro Urbano González de la Calle: sus carreras en nuestro país, sus destinos y aportaciones científicas en los países que les acogieron y la provisión de sus cátedras vacantes mediante oposiciones “patrióticas”, con las consecuencias que todo ese proceso supuso para la universidad española. PAlAbRAS ClAvE: exilio, depuración del profesorado, Provisión de cátedra, Niceto Alcalá-Zamora Castillo y Pedro Urbano González. SUMMARY: The article describes the path of two spanish teachers exiled after the Civil war, Niceto Alcalá-Zamora Castillo and Pedro Urbano González de la Calle: their careers in our country, their destinations and scientific contributions in the countries that received them and the provision of their vacant chairs by “patriotic” oppositions, with the consequences that all this process supposed for the Spanish university. KEY woRdS: Teachers exiled, spanish university, Niceto Alcalá-Zamora Castillo y Pedro Urbano González. 174 Yolanda Blasco Gil y Mª Fernanda Mancebo © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 En este trabajo tratamos de ver dentro de los cortes cronológicos establecidos -antes, durante y después de la guerra civil-, la trayectoria de dos profesores exiliados y algunas consecuencias de su situación: en primer lugar, analizamos su carrera en España; después su vinculación con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como otros destinos en el exilio; finalmente, cómo se proveyeron en España las plazas que dejaron vacantes. Nuestra finalidad es documentar que la represión franquista contra los profesores universitarios dio lugar al exilio de muchos de ellos. Cómo encontraron acogida en algunos países de latinoamérica y su aportación a la ciencia en los países receptores. Asimismo comprobar la perdida que supuso para las universidades españolas su marcha forzosa, y lo que se recibió cuando se cubrieron las plazas vacantes en los años cuarenta, con las llamadas oposiciones “patrióticas”. En ellas, como es sabido, contaban más los méritos políticos y militares, la adscripción al nuevo régimen, que la obra científica. Nuestro trabajo se encuadra en un proyecto que trata de rastrear no sólo la vida de los exiliados sino también las consecuencias en la historia de la universidad española. Es un trabajo del cual ya tenemos algunos artículos en prensa.1 En el Congreso Internacional 70 Años del Exilio Español en México, celebrado en México en 2009, presentamos un primer avance de profesores exiliados, Pere bosch Gimpera y luis Recasens Siches.2 Ahora continuamos esa labor para ir completando y participar en la reconstrucción de la historia de la universidad en la época franquista. El estudio de la provisión de las cátedras en el primer franquismo, las oposiciones patrióticas, tras el exilio, nos ha llevado a plantearnos este nuevo trabajo. A las palabras que pronunciara Ignacio bolivar3 podemos añadir las del eminente procesalista Niceto Alcalá-Zamora Castillo, recogidas por uno de sus conocidos discípulos de México: Dícese que el tiempo borra las imágenes y desvanece los recuerdos; pero en el caso de los incomparables maestros con que tuvimos la inmensa for- 1 Yolanda blasco Gil y Mª Fernanda Mancebo, “las primeras oposiciones “patrióticas” a cátedras de historia (1940)”, Spagna Contemporanea, 36 (2009). 2 Mª Fernanda Mancebo y Yolanda blasco Gil, “Pere bosch Gimpera y luis Recasens Siches. Profesores exiliados y provisión de sus cátedras”, Congreso Internacional 70 Años del Exilio Español en México, México, UNAM, Facultad de Filosofía y letras, 2009, en prensa. 3 Boletín informativo de la Unión de profesores universitarios españoles en el extranjero (sección México), año I, agosto de 1943, número 1, p. 1, texto escrito por Ignacio bolívar, profesor desde 1877 en que ocupó la cátedra de zoografía de articulados en la facultad de ciencias de la universidad central, hasta 1920 en que se jubiló. En esos años fue también nombrado director del Museo de Ciencias Naturales (1901), del Jardín botánico y presidente de la Junta para ampliación de estudios desde 1936. Reconocido internacionalmente se vio obligado a salir de España próximo a cumplir los noventa años para, según el mismo dijo, “voy a México a morir con dignidad”, Ignacio Bolivar y las Ciencias naturales en España, presentación de Alberto Gomis, Madrid, CSIC, 1988. N. Alcalá-Zamora Castillo y P. Urbano González de la Calle. Profesores exiliados… 175 © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 tuna de contar, lo mismo en los días de bonanza que en los de adversidad, aquellos y estos se graban cada vez con más intensidad en nosotros, y a la pena inherente a sus pérdidas, se une con igual fuerza el legítimo orgullo de haberlos tenido como maestros, como orientación y ejemplo.4 Se han estudiado algunas oposiciones y concursos a cátedras de derecho y letras en la postguerra que permiten conocer detalles, personajes, reconstruir la realidad y limitaciones de la guerra, y los años cuarenta.5 Ahora abordamos de nuevo las facultades de derecho y de filosofía y letras. durante los primeros años de la dictadura de Franco la vida de la universidad estuvo marcada por las depuraciones y el exilio de los profesores, la represión y la censura;6 los personajes más significados del bando vencedor accedieron a las cáte- 4 Sergio García Ramírez recoge estas palabras de Alcalá-Zamora advirtiendo que sustituye la palabra padres por maestros en “Niceto Alcalá-Zamora y Castillo y los penalistas”, Cincuenta años del exilio español en la UNAM, México, UNAM, Coordinación de difusión cultural, 1991, pp. 73-83, cita en p. 82. En este libro colectivo se recoge un homenaje de los universitarios mexicanos a sus maestros del exilio español, a los 50 años de que el Sinaia llegara a México. También trae su recuerdo personal, Héctor Fix-Zamudio, “los juristas”, Cincuenta años del exilio..., pp. 57-72; recuerdos como alumno en pp. 59-62; sobre sus trabajos pp. 64-72. 5 Sobre las oposiciones patrióticas en las facultades de derecho, Yolanda blasco Gil y Jorge Correa (2005). Francisco Javier Conde García, una cátedra de derecho político en una España sin constitución, Presente y futuro de la constitución española de 1978, valencia: Tirant lo blanch, pp. 67-89; Yolanda blasco Gil (2007). Primeras oposiciones a cátedra de derecho administrativo en la postguerra, Derecho, historia y universidades. Estudios dedicados a Mariano Peset, 2 vols., valencia: Universitat de valència, I, pp. 243-252; Yolanda blasco Gil y Jorge Correa (2008). oposiciones patrióticas a cátedras de derecho civil durante la postguerra (1940- 1942), Ciencia y academia, 2 vols., valencia: Universitat de valència, I, pp. 225-250. desde otro enfoque: Manuel Martínez Neira (2003). los catedráticos de la postguerra. las oposiciones a cátedra de historia del derecho español en el primer franquismo, Cuadernos del Instituto Antonio de Nebrija de estudios sobre la universidad, 6, pp. 135-219, para esta primera etapa p. 141; 2004, la facultad de derecho de Salamanca en la posguerra, El derecho y los juristas en Salamanca (siglos XVI-XX). En memoria de Francisco Tomás y Valiente, coordinado por Eugenia Torijano Pérez, Salustiano de dios, Javier Infante Miguel-Motta, Salamanca: Universidad de Salamanca, pp. 149-208. 6 Una síntesis de lo que significó el exilio republicano en Mª Fernanda Mancebo (2008). La España de los exilios. Un mensaje para el siglo XXI, prólogo de José luis Abellán, Universitat de valència. Sobre la represión y depuración, Juan luis Rubio Mayoral (1003). El profesorado de la Universidad de Sevilla. Aproximación al proceso de depuración política (1936-1939), en Universidad y poder. Problemas históricos, Mª Nieves Gómez García (ed.), Sevilla: GIHUS, pp. 57-113, fue el primero que abordó la depuración. Manuel ortiz Heras (1991). la depuración del magisterio en la provincia de Albacete, en Juan José Carreras Ares, Miguel Ángel Carnicer (ed.) La universidad española bajo el régimen de Franco (1939-1975), Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1991, pp. 238-256; del mismo, Violencia política en la II República y el primer franquismo, Madrid: Siglo XXI, 1996. Santos Juliá (coord.) (1999). Víctimas de la 176 Yolanda Blasco Gil y Mª Fernanda Mancebo © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 dras y ocuparon los cargos, rectorados y decanatos; mientras, los demás, se exiliaron, fueron condenados, muertos; callaban. También los estudiantes sufrieron esta represión. Tiempos de crueldad, de cárcel y silencio, de falange y nacionalcatolicismo. la depuración alcanzó a más de la tercera parte del escalafón de catedráticos. Al revisar los profesores depurados y sancionados se percibe una mayor proporción de los que habían trabajado en Madrid y barcelona. No sólo porque eran más numerosos, sino porque la mayor atención que el régimen republicano había otorgado a estas universidades reunió, en ellas, a los profesores más prestigiados. En Madrid además se concentraba la élite que configuraba el Centro de estudios históricos y demás instituciones derivadas de la Junta para ampliación de estudios y la Institución libre de enseñanza, como en barcelona el Institut d´estudis catalans. No queremos decir con esto que su mayor valor científico coincidiera con los valores republicanos, pero sí es cierto que la fracción franquista odiaba y persiguió a todo lo relacionado con la Institución.7 Respecto a las restantes universidades hay significativas excepciones como Sevilla y Granada, pero desafortunadamente algunas de sus víctimas no llegaron al exilio pues fueron asesinados sumariamente. En valencia del equipo republicano marcharon al exilio los profesores: José Puche, rector; José María ots Capdequí, decano de derecho; Niceto Alcalá Zamora, catedrático de procesal, y Emilio Gómez Nadal, auxiliar de filosofía y letras. El rector republicano Juan Peset Aleixandre sería fusilado en 1941. Hemos escogido los casos que relacionamos a continuación por coincidir en ellos los tres requisitos esenciales establecidos: que estuvieran en activo en 1935, últiguerra civil, Madrid: Temas de hoy. Mariano Peset y Mª Fernanda Mancebo (1999). Exilio y depuraciones, Historia de la Universidad de Valencia, 3 vols., valencia: Universitat de valència, t. II, pp. 249-257, en especial 254-257. Se desmantelaron escuelas científicas enteras, Luis Enrique otero Carvajal (dir.) (2006). La destrucción de la ciencia en España. Depuración universitaria en el franquismo, Madrid: Editorial Complutense. Jaume Claret Miranda (2006). El atroz desmoche. La destrucción de la Universidad española por el franquismo, 1936-1945, barcelona: Crítica. Sobre depuración de funcionarios públicos, Yolanda blasco Gil: Soporte jurídico de las depuraciones; Juan luis Rubio Mayoral: Apuntes de “inmunología docente”. de los orígenes del conflicto civil a la transición democrática. Profesores de la Universidad de Sevilla (1936-1975); y Mª Fernanda Mancebo: la depuración de profesores de la Universidad de valencia, en La depuración de funcionarios bajo la dictadura franquista (1936-1975), Josefina Cuesta (dir.) (2009) Madrid: Fundación Francisco largo Caballero, pp. 28-49; pp. 94-112; y 114-136, respectivamente. 7 la Institución libre de Enseñanza reunió a los liberales más avanzados, entre ellos Rafael Altamira quien en México propagó, junto con otros, su modelo educativo. Enrique Suñer ordoñez, Los intelectuales y la tragedia española, burgos, 1937. También en el libro colectivo coordinado por Antonio de Gregorio Rocasolano, león Carlos Riba García (1940). “la residencia de estudiantes”, Una poderosa fuerza secreta. La Institución libre de enseñanza, San Sebastián: Editorial española s.a., pp. 167-176. N. Alcalá-Zamora Castillo y P. Urbano González de la Calle. Profesores exiliados… 177 © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 mo escalafón del profesorado universitario publicado antes de la guerra; la documentación sobre la provisión de sus cátedras vacantes en España, desde los expedientes en el Archivo General de la Administración (AGA); y en México sus vinculaciones con la UNAM, a través de los expedientes académicos.8 Los profesores cuya trayectoria en México vamos a reflejar pertenecen a dos facultades de humanidades: derecho y filosofía y letras. En la primera, Niceto Alcalá- Zamora Castillo desempeñaba la cátedra de procesal en valencia, antes de la guerra. Mientras en filosofía y letras, Urbano González de la Calle era catedrático de latín en Madrid. El tribunal de oposición se nombraba por el ministro de educación y todos sus miembros por supuesto eran adeptos al régimen. El mismo presidente es miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, controlado por el ministerio y dominado por el Opus dei, junto con la falange y los cristianos de la Acción Católica Nacional de Propagandistas (ACNP), las familias del franquismo.9 En los ejercicios que realizan en la oposición priman las dotes oratorias y la memoria frente a los trabajos derivados de la investigación. Y en cuanto a las obras que presentan los nuevos candidatos, además de ser escasas –comparadas con los profesores exiliados-, casi todas tienen un claro contenido de acuerdo con los principios del movimiento o bien son neutras en su contenido específico. Es excepcional el caso de Dámaso Alonso. Profesores exiliados incorporados a la UNAM10 y provisión de sus cátedras En este periodo la titularidad o nombre que reciben las plazas es un tanto arbitraria, debido a la desorganización en los primeros momentos o a que se confirman 8 Yolanda blasco Gil (2009). de España a México. Fuentes para el estudio del profesorado universitario tras el exilio español, en Fuentes para la historia de la Facultad de Filosofía y Letras, México: Instituto de Investigación sobre la Universidad y la Enseñanza (IISUE), UNAM, en prensa. 9 Acerca de las familias del franquismo, Amando de Miguel (1975). Sociología del franquismo. Análisis ideológico de los Ministros del Régimen. barcelona: Editorial Euros, Colección “España: punto y aparte”. Gonzalo Pasamar Alzuria (1991). Historiografía e ideología en la postguerra española: La ruptura de la tradición liberal. Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza, pp. 121-132; también oligarquías y clientelas en el mundo de la investigación científica: el Consejo Superior en la universidad de posguerra, en La Universidad española bajo el régimen de Franco (1939-1975), Zaragoza, 1991, pp. 305-339. 10 los expedientes de los profesores se encuentran en el Archivo de la dirección general de personal académico y administrativo de la UNAM. Agradecemos la ayuda prestada en la recogida de materiales a Armando Pavón Romero, Mariano Mercado, Adriana Álvarez, david domínguez y a Rafael Malagón -director del archivo de personal de la UNAM. del mismo modo a belén Santos y a leonor Sarmiento por las atenciones recibidas en el Ateneo Español Republicano en México. 178 Yolanda Blasco Gil y Mª Fernanda Mancebo © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 o desdoblan las cátedras acumuladas. Es una época alterada por la guerra y las depuraciones y además el ministro goza de gran poder, que nadie osa discutir. Algunos catedráticos cambian de asignatura, aprovechando las vacantes de los exiliados. Tras finalizar la guerra, en 1940 se convocan varias cátedras simultáneas por la urgencia de proveer las vacantes producidas por el exilio o las sanciones, y se cubrieron normalmente por concursos de traslado. NICETo AlCAlÁ- ZAMoRA CASTIllo (Madrid, 1906- Madrid, 1985). Hijo del que fue presidente de la II República, Niceto Alcalá-Zamora Torres se licenció y doctoró en derecho en Madrid en 1928. Posteriormente realizó estudios de especialización en Munich en 1930, y superiores sobre organización de Tribunales en Alemania, Austria e Italia en 1933. Entre sus profesores se encuentran los juristas Riezler y Kisch. obtuvo la cátedra de derecho procesal por oposición en 1932, en la universidad de Santiago de Compostela. de Santiago pasó a Murcia en 1935 y a valencia por permuta en el mismo año, donde le sorprendió la guerra. 11 “Alcalá-Za- mora Castillo es incuestionablemente uno de los más grandes juristas españoles que renacieron y reflorecieron en México”.12 No es de extrañar su republicanismo que él se esfuerza por resaltar en la entrevista que le grabó Ascensión H. de león Portilla.13 Perteneció a la Federación Universitaria Escolar (FUE) durante la República, sin embargo su compromiso no llegó a tanto como el de su hermano José, más joven, que llegó a ser presidente de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos (UFEH) pocos meses antes de morir tuberculoso en un hospital de valencia, en 21 de marzo 1938. Niceto incluso fue sancionado por el gobierno de la República al no presentarse en la secretaria general de la universidad, el 15 de septiembre de 1936, de acuerdo con la orden de 28 de agosto (Gaceta 31), según escrito remitido por el ministro al Jefe de la sección de universidades José Mª ots Capdequí: “Este Ministerio ha tenido a bien disponer que quedan incursos en las sanciones establecidas en el artículo 171 de la vigente ley de Instrucción Pública para los casos de abandono de destino” y que fue comunicado al decano y habilitado por el rector el 21 de diciembre de 1937. la sanción por abandono de destino incluía entre 11 Archivo Universidad de valencia (AUv), General, Caja 1354/3. Sobre su trayectoria académica y profesional, Yolanda blasco Gil (2009). “promoción universitaria y social: los catedráticos de derecho de valencia de 1900 a 1939, en Promoción universitaria en el mundo hispánico, Armando Pavón (coordinador), México: IISUE, UNAM, en prensa. 12 Imer b. Flores (2003). Niceto Alcalá Zamora y Castillo (1906-1985): Estampas del derecho en broma y en serio, en Los maestros del exilio español en la facultad de Derecho, Fernando Serrano Migallón (coordinador y prologuista), México: Editorial Porrúa, Facultad de derecho, pp. 1-32, cita p. 2. 13 España desde México, México: UNAM, 1978, pp. 152-167. N. Alcalá-Zamora Castillo y P. Urbano González de la Calle. Profesores exiliados… 179 © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 otros extremos el “dar de baja, en los sucesivo, al Sr. Alcalá-Zamora en la nómina de esta Universidad”. En este caso se encontraban varios profesores inequívocamente republicanos pero temerosos de las represalias franquistas que ya se conocían... Estaban en la relación, por ejemplo, Javier Zubiri, Américo Castro, Claudio Sánchez-Albornoz, José ortega y Gaset, luis Recasens, Hugo obermaier, luis Zulueta, blas Cabrera, Agustín viñuales... 14 difícil era que Alcalá-Zamora se presentara puesto que hijo del Presidente, casado con Ernestina Queipo de llano (1934), ante los actos de violencia del periodo febrero-julio de 1936 se vio obligado a salir de España con su familia, padres y hermanos, en un viaje familiar que se transformó en exilio. Permaneció durante la guerra en Francia, primero en París y después Pau. desde su estancia en este país hasta enero de 1938 escribió Crónicas sobre la guerra civil publicadas en L´Ere Nouvelle, periódico de izquierdas.15 Su carrera académica en España se puede seguir por la entrevista y el citado trabajo de Imer b. Flores. después de un viaje accidentado, con la inaudita duración de 441 días y en el que muere su madre, llegan a Argentina donde se instalan. Allí ejerció de profesor de derecho procesal penal en el Instituto de Altos Estudios Penales y Criminología de la Universidad de la Plata (1945). Su padre se quedó allí. Pero él recibió una invitación de luis Recaséns Siches,16 y llega a México desde buenos Aires, en 1945, incorporándose a la UNAM. a) En México, su vinculación con la UNAM.17 dada su trayectoria en España es fácil imaginar que fue uno de los profesores que se integró pronto en el mundo académico y científico americano. de la universidad de la Plata en Argentina pasó a ser nombrado profesor universitario de carrera, con la categoría de titular en la Escuela nacional de jurisprudencia de la UNAM, con fecha 10 de diciembre de 1945. Tiene 39 años. En el contrato, firmado por el rector 14 AUv, caja 1354/3. 15 Según la entrevista mencionada de Ascensión de león Portilla estas Crónicas iban a ser publicadas en México en un libro titulado Cuarenta años de exilio, recogido en p.154. 16 datos del libro colectivo, El exilio español en México 1939-1982, México: F.C.E., 1982, p. 720. También sobre su vida y obra, Roberto Negrete Romero (2007). Niceto Alcalá-Zamora y Castillo. A cien años de su Nacimiento, ganador del Concurso de Ensayo sobre Juristas del siglo XX, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, 2007, que comenta en su texto inédito que “sus primeras clases resultaron modernas y atractivas por la notable influencia que había recibido de la ciencia procesal alemana e italiana”. 17 Archivo UNAM, dirección general de personal académico y administrativo, expediente personal: registro federal de causantes AAZN-061002; clasificación decimal 89/131/7909. 180 Yolanda Blasco Gil y Mª Fernanda Mancebo © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 Salvador Zubirán,18 se consigna que impartirá hasta tres grupos de derecho procesal y asume la dirección del Seminario de derecho procesal y la sección de derecho procesal en la Revista de Jurisprudencia autorizado por el Consejo Técnico de la Escuela nacional de jurisprudencia. Recibe un sueldo de 1200 pesos mensuales, por tiempo indefinido y comienza en abril de 1946.19 En 1947 es nombrado investigador supernumerario del Instituto de estudio comparado, el sueldo es de 240 pesos, desde 1 de marzo. Se trata de un contrato temporal por once meses. Su obligación principal estaba relacionada con la redacción y publicación de un estudio comparativo de los códigos procesales vigentes en México. El contrato está firmado por el licenciado Francisco González Castro, secretario general en funciones de rector.20 En 1948 se le renueva para terminar El estudio comparativo de los Códigos Procesales Civiles y además para redactar otros trabajos relacionados con su asignatura: “las comunicaciones por correo, telégrafo, teléfono y radio en el derecho procesal comparado”;21 “Examen crítico del Código procesal civil del vaticano y reseña de la ley federal Suiza sobre procedimiento civil”; “literatura procesal hispano americana”; número 3 del Boletín. “Estudio comparativo de los códigos procesales penales mexicanos”.22 En 1949 se le renueva el contrato para trabajar en las Instituciones de derecho comparado. Aparte es profesor de carrera, titular A. En febrero de ese mismo año pide una licencia para ir a buenos Aires –padecía una enfermedad del corazón23-. Se le conceden dos meses, marzo y abril, sin sueldo, aunque solicita que se le pague un mes entero y medio de abril, que se acepta. Como profesor de carrera de la Escuela de jurisprudencia cobraba 1450 pesos al mes. En mayo se reintegrará. Al año siguiente es nombrado investigador del Instituto de derecho comparado, -ahora de investigaciones jurídicascon 150 pesos durante doce meses, que son el 50% de lo que cobra al final por hacer trabajos y colaborar en el Boletín. El rector es en esos momentos luis Garrido. También fue profesor de la cátedra de Estudios superiores de derecho procesal, correspondiente al doctorado en derecho de la Escuela nacional de jurisprudencia. Así como colaborador en la creación de los estudios de 18 En su expediente personal, número 7909, figura el contrato. Firma también el Presidente del Patronato de la Universidad Roberto Casas y el rector Salvador Zubirán, “gran amigo y protector de los españoles” como escribe Francisco Giral. 19 los cargos que ocupa en la UNAM pueden verse también en Imer b. Flores, “Niceto Alcalá Zamora y Castillo (1906-1985)..., pp. 4 y 11. 20 Archivo de personal UNAM, expediente 7909, señala que en mayo de 1947 y con vigencia desde marzo se contrata a Alcalá-Zamora Castillo y a Joaquín Rodríguez Rodríguez. 21 Publicado ya en el número 1 del Boletín del Instituto. 22 Firmado por el rector luis Garrido, 30-vI-1948. 23 Una distonía aguda del sistema nervioso-vegetativo, según certificado médico de Madrid, 6- II-1936, AUv, expediente 1354/3. N. Alcalá-Zamora Castillo y P. Urbano González de la Calle. Profesores exiliados… 181 © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 doctorado. Seguirá siendo titular A con cátedra de derecho procesal en la licenciatura, y estudios superiores de derecho procesal en doctorado y más tarde en 1954 profesor a tiempo completo. desempeñó también la dirección de la revista de la facultad de derecho. En su expediente destaca la importante labor docente desempeñada, con numerosas distinciones, congresos, publicaciones en el Boletín, además de otros trabajos como cursillos y conferencias. Sin duda, un gran profesional y trabajador constante. después pasará como comisionado provisional al Instituto de estudios comparados, pero seguirá trabajando en la facultad. El 26 de abril de 1957 dirige una petición, al rector Nabor Carrillo, para poder seguir desempeñando la asignatura de derecho procesal penal –con tres horas semanales- y estudios superiores de derecho procesal -con dos horas semanales-, en la facultad de derecho. Y seguirá su labor docente y trayectoria profesional. En 1972 es presidente del v Congreso internacional de derecho procesal en México d. F. y presidente del Instituto latinoamericano de derecho procesal. Recibió el premio de la Fundación Enrico Redenti en bolonia, 1974. luego sería investigador emérito de la UNAM. Su último nombramiento fue el de investigador de la facultad de derecho. En 1976 regresa a España. El 31 de marzo de 1979, aparece en el expediente su renuncia, baja por jubilación. El 20 de febrero de 1985 muere en Madrid por problemas cardiacos. b) Su cátedra en España. En valencia la cátedra de Niceto Alcalá-Zamora Castillo fue ocupada por Ángel Enciso Calvo en 1941.24 Se convocó la oposición para las universidades de valencia y Santiago el 28-III-41.25 El presidente del tribunal era José viñas Mey, hombre conservador como el resto del tribunal; los vocales, Mauro Miguel Romero, José María Serrano Suárez, Manrique Mariscal de Gante, y leonardo Prieto Castro, secretario.26 Se agregó a esta convocatoria la cátedra de Granada.27 En la lista de aspirantes figuran: Ángel Enciso Calvo, Miguel Fenech Navarro y Antonio Martínez bernal. Finalmente serán nombrados catedráticos: Ángel Enciso Calvo, para valencia; y Miguel Fenech Navarro, para Granada, quedando desierta la de Santiago.28 daremos un ejemplo de cómo se realizaba la oposición. 24 Archivo General de la Administración (AGA), sección educación, serie oposiciones, legajo 9617. 25 Boletín Oficial del Estado (BOE) 7-IV-1941. 26 Se nombra el tribunal por orden de 14-vI-1941 (boE 29-vI). 27 orden ministerial de 10 de julio de 1941 (boE 28-vII-1941). 28 Son nombrados catedráticos mediante orden de 23-XII-41 (boE 10-I-1942). 188 Yolanda Blasco Gil y Mª Fernanda Mancebo © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 trará Alonso al escribir un prólogo elogiosísimo para el libro Arpa fiel, de Adriano del valle (ganador, en 1941, del Premio Nacional de literatura “José Antonio Primo de Rivera” y, en 1942 del Premio Fastenvath de la Real Academia de la lengua Española): “¡Hasta dónde ha caído España! ¡Hasta dónde han empujado a España!... leer este libro produce náuseas y tristeza; porque no es en él, sólo, la ramplonería y el vacío del señor del arpa: como zaguán engañoso encontramos trece páginas escritas por un auténtico poeta: dámaso Alonso”.40 También de Arana es el siguiente comentario con motivo de la visita de Alonso México en 1948: “Ha roto el fuego dámaso, el pobrecito dámaso, tan cándido siempre, tan inefable, que sólo habló de poesía y de poetas: de poesía imperial (?) claro, y de poetas que se han quedado sin imperio [...] de política no dijo ni una sola palabra. ¿Para qué? Su mensaje oficial, el pagado, se expresaba por su sola presencia”. Otras fuertes censuras provinieron de Juan Rejano, Gabriel García Navezo y Max Aub. Resulta curioso, sin embargo, que no encontramos ninguna crítica de Urbano González de la Calle, quizá porque entonces (1948) estaba en Colombia, quizá porque su carácter más retraído, según creemos, le hacía ajeno a intervenir en estas lides. En conclusión, creemos que puede aceptarse la hipótesis previa de la mayor valía de los exiliados, así como el carácter de las “oposiciones patrióticas” con fuertes tintes ideológicos -con talante y orientación falangista y nacional-católico-, donde los méritos patrióticos están sobrevalorados y el certificado de adhesión al nuevo estado y el ser militantes son decisivos. las oposiciones y concursos de traslado de la época son un ejemplo del control del ministerio de educación que elige al tribunal y valora la adscripción al régimen de los participantes. Se revela la poca o ninguna importancia que se sigue concediendo a su curriculum. Por otra parte, las obras que presentan son escasas -aunque no en el caso de dámaso Alonso-, y cuenta mucho su adscripción ideológica. En conjunto, los conceptos utilizados son arcaicos, citas de manuales o textos clásicos, apenas innovación ni influencia de las nuevas doctrinas extranjeras –salvo alemana e italiana, de los países fascistas-. los opositores se ciñen al texto, a los manuales de los miembros del tribunal, cuya mayoría tampoco tiene una gran obra –salvo excepciones de alguna figura destacada-. Las dotes de exposición son importantes, el tribunal tiene muy en cuenta si el opositor se expresa o no con espontaneidad, si es sistemático o se pasa de la hora establecida en el ejercicio y si resulta o no confuso. También valora más sus conocimientos docentes que la propia investigación. los expedientes muestran que se cubren con un simulacro de legalidad. Contaban sin duda como gran aval, y así lo exhiben, los “méritos de la guerra”, la declaración, en ocasiones muy detallada, de sus vicisitudes y la persecución de que habían 40 James valender y Gabriel Rojo leyva (1999). Historia de una revista del exilio (1946-1963), México: El Colegio de México, pp. 258-259, y nota 33 sobre José Ramón Arana, “los libros. Adriano del valle, Arpa fiel”, Las Españas, 9 (julio 1948), 12 y Las Españas, 11, p. 15. N. Alcalá-Zamora Castillo y P. Urbano González de la Calle. Profesores exiliados… 189 © secretariado de publicaciones universidad de sevilla Cuestiones Pedágogicas, 19, 2008/2009, pp 173-189 sido objeto en el periodo republicano, y durante la guerra por el “ejército rojo”. El grupo no es homogéneo -incluso algunos se han presentado a oposición antes de la guerra-,41 aunque en los tribunales y entre los opositores predominan falangistas y miembros del Opus dei –desde luego afectos al glorioso movimiento-. El resto de expedientes personales permite presentar una radiografía aproximada de aquella realidad, y delimitar la calidad científica de los exiliados comparándola en general con los límites de los nuevos profesores que se presentan a cubrir sus cátedras vacantes. Asimismo descubren la ideología del tribunal, los caciques de las asignaturas que tienen el poder en la universidad, y la orientación política de los opositores. El perfil medio de los protagonistas es un profesor politizado –miembro de la FET y JoNS- y activista católico, en conexión con alguna de las ramas del franquismo: falange, Opus dei, jesuitas o acción católica nacional de propagandistas. En los tribunales la mayoría son mandarines de las asignaturas y fieles al nuevo estado. Mientras en el exilio forzoso de los otros protagonistas, las víctimas de la guerra, su vinculación con instituciones como la UNAM les permitió continuar la labor desempeñada en España y avanzar en la ciencia de manera destacada. 41 Gonzalo Pasamar, Historiografía e ideología en la postguerra..., pp. 122-124.