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Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos de investidura de los presidentes autonómicos de Andalucía (1982-2015)

Alcaide Lara, Esperanza

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703 Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos... Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos de investidura de los presidentes autonómicos de Andalucía (1982-2015) Esperanza R. Alcaide-Lara Universidad de Sevilla RESUMEN El presente trabajo estudia la utilización del marco, base argumentativa y reserva como componentes de la estructura argumentativa. Tradicionalmente, estos han sido considerados componentes “optativos”, porque su presencia no era tenida como necesaria para constituir un encadenamiento argumentativo desde el punto de vista formal. Estos son analizados en los discursos de investidura de los candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía en el periodo autonómico (1982 a la actualidad) en aras de conocer cuál es la razón de su uso: ¿estilo en distintas épocas del discurso político o necesidad comunicativa constante? Se trata de un estudio en el que se conjugan el análisis cuantitativo y el cualitativo y cuyo punto de partida es la Teoría de la Argumentación iniciada por Anscombre y Ducrot (1994). Palabras clave: discurso político, debate de investidura, estructura argumentativa, marco argumentativo, base argumentativa, reserva, imagen social. SUMMARY This paper studies the use of the argumentative frame, argumentative base and reserve (prejudice) as agumentative structure components. Traditionally, these have been considered “optional” components, because their presence was not necessary to constitute an argumentative chain from a formal point of view. These phenomena are analyzed in the inauguration speeches of the candidates for the Presidency of the Andalusian government in the period from 1982 to present in order to know what is the reason for their use: style at different times of political discourse or constant communicative needs? This is a quantitative and qualitative analysis and follows the Argumentation Theory of Anscombre and Ducrot (1994). 704 Esperanza R. Alcaide-Lara Keywords: politic discourse, inauguration speech, argumentative structure, argumentative frame, argumentative base, reserve, social face. 1. INTRODUCCIÓN La mayoría de los trabajos que estudian la estructura argumentativa en el discurso centra su atención en los que han sido considerados componentes obligatorios de un encadenamiento argumentativo: argumento, conclusión y topos. En esta ocasión, nos vamos a ocupar de tres de los restantes componentes que, junto a los anteriores, consideramos asimismo integrantes de dicha estructura: el marco argumentativo, la base argumentativa y la reserva. E intentaremos llegar a conocer su verdadero valor y función en un subtipo peculiar dentro del discurso político: el discurso de investidura (en adelante DI) de los distintos candidatos a la Presidencia del Gobierno andaluz en la etapa autonómica, que comprende de 1982 a 2015, y que forma parte del debate de investidura que les lleva a ser investidos como presidentes. A través de estos, trataremos de dilucidar si su uso es una cuestión de estilo de cada candidato, de una moda acorde con los tiempos, o, más concretamente, obedece a unas necesidades comunicativas (imagen, cortesía, etc.), que vienen condicionadas por las circunstancias históricas, políticas o socioeconómicas. Adoptamos para el estudio los presupuestos de la perspectiva pragmalingüística (cf. Fuentes Rodríguez 2000), y más concretamente los de la Teoría de la Argumentación, iniciada por Anscombre y Ducrot (1994), y los expuestos en Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara (2002). De ahí nuestra consideración de que la argumentativa es una dimensión que planea por cada una de nuestras producciones lingüísticas de forma más o menos marcada, de manera que la aparición de cada uno de nuestros enunciados conlleva un encadenamiento argumentativo a otro enunciado, del cual es conclusión. Evidentemente, existe una suerte de tipos discursivos con finalidad persuasiva, en los que la argumentación está fuertemente marcada. Uno de ellos es el debate parlamentario, al que pertenece el tipo de intervención del que se ocupa este estudio. Se trata de escenificar un discurso, en el que, pretendidamente, se busca la confianza de la cámara, y, para ello, el candidato ha de “convencer” a la instancia adversa (cf. Charaudeau 2009), la oposición, de la conveniencia de ser investido presidente del Gobierno, en nuestro caso, andaluz1. 1. Decimos “pretendidamente” porque esta confianza ya ha sido buscada en una ronda de conversaciones realizadas en los días previos al debate de investidura, en las que las posturas a favor o en contra ya se han dejado claras. En realidad, como ya hemos demostrado en otros trabajos (Alcaide Lara 2014), a quien pretenden persuadir no es a otro que al ciudadano, “deseado” destinatario último de sus palabras: “Hay muchos ciudadanos que nos están oyendo ahora, y que 705 Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos... En este tipo discursivo son fácilmente reconocibles los elementos básicos de la estructura argumentativa: argumentos, conclusión, topos, fuente, base argumentativa y marco argumentativo (cf. Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara 2007: 25 y sigs.). De los dos últimos, junto a la denominada “reserva”, incluida por Lo Cascio (1998) como un componente más de esta, nos ocupamos, como hemos dicho más arriba, en este trabajo. Junto a la fuente2, estos tres componentes han sido valorados habitualmente como elementos “optativos”, que solo aparecen en el discurso cuando así se le hace necesario al hablante. No así los argumentos, la conclusión o el topos, que, a pesar de poder estar implícitos, operan necesariamente en cualquier encadenamiento argumentativo3. A pesar de ello, los tres componentes “optativos” tienen, en nuestra opinión, una función en el discurso, pues su presencia obedece a una necesidad comunicativa del locutor. Y es de esa función de la que pretendemos dar cuenta aquí, al menos en el DI como subtipo discursivo. El corpus, como hemos indicado, está compuesto por los discursos de investidura de los distintos candidatos a la presidencia del gobierno andaluz en la etapa autonómica, que comprende de 1982 a la actualidad (2015). Trece discursos en total, pertenecientes a diez legislaturas y cinco candidatos distintos: Rafael Escudero (1 vez candidato), José Rodríguez de la Borbolla (2 veces candidato), Manuel Chaves (6 veces candidato), José A. Griñán (2 veces candidato) y Susana Díaz (2 veces candidata). Los discursos suelen tener una duración similar que ronda generalmente entre 1 hora y media y 2 horas4. Se trata, pues, de un estudio comparativo que abarca treinta y tres años de historia autonómica. 2. EL MARCO, LA BASE ARGUMENTATIVA Y LA RESERVA EN LOS DI DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA Estos tres componentes, si es que son considerados en los estudios sobre argumentación tradicionales, suelen aparecer como componentes “menores”. lo harán mañana. Y otros muchos, seguro que la mayoría, que ni nos ven ni nos oyen ahora porque están enfrascados en sus tareas cotidianas. Algunos nos han votado y otros, no. A todos nos debemos” (DI, DSPA, 2, X Leg., S. Díaz, 2015, 23). 2. De este componente no nos ocupamos en este trabajo por razones de espacio. 3. Anscombre y Ducrot (1994) afirman que cuando estos no aparecen explícitos en el discurso, han de ser fácilmente recuperables a través del contexto. 4. Hemos manejado para este trabajo los Diarios de Sesiones del Parlamento de Andalucía por razones de comodidad para cita de los ejemplos extraídos. No obstante, los últimos discursos de investidura están disponible en la página web de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía. 706 Esperanza R. Alcaide-Lara El marco argumentativo, fundamental para entender la argumentación, se relaciona con el contexto (situación) en que esta se produce, y llega a funcionar como elemento determinante para considerar un enunciado como un argumento, una conclusión, un comentario, etc. Su importancia ha sido puesta de relieve por van Dijk (1983), Lo Cascio (1998) o Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara (2002), dado que “argumentation is always situated: it always occurs in context” (van Eeemeren y Garssen 2012: XIII). Lo Cascio (1998) lo considera uno de los componentes indisociables en el esquema argumentativo y lo caracteriza de la siguiente manera: El marco, que concierne a las situaciones pragmáticas en las que se desarrolla la argumentación: tema, tipos de interlocutores, introducción, principio y fin, estadios intermedios del proceso argumentativo y de la persuasión, objetivos, condiciones, situaciones sociolingüísticas y culturales, tiempo y espacio, precedentes de la discusión, tipo de texto, etc. (Lo Cascio 1998: 43-44). Cuando el marco argumentativo se hace explícito5, se reformula o aclara, lo que fundamentalmente se quiere alcanzar es que se interprete correctamente el valor argumentativo de lo que se va a decir (cf. Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara 2002: 39-40). En definitiva, se intenta reforzar la función argumentativa de los enunciados proferidos, asegurándose su fuerza persuasiva. En los DI analizados el marco argumentativo suele hacer referencia a la situación socioeconómica, política, etc., en la que se produce la petición de confianza por parte del candidato: qué es lo que se ha hecho bien, qué es lo que está mal, qué es lo que se debe hacer…, todo ello para reforzar sus propuestas de mejora, que sirven de argumentos para concluir que la suya es la mejor candidatura. Por ejemplo: (1) Contamos en Andalucía con un sistema educativo plenamente homologado con el resto de España y con los países de de la Unión Europea. Eso sí –a veces se olvida–, nuestro punto de partida fue muy distinto del de la inmensa mayoría de las regiones españolas. Hace 30 años, en una Andalucía rural, el 12% de la población andaluza era analfabeta, y solo estudiaba una cuarta parte de los jóvenes que estudian actualmente. Y, además, los que lo hacían tenían que compatibilizar libros con trabajo, trabajo agrario fundamentalmente, y no pasaban más de cinco años de media en el colegio frente a los dieciséis actuales. Esa es la historia, que hay que conocerla (…) (DSPA, 2, IX Leg. DI J.A, Griñán, 2012, 8). El marco sigue hablando de la evolución y las necesidades de una educación en pleno progreso en Andalucía, para reforzar las propuestas del 5. Es en este caso cuando podemos hablar realmente del marco argumentativo como componente de la estructura argumentativa en mi opinión. 707 Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos... candidato de convocatoria de oposiciones a profesorado de primaria y medias, y seguir dotando de medios a los centros, etc., para concluir: (2) Así que, si obtengo el respaldo de la Cámara, no habrá otra prioridad en mi Gobierno que pueda competir con la educación, ninguna (DSPA, 2, IX Leg. DI J.A, Griñán, 2012, 8). La estructura suele ser siempre la misma: se hace uso del marco argumentativo siempre con la función de introducir una nueva propuesta y reforzarla de esta manera, demostrando que su aceptación y puesta en funcionamiento son necesarias. De otro lado está la que denominamos base argumentativa (cf. Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara 2002: 46-51). Anscombre y Ducrot (1994: 217) ya establecían en su definición de argumentación la existencia de un componente que servía de garante para autorizar de paso del argumento a la conclusión: el topos6. Nosotros hablamos de topos como el saber común a un grupo que legitima el encadenamiento argumento-conclusión. Pero cuando este se hace explícito, se verbaliza, y se formula bajo estructuras lingüísticas, nos encontramos ante enunciados que funcionan como base argumentativa. Su función es la de reforzar y hacer patente “la existencia de un topos que es válido aun cuando las circunstancias parecen no ser las más favorables (…) y justifican el encadenamiento de argumentativo” (Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara 2002: 49) de unos enunciados concretos y no otros. La aparición de este componente se da porque la situación comunicativa y/o la argumentativa así lo requieren en virtud de asegurar la clara interpretación de los enunciados con fines persuasivos7. Observemos al respecto el siguiente ejemplo: (3) Y, señorías, antes les he hablado de la gran importancia que mi Gobierno va a conceder a la educación. La educación es la base. Es la base sobre la que 6. También hablan de un componente equivalente van Eemeren y Grootendorst (1992), para quienes, desde una perspectiva pragma-dialéctica, el argument scheme representa a los principios pragmáticos que legitiman el paso de la premisa a la opinión o conclusión (cf. van Eemeren y Grootendorst 1992: 158 y ss.): “In evaluating argumentation in which a particular argument scheme is used, one has to check whether the use of this argument scheme is suitable in the communicative context concerned and whether it is applied correctly. The latter means that all relevant critical questions that should be answered for a correct use of the argument scheme can be answered satisfactorily. In this approach, the dialectical rationale for distinguishing between argument schemes is that they come with different critical questions because the premises are in different ways linked to the standpoint” (Van Eemeren et al. 2014: 21). 7. Van Dijk (1983) habla de una estructura similar que denomina refuerzo, aunque, a diferencia de nuestra propuesta, este reforzaría el argumento, y no el propio encadenamiento argumentativo, la propia relación A-C, que queda legitimada por este componente. 708 Esperanza R. Alcaide-Lara se asienta una sociedad, y es la que le da valor: la que hace a la sociedad más abierta, más tolerante y más próspera; la que hace ciudadanas y ciudadanos participativos y responsables, inteligentes y críticos. Y nos referimos a la prosperidad económica, la educación, el conocimiento, es una inversión, es un bien de capital, es un bien de inversión. Porque todos los recursos, todos los que destinemos a la educación nos lo van a devolver multiplicados a la sociedad, todos (DSPA, 43, VIII Leg. D.I. Griñán, 12). En este caso se explicita el topos (o topoi, porque va a ir desarrollando el primero: la educación es la base), e incluso se justifica por medio de la estructura causal introducida por porque, para reforzar y legitimar el paso de los argumentos en donde expondrá la propuesta de una mayor inversión en educación como buenas razones para llegar a la conclusión deben darme la confianza. Por último, la reserva. Es este un componente ciertamente controvertido en los estudios sobre argumentación. Se trata de una categoría periférica en la estructura argumentativa, siendo su posición en esta relativamente libre. Para este autor, tiene la función de indicar que, a partir del mismo dato utilizado para llegar a la opinión sostenida, puede llegarse, en la misma situación, a conclusiones diferentes aplicando reglas generales distintas. Ello es posible gracias a factores que en la situación específica, por ejemplo, anteriormente no se habían tomado en consideración, sino que pueden hacer optar por otro razonamiento y, por tanto, inducir a otra conclusión (Lo Cascio 1998: 143). Este componente suele expresar una opinión que puede llegar a sembrar dudas sobre las razones para llevar a cabo determinados encadenamientos. Por ello se interpreta como informaciones o datos que conducen a conclusiones o tesis hacia las que se está prevenido. Se trata de dudas y reservas sobre la validez u oportunidad de la tesis que ya han sido preanunciadas por el hecho de que la tesis o conclusión se acompañe por un operador modal, es decir, por un calificador (Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara 2002: 35). En trabajos anteriores (Fuentes Rodríguez y Alcaide Lara 2002), expusimos nuestra objeción a que la reserva fuera considerada un componente más de la estructura argumentativa. En nuestra opinión, se trata de una estructura compleja, “un movimiento argumentativo en el que se utilizan posibles contraargumentos u objeciones que se prevén pueden ser puestas en marcha por el interlocutor. Estos se refutan para dar paso a la justificación del hablante” (2002: 35). Se trata de utilizar de forma diafónica incluso, pues el responsable 709 Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos... de ese punto de vista es el propio interlocutor presente en el acto enunciativo (cf. Miche 1995, Perrin 1995, Espuny Monserrat 1996), un argumento u opinión contraria a la, en principio, adoptada por el hablante, pero para reforzar con esta contrargumentación la conclusión propia. Por ejemplo: (4) Somos conscientes de que la crisis afecta a todos los sectores de la actividad económica, y por ello es de absoluta necesidad implicar a través del acuerdo a los empresarios y a los trabajadores, así como la Banca, las Cajas de Ahorros y las Cajas Rurales Andaluzas. Anuncio, pues el llamamiento inmediato que les haremos… (DSPA, 3, I Leg., DI Escuredo, 50). (5) No pretendemos hacer una reforma contra los agricultores; solo puede tener recelo quien no cumpla con el fin social de la propiedad. Convencido por ello de que estamos rindiendo un importante servicio a esta tierra, vamos a profundizar en el trabajo emprendido… (DSPA 2 , II Leg., DI Rodríguez de la Borbolla, 15). (6) Obviamente el modelo energético no se puede hacer en una legislatura, ni lo pretendo. Sería irreal pensar que toda la economía o toda la sociedad puede funcionar en breve plazo de tiempo sin necesidad de recurrir a energías fósiles. Pero es verdad que hemos comenzado ya, desde hace varios años, un camino y que vamos a seguirlo. Nuestra apuesta por el uso de las energías renovables es una apuesta ganadora. Y si hacemos simultáneamente un esfuerzo, sobre todo en I+DF, será todavía mucho más eficiente (DSPA 43, VIII Leg., DI Griñán, 9). Esto tiene un efecto en la imagen proyectada por el político, en este caso: la de una persona que tiene en cuenta la opinión o la creencia de su interlocutor, de tal forma que incluso lo introduce en su discurso, lo toma en consideración, aunque tiene las ideas tan claras, y está en posesión de tan buenas razones para concluir lo que cree firmemente, que estas opiniones contrarias llegan a ser refutadas con facilidad. Por lo tanto, doble función: el convencimiento por cauces lingüísticos (el movimiento contraargumentativo) y el efecto sobre la imagen a través de una estrategia de cortesía (tener en consideración la opinión del otro, ser tolerante aceptándolo), todo ello en aras de la persuasión en su propio beneficio. Se trata pues de una estructura de gran valor en un tipo discursivo como el que ocupa este trabajo. Y eso ha hecho que, a pesar de no ser en puridad un componente como tal del esquema argumentativo, tiene un peso específico en discursos de marcado carácter persuasivo y calado sociopolítico, como es el parlamentario, donde no es usual una contraargumentación basada en la aceptación (al menos simulada) de las palabras de la que se considera instancia adversa, la oposición. Todo lo que sea dar la razón o tomar en cuenta al adversario es, por sí mismo, pernicioso, si no se maneja con total y absoluta confianza en que se va a remontar esa aparente autocontraargumentación. 710 Esperanza R. Alcaide-Lara  2 Serie2 Serie3 Marco 66,7% 2,4 2 BaseArgumentativa 28,3% 4,4 2 Reserva 4,96% 1,8 3 Categoría4 5,0% 2,8 5 40300% 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% 70,0% Marco Base ArgumentaBva Reserva En el siguiente ejemplo podemos ver un movimiento argumentativo en que se combinan los tres componentes aquí estudiados, pues se parte de la base argumentativa, se ofrece el marco, se integra una reserva, y se pasa a un argumento: (7) Señoría, la ordenación del territorio y el urbanismo son piezas claves del desarrollo sostenible [base argumentativa]. A este fin, a lo largo de este año, hemos promovido un amplio conjunto de normas para garantizar un crecimiento urbano ordenado y al servicio de los intereses generales, un modelo de ciudad compacta, coherente con la preservación de nuestra valiosa red de ciudades y el equilibrio territorial, y un urbanismo en el que los equipamientos colectivos, el respeto a los valores ambientales y el acceso igualitario a la vivienda y los servicios sean una prioridad no negociable, y creo que no negociable para todos; normas útiles para crecer mejor, para frenar procesos de deterioro y consumo desaforado y que preocupaban a la ciudadanía. [marco argumentativo] Es cierto que las normas que hemos puesto en marcha han podido generar inquietud en algunos sectores que han conocido o participado en fases de expansión urbanística que tuvieron lugar en otros momentos de vuestro desarrollo [reserva]; pero, justamente porque nosotros tenemos historia, sabemos la importancia que tiene hacer un uso inteligente y racional de los recursos… [argumentos] (DSPA 2, VIII Leg., DI Chaves, 7). En cuanto al uso de estos tres componentes en el corpus que centra este trabajo, es el marco el que presenta un grado mayor de uso, como lo refleja el siguiente gráfico: Gráfico 1. Frecuencia de uso de los tres componentes de la estructura argumentativa en el corpus 711 Sobre el uso de los componentes argumentativos “optativos” en los discursos... La explicación de estos datos la encontraremos si tenemos en cuenta el objetivo que se persigue con su uso. El marco refuerza la propuesta del candidato porque dota al discurso de una situación explicitada en la que encuadrarla: lo que propongo es bueno, lo mejor, porque pasa X, y en esta situación hay que actuar como yo (nosotros) propongo (proponemos). La base argumentativa legitima el paso de un argumento a una conclusión concreta, ofrece el pilar en que apoyarlo. La reserva es un movimiento cuyas repercusiones se sitúan en el plano socio-comunicativo: la imagen proyectada por el candidato8. Se trata en realidad de una actividad de autoimagen. El problema es que se utilizan las palabras o estados de conciencia del adversario, y, en cierta medida, le da la razón. Puede ser un peligro, aunque momentáneo, pues enseguida se contraataca. Así pues, prima la función de refuerzo argumentativo, seguido del soporte, o legitimación, y en último lugar la proyección de una imagen de la que hablaremos más adelante. Observemos el siguiente gráfico: Gráfico 2. Frecuencia de uso de los componentes “optativos” sobre totales En este gráfico se refleja que el uso de los componentes que centran este estudio se incrementa cuanto más difícil es la situación política para el 8. Para el concepto de imagen y autoimagen, y su funcionamiento cf. Hernández Flores (2013). 622 La reserva es un movimiento cuyas repercusiones se sitúan en el plano sociocomunicativo: la imagen proyectada por el candidato8. Se trata en realidad de una actividad de autoimagen. El problema es que se utilizan las palabras o estados de conciencia del adversario, y, en cierta medida, le da la razón. Puede ser un peligro, aunque momentáneo, pues enseguida se contraataca. Así pues, prima la función de refuerzo argumentativo, seguido del soporte, o legitimación, y en último lugar la proyección de una imagen de la que hablaremos más adelante. Observemos el siguiente gráfico: Gráfico 2: Frecuencia de uso de los componentes “optativos” sobre totales En este gráfico se refleja que el uso de los componentes que centran este estudio se incrementa cuanto más difícil es la situación política para el candidato, para la imagen de su partido o la suya propia. Así, el punto máximo de uso sobre el total lo tenemos en la intervención de R. Escuredo (1982), primer presidente autonómico electo. Se trata de poner en marcha la autonomía y, por lo tanto, todos los esfuerzos por conseguir la investidura y la confianza de los ciudadanos es poco en una época en la que se dudaba de la necesidad de un Estado de las Autonomías, y este producía desconfianza en la sociedad. 8 Para el concepto de imagen y autoimagen, y su funcionamiento cf. Hernández Flores (2013). 0,00% 2,00% 4,00% 6,00% 8,00% 10,00% 12,00% 14,00% 718 Esperanza R. Alcaide-Lara REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Alcaide Lara, Esperanza R. 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