La codicia rompe el saco. Comedia famosa
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Num.rpj, > fc* la CODICIA ROMPE EL SACO, v OM EDI A FAMOSA, Xj DE DON PEDRO CALDERON. Hablan en ella las Perfonas figuientes. Dentáis. Berna*de. fu criado. Dc&* Juana de Deña Lemrl ^Donjuán» Den áufnie¡rice. 7dedo, Teodora, criada? (§) JORNADA PRIMERA. (5) Salen Den Luis.yDonjuán, ¡tai. Qué es cito? vos de camino ? fuá. Voy 2Sevilla aembarcarme Ipara las Indias. Lu¡. Sm darme is parte ami ?Iua. Me detennia© fiempre con reíslacion advertida} yaísi, luego ami quietud, yfolsieg© le importa la txecueiuo. ai. Avfisen Madrid tenido alguna pendencia ?Iua. No| diíguíto he tenido yo, perb fin pendencia ha fiio. Ui En qualquier cofa que fea ¿ ya mi vólcnrad íajbeis, yque enmi, Donjuán, tsaei« vs amigo, que os deíca lervir, con íántocuydado, tanta f¿3tan. alealtad, corso deba aia amitad, * ^ae coa vos he proícilaía^ Iua. Defdevueílraedad primera» fi -more os debo canflñar, rgradeccr, yeíliratr voluntad tan verdadera.’ Luí.Pues yo tengo de Lber iacaufa que os ha obligad® airos, pare! cu?dado en que dio me ha de tener." /«¿.Supaeftoqoeíois miamigOj ella obligación cer.fiefio, ypara que lo fepais, os pido, queelti issteato.' En Madrid; vamos al cafo j -porque deciros quic^ fueros mis padres, que yo nací ^ en Midi id, que tengo pleytofs que no vivo acomodado, * i» per cuipade misdeudos? opor sigua accidente, # Ííiá desiros tomdfflg que kbeis, yno pretcaáo ‘'AA * ifl
fcv . t %Ljt COVICIlA malograros la intención, ni delperdiciar ei ticas po. Pero lo que no fabeis, es}que pule el penfamicnto <n vn rayo lleno de almas, en vn prodigio, vneftrem# de hsrmcíura, yde crueldad^ coe tanta parte dei Cielo, qe* defmenti Je en dos Soles¿ fe acredita en vn imperio. Tanto en lo human© divina l que ano fer por el decreto ir f.j Lbre, en 1© mortal, i?© la tnbt-E&ra el tiempo, ypudieran refervaria la admiración, yel dcf;o¿ para copias de herraoíara herínofiísimo diíTiño. La primera perfección le eriginí del acierto deftc viviente prodigio de luzes, yde myftcrios. Defte piélago deaflbmbros^ donde hallaron Jos deícos, para fíuduar, mezclados las olas, ylos incendios. Donde yo apoe© velamen¡ entregados mis alientos, zozobré con la efjterangj en los peligros primeros. Porque efta dcydad rebelde^ eñe Serafín perpetuo, competencia de los Alpes en lo elado, ylo fobervia. En medio de tantas partes, fe govierna tan atenta afu vtil idad, que rempe les antiguos privilegios de amor, fin quede finezas, 1 de atenciones, ydeeítrenaos* fecbhgeea mas que ei difeurf® <de vn fatil conocimiento. Cafarais quife coa ella, tpjúvt ti sZaco, | que es el didatnen primera de obligar ala mugeres en igualdad de fujetos; ydefprccióme per pobre: oqaanto al entendimiento de vn hombre altiva, yfia dicto leafligeneftosdefpreeios! *í Que ay vn genero de ofenfas es los humanos defvelos, que no obligan avengarla* yc-bliganafentimíerto. Sentilo tanto, que hize prepofíto, yjuramento de afanarme en mi codicia^ fatigando mis anhelos, ybolver áver las Indias. 1 Z#r. No me parece, Donjuán} que defde el lazo pt imero de nueftra pura amifiad, os he viíto tan atento ávueftras comodidades: yueftro amor hrzeis pretextó} para ir áenriqueeer ? qué importa el mayor deíprceií de vna avarienta muger, para que vn hombre tan cuerdo) tau vaíeraío, yprudente, feavííTilIeá ios decretos de vna hermofura mortal,’ tan breve, ycadtie© imperio} que al vital foplode vn figlo íeeftrctnece en fus alientos^ Pero ya que aveis tenido en les culpados e{Iremos deftamiferable acción eau tí vo el entendimiento: Yo eftoy reeieB- heredado, ytengo hazienda, yn® quiero que os vais, fia probar la fuerte con mayorpoder que el vueftí*s Aefte repetido afaa añadidles vn mifmo tiempo» coa mejores diligencias, COt
T>n WÓN TZ'DBfi Conhazienda, ycoa acuerdo quitadle al temor de pobre las cobardías del miedo, ÍIyaen mayor deíengaño feráei cíerupulo menos. Que no es pofslble, Donjuán, que avaeftros merecimientos, en el mas torpe iiícGifo les pueda faltar íu premio. Yquanio Ro,en Firvades ay, yea Alemania, vn Imperio, donde cité vuefira codicia dñf¡^zada.en yueftro esfuerzo; foti. No hallo capacidad en vn agradecimiento para obligación tas grande, 1 ymi viage fuípendo, ya vucñrospies, Luí. Edb eó¿ que foy vueftro amigo, ypienío^ que dudará eí benefi io quien haze grandes eftremos,’ Donde eftaBernardo ? foa. Fuera. Lhí. Quicicntes efeudos quieroj que os empiecen aíervir, en tanto que yo prevengo ma yor cantidad. foa. Dtxadme (íi os cania lo que encarezco ) dezir, queíolo aaci parafer efclavo vueftro.' Sale Bernardo. Mucho. Bernardo, has tardador Ber. Es verdad ;pero, feñor, hame dexado vn rigor tan puramente atontado, tan dado, ytan atento al caf®, que no labia ázia que lado tenia la parte del movimiento^ Llevé, feñor, el recado, per vkimadefpedida, de turduelta partida, áaquel bipogrifoelado de tu dama', dama fea de Afticoz Borgoñen, 1 de vn tigre, de v» taburó»} yde vna íierpe cernea. Pues quando cftava efperandd dos ojos enternecidos, feis fufpiros embebidos, yvn hipo de quando en quando} Puefta la vifta en atril, yla frente arremangada, como el que efpera Jangada ala puerta d«l toril; díxo, repulgando eftremos} • con la beca retorcida: tendremos (concftaida de Don Jaan )vn pobre msnosá Conlidere el pió kébor, de que color fe pondría vo hombre, que noes faarpia} yque {irve con amor. Empezéme áeftremeeer, yque fue milagro, es llano, 1 el no levantar la mano, para dexarla caer. Pero repáreme vn poco} yeo recocepenis <ie labios retorcidos, dsxe: Agravios de pobreza ofeodeo peco. Ymi amo en ks acciones, en iafangre, en el f=b:r, enel valor, en e! ser, tiene vn millón de millones} yle pudiera cafar en.ve perfumes de Algalia,’ vn Potentado de Italia, fin tener en que dudar, con primogénita fuyaj yíieíia vuds Litara, antes que defcíiibarcara la conjugal alteluya,. qüe.iodo lo puede Dios} coa Llégasela pudiera, Áz w
CÓVIClJt \OJtfPt ÜL SZXCÓ, Qáeflar cona3Í¿o te allanas? yluego Con la tercera, fi fe murieran las dos. Luí. Tres bijas es menefter, que tuvicíte el Potentado. Ser. N.nea ámi mediocuydado aquello que puede fcr. "Ltii. Duai- Bernardo, lo* brazos} que hombre de tan buen dezir, al Rey pudiera fervir. Ser. Conmigo no ay embarazos de tique tniqucsde damas, que ñme encaxo el fembreroj no tiene vn bolean entero contraun hadar; tes Usinas. Qu,íoy( aunque yo rae alabe ) quantootro pudrere fer, yñi quitar, ni poner, todo lo que Dios fe fabe . Que no perqué íirva avn pobre? 'Luí Advierte, que yahalaíidq tu amo de auerlo fido, yharé que todo le fobre; que ya fiobufear paflage liego álas Indias de vn buelo? Ser. Gracias íean dadas al Cielo, que nos dio tan buen viege. Luí. Ven, ytraerasleá Don Juaa quÍDieatosefcudos. Btr. Qué? quinientos efeudos? fue comparad© áti Roldan, VB3 Franecfa figura; yfiesel dar valentía* también vna mugerfrfa} yvna efpuerta ¿a b^ftira. Jaa Defdcoy reconozco, ydigo (perdone mi fangre aufente) que el mas íeguro pariente es vn verdadero amigo. T**Je, J[ale Doña fvan* de Toledo. Dona Leonor, jTeodor criada. S&a. No hatde ver la luz del día por resquicios, ai ventanas. porque eres tal, prima mía, que be llegado áimaginar de lo blanco éc tu amor, que con el mas inferior del mundo te has de cafar; pues tan cotnpafsiva eres, queíolocou la pobreza fe regala la limpieza de tus necios pareceres,1 Yal menor golpe que da cualquier mendigo ála puerta juzgo tu deídicha cierta, ycomete temo ya, píenlo que es extraordinario modo, Leonor, deavifartc, que Ligas, para llevarte ála Audiencia del Vicario} Levanta amejor altura tu condición deíaftrada, que el verle pobre, ycafada} >cs la mayor defventura, que le puede dar el Cielo ávrsamuger principal. Leo. Tu codicia natural es caufa de tu deívelo; peroeícuchartc, ypaciencia} pues te debo taa fin tafía, por el tenerme en tu cafa, mi defvdo, ymi obedicoeia; Ii<a. FuuTe Donjuán? Le». Ya fe ha ido. Teed. Do camino leviyó.' Leo Elfo es lo que merecí*,1 fiendo pobre, fer querido. lúa. Tu poco de fimpatia. Leo. Donde ay caufa declarada, 1 ay inclinación fundada ca razón: fu corteña, fu defeo de agradar, iu buen ajodo de dezir} fu padecer, yfufrir, £9® Jcon callar. ¿
TE TON TETEp CjLLTttpH, Yaquel reconocimiento ynadie te itze Rada? de fer pobre, tcmerolo de pecare» lo enfadólo,’ yde faltar álo atento, que puede íer, yqo fer en lo que áti ce conviene? 6que tiene, dque rio tiene ? Jua Lo poftrero, no tener. León. Ver cu hermofura gentil,’ yqae puedes rayo árayo crecer las iazes al Mayo, ylas lores del Abril. Que cas cj ¿s foberaoos? en ia Aurora de tu frente,’ defpiertaa continuamente - les penfanaientos humanos? Iua. Ella lifonja enfeñada te quiero, prima, pagar, con folo defengañar epinioa tan mal fundada? Véseftes, que te parecen, que cada veo, Leonor, con inclinación, yamor,’ , para fuyama apetecen, ^ pues no me quieren ámí; loy rica, yellos dif cretos parafiíkvos, yconceptos, que vienen bafcando aquí,' en fala de competencias, jurilüccion abfahíta, no pretenden la tenuta de todas las excelencias que tu has dicho, que efta gente (que ocioía ajeóte fufpira fingiendo afeétos )aípira ámi dote fofameote. Yquieres ver la verdad * tu eres muy bien entendida, yayrefametite prendida, linda caFa, poca edad, juftamente acreditada con gala, ycon bizarría? yeres pebr^prisoa mía. Mira, Leonor, las mugerés? que fácilmente fe cafan por fa delito, no tallan alo largo fus plazeres. Solicitan el vltraje con que eternamente vive»? porque eftas folo reciben mandos ápápilage** Yo me tengo dé cafar *- muy acomodadaaaeQte? ono calarme. h Leen. Quien fíente ’o tan bien, mal hará es errar fus proprias comodidades, íl fu amor nofe conjura. Jha. La voluntad mas fegura fe firma en las igualdades. Parecerque oygo ruido, Teod. Tus pretesdientesferin,' que han hecho aueffcro zaguan plaza-de armas de Cupido. /«(*. Pues diles, con coreefia, que me efeuíen fus enfados.’ Teod. Quieres yérloi defpachados todorjoptos en vn dia ? Iha. Si quiero. Ttod. Pues ponte á § donde puedas efeuehar? Iha. Aqu ipodremos eftár jumas las dos, yefcucharte? Teod. Brava audiencia empieza aorftf Iha. Efte es aquel galan rico, muy culto, ymuyehiqume®,' que con verías me enamora. Que pueda v» chiquito eífcár tan en si, ypueda adquirir animo para falir v de fu cafa áenamorar l Myftsríos fon foberanos? ~- ©le vale la intención de alguna buenaoración? -* :' qus ressráalgs enanos. 4 í
UA CÓTIClJt JflJÜtPE 11 SjLCó} Sale Chico Chic, fuper lumen de lumen, qué refpondid áiai papel ? Tsod. Sots Llámente fiel de tan abundante numen, que enamiora¡cu!ce8odo. Chic. Quien, fino jo, lo alcanzara? Tecd. Pues mi fe ñora dlimara jrr^ ingenio tan venerando, yde efpofo tan galan, -•- yrecogido al arrimo} yj *.= pero, íeñer. tiene vn primo áel Abito de San Juan} :u(, «• ypor averíe criado, Ess Ku-o ?. ti juntos delde que nacieron,' !:: . juraron, yprometieron de tornar vn mamo€fiado. Chic . Luego incaíable lera í Tecd. Como incaíable ?noay €ura¿ que tenga Eílola íegura leis leguas de donde eirá; porque vn hombre, porfiando, la palabra lepidio, dos puñaladas le dió¿ que le dex¿ be puteando-i. Chic. Pi¿ ñsladas ?ojc Tecd. Puñaladas, ytales, que las curarcnj ydes filiólas dexamn, que co fe verán ciliadas. Chi. Cumplael veto prometido. Vaf. Ttod. Que fácilmente fe aLían a! Jua.. Por cite, tendrás mrñasa para vn corte de vertido. El pretendiente ¿efeoi Tccd. Si ledeíeas, paciencia, porqueoy es oía de audiencia^ queesíü roa ver galanteo. Señora, el Atenorado. Lea. Les recados del vellido, que te tengo prometido, fi va también defpachado. . Ttod. Para ledos ha de ayer raenladüra. /#*?. Ay, Leonor ! que cite es vn medio feñor, que lo quiere parecer, yápuro ckfvali miento, mucho denuedo, bucnayre, chñílófo ¿fuer dedonayre, me trae fin entendimiento. Teod. Ycíle no-es rico ? Iua. Lo ha fido, ybu fea dete al quitar, para folortüaurar loíeñor, ylo perdido. Sale ti /i[entreado. r A[c. Quien fue, Leñara Teodera, el defayradoprolíxo, oel validamente fixa? Tiesd. Ay,pobre d« mi íeñora ! Afeñ. Llanto? Teod. Llanto, yllanto tal, quscadaiagryma mk, fin la humedad, íer podría eslabón de vn pedernal. Ay, Aílrologo cruel ! Ajen. Afpor acá AftroJegniros? Tted. Con agüeros infinitos, yeícandalos de tropel, quilo mi ama averiguar, tdada,que fin tendría: yel Aíirologo (en Turquía lo buelva ápronofticar ) levantándole figura, diste, que los defpsíados, ádos. dias ac cafados Irán á1?. iepultura. ’Jfe. Suelen hs tales patrañas adolecer de chutóla?. Tecd. Ha acertado en otras cofas¿ ycitamos todas tamañas} yentre vra, yotra pared, tila día caía, lefior, temblando ccn el temor. A[t. Giiai je Diosá vudlareed* T
r>n 7)<m T’eod. Aúnen duda nobaqucrido Ric. Por raio quedo, en sítelo? -3 efperar la raertandar. Jhx. Bien aya la voluntad cea que te mandé el veftido. /" Teo . El rico. Ih. Si efte procuras que fepa mi voluntad, fin parecer liviandad ,(ya meentiendes) las hechuras^ dpi Sale el kicoique es Den Antonio. y JbV. Yo tengo, Teodora mia, u* dos mi iducados de renta» Jhx. Efte fí, que rae contenta con menos argentería; pues con íola vna razón generoíamente anima, yes finefpada de eígrimi?1r amante de conclufien. ••••• Ric. Yefte diamante. 1 Teod. Quéentrada -s% '> tan de rico l,-W& Ric. Os dediqué :;:p deíde el inflante que fue mi voluntad declarada» Teod. Conmigo no ay que tratar de interés. Ric. Por vida mia» Tío. Señor» Ric. Es toda porfia culpa» Teod. Pues a© porfiar* ymas cón vos, que tenéis vaa Eftrella inclinadora; capitulo, mi feñora, 4 ylo que enella vercis» No parezca chifme uno, que defde el pantoque es vie',, el corazón íe le el», yarroja el aliento frío, ytan elad o, que ignoro? al refpirar, yal tofer, íl es refucilo de moger, oíi es bufido de toro. Ric. Eftraño encarecimiento ! Teod. Tuvo mi padre bacada, yla traygo imagrnaua ;->I para qüaqso digo, yficnto» el campo, ypodré afsiftir Teod. Afsiftir, yconfeguir hallad raas dichoío cfcélo? fin que ayaen efte euydadp se *: quien contradíga, bí arguy*? porque efta colmena tuya, fin aanganosha quedado» Ric. Vérk qóifiersvTVfi» Efta noche pienío que vamos sí Prado, no ay fmo determinado peíputuarfc con el coche,' -o.*, yempezar labateria. ;•.<, Ric. Puntualifsimotíeré, ri1 .!- yfieppre celebraréri. . la dichola íuerceráí?2a* 7eod. Hafe negociado bien f Leo. Ymn bien, cjue fi pediera, grandes mércedcs te hiziera» lúa. Conmigo^Teodora,, ven, quedefiliLetáagaiaafs, é-? muy bien me puedo obligar; yel veftido te feé de dar con pollera, yguardainfante? Teod. Parece que efte veftido, esccn todo fu cmboltorio, ’ fa nta futa del Purgatorio, ypor qoartos ha caldo. Vanfe. yfilen Donfnan.j Bernardo^ Ber. Bae ncriado, ómal crudo, por ia razón, yhfe, pienío que me matare con yneserciro amado» Yaque Dios te depare vn amigo tan leal, tan franco, ytas liberal,’ que teda quanto heredó; yque condeterminada oo- - voluntad, nunca retadla? te ha mudado la caoiiía, como culebra arraftrana* Porqué buelves áenlodarte q que X
ILJt CÓVíCTtA que cciaoca quinóla ayer hizo contigo el defcarte ? Pata queel mondo te note de hombre que fe refolvi» ayrofamnte, ybolvi* folo abefar el azote. No ay taugeres en Madrid, ymugeres celeíbiales, tfltrs nd, yfi de iomortateí, / para cíbi amorofa lid, con tan fuprema hermoíura,' queeftála divinidad brujuleando áeydad fbbre pinta de criatufal ;, Yno vna muger mal quifta, que tiene ea cada opinio» retratado el corazsn ¿e vn Veneciano Eftadiftt* Perlas entr&fiis divinas ¿ de Eq&el purifsuaa Abel, que dio purpura al clavel, yála i©fi oor; yefpinas, que te canfes de canlar al mundo, que en tu locura fer puedes tonro en figura, yfrfibula del lugar. Anoche, echada la pierna fobre vn ifuente del pr^do, Bie ¿ixo vn hombre: Ha criado ds ir muerte fempiternaj yctrodixo. lua Soloadviertc^ que te concede el íervir licencm, psraaávertir, peroiao pifaatrevert' : yhibíaenmi, dexiei fugeto áeue sie incliné confiante, que es confuelo del amante perecer en lo perí &>. Ser. Pues, ftfior, fi hasdeafsiftir (hablando con mas decencia ) ¿eftá fiera pe ftt Itncia, impoísibls de fufrir, aquí íe &c«vba el ei iado. J&JliPÉ W¿ SZ4C&. Sata la Aaga jfule D«a Luíti Lía. Ymi paciencia también. Luí. Huye. Bern Yme cftara muy biea huir de vn endemoniado. Lni Quéos ha hecho? Jha Vnatraycion: dos horas ha, jutiamente, quedefufi ido, yprudente detengo la execucion \ de vna ©olera rabiofa, en qaeaísi me precipito: como fi fuera delito vna pafiion aaíui oía, con menguada autoridad, yfabiendo que rae ofende, me eaipa, yme reprehende, profanando la deydad de vn Angeij ydebe fer criad». ynoconfejeré, que yo bien se lo que quiero,' ylo que debo querer. Yqwandonolofupiera (qa •riego )pues se que ador© vn Cielo, en cuyo decoro ia luzdeí Sol reverbera, coa admiración, yefpaato,' de ver en íu refplaaJor otn lut, que fuperior luzs mas, yalumbra tacto; quien me áa vifto enamorado^ * yrduelto, aunque fcairjjufto mi gufto, aprueb: mi güito. Luí. Como no incurra el c¿ íad© en culpa de deslealtad, donde psligra el honor, fáciles quaí quiera error: yole bolveré,dperad. lúa. Nane* bolvaisape lir, que os Gr va el que yifi fue, 1 porque es voluntad fin fe, & yllegara ápreíumir, fias Vi vis ncixísi»j® de
'&z que os Grva, yclaro «fia fibuelve, que bobera gvenderos íi cuydada. Ittu Servia con afsi&encis, con lealtad, ycon amor. SHa. Es verdad*, pero, feñor, 1recebir otro, ypamefiCia. Luí, Colérico aveis quedado: vamos, os divertiréis. ¡ha- Donde llevarme queréis, fícn io ya .tan tarde ? Luí. A! prado, que podrá ferque veáis alge.qae os scafuele a11u Jha. En todas partes, ami vos falo coníalais. Panfe Jfe te BernAriel Ser. Siáarao, yfin alegría vive ledo, ¿podrás, puñaladas fin compás, ¿©adela maso podía .desligarle^ guarda fucra^ íi le aaaargavsa les dexos^ ae mis pcftrcros canfeias? Pero fea lo que fuere, g-ifnráUla rafpa en el prado ífeípíritu fatigado, yvenga lo que viniere. Qué les eoftava aios Cíeles, íupscfto que eflá eniü mano, qu&ntoen el Empyreo humano jedime nueítres defvelosj formar vna nubeeita, yque lloviera doblones encima de sais callones? Pero fin bulia.Bi grita de mirones, ytefiigos\ porque fi lo tal íe viera, . bravo erx *a)bre me saetera de parientes, yde amigos. Yaun apodaré^ yes llano,' ái fuera verdad )qae avia paas de vnGrande, que desda* ¡¿}¿? 1)0$. 7£&Xó CAL&JzXp^* * que era yo fc pn®óhermano. Bave íueño me ha venido, yme embifte fin parar, como tns ha vifto fosar ^ • la nube, yque eftoy tendido? Bftermefe ,jfalen D. fuan ,y D. LutzQ Lia. Vive Utos, que es íniufribie, que pueda fufrirlo yo. ^ Lfti. Pues avos, qué os importé,1 aunque el lance fea terrible ? Jua. La linterna les cegij porqué han de andar los verg&ntes cortándoles los tirantes aeflfos coches que ay al ? Ltti. Son moles, yavrán creído^ que es gala vna travesura. ¿na . Noay gala {obre locura, con daño ageno. Luí. Tendido . efiá aquí vn hombre. lúa. Sí eíi% muerte ? Luí. Bcr podría fer, yefio es lo que quiero ver* ¿ha. Durmiendo lo imitará: quien eftá aquí? Ser Vnhombre fov, que car.face de balear aquien fetvir, viasa^dar en efie.fitíb en que eftoy. Jua. BuícaisaiTior Ber. Señor Ü* ¿ha. Ami me falta criado. Ber. Por tifio fe vio inventado aquello del heme aquí. ¿ha. Tesáreis fiar gas? Bern. Deque? .. Luí. De que no ftreisíatíroa. Ber. B.fiante fatisf-cioa de mi per lona daréj perc-ms las ha de dar miaras. Luí. Husea fe ha vfado darlas el amo ai criad©? Ser. Empezaréwoslp aviar»
l6. l,_A dOVlCT^A tt al pueblo con efh dicha; co nlos ojos muy ferenes} qae coarto en mi gran deídicha, tuvo tanto que admirar. Lui. Eílraúos modos büícais, para íolo referir lo que os defeo íervir; yad yertid, que osergamis en mucha parce, per Dios, que íolo he llegado ahazer Jo que he llegado 2creer, que hízierais conmigo vos. Sale Bernardo zapateando ,y arrojando lacapa^y elfambrero. Ber. El mayor lance, que han vifto les Moros, ni losChriftianos, nos va viniendo alas raauos, yno sé ce mo refi fto . el placer. lita. Mi ferreruelo me quita ?Ber. Svñor, chilar, ydejarte go ver nar, £1 quieres fiiblr de vnbuelo al msfavorecido. de lo demás olvidado. ydeípues de governado, f< bráslo que m° has debido.’ Lea. La golilla ?Ber. L,s gililla? Defita lagdilla. In. Vienes loco rBer. Loco vengo, cea ei contento que tengo, yno lera maravilla; ydame cambien la eípad3, íi verte dichofo quieres. Tan. Hombre, demor i>, óquien ere?¡ .di me !o que imentas ?Ber. Nada. Luí, Sacale de aquella pena en que le tienes aora. B'a ponien do en vn bufete lo «¡ue leyttita. Ber. Acaía traen aTeodora el cintillo, yJa cadena, Vtengo de ferei Juez dala codicia infernal de vna muger principal; porgue 00 diga otra \\z} yla boqa retorzida: tendremos con cib ida de Don Juan, vn pobre menos; Tienes tres joyas? Lu. Sltcngo^ que para dyrÍ 3S traía aDonjuán, fi las quería. Ber. Lo neceílario prevengo; ten tuíbmbrero en la mano. Luí. Lo mejor de codo fuera, que fefueflá, yque nos diera con la treta del Gitano. lua. Como nos dex ira atados los pies lo temiera del, aunque fab erque es fiel, rae los cien eallegara los. Sale Bernardo con vna toballa al mbrd *< fuente,yjarro deplata. Ber. Acercándole va el coco de la donzeih Teodora. lua. Yyo que he de bazer cora ? Ber. Labai te mu ypoco apoco. Teodora alpaño admirada Teo Ogan con qué gravedad que íceítá Dan Juan laban&o! fi Lie váa olvidando íu mbreza. yfu humildad? la*. Naechas de ver ,que rae ofen& de que me firvas afsi ? Ber. Scrnr, Teo lora eftáalu. Coge la toballa Don Luis ,jtchafeité} muy gran re verenda. Lui. Ya yolo voy entendiendo. Iua Pues, Teodora, paraca? #¡ Tea. Sñor. Iu. D;rae lo q«e qaícrCSi Teod. Pedirte, que ao te alteres. Ber. Por pedir, lo pedirá. Teod. Anoche, quandoea el prads efi 1vanda te til yo, que mi ama me mandí con diferente caydado, que la dieíie avn Cavallero» fpor éj ce la di ati, Pí
cyté i 7)QU PEÜftÓ C,jL7)Él{0tf. cy te fu-plica por mi, que es comedido, ycorté?; coa afeólo verdadero, que adami ia fu demanda yconfeíhndo, que miente quien dize, quees mas valiente que tu, le buelv^s fu randa» Porque de*ás que íera injultamente adquirido, quaiqsier favor recibido, fio güito de q-uien iedáj yquejitaás no fe ve, que prevalezca, feñor, Singana prenda de amor,1 gozada con mala fé: por tu prudencia, ycordara, que ao ay,coa razón dirán, «o el mundo erro Don Juan, fuá. Donjuán? Gentil matadura1 Sale Simar¿9 cen vnaf¿Ivilía ¡y en ella las ¿ssjsy as. Ber. Ellas joyasha traída vn pistero, qae las vess, porque Abe, que defeas dar vna que has prometi ib de Íereciíntos ducados, que fiempre es la pUteria totora de la alegría ce -os recienheredados. Tto. Ay, Añores, que heredó ! ha No fon malos los diara iates* tai. Eílese flan mas brillantes, yeitos «fcogicra yo. ha Sabes dejoyas, Teodora ? peed. Con io poquito que sé, ala mayor me átenme. Jeo. Guárdalas bien, qae fon amos, yfaben batir el cobre. Ber. Es ?ess que efenfa de vil pobre | todos alegorizamos. Fafe. ¿ Teo. No fe les perdis vna gota del psffa juego del prado, yjumos amo, ycriado, \ faben bol ver la pelota. Mis yo que la caula fui de atributos indecentes áei juego, changas corriente! qusfisra facar de gqui. ha . Es ti quiero yo poner > tniesufa: Si tu nacieras hombre, yfiándolo, ce hayieraf inclinad© ávna rnuger, ycfta de ti pretendida, per cierto, ópor error te haviera-dado vnfavor^ fdefpuesdearrepefttida te io bslviera ápedir, tíierasfeletu ? leed. Criada he íi Jo, yya pregustada^ pira falo cecfenr, ijuzgar cae determino, -cea la juftieiaeo iamauo^ queíoy, feñor, vnTríjiccr 0e¡ genero femenino. Si tuviera de mi dama favor, yella fe boiyiera tad© el fuego de hesfera,’ chiípaá chilpa, yllasiaá liaras^ fotocon fin de cobrar que andan validos aera losbqltss. d.ltta. Errare el mis’ ypor cfío !o dirás. Teod. Tu, feñor, enmendarás mis errores. Ber. Dséenbaxio* ha. Di que fe buclva defpues, yque fe las dexs aquí. la vandaquete Me pedido^ a! mil®© favorafijo, £ eiedex.ra chsiiiüfear. ¡na. Pues di qtsc tu fefitesiciáfte’ yqoe yote obedecí. .Fanfil \: *Tto. Todo sarga febre mi, iganda vez doy si traite* ') pero aor&mdtfereute .. ,W Qd
LA CO DICÍA AOJATE SL SACO, Iva. Si para vn dote ic tafia, degradados fon contigo les millones. Teo. Antes no} 1$ el peligro., puts me llama lacondicr -rt de mi ama ai eoníutio fácilmente. fQuee fabien do, que Donjuán todo el plumsgc h« muoaáo, ye ft-i reciénheredado fbre valiente, ygalan: Supu ftuque fiempre es flaca fu codicia en ios ireatos, mudara de penfainientos p, ra bol ver la cflaca. Que cncíh humana cor quifta tu 1mando, no ay .valimiento con ella, fin plusdesrgento, afuer de buen Efiadsft?. Yel llevarme aqui ia paloJ3| la del demonio ha de 1er, que esibifta pata vencer por las tlaqu; zsde! alma. Vafe y(ale Hería juana. Jh. El G-fteral valiente elas murales, ycínicas coronas prevenido, vive afus inclemencias redtzido, por Icsgloriofos premios imperiales: Cibiaííe el mar en liquidos cryftales, dtfputs qfue del Noto en bravecido, yel v;gt 1,cb las ondas fume rgiao, enciende fueiptrar ga es fus fanales. Yyofitmpredel tiempo amenazada, con la fe de evidentes argumentos, yenvivfStx tupiares er.il nada del hombre, del vsgti.yde los viétos, qüé mucho, tn tato mar dtfaaa parada, S| encienda mis ah vos reñí mientes? Salen Deña Leonor .y Teodora. leo Qué¿¡les ?rifasen ti i Tto.\ oohe vifto, yip be tocado, des raiiUn<sha heredado. lúa Quien, Donjuán? Teod. Sñrafi. JLi celaiena cea ía cafa (es bíxa comparación ) yale otro medí» millos. pues con dios ando yo franca, fin eftar eoffiige. Mas tiene de diez criados, ypruebe!©, con que hallé diez gentil* hombres en pie,1 con los fombreros quitados, fi? Bernardo, que tenia hfuentecB que le iabava, yde rodillas eftava. Jua. Baxamentc fe fervia. Teo. Sirvióle al fcñot DonJuaflJ quandoar davande lagartos, yío píele quatro quartos en las prurbas del zaguán. Lee Tiene baxi Ha de plata? Teo. Vna baxdla no mas ? muchas baxillas dirás: bo c$ ;fe ñora, patarata, j tan en plata cense, ybebe¿ que vaa cantimplora avil, que por números dezia: Caí timplorveinte ynueve.' Jfotftobc vifto,y cftosé por dos cjos que cftregava* pf nfando que lo foñavai ya vifhs( de que doy fé) le te.bio la platería des dcellos Je diamante.' Jua. Vquien eít?va delante ? Teo Vn gentil hombre que aviti Jua Duzdixifte, yvBocsya? omientes en lo que dizes, óaora te centrad izcs. Teo Pues cabal la quenta efta» yprobar, feñara, quiero, , | que vai», ydiez es vno hzla cuenta en guaní»®* yes gentilhombre co» ctt Leo. Yqnéeftátan poderol®í Toa. iPucdc coupatr aUtil*0, <
£>g T;QX TE'&ip C^4LT>EnpX. ?> ,siempre clise, que Don Juan con vn hombre, fatisíeeh© ^-r~de que en nada puede errar. /«• Veacaos. Te. Qué ay, mancebito 2^ Ser. Los ricos no refpondémos •s™,., u• era bueno para eípof# Yteagodc recebir mivaala? Tea. filio falca aera: iba añedir la' íeñora, yalindoíems el pedir, eomo vi tanta riqueza lua. Mil hizifte;pero ya queefta hecho, bien cita. Te*. Entrele por la flaqueza: _ el gentil-hombre, vnoen diez, yei lacayo ds la uentc, Gotnocoplasáe repente, fe nos meten ella yez. Leo. Deteneos. Iu. Diies, Tcsdera, que entres. Tea. Efta nieve entiendo, que fe nos va derritiendo con la dicha cantimplora. ^Vafe. 'Leo. Qots© te caniava el dueño, pense yo, que los criados pudieran cauíarte enfados. lua. No fieropre lo zahareño es gala en la bizarría, porque aun el Sol fuele ier diferente al parecer, eaks termines del día. Salea Den Luis,yBernardo cea lafalvi* Ha jlaspya$%)Teodora. Lai. Mil años el Cielo os dé vida, yTalad alas dos. lúa. Guárdeos, gentil-hombre. Dios. Luí.Don Juan mi feñor, que fue, fiendo pobre de opinión (qae las dos, quando queréis, elegís, ydiíponeis eoB acertada elección ) deílasjoyasel palor osembia-a que veáis, folo afin de que digáis quai deltas es la mejor, para perder, óganar jaa spaefta que él ha hecho i¥ amancebito, ni hazémos cuenta de vn vo3, ni de va gri’te, Ymas yo, qus sé desierto, que vn gran Lñor, quepáis» pot Gtiicia, me engendró en la fobrina de va tuerto, que el año que 1c cabía, era Alcalde, yRegidor, Teo. EnGalicit,y gran tenor? gran necefsiáad tenia. Iua. EfteCupidillo fucrt la joya que yo tomara. Ser. Equivoco ?Le». Yojuzgara (fi mi veto fe admitiera) queefta Venus. Iua. Yavr&fiá© por íolo dezir no mas, que fieaapre, Leonor, eftás de parte de lo rendida». Inclinación afligida je dié el Cielo. Leo. Si el la dio* eom© he de eí calarla yo ? Lui. Razón breve, yentendida. Amoraveiseícogsdo, yefie amor osdáDon Juan, porque íe díga* fl ue os dan lo que nunca aveis tenido» Yguardándoos el decero, es ¿uíbis firme amante, la firmeza del diamante, con la pureza del ero. • Coa intento de probar, que es tanto fu amor fiel, que quedándole con él» ^ también os le puede dar. Ua. Solved, e-fpérad. Luí Señora, Qyo he nacido fujeto, ^ yes de mí dueño el precepto, poco fabe quien ignora, U
tó LA GOVÍCLfA HPJMPÉ EL sf4CW; que no es fuerg ,,arinque me peís. deque le meca el veíh'dá lúa. Lg>ya aveisde boivcr Luí. Muid reamóla traer, pero coque la bol vir (le. Demás de que fuera error, poco atento alos repares, venir, ícñorfá obligaros, yde xa ros fía amor. laa. Pues tila aveis de llevará Luí. Son dos joyas vinculadas avea cafa, yapartadas os daraoqug pieytcar. Ypata que el Donesquadre£ y:1Cupido en nuevo tftado no quede dsleoníblado, fe ¡riela con él fu madr Lio. Éípers tu. fuá. Aytal lifonja? en vn papel bolvtrá, fí es cochero.. Fafei £¡m. Ello iera qj'ndo yo me meta Monja.1 Leo. Dime, Bernardo, quienes* po ru vida, efte criado? Br„ Va fegundo dcfgraciade 1 pr oio-hermano de vg Marqués Leo. Vfirve? Ber. Señora, no: hafe arrimado atni amo por el chiflo, yel redamo de !a hacienda que hercio;. Yde puro agradecido deque pusdea boga llena, hlafonar en tnefaagena, ha dado en fer comeiido tanto, que es el Don Luis {qaeafii ie Ilsma )vn eíalaye¿, que parada eíTe, yclavo, caí! no ralea yn iris. Si e^tíapor ia mañanita 1 yque duerme, repara íl tiene aioíca en la cara, Jhn hablar fe la quita, bolyiendoa íalirfe fuera de puntiilasj advertido la firrsilia camarera: yal ve ib irfe buelve aentrárj contándole de contado tode aquello que ha pafíado los rincones del Lugar. Siendo vna oración partida quanto díze, yquanto fíente^ yefío todo fols tríeme per vna pebre comida, fiendo, como ves, galan,’ yde tan syrofotíTe. Leo. Muriéndome eftoy por dallé cita jo yade Don Juao, ydi que io digo yo. Vafe',. Ber. Al rio quieren bolver ip] 1smsnes defta nsager el agua que del íaJió. Diréque te vea ?Vafe. dilequeiae venga ávér: del fuego, qué he de traer ? SaleTeodora con manto. Teod. Ella paila, ypor aqui: adoodeeft ámi feñora? Leo. \afale: qué es lo que tienes^ que tan demudada vienes ? * Sale Doña Juana. Iua. Vienes de fuer?, Teodora? Teod. Tras vaa culpa (ay de mí L fiel f»l ir ha fi Jo cnor ) Yen§° áremediar tu honor: otra veza Donjuán fu y, aun ]u eei falirmeíimitasj que at rico, como 1c febre, fi -‘03pre tiene del que es pobf§; aupli cadas las vifíras; y£i faiir, vi que llegaba Don Antonio demudado,1 , con el roítro perfilado de coleras que llevaba: yíegun medica entender! apedir la vaadacntr*. ~ai*prima !aqui íc perdió Ltí. S¡j
®£'DON TBD\0 todo mi honor, ymi ier. Yarai quietad, yioísiego le isuporta el ii: figucms, que ai principio apagaré eon facilidad el fuego, yfile dexe encender. Ja voraz, yardiente llama* incendios dará ami fama. %C8. Apruebo tu parecer, prima, ,yfiguiendete voyi Tea. Por dallarme del daño, msripofa del engaño, luzes bebo, ytornes doy." Vafe,j[alen D. ]uantyD. Antonhl Iha, Aquí podremos hablar fimcuydado, ni íbfpecha de que nos puedan oír. ’jint. ©onde vos quiñereisfea. aeftamos lelos, dezid. Ant. Señor ©os Juan ,quando lífgaa las perfooas como yo áreferir fus efenfas, príaiero las certifican; porque fuera inadvertenciadefperdiciar fumazon con lo inútil de las quexas.1 - Si bien halla aquí no pienfo que ay pipa de parte vueflrá! fi permitís que vn engsñe,, que padezco, no lotea. La criada de vna dama (que ya irnsgir© quedella¡ lo íabsís )©s üia vna vanea por premio de vna pendencia*, que fue de vuctliO valar ju íltfsiaia recorn penfa, confieílo, fi la intención tan dife rente nofsera; porque ami tne la embicava¡, que aunque tcenes digno feaaí aqai no argumento yo la dicha dei merecerla, iucpqr miateacioj naiíej. C^LD'EBpN. cu efperanga, ymi sísíílenciá¡; áfuípiros. yadefeos la grangearon mis penas. Yalíi, hamild’fsimamenté os fuplico, que merezca gozar, fío eíiorvo vueftroa día venturofa prenda. Ifia. Difgoftado penfareis¿ que me tiene la altiveza de vueítro heroico ardimiento^ yno loeftoy, pues me enfeáa eipirim tan bizarro la juila correfpondeaeia," que íe debe álos favores, que los amantes grangea-n^ ypor imágenes vivas acá en mi formada idéa me infunden vueílras razeaef las tuifmas que yo dixera,, fi vos tuvierais la vandar fu pue&o que nos alienta ©a derecho, íi de dos fe forma vna competencia! La dama que la embibi tan fuyo are conlidera, que pude en la acción dei íerlojj adquirirla, ymerecerla.. YGpara graduarme la antelación de mis penas! medájuridicanientc mas tiempo, ymas afsi Senda! yen nucítros descorazones* milita vna ce ufa mcfma, vna ley, yvna efperanga! para lograr ella empreña,' yella la dio agradecida, con que fe arguye, ófe pruefetj qué pudo en ves la perfona, «isa que en mi la diligencia I Jurídicamente es rata; pero porque no fe entienda; que adquiero praprio dereela
L.yi CODICIlA RÓJ-fPE S^tCÓ, las califas que facilitan con maMStleandalolas. oiijüiiicia, ymi defería, renuncio, con el derecho que tengo para tenerla, Arrójala. yquédala vanda libre, fin humana dependencia, para queaquel que tuviere mayo# valor, la poflea. Sacad la valiente efpada Qje el engaño fuera engaño en vna voluntad folaj yen dos, el pieyto que haze mi reputación dude fa. Yquando riñáis, callando la cau ía, que es lo que os toca, voeftio peligro, ymi pena harán mi culpa notoria. leo. Obraron los dos millones. Sacad ¡a vanente eipaua. farh_, na,. arro:a Jim. Temo qha de aver qaien venga £« \J aimpedirnos la ocaílon. elCupidadc diamante. /«¿.Noavrá, cerrando efta puerta, aDon Antonio. Salen Dona Leonor ,Doña juana ,Don Ant. Señora, X#¿r, Teodora yBernardo, lúa. Si avrá, que citamos aquí ai ihonor, yyo, ynos importa eftorvar las demaGas de pretensiones tan locas. Ber. Qoéesefto, feñor? Luí. Quécsefío? Iha. Q>é preguntáis, (i es informa mi vanda, arrojada al íuelo, con poftrada ceremonia ? Sin duda os partía el campo, como Afueran lifcnjas para mi Icsdefaciertos de vea psfsion amorofas. Los recatos del amante fon ios que hazen mas gloriofa la opinión del entendido, yla intención del que ignora. Que no es mérito q<ie añade pundonor, h&zer notoria la inclinación de quien ama, íi con recato fe arroja. Si no es que queréis que fea la noticia muda, yforda de la intención que os incita^ yde la fe que os provoca. La vanda tuvo Don Juan, yr,o es el que mas me cnoj3, fino el que quiere cobrarla que era eftimacion mirad. lúa. Era contra raí, yno importa. Iha. Lo que me dieron defiendo. lúa. Aunque baziais lo que os toca, defpofleidcs quedáis los dos avn tiempo, y£aora quificreis coblarla arayos de vueftras manos fundas, vueftraamifiad folíate, coa llevarme lo que es íohra¿ perqué el ev itar la caufa, es lo que mases conforma. jint. Pcrdezirosmi intención os voy figaiendo, feñora. lúa. Yyo también. Ber. No la figas, que tuya ferá la gloria. Iua.Y en qaé lo tundas ? Ber. S:ñor, en que nacitf codiciofa, ylo recienheredado fe le pego ala memoria. Luí. Bien dize, no Lfigais, pues con las palabras todas os moftre íu inclinación, ypíenlo que fe enamora. t lúa. Pues por erra parte vamos, fi os parece que me importa el padecer con el alma
<Dl VON TRV\0 ©is repetidas congoxas. JORNADA TERCERA. Salen Den Juan ,j Don Luis» lui. Tras de no (a aver feguido, oy osaveis de poner macho mas galan que ayer, mas vift¡. lo, ymas luzido. Ar ieríe ha de defear, fi es verdad, que en fu cuyéado primogénito os ha dado lafédd primer lugar. Yfi queréis eonfeguir el ct edito del poder, en ti rii ígodel fentir. Que fi ya es la voluntad de Doña Juana falló el concepto que engendra en vueftra proíperidad; En efta naturaleza de las afeótos, Don J<3an¿ nula coni'equeneia haran íu amor, yvueftra pobreza. 1 laa. Con tei mino limitido me afligió la dcfventura de vna impaciente locura, yvn amor defatmado. Yaísi, me puede obligar con tan dcfigual poder, ai principia arefolver, yaoraaconfiderar. Lui. Luego eftais arrepentida en vucíiro amante cuy dado ? lúa. Cierta ocafion me ha templado en el amor que he tenido. Luí Yquien osle ha dado ?Iu Vos. Lui. Caufi yo. que o* pueda Uazer etiorvo, para tener el cnifífloaíiaor? Iha. Si, por Dios. CLhiq (oís la principa^ /* v'^LVEHOÑ. por quien yo, Don Luis, reípiro, osjuzg®. os atiendo, os miro con afeéto natural. Ycoma ettais defde ayer tan melancólico, ytrifte,‘ prelu mo, que en mi eonfíftc lo que os puede entriftecer* Lui. Na os diera fatisfaciea en culpa tan mal fundada, fi ya no viera inclinada de fácil mi condición. Qacel hombre que fe arrepiente de ibiso que hizo primevo álü amigo verdadero, es mudable civilmente. Yporque no prefumáis, que os limita mi intención^ Don Juan, lajurifáicion, en el poder que gozáis. Efte movimiento ciado, conquien mi efpiritu informa* de mi trifteza es la forma de vn amor determinado. Cu 70 reciente embrión, por los términos del alma,’ trae mis featidosen calma, con fu primera imprefsie** Ycoma es naturaleza del querer al defear, ytemo, vino aparar en mis ojos mi trifteza. Iua. Yquien os ha condenado al fuego de tanta llama f Lui. L;prima de vueftra dama, que es tan prima en mi cuydadd* que áfaltarle ánai defvelo de vueftra fé la luz pura, conociera en fa hermoíar* las perfecciones dei Cielo, Yqaando no difeur riera cea admiración profunda} por efta caufa fegunda IUA,*
24 4>f C0V1CI\J Ala deídicha de pobre mebolveré, que feria efpcde de tyrarn'a, que os falte, yque ámi me fobre.’ r Lui En efibeftais engañado, que los dos. con dif rente defignio aviemos de obrarj ves aveis de anamorar de rico, yyo pobremente. Porque en diferente esfera ¡ pedamos reconocer, quien ha llegado át: ar ventura mas verdadera. Que claro effa, que en raso& fundado. Sendo admitido, fab éyo, queíoy querido con mayor ítisfacisn: Queslemante pnQerofo^ en fu mas íehzeítado, puede íer lifongeado, qu?9do pierda que es dichofo* Yen nada putoe dudar ei pobre,- pues no a,indicie de íiíoEja,DÍ artificio, con el que no puede dar. Sale Bernardo. 'íer. Adonde venüti. papel ? /na. Vents con otra ir. vención ? Jicr. Qusndo vii nrc ce empeños, de trafago, yde tropel. Jas dichas extraordinarias, qualqtóicr hombre baotizado3 ' en la pKzadel cuyttedo, puede poner luminarias# Pop Ja tal calle peñé, yla laso Doña juana, cctcava eü la ventana, y/nmecho perfil paré, como tan marrajo íoy, Cd cuerpo indeterminado^ como hombre quccftá parado^ f' brefi voyc©no voy. Entreme alodefiiyrado, twt'í ,li- (^í/vttO~!rl- %pjrfpÉ 1Ls^ícü; como el que pienfa pedir? óya ha pedido, yle han dado? Diíeátuamo, me dixo, que defpeúi aDon Antonia pocclj porquccl deraoni® no puede fer tan proiixo. Ypues el es tan valiente, quereduzia el favor de miranda afu valor; yambien rcfuelcamente Jeembiarécon Teodora Ja van Í3, que ya tenia; pero yoconalcgtia de confu non pecadora,’ que parece, yno parece,’ la rticondi mefurada: -* K¡ngun Católico honrado? que íu quietud apetece, puede tn M¡drid heredar, que de favores, plateros, ítires, ycaEmenteros, no ha de poderte elpulpar» Yrtfpondio alborctaáa; plareros? ypíenlo yo, que el ama le 1c torzió ázia la parte enconada. Porque ca entrando contclofi vna rficion detenida, pf ytcada, yrefiftida, en cala eféán los dtívelc-s. Ltti. Ydizes, común de dos, liemprc para mi ferán las venterasde Don Juan. Btr. Para ti ay también, por Dioíj pues la prims cuydadofa átolas ose ha preguntado dos vtzes, fi eres cafado, qa:es de !a pausara cofa qasíe inform ivr>a djuzelít en teniendo volunta porque aquí fu caftidaj UbXids hquer !¡a. «i ca otríf gofa coatí üc
®I ’TtdÑ Eias él faner Que te adoraj TC^ALTjEZ *T yes, que quiere darte asía lajoyaquetu ledifte. Z»i. Pues cien eícudos veta? en las tuyas, Mír». Cienefcudos? Perdonen aquí foseados par cocíeaaot€ no usas, que no me han de encarecer Ja dadiva, Dete el Cicla Ibre cien años de abuelo^ btent» de mercader. St*a. Yo, Bernardo? $c?n‘ Ati te abona Jo cnc-gido, yno repise®# que eres ayuda de neo, cnr> afsifttncia capona. Otros ciento te daré j¡,. por Don Juan. . Ser». Donjuán, vtu f.is dos cartas del Pir@ en duplicado, yíeré tan cíela vo de los dos* que ande, fin gruñir en nada# Jadcfavitüd mareada. %>ni. Guárdete, Bernardo, Dios por nueva tan vemurofa, que fi en premia de mi amor Eie ofrece Doña Leonor, en voluntad generofa, Ja poítrera fe de vn fi, peufando que pobre foy¡ Jo que no pienfa le doy, con darle quanto ay en mi» Ser. Entrambos podéis aora gozar de dos ocafioncs, quedándome yo de nones,1 PrLr tan pobre Teodora,,1 >Que atener algún caudal, Psenfo que la enmaridara, que tiene al vio la cara, ^¿roaqui viene la cals Se*te isudor«¡con vditdiíi icoi. Quasdo viene vaa muge* adar, p-íenío. ycorrrazoo, quehíik en cad¿ desloa vna cafa de placer. Que como tanto recrean jos avor symercedes, haíh las animas paredes parece qaeíe menean, Ysísi ,vengo ata prefescis con grande íatisfacicn, sque me dé» etf ecígo, antes que pedirte audiencia; Mi feñora D-áa juana. Ja mifais vseda te embia, quete d;ó por cu1pa mia, s san efhmarion temprana* Porque vean fu-favor otros muchos que ha {abida que apretender han vesido ventura tas íaperior. Sem. La culpa be tenido yoj yec ay para que mirar, qaeya lo qtiiís callar, -y el demonio me engsñL lu Qyé fieoapre meefté Don Luis, eftetraydor de Bernardo ! JLtiis. Ya,feñor, Jo que me mandas entiendo; refe. Jftx. Si mi amante corazón. Ser. Alerta al encarecer, que lo has de echar aperder Con IstHücha efnmactOR. ífta. Pudiera dezir Teodora Jo que fíente, no sé efe, J© quedjxcra, ni sé Jo que ye refponda aora. 1 Efts vanda que sneembi» Ja efti maré, claro efiá, porferde muger. que, .ya
21 L;ACODICIA I{OJjTS EL S^ÍCÓ3 lúa. Qíjc !e agradezcáis os pido, pues íois dueño de osi pecho, iamerced que nos ha hecho. Be™. Aquí rebentócl tronido. Iua Hablar quificra, yno acierto.' 7eod. Jesvs, qual cftá mi ama ! '¿ter, Es novia de Guadarrama, yelefe al pallar el puerto. Yporque el fuego fs apague, prefumo, que íe ha cafado con pregón de ajusticiado, quien tal haze, qaetal pague.' Jua. Eira ha (ido gran maldatíj af'. pero, ccrazon, paciencia, porque hagamos con prudencia virtud lanccefsidad. £onla hazigüda que yo tengo podremos vivir lus des.' Iha. Mi! añ )s es guarde Dios,' que afer vueftro e(clavo vengo Luí. Siempre Don Juan ha de ícr de íbí hazienda. yvoluntad - dueño abfoluto» Leen. Ltákad bien digna de agradecer.’ lúa Contenta cítaras, que íac? de aqui pelaren, yenojes. Leen Prima raía de mis ojos, 'acodicia rompe el íaco. Te». Yel perdón, yaplauío aora pide fu Autor. Bern. Vole aguardo, dando fincóme vn B:rnardo¿ calándome con Teodora. FIN. Con licencia: En Sevilla, ñor FRANCISCA DE LEEFüAEL, en la Cafa del Correo Viejo, •