Relación La calabaza y el vino
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Sitencio, atencion, soniche, atendite Camaradas, | , que voy á contar un caso, que es lo mismo que esta casa, que me sucedió á mi mismo 2n la Ciudad de Granada, gero para que lo cuente han de estar manicruzadas, Mh silencio y atencion, ¿menear las pestañas, toser, sín escupir, sin golpetear la caja, -'souarse las narices, - to hay que pelar la paba, eS me yolyeré á sentar, quedarán con la gana e saber lo que pasó, le es una cosa estremada; lua tarde, la otra tarde, ho antes de ayer, no, mañana, esta tarde, mo, ayer tarde, RELACION O “LA CALABAZA Y EL VINO. si sería esta mañana? al fin del mes, ó al principio, que no es árquiler de casa, que es preciso despedirla cuando media, 6 cuando acaba; un Domingo por la tarde, no, el primer dia de Pascua, que está despues de Cuaresma, yo me salí de mi casa ¡ con el intento tan «solo de ir á pasear la capa, ad muy estirado de medias, echando piernas y plantas, sacando el pie á la francesa como maestro de danza, el corbatin apretado, la bolsa sin una blanca, y mi espada puesta acatus, que parecía un Carranza, comiéndome con los ojos las rejas y las ventanas, ..
pues de puro enamoradó me van ya saliendo canas; muchos compañeros Lengo, y algunos aqui en la sala hácia mi mano derecha, hácia la izquierda no faltan, por delante algunos veo, por detrás no digo nada; pero volvamos al caso, que es una Cosa que espanta; o sali, Señores, hecho va Bachillero Trapaza, vo Catalan Serrallonga, un Picarillo en España, un Capitan Belisario, mna Ines Cuello de Garza, un Mágico de Salerno, una Dama Capitana, un Médicis de Florencta, una Sirena en Tinacria, un Perro del Hortelano, un Aspid de Cleopatra, un Don Cuello, un Don Quijote, un Señor Majo, que maja de estas de majar esparto para todos cuantos andan hechos unos pisaverdes, solo derramando babas: qué Carraca! qué Presidio! Por lo. menos seis campañas” fueran af servir al Rey en"los pavios de España, donde el pan de municion la sangre les refrescara, y ajormándoles los huesos, al trabajo se aplicaran eñ continua centinela, y manejo de las armas: no hablo eon los Caballeros, que estos Señores se salvan, - yo me salí de mi casa, basta que los dos guedam «Del estomago á la frente. si guardan la Ley de Dios, y despues mueren en gracia: esto habla con Juan pobre, que es el que todo lo paga. Pero volvamos al caso, que es una cosa estremada lo que voy á referir: Yo me sali de mi casa, con esta van tres: salidas, sin decir lo que.me pasa, ni haberlo ustedes sabido; qué es esto? otra salida? si será este el entre y salga! y encaminé mi paseo 4 la huerta de la Alhambra. Embosquéme en el sotillo, tendí en el prado la capa, hinqué la rodilla en tierra, la homanidad acomodada; y porque tenia hambre, desembocé una: pitanza que traia prevenida, cocida y salpimentada, un panecillo muy blanco, a vino en una Calabaza, dos ó tres rajas de queso, que abren de comer las ga una azúambre de Moisac, : que Margarita le llaman, con que estuve entretenido meneando las quijadas, haciéndome la razon con razon mi calabaza, como Dios quiere las almi ella calabaza pura, yo pura calabaza. me subian y. bajaban:
unos humos, que en los. ojos me ponian telarañas; mas viendo que no estoy bueno, antes que el mal me apretara, determiné levantarme para volverme á mi casa, y recogiendo fragmentos de la espresada vianda, aj natural movimiento de ir á sacudir la capa, senti en un ramo ruido, volví al ruido la cara, y vi, yo no sé que vi, porque yo no vide nada; ¿pero aunque yo nada vi, ello en fin se meneaba. MParéme, y dije: Jesus hen este lance me valga! ¿Qué será? qué no serál ello en fin se meneaba.: Si será algun pajarillo, que andará haciendo la cama? erá algun Elefante lado en estas montañas? será acaso algun rano andará tras de la rana? esta la angosta, Fo será la ancha? bo será el cancón? h fin se meneaba. biendo que estoy perdido, me al brazo la capa, onjuro diciendo: rte de la Tarasca, siete Gigantones, Miablos y Jas Beatas, icuadra de los Armados sale en Semana Santa, ' e cunque, que me digas res cuerpo, ú si eres alma, . ó eres la contra-ronda que siempre á deshoras anda; - y aunque dije todo esto, ello en fin se meneaba. . Tres veces ay! pronuncié, y todo con prisa tanta, que ya la paparrasolla entendí que me tragaba; y el diablo del avechucho con los ojos como tazas, . y la cola de cometa, y las manos de navajas, enseñándome los dientes, entendí que me tragaba, porque era animal tan fiero, que aunque yo no vide nada, puedo asegurar á ustedes, que ello en fin se meneaba. Cuando á Dios, y enhorabuena, y mucho de enhoramala, veo (Ay Dios qué disparate!) que el diablo de la alimaña era (quién tal ha pensado!) era (quién lo imaginara!) - era (vergúenza es decirlo!) era (locura estremada!) era (el demonio es el miedo!) era (qué grande desgracia!) era (qué se yo lo que era') ello en fin se meneaba. El Sol ya se iba poniendo, la Luna poco alumbraba, los árboles hacian sombras, las sombras eran fantasmas, con las narices olia, con el paladar gustaba, - en las manos tenía el tacto, | y con los ojos miraba, con los oidos oía sin saberlo que escuchaba, A
del hombro cuelgan los brazos, de la cintura las nalgas; | toda la color del rostro se quedó como se estaba, y con esta inmutacion _€llo en fin se meneaba. Si me estoy quieto, limones, sí me meneo, paranjas, $1 quiero correr, tomates, si no corro, calabazas: primero dije: á qué oreja? y despues dije: caramba; * y aunque dije todo esto, ello en fin se meneaba. Mas viendo que estoy perdido, y que nada aprovechaba, le dije á mi cuerpezuelo: cuál es la mejor hazaña! Me dijo: saber correr, si no se encuentra ventaja. Cobro valor, suelto el miedo, átome muy bien las bragas, imboco el orate fratres, y laz potencias del alma; - *' FIN. Sevilla, Imprenta de la Viuda de Caro, calle de núm. 11 nuevo, donde se hallará gran surtido de HS Romances, Relaciones, Estampas de 4 - ¡medio pliego y Novenas, si mi historia les agrada, " hablando fuera de chanza, ad y. aunque hice todo esto, ello en fin se meneaba. Echéme á correr cual gamo, hasta llegar á mi casa, encontré la puerta abierta; con el susto que llevaba, hasta la casa tambien pensé que se meneaba: me metí entre dos colchones, me tapé muy bien la cara, dormí como un descosido, desperté por la mañana, - almorcé fuera de susto, comí con muy buena gana, y me vine á esta funcion solo con la confianza de que me digan ustedes, qué seria aquella cosa, que tanto se meneaba? Pues segun he discurrido, digo, que sería el vino, que lleyé en la calabaza. |