Vida y muerte de la Constitución : poema histórico que contiene la vida, y muerte de una niña adulterina de infame nacimiento, salida á luz en Cádiz año de 1812, no bautizada por la iglesia, y no obstante confirmada militarmente en la Isla de León,
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t. 15H$V VIDA TMUERTE DE LA CONSTITUCION. POEMA HISTÓRICO QUE CONTIENE LA VIDA TMUERTE de una niña adulterina de infáme Nacimiento ,salida áluz en Cádiz año de 1812, no bautizada por la Iglesia ,yno obstante confirmada militarmente en la Isla de León ihija de lospadres mas viles yexecrables íde todo el mundo . :n :t. ii.iv,• .m?-V Yo doña Constitución niña bonita en estremo, hija de padres honrados, Quiroga, Baños yRiego, salí áluz hace tres años en el Gaditano suelo p con humos de Emperatriz yReina de mil Imperios. Me prometían mis padres (otros dirán si cumplieron alguna vez sus promesas ) que sería el embeleso, el encanto yel hechizo de las almas ylos cuerpos, sii} que hubiese ni una aldea, lugar, villa, dudad, pueblo en el mundo conocido, que* no besase mi cetro, me rindiese vasaliage con sumisión yrespeto. Me aseguraron también (vaya otra torre de viento semejante ála primera ) que sujetarían luego hasta poner ámis plantas los serviles, que quisieron al tiempo que yo naciese matarme en el nacedero. Efectivamente en marzo año de mil ochocientos yveinte, salí de Cádiz con un aparato fiero, llevando en mi compañía gente armada, yen dinero inumerables millones todo hurtado por supuesto. Aluego de la salida emprendimos un paseo hácia la Corte de España, pensando que por los pueblos del tránsito nos harían el mas cumplido festejo con vivas yaclamaciones, aplausos ypalmoteos. Mis padres asi pensaban; pero yo noté bien presto que los mas nos recibían con misterioso silencio, con frialdad, ycon desden, yaun advertí algún desprecio. Mis padres nada veían, sin duda que estaban ciegos; mas yo aunque niña observaba lo qUe no. observaban ellos ; yaunque les manifesté mi observación, respondieron: no hagas casó niña hermosa, porque esos son unos necios, son servilones ytontos, todo eso no importa un bledo ; tú dominarás átodos cuando conozcan cuan bello* v*+ cuan feliz es tu sistema, cuan amable yplacentero. Si al presente no te aman, ni te hacen aquel obsequio que tu belleza merece, no tengas ningún recelo ; es porque no te conocen 5 pero nosotros haremos que todos sepan quien eres, que te busquen con anhelo, que te conozcan yamen yte ensalzen hasta el cielo; ycuando ellos no lo digan, nosotros lo gritaremos. Buscaremos hombres viles, los cuales por el dinero harán ydirán de tí cuanto nosotros mandemos.
Gritarán qufc éreé divini que eres la lira de Orfeo, que tienes tal atractivo '^ ytai poder, que no hay resto humano que te resista ; que hasta los montes ycerros se arrancarían de cuajo yacudirían contentos áprestarte el homenagfc > que te deben de derecho. ; Apesar de estas promesas siempre he vivido con miedo sin conocer lo que es paz; yaun en mis dias primeros hubo enemigos ocultos que con temerario empeño querían hacerme fea, linos tirándome cieno, otros una cosa mala que huele peor que el incienso; yaun hubo quien ábalazos quiso quitarme del medio. Es verdad que hubo también charlatanes vocingleros que gritaban viva, viva:::: pero estos son los primeros enemigos de mis glorias, pues de esta suerte atrageron sobre mí un odio mortal que no se borra tan presto; ycada vez que escuchaba un muera del lado opuesto, ’> j me atormentaba mil veces mas que los vivas de aquellos, porque esto era ála verdad un presagio el mas funesto de que no estaban por mi ni me querían los pueblos. Sin embargo en los papeles decían los gaceteros, Diaristas, yUniversales (todos grandes embusteros ) que yo era la idolatrada yamada del orbe entero, que el Monarca no salía ni un paso de mi sendero que estaba unido conmigo con los lazos mas estrechos mirándose siempre eh tni ” como en un, hermoso espejo/ Aseguraron también í (en qué papel no me acuerdo ) que todos apetecían * unirse *en dulce himeneo conmigo, ydarme la mano para el enlace mas tierno, añadiendo que cifraban los Reyes su dicha en esto. El título del papel era (poco mas ómenos ) la novia de muchos novios: queriendo decir con esto que :no solamente España, sino también otros reinos querían constitución:::: ¡qué embuste mas manifiesto ! Engañada de esta suerte de España me condujeron al reino de Portugal, casándome con un viejo áquien si yo amaba poco* él me amaba mucho menos, yeso que yo era una niña ycon un dote, que creo pasó de treinta millones, aunque los casamenteros por descuido llevarían algunos entre los dedos; sin embargo supongamos que entregaron por completo, porque son escrupulosos como alma de mesonero* Desde el principio mi Rey no quedó muy satisfecho, ni me mostraba cariño, sino el mayor desafecto: sin duda el ser yo tan niña yhermosa ,produjo zelos. Ello es que jamas al Rey le he visto el rostro risueño; siempre lo hallo tan adusto ytan frió corno un yelo; •tenemos mil peloteras, yaun amenazas yretos, él que me ha de echar de casa, yyo que he de quedar dentro
de modo que novio ynovia estamos siempre riñendo yalgún dia me pondrá ápalos como un centeno: 2qué baria pues, si yo fuera vieja ,fea ,ysin dinero ? Deseosos de mi bien desde allí me condujeron áNápoles, con el fin de entrar en otro concierto con el Rey, de quien decían que* esperaba por momentos mi llegada para darme miles de abrasos ybesos. -Yaun se dijo por entonces que Turin al mismo tiempo me pedia con instancia, sin duda con el objeto de unirse también conmigo; tanto, que ya di por hecho cuanto decían mis padres; yme vino al pensamiento que cambiada la opinión ya todo estaba sereno, yse hacían mis amigos cuantos me fueron adversos. Mis padres por otra parte (aunque son unos jumentos ) en fuerza de sus intrigas yderramando dinero me allanaron el camino, quitaron impedimentos ; pero no matrimoniales, como se vió en el efecto. ANápoles ya llegué; pero también era viejo el novio que me guardaban, zeloso yde tan mal genio, tan áspero ytaciturno, que ápesar de mis dineros, mi juventud ybelleza, ni aun por mero cumplimiento quiso hablarme una palabra, ni estar en un aposento en compañía conmigo , por mas que los carboneroíf yotros partidarios mies en unión con el Congreso con la mayor energía mil veces úíe repitieron, que su suerte dependía de acceder ámis deseos. Sin embargo ,él en sus trece tomó las de Villadiego; se marchó yme dejó sola sin marido ysin dinero, pues los sesenta millones que de España remitieron mis padres para mi dote, todos desaparecieron entre guapos yvalientes; pero aun no fué lo peor esto, me vi en el mayor apuro, pues aquel maldito viejo envió luego contra mí cincuenta mil estrangeros, que persiguiendo ámis tropas, yaun sin tener un encuentro, disiparon como el humo ámis valientes guerreros. Nada digo del estrago que en mi comitiva hicieron; porque Guillermo Pepé que pudo salir huyendo, cuando se le pase el susto dará razón por estenso. Yo solo digo de mi que abandonada yencueros me dirigí al Piamonte; pero aunque de molinero mudaba, todos los dias hallaba peligros nuevos. Alli me mantuve oculta hasta tanto que vinieron de España veinte millones; con los cuales me vistieron para poder presentarme al Rey que estaba violento ydeseoso de verme : con todo no me salieron las cuentas como pensaba, yfallaron mis proyectos; porque durante el bimestre, ycuando aun estaba fresco ytierno el pan de la boda, sin saber por qué misterio,
* dijo que no me quería, que me repudiaba serio, que me aborrecía tanto, que viéndose en dos estreñios, óde casarse conmigo órenunciar de su reino, abrazaría el segundo por librarse del primero. Mis padres que no ignoraban el resultado funesto de tanta maldita boda, con todo no desistieron de sus locas pretensiones yen Prusia también quisieron casarme con otro Rey, (no se si joven óviejo porque no lo llegué ávér )¿ pero aseguro de cierto que de casarse conmigo no trataba ni por sueño: Pues és cosa bien sabida que en aquel mismo momento que llegaron los agentes átratar del casamiento, en un dia degolló según noticias, doscientos , marchándose de la Prusia ápaso mas que ligero afligidos ,cabizbajos los que salvarse pudieron. Cuando supe el coscorrón de mis pobres mensageros, fué preciso el ocultarme yjugar al cepos quedos hasta saber si mis padres formaban planes de nuevo sobre mi colocación, aunque no veia bueno el negocio de mi boda, por mas que escribian ellos que era forzoso tener una constancia de hierro, paciencia de cal ycanto, sin desanimar por eso, sin desistir de la empresa, ni abandonar el proyecto ; porque las dificultades se vencen con el dinero, el cual no me faltaría pues remitirían presto para intrigar en Turquía, treinta millones lo menos, con los cuales deslumbrados yentusiasmados los Griegos se pondrían de mi parte* pelearían como perros, vencerían álos Turcos, vendrian áhacerse dueños, yal fin llegaría yo áreinar con gran sosiego* Mala la viste mi niña,, esclamé yo al oir qstoj se conoce que mis padres tienen ya perdido el seso$ pues no se acuerdan que dice nuestro Nebrija en un verso; Grcecorum rapiatur orus que quiere decir: te ruego que con Griegos no te metas, porque son unos Armenios, ni ellos podrán entenderte, ni tu entenderlos áellos. Yentre si son óno son, entre si entiendo óno entiendo,, te limpiarán los millones, te darán algún manteo,, te enviarán descalabrada, ydespués de mil rodeos, si no quedas por las costas, ya tendrá pelos el cuento. Puntualmente asi sucede $. por atender al consejo que ámis padres dio Nebrija, se emprendió tal paloteo, yhubo tal marimorena entre los Turcos yGriegos, que en un tris se vió mi vidaj yes milagro manifiesto, que entre tantos enemigos no quedé plantando puerros. De los que me acompañaban no diré cuantos murieron j solo, si, que fueron miles, y#que quedaron cubiertos de cadáveres los campos, pues aquellos hombres fieros
armados de cimitarras* yde chafarotes sendos degollaban ymataban este quiero, este no quiero. Amas de los muertos, hubo infinitos prisioneros ; los heridos no contamos, pero se supo de cierto que quedaron de mi gente muchos hospitales llenos. Amedrentadas mis tropas con este golpe /tremendo, se ponían átemblar solo de ver álo lejos turbantes ymedias-lunas ysoñando con degüellos, me dejaron ,yno sé ádonde se dirigieron. Finalmente me volví como aquel grajo soberbio que la tabula refiere, desplumada ysin consuelo, sin honor ysin millones arrojada con desprecio, como el Gallo de Morón, ócomo apaleado perro con la cola entre las piernas 5 dando ai diablo los imperios, los reinos ylas provincias, las bodas ycasamientos. Azotada yescupida otra vez áEspaña vuelvo; pero \que asombro es el mió cuando ámis padres encuentro tan olvidados de mi, que ni por el pensamiento les ocurría hasta entonces el saber si vivo ómuero ! Se conmueven ámi vista ypor su sorpresa entiendo que ya no cuidan de mi, que ven ya perdido el pleito: yque desauciados ya de sus planes lisongeros no tratan ya de otra cosa que de salvar su pellejo, de llenar bien sus bolsillos, de poner tierra por medio. 5 marchar lejos ámear,; yque quede entre los cuernos del toro la pobre niña, como el inerme cordero áquien furiosos embisten muchos lobos carniceros , yel caso es que no son solos mis padres los que hacen esto. Cuando salí de la España con mis planes altaneros de poner la Europa toda bajo mi vara de hierro; en las tropas españolas tenia tal valimiento, que áexcepción de algún servil misántropo yrosariero, ciegamente me querían, *sin que hubiese un regimiento que no estuviese por mi, entonase himnos áRiego en retretas yparadas con entuciasmo tan ciego, que todos ávoz en grito se confesaban dispuestos ásostener mi existencia con su sangre ycon su acero; yesto mismo confirmaron con solemne juramento. Pero la oficialidad se distinguió con exceso, yhubo tantos exaltados (áquienes nombrar no quiero ) que con la espada desnuda ámi lado se pusieron, jurando morir mil veces ysufrir cualquier tormento por sostenerme en España sin lesión ni detrimento, que tuve por imposible el verme como me veo. Ámas de esto había ya en casi todos los pueblos milicianos nacionales, muchos ya con armamento, vestidos yengalanados, bien instruidos ydiestros en el manejo del arma, tanto, que en un solo reino
6 pequeño como Navarra, un Gefe politiquero, alcornoque sin segundo ysolemne majadero, en un oficio que envió álos pillos del Congreso, les decia de esta suerte, yse chupaba los dedos : 3? Son ya veinte ycuatro mil 3) los valientes que yo cuento 33 en pro de la hermosa niña, 33 yeso que aun no está completo 33 el número, pues son mas 33 según los alistamientos.cc Otro Señor Diputado 3Von plus ultra de talentos dijo en pública sesión (cuando andábamos revueltos con el run-run que corria que venian estrangeros ) 33 sepan los monarcas todos 33 que aqui no tenemos miedo, 33 aunque venga toda Rusia, 33Austria, Prusli yNorte entero. 33 Si piensan echar por tierra 33 nuestro sistema moderno a S, '' .l\ J/ 33 les haremos resistencia 33 once millones ymedio ; 33 pelearemos con valor 33 si profanan nuestro suelo, 33 yharemos en sus legiones 33 un ejemplar escarmiento. 33 Mas si fuéremos vencidos, 33 entiendan que moriremos 33 defendiendo ánuestra niña 33 hasta tanto, que quedemos 33 envueltos en los escombros, 33 en las ruinas ycimientos 33 de este salón, que será 33 testigo del cumplimiento/' Con tales baladronadas de un sábio como Romero Alpuente, tan conocido por su fino entendimiento, su interesante presencia:::: tente pluma, que me meto ápintar yretratar carages que de modelo servirían áVirgilio cuando de aquel Polifemo antropófago asqueroso quiso formar Un diseño en dos líneas, yno mas, diciendo: que era un horrendo monstruo informe, amandingado con menos vista que un tuerto, caduco ,desvencijado, peliblanco, largo, seco, baboso ,piernas gilgueras, boca respirando muermo; en fin cara de pelambre . con sintomas Gaiileos; ysi no por aquel pino que usa para andar derecho tiempo ha ,que se hubiera roto contra una esquina los cuernos. ¿Quién pues, oyendo estas cosas dichas en consejo pleno, después de tantas promesas ytan firmes juramentos de mis padres yparientes, amigos ycompañeros, de militares ,paisanos, de nobles yde plebeyos, de hacendados yde pobres, de grandes yde pequeños, quien (digo )recelaria que yo cediese el terreno, me viese tan abatida , perseguida fuera ydentro yabandqnada de todos hasta de los peseteros? Cuando mas los necesito, mis defensores se fueron cada cual ásu guarida ádefender su pellejo, ytodos están metidos como ratones caseros cuando el gato está ála espera sin salir »del agugero. ¡Ay !desdichada de mi 1 ya veo que no hay remedio, ‘ que ha llegado ya mi hora, yque para siempre muero. Pero ¿donde están mis padres Quiroga, Baños yRiego?
Que me ábaridohen estrañós, no es de admirar; ni me quejo porque al fia nada me deben ; yaquel áquien nada debo también le pago con nada; pero mis padres:;:: ¡hai fieros! ¡ah padres mas que inhumanos! ah crueles! bragueteros, ;7 ladrones que habéis dejado toda la Nación encueros, yahora me dejais ámi rodeada de cancerberos que van ádespedazarme:::: ¡qué contraste tan diverso! Yo veo que mi reinado es muy semejante al vuestro, ¡a ínsula barataría yun entremes quijotesco y pero con ia diferencia que yo quedo sin dinero, ,y metida entre enemigos, que me echarán ai freidero; vosotros por el contrario lleváis millones sin tiento, ydespués que habéis dejado todpf el cortijo revuelto, ahi te quedas mundo amargo, arrea Perico al puerto, fiada importa que la niña la lleve, el diablo al infierno; que perezca el Nacional, * Frapniason yComunero, Rosacruz ycarbonario, martiilista yaniiiero, í con todos los defensores que tenia fuera ydentro. ¡Opadres! vuelvo ádecir, homhres infames, perversos, escoria de la Nación, seres vilísimos, reos de la mas alta traición contra la tierra yel cielo, hombres en fin corrompidos, que teneis en vuestros cuerpos mas lacras ycosturones, cicatrices yremiendos, que puede tener puntadas la capa de un pordiosero, todo ,efecto .necesario de' esa vida de jumentos, pues todos sabeu que sois unos caballos sin freno. Id malditos de vos mismos, (maldición en mi concepto la mas maldita de todas), id de ,mi vista bien lejos, id malditos de los propios, malditos de los agenos, malditos entre españoles, malditos entre estrangeros, malditos ,en este mundo, malditos en el infierno, ; malditos en vuestras almas, malditos en vuestros cuerpos, que ni aun os han de querer ni los lobos, ni los cuervos; ^id, yno volváis jamás ápisar este terreno en el que hacéis-tanta falta como guitarra en entierro; id, yque os sigan también los estúpidos ynecios que se fiaron de vos, r: sabiendo que erais tres ceros, hombres sin obligaciones, rsin honor ysin talento, sin crédito ni opinión mas que de pillos, rateros, cobardes sin, semejantes, 7 ycollones sin ejemplo. Id con vuestros liberales, yque quede limpio el suelo de los hombres mas inmundos que ha vomitado el averno. I< Yo me quedo eñtre serviles segura de que ai momento me han de reducir ápolvo para que me lleve el viento,' óme han de echar álas brasa? en parrillas yfreideros; pero al tiempo de morir os aseguro yconfieso áfé de hija abandonada, que muy gustosa prefiero morir entre servilones, al vivir al lado vuestro;
* ffc . * ygritare mientras viva que Batios, Quiroga yRiego lian sido, son yserán el oprobio sempiterno dc(la Nación Española, ypara mi ,padres perros, padres áquienes maldigo yjustamente aborezco, padres, que fueron padrastros, yde quienes me avergüenzo ser hija ;yde buena gana perdería el ser que tengo, yescogería gustosa mi propio aniquilamiento, si pudiera de este modo destruir el parentesco. rPor último, padres viles, por cuyas culpas, me veo aborrecida d$ todos t :h*- j con un odio el mas sangriento, perseguida yacosada asi como aquel conejo áquien rodean los galgos, los lebreles ypodencos en un soto ya quemado, *>t sin leña, >limpio yesento, sin cardo ni madriguera ni esperanza de consuelo. * Tal es mi suerte infeliz, tal mi estado lastimero; nadie en el mundo me quiere; ni que me quieran espero. Pues para escusar pesares, para ahorrar de sentimientos, para no sufrir insultos, ni padecer vilipendios, furiosa ydesamparada yo misma matarme quiero, ásemejanza de Dido de quien por la historia entiendo que por librar áCartago del mas^horroroso asedio, ella misma se arrojó^ generosamente al fuego, sabiendo que con su muerte ce conseguía el remedio. ^Por que (sí éíla lo hizo asi ) no imitaré yo su ejemplo? Lo haré pues, con ipas justicia, porque scq\ peste yveneno de los cuerpos ydas almas, yo soy monstruo que envilezco la naturaleza toda, ytrastorno al mundo entero, yno habrá mientras yo exista ni orden, ni paz, ni gobiemio.. Al contrario ,Didp era idolatrada en estremo; yde su ainada Cartago era el mas dulce recreo; yno obstante se arrojó álas llamas por su pueblo. Vengan pues sobre mí llamas, vengan todos los tormentos que ha inventado la ñereza de los tiranos mas fieros, _ que por mucho que discurran aun es mas lo que merezco. Ysi los diablos me quieren (aunque mucho me lo temo) vengan miles de legiones' yllévenme úlos infiernos, yacábese de una vez la memoria del muñeco que es compendio de desgracias, de vicios el semillero, de desordenes origen, r quinta esencia del enredo, resumen de iniquidades, la puerta del desenfreno, salvo conducto de malos, opresión del hombre bueno, pasaporte de los pillos:::: en tfin concluyo con esto: El libro de ios demonios en abstracto yen concreto. Pero ¿que había de ser, si es adagio verdadero de mal padre malos hi jos ? ¿Que había de ser ,si fueron los padres que me engendraron Quiroga, Baños yRiego? Reimpreso en Xerez: en la Imprenta de la Ciudad. 1823.