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Carmina Latina Epigraphica de la Galia Bélgica. Edición y estudio.

González Berdús, Victoria

Abstract

Esta tesis doctoral se ha desarrollado en el marco del Proyecto de Excelencia del Ministerio de Economía y Competitividad “Hacia un Nuevo Volumen del CIL: XVIII/3: Carmina Latina epigraphica de las Galias, edición y comentario. Transferencia online de resultados” (FFI2013-42725-P). En concreto, nuestro trabajo se centra en la edición crítica (basada en la observación in situ) y estudio de las inscripciones latinas en verso (Carmina Latina Epigraphica, CLE) de la provincia de la Galia Bélgica. A pesar de que existe una larga tradición de estudios dedicados a la epigrafía de este territorio, hasta ahora no se había realizado una monografía sobre sus inscripciones en verso. El corpus estudiado está compuesto por cincuenta y una inscripciones, de las que cuarenta forman el catálogo principal y once, el apéndice de falsae, alienae y dubiae. En ellas se incluye tanto el material conservado como el desaparecido, así como el transmitido exclusivamente por vía manuscrita. Las ediciones críticas, seguidas de traducción (en bastantes casos, la primera al español) y referencias bibliográficas, son las más completas hasta la fecha. El comentario de cada pieza es de profundo carácter filológico y se centra en aclarar todos los aspectos relacionados con la edición y exégesis textual. El material, en el que se incluyen varios epígrafes que no habían sido clasificados como carmina previamente, se caracteriza por la predominancia de las inscripciones funerarias cristianas. No obstante, tanto en estas como en las restantes es posible apreciar una gran variedad temática, así como la pervivencia de ciertos elementos de la cultura clásica. Así, el análisis individual nos ha permitido elaborar, a modo de conclusiones, un estudio de conjunto en el que examinamos el corpus bajo una perspectiva transversal, atendiendo a aspectos como los tópicos epigráficos recurrentes, la influencia de la literatura culta o los esquemas métricos empleados y su distribución cronológica, entre otros.

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Carmina Latina Epigraphica de la Galia Bélgica. Edición y estudio. Victoria González Berdús Tesis doctoral con opción a mención internacional presentada por Bajo la dirección de las Dras. Concepción Fernández Martínez María Limón Belén Programa de Doctorado en Estudios Filológicos (Filología Clásica) Departamento de Filología Griega y Latina Facultad de Filología Universidad de Sevilla CARMINA LATINA EPIGRAPHICA DE LA GALIA BÉLGICA. EDICIÓN Y ESTUDIO. Tesis doctoral con opción a mención internacional presentada por Victoria González Berdús Bajo la dirección de las Dras. Concepción Fernández Martínez María Limón Belén Programa de Doctorado en Estudios Filológicos Línea: Filología Clásica Departamento de Filología Griega y Latina Facultad de Filología Universidad de Sevilla Mayo de 2019 Ilustración de cubierta: AE 2007, 992. Fuente: Victoria González Berdús A mis padres AGRADECIMIENTOS Durante la redacción de esta tesis doctoral he disfrutado de una ayuda para la formación de personal investigador (FPI) del Ministerio de Economía y Competitividad, concedida en el marco del Proyecto de Excelencia “Hacia un Nuevo Volumen del CIL: XVIII/3: carmina Latina epigraphica de las Galias, edición y comentario. Transferencia online de resultados” (FFI2013-42725-P). Este estudio se inserta, además, en el Grupo de Investigación de la Junta de Andalucía “Investigación lingüística de textos epigráficos latinos” (HUM156). Asimismo, he sido beneficiaria de dos ayudas para la realización de estancias breves en centros I+D (convocatorias 2016 y 2018) y de una ayuda para la movilidad internacional del personal dedicado a la investigación, dentro del VI Plan Propio de Investigación y Transferencia de la Universidad de Sevilla (convocatoria 2017). La primera de estas estancias, en 2017, tuvo lugar en la Faculty of Classics de la University of Oxford; la segunda, en 2018, en el Department of Classics de la University of Reading; la tercera, durante el presente año, en el proyecto CIL, perteneciente a la Berlin-Brandenburgische Akademie der Wissenschaften. Quiero mostrar mi agradecimiento a los Profs. Jonathan Prag (Merton College, Oxford), Peter Kruschwitz (University of Reading, a quien además agradezco sus consejos) y Marietta Horster (directora del proyecto CIL) por haber actuado como tutores durante las mismas. Mientras elaboraba este trabajo he recurrido en muy numerosas ocasiones a los servicios de préstamo interbibliotecario de la Universidad de Sevilla, a cuyo personal, así como al de la Biblioteca de Humanidades, estoy profundamente agradecida. Hago extensivo este reconocimiento al personal de la Sackler Library (Oxford), al servicio de patrimonio escrito y gráfico de la Bibliothèque universitaire historique de médecine de Montpellier, en concreto a Pascaline Todeschini, y a Alexandre Tur, del departamento de manuscritos de la Bibliothèque nationale de France. Ha sido fundamental para la ejecución de esta tesis la posibilidad de estudiar in situ las inscripciones conservadas, lo que hice a lo largo de tres viajes en los que visité varios museos de Tréveris (Alemania), Nancy (Francia) y Arlon (Bélgica), además de otras localizaciones. Agradezco a Sabine Faust y Lothar Schwinden (Rheinisches Landesmuseum Trier), Hiltrud Merten y Markus Groß-Morgen (Museum am Dom Trier), Elodie Richard (Musée Archéologique d'Arlon), Richard Dagorne (Musée Lorrain, Nancy) y al Bruder Athanasius de la congregación de St. Matthias, en Tréveris, todas las facilidades proporcionadas para acceder al material. Asimismo, deseo mostrar mi agradecimiento por su colaboración y amabilidad durante uno de esos viajes a Victoria Carande y Fernando Santos. Quiero mostrar un profundo agradecimiento a todos los miembros del proyecto de investigación al que pertenezco, cuyos consejos y comentarios han enriquecido indudablemente este trabajo. En particular, deseo agradecer su ayuda continuada a lo largo de los años a la Dra. Carande, que, además, me acompañó en uno de los viajes de autopsias. Asimismo, doy las gracias por sus ánimos y consejos a mis compañeros del Departamento de Filología Griega y Latina y a su secretaría, Natividad Gallo Ayala. Esta tesis ha sido dirigida por las Dras. Concepción Fernández Martínez y María Limón Belén. Mi mayor deuda de gratitud está contraída con ellas: les doy las gracias de corazón por su ejemplo, orientación, ayuda, apoyo constante y ánimos. Finalmente, no hubiera podido concluir este trabajo sin el apoyo de mi familia y amigos. A Ana y Alicia, mis padres, mi tía, mi hermana, Mario y Juan les doy las gracias por más de lo que podría decir con palabras. ÍNDICE GENERAL Introducción 1. El papel de la epigrafía en el mundo antiguo XI 2. La importancia del punto de vista filológico en los estudios epigráficos XII 3. Singularidad de los carmina Latina epigraphica XIV 4. Los estudios sobre poesía epigráfica latina XVI 4.1. Nacimiento y desarrollo XVI 4.2. La necesidad de un corpus de carmina Latina epigraphica XVIII 4.3. El proyecto de edición de los carmina epigraphica de Hispania XIX 4.4. Una nueva fase: los carmina epigraphica de la Galia XX 5. Los carmina Latina epigraphica de la Galia Bélgica. Contexto histórico. XXII 6. Antecedentes científicos XXV 7. Justificación y objetivos del estudio XXVIII 8. Metodología XXXI 8.1. Establecimiento del corpus: criterios cronológicos y geográficos. XXXI 8.2. Trabajo de campo. Autopsia del material. XXXII 8.3. Tareas de edición, comentario y estudio. XXXIV 8.4. Redacción de conclusiones e índices científicos XXXVIII 9. Orden del material XXXIX Bibliografía XLIII Tabla de signos diacríticos XCIII Tabla de símbolos métricos XCV Carmina Latina Epigraphica Galliae Belgicae (CLEGB) Remi. Durocortorum (Reims): n.os 1-3 3 Treveri. Augusta Treverorum (Tréveris): n.os 4-28 25 Vicus Orolaunum (Arlon): n.º 29 238 Leuci. Loca ad orientem Mosae: n.º 30 247 Lingones. Regio inter Tilenam et Vertillum (Zona entre Thil-Châtel y Vertault) n.º 31 255 INTRODUCCIÓN XIV epigráficos y, muy particularmente, las inscripciones en verso ofrecen una innegable dimensión literaria, en la que se profundizará en el apartado siguiente, pero que no es el único aspecto a tener en cuenta al analizar los textos. En su creación entran en juego numerosos factores además de la capacidad compositiva del dedicante del texto. En efecto, su formación y horizonte cultural influirán poderosamente, pero también lo harán sus posibilidades económicas, que determinarán el soporte en el que se grabará el texto, así como la buena o mala habilidad del lapicida. Estos factores, que podrían parecer secundarios por no estar intrínsecamente relacionados con la creación poética, resultan determinantes en el caso de la epigrafía. Zarker (1958, IV) supo definir a la perfección esta dicotomía al decir que las inscripciones en verso son el producto de the constant tension and interplay between the poetic, literary, non realistic aim and the real physical limitation. El filólogo, por lo tanto, debe tener en cuenta todas las facetas, que, además, están interrelacionadas. De esto se deduce la importancia que adquiere el examen in situ de las piezas preservadas, algo en lo que se hará hincapié a menudo en las páginas que siguen. En definitiva, esta conexión entre texto y soporte (alliance entre “l’esprit et la matière”, en palabras de Sanders 1991, 401) es precisamente la que distingue el trabajo del filólogo dedicado a la epigrafía. 3. SINGULARIDAD DE LOS CARMINA LATINA EPIGRAPHICA Las inscripciones latinas en verso representan un mínimo porcentaje dentro del corpus de textos epigráficos. Schmidt (2015, 764) habla de entre un uno y un dos por ciento, sin contar los instrumenta domestica. A pesar de esta proporción tan desigual, los carmina constituyen un grupo en el que ciertos elementos los distinguen marcadamente de la epigrafía en prosa. Formalmente, como es lógico, se caracterizan por la presencia de un esquema métrico, ya sea rítmico o acentual. En cuanto al contenido, de una manera u otra reflejan una dimensión literaria o intencionalidad poética que normalmente no aparece en la prosa. Su tipología es amplia: encontramos, además de los funerarios, carmina votivos, monumentales, eróticos, parietales, etc. Si nos centramos en los aspectos de contenido, observaremos que, sin llegar a constituir un género literario en sí mismos, los carmina son el producto de la influencia de otros, como, por ejemplo, del epigrama griego. La idea de poema breve, grabado inicialmente sobre objetos de la vida cotidiana y posteriormente aplicado a las más diversas esferas, penetró en la mentalidad romana y alcanzó nuevas realizaciones. A ella INTRODUCCIÓN XV se unieron elementos de la lírica amorosa, con especial atención a los elegíacos, del epicedio, la sátira, etc. En el producto final están presentes todas estas influencias, a las que se añade la subjetividad de la cultura popular. Cada carmen es, en mayor o menor medida, un espejo del horizonte cultural de sus dedicantes. No creemos que el variable carácter popular de estas composiciones, normalmente anónimas, les reste valor literario. Es esta una cuestión polémica, puesto que los carmina epigraphica suelen ser omitidos en las historias de la literatura, o, a lo sumo, mencionadas como expresiones de “poesía menor” (así, por ejemplo, en Herzog 1993). Sin embargo, nos parece que una perspectiva más flexible es, en este caso, beneficiosa. Hutchinson (2013, 24-28) incluye, al explorar la idea del dístico elegíaco como supergénero literario, los carmina epigraphica compuestos en este metro. A propósito de CIL VI, 12652 (=CLE 995), un gran bloque de mármol inscrito en varias caras, en las que la voz poética pasa de la esposa fallecida al lector del epígrafe y, finalmente, al viudo, que expresa su deseo de haber muerto en lugar de la esposa, este (2013, 25) señala: It would be artificial entirely to separate inscribed elegiac poetry of such quality from elegiac poetry circulating on papyrus: both are part of the same super-genre. Un criterio de este tipo puede resultar enriquecedor desde el punto de vista del análisis literario, puesto que determinados tópicos, como los de la mors immatura, el ordine turbato o la fugacidad de la vida, encuentran en la poesía epigráfica realizaciones que es interesante estudiar como complemento de las fuentes literarias clásicas, y no sencillamente como su producto residual. Por otra parte, dada la naturaleza subjetiva y emotiva que suelen tener estos mensajes, su utilidad como elemento de documentación histórica es singular. Dice Gabriel Sanders (1991, 88): surtout, les inscriptions ne visaient pas à écrire l'histoire, moins encore à la créer. D'ordinaire, elles ne sont pas de documents au sens strict, tout au plus des dérivés de documents. Los carmina nos permiten entrever la percepción de su realidad que tenían los propios romanos y en sus propias palabras. Esto enlaza, indirectamente, con otro aspecto relevante, que es el de la transmisión. En los casos en los que la pieza ha llegado completa o prácticamente entera hasta nosotros, la lectura del mensaje no tiene intermediarios: llega a la actualidad de la misma manera en que el dedicante la concibió. En definitiva, nos encontramos ante un corpus textual ecléctico, rico y en el que, como es lógico, conviven composiciones de buena calidad con otras más mediocres. Esto es también significativo: la presencia de vulgarismos, el uso de una sintaxis forzada, el INTRODUCCIÓN XVI préstamo de secuencias tomadas de otros epígrafes, a veces sin prestar atención a si encajaban con el texto restante, la repetición de otras, completamente estereotipadas en su tipología… Todo esto, más que restar, nos permite crear una imagen más completa de la lengua latina, sus registros y su evolución diacrónica. 4. LOS ESTUDIOS SOBRE POESÍA EPIGRÁFICA LATINA 4.1. NACIMIENTO Y DESARROLLO El origen de este tipo de estudios está unido al de la publicación a cargo de Franz Bücheler de la primera recopilación de poesía epigráfica latina (1895-1897), que apareció como pars posterior de la Anthologia Latina sive Poesis Latinae Supplementum de Alexander Riese (1869). La vocación filológica de Bücheler se refleja en la elección del título, Carmina Latina epigraphica, que se acabaría convirtiendo en la denominación estándar de este tipo de composiciones. El autor no incluyó en ella ninguna indicación que explicase los principios que había seguido para seleccionar y organizar el material. A simple vista, es evidente que se ha dado preferencia a las inscripciones no cristianas, quizás porque en ellas era posible hallar mayores ecos de la poesía latina clásica, lo que, en cierta medida, conectaría su colección con la de Riese. Formalmente, el primer criterio aplicado es el de la forma métrica. Dentro de esta, se distinguen otras agrupaciones, basadas en la cronología o en la temática de las inscripciones. Estos principios marcaron el camino a seguir para las recopilaciones epigráficas publicadas en las décadas siguientes vi . En este punto solo la obra de Frederic Plessis (Épitaphes, textes choisis et commentés, Paris, 1922), precursora de la Musa Lapidaria de E. Courtney, incluye un comentario a los textos. En el mismo año 1897, y con reedición en 1904, vio la luz el volumen de Carmina sepulcralia Latina epigraphica, por parte de Johannes Cholodniak. En 1911, tres años después de la muerte de Bücheler, Einar Engström defendió en Gotemburgo su tesis doctoral, titulada Carmina Latina epigraphica post editam collectionem Büchelerianam in luce prolata, que fue publicada un año más tarde. Ambas obras suscitaron un interés científico generalizado, ya que, además de los epígrafes ya conocidos, se incluían casi ochocientos que no habían sido tratados por este. El abundante material añadido, creciente año tras año, llevó a Ernst vi Cf. Sanders 1981 [=1991, 207-219] para un estudio comparativo de la presencia de carmina paganos y cristianos en estas obras. INTRODUCCIÓN XVII Lommatzsch a publicar en 1926 un supplementum a la recopilación bücheleriana, lo que constituiría el tercer y último fascículo de la Anthologia Latina. Paralelamente, en las Inscriptiones Latinae Christianae Veteres, publicadas por Ernst Diehl entre 1925 y 1931, figuran unos trescientos carmina que no aparecían en la recopilación de Bücheler y Lommatzsch, pero que tampoco cerraban, ni mucho menos, el corpus de los carmina cristianos. A estas se añadirían los suplementos de J. Moreau y H. I. Marrou, publicados en 1967. Algunos años más tarde, Mª Luisa Fele aislaría el material métrico incluido en estas recopilaciones (“Iscrizioni metriche nella silloge del Diehl [ILChV]”, Annali della Facoltà di Lettere e Filosofia dell’Università di Cagliari 6, 1985, pp. 47-78). Para completar un poco más esta visión de conjunto habría que añadir, además, las recopilaciones epigráficas de distintas zonas del Imperio (p. ej., en el caso de la Galia, las tres grandes obras de Edmond Le Blant: Inscriptions chrétiennes de la Gaule antérieures au VIIIe siècle [1856]; Nouveau Recueil des inscriptions chrétiennes de la Gaule [1892] y 750 inscriptions de pierres gravées inédites ou peu connues [1896], que incluye epígrafes no cristianos) o las publicaciones de carácter regional (Die christlichen Inschriften der Rheinlande, Franz X. Kraus [ 2 vols., 1890-1894]), en las que, de nuevo, se mezclaban epígrafes en prosa y en verso. Asimismo, durante estas décadas aparecieron los primeros estudios centrados exclusivamente en la poesía epigráfica y los tópicos o formas más habituales en ella, como los de Bruno Lier (“Topica carminum sepulcralium latinorum I-III”, Philologus, 1903- 1904); Judson A. Tolman (A study of the sepulchral inscriptions in Bücheler’s ‘Carmina epigraphica Latina’, Chicago, 1910), aunque es este un trabajo menos centrado en el análisis; E. Galletier (Étude sur la poésie funéraire romaine d’après les inscriptions, Paris, 1922), obra de consulta obligada; Richmond Lattimore (Themes in Greek and Latin epitaphs, Urbana [Illinois], 1942); John W. Zarker (Studies in the carmina Latina epigraphica, Princeton, 1958), que también incluye una recopilación de los epígrafes aparecidos entre 1926 y 1958; o Antonio Amante (La poesia sepolcrale latina, Palermo, 1972), por citar solo algunos. El efecto de esta producción científica tan prolífica pero basada en diversos criterios editoriales es fácil de suponer: el investigador interesado en la materia no contaba con una obra de referencia para el estudio de los carmina epigraphica, sino con multitud INTRODUCCIÓN XVIII de ellas, en las que el material estudiado a veces se solapaba y donde podían aparecer también inscripciones en prosa. A esto se añadían, progresivamente, los artículos en revistas científicas dedicados a dar a conocer inscripciones de aparición reciente. En definitiva, una progresiva dispersión del material de estudio entre distintas fuentes, unas más accesibles que otras, que dificultaba, lógicamente, la labor científica del epigrafista. Como puede verse, los estudios epigráficos constituyen una línea de investigación multidisciplinar y en constante evolución. Sin intención de ofrecer aquí una relación exhaustiva de los estudios de referencia en la materia vii , que tocan campos como el estudio de los tópicos, la clasificación métrica, la sistematización del material, etc., destacaremos, entre ellos, la obra del propio Hans Krummrey (con su tesis, titulada Interpretationen lateinischer Versinschriften, Halle [Saale], 1961); el análisis de los aspectos sociológicos e ideológicos de los carmina ofrecido por Gabriel Sanders (recopilados en Lapides memores. Païens et chrétiens face à la morte: le témoignage de l'épigraphie funéraire latine, Faenza, 1991); Matteo Massaro (Epigrafia metrica latina di età repubblicana, Bari, 1992); Paolo Cugusi (Aspetti letterari dei Carmina Latina Epigraphica, Bologna, 1996; Per un nuovo corpus dei Carmina Latina epigraphica. Materiali e discussioni, Roma, 2007); Leopoldo Gamberale (“I Carmina Latina Epigraphica. Questioni di metodo e di merito”, Rivista di Filologia e di Istruzione Classica 126 [3], 1998, pp. 343- 363); el trabajo de Ricardo Hernández (Poesía latina sepulcral de la Hispania romana: estudio de los tópicos y sus formulaciones, Valencia, 2001), heredero de la línea de investigación marcada por Lier o Galletier y que complementa a la perfección la gran obra de Sebastián Mariner (Inscripciones hispanas en verso, Barcelona, 1952), o la recopilación y análisis de los carmina en verso saturnio a cargo de Peter Kruschwitz (Carmina Saturnia Epigraphica. Einleitung, Text und Kommentar zu den Saturnischen Versinschriften, Stuttgart, 2002). 4.2. LA NECESIDAD DE UN CORPUS UNITARIO DE CARMINA LATINA EPIGRAPHICA Durante la primera mitad del siglo XX, por lo tanto, los estudios sobre poesía epigráfica latina experimentaron un crecimiento exponencial. Gracias a este desarrollo, la comunidad científica comenzó a echar en falta una sistematización más clara y accesible del material de trabajo. vii Remitimos para ello, por ejemplo, a la clasificación ofrecida por Cugusi (2007, 9-17). INTRODUCCIÓN XIX El punto de inflexión en esta tendencia se debe a Hans Krummrey, quien, con su célebre artículo titulado “Zum Plan einer neuen Sammlung der CLE” (Philologus, 1964), expuso todos los problemas a corto y largo plazo que conllevaba una tradición científica de este tipo, basada en múltiples criterios editoriales. Su propuesta, que tardaría décadas en ponerse en marcha, consistía en la publicación de un volumen independiente del Corpus Inscriptionum Latinarum (CIL) que contuviera exclusivamente inscripciones latinas en verso, de forma análoga al CIL XV, dedicado a los instrumenta domestica de Roma; el XVI, a los diplomata militaria; y el XVII, a los miliaria. Este nuevo volumen, que, por lo tanto, sería el XVIII, se organizaría, al igual que los restantes, según la geografía administrativa del Imperio, y no según su forma métrica (Bücheler- Lommatzsch) o su contenido (Cholodniak). En muchas de las obras que se publicaron en las décadas siguientes se aprecia un interés creciente por el análisis desde un punto de vista filológico (presente ya en la obra de S. Mariner, Inscripciones Hispanas en verso, en 1952), del que se nutriría años más tarde el proyecto de edición de los carmina de Hispania, así como el de la Galia. Entre ellas es inevitable destacar los trabajos de E. Courtney (Musa Lapidaria. A selection of Latin verse inscriptions, 1995); N. Horsfall (“CIL VI 37965 = CLE 1988 (Epitaph of Allia Potestas): A commentary”, ZPE 61 [1985], pp. 251-272) o N. Criniti (“Lege nunc, viator...” Vita e morte nei Carmina latina epigraphica della Padania centrale, 1996). 4.3. EL PROYECTO DE EDICIÓN DE LOS CARMINA EPIGRAPHICA DE HISPANIA Tras décadas de trabajo, la idea de Krummrey se hará realidad en algunos meses, cuando el segundo fascículo del volumen XVIII del Corpus Inscriptionum Latinarum, dedicado a la recopilación, edición crítica y comentario de los carmina epigraphica de Hispania, vea la luz. Originalmente, J. Gómez Pallarès (UAB) dirigió un equipo compuesto por expertos en epigrafía latina de distintas universidades españolas. Este consiguió integrarse en el proyecto CIL XVIII, desarrollado en el seno de la Berlin- Brandenburgische Akademie der Wissenschaften (BBAW), y así comenzar el proceso de catalogación, localización, autopsia, edición crítica y comentario de los carmina de Hispania. En fases sucesivas, bajo la dirección de C. Fernández Martínez, el equipo se incrementó con nuevos investigadores españoles. INTRODUCCIÓN XX Los resultados de este trabajo, completamente accesibles a la comunidad científica, pueden consultarse a través de la página web http://cle.us.es/clehispaniae/index.jsf. La consulta de los comentarios a cada epígrafe, en formato PDF y redactados en tres idiomas (castellano, inglés y latín), se realiza a través de un buscador diseñado de acuerdo con un criterio triple: el soporte, el texto de las inscripciones y el comentario completo viii . Los principios editoriales aplicados aquí constituyen nuestro marco de referencia. A las directrices habituales en los restantes volúmenes del CIL, en este caso se añade el comentario minucioso de sus textos desde el punto de vista filológico, “entendidos como un producto más de la literatura de su época” (Fernández CLEB, p. 15). Lógicamente, la importancia de los aspectos métrico y formal en este tipo de textos obliga a realizar algunas modificaciones sobre el formato habitual de las entradas del CIL ix . 4.4. UNA NUEVA FASE: LOS CARMINA EPIGRAPHICA DE LA GALIA La línea de investigación abierta por el proyecto de edición y redacción de los carmina de Hispania continuó, a partir de 2014, con un nuevo proyecto dedicado al material epigráfico en verso de la Galia (Proyecto de Excelencia del Ministerio de Economía y Competitividad [convocatoria de 2013] “Hacia un Nuevo Volumen del CIL: XVIII/3: Carmina Latina epigraphica de las Galias, edición y comentario. Transferencia online de resultados” [FFI2013-42725-P]). El nuevo equipo, liderado por C. Fernández Martínez (US), reúne a epigrafistas con experiencia en el volumen de los carmina de Hispania: Joan Gómez Pallarès, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, Rocío Carande Herrero, Javier del Hoyo Calleja, Ricardo Herández Pérez, José Antonio Correa Rodríguez, Joaquín Pascual Barea, Lidia Martín Adán, Eduardo Fernández Guerrero, María Limón Belén y Alberto Bolaños Herrera. A este grupo se añaden Hervé Belloc, cuya tesis doctoral (Les Carmina Latina Epigraphica des Gaules: édition, traduction, étude littéraire, defendida en 2006 en la Universidad de Caen) ha actuado como nuestro punto de partida, y Philippe Moreau (Université Paris-Est Créteil), director de dicha tesis. viii Puede consultarse un resumen de los resultados del proyecto de edición de los carmina de Hispania en Fernández-Limón 2014 y Fernández (2019, 2-3). ix Cf. Schmidt 1998 para un análisis del formato de las mismas, ilustrado con ejemplos. INTRODUCCIÓN XXI El objetivo es análogo: la edición crítica y comentario, desde el punto de vista filológico, de cara a la publicación del que será el fascículo tercero del CIL XVIII x . Igualmente, los resultados de la investigación estarán disponibles a la comunidad científica a través de la web http://cle.us.es/clegalliae. Como ya se ha dicho, el antecedente de este proyecto es, sin duda, la tesis de Hervé Belloc. En ella se incluye información relativa a la localización, cronología y tipología de alrededor de trescientos epígrafes, además de la edición y comentario de los procedentes de Aquitania y parte de los de la Narbonense. Ya se ha hecho referencia a las colecciones de epigrafía cristiana de Edmond Le Blant, en las que se incluyen carmina epigraphica. A estas obras, de referencia obligada hoy en día, se une una rica tradición científica, en la que se profundizará infra. Sin embargo, la poesía epigráfica de las Galias no ha sido objeto de un estudio de este tipo, de sobra merecido si se tiene en cuenta el nivel, la calidad y la variedad del material, tanto conservado como no conservado. El presente trabajo de tesis, dedicado al estudio de los carmina de la Galia Bélgica, se inserta, por lo tanto, dentro de este proyecto. Asimismo, hace pocos meses A. Bolaños defendió su tesis doctoral, dedicada, análogamente, a la edición y estudio de los carmina de la Galia Narbonense. Además de esto, el material procedente de la Galia ya ha sido estudiado por miembros del equipo en numerosos artículos científicos. Destacaremos, por ejemplo, los dedicados al material de la Lugdunense de C. Fernández Martínez (“¿Una urna común para dos difuntos? CLE 1198: Comentarios y notas textuales”, Revue de Philologie, de Littérature et d'histoire anciennes: LXXXIX,1, 2015); y Fernández Martínez y M. Limón Belén (“Propuesta de edición de CIL XIII 1720: dos hexámetros en un difícil CLE lugdunense”, Epigraphica 79, 2017; “CIL XIII 2058: Ecos de Virgilio y Catulo en un breve epitafio galo”, Veleia 34, 2017); así como los de A. Bolaños (p. ej., “Felix florescas. Nueva lectura e interpretación del médaillon d'applique du triomphe de Vienne”, Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, 198, 2016). Además de la propia edición crítica de los textos de las inscripciones, el material brinda nuevas e interesantes vías de estudio. En este sentido, será profundamente enriquecedor establecer comparaciones entre el material de distintas provincias, así como x Cf. Fernández 2019, 3-8 para una descripción general del proyecto de las Galias y la metodología empleada, ilustrada con ejemplos. INTRODUCCIÓN XXII realizar estudios basados no ya en el criterio geográfico, sino en otros aspectos, como los tópicos literarios o el diálogo entre autores literarios y epigrafía, de manera sincrónica o diacrónica. Precisamente, en los últimos meses el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha aprobado la financiación de un nuevo proyecto, de cuatro años de duración, liderado también por C. Fernández Martínez, con el título “Carmina Latina Epigraphica como expresión de la identidad del mundo romano. Estudios interdisciplinarios”, que abordará este tipo de estudios transversales. 5. LOS CARMINA LATINA EPIGRAPHICA DE LA GALIA BÉLGICA. CONTEXTO HISTÓRICO. La provincia romana de la Galia Bélgica ocupaba una zona que en la actualidad se reparte entre Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y Alemania xi . No obstante, este territorio experimentó numerosas variaciones a lo largo de los dos primeros siglos de nuestra era. Una de las primeras aportaciones que Wightman incluye en su estudio sobre la provincia, de cita obligada, es que esta nunca poseyó una unidad natural a nivel geográfico o político (1985, 1). Las tribus autóctonas que, con el paso de los siglos, quedaron bajo esta división administrativa romana diferían, en algunos casos profundamente, en historia y tradiciones, diferencias que, a su vez, se veían acentuadas por la naturaleza del terreno xii . Lógicamente, la primera mención de los belgas en las fuentes literarias corre a cargo de César (Gall. 1, 1, 1; 2, 1, 1). Este divide el terreno de la Galia que no está bajo dominio romano en tres zonas, según los pueblos que las habitaban: belgas, aquitanos y celtas o galos propiamente dichos. Las fronteras naturales que delimitan la zona belga son los ríos Matrona (Marne) y Sequana (Sena). César también incluye una valoración general del carácter de este pueblo, a los que considera los más valientes tanto por estar alejados de las rutas comerciales del sur como por el contacto en la frontera con los germanos, con los que estaban en permanente conflicto xiii . En las últimas décadas se ha xi Algunas referencias bibliográficas sobre el contexto geográfico de la provincia son RE 3.1, 203-207 s. v. Belgae (Ihm); Wightman 1985, 12-14 y 53-74; Goudineau apud Bowman et al. 1996, 487-502, estas dos últimas más en relación con la división administrativa del terreno. Lógicamente, y además de estas, el asunto ha sido objeto de una copiosísima bibliografía, que sería inútil intentar resumir aquí. Remitimos para ello al compendio de Raepsaet-Charlier 1975, especialmente pp. 50-55 para lo relativo a la conquista en tiempos de César; así como pp. 56-61 para la administración de la provincia. xii Para una bibliografía completa sobre este asunto, cf. Raepsaet-Charlier 1975, 48-49. xiii Horum omnium fortissimi sunt Belgae, propterea quod a cultu atque humanitate provinciae longissime absunt minimeque ad eos mercatores saepe commeant atque ea, quae ad effeminandos animos pertinent, INTRODUCCIÓN XXIII tendido a tomar esta apreciación como un recurso literario de César con el objetivo de ensalzar indirectamente el esfuerzo de la conquista (v. Wightman 1985, 14). Originalmente, todas las tribus belgas se aliaron contra los romanos a partir del 57 a. C. César prefirió no enfrentarse directamente a esta coalición, sino que las fue derrotando separadamente u ofreciendo condiciones de rendición cuando pudo aislarlas. Fig. I: La línea azul, sobreimpresionada sobre un mapa actual, señala aproximadamente la extensión del territorio belga en época de la conquista de César y, por lo tanto, antes de la creación de las provincias de Bélgica y la Lugdunense y, lógicamente, de las dos Germanias. En letras mayúsculas y fuente más oscura se indica la ubicación de las principales civitates. Fuente: elaboración propia. Map tiles by CartoDB, under CC BY 3.0. Data by OpenStreetMap, under ODbL. Tras la conquista, la primera gran división administrativa del terreno (Aquitania, Gallia Lugdunensis y Belgica) se hizo en época de Augusto, probablemente en el 27 a. C. (Goudineau apud Bowman et al. 1996, 487). En la época que sigue, se desarrolló una fuerte romanización de las tres Galias xiv , cuyos ciudadanos pudieron presentarse a las magistraturas públicas desde el 14 a. C. Sin embargo, la reorganización administrativa más relevante, por ser la que prevaleció durante más tiempo, es la que se produjo en época de Domiciano. La Germania Inferior, posteriormente conocida como Germania Segunda, se formó con parte del terreno noreste de la provincia de Bélgica. Asimismo, el este de la important proximique sunt Germanis, qui trans Rhenum incolunt, quibuscum continenter bellum gerunt (Gall. 1, 1, 3). xiv En el contexto de la Galia Bélgica sigue siendo válida para este asunto la monografía de Cumont (1914), reeditada en 2017. INTRODUCCIÓN XXX lugar de conservación, edición crítica, traducción, bibliografía, comentario filológico, análisis métrico y propuesta de datación.  Redacción de conclusiones e índices que, apoyados por todo lo anterior, permitan establecer estudios comparativos con el material epigráfico conservado del resto de la Galia. Los índices científicos constituyen una herramienta fundamental de cara a la difusión de la labor científica y el análisis del material estudiado. En este caso, además de los índices que habitualmente se incluyen en los volúmenes del CIL, la naturaleza del material invita a ofrecer otros (forma métrica, tópicos literarios, etc.). Asimismo, en las conclusiones se reflejarán las aportaciones realizadas respecto a cada uno de los objetivos. A la vista de todo el material, ya editado y estudiado, abordaremos otro tipo de estudios, ya transversales, relacionados con la distribución cronológica y temporal de las piezas, su forma métrica, el contenido y los temas y tópicos más recurrentes o la datación de las piezas, que permitirán obtener una visión de conjunto de los resultados de nuestra investigación. Cabría mencionar, asimismo, otros puntos que, aunque podrían calificarse como secundarios, se han tenido muy presentes durante la elaboración de este trabajo:  La contribución al desarrollo de la línea de investigación emergente en la que se insertan el proyecto de investigación y la tesis.  La consolidación de la metodología de investigación empleada y su difusión.  La comunicación parcial y total de los resultados de la tesis en foros de alto impacto internacional.  Demostración de la idoneidad del perfil del filólogo clásico para abordar este tipo de textos. En términos generales, la labor del filólogo es necesaria de cara a la edición crítica de cualquier tipo de textos. En el caso de la poesía epigráfica, además, cuya dimensión literaria es indiscutible, son los filólogos quienes pueden ofrecer perspectivas fundamentales de cara a la edición, restitución e interpretación de los textos. Como ya se ha mencionado, esta tesis doctoral se inserta en la línea del Proyecto de Excelencia del Ministerio de Economía y Competitividad (convocatoria de 2013) INTRODUCCIÓN XXXI “Hacia un Nuevo Volumen del CIL: XVIII/3: Carmina Latina epigraphica de las Galias, edición y comentario. Transferencia online de resultados” (FFI2013-42725-P), que persigue los mismos objetivos en toda la Galia, sirviéndose de la misma metodología. Este trabajo es, por lo tanto, completamente coherente y en línea con el proyecto dentro del que se ha desarrollado. 8. METODOLOGÍA La metodología que se ha empleado para la elaboración de este trabajo es la misma que rige la edición de los nuevos fascículos del CIL XVIII. Esta puede analizarse en función de las distintas tareas que intervienen en un trabajo de este tipo. 8.1. ESTABLECIMIENTO DEL CORPUS. CRITERIOS CRONOLÓGICOS Y GEOGRÁFICOS. Nuestro punto de partida ha sido, lógicamente, el establecimiento del material objeto de estudio. Hervé Belloc recogía en su tesis treinta y cinco carmina procedentes de la Galia Bélgica. Este material, unido al que se incluía en su catálogo negativo, más los epígrafes no tratados en ninguna de las dos secciones, ha sido seleccionado atendiendo a criterios cronológicos, geográficos y formales, de forma que el corpus se ha actualizado hasta alcanzar la cifra de 40, a las que se unen 11 epígrafes del apéndice de falsae, alienae y dubiae. Los detalles y el resultado final de las modificaciones realizadas respecto al corpus estudiado por Belloc, se ofrecen en el apartado de las conclusiones. En cuanto a cronología, el terminus ante quem en los estudios epigráficos latinos se ha marcado tradicionalmente en el siglo VIII d. C., que es, por lo tanto, el que hemos seguido. Respecto a los límites geográficos del estudio, se ha analizado, en caso de haberlo, el material procedente de las civitates de Remi, Durocatelauni, Silvanectes, Suessiones, Bellovaci, Ambiani, Viromandui, Morini, Menapii, Nervii, Tungri, Treveri, Mediomatrici, Leuci y Lingones. La clasificación de esta última ha generado tradicionalmente algo de polémica. Antes de pertenecer a la Germania Superior (provincia en la que se estudia, por ejemplo, en la primera parte el CIL XVIII/2), este territorio formó parte brevemente de la Lugdunense y de la Galia Bélgica xvi . Más adelante profundizaremos en los motivos por los que parece lógico no pasarla por alto. xvi Cf. Wightman 1977 para un análisis detallado de la cuestión. INTRODUCCIÓN XXXII El primer criterio formal que se ha tenido en cuenta es, lógicamente, la presencia de una forma métrica reconocible, que, no obstante, no siempre es evidente. Este aspecto se tratará en profundidad en la sección dedicada a la catalogación del material. Resumidamente, en el corpus se incluyen epígrafes en los que solo es posible escandir algunas secuencias claramente métricas, pero cuya redacción está impregnada de secuencias, ideas, tópicos o citas de los poetas latinos clásicos y tardíos. También se han estudiado inscripciones en las que el texto completo no constituye un verso completo. En estos casos la comparación con paralelos literarios y epigráficos es crucial, para así determinar si se trata de la cita de algún autor clásico o de una idea presente en la mentalidad popular, quizás levemente alterada. Tras esto, realizamos una clasificación preliminar del corpus, basada en el estado de conservación. En el caso de las inscripciones desaparecidas se distinguió entre las de transmisión exclusivamente manuscrita y aquellas de las que sí se conservaban noticias sobre su lugar de conservación, aunque posteriormente se hubieran perdido. La razón es sencilla: en el segundo escenario, nos pusimos en contacto con el último lugar de conservación conocido para confirmar que, en efecto, la pieza continuaba desaparecida. Esta situación se dio, precisamente, con la n.º 16, que originalmente se consideraba perdida, pero pudimos confirmar que conservaba en los almacenes del Museum am Dom de la ciudad de Tréveris (Alemania). Esta primera fase concluyó con las tareas documentales y bibliográficas. En el caso de las piezas que aparecieron durante el siglo XVIII y principios del XIX, las primeras noticias aparecieron habitualmente en publicaciones de carácter local, por lo que suelen ser más difíciles de recabar. En el caso de las composiciones transmitidas por vía manuscrita, se inició un proceso de petición y consulta de los principales códices. Asimismo, se actualizaron las referencias bibliográficas originales con las últimas publicaciones disponibles. Este proceso ha permanecido en marcha durante toda la redacción de esta tesis. 8.2. TRABAJO DE CAMPO. AUTOPSIA DEL MATERIAL. Este trabajo parte de la observación directa del soporte epigráfico, uno de los principios básicos de la redacción de los nuevos fascículos del CIL XVIII. Las fotografías, incluso las de alta calidad, pueden resultar engañosas. No son pocos los casos en los que INTRODUCCIÓN XXXIII ha sido posible descartar una lectura, por lo demás apoyada por paralelos epigráficos y literarios, gracias al examen minucioso del soporte. En total, durante el proceso de redacción de esta tesis se han llevado a cabo tres viajes con el objetivo de estudiar el material epigráfico in situ. El primero tuvo lugar en agosto de 2015; el segundo, en enero de 2017; el tercero, en septiembre de 2018. Dado que un porcentaje importante del material estudiado procede de Tréveris, los dos primeros viajes se dedicaron exclusivamente al estudio de las piezas conservadas allí. En concreto, las piezas se dividen entre el Rheinisches Landesmuseum, el Museum am Dom y la abadía de Saint Matthias. A esto hay que añadir el caso particular de la inscripción n.º 21, que se conserva todavía in situ, en lo que hoy en día es el patio de la Grundschule Reichertsberg. El último viaje sirvió a un doble propósito: por un lado, nos permitió examinar una pieza (n.º 8) que originalmente constaba como conservada en la abadía de Saint Matthias pero que durante nuestro viaje de enero de 2017 fue imposible encontrar. Por otra parte, se examinaron las piezas que se conservan en Nancy (Francia), que corresponden a los n.os 30 y 37 y en Arlon (Bélgica), con el n.º 29. Solo se incluyen tres epígrafes a los que no hemos podido tener acceso. El primero de ellos (n.º 28), aparecía en la monografía de Fuchs (2006, n.º 13) como conservado en el Rheinisches Landesmuseum y con número de inventario asignado. Durante los últimos años hemos contactado varias veces con esta institución, desde donde se nos confirmaba, en efecto, que la pieza constaba en sus registros, si bien no podían encontrarla. Hace algunos meses salió a la luz el estudio de Hiltrud Merten sobre las inscripciones procedentes de la necrópolis de St. Maximin halladas entre 1978 y 1990. Aquí se incluye la pieza (Merten 2018, n.º 56) y se dice que se conserva en el Museum am Dom. Por nuestra parte, hemos podido confirmar esta información gracias al director del museo, Markus Groß-Morgen, por lo que solo resta, dada la naturaleza abierta de este estudio, contar con que en el futuro tendremos ocasión de examinarla in situ. Las otras dos piezas (n.os 37 a y 40) son instrumenta que se conservan en colecciones privadas, a las que no hemos podido tener acceso. En cualquier caso, y sin quitarle importancia a la autopsia del material, en estos dos epígrafes la lectura no ofrece ninguna dificultad. Además del contacto directo con el material, el trabajo de campo es crucial por varios motivos. Gracias a ellos es posible examinar piezas que surgieron en el mismo contexto cultural que las que estudiamos y que, por lo tanto, ayudan a formar una imagen más completa del hábito epigráfico en la provincia de Bélgica. Por otra parte, el contacto INTRODUCCIÓN XXXIV directo y el intercambio de impresiones con los Dres. Lothar Schwinden, Sabine Faust (Rheinisches Landesmuseum Trier) y Hiltrud Merten (Museum am Dom), entre otros, ha sido particularmente enriquecedor. Aunque, como decíamos al principio de este apartado, la autopsia es el punto de partida innegable, puesto que las fotografías pueden llevar a confusión, hemos aprovechado los viajes de campo para fotografiar todo el material, con especial atención a los pasajes de lectura difícil. A lo largo de los comentarios se incluyen, además de vistas frontales de las piezas, otras de detalles relevantes en cada caso. 8.3. TAREAS DE EDICIÓN, COMENTARIO Y ESTUDIO. Los comentarios de cada epígrafe se han redactado siguiendo la estructura y las normas editoriales de la Berlin-Brandenburgische Akademie der Wissenschaften, según el modelo ya consensuado y que se ha aplicado en el volumen CIL XVIII/2. La base de estos es, sin duda, la edición crítica de los textos, que ha de partir del examen directo de la pieza. Cuando se presentan dificultades en la lectura, solo de esta forma se conseguirá la transcripción más exacta posible. Su valor queda fuera de toda duda, además, cuando sirve para realizar nuevas lecturas. Sirva como ejemplo el epígrafe n.º 30, en cuya séptima línea se ha leído tradicionalmente [---]multo cu[m ---]. Bücheler va más allá y restituye el hexámetro completo: [quae sepelit] multo cu[m fletu funera questus]. Sin embargo, al examinar en persona esta pieza, pudimos comprobar que al principio de la línea se conservan restos del trazo de otra letra, no editada hasta ahora, que, dadas su posición e inclinación, solamente pueden pertenecer a una X (fig. 111). Esto, que puede parecer un pequeño detalle a primera vista, nos permite descartar todas las restituciones anteriores y sugerir otras nuevas, ya de acuerdo con lo que se ha conservado en la piedra, como, por ejemplo [infeli]x multo cu[m ---]. Así, en cada inscripción se encontrarán los siguientes apartados:  Encabezamiento con número de identificación, seguido del tipo de epígrafe. En primer lugar, aparece el número de identificación asignado en nuestro corpus. Tras esto se añade entre llaves, si procede, la referencia del epígrafe en la tesis de Hervé Belloc así como, ahora entre paréntesis, las de los corpus más importantes (CIL, CLE, RICG I, etc.). A continuación, aparece, en cursiva, el tipo de epígrafe. Para esto hemos seguido la clasificación habitual, que se basa en el contenido. En el caso de los INTRODUCCIÓN XXXV instrumenta, tomando el término en sentido amplio, y ya que en las últimas décadas ha tendido a reservarse para los epígrafes directamente relacionados con el proceso de producción de los objetos (cf. Andreu 2009, 533-536; Harris 1993 sobre el concepto de inscribed economy), hemos optado por una denominación basada en el soporte. Esta distinción también se refleja en la organización en una sección independiente dentro del corpus, en la que se profundizará infra. Finalmente, en el caso de las piezas desaparecidas se añade esta indicación.  Descripción del soporte, procedencia, lugar de hallazgo y de conservación; si procede, fecha de la autopsia. En esta sección se incluye todo lo relativo al aspecto material de la pieza. Partiendo del tipo de soporte, se detalla minuciosamente el estado de conservación; en caso de ser necesario, el número de fragmentos y sus medidas; la disposición del texto, con particular atención a los recursos de la ordinatio para marcar la separación entre verso y prosa; la paleografía y, especialmente, aquellos factores que sean significativos y que, por lo tanto, puedan ser útiles para la datación de la pieza. Si se incluyen elementos decorativos o iconográficos, estos se describen y se comparan con otros con los que compartan contexto arqueológico o histórico. También se muestran fotografías de alta calidad de las piezas. La primera siempre se trata, lógicamente, de una vista frontal. Las siguientes son, por lo general, detalles de puntos que presentan alguna dificultad de edición. En el caso de las piezas que han perdido algún fragmento o se han deteriorado particularmente en las últimas décadas, se han incorporado fotografías en las que se refleja su estado anterior. En lo que respecta a los carmina transmitidos por vía manuscrita, se incluyen imágenes de uno o varios de los principales códices en los que se transmitan. Este apartado se cierra con una exposición sobre las circunstancias del hallazgo de la pieza y la historia de su conservación y, en los casos necesarios, de su pérdida. Se incluye su ubicación actual y, cuando procede, número de inventario y sala de exposición. Asimismo, se indica si la pieza no se encuentra en exposición, sino en los almacenes del museo. Finalmente, se proporciona la fecha de la autopsia.  Edición crítica, traducción y bibliografía sobre la pieza. Los textos se han editado siguiendo las convenciones y signos diacríticos de los últimos volúmenes publicados del CIL (cf. p. ej. la explanatio notarum de Hans INTRODUCCIÓN XXXVI Krummrey al volumen II2/5, pp. XLI-XLII), que hemos resumido en la tabla que se encuentra tras esta introducción. Hemos aplicado una metodología severa y minuciosa respecto a las restituciones xvii . Estas se han incorporado a la edición solo cuando hay paralelos literarios o epigráficos de peso. Este es el caso, por ejemplo, de la restitución funus [acerbum] (n.º 12, 2-3), secuencia que, como se desarrolla en nuestro comentario, más allá de aparecer por doquier en epigrafía y en los textos literarios (PLAVT. Asin. 595; VERG. Aen. 6, 429 = 11, 28; IVV. 11, 44), parece que formaba parte de la cultura popular. Cuando las restituciones no son seguras, se indica tanto en la edición como en el aparato crítico. Todas las restituciones, tanto nuestras como de los anteriores editores, se recogerán en el aparato crítico y se estudiarán en el comentario, presentando argumentos a favor o en contra según criterios formales, métricos, estilísticos, etc. Tras cada texto presentamos una traducción propia, que en algunas ocasiones (2- 5, 8-11, 13-16, 18-24, 26-28, 36-40 y 1*-6*) es la primera que se hace en castellano. A esto sigue la bibliografía completa sobre la pieza. Primero se enumeran todas las ediciones del texto, indicando las dependencias entre ellas, así como de dónde se toma el texto en las distintas recopilaciones. Tras esto aparecen las referencias a estudios (onomásticos, temáticos, paleográficos, diccionarios, etc.) en los que el epígrafe se menciona. Para evitar confusiones, cuando la referencia sea de un número de página o columna se indicará con las abreviaturas correspondientes. En lo que respecta a las inscripciones transmitidas exclusivamente por vía manuscrita, dado que en algunos casos esta es muy compleja y una exposición completa de la misma en el apartado de la bibliografía no sería práctica ni útil, hemos optado por detallar las referencias de los códices de los que hemos realizado la colación. La relación completa, o la referencia a estudios específicos sobre la transmisión textual de estas obras, se incluye en una nota al pie al inicio de cada comentario. Tras esto, en el aparato crítico se muestran tanto los resultados de la colación de manuscritos como las correcciones de los editores. No hemos tenido en cuenta variaciones menores u ortográficas (p. ej. nihil o nichil en el verso 4 de la inscripción n.º 2*). Finalmente, incluimos nuestro aparato crítico, que, como se ha dicho, contiene todas las variantes de lecturas anteriores, nuestras propuestas de restitución y las de los editores anteriores. Asimismo, dado el enfoque métrico de nuestro estudio, se indica si xvii Cf. Fernández 2002 para un análisis profundo y ejemplificado de estos criterios. INTRODUCCIÓN XXXVII alguna restitución no es correcta en este sentido. También se han incluido, en caso de haberlos, los comentarios de los editores anteriores sobre la extensión total de la pieza, si esta se conservaba en estado fragmentario, o apreciaciones de tipo general. Hemos redactado los aparatos críticos con la intención de que contengan toda la información necesaria sobre el texto y su transmisión. Este contenido, a su vez, se desarrolla ampliamente en el apartado siguiente, el del comentario filológico.  Comentario filológico Lógicamente, al tratarse de composiciones en verso el aspecto formal adquiere especial relevancia. Por este motivo, en esta sección se analiza, desde una perspectiva filológica, todo lo relacionado con la exégesis del texto, en la que se incluyen el estudio lingüístico y literario, la onomástica, la prosopografía, la métrica y la prosodia. Además, se abordan en detalle los puntos que presentan problemas de edición y se aportan paralelos epigráficos y literarios que justifiquen nuestras propuestas. En el comentario métrico señalamos las particularidades del carmen, en caso de haberlas. Si se trata de un epígrafe fragmentario se incluye una propuesta de colometría, teniendo en cuenta los paralelos y la posición habitual en el verso latino de las secuencias que puedan reconocerse. Tras esto se presenta el texto con puntuación diacrítica y, cuando es posible, dividido en versos, junto al esquema métrico empleado. En caso de haber incorrecciones métricas, estas se señalan con un asterisco (*) a la derecha de la sílaba en cuestión. En lo que respecta a la cita de autores clásicos, hemos seguido siempre las convenciones del Thesaurus Linguae Latinae; en cuanto a los autores de épocas posteriores, medievales o ya renacentistas, nuestro criterio ha sido no abreviar ni sus nombres ni los de sus obras. El comentario concluye con una propuesta de datación. Como se abordará infra, este punto es particularmente dificultoso en la provincia de Bélgica, donde no se extendió la costumbre de usar ningún sistema (consulados, indicciones, etc.) para indicar el año. Por este motivo, tiene una relevancia crucial el uso de criterios lingüísticos, paleográficos, culturales, etc. que permitan acotar al máximo una franja temporal. Durante el proceso de redacción hemos tenido la oportunidad de poner en común nuestras conclusiones con los restantes miembros del Proyecto de Investigación, lo que, sin duda, ha contribuido a su mejora y enriquecimiento. INTRODUCCIÓN XXXVIII 8.4. REDACCIÓN DE CONCLUSIONES E ÍNDICES CIENTÍFICOS Una vez realizado el estudio pormenorizado de cada una de las piezas, hemos podido extraer conclusiones que respondan a los objetivos que marcábamos y que son, en sí mismas, un estudio de conjunto del corpus de los carmina de la provincia de Bélgica, puesto que en ellas se ofrecen los resultados del análisis de aspectos transversales como la lengua empleada, los esquemas métricos y su distribución geográfica y temporal, o los tópicos y temas más frecuentes. Asimismo, en lo que a los índices científicos respecta, hemos tenido en cuenta los que habitualmente suelen incluirse en los volúmenes del CIL, excluyendo los que no estuvieran representados en el material. Asimismo, ateniéndonos al modelo del CIL, también seguido en los índices disponibles en la web que recoge el material de las inscripciones en verso de Hispania (http://cle.us.es/clehispaniae/index.jsf), hemos redactado estos en latín. Dada la vocación filológica de este estudio, y como ya sugería Krummrey (1964, 309), hemos incluido un índice métrico, así como de tópicos sepulcrales, loci similes literarios y epigráficos. También figura un índice de elementos relacionados con la ordinatio, así como uno de términos generales. Por afán de exhaustividad también hemos incluido en los índices el material de nuestro apéndice. El orden de los índices es, esencialmente, el mismo que en el CIL. Dentro de esto, pueden agruparse por estar dedicados al léxico, el soporte y el contenido del texto. Finalmente, añadimos las tradicionales correspondencias de los epígrafes tratados en este trabajo y sus referencias en otras recopilaciones, así como los números de inventario, en caso de haberlos. Por último, incluimos un índice de los lugares de conservación de las piezas. El índice de nomina y res memorabiles incluye, en gran medida, todos los términos que no están recogidos en otros índices. En lo que a participios respecta, estos tienen entrada propia si sucede lo propio en el Oxford Latin Dictionary. Los términos afectados por roturas de la pieza de expresan con los signos diacríticos correspondientes. El índice de menses et dies se ordena según el calendario. Por su parte, en el índice dedicado a los aspectos relacionados con la ordinatio hemos omitido, lógicamente, aquellas sobre cuyo soporte no se ha transmitido ninguna información. En caso de incluirlas, se indica con un signo de interrogación. Asimismo, en el index locorum similium apud auctores la convención que hemos seguido para citar a los autores y sus obras es la misma que en el corpus: para los autores INTRODUCCIÓN XXXIX clásicos hemos seguido la lista de abreviaturas del Thesaurus Linguae Latinae; para los posteriores, hemos insertado los nombres y títulos sin abreviar. Los autores medievales se ordenan alfabéticamente por su nombre, los posteriores, por el apellido. Tanto en este como en el de loci similes epigraphici se incluyen exhaustivamente todas las referencias mencionadas o comentadas para apoyar restituciones, la traducción de un término o algún aspecto de la exégesis del texto, así como los citados como posibles paralelos. 9. ORDEN DEL MATERIAL El corpus resultante de la aplicación de los principios metodológicos detallados en los apartados anteriores se ha organizado, en primer lugar, con el mismo criterio geográfico que en el segundo fascículo del CIL XIII/1. De esta manera, primero se estudian las inscripciones procedentes de los Remi, a continuación, las de los Treveri, seguidas de las de los Leuci. A ellas hemos añadido las de los Lingones, que en el CIL se incluyen en el fascículo primero de la segunda parte, dentro de la Germania Superior. No obstante, y como ya se ha dicho, se trata de una zona fronteriza y que perteneció, además de a la Bélgica, a la Lugdunense (cf. Wightman 1977). En las últimas décadas se ha tendido a incluirla en la Galia Bélgica, y como tal constituye, por ejemplo, el primer volumen de las Inscriptiones Latinae Galliae Belgicae, editadas por Le Bohec (2003). Precisamente, en una de las inscripciones estudiadas en nuestro trabajo procedentes de esta zona (n.º 33) se habla de mujeres Gallae, por lo que parece lógico tenerla en cuenta. Dentro de cada civitas el material se ordena, en primer lugar, según su cronología. La datación de las inscripciones de la Galia Bélgica es siempre aproximativa, por no incluirse, salvo en la inscripción n.º 31, ninguna indicación que permita establecer el año exacto en el que se grabaron. En cualquier caso, la comparación de aspectos como la paleografía, la onomástica o el contexto arqueológico suelen permitir adjudicar los epígrafes a un siglo concreto, como mínimo. El siguiente criterio que se ha aplicado es el de la tipología textual. Por lo tanto, en primer lugar aparecen, en caso de haberlos, los tituli honorarii y sacri, seguidos por los sepulcrales. El catálogo principal concluye con los carmina grabados sobre instrumenta domestica. El material se ha ordenado en función del soporte, de la misma forma que en el CIL XIII/3, dedicado a los instrumenta de la Galia Bélgica y de Germania. Nos ha parecido que este criterio de clasificación es particularmente útil a la vista del material estudiado. Por una parte, una de las entradas (n.º 37) incluye cinco objetos grabados con ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. • ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. En este apartado se analizan los resultados de nuestro estudio, tomando como referente los objetivos que se plantearon en la introducción: establecimiento del corpus de los carmina Latina epigraphica de la Galia Bélgica, edición crítica a partir de la observación in situ y comentario filológico. Esto nos permite, a su vez, analizar el material desde un punto de vista transversal y ofrecer, como conclusión, un estudio de conjunto en base a aspectos como la lengua, la métrica o los tópicos y temas más recurrentes. 1. EL ESTABLECIMIENTO DEL CORPUS A través de la investigación bibliográfica y de la red de sinergias internacionales generadas gracias a los proyectos de investigación dedicados a la edición y comentario de los carmina Latina epigraphica de Hispania y de la Galia, hemos podido establecer la localización de todas las piezas conservadas del corpus. Del total de 51 que hemos estudiado (40 en el corpus principal y 11 en el apéndice de falsae, alienae et dubiae), 31 se conservan, mientras que 20 se han perdido. Algunas de las conservadas se consideraban perdidas cuando comenzamos nuestro estudio. Es el caso del carmen n.º 15 (= Nesselfauf 40; Gose 532; RICG I, 196): Gauthier la consideraba perdida en 1975. Sin embargo, Hiltrud Merten la incluyó en su monografía de 1990. En efecto, tras ponernos en contacto con los responsables del Museum am Dom de Tréveris, pudimos confirmar que la pieza se conservaba en sus almacenes, donde pudimos estudiarla in situ en enero de 2017. Asimismo, la inscripción n.º 23 (= Gose 78; RICG I, 89) se consideró perdida por los responsables tras nuestras primeras indagaciones y visita a la abadía de St. Matthias (Tréveris) en enero de 2017. Sin embargo, meses después, y debido a nuestra insistencia en su búsqueda, recibimos finalmente la noticia de su hallazgo, lo que nos permitió examinarla en nuestro siguiente viaje, en septiembre de 2018, y, así, confirmar que actualmente se conserva en el dormitorium de dicha abadía. También ha habido epígrafes que, sin llegar a considerarse desaparecidos en ningún momento, habían cambiado de ubicación. Por ejemplo, la inscripción n.º 30 se había conservado desde su hallazgo, a finales del siglo XIX, en propiedad del monasterio de los padres oblatos de Sion (Francia). En época de Gauthier, esta se encontraba en el Musée des Pères Oblats, en el mismo lugar. Sin embargo, este museo ha cerrado desde entonces. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 364 Como pudimos confirmar, la pieza fue adquirida por el departamento de Meurthe y Mosela, y en 2013 se trasladó al Musée Lorrain de Nancy, donde pudimos examinarla. La situación del epígrafe n.º 39 (= AE 2007, 1012) es, en cierto sentido, la opuesta. Su hallazgo se produjo en 1991 y desde entonces había permanecido en una colección privada. Actualmente se conserva en el mismo museo que la anterior, gracias a una iniciativa de subasta pública puesta en marcha a inicios de 2018 por la Société d’Histoire de la Lorraine et du Musée Lorrain, solo meses antes de que nosotros tuviéramos ocasión de examinarla. En este caso ha resultado fundamental la repercusión en los medios regionales franceses de la noticia de la subasta de la llamada “lanza de Cutry”, que nos permitió entrar en contacto con el Musée Lorrain desde que se hizo pública la adquisición. En lo que respecta a las piezas no consideradas como desaparecidas hasta ahora debemos mencionar el epígrafe n.º 5* (= CLE 178; CIL XIII, 3712). Se creía que se encontraba en el Rheinisches Landesmuseum de Tréveris. No obstante, tras varias indagaciones hemos podido confirmar que lamentablemente ha desaparecido. En los archivos del museo solo se conserva una fotografía, que, según pudimos saber, data de los años setenta. Como ya se avanzaba en la introducción, hemos podido estudiar in situ todo el material salvo tres piezas (n.os 28, 37 a y 40). La primera se conserva actualmente en los almacenes del Museum am Dom de Tréveris, dato que hemos conocido hace pocos meses, pero durante los últimos años constaba en el inventario del Rheinisches Landesmuseum, con los que hemos establecido contacto a este propósito en varias ocasiones. Sin duda, en el futuro tendremos ocasión de examinarla en persona y enriquecer así nuestra primera edición. Los otros dos casos son inscripciones sobre instrumenta domestica que se conservan en colecciones privadas a las que no hemos tenido acceso. Afortunadamente ninguna de las piezas ofrece dificultades de lectura. Asimismo, y gracias a la imprescindible autopsia, hemos cumplido el objetivo que nos marcábamos respecto a fotografiar y, en caso necesario, realizar calcos de todo el material conservado. Si bien en ocasiones las fotografías pueden resultar engañosas, hemos procurado incluir en nuestro estudio el máximo posible de imágenes, tanto de vistas generales como de detalles interesantes de cara a la edición del texto. A veces en las primeras no es posible distinguir ciertos aspectos, como dónde acaba la pieza original ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 365 y empieza la restauración, o qué trazos son accidentales y cuáles pertenecen al epígrafe original. 1.1. MODIFICACIONES DEL CORPUS RESPECTO A LA TESIS DE HERVÉ BELLOC 1.1.1. CATÁLOGO PRINCIPAL La modificación más significativa quizás sea la inclusión de los carmina procedentes de los Lingones (n.os 31-34), que Belloc no había contemplado ni en su catálogo principal ni en el negativo. Más allá de esto, se reducen a la inclusión de algunos epígrafes que, bien este había descartado, bien no figuraban en su estudio. Los que este incluía y que nosotros hemos descatalogado se incluyen en el apartado siguiente. Pasaremos a enumerarlos para mayor claridad, incluyendo la referencia en nuestro corpus y en el de Belloc.  Epígrafes excluidos por Belloc y que nosotros hemos incluido en el catálogo principal. o 9 {*044} (= IC 226; CIL XIII, 3795; Gose 406; RICG I, 99) o 27 {*079} (= RICG I, 194 A; Fuchs 4)  Epígrafes no tratados por Belloc. o 13 (= AE 2007, 992; Merten 2018, 5) o 28 (= Fuchs 13; Merten 2018, 56) o 31 (= CIL XIII, 5657; ILCV 220; CLE 2118) o 32 (= CIL XIII, 5855; CLE 2015) o 33 (= CIL XIII, 5954; CLE 1942) o 34 (= CLE 1933) o 36 (= CIL XIII, 10024, 43 a) o 37 a-e (= a: AE 2010, 987; b: CIL XIII, 10024, 42; c: AE 1999, 1081; d: CIL XIII, 10027, 161; e: AE 1911, 223). o 39 (= AE 2007, 1012) o 40 (= AE 2007, 1008) ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 366 1.1.2. APÉNDICE Dado el carácter absolutamente minucioso y exhaustivo del catálogo negativo ofrecido por Belloc, resultaba redundante incluir en el nuestro todos los epígrafes con los que compartimos el criterio de clasificación ofrecido por este, que, además, en su tesis queda desarrollado y justificado. Por este motivo, hemos concebido nuestro apéndice de inscripciones falsae, alienae y dubiae como un complemento al suyo. Presentamos aquí una relación de todas esas referencias, para mayor claridad expositiva:  Epígrafes que ya se incluían en el catálogo negativo de Belloc y con cuya descatalogación estamos de acuerdo. o Inscripciones que contienen secuencias métricas aisladas en la prosa: - {*031} (= CIL XIII, 11332; ILCV 3586c) - {*034} (= Nessalhauf 1937, 31; RICG I, 147) o Inscripciones que consisten en secuencias métricas que no forman un verso completo: - {*048} (= Amand 1956; Renard 1956; AE 1957, 173) o Inscripciones muy fragmentarias: - {*065} (= CIL XIII, 3730) - {*066} (= CIL XIII, 3785; ILCV 1170 adn.; Gose 1958, 511; RICG I, 198; CLEGall 99). - {*067} (= Riese 4073) - {*068} (= Finke 1927, 61; Gose 1958, 449; RICG I, 191) - {*069} (= Nessalhauf 1937, 41, 12) - {*070} (= Nesselhauf 1959, 5) - {*080} (= Schillinger 1977, 16) - {*086} (= AE 1991, 1246b; AE 1995, 1106) - {*087} (= Gose 1958, 780b) - {*088} (= Nesselhauf 1937, 38; RICG I, 122; CLEGall 100) ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 367 o Falsae vel alienae: - {*112} (= CIL XIII, 373*) - {*113} (= CIL XIII, 406*). Este texto se ha transmitido por vía manuscrita junto a nuestra inscripción n.º 2*, lo que ha sido un argumento añadido para descatalogar esta. - {*114} (= CIL XIII, 407*) - {*115} (= CIL XIII, 416*; CLEGall Aliena 8) - {*116} (= CIL XIII, 417*; CLEGall Aliena 9) - {*117} (= CIL XIII, 419*; RICG I, 2*; CLEGall Aliena 10). - {ad *118} (= CIL XIII, 458*) o Textos de transmisión indirecta no segura: - Epigramas literarios con apariencia de carmina epigraphica, pero cuya existencia como inscripciones no puede asegurarse.  {*145} (= IC 333; VEN. FORT. carm. 9, 4)  {*208} (= IC 321 C) Como decimos, coincidimos con el criterio de clasificación de Belloc en todos los epígrafes del apartado anterior. A continuación, detallamos las modificaciones que se han producido respecto a este en nuestro catálogo negativo.  Epígrafes que formaban parte del catálogo principal de Belloc: o 1* {B006} (=CIL XIII, 3583; CLE 2263) o 2* {B029} (= Fuchs 100) o 3* {B025} (= CLE 1786 p. 826; CIL XIII, 3654; Binsfeld et al. 190) o 5* {B030} (= CLE 178; CIL XIII, 3712) o 6* {B026} (= CLE 1735; CIL XIII, 3912; Gose 480; RICG I, 208) o 8* {B008} (= Schillinger 1977, 3) o 9* {B004} (= CIL XIII, 10025, 199; ILS 8610)  Epígrafes que Belloc no trataba y que, desde entonces, han sido estudiadas en alguna publicación como carmina, pero que nosotros hemos excluido del corpus principal: o 4* (= Cugusi CLEGall 84) o 10* (= CIL XIII, 10018, 61) o 11* (= AE 1912, 283) ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 368 o Mencionamos aquí el caso de RICG I, 240, una transenna paleocristiana en la que se lee [--- d]ocebo vos, seguido de una hoja de palma. Parece que se trata de una cita bíblica, probablemente VVLG. psalm. 33, 12 (venite filii, audite me, timorem Domini docebo vos), aunque también podría ser docebo vos per manum Dei quae Omnipotens habeat nec abscondam (VVLG. Iob 27, 11) o docebo vos viam bonam et rectam (VVLG. I reg. 12, 23). Como cita bíblica, se trata de un texto originalmente en prosa, por lo que no nos ha parecido coherente incluirla en nuestro catálogo negativo. Hasta ahora el único en tratarlo como carmen ha sido Cugusi (CLEGall Aliena 7), quien, sin embargo, no añade ningún comentario métrico al respecto. 2. EDICIÓN CRÍTICA A PARTIR DE LA OBSERVACIÓN IN SITV. El grueso de nuestro trabajo se compone del análisis y comentario del corpus epigráfico. Para esto nos hemos valido de la misma estructura seguida en las fichas del CIL XVIII/2, de publicación inminente y dedicado a los carmina de Hispania. El núcleo generador de nuestro comentario es, lógicamente, la edición crítica del texto, tratado de la misma manera que cualquier obra literaria. Hemos querido ser meticulosos en el aparato crítico, de manera que en este se incluya lo esencial respecto a la edición del texto. El investigador interesado puede partir de ahí y luego dirigirse al comentario para un estudio pormenorizado del texto, su transmisión, influencias, exégesis, etc. Creemos que la perspectiva filológica, unida al examen minucioso de las piezas in situ, nos ha permitido aclarar la lectura de lagunas, descartar otras, por no encontrarse reflejadas en el soporte, y fijar el texto de cada epígrafe. En concreto, entre nuestras aportaciones de carácter filológico, merece destacarse que en algunos casos nuestra traducción es la primera que se hace al castellano. Esto sucede en los epígrafes 2-5, 8-11, 13-16, 18-24, 26-28, 36-40 y 1*-6*. En lo que respecta a las ediciones críticas de los textos, son, en todos los casos, las más completas hasta la fecha. Hemos realizado la colación de varios manuscritos en todas aquellas que se han transmitido exclusivamente por esta vía (n.os 1-3, 7, 17, 2*), algo que solo se había hecho en la edición de las obras en las que estas se insertan, y nunca en las ediciones epigráficas. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 375 su vez, también ha encontrado su reflejo en los textos literarios. El caso de la inscripción n.º 38 (uror amore tuo) es más claro. Por una parte, se trata de un hemíepes, que es más de lo que puede medirse en los dos casos anteriores. Por otro, los paralelos literarios del tópico de la ‘llama de amor’ son abundantísimos, particularmente en verso, y, algunos de ellos, en la misma posición métrica. Análogamente, hemos descartado aquellas inscripciones que, o bien estaban compuestas de secuencias que habitualmente aparecen en ese tipo de soporte (n.os 10*, 11*), o no estaban escritas en un registro que se apartase claramente del de la prosa (n.º 9*).  Inscripciones fragmentarias en las que aparecen secuencias métricas En esta última categoría el criterio fundamental que entra en juego está muy relacionado, además de con la composición del texto, su calidad o la intencionalidad poética, con el estado de conservación. En estos casos resulta particularmente relevante que en la pieza puedan identificarse finales de verso. Compartimos, por lo tanto, el criterio de Pikhaus (1994, 22): une inscription dont il ne reste que quelques mots peut néanmoins être qualifiée avec certitude de “versifiée” et même de dactylique, si chaque fin de ligne correspond à la fin d’un vers. Esta situación se da en cinco epígrafes de nuestro corpus (n.os 11, 14, 16, 20 y 21). Por su parte, en las inscripciones n.º 10, 15, 19 y 23 no se conservan los finales de verso o no puede asegurarse su presencia. En estos casos es fundamental analizar el vocabulario y comprobar si es particularmente frecuente en los carmina y, en ese caso, si hay alguna posición métrica que se repita con frecuencia. Esto nos permitirá hacer una propuesta de colometría. 3.3. ESQUEMAS MÉTRICOS DOCUMENTADOS Y DISTRIBUCIÓN CRONOLÓGICA En lo que respecta a la forma métrica de los textos, y como suele ocurrir, el predominio de los esquemas dactílicos es casi total. De las cuarenta piezas que componen el corpus, este se encuentra de una forma u otra en treinta y ocho. Concretamente, veinte epígrafes están compuestos en hexámetros (en ellos se incluyen inscripciones completamente versificadas, otras en las que los hexámetros se unen a secuencias defectuosas y monósticos); nueve, en dísticos elegíacos; uno (n.º 17) combina cinco hexámetros y un pentámetro; en tres casos el epígrafe se compone de secuencias que no forman un verso completo, y en cuatro el estado de conservación fragmentario solo ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 376 permite atisbar la presencia del ritmo dactílico. A estas añadimos un commaticum, en el que aparece la secuencia hoc tegitur, que se documenta exclusivamente en carmina epigraphica. Como se aprecia en la tabla siguiente, la mayor concentración de carmina se produce en el siglo V d. C., que es, asimismo, la época en la que se datan seis de las nueve composiciones en dísticos elegíacos. Creemos que esto debe achacarse al desarrollo cultural de Tréveris en esta época. Análogamente, el declive cultural se hace notar en el material datado en el siglo VI, cuando el número de carmina desciende de trece a cinco. Fig. 160: Distribución por siglos de los esquemas métricos documentados. 3.4. TIPOLOGÍA TEXTUAL, TÓPICOS Y TEMAS EPIGRÁFICOS RECURRENTES. Como es habitual, un importante porcentaje de las inscripciones son de tipo funerario. Concretamente, de los 40 epígrafes recogidos en el catálogo principal, 29 son de ese tipo; de ellos, 22 pueden clasificarse con seguridad como cristianos. La distribución geográfica de estos es análoga a la del apartado anterior: veinticuatro proceden del territorio de los Treveri, todos de la ciudad de Tréveris. Tras esto, la tipología más frecuente es la de los instrumenta domestica, de los que recogemos siete casos en un total de once objetos. El reparto se cierra con dos inscripciones votivas, una pagana (n.º 4) y 3 3 5 3 2 4 2 6 1 3 1 3 1 1 1 1 0 2 4 6 8 10 12 14 s. I s. II s. III s. IV s. V s. VI s. VII s. I s. II s. III s. IV s. V s. VI s. VII Hexámetros dactílicos 335324 Dísticos elegíacos 2 6 1 Hex. (Fragmentarios) 3 1 Secuencias dactílicas aisladas 3 Otras combinaciones dactílicas 1 Commatica 1 Ritmo trocaico 1 1 Hexámetros dactílicos Dísticos elegíacos Hex. (Fragmentarios) Secuencias dactílicas aisladas Otras combinaciones dactílicas Commatica Ritmo trocaico ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 377 una cristiana (n.º 2), y otras dos de tipo monumental. La primera de ellas (n.º 1) está destinada a rememorar el patronazgo de Iovinus para la construcción de una basílica, mientras que la segunda (n.º 29) ensalza la construcción de unas termas. En el gráfico siguiente (fig. 161) se representa la distribución del material en el territorio según su tipología. Fig. 161: Typology of the inscriptions by each civitas. / Tipología de las inscripciones según cada civitas. Si nos detenemos en el aspecto formal de los carmina funerarios, son varios los puntos que merecen destacarse. En primer lugar, y teniendo en cuenta que, en ocasiones, el estado fragmentario de la pieza impide decantarse por una tipología, la voz poética es, en la mayoría de los casos, de tipo impersonal 3 y dirigida al lector, aunque sin interpelaciones directas. Excepción a esto podría ser el carmen n.º 16, conservado fragmentariamente, pero en cuyo segundo verso se lee dulcis eras. No obstante, el tono personal del texto podría deberse a que el mensaje está puesto en boca de sus familiares. Asimismo, en el epígrafe n.º 18 analizamos la posibilidad de que la voz poética se esté dirigiendo al difunto, lo que, en este caso, no nos parece probable. Por otra parte, creemos que el carmen n.º 30 está puesto en boca del padre del difunto, que indirectamente hace referencia al tópico del ordo turbatus. Finalmente, podría plantearse que en el n.º 33 la voz poética representa a toda la familia, que ha decidido enterrarse en el mismo mausoleo. El único caso en el que el mensaje está puesto en boca del difunto se encuentra en la inscripción n.º 31. Aquí la 3 Nos hemos valido de la tipología propuesta y estudiada por Socas (2002). 1 1 1 3 24 1 1 1 1 1 1 1 2 1 5 0 5 10 15 20 25 30 35 Atrebates Nervii Suessiones Remi Leuci Lingones Treveri Atrebates Nervii Suessiones Remi Leuci Lingones Treveri Funerarias 1 1 1 3 24 Votivas 1 1 Monumentales 1 1 Instrumenta domestica 1 1 1 2 1 5 Funerarias Votivas Monumentales Instrumenta domestica ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 378 difunta expresa su deseo de haber fallecido antes, pues esto hubiera significado no ver morir a tres de sus cuatro hijos. La inscripción está seguida de un subscriptum en prosa, en el que, como es lógico, la voz poética vuelve al registro impersonal. A continuación, mostramos las principales conclusiones relacionadas con los tópicos o ideas recurrentes en los carmina funerarios. Para ello nos valdremos de la división habitual entre lamentatio, consolatio y laudatio 4 .  Lamentatio o Alteración del orden natural Podría plantearse que este aparece de distintas formas en dos de los carmina que editamos (n.os 30, 31; a los que quizás podría añadirse el n.º 5*). En el primero, al que ya hemos hecho referencia, está puesto en boca del padre, quien considera el cuidado del monumento funerario la última honra que puede dispensarle a su hijo, lo que, indirectamente, es un motivo de consolatio. En el n.º 31, también citado supra, la difunta es la madre, que se lamenta de no haber muerto antes. Asimismo, merece mencionarse en esta categoría el epígrafe n.º 12, donde el tópico no se produce explícitamente. Según nuestra interpretación, la voz poética encuentra algo de consuelo para la muerte de la dedicataria en que gracias a esta no ha sido testigo de la defunción de su hija, que falleció poco después. Nos parece relevante que, pese al uso de este tópico, apenas se conserven casos claros de carmina funerarios infantiles. Esto es más llamativo, si cabe, si se tiene en cuenta que solo en Colonia, a menos de doscientos kilómetros de Tréveris, hay ocho casos (CLE 219; 446; 614; 772; 2152; 2266; AE 1981, 673; 2004, 979). En el epígrafe n.º 24 se emplea innocens, lo que parece un indicador de que se trataba de un niño, mientras que en el n.º 26, donde también se usa este término, se lee rapuit, por lo que resulta lógico interpretar que la persona fallecida murió joven. Es llamativo, no obstante, que más allá de estos términos no se den otras ideas más recurrentes de los epitafios infantiles. o Funus acerbum Este tópico, probablemente presente en la mentalidad popular y convertido en canónico gracias a VERG. Aen. 6, 429 (= 11, 28), podría estar presente en la citada n.º 12, 4 Las referencias bibliográficas sobre estos tópicos y su presencia en los carmina se insertan en cada comentario. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 379 y así lo hemos restituido. En este caso no se aplica a la muerte de la dedicataria, sino a la de su hija. o Oposición quondam / nunc La antítesis entre lo que los dedicatarios fueron en vida y sus restos mortales en el momento presente puede rastrearse en el carmen n.º 3. Aquí se aplica a un padre y sus dos hijos (Attolus, Elanus y Eufrasia), de quienes se dice que en otro momento agradaron a Dios con hechos y palabras (qui placuere Deo factis dictisque Supremo, v. 9), y que ahora yacen en el mismo sepulcro. o Taedium vitae Se trata del deseo de no seguir viviendo de alguno de los familiares del difunto, que no encuentra razones para continuar sin este. En nuestro corpus es posible que aparezca en la inscripción n.º 10, aunque su estado, muy fragmentario, impide asegurarlo. En él se emplean secuencias como sine fine dol[or- ---] o victurus que podrían ser argumentos a favor.  Consolatio o Inmortalidad gracias a la fama Este tópico se desarrolla ampliamente en el epígrafe n.º 7, a través de secuencias como periit corpus, sed nomen in ore est (v. 3) o fama est quae nescit obire, que cierra el carmen (v. 9). Como se desarrolla en el comentario, dicha inmortalidad se concibe como un triunfo sobre un destino injusto (el fallecido murió a manos de unos ladrones), lo que se opone a la idea clásica de la ineluctabilidad del destino (cf. Hernández 2001, § 123, que analiza el mismo uso en dos carmina de Hispania). En la inscripción n.º 1, de tipo monumental, se dedica un espacio importante a la alabanza del dedicatario, en la idea de que este será enterrado en el edificio cuya construcción ha financiado. En este caso, la inmortalidad de la fama se utiliza indirectamente para enfatizar la importancia de los valores cristianos: Iovinus había alcanzado la cima de la gloria terrenal gracias a sus hazañas militares, pero esto se desprecia en favor de su piedad cristiana, con la que supera todo lo anterior. o El cuidado del monumento funerario es un consuelo para los familiares del fallecido ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 380 Este podría desarrollarse en el carmen n.º 15, aunque, de nuevo, su estado de conservación fragmentario impide asegurarlo. El uso de las secuencias [lacri]mis sola[cia] y [t]etuto[ pietat[e] (ll. 2-3) favorecen este análisis. Asimismo, en la inscripción n.º 30, ya mencionada, parece que también se hace referencia al cuidado del monumento funerario por parte del padre del fallecido. o El alma del difunto ha ascendido a las estrellas Este tópico se desarrolla de manera bastante bella en la inscripción n.º 18 (exemtum Auspicius terris inmiscuit astris, v. 4) y puede rastrearse en la n.º 23 gracias a expresiones como mund[um linquens?] y [m]eruit reg[na]. En el primer caso, y como se desarrolla en el comentario, es llamativo que, siendo un epígrafe cristiano, no se haga distinción entre cuerpo y alma ni se mencione que es Dios quien le permite la entrada en el cielo.  Laudatio o Alabanza de las virtudes femeninas Esta se desarrolla en la inscripción n.º 13, donde se dice que la fallecida fue maternis moribus aequa (ll. 1-2) y que vivió “virtuosamente” (sancte, l. 6) con su marido. o Muerte sine crimine: Esta secuencia se emplea en el carmen n.º 7, citado supra. Como ya se ha dicho, el difunto murió como resultado del ataque de unos ladrones. Para enfatizar lo injusto y cruel de la situación, la voz poética dice que el destino ha arrebatado a alguien que hasta entonces había llevado una vida sin falta (O crudele nefas, tulit hic sine crimine mortem, v. 7). Finalmente, en el epígrafe n.º 3 la identidad de los difuntos se introduce como la respuesta a un hipotético interrogante del lector, aun sin haber interpelación directa a este (hic igitur nullum lateat quid terra retentat, / ne quis, si cupiat, discere cassus eat, vv. 1- 2), como sucede en las fórmulas que se emplean con más frecuencia para este fin: si quaeris nomen o si forte requiris. Asimismo, hemos extrapolado los elementos comunes de ciertos epígrafes (n.os 17, 20, 24-27), lo que nos ha permitido apreciar la presencia de un arquetipo para la expresión de la práctica de la inhumatio ad sanctos en Tréveris. Como desarrollamos en los comentarios a dichos epígrafes, esta refleja la creencia de que ser enterrado junto a los ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 381 restos de un santo, mártir o figura relevante de la Iglesia local sería beneficioso tanto para la conservación de los restos mortales como para el alma del difunto. La práctica se concibe, por lo tanto, como un premio a los méritos que el difunto hubiera demostrado en vida. El vocabulario empleado en el caso de Tréveris está casi siempre relacionado con la idea de ‘asociarse’ al santo, para lo que se suelen emplear formas pasivas de sociare, puesto que las activas se utilizaban para referirse a los compañeros de martirio. Dichos elementos, además de estar relacionados sencillamente con el uso de vocabulario común, como hasta ahora se había señalado, podrían también estar relacionados con la propia forma métrica de las composiciones. En efecto, en todas ellas el vocabulario y la sintaxis son siempre los típicos de las inscripciones en verso, a lo que se añade el empleo de secuencias claramente métricas, en ocasiones tomadas en préstamo de otras inscripciones (n.os 24 y 26, que toman tres hexámetros completos de la n.º 20). Esto abre una vía de interpretación textual que hasta ahora no se había explorado. Se trata, por lo tanto, de un corpus que, pese a su homogeneidad en términos de procedencia y tipología, encierra una rica variedad de expresiones artísticas, muchas de ellas basadas en el acervo cultural clásico. A esto se añade, lógicamente, el ideario cristiano, como se verá en el siguiente apartado. 3.5. INFLUENCIA DE LA LITERATURA CULTA. Al hablar de la influencia de la literatura culta en la epigrafía nos enfrentamos a una cuestión compleja. Tradicionalmente se ha asumido que esta era unívoca, es decir, que las obras literarias, como muestras de expresión culta, más pulidas y canónicas, dejaban sentir su efecto sobre la poesía epigráfica, y nunca a la inversa. No obstante, desde hace décadas esta cuestión se aborda desde una perspectiva mucho más fluida. Nociones como la del ‘camino inverso’, acuñada por Horsfall (1986) y desarrollada por Gómez-Pallarès (1993), permiten analizar la poesía epigráfica como entidad artística en sí misma, producto de una época y un horizonte cultural determinados. En el corpus de carmina de la Galia Bélgica hemos podido rastrear, por una parte, la influencia de la obra de los autores literarios clásicos; por otra, dado que la mayoría de los textos son epitafios cristianos, los ecos de la obra de autores tardíos, de la de los Padres de la Iglesia o de la Biblia son abundantísimos. Esta mezcla puede apreciarse a la perfección nuestro índice de loci similes apud auctores. Sin embargo, los conceptos de ‘influencia’ o ‘presencia’ pueden resultar algo laxos a la vista del material, en el que el ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 382 uso de referencias cultas se produce de muy diversas maneras. Del análisis realizado pueden agruparse distintas formas en que este tiene lugar, que, en muchos casos, son de gran importancia de cara a la edición crítica y la exégesis de los textos. Así, es posible hallar la cita directa o casi directa de pasajes literarios. En el primer caso, resulta obligado citar la inscripción n.º 3*, en cuya cara b se han grabado los versos iniciales del libro VII de la Farsalia de Lucano. Como desarrollamos en ese comentario, el hecho de que sea un caso de reutilización, así como el estado general de la pieza, invitan a pensar que el texto se ha grabado como un exercitium scribendi, lo que justificaría el pequeño error al cambiar el lex del texto de Lucano por lux. Mencionaremos, asimismo, el caso de la inscripción n.º 25, cuyo tercer verso (quem nec Tartarus furens nec poena saeva nocebi[t]) bebe claramente de un pasaje del sermón XII de Máximo de Turín (Nam ideo hoc a maioribus provisum est ut sanctorum ossibus nostra corpora sociemus, ut, dum illos Tartarus metuit, nos poena non tangat, dum illos Christus illuminat, nobis tenebrarum caligo diffugiat). Como puede verse, no se trata de una cita literal, sino más bien de la repetición de ciertos términos, lo que también se extendía al verso anterior. Ya Gauthier (1975, 429) señalaba que la adjetivación de Tartarus y poena no se reflejaba en el texto de Máximo de Turín. Como analizamos en ese comentario, el referente de esta podía estar en la literatura latina clásica y, concretamente, en verberibus saevae cogunt ab iudice Poenae (Cul. 377) y también Phlegethonta furentem (v. 272). Son abundantes los pasajes de nuestro corpus en los que, en efecto, encontramos secuencias que recuerdan indudablemente a otras de autores literarios (recuérdese el ya citado SIL. 6, 554, vera ac ficta simul spargebat Fama per urbem, que recuerda al primer hexámetro conservado en la inscripción 5: sublimem de se sparsit per saecula famam). En otros muchos casos, además, la posición métrica habitual de ciertas secuencias se refleja también en los textos epigráficos. Por ejemplo, en la inscripción n.º 30 es sencillo restituir [tu]mulo requiescit in isto, que, además de aparecer con frecuencia en la epigrafía, también ha quedado reflejada en la literatura (CLE 772, 2; ALCVINO, carm. 92, 2, 3 [Dümmler 1881, 319]; FREDIGARDVS, carmina centulensia 96, 3 [Traube 1896, 333]). Por su parte, pietasque pudorque, en final de hexámetro en el carmen n.º 21, tiene un paralelo evidente en OV. met. 7, 72-73 (et ante oculos rectum pietasque pudorque / constiterant, et victa dabat iam terga Cupido). Lógicamente, en el epígrafe, un epitafio cristiano, los términos se emplean en este sentido, que, por lo tanto, se aleja del que tienen ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 383 en los versos ovidianos. Sin embargo, su uso en la misma posición métrica nos permite ver que la cultura literaria clásica seguía presente en esta zona en los siglos posteriores. Como se puede ver a lo largo del corpus y también en el índice de loci similes apud auctores, Ovidio es uno de los autores clásicos a los que hemos hecho mayor referencia, en muchos casos por situaciones como la descrita anteriormente: los términos empleados son los mismos o muy semejantes, aunque en el caso del epígrafe se usen en contexto cristiano, y la posición métrica es la misma. En otras ocasiones, sencillamente el vocabulario de los carmina nos recuerda al de un género literario en concreto. En este apartado destacan, indudablemente, los epígrafes de tipo erótico sobre instrumenta domestica. En ellos abundan ideas e imágenes que normalmente hallamos en la obra de los líricos. Mencionaremos, por ejemplo, la inscripción n.º 38, cuyo breve texto (uror amore tuo) recoge toda una tradición de literatura amatoria en la que se identifica la pasión amorosa con una llama. Por su parte, en la n.º 9* hallamos la secuencia dulcis amica para referirse a la receptora del objeto, lo que, de nuevo, tiene claras reminiscencias eróticas y que se reflejan abundantemente en la epigrafía (mea dulcis Ipsitilla, CATVLL. 32, 1; [dulcis] amica, CLE 1986, 4; dulcis anima, CLE 737, 1; dulcis amor, CLEPann 28; CLENuovo p. 39, 4; CLEHisp 71, 5; etc.). También es significativa la clara influencia del epigrama latino en la breve composición n.º 40, dedicada a describir los encantos de la amada (lo que es, de por sí, un lugar común de la literatura clásica) y que termina, al igual que en este género, con un fulmen in clausula. En esta sección también tendrían hueco las composiciones 36 (merito te amo) y 37 (iudicio te amo) que, como ya hemos expresado, creemos que contienen ideas muy similares y equivalentes métricamente y, en el primer caso, presentes en la literatura latina. En lo que respecta a la literatura cristiana, y, específicamente, a su vocabulario, el análisis de nuestro material nos ha permitido distinguir algunos casos en los que se emplean junturas y expresiones que en ocasiones ya se encontraban en latín clásico, pero que en el tardío adquieren nuevos matices. Es el caso, por ejemplo, de moribundis membris (n.º 1, v. 10), que Apuleyo ya utiliza (immortalibus animis, moribundis membris, Socr. 4 [Oudendorp 1823, p. 126]) pero que se convierte en frecuente en la obra de los autores cristianos (Si illa concupiscentialis inoboedientia, quae adhuc in membris moribundis habitat, AVG. civ. 1, 25; inmortalibus animis, moribundis membris dixit esse homines, ibid. 9, 8; febre tabescunt moribunda membra, [EVG. TOLET. carm. 101, 13]). ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS. CONCLUSIONES Y NUEVAS PERSPECTIVAS. 384 A su vez, este verso de la inscripción n.º 1 se cita, con algunas modificaciones, en la 17, donde aparece victuris membris. Por otra parte, hallamos expresiones que forman parte específicamente del campo léxico del cristianismo y que, por lo tanto, deben interpretarse en ese sentido. Obsérvese, por ejemplo, el uso de turba fratrum (n.º 27), cuya interpretación, como desarrollamos en el comentario, ha provocado cierto desacuerdo entre los anteriores editores del texto. Sin embargo, en los textos literarios esta se emplea para referirse al conjunto de los fieles cristianos vivos (coeperunt ad eos turbae fratrum ( … ) confluere et audire verbum praedicationis ab eis, GREG. TVR. vit. patr. 1, 2 [Krusch 1885, p. 214, 30]; haec sunt quae fratrum turba respondit, HIER. c. Ioh. 39 [PL 23, 409 D]; hymnum dicat turba fratrum, PS. HIL. hymn. de Christo, 1 [Feder 1916, 217]; ante lucem, turba fratrum, concinamus gloriam, ibid. 65 [ibid. 223]), por lo que parece lógico aplicar aquí también ese sentido. Como puede verse, los referentes cultos son abundantísimos y proceden de todos los géneros literarios. A lo largo de nuestro trabajo hemos podido analizar individualmente los distintos modos y matices en que la literatura de autor conocido aparece en los carmina de la Galia Bélgica. A su vez, todas las referencias se han recogido en el índice de loci similes apud auctores. A pesar de la desaparición del dominio político romano, el material estudiado nos ayuda a entrever una sociedad en la que la cultura clásica sigue estando presente y se asocia a formas de expresión cultas. A la presencia de autores clásicos como Virgilio, Horacio, Ovidio, Lucano, etc. en los textos epigráficos debemos añadir la de autores cristianos, que, en sí mismos, en ocasiones recogen la influencia clásica y la aplican a nuevos contextos (v., por ejemplo, el verso primero de la inscripción n.º 2 [hauriat hinc populus vitam de sanguine sacro], que, indudablemente, recuerda en cuanto a su estructura a VERG. Aen. 4, 661 [hauriat hunc oculis ignem crudelis ab alto]). 3.6. LA LENGUA DE LOS CARMINA. También en lo que respecta a la lengua de las inscripciones uno de los factores característicos es el de la continuidad 5 . Con esto nos referimos a que, a pesar de la aparición de los fenómenos fonéticos habituales, o específicos de la región, el conocimiento de un registro culto de la lengua se documenta hasta el siglo VII. A 5 No somos los primeros en señalar esto, cf. recientemente Schmitz 2018, 289 y ss. ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. 1.1. AMENDMENTS TO THE CORPUS IN RELATION TO THE DOCTORAL THESIS BY HERVÉ BELLOC 1.1.1. MAIN CATALOGUE Perhaps the most significant change is the inclusion of the carmina from the Lingones (Nos. 31-34), which Belloc had not treated either in its main catalogue or in his appendix. Beyond this, they are reduced to the inclusion of some epigraphs that, either he had discarded, or did not appear in its study. Those that he included and that we have discarded are included in the following section. We will now list them for the sake of clarity, including the references in our corpus and in Belloc's.  Epigraphs excluded by Belloc and that we have included in the main catalogue. o 9 {*044} (= IC 226; CIL XIII, 3795; Gose 406; RICG I, 99) o 27 {*079} (= RICG I, 194 A; Fuchs 4)  Epigraphs not treated by Belloc. o 13 (= AE 2007, 992; Merten 2018, 5) o 28 (= Fuchs 13; Merten 2018, 56) o 31 (= CIL XIII, 5657; ILCV 220; CLE 2118) o 32 (= CIL XIII, 5855; CLE 2015) o 33 (= CIL XIII, 5954; CLE 1942) o 34 (= CLE 1933) o 36 (= CIL XIII, 10024, 43 a) o 37 a-e (= a: AE 2010, 987; b: CIL XIII, 10024, 42; c: AE 1999, 1081; d: CIL XIII, 10027, 161; e: AE 1911, 223). o 39 (= AE 2007, 1012) o 40 (= AE 2007, 1008) 1.1.2. APPENDIX Given the absolutely meticulous and exhaustive nature of the negative catalogue offered by Belloc, it was redundant to include in ours all the epigraphs with which we share the classification criterion offered by him, which, moreover, is developed and justified in his thesis. For this reason, we have conceived our appendix of falsae, alienae and dubiae inscriptions as a supplement to his. We present here a list of all those references: ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES.  Epigraphs that were already included in Belloc's negative catalogue and with whose declassification we agree. o Inscriptions containing isolated metrical sequences in the prose: - {*031} (= CIL XIII, 11332; ILCV 3586c) - {*034} (= Nessalhauf 1937, 31; RICG I, 147) o Inscriptions consisting of metric sequences that do not form a complete verse: - {*048} (= Amand 1956; Renard 1956; AE 1957, 173) o Very fragmentary inscriptions: - {*065} (= CIL XIII, 3730) - {*066} (= CIL XIII, 3785; ILCV 1170 adn.; Gose 1958, 511; RICG I, 198; CLEGall 99). - {*067} (= Riese 4073) - {*068} (= Finke 1927, 61; Gose 1958, 449; RICG I, 191) - {*069} (= Nessalhauf 1937, 41, 12) - {*070} (= Nesselhauf 1959, 5) - {*080} (= Schillinger 1977, 16) - {*086} (= AE 1991, 1246b; AE 1995, 1106) - {*087} (= Gose 1958, 780b) - {*088} (= Nesselhauf 1937, 38; RICG I, 122; CLEGall 100) o Falsae vel alienae: - {*112} (= CIL XIII, 373*) - {*113} (= CIL XIII, 406*). This text has been transmitted through manuscript tradition along with our inscription no. 2*, which has been an added argument for discontinuing the latter. - {*114} (= CIL XIII, 407*) - {*115} (= CIL XIII, 416*; CLEGall Aliena 8) - {*116} (= CIL XIII, 417*; CLEGall Aliena 9) - {*117} (= CIL XIII, 419*; RICG I, 2*; CLEGall Aliena 10). - {ad *118} (= CIL XIII, 458*) o Uncertain texts transmitted indirectly: - Literary epigrams resembling carmina epigraphica, but whose existence as inscriptions cannot be ascertained.  {*145} (= IC 333; VEN. FORT. carm. 9, 4)  {*208} (= IC 321 C) ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. As we say, we agree with Belloc's classification criteria in all the epigraphs of the previous section. Below, we detail the modifications that have been introduced with respect to his in our negative catalogue.  Epigraphs that were included in Belloc's main catalogue: o 1* {B006} (=CIL XIII, 3583; CLE 2263) o 2* {B029} (= Fuchs 100) o 3* {B025} (= CLE 1786 p. 826; CIL XIII, 3654; Binsfeld et al. 190) o 5* {B030} (= CLE 178; CIL XIII, 3712) o 6* {B026} (= CLE 1735; CIL XIII, 3912; Gose 480; RICG I, 208) o 8* {B008} (= Schillinger 1977, 3) o 9* {B004} (= CIL XIII, 10025, 199; ILS 8610)  Epigraphs that Belloc did not include and that, since then, have been studied as carmina in some publication, but that we have excluded from the main corpus: o 4* (= Cugusi CLEGall 84) o 10* (= CIL XIII, 10018, 61) o 11* (= AE 1912, 283) o We will mention here the case of RICG I, 240, a paleochristian transenna with the inscription [--- d]ocebo vos, followed by a palm leaf. It seems to be a biblical quote, probably VVLG. psalm. 33, 12 (venite filii, audite me, timorem Domini docebo vos), although it could also be docebo vos per manum Dei quae Omnipotens habeat nec abscondam (VVLG. Iob 27, 11) or docebo vos viam bonam et rectam (VVLG. I reg. 12, 23). As a biblical quotation, it is a text originally in prose, so it did not seem coherent to include it in our appendix. So far Cugusi (CLEGall Aliena 7) has been the only one to treat it as carmen. However, he does not add any metric commentary on it. 2. CRITICAL EDITION BASED ON IN SITV OBSERVATION. The core of our work is composed of the analysis and commentary of the epigraphic corpus. For this we have used the same structure followed in the files of the CIL XVIII/2, of imminent publication and dedicated to the carmina of Hispania. The generating kernel of our commentary is, logically, the critical edition of the text, treated in the same way as any literary work. We wanted to be meticulous in the critical apparatus, so that it includes what is essential with regard to the edition of the text. The interested researcher can start ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. from there and then turn to the commentary for a detailed study of the text, its transmission, influences, exegesis, etc. We believe that the philological perspective, combined with the meticulous examination of the pieces in situ, has allowed us to clarify the reading of gaps, to discard others, not reflected on the stone, and to fix the text of each epigraph. Specifically, among our philological contributions, it is worth noting that in some cases our translation is the first to be made into Spanish. This happens in epigraphs 2-5, 8-11, 13-16, 18-24, 26-28, 36-40 and 1*-6*. As for the critical editions of the texts, they are, in all cases, the most complete to date. We have done the collation of several manuscripts in all those that have been transmitted exclusively this way (nos. 1-3, 7, 17, 2*), something that had only been done in the edition of the works in which they are inserted, and never in the epigraphic editions. Overall, we have provided possible restitutions in all the epigraphs that lent themselves to it, presenting various arguments for and against in the commentary. We will now review some of our contributions to the critical edition of the inscriptions that have been preserved. Thus, carmen n.º 5, one of the oldest of our corpus and in worse state of conservation due to being outdoors, has clear echoes of the work of classical authors such as Silius Italicus, which until now had not been highlighted. Observe, for example, the strong parallelism between its first hexameter (sublimem de se sparsit per saecula famam) and SIL. 6, 554 (vera ac ficta simul spargebat Fama per urbem). Likewise, our restitution proposal Allectia for the end of line 3 is based on a parallel of the nearby city of Cologne (Quintus Allectius Marcellus, CIL XIII, 12051). The reading of carmen no. 11 is apparently simple. However, thanks to the in situ examination we were able to verify that what had traditionally been considered as an M at the beginning of line 2 (except for Gauthier, who comments on the possible double reading, but does not choose either one), is, in fact, a V followed by an I. This has allowed us to propose the restitution [gra]vi, perhaps preceded by sorte, which fits the metric scheme, the syntax and the content of the verse. Thanks to the collaboration with Dr. Hiltrud Merten, our edition of epigraph no. 12 is the first to contain the last two fragments found, which make it possible to discard some ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. of the restitutions proposed by Bücheler. On the other hand, in no. 13, very similar to the previous one in palaeography and also dedicated to a clarissima femina, we have edited for the first time the interpuncts used to separate the verses. Likewise, our edition of epigraph no. 18 includes, also for the first time, the interpuncs present in the first line and which serve a clear purpose: they divide the verse into three sections with almost the same number of characters. It is, therefore, a resource of the stonecutter to calculate the space it would occupy on the stone. We have proposed to complete the name [Pr]imia in the first verse of carmen no. 20. At first glance it may seem to be a somewhat random or insecure choice, but the truth is that an examination of the onomastics of the area showed us that it is a nomen frequently used in the province of Gallia Belgica. In inscription no. 23 we posed the hypothesis, explored in depth in González-Berdús (2019b), that line 2 could be edited vatis, a term used in late Latin in the sense of 'bishop' or 'priest', an interpretation which until now had not been suggested. Later, in the commentary to inscription no. 26, we analyze different possibilities of restitution for the beginning of line 8: [perpet]ua, [ingen]ua or [(ex) matre t]ua/[s]ua, which, in addition, would maintain the dactylic rhythm. The inscription no. 27 has so far posed numerous editing problems. Among them, the most serious were in lines 1 and 6, which had remained unread due to the very fragmentary state of conservation. We propose the reading Fla í v ì o in the first case and, thanks to the suggestion of Dr. Carande, optaveran í t ì te vi ( v ) us in the second. The piece bears many similarities in terms of ordinatio and textual style to no. 28. In the latter the initial lines include the name of the deceased and his profession, so it seems logical that the other would have followed the same structure, which is an argument in favor of our suggestion. In inscription no. 30, we have proposed to complete the hexameter extending along lines 2-3 as follows: quos pr(a)estare [otest maeren-]do cura parentis. In addition to being metrically correct, we believe that it fits well with the idea conveyed by these verses, which is that of the father who has been forced to bury his son and for whom the only consolation is to offer him a worthy funerary monument. Later on, in line 5, the restitution caelo devota mente r [cepit] seems to us quite reasonable. As developed in the commentary, the proposal is favored by the mention of caelo, of which it can be ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. understood that the subject would be Christus or Dominus, who welcomes the deceased thanks to his devout spirit. On the other hand, we have made an important contribution to the dating of the piece. In fact, the ductus of the letter U, formed by a straight and a curved line, is quite characteristic. It appears in two other inscriptions from the Galliae of certain dating (RICG XV, 9, year 520, and RICG I, 85, year 525). The dates of both fit in with previous dating proposals, which dated the piece between the end of the 5th century and the beginning of the 6th century AD. In inscription no. 39, brilliantly analysed by Rzepkowski (2007), we have added new parallels that justify the reading of the text proposed by him. These include the use of the sequence stringere venabula in the work of Ausonius (moneo tamen, usque recuses stringere fulmineo venabula comminus hosti, AVSON. ep. 13, 31-32 [Green 1991, 209]), contemporary of the piece. Likewise, in inscription no. 9* we point out that its brief text (a me, dulcis amica, bibe) is inserted in the tradition of epigraphs on talking objects, an interpretation that it had not received until now. To this is added a clear erotic connotation, present in many inscriptions of this type (cf. Thüry 1994) and which had not been pointed out either. 3. CONCLUSIONS DERIVED FROM THE ANALYSIS AND COMMENTARY OF THE CORPUS. 3.1. GEOGRAPHICAL AND CHRONOLOGICAL DISTRIBUTION The epigraphic habit with regards to carmina is clearly concentrated in the territory of the Treveri, from where 26 of the epigraphs of the main catalogue come, 25 of them from Trier. The situation is similar when the entire epigraphic corpus is taken into account. The carmina datings extend from the 1st century AD to the 8th century AD. The inscriptions on instrumenta are not included in this calculation, because in this case the dispersion of the material must be borne in mind, i.e. it is very probable that the piece was found hundreds of kilometres from its place of production. This is also another argument in favour of giving priority to the cataloguing based on the support over that of the place of discovery. We have collected seven epigraphs on instrumenta, but, given that entry no. 37 includes five objects with the same text, a total of eleven objects from everyday life should be counted. Of these, five were found in the territory of the Treveri (nos. 37 a, d, e; 39 and 40). These percentages allow us to draw interesting conclusions. ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. In addition to the concentration of the epigraphic habit to which we have already alluded, thanks to the distribution of the five epigraphs of entry no. 37 (cf. fig. 121), and specifically to the fact that they appeared some 400 km from one another and that its text is only documented in the province of Gallia Belgica, the role of the Treveri region and Trier as a developed centre and supplier to the rest of the territory can be clearly appreciated. As for the origin of the rest of the material, it is distributed fairly equally among the rest of the civitates represented in the corpus. Three carmina, which can be dated relatively safely between the 2nd and 5th centuries AD, come from different cities belonging to the territory of the Lingones. To these must be added only an inscription on instrumenta (no. 34). The case of the Remi is interesting, since all the material comes from Durocortorum (Reims), it is Christian and transmitted through manuscript. The last civitas represented in the corpus with more than one epigraph is that of the Leuci, from which procede a funerary inscription and two others on instrumenta (nos. 36 and 38). For the sake of clarity, we have represented the geographical and chronological distribution of the material in the following graphic. It should be noted that in some cases the dating of the epigraphs is not certain, so the century could vary. Fig. 156: Geographical and chronological distribution of the corpus. 1 1 1 3 21 1 2 1113 11111 1 2 5 0 5 10 15 20 25 30 Atrebates Nervii Suessiones Remi Leuci Lingones Treveri Atrebates Nervii Suessiones Remi Leuci Lingones Treveri 1st century 1 1 1 3 2nd century 2 1 3rd centtury 1 2 4th century 1 1 1 3 5th century 1 1 1 11 6th century 1 2 7th century 5 1st century 2nd century 3rd centtury 4th century 5th century 6th century 7th century ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. 3.2. THE METRICS OF THE INSCRIPTIONS: METRIC CATALOGUING CRITERIA EMPLOYED. The application of the chronological, geographical and formal criteria described in the introduction allowed us to delimit a corpus of 51 epigraphs. Forty of them are part of the main catalogue, while eleven have been added to the appendix of falsae, alienae and dubiae inscriptions, which, as has already been said, we have conceived as a supplement to the one presented by Hervé Belloc in his thesis. It is easy to imagine that not on all of the carmina included in the corpus a metric scheme can be recognized at first sight. Several factors, corresponding to different dimensions, come into play: the state of conservation of the piece, the mixture of prose and verse, the use of unusual metric schemes in the work of literary authors, the influence of qualitative metrics, the lack of compositional skills, and so on. According to this, the material can be classified in the following categories:  Inscriptions completely in verse In them, a quantitative or, in some cases, qualitative metric scheme is easily distinguished. The scheme is repeated in the form of complete verses, forming a coherent and cohesive unit of meaning. In many occasions the ordinatio of the text reflects this scheme, which is one more proof of the conscience of the dedicatees, the authors or the stonecutters of their dealing with compositions with formal characteristics different from the prose 1 . Sometimes prose praescripta or subscripta are included, which are also distinguished visually from the carmen. To this category belong 23 epigraphs (nos. 1-5; 7, 8, 12, 13, 17, 18, 24-31, 33, 34, 39, 40). Most of them date back to before the 5th century AD, after which the Frankish invasions play a crucial role in the cultural decline of the region. Indeed, those that are dated later have many metric errors and it is possible to trace the presence of qualitative metrics (e.g. no. 25).  Commatica This is a category whose limits have traditionally been difficult to set. Bücheler uses it in his compilation, but does not offer any theoretical justification. For its application 1 We refer on numerous occasions to the resources of ordinatio to separate verses and to visually distinguish verse from prose. The most relevant bibliographical references on this subject are del Hoyo 2002 and Limón 2014. ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. we have used the observations and criteria marked by Pikhaus (1994, 18-19) and, in particular, Kruschwitz (2002, 45): presence of rhythmic sequences or forced verses, as well as word order or language twists not usual in prose. We believe that the category applies quite well to inscription no. 22, a brief epigraph in which appears the sequence hoc tegitur, which is documented exclusively in carmina. In addition, the age of the deceased is not included in figures, which is also characteristic of inscriptions in verse.  Monostichs The epigraphs n.º 6, 9, 32 and 35 belong to this category. The first three are funerary inscriptions, while the fourth, which has been lost, was engraved on a ring. The latter does not present major difficulties, since it is possible to measure a hexameter without problems. The inscriptions nos. 6 and 9 have in common their brevity and a debatable metric character at first sight (the second one was not included in Belloc's main catalogue). In our study we have shown that in both the rhythm is trocaic and that its internal structure is not aleatory. In the first case, it is possible that a wordplay is being established between the profession of the deceased (obstetrix) and the sequence nulli gravis. In the second, the arrangement of the text on the plaque also contributes to dividing it into two sections that share accents and whose first word begins with H. The aspiration of this would add another rhythmic element to the whole. It is also interesting to note that both are of early dating. The third and fourth century AD funerary inscriptions from Trier are characterised by a simpler style, with no mention of dedicants or openly Christian references. In turn, the inscription no. 32 includes a complete hexameter, followed by a dactylic sequence.  Inscriptions composed of metric sequences that do not make to complete a verse In our study this category applies to inscriptions on instrumenta domestica (nos. 36, 37, 38). This category is also somewhat problematic due to the difficulty of establishing clear criteria that justify treating very brief metric sequences as poetry and not as the result of chance 2 . In these brief texts the border between prose, poetic prose and metric sequence is, if possible, more blurred. Thanks to the relatively large corpus of such epigraphs from the province of Gallia Belgica, we have established criteria for their classification. First, we have taken into account the presence of clear literary parallels (e.g., in the case of 2 Cf. Massaro 2015, on the possibility of finding carmina on instrumenta domestica. ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. inscription no. 36, merito te amo, the passages TER. Eun. 185-186; Haut. 358-360; Ad. 944-946). Based on these, we have included in our catalogue no. 37 a-e (iudicio te amo). This sequence has no literary parallels, but besides having a clear poetic tone (Busch 2011, 51) in itself, it could be treated as a variant of the previous one. Indeed, their metrics are equivalent. Also, and as developed in their commentaries, we believe that the idea behind both is similar: the merits of the beloved, whether physical or not, are such that they make, not logical, but inevitable, that the person who sends the message feels that way. The fact that we know of both is fortunate, since it allows us to perceive that epigraphs of this type, and with very similar messages, could be of habitual production in the province. It is possible that they were different elaborations, metrically equivalent, of the same idea, which, in turn, has also found its reflection in literary texts. The case of inscription no. 38 (uror amore tuo) is clearer. On the one hand, it is a hemiepes, which is more than can be measured in the two previous cases. On the other hand, the literary parallels of the topic of the 'flame of love' are very abundant, particularly in verse, and, some of them, in the same metric position. Similarly, we have discarded those inscriptions that were either composed of sequences that usually appear in that type of medium (nos. 10*, 11*), or were not written in a register that clearly departed from that of prose (no. 9*).  Fragmentary inscriptions in which metric sequences can be found In this last category, the fundamental criterion that comes into play is closely related, as well as to the composition of the text, its quality or poetic intentionality, to the state of conservation. In these cases it is particularly relevant that some verse ending can be identified in the piece. We share, therefore, the criterion of Pikhaus (1994, 22): une inscription dont il ne reste que quelques mots peut néanmoins être qualifiée avec certitude de “versifiée” et même de dactylique, si chaque fin de ligne correspond à la fin d’un vers. This situation occurs in five epigraphs of our corpus (nos. 11, 14, 16, 20 and 21). In turn, inscriptions nos. 10, 15, 19 and 23 do not preserve the end of any verses or their presence cannot be assured. In these cases it is essential to analyse the vocabulary and check whether it is particularly frequent in carmina and, if so, whether there is any metric position that is repeated frequently. This will allow us to make a colometric suggestion. ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. Fathers of the Church or of the Bible are very abundant. This combination can be perfectly appreciated in our index of loci similes apud auctores. However, the concepts of 'influence' or 'presence' can be somewhat lax in view of the material, in which the use of cultured references occurs in many different ways. From the analysis carried out, different ways in which this takes place can be grouped, which, in many cases, are of great importance for the critical edition and exegesis of texts. Thus, it is possible to find the direct or almost direct quotation of literary passages. In the first case, it is necessary to mention inscription no. 3*, on whose side b the initial verses of book VII of Lucan's Farsalia have been engraved. As we developed in this commentary, the fact that it is a case of reuse, as well as the general state of the piece, invite us to think that the text has been engraved as an exercitium scribendi, which would justify the small mistake of changing Lucan's lex for lux. We will also mention the case of inscription no. 25, whose third verse (quem nec Tartarus furens nec poena saeva nocebi[t]) clearly draws from a passage from the sermon 12 of Maximus of Turin (Nam ideo hoc a maioribus provisum est ut sanctorum ossibus nostra corpora sociemus, ut, dum illos Tartarus metuit, nos poena non tangat, dum illos Christus illuminat, nobis tenebrarum caligo diffugiat). As can be seen, it is not a literal quotation, but rather the repetition of certain terms, which also extended to the previous verse. Gauthier (1975, 429) already pointed out that the adjectivization of Tartarus and poena was not reflected in the text of Maximus of Turin. As we analyzed in that commentary, the referent of this could be in classical Latin literature and, specifically, in verberibus saevae cogunt ab iudice Poenae (Cul. 377) and also Phlegethonta furentem (v. 272). There are abundant passages in our corpus in which, in fact, we find sequences that undoubtedly remind us of others by literary authors (remember the aforementioned SIL. 6, 554, vera ac ficta simul spargebat Fama per urbem, which certainly recalls the first hexameter conserved in inscription 5: sublimem de se sparsit per saecula famam). In many other cases, moreover, the typical metric position of certain sequences is also reflected in epigraphic texts. For example, in inscription no. 30 it is easy to restore [tu]mulo requiescit in isto, which, in addition to appearing frequently in epigraphy, has also been reflected in literature (CLE 772, 2; ALCVIN, carm. 92, 2, 3 [Dümmler 1881, 319]; FREDIGARDVS, carmina centulensia 96, 3 [Traube 1896, 333]). For its part, pietasque pudorque, at the end position of the hexameter in carmen n.º 21, has an evident ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. parallel in OV. met. 7, 72-73 (et ante oculos rectum pietasque pudorque / constiterant, et victa dabat iam terga Cupido). Logically, in the epigraph, a Christian epitaph, the terms are used in a context that departs from that which they have in the ovidian verses. However, their use in the same metric position allows us to see, once again, that classical literary culture was still present in this zone in later centuries. As can be seen throughout the corpus and also in the index of loci similes apud auctores, Ovid is one of the classical authors to whom we have referred most, in many cases by situations such as the one described above: the terms used are the same or very similar, and they also share the same metric position, but in the case of the epigraphs they are used in a Christian context. At other times, the vocabulary of the carmina simply reminds us of a particular literary genre. In this respect, the erotic epigraphs on instrumenta domestica undoubtedly stand out. They are rich in ideas and images normally found in lyric poetry. We will mention, for example, inscription no. 38, whose brief text (uror amore tuo) reflects a whole tradition of love literature in which amorous passion is identified with a flame. For its part, in no. 9* we find dulcis amica to refer to the recipient of the object, which, again, has clear erotic reminiscences, which are reflected abundantly in epigraphic texts (mea dulcis Ipsitilla, CATVLL. 32, 1; [dulcis] amica, CLE 1986, 4; dulcis anima, CLE 737, 1; dulcis amor, CLEPann 28; CLENuovo p. 39, 4; CLEHisp 71, 5; etc.). Also significant is the clear influence of the Latin epigram on the short composition no. 40, dedicated to describing the charms of the beloved (which is, in itself, a commonplace of classical literature) and which ends, as in this genre, with a fulmen in clausula. In this section there would also be space for compositions no. 36 (merito te amo) and no. 37 (iudicio te amo) which, as we have already stated, we believe contain very similar ideas, metrically equivalent and, in the first case, present in Latin literature. With regard to Christian literature, and specifically its vocabulary, the analysis of our material has allowed us to distinguish some cases in which expressions that were sometimes already in classical Latin are used, but now with new nuances, according to the Christian mentality. This is the case, for example, of moribundis membris (no. 1, v. 10), which Apuleius already uses (immortalibus animis, moribundis membris, Socr. 4 [Oudendorp 1823, p. 1]). 126]) but which becomes frequent in the work of Christian authors (Si illa concupiscentialis inoboedientia, quae adhuc in membris moribundis habitat, AVG. civ. 1, 25; immortalibus animis, moribundis membris dixit esse homines, ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. ibid. 9, 8; febre tabescunt moribunda membra, EVG. TOLET. [carm.] 101, 13). In turn, the inscription no. 1 is quoted, with some modifications, in inscription 17 (victuris membris). On the other hand, we find expressions that are specifically part of the lexical field of Christianity and should therefore be interpreted in that sense. Note, for example, the use of turba fratrum (no. 27), the interpretation of which, as developed in the commentary, has led to some disagreement among the previous editors of the text. However, in literary texts this sequence is used to refer to the whole of the living Christian faithful (coeperunt ad eos turbae fratrum (...) confluere et audire verbum praedicationis ab eis, GREG. TVR. vit. patr. 1, 2 [Krusch 1885, p. 214, 30]; haec sunt quae fratrum turba respondit, HIER. c. Ioh. 39 [PL 23, 409 D]; hymnum dicat turba fratrum, PS. HIL. hymn. de Christo, 1 [Feder 1916, 217]; ante lucem, turba fratrum, concinamus gloriam, ibid. 65 [ibid. 223]), so it seems logical to apply that sense here too. As can be seen, the literary references are very abundant and come from all genres. Throughout our work we have been able to individually analyse the different ways and nuances in which the literature of known author appears in the carmina of Gallia Belgica. At the same time, all references have been included in the index of loci similes apud auctores. In spite of the disappearance of the Roman political control, the material studied helps us to glimpse a society in which classical culture is still present and associated with cultivated forms of expression. To the presence of classical authors such as Virgil, Horace, Ovid, Lucan, etc. in the epigraphic texts, we must add that of Christian authors, who themselves sometimes pick up the classical influence and apply it to new contexts (see, for example, the first verse of inscription no. 2 [hauriat hinc populus vitam de sanguine sacro], which undoubtedly recalls VERG. Aen. 4, 661 [hauriat hunc oculis ignem crudelis ab alto] in terms of its structure.). 3.6. THE LANGUAGE OF THE CARMINA Also with regard to the language of the inscriptions one of the characteristic factors is that of continuity 5 . By this we mean that, despite the appearance of the usual or specific to the region phonetic phenomena, the knowledge of a cultivated register of the language is documented until the seventh century. Next, we will review the most characteristic traits; we refer to our grammatical index for a complete list. Among those related to vocalism, we highlight the writing of as E in both stressed and unstressed position from 5 We are not the first to point this out, cf. recently Schmitz 2018, 289 ff. ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. the 5th century AD (tetulo, no. 16; tegetur and duodecem, no. 22; lecuit, no. 24; dolores for doloris and requiescet for requiescit, no. 26). Similarly, it is also very frequent the change from to O, which in our corpus is reflected in the writing of titolum (no. 22). Likewise, in the epigraphy of the Galliae the form annus instead of annos (found in our corpus in inscription no. 24) is frequently documented. It is explained by the approach of the pronunciation of the sounds ō and ŏ in an unstressed position, which causes them to close and eventually become represented as U (Pirson 1900, 41). On the other hand, in inscription no. 27 we find the only documented case in the province of Belgica of the writing suos instead of suus. However, a similar confusion occurs in RICG I, 145, 4, where filius sous can be read. In the same inscription (no. 27) we believe that vius has been written instead of vivus, which, as developed in the commentary, has been documented throughout the Empire since the 1st century AD and in Trier also appears in ILS 7659a. On the other hand, and among the phenomena of consonantism, the confusion between B and V is given in inscription no. 28 (complebet instead of complevit; quiebit instead of quievit). Addidisque, written instead of additisque (no. 27), reflects the usual sonorization of occlusives in intervocalic position, which is also documented in the group -CR- (cf. sagratus, written instead of sacratus, no. 28). Mention should also be made of the fall of N ante S, one of the most common phenomena in the evolution of Latin consonantism, which has been documented since the 3rd century AD (Väänänänen 1988, §121; cf. Pirson 1900, 94 for Gaul) and which appears in our corpus in deces, written instead of decens (no. 40, dated to the fourth century AD). It is also interesting to note the various cases of etymological writtings (redemtus instead of redemptus, no. 14; exemtum instead of exemptus, no. 18; etc.). On the other hand, the writing of the group -XS- (complexsu(s/m), no. 23; saxsis, no. 30) is the most common in the province of Gallia Belgica to represent the sound X. Finally, we will highlight the use of qui instead of quae, which we believe occurs in epigraph no. 24, and which is frequently documented in the province (RICG I, 3; 24; 25; 30; cf. Gauthier 1975, §85) and in the rest of the Galliae (Pirson 1901, 157). In terms of syntax, we document a case of transitive passive in inscription no. 25, dating from the seventh century AD. As far as the lexicon is concerned, we will highlight in this summary the use of proprius as an possessive adjective, which appears in carmina no. 3 (Sic proprium censum ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. coelum transvexit ad altum, v. 13) and no. 13 (vixit sancte coniuge cum proprio, l. 6). Logically, some terms are often used with a slightly different meaning from the one they have in classical Latin. This is the case, for example, with sp[era]re (no. 18), which is used here not with the meaning of 'to hope' but with that of 'to wait'. However, in inscription no. 1 we find the classical expectare. 3.7. THE DATING OF THE CORPUS It is necessary to dedicate a section to the criteria used to establish a dating of the pieces, all the more so if one takes into account that the absence of resources to indicate the year is characteristic of the epigraphy of the province of Gallia Belgica. As Gauthier (1975, § 128) rightly points out, the absence of reliable dating can make it difficult to use the material as a historical documentation tool. The first to propose dating criteria was Le Blant (IC, p. V-VI), who believes that the following features are typical of the earliest Christian inscriptions in Trier: brevity, elegant execution, absence of explicit Christian references, mention of the dedicants, omission of the day of death, frequency of the use of the dove as an iconographic element, absence of the cross engraved at the beginning of the epitaph, absence of the sequence bonae memoriae, use of puella Dei to designate religious women, of the monogram Chr(isti) and of the heading hic iacet. This leads him to deduce that a significant percentage of the Christian inscriptions in the region date from the 5th century AD, since this is the period to which its epigraph no. 248, written in Greek, belongs, and which is the only one that contains the year (409 AD) 6 . We believe that, in general, these guidelines are correct and can be applied to make a first approach at dating the corpus of carmina. However, it does not seem logical to follow them rigidly, since, for example, the mention of the dedicatees is very characteristic of the epigraphy of Trier and in our corpus it is documented in inscriptions dating safely to the seventh century AD (nos. 27 and 28). On the other hand, with regard to the absence of inscriptions from the 6th and 7th centuries, this has since been shown 6 Une anomalie remarquable se présente pour les marbres de Trèves. À Lyon, à Vienne, à Arles, à Vaison, à Marseille, partout enfin, où, comme dans la métropole de la Première Belgique, on trouve en quelque nombre les inscriptions du second âge, c’est-à-dire contemporaines des premiers empereurs chrètiens, les marbres des temps mérovingiens leur succèdent. C’est la conséquence et la preuve d’un développement régulier de la foi, qui n’a pu, sans cause exceptionnelle, disparaître après une sérieuse extension. Il en est autrement pour Trèves. À l’exception peut-être de l’épitaphe métrique d’un barbare (IC 261 [n.º 7*]), toutes appartiennent, dans cette ville, au IVe, au Ve siècle; le VIe, le VIIe, n’y sont nullement représentés (Le Blant, IC p. XLV-XLVI) ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. to be an overly blunt statement. In fact, in the material collected in this work alone there are nine epigraphs distributed over these centuries (nos. 20-28). The cultural decline to which reference has already been made is also reflected in the volume of carmina of the last two centuries, but without completely disappearing. Nancy Gauthier (RICG I, §128-142) is the next to offer a set of global criteria for dating the epigraphy of the province of Gallia Belgica. Logically, its conclusions are based on a broader corpus than that of Le Blant. The datings that we suggest take into account Gauthier's analyses, to which we have added further details. Basically, we have taken into account Krämer's observations (1974) on palaeography and form; as for onomastics, the main works are those by Kakoschke (2010) and, from the 6th century AD on, by Morlet (1968). To this must be added the comments of Fuchs (2006) to each inscription, which have a strong paleographic component. In the case of the inscriptions in Trier, where the archaeological context is relatively well known and many of them were found in situ, dating may be a little more precise. In general, and as Le Blant already pointed out, the style is sometimes simpler in older funerary carmina (cf. e.g. no. 9, where the formula hic iacet is also used and there is no mention of the dedicatees). However, this does not seem to be applicable in all cases. Note, for example, carmen no. 5, dating to the second or third century AD an consisting of eight hexameters written in a cultivated register and full of classical reminiscences. It should also be mentioned that the greatest knowledge of metrics, as is usually the case, is demonstrated in the earliest ones. Only in these we find, besides the usual hexameters, elegiac couplets or correspondence between verse and line. As far as palaeography is concerned, one rule that is observed without exception is that the classical square capital is not documented beyond the 5th century AD. Following this we find librarial script and precarolingian capital, according to the denomination of Fuchs (2006, 18, regarding inscription no. 24). Finally, the importance of analysis from the philological point of view acquires a new value in this point, since the presence of vulgarisms or the use of certain literary references can also help to limit a time bracket. 4. WRITING OF SCIENTIFIC INDEXES Finally, at the end of this work, we provide scientific indexes. As we already mentioned in the introduction, in addition to the usual ones in any volume of the CIL, the ANALYSIS OF THE RESULTS. CONCLUSIONS AND NEW PERSPECTIVES. nature of our material compels us to include others, such as literary topics or metric schemes. It seems to us that, in addition, it is practical for the use of our study the inclusion of an index of frequent terms. This material is a very useful tool for the scientific dissemination of the material of this study, so we have tried to include as many aspects as possible, related to the content, the medium and its transmission and study. As a whole, this work offers the analysis of a material that, to a large extent, had never been studied as a whole on the basis of its metric nature. The literary dimension of these texts, samples of cultural expression spanning seven centuries, is undeniable. The richness of the material offers new perspectives for its study, based on other criteria, such as the most recurrent topics or ideas and their geographical distribution, a line of research to which reference has already been made. The critical edition of the texts, carried out with thoroughness, is a basis on which to continue building the scientific debate on carmina, whether in the context of the province of Belgica, the Galliae or the Empire. 495 CARMINA LATINA EPIGRAPHICA DE LA GALIA BÉLGICA. EDICIÓN Y ESTUDIO. Programa de Doctorado en Estudios Filológicos (Filología Clásica) Facultad de Filología, Universidad de Sevilla. Tesis doctoral con opción a mención internacional presentada por VICTORIA GONZÁLEZ BERDÚS Bajo la dirección de las doctoras CONCEPCIÓN FERNÁNDEZ MARTÍNEZ MARÍA LIMÓN BELÉN RESUMEN Esta tesis doctoral se ha desarrollado en el marco del Proyecto de Excelencia del Ministerio de Economía y Competitividad “Hacia un Nuevo Volumen del CIL: XVIII/3: Carmina Latina epigraphica de las Galias, edición y comentario. Transferencia online de resultados” (FFI2013-42725-P). En concreto, nuestro trabajo se centra en la edición crítica (basada en la observación in situ) y estudio de las inscripciones latinas en verso (Carmina Latina Epigraphica, CLE) de la provincia de la Galia Bélgica. A pesar de que existe una larga tradición de estudios dedicados a la epigrafía de este territorio, hasta ahora no se había realizado una monografía sobre sus inscripciones en verso. El corpus estudiado está compuesto por cincuenta y una inscripciones, de las que cuarenta forman el catálogo principal y once, el apéndice de falsae, alienae y dubiae. En ellas se incluye tanto el material conservado como el desaparecido, así como el transmitido exclusivamente por vía manuscrita. Las ediciones críticas, seguidas de traducción (en bastantes casos, la primera al español) y referencias bibliográficas, son las más completas hasta la fecha. El comentario de cada pieza es de profundo carácter filológico y se centra en aclarar todos los aspectos relacionados con la edición y exégesis textual. El material, en el que se incluyen varios epígrafes que no habían sido clasificados como carmina previamente, se caracteriza por la predominancia de las inscripciones funerarias cristianas. No obstante, tanto en estas como en las restantes es posible apreciar una gran variedad temática, así como la pervivencia de ciertos elementos de la cultura clásica. RESUMEN 496 Así, el análisis individual nos ha permitido elaborar, a modo de conclusiones, un estudio de conjunto en el que examinamos el corpus bajo una perspectiva transversal, atendiendo a aspectos como los tópicos epigráficos recurrentes, la influencia de la literatura culta o los esquemas métricos empleados y su distribución cronológica, entre otros. Palabras clave: epigrafía latina, Carmina Latina Epigraphica (CLE), Galia Bélgica. 497 THE CARMINA LATINA EPIGRAPHICA FROM GALIA BELGICA. EDITION AND STUDY. Doctorate Program in Philological Studies (Classical Philology), Faculty of Philology, University of Seville. Doctoral thesis with option to international mention presented by VICTORIA GONZÁLEZ BERDÚS Under the direction of Drs. CONCEPCIÓN FERNÁNDEZ MARTÍNEZ MARÍA LIMÓN BELÉN ABSTRACT This doctoral thesis has been carried out within the framework of the Project from the Ministerio de Economía y Competitividad “Hacia un Nuevo Volumen del CIL: XVIII/3: Carmina Latina epigraphica de las Galias, edición y comentario. Transferencia online de resultados” (FFI2013-42725-P). Specifically, our work focuses on the critical edition (based on direct examination) and study of Latin verse inscriptions (Carmina Latina Epigraphica, CLE) from the province of Gallia Belgica. Although there is a long tradition of studies dedicated to the epigraphy of this territory, until now there had not been a monograph on its inscriptions in verse. The corpus studied is composed of fifty-one inscriptions, of which forty constitute the main catalogue, and eleven, the appendix of falsae, alienae and dubiae. They include both preserved and disappeared material, as well as material transmitted exclusively through manuscript. The critical editions, followed by a translation (in many cases, the first into Spanish) and bibliographical references, are the most complete to date. The commentary on each piece is of a profound philological nature and focuses on clarifying all aspects related to the editing and exegesis of the texts. The material, which includes several epigraphs that had not previously been classified as carmina, is characterised by the predominance of Christian funerary inscriptions. However, both in these and in the others it is possible to appreciate a great thematic variety, as well as the survival of certain elements of the classical tradition.