"Le avventure di Pinocchio": dal "Giornale per i bambini" all'"Edizione nazionale" [Reseña]
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Quaderns d’Italià 17, 2012 183-187 ISSN 1135-9730 (imprès), ISSN 2014-8828 (en línia) Le avventure di Pinocchio: Dal Giornale per i bambini all’Edizione nazionale Fernando Molina Castillo Universidad de Sevilla [email protected] Hace tres años nació un proyecto que, por primera vez,1 publicará la opera omnia del autor de las celebérrimas Avventure di Pinocchio, Carlo Lorenzini (1826- 1890) —que adoptó el pseudónimo de Carlo Collodi a partir de 1856—, así como de una amplia y poliédrica obra, menos conocida, publicada desde aproximadamente 1848 hasta el final de su vida. Precisamente este proyecto totalizador nace bajo la inspiración, expresada por su directora, Daniela Marcheschi, de superar un prejuicio crítico muy extendido durante años, según el cual Collodi habría sido el autor de una única obra digna de ser considerada, Pinocchio, mientras que el resto de su obra apenas merecería atención. El hecho de que sea la editorial florentina Giunti la que haya asumido la iniciativa impulsada por la Fondazione Nazionale Carlo Collodi (que ha cumplido en este año precisamente medio siglo) y patrocinada por la Regione Toscana, no es en absoluto casual, al ser continuadora directa de la editorial Paggi,2 fundada en 1843 y editora, desde 1855, de la práctica totalidad de las obras del escritor y periodista florentino, incluida Le avventure di Pinocchio. No menos justo y oportuno es que al frente de esta monumental iniciativa se haya escogido a Daniela Marcheschi, indiscutiblemente reconocida como la máxima especialista en la figura literaria de Carlo Collodi, desde que, en 1995, editara un Meridiano3 con una amplia selección de sus obras. 1. Ya en 1948, Pietro Pancrazi inició una opera omnia del escritor florentino, aunque quedó lejos de ser culminada, con un volumen único (Tutto Collodi per i piccoli e per i grandi, Florencia: Le Monnier, 1948), que reúne sus principales obras. 2. A los pocos años de la fundación de la editorial por Alessandro Paggi entró como socio su hermano Felice, y en 1862 se añadió un nuevo socio, Roberto Bemporad. El hijo de este, Enrico, casó con Virginia, hija de Alessandro Paggi, por lo que a la muerte de este, Enrico heredó la editorial, y con ella asumió este nuevo nombre, Bemporad. Posteriormente se llamaría Marzocco y, finalmente, Giunti, siendo ésta, por tanto, una de las tres editoriales florentinas más antiguas, junto a Le Monnier, fundada en 1837, y Barbèra, que se remonta a 1854. 3. Carlo Collodi, Opere, a cura di Daniela Marcheschi, Milán: Arnoldo Mondadori, 1995.
184 Quaderns d’Italià 17, 2012 Fernando Molina Castillo El proyecto de la Edizione Nazionale se está materializando a buen ritmo: tras la edición de Un romanzo in vapore, I misteri di Firenze y las Macchiette en los dos primeros volúmenes,4 de un total de catorce previstos, hace pocas semanas ha salido a la luz el tercero, que edita la que, sin duda, constituye —sin que esta consideración menoscabe el interés y el valor de las demás obras de Collodi— su obra maestra, Le avventure di Pinocchio, obra publicada por entregas en el Giornale per i Bambini entre julio de 1881 y enero de 1883.5 La nómina de colaboradores del volumen está presidida por un nombre ilustre, Mario Vargas Llosa, que en la «Prefazione», definiendo al personaje Pinocho como «un símbolo de nuestra condición», reivindica la oportunidad de una lectura adulta de esta novela. Le acompañan dos especialistas de reconocido prestigio. La introducción ha corrido a cargo de la propia Daniela Marcheschi, cuyos trabajos sobre la obra de Collodi son absolutamente imprescindibles: a su monumental Meridiano de 1995 hay que añadir, por ejemplo, Collodi ritrovato (Pisa: ETS, 1990) y la edición de I ragazzi grandi (Palermo: Sellerio, 1989), así como numerosos trabajos en revistas y obras colectivas. En «Per una nuova lettura delle Avventure di Pinocchio» (p. 21-43), la primera parte de la Introducción, Marcheschi subraya la importancia de la formación de Collodi en el periodismo humorístico —género aún falto de una sistematización y un estudio amplios— de la segunda mitad del xix, que desarrolló un humorismo no solo despojado de la lacrimogenia romántica, sino que, sumergido de lleno en la ironía, el absurdo, la risa, el sarcasmo y lo grotesco, hacía de las lágrimas precisamente uno de sus blancos de burla. Esta actividad constituyó para el autor la principal plataforma desde la que manifestó su compromiso cultural y social, con el que mostró de manera creciente su preocupación por el analfabetismo y por la anticuada instrucción de los niños como uno de las grandes lastres para el progreso de su país, la cual lo condujo a su vez a la elaboración de manuales escolares y a la literatura infantil, y de ahí a la ficción de las Avventure: una obra, por tanto, que debe entenderse como la culminación de una trayectoria ideológica y literaria, y en la que Collodi muestra la posibilidad de hacer una novela con todo, «con la cultura italiana ed internazionale, la cultura alta e quella orale; con la fiaba, la favola, la cronaca, la poesia, il teatro [...]; con la musica, dal melodrama all’opera buffa 4. Vol. 1: Un romanzo in vapore. Da Firenze a Livorno. Guida storico-umoristica, (a cura di Roberto Randaccio; prologo di Michèl Merger; introduzione di Elvio Guagnini); I misteri di Firenze. Scene sociali, a cura di e introduzione di Roberto Randaccio; prologo de Andrea Camilleri, Florencia: Giunti-Fondazione Nazionale Carlo Collodi, 2010. Vol. II, Macchiette, a cura di Fernando Molina Castillo; prologo di Ernesto Ferrero; introduzione di Renato Bertacchini, Florencia: Giunti-Fondazione Nazionale Carlo Collodi, 2010. 5. Carlo Collodi, Le avventure di Pinocchio. Storia di un burattino (Edizione Nazionale delle Opere di Carlo Lorenzini-Collodi, vol. III), a cura di Roberto Randaccio; prologo di Mario Vargas Llosa; introduzione di Daniela Marcheschi, Florencia: Giunti-Fondazione Nazionale Carlo Collodi, 2012.
Le avventure di Pinocchio Quaderns d’Italià 17, 2012 185 [...], fino alla canzone popolare; con l’arte o la política» (p. 23). También es importante el acento que pone Marcheschi en el papel activo que deben tener tanto hombres como mujeres en la educación integral de sus hijos: «non educa agli affetti solo la donna, infatti, ma anche l’uomo; non educa alla ragione solo l’uomo, ma anche la donna» (p. 41), y bajo esta idea es como deben entenderse los personajes de Geppetto y el Hada de los cabellos azules. La segunda parte de la introducción hace un repaso riguroso y completo de la «Fortuna critica» (p. 44-62) de Pinocchio y de Collodi, tanto en el extranjero como, principalmente, en Italia —donde la estudiosa celebra la superación de la «esplicita minimizzazione del valore della personalità e dell’opera collodiana, quasi che Lorenzini fosse uno scrittore minore e, “per giunta”, autore di un libro di letteratura per l’infanzia» (p. 50)— con la indicación y el comentario de numerosos estudiosos y trabajos que debe conocer quien se adentre en el universo collodiano, en tanto que parte fundamental del Ottocento literario italiano. De la edición del texto y del comentario en notas se ha encargado Rober- to Randaccio. Fueron cinco las ediciones en volumen de Le avventure di Pinocchio6 publicadas en vida de su autor (1883, 1886, 1887, 1888 y 1990), las cuatro primeras bajo la denominación de la editorial Paggi y la última ya como Bemporad. Sumariamente, las propuestas textuales han sido dos: Amerindo Camilli7 y, posteriormente, Fernando Tempesti, defendieron como edición de referencia la princeps de 1883, sosteniendo que, después de esta edición, Collodi apenas se habría vuelto a preocupar de las siguientes;8 por el contrario, Ornella Castellani Polidori, en una edición crítica publicada en 19839 con ocasión del centenario de la princeps, defendió la edición de 1890 como punto de partida para una fijación textual del capolavoro collodiano, tesis que, posteriormente, Marcheschi ha reforzado con abundancia de argumentos, de manera que, coherentemente con el texto de la edición crítica de la propia Fondazione, esta edición de 2012 no se ha planteado revisar la fijación del texto (salvo para escasísimos casos de erratas), como se argumenta y concluye en «La ragioni di una scelta» (p. 240-244): «Alla luce di questa breve rassegna, risulta evidente, contrariamente a quanto asserito da Amerindo Camilli, che Carlo Collodi ha controllato fino all’ultimo il testo delle Avventure di Pinocchio, approntando anche l’ultima edizione» (p. 244). El amplio comentario en notas de Roberto Randaccio, de casi cien páginas, puede considerarse heredero y continuador de una tradición analítica e inter- 6. Cfr. «Storia editoriale», en ibid. p. 227-240. Cfr. Fernando Molina Castillo «Introducción», en Carlo Collodi, Las aventuras de Pinocho. Otros relatos, Madrid: Cátedra, 2010, p. 84-98. 7. En su edición de la novela (Florencia: Sansoni, 1943). 8. Esta teoría fue expuesta en numerosos escritos, así como en las sucesivas ediciones de la novela (Milán: Feltrinelli, 1972, en el ensayo «Chi era il Collodi. Com’è fatto Pinocchio»; 19822; 19933). 9. Carlo Collodi, Le avventure di Pinocchio, Pescia: Fondazione Nazionale Carlo Collodi, 1983.
186 Quaderns d’Italià 17, 2012 Fernando Molina Castillo pretativa iniciada en los años 70 por Fernando Tempesti, e impulsada y ampliada de forma exponencial por Daniela Marcheschi en el ya citado Meridiano de 1995. Ahora Randaccio da un nuevo impulso en esta línea, aportando un comentario que podemos calificar, por un lado, de ecléctico, al hacerse eco no solo de las aportaciones de los dos comentaristas citados, sino también de la lectura sutilísima, y a nuestro juicio no siempre valorada suficientemente, de Giorgio Manganelli, en Pinocchio: un libro parallelo (Milán: Mondadori, 1977). Por otro lado, el comentario de Randaccio va mucho más allá de una síntesis y de un statu quo de la crítica anterior, mostrando vínculos del texto collodiano con tradiciones literarias dispares, hasta ahora desconocidos, y resaltando matices expresivos y lingüísticos en el texto. En este sentido es de destacar la maestría con la que este comentarista —especialista en onomástica literaria del siglo xix, campo sobre el que ha publicado innumerables estudios, algunos específicos sobre Pinocchio y otros textos collodianos, como los recopilados en el imprescindible Lessico collodiano (2006) o en «Collodi onomasta e i nomi toscani delle Avventure di Pinocchio»10— excava en la lexicografía y la paremiografía italiana de la época,11 mostrándonos nuevas e interesantes claves para una comprensión profunda del texto de las Avventure. De entre las numerosas aportaciones novedosas del comentario en nota, que aquí por razones de espacio apenas podemos enumerar, debemos destacar la relativa al capítulo cap. xxii, en el que Pinocho, obligado a hacer de perro guardián nocturno en sustitución del fallecido perro Melampo, descubre «i patti vergognosi che passavano fra il cane e le faine». Este episodio, como muestra Randaccio, está claramente inspirado en la fábula Il consiglio delle volpi, ed il cane custode dei polli de Giovanni Gherardo De Rossi (Favole, Roma: 1788, p. 61-64).12 Subrayamos también las numerosas resonancias textuales en el texto collodiano, señaladas por Randaccio, del poema heroico-cómico de Filippo Pananti, Il Poeta di teatro, cuya 3ª ed. fue publicada por la librería e imprenta Piatti en 1824. La imaginería de Pananti, su estilo y su gracia, debieron ser leídas y absorbidas por el joven Lorenzini, que trabajó en dicha librería siendo un muchacho, en 1844. 10. Roberto Randaccio; Enzo Caffarelli, «Collodi onomasta e i nomi toscani delle Avventure di Pinocchio» in Il nome nel testo, Atti del X Convegno internazionale di Onomastica e Letteratura, Università degli Studi di Pisa (19-20 febbraio 2004), Pisa: ETS, 2005, p. 209-227. 11. Además de los célebres diccionarios de Giorgini-Broglio de 1897, de Petrocchi de 1887-91 y el de Tommaseo-Bellini de 1861-79, ha indagado en los de Pietro Fanfani, Vocabolario dell’uso toscano, Florencia: Barbèra, 1863; Pietro Fanfani-Giuseppe Rigutini, Vocabolario italiano della lingua parlata. [...], Florencia: Barbèra, 1893; Pirro Giacchi, Dizionario del vernacolo fiorentino, Florencia: Bencini, 1878, etc... 12. «Si tratta dunque della fonte principale cui ha attinto Collodi per questo celebre episodio, dimostrando così ancora una volta la sua grande conoscenza del materiale letterario settecentesco, non esclusivamente classico, e, in particolare, la sua attenzione per tutto il repertorio favolistico e didascalico di cui è ricca la nostra letteratura» (p. 307).
Le avventure di Pinocchio Quaderns d’Italià 17, 2012 187 Son incontables las resonancias de autores cercanos y amigos del autor (Gherardi Del Testa, Ferrari, etc...) que el comentario pone en relieve y que evidencian la contemporaneidad cultural de Collodi: Pinocchio nace como una perfecta síntesis de temas clásicos y de visiones modernas de la sociedad, de un humorismo irreverente hacia las grandes obras literarias, pero que también sabía fustigar la sociedad de la Nueva Italia, sus vicios y sus contradicciones. Muchas notas subrayan el sorprendente hecho de que, siendo una historia concebida y escrita para niños, Collodi no deja escapar la ocasión para satirizar el mundo de los adultos, con alusiones que, a menudo, los niños no podían captar; otras resaltan también el constante juego irónico consistente en reactivar las expresiones populares y los proverbios a través de su sentido literal, etc. Gran acierto, por último, el de acompañar el texto con las ilustraciones de Enrico Mazzanti, que ya formaron parte de la editio princeps de 1883, y que no se limitan a ilustrar, sino que completan y glosan la historia de Pinocho. Hagamos votos porque en estos tiempos de crisis y de recortes en la cultura este brillante proyecto de la Edizione Nazionale no se vea truncado y alcance la publicación de los catorce volúmenes previstos.