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La ética global de los derechos humanos. Una aproximación prospectiva al impacto de las nuevas tecnologías

Julios Campuzano, Alfonso de

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! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 42! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho | ARTÍCULO LA ÉTICA GLOBAL DE LOS DERECHOS HUMANOS. UNA APROXIMACIÓN PROSPECTIVA AL IMPACTO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Alfonso de Julios-Campuzano Universidad de Sevilla Fecha de recepción 01/03/2011 | De aceptación: 22/06/2011 | De publicación: 24/06/2011 RESUMEN. La identidad cultural es la piedra de toque de la supervivencia de esta sociedad global incipiente: su consolidación requiere de formas culturales compartidas. En ese proceso de redefinición identitaria que la globalización inaugura es necesario forjar una ética cívica global basada en el reconocimiento internacional de los derechos humanos que permita dar forma a esa interpenetración de las relaciones humanas y de sus expresiones culturales a nivel planetario. En este trabajo trataremos de analizar sucintamente los efectos que la gestación de una sociedad global de la información tiene sobre la consolidación de ese núcleo de valores de aliento universal PALABRAS CLAVE. derechos humanos, sociedad de la información, globalización, ética cívica ABSTRACT. Cultural identity is the cornerstone of the survival of this global society emerging: its consolidation requires of cultural forms shared. In the process of redefining identity that globalization inaugurates is necessary to forge a civic ethics based on the international recognition of human rights that would give way to that interpenetration of human relations and their cultural expressions to planetary level. In this work we will try to analyze succinctly the effects of the gestation of a global information society regarding the consolidation of the core of these values of universal vocation KEY WORDS. human rights, information society, globalization, civic ethics ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 43! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho Sumario: 1. La gestación de una cultura global; 2. Información, modernidad y derechos humanos; 3. 3. Luces y contraluces de los derechos humanos; 4. 4. Asomándonos al futuro: democracia y derechos en el horizonte de la sociedad global de la información; 5. Los derechos humanos como ética cívica en la sociedad global 1. La gestación de una cultura global La globalización es, fundamentalmente, un fenómeno económico. Nadie podrá negarlo, pero también es cierto que trascienden la órbita estrictamente económica para incidir de forma más o menos directa en otros ámbitos del actuar humano. Y es cierto que la globalización tiene, se quiera o no, una dimensión cultural. Así, las formas culturales se están viendo profundamente alteradas: en un contexto multicultural en el que cada vez más estrechamente conviven formas y tradiciones culturales diversas que afirman su identidad con sofocante petulancia, asistimos a un proceso simultáneo de mundialización de las formas culturales1. Yerran los que creen que esta ola expansiva de formas culturales es un fenómeno por entero ajeno a la globalización. De hecho, constituye una de los pilares sobre el que descansa ese nuevo orden global emergente. De poco servirían las estrategias del mercado si éstas no se asentasen para su consolidación sobre prácticas y formas culturales. Hay una cultura de la globalización que coadyuva decisivamente al arraigo y progresión de este capitalismo global. La expansión de las formas culturales es un proceso que !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 1 Sobre la cada vez más estrecha imbricación de las diversas tradiciones culturales del mundo y su impacto en el ámbito del derecho, cfr. GLENN, H. P.; Legal Traditions of the World. Sustainable diversity in Law , Oxford, Oxford University Press, 2000, 371 pp. Sobre la tendencia creciente a la homogeneización de las culturas jurídicas, sus riesgos y sus efectos beneficiosos en la implementación del cosmopolitismo, cfr. AUTOR, 2005. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 44! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho se desarrolla pari passu con la globalización de la economía, de modo que asistimos a un proceso de influencias recíprocas, pues si de un lado la expansión de los modelos culturales posibilita la globalización del mercado, de otro, la expansión del mercado contribuye a crear formas culturales compartidas. De este modo, mundialización y globalización se implican y se consolidan mutuamente. La sociedad global es el resultado de todo un amplio repertorio de interacciones e influencias, un conjunto de fenómenos concatenados cuya última consecuencia es la gestación de una sociedad con referentes culturales compartidos2. En la era de la interdependencia, los procesos sociales han alcanzado un alto grado de complejidad y trascienden con frecuencia los límites convencionales de fronteras, clases o grupos. Todo se !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 2 Cfr. BECK, U.; ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización , Barcelona, Paidós, 2000, 224 pp. ; Cfr. también LIPOVETSKI, G. y SERROY, J.; La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada , Barcelona, Anagrama, 2010, 225 pp. interpenetra, se mezcla y se relaciona en un conjunto de manifestaciones entrelazadas en las que nada puede ser aislado de la totalidad en la que se sumerge. Comprender la globalización requiere una inmersión en la complejidad de estos procesos que se desenvuelven por todo el planeta a velocidad de vértigo en una cadena de simultaneidades que hace perder la noción del tiempo3. Todo se vive ahora en futuro continuo : la experiencia del futuro que se hace presente y se diluye, se evapora y se disuelve. El presente es sólo una experiencia fugaz, la de un tiempo desbocado que no logramos retener porque la existencia es puro devenir. Se ha repetido hasta la saciedad que una de las características principales de esta era incipiente es la pérdida de referentes !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 3 Cfr. BAUMAN, Z.; Globalizaçao. As consequências humanas , Rio de Janeiro, Zahar, 1999, 145 pp.; Cfr. WALLERSTEIN, I.; The Capitalist World-Economy , Cambridge, Cambridge University Press, 1980, 305 pp. Del mismo autor puede consultarse también Geopolitics and Geoculture , Cambridge, Cambridge University Press, 1991, 252 pp.; Cfr. IANNI, O.; A era do globalismo , 4ª edic., Rio de Janeiro, Civilizaçao Brasileira, 1999, 252 pp. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 45! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho vitales: el ser humano pierde su propia unidad narrativa y se disuelve en una sucesión interminable de experiencias fugaces que se superponen unas a otras4. Y la identidad queda mediada por las movedizas y cambiantes referencias de un mundo sin asideros. Esto explica el resurgir de los particularismos, de las identidades fuertes y excluyentes como un intento a la desesperada de perfilar los contornos del sujeto en esta época de profundas mutaciones. La fugacidad de la experiencia instantánea se combate así con la permanencia de lazos, vínculos y pertenencias. Un proceso de redefinición identitaria en el que el sujeto pierde el control sobre su propia existencia para quedar disuelto en la voluntad de alguna entidad colectiva pretendidamente metafísica, como el !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 4 Esta disolución de la unidad narrativa del sujeto como consecuencia de la pérdida de referentes en la sociedad contemporánea constituye uno de los principales ejes temáticos en torno a los cuales se construye el pensamiento de la postmodernidad. Por todos ellos, Cfr. LYOTARD, J.F.; La condición postmoderna . Informe sobre el saber , 6ª edic., Madrid, Cátedra, 1998, 119 pp. Sobre estos planteamientos teóricos y su crítica al legado de la Ilustración, cfr. AUTOR, 2000. pueblo, la nación o la patria5. De este modo, la reafirmación identitaria conduce, por otro camino, a la disolución del sujeto. Se cumple, así, nuevamente la ley del péndulo: la disolución del sujeto es combatida con una reafirmación identitaria que, en última instancia, provoca también la disolución del sujeto. Este viaje desde la pérdida de referentes a los referentes fuertes es, en realidad, un viaje a ninguna parte. La libertad enajenada por la identidad sólo puede conducir a una nueva forma de opresión. A la vista de lo anterior, parece claro que la sociedad global está acuñando nuevas identidades emergentes, identidades que redefinen al sujeto en esta era de cambios drásticos y de mutaciones profundas. La sociedad global provoca un movimiento de las placas tectónicas de !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 5 Cfr. TOURAINE, A.; Crítica de la Modernidad , 2ª edic., Madrid, Temas de Hoy, 1994, 502 pp.; del mismo autor, ¿Qué es la democracia? , Madrid, Temas de Hoy, 1994, 452 pp., en las que se incide sobre ese proceso de escisión dramática entre razón e identidad que, en su opinión, constituye una de las grandes aporías de la modernidad, y que es la causa de las reacciones identitarias excluyentes que afectan a las sociedades contemporáneas. La reconciliación entre razón e identidad constituye así uno de las tareas urgentes del pensamiento contemporáneo. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 46! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho las identidades colectivas que precisan ser redefinidas. Movimientos que provocan incertidumbre y desasosiego, desarraigo y angustia, pero que ocasionan también colisiones tectónicas de graves consecuencias. Frente a ello hay que decir con claridad que la pérdida de referentes sólo puede ser suplida con formas culturales abiertas, reflexivas, críticas y racionalmente construidas6. La identidad cultural es, justamente, la piedra de toque de la supervivencia de esta sociedad global incipiente: su consolidación requiere de formas culturales compartidas, referentes que puedan ser apropiados sin exclusión. El hundimiento del imperio de los sentidos ya-dichos-desde-siempre7, en expresión !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 6 Los procesos de reconstrucción de las identidades contemporáneas forzados por la sociedad de la información y la globalización han sido estudiados por CASTELLS, M.; La Era de la Información. Economía, Sociedad y Cultura, vol. 2: El Poder de la Identidad , Madrid, Alianza, 1998, 495 pp.. 7 Para Warat la transmodernidad es justamente el ocaso de las verdades consolidadas, el declive de las certezas y la relativización de los dogmas. Se acabó el conocimiento sólido, unívoco y consolidado. Por eso, la transmodernidad representa el eclipse del imperio de los sentidos ya dichos desde siempre (Cfr. WARAT, L. A.; Por quién cantan las sirenas , Florianópolis (Santa de Warat, no puede conducirnos a la disolución y la anomia. Por eso, el hombre de nuestro tiempo, ávido de referentes vitales que den sentido a su existencia, necesita con premura una ubicación en el mundo, una inserción en la realidad: saber quién es, es una de las tareas más urgentes del hombre contemporáneo. Y en ese proceso de redefinición identitaria es necesario forjar una ética cívica global basada en el reconocimiento internacional de los derechos humanos que permita dar forma a esa interpenetración de las relaciones humanas y de sus expresiones culturales a nivel planetario. La existencia de una ética globalizada, en suma, recaba la existencia de un catálogo de valores de vigencia universal cuya aceptación debe descansar en alguna suerte de reformulación del imperativo moral kantiano. Esa es la posición de Eusebio Fernández, para quien la construcción de una ética pública, capaz de orientar el derecho y la política a nivel global, remite casi ineludiblemente a la teoría de los !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Catarina), UNOESC/UFSC 1996, p.18; 2ªedic.: Porto Alegre, Síntese, 2000, 173 pp.). ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 47! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho derechos humanos: " Si hay una teoría ética que pueda profesar como ética globalizada su más firme candidata sería la teoría de los derechos humanos, puesto que los valores que los fundamentan tienen vocación de universalidad y los derechos reconocidos son universalizables a cada uno de los seres humanos " 8. 2. Información, modernidad y derechos humanos Conviene inquirir qué expectativas puede reportar a la humanidad el avance de la sociedad de la información y qué efectos puede tener la mundialización cultural sobre el fenómeno de la globalización y sobre los derechos humanos. Como ya he anunciado, juzgo positivamente este fenómeno y aliento la esperanza de que !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 8 FERNÁNDEZ GARCÍA, E.; Dignidad humana y Ciudadanía Cosmopolita , Madrid, Dykinson, 119 pp. La cita proviene de la p. 91. Cfr. también FARIÑAS DULCE, M. J.; Globalización, Ciudadanía y Derechos humanos , Madrid, Dykinson, 2000, 65 pp. pueda contribuir decisivamente a la universalización de los derechos humanos. Entiendo la mundialización cultural como un proceso irreversible que avanza a la par que los desarrollos tecnológicos, un proceso que no se detiene y que sólo se truncará si se frustran las innovaciones tecnológicas9. Por tanto, salvo que la humanidad se autodestruya, es previsible que la mundialización siga progresando y que los efectos de ésta ejerzan una influencia transformadora sobre la realidad sociopolítica. En Mundializaçao e Cultura , Renato Ortiz realiza una lúcida exposición de las interacciones socio-culturales en la época de la globalización. Considera el profesor brasileño que la expansión cultural posibilitada por la intensificación de los flujos comerciales, por la expansión de la industria cultural y por la innovación tecnológica tendrá efectos directos sobre el desarrollo de lo que él denomina !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 9 GIDDENS, A.; Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en nuestras vidas , Madrid, Taurus, 2000, 117 pp. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 48! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho " modernidad-mundo ". Entiende Ortiz que la mundialización posibilita el avance de la modernidad que trasciende por fin las fronteras nacionales. La nación, que hasta ahora había constituido un primer paso en el proceso de modernización frente a la disgregación y aislamiento de territorios y comunidades locales, se ve ahora superada por la expansión de la modernización más allá de los espacios nacionales. De este modo, Ortiz contempla la articulación de la nación como unidad mental y cultural de sus habitantes como una primera fase en el proceso de desarrollo histórico de la modernidad, entendiéndola aquí no en su sentido filosófico-cultural sino como expresión concreta de una organización social a la cual corresponde un estilo de vida, una forma de ser10. La modernidad inaugura un nuevo modelo de organización social privilegiando cualidades como la funcionalidad, la racionalidad y la movilidad. El nacimiento !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 10 Cfr. ORTIZ, R.; Mundializaçao e Cultura , 3ª reimpr., Sao Paulo, Brasiliense, 1998, 234 pp. de la nación se vincula así con el tránsito de la sociedad agraria y estamental a la sociedad industrial y burguesa y es consolidado gracias a los adelantos de la técnica que permiten el establecimiento de un sistema moderno de comunicación (telégrafo, tren, periódicos, etc.) que propicia la circulación de personas, ideas e informaciones. En las sociedades modernas las relaciones sociales son desplazadas de sus contextos territoriales de interacción y se reestructuran por medio de relaciones indefinidas de tiempo-espacio. Los hombres se desterritorializan, favoreciendo una organización racional de sus vidas. Un cambio tan relevante precisa servirse de un sistema técnico que permita el control del espacio y del tiempo. Por eso, el paradigma de la modernidad-nación no debe contemplarse como algo opuesto a la mundialización, puesto que ésta va implícita en la propia modernidad. Nación y mundialización no son antagónicas, sino que ambas deben ser contempladas como dos momentos del desarrollo ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 49! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho histórico de la modernidad. La modernidad-nación conduce lógicamente a la modernidad-mundo : " contrariamente a lo que muchas veces se supone, la nación es una primera afirmación de la mundialidad. Ella porta en su seno una modernidad-mundo... la modernidad encierra una vocación mundial, y no puede ser contenida en el interior de las fronteras nacionales "11. Ahora bien, la mundialización no significa homogeneidad ni asimilación. No se trata de reducir la pluralidad a una unidad forzada. La mundialización no sólo es compatible con el pluralismo, sino que precisa de él, lo comprende en su seno. Frente a la tentación homogeneizadora, la mundialización comporta la creación de un marco cultural amplio en el que pueden existir y desarrollarse múltiples manifestaciones culturales. No se trata de una instancia cultural superpuesta y jerárquicamente superior, sino de una totalidad que penetra las partes, !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 11 ORTIZ, R.; Mundializaçao e Cultura , cit., p. 50. redefiniéndolas en su especificidad. El proceso de mundialización aparece entonces como un fenómeno social total que permea el conjunto de las manifestaciones culturales, de modo que la emergencia de la sociedad globalizada implica un proceso en el que la totalidad cultural penetra y remodela las múltiples particularidades12. Para explicar este fenómeno, Ortiz recurre a la distinción anglosajona entre standard y pattern . Se trata de conceptos muy próximos en su significado pero que nos permiten establecer una delimitación fundamental entre el ámbito económico y el cultural, de forma que el primero opera en el entorno de la globalización de los mercados, en tanto que el segundo interviene en la mundialización cultural. Mientras pattern concierne al modelo cultural, standard se aplica al proceso de producción de objetos. La globalización, dice el autor, entraña estandarización: el !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 12 A partir de ello, el autor aproxima los conceptos de mundialización y civilización, siguiendo la definición que de ésta da Marcel Mauss en cuanto conjunto extranacional de fenómenos sociales específicos y comunes a varias sociedades (Cfr. ORTIZ, R.; Mundializaçao e Cultura , cit., p.31). ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 50! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho mercado precisa una cierta dosis de homogeneidad en la producción para poder expandirse, de suerte que la intensificación del comercio y la globalización de la producción provoca una estandarización de los productos consumidos a nivel mundial, homogeneizando de manera irrevocable las necesidades. Esta interpenetración entre ciencia, tecnología y consumo es uno de los principales elementos impulsores de la sociedad global. Su incidencia en el ámbito cultural es la causante de una estandarización de diferentes dominios de la vida moderna. Por el contrario, la padronización cultural no implica homogeneidad, en la medida en que la creación de modelos culturales no supone abolición de los modelos anteriores. Eso es la " modernidadmundo ": el patrón de la cultura mundializada que comprende otras manifestaciones pero que posee una especificidad, fundando una nueva manera de "estar en el mundo", estableciendo nuevos valores y legitimaciones13. Este análisis, que me parece extraordinariamente esclarecedor, pone el dedo en la llaga sobre las consecuencias que la globalización tiene en el ámbito cultural, al dejar bien claro que, aunque mundialización y globalización constituyen procesos diferenciados, uno y otro interactúan recíprocamente. Más aún, Ortiz revela cómo la expansión económica posibilitada por la innovación científica abre una nueva fase en el desarrollo histórico de la modernidad caracterizada por la mundialización cultural. Emerge así un nuevo patrón cultural, la " modernidadmundo " que, inspirado por la vocación universalista de la modernidad, trata de llevar a su plenitud la tendencia mundializadora ya iniciada. Un nuevo patrón cultural que no deroga modelos culturales particulares pero que los remodela en función de una nueva forma de estar en el mundo, adecuada a la era !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 13 Cfr. ORTIZ, R.; Mundializaçao e Cultura , cit., pp. 29- 33. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 57! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho directa de los centros productivos en los países del Sur y, de paso, la presión directa de las reivindicaciones sociales sobre las estructuras organizativas de la corporación transnacional; 3) por último, se produce un desplazamiento de la responsabilidad a pequeñas empresas subcontratadas incapaces de asumir el costo económico de las reivindicaciones sociales. Una situación como ésta resulta extraordinariamente ventajosa para los intereses del capitalismo global que merced a las condiciones competitivas de las economías emergentes puede producir cantidades ingentes de mercancías aq costos irrisorios, al prescindir por completo de los gastos que generaría la construcción de nuevos centros de producción y de los que se derivarían de una protección social adecuada. Sobra decir, entonces, que el capitalismo global tratará de evitar por todos los medios a su alcance que esta situación se vea drásticamente modificada por el reconocimiento de las reivindicaciones sociales de los movimientos cívicos, pues ello afectaría a su cuenta de resultados. No obstante, el potencial desestabilizador de los movimientos sociales, organizados reticularmente a través de los avances que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación, puede invertir el panorama, actuando decisivamente a favor de sus demandas y forzando a los Estados y a las grandes corporaciones a transigir en beneficio de la estabilidad política y económica. La experiencia de los últimos años corrobora que la inestabilidad en una determinada zona provoca una espiral de reacciones en cadena que alcanza a la economía global. En este mundo interdependiente, las crisis económicas han dejado ya de ser locales. Sus consecuencias revierten en el mercado global, provocando disfunciones y desajustes extraordinariamente perniciosos e imprevisibles. Una crisis económica local puede arrastrar a la economía global hacia un precipicio, con desplomes bursátiles generalizados, desajustes ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 58! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho monetarios, inestabilidad financiera y aumento de la inflación. Así lo atestiguan ejemplos de graves turbulencias económicas producidas en la última década, como las crisis de Brasil de 1998, la del Sudeste Asiático de 1999, la de Argentina de 2001 y, recientemente, la crisis financiera global desatada a partir de 2008 por la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos. La inestabilidad creciente que la movilización social genere puede tener mayor costo en términos económicos que el reconocimiento de ciertas demandas sociales. Se nos podrá replicar que la movilidad y versatilidad de las corporaciones desterritorializadas facilita su desplazamiento a otras zonas geográficas con condiciones económicas más competitivas , de suerte que la extinción de las relaciones contractuales de subcontratación provocará, a la postre, el fracaso de la contestación popular y de sus reivindicaciones sociales. A nadie puede escapar, sin embargo, que esta objeción descansa justamente sobre la ignorancia del impacto social de las nuevas tecnologías, que permiten articular la respuesta de los movimientos sociales a nivel global mediante acciones concertadas. Es ilusorio pensar que los movimientos sociales de resistencia no vayan a servirse de los instrumentos que las nuevas tecnologías nos brindan21, máxime cuando el éxito de sus demandas está indiscutiblemente vinculado a la articulación de estrategias globales, cuyo triunfo depende más de la difusión y la información que de la propia acción emprendida. Por eso, a medida que la protesta crezca en intensidad, el costo económico de la acción en términos de !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 21 Un caso emblemático del uso de las nuevas tecnologías en la lucha contra la globalización es el del movimiento zapatista mejicano, al que Castells se refiere como la primera guerrilla informacional. Su éxito se debe, en gran medida, a su estrategia de comunicación. Su capacidad de utilizar la red informativa para llegar a la sociedad mexicana y la presentación de demandas razonables hizo que encontraran un amplio respaldo popular, forzando a la negociación. Por otro lado, su conexión permanente con los medios de comunicación y sus alianzas a escala mundial a través de Internet les protegía de la represión abierta (Cfr. CASTELLS, M.; La era de la información: economía, sociedad y cultura , vol. 2: El poder de la identidad , cit., pp. 95-106). ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 59! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho inestabilidad del sistema provocará la admisión de las principales demandas de los movimientos sociales contestatarios. Esa relación directamente proporcional entre la movilización ciudadana y la inestabilidad política y económica se convierte en el mejor aliado en la lucha por la realización práctica de los derechos económicos, sociales y culturales. La mejora de las condiciones de trabajo en los países del Sur tendrá algunas consecuencias importantes para la economía mundial, puesto que el incremento de la renta disponible en las economías emergentes supondrá la incorporación al mercado de grandes masas de población. Esta nueva situación afectará, sin duda, a la estructura productiva del capitalismo global, forzando a una redefinición del propio sistema y a un replanteamiento del orden económico internacional. En efecto, el nuevo escenario de la economía global supondrá alteraciones relevantes, a saber: 1. La reducción de la tasa neta de capital exportado desde los países del Sur a los del Norte, ya que el mayor costo social de la producción repercutirá en una merma de las plusvalías del capital. Este factor probablemente se verá agudizado por la remisión parcial o total de la deuda externa de los países pobres debido a la presión creciente de los nuevos movimientos sociales y de las ONG's. Esta situación viene a confirmar una tendencia in nuce a la equiparación, con una reducción de la tasa de crecimiento del Producto Interior Bruto de los países ricos y un incremento correlativo de esta misma variable económica en los países pobres. 2. La insuficiencia del mercado para satisfacer la demanda global, técnicamente incapaz de responder a las necesidades de los nuevos consumidores, incorporados ahora ya de pleno derecho al mercado mundial. La insuficiencia técnico-productiva del capitalismo vendrá a mostrar entonces la perentoriedad de una redefinición en términos sistémicos de las reglas básicas de la explotación de ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 60! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho los recursos naturales, de la producción industrial y del desarrollo económico. Es lugar común entre los analistas la insostenibilidad del modelo de desarrollo en los términos en los que actualmente se concibe. El agotamiento de los recursos naturales, la eliminación de los residuos, el calentamiento global son sólo algunos de los problemas que el modelo de desarrollo está planteando. Estas tendencias no parecen que vayan a disminuir en el futuro, sino justamente todo lo contrario. Presionado por la incorporación de un ejército de nuevos consumidores y una vez constatada la incapacidad técnica del sistema para eliminar cantidades ingentes de residuos, el capitalismo se verá forzado a definir las coordenadas de un nuevo modelo de desarrollo respetuoso con el medio ambiente. Al ser esa incorporación de consumidores al mercado global paulatina, los cambios que se produzcan no tendrán que ser traumáticos. Se tratará más bien de un reajuste progresivo en aras de la reconciliación de los imperativos técnicos y ecológicos. 4. Asomándonos al futuro: democracia y derechos en el horizonte de la sociedad global de la información Tengo para mí que esta aventura en la que nos hallamos inmersos tendrá buen fin. Estoy persuadido de que el futuro de los derechos humanos en la sociedad global pasa por su imbricación en estos procesos de construcción de la identidad colectiva y creo firmemente, también, que esta cultura global emergente tendrá a largo plazo efectos manifiestamente positivos sobre la garantía y protección de los derechos humanos. Estoy persuadido de que, aunque sólo fuera por un instinto de mera supervivencia, la humanidad acabará desarrollando formas culturales integradoras que posibiliten la convivencia pacífica y que eviten la degradación del medio ambiente, la destrucción del planeta y la extinción de ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 61! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho la especie. De otro modo, el futuro permite imaginar un paisaje desolador. Déjenme asomarme por un momento a ese futuro abominable: una humanidad que se desangra en enfrentamientos interminables mientras destruye compulsivamente el planeta con cantidades ingentes de basura y de residuos. Guerras y consumo. Paroxismo de las identidades excluyentes y de las lealtades tribales. Explotación y miseria: un ejército de desheredados llamando a las puertas de los países ricos; esclavitud; enfermedades, epidemias, analfabetismo. Cementerios nucleares, vertidos tóxicos, devastación forestal y contaminación del aire, de las aguas y de la tierra. ¿Por cuánto tiempo más la especie humana logrará sobrevivir en estas condiciones? No creo que la respuesta a esta pregunta pueda ser alentadora. Abrigo la esperanza de que las cosas puedan desenvolverse de otra forma. Hay indicios de que puede ser así y he narrado ya algunos de ellos. Me refiero, por ejemplo, a las tentativas de protección internacional de los derechos humanos y de universalización de la justicia – plasmadas recientemente a través de los tribunales específicos para los enjuiciar los crímenes contra la humanidad cometidos en Ruanda o en la extinta Yugoslavia y en la creación del Tribunal Penal Internacional- o a los convenios sobre el cambio climático. Efectivamente, se trata de avances importantes que permiten ser optimistas, pero estamos aún demasiado lejos de un nivel satisfactorio de reconocimiento y protección de los derechos humanos. Y se ha de tener bien claro que en la sociedad global, no cabrá más una distinción entre quienes tienen derechos y los que no los tienen. En el futuro, los derechos o serán de todos o, muy probablemente, no serán de ninguno. Como ha indicado con agudeza Vittorio Frosini la era tecnológica está provocando cambios profundos en nuestra ordenación social, cambios que, de una u otra forma, revisten proporciones considerables y que anticipan una auténtica “mutación ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 62! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho antropológica”. En ese contexto, surge la pregunta por el progreso de la humanidad y por la compatibilidad de los avances tecnológicos y científicos con el correlativo progreso moral y social. Es posible, indica el maestro italiano, un distanciamiento entre ambos y de ahí se colige que es necesario redimensionar el núcleo axiológico de los valores compartidos. La respuesta a esta cuestión, concluye Frosini, sólo puede ser una: en la sociedad de nuestro tiempo, el progreso moral y social está indisociablemente unido al reconocimiento y protección de los derechos humanos22. La ingente masa de excluidos, de desposeídos, de desheredados, que se extiende por todos los rincones del planeta, las multitudes oprimidas que esperan una liberación que nunca llega, piden justicia. Y la pedirán cada vez con más fuerza, con más insistencia, con más !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 22 FROSINI, V.; “Los Derechos humanos en la era tecnológica”, en PÉREZ LUÑO, A.E. (coord.); Derechos humanos y Constitucionalismo ante el tercer milenio , cit., pp. 88-91. rotundidad. No creo que nadie pueda acallar esa demanda, sofocar sus reivindicaciones. De norte a sur, de este a oeste, millones de seres humanos experimentan día a día el lado más sórdido de la globalización. En este trasatlántico de lujo en que estamos convirtiendo el mundo no viajan de la misma forma los que van en primera clase que los que van en las calderas, y lo peor es que hay multitudes hacinadas en las bodegas sin apenas espacio para poder respirar. Éste es el problema. Lo es cada ser humano individualmente considerado, dotado de una dignidad inherente e irrenunciable; pero lo es también el mundo todo, la humanidad entera, como casa común, el primero, como especie a la que nos debemos, la segunda. Por eso, es necesario incorporar una visión global a problemas de alcance planetario, para saber ver más allá de las ambiciones e intereses localistas y personales. Se trata de una tarea difícil que requerirá, sin duda, esfuerzos arduos para su consecución. Pero no conviene demorar su logro, confiados en que ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 63! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho irremisiblemente la meta se alcanzará algún día porque podría ocurrir, entretanto, que el barco hiciera aguas como el Titanic . En distintos ámbitos, la tupida red informativa de la sociedad contemporánea a través de la industria cultural, de los medios de comunicación de masas y de las nuevas tecnologías, puede prestar un eficaz servicio a esta tarea: 1º. En los países ricos, la comunicación y la información están propiciando el surgimiento de movimientos ciudadanos críticos con el sistema y la conciencia cada vez más extendida de que los problemas globales no pueden ser interpretados en clave individual. Al hilo de ello surge una conciencia cívica favorable a la universalización de los derechos humanos que cristaliza en acciones estratégicas de nuevos movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales, movimientos solidarios que deben ser positivamente valorados en la medida en que son expresión de una conciencia cívica global. Los movimientos sociales rompen los cauces preestablecidos de la vieja política y desbordan los mecanismos institucionales de la democracia representativa, rompiendo los "códigos" políticos de la democracia capitalista. Para Offe la acción de estos movimientos no está inspirada por valores nuevos, sino por la discrepancia sobre el grado en que se satisfacen esos valores modernos. Se fundamentan, por tanto, en valores e ideales universalistas y emancipatorios. No encarnan una crítica contramoderna ni posmoderna sino, más bien, una crítica propiamente moderna de la modernización basada en la conciencia de la descomposición de los nexos entre valores, pues algunos resultan incompatibles. Esta percepción de las contradicciones en la constelación moderna de los valores genera un énfasis selectivo a favor de alguno de ellos23. El !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 23 OFFE, C.; "Los nuevos movimientos sociales cuestionan los límites de la política institucional", en OFFE, C.; Partidos políticos y Nuevos Movimientos ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 64! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho campo de acción de estos nuevos movimientos es un espacio de política no institucional en modo alguno previsible en la práctica de nuestras democracias. Los planteamientos de estos movimientos tienen en común la creencia de que las estructuras político-institucionales han !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Sociales , Madrid, Sistema, 1992, 265 pp. El carácter moderno de los movimientos sociales es perceptible principalmente en dos cuestiones: a) la componente de clase media de los movimientos, que denota que quienes recurren a estos métodos no convencionales de acción política no lo hacen por carecer de experiencia ni de información acerca de la virtualidad de los medios convencionales de participación, sino que son buenos conocedores del sistema instituido. Su crítica no es una crítica global, sino que se centra sobre aspectos parciales de mal funcionamiento y deterioro; b) este carácter se manifiesta también en la convicción de que el curso de la historia puede cambiarse, de que es contingente y que, por tanto, está al alcance del actuar humano y puede ser modificado por las personas y fuerzas sociales, que no está regido por una dinámica que aboca inevitablemente a la catástrofe (cfr. OFFE, C.; op. cit., p. 219). Sobre el papel de los nuevos movimientos sociales en la gestación de una sociedad civil global, cfr. FARIÑAS DULCE, M.J.; “Sociedades postnacionales versus democracia transnacional. La acción política y jurídica en la era de la globalización”, en BONETTO, M.S. y PIÑERO, M.T. (coords.); Ciudadanía y costos sociales. Los nuevos marcos de regulación , Madrid, Instituto Internacional de Sociología Jurídica de Oñati-Dykinson, 2004, pp. 179- 190. En el mismo volumen, vid. AUTOR; Sobre la revitalización de la democracia desde el fortalecimiento de la iniciativa ciudadana a través de la sociedad civil, cfr. DÍAZ, E.; “La universalización de la democracia: los hechos y los derechos”, Anales de la Cátedra Francisco Suárez , 36, 2002, pp. 45-62. devenido insuficientes para frenar la ciega dinámica de la racionalización militar, política, económica y tecnológica, de modo que estas instituciones carecen de capacidad para evitar el desastre. Se desarrolla así un paradigma extrainstitucional de la política basado en la acción de los movimientos sociales cuya actividad pivota sobre la radicalización selectiva de valores modernos, un paradigma que "depende tanto de los logros de la modernización política y económica, como de la crítica de sus promesas incumplidas y de sus efectos perversos" 24. El movimiento social reintroduce así a la ciudadanía en la órbita de lo político y ejerce un papel activo de estimulación de la conciencia ciudadana, no como ciudadanía conformista y "consumidora" de opciones políticas, sino como agente político que reclama la consecución de una sociedad más justa. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 24 Vid. OFFE, C.; "Los nuevos movimientos sociales cuestionan los límites de la política institucional", cit., pp. 174 y 217 ss. La cita procede de la página 218. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 65! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho De este modo, los nuevos movimientos sociales reintroducen en el espacio público un discurso inconformista y emancipatorio que es esencial a la sociedad democrática, pues no están comprometidos con la pervivencia y conservación de un orden ya dado -como los partidossino que, al orientarse a la consecución de objetivos específicos, hacen de su pretensión también un objeto de discusión social, recuperando la visión conflictiva de la sociedad que es esencial a la democracia. Su principal preocupación es cuestionar y cambiar los códigos dominantes en torno a los cuales las relaciones sociales se organizan, y anunciar que las estructuras alternativas de sentido son posibles. No se orientan hacia lo que es creado o propiciado desde el poder, sino hacia aquello que puede ser salvado o defendido contra el poder político y contra los condicionamientos de la gobernabilidad, convertida ahora en la "razón de estado" de otras épocas. Como rizomas, se extienden sin cesar más allá de los foros oficiales de la política estatal, estableciendo conexiones subterráneas con otros movimientos y reavivando el sentimiento de ciudadanía25. 2º. Si importante es la labor que la información desempeña en el contexto occidental, en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo con regímenes democráticos la función que los medios de comunicación pueden llevar a cabo debe considerarse crucial si atendemos a la influencia que ejercen en la formación de los estados de opinión de la ciudadanía. Allí donde se garantiza la libertad de información, las nuevas tecnologías y los medios de comunicación de masas hacen posible que los individuos puedan acceder a una información completa y sin restricciones de cuanto ocurre en el mundo, en todos los aspectos que conciernen a la vida !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 25 BARRON, A.; "Colonisation of the Self in the Modern State", en CARTY, A. (ed.); Postmodern Law. Enlightenment, Revolution and the Death of Man , Edimburg, Edimburg U.P., 1990, p. 121. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 66! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho social, cultural, económica y política. Esto ha de traducirse en una conciencia creciente de los derechos que corresponden a los individuos y en la consiguiente reivindicación de éstos. En muchos y extensos territorios del planeta, muchedumbres ingentes de seres humanos viven al margen de los beneficios que la modernidad ha traído consigo. Millones de seres humanos sumidos en un una fase premoderna de desarrollo y otros que sólo tienen un acceso muy limitado a algunos de las ventajas de la modernización (en su dimensión social, política y económica) y que, sin embargo, sí que sufren, con todas sus consecuencias, el impacto negativo de la modernización: inflación, inestabilidad económica como consecuencia de los flujos económicos globales, precariedad laboral, condiciones humillantes de trabajo, explotación, carestía, insalubridad, drásticos recortes de las políticas sociales de sus Estados impuestas por los programas de ajuste económico del F.M.I., etc. En este contexto, el lema ilustrado parece resonar con más fuerza que nunca: Sapere aude . Atrévete a saber, porque sólo el conocimiento libera. Es la modernidad que se expande, que pugna por abrirse paso frente a sus propias tendencias perversas, que trata de llegar, inspirada por su propia vocación universalista, allí donde todavía no ha llegado o donde sólo ha llegado de forma mutilada, en su dimensión más sórdidamente contramoderna, una hija bastarda de la propia modernidad. Ahí, precisamente, la modernidad tiene que impregnar las conciencias: emancipación, autonomía, racionalidad. El conocimiento que libera al individuo de las fuerzas ocultas, de los sortilegios, del imperio de lo telúrico y de lo irracional y del poder arbitrario y antojadizo: despertando las conciencias adormecidas de los oprimidos, de los subyugados, de los excluidos, de aquellos que aún no vieron pasar por delante de ellos el tren de la historia. En el amanecer histórico de los derechos del hombre y en su desarrollo ulterior, ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 73! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho existen como entidades separadas) puedan vivir en una nidada de sinestesia simultánea, dolorosamente consciente de los triunfos y heridas de cada una "32. La intuición de McLuhan y Powers, sin embargo, no minimiza los riesgos de la sociedad global: una sociedad sin referentes, cuyos nexos se disuelven en una miríada de pequeños fragmentos que pueden conducir al renacimiento de identidades tribales. Cuando el individuo se transforma a sí mismo en información abstracta se convierte en un ser sin restricciones, carente de límites y de dirección. El individuo desencarnado de la era electrónica buscará dramáticamente su identidad, lo cual puede conllevar episodios violentos. El tiempo ha venido a corroborar muchos de estos temores. Seguramente McLuhan hubiera preferido errar en sus predicciones, pero los hechos han venido a darle tristemente la razón. Afortunadamente, la tesis principal de La !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 32 MCLUHAN, M. y POWERS, B.R.; La Aldea Global , cit., p. 101. Aldea Global no es tan oscura ni tan dolorosa: apunta hacia la aparición de una conciencia crítica planetaria que consolide los vínculos entre todos los seres humanos. El tribalismo es un riesgo, sí, pero no una certeza. Existe también la posibilidad de que la interconexión informativa traduzca un complejo de interdependencias recíprocas entre pueblos, naciones e individuos. De este modo, si la globalización puede comportar un proceso de pérdida de referentes vitales y de disolución de las identidades tradicionales, también puede fomentar el nacimiento de una identidad global basada en valores éticos compartidos. Es aquí precisamente donde el diálogo intercultural cobra una importancia vital. La gestación de nuevos modelos culturales no puede llevarse a cabo desde la imposición dogmática de patrones y formas de vida injertados en contextos distintos, sino que debe ser el fruto de un concierto dialógico entre culturas. En cualquier caso, debe quedar suficientemente claro que las consecuencias culturales de la ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 74! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho globalización no pueden derivar hacia formas de imperialismo cultural que mermen drásticamente la capacidad de asumir críticamente patrones culturales. De este modo, la gestación de una cultura de la sociedad global podrá llenar el vacío que la dispersión de las identidades tradicionales ha provocado. La información en la sociedad global constituye la argamasa que puede posibilitar la cohesión planetaria, permitiendo la interpenetración de formas culturales y el intercambio de prácticas y modos de vida, desde el respeto mutuo entre las diferentes tradiciones culturales. No se trata de asimilar, de imponer, de estandarizar o de exportar el modo de vida occidental. Sí se trata, sin embargo, de que el diálogo intercultural pueda permitir la conformación de patrones culturales compartidos a partir de un consenso básico en torno a ciertos valores, entre los cuales el pluralismo ocupa uno de los lugares principales. La mundialización cultural no significa homogeneización, pero sí conciencia global del desenvolvimiento humano, una conciencia que sólo puede prosperar sobre una ética cívica global33. La globalización de los mercados traerá consigo nuevas formas culturales que pueden ser la simiente del mañana, pero también su sepultura, según cual sea su aliento e inspiración: si se opta por la disolución, la dispersión de valores y el relativismo, la globalización será con certeza uno de los episodios más tristes de la existencia del hombre sobre la tierra; si, por el contrario, se abre el camino al diálogo, a la interpenetración de prácticas y formas de vida, a la hibridación cultural y al concierto ético, la globalización podrá convertirse, finalmente, en el comienzo de una era alentadora en el desarrollo de la humanidad. Por eso, justamente, nuestra responsabilidad se acrecienta. Hay que contribuir a que emerjan nuevos modelos adecuados para afrontar los desafíos inaplazables que se ciernen sobre !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 33 SINGER, P.; Un solo mundo. La ética de la globalización , Barcelona, Paidós, 2003, 224 pp. ! CEFD n.22 (2011) ISSN: 1138-9877 75! CEFD Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho nosotros. Y en ello, a las tecnologías de la información y de la comunicación les cumple un papel decisivo, contribuyendo a diseminar el núcleo axiológico de los valores de la Ilustración que se compendian en los derechos humanos y abriendo nuevos horizontes a la expansión de las libertades y de la democracia en todo el planeta. Ese es el valor de una nueva identidad global de cuño cosmopolita34 que comienza a fraguarse sobre los principios de libertad, de igualdad, de solidaridad y de pluralismo y que constituye la única esperanza de que los derechos puedan ser realidades tangibles para todos los seres humanos: “es responsabilidad de los pueblos y de las personas libres aprovechar los aspectos positivos del fenómeno globalizador (hacer patente la !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 34 Cfr. FERRAJOLI, L.; “La crisis de la democracia en la era de la globalización”, en ESCAMILLA, M. y SAAVEDRA, M. (eds.); Law and Justice in a global society , Anales de la Cátedra Francisco Suárez , IVR 2005, Universidad de Granada, pp. 37-51; HELD, D.; “Los principios del orden cosmopolita”, en ESCAMILLA, M. y SAAVEDRA, M. (eds.); Law and Justice in a global society , cit., pp. 127-144; Cfr. también BECK, U.; Poder y contrapoder en la era global. La nueva economía política mundial , Barcelona, Paidós, 2004, 430 pp. necesaria relación e interdependencia entre todos los sujetos a escala planetaria) y evitar las perversiones que del mismo se desprenden (profundizar en las desigualdades y desequilibrios en el disfrute de la riqueza, la cultura y la libertad)”35. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 35 PÉREZ LUÑO, A.E.; La Tercera Generación de Derechos Humanos , cit., p. 252. !