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3 Resiliencia “Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.” A Francisco Yuste por abrirnos su casa y apoyar esta investigación, y a Gabriel Raya, por su disposición y cercanía en cada visita. A Federico Arévalo por su conocimien- to y pasión por mi ciudad que es tan mía como suya. A mi padre, capaz de encontrar al último habitante de Sanlúcar para obtener un dato. A mi madre, mi becaria, por su ayuda pero sobre todo por su ilusión por lo que hago. Y a Paco, por actuar de mentor, por su paciencia con este chico disperso y por enseñarme tanto durante estos años. Gracias.
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5 ÍNDICE I INTRODUCCIÓN 1 MOTIVACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN.....................................................................9 1.1. Elección del caso de estudio........................................................................11 2. OBJETIVOS................................................................................................................13 3. ESTADO DE LA CUESTIÓN......................................................................................15 4. MARCO CONCEPTUAL............................................................................................21 5. METODOLOGÍA SEGUIDA EN LA INVESTIGACIÓN 5.1. Situación de la tutela actual.........................................................................24 5.2. Documentar...................................................................................................27 5.3. Reconocer el edificio y búsqueda de huellas............................................29 5.4. Codificación...................................................................................................30 5.5. Levantamiento gráfico..................................................................................31 5.6.1. Procesos de información..................................................................32 5.6.2. Generar modelo infográfico............................................................34 5.6. Analizar..........................................................................................................38 5.7. Sintetizar los valores patrimoniales............................................................39 II. DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN 6. LECTURA DE DOCUMENTOS 6.1. Documentos bibliográficos.........................................................................40
6 6.2. Documentos gráficos....................................................................................41 6.3. El edificio como documento: Restos y huellas..........................................49 7. LEVANTAMIENTO Y GESTIÓN DE RESTOS 7.1. Gestión de datos...........................................................................................53 7.2. Base de datos conjunta................................................................................57 7.3 Codificación propuesta................................................................................60 7.4 BIM y SIG........................................................................................................62 7.5 Análisis............................................................................................................71 8. ANÁLISIS. EL EDIFICIO Y SU ENTORNO URBANO 8.1. El objeto. Lo visible y lo oculto. 8.1.1. Análisis territorial y urbano...............................................................74 8.1.2. Análisis histórico de la evolución del edificio................................79 8.1.3. Análisis de la transformación urbana..............................................93 8.2. Inducción morfológica a partir de restos .................................................104 8.3. Del Ora al Labora. Análisis de la convivencia de usos............................127 9. RESULTADOS DOCUMENTALES 9.1 Hipótesis de transformación de la manzana del inmueble y del con...133 vento en detalle. 9.1.1 El convento antes de la desamortización. Plantas.......................134 9.1.2 El convento antes de la desamortización. Reformas y construc.136 cion del templo. Plantas
7 9.1.3 Transformación en bodega. Estado actual. Plantas...............138 9.1.4 El covento antes de la desamortización. Vista 3D.................140 9.1.5 El convento antes de la desamortización. Reformas y.........141 construccion del templo. Vista 3D. 9.1.6 Transformación en bodega. Estado actual. Vista 3D............142 9.2 Identificación temporal de elementos..............................................143 9.3 Linea del tiempo.................................................................................147 III. CONCLUSIONES 10. CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN 10.1. Sobre el conocimiento del conjunto conventual perdido..............149 10.2. Sobre la convivencia de usos industriales con tejidos....................151 conventuales. 10.3. Sobre las ventajas, inconvenientes y procesos en la aplicación....153 de tecnologías. 11. FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN........................................................156 IV. BIBLOGRAFÍA................................................................................................................160
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9 I. INTRODUCCIÓN 1. MOTIVACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN A lo largo de mi vida el espacio patrimonial siempre ha sido uno de los temas sobre los que proyecté mi curiosidad y al que siempre le vi una mezcla de sensaciones que iban desde el conocimiento hasta esa aura de interés que causan todos los elementos con historia. Ya con años cumplidos, durante mis estudios en la Escuela Superior de Arquitectura de Sevilla, pude ir aprendiendo mejor lo que el concepto de patrimonio significaba y, sobre todo, pude vivir la experiencia de trabajar sobre objetos patrimoniales y pasar de mero observador a un intento de profesional que tenía que pensar sobre el elemento y decidir sobre él. Estas experiencias fueron tomando más nivel en mis últimos años de estudio, en los cuales pude mezclar mis otras inquietudes en temas tecnológicos con la inquietud patrimonial de la que hablo. Así, gracias a la libertad que en asignaturas de patrimonio me dieron profesores como Javier Tejido o mi propio tutor Francisco Pinto, empecé a vislumbrar cómo estos dos intereses en apariencia tan separados podrían tener un verdadero interés al mezclarlos, e incluso mi afán investigador podría ser desarrollado en esta dirección. Con todo esto, en los últimos años, todas estas inquietudes se han ido materializando en pequeñas aportaciones en diferentes investigaciones en temas de territorios con Enrique Larive, en arquitectura romana con Francisco Montero, Oliva Rodríguez y Roque Angulo y principalmente en temas de levantamiento con Francisco Pinto y todo su grupo con el que sigo colaborando y donde definitivamente descubrí que,
16 Si los trabajos ya nombrados nos sitúan en la época del convento en activo, no es menos importante en el caso del bien su periodo bodeguero que lo transforma y le da uno de los principales valores del bien: la convivencia de usos. En este sentido principalmente dos autores nos sirven de punto de partida sobre la investigación en la tipología bodeguera del marco de Jerez, en el que se sitúa la ciudad de Sanlúcar de Barrameda: la tesis y artículos de José Manuel Aladro sobre la labor bodeguera en la zona de Jerez de la Frontera (Aladro, J. (2012) y el libro La Manzanilla. Historia y Cultura de Ana Gómez (Gómez, A. 2002) . Ambos además nos proporcionan tanto información relevante para el trabajo como formas de proceder en la investigación de un bien de esta tipología sumandose a otros textos sobre la arquitectura y el urbanismo del vino en la zona como De la Ciudad de Dios a la Ciudad de Baco de Fernando Arco (Aroca, 2008) La investigación de Aladro sobre la ciudad de Jerez de la Frontera y su desarrollo urbano, ligado profundamente a la industria del vino, desarrolla con profundidad la evolución constructiva y social que esta industria tuvo en el marco de Jerez, pasando desde su orígenes anteriores al auge del siglo XVIII hasta sus consecuencias en la traza urbana del Jerez actual. De principal interés para nuestra investigación son los capítulos en los que se desarrolla la preexistencia de una industria del vino ya en época conventual; estos nos dan pistas de cómo ciertas órdenes, entre ellas la dominica, ya tenían propiedades vinícolas, no siendo necesariamente la creación de bodegas en los conventos un tema incompatible con la vida monacal. Además, los análisis morfológicos que el autor proporciona en su tesis nos da simultáneamente ideas sobre algunos espacios de nuestro bien así como formas de proceder para analizar estos temas en nuestro caso de estudio. El libro de Gómez Díaz por otro lado, nos hace un repaso de la historia y la cultura del vino en Sanlúcar de Barrameda, siendo de especial interés para este trabajo los Manzana del Convento de la Merced en Jerez de la Frontera. (Aladro, J. 2011)
17 capítulos dedicados a las diferentes casas bodegueras de Sanlúcar con un desarrollo histórico de la casa Argüeso, que nos aportan bastante información sobre el periodo vinícola del Bien, como descripciones de los cascos de Bodega mas allá del conjunto conventual o de la morfología de algunos de estos ya desaparecidos. Por último, el librode Aroca Vicenti nos aporta unas referencias historiográficas respecto al fenómeno del barroco y como afectaron, en este caso, a la ciudad de Jerez, que parecen repetirse en otros núcleos urbanos como el que estudiamos. En la línea de análisis en los métodos de levantamiento gráfico mas allá de publicaciones que seguidamente comentaremos, está el trabajo conjunto del grupo HUM799 Estrategias de conocimiento patrimonial de la Universidad de Sevilla dirigido por el investigador Francisco Pinto Puerto. En este grupo vienen desarrollando una labor de investigación en este campo desde un punto de vista amplio, dando cabida a todas las partes del proceso en una investigación de este tipo en el que trabajan especialistas de diferentes ramas, siendo sus artículos y su propia experiencia vital para el desarrollo de este trabajo. En este sentido la publicación Levantamiento y Análisis de edificios. Tradición y Futuro (Jiménez, A; Pinto,F. 2003) nos da una base conceptual y técnica sobre la aplicación de las técnicas actuales de apoyo al levantamiento técnico, aportando una visión global y conceptual de lo que significa su uso, dándonos una buena base desde la que plantear los objetivos de este trabajo. En este libro se desarrollan varias de las tecnologías hoy usadas y se ponen en juicio su capacidad para generar información útil, sus limitaciones y sus posibilidades; siempre poniendo de relevancia la importancia de un uso crítico de la técnica supedita al fin para el que se usa. Con un carácter mas específico, el trabajo de Roque Angulo en el uso de la fotogrametría y su asociación con BIM en artículos como Construcción de la base gráfica para Base de datos y Levantamiento de la Casa de Hylas. (Angulo, R. 2012)
18 un sistema de información y gestión del patrimonio arquitectónico: Casa de Hylas. (Angulo, R. 2012) ofrece una visión de la aplicación de esta técnica con fines patrimoniales. En este artículo, Angulo trata la toma de datos y posterior levantamiento de uno de los restos mas relevantes del yacimiento Sevilla, mostrándonos las ventajas de la aplicación de esta técnica y la precisión posible con ella, aunque también pone de relevancia la problemática ocasionada por estas herramientas de toma de datos aleatorios y en cantidad y lo que esto supone en el desarrollo del trabajo. Es interesante igualmente el uso que propone de las nubes de puntos resultante como base para un levantamien- to volumétrico al que vincular información mediante modelos BIM proporcionando nuevas herramientas de gestión del bien estudiado. Igualmente el trabajo desarrollado por el grupo sobre el facistol de la catedral de Sevilla en el que crean un modelo BIM asociado a la restauración de este bien mueble nos ofrece una visión diferente de los fines a los cuales podrían aplicarse estas tecnologías. En este trabajo publicado, bajo un libro en conjunto con los restauradores y especialistas que intervinieron en estos trabajos, Roque Angulo desarrolla un modelo digital del elemento, pieza a pieza, en el cual va asociando todos los datos originales y generados durante el proceso de investigación vinculado a la restauración del elemen- to, dando como resultado una réplica del bien mueble con una capacidad para mostrar la información en su conjunto que pone en relevancia el interés de aplicar esta tecnología en el espacio patrimonial. (Angulo, R. 2016) El artículo Refuerzo de fustes de columna en la arquitectura monumental de Itálica (prov. Baetica). Aplicación de nuevas tecnologías para la reconstrucción de una práctica singular (Rodríguez, O; Rodríguez, J; Pinto, F; Angulo, R. 2016) que desarrollé en colaboración con la arqueóloga Oliva Rodríguez, Francisco Pinto y Roque Angulo nos sirve por otro lado como referencia del paso siguiente a la toma de datos fotogramétrica, desarrollando en este trabajo un método de análisis paramétrico, con el fin de dilucidar diferentes aspectos asociados a los restos del Trianeum de Itálica mediante técnicas Modelo digital del Facistol. (Angulo, R. 2016) Reconstrucción de columna del Traianeum de Itálica. (Rodríguez, O. 2016)
19 de programación visual que nos permiten generar hipótesis del aspecto original de ciertos elementos y llevar a cabo análisis reiterativos sobre un gran conjunto de restos. Igualmente, el trabajo que llevamos a cabo sobre los restos de la portada del Conven- to Sevillano de San Agustín publicado en el articulo Digital Anastylosis of the Remains of a Portal by Máster Builder Hernán Ruiz: Knowledge Strategies, Methods and Modelling Results (Angulo, R; Pinto, F; Rodríguez, J; Palomino,A 2017) desarrolla un proceso completo de análisis partiendo de una toma de datos fotogramétricos con el fin de la creación de un modelo BIM. En este trabajo se ponen a prueba los métodos de levantamiento a partir de la nube de puntos para su transformación en elementos infográficos a los que finalmente se les asignan información. Por otro lado, el trabajo de Manuel Castellano en relación del BIM (Castellano, M. 2017) y su aplicación en patrimonio, también conocido como Heritage Building Information (HBIM), es de interés en primer lugar por las herramientas y forma de proceder que expone en sus trabajos, pero igualmente interesante es la base de conceptos que propone para una aplicación correcta y novedosa de esta tecnología. En sus trabajos, Castellano investiga sobre el uso del BIM como herramienta de gestión de un patrimonio complejo, como es la cartuja de Jerez, y construye un modelo completo de esta al que asocia la información de sus elementos analizando las ventajas y desventajas que tanto la tecnología como el software en sí causan. Es especialmente interesante su planteamiento con respeto al llamado LOD (Livel of Developent o Nivel de desarrollo) en el mundo BIM, proponiendo un nuevo concepto al que llama LOK (Level of Knowledge) como medida de complejidad del modelo mas allá del tema gráfico asociado al LOD. Por último, como propuestas muy novedosas y en pleno desarrollo actuales es interesante destacar el trabajo del grupo DURAARK (Durable Architectural Knowledge) (DURAARK. 2018), financiado por la unión europea y con la investigación de varias Modelo Virtual de la Cartuja de Jerez. (Castellano, M. 2017)
20 universidades, en las que proponen métodos y herramientas con las que dar carácter semántico (asociar información) a las propias nubes de puntos resultados de escaneados láser 3d; propiciando un sistema centralizado en el cual salvaguardar la información de estas tomas de datos de forma ordenada con posibilidades de búsqueda en ella. En este grupo proponen igualmente, incluyéndolo en su web, la creación de bases de datos centrales en las que volcar toda la información tomada de edificios con algún interés creando nubes de puntos vinculadas con modelos BIM que guarden la información relevante.
21 4. MARCO CONCEPTUAL En el ámbito patrimonial tiene cabida en situaciones de todo tipo que van desde objetos cuasi ocultos a esos elementos conocidos por todos que disfrutan de estar en el foco social, turístico y político. Entre este conjunto de situaciones hay una, bastante común, que es la de aquellos elementos que, aunque en el pasado fueron de una relevancia indiscutible, se encuentran diluidos en nuevos usos, bajo reconstrucciones posteriores y muchas veces totalmente desconocidos u olvidados por su entorno cercano. Este patrimonio que llega a formar un auténtico palimpsesto histórico es en muchos casos de un interés indiscutible, pues precisamente en su situación compleja es donde radica su interés. A pesar de que no proporcionen datos completos sobre un elemento exacto en una época exacta, sirven como muestras empíricas de las transformaciones consecuentes de cambios sociales y culturales del lugar, como testigos de la evolución de las ciudades y la traza histórica de su entorno. A su vez, la convivencia de usos nos da información de cómo la sociedad se fue transformando y pone sobre la mesa problemas conceptuales como el mantenimiento de estructuras sin uso, por un lado, y la larga discusión sobre el mantenimiento de elementos pertenecientes a ciertos usos, religiosos principalmente, sobre otros que pueden incluso haber existido en el lugar durante más tiempo, como si estos no tuvieran interés patrimonial. También el uso turístico o político del concepto patrimonial, que denigra el patrimonio oculto bajo los grandes entes fácilmente apreciables, ha llevado a que bienes de importancia enorme se encuentren bastante olvidados por pasar desapercibidos para la ciudadanía al no ofrecer grandes titulares. Toda esta complejidad es, como es lógico, difícil de manejar; lo que dificulta el trabajo transversal del que ya hemos hablado. Esta situación convierte la gestión de la información en un bien patrimonial no solo en un tema de importancia para su di-
22 fusión; sino que la facilidad de ordenar, valorar y completar la información sin sufrir problemas como duplicidades o pérdida de esta, sea una cuestión necesaria para un buen estudio del elemento, pues es tal el nivel de datos y la dispersión de estos que sin un buen sistema de catalogación y de acceso quedan dispersos y relegados a documentos aislados, o bien, diluidos en un relato histórico. La disciplina arquitectónica siempre ha usado técnicas que les son propias como el medio gráfico para conseguir representar y entender la complejidad de estos elementos patrimoniales. Así, el dibujo es la herramienta que nos sirve como medio para representar un conjunto de datos cuya relevancia está en su visión en el espacio y el tiempo, y que solo a partir de los datos fríos no seríamos capaces de observar. De esta manera este medio ha ido llegando a niveles de precisión y de facilidad de aplicación bastantes altos que son fácilmente apreciables en fantásticos levantamientos que podemos observar en relación a múltiples bienes patrimoniales. En este sentido, la capacidad de levantamiento gráfico y la toma de datos de objetos espaciales han ido creciendo hasta la actualidad, trasladando incluso el peso del discurso a razonar hasta qué nivel esta precisión es necesaria para conocer bien el elemento estudiado. Aun así, el elemento gráfico ha sido siempre una consecuencia de elecciones y decisiones sobre qué representar y cómo; existiendo indudablemente todas las variaciones posibles sobre lo representado, pero no habiendo un planteamiento ágil para conseguir analizar, de forma simultánea e interactiva, diferentes puntos de vista sobre el objeto a partir del cruce de múltiples datos. Son los medios infográficos los que están dando una respuesta cada vez más eficaz a estos problemas, sobre todo aquellos que construyen un modelo donde el aspecto gráfico va asociado a los datos, los que en la actualidad permiten colocar el conjunto de informaciones espaciales y de otro tipo sobre los elementos que se estudian, proporcionando diferentes resultados gráficos de forma ágil y relativamente simple, y potenciando la representación gráfica, no solo en su aspecto final, sino como herramienta de trabajo que apoye los procesos de análisis.
23 Finalmente, no obviar una problemática actual, en la cual es tal la variedad y complejidad de técnicas disponibles y, a su vez, es tan enorme la cantidad de información proporcionada por ellas, que un entendimiento parcial del mundo tecnológico puede acabar generando dinámicas improductivas, repitiendo procesos que pueden ser compatibles en varios sistemas, aplicando técnicas innecesarias o demasiado complejas para el fin que se persigue o, en resumidas cuentas, ocasionando más problemas de los que se quieren resolver, por un afán en aplicar algo novedoso sin plantear la cuestión metodológica en este aspecto con tanta profundidad como en cualquiera de los demás temas presentes en un análisis patrimonial. Por tanto, el marco teórico de este trabajo se sitúa en dos niveles paralelos y complementarios. En uno está el marco historiográfico en el que englobamos la valoración diacrónica y sincrónica del conjunto que vamos a estudiar, esto es, el resultado de su devenir en el tiempo valorable a través de indicadores cronológicos de diverso tipo como documentos, iconografía, y las propias huellas que han permanecido en su estructura material, auténticos testimonios de cada etapa. Por otro lado, el marco tecnológico, en el que situamos el debate actualmente en vigor y plenamente activo sobre los recursos tecnológicos, está generando una auténtica revolución en los modos de conocimiento y difusión del patrimonio histórico. Ambos marcos son suficientemente amplios para generar varios trabajos fin de máster e incluso tesis doctorales, por lo que la inserción en ellos será, necesariamente, un primer paso en la labor investigadora, que esperamos pueda dar origen a futuras líneas de investigación personales. Interior de la nave de los primitivos dormitorios.Foto del autor.
24 5. METODOLOGÍA SEGUIDA EN LA INVESTIGACIÓN 5.1. SITUACIÓN DE TUTELA ACTUAL Sobre el caso de estudio influyen diferentes aspectos que hacen que tanto la situación física del bien así como su grado de conocimiento sean variables según el lugar de este del que estemos hablando. Así, como es de esperar, el templo es el lugar mejor conservado del convento primitivo y es un bien valorado en gran medida por la sociedad sanluqueña; aun por ello, el estado físico de la iglesia de Santo Domingo no es ni lejanamente óptimo, pues su nivel de conservación es en ciertas partes verdaderamente deficiente, estando el alzado este en un estado pésimo llegando a ser necesario la colocación de redes sobre la fachada para evitar el desprendimiento de elementos. Por otro lado, la conservación de los restos del antiguo convento ha sido un tema absolutamente olvidado por los diferentes propietarios de la zona, que durante el uso de bodega han obviado totalmente el contenedor sobre el que desarrollaban su función y, lo que es peor, el abandono de este uso durante la propiedad anterior a la actual hizo crecer aún más la desidia sobre el estado del bien. En la actualidad el mal estado de ciertas zonas, principalmente las superiores, es de un nivel preocupante, aunque nos consta que la propiedad actual, que lo es desde poco tiempo atrás, está inmersa en un intento de mejora del estado de estas aunque, como es lógico, sufriendo la complejidad propia asociada a conseguir poner en orden un lugar tan olvidado durante tanto tiempo. Este abandono tiene relación con la catalogación solo ambiental del bien en el catálogo de elementos patrimoniales de la ciudad dejando demasiada ambigüedad sobre
25 ciertos elementos aun al pertenecer el conjunto bodeguero al entorno de un BIC como sí que es la Iglesia. Igualmente, no solo la catalogación en un sentido u otro ha llevado a los restos del convento a su estado actual, sino que las políticas llevadas a cabo por los sucesivos gobiernos de la ciudad no han ayudado al mantenimiento de este ni de ningún otro patrimonio del municipio. Una tutela efectiva nunca podrá partir más que del conocimiento del bien que se maneje y en este aspecto el caso de estudio sufre también un trato desigual según en qué sentido hablemos. Así, históricamente Santo Domingo está bastante bien estudiado desde el punto de vista histórico, principalmente gracias al trabajo de Velázquez Gaztelu (Velázquez, J. 1758), aunque este estudio se centra ante todo en el devenir de los dominicos en Sanlúcar, en su relación con la casa de Medina-Sidonia y en el proceso seguido por la congregación hasta el siglo XVIII en el que fue escrito el libro. Esto nos da una valiosa información pero deja lagunas en aspectos como la morfología del edificio y, sobre todo, en la transición de la zona conventual entre uso religioso y bodeguero. Aunque existen diferentes artículos sobre estudios parciales de la historia del convento, la definición global del conjunto, el rastreo y estudio minucioso de las partes que perviven y, en definitiva, la definición de qué fue y qué es en la actualidad nuestro bien, es a grandes rasgos bastante deficiente; buscando este trabajo conseguir, como mínimo, enmarcar morfológicamente todo el conjunto conventual más allá del templo y reunir toda la información disponible para mejorar la tutela que sobre él recae en la actualidad. Tampoco olvidar la relevancia del bien más allá de sí mismo, y cómo este antiguo convento sirve de ejemplo de las políticas patrimoniales seguidas en el municipio de Sanlúcar de Barrameda en los últimos años y cómo no hablamos de un bien exento, ajeno a la ciudad, sino de un elemento articulador de unos de los barrios más céntricos
32 la obtención de datos en dos grandes grupos ya sean con el fin de crear una representación o de obtener los datos previos para la creación de estas. 5.5.1. PROCESOS DE INFORMACIÓN El primer grupo de técnicas se centrarán en la obtención de información sobre la realidad material del objeto, estos datos podrán ser medidas, colores o materialidad asociada a los diferentes elementos que compongan nuestro bien. En esta línea la amplitud de herramientas y tecnologías de nueva creación que han comenzado a ser usadas en levantamientos es amplísima y está en constante ampliación; pasando desde la fotografía común hasta técnicas avanzadas de escaneo de superficies o de datación de elementos. En este trabajo se desarrollará principalmente la obtención de datos geométricos, que aporten datos y exactitud a nuestra representación y que a su vez nos sirvan como banco de pruebas de lo que se puede llegar a conseguir en la actualidad y, a su vez, de cómo gestionar estos datos generados, que van mucho mas allá de simple medidas dimensionales. La búsqueda de técnicas que aporten más exactitud a estos levantamientos ha ido pasando desde métodos como la medición láser, que permite la obtención de dimensiones deseadas con mucha exactitud, hasta herramientas de enorme precisión como los escáneres láser, que son capaces de darnos un levantamiento tridimensional de cualquier lugar con nivel de detalle, a veces, casi excesivo, siendo por otro lado esta técnica de un precio prohibitivo más allá de actuaciones con grandes medios económicos. En un punto intermedio de estas técnicas ha aparecido en los últimos años la fotogrametría, que aunque no es de nueva creación, sí que en el último lustro ha sufrido tal avance que lo que no hace mucho tiempo era un trabajo casi tan tedioso como el
33 levantamiento in situ o necesitaba de máquinas de procesamiento demasiado potentes, está ahora al alcance de casi cualquier profesional y ofrece niveles de precisión perfectamente asumibles sin el salto obligado al escaneado láser. Esta técnica, basada en la obtención de puntos tridimensionales, por cálculos trigonométricos a partir de muchas fotografías, nos proporciona representaciones virtuales del elemento escaneado, siendo posible su uso desde pequeños objetos hasta el escaneado de grandes edificios con ayuda de otras tecnologías como drones. Esta posibilidad ha trasladado la carga temporal del levantamiento desde el lugar in situ hasta un trabajo de taller en el cual la selección entre toda la información proporcionada es un tema importante. Con estas bases en el apartado de desarrollo del trabajo se mostrará qué herramientas y en qué sentido se ha aplicado en la toma de datos, buscando siempre la economía de medios y la racionalidad en su uso, siendo esto una máxima que debe estar presente para no convertir la herramienta en el fin en sí misma de la investigación.
34 5.5.2. GENERAR MODELO INFOGRÁFICO La representación mediante técnicas digitales es un campo asentado desde hace años en el mundo patrimonial, existiendo una variedad de técnicas diferentes con ventajas y problemáticas diversas que las hacen útiles en unos casos o en otros. Este trabajo no pretende hacer un desarrollo técnico exhaustivo de cada técnica en sí, sino proponer unos métodos y procedimientos que tengan en cuenta la existencia de estas y su conexión entre sí, habiendo ya varias publicaciones que investigan sobre los pormenores de muchas de ellas (Jiménez,A;Pinto,F. 2003). Las técnicas digitales de representación pueden catalogarse principalmente en dos tipos: imágenes raster o mapas de bits y dibujos vectoriales. Las imágenes raster serán archivos formados por teselaciones de la realidad (píxeles) que se reparten de forma homogénea a lo largo de cada representación y que no aportan más información que la dada por el conjunto de los píxeles en la creación de la imagen, siendo el exponente principal de este tipo la fotografía. Esta categoría es extensible a imágenes de otro tipo, ya sea térmicas, de radiación en otras frecuencias electromagnéticas o imágenes creadas a partir de algoritmos de análisis de algún conjunto de datos distribuidos (modelos digitales de elevación). En el otro sentido los dibujos vectoriales son objetos matemáticos con representación geométrica que suelen partir de una abstracción mayor del objeto representado, extrayendo de la realidad los datos seleccionados tales como bordes, superficies o volúmenes que siempre serán una simplificación de la realidad; este tipo de archivo tiene su mayor exponente en los archivos CAD, dibujos de líneas y geometrías que no son más que la extrapolación del dibujo lineal al mundo digital, pudiendo ser tanto representaciones bidimensionales como con una tercera dimensión. Ambas tecnologías tienen sus ventajas y desventajas a la otra, teniendo probablemente el caso del vectorial una mayor carga de abstracción que los datos raster de, por ejemplo, una imagen fotográfica.
35 Aunque estas dos categorías pueden abarcar la práctica totalidad de las representaciones gráficas de la actualidad, este trabajo pretende profundizar en lo que podría considerarse una amplicación de los modelos vectoriales que pueden agruparse en un tercer grupo de modelos infográficos. Los modelos infográficos otorgan un plus a la pura definición geométrica o gráfica de los elementos, dándoles información extra a los elementos originarios de estas. Así, una línea en un modelo infográfico no solo será el elemento geométrico sino que tendrá asociado datos alfanuméricos tales como fecha de creación, autor o todos aquellos campos que podamos imaginar asociables a nuestra representación; en este sentido se podrá llevar a cabo el mismo procedimiento con los píxeles de una representación raster, otorgando a nuestra mínima teselación gráfica valores mas allá del color de este punto de la imagen tales como toponimia, altura, objeto asociado a esa posición y muchos datos mas. Este plus de utilidad a la común representación gráfica permitirá aportar a nuestras representaciones una cualidad transversal, al poder concentrar en una misma representación conocimientos dispares del objeto estudiado, permitiendo resolver, en cierta medida, unas de las problemáticas del patrimonio en la cual múltiples disciplinas aportan información de diferente forma que son difíciles de entender en conjunto al encontrarse separadas. SIG y BIM. Las técnicas para la creación de modelos infográficos actuales basan su funcionamiento principalmente en la asociación de elementos gráficos a bases de datos tradicionales, en las que cada elemento del dibujo tiene un identificador único que se asocia con tantos parámetros o campos como se desee en lo que en realidad será una tabla de datos donde guardar la asociación entre dibujo-información. (Angulo,F. 2012) Los sistemas SIG y BIM parten de un planteamiento muy similar, estando su principal diferencia no tanto en un tema de funcionamiento como en un tema de escala. IDE Andalucía.
36 Así, ambos sistemas se basan en la asociación de información a elementos virtuales, que representarán elementos de la realidad, siendo un muro o parcela no un conjunto de líneas que por convencionalismos entendemos como tal, sino elementos de muro y parcela que “en su interior” incluyen todos los parámetros que necesitemos sobre ellos. Por un lado los SIG centrarán sus potenciales en la geo-posición de sus elementos de forma absoluta, siendo un mapa de un lugar o levantamiento a gran escala no un simple dibujo, sino un conjunto de elementos perfectamente alienables con cualquier otro levantamiento o plano existente, permitiendo esto la comparación a base de superposición de planos históricos o a partir de diferentes análisis, así como la investigación de relaciones de elementos al permitir que el software cree búsquedas o filtros según ciertos valores en los campos asociados. De uso extendido en áreas como geografía o ingenierías a gran escala, su aplicación en patrimonio puede permitir la fácil creación de mapas con una faceta temporal en la que ver procesos de cambio asociados al tiempo a la vez que puede permitir la representación y el cruce de informaciones en un principio no visibles. Plataformas como las Infraestructuras de Datos Espaciales o nuevas tecnologías asequibles tales como el GPS presente en todo Smartphone actual, potencian aún más la capacidad de la herramienta ya que permiten de una forma fácil y al alcance de cualquiera el análisis territorial cercano al elemento patrimonial o la investigación con nuevas técnicas de patrimonio con escala territorial, como yacimientos urbanos o redes de comunicación entre ellos. Los BIM por otro lado disfrutan de capacidades de georreferenciación como los SIG pero están orientados de forma más clara a escalas más pequeñas tales como edificios o conjuntos de éstos.
37 Por otro lado, la representación más cercana de objetos de esta escala hace que tenga mucho más sentido el uso de las 3D en esta herramienta, permitiendo pasar de representaciones planas como las del SIG, a modelos virtuales que permiten su manipulación con mucho más detalle. Así, los modelos de información de edificios, permiten incluir desde las capas asociadas a un muro de la edificación hasta una representación temporal de los cambios sufridos por este, dejándonos asociar a cada elemento tantos campos diferentes como queramos añadir, desde su autor o año de creación hasta los archivos de la base de datos asociados a él, como fotografías o estudios realizados. (Angulo, R; Pinto, F; Rodríguez, J; Palomino,A. 2017) Tanto los sistemas SIG como BIM, permiten la vinculación de representaciones raster y vectoriales en mayor o menor medida, siendo un tema importante a tratar en este trabajo la forma de creación de estos vínculos, buscando siempre conseguir los objetivos, que en el apartado de codificación nombramos, como el mantenimiento en el tiempo de estos archivos como su accesibilidad y manipulación. En este sentido es preciso tener en cuenta que el proceso de trabajo debe de responder conceptualmente a estos requisitos pero es necesario a su vez la investigación en tecnología para poder garantizar la salvaguarda de la información a lo largo del tiempo y su acceso a ella mas allá de los cambios en la técnica que ocurran a lo largo de los años. Para esto cabe destacar que un conocimiento profundo de la herramienta no es solo necesario para el uso virtuoso de ella, el cual no es el fin de este trabajo, sino que este será el medio para poder garantizar un uso eficiente y correcto de esta que consiga obtener los mejores resultados de investigación posibles y que garantice una pervivencia del conocimiento más allá de modas, técnicas supuestamente revolucionarias o, en resumen, el avance de las herramientas.
38 5.6. ANALIZAR Una vez obtenidos los datos y catalogados de forma correcta se plantean análisis sobre el bien y la información obtenida; este proceso es importante recalcar que deberá ser siempre bidireccional y la información generada, al ser analizada, podrá generar información nueva a su vez pasando esta a engrosar el modelo. El trabajo plantea como objetivo principal revelar, en la medida de lo posible, la morfología del edificio desaparecido, por lo que muchos de estos análisis irán en esta dirección. La lectura de descripciones literarias del espacio deberá trasladarse al obje- to físico sabiendo usar la ambigüedad que suelen padecer. En todo caso, nunca habrá que obviar el análisis del propio análisis, valorando las certezas obtenidas en ellos y no descartando ninguno de sus resultados, pero sabiendo siempre que la calidad tanto cuantitativa como cualitativa de que lo que se obtenga no será igual para todos. En este trabajo se plantea también abordar la implicación de las nuevas tecnologías en la labor de análisis, por esto no solo será interesante estudiar cómo facilitar análisis ya comunes en casos de estudios similares, sino cómo el aprovechamiento cierto de estas pueden generar nuevos enfoques que den resultados no más ágiles, o rápidos, sino diferentes a los que se puedan obtener sin estas herramientas. (Rodríguez, O; Rodríguez, J; Pinto, F; Angulo, R. 2016)
39 5.7. SINTETIZAR LOS VALORES PATRIMONIALES. El fin último de este trabajo debe ser aclarar los valores patrimoniales del caso de estudio, pues solo así podremos tener argumentos suficientes para establecer una tutela efectiva, que concluirán en el desarrollo de las figuras de protección que sean necesarias, aunque esto último no sea objeto de este trabajo. Los valores buscados no deberán quedarse en los tradicionales aspectos artísticos-arquitectónicos, ni tan siquiera en la pura transcendencia histórica, sino que deberán indagar sobre la relación del bien con el entorno, de la percepción del ciudadano sobre él y de los intereses e influencias que este pueda tener en monumento; como tal, el valor identitario en el contexto cercano será de relevancia para conseguir la verdadera permanencia de este bien patrimonial, pues ningún patrimonio desconocido es fácil de mantener y pierde en su estado oculto muchos de los valores que le debían de ser propios. Es importante conseguir sintetizar los valores resultantes de los diferentes análisis, pues una exposición clara de estos facilitará una posible intervención posterior sobre el bien que tenga claro sus elementos potenciales y sobre qué poder basamentar una estrategia tanto de conocimiento como de difusión del bien patrimonial. Recalcar que los valores patrimoniales en nuestro bien de estudio son dos, el convento en sí mismo y la bodega que en su lugar se sitúa en la actualidad. Este trabajo se centrará principalmente en el estudio del convento original, dada la extensión de la investigación, ya que este aspecto del bien es el más amenazado por el carácter expansivo de la bodega, por lo que urge una correcta tutela de los aspectos y restos mas vinculados al uso conventual. Portada del libro de Velázquez Gaztelu de 1758.
40 II. DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN 6. LECTURA DE DOCUMENTOS 6.1. DOCUMENTOS BIBLIOGRÁFICOS Como se ha ido enunciando anteriormente, las fuentes bibliográficas utilizadas nos proporcionan dos escalas de aproximación al problema: una de ellas centrada en la congregación de los dominicos en Andalucía desde sus orígenes y otra en los conventos de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda. La primera de ellas es el libro Los Dominicos en Andalucía de Álvaro Huerga (Huerga, A.1992) que nos ayuda a situar el convento en su contexto y nos lo dimensiona en el sentido de importancia dentro de la congregación, lo cual nos ayuda a valorar ciertas hipótesis sobre el bien y su nivel de desarrollo al darnos datos del número de conventuales y las relaciones de poder que en este se daban. A otra escala tenemos el libro Fundaciones de todas las iglesias, conventos y ermitas de Sanlúcar de Barrameda de Velázquez Gaztelu (Velázquez, J. 1748) escrito en 1748 y en el cual hace un análisis bastante exhaustivo de las principales edificaciones religiosas de la ciudad del que obtuvimos varios tipos de información. Así, hace un desarrollo profundo de los orígenes del convento en la ciudad y su devenir histórico con la relación con la casa de Medina-Sidonia como ente principal; también nos hace una descripción de los momentos más importantes en la construcción de la edificación ayudándonos a posicionar el conjunto y ciertos ámbitos en el espacio. Finalmente uno de los datos más importantes que aporta el libro es que en el momento en el que fue escrito, el convento seguía en pie y en uso, por lo que las descripciones van agregando datos sobre el edificio tal y como era en la época de Velázquez Gaztelu que nos permiten
41 confrontarlos con la actualidad. Aun así, las descripciones del convento siempre son literarias y la información espacial que podemos obtener de él se basa en las relaciones entre espacios nombrados y por las breves descripciones que hace de forma tangencial. En esta línea, nombrar también el artículo de Jesús Vegazo Palacios en la Revista Sanlúcar de Barrameda, titulado El litigio judicial entre Manuel Colom y El Arcipreste José María Fariñas donde nos cuenta con todo detalle el proceso de desamortización del convento y el proceso judicial del pleito llevado a cabo por una zona de este, entre la iglesia y el nuevo dueño. Nuevamente, este artículo nos aporta un esquema del convento y nos pone sobre la pista de un esquema planimétrico presente en el expediente judicial y que nos aportó muchísima información sobre la forma estructura funcional del convento original. Finalmente, en otro tipo de textos hemos podido acceder a los pliegos de un frustrado proyecto anterior en la zona y entre ellos al análisis patrimonial (Olaciregui, 2006) llevado por especialistas que aunque, con un fin muy diferente, nos aporta información. 6.2. DOCUMENTOS GRÁFICOS En relación a lo antes expuesto, los documentos gráficos tendrán diferentes escalas; centrándonos principalmente en los dos documentos que aportan más información sobre el convento original y los levantamientos actuales de los que obtener análisis morfológicos que desvelen estructuras primitivas. En este sentido cabe comenzar por la imagen de Antón Van de Wyngaerde de 1567 (Kagan, 2008) en la que podemos ver el conjunto de Sanlúcar de Barrameda en aquellos años y acercándonos una pequeña representación del que tuvo que ser el estado Detalle del Convento en sus inicios sacado del dibujo de Anton de Wyngaerde
48 “Planta del convento e Iglesia de Santo Domingo en Sanlúcar de Barrameda”.1846. Archivo Fundación Cortina.
49 ciertos rasgos geométricos que parezcan indicar pervivencia de trazas originales, que a su vez serán completadas con nuestra propia planimetría y mediciones que irán depurando los vacíos sin definir en una planimetría que no buscaba representar rasgos que para nosotros son de interés. 6.3. EL EDIFICIO COMO DOCUMENTO: RESTOS Y HUELLAS Es indudable que una de las principales fuentes de información en nuestro trabajo es el propio edificio. En el caso de Santo Domingo la presencia de restos del antiguo convento es muy alta; aunque a su vez, la relevancia de los restos presentes se reparte de manera bastante heterogénea por todo el conjunto. Con sucesivas visitas al conjunto, fuimos catalogando elementos susceptibles de formar parte del convento original y, apoyándonos en planimetría esquemática y tomas de medidas in situ, fuimos añadiendo datos en un proceso reiterativo en el que intentamos definir las relaciones entre objetos que empezaron a ser relevantes. En los siguientes apartados esta toma de datos pasarán a formar parte de la documentación y el modelo digital que proponemos. De esta manera, en ciertas zonas aparecen estancias completamente definidas que, aunque con un uso diferente, mantienen su estructura general en gran medida y muchos elementos originales tales como artesonados o portadas. En cambio, en zonas más alejadas del templo solo parecen permanecer la morfología del espacio original diluida en las formas de la bodega actual. Entre estos dos extremos se sitúan los espacios con un mayor interés del trabajo, en los cuales permanecen elementos dispersos totalmente descontextualizados pero cuyo entendimiento conjunto puede otorgarnos una explicación de su forma original.
50 6.31 Portería y acceso al claustro. La zona de lo que en origen pudo ser la portería del convento es actualmente la mejor conservada del complejo si no tenemos en cuenta la pervivencia del templo. En esta zona, en la actualidad, se desarrollan actividades de hostelería y este establecimiento mantiene en perfecto estado este ámbito. Este lugar es uno de los más interesante de la traza original, ya que tuvo que dar acceso a diferentes dependencias y es, a su vez, uno de los mejores descritos en el libro de Velázquez Gazteluz. En él permanecen las portadas que darían acceso de la portería a un espacio intermedio, flanqueado tanto por esta como por otra que daba acceso al claustro. En estas portadas, en las cuales se pueden apreciar perfectamente toda su geometría original, se aprecia el cambio de estética entre los tres lados que debieron abrirse a un interior y el final que claramente cambia su apariencia al dar al claustro principal. Además, en este lugar se acumulan restos como el artesonado del espacio intermedio, de gran valor, arcos imbuidos en los paramentos y una pequeña escalera que aún debemos de dictaminar qué épocas y usos han pasado por ella. 6.3.2 Claustro principal. El ámbito donde hubo de existir el claustro principal del convento es probablemente el lugar más interesante de todo el trabajo, ya que es a la vez uno de los más transformados y el espacio donde existen unos restos de mayor interés. La zona actualmente es el almacén central de las bodegas Argüeso y a primera vista no parece mantener nada que nos proporcione demasiada información de la morfología original; pero en realidad, en una primera aproximación en relación con la planimetría antigua, vemos que el lugar se corresponde con el claustro principal del monasterio, y parece mantener sus proporciones. Pilastra del claustro primitivo. Foto autor.
51 Policromía en alfarje.Foto autor. Por otro lado, sí que existen algunos restos dispersos en la zona, ya que las portadas nombradas anteriormente dan a este espacio, y en perpendicular a esta se sitúa lo que tuvo que ser el arranque de un arco superior que cerraría la galería del claustro. Con todo, las piezas que otorgan mayor información se sitúan en un espacio anejo a este gran vacío central donde podemos encontrar dos pilastras de sillares almohadillados que forman parte actualmente de muros de fábrica posteriores. Estas dos piezas son de enorme interés pues parecen permanecer en su posición primitiva por lo que nos proporcionan el cuadrado interior del claustro, dándonos la dimensión que nos faltaba para entender prácticamente su morfología en planta. Al analizar el conjunto de las pilastras y el arranque de arco de la zona opuesta se empieza a intuir las dimensiones que el claustro original tuvo. 6.3.3 Zona perimetral sur. Segundo claustro. Este espacio es una de las zonas más complejas del conjunto ya que reúne un conjunto de elementos que son sorprendentes tanto por su importancia como por su ubicación. En primer lugar, al pasar desde el claustro a este ámbito nos encontramos con un alfarje de madera policromado en un considerable mal estado pero que permite ver el nivel artístico que tuvo que existir en el convento. Es pasando este primer espacio donde nos encontramos con una zona totalmente transformada pero que en su centro tiene expuesta una columna que parece estar totalmente fuera de contexto; es cuando confrontamos este dato con el expediente de Manuel Colom cuando comprendemos que se trata de una de las que formaba parte del patio pequeño citado en el texto y que aparece claramente dibujado en el plano esquemático. 6.3.4 Zonas superiores. Al subir a zonas de segundo nivel accedemos a espacios de grandes dimensiones,
52 con cubiertas a dos aguas formadas por pares de madera y artesonados profudamente decorados. En planta esta estancia alargada, que forma una crujía, se corresponde con la inferior; siendo el forjado de alfarjes de madera antes expuesto el suelo de esta estancia superior. Estas zonas son, dentro de los lugares conservados del convento original, las que presentan un estado ruinoso de mayor calibre; ya que parecen haber estado abandonadas desde hace bastantes años. Espacio Artesonado Norte. Bajo una de las habitaciones nombradas se encuentra un espacio de grandes dimensiones, cubierto con vigas de madera tallada de considerable canto y que se abría tanto al claustro como a la sacristía actual del templo. En él podemos observar en su máximo esplendor el aprovechamiento de espacios entre la bodega y la antigua estructura, pues en esta enorme sala se encuentran filas de barriles actualmente que, aprovechando las dimensiones, encajan perfectamente en un lugar que hubo de tener un uso muy diferente. Si centramos nuestra atención en el alfarje de madera que la cubre, vemos como en la zona final de la estancia, la más cercana a la sacristía de la iglesia, la calidad de las vigas cambia y parece ser que estas últimas sean posteriores corroborando la hipótesis de que por esta zona debería de situarse una gran escalera que diese acceso a la parte superior. Sala superior al refectorio. Foto autor.
53 7. LEVANTAMIENTO Y GESTIÓN DE RESTOS 7.1. GESTIÓN DE DATOS Las fuentes enunciadas en el apartado anterior así como información obtenida a partir de estas generan datos de diferentes tipos que tendrán a su vez un tipo, o varios, de archivo digital asociado. Estos datos podrán catalogarse en dos grupos que llamaremos de primer nivel y segundo nivel refiriéndonos a si son obtenidos directamente del bien o de su contexto o si son informaciones consecuencia del análisis de estos para generar nueva información o nuevas representaciones de esta. Datos de primer nivel. • Fuentes, escritas o gráficas. Estas fuentes de las que hablamos en el apartado anterior podrán provenir de archivos digitales o físicos por lo que los segundos han sido digitalizados mediante diferentes técnicas tales como escaneos o la transcripción de datos bibliográficos. Como archivos estos datos nos generarán archivos PDF y jpg principalmente. • Fotografías. Este grupo podrán ser fuentes originales como las del anterior apartado o las fotografías tomadas durante el desarrollo de este trabajo, existiendo casos especiales de esta como fotografía térmica o por vuelo de dron o ultraligero, aunque su archivo digital será similar en todos los casos. Es importante destacar que dado el auge de la fotografía digital este grupo de datos puede llegar a ser enorme, causando problemas de gestión tanto por capacidad como por excesiva abundancia de tomas que haga inaccesible la información relevante. • Fotogrametría. Técnica de la que hablamos en el apartado metodológico, su creación a partir de múltiples fotografías involucra al grupo anterior, pero además es la responsable de la creación de nubes de puntos, archivos con una cantidad
54 ingente de información que debe de ser tratada de diferentes formas, y en la que ha sido necesaria una planificación correcta sobre su utilidad para no hacer un excesivo gasto de energías en objetos que no necesitan de una técnica tan exacta y exhaustiva en la toma de datos. Estas nubes de puntos serán el punto de partida para otros datos de segundo nivel como levantamientos en cad y cad3d a partir de la toma de datos indiscriminada de la fotogrametría; además, a partir de ellas hemos obtenido ortofotografías que nos ayudan a entender mejor ciertos paramentos en su conjunto. Datos de segundo nivel. • Cad y levantamientos 3d. A partir de mediciones in situ y técnicas como fotogrametría hemos creado diferentes levantamientos planimétricos y tridimensionales del bien y de partes específicas. Estos levantamientos dependiendo del caso, tienen una precisión u otra según la técnica usada y la intencionalidad buscada, pero todos conforman un compendio de datos vectoriales que han pasado ya por un proceso de abstracción según los datos en bruto. Todos estos levantamientos creados a partir de diferentes softwars pueden ser exportados en diferentes archivos, ya sean dibujos lineales, tridimensionales o mallas trianguladas, aunque, en cierta medida, todos son exportables a extensiones estandarizadas como dxf o stl. • Bases de datos. En este trabajo se ha creado una base de datos que reúne toda la información alfanumérica de la investigación, en ella se han volcado los datos históricos, bibliográficos y muchos mas del estudio de forma que puedan efectuarse búsquedas globales en ella, aportando también a la base de datos la relación entre las diferentes informaciones tales como fechas históricas con personalidades o espacios del bien estudiado. En esta base de datos se encuentra también la codificación de elementos que desarrollaremos en el siguiente apartado, de especial relevancia en el trabajo, ya que estas tablas son la llave para reconstruir las relaciones entre elementos materiales y la información asociada a ellos. Esta
55 FOTOGRAMETRÍA DE PILASTRA En la toma de datos mediante fotogrametría el proceso de obtención de información se basa en la toma de múltiples fotos a partir de las cuales el software generara la reconstrucción tridimensional. Una vez tomadas las fotos obtendremos una nube de puntos en base a la triangulación de datos entre estas. A partir de aqui podremos crear una malla sobre esta nube para conseguir una visualización con la textura obtenida de las fotos. Finalmente, para la introducción en nuestro modelo de datos es necesario reconstruir el elemento mediante levantamiento cad. Imagen 1 : Fotografía del autor. Imagen 2: Reconstrucción propia. Imagen 3: Levantamiento propio.
56 base de datos, aunque creada en un sistema privado es exportable a archivos de texto plano, uno de los archivos mas simple y versátiles del mundo digital con la idea de que puedan ser reconstruibles las tablas que conforman nuestra base de datos y que, aun con la desaparición del software asociado, se pueda mantener la información generada en torno al bien. • BIM y SIG. Los resultados en BIM y SIG del trabajo deben ser entendidos como la unión de los dos apartados anteriores en los que la información gráfica es vinculada con los datos alfanuméricos de la base de datos; esto es importante pues la forma de uso seguida con esta tecnología ha buscado en todo momento facilitar esta conexión ya que en el avance tecnológico los programas y archivos asociados pueden cambiar en breves periodos de tiempo, pero si somos capaces de entender las bases de trabajo en estos softwars podremos minimizar bastante la cantidad de los problemas asociados a estos cambios. Remarcar que en todos los datos generados siempre se ha buscado la utilización, o al menos la posibilidad, de que estos sean transformados en archivos simples y estandarizados, pues la estandarización consigue que estos datos sean accesibles desde diferentes lugares y programas y sobre todo garantiza en cierta medida la permanencia en el tiempo de estos tipos de archivos para que podamos seguir accediendo a ellos. En este caso el mas relevante es la base de datos, pues es la llave maestra para reconstruir la información obtenida ya que los metadatos (o información asociada) a cada tipo de archivo no suelen ser muy amplios, pero como mínimo pueden permitir alojar su código de identificación único, por lo que el resto de interconexiones se encontraría en la base de datos.
57 7.2. BASE DE DATOS CONJUNTA En conjunto con el HBIM la base de datos completa la información gráfica incluyendo los datos de este y otra series de informaciones sin relación directa con un elemento físico o gráfico. Esta base de datos la hemos realizado bajo el software Access por ser el de mayor uso en la actualidad y presentar una serie de características útiles para nuestros fines. En todo caso, recordar que este software al igual que todo aquel creador de base de datos es capaz de exportar estos a archivos estandarizados comunes para todas las herramientas, por lo que una traslación entre la información guardada en nuestra base de datos a cualquier otra no sería demasiado complicada. El tipo de base de datos de Access se conoce como base de datos relacionales pues permiten interconectar información presentes en diferentes tablas. Por ejemplo, si tenemos una tabla de fechas relevantes podremos vincular cada una de estas a la tabla de referencias bibliográficas, de ámbitos de lugar o de personajes que aparezcan en este dato; así, podemos hacer un recorrido en el cual de una fecha relevante podemos pasar al personaje que la protagoniza y ver la información de este como podría ser su nombre, su cargo o el periodo de gobernanza. Las tablas que alojará nuestra base de datos se crearán con dos objetivos: • En primer lugar debe existir un lugar donde poder volcar toda la información que pueda existir sobre el bien estudiado. En este caso, además, este sistema permitiría ampliar la base de datos con mas tablas si apareciesen tipos de datos que no existan ya en ella; aun así, siempre será recomendable reflexionar sobre la forma de organización de la tabla teniendo en mente los datos que pueden aparecer aunque en nuestro trabajo no existan.
64 lucía obteniendo principalmente datos actuales de naturaleza (costas, rios, relieve), administrativos (nucleo poblacional) o de infraestructuras (carreteras, caminos). Seguidamente el parcelario de la ciudad lo obtendremos de las capas disponibles del catastro español. En este caso partimos de estos datos porque, aunque el IDE Andalucia tambien los tiene disponibles, esta capa nos da mas información asociada tan- to a la parcela, a cada elemento construido o la manzana. Así, a partir de las tablas de datos asociados a esta poligonos generamos una nueva capa de manzanas a la cual le asociamos la antiguedad de su parcela mas antigua, compensando en gran medida las nuevas construcciones las cuales distorcionarían el mismo procedimiento ejecutado por parcelas. Finalmente, con este cruce de información obtenemos un mapa de antiguedad por manzanas que será aproximado, pues habrá zona que no tengan ninguna parcela no reconstruida en epocas modernas. Esta capa de antiguedad la perfilaremos a partir de datos obtenidos desde planimetría histórica. Para ello los geoposicionaremos en su lugar exacto para poderlo comparar con nuestros mapas actuales, pudiéndose trazar de forma aproximada las zonas que existían o no en siglos anteriores. Para esto, en nuestro caso, usaremos principalmente el plano del ejercito de 1725 geoposicionado y el Plan Nacional de Ortofotografía Historica obtenido del IDE españa al igual queel vuelo americano 1956 al que accedimos mediante la fototeca historica del IGN. A partir de estos planos, podremos definir las zonas urbanas que existían en cada época e incluso la posición de la ribera del río. Finalmente, de planimetría publicada en articulos, el plano geológico del articulo Geohistoria de la desembocadura del Guadalquivir (Ménanteu, Vanney. 2011) obtendremos datos de la evolución morfologica del barrio alto y barrio bajo sanluqueño.
MONTAJE DE CAPAS Y PLANOS SIG PNOA VUELO 1956 PLANO 1725 SINTESIS PROPIA 65
66 7.4.2 HBIM (BIM). La aplicación del BIM en patrimonio se ha venido a llamar en la actualidad HBIM al incluir el término patrimonio (Heritage) en su definición. Es interesante este cambio de nomenclatura porque viene a poner el foco en cómo, aunque compartiendo tecnología, la forma de afrontar esta desde el punto patrimonial tiene cambios sustanciales con respecto al modelado de edificios y su posterior construcción. En nuestro caso el uso que hemos hecho de Autodesk Revit ha sido como medio para interconectar una representación volumétrica, o mas exactamente, varias, del bien estudiado con la información disponible sobre él y sus elementos consiguiendo así un único modelo digital en el que esté presente todo el saber relacionado con el bien y que nos permita de forma ágil visualizar una u otra información. En el caso de Revit los elementos que conforman una modelización reciben el nombre de familias, las cuales podemos entender como tipos diferentes de ejemplares que irán colocados en su posición correspondiente. Es necesario aclarar que una familia no es necesariamente un elemento único, ya que varios elementos del modelo al compartir cierta información pertenecerán a la misma familia pero podrán tener otra cantidad de datos, como su posición o su antigüedad, no compartida con el resto de elementos de su mismo tipo; esto es interesante porque en el caso del bien estudiado nos permite asociar, por ejemplo, un autor a un conjunto de elementos de nuestro bien a la vez que podemos especificar por cada ejemplar las diferentes peculiaridades de cada uno, nótese como esto permite la actualización de este dato, por un avance en el conocimiento por ejemplo, de forma que todos los elementos vinculados al grupo se garantice su actualización en la información. Estos objetos mínimos del modelo infográfico son a su vez no solo una representación única del elemento ya que pueden albergar en el mismo lugar las diferentes representaciones del objeto que podemos tener. Así en la representación de una co-
RECONSTRUCCIÓN BIM PILASTRA El modelado BIM nos permite construir un modelo virtual de elemento que incluya mas de una representación de este. Así podemos tener representaciones de geometría simple que se puede ir mejorando con el tiempo hasta llegar a definir todas las subpartes de la pieza. Igualmente podemos proporcionar información al conjunto formado por todas las partes o a cada parte por separado. Reconstrucción desarrollada por el autor. 67
68 lumna podemos tener formas de verla en planta o alzado que no tienen que ser necesariamente puntos de vista del objeto tridimensional, ya que podremos necesitar dibujar de forma mas explícita la forma de representación de estos elementos en proyección ortogonal pudiendo aportar información nueva o diferente según desde donde miremos el objeto. Esta opción de incluir diferentes representaciones es interesante tenerla presente en la modelización de objetos patrimoniales, pues es común que la complejidad geométrica de ciertos objetos haga inviable en ciertas ocasiones la creación de los modelos tridimensionales completos, pudiendo tener una serie de vistas planas como punto de partida a la espera del posible aumento de complejidad del modelo completo. Estas formas de representación con mas o menos detalles son llamadas en la tecnología BIM como niveles LOD (Level of Development) pudiendo tener representaciones mas o menos simples que permitan ver el modelo con mas claridad según lo necesario en cada momento; la extrapolación de este concepto de complejidad formal es interesante en HBIM ya que la complejidad en el estudio de un bien de estas características no tiene por qué ser necesariamente geométrica, pudiéndose entender que de un objeto se tiene una complejidad de conocimiento enorme por los datos que sabemos de él, pese a que su representación gráfica no encierre complejidad ninguna. En este sentido es interesante el trabajo desarrollado en su tesis por Manuel Castellano (Castellano, M. 2017) en la que propone un nuevo concepto al que llama LOK (Livel of Knowledge) o nivel de conocimiento mas asociado a lo que sabemos del objeto que a su nivel gráfico y que es ampliamente desarrollado en su trabajo. Por otro lado, una de las necesidades que comentamos en los apartados anteriores era la compatibilización de objetos que son parte de un todo mayor de manera que podamos aportar información al conjunto y al elemento parcial de forma simultánea. Esta cuestión se resolvía en el apartado anterior de codificación incluyendo entre los campos asociados a cada elemento el elemento superior al que pertenecían pero
69 necesitaba de una aplicación práctica en el conjunto del modelo. Así, la inclusión de partes en un todo se resuelve con un procedimiento llamado familias anidadas, en la cual ciertos elementos se unen formando una familia mayor que puede ser incluida en una familia aun mayor y así sucesivamente; es interesante remarcar que este procedimiento permite la mejora sucesiva del modelo de forma considerablemente ágil, al permitir comenzar por definir solo el mayor y colocarlo en su lugar a la espera de su despiece interno con posterioridad, pudiendo no desaprovechar el trabajo del conjunto al llevar a cabo trabajos específicos y permitiendo simultanear el estudio, por un lado de un conjunto que no necesite un desarrollo exhaustivo de todas las piezas con el estudio especifico de una de ellas, dejando lugar para la superposición de disciplinas bajo el mismo modelo tales como el arquitecto y un restaurador o un arqueólogo que se encuentre en ese momento analizando solo una pequeña porción del edificio. Finalmente, estos elementos anidados incluirán en su definición un parámetro de jerarquía en el nivel de desarrollo, tal y como mostraba la tabla de codificación, permitiendo ver el modelo con diferentes niveles de desarrollo usando los filtros de visualización que estos sistemas aportan. 7.4.3 Interconexión. Estos dos modelos infográficos no tendrían sentido si fueran cajones cerrados en los cuales la información de estos no estuviera compartida entre ellos y, además, no fuese accesible. Es un hecho que no todas las disciplinas que intervienen en un bien patrimonial puedan, ni tienen por qué, acceder a sistemas con cierta complejidad de uso que pueden estar mas orientado a la labor desarrollada por arquitectos y disciplinas mas cercanas al objeto material; es por esto que el paso mas importante de este planteamiento de modelos virtuales es la vinculación y extracción de la información contenida en ellos a sistemas simples de bases de datos en los cuales la nomenclatura de elementos y
70 los datos asociados a ellos son presentados en tablas que pueden ser editadas por todos los especialistas que intervengan, pudiendo con cierta facilidad aportar información a los modelos e incluyendo toda la información escrita desarrollada en sus trabajos como parte de la información del edificio. Dando cabida, por tanto, a todos el resto de resultados posibles, en las investigaciones pertinentes, en la base de datos general; consiguiendo mantener el planteamiento interdisciplinar y transversal el cual es el fin de este trabajo. Esta interconexión es llevada a cabo a base de pequeños algoritmos introducidos en los modelos que permiten una relación bidireccional entre tablas y datos que, además, se apoyan en una correcta aplicación de los procedimientos de codificación que vimos anteriormente. Esta conexión e intento por estandarización de la información creada, ya sea gráfica o alfanumérica acerca estos modelos a propósitos de amplio alcance como la presentación en paginas web de esta información, o la unión de diferentes modelos de mayor envergadura en bases de datos centrales de la administración.
71 7.5. ANÁLISIS Toda la información de la que venimos hablando y la organización que le hemos aplicado debe tener como fin ser de utilidad para el conocimiento del bien y por tanto esta deriva en su uso como datos para análisis. La información introducida en el modelo hasta ahora busca ser lo mas ascética posible, de forma que el estudio a partir de esta información posterior pueda tomar el máximo número de caminos posibles. Así, la información hasta este punto incluso estará demasiado particionada, con cada elemento o ámbito con sus datos, pero será en el cruce de datos de un lugar con otro o la visualización de un conjunto de elementos lo que nos descubrirá nueva información. Estos análisis podrán partir de la interconexión interna entre la tabla de la base de datos o de su asociación con elementos geométricos en el BIM o SIG del que hemos obtenido visualizaciones tales como la categorización de elementos por su época constructiva (capitulo 9), lo cual nos descubre un indicio de evolución del templo al ver los datos en conjunto. Esta información, por ejemplo, al poder ser superpuesta una sobre otras nos descubre cómo han ido cambiando diferentes ámbitos; esto ocurre en el caso de los SIG, por ejemplo, que dado su geoposicionamiento nos muestra el cambio de la manzana a partir de los planos históricos, el vuelo del 56 o la ortofoto actual. En resumen, uno de los objetivos de este trabajo es proporcionar una base de información. Así, esta base, podrá ser utilizada luego de múltiples formas; de ahí que su intención haya sido siempre ser lo más completa y abierta posible para permitir tantos análisis como puedan obtenerse de ella.
72 Análisis Paramétrico. Uno de los posibles usos de la información generada será el aprovechamiento de su carácter digital en tablas de datos como base para crear una serie de análisis que aprovechen una serie de herramientas de programación actuales. Lo que se ha venido a llamar diseño paramétrico consiste en la capacidad de crear algoritmos no finalistas que puedan ser aplicados en múltiples casos; usando un símil podríamos decir que este tipo de diseños buscan crear la herramienta que genere la forma o el análisis final, antes que el propio análisis. Así, esta forma de proceder nos permite diseñar análisis en genérico que se podrán aplicar a múltiples casos. De esta forma, en primer lugar tendremos una herramienta que permite llevar a cabo análisis ya diseñados sobre los datos que se le introduzcan, siendo relevante aqui la estandarización sobre la catalogación que proponíamos. En nuestro caso, hemos desarrollado, a modo de ejemplo, un caso de diseño paramétrico: una línea del tiempo. Esta línea del tiempo está creada bajo el plugin Grasshopper de Rhinoceros que nos permite de forma visual programar algoritmos gráficos sobre información introducida al inicio. Así, nuestra herramienta analiza la tabla de fechas que habíamos creado en la base de datos y genera una línea del tiempo en consecuencia a esta. (Capítulo 9) Es lógica la consecuencia primera de esta forma de trabajar como es el aprovechamiento en el diseño de análisis para otros casos pero, además, la agilidad en los cambios que este sistema permite nos dejará ver análisis no tan evidentes al mirar los datos en crudo. Así, nuestra tabla irá cambiando de la mano de la tabla al actualizarse esta, pudiéndose observar cómo los periodos mas interesantes sobre el bien se centran en las épocas con mas datos y teniendo, en resumen, una herramienta que va mas allá de un gráfico finalista al permitir una transversalidad consecuencia de la forma de trabajo.
VISTA GENERAL DEL ALGORITMO 73
PILA2 PILA1 PORT2 PORT1 PUER1 PUER2 PUER3 ARQR1 ARQR2 COLM1 PORT3 VENT1 ARCO1 ARQR3 PUER4 ESCA1 SITUACIÓN DE ELEMENTOS Planta Baja 80
ARCO3 PUER5 PUER6 N E 1:500 Arquería Arco Puerta Portada Columna Pilastra Ventana Escalera ARQR ARCO PUER PORT COLM PILA VENT ESCA Planta Alta 81
82 nuevo monasterio. Sería ya en el 1530 cuando los duques recibirían la licencia de Roma para fundar un nuevo convento firmando, a su vez, en 1535 el padre fray Juan de Jenaro su beneplácito para que los duques construyesen cuantos conventos de la Orden de predicadores, de la que él era maestro general, viesen oportunos. Años más tarde, a la finalización del monasterio, los duques de Medina Sidonia serían declarados patronos del convento recalcando a su vez su parentesco con el glorioso señor de Santo Domingo de Guzmán lo cual explica, indudablemente, los fuertes deseos de esta casa por fundar un convento de esta orden en la ciudad. (Velázquez Gaztelu, JP 1995). Transformación del primer convento. En la temprana época de 1536 ya se aprobaría la residencia de los religiosos en este nuevo convento, aunque estos debieron ser la mínima cantidad de siete, tal y como se deducen de las limosnas en atunes que eran otorgadas a la orden (Miura Andrades, JM 1986). Aun con todo, los duques en este mismo año seguirían comprando casas anejas, aumentando la manzana y, consecuentemente, aumentando el monasterio quedando zonas como los dormitorios o el refectorio terminados por el 1546 (Cruz Isidoro, F. 2012) y declarando ya el ducado un donativo anual para este un año después lo que nos da a entender que hubo de existir ya una obra bastante amplia. En los siguientes años el monasterio siguió construyéndose culminando la primera fase de este en 1548 y generando a su vez que a su alrededor siguiesen labrándose casas que irían ampliando esta zona de la ciudad, de la cual el río hubo de haberse retirado a una distancia considerable ya por estos años. La ampliación de zonas disponibles y la consolidación de la orden en el lugar llevó a los duques a donar zonas de huertas para
83 los monjes situándose estas junto al mar, para que sirviesen de espacios productivos a los habitantes del monasterio. Pero hubo de ser un trágico suceso el que determinaría la transformación más importante del nuevo monasterio. El duque Juan VI hubo de ver morir a temprana edad a su hijo en 1556 con solo 37 años de vida, causando esto en el matrimonio un enorme impacto principalmente en su señora, la duquesa de Niebla, que aún con el dolor de la pérdida consta que llevase a cabo grandes actos funerarios en honor de su hijo, enterrando a este en la que por aquella época era la capilla principal; que hubo de situarse en la que después sería zona de refectorio de refectorio y portería que fueron cambiando como luego veremos. Consta en un inventario guardado en el archivo de la casa que la tumba del fallecido estuvo rodeada de rejas y balaustres pintados de negro y oro situándose esta en la capilla mayor de aquella iglesia antigua, al lado derecho del altar mayor. Doña Ana de Aragón no sobreviviría mucho a la muerte de su hijo muriendo de improviso el mismo año y dejando a su marido don Juan desolado y enfermo muriendo este, a su vez, el 26 de noviembre de 1558 quedando ambos sepultados también en la antigua iglesia de Santo Domingo. Por estos hechos, el duque Juan incapaz de gestionar sus tierras ante la pérdida de su mujer e hijo declara dos años antes de su muerte a la condesa Leonor de Sotomayor, mujer de su desaparecido hijo, como legítima administradora de sus bienes y gobernadora de sus estados; dado que su hijo, nieto del duque, don Alonso contaba en aquellos años con solo siete años de edad. Fue la señora Leonor Manrique de Sotomayor y Zuñiga quien, sin haber esperado aquella misión, gestionó y llevó de forma virtuosa el gobierno del ducado siendo, a su vez, responsable de la época de mayor grandeza del convento. Muerto el VI duque, doña Leonor pasaría a gobernar el ducado y tuvo bien con- Traza de Hernan Ruíz. Manuscrito obtenido de Jiménez 2008.
84 tinuar las obras del monasterio como había dejado escrito su suegro, ejecutando en este la transformación más importante que lo convertiría el definitivo convento de Santo Domingo. Tiene este nuevo templo, el actual, una traza atribuida a Francisco Rodríguez, por aquellos tiempos maestro mayor del obispado de Cádiz y maestro del ducado de los Medina Sidonia; muy parecida a una de las que podemos encontrar en el manuscrito de Hernan Ruiz II, opción nada descabellada al ser coetáneo este del primero y tener relación documentada con él en los años centrales del siglo (Pinto;Romero.2001). Así, en 1560, la condesa inicia la construcción del templo al este del convento existente, transformando como veremos la capilla primitiva en otros usos y trasladando, en 1565, los cuerpos de Don Juan y Doña Ana al convento de San Isidoro del campo en Sevilla a la vez que traía los de su hijo don Esteban Manrique de Guzmán para enterrarlos con los de su difunto marido en el nuevo templo. Dado la buena administración que la condesa hizo del ducado de su hijo tuvo estas largas rentas para el desarrollo de todas sus empresas. Así, solo la pesca de la almadraba durante estos años en relación al ducado, sería la mayor que podría recordarse en aquellos años dando suficientes rendimientos por sí sola para mantener la economía de la casa, y por tanto de la ciudad, en un buen estado. Con este poder económico, pudo concluir en solo sus doce años de mandato la inmensa máquina del templo nuevo, acabando este en 1570 y dejando a la ciudad uno de sus principales monumentos. Sabemos, incluso, que la fábrica hubo de estar prácticamente concluida ya el 15 de agosto de 1568 pues es en esta fecha cuando la condesa declara la compra, a partir de sus propios bienes, de una reja que divida la capilla mayor del cuerpo de la iglesia. Finalmente, doña Leonor seguiría sirviendo a su hijo hasta 1575 aunque ya en 1570,
85 a la mínima edad de veintiún años, ya dejaría en este el manejo del ducado; sería en estos años cuando Doña Leonor se retire definitivamente al convento de Madre de Dios hasta su muerte. Retirada Doña Leonor, su hijo, Don Alonso Pérez de Guzmán y VII duque de Medina Sidonia acabaría el claustro del convento en 1596 que tuvo que tener semejanza con la portada y el compás que el mismo concluyó en 1606 cerrando el nuevo templo con la participación de Cristóbal de Rojas en estos trabajos, y también de Minjares con el que tuvo relación. Don Alonso con todo concluiría el convento en su conjunto como hubo de permanecer los siglos siguientes construyendo el retablo de la Iglesia, parte de las capillas y mejorando diferentes dependencias del conjunto durante su mandato. En las décadas siguientes el duque VIII don Manuel y su esposa doña Juana de Sandoval y la Cerda fueron generosos con el convento, instaurando limosnas y misas por su alma que no hicieron más que reforzar la relación entre la casa y el monasterio; ambos, a su vez, desearían ser sepultados en el templo como muestra de su devoción hacia esta orden. Facellido el VIII duque en 1636 heredaría el título su hijo Gaspar Alonso Pérez de Guzmán el Bueno el cual tuvo tales cargos de capitanía y coyunturas tan críticas con la monarquía, que no pudo tener tantos beneplácitos con la orden aunque su relación con esta se puede observar en que, después de su marcha a la corte en 1641, acabaría residiendo en Valladolid con fray Tomás Zurco, maestro general de dicha religión (Velázquez Gaztelu, JP 1995). Además, dejó su testamento a sus hijos, hijos a su vez de la ciudad, fray Enrique y fray Domingo de Guzmán que fueron religiosos importantes dentro de la orden y que residieron hasta los años 1672 en el convento Sanluqueño. A partir de este momento el monasterio se le presupone un funcionamiento completo en su estructura funcional, aunque se aprecia una decadencia temprana en los Vista general del templo. Foto del autor.
86 siguientes años. Causada probablemente por la posibilidad de despachar los barcos provenientes de América tanto en Cádiz como en Sevilla, así como el traslado definitivo de la casa de la contratación de la segunda a la primera en 1717, la decadencia de la ciudad tuvo que influir en el desarrollo del convento y, sobre todo, en el número de religiosos que en esta hubiese; habiendo en este en 1750 treinta y dos religiosos (Huerga, A 1992) y quedándose en prácticamente la mitad en los siguiente cincuenta años, a tenor de los datos de 1803 en el cual solo se declaran 18 religiosos. Decadencia del convento y desamortización. En 1810 el cenobio era habitado por 23 religiosos, pero estos serán expulsados durante la invasión francesa mientras este estuvo cerrado y convertido en ayudantía de parroquia. Su vuelta, en 1813, resultaría efímera, puesto que el lugar quedó clausurado definitivamente en 1835 y vendido durante la desamortización. (Cruz Isidoro, F. 2011 a) Nos cuenta Fernando Cruz Isidoro cómo en la misiva que fray Joaquín Padillo al marqués de Villafranca en 1815, este le habla del estado deplorable que ya en estas fechas se encontraba el convento. (Cruz Isidoro, F. 2012). Este describe impresionado cómo “todo cuanto miraba me producía nuevos motivos de tribulación, por no encontrar sino ruinas irreparables”, entre otras cosas “el ver que las tres campanas carecían de uso por falta de cabeza”; esto nos da a entender cómo el convento llegó a los años de la desamortización ya en un pésimo estado que, desgraciadamente, iría en aun mayor decadencia durante esta. Aún así, el convento no se vió afectado en un primer momento por la desamortización de 1821, e incluso acogió a monjes venidos de otros conventos clausurados del Puerto de Santa Maria y Jerez; pero sí que en la siguiente desamortización, la de Mendizábal, las zonas conventuales serían definitivamente clausuradas pasando desde 1835 al que es posiblemente el periodo más tumultuoso para el bien, al sufrir la parcelación y transformación propia de este periodo.
87 El convento no sería donado a la ciudad para usos municipales, sino que, a diferencia de otro tanto patrimonio del pueblo, la comisión se negara a ceder este para subastarlo más tarde al conocer el valor que el lugar tendría. En un primer momento, a falta de comprador el edificio se parcela para alquilarlo de forma parcial, destinándose grandes zonas de este ya a bodega, y otras a viviendas; quedándonos las edificaciones más cercanas a la calle como zonas de residencia y las zonas del claustro y refectorio como primeras bodegas. En 1838, tres años después de la clausura del convento, y estando este sin enajenar se empezó a extraer material constructivo de esta, por la venta del cual sabemos que la solería de la portería y su capilla externa eran de mármol genovés. Incluso, en este mismo año tenemos constancia de un informe de José Mª Pastrana sobre el estado del convento para uso de la tropa. Después de diferentes ventas entre 1840 a 1844, la parcela del convento será definitivamente sacada a subasta el veintiocho de junio de 1844, elevándose a pública su venta en 1845 a José María Busién por 600 mil reales vellón. Pero lejos de ser una venta tranquila la relación de recorridos entre el convento desaparecido y el templo causará una larga disputa entre iglesia y comprador, intentando mantener la primera sus derechos de paso sobre el segundo. El capellán del templo de Santo Domingo, el arcipreste José Fariñas intentará por todos los medios mantener sus poderes sobre una capilla existente en lo que fue refectorio del convento y, principalmente, poder seguir accediendo al coro de la Iglesia desde una puerta situada en la zona alta del refectorio antiguo que Busién insistía en cerrar. En un primer momento el nuevo propietario de la parcela propondría al arcipreste la construcción de una escalera a la izquierda del coro, corriendo a cargo de si mismo, para que este pudiese acceder a él desde el interior de la Iglesia; pero el
88 Puerta de acceso al coro. Puerta que daba acceso al coro desde la galería del convento. Unico acceso posible en 1845 Portada claustro Este paso daba acceso directo entre la Iglesia y el claustro del anterior convento. Posiblemente en los años de la desamortización ya estuviese tapiada. Acceso Sacristía La actual sacristía del templo tuvo que ser accesible desde el claustro. En la actualidad no es visible su lugar exacto. Acceso porteria. Arquería que daba acceso a la portería del convento. Esta sería posteriormente tapiada al pasar el convento a manos privadas. Capilla de cristo. Capilla en uso por la iglesia sobre la que el capellan quería mantener sus privilegios. En bastante mal estado había sido zona de transito ya durante la ocupación francesa. Reja a los corrales Detras del templo debió existir otra reja desde la que acceder a los corrales traseros del convento. Al final del litigio Manuel Colom aún intentaba acceder a las llaves de este elemento por parte de la Iglesia. Reja capilla. Reja que Manuel Colom deseaba cerrar después de la venta para impedir el acceso de la Iglesia a la que ya era su propiedad. Escalera Principal En esta zona hubo de estar la escalera principal del convento. Con ella se accedía a las plantas superiores y ,de ahi, al coro. POSICIÓN DE ELEMENTOS DEL LITIGIO Hipótesis del estado en el periodo desamortizador
89 Puerta de acceso al coro. Manuel Colom terminaría cerrando la puerta de acceso. En la actualidad es visible por sus dos caras. Corrales Lo que hubo de ser corrales del convento son accesibles en la actualidad desde la sacristía y la casa del parroco, no así desde las bodegas. Capilla de Cristo Lo que fue la Capilla de cristo es zona de transito de coches en la actualidad y donde se colocaba la bascula del conjunto bodeguero. En su cubrición podemos observar los restos de alfarje original. Acceso Portería La arquería que dio acceso a la portería permanece tapiada y es observable desde el interior del restaurante. Hueco escalera El que hubo de ser el hueco de la escalera principal es identificable por el cambio de vigas en el alfeizar de esta zona, donde se aprecia un espacio rectangular cerrado con posterioridad. Nueva Escalera Colom defendió la creación de una escalera desde el interior del templo que se ofrecio costear. En la actualidad existe y es el nuevo acceso al coro. Claustro Mayor El Claustro Mayor ha desaparecido en su totalidad, quedando en la actualidad solamente el espacio del patio y las galerias ocupado por almacenes de bodega. POSICIÓN DE ELEMENTOS DEL LITIGIO Estado actual
96 primeras trazas. Por las descripciones de la ciudad durante el siglo XV y XVI y la forma de crecimien- to que seguirá el convento podemos intuir que lo que ahora es un trazado cerrado y compacto tuvo que ser unas primeras viviendas más cercanas a chozas de marineros al encontrarse la zona muy próxima a las arenas del río y habiendo estado estas, siglos antes, bañadas por él. En este sentido cabe pensar que sería la zona más próxima a la franja constructiva anterior, actual calle Santo Domingo, la que podría estar más desarrollada abriéndose algunas casas más en la línea de la calle La Mar al estar está más próxima al centro del barrio bajo que se transformarían en el primer convento. La posición del monasterio en esta zona es ligeramente peculiar pues se encontraba este muy próximo a otros conventos de la zona, con lo que su ubicación iba contra las normas de no colocar varios conventos a tanta proximidad; aun así, fue la devoción y el interés de la casa por construir un convento dominico, recuérdese su relación con su patrón Santo Domingo de Guzmán, la que forzaría la construcción del edificio en esta zona que a su vez se colocaba en la ribera pero a una cierta distancia, para evitar el exceso de presión petitoria sobre el vecindario, ligeramente más cercano al mar. (Cruz Isidoro, F. 2011 a, pp 82) Como ya vimos el lugar, por otro lado, no solo tendría una importancia religiosa o urbana, sino que su posición estratégica, cercana al mar, y en el norte del nuevo barrio de ribera tenía la intención de servir de defensa de la ciudad aprovechando su monumental fábrica como elemento de protección y llevando unos años más tarde, en 1557, a la creación por parte del ayuntamiento de una fortificación con artillera en un corral cercano al convento. Más allá de la fábrica primitiva, los duques donarían en 1549 (Huerga, A 1992. pp 216) solares propios junto al mar para la huerta y corrales del convento, y posterior-
97 mente el ayuntamiento en 1560 (Miura Andrades, J. 1986 pp 203), cedería terrenos interiores a la manzana para que los monjes plantasen sus huertas. Como es común, la construcción de un elemento de este calibre acabaría mejorando la urbanización de la zona llevando a construir en 1648 varias casas de fábrica a lo largo de la actual calle Santo Domingo y comenzando a cerrar la manzana en torno a las probables huertas interiores. Esta forma de proceder era bastante común en la construcción de conventos y su inserción urbana como podemos ver, por ejemplo, en el caso de San Pablo en Sevilla (Valdivieso; 2016). De esta forma el monasterio se situaba sólo en un punto o esquina importante abierto o en contacto con la ciudad, quedando el resto del perímetro ocupado por casas particulares cuyas tapias traseras daban a las huertas consiguiendo una inserción muy arraigada en la trama urbana y dejando las huertas protegidas de los vientos. Este mismo progreso urbano atrajo probablemente a la orden que se encontraba en San Francisco el viejo, comprando unas casas en la calle Ángel para crear lo que en un primer momento fue el convento de San José y luego reedificado como San Francisco el nuevo; quedándonos el entorno ya más similar a lo que vendría en años posteriores. Es a partir de estos años cuando podemos observar uno de los hechos más remarcables del bien de estudio. Así, el plano del ejército de 1725 nos muestra una ciudad con claras similitudes con la actual, pero es en la manzana del convento donde podemos observar cómo es su forma exterior y, lo que es más interesante, cómo esta permanece inalterable al mantener el primitivo callejón de Santo Domingo. Al observar este plano podemos ver algunas referencias a la forma del convento como ya veremos en otros apartados, pero en el tema urbano lo más interesante es la permanencia del vacío interior que, al confrontarlo con planos más actuales, vemos como mantiene ciertas alineaciones. Palacio Siglo XVIII. Foto autor.
98 Detalle de “Plano de la ciudad de San Lucar de Barrameda”.1725. Centro Geográfico del Ejército. Arm G, Tabl 9. Carp 4º, nº498
99 Si observamos el vuelo americano de 1956 sobre la zona vemos, dentro de la calidad de una fotografía de esta época, la forma de la manzana e intuimos cómo se mantiene gran parte del interior de esta en vacío con el callejón de Santo Domingo siguiendo dando acceso a estas. Pero, además, si posicionamos el plano de 1725 sobre el callejero actual u ortofotos actuales vemos que al contrario de lo que pueda parecer en un primer momento, los vacíos interiores siguen estando pero ocupados por grandes naves de bodegas, que contrastan con la edificación menuda del contorno de la parcela. Esta edificación parece mantener sus límites internos en la mayoría de sus zonas, incluso en las de obra nueva, avanzando aproximadamente una crujía en ciertas zonas, pero manteniendo el esquema sinuoso interior que se puede observar en el plano histórico. La edificación actual y bodegas interiores. Si desarrollamos el proceso en el cual se colmata la manzana y el origen de estas podemos diferencias entre la datación aproximada de ciertas casas y el origen de las bodegas interiores. Como ya se comentó más arriba existen en las proximidades del templo casas que tienen su origen entre los siglos XVI y XVIII estando las dos mayores, esquina San- to Domingo, calle Ángel y esquina Bolsa con calle La Mar, transformadas la primera en el convento de las Hermanas de la Cruz y la segunda en edificio de vecinos. En el primer caso, originaria de una casona del XVI, la congregación femenina la ha transformado en profundidad, sobre todo su zona con fachada a la calle Ángel aunque si comparamos ciertos vacíos del actual colegio con los de 1725 podemos observar que se mantienen. Por otro lado, en la casa palaciega del otro extremo nos consta que se encontrasen restos fúnebres en su parcela por lo que no parece descabellado pensar que el convento hubo de llegar hasta aquí, o al menos su zona de noviciado, usando durante su historia esta zona como cementerio. Si pasamos a las bodegas interiores podemos describir con claridad el momento de
BODEGAS DEL ENTORNO 100
101 la compra por Argüeso de estas, pero se antoja más complejo determinar su primera ocupación por falta de datos. Aún así, las estructuras más antiguas no parecen anteriores al siglo XIV aunque ciertos paramentos y arranques puedan pervivir de construcciones más antiguas. Se encuentran rodeando el callejón de Santo Domingo las siguientes bodegas: El Ángel, El Rincón, El Toro, San Vidal, La Cruz, San José, La Parra, San Francisco, la Caridad, San Manuel y San Juan; todas ellas posteriores al convento aunque algunas con clara relación con el mismo y con posible origen a partir de él. La bodega La Caridad fue adquirida en 1972 y en aquel entonces se describía en las escrituras como “tres naves de bodega con un granero sobre una de ellas, y en el centro de las mismas un patio o corral (…)” (Gómez, A. 2003), aunque en la actualidad solo se conserva la tercera nave con el granero sobre ella, la otras dos naves y el patio central fueron sustituidos en torno a 1977 por una nave de estructura metálica y cubierta de chapa. La bodega San Manuel hubo de ser el jardín de una de las casas de la calle Santo Domingo, propiedad de Don Juan Otaolaurruchi Tobia, tal y como se describe en la escritura anterior. Esta parcela fue adquirida en 1976 y sustituido el jardín por una nave de bodega de estructura metálica similar al caso de La Caridad. Medianera con La Caridad, nos encontramos la llama bodega “El Toro” que proviene de una finca que abría hacia la calle Santo Domingo y que estaba compuesta por casa hacia esta calle, jardín intermedio y una bodega al fondo, siendo esta la bodega actual. Esta finca inicial a la muerte de su dueña Doña Magdalena Lacave y Domínguez, fue segregada por los herederos en cuatro partes, dos para la casa y dos para la bodega, pasando la mitad de la bodega a manos de la sociedad con su compra en 1898, adquiriéndose más tarde la otra mitad y volviendo a formar una sola nave. Esta bodega conserva la misma estructura original, compuesta por muros de carga y una crujía intermedia de pilares de fábrica de ladrillo y con cubierta de teja cerámica. Finalmente,
102 la casa origen de esta zona fue derruida y transformada en lo que luego sería el cine Apolo, actualmente abandonado. La bodega “El Rincón” está fechada su compra en 1992 aunque ya funcionaba como bodega de Delgado Zuleta, hoy herederos de Argüeso, su estructura, de perfiles metálicos y cubierta de chapa fue posiblemente construida en 1987. “El Ángel” y “Los dolores” se adquirieron también en 1990 pero en las escrituras de estas se describen como casa y parte de la bodega el Ángel como casa bodega; por esto parece claro que esta zona pasó a bodega en épocas recientes como además ratifican su construcción en perfilería y cubierta de chapa. Si saltamos de nuevo a la zona próxima al convento nos encontramos con la Bodega “San León” que fue adquirida en 1927 y que ya por aquel entonces figuraba como bodega perteneciente a la sociedad, describiéndose como casa bodega. Su configuración es peculiar puesto que está divida en dos en planta, separada por un almizcate las dos naves y disponiéndose en la planta alta de una de ellas lo que actualmente es el Salón de la Manzanilla. Tangente a San León nos consta que existió otra bodega hoy derruida colindante con la actual San León, hoy edificio de viviendas. En esta podemos observar los restos de una arquería tapiada similar a la que articula la bodega paralela con la peculiaridad de que esta era llamada “ La Bóveda” pues sus techos en vez de techumbre plana tenían forma abovedada, lo que nos da un dato interesante al ser probable que esta bodega fuera del tipo “granero”, situando el espacio de vinos bajo una sala donde guardar el grano. Este dato es interesante pues nos ayudará en apartados posteriores a desarrollar hipótesis de cómo fue esta zona del convento.(CITAR) La nave “San Juan” que se encuentra pegada a la llamada “Bolera” y al taller fue adquirida en el mismo año que la anterior, pero en su cerrajería recoge la fecha de 1885 que fue probablemente el año de su construcción. Las características constructivas de Bodega San Manuel. Foto autor.
103 las bodegas parecen indicar que todo fue construido en la misma época, aunque el taller hubo de ser reformado en época actual cerrándose también con cubierta de chapa. Finalmente nos encontramos con un conjunto claro de naves de bodegas formados por las llamada “San Vidal”, “La Cruz”, “San José”, “La Parra” y “San Francisco”. Este conjunto es probablemente el núcleo fundacional de la entidad “Herederos de Argüeso”, que inició su función vinatera en esta zona como vimos al comienzo de este apartado. El conjunto presenta una imagen desigual pues en el conviven naves de características diversas. La Cruz es de cerchas metálicas y cubierta de fibrocemento, San Vidal parece estar fechada en 1952 por una inscripción en uno de sus piñones y se compone de crujías de ladrillo o hormigón y también cubierta de chapa; por otro lado, San Francisco y La Parra, son mucho más pequeñas y son posiblemente las primeras bodegas de Argüeso, estando estas formadas por estructura de fábrica, resistente en muros y pilastras intermedias, y con cubierta de teja curva aunque sustituida o reforzada posteriormente con fibrocemento.
104 8.2. INDUCCIÓN MORFOLÓGICA A PARTIR DE RESTOS “EL CONVENTO, LOS HERMANOS DE LA ESCUELA DE CRISTO Y LA CLASE DE GRAMÁTICA El convento corresponde a la iglesia en la inmensidad de su ámbito, logra su situación en uno de los principales barrios del pueblo a quien da su nombre, como a las dos espaciosas calles que le rodean. Desde que se entra en él, se comprende el poder de sus fundadores: la espaciosa portería, dando entrada al claustro principal, obra como hemos dicho del señor don Alonso VIII, de una capacidad y robustez sin igual, adornado en estos últimos años, con pinturas de la vida del santo Patriarca; a él sale una puerta de la iglesia para uso de las procesiones claustrales; otra de la capitular con capilla para los ejercicios de los hermanos de la Escuela de Cristo, y en su piso se entierran los religiosos. Otra puerta da entrada al pasadizo de la sacristía y escalera principal, para subir al claustro alto y a la librería que ocupa pieza igual encima a la sacristía, bien abastecida de libros de todas facultades. Las celdas de los religiosos son muchas y bien capaces, en especial la prioral, para la que da subida, una magnífica escalera de piedra con igual pasamano, hecho pocos años hace, saliendo al segundo claustro, al que corresponde la clase de Gramática, que también se enseña en este convento graciosamente, la puerta del famoso refectorio, que le cae debajo, con iguales tamaños al salón de las pinturas de los santos, que citamos arriba. Por este segundo claustro se sale al patio de las cocinas, que sirve de paso a la portería de campo, a la huerta, y otro pequeño convento, que sirve de domicilio a los novicios y estudiantes de la misma religión. Finalmente no carece el convento de ninguna de las oficinas necesarias para el uso y comodidad de una comunidad numerosa y todas con la capacidad y fortaleza que prometen muchos años de duración.”
Si trazamos la envolvente de las zonas principales del convento, observamos que estas se enmarcan en un cuadrado bastante exacto. A este trazaremos la zona que es esperable se reservace para el templo desde un primer momento. A partir de la esquina de lo que sería la Iglesia podemos trazamos una perpendicular a la diagonal del cuadrado mayor. La nueva intersección de esta diagonal nos genera el cuadrado que enmarca al claustro mayor y, a su vez, nos acota la crujía que rodeará a este A partir del centro del claustro podemos trazar la vertical, dandonos la posición del patio inferior. Desde ahí, con un giro del lado mayor podemos generar, aproximadamente, la dimensión de la galeria. TRAZADO GEOMÉTRICO Además de los elementos físicos dispersos por el conjunto, la propia forma de ocupación de la manzana nos da información sobre lo que pudo ser la intención inicial de disposición del conjunto, así la aparente exactitud con la que cierta traza encaja sobre el bien nos indica que hubo un proyecto unitario desde el incio. 105
112 Simultáneamente, es en la vivienda medianera con el lugar de la columna donde se encuentra una serie de arcos tapiados (ARQR2) en su paramento este que al posicionarlos en planta nos sugieren una relación con la columna. Estos arcos, de igual tamaño los tres centrales y más contenidos los extremos, se encuentran partidos por un patio central que, como veremos, no es más que nuestro vacío inicial que ha sido invadido con el paso de los años. Si realizamos algunos trazados geométricos en la planta a partir de los elementos detectados podemos obtener varias conclusiones: • Los arcos están alineados con la columna, quedando esta en la posición del arranque del segundo de ellos. • A su vez, el plano de Colom nos deja ver que las galerías debieron tener tres arcos a cada lado y, además, al ser tan esquemático, no podemos discernir si la columna era de esquina, si fue interior o si ha sido recolocada. • Es la comprobación de las diferentes posibilidades la que nos termina de confirmar una de ellas; así, si consideramos que la arquería es un lateral del claustro y, a su vez, la columna es solo el tercer apoyo de su lado vemos cómo se genera un claustro algo alargado en su dirección horizontal que deja la puerta abierta hacia el refectorio totalmente alineada con el primero de los arcos. • Finalmente, si trazamos la diagonal de nuestro rectángulo resultante y la giramos hacia la vertical vemos que encaja, razonablemente bien, con la dimensión vertical total del hipotético claustro, lo que parece confirmar nuestro trazado de este al encajar con la forma tradicional de trazado de estos. Si volvemos a nuestra secuencia de espacios proporcionada por Velázquez Gaztelu, podemos seguir planteando dónde se encontraban otros espacios una vez hemos colocado el segundo claustro. Dice el autor al hablar de las celdas que estas eran de con- ARQR2. Uno de los arcos tapiados. Foto autor.
113 siderable importancia para luego aclarar que era la prioral la más relevante de todas y a la cual se accedía por una escalera de cierta categoría quedándole debajo a esta la puerta del refectorio. Dado que la banda inmediatamente superior al espacio que tratamos era el lugar del refectorio y las celdas, es lógico pensar que la puerta nombrada es la que da acceso de este hacia nuestro espacio y que, como vimos arriba, se coloca con bastante acierto con respecto la galería. Con todo esto, sabemos que en la segunda planta de esta zona hubo de encontrarse la prioral y tal y como describe el autor también las aulas de gramática. Las dimensiones de la crujía derecha, su permanencia en la actualidad y su similitud con la nave de celdas parecen indicar que esta debió de estar colocada en ese lado, teniendo acceso por la escalera nombrada desde la zona inferior. Finalmente, en la planta inferior de esta zona, sabemos que a la derecha se encontraba el pórtico de la portería y es la descripción, al decirnos que de este segundo claustro, se accedía al patio de cocinas la que nos hace pensar que el espacio izquierdo inferior debió de estar ocupado por estas al dar esta zona tanto al segundo claustro como al siguiente espacio abierto como veremos luego; además, su posición completamente pegada al refectorio parece corroborar esta idea.
114 C-Atrio Primitivo. Capilla Original, Patio de Cocinas y sus recorridos. La relevancia de esta zona viene dada no por su lugar actual, ni siquiera por su importancia en la fase del convento acabado, sino por el origen del vacío central, el cual pasaría de lugar de importancia máxima -el atrio de la Iglesiahasta terminar siendo patio de cocinas o la entrada de visitantes actual. Como ya hemos visto en la descripción habla de dos vacíos secundarios, el segundo claustro y el patio de cocinas. Tal y como comentamos este espacio debió de ser el patio de cocinas, por su proximidad a la huerta, a la zona que parece fue de los novicios y, por último, por su relación con el segundo claustro. La pervivencia de este espacio vacío es el rasgo más significativo de él, ya que proponemos que este fue el patio de cocinas, una función presumiblemente más privada que la actual, pero que anteriormente a esto fue el atrio de la primitiva capilla: una función pública, abierta, de considerable similitud a su personalidad actual. Si desarrollamos este punto, los anclajes de esta hipótesis no solo serán la pervivencia del vacío y la aparente similitud morfológica de la zona con su posible origen; sino que la existencia de una puerta (PUER4), actualmente tapiada y partida en dos, en la pared del refectorio indica la existencia de una fuerte relación de esta zona con este patio. Si observamos este elemento, podemos ver cómo de estar abierto cambia totalmente la direccionalidad de la zona de refectorio, cambiándola de sus relaciones por el lado largo con los claustros a una prevalente dirección longitudinal, más propia de un templo. Es, además, la traza de la puerta original la que nos muestra que esta no debió de ser una entrada al refectorio sino que sus dimensiones parecen más propias de un lugar más alto y relevante. Si vemos en las imágenes , actualmente solo pervive un hueco alto abocinado en la zona alta de este frente pero, al analizar las humedades del paramento y, posterior- PUER4. Zona Tapiada donde hubo de estar la portada de la capilla primitiva. Foto autor.
115 mente, comprobando la diferencia de temperatura (ver imagen) en esta pared; vemos cómo justo debajo de la ventana existe un hueco inferior tapado, que hubo de ser continuación de esta, quedándonos un enorme hueco prácticamente de suelo a techo del refectorio que parece ser más propio de la portada de la capilla primitiva que, al no existir el forjado intermedio hubo de quedar más proporcionada. Con todo esto parece claro la función original del vacío y su relación con la zona expuesta anteriormente. Si avanzamos en el tiempo, hasta su conversión en patio de cocinas pasamos a desarrollar lo que Velázquez Gaztelu dijo de este espacio. Habla el autor que del patio de cocinas hubo de irse a la huerta, sirvió de tránsito a la portería de campo y a la dependencia de los novicios y estudiantes. La relación del patio con la huerta es evidente, pues esta se intuye que pudo ser el actual gran patio de las bodegas y es comprobada al compararla con el plano del ejército, donde se percibe que tiene una forma y dimensión idéntica al patio actual. Su posición de tránsito hacia la portería de campo nos abre dos posibles hipótesis para esta. Una de ellas será pensar que esta portería se encontrase en el volumen existente en la zona superior al patio y dando acceso a unos corrales creados entre el claustro principal y las huertas y de estos al exterior. Es importante recalcar que este espacio hubo de ser menor al actual ya que, según el plano de Sanlúcar, no se le representa como una zona de dimensiones similares al claustro sino que indudablemente es dibujado de menor dimensión quedándose, aproximadamente, a mitad de este; esto es así, también, en el plano del pleito. Aun con esto, esta zona despierta uno de los mayores interrogantes de nuestro análisis, pues la posición con respecto al claustro, el acceso a la sacristía del que hablaremos más adelante y su distribución en tercios que lo asemeja a otras distribuciones existentes en zonas de celdas de convento nos hacen pensar que pudo tener una forma distinta a la propuesta, pues nuestros referentes gráficos son excesivamente parcos en la información sobre esta zona. PUER4. Imagen térmica de donde hubo de estar la portada de la capilla primitiva. Foto autor.
116 Finalmente, su relación con la zona de novicios hubo de darse con la zona izquierda del patio dándonos la posibilidad de que la actual nave de bodega fuera en origen los dormitorios de estos. La posición del noviciado en la zona oeste parece innegable por la distribución del claustro y su posición en la manzana, quedando un espacio este extremo hacia donde hubo de crecer el edificio para dar cabidas a los futuros monjes. Igualmente en esta zona sabemos que existió una bodega abovedada, posiblemente bajo un almacén de grano, lo cual nos hace pensar que estas bodegas de menor escala y profusa arquería tiene una antiguedad considerable y refuerza nuestra hipótesis de que la morfología inicial pervive en este espacio e incluso pudo ser usado en labores vinícolas ya en epoca conventual. (Aladro, 2012). Con esto, su similitud con el convento de San Pablo en Sevilla nos ayuda a plantear algunas hipótesis más de cómo hubo de ser esta zona. Su relación con el convento principal a través de un patio de segundo nivel en el plano original de San Pablo parece corroborar nuestra hipótesis de que, en Santo Domingo, hubo de encontrarse aquí el noviciado, pero es una vez admitido esto donde surge la idea de que puede permanecer en mayor medida de lo esperable. La distribución en tercios de las celdas, como se nombra anteriormente, en el convento Sevilla es suficientemente parecida a la distribución actual de la bodega dándose la posibilidad de dos situaciones diferentes sobre el recorrido de este espacio. En primer lugar, puede darse que el espacio perviva, que los muros sean los originales y que solo hayan sido reutilizados para su uso en bodega; la altura libre de este espacio, muy contenida para lo común en otras zonas de Argüeso, parece abrir la hipótesis de que no siempre se usó como tal y pudo tener otra función anterior de celdas. En este sentido es relevante el hecho de tener documentada una franja mas de arquería, que se pueden observar en el patio de la vivienda medianera y que, como hemos comentado, fue una zona también usada de bodegas con cubierta abovedada. Parece posible que en esta zona por tanto, hayan ido entre-
117 cruzándose las celdas de noviciado con pequeñas bodegas bajo almacenes de vino, lo que refuerza la posibilidad de que esta estructura sea bastante anterior a los procesos de transformación en bodega y estemos observando una zona del convento transformada pero que permanece. Por otro lado, puede darse que el noviciado fuese absolutamente derruido y solo permanezcan sus límites exteriores tal como, por otro lado, puede indicar la segunda planta de la mitad sur, totalmente de nueva construcción. Realmente bajo los condicionantes anteriores pudo darse un punto intermedio, teniendo este algunos matices con las dos posibilidades. Por un lado, puede no haber pervivido el noviciado como tal pero sí su distribución. Esta posibilidad, que no sería extraña, explicaría la pervivencia de los tercios con unas proporciones de posibles celdas pero estas fueron derruidas y construida, sobre sus cimientos, la arquería actual. Hay un elemento que apunta en esta dirección ya que el almizcate que parte esta zona en dos no parece introducido partiendo un ritmo continuo, sino que la bodega mas alejada de la calle La Mar y la mas cercana tienen una distribución diferente. Aun así, parece posible que la arquería inferior pueda tener un origen primitivo pues en el muro este de la zona sur (ARCO1) existe un arco tapiado, que hubo de estar abierto al patio de cocinas o al atrio anterior y cuyo rasgo más significativo es su posición, completamente centrada, en un posible trazado con triple arquería del patio original. En resumen, esta zona del bien necesita de un estudio en profundidad de paramentos y posibles restos en cotas inferiores que podrían terminar balaceando las diferentes hipótesis de unas a otras y pudiendo generar en el vacío central un lugar de gran interés histórico, al representar una espacialidad original que, pese al devenir histórico y funcional de bien, parece pervivir como lugar de entrada y encuentro después de siglos.
118 D-Claustro Mayor. Ala Norte. El claustro Mayor, reformado por Leonor de Sotomayor, es indudablemente el corazón del primitivo convento. Centro de distribución al resto de espacios, es esta zona la que alberga los restos más relevantes y, simultáneamente, es la forma central que genera el resto de espacios. Si observamos la traza del convento en 1725 en el plano del archivo militar vemos cómo el claustro mayor pervive en la nave de bodega central; si eliminamos las actuales cubiertas de chapa podemos imaginar la espacialidad que este claustro pudo tener rodeado por el templo y el resto de dependencias. Si catalogamos los restos de estas zonas podemos encontrar varios elementos importantes que, a su vez, nos enlazan con la descripción primitiva del convento que venimos desarrollando. Velázquez Gaztelu nos describe que de la portería se pasa al claustro mayor colocado medianero al muro del evangelio del templo, esto, como vimos, nos sitúa la portería en el lugar que ya hemos propuesto y nos enlaza con una descripción posterior, en la desamortización, que nos habla algo más profudamente de lo que allí permanecía. Actualmente perviven algunos muros y salas, como el refectorio, de planta rectangular y magnífico alfarje pseudoencasetonado sobre canes de suaves roleos y losetas por tabla ornadas con serlianas puntas de diamante, que igualmente aparecen en la viguería; (Fig. 13) la sacristía, de igual cubrición, que guarda los más selectos caldos; piezas aisladas, como una ménsula sobre el muro del patio medianero con la iglesia; y las magníficas portadas manieristas de cantería adinteladas inmediatas a ese paramento, tanto la que comunicaba la galería paralela a la calle de la Mar con el claustro, de severo y expresivo enmarque moldurado, de apilastrado almohadillado con triglifos como capitel, rico friso de abultadas guirnaldas de frutas, ángeles recostados, cartelas y vo-
119 lada cornisa, como la que le sigue los pasos hacia el interior, de recio aspecto militar a la serliana, de pilastras y dintel almohadillado, con entablamento de triglifos y metopas 63. (Fig. 14) El colosal templo permanece como parroquia de Santo Domingo. (Cruz Isidoro, F. 2011. pp95) Empieza el texto comentando algunos de los puntos ya vistos anteriormente, como el alfarje presente en el refectorio, aun existente que pervive hasta nuestros días. En relación a esto describe cómo en la sacristía existía una cubrición parecida y dice que en ella se guardan algunos de los más selectos caldos. Si enlazamos la descripción de 1700 con esta tenemos que la sacristía abría al patio accediéndose a ella desde el mismo lugar que a la escalera principal de ascenso al claustro alto y que esta, cubierta con un potente alfarje (ALFJ2), era usada como bodega ya en la desamortización. En consonancia con ello, la nave inferior del ala norte es conocida como sacristía, estando esta colocada en continuación a la sacristía de la Iglesia la cual permanece. Si accedemos a ella podemos ver cómo esta sala cuenta efectivamente con un potente juego de vigas de madera y en su cerramiento hacia el claustro permanecen tapiados varios huecos y entradas (PUER1-3) que hubieron de dar acceso directo de este a estos espacios. Pero es en la secuencia de vigas superior donde encontramos el dato que nos ayuda a colocar los elementos, ya que en la zona final de la actual nave de bodegas las vigas usadas cambian de unas potentes y aparentemente anteriores a unas más simples y nuevas que parecen haber cerrado un gran vacío cuadrado que ahí hubo de existir. Parece plausible que estudiando la secuencia de toda esta banda, la escalera principal se situase en este punto, teniendo un acceso al patio por el hueco tapiado situado justo delante y estando el acceso al pasadizo de la sacristía en la pared que separa esta de la actual Sacristía. Si podemos situar estos espacios, muchos otros serán en consecuencia deducible donde estuvieron, así la librería sabemos que “ocupa pieza igual encima a la sacristía” PORT3. Restos de la portada que iba de la Iglesia al Claustro. Foto autor. ARAR1. Arranque de arco en el actual restaurante. Foto autor.
120 quedándonos dos espacios en el lado izquierdo que pudieron ser la capitular en la zona inferior y otras dependencias como el salón en la superior. Si volvemos al claustro a esta dará por el lado este la puerta que iba del convento al templo (PORT3) desde la cual estos realizaban procesiones dentro del claustro y que pervive en la actualidad, muy deteriorada y en un profundo estado de abandono. En cambio, en la esquina noroeste, perviven los tres elementos en mejor estado del bien: las dos portadas manieristas(PORT1-2), que ya hemos nombrado y que el texto de la desamortización nos describe como tránsito entre la portería y el claustro y, además, un elemento pequeño pero relevante, un arranque de arco (ARAR1), situado perpendicular a las portadas, que nos servirá de punto de apoyo en la hipótesis de trazado de las galerías del claustro. Pese a hablar en las descripciones existentes solo de estos tres elementos, en una catalogación de lo que allí pervive actualmente podemos observar que en la franja oeste del claustro, actualmente convertida en un almacén longitudinal, se encuentran sendas pilastras interiores del patio (PILA1-2), de clara relación con la fábrica del conven- to y, a su vez, otro arranque de arco en el extremo superior que nos da las direcciones definitivas del trazado completo del patio. Si colocamos, todos estos elementos en nuestro modelo infográfico, podemos ver cómo las trazas originales no están tan desaparecidas como parece a primera vista, sino que con un simple juego de abatimientos, podemos trazar un primer cuadrado interior del claustro que, pese a habernos basado solo en las dos pilastras de la galería oeste, quedan considerablemente bien alineadas con los demás elementos tales como las portadas existentes, huecos tapiados y arranques de arcos. Es de nuevo, la traza geométrica sobre nuestra hipótesis la que parece corroborar que nuestra propuesta de distribución es correcta ya que la diagonal de nuestro vacío PORT2. Portada manierista. Foto autor. PORT1. Portada manierista. Foto autor.
121 interior cuadra con suficiente solvencia como lado del cuadrado mayor. E-La Desamortización. La puerta del coro que cerró Manuel Colom. Como vimos en el apartado histórico varios de los espacios del convento primitivo los conocemos por los datos del periodo de desamortización. Algunos de estos elementos su principal relevancia viene dada por las transformaciones que sufrieron durante el cambio a propiedad privada y el proceso que los nuevos propietarios llevaron a cabo para separar el convento de la iglesia. Antes de la subasta pública del conjunto de la parcela del convento, muchos de los lugares de este fueron alquilados para diferentes usos, parcelándose y redistribuyendo espacios de una manera que, en parte, es origen de las distribuciones actuales. Así, la zona del primitivo convento sabemos que ya en 1838 se destinaron algunas zonas a bodegas (FECH86), aligerándose el proceso en los años siguientes y parcelándose de la siguiente forma: • 1837. Medio Claustro Principal, la cocina y el corral se alquila a Antonio Viejo. • 1837. Venta de casa en la Calle Santo Domingo primero a doña Rosa Valdés Viniegra y posteriormente a “Colom Compañía”. • 1837. Un trozo de claustro principal y otra zona hacia la calle La Mar se alquilan para bodega. • 1841. Las celdas son transformadas en casa de vecindad. • 1841. El patio chico y el anterefectorio son alquilados y transformados en bodega. • 1841. El patio chico el anterefectorio y el ángulo izquierdo del claustro son de nuevo alquilados y transformados a bodega. • 1844. Venta casas en calle Santo Domingo 70. PUER5. Puerta de acceso al coro que Colom hubo de tapiar durante la desamortización. Foto autor.
128 Cuenta el autor Julián Sobrino en su libro “Arquitectura de la industria en Andalucía” (Sobrino, 2013) cómo la representatividad adquirida por arquitectura monumental asociada al poder eclesiástico y a la nobleza como muestra de su poder y pujanza económica es en cierta medida sustituida por las edificaciones de considerable tamaño que la industria, y por tanto el poder económico, fueron creando desde el siglo XVIII en adelante como consecuencia del cambio de sistema. Es por tanto esta arquitectura heredera de algunos de los códigos del lenguaje del sistema anterior dando muestras esta, pese a su principal objetivo pragmático, de formas y maneras de proceder que la asocian con la monumentalidad de los grandes palacios y edificios religiosos anteriores. Existe en Andalucía una percepción generalizada de pueblo agroganadero que durante los años principales de la industrialización pasó casi sin sufrir estos procesos de cambio. La percepción patrimonial en Andalucía suele asociarse solo a una fuerte presencia señorial y un compendio de monumentos religiosos que definen nuestras ciudades. Es indiscutible la presencia de estos elementos pero no es menos relevante los edificios productivos que a lo largo de la historia han formado parte de la trama urbana de nuestras ciudades. En este sentido no podíamos pasar de largo con la transformación sufrida en el convento en su paso a bodega pues es, en realidad, tan relevante en importancia e incluso en duración esta fase como la época religiosa siendo además este uso una de las señas de identidad principales del municipio donde se encuentra. La ciudad de Sanlúcar de Barrameda tiene gran parte de su industria vinculada a la producción vitivinícola la cual, a lo largo de la historia, ha definido su devenir económico, social y por tanto urbano. Ya en el siglo XIII está documentada la producción de vinos en la ciudad teniendo con el paso de los siglos una importante mayor en el municipio. Así, el ducado de Medina Sidonia centraría su exportaciones principal-
129 mente en el atún y los vinos durante varios siglos, siendo los propios duques uno de los mayores exportadores en conjunto con los grandes comerciantes que en la ciudad existirían especialmente desde su auge como ciudad portuaria. Ya en el siglo XVI sabemos que la producción de vinos tenía tal importancia que esta era una cuestión social más allá de los propios comerciantes, regulando los duques el comercio de otros vinos y su entrada al puerto con las Indias del que Sanlúcar disfrutaba. Así la ciudad en estos años dio lugar principalmente a bodegas en casa palacio, de los propios comerciantes, que criaban vino o lo guardaban en los bajos de su propias edificaciones. Pero, igualmente, lo mas relevante para nuestro trabajo es saber que las propias órdenes eclesiásticas tenían en algunos casos bodegas propias, tanto en el interior de los conventos como propiedades exentas gestionadas por los religiosos. En la vecina ciudad de Jerez, perteneciente en la actualidad al mismo marco vinícola de Sanlúcar, hay constancia que a mediados del XVIII dominicos, franciscanos y cartujos poseían viñas en las proximidades de la ciudad y tenían bodegas dentro de los propios conventos; siendo, además, los dominicos poseedores de alguna de estas estructuras ya en el siglo XIII. Con esta información, no parece descabellado suponer que en la vecina Sanlúcar los mismos dominicos poseyeran algunas de estas estructuras ya en esos años y que, en mayor o menor medida produjeran sus propios caldos en nuestro caso de estudio. Aunque no hemos corroborado con seguridad que los monjes dominicos crearan bodegas en el conjunto conventual cuando aun estos permanencian en el, si que sabemos de la expansión progresiva del uso bodeguero en la zona de estudio, pues durante los procesos de desamortización y compra por parte privada sabemos que no se paso de forma completa del abandono anterior al uso de bodega, sino que pequeñas partes del conjunto ya eran usadas como tal sin que podamos tener una fecha exacta del momento en el que sufrieron tal transformación.
130 Aún así tenemos constancia de la existencia de un bodega llamada “la Bóveda” situada medianera en la calle La Mar donde actualmente se sitúa un edificio residencial en el que podemos observar una arquería tapiada similar a la de la bodega con la que conlinda. Esta bodega que fue comprada por la casa Argüeso en 1990 sabemos que estaba formada por una larga nave abovedada de escasa altura con el nivel del suelo rebajado lo cual es asimilable a la definición que Aladro hace de las bodegas graneros (Aladro, 2012. pp 153) como “una edificación, predominantemente longitudinal y de pequeño tamaño, con dos naves; abovedada la planta baja, para poder soportar el peso del grano, con cubierta leñosa a dos aguas la planta alta, con huecos de reducido tamaño en ambas.” Igualmente, parece factible que esta estructura hubiese existido en la actual bodega San León, que a día de hoy sigue estando formada por una edificación con el suelo rebajado, con dos plantas y poca altura inferior; aunque en este caso el espacio inferior no está abovedado aunque no parece descabellado suponer que el actual suelo de madera sea una intervención posterior. Durante el auge de la industria del vino en el XIX las ciudades del marco de Jerez sufrieron profundas transformaciones en las que sus tramas urbanas más propias de ciudades conventuales pasaron a dar cabidas a las estructuras asociadas a la producción del vino reutilizando una vez mas muchas edificaciones anteriores en las nuevas necesidades. En todo caso, en Sanlúcar el proceso de transformación hacia la industria del vino se sustento mas fuertemente en la reutilización de espacios anteriores que en la ciudad de Jerez, al pasar esta por una presión mayor de la industria en los años de cambio; al contrario que Sanlúcar cuya decadencia por el traslado del comercio con América a Cádiz pudo propiciar una transformación de usos mayor entre espacios vinculados a su posición de puerto de Indias de los años anteriores. Con todo esto, la realidad es que la compra del antiguo convento por Manuel Colom y su venta posterior a Herederos de Argüeso ha convertido el bien de estudio en un espacio cuyo interés no se encuentra exclusivamente en el indiscutible valor del
131 convento que allí estuvo, sino en la espacialidad y recorridos que esta transformación a bodega ha ocasionado en los edificios que lo conforman. En relación a esta convivencia de episodios históricos en un mismo lugar es interesante la herencia en la toponimia del lugar, así construcciones que son en la actualidad bodegas o que han pasado por este uso son nombradas con términos como “refectorio” o “sacristía” o, por otro lado, la permanencia de estructuras ornamentales de varios siglos anteriores que perviven entre botas de vino, los cuales en otros apartados de este trabajo nos han ayudado a reconstruir la historia del lugar, igualmente queremos pensar que esta apropiación dan muestra de cómo la realidad asimila los procesos de cambio y que los saltos entre épocas no son casi nunca saltos reales sino un continuo que realmente es el que otorga el valor patrimonial a un bien como el estudiado, en el que ningún resto o ningún uso, por si mismo, es la causa de este valor; sino sus relaciones, permanencias y procesos a lo largo del tiempo.
132
133 9. RESULTADOS DOCUMENTALES 9.1. HIPÓTESIS DE TRANSFORMACIÓN DE LA MANZANA DEL INMUEBLE Y DEL CONVENTO EN DETALLE
Noviciado Iglesia Dependencias Claustro Menor Dependencias Portería Huerta Bodega Refectorio Atrio 9.1.1. EL CONVENTO ANTES DE LA DESAMORTIZACIÓN. PLANTAS. PRIMER CONVENTO PLANTA NIVEL SUPERIOR CON ZONIFICACIÓN 134
Dependencias Prioral Iglesia N E 1:500 Noviciado Iglesia Dependencias Claustro Menor Dependencias Portería Huerta Bodega Refectorio Atrio Elementos Reales Elementos Hipotéticos Zonas Cubiertas PLANTA NIVEL INFERIOR CON ZONIFICACIÓN 135
Bodega Noviciado Corrales Iglesia Patio de Cocinas Cocina Claustro Menor Refectorio Claustro Mayor Dependencias Portería Capitular Escalera Principal Sacristia Huerta Capilla de Cristo 9.1.2. EL CONVENTO ANTES DE LA DESAMORTIZACIÓN. PLANTAS. REFORMAS Y CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO PLANTA NIVEL SUPERIOR CON ZONIFICACIÓN 136
Claustro Mayor Escalera Principal Salón Dependencias Prioral Coro Dormitorios N E 1:500 Elementos Reales Elementos Hipotéticos Zonas Cubiertas PLANTA NIVEL SUPERIOR CON ZONIFICACIÓN 137
PILA2 PILA1 PORT2 PORT1 PUER1 PUER2 PUER3 ARQR1 ARQR2 COLM1 ARAR2 ARAR1 PORT3 VENT1 ARCO1 ARQR3 PUER4 ALFJ1 ALFJ3ALFJ2 PLANTA NIVEL INFERIOR 144
ARCO3 PUER5 PUER6 ARTE1 N E 1:500 Primer Convento Segundo Convento 1725 Actual PLANTA NIVEL SUPERIOR 145
Primer Convento Segundo Convento Fachada y Claustro 1725 Actual VISTA 3D 146
Fundación de los dominicos andaluces. Separación de los conventos andaluces de la provincias de España formándose la provincia de Andalucía. Inicio de la construcción del templo de Santo Domingo. Aceptación por la orden para la creación de nueve nuevos conventos. Entre ellos Santo Domingo. Se aprueba que los religiosos vivieran en el convento. Concesión por la orden religiosa del patronato a los duques de Medina Sidonia. Los duques escrituran un donativo anual para el nuevo convento. Se empiezan a labrar casas alrededor. Conclusión primera del Monasterio. Los duques donan unos solares junto al mar para la huerta, etc… El ayuntamiento construye en un corral cerca del convento una fortificación con artillería. Se construye un ala para "albergar a los transeuntes". El ayuntamiento cede a la comunidad un terreno interior considerable para que plantasen sus huertas. La apariencia del convento actual y calles adyacentes son acabadas por Leonor de Sotomayor. Se concluye el claustro principal. Don Alonso VII duque. Se concluye el convento tal y como está en la actualidad. Don Alonso, VII duque. Se construye la gran cañería del agua de las minas con un ramal para el convento que luego salía para el barrio. La cañería de las minas se colapsa, por lo que termina el convento y el barrio quedándose sin ramal. Construcción del magnífico salón por Fray Melchor y Urbano. Entró un rallo en la iglesía. Se fija en 32 el número de religiosos de la comunidad. El convento lo integraban 18 religiosos, con una renta anual de 52300 reales. El cenobio era habitado por 23 religiosos. Fundación bodegas Argüeso. Se liberalizaba de forma definitiva el almacenado y comercio de vinos. Supresión del convento. La Junta Provincial da orden de incautar los bienes de los conventos. Después de 1835 la totalidad de los conventos masculinos fueron exclaustrados y puestos a la venta total o parcialmente. Santo Domingo se encuentra con mucha parte en ruina y todo en muy mal estado. Venta de casa en la calle Santo Domingo primero a doña Rosa Valdés Viniegra y posteriormente a "Colom Compañía". El inmueble es parcelado para ponerlo en arrendamiento a particulares. Venta de una huerta anexa al convento de Santo Domingo. Informe de José Mª Pastrana y Don José Pérez sobre el estado de los conventos para uso por la tropa. Una parte del convento estaba dedicada a bodega. Inician los trabajos para quitar el reloj pero lo paralizan por ser de utilidad para el pueblo. Venta de una casa en la calle Santo Domingo. Venta de una casa en la calle Bolsa 188 incautada a la suprimida comunidad por el Estado y vendida al Sanluqueño don Sebastián Sicardo. El administrado de Bienes Nacionales cede varios conventos al ayuntamiento pero se niega a ceder Santo Domingo y San Francisco. Venta casas en calle Santo Domingo 64. Sacan a subasta el convento de Santo Domingo. Venta casas en calle Santo Domingo 70. Se eleva a público la venta de la parcela del convento. Venta del convento a don José María Buisém por 600002 reales vellón. Y cementerio. El arcipreste Fariñas acude al Juzgado, con una certificación de el Cardenal-Arzobispo de Sevilla, para que le restituyan las comunicaciones. Comienzo de la batalla jurídica por parte de José María Fariña por sus derechos sobre la reja y la Capilla de Cristo. La intendencia de Cádiz da un primer veredicto que permite cerrar toda conexión entre el antiguo convento y la Iglesia. El intendente de Cádiz autorizó la entrega de la reja de la portería del convento para que cerrara las comunicaciones con la iglesia. José María Buisen propone a Fariñas construir una escalera por el atrio de la Iglesia a su costa. Pero este se niega. La reina Isabel II mediante una Real Orden dictamina que se deje la capilla a disposición del dueño lícito Manuel Colom. José María Buisen hizo desaparecer la Capilla de Cristo dándole nueva forma a esa zona. Venta del convento a Manuel Colom. Manuel Colom remite un oficio al arcipreste avisandole de que el 28 cerrará la puerta de comunicación de la sacristía al convento. Manuel Colom formaliza su demanda ante el arcipreste para garantizar su derechos sobre el convento. Queja formal a la Reina por parte de Manuel Colom por los reiterados obstáculos por parte del Arcipreste Fariñas. Desaparición total de la Capilla de Cristo. Manuel Colom fue a tomar posesión de los corrales del antiguo convento, pero no se presentó nadie del arciprestazgo para abrirle. Manuel Colom fue a tomar posesión del edificio desamortizado, acompañado por el primer teniente de alcalde. Sentencia de la Audiencia a favor de Colom, acabando con las pretenciones del arcipreste Fariñas. Ampliación de las bodegas bajo la marca "Herederos de Argüeso". Compra del convento por las bodegas Argüeso. Los herederos adquieren la bodega San José a Doña Francisca Colom. Proyecto de derribo parcial y transformación en viviendas de la zona. Francisco Yuste compra el conjunto de bodegas. 1548 1548 1560 1560 1596 1596 1835 1835 1835 1837 1837 1837 1838 1838 1840 1840 1844 1844 1844 1845 1845 1846 1846 1846 1846 1846 1857 1857 1858 1858 1858 1859 1859 1859 1236 1514 1528 1530 1536 1544 1547 1549 1557 1568 1626 1653 1659 1741 1750 1803 1810 1822 1834 1839 1841 1842 1847 1856 1905 1927 1976 2005 2016 1200 1200 19001800170016001500 2000 ConventoManzanaGeneral Convento Capilla de Cristo Huerta Claustro Principal Salón Templo Bodega Casas Anejas Fortificación Dominicos Ducado Sanlúcar de Barrameda Otros Conventos Otras Bodegas ÁMBITOS 147 9.3. LINEA DEL TIEMPO GENERADA DESDE LA BASE DE DATOS
148
149 III. CONCLUSIONES 10. CONCLUSIONES DE LA INVESTIGACIÓN 10.1. SOBRE EL CONOCIMIENTO DEL CONJUNTO CONVENTUAL PERDIDO Como se introdujo en la elección del caso de estudio, el plantear analizar el antiguo convento de Santo Domingo se basaba en gran medida por reunir este muchos de los elementos presentes en gran cantidad de patrimonios complejos que se diluyen en la ciudad. El rasgo principal del conjunto monumental es su dualidad entre el templo y el res- to de la zona conventual. El primero se mantiene en su función de origen, es reconocido a simple vista su monumentalidad y es ampliamente usado por su entorno cercano que, dentro del contexto, lo mantiene, lo valora y lo siente como propio; aun así, esta parte del bien es entendida principalmente por su vertiente social-religiosa y por su relación con diferentes celebraciones cristianas que la hacen partícipe de la vida en la ciudad pero, en cambio, su valor patrimonial es valorado solo a bajo nivel, con claras carencias de mantenimiento y cierto desdén por sus responsables. Simultáneamente, la zona de convento desaparecido, sufre ciertos aspectos de los nombrados de una manera más radical, al existir un profundo desconocimiento público no solo de lo que allí hubo, si no de lo que aún hay. Como un círculo vicioso, este desconocimiento se basa, y a la vez mantiene, en el desconocimiento académico sobre el lugar, pues la falta de visibilidad pública crea un abandono social de este que deja en manos exclusivas de los propietarios privados la valoración o no de lo que esta zona de ciudad oculta; esta situación de invisibilidad pública hace que el mantenimiento y el cuidado del lugar naveguen en función de la propiedad del bien en diferentes épocas,
150 quedando a merced de propietarios que obvien su valor patrimonial pero también cargando sobre ellos toda su puesta en valor en el caso de propietarios más sensibles con lo que poseen. En este sentido, la investigación sobre el lugar se ha desarrollado a partir de pequeños detalles y análisis atentos de muchas partes dispersas. A falta de grandes investigaciones sobre el conjunto conventual la mejora de conocimiento buscada en este trabajo se ha basado en gran medida en la interrelación de datos dispersos, algunos en aparente desconexión que mezclados con un reconocimiento del lugar podía aportar nuevas conclusiones. La ausencia de demasiados datos por la pérdida del archivo provincial dominico de esta provincia, colocó un punto de partida algo complejo, que hizo plantear el trabajo desde una visión más arqueológica que documental, la cual conllevaría una serie de consecuencias en esa dirección que abren puertas en un sentido, pero coaccionan el conocimiento en otro. Esto ha llevado a unas conclusiones muchos más morfológicas que históricas sobre el bien, ya que nuestra fuente principal de información ha sido el propio edificio que nos ha insinuado sus cambios a lo largo del tiempo, proporcionándonos muchas veces información inexacta en el aspecto dimensional, pero indudablemente cierta al permanecer su huella palpable en el mismo lugar después de varios siglos. Con todo, creo que la información desvelada abre más la puerta a valorar el primitivo convento de Santo Domingo y, a su vez, crea caminos sobre los que profundizar sobre ciertos elementos e historias que indudablemente podrían ser descubiertas con otros medios, otros enfoques y un interés real en desvelar lo que aquí existió.
151 10.2. SOBRE LA CONVIVENCIA DE USOS INDUSTRIALES CON TEJIDOS CONVENTUALES Hemos visto a lo largo del presente estudio como la convivencia de usos y los cambios entre ellos ha sido el motor de transformación en la morfología de nuestro caso de estudio. Especialmente relevante es sin duda su salto entre la actividad religiosa y la producción de vinos que definió la mayor transformación del bien en su historia. Aun así, como vimos en apartados anteriores, aunque en la actualidad no quede ningún uso conventual en el bien si que sabemos de la convivencia intrínseca a este uso entre la vida monacal y la producción ya sea autosuficiente o con fines comerciales de los monjes. El bien estudiado no es un espacio cerrado sin apenas influencia externa, sino que su posición en la trama urbana sanluqueña así como su adscripción a una orden viajera como es la dominica, influyó en el desarrollo del convento dejándonos clara la idea de que en el convento hubo de haber bastante tránsito de personas y bienes por su proximidad a la costa y su vinculación con América en sus orígenes. De estos procesos podemos aprender la actitud más abierta a la reutilización de espacios pero también de prácticas constructivas al observar cómo lugares que tuvieron usos completamente diferentes pueden ser reutilizados aprovechando varias de las ventajas constructivas de sus usos anteriores; aplicando, a su vez, ideas de estos lugares en las edificaciones de nueva construcción como sabemos que hizo la bodega heredando espacios claustrales o litúrgicos en su proceso de desarrollo. La transformación entre ciudad conventual y ciudad vinícola podemos ver que no fue un cambio radical como ocurre en otros casos, sino que la similitud entre necesidades de espacios y la escala de esto, propicio que una trama urbana de grandes parcelarios no fuera, en ciertos casos, troceada en loteos menores, al encajar los grandes propietarios bodegueros sus cascos de bodega en las parcelas de los antiguos conventos, tanto en los terrenos edifi-
152 cados por estos como en huertas o jardines que tenían asociados. Este hecho nos ha permitido desarrollar algunas ideas de esta investigación al ser reconocible aún tramas urbanas primitivas en la disposición de las bodegas actuales siendo especialmente llamativa la casi permanencia de esta en el caso de la manzana de Santo Domingo. En términos mas generales podemos aprender, de la historia de transformación de nuestro bien, cómo no hay mejor método de conservación que la permanencia de uso pues, aunque sabemos del estado no ideal de conservación de los restos actuales, también sabemos que gran parte de la ruina del antiguo convento es anterior a su transformación bodeguera mas asociada al abandono y decadencia de la orden que lo habitaba que los cambios que ocurrirían posteriormente. En este sentido es interesante observar cómo los usos actuales y la propiedad que obstenta en este momento el bien han permitido una pequeña mejora en el conocimiento del bien por el público en general, al desarrollar visitas al conjunto bodeguero que incluye en sus explicaciones varios datos sobre el origen del bien. Es igualmente satisfactorio la accesibilidad que la propiedad permitió para el análisis de este trabajo; con lo que podemos entender cómo cada vez es mas común en el público en general el entender los valores intrínsecos de un bien como el que poseen y sabiendo potenciar, mas allá de su uso productivo, las potencialidades posibles en un bien patrimonial. Con todo esto la que posiblemente sea una de las conclusiones mas importante de este trabajo es remarcar que no nos encontramos ante un antiguo convento oculto entre viviendas o naves posteriores; sino ante un proceso histórico en el que sus orígenes eclesiásticos son tan importanes como sus usos posteriores dejando claro que el bien patrimonial estudiado no debe entenderse como una fotografía fija de un momento histórico, sino que su puesta en valor debe de ir mucho mas allá del periodo conventual mostrando las enseñanzas de sostenibilidad y pervivencia que un caso como este nos aporta.
153 10.3. SOBRE LAS VENTAJAS, INCONVENIENTES Y PROCESOS EN LA APLICACIÓN DE TECNOLOGÍAS La aplicación de tecnología digital en cualquier campo y mas específicamente en el patrimonial debe entenderse ante todo como el uso de cualquier otra herramienta tradicional que haya podido aparecer a lo largo de los años. Así, ninguna herramienta es buena o mala por sí misma sino que su aplicación en algún campo, y la manera en la que se haga, serán la que definan su utilidad y su verdadero aporte a este. En este sentido creo necesario remarcar que no hay mejor manera de conocer las ventajas e inconvenientes de una tecnología que, valga la redundacia, conocerla; es el conocimiento real de esta sin ideas preconcebidas en donde se encuentra el buen uso de las nuevas tecnologías para los fines verdaderamente necesarios y lo que impedirá convertirla en un lastre mas que en una ventaja. La aplicación de técnicas digitales en procesos en los que no se hubiesen usado antes suele seguir un recorrido que podemos catalogar como eficiencia-normaliza- ción-innovación. En este sentido las herramientas suelen comenzar a aparecer como medios para la mejora en la eficiencia de procesos que ya se llevan a cabo de alguna otra manera, tales como dibujar mas rápidamente, catalogar mejor o procedimientos similares que en cierto momento las herramientas parecen ayudar a desarrollar mejor. En este punto es indudable las ventajas del uso pues la eficiencia en el trabajo no debe despreciarse al aportar consecuentemente un mayor aprovechamiento de los medios los cuales pueden aportar tiempo para una mejora en el conocimiento; en todo caso, la problemática principal en este punto es la pérdida de perspectiva en la cual los requisitos que debieran ser indudables se supediten a lo que ofrece la herramienta debiéndose cuidar siempre de no renunciar nunca a resultados correctos y exactos en post de una eficiencia que la herramienta ofrece.