Historia de la antigüedad. T. 3
Abstract
T. I. Los egipcios, las naciones semitas -- T. II. Los asirios. Las tribus de Israel -- T. III. Los aryas. El brahmanismo... -- T. IV. Los aryas del Irán Oriental. Dominación de los medas y persas -- T. V. Historia de los griegos... hasta la época de las emigraciones -- T. VI-XII... hasta la [batalla] de Aurimedon
Full text
HISTORIA DE LA ANTIGUEDIll FOR MÁXIMO DUNCKER TR ADUC IDA POR D. FRANCISCO MARÍA RTVERO DOCTOR EN FILOSOFÍA SEGUNDA EDICIÓN TOMO Hi Losaryas. — E1 Brahmanismo y la reforma de Buddha MADRID LIBRERIA DE FRANCISCO IRA VEDRA calle del Aren11,1, núm. 6 18 95
s
LIBRO 0111\TO LOS ARYAS (1) PUEBLOS PRIMITIVOS DE LA INDIA. La India es una region igual en superficie á la Península arábiga y densamente poblada, que se extiende al pié del Himálaya (2), cordillera de montañas elevadísimas. La India tiene por límites al S. el mar, al O. las ramificaciones de la cordillera del Hindu-Cux, al E. los montes de Lauhitya, que separan la India propiamente dicha de la Península Transgangética ó Indo-China. La voz India no es indígena y se debe á, los Persas, que llamaron Hendir á toda la region (aunque el Zend- Avesta parece aludir tan sólo á la cuenca del rio Indo), nombre que adoptaron luégo los Asirios y los Helenos. Ignórase qué denominacion hubieron de dar á su tierra los pueblos de la India anteriores á los Aryas. Sabemos únicamente que los Indios de raza arya dieron á la region, cuyos límites hemos indicado, los nombres
6 de Sudarzana (vista hermosa) y Bharatavarxa (tierra fértil). La India, en el sentido, lato de la palabra, física é históricamente considerada, se divide en dos regiones: la primera, que hoy se llama Indostan, esto es, India propiamente dicha, cuyos límites son los ríos Indo y Ganges, llamada Cambien Aryavarta (distrito de los Aryas), Aryabhumi (tierra de los Aryas) y Aryadeza (region de los Aryas); la segunda es la Península, ó más bien promontorio, que los indígenas llaman De– khan (3). De esta península depende en cierto modo la isla vecina de Ceilan, á la cual llamaren Lanká (4) sus antiguos habitantes, Sinhaladvipa (isla del leon) y Tamraparni los conquistadores de raza Arya, y los Griegos Trapobana. Desde los más remotos tiempos, y ántes de la venida de los Aryas (5), vemos establecidos vários pueblos en las dos regiones que luégo se llamaron Aryavarta y Dakxinapatha. Ambas regiones están separadas por una zona de elevadas montañas, que se extienden de O. á E. desde el mar de Ornan hasta el golfo de Bengala, y forman la base del triángulo, hoy llamado península ó promontorio del Dekhan. Siendo esta una region intermedia y de carácter especial, puede distinguirse de las otras corno una especie de India central y tornar la denorninacion de Vindhya por virtud de la cadena (13 montañas que la caracterizan. Nace el Indo entre la cordillera del Himálaya y el monte Káilasa (6), una de las más altas montañas del Tibet, en medio de los ventisqueros y de los lagos, en una meseta á 14.000 piés sobre el nivel del mar. Diríjese primero al O., atravesando un valle, ó más bien un estrecho rodeado de montañas elevadisímás, de cuyos flancos las nieves del invierno desprenden pepitas
7 de .oro, que van mezcladas con las arenas de su curso inferior. El rio que da su nombre á la India atraviesa el territorio que de tiempo inmemorial habitan las tribus de raza Bhota. La cadena dél Himálaya, cuya base extiéndese hácia el N., la separa tambien de los fértiles campos por donde corren los ríos, que naciendo en la vertiente de las montañas, vienen á ser luégo sus afluentes. En esta parte de la cordillera del Himálaya se encuentra, á manera de oásis en medio de las ásperas rocas, el delicioso valle de Cachemir (7). Al llegar el Indo á la region de Darada, en las cercanías de la meseta de Pamir, cambia de curso, pasa el Himálaya por un estrecho desfiladero que parece cortado á pico, y desemboca en la vertiente de las montarías que dan al mar de Ornan. Desde aquí entra, en la India y toma el nombre sánscrito de Sindhu (8). De la voz persa Hendu, deriva el vocablo griego Indos. Tambien se llamó el Indo Nilab (agua azul) del color de sus olas. Los pueblos que vivieron á orillas del Indo ántes que los Aryas, llamáronle Phison, uno de los ríos que salian de Eden, como se lee en el capítulo segundo del Génesis. La cuenca del Indo al S. del Himálaya -tenia el nombre general de Pratiki, y se divide en dos regiones. En la mitad septentrional de su curso pasa el Indo por junto á la cordillera de montarlas hoy llamada Suleiman-Koh, que Ja separa de la antigua Arajosia, al paso que del lado del E. se extiende la hermosa region llamada en otro tiempo Panchanada (9), hoy . ab j Pen Esta denominacion se debe á los cinco grandes aflusntes del Indo que riegan la region primeramente habitada por las tribus Aryas en el suelo indiano, y son, comenzando por el O. , el Vitasta (FIydaspe s de los Griegos), el Asikni 6 Chandrabhaga . Más ba r cia el E.,
8 al pié de los montes, corre el Vipaya (Hy-phases de los Griegos), que desemboca en el Zatadru (FIesydros de los Griegos). El Ganges (10), cuyas aguas miraron siempre con veneracion los brahmanes (11), es el primer rio de la India, y debe su origen al Alakana,nda y al Bhagirathi, que salen del Himálaya. Al Bhagirathí, que nace en los ventisqueros, dan algunos geógrafos el nombre de Ganges, al paso que otros llaman así al rio Alakananda por venir de más lejos y traer mayor caudal de aguas. Al salir del Himálaya, el rio sagrado corre hácia el E. por la inmensa llanura que termina en el golfo de Bengala. El Ganges forma un delta mayor que el del Indo ántes de desembocar en el golfo de Bengala, y por su aspecto majestuoso y el beneficio de sus aguas se explica • la veneracion en que le tienen los Indios. Las llanuras regadas por el divino rio y sus afluentes formaban -varias regiones, á saber: la de Madhyadeza, que comienza en el Saravasti; la de Sarayu-Dvivaha, donde estuvieron situados en el siglo de oro de los Aryas, entre otros, los pueblos de Uttara-Kozala, Panchala y Bharata; agregándose tambien al Madhyadeza la region llamada Upa-Vindhya (Vindhya superior), es decir, la region montar - losa situada entre los montes Vindhya y las llanuras del Ganges. Otra de las regiones que llegaba hasta el mar llamábase Prachi, habiendo dado los Griegos á sus moradores la denominacion de Prasios ; y en ella figuraban, entre otros, los pueblos de Magadha y Anga ó Champa. La region central, que enlaza la península del Dekhan y las cuencas del Indo y del Ganges, se divide - tambien en dos partes, á saber: una al Occidente, que la constituye el Vindhya, cuyas aguas desembocan en el
mar de Oman; y otra occidental, formada 'por el Ghondavana, que desemboca en el golfo . de Bengala. Balan esta region los nos Vindhya, el Narmada ' en cuya embocadura estaba situado el famoso puerto Varikachha (Barigaza de los Griegos), punto de arribada del comercio marítimo de Babilonia ó del mar Rojo con la India durante muchos siglos. Esta region es notable por la bondad del clima; y por la dificultad_ de llegar á ella sirvió de refugio á los restos del pueblo más antiguo de la India, poniéndole á cubierto de las invasiones que hubo de sufrir esta parte del mundo. El Dekhan (Dakxinapatha de la antigüedad sánscrita) forma un triángulo, cuya base está al N., y su vértice, que dá al S., lo forma el cabo Kumari (hoy Comorin). Por ámbos lados corren dos cadenas de montañas, cuyas bases riegan los mares de Ornan y de Bengala. El centro forma' una elevada meseta, de la cual salen todos los nos de la comarca que van á desembocar en el mar de Bengala, y son: el Goda y ari de los indígenas, en. sánscrito Purvaganga , tan venerado como el Ganges; el Krixnareni, cuyas arenas arrastran piedras preciosas, y, finalmente, el Kaveri de los indígenas, llamado Ardhaganga en sánscrito, venerado tambien por sus ribererios. La costa occidental del Dakxinapatha se llamaba Kerala ó Malayavara, de donde viene el Malabar de nuestros dias, y la costa oriental tenia el nombre de Kolamandala (hoy Coromandel). Los primeros que ocuparon el suelo de la India pertenecian á una raza como la de Australia; siendo probable que ésta última descienda de algunas tribus negras de la India, que huyendo de las invasiones se refugiaron en las islas del archipiélago malayo, desde donde pasaron al Continente despues de fundar en el camino algunas poblaciones. Sin embargo, estos pue-
16 1 ;11 separa la cuenca del Indo de la del Ganges; los Chitas, sus vecinos, y los Minas de las cercanías de Jayapur. Otro tanto puede decirse de los Paharias de Bengala, cuyo nombre ha engendrado el de párias, , que se aplica á los descastados. La mayoría de las tribus de Paharias habla su antigua lengua, relacionada con el idioma de los Ghondos. Tienen, asimismo, una religion muy parecida á la de aquellos, pero su dualismo no admite la igualdad del principio del mal con el del bien, siendo su Dios supremo Budo-Gosai, corrupcion del sánscrito Buddha-Gosvami, sabio y santo. Los restos de los pueblos indios de raza negra viven en las mon-tafias de la region central, llamada Vindhya. En la India meridional habitan los pueblos dravidas, que hoy ocupan la mayor parte de la Península del Dekhan. Los Mahrattis, de origen indiano, les quitaron, sin embargo, una porcion del territorio que antiguamente poseian. Divídense los pueblos dravidas en seis grandes nacionalidades, que hablan varios idiomas estrechamente enlazados. Eran los Tuluvas habitantes del Kanara, y sólo quedan de esta nacion algunas tribus poco numerosas, que viven á orillas del lijar de Ornan. Ocupan los Malabares toda la costa occidental del Dekhan, y su aristocracia no es de origen dravidico, sino una emigracion de la raza kuxí, que hubo de dominar por mucho tiempo en el Indo y en el Ganges. Los Tamules ó Tamiles habitan en el confin meridional del Dekhan, al E. de los Malabares, habiendo ocupado Cambien la extremidad septentrional de la isla de Ceilan. Este país es el que la ciencia moderna llama Dravida, de donde vino luego la denomina.cion á toda la raza.
1/ Los Telíngas ocupan la banda oriental del Dekhan, al N. de los Tamules. La pátria de los Karnatas es el corazon mismo de la Península, entre los Mahrattis al N. , los Tamules al S. , los Telingas al E. y los Tahivas al O. Finalmente, los Singaleses forman una de las naciones Dravidas que aún hoy existen en las regiones indianas, y, como lo indica su nombre, pueblan la mayor parte de la isla de Ceilan. Los habitantes de las Maldivas corresponden á una emigracion de este pueblo y hablan singalés. Parece que las naciones Dravidas tuvieron una cultura poco desarrollada. Las tradiciones indias describen á estos pueblos en un estado de barbárie cási completa cuando los Aryas vinieron á establecerse en medio de ellos, excepto los Malabares; pero la cultura y organizacion de éstos últimos, aunque no fuese arya, era, sin embargo, extranjera. Así, la civilizacion dl" los Dravidas del Dekhan y de Ceilan es completamente de origen arya. Otro tanto puede decirse de la religion, que es hoy el brahmanismo en todo el Dekhan, y en la isla de Ceilan el buddhismo hace ya siglos. Sin embargo, los Dravidas, y particularmente los Tamules, al lado de los libros religiosos traducidos de los libros brahmánicos, que constituyen el fondo de su literatura, tienen una rica leyenda épica, que abunda en recuerdos de héroes nacionales. No se sabe con exactitud cuál era la religion los de Dravidas ántes que penetrara entre ellos el brahmanismo, siendo probable que tuviera un carácter muy rudimentario y pecase mucho de fetiquism o. A esta antigua religion hay que atribuir con probabilidad la adoracion de las piedras sagradas, comun á todas las pobla- TOMO III 2
18 ciones dravidas en. el estado dé barbárie, que viven en medio de las selvas, ó en las montañas, y entre las cuales no penetró el brahmanismo. El estudio de las lenguas dravidas, en lo tocante á las cosas de la civilizacion que no son de orígen sánscrito, nos da idea del estado de cultura de estos pueblos ántes que experimentasen el influjo arya. Los Dravidas de las edades primitivas , y sobre todo los Tamules, estaban divididos en tribus, que ocupaban cada una un distrito, y obedecian á los reyes, que vivian en casas fortificadas. No tenían ni libros ni literatura, sino poetas populares que cantaban en las fiestas las hazañas de los guerreros. Bajo el punto de vista religioso no tenían sacerdocio, sino adivinos. Reconocian la existencia de un Dios, á quien llamaban rey, levantaban templos y adoraban en forma de piedra sagrada, no de imágen antropomórfica; pero no tenian idea clara ni del cielo, ni del infierno, ni del alma, ni de la conciencia. Ceilan igualmente en la existencia de génios maléficos, á los que tenian gran miedo, y cuya cólera procuraban. aplacar con sacrificios cruentos. Sabian cultivar los campos, hacer la guerra, trabajar los metales, ménos el estaño y el zinc, y vestirse de algodon, hilado y tejido por sus mujeres. Vivian en lugares y aldeas, pero no conocían las ciudades; navegaban en barcos pequelios hasta llegar á la isla de Ceilan, de donde no pasaban. Los extranjeros venian á la costa para comprar los productos del país. Los Dravidas primitivos tenian médicos, que eran, ante todo, magos y no conocian la ciencia médica. No sabian contar más que hasta ciento, y sólo algunas tribus , llegaban hasta el número mil. Tenian nociones del curso regular de los astros, y sabian distinguir los tres planetas Vénus, Marte y Júpiter.
19 La posicion geográfica, que por espacio de tantos siglos ocuparon los pueblos dravidas, parece motivo suficiente para darles el segundo lugar entre las capas sucesivas de la poblacion indiana. Estos pueblos son de la misma estirpe que los turcos y los ugro-fínicos; son Cambien hijos de Turan, que tomaron la direccion del S., debiendo, por consiguiente, tener el mismo orígen y confinar con los Susos, cuya lengua sirve de enlace entre los idiomas ugro-l- nicos, que llegaron hasta Caldea, y sus propios idiomas. Mucho ántes de la invasion de los Aryas, los vemos aislados en la Península del Dekhan, y los Kuxies, precursores de los Aryas en las cuencas del Indo y del Ganges, se interponen entre ellos, y las otras ramas de la raza turania, entre ellos y los Susos. Hay, pues, que remontarse á los tiempos ante-histó- ricos de esta parte del mundo para averiguar la época en que los Dravidas, todavía próximos á su cuna, ocupaban las orillas de los dos grandes ríos, de donde expulsaron á las tribus de raza negra, y dieron la mano, por la Gadrosia y la Persia, á los habitantes de la Susiana, oriundos, como ellos, de la misma raza. Cuanto á los Kuxíes, es cierto que su aparicion en las mismas regiones fué posterior, pues se extendieron poco.. á poco por las orillas del mar Erythreo, habiendo ocupado primero la Persia marítima y luégo la Gradosia, donde hoy viven sus descendientes. Ellos fueron los que se pasaron á los Dravidas de los Turanios empujándolos hácia un extremo del Dekhan, miéntras los restos de las antiguas razas negras se sostenian en las inaccesibles montañas del centro. Así, la India, ántes de la llegada de los Aryas, fué teatro de dos grandes invasiones: la de los Dravidas primero, y luégo la de los Kuxíes.
20 Los Aryas, ántes de llegar á la India, encontraron en las cuencas del Indo y del Ganges una poblacion caracterizada por el color moreno tirando á rojo de su piel, nacion de la cual se originó la casta inferior de los Zudras (12), caracterizada en las leyes de Manu (13) por su tez morena. Heródoto (14) dice que estos hombres de piel cási negra figuraban al lado de los indios blancos y de raza arya como soldados de la vigésima satrapía del imperio persa (India citerior) en el ejército de Jerjes. Arriano dice tambien que vivian en la márgen derecha del Indo cerca de su embocadura. A esta raza pertenecen los Zudras, cuyo nombre, al mismo tiempo que designa una casta difundida por el Aryavarta, designa tambien un canton del confluente del Indo y del Panchanada, á saber: el de los Nixadhas, citados con frecuencia en las leyendas indias más antiguas, una de cuyas ramas dió su nombre á los montes Nixadhas , y el Paropamiso de los Griegos. Distínguense ramas de los Nixadhas en las orillas del Sarasvatí y al pié de las pendientes septentrionales de los montes Vindhya, agregándose á éstas los Kxudrakas (hombres de baja estofa) del país de los °Cinco-Rios (Oxydracos de los Griegos), los pastores del distrito de Abhira (Ophir de la Biblia), los Orites y Arbites, cuya existencia indican los geógrafos clásicos en las ceréanías del mar entre el Indo y las montarlas de la Gadrosia. Tal es la série de pueblos ante-aryas y de raza morena que hubieron de quedar en las regiones bañadas por el Indo despues del triunfo definitivo de los Aryas. Conviene, sin embargo, no confundir estos pueblos ron los restos de la raza negra que existia de ántes en el país, y cuyas tribus afines de los Zudras son completa-
21 mente distintas. La raza morena (no negra) que encontraron los Aryas en las orillas del Indo y del Garages pertenece á la sangre de Kux; tan importante en la remota antigüedad, pues la vemos en Caldea, Arabia meridional, Asia menor y Etiopía, desarrollar las artes materiales, la agricultura, la industria, el comercio y la navegacion. La Biblia habla en la narracion de Eden de un país de Kux situado á orillas del Guihon. ú Oxus, y de otro país de Havilá (nombre de uno de los hijos de Kux) en las márgenes del Phison, es decir, del Indo superior; mostrándonos, por lo tanto , pueblos kuxíes, que con anterioridad á los primeros progresos de los Aryas ocupaban las dos vertientes del Cáucaso indiano. Heródoto , haciéndose intérprete de las tradiciones antiguas que recogiera en Babilonia, califica precisamente de kuxíes á los habitantes de la Gadrosia, tan parecidos á las tribus morenas del Indo,_ que el historiador griego los llama etíopes. Los Aryas de la India designaban á la raza de los Zudras, por ellos desposeída de sus fértiles comarcas, con el nombre de Kauzikas (apelativo idéntico al de Kux), que hubo de perpetuarse en ciertas familias sacerdotales, oriundas de los habitantes del país anteriores á los Aryas. Las leyendas más antiguas de los Aryas que descendieron al Indo, muestr ln huellas de un efa , ;() de cosas muy anterior á la introduccion de las primeras tribus en el Panchanada, donde los Arya-indios llamaban Kuza-Dvipa á la cuenca del Indo, para distinguirle del Jambu-Dvipa, su tierra, que estaba al N. O. de la India, es decir, en el mismo sitio que el Airyáne m -Vaéjó de las tradiciones iranias. La leyenda del Astika-Parva (capítulo del Adiparva
22 del Mahábhárata), no obstante su forma legendaria, da idea de los pueblos kuxíes de la India septentrional. Dicha leyenda narra el antagonismo de las dos hermanas Kadru y Vinata, hijas de Brahma. Una de ellas es diosa de la noche y de las tinieblas, madre de un pueblo de raza morena, de un pueblo de serpientes; porque las leyendas aryas llaman serpientes á los pueblos considerados por ellos como indígenas. La otra es diosa del dia, y son sus adoradores los Aryas, que dieron siempre á su religion un carácter esencialmente solar. De resultas de un altercado fué vencida la luminosa Vinata por la morena Kadru, que la redujo á esclavitud durante quinientos arios , y hubo de verse libre, gracias á la intervencion de Garudha (15). Los hijos de Kadru, pueblo aborígene de raza morena, se llaman Kadraveyas, idénticos á los Cadrusi que cita Plinio, juntamente con los Syndraci ó Kxudrakas entre los habitantes del Panchanada, y poco diferentes de los Gadrosios. Los etíopes asiáticos de Heródoto son tambien hijos de Kadru, antigua divinidad propia de los Kuxíes de estas regiones. Las serpientes, hijas de Kadru, fundan, segun el Mahábhárata, la ciudad de Takxazila (Taxila de los Griegos), centro de un poderoso imperio, cuyo esplendor coincide con la época en que Vinata y sus hijos eran esclavos. La diosa Kadru tiene en los Vedas el nombre de Kapizi (16), prueba del origen kuxí de los Zudras, Kauzikas ó Kadraveyas, es decir, de la raza morena de la India meridional. Queda, pues, demostrado el carácter kuxí de la poblacion que encontraron los Aryas al llegar á la India septentrional. Estos pueblos ocupaban la cuenca del
23 indo, y áun despues de la conquista arya no disminuyó su número. Las indicaciones de los geógrafos griegos y latinos prueban que, excepto en el Panchanada, propiamente dicho, la masa de la poblacion de las montanas del Norte y la inmediata al mar componíase todavía, poco ántes de la Era cristiana, de gentes kuxíes, entre las cuales formaban una aristocracia poco numerosa los conquistadores de raza arya. En la cuenca del Ganges las cosas sucedieron de otra manera; porque los pueblos kuxíes no lograron hacer frente á. la invasion arya. Los Zudras y Kauzikas, reducidos á la condicion de casta inferior, hubieron de confundirse con los pueblos conquistadores. Pero en los nombres geográficos de toda esta region quedan vestigios numerosos de su presencia, y es posible afirmar que ocupaban las tierras bailadas por el Ganges y sus afluentes, correspondiendo su territorio á lo que fué más tarde el Aryavarta. Así es que primero encontramos un rio llamado Kauziki, afluente del Ramaganga, y luégo otro, por nombre Kapi-Vati, cerca del sitio en que el Ramaganga desemboca en el Ganges. Una de las, grandes divisiones territoriales del Madhyadeza, cuya capital es Ayodhyá (18), se llama Uttara-Kozala, conservando bajo la dominacion arya el nombre de sus primitivos dueños. En dicho país está situada la ciudad de Kapila-Vastu, nombre muy significativo. Al S. de Uttara-Kozala , en la ribera del Ganges vemos la ciudad de Kauz-Ambi, cuya fundacion se atribuye á los Kauzikas, y está muy cerca de las tribus seculares de los Nixadhas. El Ramáyana tiene á los Kauzikas por fundadores de las grandes ciudades de Mahodaya ó Kanyakubja, Dharmaranya y Girivraja, y del importante imperio de Magadha. Finalmente, más hácia
24 abajo, en el curso del Ganges, el Kauzi ó Kauziki es uno de los últimos afluentes del sagrado rio. Las antiguas tradiciones de los Aryas están de acuerdo para afirmar que los Zudras ó Kauzikas, á los cuales vencieron, estaban muy adelantados en cultura, poseián grandes ciudades, eran hábiles agricultores, tenias una industria floreciente, y, en una palabra, lo esencial de la civilizacion kuxí , tal como la vemos en Caldea ó en la Arabia meridional. Con relacion á estos pueblos venian á ser las tribus de pastores aryas, cuando por vez primera aparecieron á orillas del Indo, unos bárbaros, superiores, en verdad, bajo el punto de vista intelectual y moral, y capaces de cultura. Las descripciones poéticas del Astika–Parva del Mahábhárata nos dan una idea cási exacta de la impresion que debió causar á los pastores aryas del Panchanada el lujo y la actividad industrial de los reinos de Takxazila y Ahichatra, fundados y habitados por los pueblosserpientes ó indígenas, á los cuales pertenecen las corporaciones de oficios, al decir de las leyendas védicas y brahmánicas, que iniciaron á los Aryas en las artes de una civilizacion anterior y misteriosa, y en la metalúrgia principalmente. A la misma raza pertenecen los Matsyas (transformados por la leyenda en hombrespeces), pueblo de sábios y astrónomos, segun dicen el Mahábhárata y el Vixnu–Purana (19), que surca los grandes ríos de la India, canaliza y cultiva las orillas del Yamuná y del Ganges y las regiones del Indo. Por lo demás, no se crea que los Kuxies estuvieron exclusivamente concentrados en las cuencas del Indo y del Ganges, pues se alargaron hasta la extremidad del Dakxinapatha por las orillas del mar de Ornan ó Erythreo (que era para ellos otra pátria), donde se sobrepusieron á los pueblos dravidas.
25 Las leyendas épicas conservadas por los Kuxíes de la India relativamente á la extension de su raza por el Dekhan occidental, y trasmitidas á los Aryas, - hubie ron de mezclarse con las leyendas aryas sobre la direccion que tomó la nueva raza y á las expediciones de los guerreros aryas para sojuzgar á los Dravidas; pasando de esta suerte dichas leyendas á la epopeya heróica de Rama (20). Los conquistadores ante-aryas de raza morena, Zudras, Kauzikas ó Kadraveyas, introdujeron el culto de. Ziva en los pueblos dravidas del Dakxinapatha. El dios Ziva es completamente extraño á los Aryas de la edad védica, y sólo con el tiempo , y gracias á un verdadero sincretismo, ocupó un lugar en la trinidad suprema del brahmanismo, habiendo sido el Dios supremo de los pueblos subyugados por los Aryas á orillas del Indo y del Ganges, y estirpe de la casta de los Zudras. La religion de Ziva, enemiga del brahmanismo (lo cual prueba diversidad de origen), dominaba completamente en el Indo y en el Ganges, habiéndose extendido tambien por el Dakxinapatha. La invasion de la nueva raza y el establecimiento del_ sistema brahmánico expu lsáronla cási completamente del Aryavarta; pero se sos tuvo victoriosa en la Península meridional, luchando primero con el sistema brahmánico, y luégo con el budhismo.
32 igualmente canónico, lleno de fórmulas de distintas especies. Cada samhitá consta de tres partes, á saber: los mantras (32), ó himnos propiamente dichos, que forman la parte antigua de la coleecion; los bráhmanas, ó comentarios dogmáticos, mitológicos, y, sobre todo, rituales de los himnos; los upanixad, ó comentarios filosóficos y morales de los mismos. Los Mantras son la parte de los himnarios indianos que se refieren á la edad de los Aryas del Sapta- Sindhu. Algunas de estas poesías aparecen compues - tas por los Rixis (33) ó patriarcas, y conservadas de generacion en generacion por sus descendientes. Otras figuran como cantos más modernos de poetas determinados. Examinando los himnos para averiguar la época de su composicion, se ve que unos pocos son de la época en que los Aryas llegaron por vez primera al Oriente del Indo; otros (y por cierto los más modernos), son de la época en que las tribus aryas llegaron á orillas del Yamuná y del Ganges; pero el conjunto pertenece (sin establecer un órden cronológico rigoroso) á la época en que los Aryas se habian apoderado del Sapta- Sindhu y poco á poco iban sometiendo á los indígenas. Comparada la lengua de los Vedas con el sánscri- to (34) de las dos epopeyas indianas, ofrece un carácter arcaico muy pronunciado, lo cual prueba la mucha antigüedad de los himnos. ¿Pero es posible fijar aproximadamente la época de la composicion de los himnos, y por ende el de la edad védica de la historia? Para hacer esto conviene, ante todo, fijar la época de la composicion del Rig Veda, que es el más antiguo, y ha engendrado, por decirlo así, los demás himnarios. Cada libro de los Vedas va seguido de un calendario ritual, que señala el momento de las ceremonias mediante la aparicion de ciertos astros. Un pasaje de los
33 dos calendarios ' del Rig y del Yajur fija en dos constelaciones la posicion de los solsticios, lo que no pudo suceder sino en el siglo décimocuarto ántes de nuestra era. Un autor indiano, llamado Pará,zara, confirma el dicho del pasaje citado de los calendarios por medio de una observacion de los coluros equinoxiales, y esta observacion corresponde al año 1391 ántes de Cristo. De todo esto se deduce que la compilacion de Vedas se hizo por vez primera en el siglo décimocuarto ántes de Ja era cristiana. Algunos indianistas han fijado la época de la compilacion por el estudio intrínseco de los textos ; y gracias á él podemos hacernos cargo de las vicisitudes por que hubo de pasar la compilacion de los Vedas. En el siglo décimocuarto ántes de Cristo se hizo el primer trabajo de compilacion, que consistió, segun parece, en reunir los himnos hasta entónces sueltos: trabajo que se personificó en la figura legendaria de Krixna-Dvaipayana, por otro nombre Veda-Vyasa, diascevasta de los Vedas. Mas no bastaba fijar el número de himnos canónicos y casi divinos; era además indispensable evitar las interpolaciones, y á ello se dió la nueva ortodoxia con el mayor celo. Antes que los himnos formasen coleccion, se trasmitían por la enseñanza oral; pero, una vez coleccionados, creáronse escuelas, zákhás (35) para interpretar los sagrados libros, indicar la manera de recitarlos, fijar su sentido exacto, señalar los autores de los himnos, sus divisiones, y determinar el ritmo. Estos trabajos formaron con el tiempo dentro de la exégesis ciertas doctrinas generales, que hubieron de englobarse en la misma ortodoxia; doctrinas que fijaron las reglas de la gramática -védica (36) y de la métrica, el acento y pronunciacion de las palabras. El resúmen de estos trabajos forma un libro, llamado TOMO III 3
34 prátizákhya (37), ó tratado de fonética védica. Hízose luégo el cotejo definitivo de los himnos y de los bráhmanas compuestos en el intervalo, trabajo que hubo de coincidir con el entronizamiento de la escritura (38) y las primeras copias de los Vedas. Tocante á los Mantras, no parece exagerado el suponer que debió mediar un siglo entre la composicion de los últimos himnos y el trabajo del supuesto compilador Vyasa. Por tanto, la fecha de los himnos más modernos puede fijarse por los años de 1500 ántes de la reparacion humana. Pero los últimos himnos no fueron compuestos en el Sapta-Sindhu, sino en los campos que riegan el Yamuná y el Ganges superior, donde tambien hubo de hacerse la colección de los antiguos cánticos religiosos. Es, pues, necesario retroceder en la série de los tiempos para llegar al momento en que las tribus aryas eran únicamente dueñas del Sapta-Sindhu y aún no habian abordado al Sarasvatí. La conquista del país que se extiende desde este último rio hasta el Ganges y á su confluente con el Yamuná, no se hizo de un tiron, pues sus dueños, como los de Siete-Rios, defendieron palmo á palmo el suelo que habitaban. Debió mediar un siglo, por lo ménos, entre la llegada de los Aryas allende el Sarasvatí y la composicion de los himnos más modernos del Rig Veda. La conquista allende el Sarasvatí no puede, por lo tanto, ser posterior al año de 1600, época relativa en que terminó el período védico. Los Aryas del Sapta-Sindhu eran pastores, á juzgar por el hecho mismo de su emigracion. Los himnos recuerdan, por otra parte, las ideas y costumbres de las tribus pastorales, aludiendo tambien á las faenas del campo. «Púxan, satisfecho de mis libaciones, hostiga á los seis corceles (las seis estaciones) bien así como el 7
35 labrador traza con sus bueyes el surco en que arroja la semilla.» En otro pasaje, el cantor religioso exclama: «llabeis dado á Manú (el hombre) la luz del cielo, y le ensefiásteis á manejar el arado y sembrar cebada» (39). Estas breves indicaciones, de tanto peso como pudiera el testimonio de un contemporáneo, prueban que los Aryas, cuando llegaron á la region de los Dasyus, aunque nómadas, conocian la agricultura y el empleo de sus productos. El cultivo de los campos en mayor ó menor escala no es cosa insólita en pueblos esencialmente nómadas. En los pueblos más adelantados, la agricultura es ántes que la cria de ganados; sucediendo todo lo contrario en los pueblos atrasados: así nos muestran á los Aryas los cánticos religiosos védicos. Al presentar ofrendas á los dioses patronos, les pide el pueblo en cambio buenas cosechas; siendo aún más frecuente que les pidan hermosas vacas, numerosos ganados, buenas y espaciosas moradas; señal de que los Aryas, 'accidentalmente nómadas, hacían vida sedentaria en cuanto se les presentaba ocasion propicia para ello. Estos hábitos de vida sedentaria, 'que con la agricultura forman la vida civilizada, no eran cosas nuevas para las tribus . aryas, pues éstas tenían á orillas del Oxus moradas fijas y hasta burgos. Los himnos védicos prueban que los aryas del Sapta-Sindhu eran sedentarios y agricultores. «Que ladra, el tonante, nos sea tambien propicio, á nosotros que rivalizamos en sus alabanzas; que los voceros y sacrificadores tengan contento á nuestro dios, bien así como se gana con trabajo la amistad del jefe de una ciudad (pura).» Este pasaje pudiera creerse que alude á las villas fundadas por los Kuxíes; pero el siguiente es más significativo: «Adorable Agni, sácanos por los sagrados ritos fuera del mal camino. Engrandece nuestra ciudad y haz fe-
26 dices á nuestros hijos.» Verdad es que los burgos antiguos del Sapta-Sindhu no se parecían á las suntuosas capitales fundadas más tarde por los Aryas á orillas del Ganges, una vez constituidas las grandes monarquías; siendo muy probable que, por lo ménos algunas de las ciudades importantes que vemos en el N. O. de la India después del ciclo védico, sean fundacion de los primeros tiempos de la conquista arya.. Los Aryas del Sapta-Sindhu carecian de unidad política, porque eran un conjunto de tribus, y cada una de éstas estaba gobernada por un ráj, ó rájan, como dice el texto de los himnos, que á las veces dan á los jefes de tribus los apelativos de goma (pastor) y de vizpati (seriar del pueblo) (40). Las tribus no dejaban de hacerse guerra unas á otras, y en ciertos casos vemos que un rájan, vencedor de otros príncipes, toma el título de maharajá (gran rey). Un himno del último libro del Rig Veda habla de la consagracion de un rajá. «Te traje á la congregacion: sé valiente y no tiembles, que todo el pueblo te aclama. Sean apoyo de tu monarquía el régio Varuna, el divino Vrihaspati, Indra y Agni». Cuando los Aryas se enseñorearon del país del Ganges, el título de maharajá vino á representar la mayor suma de poder á que pudo llegar un. monarca indiano. De seguro que eran numerosas las tribus aryas del periodo védico; pero el texto habla sólo de algunas, y entre ellas de los Bharatas y Pauravas, que tanto significaron durante el periodo épico de la historia de los Aryas, pues fueron estirpe de seculares dinastías indianas. Otra de las tribus citadas es la de los Panchalas (cinco familias), lo cual parece indicar la fusión de varias tribus en una sola. Los Aryas del Sapta-Sindhu no conocian las distintas
' 37 especies de _ castas que luégo se establecieron en la India. , Los himnos védicos no hablan de nada que se les parezca, pudiendo afirmarse que las castas no existian cuando fueron compuestos los Vedas. Hay, sin embargo, gérmenes que tienen raíces en la naturaleza humana y en la sociedad; siendo, por consiguiente, condiciones sociales y no instituciones. La indicacion más clara Sobre este punto la encontramos en un himno dedicado á los Azvin (41). «¡Oh Azvin, protejed la piedad (brahma) y la oracion. Protejed la fuerza (kxatra) y á los héroes. Mirad por las vacas y por el pueblo (viz).» Aquí vemos la triple personificacion de los brahmanes, kxatriyas y el vulgo (vaizya); por eso algunos doctos han creido ver en el Rig Veda ciertas alusiones á la institucion de las castas. Pero el no referirse á lo que fué la de los Zudras, quita fuerza á la alusion; y eso sin contar con que el viz (el pueblo) y la casta de los Vaizyas no son cosas idénticas. Es, pues, necesario admitir que las tribus védicas contenian los elementos gerárquicos propios de toda sociedad recien salida de la barbárie. Algunas familias que pretendian descender de los Rixis se dedicaron á los ritos de los sacrificios y á las invocaciones religiosas. Junto á los brahmanes (de la voz brahma, oracion) estaban los guerreros; los fuertes (de la voz kocatra, fuerza, proteccion); y finalmente, el pueblo (viz), que se dedicaba á la cria de I_J:anados y á las faenas del campo. Bien que los oficios sacerdotales no estuviesen. absolutamente reservados á una clase particular, pues los vemos desempeñados, como en la edad homérica, por el cabeza de familia ó por el jefe de la tribu, debian tender naturalmente á concentrarse en cierto número de familias. Los oficios sagrados eran monopolio de las
88 principales familias brahmánicas, que se consideraban descendientes de los Rixis ó antiguos poetas religiosos. Habia ritos que los brahmanes conocian únicamente: los brahmanes eran Cambien poetas de la tribu. La veneracion religiosa atribuyó la composicion de los. himnos á los primeros Rixis, y el fondo de la mayor parte de los cánticos sagrados; los pormenores históricos y geográficos que contienen, las tradiciones, los hechos y personas á que aluden con frecuencia, muestran claramente que los más de los cánticos fueron compuestos con motivo de los sacrificios presididos por los brahmanes. No faltaban hombres de otro origen, por ejemplo, de la casta de los guerreros, que desempeñaban los oficios de sacerdote y cantor de himnos de una familia ó de una tribu. Así, el famoso Vizvámitra, príncipe y guerrero, supuesto autor de los himnos del libro tercero del Rig Veda, es sacerdote de una de las primeras tribus aryas. Por eso, andando los tiempos, condensáronse en la persona de Vizvámitra todas las leyendas que daban cuerpo á las tentativas de los guerreros de cierta época para apoderarse del sacerdocio y suplantar á los brahmanes. Ni se crea, por lo demás, que en la época de la composicion de los himnos védicos tenían los brahmanes el influjo que luégo alcanzaron. Ni ménos vemos indicios de la lucha, consagrada por tantas leyendas, entre los brahmanes y los Kxatriyas, y que á la postre dió á los ministros del culto preponderancia política y religiosa juntamente. Los himnos védicos mientan raras veces á las mujeres, lo cual se explica por la índole de las invocaciones. Una sociedad consagrada á la guerra, y enamorada, por ende, de la fuerza y del valor, tenia que dar poco
39 lugar á la compañera' del pastor ó del guerrero; la mujer, en la sociedad védica, merecia honra si era estirpe de muchos y robustos hijos, apoyo de la familia y fuerza de la tribu. Algunas indicaciones de los himnos dan á entender, sin embargo, que la constitucion de la familia , entre los Aryas del Sapta-Sindhu no era ya tan buena como en los tiempos en que las tribus jaféticas vivian juntas É. orillas del Oxus. Las riquezas, el influjo de un clima tropical, y, sobre todo, el roce con la civilizacion prematuramente corrompida de los Kuxíes, entronizaron gérmenes deletéreos, que fueron creciendo cada vez más. Así es que la poligamia era familiar á los jefes: habia tambien esclavas, procedentes, sin duda alguna, de las tribus enemigas; porque entre los regalos que hacen los reyes indios figuran las mozas. Resulta igualmente de algunos pasajes muy claros, que durante algun tiempo los Aryas del Sarta-Sindhu tuvieron por legítimas las uniones incestuosas de hermano con hermana; pero los instintos morales, propios de la raza jafética, se sublevaron contra semejantes hábitos, y cuentan los himnos que fueron prohibidas por los Rixis. Las tribus aryas que bajaron al Indo no quisieron admitir la reforma religiosa, sin duda por estar todavía mal formulada, pero sufidente para provocar la escision entre los Aryas orientales, personificada en Zoroastro. Permanecieron adictos á la religion que profesaron sus padres en los campos de la Bactriana. Mas, con el trascurso del tiempo, y no obstante sus pujo s de fidelidad á . las tradiciones antiguas, la religion se modificó paulatinamente, inclinándose cada vez mas al politeismo. Alteróse el concepto fundament al y primitivo de la unidad divina; los dioses mínimos (devas), emanados de la sustancia del Dios máximo, tendian
40: cada vez más en la opinion del pueblo á distinguirse como séres especiales. Observando el Arya con admiracion y respeto los fenómenos atmosféricos que tanto importaban á su vida pastoral, formó el concepto de los dioses máximos, que al cabo y al fin oscurecian la nocion de Dios. El azul del firmamento, el sol que eclipsa con su brillo á todos los astros, parecíanle séres superiores, á quienes debia dirigir sus oraciones: llamábalos devas, es decir, brillantes. El sol, el fuego, las estrellas, el relámpago, el rayo, la aurora, las nubes, la noche, fueron dioses para el Arya. Por do quiera se ve en el Rig Veda el amor á la luz y el horror á las tinieblas. Por eso se ha calificado con harta razon la religion védica, diciendo que es la revelacion por medio de la luz. El Arya sigue con atencion todas las formas, todas las fases del sol en sus distintas relaciones con la naturaleza. Cada fenómeno físico sirve de tema á una leyenda, cuyo protagonista es por lo regular el sol. Estos devas, tan numerosos y vários, son, á decir verdad, transformaciones de una deidad única, cuya manifestacion sensible es el astro del dia. Al través de tantas formas individualizadas por la imaginativa arya, se vé la causa universal sostenedora del universo, dueña de la tierra y residente en el cielo. El dios máximo de los Vedas, el dios de los dioses, como se expresa el Mahábhárata, es Indra (42), dios del cielo, del aire azulado, del rayo unas veces, personificacion de la bóveda celeste otras, misterioso é impenetrable habitador de ella. Los Aryas le invocan coimo Dios eterno, primogénito, omnipotente, irresistible, rey de los hombres. Indra es autor de cuanto existe, y domina en el cielo y en la tierra, en el mar y en las montañas. En una palabra, Indra es (como dice uno de
los cantores vedas) superior á todo, al dia y á la noche' al aire y á la mar; siendo más fuerte que el viento, y más poderoso que la tierra, los ríos y el mundo. Así ' el poeta entona constantemente himnos en loor de Indra' y el Rig Veda está lleno de cánticos dedicados á este dios. Indra es la expresion más general y elevada de la idea divina, siendo los demás dioses formas aisladas y secundarias de Indra, el cual tiene su representacion en el Zeus Pater homérico y en el Júpiter latino. Zeus es nombre que deriva del dyaus aryaco , antigua personificacion del cielo, es decir, un dios proveniente de Indra, el cual, á semejanza de Zeus, es dios nobilísimo y máximo, padre de los dioses y de los hombres, sellor del rayo, dispensador de la lluvia, enemigo de las nubes y amigo del sol claro, señor de los mundos. El Zeus homérico es, sin embargo, más bueno que el Indra védico, y revela un concepto más infantil de la divinidad. El Arya supone que su dios tiene carro y caballos; lo compara á un héroe, á un guerrero, y al expresarse así deja ver la alegría. El dios griego, por el contrarió, es realmente un hombre cuyo trono está en las nubes, y á quien arrastra un carro de verdad. Los himnos dan á Indra varios nombres, siendo el más importante el de Prajapati (señor de .las criaturas), bajo cuyo aspecto se pone de manifiesto su superioridad sobre los demás dioses. Los himnos que dan á Indra el título mencionado, , tienen un sabor especial y cási monoteista, habiendo' desplegado en ellos los poetas aryas cierta grandilocuencia para describir la omnipotencia divina. A Indra llaman tambien los poetas el dios Zakra (poderoso), y bajo esta advocacion le conocen varios himnos. Agui (43) sigue á Indra en el panteon védico. La historia de la leyenda de esta divinidad es la del culto
48 El naturalismo védico no hubo de limitarse al culto de los fenómenos celestes y atmosféricos, y á él asoció el de las cosas de la tierra, consideradas como séres divinos de segundo órden. Entre éstos figuran en primer término la tierra, el samudrá ó reunion de aguas, y el culto de los ríos y de las fuentes. Las aguas, segun el Rig Veda, vienen del cielo, son madres de los séres, sirven para los sacrificios, purifican, vigorizan y protejen contra las enfermedades. Para los cantores védicos eran dioses las plantas y los árboles, las montañas y los mares; cuanto, en un palabra, podia tomar cuerpo á sus ojos. La leyenda del Soma hace un papel importante en la historia de la religion védica, y andando los tiempos, usurpó á Indra el primer lugar en el culto de los Aryas: tal fué la revolucion hecha en el período corpondiente al Sama Veda, que es un extracto del Rig Veda, y comprende indistintamente los himnos dedicados á Soma y Agni. Soma es (segun los himnos que le están especialmente dedicados), príncipe inmortal del sacrificio, preceptor de los hombres, amigo de los dioses y exterminador de los malos. A fuer de divinidad de la libacion consumida por la llama, figura naturalmente al lado de Agni, participando de sus ofrendas é invocaciones. Soma llegó finalmente á eliminar del culto de los Aryas á la divinidad Agni, convirtiéndose el jugo sagrado, pregonero de la grandeza de Indra, en creador de la luz y sosten del cielo y de la tierra. El entusiasmo religioso que animaba á los hombres de la edad védica en presencia de la llama del sacrificio y de las libaciones que le acompañaban, convertíase en una nueva divinidad, personificacion del sentimiento pio, que le obligaba á invocar á los dioses y á
49 no dejar morir el fuego de Agni. De donde procedia que el arya invocase á Brihaspati (63) á título de medianero entre el sacrificador y los dioses, bien así como el que los hace propicios á estos últimos. A fuer de poderosa divinidad, Brihaspati, al igual de Soma, siéntase junto á Indra, participa de suS milagros, atribuyéndole á veces el cantor védico hazañas propias del Dios supremo. En el concepto de las leyendas más antiguas de la religion primitiva de los Aryas, cuando aún estaban congregados á orillas, del Oxus, se hacian mucho lugar los fenómenos naturales que despiertan en la mente ideas de lucha y de combate, sobre todo de la pugna del sol con las tinieblas y las nubes. Conforme á las creencias antiguas, tenia gran importancia en la mitología védica la lucha á que nos hemos referido. Casi todos los himnos del Rig Veda hablan del triunfo de Indra y de los Marut que forman su ejército. Son sus principales adversarios Vritra (64) y Ahi (65), personificaciones claras de la nube tempestuosa. A ellos se da el nombre de Asuras (66), designacion primitiva de la divinidad, aceptada luégo por las tribus del Sapta-Sin- dhu para aplicarla á los enemigos de los dioses. Vritra y Ahi están, por lo demás, rodeados de una cohorte de auxiliares de segundo órden, que les ayudan á pelear con Indra y los Marut; y son los principales Cuxna, personificacion de la sequía engendrada por el aire caliente que á veces levanta la nube; los Daítyas que parecen querer abrasar la morada de Indra. A los compañeros de los Asuras se les conoce con el nombre de Sanakas , y más frecuentemente por el de Dasyus; porque los Aryas del Sapta-Sindhu los asimilaban á los enemigos poseedores de la tierra por ellos invadida. Subordinados á ellos estaban los Rakxasas (67) y TOMO II I 4
50 los Bhutas (68), génios malos, especie de diablos, en los cuales personificaba el pastor Arya todo lo detestable, así el animal inmundo coma el enemigo oculto. El apelativo de Bhutas era propio .de una poblacion enemiga supernaturalizada por los Aryas del Sapta-Sin- dhu: era una de las tribus de raza tibetana más odiada por los Aryas que los mismos Kuxíes. Las leyendas relativas á la lucha de Indra y los Asuras tomaron formas antropomórficas, que aparentemente al menos, no tienen casi nada del naturalismo primitivo. Esto se demuestra analizando la más general de todas ellas. Los rayos del sol poniente van, al parecer, á ocultarse en algun oscuro subterráneo, ó, mejor dicho, la noche es á los ojos del Arya una gruta que guarda los rayos solares. ¿Quién priva al hombre de estas luminarias bienhechoras que animan y regocijan la naturaleza? pregunta el cantor védico, y responde: Sin duda alguna son los Asuras, génios maléficos que han jurado, al parecer, eterno ódio á la luz. Y bajo el influjo de esta idea, los rayos solares ya no son para el Arya fulgores celestiales. Siendo los ganados la riqueza del Arya, díó su nombre á cuanto le procuraba cierta ventaja...Los fuegos rojizos del sol poniente son para el Arya vacas, denominacion que aplica igualmente al sacrificio, á la oracion, á la tierra y á las nubes. Ya no son los Asuras los que tienen ocultos en su caverna los rayos solares, sino las vacas apacentadas por Indra, que los han robado. El Arya pide á los dioses que le devuelvan la claridad sublime cuya imágen ofrece durante la noche la llama del sacrificio. Agni es el fuego del hogar, y por una metáfora atrevida y para nosotros insólita, acompáñala una perra divina, llamada Saramá (69), personfficacion de la voz de la plegaria. Esta perra va,
51 segun la leyenda, en busca de las vacas robadas por los Asuras. El dia naciente da fin á la leyenda; para el Arya, Indra viene personalmente acompañado de los Marut á forzar la entrada de la gruta. La creencia en la inmortalidad del alma tenia hondas raíces en la mente de los Aryas del Sapta-Sindhu. De cuya creencia dimanaba el culto tributado á los Pitris ó antepasados, que figuraba entre las primeras obligaciones de cada familia. El sacrificio ofrecido por los antepasados tenia por objeto facilitará las almas de lós muertos la entrada en el cielo. Descuidar el Arya el ofrecimiento de este sacrificio, era hacerse reo del crimen de parricidio. En vano buscaríamos en los Vedas una huella de la doctrina sobre la trasmigracion de las almas, entronizada luégo por el brahmanismo. Los primeros himnos del Veda no hablan de castigos para los malos. Los muertos que no fueron dignos de sentarse entre los dioses, van pura y simplemente á juntarse con Aditi la Magna (70). El cuerpo del difunto vuelve á los elementos; pero su alma inmortal, protegida por Agni, se eleva al cielo en una especie de carro. La parte de nuestro sér que va á perderse en el seno de la naturaleza, es el jivatman (71), el cual queda absorbido en el paramátman (72). El dogma del infierno aparece delineado en los últimos himnos del Rig Veda. El cantor invoca á Yama (73), rey de los Pitris, personificacion de la tierra y de la muerte. Yama participa del carácter de Hades ó Pluton y de Cronos. El primero de estos dioses es personificacion indígena de la tierra considerada como refugio de los muertos. Tal es tambien el carácter de Yama en el Rig Veda; pero este Dios reina al mismo tiempo sobre las almas en un paraiso, que el Ary a
52 de las últimas edades védicas quiere habitar despues de su muerte. Yama es guardian de los cadáveres que devora Mrityu (74). La creacion de Mrityu y su. oficio prueban que la incineracion de los cadáveres, entronizada luégo por el brahmanismo, no la conocian los Aryas del Sapta-Sindhu, los cuales inhumaban pura y simplemente sus muertos. La comparacion de las tradiciones Aryas é Iranias hace suponer que la leyenda de Yama, tal cual aparece en el Rig Veda, sucedió á una leyenda más antigua, en la cual Yama y Yamí, su esposa, figuraban como padres del linaje humano. De este modo fué Yama el primero que hubo de pagar tributo á la muerte, yendo á parar á la mansion de las almas y haciéndose rey de ella. Segun la leyenda védica más conocida, el padre comun de nuestra especie es Manú, esto es, el hombre por excelencia, tambien llamado Ayu (75). Con el tiempo Aya se diferenció de Manú, el cual pasó por ser nieto, llamándose Purúravas (76) el padre de Ayu.
III ENTRADA DE LOS PUEBLOS ARYAS EN LAS LLANURAS DEL GANGES. Las tribus aryas, despues de sostener rudos combates con los Dasyus ó indígenas, conquistaron poco á poco el territorio del Sapta-Sindhu, continuando hácia Oriente el movimiento de emigracion. Muy luégo llamaron la atencion de los invasores las regiones bañadas por el Ganges, algo más fértiles que las del Sapta- Sindhu. Por los anos de 1600 y 1500 ántes de Cristo, hubieron de llegar los Aryas al Sarasvatí, límite de sus conquistas por el Oriente. Las tribus tomaron luégo la direccion del Este, y al cabo de algunas generaciones apoderáronse con empuje irresistible de las provincias destinadas á ser el corazon de la India Arya, centro de su vida política y religiosa. • Los recuerdos legendarios y poéticos de los indianos, ciclo de rapsodias épicas condensadas principalmente en el Mahábhárata, no conservaron nada de la tradicion relativa á la conquista de la cuenca del Ganges, ni dicen nada acerca de la resistencia que debieron hacer los indígenas, ni de las batallas en que fueron vencidos por los Aryas. Sabemos, sin embargo, á juzgar por los resultados de la invasion, que la conquista
54 del país no se hizo por los mismos términos que la del Sapta-Sindlau. Indudablemente los Kuxíes no hicieron tanta resistencia á los indígenas y quedaron fácilmente reducidos á la condicion de esclavos. Por eso en las regiones bailadas por el Ganges no se vió, como en las del Sapta-Sindhu, que los pueblos kuxíes quedaran englobados con los de los Aryas, cual sucedió con los Matsyas (77) y Yadavas, que ayudaron á los Aryas en su irrupcion hácía el Oriente. No faltan, por el contrario, noticias tocante á las luchas intestinas de las tribus aryas, miéntras duró la conquista de la cuenca del Ganges. A la manera que en la invasion del mundo romano por los bárbaros (nuestros padres) las naciones germánicas se disputaban las tierras más fértiles de que se habian apoderado, y empujábanse unas á otras, bien así como las olas de un torrente devastador, é innundaron el imperio, así la invasion de las naciones aryas allende el. Sarasvatí fué causa de que estas gentes pugnasen entre si sobre el reparto de las provincias conquistadas. Las tribus que entraron primeramente en esta espe- . cie de tierra prometida, de buena gana se habrian contentado con poseer tranquilamente la tierra que acababan de conquistar; pero las razas situadas al Oeste del Sapta-Sindhu, al oir hablar de las maravillosas riquezas de la cuenca, del Ganges, lanzáronse en direccion del Saravastí y oprimieron con su peso á las naciones orientales, que, resistiendo en un principio, cedieron luégo al mayor número y hubieron de dirigirse al Este empujadas por las naciones que venian tras ellas. Finalmente, las tribus aryas dieron con las montañas que separan la cuenca del Ganges y del Brahmaputra de la Indo-China, y todas sus tribus se establecieron á orillas del gran rio.
55 La lucha más antigua entre las tribus aryas del Oeste, ganosas de establecerse en las cuencas del Ganges, y las del Este ya establecidas, allende el Sarasvatí, es la guerra conocida con el nombre de Guerra de l os diez reyes, que conmemoran vários himnos de los libros III y V del Rig Veda. Dicha guerra es de los primeros tiempos de la conquista, porque cuando estalló ninguna tribu de los Aryas habia pasado todavía allende el Yamuná. Diez tribus establecidas á orillas del Iravati, entre las cuales ocupaba el primer lugar la de los Bháratas, se dirigieron hácia el Este bajo el mando de sus reyes. Con las diez tribus, y al lado del rey de los Bháratas, que mandaba en las demás, iba como sacrificador y poeta sagrado el famoso Vizvámitra (78), de la familia de los Kauzikas. Pasaron primero el Vipara y el Zutudri; en el paso de estos ríos compuso Vizvámitra el siguiente himno que está en la coleccion del Rig Veda. «Hermanos, oid al sacerdote. Aquí vengo (dirigiéndose á los ríos) de muy léjos en carros veloces. Disminuid, ¡oh, rios! vuestra corriente y dejadme pasar sin que vuelquen nuestros carros.» El Vipara y el Zutudri, responden: «Sacerdote, oimos tus súplicas..Te saludamos con respeto, y te miramos con la veneracion conque una jóven reverencia á un hombre venerable.» Continuando el diálogo, contesta el cantor sagrado: «Rio Zutudri, los Bháratas quieren vadearte; recibe tambien á mi tribu, amiga de las vacas divinas y dirigida por Indra. Sigan su curso vuestras aguas, ríos dignos de nuestros homenajes. Que las riendas de nuestros corceles sobrenaden por encima de vuestras olas, ¡oh, ríos! y no toquen á sus yugos. os ri dos Que Q tan respetables no nos causen ningun desastre y nos sean propicios.»
56 Las diez tribus confederadas que emigraban en masa con sus familias y ganados, dirigiéronse , despues de pasar el Zutudri, al Sarasvatí, entre cuyo rio y el Ya.- muná, en territorio nuevamente conquistado, vivian ya los Tritsus, más tarde llamados con el nombre de Kozalas, á la sazon la más oriental de todas las tribus Aryas de la India. Los Tritsus estaban gobernados por el rey Sudas, descendiente de la dinastía famosa, cuya capital fué más tarde la ciudad de Ayodhyá. A juzgar por algunas expresiones de los himnos del Rig Veda, parece que Vizámitra, por su carácter sagrado, fué de embajador cerca del rey Sudas para pedirle que dejase pasar por sus tierras á los diez reyes y á sus pueblos que se dirigían al Ganges. Dicho embajador fué bien recibido en un principio; pero luégo, sin saber por qué, Sudas mudó de opinion y se decidió á cerrar el paso á los Bháratas y á sus aliados por fuerza de armas. Esta resolucion de Sudas no contuvo á las diez tribus, las cuales pasaron el Sarasvatí, habiendo compuesto un himno el poeta Vizvámitra en el paso de dicho rio, que los separaba de sus enemigos. Comienza el cantor sagrado por invocar á los dioses, y principalmente á los de carácter más belicoso, y tambien al rio que quiere vadear. «¡Hijos del sacrificio, que nos oigan los Marut, guerreros de hermoso carro, tajante espada y buen andar, y el Sarasvatí! ¡Concédannos la opulencia y una raza vigorosa los dioses que merecen nuestros homenajes! Indra, en la plenitud de su fuerza, llenó de su esplendor el cielo y la Tierra. ¡Oh, tú, que destruyes ciudades, das muerte á Virtra , dispersas ejércitos, dános multitud de vacas!» Los Tritsus, por su parte, no perdieron tiempo y se prepararon á rechazar por fuerza de armas á los invasores. Vasixta (79) era su sacrificador y poeta, no ménos
57 famoso que Vizvámitra, personificacion del elemento brahmánico puro en las leyendas posteriores sobre las luchas entre los Brahmanes y los Kxatriyas. En el momento en que iban á venir á las manos ambos 'é • m os ej ratos, invocó Vizvámitra el auxilio de Indra en pró de las diez naciones con el siguiente himno: «Venid, hijos de Kauzika, daos prisa, y con los ojos puestos en las riquezas espolead el caballo de Sudas. El rey de los dioses ha vencido á Vritra lo mismo en Oriente que en Occidente, y tambien al Norte. He cantado á Indra, al Cielo y á la Tierra. La obra santa de Vizvámitra guarda la raza de los Bháratas. ¿Qué hacen tus vacas entre los Kíkatas? (80). Dános la hacienda del imperio, manténganse firmes los dos caballos de nuestro carro; que su eje no se rompa, ni su lanza, ni el yugo. Líbrenos Indra de una caida. ¡Oh dios, cuyo carro tiene ruedas admirables, socórrenos! Fortifícanos, Indra. Bendice nuestras casas. Que podamos vencer y quitar la vida al hombre á quien odiamos. Indra , los hijos de Bhárata no quieren nada con sus enemigos.» No obstante la plegaria de Vizvámitra, la suerte fué contraria á las Bháratas y sus aliados, que hubieron de quedar vencidos por los Tritsus. Persiguió á los vencidos el rey Sudas, penetró en el país que abandonaban para fundar otro nuevo, y saqueó sus burgos. Algunos himnos de Vasixta, comprendidos en el Rig Veda, son verdaderos epinicios sobre los sucesos de esta guerra. «Participen de mi alegría los sacerdotes encanecidos (dice un himno compuesto despues de la batalla en que los Tritsus rechazaron la embestida de los invasores), ministros de la obra santa. liiciéronse acreedores al enojo de Indra, lo alejaron de Pazyadumna, hijo de Vayata• Indra, ébrio de soma, prefirió á los hijos de Vasixta. En otro tiempo pasó ladra con ellos el Sindhu, dió muerte
64 neso, y al cabo de algunos arios de mando quisieron legitimar su usurpacion, alegando que habían venido á restaurar á los Heraclides, legítimos dueños del país. Como quiera que fuese, todo indica que los Kurus de Hastinápura fueron en la cuenca del Ganges la primera gran potencia. A fuer de verdaderos maharajás tenian por súbditos á los Kozalas, Angas, Videhas y Magadhas. La dinastía más antigua de Magadha desciende de los Kurus, siendo su fundador Sudhanus, supuesto segundogénito de Kuru. Las tradiciones de la epopeya cuentan en el reino de Hastinápura ocho monarcas de la dinastía de los Kurus, desde el fundador hasta su último heredero directo; en cuyo reinado ocurrieron los sucesos que apellidan los Indios Gran guerra y forman el argumento del Mahábhárata, epopeya nacional de la India bráhmánica. Los indios dan carácter sagrado al Mahábhárata y le tienen por Veda suplementario, suponiendo, además, que su lectura acarrea innumerables gracias espirituales. Suponen autor del Mahábhárata á Krixna-Dvai- payana, por nombre Veda-Vyasa, compilador legendario de los Vedas. Como el supuesto autor del Mahábhárata figura tambien entre los antepasados del héroe del poema, creen los indios que Veda-Vyasa cantó de antemano las hazañas de sus nietos, que conocia por virtud de una revelacion profética. El origen, pues, del Mahábhárata es para los indios sobrenatural y semidivino. Las rapsodias tradicionales que guardaban para los indios de las orillas del Ganges los recuerdos más ó ménos poéticos de los sucesos de su edad épica, forman, ante todo, el núcleo de Mahábhárata. La guerra entre Kurus y Pándavas por sentarse en el trono de Hastinápura, es el argumento del poema, y
65 en torno de este suceso se agrupan, á guisa de episoorigen; pues en ellas vemos dios, rapsodias de diverso trozos que en un principio favorecian á uno 11 . otro de los contendientes (83). La primera redaccion del Mahábhárata se compuso de los cánticos épicos antiguos (algunos de los cuales debian ser contemporáneos de los acont ecimientos), y constaba de 8.000 dísticos; mas, por virtud de innumerables interpolaciones, el Mahábhárata consta hoy de 100.000 zlokas (84); viniendo á ser una especie de mesa revuelta de las ideas que profesaban los brahmanes dados á las doctrinas de Vixnú. Las narraciones épicas se pierden en un mar de reflexiones dogmáticas y filosóficas, que han modificado el carácter del Mahábhárata y lo santifican en el concepto de los indios, convirtiéndolo en repertorio de la mitología y de los dogmas brahmánicos. Hay en el Mahábhárata un canto como el Bhagavad-gitá, verdadero tratado de filosofía religiosa, que ningun enlace tiene con las peripecias de la historia heróica. La lectura del Mahábhárata, es, por lo tanto, pesada; teniendo sólo algunos episodios verdadero acento épico, cuyas bellezas compensan el mal de tantas interpolaciones como alteran la índole del poema. El trabajo de amplificacion del Mahábhárata débese á los doctores brahmánicos, y duró siglos. La redaccion definitiva que ha llegado á nosotros, debió concluirse hácia los comienzos de la era cristiana, á juzgar por la índole de las ideas religiosas y filosóficas hostiles al budhismo que campean en el poema. El Mahábhárata habla de dos reyes de los Yavanas (85), los cuales son, á n9 dudarlo, príncipes griegos establecidos en la India y en las regiones inmediatas despues de la in vasion de Alejandro (86). Sobre algunos episodios del Maliábbá- TOMO III 5
66 rata ha Llegado á nosotros un curiosa testimonio griego de época anterior á los reyes citados: cuenta Dion Crisóstomo, siguiendo á Megasthenes, embajador de lo Seleucidas en la córte de Magadha, que los indios can, taban en su lengua trozos de Hornero y de los homéridas, especialmente el dolor de Príamo, las lamentaciones de Hécuba y Andrómaca, y el combate de Aquiles y Héctor. Esto no significa que los Indios tuviesen una version sánscrita de Homero; siendo pura ficcion de los Griegos que oyeron cantar fragmentos de la epopeya nacional indiana, análogos por la situacion y el sentimiento á los episopios homéricos, tales como la desesperacion del rey Dhritaraxtra, lbs trenos de las princesas Gandhari y Draupadi, y, finalmente, el combate de Arjuna y Duryodhana. Veamos ahora el fundamento histórico de la leyenda de los Kurus y Pandavas que sirve de base á la epopeya del Mahábhárata (87). • Zantanu, noveno rey de la familia de los Kurus, tiene tres hijos, Vichitravirya, Bhixma, Krisna y Dvaipayana, el famoso Veda-Vyasa. Muerto Vichitravirya jóven y sin hijos, la hermosa Ambálika, su viuda, vióse obligada por la ley de Manú á casar con su cuñado Dhritaraxtra, del cual hubo tres hijos, á saber: Dhritaraxtra, ciego de nacimiento, Pandu y Vidura. Por muerte del rey Zantanu sube al trono su hijo Bhixma. Edúcanse en la córte los tres hijos de Vyasa y Ambalika, y revelan superiores aunque distintas cualidades: Dhritaraxtra es atleta, Pandu arquero famoso, y Vidura jurisconsulto. Cuando fueron nubiles, casó el mayor con. la princesa Gandhari, hija del rey Subala; Pandu eligió por cónyuge á la princesa Pritha, tambien llamada Kunti; Vidura contrajo matrimonio con una moza de la servidumbre del rey Dévaka, soberano de loS Yadavas.
67 \ Al cabo de cierto tiempo, la reina Gandhari dió á luz una masa informe, que participaba de la n aturaleza de la piedra y de la carne. Vyasa, por un procedimiento mágico que le dieron á conocer sus meditaciones sobre las cosas santas, da vida á esta masa y saca de ella cien hijos, de los cuales el mayor tiene en el poema el nombre de Duryodhana (mal-combatiente). En el entretanto, Kunti no tiene hijos de Pandu, porque este príncipe es víctima de una maldicion celeste por haber matado sin querer á un brahman. Para expiar su falta involuntaria, vése obligado á retirarse con sus mujeres á las soledades del Himálaya. Kunti sale, sin embargo, del apuro y saca á su marido de la perspectiva de las penas reservadas despues de la muerte al que no ha tenido hijos, por medio de una fórmula sagrada que le comunicó el dios Vivasvat, y cuya lectura basta para que venga á, su lado el dios que ella quiera. Y de esta suerte dió Kunti á luz tres hijos, á saber: Yudhixtira, hijo del dios Dharma; Arjuna, hijo . de Indra; Bhimasena, hijo de Vayu, dios del viento. Pandu suplicó luégo á Kunti que comunicase la fórmula maravillosa á. Madri, otra esposa de Pandu; Madri llamó á su lado á los Azvin, dioses hermosísimos, de cuya union nacieron Nakula y. Sahadeva. Pandu muere poco despues de haberle nacido el quinto de sus hijos putativos, y Madri, su esposa predilecta, perece violentamente en la hoguera. Cuanto á los hijos conocidos con el nombre de Pandavas (hijos de Pandu) siguen á cargo de Kunti hasta que algunos de los santos anacoretas que habitan en los bosques en medio de los cuales nacieron, los conduzcan á la ciudad de Hastinápura, donde reina su tio Dhritaraxtra, el cual los recibe afectuosamente y encarga de su educacion al brahman Drona, profundo conocedor de los ve-
68 das y experto en el arte de la guerra. Los Pandavas, dirigidos por un tal maestro., hacen progresos notables, aprenden á manejar las armas y á conocer los sagrados libros, inspirando á todos amor y respeto por sus méritos y virtudes. Pero estos barruntos de incipiente popularidad no agradaron á sus primos los Kurus, hijos del rey Dhritaraxtra. Devorados por la envidia, quieren perder á los Pandavas, y gracias á la debilidad del ciego monarca consiguen fácilmente realizar sus negros intentos. En efecto, el rey, que poco ántes se entusiasmaba tanto con los méritos de sus sobrinos y habia, elegido por sucesor suyo al primogénito Yudhixtira, nombrándole yuvarajá (lugarteniente), movido por las calumnias de su hijo Duryodhana, toma aversion hácia sus protegidos y manda desterrarlos. Los Pándavas se niegan en un principio á obedecer las órdenes del rey; pero al fin ceden y se retiran á una ciudad situada á orillas del Ganges. El ódio de Duryodhana se habia adelantado á los príncipes caidos; porque aquel príncipe malvado y traidor mandólevantar para los desterrados una casa hecha de materiales inflamables, y uno de los confidentes de Duryodhana tenía encargo de incendiarla cuando los Pándavas estuviesen profundamente dormidos. Por dicha, Vidura, que asiste á sus sobrinos, descubre la !trama y el instrumento de la tracion es cogido en sus propias redes. Los Pándavas abandonaii el lugar precipitadamente, vadean el rio y toman la direccion del S., donde escogen por morada una selva que habita un gigante antropófago de la raza de los Rakxasas, llamado Hidhinda, el cual, al ver á los Pándavas le entran vivos deseos de comérselos, y al efecto envia á su hermana para que
69 los lleve á su morada. Tan luégo como la embajadora del antropófago ve á Bhima guardando el sueno á su madre y hermanos, se enamora perdidamente de él, le dice á lo que ha venido, le declara su amor y le propone protegerle á él y á su familia del furor del gigante, si quiere casarse con ella. Bhima se opone y aguarda al enemigo, que aparece luégo en campana, y lo mata, queriendo hacer otro tanto con su hermana; pero ésta acude á Kunti, cuyo afecto gana mediante la sincera confesion de su amor por Bhima. Al fin logra la hermana del gigante muerto que la dejen vivir con el hombre de su preferencia. Los Pándavas abandonan luégo este lugar para hacer vida nómada de cazadores y guerreros. Cierto dia llegan á una ciudad (que no tiene nombre en el poema, y si el epíteto de ramaniya, esto es, agradable), y les dá hospitalidad un brahman, á quien cautivan por sus austeridades y conocimiento de las cosas divinas. La ciudad y sus alrededores son víctimas de la crueldad del gigante Baka, el cual devora cada dia en un abrir y cerrar de ojos una medida grande de arroz, dos búfalos y un hombre. La suerte designaba á los que debian ser víctimas de la voracidad del antropófago; y habiéndole tocado al brahman, mesonero de los Pándavas, ocupó Bhima su lugar, peleó con el gigante y lo mató, entrando luégo en la ciudad en medio de las aclamaciones del pueblo, que se veia libre de la tiranía antropófaga. Mientras tanto, difúndese por toda la India la noticia de que la hermosa Draupadi, hija de Drupada, r ey de los Panchalas, ha decidido elegir por sí misma cónyuge. De todas las regiones del Aryavarta acuden los pretendientes al lugar en que ha de celebrarse el concurso cuyo premio ha de ser la mano de Draupadi. Acuden
70 los Pándavas en traje de brahmanes. El todo consistia en tender un arco gigantesco y dar en el blanco con su. flecha. Los príncipes congregados hacen sus pruebas, pero inútilmente. Arjuna, segundogénito de Pandu, logra sin esfuerzo lo que en vano intentaron los otros. Este triunfo irrita á los vencidos, porque su amor propio de guerreros se ofende de haber sido veneido±por un brahman. Quéjanse de Drupada, acúsanle de desleal por haber admitido al concurso hombres que no son guerreros y quieren matarle ó destronarle. Driipada pide axilio á los Pándavas; y éstos, ayudados por Krixna, rey de los Yadavas (que pretendían, como vimos, ser parientes de los Bháratas), rechazan á los enemigos. El rey de los Panchalas, viéndose libre por la intercesion de los hijos de Pandu, y deseoso de elegir entre ellos su yerno, les dice que dará la mano de Draupadi al que ellos mismos designen. El amor estuvo á punto de enemistar á los Pándavas, que todos se prendaron igualmente de la hermosura de Draupadi. Cuando iban á venir á las manos, una revelacion les dice á los cinco Pándavas que Draupadi será mujer de todos ellos al mismo tiempo, por haberlo dispuesto así un dios. Draupadi fué en vida anterior hija de un Rixi (patriarca de la religion védica), y no encontrando marido á despecho de su hermosura y buenas prendas, hizo vida tan austera que movió el corazon del dios Ziva (88), el cual prometió á la bella postulante que le concederia cuanto quisiese en vida posterior. Draupadi quiso un marido porfecto; mas por precipitacion hubo de reiterar su deseo cinco veces seguidas, y el dios ordenó que Draupadi fuese en su nueva vida mujer única de los cinco Pándavas. La situacion de los hijos de Pandu modificóse completamente, pues su matrimonio les procuró la alianza
y amistad de Krixna y Drupada, poderosos reyes ; pero los Kurus se alarmaron, reuniéronse en junta, D , y uryó. dhana trabajó para que Dhritaraxtra declarase la guerra á sus sobrinos y aliados. El ciego rey confesó, por el contrario, que no era justo privar á los hijos de su hermano de compartir el imperio con sus propios hijos, y encargó al prudente y conciliador Vidura que de parte del rey dijese á los Pándavas que vinieran á Hastinápura. Dispuestos siempre los Pándavas á perdonar las ofensas, vuelven á la córte de su tio acompañándoles su amigo Krixna. Dhritaraxtra los recibe muy bien y les señala al Ó. de su reino un bosque extenso á orillas del Yamuná para que allí vivan independientes. Como el tal bosque estuviese consagrado á Ziva (dios de las gentes ante-aryas),. los Pándavas purificaron el suelo y fundaron una ciudad dedicada á Indra (dios magno de los Aryas), que tuvo por nombre Indraprastha (hoy Dehli). La reputacion de los fundadores contribuyó á la rápida poblacion de la nueva ciudad, acudiendo á ella brahmanes, mercaderes, artesanos y guerreros. Vivian contentos y respetados los Pándavas en su nueva residencia, cuando los celos disolvieron momentáneamente la union de los cinco hermanos, enemistados por una mujer. Con el fin de restablecer la armonía condenóse Arjuna á doce arios de destierro; vivía en los bosques como un asceta y fué á tierra de los Yadavas á cumplir el tiempo de su voluntaria penitencia en compañía de Krixna, cuya hermana Subhadra, notable por su belleza, se enamora de Arjuna, el cual no tuvo más remedio que el rapto para calmar su pasion. Vuelve, sin embargo, con ella á la compañía de su amigo, el cual lo perdona, y continúan con Krixna hasta el momento en que le sea lícito volver á Indraprastha.
72 El nuevo reino de los, Pándavas creció en términos de ejercer verdadera supremacía sobre toda la region del Ganges. Yudhixtira, hermano mayor de los Pándavas, determinó hacer un rajasuya (solemne sacrificio régio) para afirmar con la sancion religiosa la soberanía que algunos reyes le disputaban y quería repudiar el rey de Magadha. Yudhixtira consulta á su am igo Krixna (que vino acompañando á Arjuna de vuelta de su ostracismo espontáneo) sobre lo que debe hacer en caso de guerra. Krixna quiere disuadir de su intento al jefe de los Pándavas; mas al ver que no podía quitarle de la cabeza el proyecto de celebrar el régio sacrificio y hacer la guerra al rey de Magadha (harto poderoso para ser vencido fácilmente en batalla campal), trasládase acompañado de Bhima y Arjuna á la metrópoli de aquel soberano para desafiarle. Los tres héroes, vestidos de brahmanes, preséntanse disfrazados en la córte de Jarasandha, rey de' Magadha, al cual dijo Krixna, que sus dos colegas habian jurado hablar secretamente y de noche al rey. Jarasandha acude á la entrevista nocturna, sin adivinar que los enviados le ponian asechanzas. En la conferencia habla con tono amenazador Krixna y censura la crueldad, los abusos y la conducta del monarca para con otros reyes prisioneros suyos , y á quienes desea inmolar al dios Ziva. Krixna pone á Jarasandha en la alternativa de dar libertad á los reyes prisioneros ó aceptar un duelo inmediato. Él soberano de Magadha opta por el desafío, siendo su adversario Bhima. Ambos campeones son esforzados: la lucha dura trece dias, y al décimocuarto, aprovechándose. Bhima del cansancio de su adversario, logra derribarlo y le rompe la espina dorsal, centro de la vida segun las ideas indianas. Los reyes cautivos recobran su libertad y se declaran vasallos fieles de Yudhixtira.
73 Los reyes tributarios; convocados, por los Pándavas, acuden presurosos á la celebracion. del solemne sacrificio, ocultando en' lo posible su ira, la cual sube de punto al A ver pie Yudhixtira da la preferencia sobre ellos á Krixna, á quien tanto debe. El rey Zizupala, más airado . que sus colegas, insulta á Krixna, quien mata con su chakra (89) al provocador: acto de energía que impone respeto á los demás príncipes , los cuales se resignan á desempeñar su papel en la ceremonia religiosa. De esta suerte quedó Yudhixtira reconocido legalmente por señor feudal. Con todo, Duryodhana, lleno de envidia , no puede con la idea del triunfo y engrandecimiento de sus primos, y discurre la manera de perderlos. Tras largas meditaciones, los lances del juego parécenle muy adecuados para el fin que se proponia. Dhritaraxtra, por debilidad y cediendo como siempre á las sugestiones de su. hijo, ruega á los Pándavas que vengan á visitarle en. Hastinápura. Acuden al llamamiento de su tio, y el tal viaje ocasiona á los , Pándavas desastres tan grandes cual pudieran desearlo sus mayores enemigos: Yudhixtira pierde al juego sus tesoros y su ejército, la libertad de sus hermanos y la suya propia y la posesion de Draupadi, que, reducida á esclavitud, sufre en público los insultos de un hermano de Duryodhana. Dhritaraxtra no se opone en un principio á cuanto pasa ; mas luégo cambia de opinion movido por funestos presagios. A fin de dar satidaccion á Draupadi, promete Dhritaraxtra á la reina desgraciada concederla todo lo que pida: Draupadi reclama inmediatamente la libertad de sus maridos. Libres ya los Pándavas , vuelven apresuradamente á su reino. Muy luégo otro convite de su tio los llama á Hastinápura, y caen de nuevo en la red que les tendia-
80 de los Pándavas en el trono de Hastinápura , reinó sesenta anos, pereciendo en una emboscada de Takxaka, rey-serpiente de Takxazila. Janaméjaya, hijo de Parikxit, venga la muerte de su padre, conquista la ciudad de Takxazila y celebra en ella el gran sacrificio que mata las serpientes, esto es, acaba con el culto de los dioses ante-aryas y sojuzga á sus adoradores. A Janaméjaya suceden veintiseis generaciones en el trono de Hastinápura.
IV SIGNIFICACIÓN HISTÓRICA DE LA LEYENDA DE LOS PÁNDAVAS. La leyenda de los Pándavas, tal como aparece en el Mahábhárata, no obstante las interpolaciones religiosas y místicas que alteran el carácter heróico del poema, tiene un fundamento histórico, á saber: la Guerra magna de los Kurus y Pándavas, acontecimiento real que hubo de ejercer influjo decisivo en los destinos del pueblo arya de la cuenca del Ganges; pues todos los grandes ciclos épicos parten de la realidad, por más que luégo se envuelvan en el velo de la fábula, enlazándose con algunos de los hechos más culminantes de la historia primitiva de la nacion. La Guerra de los diez reyes inauguró el período de la conquista de las regiones gangéticas por las naciones aryas, que hubo de terminar en la guerra de los Kurus y Pándavas, acontecimiento decisivo en la historia indiana, acabadas la lucha á orillas del Sarasvati y la conquista del país de los Bháratas. Por virtud del choque sangriento en el campo de Kurukxetra, mudaron de condicion los reinos situados en el curso del Ganges. No hablemos de los pueblos que habitaban al E. del sagrado rio, pues no cambió su situacion de una mane- TOMO III 6
82 ra notable; pero en el Ganges superior y en el Yamuná formóse el nuevo poder de los Pándavas, precisamente cuando se desplomaba el de los Kurus. La metrópoli del nuevo imperio es tambien Hastinápura; mas el poder que en ella reside tiene diferente carácter, pues extiende su imperio por toda la cuenca del Ganges de resultas de la fusion en un sólo pueblo de los Estados orientales de la India gangética. Terminada la Gran guerra, no hubo en el Ganges superior y en el Yamuná más que un sólo pueblo formado por la mezcla de los Panchalas y Kurus, sucesores de los Bháratas. Afirman algunos doctos que la Gran guerra es pura y simplemente la conquista del país de los Kurus por los Panchalas, á quienes apoyaban los Matsyas y Yadavas; y que los Pándavas son una rama de la familia de los Panchalas, que á viva fuerza se entronizó en Hastinápura. Sin embargo, las tradiciones dan proporciones gigantescas á la batalla de Kurukxetra, en la que tomaron parte todas las gentes aryas de la India. Un acontecimiento que puso en conmocion á todo un pueblo no es obra de la poesía: un tal suceso es histórico; porque la Gran guerra no hubiera trastornado la India arya, teniendo el carácter de mera contienda entre los Panchalas y Kurus. Demás de esto, la guerra entre los Kurus y Pándavas debió ser un acontecimien- to capital en la historia primitiva de los pueblos del Aryavarta, porque la tradicion indiana la da como coetánea de la renovacion de una de las edades del mundo, lo que no fuera posible tratándose de un suceso ménos importante. La leyenda no coloca, por otra parte, á los Panchalas en primer término; su papel es como el de los Matsyas y algo ménos importante que el de los Yadavas, compañeros de Krixna. Los Panchalas, Matsyas y Ya-
83 davas son aliados de los Pándavas, ó, mejor dicho, obedecen á su influjo, y por él toman parte en la guerra contra los Kurus; luégo los Pándavas forman un pueblo diferente, que no procede de los Panchalas, sino del O., habiendo sido su primera estancia el Sarasvatí y luégo el Yamuná, donde fundaron, ántes de acabar con el imperio de Hastinápura, una potencia rival de los Kurus. Dicho imperio, soberano de los Panchalas, Matsyas , Yadavas y Magadhas con anterioridad á la Gran guerra, tuvo por capital la ciudad de Indraprastha, fundacion de los Pándavas. Cási todos los héroes y conquistadores de estas leyendas épicas antiguas son personificaciones de tribus ó de pueblos. Al modo que el advenimiento de Kuru significa la entrada en Hastinápura de un pueblo nuevo, los cinco Pándavas son los héroes epónimos de un pueblo de Pándavas ó Pandavyas que, viniendo del O., apareció por vez primera en la cuenca del Ganges y fue el mayor enemigo de los Kurus en la Gran guerra. Al emigrar del lado del O. los pueblos Aryas, quedó en el Sapta-Sindhu alguna tribu, que hubo de llevar el nombre de todo el pueblo, y era para los Griegos un monumento del itinerario seguido por los Aryas. El rey Poro, vencido por Alejandro, era , jefe de una tribu de Páuravas rezagada en el Pentapotamia. Los geógrafos griegos indican la existencia en el Hydaspes (Vitasta) de un pueblo de Panclui, reliquias de los Pándavas ó Pandavyas, indicio de que este pueblo se detuvo en aquella parte del Sapta-Sindhu ántes de dirigirse al Ganges. Puédese ir más léjos en la investigacion de los orígenes de los Pándavas, y llegar hasta las regiones que fueron cuna de la raza arya. Plinio dice que en 3a Sogdiana había un canton llamado Panda. No fueron
84 los Pándavas los únicos que vinieron á la India procedentes del extremo septentrional del Oxus. Los textos sánscritos y los geógrafos clásicos concuerdan en la existencia sobre la banda oriental del Indo, no léjos de su confluente con el Panchanada, de un pueblo llamado Zughdas (Sogdi de los Griegos), de igual procedencia que los Pándavas. La situacion de los Pándavas en las regiones primitivas de los Aryas, más apartada que las otras tribus que se dirigieron á la India, parece indicar que debieron ser los últimos en adherirse al movimiento de emigracion hácia el, E. Confirma esto la significacion del nombre de Pandus ó Pándavas, que vale tanto como blancos, pálidos, para distinguir claramente á los Pándavas de las naciones aryas establecidas hacia ya siglos en la India y cambiada la color por el influjo del clima y por muchas alianzas con la raza morena de los Zudras ó Dasyus. La palidez ó blancura del rostro que llamó la atencion de los pueblos que deseaban atravesar los Pándavas y fué causa de su nombre, prueba que los Blancos ó Pálidos eran hombres del Norte que vivían bajo el influjo de un clima templado. Los Pándavas fueron, pues, los últimos que emigraron á la India, y al llegar á ella conservaban todavía la virilidad de su barbárie, que contrastaba con la molicie de sus compatriotas, enervados ya por la larga residencia en las fértiles comarcas que aspiraban á ocupar los Pándavas, como lo consiguieron por fuerza de armas y á favor de la lucha que motivó su invasion. Los Pándavas se llevaron tras si muchos pueblos que encontraron ya formados por el camino; rechazaron á otros hácia el E.; subyugaron algunos, y al terminar la lucha que promovieron estos acontecimientos, cambióse completamente la situacion de los pueblos de la
85 India raya. Así considerada la lucha de los Pándavas y Kurus se comprende fácilmente sus enormes proporciones y que en ella tomaran parte todos los Aryas de la cuenca del Ganges; porque la lucha de los Pándavas y Kurus fué un suceso importante para todos los Aryas y ejerció decisivo influjo en su destino. No es de admirar el apresuramiento con que los pueblos del E. acudieron en auxilio de los Kurus; porque no sabiendo cuáles podrían ser las consecuencias de la invasion, estaban obligados por la prudencia más vulgar á hacer cuanto estuviese en su mano por contener el torrente que podia anegarlos. A juzgar por la impresion que causa la lectura de los episodios del Mahábhárata relativos á la Gran , guerra, la batalla del Kurukxetra debió ser algo parecida á la de los Campos Cataláunicos, cuando los pueblos del Norte invadieron el mundo romano. La situacion misma de la llanura de Kurukxetra, lugar del combate, prueba que los Kurus y sus aliados hacian frente á una invasion 'que venia del O. Sabemos positivamente por algunas de las más antiguas rapsodias compiladas en el Mahábharata, que los cánticos antiguos, relativos á las hazañas de los Pándavas, tenian á éstos por verdaderos aryas y los miraban como pueblo que habia conservado la pureza de la sangre, miéntras sus enemigos la habian alterado cruzándose con razas impuras. Esta idea, que encontramos en el Mahábhárata, aunque modificada naturalmente por adiciones posteriores, demuestra que los Pándavas pertenecian á una emigracion procedente del foco de la raza arya y valían más que las tribus védicas, enervadas durante su larga permanencia en el Sapta-Sindhu, por sus alianzas con los indígenas y el influjo de las tribus kuxíes. Algunas indicaciones de los cantos del Rig Veda relativos á la Guerra de los diez reyes,
86 prueban hasta qué punto los Bháratas, núcleo de la poblacion de Hastinápura , llevaron sus alianzas con los Kauzikas, Zudras ó Dasyus. A fuer de Aryas más puros que sus adversarios, muéstranse los Pándavas defensores de la religion arya en toda su pureza, y los dioses de los Aryas los protegen constantemente. Cuando las demás gentes de la India no piensan en Indra, son los Pándavas fieles á su culto; prueba de ello es el nombre de Indraprastha que dieron á su capital. En cambio sus adversarios, máxime los Kurus, son adoradores de Ziva, dios de las poblaciones ante-aryas. Los Pándavas, que traian elementos más puros y exentos de toda mezcla, regeneraron el Aryavarta, corrompido prematuramente por la indolencia de las otras tribus. Tal es el verdadero carácter de la guerra de los Pándavas y Kurus, tan importante en la historia de los siglos heróicos de la India arya. Al exponer el fundamento histórico del Mahábh.árata , hemos desechado la genealogía artificiosa de la epopeya gangética, adicionada posteriormente para entroncar á los Pándavas con la régia estirpe de los Kurus, de modo que aparezcan como sobrinos de Dhritaraxtra ; porque dada la inverosimilitud con que la redaccion actual del Máhábharata supone de la misma familia á los Pándavas y Kurus, no es posible ver en dicha genealogía una tradicion antigua y verdadera. Enlazados artificialmente los Kurus con los Bháratas, pretendieron aquellos legitimar sus conquistas: bien así como los Dorios, al cabo de cierto tiempo de dominacion, alegaron que los llevó al Peloponeso el designio de restaurar á los príncipes Heráclidas, legítimos dueños de la tierra, en el trono de que fueran injustamente desposeidos. La historia de los Pándavas ofrece, sin duda alguna, otro ejemplo análogo. Cuando
87 algunas generaciones de Pándavas habian pasado por el trono de Hastinápura y se realizó del todo la fusion entre los advenedizos y sus predecesores los Kurus, perdiese la idea de la invasion y no quisieron los Pándavas invocar su derecho de conquistadores; tendiendo naturalmente á legitimar su posesion por medio de entronques fabulosos con los vencidos y á dar á la guerra que los hiciera dueños del país, no el carácter de una guerra de conquista, sino más bien el sentido de una lucha fratricida, en la que se atribuyeron los Pándavas la parte de la razon y de la justicia. Así pudo la leyenda 'formada posteriormente suponer á Pandu hermano de Dhritaraxtra, á sus cinco hijos primos hermanos de los Kurus, víctimas de la maldad de Duryodhana y herederos legítimos de los derechos de la familia y poseedores del trono de Hastinápura, terminada la Gran guerra, por abdicacion solemne de Dhritaraxtra. Esta nueva leyenda pugnaba con las rapsodias anteriores que describen con enérgico acento al anciano rey ciego acudiendo presuroso al campo de Kurukextra para enterrar sus muertos y maldiciendo á los Pándavas victoriosos, matadores de sus hijos y enemigos de su imperio. Mas al juntar los cantos sueltos para formar una epopeya, hubo de pasar inadvertida semejante contradiccion; viniendo al cabo á figurar en un mismo poema los trozos que describian á los Pándavas como usurpadores extranjeros, vencedores por el derecho de la fuerza, y los que pretendian legitimar su advenimiento al poder. Existen todavía otras dos redacciones de la leyenda de los Pándavas , que alteran su primitiva fisonomía histórica. La primera débese al brahmanismo, y no puede ser anterior al siglo VII ántes de Cristo. Una vez trasfor-
88 malo el Mahábhárata en libro sagrado, lo importante para el carácter del libro, más religioso que beróico, era, no ya legitimar á los Pándavas, sino divinizar á estos héroes, dechados de todas las virtudes. Entónces nació la historia de Kunti y de la fórmula sagrada mediante la cual pudo ella cohabitar con el dios de su eleccion, de esta suerte los Pándavas fueron hijos putativos de Pandu, y, en concepto de la leyenda, verdaderos hijos de dioses. La otra redaccion, más moderna y origen del mayor número de adiciones al texto primitivo, fué la metamorfosis de Krixna en una encarnacion del dios Vixnú: en el texto primitivo Krixna era hijo del pastor Nanda y de su mujer Yazoda , fundador á orillas del Yamuná de la ciudad de Krisnápura (Clisobora de los Griegos) y Cambien de la que hubo por nombre Mathura (Methora de los geógrafos clásicos) en el sitio en que mató al gigante Madhu, y amigo fidelísimo de los Pándavas. Vários pasajes del Mahábhárata revelan, no obstante las refundiciones posteriores, los rasgos característicos de la historia de Krixna en su forma primitiva. Esta segunda redaccion de la leyenda se debe á la doctrina de Vixnú, y por cierto no de su primera época, porque hubo de formarse en el siglo IV ántes de la era cristiana, en cuya época Megasthenes , que la oyó de boca de los brahmanes con el fervor de la novedad, trasmitióla á los Griegos suponiendo á Krixna el Hércules de la India. Para fijar la época de la Gran guerra, será bien tener en cuenta que los indios suponen coetáneas la lucha de los Kurus y Pándavas y el final de la tercera edad del mundo, y dan comienzo á la cuarta (que es la actual) en el ano del advenimiento de Parikxit, hijo de Yudhixtira, al trono de Hastinápura. La doctrina de la division de la existencia del mun-
89 d'o en cuatro edades ó yugas (9,1), es concepto antiguo de los • Aryas, y lo vemos igualmente en los poemas de Hesiodo. Sobre esto recogió noticiad M egasthenes, como embajador en Pataliputra, y escribió al volver de la India, que entre el primer rey Spatembas (Manú-Sva- yambhuva), padre de Budas (Buddha) y abuelo de Psarenas (Purúravas), y el advenimiento de Sandrocottos (Chandragupta), cerca de cuyo rey fué el historiador griego representante de los Seleucidas, mediaron 6.402 arios; que en este intervalo trascurrieron tres períodos, y estaban ya en el cuarto. Las leyes de Manú exponen con latitud la doctrina de los Yugas, que es parte esencial de la fé brahmánica. La existencia pasada y venidera del mundo actual, divídese en cuatro periodos, á saber: 1.° El Kritayuga, ó edad de la perfeccion, que consta de 4.000 anos divinos, ó 1.728,000 arios humanos. 2.° El Tretayuga, ó período del triple sacrificio, esto es, del cumplimiento de todos los deberes religiosos, y consta de 3.600 arios divinos, ó 1.296,000 años humanos. 3.° El _Dvaparayuga, ó periodo de la duda acerca de las nociones religiosas, que consta de 2.400 años divinos, ó sean 864.000 años humanos. 4.° El Kaliyuga, ó edad de la perdicion , tiene 1.200 años divinos, ó 432.000 años humanos: es la edad presente al fin de la cual perecerá el mundo para revivir' luégo. La duracion de las edades del mundo, de repletas cifras que prueban la aficion de la imaginativa indiana á los números redondos, no se apoya en ninguna docta especulacion astronómica, sino más bien en un cálculo de aritmética elemental. Constaba el año védi-
96 imágen de otra civilizacion. Dichos cantos son reflejo de la época en que los Aryas habian perdido en los ácios de la paz, y de resultas del clima gangético, los instintos viriles que trajeran sus padres del Sapta-Sindhu. Los trozos más antiguos del Ramáyana son obra del brahmanismo constituido cási completamente. En los fragmentos más antiguos del Ramáyana hay más fervor religioso que espíritu militar, y las personas son más divinas que humanas. El protagonista de la epopeya no es un héroe que lucha con otros héroes, sino un taumaturgo que vence por medios sobrenaturales. Demás de esto, muestran las rapsodias del Ramáyana que en la época de su composicion habia ya recorrido la raza arya en todas direcciones la Península del Dakxinapatra, llegando á la isla de Lanká. No se encuentran en el Ramáyana tantas interpolaciones como en el Mahábhárata, por no haber mediado tanto tiempo entre la composicion de los cantos épicos y la fijacion del texto. A juzgar por el carácter de la lengua, el texto del poema consagrado á celebrar las hazañas de Rama, tal como ha llegado hasta nosotros, es cási contemporáneo de la redaccion definitiva de las leyes de Manú, es decir, del siglo octavo ántes de la era cristiana. El argumento del Ramáyana es como sigue: Mucho ántes de la Gran Guerra gobernaba en la ciudad de Ayodhyá, capital de los Kozalas, un príncipe de la dinastía solar, por nombre Dazaratha , cuyas tres mujeres, tras larga esterilidad, y gracias á cierto filtro milagroso , dieron á luz cuatro hijos, á saber: Rama, hijo de Kauzalya, encarnacion de Vixnú, y que vino al mundo para vencer á los Rakxasas y á los gigantes; Lakxman a y Zatrughna, gemelos, hijos de Sumitra, y Bhárata, hijo de Kaikeyi.
97 Desde su juventud adquirió Rama incomparable gloria por sus prodigiosas hazañas, pues libertó á Vizvámitra (que figura tambien en éste como en el otro poema) de los continuos ataques de los demonios; logró tender el arco de Indra, que ningun nacido pudo nunca estirar. Admirado el rey Janaka, poseedor del famoso arco, del valor de Rama, concedióle la mano de su hermosa hija Sitá, cuyo rapto da lugar á las mayores peripecias del poema. Al volver Rama á la córte con sus hermanos, que le acompañaron en sus primeras aventuras, el anciano Dazaratha quiere abdicar y ceder á Rama el gobernalle. Este propósito queda frustrado por una intriga cortesana: Kaikeyi (la mujer más jóven del rey Dazaratha), mal aconsejada por su nodriza, recuerda al anciano monarca que en cierta ocasion la juró hacer cuanto ella le pidiese; y en virtud de tal juramento, Kaikeyi pidió á Dazaratha el destierro de Rama y la exaltacion al trono de su hijo Bhárata. Desespérase Dazaratha al oir la peticion de su tercera mujer, fundada en un juramento ineludible; y por más que suplica á Kaikeyi, hasta con lágrimas, que desista, no lo consigue y tiene Dazaratha que acceder por motivos de religion á las funestas exigencias de su tercera mujer. Rama, cuya magnanimidad no retrocede ante ningun sacrificio, resígnase con su suerte y consuela á su familia desolada; tomando luégo los hábitos de anacoreta, dirígese á las selvas con su hermano Lakxmana y su mujer Sitá, que no quisieron abandonarle en el destierro. Poco tiempo despues muere Dazaratha, y Bhárata, que estaba ausente cuando el destierro de Rama, no quiere cerlir la corona que legítimamente pertenece á su hermano mayor, y al frente del ejército, y acompasado de Vasixta, gran sacrificador de los Ko- TOMO III
98 zafas, va á la selva en busca de Rama para proclamarle rey; pero Rama se opone por no violar el juramento de su padre. No pudiendo Bhárata sacar del destierro á su hermano mayor, vuélvese á la ciudad de Ayodhyá y gobierna, sin llamarse rey, en nombre del héroe desterrado y haciendo vida de penitente. El poema dedica todo un canto á narrar los episodios de la vida de Rama, de su mujer y de su hermano en medio de los bosques. A consecuencia de la visita de Bháratha, y para no verse de nuevo expuesto á tentaciones semejantes, Rama y los que le acompañaban se alejan más de su país natal, comenzando entónces para ellos la época de mayores dificultades. Zurparaka, fea rakxasi, enamórase de Rama y quiere seducirlo; pero el héroe hace frente á las tentaciones del demonio femenino, y la rechaza con ignominia. Zurparaka revela entónces, para tomar venganza de Bhárata, á su hermano . Rávana, rey de los gigantes y de los Rakxasas de la isla de Lanká, la hermosura de Sitá, y lo induce á un rapto. El tal Rávana es aquel cuyos crímenes y cuya impiedad han sido causa de la encarnacion de Vixnú en la figura de Rama; Rávana, el mayor enemigo de los dioses, tiene diez caras, veinte brazos y ojos cobrizos, su cuerpo invulnerable á los ataques de los dioses, está lleno de quemaduras que recibiera en la guerra de los Asuras, y de cicatrices que le hicieron los colmillos de Airávata, elefante de Indra. Rávana, en fin, viola impunemente todas las leyes, desafía y espanta al mundo entero; «y hasta el sol, cuando pasa por la ciudad del rey de los Rakxasas, oculta de miedo sus rayos.» Rávana quiere enseñorearse de Sitá; pero como uno de sus hermanos que intentó pelear con Rama, quedó vencido aunque le seguian catorce mil Rakxasas, se
99 vale de la astucia en vez de emplear la fuerza para el logro de su intento. Uno de sus demonios transformóse en gacela de oro. Mientras que Rama la persigue para capturarla y regalársela á su mujer, Rávana roba á Sitá, á la cual alejó de su casa imitando la voz de Rama; condújola por los aires á su palacio de Lanká, y en el camino hirió mortalmente á Jatayu, rey de los buitres y anciano de sesenta mil anos, que quiso detener al raptor de Sitá. Al entrar Rama en su ermita, encontróse sin su mujer, y, buscándola inútilmente por todas partes, se desespera; mas habiendo encontrado moribundo al rey Jatayu, éste le cuenta su desgraciado encuentro con Rávana. Rama, luego que hubo dado sepultura al generoso Jatayu, pónese en camino con su hermano Lakxmana para los confines del Dakxinapatha, desde donde piensa dirigirse á Lanká con el fin de recuperar á Sitá. Despues de mil aventuras peligrosisimas, de las cuales salen siempre triunfantes, llegan los dos hermanos al reino de los simios, cuyo rey Sugriva, por consejo de su ministro Hanuman, se decide á socorrer á Rama. Este, en cambio, comienza por desembarazarle de sus enemigos, el más temible de los cuales es el gigante Bali. Sugriva pone luégo á disposicion de Rama su numerosisimo ejército, compuesto de monos y osos. Hanuman, que tiene la facultad sobrenatural de andar por el aire, va de este modo á la isla de Lanká, y descubre á. Sitá, siempre fiel á su marido, encerrada en el harem de Rávana. Hanuman promete á la hermosa Sitá que pronto saldrá de su encierro. Es, sin embargo, muy dificultoso el penetrar en la isla, donde Rávana se cree segurísimo defendido por las olas. El ejército de monos y osos se detiene en la orilla; Rama no sabe cómo vencer el obstáculo; y al cabo, acon-
loo sejado por el mar, decídese á echar sobre las olas una gigantesca calzada, cuyos restos forman los islotes que enlazan el N. de la isla de Ceilan con la costa del Dravida. Los monos empiezan la campaña dirigidos por Hanuman y el general MB.; y arrojando incesantemente al mar bosques y montarlas, construyeron en un mes la calzada, y pasó el ejército á la isla de Laiká. Trabóse luégo una prolongada y terrible lucha entre los monos y osos de un lado, y de otro los Rakxasas, lucha que terminó por un desafío de siete dias con sus noches entre Rama y Rávana, á quien renacian las cabezas á medida que las segaba el héroe. Rama logró al fin dar muerte á su temible adversario, librando á los dioses de su mayor enemigo. Sitá recobra su libertad; pero su marido, deseoso de poner su reputacion á cubierto de toda sospecha, no quiere juntarse con ella hasta despues de pasarla por la prueba del fuego. Los dioses pónense al lado de Rama; dícenle que es encarnacion de Vixnú, y le convidan á subir al cielo despues que haya devuelto la paz á su familia y consolado á la ciudad de Ayodhyá. Vuelve, en efecto, el héroe á su ciudad natal, y recobra el cetro que le entrega gustoso su hermano Bhárata y resucita á los guerreros muertos en la batalla. De esta suerte gobernó Rama, glorioso y lleno de virtudes, en la dichosísima, Ayodhyá durante muchos siglos en union de Sitá, su mujer incomparable (92). El Mahábhárata entreteje y mezcla con los recuerdos épicos de la India fábulas extravagantes; pero en medio de los episodios fabulosos acumulados por la imaginacion del pueblo y el influjo de las ideas religiosas brahmánicas, hay carácter histórico en lo esencial del poema, cuyas primeras rapsodias se refieren á verdaderos acontecimientos y fueron compuestas poco des-
101 pues de estos mismps sucesos. El análisis, siquiera sea breve, que acabamos de hacer del Ramáyana, prueba la índole de esta epopeya. No es probable que el Ramáyana sea la narracion alegórica de un acaecimiento nacional como la guerra de Troya. Si esta hipótesis tuviese fundamento, seria muy extraño el disfraz de las tradiciones populares. El ejército de Rama, en. su expedicion á Lanká, compónese de monos y osos dirigidos por Rama, y los sanos consejos de un buitre, y combate con temibles génios, que defienden furiosamente su isla atacada para castigo de un raptor y emancipacion de la hermosa cautiva. Si en el fondo de tan extrañas invenciones hay huellas de un hecho histórico, preciso es confesar que se disimula bastante y no es fácil verlo. En el fondo parece el Ramáyana una novela ó cuento maravilloso, una ficcion más ó monos ingeniosa para deleitar la imaginacion indiana, que no alude ni remotamente á ningun suceso real, y sólo se propone entretener á sus especiales lectores. En todo esto no hay nada que conserve las grandes inspiraciones de los recuerdos patrióticos. Ni cabe suponer que la conquista de Lanká fuese la invasion de alguna tribu meridional de la Península que anegara la gran isla inmediata. Lanká, tal como la describe el Ramáyana, es tan fabulosa como todo lo demás; y si hubiese habido efectivamente una conquista, habria dejado huellas reales en. los versos del poeta. En ' Hornero, la geografía de la Tróade es cási tan exacta como podríamos nosotros escribirla hoy; la del Ramáyana, por el contrario, es fantástica y de pura invencion; en esto consiste su de - fecto, y en eso estriba el éxito que alcanzó en la India. Si hubiera sido el Ramáyana más verídico, su triunfo no habria sido tan completo.
102 La época de los hechos narrados en. el Ramáyana es, segun la misma epopeya (prescindiendo de los números redondos á que tan aficionados se muestran los indios), treinta generaciones ántes de la Gran Guerra; esto es, con mucha anterioridad á la lucha de los Pándavas y Kurus. Pero de esta suerte la epopeya supone acaecidos los sucesos cuando las tribus aryas, léjos de poder hacer expediciones lejanas á la Península meridional, ni siquiera eran todavía dueñas completamente de la cuenca del Ganges. Por otra parte, si la fábula del Ramáyana tuviese por fundamento un suceso histórico determinado, habría de ser por necesidad un establecimiento arya en la isla de Ceilan. Mas precisamente esto es de todo punto inadmisible, porque las tradiciones indígenas singalesas (notables por su carácter histórico y exacta cronología), demuestran que ninguna colonia arya pasó á la isla ántes del siglo sexto de la era cristiana, época que dista cerca de doscientos anos, por lo ménos, del momento de la fijacion del texto del Ramáyana. Hasta entónces la antigua poblacion indígena (llamada de jigantes por la leyenda sin-galesa) permaneció intacta y sin mezcla de ningun elemento extranjero. Para suponer, en fin, que el poema trata de conmemorar una invasion en la isla de una tribu dravida, seria necesario borrar del Ramáyana el nombre del protagonista, arya por su nacimiento y carácter, á fin de dar á la narracion cierta fisonomía histórica. Aun así, no seria fácil comprender por virtud de qué extraño fenómeno las tribus aryas de la cuenca del Ganges (donde nació el Ramáyana), convirtieron una leyenda dravida en argumento de una de sus dos grandes epopeyas. No es, pues, un hecho histórico la conquista de la isla de Lanká por Rama, rey de Ayodhyá. Este hecho,
103 que no era posible omitir en razon á la importancia del Ramáyana en la historia literaria de la India, es una simple ficcion que parte de las tradiciones muy alteradas del hecho general de las expediciones aryas á la Península meridional y hasta los confines del Dakxinapatha perteneciente á la edad heróica.
V INSTITUTAS DE MANÚ. Todos los monumentos de la antigua literatura indiana, la poesía, las leyendas, las obras filosóficas y religiosas, muestran evidentemente que los brahmanes fueron los instrumentos principales del desarrollo de la cultura arya en estos países. Ellos fueron sus mejores organizadores; ellos le dieron su impulso y carácter propios. Los brahmanes eran en su origen poetas inspirados, cantores religiosos y sacrificadores, intérpretes de la voluntad de los dioses; y como los respetaba el pueblo, los protegian y honraban los guerreros, estaban exentos del servicio de las armas y se dedicaban completamente á la vida contemplativa , por fuerza habían de ser los brahmanes la inteligencia de la nacion. Llegó un dia en que el trabajo interior que se habia realizado lentamente en el seno de las tribus aryas, debió producir grandes cambios en la organizacion social. La vida nómada de los antiguos tiempos habia cedido el paso, hacia ya mucho, á las costumbres más regulares de la vida agrícola, todavía semi-pastoral, revelándose en la mejora de las costumbres, en los adelantos de la industria y en la consolidacion de los elementos
105 sociales. Los últimos himnos de los Vedas muestran indicios de la tendencia á esta transformacion, lentamente realizada durante las luchas de la época heróica; transformacion que cabia, por otra parte, en la naturaleza misma de las cosas; porque la vida moral de las sociedades civilizadas tiene sus leyes y sus períodos de evolucion , tan necesarias y cási tan invariables como las leyes que presiden á la vida física individual. La transformacion de las costumbres y la revolucion en las ideas de los aryas de la India (obra del tiempo y del influjo del clima) se habia realizado en gran parte, sin duda, cuando los brahmanes la dieron la consagracion suprema de la religion y de la ley. Hora solemne en la vida de esta gran raza fué la promulgacion del nuevo Código á que debia ajustarse la existencia del pueblo y del individuo, que fijaba los derechos é indicaba los deberes, que proclamaba la nacion y constituia el Estado. La constitucion de la sociedad brahmánica completamente organizada, vérnosla en las Institutas de Manú, Código religioso y social de la India arya. En dicho código hay que estudiar su mecanismo y sus principios para señalar despues las fases sucesivas de las profunda revolucion, hecha bajo los auspicio• de los brahmanes, que hubo de transformar completamente á los Aryas de la edad védica. El brahmanismo dió á su Código carácter sagrado y cási divino encabezándolo con el nombre de Manú, el primer hombre y prototipo del sér pensante. Mas prescindiendo de este origen fabuloso, es posible, examinando tan vasto conjunto de leyes, determinar, si - quiera sea aproximadamente, la época de su redaccion definitiva. La coleccion de leve: civiles y religiosas que consti-
112 del moderno Penjab. Es necesario, pues, asimilar la antigua poblacion de los Zudras á los Sydri que los geógrafos griegos de la época clásica se calan todavía cuando la expedicion de Alejandro en la banda oriental del Indo á los dos lados del confluente de las aguas reunidas del Penjab. Todo parece indicar que entre las antiguas tribus kuxíes subyugadas por los Aryas en el Sapta-Sindhu, los Zudras fueron los primeros ó los más notables reducidos á servidumbre; de tal suerte que, andando los tiempos, su nombre fué sinónimo de tributarios esclavos, precisamente como lo fué el de ilota entre los Espartanos y el de davus entre los Romanos. Cuando el Código brahmánico se redactó, el nombre de Sudra (en sánscrito Zudra) se empleaba ya en este sentido hacia ya una larga série de generaciones y estaba consagrado por el uso. Esta manera de ser, sencilla y plausible, está confirmada por la enumeracion que hacen las leyes de Manú de las siete categorías de esclavos, cuyo carácter da á los prisioneros de guerra. La condicion, no solamente ínfima, sino servil, del zudra se lee en cada página del Código brahmánico. El vaizya debe cuidar los animales útiles, cultivar el suelo para la comun subsistencia, darse al comercio que es una necesidad del pueblo y del Estado; el brahman y el kxatriya, colocados más arriba en la escala de los séres, deben velar por la seguridad de la raza humana; el zudra tiene únicamente por obligacion el servicio de las otras tres castas. El estado de humillacion y esclavitud es tan inherente á su naturaleza que, áun emancipado por su amo, no sale por eso de la servidumbre. Comprado ó no, el zudra desempeña siempre oficios serviles, pues por su nacimiento está consagrado á ellos. Un brahman puede sin remordimiento
113 apropiarse la hacienda de un zudra, su esclavo, que ipso facto no tiene propiedad. Al modo que el nombre de un brahman debe expresar el favor y la dicha, el de un kxatriya la fuerza y el poder, el de un vaizya la riqueza y la liberalidad, el nombre de un zudra debe ser sinónimo de abyeccion y dependencia. A un zudra no se le debe enseñar ni la ley ni rito alguno expiatorio. Atroces penas impone la ley al zudra que injurie al arya de las tres castas superiores; siendo la menor la de que le corten la lengua. La ofensa á un brahman se castiga introduciendo en la boca del culpable un hierro candente. Como un zudra se atreva siquiera á contestar á un brahman, la ley ordena que le echen al delincuente aceite hirviendo en la boca y en los oidos. Cuando un kxatriya ó un vaizya injurian á un brahman, la ley impone al culpable una simple multa. Un signo exterior de institucion brahmánica, comun á las tres castas superiores y prohibido á la cuarta, era el cordon que ponian á los niños á cierta edad en cumplimiento de la ley religiosa. Este cordon era emblema de una nueva vida, la espiritual, infinitamente superior á la vida física: los que le habian recibido se llamaban Dvijas (nacidos dos veces). El cordon era la marca ostensible que separaba al arya del zudra. Las costumbres modernas de la India, que no han variado, sirven de comentario á estas prescripciones del Código. La ceremonia de la investidura del cordon es tan solemne como la de la circuncision entre los musulmanes. Con raras excepciones, los únicos que hoy reciben el cordon son los brahmanes. La ley brahmánica, implacable con la casta desheredada de los Zudras, abríales en compensacíon de sus humillaciones un mundo ménos sombrío, y les daba esperanzas de consuelo despues de la muerte. El zudra 8 TOMO III
114 podia esperar mejor condicion entre los hombres en una nueva vida, porque la doctrina de las trasmigraciones era creencia fundamental del brahmanismo; pero esto se entendia á condicion de que el zudra hubiera sido fiel á los deberes de esta vida. Por lo demás, al mismo tiempo que cada clase está obligada á cumplir con sus deberes, puesto que vale más des– empalar malamente el propio oficio que sobresalir en. el apeno, las leyes de Manú recomiendan á los reyes que cuiden de que los Zudras cumplan sus deberes, no sea que esta clase pueda por abandono trastornar el mundo. Lo más curioso es que esta prescripcion comprende á. la casta de los vaizyas, es decir, al vulgo de la gente popular y á los Zudras. Los Brahmanes quieren dar carácter inviolable y divino al poder real, á fin de que ejerza cierta presion sobre el pueblo, en otro tiempo tan belicoso, y que aún no había perdido la virilidad de sus antepasados. Las reglas de conducta de los Zudras pueden resumirse en la palabra sumision. Las que se refieren á los vaizyas (94) se leen en la siguiente zloka del libro primero: «Guardar ganados, dar limosna, estudiar los sagrados libros, comerciar, prestar á interés, labrar la tierra, son oficios propios del vaizya.» Ocho zlokas del libro noveno amplian estas indicaciones con más algunos pormenores que dan idea de lo que era entónces Ql comercio en la India arya. Segun estas indicaciones, el vaizya debe saber cuánto valen las piedras preciosas, las perlas, el hierro, los tegidos, los perfumes y las especias; debe conocer las ventajas y los inconvenientes de las várias regiones, y no debe ser extrano á las lenguas. Los Vaizyas formaban, pues, la clase agrícola, la clase comercial y la clase industrial de la nacion; lo pie había sido vulgo de las tres tribus pastorales y
115 guerreras del Sapta-Sindhu , convirtióse b lué cr o en la clase productora de la sociedad br ahmánica. Puede decirse-hasta cierto punto que los Vaizyas eran la mesocracia de los Aryas del Ganges, corno los Brahmanes eran la nobleza sacerdotal , los kxatriyas la nobleza militar, y lós Zudras el proletariado. Pero hay más bien disparidad que analogía entre el estado social de las leyes de Manú y nuestra moderna sociedad. Precisa, pues, estudiar en sí mismo el estado del pueblo brahmánico, sin compararle con otros, ni buscar semejanzas, harto insuficientes, para formar idea exacta de su organizacion. Las profesiones y numerosas industrias de que habla el Código brahmánico son prueba inequívoca de una civilizacion muy adelantada. Las leyes brahmánicas hablan, no sólo de los arquitectos, sino tambien de los ingenieros hidráulicos, cuyo arte debió, sin duda, perfeccionarse en un país expuesto á inundaciones periódicas; bien así como habia tomado grande incremen- to en la cuenca del Ganges, ántes de la invasion arya, en ciertos pueblos de raza kuxí, como los Matsyas, de cuyos primeros ocupantes hubieron de aprender los Aryas los secretos del arte mencionado. En la época de la redaccion de las leyes de Manú eran industrias particulares en la sociedad brahmánica las de amaestrar elefantes, domar toros, desbravar caballos y camellos. La sociedad brahmánica conocia, por lo demás, cási todos nuestros animales domésticos, y tenia carnicerías, fábricas de licores y aguardientes, molinos de aceite; sabia extraer azúcar de la caria, pero sin refinarla ni cristalizarla; explotar las minas, trabajar el cobre y los metales preciosos, fabricar vasos cincelados, y sin duda otros muchos objetós de adorno ó de uso doméstico, y trabajar la seda, la lana, el lino y el cártamo. Los ta-
116 pires del Nepal teman la fama que aún hoy conservan. Había en la sociedad brahmánica astrólogos y médicos, y en el otro extremo de la escala social habia cómicos, bailarinas, farsantes y lidiadores. Estaban prohibidos los juegos de azar, porque, segun las palabras de la ley, «el juego y las apuestas ocasionan á los príncipes la pérdida de sus reinos;» alusion sin duda á la leyenda de los Pándavas. En otro órden de hechos encontramos sociedades de comercio, empresas para trasportar mercancías al interior, para el comercio de cabotaje en ciertos sitios de la costa, y, finalmente, prestamistas. El interés legal del dinero era de uno y cuarto por ciento al mes; el interés tolerado podía llegar al dos por ciento. Cuanto al principio de la propiedad territorial definíase del modo siguiente: «el campo cultivado es propiedad del primero que hizo en él la tala;» esto es, del primero que lo desmontó. Ningun indicio vemos de otro principio entronizado luégo en el derecho indiano, y que tuvo consecuencias tan funestas, á saber: el principio de que la tierra es propiedad del soberano. Toda tierra dada en alquiler producia una renta, que se repartia por mitad entre el propietario y el cultivador. La distincion absoluta entre los Aryas y los Zudras, la condicion servil impuesta á estos últimos, eran consecuencias naturales de la conquista. Antes de terminar la edad védica estaban ya separadas estas dos castas primitivas, y tendia la condicion de los Zudras á mejorar más que á otra cosa con el trascurso del tiempo. Pero la transforraacion de las antiguas clases, mudables de suyo y no bien separadas, en. que se dividian los Aryas en castas cerradas, fué en verdad un hecho artificial no exigido por el desarrollo lógico de las instituciones; siendo más bien producto de una revolucion interna, que cambió del todo la organizacion
117 social del pueblo Arya de la India, r e v olueion concebida y realizada por la clase sacerdotal, y - cuyos resul tados fueron la creacion de la teocracia más absoluta que ha conocido el mundo, El espíritu de esta revolucion está caracterizado de la manera más absoluta por los términos en que las leyes de Manú definen las relaciones recíprocas de los kxatriyas y brahmanes. «Si un kxatriya se insolenta con un brahman, puede éste en toda ocasion castigarle, 'porque el kxatriya trae origen del brahman. El fuego procede de las aguas. La casta militar viene de la casta sacerdotal; el hierro trae origen de la piedra.» Sin embargo, el Código añade luégo : «Los kxatriyas no pueden medrar sin los brahmanes, y éstos no pueden pasar sin aquellos. Unidas la casta sacerdotal y la militar, prosperan en este mundo y en el otro,» Este lenguaje dista mucho de la época en que, sostenidos los brahmanes en la córte de los régulos del Sapta-Sindhu, elogiaban las hazaTias y munificencias del rajá para obtener algunas mercedes. Los brahmanes, segun las leyes de Manú, son superiores, no iguales á los guerreros; son fuente de todo poder y base del órden social. Los brahmanes, segun el Código brahmánico, poseen la superioridad de institucion divina, más elevada y de más peso que la de origen humano. Esta supremacía sacerdotal forma contraste con lo que se ve en la edad védica y en la heróica de la conquista del Ganges. La supremacía pertenecía entónces, sin género alguno - de duda , á los kxatriyas, es decir, á los guerreros. La revolucion realizada entre esta época y la redaccion de las leyes de Manú tuvo sus orígenes en el santuario, y se hizo en nombre de la religion-, apareciendo como obra divina. Fué resultado del cambio profundo que la antigua religion de
118 los Vedas sufrió en los colegios de brahmanes, y la transformacion de este culto naturalista de las primeras edades en religion docta y misteriosa, fundada en un sistema metafísico, y que tenia por corolario un sistema de organizacion social; religion cuyo conocimiento exclusivo se reservaron los brahmanes, cuya interpretacion estaba reservada á ellos solos, que la habian creado, y en nombre de la cual, y apoyándose en la supersticion del pueblo, fundaron su incontestable supremacía, no obstante la oposicion de los guerreros. La constit.ucion de la sociedad brahmánica procede directa y exclusivamente del sistema de la religion. Para ilustrar los orígenes y las fases de la revolucion social que cambió el organismo de la India arya y le dió su sello definivo , será bien fijar, ante todo, el origen y desenvolvimiento sucesivo de la transformacion . que los brahmanes imprimieron á la religion antigua de los Aryas. Tocante al origen de tan completa metamorfosis tenemos indicaciones positivas. Los últimos himnos védicos hablan con predileccion del Sarasvatí entre todos los ríos que frecuentaban los Aryas. En los escritos brahmánicos, el nombre del Sarasvatí aparece bajo un carácter todavía más notable, pues está rodeado de una aureola de veneracion religiosa, que no tenia ningun otro río celebrado por los cantores védicos. El Sarasvatí no es ya el rio venerable que mientan los himnos, es tambien un rio santo. Un territorio de cinco yojanas (quince leguas) de circuito, uno de cuyos lados es el rio, figura en el Mahábhára.ta como lugar de sacrificio, santo entre todos; y áun hoy el tal territorio es objeto de singular veneracion entre los indios. Este carácter de santidad era extensivo á todo ,el país que baila el Sarasvatí mayor. «Entre los
119 dos ríos divinos Sarasvatí y Drixadvati (dice el libro de Manú) hay un espacio, digno de los dioses, que tiene por nombre Brahmávarta por tradicion inmemorial.» Y añade luégo el Código sagrado al enumerar los' territorios que esmaltan ambas orillas del 'amuná: «El Rurukxetra, el Panchala y el Zurasena forman la region llamada Brahmarxi (tierra de los doctos, de los séres divinos), próxima al Brahmávarta. De boca de un brahman, nacido 'en el país, deben aprender los hombres en la tierra sus reglas especiales de conducta.» Estas claras y precisas indicaciones no dan lugar á dudas. La tierra sagrada por excelencia del Sarasvatí y del Yamuná , la tierra de Brahma, cuyas costumbres inmemoriales se convirtieron en ley, de donde salieron los brahmanes que tienen facultad de enseriar y dirigir á los hombres, es, sin duda alguna, la region en que se constituyeron los primeros colegios de brahmanes, en cuyo seno formóse la nueva doctrina religiosa. Dicha region, con sus colegios sacerdotales, sirvió de punto de partida á la organización social engendrada por la nueva doctrina, y aseguró de un modo definitivo la supremacía de la casta sacerdotal. Los primeros colegios brahmánicos se dedicaron á juntar los himnos de los Vedas, compuestos por los patriarcas del Sapta-Sindhu, á impedir que se perdiesen, y á ponerlos á cubierto de las alteraciones que la tradicion oral pudiera introducir en ellos con el trascurso del tiempo. Cuidaron asimismo los brahmanes de guardar é inmovilizar las prescripciones rituales en extremo Minuciosas, y sin las cuales no era valedera la celebracion del sacrificio, acto solemne y omnipotente que enlazaba la tierra eón el cielo. Este trabajo comenzó en el trascurso del siglo décimocuarto ántes de nuestra era. Miéntras 'los descendientes y dis-
120 cípulos de los antiguos cantores sagrados, juntos en corporaciones ó colegios , se dedicaban al trabajo de compilar el texto de los Vedas en las tranquilas , regione,s que baria el Sarasvatí, realizábase la conquista de la cuenca del Ganges por las tribus aryas. El resultado de esta conquista no pudo ser otro que el de establecer una distincion más señalada entre las antiguas clases del pueblo arya. Los guerreros, enriquecidos con los despojos de los vencidos, rodeados de la aureola de vencedores, .orgullosos de sus hazañas, distinguíanse cada vez más del pueblo, iy se daban aires de aristócratas. Formando la córte de sus antiguos caudillos, transformados en monarcas poderosos , convirtiéronse los guerreros en señores feudales sin ninguna reminiscencia de la vida que hacian en el Sapta-Sindhu, vida de pastores como la del pueblo, distinguidos sin duda por los privilegios que les daba su valor; pero guardando ganados cuando no peleaban, y haciendo el mismo género de vida que el que más tarde había de ser vaizya. En adelante el kxatriya del país del Ganges dedicóse exclusivamente al ejercicio de las armas, descuidando el oficio de sacerdote privado que ejerciera en el Sapta-Sindhu. El vulgo de la gente popular establecióse en las fértiles llanuras que riegan las aguas del Ganges y sus afluentes, ó en las ciudades populosas de ántes fundadas por los Kuxíes, abandonando la vida nómada, en un principio comun á todas las clases, para cultivar la agricultura, la industria y el comercio, contribuyendo de esta suerte dicha clase á profundizar más su separacion entre los guerreros, pues si ambas clases no eran todavía castas, les faltaba poquísimo. Cuanto á los brahmanes ú hombres dados á la religion y á las preces, aisláronse por virtud de los. acontecimientos, y adquirieron un carácter sagrado y A
121 cási divino, que nunca tuvieron en la edad védica. Convertidos en depositarios únicos de las tr adiciones de los Rixis, de los himnos que servian para tener propicios á los dioses, en una palabra, de los ritos esenciales del sacrificio, los brahmanes eran indispensables en todos los actos de la vida religiosa, vínculo nacional de los Aryas, y. poco á poco hubo de recaer en aquellos algo de la virtud sobrenatural atribuida al sacrificio y a ' la oracion. De esta suerte pasaron los brahmanes del oficio de meros cantores de las hazañas de los príncipes y de la gloria de los dioses, á ser un verdadero sacerdocio dividido en familias, que se decian oriundas de los siete Rixis ó de sus descendientes más famosos, sacerdocio tan bien organizado que el pueblo, en su veneracion, le atribuia carácter semidivino. Pero toda corporacion sacerdotal, ganosa de perpetuarse, no puede subsistir sin un sistema de doctrina que sea como su patrimonio. Las tareas de los colegios de brahmanes no podian reducirse por mucho tiempo á conservar oralmente los himnos de los patriarcas antiguos y los ritos sacramentales del culto. La existencia de los colegios dados al estudio de las cosas divinas, hubo de engendrar necesariamente un pensamien- to religioso, del que habia de salir un sistema dogmático y metafísico, calcado en los elementos primordiales de la mitología antigua de los Aryas. Dadas las mismas circunstancias, idénticos habrian sido los resultados en otro pueblo; mas debieron serlo entre los Aryas de la India, predispuestos siempre á la meditacion religiosa y á las especulaciones metafísicas. La religion de los Aryas, miéntras vivieron en el Sapta-Sindhu, era una religion naturalista, que consistia cási exclusivamente en la adoracion directa de los fenómenos atmosféricos, más tarde transformada en un
128 y social. Entienden los brahmanes que el sér vive en una série de existencias, encadenadas entre sí y que abarcan todas las formas de la naturaleza, desde el hombre hasta la materia inerte; siendo la humanidad el término más elevado de estas incesantes transmigraciones en la vida terrenal. El pecado rebaja á la humanidad á la condicion de vida inferior: la práctica de la virtud, y la extricta observancia de la ley religiosa, mucho más importante que la virtud real, puede sacar á la humanidad de este círculo indefinido de existencias para ir, á título de recompensa suprema, al seno de Brahma, confundiéndose de esta suerte en la eterna substancia de donde saliera. Esta bienaventuranza sólo es directamente accesible á los brahmanes, únicos que pasan por la série de existencias y obtienen por sus méritos en vida anterior el nacer en la casta superior á la humanidad. Sobre este sistema construyó el brahmanismo una série de existencias relacionadas con los diferentes actos buenos ó malos de la vida, especie de sancion de la ley moral. Las almas preséntanse despues de la muerte ante el dios Fama, juez de los infiernos, el cual pesa en una balanza las acciones, y castiga ó premia segun el platillo que vence. Los reyes y kxatriyas que han sido buenos y se mostraron fieles observantes de la ley van en calidad de bienaventurados al cielo de Indra, el primero de los cielos materiales. Los malos, los que cometieron crímenes ó infringieron los preceptos religiosos, van á uno de los ocho infiernos, donde hay suplicios proporcionados á la gravedad de las culpas. Las leyes de Manú des c riben minuciosamente los castigos que esperan en los infiernos á los malos; la imaginaginacion indiana no se dió punto de reposo en esto de inventar tormentos reservados en el infierno para los
129 réprobos: los buhos y los cuervos d esgarran en uno de los infiernos los cuerpos de los pecadores, á los cuales cortan los demonios diariamente la cabeza, que renace sin cesar para hacer sitio á nuevo suplicio. Otros condenados hierven en enormes calderas, y no faltan réprobos que andan sobre carbones encendidos y á quienes echan los demonios cobre derretido en la garganta. Pero los suplicios infernales y la bienaventuranza celestial de Indra no son perdurables, y al cabo de cier- to tiempo salen las criaturas de una ú otra condicion para volver al círculo de las existencias. Renacen los justos entre los hombres, y pasan á la casta superior la en que vivieron anteriormente: el zudra revive vaizya, el vaizya renace kxatriya, el kxatriya resucita brahman. Los malos pasan á una existencia ínfima, de la que han de salir gracias á una série infinita de renacimientos. El matador de un brahman, tras largos padecimientos en el infierno, renace en forma de perro ó asno, animales tenidos por impuros y despreciables. El que ha robado una vaca renace cocodrilo del Ganges; el que ha robado trigo se vuelve raton, y mono el ladron de legumbres. El incestuoso renace cien veces seguidas ántes de pasar á una existencia superior. El brahman que ha infringido los ritos de la celebracion del sacrificio, ha de pasar cien arios en forma de corneja ó milano. El que dijo á un hombre libre «hijo de es - clava,» se ve condenado á renacer cinco veces en una condicion servil. Las leyes de Manú describen minuciosamente todos estos " renacimientos, y enumera los pecados á que están adscriptos. Esto prueba que los bra hmanes tuvieron desde luégo buen cuidado de reducir sistema la materia de los castigos de ul t ratumba, viendo en ello un medio poderosísimo de consolidar su teocracia, fundándola en el terror que inspiraba el snpli- TOMO III
130 cio de una transmigracion inferior é impura al infractor de la ley religiosa y social. En el sistema de los brahmanes hay vestigios de una clasificacion gerárquica 'de las formas de la naturaleza que constituyen los grados de la escala de transmigraciones: en la escala inferior estaba la materia inanimada y luégo la naturaleza vejetal: más arriba vemos gusanos insectos, peces, serpientes, tortugas, asnos y perros, seres viles é impuros; en el mismo grado, pero más alto, figuran elefantes, caballos, leones y jabalíes; la forma inmediatamente superior es la de los mlechhas ó bárbaros, llamados por el orgullo brahmánico «animales de faz humana.» Vienen luégo los Zudras, que, por lo despreciables, apénas se les reputa hombres; en otro peldaño de la escala ascendente de las formas porque ha de pasar necesaria y más ó inénos parcialmente el ser pecador, están los Rakxasas, demonios ó gigantes, y los pizachas ó vampiros. Se asciende poco á poco en la escala, pasando por los grados de cómico, danzante, armero y herrero, vaizva, kxatriya, rey, génio celestial de la especie gandharva ó ápsara. La condicion de los brahmanes, superior á la de estos génios, es la más elevada que existe en el inundo, y desde ella puede el ser tornar di-- rectamente al seno de Brahma. Los dioses (bien que no del todo) son superiores á los brahmanes. Gracias á esta gerarquía impuesta por la relígion como cosa revelada, la teocracia brahmánica pasaba por ser de origen divino y partícipe de la sobrenatural esencia del primer principio. Para señalar las fases de la formaeion de la nueva doctrina en los colegios brahmánicos, hay que partir del siglo décimocuarto ántes de nuestra era, en cuya época se formó la primera coleccion de los Vedas, que dió origen á los ensayos de corporaciones religiosas
131 bien constituidas; pero la separacion definitiva y absoluta de 'los oficios de sacrificador ó chantre y guerrero (car g os que asumia una misma persona en la edad védica), realizóse despues de la conquista del país del Ganges. En el ardor de las luchas de la edad heróica, y por el siglo duodécimo, separáronse las familias brahmánicas del resto de la nacion, y empezaron á considerarse superiores á los demás hombres-. Verdad es que ántes del afeo 1000 poseian ya los colegios brahmánicos el concepto de la unidad panteista de la divina esencia y el dogma de la emanacion, bases de la ensenanza religiosa. Entónces hubo de comenzar la redaccion de los bráhmanas ó comentarios dogmátieos que más tarde formaron parte del himnario védico. Trazadas en sus rasgos esenciales la constitucion social y la doctrina de las transmigraciones, necesitáronse todavía dos centurias para que la gerarquía de las castas y la palingenésica, su complemento, se fijasen definitivamente. El establecimiento de la nueva organizacion social, obra del brahmanismo, amparada, segun él, por la religion, debió de encontrar viva resistencia en el terreno de la práctica. No será muy verosímil suponer que los Kxatriyas, dueños de la fuerza material, fueran dóciles á la voz de la fuerza moral y se sometieran sin réplica á los principios proclamados por los brahmanes en nombre de la divinidad. Ni podian los Kxatriyas abandonar de buen grado y espontáneamente su habitual supremacía para cederla á los hombres religiosos de profesion. Los principios de la reforma, que modificar completamente la constitucion de la sociedad debia arya de la India, salieron de las especulaciones filosóficas de los colegios brahmánicos; pero su realizacion exigió, como sucede siempre, el auxilio de la fuerza material. Viéronse,. pues, obligados los brahmanes á
132 imponer por la fuerza á los Kxatriyas su nueva supremacía, al ménos en cierta region de la India gangétiea; en cuya empresa hubieron de ayudarles los Vaizyas, dóciles á la autoridad religiosa y ávidos de humillar á la casta guerrera que tantas veces los había ajado con su insolencia. Bien será, pues, examinar (dado que la ocasion es propicia;. la leyenda favorita de los brahmanes, reproducida en casi todas sus antiguas composiciones. Los héroes de dicha leyenda con Vasixta y Vizvá,- mitra, personificacion clara y manifiesta de la lucha entre brainnanesy kxatriyas. Los brahmanes, el Mahábhárata, ci Ramayana y los Puranas aluden á esta '1u- cha en forma de leyendas adornadas por la imaginacion poi>tica. Cierta leyenda habla de una contienda sobre unos tesoros escondidos entre los brahmanes de la raza de Bli•ighu y los hijos del rey Kritavirya, del cual eran sacrificadores. Esta contienda hubo de producir el exterminio de los brahmanes, inclusos los non natos, y las mujeres que esquivaron el degüello refugiáronse en el llimálaya, donde una de ellas dió á luz un hijo que ocultara en su muslo, y tuvo por nombre Aurva. Al nacer este nino salió de la tierra una llama, que estuvo á punto de incendiar el mundo, y cuyo resplandor dejó ciegos á los Kxatriyas. Estos y los hijos de Aurva comenzaron de nuevo la lucha, y en ella figuran Vizvámitra y Parazu-Rama, cuya terrible hacha (parazu) vengará, en toda la raza de los Kxatrivas la muerte de los brahmanes de Kritavirya. Satisfecha la vindicta, retirase Parazu-Rama al monte Mahendra, pero entónces (y aquí está lo característico de la leyenda) , se tocan los males de esta lucha fratricida. Exterminados los Kxatriyas, desaparece del mundo el órden; los fuertes oprimen á los débiles; los Zudras y los Vaizyas, sin el
133 freno de la ley, ,apodéranse de las mujeres y de los brahmanes. Nadie es ya dueño de su propiedad, porque la tierra, sin la proteccion de los guerreros, defensores armados de la ley, víctima de los desmanes do los perversos , está á punto de sumergirse en los abismos del espacio. Para restablecer el órden promete Kazyapa á la Tierra que satisfará sus deseos; y, en su consecuencia, pidió y logró la Tierra que los Kxatriyas se convirtieran en reyes y la protegiesen y surgieran nuevas dinastías. Nótese que Kritavirya es soberano de una importante rama de los Yadavas, raza arya por la religion y la política, que no por la sangre. Otra leyenda, más antigua al parecer, supone á Vizvámitra personificacion de la casta kxatriya, y á Vasixta símbolo de la casta brahmánica. Era Vizvámitra un poderoso rey, que andaba por la tierra seguido de ejército numeroso. Como llegase á la ermita de Vasixta, penitente de proverbial santidad, cuyas riquezas consistian en una vaca maravillosa llamada Karnadhenu, que producia cuanto deseaba su amo, codicióla el rey y dijo al solitario : «Tengo derecho de apoderarme de Kamadhenu, pues todos los tesoros del rey son; pero en cambio te daré cien mil vacas.» Vasixta no accedió, porque Kamadhenu le producia cuanto necesitaba. Al ver esto el rey, se apoderó á viva fuerza de la vaca, la cual, volviéndose al solitario, quejóse amargamente del abandono en que le dejaba. Y respondió Vasixta: «¿Por ventura soy yo capaz de luchar con el monarca y su ejército?» Y contestó Kamadhenu: «Los Kxatriyas no pueden hacer eso; que valen más los brahmanes, cuyo origen es divino.» Mandó, pue s , á Vasixta que estuviese dispuesto á exterminar el ejérci- to de Vizvámitra; y del cuerpo de la vaca divina salieron ejércitos que acabaron con los soldados de Viz-
134 vámitra. Al ver esto, airados los cien hijos del rey abalanzáronse sobre Vasixta, el cual, por virtud del conjuro de la voz Aum, los hizo polvos. El rey, aturdido (y aquí viene la moraleja de la primera parte de la leyenda), exclamó: «¡Maldecido sea el poder de los Kxatriyas; que vale más la energía brahamánica!» Pero la narracion de esta forma de la leyenda en el Mahábhárata y en el Ramáyana no pára en el vencimiento de Vizvámitra, y el fabuloso procurador de la casta de los Kxatriyas renueva la lucha en otra forma, que será bien examinar. Sabedor Vizvámitra de que el poder sacerdotal es superior al del guerrero, propónese llegar, en virtud de sus propios méritos, á una posicion tan elevada, siendo la vida contemplativa y solitaria el único medio que tiene á su alcance. Muy luégo las penitencias de Vizvámitra sobrepujan á las austeridades de los ascetas más famosos, y logra, en su consecuencia, un poder sobre-- natural. En este punto saca á relucir la leyenda á Trizanku, rey de Ayodhyá, de la raza solar, que desea ofrecer un sacrificio para ir al cielo en carne mortal. No quiso Vasixta asistir á Trizanku, y eso que era brahman especial de los Kozalas; y no contentos los hijos de Vasixta con imitar la conducta de su padre, maldicen al rey y le convierten en chandála (95). El infortunado príncipe va luégo en busca de Vizvámitra, que no deja nunca sus austeras penitencias: el solitario, de procedencia kxatriya conmuévese al oir la narracion de lo sucedido á Trizanku, le promete su auxilio y hace el deseado sacrificio. Los méritos de Vizvámitra son bastantes para arrebatar al cielo al rey de Ayodhyá, pero Indra no quiso admitirlo, y lo precipita á la tierra. Airado Vizvámitra, convertido á fuerza de meditaciones y austeridades en otro Prajápati (96), crea
135 en la region meridional otros siete Rixis, un nuevo Indra y más Devas. Atemorizados los dioses y los Rixis hacen las paces con el audaz penitente, y en virtud del tratando óbrense definitivamente para 'Trizanku (como deseaba) las puertas del cielo, gracias al sacrificio que ofreciera por la mediacion de Vizvámitra, el cual, no obstante su triunfo, continúa haciendo su penitencia. Quédale todavía algo que conseguir, y es domenar sus sentidos, y entre ellos más principalmente la cólera. Para conseguir su propósito, y no sin tropiezos, aumenta Vizvámitra sus austeridades prodigiosas y llega á edificar con el explendor de sus virtudes á los dioses y á los Rixis. Temiendo éstos por sí y por el universo, cuya existencia puede borrar en un momen- to el omnipotente solitario, suplican á Brahma que le conceda lo que tan ardientemente desea: el padre de todas las cosas atiende los ruegos de los dioses y de los Rixis, y otorga al fin á Vizvámitra el título de brahman, cuidando Vasixta de enseriarle la ciencia divina de los Vedas. La leyenda de Parazu-Rama (97) ocultaba bajo el velo de la fábula la realidad histórica de la sangrienta lucha de los brahmanes y kxatrivas, lucha que hubo de terminar obligándose éstos á reconocer la supremacía de los brahmanes, y aquellos á reconstituir, para conservar el órden y reprimir los excesos populares (que ellos mismos provocaran), la casta guerrera que habian querido extinguir. Los brahmanes despees de luchar con los Kxatriyas, contribuyen á su reorganiz a -cion y á darles puesto elevadísimo en la gerarqu ía so -cial. La segunda parte de la leyenda de Vizvámitra parece que tiene tambien algun fundamento histórico, pues representa la tentativa de los guerreros para instituir en su propio seno un nuevo sacerdocio y oponer-
136 lo á los brahmanes. El final de la leyenda parece indicar que los sacerdotes instituidos por los Kxatriyas corporáronse á los colegios brahmánicos, una vez terminada la lucha, juntamente con Vizvámitra, su personificacion. Segun las epopeyas, las historias de Parazu-Rama y Vizvámitra son anteriores á la Gran Guerra; pero esta es pretension de los brahmanes, que suponiendo obra del creador el sistema de castas, tienen interés en que aparezca indígena y propios de los orígenes humanos los conflictos que produjera su planteamiento. Pero, hablando en paridad, es evidente, teniendo en cuenta las fases sucesivas del desenvolvimiento de la doctrina brahmánica, que el cuadro de la sociedad basada en esta doctrina hubo de fijarse definitivamente á fines del siglo décimo antes de la era cristiana. Las luchas sangrientas que ocasionó el planteamiento del nuevo plan de organizacion social, destinado á reemplazar la gerarquia militar de la edad heróica, el triunfo de la supremacía brahmánica y la conciliacion de ambas tendencias, no pudieron ser anteriores, por lo tanto al siglo noveno. Y, en efecto, el triunfo de los brahmanes sobre los Kxatriyas coincidió, al parecer, con la caída de Barhadratha, rey de Magadha, y el entronizamiento de la dinastía de Prajota, suceso notable de la historia política del pais del Ganges, resultado inmediato y triunfo definitivo al mismo tiempo de la transformacion. social.
VI LA MONARQUIA Y EL GOBIERNO. La transaccion entre brahmanes y Kxatriyas era ya un hecho consumado cuando se redactaron las leyes de Manú. La supremacía de la casta sacerdotal sobre las demás clases del estado, era tambien un hecho definitivo. «El primer deber de un Kxatriya es defender á los pueblos, y á esto se obliga el rey.» Estas palabras contienen todo lo relativo á los Kxatriyas. Pero al colocar en segunda fila la casta de los Kxatriyas, el Código brahmánico pone siempre en las nubes el poder real y su representante. El rey es un dios formado de partículas de la esencia misma de las grandes divinidades, que subrepuja en brillo á los demás mortales. Su persona es preciosísima. «Guarde el rey cuidadosamente sus riquezas para remediar infortunios: sacrifíquelas para salvar á su esposa: sacrifique á ésta y aquellás para salvarse e.» Verdad es que miéntras más elevada la dignidad, mayores son sus deberes. «No huir nunca en el combate, proteger á los pueblos, respetar á los brahmanes; tales son los deberes eminentes cuyo cumplimiento hace feliz al rey.» Para defender su pueblo, un rey no debe vacilar ni retroceder ante un enemigo superior
144 á fin de cumplir con el deber de dar hijos á la pállria. Hay que tener en cuenta este dato para formar idea de la cronología; siendo cierto que en la India débense contar, no ya tres generaciones como en la Grecia antigua, sino cuatro en el espacio de un siglo. «La ley, que tiene por objeto el aumento de la familia, prevé y se - fíala los casos en que la mujer debe ser repudiada, á saber: á los ocho allos de esterilidad; á los diez la que da hijos que mueren al nacer; á los once la que da á luz hembras solamente; y en el acto la que tiene mal génio,» No dar á, su marido sino hembras es, como se ve, caso de repudio, disposicion que se resiente del poco lugar que en las sociedades primitivas ocupaba la mujer. La misma opinion se ha perpetuado hasta nuestros dias, dando lugar al crimen del infanticidio. El cristianismo moralizó y emancipó legalmente á la mujer, dándola el puesto que ocupa en nuestras modernas sociedades. Sobre esto hay contradicciones extrai g as en los textos del Código brahmánico: contradicciones, sin embargo, más aparentes que reales, ó que al ménos son conciliables entre los indios. Al paso que rebajan á la jer, ponen en buen lugar á la esposa y á la madre. «Las mujeres casadas merecen bien y son dignas de las más delicadas atenciones por parte de su padre y hermanos, de sus maridos y hermanos políticos, cuando éstos aspiren á ser muy prósperos.» «Donde quiera que se honra á las mujeres se da satisfaccion á los dioses; haciendo lo contrario son estériles los actos de piedad.» «Toda familia en cuyo seno padecen aflicciones las mujeres, no tarda en desaparecer; mas cuando sucede lo contrario, prospera y aumenta la familia.» En ningun Código del mundo se lee una máxima
145 tan bella como esta: «El preceptor espiritual (guru) es más venerable que diez sub-preceptores: un padre lo es más que cien preceptores espirituales : una madre es más digna de veneracion que mil padres.» Pero esto, dicho sea en honor de la verdad, era letra muerta para los indios. Gracias al precoz desarrollo físico, por virtud del cual pasa la mujer sin transicion de la infancia á la maternidad; privada además de toda educacion intelectual y religiosa, la mujer de los climas tropicales del Oriente nunca pudo tener en la gerarquía social posicion elevada ni ejercer verdadero influjo. Por eso durante toda su vida estaba sometida á contínua dependencia: en la infancia obedece á su padre; en la edad adulta está sometida á su marido; en la ancianidad obedece á sus hijos. El primer deber de la esposa es respetar á su marido: su ocupacion cuotidiana consiste en educar á sus hijos y mantener el órden doméstico. En el estado de viudez debe ser fiel á la memoria del difunto, «y no debe siquiera pronunciar el nombre de otro varon.» Pasar á segundas nupcias es atraerse la reprobacion general y renunciar al dictado de mujer virtuosa. Resulta claramente de los textos, que en la época de la redaccion del Código aún no se conocia la costumbre de que la viuda se incinerase con el cuerpo de su marido, lo cual prueba la antigüedad del libro de Manú, pues semejante bárbara costumbre la mencionan los Griegos que por vez primera penetraron en la India con Alejandro, y de ella nos dan muestras algunos ejemplos del Mahábhárata. Para redondear este cuadro de la familia entre los Aryas brahmánieos, nótese que el derecho de pri mogenitura era para ellos, como para los Hebreos , ley fundamental. El primogénito podia tomar posesion del patrimonio entero que dejaba su padre; pero entónces TOMO III 10
146 convertíase en otro padre y sustentador de la familia. El derecho de primogenitura, título honorífico y privilegio de las tres castas aryas, no lo tenian los Zudras. «Se prohibe á un zudra elegir cónyuje que no sea de su clase: todos los hijos que nazcan de ella deben tener partes iguales, áun cuando lleguen á ciento.» Entendian por lo visto los brahmanes que la concentracion de las herencias era para las familias aryas un principio de fuerza, y su diseminaciou un principio de debilidad para los Zudras. Examinada la ley civil, pasemos al estudio del derecho penal. Al ladron cogido in fraganti dábasele pena de muerte, así corno tambien á los que le suministraban víveres ó herramientas. El vigilar á los ladrones era, por otra parte, objeto de especial cuidado. La organizacion de la policía era en lo esencial muy parecida á la nuestra. «Por medio de espías hábiles, que hayan sido ladrones, y con ellos se acompañen y estén al cabo de sus várias prácticas, descubra el rey á los ladrones y hágalos salir de sus guaridas. «Los lugares especialmente recomendados á la vigilancia de la policía eran las plazas públicas, las fuentes, las panaderías, los burdeles, las tabernas, las encrucijadas, los árboles consagrados, las reuniones y espectáculos públicos. Al que provocaba al adulterio imponíasele pena de destierro y la de mutilacion: «porque del adulterio nace en el mundo la confusion de clases,, origen de la violacion de todos los deberes, peste destructora de la raza humana y del buen órden del universo.» A la esposa culpable, de buena familia, devorábanla los perros, y á su cómplice quemábasele en una Cama de. hierro enrojecido al fuego. El zudra que tenia selacio-7.. nes ilícitas con mujer de una de lasa tres castas 'Supe-
147 riores, sufria la mutilacion ó la muerte en ciertos casos, y perdia por confiscacion todos sus bienes. El forzamiento de una moza de su propia casta tenia pena corporal; pero mediando complicidad en la seduccion por parte de la mujer, el hecho no era penable. Por lo demás, la represion severa é inmediata, como garantía de' la ley y del órden social, era el fundamento del derecho penal brahmánico. «Para sostener al rey en sus funciones, creó Izvara, (apelativo del dios supremo) en un principio el Castigo, protector de todos los séres, ejecutor de la justicia, su propio hijo, cuya esencia es divina.» «El Castigo gobierna y proteje al género humano. El Castigo, que es la justicia, vela miéntras duermen los demás.» Un rasgo que no debemos omitir al examinar esta legislacion antigua, es el empleo de las pruebas judiciales. El juicio de Dios era una de las primitivas instituciones de los Aryas: cuando se apelaba al juramen- to, un brahman debia jurar por su palabra; un kxatriya por sus caballos, sus elefantes ó sus armas; un vaizya por sus vacas; sus graneros ó su oro; un zudra por todos los crímenes. Resulta siempre la misma distincion en lo tocante al valor moral entre las cuatro castas en que estaba dividida la nacion. De lo dicho se deduce muy claramente la superioridad de los brahmanes sobre todas las criaturas. Conviene, sin embargo, poner en claro la superioridad de la casta sacerdotal y el carácter cási sobrehumano que hubo de atribuirse en el seno de la nacion. Nunca hubo teocracia que, á semejanza de la brahmánica, se colocase tan por encima de la humanidad; pero tampoco se conoció ninguna que ejerciera un influjo tan completo y tan duradero en los destinos prósperos ó adversos del pueblo por ella gobernado.
148 «Entre todos los séres (dicen las Institutas de Manú), los primeros son los séres animados; y entre éstos, los que subsisten por la inteligencia. Los hombres son los primeros entre los séres inteligentes. Los brahmanes son los primeros ;entre los hombres.» «El nacimiento del brahman es la encarnacion eterna de la justicia. El brahman, al venir al mundo, ocupa en la tierra el primer puesto, y á fuer de soberano señor de todos los séres, debe guardar el tesoro de las leyes.» «Un brahman de diez anos de edad y un kxatriya centenario, deben ser mirados como padre é hijo, y entre los dos el padre es el brahman.» «Pero si el brahman es el primero de los séres por su nacimiento é inmunidades, debe tambien sobreponerse á los demás hombres por la santidad y pureza de su vida. Debe tambien dar á todos el ejemplo al mismo tiempo que el precepto.» Y, hablando en puridad, conviene añadir que las reglas, que ellos mismos se habian trazado, en general las observaban fielmente los brahmanes. Verdad es que el orgullo, la ambicion, el deseo de mando y de los bienes terrenales no fueron extralos ni con mucho á la política de los brahmanes (á juzgar por sus inmunidades legales); pero hay que atribuir tambien mucha parte á impulsos ménos vulgares. La ambicion rastrera y puramente material nunca hubiera dado á los brahmanes la fuerza moral que tan bien esgrimieron contra los Kxatriyas, ni ménos la veneracion religiosa, que desde un principio echó en la nacion entera raíces tan profundas, que ni el tiempo, ni las revoluciones, ni los cismas, ni las dominaciones extranjeras pudieron echar por tierra. Herederos los brahmanes de los antiguos Rixis, y dedicados muy luégo á las meditaciones contemplativas, causas/eficientes de las doctrinas religiosas, filosóficas y morales
149 que caracterizan á los tiempos br ahmánicos, encontraron en ellas la conciencia de una s uperioridad de origen cási divino y la autoridad que subyuga á las masas en pueblos todavía semi-bárbaros. Dominaron los brahmanes porque inspiraron fé á sus gobernados. Fueron organizadores y creadores de la sociedad nueva, á la que dieron sus leyes; hiciéronla á imágen de sus doctrinas. ¿Y es de admirar que ocuparan y conservaran en ella el primer lugar? No conviene desconocer ni minorar la parte que tuvieron los brahmanes en la gran transformacion social, pues á la grandeza misma del papel que hicieron, sin igual en ninguna aristocracia teocrática del mundo antiguo, agrégase, humana é históricamente hablando, una inmensa y grave responsabilidad. Al atar á una nacion entera con los lazos pasivos de la nueva disciplina; al comprimir hasta dónde alcanzaron sus fuerzas, todo impulso, toda manifestacion espontánea de la iniciativa humana, tendieron los brahmanes nada ménos que á eliminar del teatro del mundo un pueblo creado por la naturaleza para ser en el lejano Oriente un foco luminoso de civilizacion. Pero el indio nunca tuvo conciencia del suicidio moral á que le predestinaron sus legisladores. Ni existió para él la perspectiva histórica que, segun nuestra manera de ver, lleva á los hombres y las cosas al movimiento general de la humanidad. No vió el indio, ni pudo ver en los brahmanes, sino hombres inspirados, medianeros entre la tierra y el cielo, entre el hombre y Dios. Al atribuirse origen y ciencia superiores á la del resto de los mortales , los autores del Código brahmánico expresaron lo que estaba en la conciencia del pueblo, y reconocía la aristocracia militar. El nombre mismo de brahmanes, que se perdía en la noche
150 de los tiempos, indicaba una vida consagrada á la meditacion y en contacto perpétuo con la divinidad. La disciplina brahmánica, tal como la vemos en el libro de Manú, tendia á mantener en el pueblo la opinion de la santidad de los brahmanes. Por lo mismo que el nacido en la casta privilegiada era superior á, los demás hombres , debian ser más numerosos los deberes que habia de cumplir. Además de las ceremonias de los sacrificios, dedicaban los brahmanes su vida entera á la contemplacion interna , al estudio y á la ensenanza. Sus pensamientos, sus pala bras y hasta sus menores actos, obedecian á la más rigurosa puntualidad. Quizá no sean conciliables las inmunidades prodigiosas del brahman y el ascético rigor de su vida; tal vez fuera aventurado afirmar que la vida real del brahman era siempre imagen perfecta de la regla legal; mas conviene no olvidar, sin embargo, que las pruebas vigorosas de una severa educacion domaban muy luégo en los brahmanes el impulso de los `sentidos; no siendo dado suponer en naturalezas profundamente contemplativas el vicio de una vulgar hipocresía. El brahman tenia el sentimienso innato de una gran superioridad moral; y semejante sentimien- to, cualquiera que fuese su origen, era preservativo seguro contra toda degradacion. Rabia , por lo demás , clases y grados entre los brahmanes. No todos eran igualmente versados en la ciencia de los Vedas, y el grado de este saber media en ellos las preeminencias y la aptitud para las funciones sociales más elevadas. Rabia en el cuerpo brahmánico ciertas gerarquías, á cada una de las cuales asignábase determinado papel en la ceremonia del sacrificio. La casta brahmánica era una cosa tan diferente de nuestras modernas sociedades, que cuesta no poco tra-
151 bajo formar de ella una idea exacta. La expresion casta sacerdotal, tomada en absoluto, nos darla una nocion muy incompleta y muy falsa al mismo tiempo. Los brahmanes no son sacerdotes en el sLntido recto de la palabra. En la edad antigua, cuya imágen nos pinta el libro de Manú, los Aryas gangéticos aún no tenian cul- to público representado por edificios que sirviesen de lugares de reunion y al cuidado de ministros permanentes. Mucho más farde elevó la India templos consagrados á los dioses del pueblo, y al servicio de dichos templos destináronse corporaciones de brahmanes para celebrar convenientemente las ceremonias religiosas. En la época á que se refieren las leyes de Manú, consistia el culto en hacer en el fuego libaciones de manteca derretida, y en ofrendas de agua pura, arroz ó frutos, por los manes de los antepasados: ofrendas que el cabeza de familia hacia generalmente, como en los tiempos védicos, en el hogar doméstico. Sólo en ocasiones solemnes inmolaban animales, sacrificios para los cuales se prescribian ritos é invocaciones que únicamente sabian los brahmanes, versados en el conocimiento de los sagrados textos. Tales eran las funciones verdaderamente sacerdotales de los brahmanes. Aun en época posterior, cuando la India tuvo templos, y éstos sus ministros, es muy verdad que los sacerdotes salieron siempre de la casta de los brahmanes; pero de esto no se deduce, ni mucho ménos, que todos los brahmanes fuesen sacerdotes. La inmensa mayoría siguió, y áun sigue todas las profesiones compatibles con la pureza de la casta. • El libro de la ley contiene muchas prescripciones acerca de lo que un brahman puede hacer y dejar de hacer para subvenir á sus necesidades. A los ojos de la ley brahmánica, no es raza pura sino
152 la que se perpetúa por sí misma sin mezcla de sangre extranjera. Todo lo que no ha nacido en estas condiciones, toda generacion que desciende del cruzamiento de castas desiguales, constituye las castas impuras, ó es medio de llegar á ellas: la infraccion de las reglas trazadas, la mezcla de una casta con otra, y, sobre todo, las uniones ilícitas, tiénense por las mayores desgracias que pueden afligir al mundo y serial infalible de trastorno y ruina. Las leyes de Manú enumeran minuciosamente las relaciones que constituyen las uniones ilícitas. La mezcla de las castas superiores entre sí, es la primeras degradacion; de la mezcla de las tres castas superiores con la casta de los Zudras resulta una degradacion infinitamente mayor. La degradacion llega á sus últimos límites cuando los frutos de las uniones ilícitas conti- Man enlazándose entre sí ó con las castas inferiores á ellos. Sin embargo, segun la doctrina brahmánica, el hijo participa esencialmente del padre, y muy poco de la madre. El legislador dedujo de ello, que la nobleza y la degracion de la raza provenían del padre, no de la madre; y que la mujer se ennoblecia ó degradaba por sus enlaces. «Cualesquiera que sean las cualidades del hombre con quien se enlaza una mujer en legítimo matrimonio, adquiere ésta las mismas cualidades de aquel, al modo que un río al unir sus aguas con las del Océano.» «El nacido de hombre digno y de mujer vil, puede dignificarse por sus cualidades; pero el hijo de mujer distinguida y de hombre vil, debe tenérsele por vil.» Establecido esto, los enlaces entre los Aryas puros, que formaban las tres castas superiores, y las mujeres de la casta servil ó de los Zudras, no estaban prohibi-
153 dos de una manera absoluta, bien que la ley ni aprobaba precisamente, ni siquiera recomendaba estos enlaces. «Un zudra no debia tomar por mujer más que á 'una zudra. Un vaizya podia elegir cónyuge en la casta servil yen la suya propia; un brahman, en estas tres castas y en la sacerdotal.» Sin embargo, se entiende aquí por esposa una mujer de 'segunda clase, .cási una concubina. «Ninguna historia antigua dice que un brahman 6 un kxatriya, ni áun en caso de apuro, tomase por mujer una jóven de la casta servil. Los Dvijas, cuya insensatez los lleva á casarse con mujeres de la última casta, rebajan luégo á sus familias y descendencias á la Condicion de Zudras. Así, los hijos de un dvija y de una mujer zudra no tenían parte en la herencia paterna. - Estas reglas las dictaba una política que podemos explicarnos fácilmente. Hay que hacerse cargo de la situacion de la raza couquistadora á medida que se establecia en las vastas regiones de la India septentrional y luchaba con la poblacion indígena, muchísimo más numerosa. Por virtud de la religion impuesta á los indígenas, quedaban éstos unidos al órden social creado por la conquista; el dogma de la transmigracion les anunciaba el porvenir sin aventurar el presente; tomándoles sus mujeres, fortificábase debilitándolos; prohibiendo, en fin, con anatemas horribles el enlace de un zudra con las castas superiores, pretendian mantener la pureza de la raza dominante. Esta política cabía en la naturaleza de las cosas: es la misma con corta diferencia quwa se vió siempre que dos razas, una conquistada y la otra conquistadora , se encontraron frente á frente. Tomar las mozas de una tribu, y no admitir la
256 cer en el cuerpo de un sábio, así tambien sale delos infiernos despues de sufrir la pena impuesta á los delitos para renacer en forma de animal, Preta (demonio que tiene continuamente sed), Asura (gigante ó génio), hombre, y, en fin, déva 15 , dios. Tales son las seis condiciones principales de la existencia que recorren en. sus transmigraciones los diferentes séres; advirtiendo que cada transmigracion extingue en ellos el recuerdo de la vida anterior, ménos á los Buddhas, que las tienen presentes todas. La existencia de cada mundo comprende cuatro períodos ó kalpas, á saber: el del renacimiento, el de la estabilidad, el de la destruccion y el del vacío. Cada uno de estos kalpas dura trescientos treinta y seis millones de arios, subdivididos en veinte períodos de diez y seis millones y ochocientos mil arios cada uno. El conjunto de los cuatro kalpas de la duracion de Un mundo, forma el Mahakalpa ó período magno de mil trescientos cuarenta y cuatro millones de arios. La vida de todos los séres disminuye á medida que adelantan en los dos períodos del renacimiento y de la estabilidad. Así, la vida humana es de ochenta mil arios en el comienzo de la primera, y no pasa de diez al terminar la segunda. Cuando llega el kalpa de la destruccion, el agua, el fuego ó el viento destruyen un millon de millones de mundos, es decir, el universo. Sigue luégo el kalpa del vacío; y pasado el mahakalpa, comienza otro universo con el kalpa del renacimiento, y recorre sus cuatro períodos hasta que le reemplaza otro, y así indefinidamente. Cada kalpa de un universo tiene su nombre especial: el del mundo en que vivimos se llama Bhadrakalpa, periodo de la dicha, porque en él visitan la tierra cinco Buddhas, cuatro de los cuales ya vinieron. El quinto
257 tiene por nombre Maitreya, consagrado de antemano por Zakyamuni como sucesor suyo, y vendrá cuando, por virtud de la iniquidad humana, hubiere herdid,) fuerza la ley del hijo de Zudhodana. Creó tambien el buddhismo con admirable r,,,. 11 di dad una série de leyendas sobre la vida y p•odiii,‘: transmigraciones de Zakyamuni, único Bu(1(flei ef, el;p conservan memoria los hombres. El carácteri):1)piod,, todas las ramas de la leyenda buddhista es la eNaJ('!';i clon, muy propia de la imaginativa indiatui, por cual no es de extrarrar que el buddhismo mismo que ya amplificaba de la doctrina brall ur'l cuyas leyendas no carecen de cierta grandeza. lismo de los buddhistas no podria bajo este ' Hielo fl,e vista producir los mismos resultados que el 11::11ir;)L- nio de los brahmanes. Buena prueba de ello e., 1;1 rracion del capítulo vigésimo del Loto de la /pf -Jiu . que forma parte de los libros canónicos, y cous-tild:,, uno de los Sutras más célebres. Zakyamuni enseriaba la ley á sus discípu', inmediaciones de Rajagriha. Uno de los Bu(I{;1•, ,f,l'— riores, llamado Prabhutaratna, vino á sentare H1 lo él y á felicitarle. Rodéanlos centenas de mil :; de millares de Boddhisatvas . , iguales en n1'111! - ( 1 ;11 los átomos de mil universos, que salen de !;1., • la tierra en busca del rayo de luz que dy-; cejas de Zakyamuni. Adoran con Buddha que acaba de reunirlos, y le pi-oweten la ley en su lugar cuando él haya entrado e vana. Los bienaventurados Zakyamuni y ratna se sonrien al oir esta promesa,-atan que llega al cielo de Brahmá, y salen de el!1, tiempo várias centenas de mil miríadas de ra y os. Tmítanlos los Boddhisatvas innumera TOMO Hl
258 deán á los dos bienaventurados: sacan su lengua, y por virtud de su poder sobrenatural hacen el mismo efectodurante cien mil arios, al fin de los cuales retiran su lengua y se oye el ruido de la voz que sale de su garganta y el que hacen sus dedos. ¡A tal extremo de decadencia hubo de llegar la doctrina buddhista, cuya moral no dejó de tener en sus comienzos cierto grado de nobleza y elevacion! Comparada la grandeza de la doctrina moral de Buddha con el nihilismo de su metafísica, se comprende. fácilmente la impotencia de la religion buddhista para. fundar una sociedad ó un gobierno estables. El buddhismo ha decaido en la India, donde naciera, y áun donde conserva su influjo no ha logrado reformar las costumbres. Los pueblos, no obstante el benéfico influjo del buddhismo, vivieron y viven sometidos al yugo, de la arbitrariedad. Los escasos gérmenes de la doctrina de Buddha, que algunos reyes como Piyadasi desarrollaron, no han sido fecundos; y nuestra misma civilizacion no puede reanimarlos al penetrar en las regiones donde impera todavía el buddhismo. Parece que todos los esfuerzos liberales se estrellan luchando con instituciones seculares, que han engendrado en los pueblos hábitos de indiferencia y supersticion incurables. Verdad es que el argumento de la mala organizacion social no es decisivo contra el buddhismo; pera no se puede negar que la bondad de las religiones se refleja en las instituciones sociales que inspiran ó toleran. El dogma de Buddha es inferior al del brahmanismo en política y legislacion. Pudo, en verdad, instruir y mejorar á los que siguieron el noble ideal de Zakyamuni; mas tratándose de colectividades, fué más impotente aún que su adversario, no habiendo logrado constituir la sociedad, ni gobernarla equitativamente.
V HISTORIA POLÍTICA DE LA INDIA ANTIGUA, La historia de la India antigua ejerció influjo poderoso en el desenvolvimiento del humano espíritu, bajo el doble aspecto intelectual y religioso. Mas la historia política de la India, desde que se constituyó definitivamente la sociedad brahmánica, no es tan interesante, porque se aisló del resto del mundo. La India arya no tiene, históricamente hablando, unidad política; mas se distingue por su unidad intelectual y religiosa. La region intermedia entre la India propiamente dicha y el Iran oriental puede servir de punto de partida á la historia política de la India. Extiéndese dicha region por la márgen derecha del Indo, y abarca tambien la parte occidental de la cordillera del Ilimálaya, de donde salen el Indo y los cinco ríos del Panchanada. Los Aryas, en su primera inmigracion, atravesaron la cordillera del Ilimálaya, situada al N. de las regiones baladas por el Indo y sus afluentes, ó colonizadas por algunas ramas que se desprendieron del mismo tronco. Los pueblos que en ellas se establecieron hubieron de conservar siempre las costumbres primitivas de la raza, tales como las describen los himnos de los Vedas; no conocieron el brahmanismo, ni el régimen
260 de las castas. Estos pueblos no fueron nunca de sangre arya pura: confundiéronse absolutamente con las tribus indígenas, de raza kuxí en la parte occidental de las montarlas, de raza tibetana en la oriental. Por eso hubieron de conservarse muchas particularidades de las costumbres y de la religion de estos indígenas mezcladas con los usos y la religion de los primitivos Aryas. La region superior del país en que el Indo tuerce su curso hácia el S. lo ocupaban los Daradas, cuya lengua era ya el sánscrito, y tierra en la que abundaba el ero. Cuenta Heródoto (IV, 40; cf. III, 102) que este oro venia de las arenas de la alta montarla, enteramente desierta, en la cual, segun el historiador griego, vivian hormigas, menores que un perro y mayores que un zorro, en madrigueras que hacian en las arenas auríferas. Los indios venían á. recoger las pepitas del precioso metal, y amontonaban la arena á la entrada de las madrigueras. Esta narracion, que muchos autores griegos reprodujeron ya copiando á Heródoto ó á Nearco y demás compañeros de Alejandro, es de orígen indiano; porque el Mahábhárata habla del «oro de las hormigas.» La mayor parte de los escritores clásicos dieron á esta narracion las apariencias de una fábula; pero las palabras del padre de la historia demuestran bien claramente que Heródoto no entendia hablar de hormigas propiamente dichas, sino de cuadrúpedos que no tenian nombre en la lengua indiana, y á los cuales se dió, por vivir bajo de tierra, el nombre de «hormigas.» Al O. de los Daradas, en la márgen izquierda del Kubha, estaba situado el reino ch , los Azvakas, llamados por los Griegos Assacanios ó Aspasios; hácia el N. vivian los Lampakas y Kambojas. Cuando atravesó
261 Alejandro en el siglo cuarto dicho t erritorio, que estaba cubierto como las montañas de Grecia. , de viñas silvestres, yedras, laureles y mirtos, los Azvalas tenían. su capital en la ciudad de Mazaka (Massaga), y otras varias plazas fuertes y numerosas defensas en las rocas y en posiciones cási inexpugnables, pudiendo disponer en caso de guerra de veinte mil caballos. En la confluencia del Kubha y del Indo estuvo situada la ciudad • de Puxkalavati (Peucelaotis), capital de un principado independiente. Al pié del Hindu-Kux, y en el lugar donde nace el Kubha, habia un pueblo llamado por los Griegos Ambantai, y cuyo apelativo sánscrito no l ► a llegado á nosotros en su forma original: sus dos ciudades más importantes fueron Kapiza (Alejandría del Cáucaso) y Kabura (Ortospana). Cuanto á la márgcn izquierda del Kubha, es decir, al territorio situado al S. de este rio, ocupábanlo los Gandharas (Gandarios, que no eran iranios, sino de raza arya, y hablaban sáncrito; pero, segun la observacion de Heródoto (111", 102), eran bactros por sus costumbres. Los documentos posteriores de la literatura sánscrita se hacen cargo de esta diferencia de costumbres, que distinguia de los demás indios . á los Gandharas, cuyos brahmanes eran los más infieles á la ortodoxia. Una hija del rey de los Gandharas casó con Dhritaraxtra, padre de los Kurus, al decir del Maháhhárata. En el valle del Kubha estuvieron los Aryas de la India en contacto y en lucha con el imperio asirio. La leyenda épica de Semíramis, tal como la refiere Ctesias, atribuia á esta reina una expedicion desgraciada á la India. Esta narracion, en contra de lo que dice el resto de la leyenda, supone á Semíramis vencida cuando en las demás expediciones la considera siempre ven ce -dora; por cuyo motivo ofrece desde luégo un carácter
262 más histórico. El nombre del rey indiano vencedor de Semíramis, es, por otra parte, de origen sánscrito puro, que ni los Asirios, ni los Persas hablan podido inventar Ctesias lo escribe Staurobatos, forma que sin ninguna duda equivale á Ztaorapati, señor de los ganados, título que califica perfectamente al jefe de una de las tribus pastoriles del Sapta-Sindhu, y puede compararse con la de Azvapati, señor de los caballos, que usaba en la, misma region el rey de los Kékayas. Es de creer que en la leyenda de la Semíramis fabulosa hubo un hecho real, sucedido en tiempos de la Semíramis histórica, esto es, de la reina Sammuramit, mujer de Binlikhus III (857-828), á la que atribuye Ileródoto las obras públicas que hizo en Babilonia su marido. El fragmento de cánon histórico que se conserva en el. Museo británico habla de una expedicion de Binlikhus á lo más remoto de la Ariana, expedicion que debió llevar hasta la frontera de la India á los ejércitos asirios Esta expedicion renovóse en el año 736 por Tiglat- Pilesar II, el cual penetró en la India, llegando, por lo ménos, hasta las provincias bañadas por el Kubha. La inscripcion, que habla, por desgracia muy sucintamente de esta campaña, da, en efecto, por sometidos á este monarca varios distritos situados al Este del país de Arakuttu (Arajosia); la capital de uno de estos distritos tiene un nombre sánscrito puro, que está escrito Zipura, transcripcion asiria de un nombre cuya forma regular seria JAYAPURA 7 ciudad de la tierra. Entónces fué cuando, sin duda, los Azvakas se sometieron á los Asirios; porque Arriano (Indic. I, 1). tan bien informado de cuanto se refiere á la India occidental, asegura que durante algun tiempo dependieron de Ninive. El mismo Arriano nos dice que desde el reinado de
263' Fraortes (657-635) formaron parte los Azvakas del imperio de los Medas. Despues de la derrota de k o• stiaes, pasaron al dominio de Ciro, el cual conquistó - además por los anos 543 y 540 el país de los Gandharas, que desde luégo quedó incorporado á la monarquía persa. Por los años 506 aumentó Darío tambien por este lado el territorio sometido á los Ajemeníes, sojuzgando .jt los Daradas, Kampylas (Campylios), Darvas (DyrbeoS, los cuales, juntamente con los Azvakas y Gandliaras ' otros pueblos de la Ariana oriental, formaron la s("‘tima satrapía, llamada Gandaria, que pagaba anualmente ciento setenta talentos de contribucion. Es dudoso que la conquista de Darío se extendiese más allá del Himálaya oriental por el principado de Uraza (Varsa) y el reino de Kazmira, al que estaba unido entónces el pueblo meridional de los Abilisaras (Abisares). Heródoto dice que la armada puesta en el Indo por el rey de Persia estaba construida con maderas sacadas de las cercanías de Kazyapapura (Capapyros), capital del reino de Kazmira; pero no es cosa demostrada que este último país obedeciese á los Persas, los cuales, sin ser dueños de él, pudieron comprar allí maderas de construccion. Lo cierto es que las crónicas nacionales del reino de Kazmira, que son muy antiguas y muy exactas, no hablan en esta época de ninguna dominacion extranjera, al paso que no omiten citar las de los tiempos posteriores. La tierra de Kazmira parece haber sido en su orígen un reino de los pueblos-serpientes, es decir, de los pueblos ante-aryas, gobernado desde el aT5o 1182 antes de Cristo por un príncipe de raza v ara, llamado Gonarda, cuya dinastía fué destronada por los sucesores de Alej andro. El reino de Kazinira (hoy Cachemira) es tal vez el país de la India en que se conservó más pura
264 hasta nuestros dias la sangre arya: el tipo físico de los habitantes no revela enlace alguno en las antiguas poblaciones indígenas. Y, sin embargo, los Aryas de esta region, que parecen haber conservado tan pura la sangre de su raza, abandonaron el culto primitivo de las tribus aryas para abrazar el de los Dasyus, esto es, el culto de los primeros ocupantes del suelo. Los embajadores del rey de Kazmira acreditados cerca de Alejandro para saludarle, contaron al conquistador macedonio que en su propio país adoraban como dioses enormes serpientes, y que el rey tenia en su palacio dos de ochenta y diez codos de longitud (Strab. XV, p. 698). Cuando los misioneros buddhistas penetraron en el mismo país, el culto que dominaba era el de las serpientes, y se perpetuó, no obstante la oposicion del buddhismo. Al Este de Kazmira había otro reino himálaya, en las montañas donde nacen los ríos Iravati y Vipaza, llamado Kékaya, cuyo rey llevaba el título de Azvapati (entre los Griegos Sopithes), señor de los caballos, el cual, segun la epopeya indiana, «criaba en su palacio perros y tigres.» A diferencia de los otros Estados, el de Kékaya abrazó la religion brahm.ánica y el sistema de las castas de resultas de su trato íntimo con los países gangéticos. En. el Ramáyana vemos que Dazaratha, monarca poderoso de Kozala, casó con una hija del rey de Kéka y a; y que había una carretera muy frecuentada entre Girivraja, capital del reino de Kékaya, y Ayodh-yá, metrópoli del principado de Kozala. En el ano 506 y en el reinado de Dario Histaspes, y á consecuencia de la expedicion naval mandada por el almirante Scylax de Caryanda, sometiéronse á la monarquía persa los pueblos situados en la márgen de-
265 recha del Indo, al S. de los Gandharas, á saber: los Pactyos de Heródoto (antecesores de los Prixtus ó Afganes de nuestros dias), que ocupaban las dos vertientes de las montarías llamadas hoy Sul eiman-Koh . , entre el Indo y la Arajosia; los Kxatri (Xathres) ó guerreros, y los Yaudheyas, en la confluencia del Indo y del Panchanada; y, finalmente, en las dos orillas del rio vivían independientes los Zudras (Sydres), restos de la antigua poblacion kuxí, sometida por los Aryas y reducida á servidumbre. Estos Zudras independientes, segun (1 (:e el Mahábhárata, pagaban un tributo de «mil mozas esclavas de tez morena, cabellos largos y vestido de algon..» (Heródoto, VII, 70) los describe con el nombre de Etíopes de la India en el ejército de Jerjes, haciendo notar el contraste de su larga cabellera con la tez morena, y dice que en la guerra llevaban á guisa de casco la piel de una cabeza de caballo, y el escudo cubierto de piel de grulla. Los de la márgen derecha del Indo se sometieron á los Persas; mas no así los de la izquierda, que hubieron de eximirse de toda soberanía. Más al S., entre el rio y las montañas de la Ariana, había un reino floreciente y populoso en el siglo cuarto cuya capital llaman Sindomana los escritores griegos, los cuales dan á los habitantes de este país el nombre de Sambatai, y dicen que este nombre procedia de un rio, Sambos, que atravesaba su territorio. No han llegado á nosotros las formas originales de estos nombres; mas parece que la tierra de Sambatai es la de Sagbatta, mencionada en las inscripciones cuneiformes como conquistada por Tiglat-Pilesar II allende la Ara' josia. Los Sámbatas, en la época en que estuvieron en contacto con los Griegos, adoptaron la constitucion de la sociedad brahamánica y se hicieron célebres por su manera de matar enormes serpientes, cuyos cuerpos deja-
272 las islas de la laguna Irina, estaban ocupadas por tribus de pescadores cási salvajes, antepasados directos de los modernos íncolas. Heródoto, de acuerdo con el Mahábhárata, los representa como ictiófagos; y añade que hacian canoas del tronco de un bambú, y sus vestidos eran de juncos entrelazados. La cuenca del Ganges puede decirse que es el centro de la sociedad brahmánica y la cuna del buddhismo. En vida del reformador existian en dicha comarca los mismos reinos que despees de la Gran Guerra. En el Madhvadeza habitaban los Zurasenas al O. del Yamuná; y entre este rio y el Ganges, los Kurus-Pán.- davas ó Kurus-Panchalas; mas trasladaron á Kuzambí su capital Hastinápura. Los descendientes de la dinastía solar siguieron ocupando el trono de los Kozalas; pero aunque Ayodhyá continuó siendo la ciudad santa y el lugar del nacimiento de Rama, los príncipes mudaron su residencia á la ciudad de Zravasti, á orillas del Zaravatí. Al E. de los Kozalas estaba situado el principado de los Zakyas de Kapilavastu, en el cual nació Buddha; al S. el. que tiene por capital á Kazí, tambien llamada Varanazí. En la parte baja de la cuenca del Ganges estaban situados los, reinos de Magadha, capital TIajagriha, Videha ó Mithila; Angas, capital Champa ó Malini sobre el Ganges. Aunque la cuenca del sagrado rio no obedeció nunca al cetro de un solo príncipe, y estuvo siempre dividida en muchos y diversos Estados, siendo vínculo de unidad la supremacía de la casta brahmánica, con todo, hubo siempre entre tantos reinos distintos uno que ejerció sobre los demás grande influjo, y los guiaba más ó ménos directamente, cuando no tenia, un verdadero podér soberano. Durante los siglos posteriores á, la Gran gueriia,
273 fueron preponderantes la dinastía de los Pándavas, el pueblo de los Kurus-Panchalas, re juvenecido por esta invasion. Las epopeyas citan á los primeros reyes Pándavas como soberanos efectivos de todos los paises gangéticos, sin que haya indicios para dudar en este punto del carácter histórico de sus tradiciones. Luego tocó la hegemonía á los Kozalas y á los re-ves de kvodhyá. Este estado tenian las cosas cuando vió la luz la epopeya del Parnáyana, y la descripcion que en ella leemos del buen órden y de la magnificencia de ciudad de Avodhyá, es histórica, y no reminiscencias de los tiempos fabulosos de Rama. Hay razones de inuc.1,c, peso p ara creer que, si la, preponderancia política de Pándavas en la cuenca del Ganges corresponde 1í é p oca en que la casta guerrera, al dia sianienle de la con r l uista. ocupaba el primer lugar en la sociedad arya de la India, el entronizamiento de la he u emonía de re y es de Kozala coincidió con el triunfo definitivo de 'n casta sacerdotal, despues de las luchas simbolizadas en las ley endas de Parazai-Rama. Y - así-x1a y Vizvi n mitrn: en una palabra, con el establecimiento del n u evo arfrr: de. cosas. La ciudad heróica (le Hastinápura cedi(í el primer ln o• ar á la ciudad sa o Tada de c:ando Kxatriyas abandonaron el puesto los Lir lirranos y se sometieron á su autoridad. El enrobio de predominio infil:!,o en los países 2:in f icos coneidiria con. la revo- - lueinn que en Ma r n3dha destronó la dinastía de Pacerla_ drafila, enlazada con la En. efecto, f?ipunjaya, último de esta dinas 4 Í2. ).-;.iirl(5 en el aricl 803 ántes de nuestra era á manos de su primer ininis tro Zunaka, el cual 1-)::so en el trono vacante á propio hijo Pradyota. Este suceso debió,:e á la in.--,piraci(jn de Ia casta brallmániea, dió per resu l tado el establecimiento de su hegemonía en_ el reino de Magadha. TOMO III
274 Una nueva revolucion sucedió en Magadha por los arios de 665. Naudivardhana, último de los Pradyotas, fué destronado por un kxatriya, llamado Zizunaga, el cual usurpó el cetro y fundó la dinastía de los Zaizunagas, dinastía militar y gloriosa, que en pocos arios dió por fuerza de armas á Magadha la supremacía sobre todos los reinos circunvecinos. Un siglo despues de Zizunaga, cuando Buddha predicó su doctrina, el rey Bimbisara (579-551), cuarto sucesor del jefe de la familia, era soberano de los reinos de Kazí, Kapilavastu y Mithila. Convertido Bimbisara á la nueva religion, de la que se declaró ardiente protector, los Zaizunagas declararon la guerra al influjo brahmánico, identificando su causa con la del buddhismo, y su reino vino á ser el foco de la doctrina predicada por Zakyamuni. Así se explica que el engrandecimiento del reino de Magadha corriese parejas con la difusion del buddhismo. No contento Bimbisara con una soberanía pura y simple, desposeyó á los príncipes reinantes de Kazí Varanazi (que pretendian descender de la raza lunar de los Bháratas), anexionóse sus estados y puso por virey á su hijo Ajatazatru. Cuéntase que éste fundó jun- to á Varanazi una ciudad, que tuvo por nombre Rajagriha, como la capital del Magadha, y en la cual fijó su residencia. Pero Ajatazatru no se contentó por mucho tiempo con su papel secundario, y la ambicion le indujo á cometer un horrible crimen, pues subió al trono dando muerte á su padre (551). A su advenimiento declaróse ardiente defensor del sistema brahmánico y enemigo de la religion que protegiera Bimbisara. Los remordimientos de conciencia no dejaron en paz al parricida Ajatazatru., y, así las cosas, Buddha lo convirtió á su religion, habiendo logrado devolverle la paz
275 dél alma gracias á un sincero arrepen timiento. De entónces fué el amigo fidelísimo del re formador y celoso propagandista del buddhismo, cuando ántes fuera su enemigo, dando al mismo tiempo el ejemplo de todas las virtudes que recomendaban las p r edicaciones morales de Zakyamuni. El reinado de Ajatazatru (551-519), durante el cual. murió Buddha y se reunió cerca de llajagrilia el primer concilio, fué largo y glorioso bajo el punto de vista político, adquiriendo entónces la corona del\la-adha títulos suficientes para elevarse á la consideracion de primera potencia de la India. Ajatazatru empezó por abolir la república kxatriya de los Vrijis, capital Vaizali, sobre el Hiranyavati, gobernada por un Senado aristocrático. Apoderóse luégo de Mithila y Anga en el Ganges inferior y del reino de los Kurus-Panchalas en la parte superior del rio. El rey de este último país, á quieñ destronó Ajatazatru para ensanchar su imperio, llamábase Kxémaka, quinto sucesor de Zatanika, en vida del cual nació Buddha. A la. muerte ó destronamiento de Kxémaka extinguióse la dinastía de los Pándavas. Despees de aumentar en un doble el territorio de Magadha, murió Ajatazatru asesinado por su JIU() . Udayabhadra, que usurpó la corona (51.9;, casti;an(10 0 01 parricidio de Ajatazatru con otro parricidio. Las crónicas indianas citan una s e rie de príncipes ( i t:e subieron al trono de Magadha por medio del asesinato; por ejemplo, los primeros sucesores de Ulayabiladra, Anuruddhaka (50-495) y Nagadasaka ( ,.-195 - 471- espanto que debieron causar semejantes crímenes no disminu y ó la importancia de dicho reino; ántes al contrario, por entónces, y sin que sea posible fijar crin exactitud el momento, se ensanchó más y más por la
276 anexion del Kozala, Estado importante, que, habiendo perdido su antigua preponderancia desde el advenimiento de los Zaizunagas, mantúvose independiente y glorioso miéntras vivió Buddha. El rey Prasénajit, que se convirtió muy luégo á las doctrinas del reformador, fué uno de sus secuaces más fervorosos. Poco ántes ó despues de la muerte de Zakyamuni (que las tradiciones no están de acuerdo sobre esto) los Kozalas hicieron adquisiciones territoriales por vía de conquista en los territorios circunvecinos. Kxudraka, sucesor de Prasénajit, destruyó el reino de los Zakyas de Kapilavastu; pero no quedaron despues de él más que tres reinos, muy reducidos por cierto. En. Sumitra extinguióse la dinastía solar, y el Kozala quedó anexionado al imperio de Magadha, el cual hubo de ensefiorearse de esta suerte de casi toda la cuenca del Ganges. Sin embargo, hubo un motin popular en Ma.gadha por los ai7Los de 471. Nagadasaka fué destronado, y los revoltosos proclamaron rey á • Zizunaga II, segundogénito de Ajatazatru , que era virey de Vaizali. Zizunaga iI reinó veintiocho arios (471-453), y le sucedió en el trono su hijo Kalazoka (453-425), en. cuyo reinado alcanzó la dinastía de Pradyota la mayor suma de poderío. Aumentó además su imperio, que adoptó el nombre de imperio de los Prachyas, ó pueblos orientales, transformado por los Griegos en el de Prasios. Cuentan los Sutras búdhicos más antiguos cierta historia interesante sobre la conversion de una meretriz de Mathurá, condenada por el rey Kalazoka en castigo de un asesinato á la amputacion de , las extremidades torácicas y abdominales. De cuya historia resulta positivamente que el monarca de Magadha, que figura en ella, mandaba en .las provincias situadas al O. del Yamuná,
277 y era señor del país de Zurasena. Kalazoka se hizo tambien soberano de los reinos situados al N. del país de los Cinco-Rios, á saber: de los Kékayas, Panravas y Takxazila; pero no logró convertirlos en provincias directamente sometidas á, su imperio. Queriendo fundar una nueva metrópoli más central que Rajagriha, y situada en el gran rio que servia de arteria á su vasto imperio, levantó Kalazoka en la confluencia del Hiranyavallu (Erannoboas de los (riegos) y del Ganges, á poca distancia más arriba del sitio que ocupa hoy la ciudad de Patna, una capital, que fm , desde entónces la sede de los monarcas Prachyas, y duran- , te siglos la verdadera metrópoli de la India arya. Esta nueva ciudad tomó el nombre de Pataliputra (Palibothra de los escritores griegos); y Megasthenes, que estuvo en ella, la describe ciento veinte amos despues como la mayor y más hermosa ciudad del Indo. Tenia la forma de un rectángulo de 80 estadios de largo 94,400 metros), y 16 estadios (2,700 metros) de ancho. Un foso de 600 piés de ancho y 30 codos de profundidad, y que servia tambien de cloaca máxima, rodeaba la ciudad é iba á dar en el Ganges. Dicho foso estaba además protegido por una empalizada, que venia á ser un muro, con sus correspondientes saeteras, v flanqueado en toda su extension de 570 torres de madera y 64 puertas» La ciudad era populosa, rica y floreciente, no sólo por su importancia política, sino por ser el centro de un comercio muy activo. Sin embargo, las casas y edificios eran de madera y estaban cubiertas de bálago, corno sucedia en Rajagriha. Megasthenes, siguiendo las indicaciones de -varios sufras sobre la vida de Buddha, dice, en efecto, que en su tiempo las ciudades más populosas de los indios opulentos tenian solamente casas de madera ó chozas. Siglo y medio despues de Kalazoka,
278 y cediendo al influjo de los Griegos, y por el contacto con ellos, empezaron los indios en el reino de Magadha á levantar edificios de piedra, y, por consiguiente, á tener una verdadera arquitectura , que rápidamente tomó un carácter especial, que revela en sus más antiguos monumentos ser imitacion de los edificios de madera. El palacio real de Pataliputra era de madera como la ciudad, pero magnifico y de gran extension, segun dicen los Sutras búddhicos que dan detalles sobre el particular, y estaba situado sobre un terraplen que rodeaban vastos jardines. Rabia en el harem numerosas reinas y un ejército de esclavas. Los guardias del rey usaban arco y lanza; los eunucos estaban armados de mazas, y tambien los verdugos, que se distinguían por sus trajes de color azul. El conjunto del edificio se componía de diferentes cuerpos, rodeados de pórticos con grandes salones y separados por grandes patios, donde vagaban libremente pavos reales y panteras domesticadas. En el fondo del quinto patio tenian su habitacion las mujeres. Las columnas de madera de los salones principales eran doradas. Apesar de la considerable distancia que separaba Pataliputra de la embocadura del Ganges, los barcos subían hasta la ciudad, y llegó á ser el punto de partida de un vasto comercio marítimo. Los barco salian de Pataliputra, con direccion al S. del Dakxinápatha, en busca de los preciosos productos de esta region. Otros empezaron desde luégo por dirigirse á la Indo-China, tierra desconocida de los Aryas del Indo; llegaban á las embocaduras del Airávata (Iraguaddy moderno), á Iakkhapura, ó «país de la plata,» en la costa de la Barmania actual, donde se fundaron como escalas del comercio marítimo las ciudades aryas de Vaizali,
279 (Arrakan) y Dvayavati (Thanguay) , ó bien hácia el «Quersoneso de Oro,» de los geógrafos griegos, es decir, opuesta, ala á la península de Malacca. En direccion uesta, zoka mandó hacer la gran vía, que admiró á Meotsthenes, y atravesaba el país del Ganges super - i0;; el Panchanada septentrional, y condacia de Pataliputra á Takxazila. Dicha vía magna enlazaba con el Indo la capital del Magadha , y abria una carretera al activo comercio que se estableció desde entónces entre la India gangética y el imperio de los Persas. Los sutras del buddhismo hacen mencion de otras vías que surcaban -el imperio en distintas direcciones, y enlazaban unas provincias con otras. En el reinado de Kalazolca, y bajo sus auspicios, reunióse el segundo concilio general buddhista. Nada sabemos tocante á la historia de los Aryas, una vez establecidos; despues de la Gran guerra, en la region del Suraxtra y de los montes Vindhya. En los primitivos tiempos del buddhismo eran notables los reinos de Chandravat (Sandravatis de los Griegos), liaravati y Málava; pero el más importante de todos furo el de los Pándavas del Suraxtra, pues, segun Alegasthenes, dividíase en trescientas ciudades, y disponia de un ejército de ciento cincuenta mil guerreros y quinientos elefantes. Las noticias del explorador griego son, por punto general, muy exactas; pero los números redondos indican que en el siglo cuarto el territorio de los Pándavas de la India central pasaba de los límites del Suraxtra, y comprendia la mayor parte de la region del Vindhya. No estamos mejor informados cm respecto á la historia del Odra, en cuyo litoral se estableció, en epoca remota, una tribu arya, la cual empujó hácia las montarlas del interior á los indígenas de raza negra. El
280 Código de Manú llama á los Cidras kxatriyas degenerados, prueba indudable de que la sangre arya hubo de mezclarse en este país con la de los anteriores ocupantes. Sin embargo, el elemento arya predominó lo bastante para que, desde época remota, la lengua del país fuese un dialecto derivado del sánscrito. Las colonias aryas, fundadas en las poblaciones dravidas del I)akxinapatha, se diferenciaron por el carácter de las establecidas á expensas de las tribus_ kuxíes en las cuencas del Indo y del Ganges. La colonizacion arya en el Daxkinapatha no fué resultado de una invasion que aniquiló ó redujo á servidumbre á las tribus indígenas, sino más bien efecto de esfuerzos individuales. En medio de las poblaciones, todavía sumidas en la más profunda ignorancia, los colonos aryas pasaron plaza de civilizadores. Los Aryas que colonizaron las poblaciones dravidas, fueron generalmente brahmanes, retirados como ascetas á los bosques del S. Dichos brahmanes pusiéronse en contacto con las poblaciones colindantes; predicáronles las doctrinas de las escuelas sacerdotales del Aryavarta, y, sobre todo, los atrajeron á una vida más adelantada, á conocimientos más completos, enseñándoles á desmontar el suelo, levantar ciudades, y sometiéndolos á la organizacion. brahmánica. Esta organizacion social fue la parte del brahmanismo que los dichos ascetas misioneros implantaron mejor en_ las poblaciones dravidas, porque en su mayor parte eran herejes y profesaban las doctrinas del zivaismo. El brahmanismo ortodoxo era harto exclusivo, y despreciaba mucho á los hombres que no fuesen brahmanes para emprender nunca obras de propaganda. Los civilizadores aryas del Datcxinapatha encontra7 iion en las poblaciones indígenas los elementos necesa-
281 ríos para formar castas que corr espondiesen á las del Aryavarta, pero con otros nombres, y más río-idas; cuando si dificultades cua cabe, porque la empresa no ofrecia di los Nárikas knxies del Malavara, al formar su Estado, dieron en esta parte de la India el ejemplo de implan- a\ 1( as, qu e tar el régimen de las castas. Los jefes dr . -• 1- dieron nidos á las enseflanzas de los colonizadores braltmánicos, y se declararon sus protectores y discípulos en religion y en política, quedaron ipso facto asimilados á los Aryas, aryanizaron sus nombres y entraron 'á, formar parte de la casta guerrera, con todos los privilegios de dvijas. El resto de la poblacion pasó á ffinuar parte de las castas inferiores. Cuanto a los indígenas, que se mostraron rebeldes á las predicaciones (le los misioneros del Aryavarta por no desprenderse de sus bárbaras costumbres, sin querer abrazar la nueva religion , quedaron excluidos con el nombre de parias apelativo de una tribu negra de la embocadura del Ganges) de la organizacion social, viéndose reducidos á una condicion más dura y más vil que la de los Chaudalas en los países gangéticos. La distincion entre colonos aryas y dravidas civilizados desapareció muy luégo, cuando ciertos grupos de poblaciones aryas, casi siempre compuestas de kxatriyas, vinieron á, establecerse entre los indígenas y constituyeron el núcleo de los nuevos Estados (pie allí se formaron. Los jefes indígenas entraron á la parte con los Ar y as en la casta de los guerreros: las dos razas se unieron por los vínculos de familia, de modo que al fin y al cabo se fusionaron completamente . Buena prueba de ello es que, despees de algunas generaciones, los colonos aryas adoptaron la lengua de los indígenas civilizados, penetrando al mimo tiempo el influjo arya en. los idiomas dravidas, á juzgar por el
288 independencia de los Cholas y su. alianza con los Pandyas. Los Cholas de esta época antigua tenian por ca- Jtal á Kanchipura., / ciudad llamada por los Tamules Konjevaran, junto á, la moderna Madrás. La fu.ndaclon de esta ciudad se atribula al rey Kantara Khata Chola. Habitaban la isla de Ceylan pueblos dravidas, que se hablan establecido en época remota pasando de islote en islote al través de la larga cadena de arrecifes, restos de un istmo roto en los tiempos antehistóricos, (En, enlaza esta isla con la costa de Cororn.andel, ántes conocido por el nombre de Puente de Rama, y ahora llamado Puente de Adam. La mayor parte de la isla ocupába.nia los Singaleses, pueblo de estirpe dravicla; en el N. Babia, tribus tamales. Estos pueblos no fueron por lo demás los primeros que ocuparon el suelo. Si no se encuentra en Ce:\ , ,Tlan ningun vestigio histórico de tribus negras, análogas á las del Ghondavana, se sabe positivamente que los Dravidas se sobrepusieron á una capa de habitantes más antigua. perteneciente á la raya malaya, que vino á ser el fondo de la poblacion del país. • La isla llevaba entónces el. nombre de Lanká. Las tradiciones de este país, escritas por castas de orígen anea, y las de otras partes de la India, pintan á los antiguos indígenas en figura de rákamsas ó gigantes feroces y criminales. Así es corno los indios caracterizaron á los pueblos de otra raza por ellos suplantados ó sojuz g ados. El dios máximo de la época antearya en Lanká se asemeja á Kuvera en las crónicas indígenas; y algunas tradiciones hablan de él COMO de un génio formidable. Parece haber sido-un dios indígena, bajo el doble aspecto de generador y destrnctor, y en este concepto se. con Ziva.
iág Ya debimos qüe el fundamento del Raffiáyana, es decir, la antiquísima conquista de Lanká por un héroe AyodhYá, era arya, procedente del Gariges y de Pura fá biilá, sii realidad histórica. La isla de Lanká estuvo hasta muy tarde políticamente aislada del resto de la India, no' habiéndose fundado colonias en dicha isla ántes del siglo sexto, en cuya época unos aventureros dé estirpe arya conquistaron la isla de Lanká, implantando en ella con la religion el sistema social brahmánico. Los libros singaleses, fuentes de la historia de la India . , POr su antigüedad, precision y por el carácter okiiivb de los hechos que refieren, dan sobre este aCaeciMierito importante algunos pormenores, que será bieri exponer en pocas palabras. Vijaya era hijo de Sinhabahu, hijo (segun la leyenda) de un leon y de una princesa de Magadha, y rey de Sinhapura (ciudad del leon) en el Suraxtra. El dicho príncipe era de indómito carácter, é hizo tales violencias qüe el pueblo se amotinó pidiendo al rey la cabeza de su criminal hijo. No pudiendo el rey acceder á una demanda semejante, desterró perpétuamente á Vijaya. el cual se embarcó, y fuese con setecientos amigos siyos á buscar fortuna allende los mares. Quiso primeramente desembarcar en Zurparaka. ciudad que estaba situada junto á la embocadura del Payoxni- Tapati; pero se lo impidieron los habitantes de raza área. Hízose, pues, á la vela, y doblando el cabo Kumari, el barco que conducía á los emigrados y á Vijaya abordó al fin á la costa occidental de la isla de Lanká, que desde entónces se llamó Sinhaladvipa isla del Leon), es decir, del guerrero de la isla del Leon, de donde deriva por corrupcion el nombre de Ceylan. Valiéndose de la fuerza y de la astucia, consiguió Vijaya, asistido de TOMO III 19
290 sus compañeros, la sumision de los indígenas, poco belicosos, enseñoreándose de toda la isla. En el sitio donde su barco tocó á la orilla, fundó Vijaya una ciudad, que fué la capital de su reino, y tuvo por nombre Tamraparni. Este nombre, aplicado á toda la isla, transformóse en palí, lengua religiosa y literaria de Ceylan, en Tambapanni, de donde los Griegos formaron Taprobana. El desembarco de Vijaya sucedió, á lo que se dice, en el ano de la muerte de Buddha, es decir, el 543 ántes de Cristo. Pero los conquistadores aryas de Lanká no tenian mujeres y no querian contaminar la sangre de su raza uniéndose con las indígenas. Vijaya envió embajadores al rey de Mathurá pidiéndole la mano de su hija.. El rey de los Pandyas acogió favorablemente á los embajadores de Vijaya, y le otorgó la mano de su hija, que llevó un séquito de setecientas mozas, destinadas para mujeres de los conmilitones del conquistador de Lanká.. Vijaya ofreció á su suegro, como regalo de boda, dos cientas mil conchas raras, llamadas en sánscrito zankha, especie de espirales que servían de trompetas, y muchas perlas de las pesquerías de Lanká. Entónces fué cuando Vijaya fundó al S. de la isla una ciudad, que se llamó Mathurá (como la capital de los Pandyas), y en memoria de la ciudad antigua fundada por Krisna en. las márgenes del Yamuná. Vijaya no tuvo hijos de su matrimonio, y á los treinta y ocho años de reinar (505) dejó la corona á su hermano Sumitra, á la sazon rey Sinhapura. Pero Sumitra no quiso abandonar sus dominios hereditarios; y comprendiendo al mismo tiempo la dificultad de gobernar desde el fondo del Suraxtra un país tan remoto como el de Lanká, cedió la corona de este último país. á Panduvanzadeva, su hermano menor, el cual llegó á
291 la isla despues de un ano de interregno, durante cuyo tiempo el brahman. Upatixya gobernó la nueva colonia arya. El reinado de Panduvanzadeva duró treinta arios (504-474), y fundó la ciudad de Anuradhapura en el interior de la isla. Abhaya, hijo de Panduvanzadeva, reinó veinte anos (474-454). Hablan luego las crónicas singalesas de un interregno de diezisiete anos (454- 43`7), época oscura y turbulenta debida á las tentativas de los indígenas para sustraerse á la supremacía de los Aryas. Terminada la contienda, subió al trono Pandukabhaya (437-367), el cual reorganizó el gobierno y la sociedad de Sinhaladvipa apoyándose en las instituciones brahmánicas. Pandukabhaya instituyó á un brahman sumo pontífice de la isla; mandó fijar los límites del territorio de los lugares, ensanchó la ciudad de Anuradhapura, y en ella destiñó á los brahmanes moradas suntuosas; construyó fuera de las ciudades, segun prescriben las Institutas de Manú, los cementerios, y en éstos mandó hacer habitaciones para sepultureros, cuyo oficio ejercian hombres degradados; mandó, asimismo, levantar ermitas para los ascetas, y acantonar en. determinados lugares, de donde no pudieran salir, á los habitantes que no abrazaron la nueva religion. Los colonos de raza arya formaron las dos castas superiores de los brahmanes y kxatriyas, pasando á las otras castas los dos elementos de la poblacion indígena: los Dravidas convirtiéronse en Vaizvas: los más antiguos aborígenes de raza malaya, reducidos ya á ínfima condicion cuando la conquista, fueron Zudras; y. por último, los pescadores de perlas formaron la casta de los Paravas, que no conoció la India continental. Los jefes indígenas más importantes quedaron exceptuados de la lev que relegaba la población no arya á las clases
292 inferiores t y fueron asimilados á los guerreros Aryas, entrando formar parte de lá casta de los Kmatriyas. Tales la , na,rracion de las crónicas singalesas, cuya verosimilitud histórica es de tal carácter, que difibultosamente-podria dudarse con razones sólidas de su exactitud. Téngase en cuenta, sin embargo, que los nombres dedos primeros colonizadores aryas de Ceylan, no tienen realidad histórica y son más bien nombres significativos;formados á posteriori para caracterizar el papel de cada personaje. Vijaya quiere decir victoria, conquista; Panduvanzadeva vale tanto como dios de la raza de los Pándavas. De este último nombre se deduce. que Sinhapura era una de las ciudades de los • Pándavas del Suraxtra, y que, por consiguiente, los audaces aventureros que conquistaron la isla de Ceylan pertenecian á esta nacion. A título de hermanos , buscaron ellos la alianza de los Pandyas de la punta meridional del continente, que conslituian otra raza de los Pándavas. Cuanto al nombre del rey que tras una prolongada anarquía organizó definitivamente la sociedad brahmánica en la isla de Ceylan, vemos que significa Kabhaya el P án,- dava, y parece indicar una nueva inmigracion de los Pándavas, procedentes del Suraxtra ó de Mathurá, para robustecer el elemento arya, amenazado por la resistencia de los indígenas. La organizacion brahmánica no duró mucho en la isla de Ceylan. Un siglo despues de Pandukabhaya convirtiese la isla al buddhismo, y á él continúa abrazada en nuestros dias. Réstanos, para terminar, exponer brevemente nuestra opinion sobre el porvenir de la India. Aún en nuestros dias se distinguen los indios por una paciencia á
293 toda prueba y una no pequeña dósis de astucia, que caracteriza perfectamente é informa, por decirlo así, toda la historia indiana. Estas cualidades parecen augurar á los indios un porvenir lisonjero, ahora que las tendencias de su gobierno coinciden con los progresos intelectuales de las razas afines de Occidente. FIN DEL TOMO III.
\ 1
NOTAS. LIBRO QUINTO. (1) BIBLIOGRAFÍA. A.RaulNo.—Expediciones de Alejandro, libros IV v V. BANERJEA..—_Dia/ogues on t1 e ifindu philosophy (Diálogoi sobre filosofía indiana). BxLLANT y NE.—Lectores 071 Me "l'yaya pkilosophy (Lectura. sobre la filosofía Nvaya). BENFEY.— Geschidéte de • iS r prackirissenschaft (Historia de la ciencia del lenguaje). El Sama Veda, vertido al aleman. BOPP. — Vergleicitende Grammatik (Gramática comparada BUCHA.NAN.—Mysore. On, the religion and litterature of Me Burnuis.
296 BuallouF.-1ntroduccion 2 la historia del buddhismo (en francés). El Bhagavad-gitá (Cántico del bienaventurado). Comentario sobre el Yazna. Saddharma pundarica (Loto de la buena ley). Bhagava9-Puraya, vertido al francés. CALDWELL.—A conmarat / ive gran mar y the Dravidian of lany uages (Gramática comparada de laz lenguas dravidas). CTEsas.—Fragmentos de la historia indiana. CREuzER.—Religiones de la A ntigiiedad, ed. GUIGNIAUT (en francés). CoLEBRooKE.—Digest of kindoo lov (Digesto indiano). 171íseellaneous essays (Misceláneas). DroN CRIsósTomo.-9bras completas, ed. RE1,sIE tomo II. DROYSEN .—Ifelle g li8MUS • EcKsTE1N.—Leyendas brakmán,icas relativas rz la cuna de la especie humana (en francés). ELPmNsToNE.—BritisA territories in the Dekhan (Posesiones británicas en la península del Dekhan). FAUCHE —E1 Mahabhdrata, vertido al francés. El Ramayana, vertido al propio idioma. FITZEDWARD-HALL .—A n index to the bibliography of the 1 91,- dian philosophical systems (Indice bibliográfico de los sistemas de filosofía indiana). FOUCAUX.— Once episodios del Mahábhárata (en francés). Lalitavistara, (5 vida legendaria de Buddha. k r aharastu, 6 Gran historia legendaria de Zakyamuni. loRREsm.—E1 Ramdyana, vertido al italiano. FIA.MIL T ON • —_Deseription of Ilindostan. HERáDoTo.—Libros III y VII. FloDGsoN.—Notice of the religion of the Bandclhas of Sketch of buddhityra.
297 Quotations from original sanskrit authorities (Citas originales de autores sánscritos). Eibro P eq12, .9 1),T 4c 1.09 1 .0* on, b uddhism, (Estudios europeos sobre el buddhismo). JOINVILLE.— On the religion and manners of the people of Ceylon. KoEPPEN. 7 - 7 -M . /igion des Buddka. LANGLois.—El Rig Veda, traducido al francés. LAssEN.—Indische Alterumskunde (Antigiiedades nas). Pelt,apotonia , ! S r ánk. , 4ya Karika, vertido al latin. LoisELEurt-DEsLoNqopmps.—Lás Instítutás de Mánú, ver-, gdas al francés. MALcum.—Centra/ India. _Essay pv, the MACPIIERSON.—A n account of the religions opinions and o&- servances of , the Khonds (Noticia de las ideas y ceremonjas religiosas de los Ghondos). MAuaY.—Creencias y leyendas de la anl i gü e .0( (en francés.) MEGASTHENES.—Fragmentos de los historiadores griegos, ed. PIDOT, tomo II. M ILL.— History of British India (Historia de la India inglesa). researches (Investig. asiáticas). MUELLES.—Historia de la literatura clásica sánscrita 'en inglés). Rig Veda Álzmhitá, con el comentario de ÁS-rayana (en inglés y alemán). Mura.—Textos sánscritos sobre los orígenes e historia del pueblo indiano (en inglésj. NEVE. Excímen de los himnos del Rig Veda (en francés). PAVIE.-7Fragmentos del. fahábhárata (en francés). PaINSEP. —Á ntigi4411.4* indianas (en inglés).
304 mitiva én él nombre de Kej'a que lbs mohufflehtos jeroglificos de Egipto aplican-á la PehiCia, habitada por un púéblo de raza carní, lierm'anb de los Kuxíes y acaso descendiente de ellos. Otros textos egipcios parecen indicar con el nombre de Lefa la isla de Chipre, habitada por un púéblo qué, segun - todas las probabilidades, pertéhece á la estirpe de Cam, á juzgar por el nombré griego Kypros, derivado del mismo radical. Este elemento esencial se revela tambien en el nombre bíblico de los Caf-torim, los Eteo-Cretenses de las tradiciones griegas, afin, segun el Génesis, de los Egipcios y Kuxles de la isla de Creta, en la que precedieron á los Filisteos ó Pelasgos. El misino radical, seguido de una terminacion y aspirando la primera consonante, engendró el nombre de Eaque hallamos repetido én los antiguó á pueblos ktixles, en la Arabia meridional y en el Indo superior. El pals de Havi-lá, situado junto al Éden, es el mismo que el de Daradá, llamado Kaínpilya en los textos safiscritos, y Cámpylios en los griegos. Podemds, por lo tanto, agrupar en tornó dé los dos nombres de Kapi-zi y Campi-lya uña familia de nombres geográficos y étnicos, compuestos las más veces de una terminación la ó za, del radical kap ó kamp, forma qu'e debió teneré la lengua dé los Aryas dé la India el nombre nacional de los antiguos Cephenos 6 i Kuxíes oriéntale. Entré las familias sacereiotalel brahmániCas que déscieñden de los Kauzikas y hacen papel importante en los siglos heroicos de la India arya, una de las más notables es la de los Kapyas ó Kapeyas, descendientes dé Kapi el 1VOro, pontífices de tez morena (cómo los Babhravas, descendientes de Balihru el koreno), oriundos de los antiguos habitantes dél país, en contraposicíon dé otras familias sacerdotales de tez blanca y orgullosas de la pureza de su sangre arya. En las inmediaciones del Ilindu-
305 • Cux habitan los Cabo-litae de Pt olomeo, su capital Cabura (hoy Kabm-l), ciudad fundada,por un personaje mítico, sinónimo de Cain segun los mahometanos indígenas, que lo apellidan Kabi-1, representante del demonio, de 1<i ‹1 serpiente, del malo; transformacion materialista de un dio,‘ ante-arya , llamado Kapi-la, propio de estas regione, dios moreno, volcánico, causante de los temblores ue tierra y ocultador de los tesoros subterráneos; digno mili_ pañero, en una palabra, de la diosa En n i mi_ mología popular de los indios, es una de las serpienn,„: del abismo: , en el Ramáyana es una de las cuatro col ani nas subterráneas del sistema del universo. De Kapila rica el nombre de la ciudad de Kapilavastn, en el rttara Kozala, y tambien el nombre, de Kapi, patriarca lus Kapeyas, engendró igualmente el de Kapisthala, en Panchanada. En las inmediaciones de los Ca10-7(7/,.. blan los geógrafos clásicos de una region llamada ssena y de una ciudad por nombre Capi-ssa. occidental del Afganistan moderno es la region de / za en la geografía antigua de la India, morada especlal de la diosa. A - api-zi. Los Griegos hablan (le ella desde la expedicion de Alejandro. (18') Que en sánscrito quiere decir irte.))/fptable . El IZ:un : iy : ina hace una descripcion de Ayodhyá, y dice que len:a doce parasangas de longitud, tres de latitud, rn:v_rn edificios, anchas plazas, buenas calles, amenos jard:n hermosas fuentes, sólidos muro : :: r(,,n-_,a41(.!,: de un f,,$'9. la frecuentaban muchos comerciantes - tran fieros. 19) Voz sánscrita, que quiere decir a n ti g uo. Con e] 110111/)'" neutro Purana se designan ciertas cornuisicione tienen por base leyendas antiguas V tienden á dirlindil culto de los dioses máximos. La 1•venda le los hubo de aplicarse á una de las diviniJades principales TOMO Hl
306 la India brahmánica., á saber: Brahma, Vixnú y Ziva, y á los dos Úrtimos especialmente. (20) No siempre es fácil distinguirlas, en razon á que hubo completa fusion de las dos series de tradiciones; pero algunos episodios del ciclo de Rama son indudablemente de origen kuxí, como p. e. la narracion que muestra al héroe, cuando volvió de la conquista de Lanka, colonizando el país de Kozala en la vertiente 'meridional de los montes Vindhya, y fundando allí un reino, que llegaba á orillas del mar de Ornan. El primer rey de dicho reino fué su hijo KUZA, el K2LiVí, fundador, segun otras tradicio nes, de la monarquía. en Zaravastí y Kapilavastu; Kuza edificó á orillas del mar una ciudad, llamada KUZASTHALI (casa de los .Kuxíes), centro de un comercio activo por mar y tierra que describe el Harivanza del Mahábhárata. La ciudad legendaria de Kuzasthali desapareció á consecuencia de la invasion arya; pero el sitio en que existió parece haber sido el mismo que el de Varikachha, depósito del comercio marítimo entre la India y Babilonia. Los Kuxíes inauguraron estos viajes.por mar, cuya antigüedad se remonta á la época en que unos pueblos de la misma raza kuxí habitaban junto á las embocaduras de los ríos Indo, Eufrates y Tigris en la Arabia meridional.. (21) Esto es, destructores, de la raíz DAS, errar, y en la forma causal destruir. En los Vedas llaman dasyus los Aryas á los aborígenes que no eran de su misma raza, y con los cuales se fusionaron poco á poco. Mas, como andando el tiempo, la mayoría de los Aryas se dirigió hácia él S. E., los que se quedaron entre los indígenas concluyeron por imitar sus costumbres. (22) Es decir, bárbaros, salvajes, indígenas de la India, que perturbaban los sacrificios de los Aryas, y que, despues de. sometidos, no entraron á formar parte de ninguna casta ó quedaron englobados en la cuarta.
307 (23) De la raíz KXUD, hacer pedazos, de donde deriva Kxuntzi bajo, vulgar, malo. • . Otros " cortar. (24) De la raíz KXAD, dividir, d erivan la voz kxatriya de la raíz Kxí, herir, domi- I da? ..os guerreros ó destructores formaron en la India bralifiránica la segunda casta, llamada tambien kxatra, que vale tanto an o corno predominio, se :orlo. (25) El marfil se dice en hebreo habbi, en sánscrito, ine significa elefante. El texto llama kof al mono; en sánscri- to, kapi. (26) El texto hebreo llama dglalliin al sándalo, y fui , » al pavo real, vocablos tomados del idioma dravida los Malabares, los cuales dicen valyun (sándalo) y loy3e; 'pavo real). Ambas voces han pasado al sánscrito en la forma siguiente: VALGU (sándalo), =ni (paro real;. (27) De la raíz VID, ver, saber. VEDA quiere decir, lo tanto, ciencia, conocimiento, y designa especialmente las cuatro colecciones de himnos sagrados. La literatura que se conoce con el nombre de vedica, compind ,, las sam7iitas, ó himnarios; los brahmanes, 6 comento : , y 10:; sufras, 6 tratados rituales. El trabajo diascevástico del texto de los Vedas parece un poco anterior á la conquita de Alejandro. (28) Que tambien se dice RIR. 6 Illcu ; de la raíz Ailen ulcu, alabar, celebrar. Del RIGVEDASAMIIITA hay dos redac Ho - nes, á saber: una escolástica, dividida en ocho A XT.1, octavas, ADH VAYAS, Ú lecturas, y treinta y tres 7 art .c.s' Ú VARGAS, cada una de cinco versos; otra ritual, en ÍE‘,tz lixoxiks 6 círculos, treinta y cinco ANUVAKAS 6 captulos, mil diecisiete suKTAs 6 himnos imil veintP;clio, incluso los once adicionales 6 ViLAKITILYA,, y die z 1.11il quinientas ochenta RICH 6 estrofas (diez mil seiscientm sesenta, incluyendo las suplementaria s ; . Vid. ROsn:;; Rigvedc specim-en y Rig veda: liber prímus.
308 (29) De la raíz YAJ á I.1 5 honrar, celebrar, sacrificar. El YA.- JUR VEDA. quiere, pues, decir el VEDA. de los sacrificios, del cual hay dos, á saber: el negro ó KRIXNA, y el blanco ó ZVETA. Segun los comentadores, el negro se llama así porque es mixto, confuso; y el blanco, ó luminoso, debe su nombre á que en él se distinguen perfectamente los oficios de los sacerdotes ó ADHVARYUS, de los ABOTAR ministros del Rig Veda. Del YAJURVEDASAMHITÁ negro hiciéronse dos compilaciones: una en siete libros, llamada Taittiriya, y otra en cinco, por nombre Kath,aka. (30) 0 SAMAN, de ZAMAN ó ZAMA, quietud, suavidad, canto. El Sama Veda, ménos setenta y una estrofas, es un extracto del Mg Veda, y trata del sacrificio del soma y del acento de las estrofas ó RICH del Rig Veda. La primera parte del SAMA VEDA. divídese en seis PRAPXTHAKA.S 6 lecciones, y diez DAZAT ó docenas de versos, dedicados á Soma, Indra y Agni. La segunda parte se divide en nueve paa_pdtkaka, cuatro GANAS ó libros de canto, y vários SUTRAS. • (31) Quiere decir el VEDA de ATHARVAN, el VEDA DEL FUEGO, sea el VEDA_ que trata especialmente del culto del fuego. Consta el Atharva Veda de veinte LANDAS y treinta y ocho PRAPÁTHAKAS ó lecciones, divididas en ANUVAKAS capítulos de setecientos sesenta himnos y seis mil versos. El A tharva Veda es de mucha importancia para la historia comparada del humano espíritu, y sirve de fundamento á la ciencia indiana porque habla de los', usos y costumbres de la edad védica, de las ceremonias domésticas y de los conocimientos médicos. Pero la idea que en él domina es la de los conjuros, cuyasijrmulas ó ATHARVAN han dado nombre á toda la coleccion. (32) Voz derivada de MAN, oracion, súplica. Parece que los Mantras se redactaron por los años 1800 y 1000 ántes de la era cristiana; pero algunos himnos védicos gon anteriores al milenio que precedió á la era vulgar, y
309 otros son indudablemente posteriores al año 800 antes de Cristo. (33) Vocablo de dudosa etimología, que parece significar el cantor, el poeta védico; pero en el idioma de 1:s Vedas se llaman rixis algunos personajes míticos en número de siete, como los sabios de Grecia y las siete estrellas cl la Osa, 6 RIKXA. Con relacion á las personas que cantan los rixis, divídense en DEVARXIS, ó rixis cte lOs diose,v; ó rixis brahmánicos, y RAJARXH, riXi.S' (lel rey. Vid. Mum, Textos originales sánscritos, etc. (34) Voz compuesta de SAM, con, s eufónica, y KittrA,petzt.s. de la raíz Kiti, hacer; de suerte que sINscrt y ro quiere decir lengua clásica respecto de la lengua védica y los dialectos vulgares de la India. El prarito y el s(br,serito tienen el mismo origen, sólo que aquel, abandonado á si mismo, degeneró, y éste hubo de adaptarse á las reglas de la ciencia gramatical, y se fijó y consagró en las obras de carácter brahmánico. Así se explica que el _prarito tenga formas védicas que no conservó el sWnscrito. el cómputo más generalmente admitido, existen en lengua sánscrita unas diez mil obras. , (35) Que vale tanto como rama (de un árbol), parte, seccion, y tambien la leccion del contenido de cada uno de los Vedas, á diferencia de los zázra nas, que representan especialmente la tradicion oral de la secta ó de la escuela que estudia é interpreta los himnos. 36) O pratizakkga del Rig Veda, atribuido á Zaunaka, que es el más importante; lo dieron á. la estampa Max. Ab - die? y Adolfo Regnier. El del Yajur Veda blanco se debe á Weber y el del Átharva Veda á. JT7itney. El...Ardízahya del Sama Veda no existe, porque este libro se destinab a al canto y no á la recitacion. (37) De pratizakhyam, que significa para todas las escuelas (védicas); apelativo de los Sutras gramaticales que ilus-
310 tran la lengua védiea, y se refieren á la manera de recita • los textos védicos. (38) Los indios contemporáneos de la conquista de Alejandro escribian en hojas de palmera; siendo probable que algunos signos gráficos sobre dichas hojas precedieran al entronizamiento de un abecedario. Las pruebas más antiguas del alfabeto indiano las' tenemos en las inscripciones de Azoka, rey buddhista. Poco antes pudo divulgarse el uso de la escritura y empezar la red accion de algun escrito en prosa, gracias á los brdhinanas, que no se conciben sin la escritura. Vid. WEBER, Estudios indianos. (39) La voz ya y a del texto, que traducimos cebada, parece haber designado primitivamente todos los granos que sirven de alimento al hombre. Dicho vocablo está sin alteracion en el lituano JAGUAI, trigo, y algo modificado en la voz griega DSEA, espelta. VRin, arroz, eh sánscrito, corresponde al griego órydsa, y se parece mucho al vocablo BRAZA, que significaba centeno entre los antiguos Thrácios. La raíz, sánscrita AR, labrar (la tierra), vémosla en el gaélico, a9'; en el latin arare, y en el griego ARÓEIN. (40) Este último vocablo se ha conservado en el lituano WIESZPATIS, sabr, cuyo femenino WIESZPATENE, señora, corresponde al sánscrito VIZP..kTRI, reina. (41) Esto es, los dos caballeros (de /UVA, en latin equus, el ligero), que vienen á ser los Dioscuros de la mitología védica. Los hechos y gestas de los dos gemelos Azvin tienen mucho parecido con los de Castor y Pollux de la mitología griega, y formaron, como éstos, la constelacion de Géminis en el zodiaco griego y en el indiano. En la mitología griega los Dioscuros son hijos de Zeus ó Jove y de Leda. Castor se supone hijo mortal de Júpiter, mientras que Pollux, inmortal, viene á ser el crepúsculo vespertino, y por afecto á su hermano va al infierno, donde vive Castor, que es símbolo del crepúsculo matutino.
311 {42) Algunos himnos celebran á este dios como creador del mundo, y otros dicen que estando aún en el vientre de su madre vió nacer á los demás dioses. En realidad, antes que naciese hidra, sus abuelos Dyaus, D vanspitar, Mitra, Varuna y Trita, despues de haber vivido minl i o tiempo en el cielo del Himadaya, emigraron al Oceiden+ ene nombres de Zeus, Júpiter, Mithra, Urano y Thra,,tautla, bien que alguno de ellos volvió al cielo La eti_ mologia de la voz Indra es incierta, y de ella dan luz eruditos seis explicaciones diferentes. Por dicha, (1 voeablo en cuestion tuvo poca descendencia en la india, ni:I- I-runa fuera de ella. (43) Propiamente significa facgo (en latín í)it: del fuego en general representa Agni el fuego sar;rificio. Agni, á semejanza del Hermes griego, con el cual tiene mucha semejanza, estaba encargada de hacer ic'esentes á los dioses los votos humanos. (44) En sánscrito GumA, que significa á un mismo tienipo y criado (como en latin, domas, domesticas). Vid. 1;c-uy, Zar aeltesten, geschichte der indogermani.cchi'n / (Indische Studien, erster Balad) (Historia antiLrua los pueblos indogermánicos) (Estudios indianos, tomo primero). (45) En sánscrito MXNAs, la mente (de la raíz \IA N, (91 Mr; compárense las si g uientes voces latina,: coyit°, m'4)", meas, monstrare, mentio, Afenerva, inerl,:a, ni in -,:st#.-t, min-ist•are, matutinam, (46) Propiamente lo que pertenece á los AWITI, dioses m,":¿-- mos del Olimpo védico, que primero eran siete, lU ég ') ()en') y despues doce. Por eso los Aditvas representan en la simbólica indiana el número doce. (47) En el primer libro del Atharva Veda aparece el dios Va l " 11 atando á un príncipe, el cual no puede ser otro que MItra (el sol). Varuna puede compararse con el griego L rano.
312 (48) Que significa destruccion, ruina, desventura, génio de la muerte. NIRRITI es madre de Ardraka (el infierno), esposa de MRITYU (la muerte). (49) De la raíz sus, brillar. El sol en toda la mitología arya é indiana tiene varios nombres y diversos aspectos. La hija (le Surya llámase Suryá, esposa de Soma, cuyas nupcias celebra el himno del Rig Veda, que se conoce con el nombre de Suryasuhta. (50) Significa propiamente rayo de luz, rayo del sol, y es tambien apelativo de Umd, esposa de Ziva. (51) Segun el diccionario de Petersburgo, BHAGA quiere decir sér co-partícipe; mas no se p uede negar que la raíz BLIAJ tiene algunos puntos de contacto con la que significa brillar; de modo que B h,aga vale tanto como el protector, el sol, esto es, el brillante. Bhaga es tambien apelativo de varios dioses, y entre ellos de Krisna, consejero y maestro de 'Arjuna en el Bhagav adgitá, episodio del Hahábh,árata. (52)Propiamente el fecundador (de la raíz PUX I extender, aumentar, mantener). Las cabras que, segun el mg Veda, tiran del carro de Puxan, cuya amante es la Aurora, recuerdan la cabra Amalthea á Cornucopia, es decir, la fecundadora. (53) Significa amigo (de la raíz MITH, unirse con) y es apelativo del sol, unas veces en union dé Varuna y otras en contraposicion á él. (54) Quiere decir querido, es decir, amigo, y es una forma del sol, al que llamaban siempre jóven. En el Rig Veda tiene A ryaman el oficio de mediador entre el dia y la noche, entre Mitra y Varuna. (55) De la raíz CHAND, brillar (en latín incendo, accendo). Benfey quiere derivar de la raíz CHAND la voz latina s-citat- illa, y Bopp los siguientes vocablos, pertenecientes . á la misma lengua: tandeo, candela, y talvez castos. La raíz
313 CHALAD, en su forma primitiva, - suena KAN, y de ella deri van, segun Bopp, las voces latinas canus, caneo. (56) En sánscrito Uxk, es decir, la luminosa (de la raíz ux, arder, brillar). Vários himnos védicos hablan de la Aurora como de una hija del sol, siempre bella y poética, que anima á todos los séres. En el epíteto de AFIAN. (la exple'ndida, por dahand), dado á la Aurora en un himno del Rig Veda (I. 123), ve Mas Müller la Daplinis griega perseguida por Apolo y la A theenee, fundándose para explicar esta última etimología en que, así como la raíz nunn significa despertarse y saber, la Aurora, que quiere decir la que se manifiesta (ó deja ver) primeramente, debió de ser en Grecia el símbolo de la sabiduría. Vid. .,1fax Lectures the language (Lecturas sobre la ciencia del lenguaje). (57) El que sopla, el viento (de la raíz soplar). El dios Vayu, á causa de su poca importancia, se identificó con otras divinidades, y especialmente con Ziva. Los himnos védicos no tributan grandes alabanzas á faya; pero en cambio interviene con frecuencia en las epopeyas brahmánicas. (58) Propiamente los violentos, es decir, los vientos (de la raíz MAR, andar). Los idarut auxilian á Indra en los temporales, y hacen de poetas y guerreros en la mitología védica, tal vez por virtud de su nombre. hidra, cuando le sigue Marut, apellidase Marutvant. (59) En sánscrito Prizni (de la raiz SPARZ, spargo, tocar, alcanzar), probablemente la nube, que suele tener diversos colores. La voz Prizni tiene analogía con la de PRIXANT antílope pintarrajada, que arrastra el carro de lndra. (60) Propiamente el líquido, el jugo, y en el cielo la ambrosía. El Sama Veda está dedicado especialmente al sacrificio del soma. Kuhn, ve identidad ideológica entre el Dionysos (Baco) griego y el soma. En la mitología védica, un
320 Valmiki. Friederi4 asegura que los himnos védicos tronizados en Java y eñ la isla de Bali están escritos en dolos. (85) Esto es, Jonios, nombre que daban los Persas á todos los Griegos. Otros quieren que Yavana sea un apelativo de los indo-scythas. Los Yclvanas de tez negra parecen ser los árabes. (86) Uno de estos reyes de los Yávanas se llama Dattamitra, esto es, Demetrio, rey de Arajosía yde la India meridional por los años de 175 y 165 antes de C.; el otro tiene por nombre Blbagadatta, que significa Diosdado, y es traduccion exacta de Theodoto, fundador del reino griego de la Bactriana por los años de 256. (87) Es voz neutra ,y parece significar propiamente la Gran guerra. La voz bhdrata como patronímico, quiere decir hijo del guerrero y posteriormente significó descendiente del rey BHÁRATA. El 3Iah,abh,drata se divide en diez y ocho libros ó parvas, cuyos nombres son los siguientes: 1.° Adiparva. Sabhdparva, así llamado de la gran reunion ó sMlut que hubo Yudhixthira en la ciudad de Indraprastha. Vanaparva que describe la vida de los Pándavas en la selva ó vana. 4.° Virataparva. 5.° Udyogaparva. 6.° BIziwmaparva, donde se lee el famoso episodio conocido con el nombre de _BhagavadgiO (cántico del bienaventurado). 7.° Dronaparva. 8.° Karn,aparva. 9. 0 Zalyaparva. 10 Zauptikaparva. 11 Striparva.
321 12 Zantipma. 13 Anuzdsanaparva. 14 Azramedkikaparva.. 15 Azramavásikaparva. 16 llidusalaparva ó libro de las mazas. 17 Illandprasthanikaparva. 18 Svargároh,anikaparva. El Arakábh,dratct tiene un suplemento, especie de enciclopedia de leyendas mitológicas, que se intitula Harivansa ó Kkilaharivansaparva, y consta de dieziseis mil trescientas setenta y cuatro estrofas. (88) Alter ego de Yama. El dios Ziva tiene en la mano una clepsidra, lo cual le asemeja al Chronos griego. (89) Esto es, disco (de la raíz KAR en el sentido de andar, de donde CHAR, como se prueba por el griego kyklo,s (círculo) y las voces latinas cir-cus, cir-ca, cir-cum, circulas,. (90) Consistia en soltar un caballo y dejarle en libertad, teniendo cuidado de seguirle. Todos los príncipes por cuyaki tierras pasaba el caballo (y la maña del hombre que le seguia habia de consistir en hacerle pasar por el mayor número de tierras posible), estaban obligados á presentarse ante el sacrificador para reconocerle como soberano. Finalmente, al volver el caballo, inmolábanlo solemnemente en presencia de todos los reyes congregados. (91) De la raíz YUJ, unir, en latin juzgo, jugum: de modo que MUGA significa propiamente secuela de, tiempo. (92) Por eso el nombre de Ramáyana, dado al poema, quiere decir el triunfo de Raina. Weber habla de un antiguo) Ramáyana atribuido al sábio Agnire:ya y no á Valmih. La gramática de Pánini no menciona el Ramayana. (93) De la raíz VAR, cubrir; y tambien letra del alfabeto ó VÁRNASA Ni" klINAYA. Los indios llaman VA DOXA ó falta de color al Lkin g s LINGU.E. (94) Así como las dos grandes epopeyas venian á ser - patrim9 21 TOMO III
322 rijo de los guerreros, y los Vedas de los sacerdotes, asi ' los vaizyas se dedicaban á estudiar la vida práctica en los libros de las leyes. (95) De la raíz CHAND, irritarse; porqué no formando parte los chanddlas de ninguna casta por ser hijos de zudra y de mujer brahmánica, vivian en la mayor - miseria y esta los pervertía. (96) De PRAJ (en latin progenies), descendencia, prole. Praiapati, significa, pues, señor de las criaturas. (97) Parazu es voz sánscrita que significa segur; de suerte que Parazu-Rama vale tanto como RAMA de la segur. Otros, sin embargo, quieren que Parazu-Rama se interprete RAMA el Fulminante. (98)De la raíz KRAM, andar. GRAMA quiere, pues, decir propiamente lugar de reunion. (99) En este lugar KULA significa yugada. (100) De la raíz ZRU (en latin duo, ~e, diens, Clio, gloria, tal vez taus por clan s, luscinia por cluscinia) oir, escuchar, obedecer. LIBRO SEXTO. (1) De ZAK 7 esfuerzo, violencia, fuerza, potencia, resistencia, facultad, energía, virilidad. (2) De SVAR (en latin sol, serenos) sol, explendor, cielo, paraíso. (3) Etimológicamente el expléndido. La raíz AM I modificacion de ANG, significa igualmente andar y brillar. De esta doble significacion de la raíz ANJ parece derivar la personalidad que tuvieron los ángeles en Grecia, cuya
323 voz aggeks (que se pronuncia riuguelos) la comparó Roth con Angiras, alter ego y frecuentemente sinónima de Agni. Los Aryas hicieron de los Angiras una familia legendaria de poetas y semidioses. (4) A tri, segun el diccionario de Petersburgo, significa el que devora de la. raíz AD (en latin edo) comer. A tri significa, pues, el enemigo, el adversario; pero en los Vedas es nombre propio de uno de los siete Ri,.7;is, Vid. WEBER, Ahademische Vorlesangen (Lecciones acadIrnicas, (5) Segun Benfey el masculino K • atu • (derivado (le Kram. significa fuerza y comida. Segun el diccionario de Petersburgo la voz K • atur viene de KAn, recordar, celebrar. Vid. BENFEY, Mossaer des SAMA VEuA. (6) De la raíz BEIRLI, brillar, arder. Bhriqu llevó el fnegolí la tierra como Prometen, y por eso se le presenta eoino padre del género humano. Kuhn encuentra analog . ia entre Phlegyas, y lostmegos Prigios. 7) Dakxa significa vcdido, apto (en 1 fi a,.n n himno del Rig Veda dice que Aditi y Dal.• se engendraron • mútuamente. (8) De NiIRA, agua. Ndrada significa, pues, propiament e r! que dd agua,. Vid. AscoLi, LS'Crulj O • oatali P (9) De la raíz PUL, crecer; de donde deriva PU1. 1STI. C/1/P.'110, y Pylastya. (10) Jamadvni, segun el Maliabliarata es padre le Para:u. Rama, amigo de 1 . 7:va:mitra y adversario b (l1) Bbaradr,ala, segun la initulo . ía indiana. es llijo de P - haspati y pa • ob ó sacerdote narticular de Dirodqyq, • El yabra%maaa refiere acerca de él la leyenda: Bharadtija hizo en tres vidas el bra4macharya 6 estudio de las cosas sagradas. Mra se acercó á él ya viejo y gastado y le dijó: Bha • adraja, si ve te concediese una cuarta vida, ¿en qué la emplearías? y contestó el interpelado: Viviría únicamente para estudiar el brahrm-
324 . c4arya. Mostróle entónces lndra los . Vedas diciendo á Maradvaja: «Los Vedas son eternos y tú los has estudiado en las tres vidas anteriores. Ahora tienes que aprender el Agni Á.S'dvitra, que es la omnisciencia.» (12) Hijo de Dharman y otras veces de _Braman ó de &Malpa. Llámasele tambien á, Kama con los apelativos de KÁ_MADEVA ó Dios del amor y BA.LADEVA Ó dios niño, apelativo este último debido al influjo griego, que penetró en la India con las armas victoriosas de Alejando de Macedonia. El 11ig Veda no concede á Kama personalidad distinta; pero el Atharva Veda no le niega actividad personal. (13)Antepasados de las familias brahmánicas á quienes veneraban como dioses Manes en la época de la composicíon de, los himnos védicos y tenian por habitantes de la luna. (14) Que tambien se escribe KIMNARA (propiamente ¡que hombre!) Los Mutaras venían á ser una especie de hipocentauros- con cabeza de caballo y cuerpo humano. (15) Que significa elevado, superior (en latin uls, ultra, ulterior, ultimus). (16) Propiamente ojo, vista, luz (de la r ` aiz CHAKX, ver). (17) Etimológicamente órden (de la raíz KALI), cuya forma derivada es KLIP, formar, preparar). (18) Que significa interpretacion del significado de las palabras (de NIS, ÜKTA, derivado de VACA, en latin voc-s). Niruh,ta es tambien apelativo de un tratado en trece libros que se atribuye á rasha y explica el significado de las palabras védicas. (19) Es voz sánscrita del género masculino, que significa glosario, esto es, lexicon, de sinónimos en su mayor parte védicos. (20) Amarakoza, quiere decir tesoro de Amara, el cual se apellida tambien Amarasinha (leon de los inmo»tales) y vivió en la córte de Vikramáditya, de quien fué ministro consejero, por los años de 56 ántes de Cristo.
32b Las voces están distribuidas en el A marakoza en tres libros, cada uno de los cuales trata de un asunto especial. El diccionario ó tesoro de Amara, que está en verso, es uno de los léxicos más importantes c ompilados en la India, y tal vez el más popular. (21) Titulo de una obra de autor incierto, dividido en diez li-- bros ó prapáthaka, que trata de los metros y de otra.; materias. Vid. WEBER, indiche Studien (Estudios indianos). (22) , ANUKRAMANÍ significa índice del sumario sistemdtico dr cada una de las ÁS'amhilás védicas. El mejor de tales índices es el del Rig Veda, atribuido al gramático Kalytiyana, escrito en prosa, y cuyo título es SARVÁNUKRAIIANI, Ó índice que lo contiene todo. (23) Devanagarí quiere decir (alfabeto) de la ciudad de los dioses, el mejor, caligráficamente hablando, que nos dan á, conocer los manuscritos sánscritos. Vid. WEBER. Skiz,zen (Bocetos indianos). (24) La voz Nakxatra es de etimología incierta, y significa astro, estrella, estacion lunar. (25) De GRAFI, concepto (en latin cuna captas;. Graba significa, propiamente el que atrae. Los planetas tuvieron diversos nombres entre los astróno:nos indianos, los cuales, si-- guiendo á los Griegos, traducian 4elios por IIELi, ¡lermes por HIMNA, Ares por ARA, (]/tronos por KONA, Zeus por J1A.1.:, _4 phroditee por ASPIII:JIT. '26) Upaveda quiere decir el cuasi-Veda (de UPA, preposicion y prefijo, en latin sub, supinus; hae¿a, debajo, sobre. i2ij En la doctrina nyaya hay que distir p ,ruir la proposicion UDDEZA., la de,finicion Ó LAKXANA y la investigacion ó PARIKX j . El nyaya promete á sus cultivadore s , en premio de la verdad adquirida, la emancipacion total del alma del cuerpo ó MOKXA. (28) segun el sistema vaizezika el átomo es simple, pues de
326 lo contrario seria divisible hasta el infiáito. Leibniz consideró igualmente simples las mónadas: «Monas non est nisi substancia simpleo, quw in composita ingreditur et dicitur simpleo quia partibus caret.» Pero Leibniz consideró las mónadas como unidad real, como átomos de substancia, y no de materia. «Porro monades hatjusmodi non sunt atomi molis, sed substantive.» El filósofo indiano no supo llegar á esta distincion. (29) Los novecientos quince sutras de este sistema se dividen en doce lecturas, éstas en capitulos y éstos en ADHIKARANA ó proposiciones fundamentales. (30) Quiere decir propiamente el antiguo, y es apelativo de cierto órden de composiciones, que tienen por base antiguas leyendas para ilustrar el culto de las principales divinidades. Vid. WILSON, The VISHNU PURANA, preface. NEVE, ..Essai sur les PURANA. BURNOUF La science et les 5 letres en Orient. (31) Propiamente la descendencia (de AVA, APA ó APAs) en latin au, ab, abs, á juzgar por los siguientes vocablos: au- Mere, au 7 ferre, presente au-fero, perfecto abs-tuli, participio ab-latus). (32) Autor de un AYURVEDA ó veda medicinal, de un diccionario de medicina llamado NIGHANTA. A. Dhavantari se le representa como al griego Esculapio. (33)De mis y VA, el desenvolvimiento, lafusion del alma individual con el alma universal. Corno la voz NIRVANA significa tambien felicidad eterna, de aquí que se juntaran en una misma palabra las ideas de muerte y de feli- ~, cidad eterna. (34) De la raíz ARH, merecer. (35) Compuesta de vi (en latín ve-cors) partícula privativa y á veces pleonástica, y NAYA conducta (de ÑI, guiar). (36) De NA y ASTI, propiamente el que con respecto á Dios y á la vida futura, dice: no es .
327 (37) Propiamente el triple tesoro, del significado de la palabra RATNA I que quiere decir joya, perla, tesoro. (38) Agastya, segun la mitología indiana, es familiar de 19z,- dra, marido de LopamuclM, hijo de Pulastya, hermano de Aditi, consejero de Rama en la expedicion á la India meridional. ADVERTENCIA. En la transcripcion de las voces sánscritas, tanto de los nombres propios como de los apelativos, la j y la x se pronuncian á la catalana. Asimismo suena aspirada la h, aunque vaya precedida de consonante. Las sílabas ge, gi, se pronuncian en sánscrito que,
INDICE • • n • n .1.11, n rw LIBRO U-INTO. LOS ARYAS. Paginas. Pueblos primitivos de la India 5 II Establecimiento de los Aryas en la India 26 III Entrada de los pueblos aryas en las llanuras del Ganges. 53 IV Significacion histórica de la leyenda de los Pánda,vas 81 V _Instituías de Manú 104 VI La monarquía y el gobierno. 137 LIBRO SEXTO. EL BRAHMANISMO Y LA REFORMA DE BUDDHA. • Páginas. I Mitología y sistema cosmogónico de Bud- dha, 159 II Filosofía y teología brahmánicas. 183 III Sistema reli i eBuddhr .‘ . . ... 222 4,. IV Metafísica del bud IkmQ 237 V Historia política de la India antigua.. . 259 Notas 295 FIN.