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En torno a la datación del tragediógrafo mosquión y al concepto griego del progreso humano

Vinagre Lobo, Miguel Ángel

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1En total conservamos un fragmento de tres versos de su Temístocles (Stob. IV 10.17 = 97F1 Sn.), un fragmento de cuatro versos de su Télefo (Stob. I 4.1= 97F2 Sn.), un fragmento de dos versos de Los fereos (Stob. IV 57.3= 97F3 Sn.), cuatro fragmentos de obras inciertas: 97F4 Sn. (Stob. III 13.30) de cuatro versos, 97F5 Sn. (Stob IV 5.10) de tres versos, 97F6 Sn. EMERITA. Revista de Lingüística y Filología Clásica (EM) –– LXXI 1, 2003 pp. 115-143 EN TORNO A LA DATACIÓN DEL TRAGEDIÓGRAFO MOSQUIÓN Y AL CONCEPTO GRIEGO DEL PROGRESO HUMANO MIGUEL Á. VINAGRE Universidad de Sevilla Se defiende una datación tardía (al menos del siglo III a.C.) para el tragediógrafo Mosquión sobre el análisis de distintas evidencias: 1) La fama de Alejandro de Feras llegó hasta época imperial, por lo que el fragmento 3 de Mosquión, de su tragedia Los fereos, pudo ser redactado en época helenística. 2) El estudio detallado de los pasajes de la comedia media y nueva en que aparece mencionado un Mosquión demuestra que ninguno se refiere a un trágico famoso, y que sus autores no conocían a un tragediógrafo de ese nombre. 3) Hay ciertas expresiones en Mosquión, Nicandro y Licofrón que indican influencias estilísticas directas. 4) Entre los textos griegos relativos al progreso humano, el de Diodoro Sículo es el que muestra más puntos de coincidencia con el de Mosquión, lo que puede indicar que los dos dependen de la misma fuente, probablemente helenística. A late date (at least III century b.C.) is defended for the tragoedian Moschion on the analysis of several evidences: 1) Alexander of Pherai’s fame was alive in the imperial age, so that Moschion’s fragment 3, belonging to his tragedy The people of Pherai, could be written in the Hellenistic age. 2) The detailed study of Middle and New Comedy texts in which a certain Moschion is mentioned proves that these references did not correspond to a famous tragoedian and that a tragoedian Moschion was not known by these authors. 3) Moschion, Nicander and Lycophron used similar expressions that show direct stylistic influences. 4) Among the several Greek texts about human progress, that of Diodorus Siculus is the most similar to that of Moschion. So, we can figure that both texts could have had the same Hellenistic source. 1. Estado de la cuestión y objetivo de este trabajo. Del autor trágico Mosquión nos ha transmitido Estobeo nueve fragmentos, y otro más Clemente de Alejandría, éste bajo el lema Μοσχίων Ò κωµικός (Strom. VI 745 - II 434 St.)1. El único dato seguro que tenemos para su 116 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 (Stob. I 8.38) de treinta y tres versos, 97F7 Sn. (Stob. IV 57.14), de cinco versos, 97F8 Sn. (Stob. IV 49.10), de cuatro versos, y 97F9 Sn. (Stob. IV 41.22) de once versos. Todos estos fragmentos en B. Snell (ed.), Tragicorum Graecorum Fragmenta, vol. I: Didascaliae tragicae, catalogi tragicorum et tragoediarum. Testimonia et fragmenta tragicorum minorum, Hildesheim, 1971, 2ª ed. de 1986 con colaboración de R. Kannicht, pp. 263-268. 2W. Kayser, Historia critica tragicorum Graecorum, Göttingen, 1845, p. 294; F.W. Wagner, De Moschionis poetae tragici vita ac fabularum reliquiis,Vratislav, 1846, pp. 1-2; A.E. Haigh, The Tragic Drama of the Greeks, Oxford, 1896 (Nueva York, 1968), p. 469; A. Nauck (ed.), Tragicorum Graecorum Fragmenta, Leipzig, 1889 (Hildesheim, 1964)2, p. 812; W. Christ-W. Schmid, Geschichte der Griechischen Literatur, Múnich, 1959-1961, I6, p. 395. 3Alex., fr. 238 K.-A. (παραµασήτης), Axionic., fr. 4, 14 K.-A. (φίλαυλος), Men. fr. 384 K.-A., Strato Com. fr. 1, 13 K.-A. 4R. J. Walcker, Addenda scenica, Paris, 1923, pp. 221-223. 5U. von Wilamowitz, Hellenistische Dichtung in der Zeit des Kallimachos, Berlin, 1924, p. 149 n. 1; A. Körte, Die Hellenistische Dichtung, Stutgart, 1961, p. 216; F. Schramm, Tragicorum Graecorum Hellenisticae quae dicitur aetatis fragmenta eorumque de vita atque poesia testimonia collecta et illustrata, Diss. Münster, 1929, pp. 63-83 (81-83). 6Cf. Schramm, ob. cit., pp. 80-81; Nauck, ob. cit., p. 816; Diehl, art. cit. datación, como terminus post quem, es la muerte de Alejandro de Feras (ca. 359 a.C.), más que probable argumento de su obra Los fereos, como enseguida veremos. A Mosquión algunos filólogos2 lo dataron en el siglo IV a.C. porque en la comedia media y nueva aparece un Mosquión como parásito y glotón que pensaban que podía referirse al tragediógrafo3 y porque no se quería retirar mucho en el tiempo la puesta en escena de la tragedia de los acontecimientos históricos. Asimismo, su fragmento 6 trata de un tema, el progreso humano, que estuvo de moda en los siglos V y IV a.C. A esta datación el primero que se opuso fue R.J. Walcker4 por la técnica métrica de Mosquión, que recuerda a la de Sosíteo. Estas reflexiones hicieron dudar a U. Wilamowitz y después a A. Körte y sobre todo a F. Schramm5. Este último proponía, y se muestra de acuerdo con él Diehl (RE s.v. XVI 1 345), que la actividad de Mosquión se puede datar en la primera mitad del siglo III a.C. Para ello se basaba en tres tipos de argumentos, a saber: 1) Según Schramm, el tipo de verso de Mosquión se puede comparar con el de Sosíteo, Sosífanes y Licofrón, e incluso en parte es superior al de ellos. Utiliza trímetros puros con renuncia de las resoluciones y de la cesura media y con estricto cumplimiento de la ley de Porson. En el fragmento 10, donde Clemente cita a un Μοσχίων Ò κωµικός (Strom. VI 745 - II 434 St.), encontramos tres resoluciones en dos versos, lo cual no encaja con su técnica métrica y por lo que dicho fragmento ha sido rechazado6. Walker lo atribuye a un cómico del mismo nombre o a un drama satírico del trágico. EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 117 7T.K. Stephanopoulos, «Tragica II», ZPE 75, 1988, pp. 3-38 (22-38); «Der Tragiker Moschion», Archaiognosia 9, 1995/6, pp. 137-153. 2) El léxico y lenguaje de Mosquión tendrían en muchos aspectos un sello helenístico con semejanzas con Calímaco, Apolonio Rodio, Licofrón o Nicandro. En el carácter helenístico de determinadas expresiones de Mosquión volvió a insistir también T.K. Stephanopoulos7, quien incluso añadió algunos nuevos. 3) En el fragmento 6, de 33 versos (Stob. I 8,38 = Orph. fr. 292 K.), Mosquión describe como agente para la evolución del hombre a χρόνος. Esta idea, que también parece observar Filemón (frs. 135 y 136 K.-A.), el cual murió en 264/263 a.C., estaría relacionada, de nuevo según Schramm (op. cit., pp. 75-76), con los tratados del físico Estratón περ χρόνου y εßρεµάτων §λεγχοι δύο (cf. D.L. 5, 59; Cic. ND I 35). Y Estratón fue escolarca entre 288 y 269 a.C. El objetivo de este trabajo es el intento de datación de Mosquión tras el análisis detenido de las evidencias. Para ello traeremos a colación nuevos textos que ilustren nuestras argumentaciones. Centraremos nuestro análisis en los siguientes cuatro puntos: 1) fragmento de Los fereos y episodio de la muerte de Alejandro de Feras; 2) pasajes de la comedia media y nueva en que aparece mencionado un Mosquión; 3) revisión de los términos helenísticos de Mosquión; 4) comparación de su fragmento 6 con otros textos que trataron del progreso humano. Adelantemos que nuestra investigación conduce a la conclusión de que la actividad dramática de Mosquión se ha de situar efectivamente, como pronto, en el siglo III a.C. 2. El fragmento de Los fereos y el episodio de la muerte de Alejandro de Feras. El fragmento 3 de Mosquión está constituido por dos versos que nos transmite Estobeo (IV 57.3) y que atribuye a su obra Los fereos (Μοσχίονος ¦κ Φεραίων): κενÎν θανόντος •νδρÎς αÆκίζειν σκιάν: ζäντας κολάζειν, οÛ θανόντας εÛσεβές Vano es ultrajar la sombra de un hombre muerto; Es pío castigar a los vivos, no a los muertos. Feras era una ciudad de Pelasgiótide (Tesalia) cuyo esplendor tuvo lugar con su tiranía, primero bajo Licofrón desde el 404 a.C., luego bajo Jasón y sus seguidores, entre ellos Alejandro, hasta que Filipo II de Macedonia acabó con ella. Alejandro fue asesinado en torno al 359 a.C. por los hermanos de su esposa Tebe a iniciativa de ésta, después de que él hubiera matado a su cuñado Polifrón, hermano de Tebe. Según Teopompo, su cadáver fue 118 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 8Theopomp. Hist. FGH 115F352: κα Θεόποµπός φησιν zΑλέξανδρον ΦεραÃον Διόνυσον τÎν ¦ν ΠαγασαÃς, Ôς ¦καλεÃτο Πελάγιος, εÛσεβεÃν διαφόρωςq καταποντωθέντος δ¥ zΑλεξάνδρου Διόνυσος Ðναρ ¦πιστάς τινι τäν λιέων ¦κέλευσεν •ναλαβεÃν τÎν φορµÎν τäν Ïστäν. Ò δ¥ •πελθãν ¦ς Κραννäνα τοÃς οÆκείοις •πέδωκενq οÊ δ¥ §θαψαν. 9Cf., por ejemplo, U. von Wilamowitz, lug. cit. 10 Cf. O. Ribbeck, “Über einige historische Dramen”, RhM 30, pp. 145-161 (155-157); Schramm, op. cit., p. 68; V. Martin, “Drame historique ou tragédie? Remarques sur le nouveau fragment tragique relatif a Gygès”, MH 9, 1952, pp. 1-9 (7); C. del Grande, ΤΡΑΓΩΙΔΙΑ. Essenza e Genesi della Tragedia, Milán-Nápoles, 19622, pp. 188-190; G. Xanthakis, Studies in Fourth-Century Tragedy, Atenas, 1980, p. 122. 11 Plu., Pel. 29; Ael., VH XIV 40; Val.Max. IX 13; Diod. XV 75.1; Paus. VI 5.2. arrojado al mar, pero Dioniso, a quien Alejandro siempre había venerado, le dio a un pescador el encargo de salvar y dar sepultura a su cuerpo8. Es, por tanto, muy razonable, y así se hace tradicionalmente9, relacionar con este suceso este fragmento 3 de Mosquión, en el que el interlocutor defiende el respeto de los muertos. Se suele aceptar que las palabras de este fragmento serían pronunciadas por alguien que solicita el cuerpo de Alejandro al tirano que lo sucedió10. En todo caso, podemos datar la redacción de Los fereos en una fecha posterior a 359 a.C. La duda estriba en saber si se redactó poco después de esa fecha o un siglo más tarde. Los partidarios de fechar a Mosquión en el siglo IV a.C sostienen que la sensación causada por el asesinato de Alejandro de Feras apenas duraría mucho. Sin embargo, hay que tener en cuenta que Alejandro de Feras fue un personaje muy famoso en toda Grecia mientras vivió, como lo demuestra el hecho de que fuera objeto de parodia por comediógrafos de la media como Efipo (fr. 1 K.-A.). Además, creo que hay algunos textos, en concreto de Plutarco, Eliano, Diodoro Sículo, Pausanias o Valerio Máximo11, que no han sido tenidos en cuenta, y que dejan claro que la fama de Alejandro de Feras como figura representativa de tirano cruel perduró hasta bien entrada la época imperial. 3. El nombre “Mosquión” en la comedia media y nueva. 3.1. Análisis de los textos de la comedia media y nueva en que aparece mencionado un “Mosquión”. Como ya hemos señalado, un argumento que se ha esgrimido para datar al tragediógrafo Mosquión en el siglo IV a.C ha sido el hecho de que algunos autores de la comedia media y nueva mencionaban a un “Mosquión” que se ha querido identificar de manera vaga con el autor de Los fereos (cf. supra n. 2). Sin embargo, no se ha hecho, que sepamos, un análisis exhausti- EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 119 12 Ath. VI 41 (Alex. fr. 238 K.-A.): Μοσχίωνος δέ τινος παρασίτου µνηµονεύων }Αλεξις ¦ν Τροφωνίå παραµασήτην αÛτÎν ¦ν τούτοις καλεÃq εÉθ’ Ò Μοσχίων / Ò παραµασήτης ¦ν βροτοÃς αÛδώµενος. Alexis venció en las Dionisias de 347 y en las de 357/6 a.C. Cf. A. Wilhelm, Urkunden dramatischer Aufführungen in Athen, Wien, 1906. Tuvo una vida muy larga, si hacemos caso a Plutarco (420d), quien dice que incluso llegó a los 106 años. De hecho, su fragmento 244 se puede relacionar con hechos de 278 a.C. (la boda de Ptolomeo). 13 Cf. G.M.A. Richter, The Portraits of the Greeks, Londres, 1965, II, p. 242. 14 Axionic., fr. 4, 13-14 II K.-A.: §φα τις ñς ¦ν λµ® θερµ± / τοØτο φάγοι γ’ ©φθÎν •ν¬ρ Μοσχίων φίλαυλος. Este fragmento es de la comedia de Axionico Φιλευριπίδης. vo de todos los personajes que con el nombre de Mosquión aparecen en la comedia, ni para tratar de demostrar que se trata del tragediógrafo ni para rebatir esa teoría. Procedamos, pues, aquí a realizar ese análisis novedoso de dichas menciones. Adelantemos que nuestro estudio demostrará no sólo que no se refieren al tragediógrafo, sino también que es muy improbable que los autores de la media y nueva, incluido Menandro, tuvieran noticia de ningún Mosquión trágico. Por tanto, éste viviría después de Menandro. Veamos esos pasajes. Ateneo nos transmite un fragmento del Trofonio de Alexis con las siguientes palabras: «A un parásito Mosquión menciona Alexis en el Trofonio y le llama gorrón en estos términos: ‘O bien Mosquión, el llamado gorrón entre los mortales’»12. Nada indica aquí que pueda tratarse de un autor trágico. Por el contrario, obsérvese que el propio Ateneo, buen conocedor de la tragedia del siglo IV a.C. y a quien debemos buena parte de los fragmentos trágicos de este periodo, dice que Alexis menciona “a un parásito Mosquión” (Μοσχίωνος δέ τινος παρασίτου), a alguien indefinido, y no a un autor conocido. No se debe de estar refiriendo a nuestro tragediógrafo. Téngase en cuenta que éste llegó a ser famoso, ya que aparece un Μοσχίων junto a Sófocles y Eurípides en uno de los vasos de plata de Boscoreale, de época de Augusto, con representaciones de los esqueletos de griegos famosos (CAT A4 Sn.). Y también aparece la inscripción Μοσχίων Ò zΑθηναÃος en un busto del Museo Nacional de Nápoles (inv. 6238)13. En un fragmento de otro autor de la comedia media, Axionico, se habla de un enorme pez y se añade lo siguiente: “Alguien decía que se lo comió (sc. el pez) hervido en salmuera caliente Mosquión, el aficionado a la flauta”14. Parece que se le describe a ese Mosquión como glotón. Ese adjetivo φίλαυλος, “aficionado a la flauta”, lo utilizaba Sófocles (Ant. 965) para calificar a las Musas. Según Aristófanes (Ran. 1317) y Eliano (NA XII 45), a los delfines les gustaba escuchar la música de flauta, y también a ellos les aplicaban ese 120 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 15 Ath. XIII 587 F: Θεόφιλος δ’ ¦ν τè Φιλαύλå (cf. Theoph. fr. 11 K.-A.); XIV 633 E: τ ¦κ Φιλαύλου Φιλεταίρου ¦πειπών (cf. Theoph., fr. 17 K.-A.). 16 Strato Com., fr. 1, 13 K.-A.: ¦λογιζόµην, / »ξει ΦιλÃνος, Μοσχίων, Νικήρατος, / Ò δεÃν’, Ò δεÃναq κατ’ Ðνοµ’ •νελογιζόµην. Este fr. 1 de Estratón es posterior a 310 a.C. porque en el verso 43 menciona las glosas de Filetas. 17 Eup., fr. 223, 1 K.-A.; Men., Pc. 1024; Sus., fr. 1, 2 K.-A. 18 PSorb. 72 = fr. 188 CGFP. 19 Eup., fr. 99, 15 K.-A.; adesp. fr. 1017, 76, 90 K.-A. Es curioso que Estratón menciona a Mosquión, personaje menandreo de La samia y La trasquilada, a Fílino, que interviene en La trasquilada, y a Nicerato, que interviene en La samia. Parece que Estratón está mencionando a personajes típicos de comedia, y en concreto a personajes de La samia y La trasquilada de Menandro. calificativo. Y tanto Aristóteles (EN 1175b4) como Plutarco (706b11-c7) destacaban la excesiva atención que algunos φίλαυλοι prestaban a la música, hasta el punto de quedar absortos. Esa figura del maniático de la música fue sin duda objeto de burla por parte de los comediógrafos. En el siglo IV a.C. Timocles (fr. 19 K.-A.) compara con Marsias a un personaje suyo llamado Autocles y que es φίλαυλος. Y Ateneo nos testimonia que tanto Téofilo como Filetero escribieron sendas comedias tituladas precisamente φίλαυλος15. Por tanto, ese Mosquión de Axionico no es más que un personajillo comilón y loco por la música. Nada nos hace pensar que pueda referirse a un famoso tragediógrafo. En un fragmento de Estratón también aparece mencionado un Mosquión. A las preguntas inquisitoriales de su estricto cocinero acerca de a quién ha invitado a cenar, el personaje le responde de manera poco concreta: “He contado, vendrán Fílino, Mosquión, Nicerato, fulano y mengano. Por sus nombres los he contado”16. Aquí se introducen los nombres de Fílino, Mosquión y Nicerato por ser tres nombres de personajes que aparecen normalmente en la comedia. Obsérvese que a continuación, y al mismo nivel, se dice “fulano y mengano” (Ò δεÃν’, Ò δεÃνα). Además, un personaje Fílino aparece en Éupolis, Menandro y Susarión17, y un Nicerato es un personaje de La samia de Menandro y de otro fragmento papiráceo de discutida atribución a Menandro18. Aparece asimismo en Éupolis y en otro fragmento adéspota19. Y ninguno de ellos hace referencia a ningún autor de tragedias. Menandro introduce a un personaje principal llamado Mosquión en El citarista, La trasquilada, El sicionio, y La samia, pero no se trata de un parásito, sino de un joven enamorado. En El citarista Mosquión es el joven hijo de Laques, enamorado de la hija de su rico vecino, el citarista Fanias, a la EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 121 20 Sobre el calificativo κόσµιος aplicado al Mosquión de La Samia cf. H.J. Mette, «Moschion Ò κόσµιος», Hermes 97, 1969, pp. 432-439. 21 Men., Fragm. dubium 5 S.: σοÂ δ’ ¦γγ]υä ταύτην, ¦µαυτοØ θυγατέρα, ì Μοσχί]ων, παίδων ¦π’ •ρότωι γνησίωνq que vio en Éfeso en una fiesta de Ártemis. Laques quiere casarlo con otra mujer, pero él le dice que ya está enamorado de otra. En La trasquilada Mosquión es un joven rico y frívolo que se enamora de Glícera, sin saber que se trata de su hermana gemela y de que ambos fueron expuestos al nacer. Tras la anagnórisis, Mosquión se casará con la hija de Fílino, su padre adoptivo, y Glícera se casará con Polemón, el impeutoso y celoso miles que la apadrinara. En El sicionio Mosquión es un joven ciudadano ateniense hijo del oligarca Esmícrines que se opone a que se le conceda al miles Estratófanes la ciudadanía ateniense. Estratófanes pretende casarse con la ateniense Filumena pero no puede hacerlo si no es ciudadano. Al final se descubre que Estratófanes es hermano de Mosquión y que Mosquión estaba también enamorado de ella, pero acompañará a ambos el día de su boda. Por último, en La samia20, obra datable entre 321 y 316 a.C. por referencias a personajes contemporáneos y a un contingente en Bactria, Mosquión es el hijo adoptado del rico y soltero Démeas. En una fiesta deja embarazada a Plangón, la hija de su vecino Nicerato, cuando Nicerato y Démeas estaban en un largo viaje. Al niño lo cría Críside, la hetera que Démeas se había traído de Samos a su casa y que había perdido un hijo. Por ciertos malentendidos, su padre primero, y después Nicerato, piensan que el niño es hijo de Mosquión y de Críside, pero al final se soluciona el embrollo y Mosquión y Plangón se casan. También introduce Menandro un personaje llamado Mosquión en otros cuatro fragmentos. En su Fabula incerta, de la que conservamos 64 versos, Mosquión es el joven hijo de Laques. Se ha casado con la hija de un vecino, Cleeneto, anciano miembro del Areópago, sin consentimiento de éste, e incluso ha tenido un hijo con ella, todo ello mientras el suegro está de viaje. Cuando vuelve Cleeneto, Mosquión pide a su amigo Quéreas que le ayude, quien interviene intentando convencer a Cleeneto y a la vez conseguir la mano de la hija de Laques, a la que pretende. Por otra parte, en un fragmento dudoso de siete líneas que tal vez pertenece a la Fabula incerta anterior aparecen tres personajes, Mosquión, Quéreas, y un tercero que le dice a Mosquión que le entrega a su hija como esposa legítima21. En otro fragmento papiráceo de posible atribución a Menandro (adesp. 1089 K.-A.) parece que Mosquión es un joven interesado por una joven llamada Dorción que está 122 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 22 Men., fr. 384 K.-A.: µικρ Παναθήναι’ ¦πειδ¬ δι’ •γορς πέµποντά σε, / Μοσχίων, µήτηρ ©ώρα τς κόρης ¦φ’ ρµατος. 23 Callicr., fr. 1 K.-A.: κα Καλλικράτης ¦ν Μοσχίωνι. 24 Para el siglo V a.C. cf. F. Souto Delibes, «La crítica de los poetas trágicos en la comedia griega antigua», EClás 118, 2000, pp. 11-26. necesitada de dinero. Por último, en cuanto al fr. 384 K.-A., parece que el Mosquión a que se refiere se trata también de un joven enamorado: “La madre de la chica te ha visto, Mosquión, en un carro cuando celebrabas por la plaza las Pequeñas Panateneas”22. Mosquión, por tanto, en Menandro, era un personaje típico, un joven enamorado, tras el cual no se debe encontrar ninguna referencia a un tragediógrafo ni nada de parodia. Encontramos el nombre de Mosquión en una lista de personajes menandreos en un fragmento papiráceo (fr. 107 CGFP). Llegó incluso a convertirse en el título de comedias: el comediógrafo Calícrates, de datación incierta, tenía una titulada Mosquión23. 3. 2. Modo en que los trágicos del siglo IV a.C. aparecen mencionados en la comedia media y nueva. Pero aún queda más de manifiesto que ese Mosquión que aparece mencionado no se trata de un autor de tragedias si comparamos esas menciones con las que de los verdaderos autores trágicos del siglo IV a.C. hacían los autores de la comedia media y de la nueva. Sabido es que la tragedia fue objeto de burla y parodia por parte de la comedia24. Un caso señero es Las ranas de Aristófanes, de Leneas de 404 a.C. Pero cuando un comediógrafo de la media o la nueva se refería a un autor trágico contemporáneo nos queda muy claro que se trataba de un trágico porque, o bien citaba sus versos, o bien hacía alusión a su obra, principalmente para burlarse de ella, o bien le mencionaba junto a otro autor como Eurípides. Así, el autor de la media Efipo en cierta ocasión (fr. 16 K.-A.) menciona junto a Eurípides los dramas de Dionisio de Siracusa y en otra ocasión (fr. 9 K.-A.) se burla de que el trágico Queremón, en determinada obra, haya hecho a alguien ir a una cena con la copa de vino, al igual que Eurípides hizo en alguna obra a alguien luchar con copas. Menandro cita unos versos de Queremón junto a otros de Eurípides en Asp. 424-8. Y también junto con Eurípides, entre otros, se hace referencia a la técnica de otro trágico del siglo IV a.C., Teodectes, en un fragmento del comediógrafo de la media Antífanes (fr. 111 K.-A.). Menan- EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 123 25 Men. Asp. 416-418. Este Cárcino al que se refiere Menandro es el trágico del siglo IV a.C. Cárcino II (70 Sn.), que venció por vez primera las Leneas poco antes de 372 a.C. (cf. DID A 3a, 43 Sn.) y no Cárcino I (21 Sn.), del siglo V a.C. Cárcino I fue mencionado por el autor de la comedia antigua Platón (fr. 143 K.-A.) y por Aristófanes (V. 1498-1515, Pax 781- 795 y 864, Th. 440-442, y Nu. 1259b-61). A un Cárcino se refiere también un adéspota (adesp. 951 K.-A.). 26 Philem., fr. 160 K.-A.: σαυτ¬ν ¦παινεÃς òσπερ zΑστυδάµας ποτέ. 27 Cf. 60T2a Sn. 28 Axionico y Filípides escribieron sendas obras tituladas Φιλευριπίδης. A los admiradores de Eurípides critica Philem. fr. 118 K.-A. Anaxandrides (fr. 32 K.-A.) critica su utilización de las copas, como vimos que hacía Efipo (fr. 9 y 16 K.-A.). Lo mencionan, además de Menandro (Asp. 425), Antífanes (fr. 111 y 205 K.-A.), Axionico (fr. 3 K.-A.), Macón (fr. 18 G.), Platón (fr. 29 K.-A.), Stratis (fr. 1 K.-A.), Telelicles (fr. 41-42 K.-A.), Teopompo (fr. 35 K.-A.), y un adéspota (adesp. 860 K.-A.) Nicóstrato le cita un verso (fr. 29 K.-A.), así como Filípides (fr. 18 K.-A.). Dífilo le cita un verso llamándole κατάχρυσος (fr. 60 K.-A.) y parodia su presunto odio a las mujeres (fr. 74 K.-A.). Eubulo (fr. 26 K.-A.), por último, se ríe de sus sigmas. 29 Din. fr. 32, 1 C. (= D.H. Din. 11, p. 313, 8 R.) y fr. 32, 3 C. (= Harpocr. s. v. ©ρκεÃος Ζεύσ: Δείναρχος ¦ν τè Κατ Μοσχίωνος); D. 48.14: Ðνοµα δ¥ τè •νθρώπå ¦στÂν Μοσχίωνp D. 48. 15: οâτος Ò οÆκέτης Ò Μοσχίων. dro hace referencia en una ocasión (fr. 415 K.-A.) a los poemas de Cárcino, y en otra cita directamente versos del mismo Cárcino25. Filemón menciona en un fragmento al trágico Astidamante con estas palabras: “Te elogias a ti mismo como en una ocasión Astidamante”26, en referencia a la famosa anécdota, que se hizo proverbial, de que el tragediógrafo Astidamante se hizo erigir en 340 a.C. a raíz de una victoria una inscripción en que se autoelogiaba27. Pero, sin lugar a dudas, el más citado era el archiconocido Eurípides, quien, a pesar de estar muerto, seguía inspirando el sarcasmo de los comediógrafos28. En el caso de las menciones que hemos visto de Mosquión, ninguna de ellas hace pensar por lo más mínimo que se trate de un autor de tragedias. Parece ser, por tanto, que cuando los comediógrafos del siglo IV mencionaban a un Mosquión, no se referían a un tragediógrafo, sino que estaban utilizando un nombre normal de la época. 3. 3. El nombre “Mosquión” en los siglos IV y III a.C. Mosquión era, efectivamente, un antropónimo usual en este periodo. Aparecen ciudadanos llamados Mosquión en discursos de Demóstenes y Dinarco29. Mosquión se llamaba también un militar que participó en la expedición asiática de Alejandro (Paus. VI 12, 6; XVII 5), un general de Antígono que éste envió a Rodas (D.S. XIX 57, 4), un autor, de datación desconocida, 130 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 39 Critias fue uno de los cinco éforos tras la caída de Atenas de 404, así como uno de los treinta tiranos. La fecha exacta de representación del Sísifo la desconocemos. Cf. D. Sutton, «Critias and Atheism», ClQ 31, 1981, pp. 33-38. 40 Cf. G.E.R. Lloyd, «The Hippocratic Question», ClQ 25, 1975, pp. 171-192 y J. Mansfeld, «Plato and the Method of Hippocrates», GRBS 21, 1980, pp. 341-362. Según Cantarella, «Incivilimento umano dal Prometeo all' Antigone. Con una nota su Euripide Supp. 195-218 e la datazione del De Antiqua Medicina», AFLTr 3, 1966-1967, pp. 27-42, el tratado fue publicado en 425, anteriormente a las Suplicantes de Eurípides, ya que éste habría tomado de aquél el incluir el descubrimiento del pan. 41 Cf. E. Ruiz Yamuza, «¿Mito sofístico vs. mito platónico?», en ΧαÃρε. Homenaje al Prof. F. Gascó, Sevilla, 1997, pp. 214-225. 42 Cf. K. Reinhardt, «Hekataios von Abdera und Demokrit», Hermes 47, 1912, pp. 492- 513. Cf. tb. W. den Boer, Progress in the Greece of Thucydides, Amsterdam-Oxford-Nueva York, 1977. también de finales del siglo V a.C.39; Ps.Hipócrates, Sobre la medicina antigua 3, que se suele aceptar que, si no es de Hipócrates, sí es de alguien próximo a él, y que fue redactada entre 440 y 400 a.C.40; Platón, Protágoras 320d-322d, diálogo de su primera época redactado antes de su primer viaje a Sicilia (399 a.C.), y que en realidad recoge las ideas del sofista que da nombre al diálogo41; Isócrates, Panegírico I 28-99, representado entre julio y septiembre de 380 a.C. Obsérvese que todos estos textos se sitúan entre 472 y 380 a.C. Es cierto, por tanto, como señalaba, que el tema del progreso humano estaba de moda en el siglo V a.C. Sin embargo, en el siglo I a.C. Diodoro Sículo también describirá el desarrollo humano según una fuente que no especifica (I 6.3): περ τς πρώτης τοίνυν γενέσεως τäν •νθρώπων διττα γεγόνασιν •ποφάσεις παρ τοÃς νοµιµωτάτοις τäν τε φυσιολόγων κα τäν Êστορικäνq οÊ µ ¥ν γρ αÛτäν •γέννητον κα –φθαρτον ßποστησάµενοι τÎν κόσµον, •πεφήναντο κα τÎ γένος τäν •νθρώπων ¦ξ αÆäνος ßπάρχειν, µηδέποτε τς αÛτäν τεκνώσεως •ρχ¬ν ¦σχηκυίαςq οÊ δ¥ γεννητÎν κα φθαρτÎν εÉναι νοµίσαντες §φησαν Òµοίως ¦κείνå το×ς •νθρώπους τυχεÃν τς πρώτης γενέσεως ñρισµένοις χρόνοις. En efecto, sobre el origen primero de los hombres dos han sido las opiniones de los físicos e historiadores más sabios. Pues unos, partiendo de que el mundo no tiene origen ni destrucción, han aseverado que también el género humano existe desde siempre, sin que su multiplicación haya tenido nunca un principio. Otros, considerando que el universo tiene origen y destrucción, decían que, igual que éste, los hombres tuvieron su origen primero en un tiempo determinado. A continuación procede a redactar en estilo indirecto las teorías de esos segundos acerca del origen universo (I 7) y del hombre y su evolución (I 8). Desde 1912 se ha considerado que la fuente de Diodoro I 7-8 es Demócrito a través de Hecateo de Abdera42. El pasaje aparece incluso como un fragmen- EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 131 43 Cf. W. Spoerri, Späthellenistische Berichte über Welt, Kultur und Götter, 1959, pp. 1-33; H. J. Dahlmann, De philosophorum graecorum sententiis ad laquellae originem pertinentibus capita duo, Leipzig, 1928; Guthrie, ob. cit., II, p. 389, n. 1. Diógenes Laercio en el siglo III d.C. nos testimonia (VII 142) que los estoicos, desde Zenón (siglo III a.C.), hasta Posidonio (siglo II-I a.C.), pasando por Cleantes, Crisipo, Antípatro y Panecio, trataron del origen del universo en unos términos similares a aquellos en que lo hace Diodoro. Por el contrario, entre los que pensaban que el mundo es eterno estaban los peripatéticos, cf. Arist. Cael. I 279b18, II 280b26. 44 G. Vlastos, AmJPh 67, 1946, pp. 51-59. 45 G.S. Kirk, J. E. Raven y M. Schofield, Los filósofos presocráticos, historia crítica con selección de textos, Madrid, 1987, p. 565 46 Anaxag. F102 DK (Arist., PA D 10.687a 7 zA): µ¥ν οÞν φησι δι τÎ χεÃρας §χειν φρονιµώτατον εÉναι τäν ζώιων –νθρωπονq εÜλογον δ¥ δι τÎ φρονιµώτατον εÉναι χεÃρας λαµβάνειν. αÊ µ ¥ν γρ χεÃρες Ðργανόν εÆσιν, º δ¥ φύσις •ε διανέµει καθάπερ –νθρωπος φρόνιµος ªκαστον τäι δυναµένωι χρσθαι. 47 Exceden nuestro análisis otros textos antiguos sobre la Historia de la Tecnología que son posteriores a Mosquión y no guardan con él tantas similitudes: Vitr. II 1, 2-7 = 34, 6-36, 18 R., Tz. ad Hes., p. 137, 36-p. 138, 13, Lucr. V 932-1257, Posidon. 90, 7-26, Sen., Ep. 90, Plb. VI 6, 2-5. Sobre ellos vid. Cole, op. cit. to de Demócrito en la edición de Diels-Kranz (68B5,1). Sin embargo, se han planteado muchas dudas al respecto, sobre todo por la ausencia de cualquier rasgo de su visión atomista del mundo43. Vlastos44 ha concluido que en Diodoro I 8 hay un poso democriteo, pero que el pasaje tiene para Demócrito un valor inferior al de fuente secundaria. Kirk, Raven y Schofield45 señalan que, aunque la base sea democritea, sin embargo, Diodoro empleó para esta sección más de una fuente jonia y hacen hincapié en que la explicación de la cosmogonía de I 7 no es atomista en su origen. Añaden (p. 73) que el desarrollo de la sociedad es semejante al que describió Protágoras y que toda la versión es ecléctica. Dodds, por su parte, ha señalado (ob. cit., p. 10) que en Diodoro la narración del origen de la vida animal tiene más paralelos en otros textos presocráticos de los que tiene en Demócrito. Según Dodds, algunos rasgos de la antropología pueden ser democriteos, pero la referencia del autor al significado crucial de la mano humana parece derivar de Anaxágoras46. Por tanto, Dodds concluye lo siguiente (p. 11): We should take Diodorus at his word and asume that he, or more likely some Hellenistic predecessor, being no philosopher, consulted a doxographic manual and out of what he found there put together a not very up-to-date summary of the opinions most often attributed to rationalist thinkers. Ante todas estas matizaciones nos interesa comparar con Mosquión el modo en que Diodoro y todos los demás autores describen ese desarrollo humano47 para pasar posteriormente a extraer las conclusiones pertinentes acerca de las fuentes de Diodoro y de la datación de Mosquión. 132 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 5.3. Elementos de progreso recogidos por cada autor. Todos esos pasajes suelen describir un estado originario salvaje de la humanidad y una serie de avances posteriores que se producen gracias a algún agente o agentes civilizadores. En el siguiente cuadro recogemos de modo esquemático los avances y agentes que propone cada autor: Autor Avances Agentes del progreso Mosquión (97F6) casas, ciudades, agricultura (cereal y vid), la ley Prometeo, la necesidad o la propia naturaleza acompañada de la práctica Esquilo (Pr. 447-506) casas, astronomía, número, escritura, agricultura, carros, barcos, medicina, sistemas de adivinación, minería, todas las técnicas Prometeo Sófocles (Ant. 332-375) navegación, agricultura, caza y pesca, ganadería, lenguaje, pensamiento y leyes políticas, casas el hombre aprendió (no se especifica agente) Eurípides (Supp. 201-213) entendimiento, lengua, alimento del fruto, lluvia, casas, barcos, adivinación un dios no especificado Critias (43F19) las leyes, la divinidad el propio hombre Hipócrates (VM 3) pan, la torta de cebada, la dietética como origen de la medicina la necesidad Isócrates (IV 28-99) las cosechas y los misterios, las luchas contra los bárbaros, leyes y constitución, artes, administración, mercado, festividades, espectáculos y fiestas, filosofía, oratoria, hazañas heroicas Deméter para las cosechas y los misterios. Para los demás descubrimientos, los atenienses, que fueron los primeros que aparecieron sobre la tierra, ya los recibieran de los dioses, ya los buscaran ellos mismos. Platón (Prt. 320b-322b) fuego, la fe en los dioses (altares y estatuas), el lenguaje, casas, vestidos y calzados, alimentos del campo, el sentido moral y la justicia, ciudades Prometeo para los técnicas y Zeus-Hermes para el saber político Diodoro I 8 (¿Demócrito?) reconocimiento de los rasgos, el lenguaje y las lenguas, cuevas, almacenaje de frutos, fuego, demás cosas útiles, técnicas el interés, la experiencia, la necesidad en una naturaleza adecuada Se puede observar en el cuadro que Mosquión prescinde de algunos de los avances señalados por sus predecesores, como la creencia en la divinidad y los cultos (Critias, Isócrates, Platón), el entendimiento (Sófocles, Eurípides), el lenguaje (Esquilo, Sófocles, Eurípides, Platón), o la navegación (Es- EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 133 48 Del canibalismo inicial también hablan Orph. fr. 292 K.; [Pl.] Epin. 975ª; D.S. I 90, 1.; Ath. XIV 660-661D. Cf. Xanthakis, op. cit., pp. 109-110. Obsérvese la similitud de Orph. fr. 292 K.: µν χρόνος, ºνίκα φäτες •π z •λλήλων βίον εÉχον / σαρκοδακ, κρείσσων δ¥ τÎν ³ττονα φäτα δάϊζεν con Moschio Trag. 97F6, 14-15: βοραÂ δ¥ σαρκοβρäτες •λληλοκτόνους / παρεÃχον αÛτοÃς δαÃτας y 17: Ò δ’ •σθεν¬ς µν τäν •µεινόνων βορά. La introducción de la costumbre del enterramiento se suele atribuir a los atenienses: Ael., V.H. V 14; Paus. I 32, 5.; D.S. IV. 65, 9. De ahí que Xanthakis, op. cit., p. 116, opine que Mosquión pone en boca de un ateniense esas palabras del fragmento 6. quilo, Sófocles, Eurípides), entre otros. Por otra parte, Mosquión también aporta elementos ausentes en esos textos, como el canibalismo del estadio inicial, y los descubrimientos de la vid y del enterramiento48. 5. 4. Elementos en común de Mosquión con los demás autores. La gran mayoría del material que presenta Mosquión está también presente en esos otros textos. Son en concreto diez los elementos que tiene en común con los demás autores. Y son similitudes no sólo conceptuales, sino también, en ocasiones, formales. Esos diez elementos comunes son los siguientes: 1) Descripción de un tipo de vida primitivo similar al de las fieras: Moschio Trag. 97F6, 4: θηρσÂ<ν> διαίτας εÉχον ¦µφερεÃς βροτοί E., Supp. 201-2: ¦κ πεφυρµένου κα θηριώδους Critias 43F19, 1-2: µν χρόνος Óτ’ µν –τακτος •νθρώπων βίος κα θηριώδης Æσχύος θ’ ßπηρέτης Hp., VM 3: •πÎ Æσχυρς τε κα θηριώδεος διαίτης Isoc. IV 28: θηριωδäς ζν D.S. I 8.1: φασÂν ¦ν •τάκτå κα θηριώδει βίå καθεστäτας 2) Habitaban en cuevas: Moschio Trag. 97F6, 5-6: Ïρειγεν σπήλαια κα δυσηλίους φάραγγας ¦νναίοντες A., Pr. 452-453: κατώρυχες δ’ §ναιον òστ’ •ήσυροι / µύρµηκες –ντρων ¦ν µυχοÃς •νηλίοις D.S. I 8.7: νους εÇς τε τ σπήλαια καταφεύγειν 3) Se atacaban mutuamente: Moschio Trag. 97F6, 14-15: βοραÂ δ¥ σαρκοβρäτες •λληλοκτόνους παρεÃχον αÛτοÃς δαÃτας Pl., Prt. 322b: Óτ’ οÞν θροισθεÃεν, ²δίκουν •λλήλους 4) Invención de las casas: Moschio Trag. 97F6, 7: στεγήρης οÉκος; 27-28: περισκεπεÃς / §τευξαν οÇκους 134 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 A., Pr. 450-451: κοÜτε πλινθυφεÃς / δόµους προσείλους ¹σαν S., Ant. 357-360: κα δυσαύλων / πάγων <¦ν>αίθρεια κα δύσοµβρα φεύγειν βέλη / παντοπόρος E., Supp. 207-208: χείµατος / προβλήµατα Pl., Prt. 322a: οÆκήσεις D.S. I 8.5: οÆκήσεως δ¥ κα πυρÎς •ήθεις 5) Creación de las ciudades: Moschio Trag. 97F6, 7-8: οÜτε λαΐνοις / εÛρεÃα πύργοις éχυρωµένη πόλις Pl., Prt. 322a: –νθρωποι îκουν σποράδην, πόλεις δ¥ οÛκ µσαν Isoc. IV 39: σποράδην οÆκοØντας D.S. I 8, 1.: σποράδην ¦π τς νοµς ¦ξιέναι 6) Descubrimiento de la agricultura y el cereal: Moschio Trag. 97F6, 9-10: οÛ µ ¬ν •ρότροις •γκύλοις ¦τέµνετο / µέλαινα καρποØ βäλος ϵπνίου τροφός; 23-24: τόθ’ ηßρέθη µ¥ν καρπÎς ºµέρου τροφς / Δήµητρος γνς; 25-26: γαÃα δ’ º πρÂν –σπορος / ³δη ζυγουλκοÃς βουσÂν ²ροτρεύετο A., Pr. 462: κ–ζευξα πρäτος ¦ν ζυγοÃσι κνώδαλα S., Ant. 338-341: Γν / –φθιτον, •καµάταν, •ποτρύεται, / Æλλοµένων •ρότρων §τος εÆς §τος, / Êππείå γένει πολεύων E., Supp. 205: τροφήν τε καρποØ Hp., VM 3: οâτοί µοι δοκέουσι ζητσαι τροφ¬ν ρµόζουσαν τ± φύσει, κα εßρεÃν ταύτην, Á νØν χρεόµεθα. ... ¦κ µ ¥ν οÞν τäν πυρäν, βρέξαντες κα πτίσαντες κα καταλέσαντες πάντα, κα διασήσαντες, κα φορύξαντες, κα Ïπτήσαντες, •πετέλεσαν –ρτον Isoc. IV 28: Δήµητρος ... δούσης ... , τούς τε καρπο×ς Pl., Prt. 322a: τς ¦κ γς τροφς ηàρετο D.S. I 8, 5: τροφς δ’ ºµέρου παντελäς •νεννοήτους 7) Invención de la ley: Moschio Trag. 97F6, 15-16: µν δ’ Ò µ ¥ν νόµος ταπεινός. 30-31: òρισεν νόµος τύµβοις καλύπτειν S., Ant. 354-355: Κα φθέγµα κα •νεµόεν φρόνηµα κα •στυνόµους / Ïργς ¦διδάξατο Critias 43F19, 5-7: κ–πειτά µοι δοκοØσιν νθρωποι νόµους θέσθαι κολαστάς, Ëνα δίκη τύραννος ¹ / ... τήν θ’ àβριν δούλην §χ® Isoc. IV 39: πρώτη γρ κα νόµους §θετο κα πολιτείαν κατεστήσατο Pl., Prt. 322b: Ζε×ς ... ΄Ερµν πέµπει –γοντα εÆς •νθρώπους αÆδä τε κα δίκην 8) Prometeo como causante del progreso humano: Moschio Trag. 97F6, 20: εÇτ’ οÞν µέριµναν τ¬ν Προµηθέως σπάσας. A., Pr. 506: πσαι τέχναι βροτοÃσιν ¦κ Προµηθέως. EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 135 49 Mosquión coincide con Platón en los siguientes elementos: ataques mutuos, casas, ciudades, agricultura y cereal, ley, y Prometeo; con Diodoro en: vida similar a las fieras, cuevas, casas, ciudades, agricultura y cereal, necesidad y naturaleza. 50 Esquilo: cuevas, casas, agricultura y cereal, Prometeo. Isócrates: vida similar a las fieras, ciudades, agricultura y cereal, ley. Sófocles: casas, agricultura y cereal, ley. Hipócrates: vida similar a las fieras, agricultura y cereal, necesidad. Eurípides: vida similar a las fieras, casas, agricultura y cereal. Critias: vida similar a las fieras, ley. Pl., Prt. 321d: Ò Προµηθε×ς ... κλέπτει ΄Ηφαίστου κα zΑθηνς τ¬ν §ντεχνον σοφίαν σ×ν πυρί ... κα οàτω δ¬ δωρεÃται •νθρώπå. 9) La necesidad como causa del progreso: Moschio Trag. 97F6, 21: εÇτ’ οÞν •νάγκην. Hp., VM 3: ΝØν δ’ αÛτ¬ º •νάγκη Æητρικ¬ν ¦ποίησε ζητηθναί τε κα εßρεθναι •νθρώποισιν ... Δι δ¬ ταύτην τ¬ν χρείην κα οâτοί µοι δοκέουσι ζητσαι. D.S. I 8.9: τ¬ν χρείαν αÛτ¬ν διδάσκαλον γενέσθαι τοÃς •νθρώποις. 10) La naturaleza (junto con la práctica) como causa del progreso: Moschio Trag. 97F6, 21-22: εÇτε τ± µακρ” τριβ® / αÛτ¬ν παρασχãν τ¬ν φύσιν διδάσκαλον. D.S. I 8.9: τ¬ν χρείαν αÛτ¬ν διδάσκαλον γενέσθαι τοÃς •νθρώποις, ßφηγουµένην οÆκείως τ¬ν ©κάστου µάθησιν εÛφυεà ζæå κα συνεργο×ς §χοντι πρÎς παντα χεÃρας κα λόγον κα ψυχς •γχίνοιαν. Los autores que mayor número de elementos tienen en común con Mosquión son Platón y Diodoro, con 6 y 7 respectivamente49. Les siguen Esquilo e Isócrates con 4, Sófocles, Hipócrates, y Eurípides con 3, y Critias con 250. Entre Platón y Diodoro ya completan la totalidad de los diez elementos de Mosquión. Pero es que ambos autores, además, presentan elementos que sólo cada uno de ellos tiene en común con Mosquión: Platón las luchas mutuas, y Diodoro la naturaleza como agente. 5. 5. La fuente mítica (prometeica) de Mosquión: Platón (Protágoras) y Esquilo. Además de los demás elementos en común, el hecho de que sólo Mosquión y Platón presenten los ataques mutuos de los hombres primitivos, con la importancia que ello tiene para la argumentación de ambos, indica también que Platón (o, mejor, Protágoras) fue, de algún modo, fuente de Mosquión. En efecto, Mosquión basa su defensa del enterramiento en que se trata de un modo de olvidar aquel estadio antropófago inicial de “banquetes que producían matanzas mutuas” (97F6, 14-15: •λληλοκτόνους ... δαÃτας). 136 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 51 En cuanto a la ley concreta de enterrar a los muertos (Moschio Trag. 97F6, 30), tiene razón Xanthakis, ob. cit., p. 119, cuando destaca la influencia de los reproches de Teseo a las demandas de Creonte en E., Supp. 524-527; 538-40; 670-672. 52 Moschio Trag. 97F6, 7-8: οÜτε λαΐνοις / εÛρεÃα πύργοις éχυρωµένη πόλις. Pl., Prt. 322a: –νθρωποι îκουν σποράδην, πόλεις δ¥ οÛκ µσαν. Isócrates y Diodoro se limitan a decir que los hombres habitaban o salían a los pastos dispersamente (σποράδην). Isoc. IV 39: σποράδην οÆκοØντας. D.S. I 8, 1: σποράδην ¦π τς νοµς ¦ξιέναι. 53 Pl., Prt. 322 a: §πειτα φων¬ν κα Ïνόµατα ταχ× διηρθρώσατο τ± τέχν®, κα οÆκήσεις κα ¦σθτας κα ßποδέσεις κα στρωµνς κα τς ¦κ γς τροφς ηàρετο. En Platón, asimismo, leemos que “cuando se reunían, se atacaban unos a otros, porque no poseían la ciencia política” (Pl., Prt 322b: Óτ’ οÞν θροισθεÃεν, ²δίκουν •λλήλους τε οÛκ §χοντες τ¬ν πολιτικ¬ν τέχνην) y ello motivó que Zeus ordenara a Hermes que repartiera entre los hombres el sentido moral y la justicia (Ζε×ς ... ΄Ερµν πέµπει –γοντα εÆς •νθρώπους αÆδä τε κα δίκην). Ello explica, y es lo que concluye el mito, que el saber político esté repartido entre todos los hombres por igual, y no como las demás artes que repartió Prometeo, que son dominadas sólo por ciertos hombres y no por todos (como la medicina, por ejemplo, que sólo es dominada por los médicos). Si sólo algunos hombres tuvieran el saber político, esas luchas mutuas no se habrían acabado. Mosquión también comparte con Platón el concepto de que la ley en un principio era débil, aunque esa idea también está en Critias. En ese fragmen- to 19 de Critias Sísifo pretende explicar por qué alguien se inventó la existencia de los dioses: hubo un tiempo en que la vida de los hombres era desordenada (–τακτος), salvaje y violenta (κα θηριώδης Æσχύος θ’ ßπηρέτης), sin premios ni castigos (versos 1-4). Entonces los hombres establecieron las leyes (5-6: νθρωποι / νόµους θέσθαι). Pero, para que los hombres no hicieran a escondidas lo que las leyes les prohibían, alguien prudente y sabio, según Sísifo, inventó la idea de la divinidad (12-13), que controla lo que hacemos y decimos y pensamos en secreto51. Otro aspecto en que coinciden Platón y Mosquión es el de la referencia a los descubrimientos de las ciudades y las casas. Son precisamente estos dos autores los únicos que mencionan explícitamente las ciudades52. En cuanto a las casas, también aparecen en Esquilo. Platón las menciona de pasada y no se detiene en ellas: “Después, articuló rápidamente, con la técnica, la voz y los nombres, e inventó sus casas, vestidos, calzados, coberturas, y los alimentos de la tierra”53. Esquilo, por el contrario, además de mencionar las cuevas, ausentes en Platón, utiliza términos poco comunes de los que Mos- EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 137 54 Y en el siglo II a.C. Posidon., fr. 191, 26: γν µ¥ν νέµεσθαι σύσκιον κα ßλώδη κα δυσήλιον. 55 Sobre las versiones del mito de Prometeo cf. C. García Gual, Prometeo: mito y quión se hace eco. Si en Mosquión (97F6, 5-7) leemos: Ïρειγεν σπήλαια κα δυσηλίους / φάραγγας ¦νναίοντεςq οÛδέπω γρ µν / οÜτε στεγήρης οÉκος (“ya que cuevas de montañas y sombríos / abismos habitaban; todavía no había / ni casas techadas”), Esquilo (Pr. 450-453) pone en boca de Prometeo los siguientes versos: κοÜτε πλινθυφεÃς / δόµους προσείλους ¹σαν, οÛ ξυλουργίανq / κατώρυχες δ’ §ναιον òστ’ •ήσυροι / µύρµηκες –ντρων ¦ν µυχοÃς •νηλίοις (“Y no conocían las casas de adobes / cocidos al sol, ni la carpintería, / sino que habitaban bajo tierra, como las ágiles / hormigas, en el fondo de grutas sin sol”). El δυσηλίους de Mosquión recuerda el •νηλίοις de Esquilo. Esquilo hacía en ese pasaje un juego de palabras: προσείλους (451) frente a •νηλίοις (453). El término δυσηλίους utilizado por Mosquión también lo utilizó Esquilo, aunque en Eu. 396: καίπερ ßπÎ χθόνα τάξιν §χουσα κα δυσήλιον κνέφας54. También coincide Mosquión con Esquilo en que ambos autores son los únicos que se refieren a la unción del yugo: Moschio Trag. 97F6, 26: ζυγουλκοÃς βουσÂν frente a A. Pr. 462: κ–ζευξα πρäτος ¦ν ζυγοÃσι κνώδαλα. Por otra parte, junto a Platón y Mosquión, el único que pone a Prometeo como agente del progreso es Esquilo. En el pasaje esquíleo que nos ocupa quien habla es Prometeo para decir que fue él quien sacó a los hombres de su estado primitivo inicial; él les enseñó la astronomía (A. Pr. 454-458), el número (459-460) y la escritura (460-461), la agricultura (462), y descubrió los carros (465-466) y los barcos (467-468), la medicina (478-483), los sistemas de adivinación (484), la minería, etc. Y concluye (506): “Todas las técnicas de los hombres proceden de Prometeo” (πσαι τέχναι βροτοÃσιν ¦κ Προµηθέως). En realidad, la fuente última del mito de Prometeo es Hesíodo. En Th. 521-616 cuenta que, tras el engaño del banquete en Mecona, Zeus retiró el fuego a los hombres. Pero Prometeo lo robó y se lo entregó a los hombres. Entonces Zeus envió a los hombres a la mujer. En Op. 42-105 se cuenta que Prometeo robó el fuego y se lo entregó a los hombres, y que, en venganza, Zeus envió a una mujer, aunque esta vez ya especifica que se trata de Pandora, que destapó el recipiente de los males. En ambos pasajes hesiódicos aparece Prometeo como benefactor de la Humanidad tan sólo por entregarle el fuego al hombre y nada más, no como responsable de los demás avances tecnológicos55. 138 MIGUEL Á. VINAGRE EM LXXI 1, 2003 tragedia, Madrid, 1980 y S. Heinonen, Prometheus Revisited. Human Interaction with Nature through Technology in Seneca, Helsinki, 2000. 56 O “laicas”, si utilizamos la terminología de I. Gallo, «Il fr. 6 Sn.-K. di Moschione: una teoria laica dell' umano progresso nella tragedia ellenistica», Eikasmos 9, 1998, pp. 107-119. 57 Tampoco añade nada Cic., ND I 35: Nec audiendus eius (scil. Theophrasti) auditor Strato, is qui physicus appellatur, qui omnem uim diuinam in natura sitam esse censet, quae causas gignendi, augendi, minuendi habeat sed careat omni et sensu et figura. 58 Philem., fr. 135 K.-A.: ì Πάµφιλ’, Ò χρόνος οÛ µόνον τ σώµατα / αÜξει βαδίζων, •λλ κα τ πράγµατα. 136 K.-A.: Óσαι τέχναι γεγόνασι, ταύτας, ì Λάχης, / πάσας ¦δίδαξεν Ò χρόνος, οÛχ Ò διδάσκαλος. 173 K.-A.: χρόνå τ πάντα γίνεται κα κρίνεται. Xenoph. 18 DK: οÜ τοι •π’ •ρχς πάντα θεο θνητοÃσ’ ßπέδειξαν, / •λλ χρόνωι ζητοØντες ¦φευρίσκουσιν –µεινον. Chaerem. 71F20 Sn.: σχολ± βαδίζων Ò χρόνος •φικνεÃται τ<Î π>n. 21: οÛκ §στιν οÛδ¥ν τäν ¦ν •νθρώποις Ó τι / οÛκ ¦ν χρόνå ζητοØσιν ¦ξευρίσκεται. 22: χρόνος µαλάσσει πάντα κ•ξεργάζεται. Men. 876 K.-A. πάντων ÆατρÎς τäν •ναγκαίων κακäν / χρόνος ¦στίνq οâτος κα σ¥ νØν Æάσεται. Men. Mon. 613 J.: ΄Ο χρόνος ¦πιµελ¬ς γίγνεται πάντων κριτής. 829 Χρόνος δίκαιον –νδρα δείκνυσιν µόνος. 831 Χρόνος δ’ •µαυροà πάντα κεÆς λήθην –γει. 839 5. 6. Las fuentes racionalistas de Mosquión: Hipócrates, Pródico, la fuente de Diodoro. Parece, por tanto, que Mosquión utilizó para su fragmento 6 una fuente mítica prometeica platónico (protagórico)-esquílea. Pero también utilizó otras fuentes racionalistas56 que se aprecian en los versos 18-23. En esos versos, además de Prometeo, menciona como agentes del cambio el tiempo, la necesidad y la naturaleza con la mucha práctica. La necesidad y la naturaleza se encuentran, como en seguida comentaremos, entre esas fuentes racionalistas. En cuanto al tiempo, se trata de un elemento que Mosquión añade y que está ausente en todos los textos que estamos analizando. En 97F6, 18-19 Mosquión afirma: “pero cuando el tiempo, que todo lo pare y cría / cambió por completo la vida mortal” (¦πεÂ δ’ Ò τίκτων πάντα κα τρέφων χρόνος / τÎν θνητÎν ²λλοίωσεν §µπαλιν βίον). Según Schramm (ob. cit., pp. 75-76, 83), esta idea tendría alguna relación de dependencia con los tratados περί χρόνου y εßρεµάτων §λεγχοι δύο del físico Estratón (cf. D.L. 5, 59 y 5, 60), cabeza del perípato entre 288 y 269 a.C. Pero afirmar eso es muy arriesgado, ya que Diógenes Laercio tan sólo nos informa de que Estratón escribió sendos tratados con esos títulos57. Además, esa afirmación de Mosquión de que el tiempo es responsable de todos los descubrimientos no es más que una sentencia gnómica que, efectivamente, como dice Schramm, aparece en Filemón (muerto en 264/263 a.C.), pero que tiene su origen al menos en Jenófanes, y la encontramos también, por ejemplo, en el trágico del siglo IV a.C. Queremón, y en Menandro58. EM LXXI 1, 2003 EN TORNO A LA DATACIÓN ... 139 Χρόνος τ κρυπτ πάντα πρÎς τÎ φäς φέρει. Men., Mon. 1.11 M.: }Αγει δ¥ πρÎς φäς τ¬ν •λήθειαν χρόνος. 1.459 Πάντα •νακαλύπτων Ò χρόνος πρÎς φäς φέρει. 1.573 }Ηθη τ πάντων ¦ν χρόνå πειράζεται. 59 Hp., VM 3: ΝØν δ’ αÛτ¬ º •νάγκη Æητρικ¬ν ¦ποίησε ζητηθναί τε κα εßρεθναι •νθρώποισινq Óτι κάµνουσι ταÛτ προσφεροµένοισιν, περ οÊ ßγιαίνοντες, οÛ ξυνέφερεν, ñς οÛδ¥ νØν ξυµφέρει. 60 Hp., VM 3: Δι δ¬ ταύτην τ¬ν χρείην κα οâτοί µοι δοκέουσι ζητσαι τροφ¬ν ρµόζουσαν τ± φύσει, κα εßρεÃν ταύτην, Á νØν χρεόµεθαq 61 Prodic. B 5DK: Phld., piet. c. 9, 7 p. 75 G.: ΠερσαÃος δ¥ δλός ¦στιν ... •φανίζων τÎ δαιµόνιον ´ µηθ¥ν ßπ¥ρ αÛτοØ γινώσκων, Óταν ¦ν τäι Περ θεäν µ¬ •πίθανα λέγηι φαίνεσθαι τ περ <τοØ> τ τρέφοντα κα éφελοØντα θεο×ς νενοµίσθαι κα τετειµσθαι πρäτον ßπÎ Προδίκου γεγραµµένα, µετ δ¥ ταØτα το×ς εßρόντας ´ τροφς ´ σκέπας ´ τς –λλας τέχνας ñς Δήµητρα κα Διόνυσον κα το×ς ... Cic., ND I 37.118: quid? P. Cius, qui ea quae prodessent hominum uitae deorum in numero habita esse dixit, quam tandem religionem reliquit? 15.38: Persaeus ... eos esse habitos deos, a quibus aliqua magna utilitas ad uitae cultum esset inuenta, ipsasque res utiles et salutares deorum esse vocabulis nuncupatas. S.E., M. IX 18: Π. δ¥ Ò ΚεÃος “»λιον, φησί, κα σελήνην κα ποταµο×ς κα κρήνας κα καθόλου πάντα τ éφελοØντα τÎν βίον ºµäν οÊ παλαιο θεο×ς ¦νόµισαν δι τ¬ν •π’ αÛτäν éφέλειαν, καθάπερ ΑÆγύπτιοι τÎν ΝεÃλον”, κα δι τοØτο τÎν µ¥ν –ρτον Δήµητραν νοµισθναι, τÎν δ¥ οÉνον Διόνυσον, τÎ δ¥ àδωρ Ποσειδäνα, τÎ δ¥ πØρ ~Ηφαιστον κα ³δη τäν εÛχρηστούντων ªκαστον. 51: µ¬ εÉναι δ¥ [sc. θεόν] οÊ ¦πικληθέντες –θεοι, καθάπερ ΕÛήµερος ... κα Διαγόρας Ò Μήλιος κα Π. Ò ΚεÃος κα Θεόδωρος ... 52: Π. δ¥ τÎ éφελοØν τÎν βίον ßπειλφθαι θεόν, ñς »λιον κα σελήνην κα ποταµο×ς κα λίµνας κα λειµäνας κα καρπο×ς κα πν τÎ τοιουτäδες. Them. XXX, p. 422 D.: πλησιάζοµεν ³δη ταÃς τελεταÃς κα τ¬ν Προδίκου σοφίαν τοÃς λόγοις ¦γκαταµίξοµεν, Ôς Êερουργίαν πσαν •νθρώπου κα µυστήρια En cuanto a la necesidad como agente civilizador, la presenta Hipócrates. El autor de Sobre la Medicina Antigua sitúa el nacimiento de la Medicina en la historia de la dietética. Según afirma: “entonces la propia necesidad hizo que los hombres investigaran y descubrieran la medicina, ya que a los enfermos no les convenían los mismos alimentos que a los sanos, como tampoco ahora les convienen”59. Al principio los hombres sufrían enfermedades por su mala dieta (•πÎ Æσχυρς τε κα θηριώδεος διαίτης) y muchos morían. Por lo que concluye: “Por esta necesidad creo yo que también ellos buscaron una alimentación adecuada a su naturaleza y encontraron la que actualmente usamos”60. Este texto podría encontrarse entre esas fuentes racionalistas últimas de Mosquión, y no sólo por esa importancia que le da a la necesidad, sino también por tratarse de una historia de la alimentación. Entre esas fuentes racionalistas también puede encontrarse el sofista Pródico, quien pensaba que los antiguos dieron el nombre de dioses a los descubrimientos que eran útiles (éφελοØντα, prodesse, utilitas, éφέλειαν, τÎ éφελοØν), como pan a Deméter, vino a Dioniso, agua a Posidón, o fuego a Hefesto61. Por tanto, de