El proceso de restauración del patrimonio histórico inmueble andaluz en los últimos 30 años, criterios de intervención y protección del patrimonio a través de 100 edificios de Sevilla
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EL PROCESO DE RESTAURACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO INMUEBLE ANDALUZ EN LOS ÚLTIMOS (1986-2016)30 AÑOS CRITERIOS DE INTERVENCIÓN Y PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO A TRAVÉS DE 1 0 0 E D I F I C I O S D E S E V I L L A AUTOR: ANTONIO CUBERO HERNÁNDEZ TUTORA: MARÍA TERESA PÉREZ CANO TFM - INVESTIGACIÓN Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico 2014-15 (marph15) Universidad de Sevilla
I. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS. 1. INTRODUCCIÓN 2. OBJETIVOS 3. METODOLOGÍA 4. PREGUNTAS DE PARTIDA II. ESTADO DE LA CUESTIÓN. 1. CONTEXTUALIZACIÓN. Marco Espacio-Temporal: Sevilla, 1986-2016 1.1. Marco Político-Cultural. 1.1.1. Antecedentes y evolución 1.1.2. Balance de la política cultural autonómica. Junta de Andalucía. 1.1.3. Políticas culturales locales. Ayuntamiento de Sevilla 1.2. Marco Urbanístico-Legal 1.2.1. La regulación a nivel autonómico y estatal. A. Antecedentes. Monumentos Histórico-Artísticos. B. Protección Actual. Declaración de Bienes de Interés Cultural. 1.2.2. La regulación a nivel municipal. A. Antecedentes. Del primer PGOU de Sevilla al M0-PRICA (1946-1981). B. PGOU-87 y Planes de Especial Protección del Conjunto Histórico. C. Vigencia del cuarto y actual PGOU de Sevilla. 2006-Actualidad 1.3. Marco Socioeconómico 1.3.1. Primera década de estudio (1986-1997). La EXPO-92. 1.3.2. Segunda década de estudio (1997-2007). El boom inmobiliario 1.3.3. Tercera década de estudio (2007-actualidad). La crisis económica. 2. CONCEPTUALIZACIÓN. Líneas de Investigación y Análisis. III. CASO DE ESTUDIO. Cien Edificios de Sevilla. 1. SELECCIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO. 2. IDENTIFICACIÓN Y RECONOCIMIENTO. 2.1. Clasificación inicial. 2.2. Escala y ubicación en la ciudad. Encuadre Urbano. 3. ANÁLISIS DE LOS EDIFICIOS. 3.1. Tipologías. Función y forma. 3.2. Estudio histórico y arquitectónico. 4. ESTADO URBANÍSTICO Y DE PROTECCIÓN. 4.1. Edificios declarados B.I.C. 4.2. Planes locales de protección. 4.3. Evolución y consecuencias. Criterios de Protección. 5. USO Y ESTADO ACTUAL. DIAGNÓSTICO. 5.1. Estudio de las alteraciones funcionales. Origen y actualidad. 5.2. Evolución y diagnóstico. Estado físico de los edificios. 5.3. Propuestas de mejora. Casos de actuación urgente. IV. REUTILIZACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO INMUEBLE. 1. EL VALOR DE USO. Continuidad vs. Transformación. 2. LOS CONVENTOS DE SEVILLA. Una tipología resistente. 2.1. La elevada tasa de conventos que han logrado la continuidad de uso. 2.2. Monasterios y Conventos objeto de adaptación para otros usos. 3. REHABILITACIÓN PARA USOS INSTITUCIONALES. Experiencias 3.1. Espacios multifuncionales y flexibles. Usos Culturales. 3.2. Edificios cuyo uso ha dejado de existir. Usos docentes y deportivos. 3.3. Sedes institucionales. Usos Administrativos. 4. NUEVOS USOS EMERGENTES. Patrimonio y Turismo. V. CONCLUSIONES VI. BIBLIOGRAFÍA ÍNDICE 03
I. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS Sumario: 1. INTRODUCCIÓN. 2. OBJETIVOS. 3. METODOLOGÍA 4. PREGUNTAS DE PARTIDA.
“Cien Edificios de Sevilla susceptibles de reutilización para uso institucional”, del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, publicada en 1986. El examen de la evolución de estos escogidos edificios nos puede servir para obtener las claves de las estrategias de protección e intervención en el patrimonio inmueble de Sevilla en los últimos 30 años, claves que podrían ser extensibles a su vez a toda Andalucía. La investigación traza un camino de ida y vuelta entre lo concreto y lo general. Es decir, partimos de un elemento de análisis delimitado por un marco espaciotemporal concreto, como serían estos cien edificios de Sevilla en los últimos 30 años; pretendemos llegar tras ese análisis a unos resultados globales que nos permitan entender y valorar qué ha ocurrido con el patrimonio en Andalucía y qué líneas generales de actuación se han seguido; y a partir de ahí y finalmente, seleccionaremos y abordaremos algunos de los temas específicos o edificios concretos que hayamos descubierto que requieren mayor profundidad de estudio o que presentan un recorrido futuro de mayor interés. En nuestro caso, hemos decidido apostar por mantener lo que realmente fue la aspiración del autor en el libro de referencia, lo cual nos conduce al análisis de las intervenciones en el patrimonio a través de la reutilización y las transformaciones de uso, valorando su oportunidad y conveniencia y examinando cómo estas actuaciones (las llevadas a cabo o las pendientes) pueden afectar, positiva o negativamente, al valor patrimonial del patrimonio histórico inmueble. 07 I. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS. 1. INTRODUCCIÓN La selección del objeto de un trabajo de investigación debe tener en cuenta el ámbito científico en el que se inscribe y también las circunstancias específicas del autor, tanto de motivación como de perfil curricular. En ese sentido, hemos tratado de elegir un tema que, por un lado, pueda cumplir con la dimensión interdisciplinar característica del Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico; y por otro lado, pueda también reflejar los intereses y la especialización del autor, un arquitecto, y un arquitecto vinculado académica y vitalmente a Sevilla. El interés por la investigación desde un punto de vista patrimonial nace en nosotros durante el desarrollo del Proyecto Fin de Carrera. En ese primer contacto con la investigación desde la intervención arquitectónica, tuvimos que emprender un análisis histórico del sector noroeste del casco antiguo de Sevilla, la zona urbana comprendida entre los conventos de Santa Clara y San Clemente, encuadrándose en concreto el Proyecto en la rehabilitación de una manzana incardinada en las antiguas huertas de ese último monasterio. En el estudio actual, hemos querido que Sevilla, su centro histórico plagado de inmuebles de interés patrimonial acreditado, siga siendo la base de observación porque pretendemos una cierta continuidad curricular investigadora, con el ánimo de seguir profundizando más adelante teniendo en el horizonte el objetivo ambicioso de la tesis doctoral. Desde esas coordenadas, el presente trabajo de investigación pretende analizar qué ha ocurrido con una serie de elementos arquitectónicos, de reconocido valor patrimonial, recogidos en una publicación de referencia, como es la obra
La Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985 constituye el marco legal de referencia, señalando que los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español deberán ser conservados, mantenidos y custodiados por sus propietarios o poseedores. Asimismo, contiene el mandato a los poderes públicos de procurar, por todos los medios de la técnica, la conservación, consolidación y mejora de los bienes declarados de interés cultural. En Andalucía, con anterioridad a la aprobación del Estatuto de Autonomía de 1981, se contaba con un Gobierno Preautonómico en el que ya figuraba una Consejería de Cultura, lo que denota la importancia política que se le dio a esta materia desde un principio. El principal objetivo era el de sustentar en la cultura un tronco de identidad regional, de ahí su gran importancia en aquellos momentos históricos. Había que construir una administración cultural efectiva y real, no contándose para ello ni con experiencia ni con medios, confiando en poderla desarrollar a partir de experiencias, documentos y programas del Consejo de Europa. Se partía en Andalucía de tres grandes infraestructuras patrimoniales del Estado español: la Alhambra y Jardines del Generalife en Granada, el Museo de Bellas Artes de Sevilla y el Archivo General de Indias también en Sevilla. Además, en la Comunidad Autónoma existía todo un arsenal de patrimonio inmobiliario, de instalaciones, actuaciones, hechos culturales e infraestructuras bibliotecarias, archivísticas o museológicas diversas, pero en un escenario difuminado, que empezaría a tomar forma y organizarse con la transferencia de competencias del Estado en materia de cultura a la Comunidad Autónoma. En 1981 se aprueba el Estatuto de Autonomía de Andalucía. Desde esta fecha, y hasta la elaboración del I Plan General de Bienes Culturales, se dieron los primeros pasos para la puesta en marcha de la administración cultural y para la elaboración de las primeras leyes en materia de patrimonio. Eran momentos de efervescencia y creatividad, aunque, como ya hemos señalado, con escasos recursos económicos y humanos, con una ingente tarea por hacer. El primer Estatuto de Autonomía para Andalucía incorpora la cultura entre las competencias de nuestra comunidad e inmediatamente empiezan a producirse las primeras transferencias. Es en este momento cuando comienza la labor legislativa. Muy pronto, entre 1983 y 1984, se aprueban las primeras leyes en materia de Bibliotecas, de Museos y de Archivos. Y en 1984 se realizan las primeras transferencias en materia de patrimonio histórico. Es a partir de entonces cuando la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Cultura, asume la tutela del Patrimonio Histórico Andaluz con el interés de garantizar la protección y conservación de este legado cultural. Los principios que inspiran la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985 constituyen el marco legal vigente en estos momentos para la gestión del amplio y diverso patrimonio cultural del que la Administración autonómica es ya responsable de conservar y mantener, además de por su gran valor en sí mismo considerado por su relevancia como elemento de identificación colectiva de la comunidad andaluza, punto de encuentro entre el pasado y el futuro de los andaluces. Paralelamente, en el ámbito local, suceden dos hechos de relevancia. A partir de 1982 se ponen en marcha en Andalucía los denominados Planes de Empleo Rural (PER), que posibilitaron, en los pueblos con yacimientos arqueológicos en suelo urbano, la contratación de numerosos arqueólogos, lo que trajo consigo la profesionalización del sector. Surgen las Escuelas Taller y Casas de Oficio, muchas de ellas dedicadas a actividades de recuperación del patrimonio, lo cual permitió también que numerosos técnicos desarrollaran su actividad en municipios con importante patrimonio. Repasemos de manera esquemática los principales hitos y etapas de los últimos 30 años en materia cultural, haciendo especial hincapié en los aspectos más relacionados con el patrimonio: - En 1986 se crea la primera Dirección General de Bienes Culturales en la que estaba incluida la administración territorial (Delegaciones Provinciales de las Consejerías) y que integraba las instituciones vinculadas al patrimonio: archivos, museos, bibliotecas y conjuntos arqueológicos y monumentales dependientes de la Junta de Andalucía. En 1986 el Plan de Actuación Especial en materia de Bellas Artes (P.A.E.M.B.A.) posibilitó la incorporación a la administración cultural de numerosos jóvenes profesionales. 14
- Desde 1989 hasta 1995, la política cultural andaluza está marcada por la aprobación del I Plan General de Bienes Culturales, que supone un marco conceptual de primer nivel que daría el impulso político necesario, como instrumento privilegiado de planificación, y que preveía ya una estructura administrativa especializada. Trata de superar las actuaciones dispersas en el Patrimonio. Son sus principios básicos la primacía del valor cultural sobre el artístico; la cultura como un “bien” público; la ampliación del concepto de Bien Cultural al patrimonio antropológico e inmaterial y la incorporación del paisaje como patrimonio y su protección (ordenación territorial y urbana). Los programas de conservación y restauración se presentan como los grandes pilares del Plan, con un concepto avanzado que consideraba tan relevante el trabajo en el objeto de intervención como en su contexto para la puesta en valor de un bien cultural. Se priorizan las intervenciones, entendiendo la restauración como servicio a la colectividad que además debe abarcar al Patrimonio mueble, inmueble, documental y bibliográfico, garantizando un nivel mínimo de conservación como punto de partida de las mismas. Al mismo tiempo se procura la puesta en uso, fundamentalmente público, del mayor número posible de monumentos interpretando que el uso público es la mejor manera de conservarlos, dándole una prioridad en las programaciones a aquéllos cuya titularidad fuera de la Junta de Andalucía y los que tuvieran una expectativa de uso concreto una vez restaurados, para su mejor mantenimiento y rentabilidad de la inversión. Intervienen a partir de estos momentos en la conservación y restauración del Patrimonio Histórico historiadores, arqueólogos, ingenieros, filósofos, etc., pasando a ser una tarea multidisciplinar. El Plan señala la necesidad de contar con un centro especializado en la tutela del patrimonio, con capacidad de mediar entre agentes e instituciones públicas y privadas, fomentar investigaciones y actuaciones e intercambiar experiencias. En 1989 se crea el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. En el ámbito normativo se aprueba en esta etapa la Ley del Patrimonio Histórico Andaluz de 1991, y sus reglamentos, como una de las previsiones del Plan. Entre las innovaciones de esta Ley está la creación del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como instrumento de protección y divulgación, el establecimiento de una normativa específica en materia de conservación y restauración, la mayor coordinación con la normativa urbanística y ambiental y la posibilidad de crear órganos mixtos con las entidades locales. Se crean nuevas figuras de protección, como los Lugares de Interés Etnológico y las Zonas de Servidumbre Arqueológica. Destaca el fomento de la participación de la sociedad, con la incoación de expedientes, por la denuncia de peligros en el patrimonio, o la posibilidad de solicitar información sobre los planes, proyectos y programas, ya sean públicos o privados, con incidencia en el patrimonio. - Entre 1996 y 2004 se enmarca el II Plan General de Bienes Culturales, aprobado en 1999, documento de referencia en la conceptualización del patrimonio como recurso, integrado en otras políticas sectoriales y para el desarrollo territorial, que tiene como objetivo principal el de encauzar los instrumentos de tutela del patrimonio hacia su puesta en valor, para lo que se detiene en las políticas de la Unión Europea y en la participación de Andalucía en los programas de desarrollo local y comarcal como principal vía de financiación. Figura 1. Portada del II Plan General de Bienes Culturales de Andalucía, Junta de Andalucía, 2000. 15
1 AGUDO TORRICO, J. y FERNÁNDEZ DE PAZ, E. (2001): “Viejos y nuevos retos para el patrimonio cultural de Andalucía”, en La cultura andaluza en el umbral del siglo XXI. Área de Cultura y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla. Sevilla. Es el período en el que cobran protagonismo los fondos estructurales europeos y los Planes Regionales de Desarrollo y aparecen como agentes esenciales las Administraciones locales: municipios y comarcas. Se desconcentran las funciones de la Consejería de Cultura de forma progresiva en las Delegaciones Provinciales y en las instituciones del patrimonio; transfiriendo a los municipios competencias sobre sus bienes culturales y sus instituciones, en el entendimiento de que la proximidad al ciudadano y su participación en la gestión es esencial para la conservación y puesta en valor del patrimonio. A este respecto señalan Agudo Torrico y Fernández de Paz, que “sea cual sea la institución responsable de la gestión y de la tutela patrimonial, la única meta que les debería guiar es conseguir su protección y valorización”. Pero añadiendo que “la gestión nunca será efectiva sin la participación de la sociedad y que esto no se logrará sin la plena convicción de que el patrimonio surge de ella misma y, en consecuencia, le pertenece. Y para extender tal sentimiento, después de siglos de artificialidad, resulta extremadamente positivo que la administración competente conozca de cerca las identidades culturales, los referentes patrimoniales y el territorio donde se conforman”. Para terminar con la advertencia de que ”mientras se siga considerando que la tutela del patrimonio responde a intereses ajenos a la historia y a la vida de sus protagonistas, y que incluso puede suponer un freno a su normal desarrollo de su realidad presente, no habrá medida patrimonial que pueda 1 resultar efectiva” . Surge en este período de finales de los noventa y principios del nuevo siglo un nuevo concepto de patrimonio, como conjunto de bienes materiales e inmateriales de una comunidad con respecto a un territorio, como recurso para el desarrollo, y que incide directamente en las personas y su calidad de vida. Los bienes culturales pasan a ser un recurso esencial para el desarrollo de la Comunidad Autónoma. En 2004 el citado II Plan, aunque sigue vigente, ya se encuentra sin uso. - La etapa 2005-2011 está marcada por el Plan Estratégico de la Cultura en Andalucía (PECA), aprobado en Consejo de Gobierno en noviembre de 2007, cuyas líneas definitorias son las de: Moderno, Participativo, Comprensivo, Integral, Útil, Duradero, Referencial y Evaluativo. Con este instrumento se concede un gran protagonismo a la creación y comercialización de la cultura, al papel de las empresas, de los productos y servicios culturales: esto es, la industria cultural. La cultura se define como “necesidad y bien”, como transmisora del desarrollo del uso social de las nuevas tecnologías y como elemento de cohesión de las políticas de género. En esta etapa cobra gran relevancia el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. En noviembre de 2007 también se aprueba la nueva Ley del Patrimonio Histórico. - El III Plan General de Bienes Culturales marca la última etapa, de 2011 a 2014. Son sus ejes el concepto de la intervención como proceso horizontal e integrado; el conocimiento como eje vertebrador de las actuaciones; la necesidad de fortalecer tanto el sistema de documentación y de acceso a la información (“Mosaico”) como el papel asesor y coordinador de la Administración cultural; el fomento de la participación en la gobernanza; y el impulso radical de la cooperación con otros agentes. Llegados a este punto, pueden señalarse como retos para el futuro en relación con las políticas de patrimonio el conseguir integrar las políticas culturales en las estrategias globales de desarrollo, destacando la importancia que tiene la conservación, puesta en valor y uso del patrimonio como factor de desarrollo, social y económico. Hay que apoyar modelos de desarrollo sostenible propios donde el patrimonio sea entendido como un recurso y no como un lastre. Hay que utilizar en este ámbito, como en tantos otros, la concertación, generando consensos, creando plataformas de participación, e implicando a la ciudadanía desde el territorio. 16
puede aceptarse como media para los primeros diez años hasta el nivel del 1% a que se aproxima recientemente”. “Las coyunturas de 1988-90 y 2002-05 fueron las de crecimiento presupuestario y funcional del gasto en cultura, y entre 2006 y 2009 se dio una expansión presupuestaria al calor de la bonanza económica generalizada. Por el contrario, casi toda la década de los 90 en general fue de contracción del gasto, sólo levemente remontada hacia el final de la misma, sin 2 llegar en todo caso a los niveles de su comienzo” . En otro orden de cosas, desde 1984 se han creado en Andalucía 46 instituciones culturales, de las cuales 20 se crearon en la etapa 1984-90, que es la del despegue institucional por el traspaso de competencias, 10 entre 1990-94, otras 10 entre 1994-2004 y las 6 restantes entre 2004 y 2012. Lógicamente, el ritmo de creación de instituciones desciende a medida que va madurando el sistema. Se ha construido y consolidado una administración cultural capaz de gestionar las competencias asumidas en esta materia, se han ido resolviendo las carencias con las que se partía en Andalucía en materia cultural, mediante infraestructuras, servicios, promoción, apoyo y acercamiento a la ciudadanía, y expandiendo sus actuaciones mediante instituciones enfocadas, en ocasiones, a la colaboración con los agentes culturales. Cuando hoy nos referimos al patrimonio cultural nos referimos al patrimonio que la colectividad reconoce como propio, testimonio de un sentimiento colectivo que conforma de manera privilegiada su identidad. Los fundamentos de la Protección del Patrimonio Histórico que siempre se deben respetar suponen el reconocimiento social de valores y significados relevantes para una comunidad a lo largo del tiempo y en el espacio. Es la dimensión subjetiva del patrimonio. Estos fundamentos sobre la protección del patrimonio suponen un reconocimiento de que todos los bienes culturales merecen y necesitan tutela. La protección del patrimonio requerirá pues una apuesta importante de las administraciones públicas competentes en la materia en una concepción integral 2 PÉREZ YRUELA, M. (2012): “La política cultural en Andalucía”. Revista de Investigaciones políticas y sociológicas. Vol. 11, nº 3, pp. 65-87. 1.1.2. Balance de la política cultural autonómica (Junta de Andalucía) Para la construcción de una administración cultural especializada en la Comunidad Autónoma, hay que reconocer que en la transición a la democracia no se contaba con una experiencia previa y a pesar de ello había urgencia en adoptar medidas que impulsaran la creación de un sistema cultural andaluz. La cultura se incorporó a la construcción autonómica andaluza con un alto grado de protagonismo, mediante una expresa reivindicación de su valor y con una carga importante de simbología, relacionada con el bienestar y apoyada en los principios constitucionales. En los treinta años abarcados en nuestro estudio, la administración cultural de Andalucía ha desplegado, un sistema mixto, de política «transversalista», para el acercamiento de la cultura a los sectores sociales que tradicionalmente no habían tenido acceso a ella, y de política «sectorialista», esta última como respuesta a las demandas externas e internas de especialización organizativa. La Consejería de Cultura ha sido el eje de referencia de evolución e innovación. La Consejería de Cultura andaluza ha sido la que ha hecho factible un sector cultural «dependiente» de sus estímulos, teniendo que tener muy presente para este análisis la evolución del gasto cultural asumido por la Junta en estos años, lo que nos puede dar idea de la importancia concedida a la cultura por la administración autonómica en este período. Puede decirse como balance que los recursos destinados por los sucesivos gobiernos de la Junta a Cultura desde 1981 se han incrementado por la asunción de competencias, por la expansión del «sistema» cultural andaluz y por la evolución de la economía, en la que hay que considerar dos crisis de recesión severas, la del periodo 1993-95 y la actual (desencadenada a partir de 2008). El gasto en cultura por habitante y año pasó de mucho menos de un euro, a los 33 de 2005, o los casi 38,5 euros de media en la última década. “El Gobierno de la Junta de Andalucía ha destinado a la cultura una media aproximada, e irregular, del 1,25% de sus presupuestos generales en los treinta años que van desde 1981 a 2011, con una tendencia que va desde el 1,5% que 17
Particularizando la reflexión en la ciudad de Sevilla, supuso un punto de inflexión en los últimos treinta años en el ámbito de sus políticas culturales, la EXPO92. Diez años después de este gran evento, diez años que fueron años de crisis económica, la ciudad aprobó en el año 2001 el Plan Estratégico de la ciudad. En este Plan estratégico se potencia la cultura, entre otros, como sector emergente, y después se desarrollaría en su seno un Plan Estratégico de la Cultura (PEC, en adelante). El primer documento que encontramos referido al PEC de Sevilla es "Sevilla Factoría Cultural", datado el 21 de febrero de 2001. En él se centraban los intereses sobre los cuales se configuraría el PEC: proyección e imagen externa de la ciudad; sectores con gran potencial de riqueza y ocupación; y bienestar de las personas, calidad de vida y de convivencia. A su vez, y con bastante relevancia en la posterior construcción del PEC, apareció un estudio económico del impacto de la cultura en la ciudad. El estudio económico (junio de 2002) previo al PEC señalaba que el público turista presentaba importantes potencialidades no suficientemente explotadas por empresas y profesionales del sector cultural de la ciudad de Sevilla, proponiéndose un cambio en la orientación cultural de la ciudad. El objetivo era dotar a la ciudad de oferta cultural para turistas (asistencia a espectáculos, exposiciones…) y con la puesta en valor de elementos patrimoniales no exhibidos. El mismo estudio económico cifraba que el mercado local era el principal objetivo de las ofertas culturales del sector, siendo conveniente abrir la puerta a eventos, ferias y congresos de repercusión supralocal. El PEC llamaba a la participación y a la implicación de la sociedad en la remitificación de la ciudad, de manera que un amplio movimiento participativo se movilizó en torno a los temas propuestos por el primer borrador. La coyuntura económica y las dificultades financieras propias de la promoción del tejido cultural hacia un sector productivo, hicieron pivotar la política cultural hacia la promoción de lo cultural en conexión con el turismo. El hecho es que la política cultural del Ayuntamiento de la ciudad decidió priorizar la concepción de la cultura como promoción del turismo cultural para sostener la economía, poder hacer una promoción de imagen de ciudad y movilizar parte del del patrimonio como expresión de la memoria colectiva. El mundo del patrimonio cultural andaluz es una realidad compleja en la que cualquiera de sus expresiones muestra una multiplicidad de significados. Esto ha de tenerse en cuenta a la hora de articular cualquier medida de protección y puesta en valor. Junto a las grandes infraestructuras patrimoniales del pasado, Mezquita cordobesa, Alhambra de Granada, etc., constituyen manifestaciones culturales muy cercanas la arquitectura popular, los paisajes culturales, la gastronomía, el habla, etc. Todo ello ha contribuido de forma esencial a reforzar la identidad regional, el patrimonio y algunos elementos específicos, como el flamenco, como señas fuertes de la identidad cultural de Andalucía. 1.1.3. Políticas culturales locales. Ayuntamiento de Sevilla El actual concepto de cultura integra política, economía, sociedad, tecnología, religión, deporte, turismo, educación, ocio..., y su nueva concepción pone especial énfasis en la necesidad de una adecuada gestión cultural que, bajo una visión integral del fenómeno cultural, englobe todas estas dimensiones y sirva de herramienta clave para el desarrollo sostenible de los pueblos. El ámbito local es uno de los escenarios más relevantes para la implementación de las políticas culturales, y ello por ser la administración más próxima a los ciudadanos. La cultura, como motor de desarrollo de los pueblos se gestiona, desde lo local, a través de la apuesta por la confluencia entre el sector cultural y los ciudadanos. Además, en este ámbito se pretende construir un entorno favorable para el desarrollo de la industria cultural, con un papel relevante de la creatividad que la cultura canaliza para favorecer el desarrollo económico sostenible. Las ciudades son el escenario adecuado para adoptar medidas que fomenten la aplicación de la creatividad y la innovación a favor del desarrollo económico. También sirven de base para conformar la identidad cultural, vertebrar la participación ciudadana y estimular el dialogo intercultural. A estos efectos resulta relevante que la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), con el apoyo del Ministerio de cultura, tenga entre sus objetivos prioritarios el de contribuir al desarrollo de la dimensión empresarial de la cultura, considerando que la adopción de políticas culturales concretas en un determinado territorio favorecerá su dinamización, lo que en definitiva tendrá efectos positivos de desarrollo local. 18
extenso patrimonio tangible. Así se pospusieron políticas culturales como el fomento de la producción cultural, se retrasaron nuevas infraestructuras y las expectativas de mejoras del propio tejido productivo para obtener a medio plazo un sector productivo cultural. Otro hito fundamental es el de la creación en 2005 del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) buscando respuesta a la demanda cultural de la Ciudad. Comienza su funcionamiento efectivo en octubre de 2006. EL ICAS es una entidad pública empresarial dependiente de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de la capital hispalense, que pretende situar a la cultura en el centro de las prioridades municipales y a las personas en el centro de la vida cultural de la ciudad de Sevilla. El ICAS es, por lo tanto, la entidad encargada de planificar y gestionar la política cultural de Sevilla, así como las condiciones de actuación de los diversos agentes que intervienen en la cultura (empresas, fundaciones, instituciones, profesionales del sector, asociaciones, etc.) Los principios que inspiran los objetivos, líneas de actuación y formas de trabajo del ICAS se basan en la Agenda 21 de la Cultura, que fue suscrita por el Ayuntamiento de Sevilla en diciembre de 2005, compartiendo de esta forma, con otras ciudades y gobiernos del mundo, el firme compromiso de que la cultura alcance una dimensión clave en las políticas urbanas. 1.2. Marco legal-urbanístico 1.2.1. La regulación a nivel autonómico y estatal A. Antecedentes. Monumentos Histórico-Artísticos La protección del patrimonio histórico se ha llevado a cabo tradicionalmente mediante dos clases de instrumentos legales: “la protección genérica, que define los bienes a proteger en función de su naturaleza, características u origen; y la protección concreta, que establece el ámbito de protección mediante declaraciones expresas e individualizadas contenidas en la propia ley o en disposiciones complementarias, realizadas éstas con anterioridad o posterioridad a la promulgación del texto legal. Aunque podemos pensar que nuestro sistema legal responde mayoritariamente a esta segunda concepción, esto no ha sido así siempre ni en todos los casos, dándose la circunstancia de que el sistema de protección mediante declaraciones aún no tiene un siglo de existencia y ha convivido con el 3 otro sistema de protección” . Los antecedentes de la protección del patrimonio histórico actual pueden situarse a principios del siglo XX con la Ley de Conservación de Monumentos Histórico Artísticos de 4 de marzo de 1915, que cambiaba el sistema previo de protección del patrimonio, estableciendo el ámbito de aplicación de la ley a través del sistema de declaración individual. De esta forma, esta ley utiliza un mecanismo que ya existía desde 1844, cuando fue declarada monumento nacional la catedral de León, primer BIC declarado. Estas declaraciones tenían el objetivo de impedir la venta a la vez que obligaban al Estado a realizar las obras de conservación y restauración. Así discurrió la catalogación del patrimonio muchos años en España, entre una catalogación sistemática y exhaustiva, nunca concluida ni ubicada, y un inventario con efectos legales a través de declaraciones ocasionales. 3 MUÑOZ COSME, A. (2012): “Catálogos e inventarios del Patrimonio en España”, en El catálogo monumental de España (1900-1961): investigación, restauración y difusión. Ministerio de Cultura, Madrid. 19
Las declaraciones de monumentos fueron escasas hasta la proclamación de la República. Hasta 1910 eran noventa y seis. En las dos décadas siguientes se incrementó el ritmo, con sesenta en los años diez y ciento cincuenta y nueve en los veinte. Llegamos a los años treinta con un balance poco alentador: trescientos quince elementos catalogados. El Decreto de 3 de junio de 1931 trató de remediar esta situación. A través de él, la administración republicana declaró más de setecientos edificios distribuidos por todas las provincias españolas. Su objetivo era crear un principio de catálogo sistemático sobre el que poder aplicar la protección del patrimonio. Este catálogo constituyó durante mucho tiempo la base del catálogo efectivo del patrimonio, aunque la rapidez con la que fue elaborado hizo que algunas veces contuviera elecciones dudosas. Si en 1931 figuraban 325 monumentos declarados, este decreto triplicó el número de bienes culturales protegidos en nuestro país. Esta preocupación por proteger y acrecentar los bienes del Patrimonio Histórico iniciada con la Segunda República se materializa con la aprobación el 13 de mayo de 1933 de la Ley del Patrimonio (o del Tesoro) Artístico Nacional (publicada en la Gaceta de 25 de mayo de 1933). En los años siguientes hubo varias declaraciones genéricas complementarias como el Decreto de 1949 sobre protección a los castillos, el de 1963 sobre escudos, emblemas y otras piezas o el de 1973 sobre hórreos o cabazos. Estas han sido declaraciones o sistemas de protección genéricos que se han superpuesto al sistema ortodoxo de la declaración individual, conviviendo de esta forma en nuestro ordenamiento jurídico ambos sistemas de protección hasta nuestros días. El inicio a finales de 1975 del nuevo sistema político democrático, tras la finalización del régimen franquista, propiciará una profunda renovación a todos los niveles de la sociedad española, que afectará también al Patrimonio Histórico. Será en junio de 1985 cuando se apruebe la actual Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español (BOE nº 155, de 29 de junio de 1985; corrección de errores BOE nº 296, de 11 de diciembre de 1985). La nueva realidad jurídica instaurada a partir de 1985, además de responder a la necesidad de superar la dispersión y fragmentación de la legislación vigente en esta materia, obedece a dos causas o factores esenciales: “a) La renovación de los principios, objetivos e instrumentos de la tutela que se experimenta a partir de la Segunda Guerra Mundial. Renovación definida, difundida e institucionalizada, principalmente por los Organismos Internacionales (UNESCO, Consejo de Europa, ICOMOS, etc.). b) La promulgación de la Constitución Española de 1978, que instaura el concepto de Patrimonio Histórico, Cultural y Artístico, y la distribución competencial del poder que se manifiesta en la transferencia de competencias a las 4 Comunidades Autónomas en materia de Patrimonio Histórico” . B. Protección Actual. Declaración de Bienes de Interés Cultural. La declaración de Bien de Interés Cultural es una figura de protección regulada por la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español. Este nivel de protección, establecido tanto para bienes inmuebles como para muebles, supone el máximo reconocimiento del valor patrimonial, y lleva aparejada la tutela más directa de la administración así como las medidas de fomento más importantes. Estos bienes se incluyen en el Registro General de BIC. Con posterioridad, esta figura fue asumida paulatinamente por la legislación de las Comunidades Autónomas. A resultas de la nueva distribución competencial, se comienzan a redactar por las distintas Comunidades Autónomas normas propias para la regulación de su patrimonio histórico. En el caso de Andalucía, la primera ley que se redacta es la Ley 1/1991, de 3 de junio, del Patrimonio Histórico de Andalucía (BOJA de 13 de junio de 1991). Las autonomías empezaran a participar en la incoación de expedientes y estudios, con la supervisión del Ministerio de Cultura para la declaración definitiva. Esa ley fue modificada o sustituida por la actual Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía (BOJA del 19 de diciembre de 2007). 4 BECERRA GARCÍA, J.M. (1999): “La Legislación Española sobre Patrimonio Histórico, origen y antecedentes. La Ley del Patrimonio Histórico Andaluz”. en V Jornadas sobre Historia de Marchena. El Patrimonio y su conservación, pp. 9-30. 20
PGOU vigente de 2006. Además, en 1995 surge la figura de los Planes Especiales de Protección del Conjunto Histórico, siendo por su especialización una herramienta mucho más certera para la protección del Patrimonio de la ciudad. Es fundamental conocer los antecedentes de estos planes, que tienen sus comienzos a principios del siglo XX, ya que sin ellos no se hubiera llegado al punto en que nos encontramos hoy día. A. Antecedentes. Del primer PGOU de Sevilla al M0-PRICA (1946-1981). Hasta que se diseña el primer plan general de ordenación urbana, existen una serie de ordenanzas previas que justificarán, llegado el momento, la creación del mismo. Las primeras ordenanzas comienzan en 1900 estando en vigor aproximadamente dos décadas. En 1915, estas ordenanzas comienzan a censurarse criticadas como anticuadas desde el punto de vista de la salubridad e higiene que debían regir en la Sevilla de aquella época. Además, una ciudad que se preparaba para una exposición internacional, la de 1919, necesitaba un instrumento de control de su propio desarrollo que no fueran aquellas ordenanzas nacidas todavía del modo de entender la vida urbana en el siglo XIX. En 1920 se publican las nuevas Ordenanzas Municipales que regulará muchos aspectos de la vida de los sevillanos tratando asuntos de variada índole, que abarca la administración local, los derechos y deberes de los vecinos y habitantes, espectáculos, policía de abastos, fiestas religiosas y populares, además de conceder gran importancia a la localización de las industrias. Cuatro años más tarde, aparece otra publicación municipal, en la que se reforman las alturas permitidas en el caserío. “No obstante, y dejando a un lado la reforma de 1924 y las constantes transgresiones que se realizan a su articulado en una ciudad todavía poco preparada para este tipo de normativa tan precisa, la vigencia de estas ordenanzas sobrevive a la Exposición Ibero-Americana, a los difíciles años de la República, a la Guerra Civil y a la larga y dura Postguerra. Es cierto que como mecanismo de control, las Ordenanzas Municipales de 1920 se encuentran bastante desfasadas al finalizar los años cuarenta, cuando se convierten en un documento anacrónico frente a los problemas urgentes de Sevilla, cuyo crecimiento poco tenía que ver con los preceptos de las normas; sin embargo, en el casco histórico, sector donde las 1.2.2. La regulación a nivel municipal Cuando nos centramos en el ámbito municipal el marco normativo que nos interesa es el de la regulación urbanística, cuya evolución se ha producido en paralelo a la evolución de la legislación patrimonial española recogida en el apartado anterior. “En el caso de Sevilla la complejidad urbanística, la riqueza patrimonial y la diversidad socio-económica de un ámbito protegido tan extenso conlleva especiales dificultades técnicas para establecer, por una parte, la adecuada ordenación de sus espacios y edificaciones y por otra, garantizar la protección y puesta en valor de su patrimonio más valioso, que se constituye además en nuestra seña de identidad más apreciada. Complejidad a la que hay que añadir las derivadas de una duplicidad jurídica (Leyes del Suelo y sus Reformas por una parte, y Leyes del Patrimonio Nacional y Andaluz por otra), y competencial (Municipal y Autonómica respectivamente). De todos es conocido el negativo efecto que ello ha producido en nuestra ciudad, en años recientes. La protección del patrimonio urbano-monumental está contemplada como hemos visto tanto en la legislación urbanística genérica, como en la específica de patrimonio histórico. Por un lado las sucesivas Leyes del Suelo han cristalizado en los correspondientes Planes Generales de Sevilla en un apartado, más o menos extenso según las ocasiones, destinado a proteger mediante herramientas, tal vez insuficientes, los 5 valores históricos y culturales de la ciudad” . La elaboración de los documentos urbanísticos en una ciudad representa siempre una ocasión propicia para reflexionar tanto sobre el medio donde nos encontramos como sobre los objetivos perseguidos y los instrumentos empleados. La reflexión ha de ser urbanística, pero ligada en el sentido más amplio a la intervención sobre la ciudad. Es decir, a todos los factores que regulan los procesos de transformación de la realidad urbana. En estos últimos 30 años, se han generado varios planes urbanísticos a nivel municipal, dos planes generales que surgieron de la corrección y mejora de los anteriores planes de 1946 y 1963, correspondientes al PGOU de 1987 y el actual 5 NÚÑEZ CASTAÍN, J. (1995): “Patrimonio y desarrollo urbanístico. Duplicidad jurídica. Sevilla: Una vieja ciudad para un nuevo milenio”, en El Conjunto Histórico de Sevilla. Avance del Plan Especial de Protección. Ayuntamiento de Sevilla, GMU. Sevilla. 21
operaciones de renovación son escasas, las transformaciones modestas que se operan pueden ajustarse aún a los principios de las ordenanzas. De hecho, las ordenanzas de 1950, a las que aludiremos enseguida, recogerían un buen número 6 de disposiciones de la normativa a la que sucedían” . El primer Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) data de 1946. Se trata de un documento que regula con alcance general la ordenación urbanística de un municipio. Es el instrumento básico de ordenación integral del territorio de una ciudad, clasificando el suelo, determinando el régimen aplicable a cada clase de suelo y definiendo los elementos fundamentales del sistema de equipamientos del municipio. En el Plan de 1946 se dividía a la ciudad en: Interior, Ensanche y Extensión. Dentro de la zona del interior, y que prácticamente coincidía con lo que conocemos como Casco Histórico, el Plan dividía los edificios en tres grupos: - Edificaciones situadas en zonas de marcado carácter artístico, constituyendo un armónico conjunto. - Edificaciones situadas en zonas de influencia de algún monumento o edificio de importancia artística. - Edificios que por su composición general o en detalle se consideran de interés artístico para la ciudad. Las zonas artísticas y de influencia de algún monumento o edificio de importancia artística y los edificios de interés artístico se determinarían por la Comisión Municipal Permanente, previo informe de la Comisaría de Defensa del Patrimonio Artístico de la Zona VI, pudiendo ser ampliadas estas zonas y edificaciones, con los mismos trámites previos. En este Plan existía un capítulo destinado a regular las Condiciones Estéticas, en el cual se volvía a hacer referencia a los tipos de edificios, prohibiéndose la realización de determinadas obras de envergadura, como la demolición, en los edificios considerados de interés artístico o histórico existentes en la ciudad. 6FERNÁNDEZ SALINAS, V. (1992): La reforma interior de Sevilla entre 1940-1959. Sevilla. Posteriormente, a partir de las Ordenanzas de la Policía de la Construcción de 1950, el Ayuntamiento de Sevilla encarga la realización de un catálogo de edificios de interés. Dicho trabajo fue realizado por D. Francisco Collantes de Terán Delorme y D. Luis Gómez Estern entre los años 1949 y 1951, realizándose una colección fotográfica y planimétrica de dichos edificios. Este trabajo tenía, además, la finalidad de evitar en lo posible la desaparición o desfiguración de aquellos edificios de mayor valor, para lo cual el citado catálogo se remitió al Pleno Municipal que lo sancionó. En este catálogo, aparecían los elementos que eran de interés dentro del edificio y se clasificaban los mismos en Artísticos, Recomendados y Típicos. El catálogo sería finalmente editado en un libro bajo el nombre de "Arquitectura Civil Sevillana" en 1976. Muchas de las edificaciones recogidas en el libro, habían sido derribadas y habían desaparecido, después de transcurridos 20 años desde que se publicó el libro, quedando el mismo como memoria histórica de la Ciudad. Figura 2. Portada del libro “Arquitectura Civil Sevillana”, 1976. 22
El segundo Plan General de Ordenación Urbana, aprobado en 1963, contemplaba un horizonte poblacional de un millón de habitantes, y desarrollaba la nueva Ley del Suelo de 1956. Insistía básicamente en la concepción radiocéntrica y de expansión en mancha de aceite del Plan de 1946. Es la regulación más veces modificada durante su vigencia. Posteriormente en 1968 se redacta el Plan de Reforma Interior del Casco Antiguo (PRICA) y en 1971 el Plan de Reforma Interior de Triana (PRIT), que no desarrollan en realidad el Plan General de 1963, sino que lo modifican, bajo la cobertura de proceder a la remodelación y renovación de estas áreas residenciales. Aumentan notoriamente las edificabilidades de la zona, proponiendo incrementos generalizados de altura, rectificación de alineaciones, apertura de nuevas calles, permisibilidad para las modificaciones del parcelario, etc, y lejos de proteger las edificaciones del Casco y Triana (como correspondía a sus objetivos declarados) incentivaban su degeneración. El PRICA y el PRIT, en su capítulo VII del Título I, prohibían la demolición total o parcial, y las obras que alteraran el carácter de los edificios recogidos en el Catálogo Histórico-Artístico existente, realizado a partir de las ordenanzas del Plan de 1946, pero la falta de sensibilidad y la aplicación de las ordenanzas, por las que se dejaba fuera de ordenación todo aquel edificio que no cumpliese sus determinaciones de volumen, ocupación o número de plantas, acabó ocasionando la demolición de muchos de los edificios catalogados. Consecuencia de todo ello fue el inicio de un proceso de destrucción indiscriminada del patrimonio edificado, sustituido por construcciones resultantes de encajar en el parcelario –original o transformadodel Casco Histórico los tipos convencionales derivados de la oferta dominante en la periferia. La declaración por Decreto 2.803/1964, de 27 de agosto, por la que se delimitan algunas zonas como conjuntos históricos-artísticos no hace más que generar una componente estilística y fachadista, supuestamente historicista, con que se visten las fachadas de las ofertas inmobiliarias no protegiéndose en ningún momento las edificaciones. La nueva Ley del Suelo de 1975, obligaba a una adaptación del planeamiento general y a ello responden tanto la adaptación del Plan de 1963, como los reformados del PRICA Y PRIT, aprobados en 1981 y 1982 respectivamente, mientras la nueva Corporación democrática preparaba un nuevo Plan General, al objeto de frenar el proceso caótico y agresivo del desarrollo urbano y de la no protección de los valores históricos y arquitectónicos existentes. Con el Modificado del PRICA y del PRIT de 1981 y 1982, se inicia un tímido proceso de recuperación del Casco Histórico de Sevilla. Los Planes tenían dos bases teóricas fundamentales: por un lado, una actitud de protección del Patrimonio Arquitectónico y por otro, la promoción de una utilización racional de los recursos disponibles a todos los niveles, tanto por parte de la iniciativa privada como de la gestión pública. La protección del Patrimonio construido no se considera exclusivamente como un problema de conservación sino que sólo será un aspecto de una problemática más general. Se trataba de buscar la incorporación más ajustada del patrimonio arquitectónico a la ininterrumpida formación y evolución de la Ciudad. Por otra parte, la necesidad de potenciar la renovación urbana y de los edificios como una actuación técnica, social y económica adecuada a las circunstancias reales de la ciudad, llevó a plantear el catálogo de los edificios de interés ligado al tipo de actuación concreta que se pudiera realizar sobre los mismos. Figura 3. Ámbito de aplicación del Reformado del P.R.I.C.A. Plano extraído del propio plan MOPRICA de 1981. 23
El inicio de la burbuja de la que trata este apartado puede centrase en 1997 y ha durado hasta finales de 2007 o principios de 2008 cuando se produjo su estallido y sus lamentables consecuencias. La expresión burbuja inmobiliaria en España hace referencia a la existencia de una fuerte especulación en el mercado de bienes inmuebles en España sin una justificación objetiva sólida, y esto afectó también al Patrimonio Histórico y a las políticas públicas para intervenir o no en él. Tras la Expo el valor más reseñable de la construcción de viviendas es el de la prevalencia del factor económico sobre el cultural. Grandes sumas de capital y una brutal especulación económica es lo que caracteriza este período, lo que se trasladó en la ciudad de Sevilla al sector de la vivienda con un encarecimiento que contrasta con la escasa calidad constructiva. La realidad es que un elevado número de viviendas construidas en este período carecen de interés arquitectónico en favor de los requerimientos de los promotores. Puede decirse que “en este contexto han proliferado iniciativas de promoción que buscan el mercado rápido, insistiendo sobre los tópicos asociados a lo sevillano […]; en la ciudad se vienen produciendo importantes operaciones inmobiliarias que ofrecen igualmente subproductos de la arquitectura doméstica local, en los que se enmascaran los más sórdidos apartamentos, hacinados en torno a patios sevillanos, eso sí, aderezados con todo 10 tipo de impostaciones de rancia solera local” . Por último, conviene destacar la progresiva implantación de las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE), que empezaron a favorecer la conservación del caserío frecuentemente mal mantenido, con efectos indirectos de muy diverso tipo sobre inquilinos de viviendas en alquiler. Esta y otras iniciativas que surgieron a principios del siglo XXI, perseguían la renovación del caserío del casco histórico atendiendo a su valor patrimonial a la vez que consiguiendo una arquitectura con valores propios. 1.3.3. Tercera década de estudio (2007-actualidad). La crisis económica El panorama expuesto se ve amenazado por la falta de dinero en las arcas públicas. Con la crisis económica no solo se afectó negativa o destructivamente las vidas de muchas personas, sino también el patrimonio del país. Este es el momento en el que vivimos actualmente. Debido a la congelación del dinero público desde que arrancó la crisis, no se invierte en rehabilitar el patrimonio. Las administraciones han tenido que seleccionar a qué dedican el poco dinero que pueden invertir, y el patrimonio ha salido perdiendo. Todas las subvenciones destinadas a la finalidad de la rehabilitación patrimonial que se consiguieron durante las dos décadas anteriores se han reducido casi a la nada. Gran cantidad de proyectos de rehabilitación comenzaron sus obras durante el periodo anterior, o incluso en este, y han tenido que ser paralizados, dejando los edificios en un estado de ruina, incluso llegándose a destruir algunos… 10 VIOQUE CUBERO, R. (2005): “Vivienda y Ciudad. Sevilla 1995-2005”, en Arquitectura de una década. Sevilla 1995-2005. IV Semana de la Arquitectura. Sevilla. 30
2. CONCEPTUALIZACIÓN. Líneas de Investigación y Análisis. Tras la contextualización del trabajo de investigación, surgen diferentes líneas de investigación en lo que a patrimonio respecta en los últimos treinta años en la ciudad de Sevilla. Se ha elaborado un mapa conceptual desgranando estos itinerarios teóricos, para poder adentrarnos a continuación en los que parezcan más interesantes. REFLEXIÓN PATRIMONIAL RESTAURACIÓN - REHABILITACIÓN PATRIMONIO HISTÓRICO INMUEBLE CONCEPTO DE PATRIMONIO PROTECCIÓN 100 EDIFICIOS Estado Usos Conjunto Histórico Planeamiento de Protección Ámbito Herramienta MUNICIPAL -> PGOU AUTONÓMICO -> B.I.C. Cartas Internacionales -> UNESCO P.R.I.C.A - P.E.P. L.P.H.E.-1985 Entornos Patrimoniales INSTITUCIONES - ORGANISMOS Legado Histórico bien conservado PATRIMONIO EN PELIGRO REHABILITACIÓN DEL PATRIMONIO Conservado Rehabilitado Transformado Ruina Desaparecido Continuidad uso histórico Cambio de uso Abandonado / Vacío Políticas Patrimoniales Estudio comparativo con otras ciudades (Andaluzas/Internacionales) Incoherencias entre la Protección entre diferentes planes/organismos Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía Conciencia Ciudadana e Identificación Patrimonial Criterios de Intervención en el Patrimonio Propuestas de Mejora. Actuación Urgente. PÚBLICO PRIVADO Fomento del Turismo Sedes Institucionales Conservación del Patrimonio Criterios de Protección Patrimonial 31
III. CASO DE ESTUDIO. Cien Edificios de Sevilla Sumario: 1. SELECCIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO. 2. IDENTIFICACIÓN Y RECONOCIMIENTO. 2.1. Clasificación inicial. 2.2. Escala y ubicación en la ciudad. Encuadre Urbano. 3. ANÁLISIS DE LOS EDIFICIOS. 3.1. Tipologías. Función y forma. 3.2. Estudio histórico y arquitectónico. 4. ESTADO URBANÍSTICO Y DE PROTECCIÓN. 4.1. Edificios declarados B.I.C. 4.2. Planes locales de protección. 4.3. Evolución y consecuencias. Criterios de Protección. 5. USO Y ESTADO ACTUAL. DIAGNÓSTICO. 5.1. Estudio de las alteraciones funcionales. Origen y actualidad. 5.2. Evolución y diagnóstico. Estado físico de los edificios. 5.3. Propuestas de mejora. Casos de actuación urgente.
1. SELECCIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO. La rica historia de la ciudad de Sevilla la ha dotado de un amplísimo patrimonio arquitectónico, que resulta necesario preservar. Como hemos podido conocer, a principios del siglo XX se empezó a percibir en España la preocupación por la conservación del legado histórico, tratando de proteger los monumentos históricos-artísticos, pero no es hasta la llegada del sistema político democrático cuando adquiere un verdadero protagonismo la responsabilidad de conservar aquello que merece ser conservado, orientación que se materializaría en la Ley de Protección del Patrimonio Histórico Español de 1985. En aquel contexto temporal, el joven Gobierno Andaluz, buscando sedes definitivas para las nuevas instituciones y teniendo como horizonte la Exposición Universal de Sevilla de 1992, encarga al prestigioso arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra el estudio de una amplia serie de edificios de la ciudad susceptibles de albergar nuevos usos. El resultado fue el libro "Cien Edificios de Sevilla, susceptibles de reutilización para usos institucionales". Esta obra, publicada en 1986, se ha convertido en un catálogo de referencia del patrimonio inmueble sevillano, siendo su estudio una muestra significativa, del devenir del patrimonio andaluz en los últimos treinta años. En este trabajo pretendemos extraer claves sobre el proceso de restauración del patrimonio histórico inmueble andaluz en las últimas tres décadas y para ello, realizaremos un profundo análisis sobre los cien edificios recogidos en esta publicación y la evolución que han sufrido. Como presentación del libro, el Consejero de Política Territorial (lo que equivaldría hoy día a Consejero de Fomento y Vivienda) Jaime Montaner Roselló, uno de los principales promotores de este libro justifica así la publicación: “En Andalucía, llena de culturas y civilizaciones, nuestras ciudades atesoran un valioso patrimonio arquitectónico e histórico. Este tesoro, secular y moderno, está desapareciendo por las dificultades financieras para mantener una gran casa, un palacio, un convento, la mayoría de las veces deshabitados, cuando no en ruinas. Si los organismos públicos, estatales, autonómicos o de Administración Local, restauran y acondicionan estos edificios para usos colectivos de tipo administrativo, no solamente defenderán la singularidad de cada construcción, sino también, y teniendo en cuenta que estas construcciones se encuentran en su mayoría en el III. CASO DE ESTUDIO. Cien Edificios de Sevilla. 35
mayoría en el casco antiguo de las ciudades, devolverán la vida cotidiana a los 11 centros históricos” . En aquellos años, la Junta de Andalucía estaba en época de estructuración de sus instituciones, y vio una oportunidad para reflexionar acerca de las posibilidades de implantación de sus sedes en edificios con carácter patrimonial, abriendo el debate entre dos alternativas muy claras: la utilización de edificios de reciente construcción, susceptibles de adecuación administrativa, o la reutilización de antiguos inmuebles de reconocido interés arquitectónico, mediante las correspondientes obras de restauración. La elección entre ambas opciones esconde también una tercera decisión: la de concentrar las distintas Consejerías en un único edificio o, por el contrario, adoptar el criterio de dispersión en la ciudad. Esta gama de posibilidades debe referirse a la situación actual de la ciudad de Sevilla, en la que un extenso y valioso patrimonio arquitectónico se encuentra en grave peligro de extinción. Otro de los promotores de la publicación por parte de la Junta de Andalucía, José Ramón Moreno García, Director General de Arquitectura y Vivienda, expone así la necesidad de este catálogo: “La restauración de un edificio antiguo es una operación compleja que supone un gran esfuerzo de adecuación de estructuras preexistentes a una demanda de distinto signo. Pasar de un uso residencial a otro de tipo institucional, exige imaginación creadora y capacidad profesional, tanto en el diseñador como en la empresa constructora que lleve a cabo el proyecto. Pero estas condiciones no deben, por sí solas, hacer desestimar esta posibilidad. El debate cultural en que está inmersa la ciudad occidental en orden a su recuperación y conservación es un tema de plena actualidad en Sevilla. Las instituciones andaluzas no sólo no pueden quedar al margen de este proceso, sino que han de protagonizar el mayor impulso al tema, desde la oportunidad histórica que poseen de configurar una nueva administración que pueda estar instalada a medio plazo en una serie de edificios singulares de gran interés arquitectónico. 12 Edificios que, sin esta intervención pública, se perderán inexorablemente” . 11 MONTANER ROSELLÓ, J. (1986): Presentación del libro “Cien edificios de Sevilla”. 12 MORENO GARCÍA, J.R. (1986): Introducción del libro “Cien edificios de Sevilla”. En este documento podemos encontrarnos desde edificios del siglo XIII, como los conventos de Santa Clara y de San Clemente y el Hospital de la Santa Caridad; del XIV, como el Palacio de Altamira, en Santa María la Blanca, o el llamado Hospital de Viejos, en Viejos, 1, hasta pabellones de la Exposición de 1929, ya en el siglo XX. Esta variedad tipológica a lo largo de la historia de la ciudad hace que esta selección sea una síntesis del patrimonio de la ciudad, y por ende, de toda la región andaluza. Por nuestra parte, la metodología del presente estudio consiste en la generación de una base de datos de los cien edificios con información tanto histórica, a través de la documentación consultada, como actual, a través de la visita a los cien edificios como trabajo de campo, posteriormente aquí desarrollado y comentado. Para facilitar el análisis de estos edificios, hemos configurado cuatro grandes bloques de estudio por temáticas, para obtener resultados parciales y poder ir obteniendo conclusiones. Los cuatro grandes apartados serían: - Identificación y reconocimiento. - Análisis arquitectónico de los edificios. - Estado urbanístico y de protección. - Uso y estado actual. Diagnóstico. Los dos primeros bloques corresponden a un análisis más superficial o a una identificación inicial de los inmuebles, mientras que los dos últimos serán más complejos, aportando nuevas visiones y puntos de vista, que darán pie a una reflexión conjunta. Los resultados pretenden dar respuesta a las preguntas de partida iniciales, y en especial al objetivo principal del trabajo: ¿Qué ha pasado con estos cien edificios treinta años después? 36
Figura 5. Portada y Contraportada del libro “Cien Edificios de Sevilla” de Vázquez Consuegra, 1986. 37
2. IDENTIFICACIÓN Y RECONOCIMIENTO. Ejemplo de Identificación de un edificio: 2.1. Clasificación inicial El procedimiento de cada bloque consistirá en la exposición de un ejemplo de la base de datos, y el desarrollo de cada columna para el total de los edificios, profundizando en todas las cuestiones interesantes que surjan del estudio comparativo entre todas las obras. En primer lugar, necesitaremos conocer cuáles son los cien edificios objeto de estudio catalogados en el libro de referencia. Para ello, seguimos el orden establecido en el propio índice del libro. - Número: el número corresponde a la identificación numerada del libro del edificio en cuestión, para mantener una referencia ligada al libro de Vázquez Consuegra en todo momento. - Nombre: se menciona el nombre que aparece en el libro identificado el inmueble, aunque no será el único nombre que empleemos, como veremos a continuación. Podemos ver en la figura 6 el índice del libro de referencia, viendo las nomenclaturas que usa Vázquez Consuegra para su clasificación. - Otras denominaciones: como hemos anticipado en el apartado anterior, cuestiones como los nuevos usos del edificio o hasta las costumbres populares han hecho que a estos edificios se les pueda conocer por otra nomenclatura. En esta columna reflejamos todos los nombres o identificaciones que tienen o han tenido, ayudándonos a conocer los usos de los edificios. Figura 6. Índice del libro “Cien Edificios de Sevilla” de Vázquez Consuegra, 1986. 38 IDENTIFICACIÓN Nº NOMBRE (LIBRO) OTRAS DENOMINACIONES LOCALIZACIÓN 1 Palacio de Altamira Sede de la Consejería de Cultura Santa María la Blanca, 1 2000 3000 2 SUP. CONST. (m ) 2 SUP. PARCELA (m )
Y dentro de la superficie edificada del centro histórico, tendríamos: Vemos que casi un 10 % del suelo edificado corresponde a los cien edificios objeto de estudio, lo cual muestra la importancia que puede representar la actuación sobre ellos como conjunto. Por otro lado, los otros 21 edificios dispersos por los arrabales históricos o zonas de ensanche de la ciudad de los siglos XIX y XX no son del todo representativos para el tejido en el que se encuentran, sin embargo, al no estar condicionados por la densidad del centro histórico, estos edificios cuentan con grandes superficies de 2 parcela sumando en total 319.253 m , un 63 % de la superficie total de los cien edificios, importante a la hora de entender la selección de los mismos. A continuación podemos ver tres ejemplos de las diferentes escalas dentro de la selección de los cien edificios. 2.2. Escala y ubicación en la ciudad. Encuadre urbano. - Localización.- Es importante conocer dónde se ubican estos edificios ya que dependiendo de su localización y la posible concentración o dispersión de los mismos, se puede entender una realidad patrimonial como conjunto o un conjunto de situaciones inconexas. La mayoría de los edificios se encuentran dentro del denominado “casco antiguo” de la ciudad (79 %), ya que es en este histórico espacio donde se concentran la mayoría de edificios con valor patrimonial en la ciudad. Para conocer su situación, el autor utiliza la dirección de los inmuebles (calle y número). Han pasado treinta años desde la publicación del libro y en algunos casos el nombre de la calle o el número ha variado con el tiempo, por lo que también quedaría registrada la variación en la dirección del inmueble. Ejemplo: Edificio en la calle Argote de Molina nº 17 (ahora calle Segovia nº 1) o edificio en la calle Pedro Parias nº 2 (ahora calle Bilbao nº3). - Superficie de la Parcela.- Con la dimensión del solar en el que se encuentran los edificios podemos conocer rápidamente las diferentes escalas arquitectónicas que estamos tratando. En los cien edificios analizados tendremos variedad de escalas 2 de parcelas, desde edificios con solares de apenas 200-300 m como la Asociación de la Caridad, el Pabellón de Guatemala o La Casa del Rey Moro, hasta los 45.000, 2 72.000 o 110.000 m que cuentan los complejos de La Fábrica Catalana de Gas, el Cuartel de la Pirotecnia o La Cartuja respectivamente. Sin embargo, estos edificios sobresalientes no serán la mayoría, ya que el grueso de los edificios se encuentra 2 entre 1.500 y 4.000 m . Por hacernos una idea de la representatividad de estos edificios dentro de la trama urbana histórica de la ciudad, los edificios que se encuentran dentro del centro histórico de la ciudad (79 de los cien, como hemos comentado previamente) 2 suman una superficie total de 183.883 m . Realizaremos una tabla para ver qué porcentaje del conjunto edificado en el centro de Sevilla forman los cien edificios. 39 Centro Histórico de Sevilla Superficie ( m2) Porcentaje Superficie edificada 2.234.815 72 % Espacios públicos (calles y plazas) 886.315 28 % Superficie total 3.121.130 100% edificios 2.050.932 91 % 100 edificios 183.883 Superficie ( m2) Porcentaje Superficie edificada Otros C.H.
Figura 17. Clasificación por tipologías elaborada sobre el índice del libro “Cien Edificios de Sevilla”. Los dos primeros bloques son bastante homogéneos en cuanto a su carácter residencial, de mayor o menor monumentalidad; sin embargo en el tercer bloque tenemos edificios religiosos, militares, industriales y civiles que dotan al conjunto de una multiplicidad bastante completa. El análisis por bloques, desde lo más básico como es la localización y escala de los edificios, hasta el diagnóstico actual, nos permitirá ir retroalimentado la investigación, extrayendo de los bloques anteriores pautas sucesivas para ir engrosando la complejidad del estudio y poder ir sacando conclusiones transversales. En nuestro caso, añadiremos al estudio de las tipologías la relación con su superficie, lo cual nos va a permitir detectar qué tipologías serían más significantes a la hora de intervenir en ellas debido a su dimensión en términos relativos en la ciudad. Comprobamos en el gráfico o figura 18 como las edificaciones singulares, a pesar de ser sólo un 38 % de los cien edificios, cuentan con casi el 77 % de la superficie de los mismos. Figura 18. Gráfico sobre las tipologías en los cien edificios. Elaborado por el autor. 46
47 Figura 19. Plano de clasificación por tipologías. Elaborado por el autor.
3.2. Estudio histórico y arquitectónico. En este apartado estudiaremos datos objetivos de los edificios sobre sus características históricas y arquitectónicas, centrándonos en los siguientes aspectos: - Estilo Predominante.- Para evitar en esta definición de los edificios cualquier connotación subjetiva, elegir un medio de referencia objetivo era una estrategia clave. A tal fin usaremos la Base de Datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía (BDI), del IAPH. Habría que mencionar que sólo poco más de la mitad de los cien edificios (58 %) están registrados en esta base de datos, por lo que no cabe utilizar este parámetro como una base de estudio fiable en todo el conjunto. Podemos destacar en líneas generales sobre los edificios que sí están registrados la variedad de estilos, debido a las diferentes épocas representadas entre los cien edificios. Así, pueden citarse algunos ejemplos: De la Baja Edad Media contaríamos con edificios Góticos como el antiguo Monasterio de Santa María de las Cuevas, hoy denominado La Cartuja, o Mudéjares como el Palacio de Altamira o la Casa del Rey Moro. En la Edad Moderna, tenemos edificios Renacentistas como el Hospital de Viejos o la Casa de los Artistas, Manieristas como el Convento de San Leandro, o Barrocos, época de máximo esplendor de la ciudad, y aquí representado con un 20% de los edificios, como el Palacio de San Telmo o el de los Bucarelli, o los Hospitales de los Venerables, del Pozo Santo o de la Caridad. Por último, en la Edad Contemporánea contamos con edificios desde Neoclasicistas, como el Cuartel de Intendencia o la Casa de los Condes de Casagalindo, Historicistas, como la Casa de los Marqueses de la Motilla, Modernistas, como el Instituto Doctor Seras, hasta Regionalistas, como la Asociación de la Caridad o la Casa de los Guardiola. Conviene hacer constar que de los 42 edificios que no están registrados en la BDI, 35 forman parte del identificado como “Bloque 2: viviendas” del análisis tipológico, lo que nos sugiere la menor relevancia que pueden tener estos edificios comparados con los otros dos bloques, de manera que la visión que nos ofrecen los datos del BDI, aunque sea parcial, resulta perfectamente válida. - Fecha de Construcción.- Estas fechas aportan datos meramente técnicos que nos ayudan a situar a los edificios en momentos históricos concretos. En comparación con lo anotado al referirnos al el estilo predominante, el momento en el que fueron construidos sí podemos conocerlo en los cien edificios y en la propia obra de Vázquez Consuegra se especifica en la ficha de cada inmueble. En el siguiente plano (figura 21) puede observarse la heterogeneidad de los edificios de diferentes épocas dentro del centro histórico de la ciudad; sin embargo, una vez que nos alejamos de la zona más céntrica, los edificios corresponden con claro predominio a épocas posteriores. En cuanto a tipologías, vemos que la mayoría de edificios de la Baja Edad Media son edificios de grandes dimensiones, destacando las fundaciones conventuales del siglo XIV-XV (San Clemente, San Leandro, Santa Inés, Santa Clara, El Carmen, La Cartuja, Santa Paula, Santa María de los Reyes, etc.) Figura 20. Gráfico las épocas de construcción de los cien edificios. Elaborado por el autor. 48
49 Figura 21. Plano sobre las épocas de construcción de los cien edificios. Elaborado por el autor.
Juan Talavera y Heredia (1880-1960): Cuartel de la Pirotecnia, Instituto Hispano Cubano, Convento de las Salesas, Iglesia de Santa Lucía, Palacio de San Telmo. José Espiau y Muñoz (1879-1938): Casa en Placentines, 1, Casa en Parras, 28, Casa en San Andrés, 2 y 4, Factoría Algodonera. Aníbal González (1875-1929): Alfonso XII, 29), Casa para Laureano Montoto ( Antigua fábrica de tejidos Edificio para la empresa "Catalana de Gas" Pabellón , , de la Asociación Sevillana de Caridad Restauración edificio Peyré (, Francos, 40, 42 y 44) y Casa de Luca de Tena (Paseo de la Palmera ,48). O arquitectos actuales, que han rehabilitado varios de los edificios estudiados, resultados destacables por su acierto y su respeto al edificio preexistente: Rafael Manzano (1936-actualidad): Convento de San Clemente, Convento de Santa Inés, Casa del Rey Moro, Convento de San José, Palacio de Dueñas y su propia casa, en la calle Zaragoza 21. Guillermo Vázquez Consuegra (1945-actualidad): Palacio de San Telmo, La Cartuja. El hecho de que proceda destacar a este último, el propio autor del libro que da origen a nuestro estudio, entre los artífices de las más importantes rehabilitaciones, pone de manifiesto su estrecha relación o implicación con la intervención en el patrimonio de la ciudad. Se podrían mencionar también a otros arquitectos como a Francisco Torres Martínez, artífice de una parte de la intervención en la Cartuja o el Palacio de Altamira o a los reconocidos arquitectos Antonio Cruz y Antonio Ortiz, con las rehabilitaciones de la casa en San José 13 o el Cuartel de Intendencia entre sus intervenciones patrimoniales en Sevilla. - Fecha de Rehabilitación.- Si a la hora de situar la fecha de construcción de los edificios, hay que recurrir a veces a una ubicación amplia (más que en fechas, en épocas o en el siglo en el que fueron construidos), cuando pasamos a referirnos a las rehabilitaciones, sí que podemos conocer su año exacto de ejecución al ser más recientes. Y observaremos con especial interés las rehabilitaciones realizadas en los últimos 30 años, en coherencia con el objeto de nuestro estudios. En este caso, hablamos de intervenciones relevantes, que conlleven cambios de uso o grandes rehabilitaciones, ya que muchos de estos edificios han tenido pequeñas obras de consolidación y mantenimiento a lo largo de la historia y se desconocen sus fechas exactas. - Arquitectos reconocidos.- Aunque quizás pueda pensarse que este apartado no resulte significativo para el análisis de las posibilidades de reutilización de un edificio en sí, creemos que el dato de la autoría representa una información imprescindible para cualquier estudio científico, si bien no siempre podrá aportarse. Incluso con la ayuda de la BDI será difícil determinar la autoría de todos los edificios, y de los que sí están determinados, puede resultar interesante conocer si algún arquitecto ha intervenido en más de un edificio de los cien mencionados. En la historia de la arquitectura de nuestra ciudad, no son muchos los arquitectos que han podido actuar con continuidad en estos edificios de tan alto valor patrimonial, pero si éstos lograban actuar en más de uno, ya empezaban a dotar sus intervenciones de un carácter personal o de una impronta digna de estudio. Por mencionar algunos ejemplos, existen grandes arquitectos, con un peso específico en la historia de nuestro patrimonio arquitectónico, que puede decirse que han marcado época en la Arquitectura de Sevilla y han dejado su sello en bastantes de las obras seleccionadas en el libro de referencia, como: Juan de Oviedo (1565-1625): Casa de Pilatos, Hospital de Viejos, Convento de Madre de Dios, Convento de San Leandro, Convento de Santa María de Jesús, Convento de Santa Clara. 50
4. ESTADO URBANÍSTICO Y DE PROTECCIÓN Ejemplo del análisis del Estado Urbanístico: Avanzamos en nuestra investigación pasando al análisis del estado urbanístico y el grado de protección de los inmuebles. Si anteriormente hemos estudiado los diferentes planes de protección y catalogación que ha habido históricamente en la ciudad a nivel teórico (Bloque II. Estado de la Cuestión), en este apartado, estudiaremos cómo ha sido catalogado cada edificio en cada una de las normativas que se han ido sucediendo, a nivel municipal con los Planes Generales y Especiales de Protección, y a nivel autonómico-estatal con las Leyes de Patrimonio Histórico. Se estudiará si el proceso de protección en nuestro país, y en concreto en nuestra ciudad, ha ido mejorando o empeorando con la llegada de nuevos planes de protección o si han surgido incoherencias con el paso de unos a otros, para intentar extraer cuáles han sido los criterios de protección en los últimos treinta años. 4.1. Edificios declarados Bien de Interés Cultural. - Declaración B.I.C..- En primer lugar, comenzaremos con la protección más acusada posible, o la más restrictiva en cuanto al margen de intervención, que será aquella que implica la declaración de un inmueble como Bien de Interés Cultural. Esta declaración legal está regulada por la Ley 16/1986, del Patrimonio Histórico Español y supone el máximo reconocimiento del valor patrimonial de un edificio. Estos bienes son incluidos en el Catálogo de Bienes de Interés Cultural en España, que viene existiendo con distintos nombres (como por ejemplo: Catálogo de Monumentos Histórico-Artísticos) desde el siglo XIX (primera inscripción en 1844), por lo que tiene un fuerte carácter de continuidad histórica. Como hemos visto anteriormente, a partir de la configuración de las Comunidades Autónomas, se traspasan las competencias a estos entes regionales, lo que fomentó nuevas leyes patrimoniales autonómicas como la Ley 1/1991, del Patrimonio Histórico Andaluz, o la posterior y vigente Ley 14/2007. Además, en el caso de Andalucía, se creó un nuevo Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz (C.G.P.H.A.), que incluía junto a las inscripciones B.I.C al amparo de la Ley estatal, otros edificios con valor patrimonial como medida de ampliación de la protección patrimonial en el territorio andaluz. Por lo tanto, analizaremos cuáles de los cien edificios objeto de estudio cuentan con una declaración como B.I.C, si alguno está inscrito en el C.G.P.H.A., o si no tiene ninguna protección estatal o autonómica. 51 ł łESTADO URBANÍSTICO (CATALOGACIÓN Y PROTECCIÓN) Nº NOMBRE BIC ARQ. CIVIL SEVILLANA (1949-1978) MOPRICA 1981 PGOU 1987 ZONAS SECTORES SECTOR CH PEP (1995-…) PGOU 2006 1 Palacio de Altamira Monumento (1990)_BOE “Uno de los Edificios de la ciudad con mayores proporciones. Se encuentra en mal estado” GRADO A GRADO B CIUDAD HISTÓRICA. Recinto Amurallado. 5_San Bartolomé GRADO B (PEP S05_2003) GRADO B
Como primer dato y más importante, contamos con 31 Bienes de Interés Cultural entre los cien edificios, declarados en la categoría de Monumentos, lo que supone que solamente un tercio aproximadamente de los edificios cuentan con la máxima protección patrimonial. Es importante mencionar el año en el que son inscritos en el Catálogo, ya que dependiendo de la Ley vigente en ese momento, tendrá unas características de protección u otras. Por ejemplo, a partir de la LPHE 1985, surge la herramienta de protección de los entornos patrimoniales, lo cual varía considerablemente respecto a los inscritos años antes a la Ley vigente. De los 31 B.I.C, 15 fueron inscritos antes de 1985 (4 de ellos fueron inscritos en 1931 y publicados en La Gaceta), 13 fueron inscritos después de 1985, y 3 tuvieron una primera inscripción antes de 1985 y otra más tarde, por lo que podrían formar parte del grupo de post-1985. También incluimos la Casa de Luca de Tena (Paseo de la Palmera, 48) al ser el único edificio, además de los B.I.C. que cuenta con protección al estar inscrito en el C.G.P.H.A. en 1997. Nos parece importante dejar reseña de qué porcentaje de superficie ocupan los elementos catalogados como B.I.C., y qué tipologías reúnen. En cuanto a lo segundo, clasificaremos los edificios catalogados en función de los tres bloques de tipologías antes mencionados: Comprobamos que las viviendas históricas, dentro del bloque intermedio, efectivamente están consideradas menos relevantes tipológicamente debido a que ninguno de los edificios cuenta con la máxima protección, sólo uno de estos edificios está inscrito en el C.G.P.H.A. Los otros dos bloques de mayor monumentalidad cuentan con la mitad de los edificios declarados. Analizando el conjunto completo, es preocupante detectar que dos tercios de los cien edificios no tengan la declaración de B.I.C., sobre todo en el caso de algunos Conventos y Palacios de gran relevancia histórica. En sentido opuesto, sí importa destacar la existencia a partir del Plan Especial del Conjunto Histórico de Sevilla, de algunos sectores clasificados como Sectores BIC, devolviendo las competencias al Estado, dotando a todo el sector de la máxima protección patrimonial, aunque lo estudiaremos con profundidad más adelante. Como resumen, mostramos el siguiente gráfico (figura 22) para una vez más, introducir el factor escala en la ciudad con la superficie que ocupa cada bloque de estudio y a continuación, podremos ver el plano (figura 23) para localizar dónde se ubican estos edificios. Figura 22. Gráfico sobre la protección autonómica-estatal de los cien edificios. Elaborado por el autor. 52 Tipología No B.I.C. B.I.C. C.G.P.H.A. 1. Palacios y Casas Nobles 11 12 - 2. Viviendas Históricas 38 - 1 3. Edificaciones Singulares 19 19
53 Figura 23. Plano sobre la protección autonómica-estatal de los cien edificios. Elaborado por el autor.
4.2. Planes locales de protección A continuación, analizaremos la protección dotada a nivel municipal con los distintos planes para comprobar si es coherente con la protección estatalautonómica ya examinada. - Catalogación de 1949.- En 1946 se redactó el primer Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla. En las Ordenanzas de este Plan, existía un capítulo destinado a regular las Condiciones Estéticas, en el cual se hacía referencia a los tipos de edificios, prohibiéndose la realización de algunos tipos de obras, como la demolición, en los edificios considerados de interés artístico o histórico existentes en la ciudad. Y como hemos comentado anteriormente, a partir de las Ordenanzas de la Policía de la Construcción de 1950, el Ayuntamiento encarga la realización de un catálogo de edificios de interés a D. Francisco Collantes de Terán Delorme y D. Luis Gómez Estern entre los años 1949 y 1951, realizándose una colección fotográfica y planimétrica de dichos edificios, tratando de evitar su posible desaparición. En dicho documento clasificaban los elementos que eran de interés en Artísticos, Recomendados y Típicos. El catálogo no llegó a ver la luz, hasta que 25 años más tarde, fue recuperado y editado en un libro bajo el nombre de "Arquitectura Civil Sevillana”. Esta catalogación, que nunca llegó a entrar en vigor, permitiendo que se derribaran muchos edificios de gran valor patrimonial, es el primer antecedente de la protección patrimonial en Sevilla, por lo que la comprobación de cuáles de los cien edificios estaban incluidos en ese primer documento resulta de interés. Así, comprobamos que más de la mitad de los cien edificios están incluidos en ese otro libro (58 %), lo que significa que ya desde mediados del siglo XX, estos edificios representaban buena parte del Patrimonio Inmueble de la ciudad y eran reconocidos como tales. En el capítulo anterior de análisis referente a las tipologías arquitectónicas, mencionamos que existían tres grandes bloques dentro de los cien edificios: palacios, viviendas históricas aunque menos relevantes y edificaciones singulares, y posteriormente, que ninguna de esas 39 viviendas menos relevantes gozaban de una declaración B.I.C. que nos hablara de su relevancia tipológica. Sin embargo, tras analizar qué edificios de los cien están catalogados en el libro “Arquitectura Civil Sevillana”, comprobamos que 25 de esas 39 viviendas de quizás menor relevancia están incluidas, describiendo su valor histórico. Esto nos hace reflexionar sobre la relación de la aparición de estos edificios en la catalogación de 1949 y su inclusión en la lista de los cien de Vázquez Consuegra. La mencionada publicación de finales de los años setenta tuvo una gran acogida por su aportación patrimonial a la arquitectura de la ciudad, y tanto es así, que a día de hoy cuenta con varias ediciones posteriores, en 1983 y 1999. Para esas versiones, se realiza una ampliación consistente en un apéndice al final de la publicación incluyendo observaciones sobre algunos de los edificios del catálogo en el momento en el que es revisado. De nuestros 58 edificios recogidos en esta otra obra, sólo 15 se mencionan en el apéndice, pero es interesante ver los comentarios que merecieron. A continuación, mostramos una tabla con los comentarios relativos a estos 15 edificios extraídos del propio libro: 54 Nº LOCALIZACIÓN (Edificio) OBSERVACIONES 83 Almonacid, 11. (Fundición de Artillería) Destruida, sólo mantiene fachada 28 Argote de Molina, 30 (Vivienda) Abandonada 7 Calderón de la Barca, 12. (Palacio de los Marqueses de la Algaba) Muy mal estado 31 Caleria, 6 (Vivienda) Abandonada 9 Cardenal Cisneros, 5. (Palacio de Monsalud) Abandonada 32 Conde de Torrejón, 9 (Vivienda) Abandonada 33 Plaza del Cristo de Burgos, 20 (Vivienda) Modificaciones en Fachada 80 Plaza de la Gavidia, 10. (Cuartel de la Gavidia) Nueva Construcción 37 Hernán Cortés, 4 (Vivienda) Abandonada 42 Plaza del Molviedro, 4 (Vivienda) Nueva Construcción 49 Pedro Parias, 2 (Vivienda) Solar 10 Plaza del Pumarejo, 5. (Palacio del Pumarejo) Nueva Construcción, Conserva Fachada 15 Pureza, 79 A–B (Casa de las Columnas) Cerrada 57 Santa Teresa, 12 (Vivienda) No se conserva el azulejo 84 Temprado. (Maestranza de Artillería) Se conservan los muros y la portada
Estos comentarios actualizando el estado de los edificios catalogados previamente, tratan de atestiguar la evolución que han sufrido algunos de los edificios catalogados en el documento original, y la actualización se produce tan sólo unos años antes de la publicación de los “Cien Edificios de Sevilla”. Es importante destacar la situación de abandono y mal estado que sufrían algunos edificios, como la casa en Argote de Molina, 30, el Palacio de Monsalud o el Palacio de los Marqueses de la Algaba. La confusión que produce la observación de “nueva construcción” en algunos edificios, como el Cuartel de la Gavidia, la casa en Hernán Cortés, 4 o el Palacio del Pumarejo, hace necesaria la matización, ya que es posible que se acometieran obras nuevas en su interior, pero las trazas del edificio no eran de nueva planta. La conexión entre la publicación de “Arquitectura Civil Sevillana”, años más tarde de su creación, y la publicación del libro objeto de estudio “Cien Edificios de Sevilla” parece clara, ya que ambos tenían el mismo objetivo, mostrar a las administraciones públicas, municipales en el primer caso y autonómicas en el segundo, el peligro de perderse que corrían algunas edificaciones de la ciudad de tan alto valor patrimonial. Cabe mencionar por último que de los 58 edificios entre los cien estudiados que aparecen en aquella publicación, 24 de ellos (41 %) están declarados como Bienes de Interés Cultural. - Catalogación del MOPRICA 1981.- Como comentamos previamente, con la aprobación del Plan de Reforma Interior del Casco Antiguo (P.R.I.C.A) de 1968, se diseñan nuevos criterios de remodelación de la ciudad dejando fuera de ordenanza todo aquel edificio que no cumpliese sus determinaciones de volumen, ocupación o número de plantas, lo que acabó ocasionando la demolición de muchos de los edificios catalogados. Esto produjo la destrucción de una parte considerable del patrimonio edificado del centro histórico de la ciudad, sustituyéndolo por nuevas tipologías convencionales y sin valor tipológico. Con la llegada de la democracia, se plantean medidas para solucionar el retroceso en la protección patrimonial que había sufrido la ciudad y se diseña en 1981 un modificado a este plan (MO-PRICA) iniciándose un proceso de recuperación del Casco Histórico de Sevilla. Se redactó un catálogo de edificios de interés ligado al tipo de actuación concreta que se pudiera realizar sobre los mismos. Cada nivel de protección se hacía corresponder a un tope admisible de intervención, definido por el tipo y volumen de obras que permitía en cada uno de ellos: - Protección Integral (A) ------ Grado máx. de intervención - Modernización - Protección Global (B) ------- Grado máx. de intervención - Redistribución. - Protección Parcial (C) -------- Grado máx. de intervención - Renovación. - Protección Ambiental (D) ---- Grado máx. de intervención - Sustitución. La protección de los cien edificios en el momento de publicación del libro (1986) era la descrita por el MOPRICA 1981, y así lo recoge el autor en el libro en cada una de las fichas correspondientes, reflejando el interés por el nivel de protección de los edificios seleccionados comprobando el grado máximo de intervención en los mismos. En ese momento detectamos 37 edificios con la máxima protección GRADO A, susceptible de modernización, 43 edificios objeto de posible redistribución, y 11 edificios posibles de renovación. Sólo 9 de los 100 edificios no tienen definida su protección en la fecha en la que se publica. 55 Figura 24. Gráfico sobre la protección de los cien edificios en el MOPRICA-81. Elaborado por el autor.
Figura 32. Plano sobre la protección de los cien edificios en el PGOU-2006. Elaborado por el autor. 62
4.3. Evolución y Consecuencias. Para extraer conclusiones del análisis del estado urbanístico, comparamos la evolución de las catalogaciones por los distintos planes municipales (MOPRICA 1981, PGOU 1987 y 2006 y PEP por sectores) para extraer los criterios de protección establecidos en estos casos, aplicables en términos generales al resto de patrimonio histórico inmueble de la ciudad. Enumeramos a continuación una serie de situaciones o circunstancias que se han revelado en este análisis, que cada una de ellas merece una distinta valoración: A.- Continuidad en la protección: Los supuestos en los que se produce siempre la misma protección en todos los planes representan una señal de criterio lógico y permanente, apostando por una calificación con visos de validez a largo plazo. B.- Herramienta Especial de Protección efectiva: P.E.P. como la protección más restrictiva. Esta sería la línea que se supone que se debería adoptar en la actualidad, ya que esta herramienta específica tiene como objetivo recopilar la información exacta para la protección especial de los edificios de tan alto valor patrimonial, pero en la práctica son escasos los supuestos que gozan de la misma. C.- Reducción de la protección en los últimos treinta años: MOPRICA como el más restrictivo de todos los planos. Lamentablemente, este es el caso que más se produce, ya que muchos de los edificios han contado con intervenciones poco respetuosas con la edificación preexistente y de valor tipológico no apto para su protección. En otros casos, el descenso ha sido forzado de una manera natural o pasiva ya que el valor original del inmueble se encontraba en un estado irrecuperable. D- Dudas en la protección. Variaciones entre los distintos planes a lo largo de los últimos años, subiendo y bajando el grado de protección del mismo edificio. Estas incoherencias resultan difíciles de interpretar, ya que incrementar o disminuir el tipo de calificación a lo largo de diferentes planes no tiene mucho sentido y denota un cierto fracaso en la calificaciones que son objeto de rectificación en sentido contrario. En algunos casos, sólo en algunos, podría deberse a actuaciones puntuales en los edificios, que explicarían la reacción mediante un cambio de protección. E.- Nula protección al encontrarse fuera del Conjunto Histórico. Estos edificios, aunque no tengan un plan especial de protección, deberían ser considerados dentro de los catálogos del plan general, siendo el ámbito geográfico de éste todo el municipio. F.- Gestión de la Protección Patrimonial Paralizada: P.E.P. del sector en estado de tramitación. Algunos planes de especial protección, tienen a día de hoy aprobaciones iniciales o provisionales, por lo que su estado definitivo aún está en proceso. G.- Competencias de la Gestión Patrimonial transferidas: P.E.P. del sector declarado como B.I.C. En estos casos, las competencias pasan al Estado. En ocasiones ello puede generar problemas, ya que desde el ámbito local se tiene más control sobre la evolución y el estado actual de estos sectores. H- Incoherencia en la Protección. Edificios declarados B.I.C. que no están catalogados con la máxima protección municipal “A”. Por último, es importante incluir en este resumen ilustrativo la referencia a aquellos edificios singulares que estando declarados como B.I.C. por la Ley estatal-autonómica, no encuentran la catalogación congruente en los planes municipales, que sería la máxima protección (grado A). La profundización en estas cuestiones podría dar lugar a un conocimiento específico sobre la protección actual que merece el conjunto patrimonial de Sevilla, y en particular, los cien edificios objeto de estudio, con el objetivo de proponer propuestas de mejora, tratando de reforzar los criterios de protección establecidos en los últimos treinta años. Como hemos detectado, existen varias problemáticas a las que se debería poner solución. 63
ł DIAGNOSTICO Nº NOMBRE USO ORIGINAL CAMBIOS DE USO ESTADO 1986 (Libro) USO 1986 (Libro) ESTADO ACTUAL USO ACTUAL 1 Palacio de Altamira Palacio Mudéjar. (Residencial Privado) Siglo XIX- Casa de Vecinos (Residencial Colectivo) Parcialmente consolidado, y zonas amenaza de ruina Vacío (Sin uso) Excelente Estado de conservación. 1999- Sede de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. (Uso administrativo) 5. USO Y ESTADO ACTUAL. DIAGNÓSTICO Ejemplo del análisis de usos y estado de un edificio: Este bloque pretende analizar la evolución que ha sufrido el edificio arquitectónicamente, evaluando desde su función desde que fue construido, hasta la función actual, pasando por las intermedias, así como los estados constructivos por los que han pasado los inmuebles. Dividiremos el objetivo en dos grandes bloques o materias: análisis de usos y análisis del estado físico de los edificios. 5.1. Estudio de las alteraciones funcionales. Origen y Actualidad. - Uso Original.- En primer lugar, es importante dejar noticia de cuáles eran los usos originales de los inmuebles ya que todo edificio es concebido con una función determinada, y es con esa función original con la que se convierte en un elemento patrimonial meritorio, digno de convertirse con el tiempo en patrimonio histórico. Por ello, por la importancia que tiene el uso en la concepción original de la obra, hay que ser muy prudentes y respetuosos con la transformación de dichos usos. Por lo que analizaremos cuántos de los cien edificios han llegado a nuestros días con una continuidad de uso histórica. Hacemos una primera clasificación de los inmuebles por uso original en la figura 33. Podemos ver el gran número de edificios de uso residencial (63 %), respecto a otros usos. También en el uso religioso se percibe una notable relevancia (17 %). Figura 33. Gráfico sobre los usos originales de los cien edificios. Elaborado por el autor. 64
Ello explica que la mayoría de los inmuebles seleccionados por Vázquez Consuegra nacieran con un uso residencial (63%) y que fuera en este grupo donde en 1986 se apreciaba con claridad la evolución hacia el desuso o abandono de esas grandes casas señoriales. Es ahí donde la Administración, con el debido asesoramiento técnico, entendía que había que actuar preferentemente. El volumen de edificios vacíos y sin uso asciende al 45 %, casi la mitad de los edificios, lo que sugiere cierto peligro de desaparición de estos bienes patrimoniales. Quizás, la motivación por parte de las Administraciones públicas, en este caso, la Consejería de Política Territorial de la Junta de Andalucía de manos de Jaime Montaner y José Ramón Moreno, al encargar a Vázquez Consuegra esta catalogación, sea precisamente llamar la atención y promover la restauración urgente de la mayoría de estos edificios. Al reducirse a la mitad prácticamente los edificios en uso, comprobamos que algunas de las tipologías de uso originales han desaparecido. También resulta digno de destacar el surgimiento o la aparición de un nuevo uso: el comercial. Comprobamos también la reducción de algunos usos, como el industrial o militar, ya que las ciudades empiezan a expulsar este tipo de usos de sus zonas más céntricas. El uso religioso sigue teniendo cierta repercusión, con una presencia constante. - Uso en 1986 (publicación de “Cien Edificios de Sevilla”).- Algunos edificios llegaron transformados a la fecha donde se inicia la investigación. El libro de referencia “Cien Edificios de Sevilla” recoge el uso en el que se encontraban de estos inmuebles en aquel momento, por lo que podemos analizar los datos del propio libro y compararlos con el uso original para detectar si hubo grandes cambios. En cuanto a la propuesta de empleo institucional para la mayoría de los edificios allí recogidos, tiene especial sentido, a nuestro juicio, con aquellos edificios procedentes de un uso residencial privado, porque es éste el ámbito en el que las instituciones públicas mejor pueden introducir nuevos usos, e incluso, subsanar las carencias o defectos de conservación de sus iniciales titulares. 65 Figura 34. Gráfico sobre los usos de los edificios en 1986. Elaborado por el autor.
Si analizamos la evolución de los usos con las intervenciones acometidas, notamos cómo el uso administrativo de carácter institucional ha salido ganando en los últimos años, justamente como promovía Vázquez Consuegra. Se han rehabilitado edificios de diferentes características para acoger oficinas de las Administraciones públicas, ya sean de la Junta de Andalucía o del Ayuntamiento de Sevilla, por lo que en cierta medida se han conseguido los objetivos establecidos en 1986, aunque parcialmente. Del 6 % de edificios administrativos en 1986 hemos pasado al 18 % en la actualidad. También con cierta relevancia percibimos el dato de la promoción del uso cultural en los edificios: antes con apenas representación, solo en algunos edificios de la Expo del 29 de carácter expositivo; ahora con edificios de gran valor histórico rehabilitados para acoger fundaciones culturales, museos o exposiciones permanentes. Por otro lado, la rehabilitación de viviendas de carácter colectivo promovida en los últimos años ha hecho incrementar el número de edificios de uso residencial, al igual que la aparición de hoteles y nuevos comercios debido al boom del turismo en la ciudad. El uso religioso, representado mayoritariamente por el sistema de Conventos existente en el centro histórico de la ciudad, con pequeñas excepciones sigue manteniendo su carácter inicial de edificio devocional. Quizás sea este uso el que con mayor consistencia ha conseguido preservar de manera histórica su función, cuestión a tener en cuenta desde el punto de vista del análisis patrimonial. En cambio otros usos, como el militar o el industrial, van desapareciendo del centro histórico de la ciudad coincidiendo con la desaparición de estos usos en el análisis de los cien edificios en la actualidad. - Uso Actual.- Por último, nos corresponde comprobar en la actualidad qué ha pasado con esos cien edificios 30 años después de aquella publicación donde su autor proponía que los mismos fueran restaurados para pasar a tener uso institucional. En nuestro trabajo de campo, hemos realizado la visita a cada uno de los edificios para comprobar su estado actual, y exponemos en un gráfico (figura 35) los resultados: Podemos observar cómo en los últimos años, se han tomado medidas y se han rehabilitado la mayoría de los 45 edificios declarados vacíos y sin uso en 1986, salvo algunas excepciones que por la crisis económica, se han quedado sin uso o con sus obras paralizadas o abandonadas. Algunos de estos edificios presentan obras en curso o previstas próximamente, por lo que el número se verá aún más reducido en el futuro próximo. Más tarde abordaremos con detalle los edificios que necesitan una actuación urgente. Figura 35. Gráfico sobre el análisis de los usos en la actualidad. Elaborado por el autor. 66
5.2. Evolución y diagnóstico. Estado físico de los edificios Además del análisis de las alteraciones funcionales a lo largo de los últimos años y de cómo afecta el valor de uso a la hora de intervenir en los edificios de gran valor patrimonial, cuestión que desarrollaremos más adelante, es importante reflejar el estado material de estos edificios, ya que muchos de ellos, a pesar de no sufrir transformaciones de usos, han necesitado actuaciones de mantenimiento y consolidación de sus estructuras para seguir en buen estado. A continuación estudiaremos la evolución del estado físico de los inmuebles en los últimos treinta años, comparando el diagnóstico que realizó Vázquez Consuegra en su publicación y el diagnóstico realizado en esta investigación con la visita in situ a los edificios en el presente. - Estado en 1986 (publicación de “Cien Edificios de Sevilla”).- De la mano del análisis del uso de los edificios, debe venir también el análisis del estado constructivo de los inmuebles, ya que sin una situación constructiva y estructural óptima de los mismos, no es posible realizar funciones en su interior. Desde la construcción de los edificios hasta hoy han pasado por diferentes etapas constructivas, y como hemos descrito en el bloque de análisis correspondiente a su tipología arquitectónica, han pasado por diferentes estilos arquitectónicos. Como hemos comentado anteriormente en el análisis de usos en el momento de publicación del libro (1986), casi la mitad de los edificios (45 %) se encontraban abandonados y sin uso, y eso conllevaba prácticamente a la ruina del edificio, estando la mayoría de ellos en mal estado. El resto de edificios sí tenían un estado óptimo, lo cual nos lleva a cuestionarnos el porqué de la elección de esa otra mitad de edificios que estaban en buen estado y funcionaban para otras actividades en aquel momento. Figura 36. Gráfico sobre el estado de los cien edificios diagnosticado por Vázquez Consuegra en 1986. Elaborado por el autor. 67
Figura 37. Plano sobre el estado de los cien edificios diagnosticado por Vázquez Consuegra en 1986. Elaborado por el autor. 68
69 Figura 38. Gráfico sobre el diagnóstico final de los cien edificios en la actualidad. Elaborado por el autor. - Estado actual.- Para comprobar el estado actual de los inmuebles, al igual que su uso, ha sido necesaria la visita a estos cien edificios y poder detectar in situ cómo se encuentran y si han sido restaurados recientemente. En este sentido, podemos clasificar los edificios en edificios con continuidad de uso histórica, que han sufrido pequeñas obras de consolidación y restauración en su historia, pero han llegado a nuestros días con un estado similar al original; los edificios intervenidos, que en la mayoría han supuesto un cambio en el estado constructivo, total o parcial; y unos pocos edificios que aún hoy en día siguen abandonados o con obras paralizadas. En este gráfico resumen podemos ver un pre-diagnóstico del estado actual de los cien edificios. Esta sería la respuesta a la pregunta de partida: ¿Qué ha pasado con los cien edificios en los últimos 30 años? A continuación, veremos la comparación entre estos dos momentos, plasmado en planimetría.
Figura 39. Plano sobre el diagnóstico final de los cien edificios en la actualidad. Elaborado por el autor. 70
71 - DÍAGNOSTICO GLOBAL.- Examinando los datos del estudio realizado, podríamos diferenciar o dividir en tres bloques los cien edificios en la actualidad: aquellos que siguen funcionando igual que hace treinta años (25 % de continuidad de uso), los que han sido intervenidos transformando parcial o totalmente los usos (61 %), o los que a día de hoy están sin uso o con proyectos solo en curso (14 %). En primer lugar, destacaríamos que una cuarta parte de los cien edificios han logrado conservar su uso. Esto nos habla de la capacidad o la aptitud de determinadas funciones para perdurar en el tiempo. Más tarde abordaremos el caso de los conventos, como tipología con una fuerte capacidad de permanencia en el tiempo debido a su específico valor de uso. Dentro de los edificios intervenidos algunos han sido promovidos por instituciones públicas tal y como proponía el autor (28 %), siendo ejemplares en cuanto a intervención patrimonial, y otros han sido rehabilitados por entidades privadas (33 %) para mejorar el rendimiento económico de los edificios sin dedicar demasiado esfuerzo al acierto de la propia intervención. Dentro de este último bloque, encontramos un alto porcentaje de edificios rehabilitados para vivienda colectiva (25 de los 100 edificios), sin un acusado interés tipológico, apoyados en la demanda de uso residencial de finales de los años 90. Sin embargo, algunas de estas rehabilitaciones privadas han seguido otra tónica más meritoria, con actuaciones más singulares guiadas por la fuerza de la demanda turística del centro histórico de la ciudad en los últimos años. En este sentido, hablaremos también de los nuevos usos emergentes y la irrupción del turismo como vía de financiación y rescate del patrimonio histórico. En cuanto a las intervenciones de reutilización del patrimonio para usos institucionales, diferenciaremos entre las actuaciones promovidas por el gobierno autonómico de máxima singularidad (16 %), e intervenciones de menor alcance promovidas por el Consistorio Municipal (12 %). De ello también hablaremos más tarde, desarrollando estos casos, que tenían un marcado protagonismo en el trabajo de Vázquez Consuegra. En definitiva, podemos entender que no todos los cien edificios cuentan con el mismo valor patrimonial y por lo tanto, el interés de las actuaciones que en ellos se hayan producido también estará jerarquizado en nuestro análisis, siendo objeto de selección aquellas que pudieran resultar más significativas para la profundización en su estudio. Por último, pero no menos importante, hay que hacer referencia a los casos de edificios en los que es necesario actuar ya que se encuentran cerrados y sin uso. Dentro de este bloque, hay que aclararlo, están incluidos cuatro edificios que están en obras actualmente o van a comenzar próximamente, por lo que a los efectos de esta investigación, computan como edificios sin uso, pero con un futuro próximo más despejado. Entendemos que la detección de los edificios en peor situación supone el punto final al interrogante sobre qué ha ocurrido con estos cien edificios en los últimos treinta años, por lo que cerraremos este capítulo profundizando en cada uno de tales edificios con objetivo de llamar la atención a las administraciones pertinentes para poner fin a su mal estado. Antes de proseguir, vamos a ejemplificar cada una de estas diferentes casuísticas analizadas con una comparación visual de los edificios entre 1986 y la actualidad. Para ello elegiremos a un edificio de continuidad de uso (nº 92. Convento de Santa Inés), una intervención promovida por la Junta de Andalucía (nº 6. Palacio de Mañara) y una por el Ayuntamiento de Sevilla (nº 7. Palacio de los Marqueses de la Algaba), una actuación singular privada (nº 8. Palacio de los Marqueses de Villapanés) y una intervención para vivienda colectiva (nº 38. Hiniesta, 27), y por último, un edificio en obras (nº 32. Conde de Torrejón, 9) y un edificio cerrado y sin uso (nº 41. Lasso de la Vega, 6 y 8).
Figura 52. Casa en Lasso de la Vega 6 y 8 en 1986. Libro de “Cien Edificios de Sevilla”. Figura 53. Casa en Lasso de la Vega 6 y 8 en la actualidad. Fotografía del autor. - ACTUALMENTE CERRADO Y SIN USO. 32. Conde de Torrejón 9 83. Fundición de Artillería 84. Maestranza de Artillería 95. Convento de Sta. Mª de los Reyes 78
5.3. Propuestas de mejora. Casos de actuación urgente. El peor enemigo de un edificio es el abandono; cuando pasan los años sin que nadie lo habite, el deterioro avanza inexorablemente. Como hemos comentado en el apartado anterior, existen una serie de edificios que a día de hoy, están en mal estado de conservación y sin uso. Al igual que Vázquez Consuegra en 1986, uno de los objetivos de este trabajo es detectar si alguno de estos edificios que hace treinta años fue diagnosticado y propuesto para reutilización y rehabilitación, sigue sin ser restaurado. Son 14 de los 100 los que no están en funcionamiento en la actualidad por diversos motivos. Algunos de ellos han sido rehabilitados y abandonados posteriormente, giro negativo influenciado por la crisis económica; otros tienen obras o proyectos en curso pero aún no han finalizado; y otros permanecen vacíos y en mal estado durante largas etapas, los últimos treinta años como mínimo, siendo éstos los casos más graves y preocupantes. Una cuestión que merece la pena apuntar podría ser la hipótesis de una futura comprobación de si estos edificios que en la actualidad están abandonados han pasado o no la Inspección Técnica de Edificios (I.T.E.) recientemente. Este último bloque de análisis por tanto, trata de cerrar el caso de estudio de los cien edificios subrayando aquellos supuestos que necesitarían una actuación urgente. Dividiremos este estudio en dos frentes: edificios con obras y proyectos en curso y edificios cerrados y sin uso. Figura 53. Casa en la Plaza de Molviedro, 4, en 1986 en estado de ruina. Imagen extraída del libro “Cien Edificios de Sevilla”. 79
Nº NOMBRE DIAGNÓSTICO EN 1986 (LIBRO) ESTADO ACTUAL DIAGNÓSTICO ACTUAL 19 Casa de la Marquesa de Nervión Excelente estado de conservación. Uso Residencial. Mal estado de conservación aparentemente. 1989-Rehabilitado para la Cruz Roja Española. Actualmente cerrado desde hace años y SIN USO. Usado como almacén y garaje parcialmente. 22 Casa de Santa Teresa Buen estado de conservación. Uso Residencial. Mal estado de conservación aparentemente. Años 90. Oficinas de un Banco. Actualmente SIN USO. Quieren hacer un hotel. 28 Argote de Molina 30 Mal Estado de conservación y en ruinas. Vacío (Sin uso). Mal estado de conservación y en ruinas. 2008-2015-Proyecto de Hotel, Paralizado. Actualmente cerrado y abandonado desde hace más de 30 años. SIN USO. 29 Betis 59 Mal Estado de conservación, y estructura original alterada con la intervención de casa de vecinos. Uso Residencial. Convertida desde hace bastantes años en Casa de Vecinos. Mal estado de conservación. Casa de Vecinos hasta que queda abandonado en 2015. Actualmente Cerrado y SIN USO 41 Lasso de la Vega 6 y 8 Mal Estado de conservación. Vacío (Sin uso). Abandonada desde hace bastantes años. Buen estado de conservación aparentemente. 1988- Rehabilitada para acoger una Financiera (Oficinas) y un Restaurante, luego se fue a la quiebra. Actualmente cerrado y SIN USO desde hace años. 42 Molviedro 4 Mal Estado de conservación. Vacío (Sin uso). Abandonada desde hace bastantes años. Mal estado de conservación aparentemente. 1993-1998. Escuela Superior de Hostelería de Sevilla (Propietario LA CAIXA). Se quedó pequeña y se trasladó al Pabellón de la Navegación, quedándose abandonada y SIN USO. 48 Paseo de la Palmera 48 Excelente estado de conservación. Sede de una Entidad Bancaria. Mal estado de conservación aparentemente. Sede de una empresa privada. (Oficinas). Actualmente en obras y Cerrado. SIN USO. 54 San José 3 Perfecto estado de conservación. Uso Residencial. Buen estado de conservación aparentemente. 2006. Rehabilitado para acoger la Fundación Cultural Fórum Filatélico como sede regional (Oficinas) (Actualmente en venta y cerrado). 70 San Hermenegildo Buen estado de conservación. Sala Municipal de Cultura. Mal estado de conservación aparentemente. 1985-1992. Rehabilitado para Sede del Parlamento Europeo. 1995-2006. Sala de Cultura (Congresos y Exposiciones) del Ayuntamiento de Sevilla hasta su cierre por mal estado. Desde entonces cerrado y SIN USO. 71 Asociación de Caridad Buen estado de conservación. Oficina de pagos (mantiene su uso primitivo). Estado aceptable de conservación Sede del banco Caja España hasta julio 2015. Actualmente SIN USO salvo pequeño local de alquiler que sigue usando algunas veces la asociación de la caridad, aún titular del inmueble. - Edificios que se han quedado sin uso. 80
- Casa de la Marquesa de Nervión (nº 19). Esta casa del siglo XVII, que perteneció a los marqueses de Valencina, pasando más tarde a ser propiedad de los marqueses de Nervión, sufre profundas reformas en el siglo XIX a las que debe básicamente su actual fisonomía y una última reforma en 1928 dirigida por Vicente Traver. En 1986, el edificio sigue utilizado como residencia particular habitada por su propietaria, la Marquesa de Nervión, a la que debe su nombre. El edificio en ese momento se encontraba en excelente estado de conservación. Sin embargo, al morir en ese mismo año la Marquesa, que había sido presidenta de la Cruz Roja durante cuarenta años, el edificio se transforma poco después en la sede de la asamblea provincial y regional de la Cruz Roja. Más adelante la Cruz Roja se traslada y el edificio queda abandonado y sin uso. Desde hace varios años el edificio está cerrado, sólo usándose como almacén y garaje eventualmente. Figura 54. Rótulo de “Cruz Roja Español” en la puerta principal del edificio en la actualidad. Fotografía del autor. El edificio presenta en sus fachadas un estado bastante mejorable; aunque no ha sido posible la visita a su interior, podemos decir que el estado general de la edificación es aparentemente malo. Este edificio se encuentra del sector 08-Magdalena-Encarnación, un sector cuyo plan de especial protección se encuentra en estado de tramitación, lo que complica cualquier protección patrimonial para evitar su progresivo deterioro. Además, este edificio aparece en el mencionado catalogo “Arquitectura Civil Sevillana” Figura 55. Casa de la Marquesa de Nervión abandonada en la actualidad. Fotografía del autor. 81
- Casa de Santa Teresa (nº 22). La casa ubicada en la calle Zaragoza número 60, fue aquella donde en 1576 se establecieron las primeras monjas que acompañaban a la Santa en su labor de fundación del primer convento de la Orden del Carmelo en la ciudad, aunque estas monjas sólo duraron diez años en esta localización, trasladándose al actual convento. La casa permanece intacta hasta 1882 que sufre una gran reforma afectando a la fachada, siendo demolida y reconstruida con un nuevo diseño neoclásico, y a su distribución interior. En 1924, le encargan a Vicente Traver una nueva reforma tratando de recuperar la imagen primitiva siguiendo algunos dibujos hechos antes de la demolición de la antigua fachada. En 1986 el edificio funcionaba como residencia particular disfrutando de un buen estado físico del inmueble. En los años 90, los propietarios ceden el edificio para acoger las oficinas de una entidad financiera y durará bastante tiempo este uso. En la actualidad el titular del inmueble ha cerrado el edificio por problemas económicos y se encuentra sin uso a la espera de que puedan acometer obras de rehabilitación en él, con la intención de enfocarlo al turismo como posible hotel. El edificio en su interior se encuentra en un estado aceptable de conservación. Al igual que el caso anterior, este edificio se encuentra en el sector 07-Catedral, encontrándose también en estado de tramitación la redacción de su plan de especial protección. Figura 56. Casa de Santa Teresa en la actualidad. Fotografía del autor. Figura 57. Patio interior de la Casa de Santa Teresa en la actualidad. Fotografía del autor. 82
- Argote de Molina, 30 (nº 28). Esta casa del siglo XVIII se encuentra haciendo esquina entre las calles Placentines y Argote de Molina y fue usada como residencia hasta el siglo XX. En 1986 ya estaba la casa vacía aunque se desconoce con exactitud desde cuándo. El edificio se encontraba en ruinas con un muy mal estado de conservación, desapareciendo muchos de los elementos de interés de su interior. Sigue abandonado a su suerte hasta que al fin se propone en 2005 la rehabilitación del edificio para poner fin a varias décadas de abandono y progresivo deterioro. Se plantea la reutilización de esta casa palaciega como hotel llegando a comenzar incluso sus obras. Por desgracia, las constantes alteraciones del edificio y el incumplimiento de la licencia de obras llevaron al Ayuntamiento y a la Consejería de Cultura a paralizar las obras en varias ocasiones. Desde 2008 se 14 encuentran paralizadas unas obras que parece que nunca se van a retomar . Se trata de un edificio recogido en la publicación “Arquitectura Civil Sevillana” al igual que otros edificios tratados en este apartado y catalogado como grado A- protección integral en el Reformado del P.R.I.C.A. en 1981, aunque posteriormente rebajado por los sucesivos planes generales de ordenación urbana de 1987 y 2006 a grado B. Además, se encuentra en el sector 07-Catedral que no cuenta aún con un plan especial de protección. Entre lo desaparecido durante las obras y lo que se haya perdido en el transcurso de estos años, nos tememos que cuando se pueda volver a entrar en el edificio ya no quede nada digno de mención, habiéndose perdido otro ejemplo del caserío histórico de la ciudad. 14 El destino ha querido que finalmente otro hotel se abra en la cercana casa en Argote de Molina, 17, llamado Palacio Pinello. Figura 58. Casa en la calle Argote de Molina, 30, cerrada desde hace más de treinta años. Fotografía del autor. Es importante destacar que este inmueble es el único caso de todos los cien edificios que se encuentra vacío y sin uso durante la totalidad de los últimos treinta años, no llegándose a efectuar sus obras, y sin saber con exactitud cuándo abandonaron el edificio sus últimos moradores. 83
- Betis, 59 o “Casa de Monipodio” (nº 29). Esta construcción del siglo XVIII, situada en el barrio de Triana, tiene fachadas a las calles Betis, Troya y Pureza. Esta casa aparece en el libro “Arquitectura Civil Sevillana” describiéndose su gran interés. El nombre de “Casa de Monipodio” le viene dado gracias a Miguel de Cervantes, quien imaginó en este edificio la casa de Monipodio, uno de los personajes estelares de la novela “Rinconete y Cortadillo”. Así lo atestigua un azulejo colgado en la pared lateral del edificio, siendo declarado este azulejo como Bien de Interés Cultural. La casa fue convertida en el siglo XX en casa de vecinos, contando en 1986 con seis u ocho inquilinos. En aquel momento la casa ya se encontraba en mal estado de conservación. Los sucesivos añadidos que aparecieron con el nuevo destino de la casa han alterado su estructura original, cegando las arquerías del patio principal, ocupando la superficie del segundo patio, y colmatando, en definitiva, cuantos espacios libres disponía primitivamente la casa. Figura 59. Azulejo conmemorativo sobre la relación de Miguel de Cervantes con el edificio. Elemento inscrito en el C.G.P.H.A. Fotografía del autor. El edificio ha seguido funcionando como casa de vecinos durante los últimos treinta años, hasta que en el pasado junio de 2015 fallece la última inquilina, quedando así todo el edificio sin uso y abandonado hasta que vuelva a ser habitado. Figura 60. Casa en la calle Betis, 59, en la actualidad. Fotografía del autor. 84
- Lasso de la Vega, 6 y 8 (nº 41). Casa de finales del siglo XIX situada en el sector 08-Magdalena-Encarnación. Esta casa aparece publicada en el libro mencionado ya en varias ocasiones “Arquitectura Civil Sevillana” demostrando su valor tipológico a pesar de ser relativamente reciente. Ya en 1986 la casa se encontraba vacía y en estado de abandono desde hace varios años, presentando un mal estado de conservación, habiendo sido sometida durante años a un expolio continuado privándola de buena parte de sus materiales de revestimientos o decorativos y techos de madera. En torno a 1988, este edificio es adquirido por una financiera y restaurado, introduciendo usos administrativos de la propia entidad. Posteriormente, se alquila el edificio para uso de hostelería con un restaurante, pero al poco tiempo, la entidad se fue a la quiebra y el edificio tuvo que cerrar. Desde entonces, el edificio se encuentra cerrado y sin uso esperando a que alguien invierta en él. El estado aparentemente es aceptable, aunque no ha sido posible visitar su interior. Su protección sin embargo no parece que contemple un gran valor tipológico ya que la clasificación como grado B- protección global, ha sido disminuida con los planes generales siguientes a grado C protegiéndolo parcialmente, a la vez que su sector, al igual que otros sectores mencionados, se encuentra sin plan especial de protección en la actualidad. Figura 61. Casa en la calle Lasso de la Vega, 6-8 en la actualidad. Fotografía del autor. 85
- Molviedro 4 (nº 42). Se trata de una edificación del siglo XIX, de tres plantas de altura, que hace esquina con la Plaza del Moviedro y la calle Rositas. La construcción que ocupó primitivamente la parcela se apoyaba en la muralla almorávide que rodeaba la ciudad dejando extramuros el arrabal de la Cestería. La cerca quedó incluida en el interior de la manzana delimitada por calle Rositas y calle Santas Patronas. Aún hoy en el interior de esta casa se conserva un fragmento almenado del lienzo de la muralla. Esta casa patio ya se encontraba vacía y en estado de abandono en 1986 desde hace varios años, con un mal estado de conservación. El edificio es adquirido posteriormente por la entidad bancaria La Caixa, rehabilitando el edificio para acoger la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla. Vino funcionando desde entonces hasta hace pocos años que el edificio se queda pequeño, y se traslada la Escuela al Pabellón de la Navegación en la Cartuja. El edificio es abandonado y cerrado hasta hoy día. Se pretenden realizar obras de rehabilitación de nuevo para adaptar el edificio como uso hotelero aunque todavía tiene un futuro muy incierto. Al igual que otros edificios, su protección ha descendido tras varios planes municipales de grado B a grado C, por lo que este edificio no cuenta en la actualidad con una protección patrimonial que asegure su permanencia integral. Figura 62. Casa en la plaza del Molviedro,4, en la actualidad. Fotografía del autor. 86
- Paseo de la Palmera, 48 o Casa de Luca de Tena (nº 48). Esta casa fue construida para don Torcuato Luca de Tena por su primo, el arquitecto Aníbal González. El proyecto es de 1923 y las obras concluyen en 1926. El edificio se ubica en la avenida de la Palmera, zona que vive su máximo esplendor con la exposición iberoamericana del 29. El edificio tuvo un uso residencial hasta que fue sede de la entidad bancaria BBVA, como así lo recoge la obra “Cien Edificios de Sevilla”, para el año en el que fue publicada. En aquel momento, se dejaba constancia del excelente estado de conservación de la casa, aunque mencionando que la distribución interior había sido alterada para el acondicionamiento de este uso. Posteriormente ha sido sede de la empresa privada Expo-An, hoy en liquidación tras entrar en concurso de acreedores. Desde que en 2013, el fundador de Expo-An se viese obligado a abandonar la casa, el inmueble no sólo se ha deteriorado por falta de uso, sino que ha sido objeto de vandalismo, arrancando parte de los azulejos con motivos neorrenacentistas. Esta empresa ha iniciado recientemente obras de emergencia en la valla de esa casa de estilo regionalista, obras que la Ley de Patrimonio Histórico permite realizar sin licencia previa. El inmueble está inscrito con carácter genérico en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien Cultural, por lo que cualquier intervención debe respetar su fachada, su composición, cubiertas, elementos singulares, jardines, vegetación y cerramientos, como es la valla, no pudiéndose incrementar la edificabilidad de la parcela. Estas obras solo pretenden lograr la estabilidad del muro perimetral. El edificio se encuentra fuera del Conjunto Histórico declarado, por lo que no tiene plan especial de protección ni estaba catalogado en el PGOU-87. Al estar fuera del casco antiguo de la ciudad, el MOPRICA no lo catalogaba, pero sí en el documento complementario a la adaptación del PGOU a la Ley de Suelo definido como grado B-protección global, protección establecida también en el actual PGOU-2006. Figura 63. Casa en el Paseo de la Palmera, 48, en la actualidad. Fotografía del autor. 87
- Antiguo Convento de Santa María de los Reyes (nº 95) El antiguo convento de Santa María de los Reyes, ubicado en el sector de Santa Catalina-Santiago, es fundado en 1635 y permanece como cenobio hasta 1976 que se trasladan las últimas monjas a Santa María la Real, siendo el uso devocional el predominante en la historia del inmueble. Permaneció abandonado precisamente hasta 1986, año de publicación de la obra de Vázquez Consuegra, en el que se detecta su desuso y estado de ruina mayoritario. En el mismo año, haciendo casi automática la reacción por parte de las administraciones públicas, la Junta de Andalucía se hace cargo del edificio. A principios de los años 90, algunas dependencias del antiguo convento son rehabilitadas siendo utilizadas como oficinas y talleres de la Administración, acogiendo actividades culturales y formativas, con exposiciones y conferencias relacionadas con la materia específica de la arquitectura y el urbanismo. Si bien no queda restaurado el conjunto al completo. Fue en 2004 cuando la autoridad autonómica saca a concurso la rehabilitación del convento con la idea de convertirlo en el Centro de Documentación de Arquitectura. El concurso lo ganó el proyecto presentado por los arquitectos José Morales y Sara de Giles y preveía recuperar no sólo los edificios sino la antigua huerta y el jardín. Pero ese proyecto quedó durante años en el olvido hasta que la actuación llevada a cabo en el anexo palacio del marqués de Villapanés (nº 8) para convertirlo en hotel, sacó a la luz riesgos que ponían en peligro la estructura del edificio. Ante esta situación, la Consejería de Fomento, a pesar de la actual falta de fondos, decidió acometer en 2014 al menos una primera fase de obras para la consolidación del inmueble, con cargo al programa de Rehabilitación del Patrimonio de Interés Arquitectónico, situación en la que se encuentra actualmente. La obra deberá completarse en una segunda fase en la que se actuará en la adecuación de los edificios a su nuevo uso y se abrirán totalmente al público las zonas verdes. De hecho, la apertura del nuevo acceso desde la calle Santiago permitirá atravesar el complejo por la zona pública y ajardinada desde aquella hasta el Muro de los Navarros. Para esa segunda fase, de momento, no hay fecha anunciada. Figura 72. Estado del interior del antiguo Convento de Santa María de los Reyes antes de empezar las obras actuales de restauración (2014). Fuente: www.andaluciainformacion.es 94
- La Maestranza de Artillería o Atarazanas de Sevilla (nº 84) La Maestranza de Artillería se asentaba en cinco naves de las antiguas Atarazanas reales, construidas en 1252 por Alfonso X el Sabio, que funcionaron como tales hasta el siglo XVI que pasaron a emplearse como lonja, mercado, almacenes, incluso aduana, hasta que se implanta el uso militar. Durante este periodo como dependencias militares adquieren la denominación de Real Maestranza de Artillería; el inmueble soporta varias operaciones arquitectónicas transformando el edificio hasta el formato en el que lo encontramos ahora. Destaca la ampliación de 1786 cuando se ocupan dos naves más y se reforman sus fachadas. Con la progresiva desconexión con el río provocada por la construcción de edificaciones entre la zona portuaria y el edificio, empieza el declive funcional de este conjunto. En 1942 se derriban varias naves del extremo sur para edificar la Delegación de Hacienda, desapareciendo las Aduanas y el Almacén de Azogue, siendo las siete naves restantes del complejo conservadas del edificio original y representando la huella que llegaría a nuestros días. En 1969 el Estado declara estas siete naves como Monumento Histórico-Artístico, y en 1985 con la nueva L.P.H.E., es catalogado como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. En el momento de publicación del libro, 1986, el edificio se hallaba en buen estado aparentemente; estaba ocupado aún por pequeñas instalaciones militares, aunque dejará de tener uso militar poco después, dejando de ser definitivamente cuartel en 1992, y quedando sin uso, pendiente de proyectos de rehabilitación. En 1993, la Junta de Andalucía adquiere las siete naves conservadas y empieza una nueva etapa del inmueble en el que promueve diferentes actividades de conservación y acondicionamiento. Entre ellas, destacan las actividades de conservación llevadas a cabo entre 1993 y 1999, acabando con una exposición temporal “Recuperando las Atarazanas. Un momento para la Cultura”, en el que el conjunto se abre a la ciudad por primera vez. Entre el año 2000 y 2008 vuelven a acometer obras de acondicionamiento del inmueble promovidas por la Consejería de Cultura de Andalucía. La Junta de Andalucía cede el edificio por 75 años a la entidad financiera La Caixa, y ésta convoca en 2009 un concurso restringido invitando a 10 estudios para proponer nuevos usos en su interior rehabilitando el conjunto. Precisamente el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, autor del libro que nos ocupa, resulta ganador del concurso para convertir el complejo en centro cultural y social. Figura 73. Imagen del proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra ganador del concurso. Apertura pública hacia la calle Dos de Mayo. Fuente: http://www.vazquezconsuegra.com/ 95
Se trataba en concreto del proyecto de Caixafórum en las Atarazanas, respetando las siete naves existentes, y efectuando una gran apuesta: crear un enorme espacio público para la ciudad conectando el interior del edificio con la calle Dos de Mayo, teniendo previsto inaugurarlo en 2015. Sin embargo, son tiempos de crisis económica, y La Caixa, que focaliza sus fuerzas en el nuevo complejo llamado “Puerto Triana” en la zona de Cartuja, deja de lado la rehabilitación de las Atarazanas por falta de presupuesto, y pospone su intervención. En 2012, un nuevo conflicto se suma, ya que surgen desavenencias entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla, viendo éstos últimos necesario un plan de actuación especial que recogía el PGOU, lo que acaba provocando que los responsables de La Caixa deciden trasladar el centro cultural Caixafórum a la Torre Sevilla (nombre elegido para la Torre Pelli), encargándole la integración dentro del complejo al propio arquitecto sevillano. Las Atarazanas se quedan sin el uso propuesto inicialmente, pero pronto se plantean nuevas opciones para su restauración, modificando en forma y contenido el proyecto antecesor, reduciendo considerablemente el presupuesto, para ser finalmente aprobado en 2014 un nuevo proyecto del mismo arquitecto para usos culturales llamado “Centro Cultural Atarazanas”. Tras un periodo de deliberación por parte de la Comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura, el proyecto ha obtenido recientemente la aprobación y consiguiente licencia de obras para el comienzo de su intervención. Tras la intervención de Vázquez Consuegra en la rehabilitación de la zona fabril de la Cartuja para la sede del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico entre 1987 y 1995, la restauración del Palacio de San Telmo para la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía comenzando una primera fase en 1991 y una segunda fase en 2005 inaugurándose en 2010, y resultando ganador de la rehabilitación de las Reales Atarazanas de Sevilla en 2009, se pone de manifiesto la fuerte apuesta de las instituciones tanto públicas como privadas por la figura del arquitecto sevillano como mejor ejecutor contemporáneo de las rehabilitaciones de los conjuntos patrimoniales más relevantes de la ciudad, mostrando una gran capacidad de respeto por la huella histórica patrimonial. Figura 74. Imagen del interior de las Atarazanas en la actualidad. Fotografía del autor. Figura 75. Nueva imagen de la futura intervención en las atarazanas para centro cultural. Fuente: www.elcorreoweb.es 96
En esta línea, a propósito de la figura del arquitecto y del proceso que ha sufrido la restauración del patrimonio histórico inmueble en la ciudad, queremos subrayar cómo la intención de las Administraciones públicas, en este caso la Junta de Andalucía, de reutilizar el patrimonio histórico ha ido por buen camino consiguiendo, aunque sólo parcialmente, su objetivo de recuperar y poner en valor buena parte del patrimonio en peligro que había sido detectado en 1986 con la publicación que venimos estudiando. Por lo tanto, se hace necesario una reflexión final sobre esta cuestión, la reutilización del patrimonio histórico inmueble en el ámbito andaluz, para tratar de responder a las preguntas de partida, que a continuación retomamos: ¿Cuántos de los cien edificios han sufrido un cambio de uso? ¿Cabe dictaminar una mejora objetiva en los edificios rehabilitados en los últimos 30 años? ¿Son los cien edificios realmente objeto de reutilización para uso institucional como proponía Vázquez Consuegra? ¿Existen unos criterios óptimos de intervención en el patrimonio inmueble? La obra deberá completarse en una segunda fase en la que se actuará en la adecuación de los edificios a su nuevo uso y se abrirán totalmente al público las zonas verdes. De hecho, la apertura del nuevo acceso desde la calle Santiago permitirá atravesar el complejo por la zona pública y ajardinada desde aquella hasta el Muro de los Navarros. Para esa segunda fase, de momento, no hay fecha anunciada. Figura 75. Guillermo Vázquez Consuegra con la maqueta del proyecto Caixafórum ganador en 2009.. Fuente: www.elmundo.es 97
IV. REUTILIZACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO INMUEBLE Sumario: 1. EL VALOR DE USO. Continuidad vs. Transformación. 2. LOS CONVENTOS DE SEVILLA. Una tipología resistente. 2.1. La elevada tasa de conventos que han logrado la continuidad de uso. 2.2. Monasterios y Conventos objeto de adaptación para otros usos. 3. REHABILITACIÓN PARA USOS INSTITUCIONALES. Experiencias. 3.1. Espacios multifuncionales y flexibles. Usos Culturales. 3.2. Edificios cuyo uso ha dejado de existir. Usos docentes y deportivos. 3.3. Sedes institucionales. Usos Administrativos. 4. NUEVOS USOS EMERGENTES. Patrimonio y Turismo.
1. EL VALOR DE USO. Continuidad vs. Transformación. Una vez estudiado y desarrollado cómo han evolucionado los cien edificios de la obra de Vázquez Consuegra desde su aparición, vamos a tratar de abstraer un poco más el enfoque para centrarnos en la reutilización del patrimonio histórico inmueble como temática de desarrollo, y abordaremos esta cuestión desde diferentes puntos de vista. Hemos podido comprobar cómo sólo un 28 % de los cien edificios han sido reutilizados para usos institucionales, lo cual podría parecer una cifra decepcionante desde una óptica de máxima aspiración o una cifra meritoria desde parámetros más realistas. En todo caso, lo que sí puede ponerse en cuestión es si realmente todos estos edificios, y otros de características similares repartidos por toda la ciudad y por el resto de núcleos urbanos de la región andaluza, con un valor patrimonial notable, son susceptibles de ser transformados arquitectónica y funcionalmente para su adaptación al destino administrativo o institucional. Veremos cómo existen una serie de obstáculos a tal efecto, como el fuerte valor de uso de algunas tipologías o estructuras arquitectónicas y espaciales, incapaces de ser alteradas sin perder su valor histórico, inidoneidad objetiva que en caso de confirmarse en algunos inmuebles, haría inviable culminar la idea de que todos los cien edificios puedan acoger transformaciones de uso sin desvirtuar su valor patrimonial. Los edificios fueron construidos con una misión inicial, la cual resultó esencial para dotar al edificio de un carácter valorable en su condición patrimonial, y alterarla a posteriori puede en alguna medida o en algunos supuestos conllevar pérdidas irreparables. Es indiscutible que debemos entender el patrimonio histórico, en este caso inmobiliario, cómo algo que nos ha llegado a nuestros días y que merece ser conservado, pero no podemos cerrar la puerta al nuevo momento en el que nos encontramos, siendo conveniente y oportuno entender estos elementos desde un punto de vista contemporáneo. No tiene sentido descalificar a priori el concepto de intervención y cambio de uso, como tampoco sirve defender de manera sistemática la conveniencia de la transformación. Por ello, es importante IV. REUTILIZACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO INMUEBLE. 101
transformación, la tipología de uso a la que evolucionan los conventos es predominantemente la de usos culturales. Asimismo, nos interesaremos por las intervenciones promovidas por instituciones públicas (interés obligado en un trabajo como este que tiene su punto de partida en un libro que proponía la reutilización institucional de los cien edificios), intervenciones que conducen a tipologías diversas de uso en interés público, ya sean los usos culturales, ya sean los usos docentes o deportivos; o ya sean, por supuesto, los usos como sedes administrativas de las instituciones, objetivo que en el momento en que surge la publicación que hemos estudiado, en el contexto de una comunidad autónoma joven y en crecimiento competencial, tenía una particular importancia. Trataremos de extraer criterios generales o pautas habituales de estas actuaciones “públicas” en los últimos treinta años, como actuaciones de máximo interés tanto arquitectónico como desde el punto de vista patrimonial y de conservación del legado histórico. Pero la reutilización institucional de los edificios históricamente valiosos no debe ser la única alternativa. A pesar de nuestra convicción por la apuesta pública por la restauración del patrimonio, dejar la misión de recuperación del mismo en manos exclusivamente de las instituciones públicas se hace inviable por diversas cuestiones como hemos podido observar y que se han puesto especialmente de manifiesto en esta última época de crisis económica y de control del déficit público, con las consiguientes restricciones presupuestarias. En este sentido, veremos en la parte final del trabajo el papel de las entidades privadas como vía de rescate para muchos de estos edificios, destacando claramente el uso ligado al turismo en las intervenciones debidas a la iniciativa privada, cerrando así el ciclo de estudio de las opciones de conservación y adaptación del patrimonio. preguntarnos si las nuevas actuaciones en estos edificios han significado una mejora y puesta en valor de estos elementos, añadiendo un estadio más digno de aprecio en su evolución, un hito capaz de sumar en la trayectoria histórica del edificio, o bien han restado de cara al entendimiento histórico de las obras en el futuro. En este sentido, es muy importante evaluar la calidad y el respeto con el que se han concebido las actuaciones, y tratar de extraer, si existiesen, unos criterios óptimos de intervención en este tipo de construcciones. Estas conclusiones resultarán fundamentales para poder ofrecer consignas de actuación en el futuro para las Administraciones competentes. Según el estudio realizado, surgen diferentes opciones en el proceso de restauración del conjunto patrimonial. Cabría una primera opción, mayoritaria en el contexto de los cien edificios, que conduce a transformar los edificios, parcial o totalmente, debido al deterioro o abandono de sus construcciones o por la demanda social del momento. Una segunda vía, más conservadora o limitada (y en ese sentido más directamente garantista del objetivo básico de la conservación patrimonial, siempre y cuando el edificio se encuentre en una situación aceptable), correspondería a simples acciones de adecuación y adaptación de los edificios a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades, introduciendo incluso nuevos usos, pero compatibles con los originales y concediendo especial atención a las cuestiones de puro mantenimiento. Y por último, la hipótesis que representaría mejor el éxito desde un punto de vista patrimonial del edificio inicialmente proyectado, encontramos edificios que han logrado perdurar a lo largo del tiempo hasta nuestros días con la misma función con la que fueron concebidos. Dentro de estas opciones, desarrollaremos algunos ejemplos concretos, pero pretendiendo encontrar claves que no vayan referidas sólo a edificios individuales sino con carácter general a las tipologías de uso. Por ejemplo, dedicaremos una atención especial a la tipología representada por el uso religioso, esto es, los conventos, donde encontraremos tasas especialmente altas en la continuidad de uso histórico; y notaremos asimismo cómo en los casos en los que se produce la 102
15 2. LOS CONVENTOS DE SEVILLA. Una tipología resistente . La histórica ciudad de Sevilla cuenta con numerosas tipologías arquitectónicas que han dotado a su tejido urbano de un carácter rico y complejo; sin embargo, no todas ellas han influido por igual en las transformaciones urbanas de la ciudad. En este sentido, existe un singular conjunto de edificios que ha mantenido tradicionalmente un peso específico en la conformación patrimonial de la ciudad, que ha servido de manera destacada como eje articulador de la misma, y es el formado por el sistema de casas conventuales de Sevilla. Durante siglos, los Conventos de Sevilla han estado profundamente arraigados en la vida de la ciudad histórica, dando testimonio de la larga evolución del tejido urbano y de las comunidades que lo pueblan. Estos complejos religiosos se constituyen a menudo como ciudades ocultas, o ciudades dentro de las ciudades, gracias a la considerable área que encierran. Los edificios que utilizan presentan una gran variedad de influencias y estilos arquitectónicos, incluyendo gótico y mudéjar, renacentista, barroco, y otras variantes, que ilustran los cambios políticos y socioeconómicos en un lapso de ocho siglos. En 1986 con la publicación del libro “Cien Edificios de Sevilla”, Vázquez Consuegra aporta por primera vez documentación planimétrica de muchos de los conventos sevillanos. Aunque su intención no era la de centrarse exclusivamente en esta tipología pues la suya es una aproximación de conjunto a la realidad arquitectónica, lo cierto es que en cualquier ensayo desde el punto de vista arquitectónico relativo al patrimonio histórico de la ciudad resultaba y resulta obligado prestar una atención singular al sistema conventual, por la importancia que en términos relativos tenía y sigue teniendo. 16 Otros estudios profundizan posteriormente en cuestiones concretas sobre los conventos, aunque no es hasta el trabajo de Eduardo Mosquera Adell y María Teresa Pérez Cano titulado “Arquitectura en los conventos de Sevilla: una aproximación patrimonial a las clausuras”, de 1991, cuando por primera vez los conventos sevillanos son tratados no ya de manera aislada, sino, citando textualmente a los autores, “teniendo en cuenta su activo papel como agentes constructores de la ciudad. La arquitectura conventual sevillana no es un fenómeno congelado, que haya llegado a un estado más o menos ideal, sólo acuciado por simples problemas de conservación y mantenimiento, sino que es una 17 realidad permanentemente transformada” . Este trabajo, al igual que los “Cien Edificios de Sevilla”, fue promovido por la Junta de Andalucía, demostrando desde entonces una preocupación y sensibilidad permanentes por estos inmuebles. Otras publicaciones más recientes de la propia Consejería de Cultura siguen esa orientación, como el libro “Conservación y Restauración de Bienes Culturales en Andalucía. Primeras experiencias”, en el año 2000, que expone todas las actuaciones acometidas en pocos años en estas tipologías dentro del ámbito andaluz. Al llevar a cabo este catálogo de intervenciones ya se propone la valoración de los conventos sevillanos desde nuevas perspectivas, incluso con la introducción de usos alternativos y compatibles con la clausura considerando siempre soluciones globales a todo el conjunto dando un salto cualitativo en la política patrimonial. Esta línea de trabajo dio frutos directos en los monasterios de San Clemente y Santa Inés, introduciendo pequeños usos compatibles, o restauraciones y reparaciones generales en los conventos de Santa Paula, Madre de Dios o Santa Clara. Por lo tanto, afirmamos el interés público indiscutible por la protección y conservación de estos inmuebles de tan alto valor histórico. 15 El contenido de este bloque del trabajo dedicado a los conventos nos ha servido para realizar recientemente una comunicación en el congreso internacional International Conference on Engineering in the University of Beira Interior (ICEUBI-2015), en la ciudad portuguesa de Covilhã, dentro de la sesión temática: Rehabilitación del Patrimonio Monástico (TS-14). Nos remitimos a la publicación de un libro con las actas del congreso, donde aparecerá el estudio correspondiente. CUBERO HERNÁNDEZ, A. y PÉREZ CANO, M.T. (2015): “Permanence, Adaptation or Reuse. Transformations in the convents of the city of Seville” (en prensa). 16Como el trabajo de VALDIVIESO, Enrique (1987): “Sevilla oculta: monasterios y conventos de clausura”; o el de FRAGA IRIBARNE, María Luisa (1993): “Conventos femeninos desaparecidos: arquitectura religiosa perdida durante el siglo XIX en Sevilla”. 17A partir de entonces, se entenderá esta realidad patrimonial como un conjunto singular dentro de la ciudad de Sevilla. Estas ideas son profundizadas en el trabajo de la propia PÉREZ CANO, M.T. (1993): “Patrimonio y ciudad: el sistema de los conventos de clausura en el centro histórico de Sevilla: génesis, diagnóstico y propuesta de intervención para su recuperación urbanística”. 103
- El Real Monasterio de Santa Clara. Santa Clara es el segundo de los establecimientos conventuales femeninos que se funda en la ciudad de Sevilla tras su conquista a los musulmanes, primera de las fundaciones de franciscanas Clarisas de la ciudad, a las que seguirán Santa Inés y Santa María de Jesús. Se encuentra documentación de la ubicación de las religiosas en su actual monasterio en fecha tan temprana como 1289, año en el que Sancho IV hace donación a las monjas clarisas de las casas y jardines que constituían el palacio de su tío, el Infante Don Fadrique. El convento se sitúa en la collación de San Lorenzo, originalmente debió ocupar toda la manzana, pero ha ido reduciendo su extensión de forma progresiva, para ocupar actualmente solo el centro de la misma. El perímetro ha sido vendido o adquirido de forma gradual, careciendo Santa Clara prácticamente de fachada a la calle que le da nombre. En su interior se encuentra la Torre de Don Fadrique (1252), único resto visible conservado del palacio del Infante del mismo nombre que fue el germen del convento. El siglo XVI y el comienzo del XVII vieron el periodo más intenso en la construcción del actual monasterio, fechándose su claustro principal en el año 1532. A principios de los años veinte del pasado siglo, el ayuntamiento se hace con gran parte de la huerta que circundaba la Torre y la ajardina para situar una parte del Museo Arqueológico. Es también fragmentada en dos partes la gran pieza del dormitorio para uso escolar. En 1986 la Consejería de Cultura realiza obras de restauración en la iglesia y el claustro principalmente. Lamentablemente en 1998 y tras más de siete siglos de vida continuada en clausura, las últimas hermanas Clarisas se ven obligadas a abandonar el monasterio y la comunidad es traslada al convento hermano de Santa María de Jesús. El Consistorio Municipal por acuerdo con el Arzobispado de Sevilla lo adquiere y emprende obras de rehabilitación para adaptarlo a usos culturales, aunque no han sido terminadas completamente por falta de presupuesto. De 2005 a 2011 se volvieron a acometer obras de rehabilitación, y actualmente se encuentra abierto parcialmente al público como centro cultural acogiendo exposiciones, conciertos, obras de teatro y congresos. Consideramos que la pérdida patrimonial de su valor de uso como convento, de este bien declarado Monumento en 1968, es la más grave de la conventualidad sevillana del siglo XX. Figura 81. Rehabilitación de los espacios singulares para usos culturales (2011). Fuente: www.abc.es. 110
- Convento de Santa María del Carmen o Casa Grande del Carmen. Perteneciente inicialmente al denominado Convento de Carmelitas Calzados fundado en 1358, el actual edificio, ubicado en la calle Baños de la collación de San Vicente, se comenzó a construir en 1428, por una comunidad de varones, aunque la iglesia no se inaugura hasta 1609. Ha tenido de usos muy distintos, desde el conventual, que conoció su esplendor en los siglos XVI y XVII, hasta su utilización como cuartel de infantería en los siglos XIX y XX. Fue convento hasta 1810, en que los franceses desalojan a los carmelitas, convirtiendo la iglesia en caballerizas y sufriendo grandes destrozos. Regresan de nuevo los monjes en 1815 para ser nuevamente desalojados en 1835 tras la desamortización de Mendizábal, aunque logran conservar parte del templo en uso con la Hermandad Sacramental de las Siete Palabras. Sin embargo, tras dos cierres temporales, en la revolución de 1868 la Junta Revolucionaria incautó a la orden lo que quedaba del antiguo convento expulsándolos definitivamente y convirtiéndolo en cuartel hasta 1978, que es abandonado por los militares. En 1983 fue adquirido por el Ayuntamiento de Sevilla que lo cede a la Junta de Andalucía para su división (convento y noviciado) y rehabilitación en 1990 dando nueva vida al antiguo convento como sedes del Conservatorio Superior de Música (figura 82) y de la Escuela Superior de Arte Dramático (figura 83). Fue declarado Monumento en 1994. Figura 82. Patio principal de la zona rehabilitada para Conservatorio de Música. Fotografía del autor. Figura 83. Patio principal de la zona rehabilitada para Escuela de Arte Dramático. Fotografía del autor. 111
- Monasterio de Santa María de las Cuevas o La Cartuja de las Cuevas. El monasterio de varones de Santa María de las Cuevas fue fundado en 1400 por la Orden de los Cartujos, en la margen derecha del río Guadalquivir, en la llamada collación de Vecindad de Santa Ana y posteriormente La O. En 1500 se construye la iglesia primitiva y se cerca todo el terreno para que fuese un convento espacioso. A lo largo de los siglos siguientes continúan las construcciones y ampliaciones, así como las numerosas reconstrucciones, reparaciones y reformas del conjunto, debido a los destrozos causados por las frecuentes inundaciones del Guadalquivir, hasta llegar a la gran reforma del XVIII, desplazando la puerta del recinto murado en dirección opuesta al río, y levantándose una nueva cerca perimetral y reconstruyéndose casi totalmente la Capilla de la Virgen de las Cuevas o también llamada Capilla de Afuera. La invasión francesa produjo grandes desastres en el monasterio al ser terriblemente saqueado y convertido en cuartel. En 1816 volvieron los monjes, para volver a ser expulsados, ya definitivamente, con la exclaustración de 1835. En 1838, Pickman, comerciante inglés que ya residía en Sevilla, al frente de su casa de loza y cristalería extranjera, pidió todo el edificio de la cartuja a censo y se le concedió por real decreto al año siguiente. Al trasladarse la fábrica de loza, el edificio quedó abandonado, sometido a un progresivo deterioro y amenazado de ruina incontrolada. De 1971 a 1978 se realizaron trabajos de restauración y consolidación del núcleo esencial de la Cartuja. De 1983 a 1986, se realizan estudios previos y proyectos de restauración y rehabilitación del conjunto, pero no es hasta 1987 cuando la Conserjería de Cultura encargará definitivamente cuatro proyectos parciales a sendos equipos: Capilla de afuera, área monacal, área fabril (precisamente su intervención es obra de Guillermo Vázquez Consuegra, autor del libro de Cien Edificios de Sevilla) y finalmente la cerca y las huertas. La Cartuja se ha convertido en el mayor contenedor cultural de la ciudad acogiendo diversas instituciones. Figura 84. Vista actual del conjunto arquitectónico de la Cartuja formado por el CAAC, el IAPH, y la Universidad IA. Fuente: Junta de Andalucía. Fue Pabellón Real durante la Expo92, en la actualidad es sede del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, ubicado en las áreas de naves industriales, de la Universidad Internacional de Andalucía en Sevilla y del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, en la antigua área monacal. 112
- Convento de Nuestra Señora de los Remedios. El antiguo convento de los Remedios, de varones, Carmelitas descalzos, se encuentra situado en la margen derecha del Guadalquivir, collación de Santa Ana, muy próximo a la orilla del rio, en la Plaza de Cuba. El Monasterio se funda en 1580 por iniciativa de la Orden de los Carmelitas Descalzos junto a una antigua ermita allí existente que se supone fue levantada en el año 1540. El riesgo de las frecuentes inundaciones y el estado ruinoso del edificio les obligo a abandonarlo, decidiendo entonces construir otro convento en el mismo lugar, pero algo más alejado de la orilla del rio. Las obras del nuevo convento comenzaron en 1632, terminándose la iglesia en 1700. Con la invasión francesa, en 1810 la comunidad abandona el edificio hasta el año 1814 en que vuelven los religiosos a hacerse cargo del convento. En 1836, con las medidas de la desamortización, los frailes son exclaustrados de forma definitiva, pasando el convento a manos seculares y siendo utilizado como almacén de maderas, casas de vecinos, etc. y en torno a 1840 se derriban la mayor parte de las dependencias del convento a excepción de la iglesia y algunos elementos aislados. La iglesia es lo único que ha quedado del primitivo convento, siendo reformada posteriormente en los siglos XVIII y XX. El templo ha visto a lo largo de los años como una serie de construcciones han venido a yuxtaponerse al núcleo original hasta llegar a colmatarlo. Algunas de ellas provienen de la reforma para adaptación del convento a un nuevo uso, como sede del Instituto Hispano-Cubano de la Cultura en 1928-1929, dotándolo de nuevas fachadas con una mayor dimensión urbana. En 1999, el edificio se convirtió en sede del museo de Carruajes de la ciudad, función que actualmente sigue cumpliendo compartiendo espacio con la biblioteca del Instituto. Aunque, de la construcción original, lo único que se mantiene es la iglesia. Ésta fue declarada Monumento en 1931. Figura 85. Vista actual del antiguo Convento de los Remedios utilizado como Museo de Carruajes en la actualidad. Fuente: Museo de Carruajes. Figura 86. Plano de usos del antiguo Convento de los Remedios utilizado como Museo de Carruajes en la actualidad. Fuente: Museo de Carruajes. 113
- Convento o Colegio de San Hermenegildo. Del convento y colegio de varones de San Hermenegildo fundado en el año 1580 por la Compañía de Jesús, solo queda actualmente su iglesia. Este colegio de “niños ricos” era el último de una serie de colegios que tenía la compañía de Jesús en Sevilla en la calle Amor y que comenzaba con el colegio de las Becas para “niños pobres”. La construcción del edificio concluyó en 1620, lo que orienta sobre el estilo barroco de la decoración interior pero aun de trazas manieristas. Tras la expulsión de los Jesuitas de España en 1767, mantuvo su función didáctica hasta que, nueve años más tarde, todo el conjunto se convirtió en seminario de 'Niños Toribios', orfanato y correccional de jóvenes huérfanos. En 1798, llegó a acoger a una de las congregaciones de la Escuela de Cristo. Como suele ser habitual sobre todo en los cenobios masculinos, el convulso siglo XIX trajo aspectos bélicos al antiguo convento, solo que en este caso de forma diferente. En 1802 fue sede de un regimiento de artillería y, a partir de 1823, fecha en que se destruyó parte del inmueble, se levantó el Cuartel de Infantería del Duque. En este año, el edificio acogió la sede de las Cortes Generales. Permaneció decadente hasta finales de la década de los 50 del siglo XX, llegando a acoger en 1936 el teatro de la Ópera Italiana. Entre 1956 y 1960, el Ayuntamiento adquirió el edificio y, sufriendo los efectos de las nuevas aperturas proyectadas en el Plan General de Ordenación Urbana la ciudad de 1964, fue demolido, salvándose solo la iglesia que hoy conocemos, creando la Plaza de la Concordia y permitiendo la apertura de la calle Virgen de los Buenos Libros. En 1971 acoge el revolucionario Museo de Arte Contemporáneo, aunque es trasladado al poco tiempo. El Ayuntamiento de la ciudad decide rehabilitar el edificio en 1981, mejorando el estado del inmueble. En 1985, fue sede del Parlamento de Andalucía durante la primera, segunda y parte de la tercera legislatura (1992). Volvió a quedar abandonada, hasta que en 1995, se vuelve a rehabilitar para uso cultural acogiendo congresos y exposiciones permanentes, no obstante, el mal estado de conservación provocó su cierre en 2006, pese a haber sido restaurada a comienzos de los años 80. Actualmente, el Consistorio se encuentra en plena búsqueda de financiación privada para rehabilitarla. Sobre la mesa se encuentra un proyecto de cesión del inmueble como dependencias del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Fue declarado Monumento en 1959. Figura 87. Sala cultural San Hermenegildo, sin uso en la actualidad. Fotografía del autor. 114
- Convento de los Padres Terceros o de Nuestra Señora de Consolación. El antiguo convento de varones de la Orden Tercera de San Francisco, es un complejo de edificaciones ubicado entre la Plaza Ponce de León y la calle Sol, collación de Santa Catalina. Los religiosos arribaron a Sevilla por segunda vez en 1602, siendo sus objetivos el de fundar un convento y pronto iniciaron las labores de construcción, desarrollándose las obras a lo largo de todo el siglo XVII, y finalizando hacia 1697. Como otros edificios conventuales de Sevilla, sufrió las consecuencia de la invasión francesa, siendo expulsados los frailes en 1810 reutilizando el edificio como cuartel. En 1811, se instalaron provisionalmente en sus dependencias las monjas agustinas procedentes del Convento de la Encarnación, derribado para construir una plaza de abastos. En 1819 regresaron los frailes Terceros donde permanecieron hasta la desamortización de 1835, cediéndose sus dependencias al ejército creando el llamado Cuartel del Tránsito. En 1952 el convento fue adquirido por la Orden de San José de Calasanz, instalándose el conocido Colegio de los Escolapios, en funcionamiento hasta 1975. Ese año fue vendido a una inmobiliaria que pretendía derribarlo y construir viviendas. El edificio se salvó gracias a la quiebra de la empresa propietaria, siendo adquirido por la Empresa Municipal de Aguas (EMASESA), que llevó a cabo la restauración y rehabilitación del conjunto edilicio. Las reformas realizadas a finales del siglo XX, afectaron al espacio conventual. En la actualidad, solo la iglesia conocida como iglesia de Nuestra Señora de la Consolación mantiene el uso religioso, cedida en 1973 a la Hermandad de la Sagrada Cena, convirtiéndose el resto del convento en oficinas de EMASESA del Ayuntamiento de Sevilla y viviendas. Fue declarado Monumento en el año 2002. Figura 88. Estado actual del interior del antiguo Convento de los Padres Terceros, hoy sede de la compañía municipal de agua EMASESA. Fuente: EMASESA. Figura 89. Plano de la restauración del convento de los Terceros. Fuente: GABARDÓN DE LA BANDA, J.F. (2000). “El conjunto monumental del Palacio de los Ponce de León y el Convento de los Terceros Franciscanos de Sevilla”. 115
- Convento de Santa María de los Reyes o de Nuestra Señora de los Reyes. El antiguo convento dominico de mujeres de Santa María de los Reyes, ubicado en la calle Santiago, collación del mismo nombre, se asienta sobre lo que en origen fueron unas casas principales pertenecientes a la aristocracia en torno a 1607. Entre 1628 y 1635 el complejo fue sede del Tribunal del Santo Oficio sevillano. Ante el abandono de sus propietarios, que se trasladaron a la corte, en 1635 las dominicas descalzas del Convento de Nuestra Señora de los Reyes compraron las casas, allí permanecieron hasta 1976 que se trasladaron y unificaron con la comunidad de Santa María la Real. Este uso religioso es el que ha primado en el edificio. La construcción ha experimentado dos ampliaciones: la del siglo XVIII, cuando se construyó la nueva iglesia y se volvió a trazar el claustro conventual y la de principios del siglo XIX, cuando se adoso el nuevo noviciado a la crujía norte del patio. Permaneció abandonado hasta 1986, en el que se hace cargo del edificio la Junta de Andalucía. A principios de los años 90, tras un violento incendio, la iglesia, el coro y el compás del convento fueron rehabilitados utilizados como oficinas y talleres de la administración acogiendo actividades culturales y formativas, como exposiciones y conferencias relacionadas con la arquitectura y el urbanismo. Actualmente se van a acometer nuevas actuaciones que incluyen el antiguo claustro, sus dependencias anexas y las antiguas huertas acondicionando el conjunto para su uso por el público en general y para la realización de actividades culturales. dar a los conventos, los hay más o menos adecuados para facilitar el respeto a las bases arquitectónicas originales, y los usos culturales y turísticohoteleros nos parecen en este punto destacados. Figura 91. Primer premio en el concurso de rehabilitación del antiguo Convento de Santa María de los Reyes (MGM Arquitectos). Fuente: TC Cuadernos nº 104, 2000. Figura 90. Antiguo Convento de Santa María de los Reyes utilizado como sala de exposiciones de la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (2012). Fuente: www.abc.es 116
- Análisis global de los Conventos transformados A continuación presentamos a modo de tabla resumen, los datos más importantes referidos a los conventos que han sido objeto de transformación de uso. 117 Nº Nombre Año y Orden ( / ) F M Obra Invasión Francesa Desamort. Mendizábal Otros Usos Estado-Uso en 1986 Protección Actualidad 91 Convento de Santa Clara 1289 - Clarisas Descalzas 1532 - Claustro principal 1810-Alojaron a monjes de San Clemente - - Buen Estado y en uso por las Monjas. BIC (1970). Grado A (PGOU) 1998 - 2011 Rehabilitación para usos culturales 63 Convento del Carmen 1358 - Carmelitas Descalzos 1428-1609 Iglesia. Siglo XVIII- Reformas 1810- Convertido en caballerizas 1835- Exclaustrados definitivamente 1868-1978. Cuartel Vacío y Sin uso BIC (1994). Grado B (PGOU) 1993-2001 - Rehabilitación para usos docentes y culturales. 68 Monasterio de las Cuevas 1400 - Cartujos 1500- Iglesia. Siglo XVIII-Gran reforma. 1810-1816 Cuartel 1835- Exclaustrados definitivamente 1838 - Fábrica de Pickman Vacío y Mal Estado BIC (1964 y 1994). Grado A (PGOU) 1987 - Rehabilitación para usos culturales y administrativos 67 Convento de los Remedios 1573 - Carmelitas Descalzos 1623-1700 Iglesia. 1810-1814 Convento abandonado. 1835- Exclaustrados definitivamente 1840-Almacén, Casas. 1928-Instituto Hispano-Cubano Usado parcialmente como Instituto. BIC (1931). Grado A (PGOU) 1999- Rehabilitación para usos culturales 70 Convento de San Hermenegildo 1580 - Compañía de Jesús 1616-1620- Iglesia Siglo XIX- mediados XX - Cuartel de Artillería. Siglo XIX- mediados XX - Cuartel de Artillería 1776-1802. Hospicio. 1936- Teatro de Ópera. 1971- Museo Buen Estado. Sin uso BIC (1959). Grado A (PGOU) 1985-2006- Rehabilitación para usos culturales y administrativos 69 Convento de los Padres Terceros 1602 - Tercera de San Francisco 1697 - Iglesia. 1810-Cuartel 1811-Alojaron a monjas de la Encarnación 1835- Exclaustrados definitivamente 1952-1975 - Colegio de los Escolapios Vacío, afectado por obras de consolidación BIC (2001 y 2002). Grado B (PGOU) 1987-1990 - Rehabilitación para uso administrativo 95 Convento de Sta. Mª de los Reyes 1635 - Dominicas Descalzas 1600-Casas Nobles. 1628-Cárcel 1635-Convento - - - Vacío y Estado de Ruina (pequeñas oficinas y talleres) No es BIC. Grado A/B parcelas divididas (PGOU) 1992 – Rehabilitación para usos culturales y administrativos
Podemos observar cómo se ha llevado a cabo la propuesta de Vázquez Consuegra de reutilizar esos edificios para usos institucionales, ya sean oficinas de las administración pública, espacios docentes, o el uso que se plantea en la mayoría de ocasiones en la rehabilitación del patrimonio monástico, espacios culturales multifuncionales, acogiendo salas de exposiciones, conferencias, congresos, teatros, museos, bibliotecas, etc. El uso cultural admite cierta flexibilidad en los espacios arquitectónicos que lo acogen, permitiendo no transformar en exceso el edificio existente que acoge sus funciones, por lo que suele ser el uso más frecuente en este tipo de rehabilitaciones, lo que nos lleva a afirmar que el patrimonio monástico resulta objetivamente predispuesto para su reutilización con usos culturales, que permiten optimizar su funcionalidad sin una excesiva manipulación arquitectónica. A los mencionados ejemplos, se les podrían sumar otros edificios no incluidos en la selección del trabajo de Vázquez Consuegra, que alguna vez albergaron cenobios y que evolucionaron hacia el uso cultural, como el Convento de la Merced Calzada de la Asunción, ocupado hoy día por el Museo de Bellas Artes de Sevilla; u otros edificios que han pasado a tener usos administrativos compatibles con el uso cultural (el Monasterio de San Jerónimo de Buenavista es actualmente un Centro Cívico, después de haber pasado por múltiples funciones posteriores a su original uso religioso) o vinculados de algún modo a ciertas dimensiones culturales como la archivística (el Convento de Montesión, actual sede del Archivo de Protocolos del Colegio Notarial de Andalucía). Ahora bien, sin menoscabo de la afirmación de que las instalaciones monacales presentan una particular aptitud para su adaptación al destino cultural, es cierto que no todas las rehabilitaciones de Conventos están enfocadas hacia la función cultural, lo cual no hace sino reafirmar la ductilidad y la susceptibilidad de transformación para usos varios. Actualmente, hay sobre la mesa un proyecto de los arquitectos Cruz y Ortiz para devolver la utilidad al antiguo Convento de San Agustín y transformarlo en hotel. Este edificio también ha ido pasando por diversos usos: presidio, mercados de abastos, cuartel de intendencia, almacén de hierros hasta hace muy pocos años y finalmente, si se consumara el proyecto aludido, terminaría como hotel, que creemos que, al igual que ocurre con los usos culturales, es un uso especialmente idóneo para la tipología inmobiliaria de los conventos, lo cual certificaría que, dentro de la pluralidad de usos que cabe dar a los conventos, los hay más o menos adecuados para facilitar el respeto a las bases arquitectónicas originales, y los usos culturales y turístico-hoteleros nos parecen en este punto destacados. En un apartado posterior hablaremos sobre el auge del turismo y el uso hotelero promovido por entidades privadas como vía actual más firme de recuperación del patrimonio histórico inmueble. 118
3. REHABILITACIÓN PARA USOS INSTITUCIONALES. Experiencias. Estamos reflexionando sobre la reutilización del patrimonio y no podemos perder de vista que el objetivo primordial como patrimonialistas, es el de contribuir a que no se produzca la pérdida del legado histórico que nos ha llegado a nuestros días, en concreto, en el caso de estudio, el legado del patrimonio histórico inmueble sevillano. Hemos comenzado esta reflexión examinando el caso de los conventos como paradigma de las posibilidades contrastadas de continuidad de uso histórico sin necesidad de tener que ser transformados ya que su valor de uso permanece activo y constante en bastantes supuestos, lo cual nos indica que no todos los cien inmuebles de la obra de Vázquez Consuegra tenían que ser necesariamente objeto de transformación como garantía de su adecuada subsistencia. Pero ello no obsta para que mantengamos la idea de que existe una inercia histórica que puede conducir al deterioro, al abandono o a la destrucción de elementos patrimoniales de nuestra arquitectura y de ahí que sea esencial estar atentos y reaccionar planteando medidas adecuadas de adaptación de los edificios que conforman nuestro patrimonio histórico inmobiliario. Porque la adaptación y la introducción de nuevos usos puede ser en ocasiones, en la mayoría de ocasiones incluso, la fórmula racional para preservar el legado patrimonial y que siga estando a disposición de las generaciones futuras. En esta línea, continuamos nuestro estudio, esta vez no en relación con una tipología concreta de edificios en función de su uso original sino en relación con el conjunto de edificios que hayan sido intervenidos por las instituciones públicas. Es decir, situamos el enfoque en quién ha sido el actor o el artífice de la intervención, centrándonos en el papel de las administraciones en el cuidado y la rehabilitación del patrimonio. Se trata del bloque más significativo para nuestra investigación, ya que es el más directamente conectado con el espíritu del libro en el que nos basamos, pues en él se hacía una apuesta decidida por la necesaria implicación del sector público en la conservación y adaptación de los edificios con valor patrimonial histórico. Y puede afirmarse que las instituciones efectivamente se han posicionado a favor de esta recuperación patrimonial, sin duda favorablemente influidas por la repercusión de la obra de Vázquez Consuegra. En el análisis de las intervenciones por obra del sector público puede observarse una primera línea de actuación consistente en dotar de un nuevo uso de carácter cultural a los edificios cuya rehabilitación se asume. El uso cultural parece una opción que encaja de manera natural y lógica en la nueva vida de estos edificios, puesto que la relación entre cultura y patrimonio cae por su propio peso, de manera que la arquitectura con valor histórico representa un escenario o un caldo de cultivo idóneo para su utilización en el ámbito cultural. Ya cuando verificamos los siete casos en los que los conventos habían sido reutilizados, llegábamos a la conclusión de que la introducción de usos culturales multifuncionales había sido la mejor opción y la mayoritaria. Ahora confirmaremos en buena medida esa impresión anterior y volveremos a reivindicar la deseable utilización cultural de los edificios del patrimonio histórico de Sevilla. Junto a los usos culturales, existen otros usos que han promovido las instituciones públicas para la reutilización de algunos de los cien edificios como son el uso docente o deportivo (conceptos en última instancia encajables en o vinculados a la cultura). Aprovechando la dimensión y monumentalidad de algunas de las edificaciones más singulares llegado el momento de su desuso, como pueden ser los cuarteles militares o los pabellones de uso temporal de la Exposición del 29, las instalaciones educativas representan una alternativa de uso perfectamente válida. Y finalmente, acabaremos estudiando los casos de edificios que se han reconvertido en sedes administrativas de las instituciones públicas del ámbito geográfico en el que nos encontramos, como es el caso del Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía, con especial interés en las actuaciones de esta última, al ser la promotora de la publicación estudiada y principal responsable, por ende, del impulso a la rehabilitación patrimonial en toda la región. 119
- La Cartuja o antiguo Monasterio de Santa María de las Cuevas (nº 68). Este antiguo monasterio, al igual que el caso anterior, ya ha sido desarrollado en el estudio de los conventos transformados, destacando su carácter singular al ser una de las mayores, o quizás la mayor actuación patrimonial llevada a cabo en los últimos treinta años por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Como hemos explicado antes, el edificio, que nace como Monasterio de Santa María de las Cuevas o Cartuja (1400), es convertido en Fábrica de Cerámica (Fábrica de Pickman, 1838) tras la convulsa primera mitad del siglo XIX. Tras su abandono casi un siglo después, el edificio entró en un estado progresivo de deterioro y ruina hasta que, promovido por la publicación del libro “100 edificios de Sevilla”, la Junta de Andalucía decide recuperar el conjunto. En este apartado nos centraremos más en el proyecto de rehabilitación, ya que éste es un caso singular, siendo dividido en cuatro proyectos parciales simultáneos en todo el conjunto. Es en 1987, cuando se realiza el encargo a los cuatro equipos de arquitectos que rehabilitaran el complejo para diferentes usos, desde museísticos y culturales, pasando por la sede principal de una universidad, hasta la propia sede institucional del máximo organismo patrimonial andaluz, el IAPH. La Cartuja se ha convertido en el mayor contenedor cultural de la ciudad acogiendo diversas instituciones. Fue Pabellón Real durante la Expo92, en la actualidad es sede del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, ubicado en las áreas de naves industriales, de la Universidad Internacional de Andalucía en Sevilla y del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, en la antigua área monacal. a. Clausura de Monjes. José Ramón y Ricardo Sierra Delgado. A continuación, trataremos de explicar de manera concisa cada intervención: Figura 98. Planta del proyecto de rehabilitación del Claustro de Monjes. Fuente: “La Cartuja recuperada: Sevilla 1986-1992”. Junta de Andalucía, 1992. Figura 97. Patio del Claustro de Monjes (CAAC) en 2012. Fuente: www.cultura.elpais.es a. Clausura de Monjes. José Ramón y Ricardo Sierra Delgado. 126
b. Claustro de Legos. Guillermo Vázquez Consuegra. Figura 99. Planta del proyecto de rehabilitación del Claustro de Legos. Fuente: “La Cartuja recuperada: Sevilla 1986-1992”. Junta de Andalucía, 1992. Figura 100. Imagen interior del claustro de legos rehabilitado para I.A.P.H. Fuente: http://www.vazquezconsuegra.com/ 127
c. Capilla de Afuera. Fernando Mendoza y Roberto Luna d. Recinto y Pabellón. Francisco Torres Martínez Figura 103. Imagen en la actualidad de los jardines y un pabellón de la Cartuja. Fotografía del autor. Figura 102. Planta del proyecto de rehabilitación de la Capilla de Afuera. Fuente: “La Cartuja recuperada: Sevilla 1986-1992”. Junta de Andalucía, 1992. Figura 101. Imagen actual de la Capilla de Afuera de la Cartuja. Fuente: www.sevilla.abc.es 128
Figura 104. Planta del proyecto de rehabilitación y urbanizaicón del Recinto y los Pabellones. Fuente: “La Cartuja recuperada: Sevilla 1986-1992”. Junta de Andalucía, 1992. 129
- Casa del Rey Moro (nº 21). Para encontrar los orígenes de esta casa habría que remontarse a los años inmediatamente posteriores a la Reconquista de Sevilla por Fernando III de Castilla, cuyo hijo y sucesor, Alfonso X, emprende en 1262 la conquista del Reino de Niebla, junto al de Granada la última taifa superviviente de lo que siglos atrás había sido la floreciente Al-Andalus. El señor de los iliplenses, Aben Mafod, pacta la rendición con el Rey Sabio, concediéndole varias posesiones en la ciudad de Sevilla, entre las que destacaban una vieja residencia palatina cercana al arrabal de San Bernardo que a partir de entonces se conocerá como Huerta del Rey, los actuales jardines dela Buhayra, y unos solares donde crea un bellísimo y afamado huerto donde los escasos alarifes y maestros de obras musulmanes que aún quedaban en la ciudad levantarán esta casa que, con el paso de los años, se convertirá en uno de los referentes de la arquitectura mudéjar hispalense. Exceptuando las construcciones domésticas de los Reales Alcázares y las residencias de la nobleza, no hay duda de que esta casa conocida como “Casa del Rey Moro” es la más antigua de la ciudad. Esta casa, aunque bastante alterada respecto a la construcción original, tiene más de siete siglos de historia sufriendo reformas y cambios de uso, destacando el más reciente, corral de vecinos desde el siglo XIX. Por fin a comienzos de los años setenta la Dirección General de Bellas Artes del entonces Ministerio de Educación Nacional expropió el edificio. En 1972 se inician las obras de consolidación y restauración a cargo del arquitecto Rafael Manzano, que quedan interrumpidas. En 1980 se encarga la continuación de las obras al arquitecto Alfonso Jiménez, que a partir de 1982 inicia las mismas. En 1986 el edificio seguía con estas obras de consolidación mencionadas, reflejándolo así Vázquez Consuegra en su libro. Figura 105. Casa del Rey Moro en la actualidad. Fotografía del autor. Con diversas fases de inactividad, la Consejería de Cultura ya como titular del inmueble concluye las labores de restauración y rehabilitación en 1990, cediendo el edificio a la Fundación Cultural Blas Infante en 1993, la cual ocupa el edificio para acoger la sede de su fundación y actos culturales hasta hoy día. El edificio es declarado Monumento en 2001. 130
- Hospital de Viejos o antiguo Hospital de San Bernardo (nº 64). La fundación de la entidad hospitalaria data de 1355 en que comenzó a funcionar en unas casas de la collación de Santa Catalina. En 1395 otra hermandad, que tenía un hospital con la advocación de San Bernardo en el mismo sitio que hoy ocupa, cedíó a la primera sus casas, que se encontraban ruinosas por carecer de medios económicos para restaurarlas. Este grupo de casas se demolieron y en su lugar se construyó en el siglo XVI el edificio actual, cuya traza es atribuida, aunque sin confirmación documental, a Juan de Oviedo. A lo largo del siglo XIX hubo varios intentos de que el Hospital pasara a formar parte de la Junta de Beneficencia, e incluso hubo un momento en que se llegó a acordar la supresión definitiva del Hospital e incorporar sus rentas al Asilo de Mendicidad de San Fernando. Sin embargo, esto no se llevó a cabo, pues el gobierno terminó reconociendo al Hospital como establecimiento benéfico particular. Por lo tanto, el hospital fue utilizado como albergue y sustento de ancianos hasta hace bastantes años en que fue abandonado. En 1986, el edificio se encontraba en obras de rehabilitación destinada a residencia de ancianos y hogar del pensionista, aunque paralizada desde hace varios años. Tras varias décadas en estado ruinoso y con obras paralizadas, la Junta de Andalucía retoma la recuperación de este antiguo hospital en parte como su uso primitivo, ya que será un centro de día para personas mayores. Las obras definitivas de rehabilitación durarán desde 2006 hasta 2014 cuando se inaugura como Centro de Participación Activa para personas mayores promovido por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía. Durante esta última intervención y ya una vez inaugurado, la actuación en sus fachadas originales ha sido criticada al no haber conservado el aspecto original, incluso habiendo modificado su composición introduciendo nuevos huecos (puertas y ventanas). Problemas como este puede deberse a la falta de protección patrimonial de lo que fue uno de los primeros geriátricos de Europa. Figura 106. Hospital de Viejos en la actualidad. Fotografía del autor. Este edificio, además de no estar catalogado como B.I.C. y encontrarse dentro del sector 8-Magdalena-Encarnación, el cual carece de plan especial de protección, no tiene una protección integral dentro de los sucesivos planes locales que han ido surgiendo. De hecho, y así lo recoge el autor en su libro, en el reformado del PRICA de 1981, el edificio no tiene una catalogación concreta, sino que se fija un uso: asistencial, mercado o público, pero sin unos límites de actuación como en la mayoría de edificios del casco antiguo. Al menos, la intervención es clara (así lo estable la Ley) en cuanto a la diferenciación entre los nuevos vanos y los originales, tratando de evitar falsos históricos. 131
- Casa de los Artistas (nº 14). Este casa señorial del siglo XVI fue fundado por el mariscal Arias de Saavedra, propiedad luego del marqués de Torrenueva. Los sucesos sociales del siglo XIX la deshabitaron y la hicieron objeto de subasta pública, quedando convertida en casa de vecinos, uso que ha tenido hasta hace pocos años. El edificio adquiere el nombre Casa de los Artistas debido a la gran cantidad de personas vinculadas al mundo del arte que vivieron y trabajaron en esta casa desde entonces. Con el paso de los años, dejaron que el deterioro y abandono la dejaran en ruinas, dejando Vázquez Consuegra constancia en 1986 de su mal estado de conservación y desuso. El edificio es adquirido por el Consistorio Municipal y cedido a la Fundación Club de los Leones para su rehabilitación como residencia para mayores. Se llamará residencia “San Juan de la Palma” al ubicarse junto a la iglesia del mismo nombre. Las obras empiezan en 2005 pero teniendo que haber sido inaugurada tan solo un año después, el edificio ha ido retrasándose por diferentes cuestiones varios años más. Tras anunciar diferentes fechas de apertura (2008, 2011), el edificio ha sido inaugurado finalmente en 2015. Este edificio, aunque no esté siendo utilizado como uso público, todo el proceso de rehabilitación es promovido por el Ayuntamiento de Sevilla que cede posteriormente durante un periodo de años (50-75 años) el derecho a utilizar los edificios para intereses privados, en este caso, la Fundación Gerón. En esta misma situación podría estar la mencionada Casa del Rey Moro, funcionando como Fundación Blas Infante. Figura 107. Casa de los Artistas en la actualidad. Fotografía del autor. 132
- Iglesia de Santa Lucía (nº 65). Esta iglesia, construida en el siglo XIV, se encuentra en el barrio de San Julián y pertenece al grupo de primeras iglesias gótico-mudéjares sevillanas levantadas tras la reconquista de la ciudad en el siglo XIII. El templo se mantuvo activo en sus cultos hasta 1868, año en el que durante la segunda época de la desamortización, la Junta Revolucionaria decide su cierre alegando un exceso de parroquias en la ciudad, cerrando definitivamente en 1870. Tras apropiársela, el Estado la venderá a un particular. Su portada se desmonta y se traslada hasta la iglesia de Santa Catalina en 1930 por el arquitecto Juan Talavera y Heredia, merced a la donación de Rafael González Abreu. Siendo lo comentado lo poco que se salvó de su patrimonio, pues se perdió lo demás tras sufrir San Julián su saqueo y posterior incendio en 1932. También se perdió la torre de Santa Lucía. A partir de ese año la vieja iglesia de Santa Lucía pasa a ser utilizada para distintos usos, primero como almacén particular y luego como cine, en 1970. En la década de los ochenta el Ministerio de Cultura se propone su restauración, pasando a ser entonces local de ensayos y conciertos de la Orquesta Bética Filarmónica. En 1986, el edificio se encontraba vacío realizándose en él obras de consolidación y restauración propuestas en 1982. En 1996 la iglesia se inscribe en el Registro como propiedad del Arzobispado de Sevilla y años más tarde, en 2002, siendo utilizada como almacén por parte de la Junta de Andalucía, es solicitada junto al antiguo convento de San Agustín como posible mezquita en la ciudad de Sevilla. Entre el 2007 y el 2010 se utilizó como sala de exposiciones municipal llamado “Espacio Iniciarte”. Tras una corta etapa en la que ha sido usada también por el Instituto Andaluz del Flamenco como sala de ensayos, desde el año 2012 se ha convertido en la sede del Centro de Documentación de las artes escénicas de Andalucía con una gran sala de biblioteca y salas de reproducción visual, dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, uso actual. Figura 108. Antigua Iglesia de Santa Lucía en la actualidad. Fotografía del autor. Figura 109. Interior de la antigua Iglesia de Santa Lucía como biblioteca del Centro de Documentación de Artes Escénicas de Andalucía en la actualidad. Fotografía del autor. 133
- Casa de las Columnas (nº 15). Esta casa de estilo barroco, fechada en 1780, se encuentra entre las calles Pureza y Betis dentro del barrio de Triana. Este conjunto arquitectónico, anteriormente conocido como “Cofradía y Hospital de Mareantes” de Sevilla, corporación que reunía a los hombres de la mar, y que se había organizado en este barrio de Triana durante la primera mitad del S. XVII. La decadencia del edificio se inició con la fundación del colegio seminario y el traslado de la corporación a su nueva sede, que sería en el barrio de San Telmo. Durante la primera mitad del S. XVIII la universidad pretendió que perdurara el uso sagrado de su antigua iglesia, cediéndola a varias órdenes religiosas. En 1710 se traspasó la finca a los terceros franciscanos del convento de San Juan de Aznalfarache. Tras la desamortización, la casa fue adquirida junto con otras viviendas de la calle Betis por el cubano Rafael González Abreu, promotor de la creación del Instituto Hispano Cubano de Historia de América. En el siglo XX pasó a ser casa o corral de vecinos, siendo declarado el edificio en 1973 en estado de "ruina total", ordenándose el desalojo del mismo. Así siguió vacío y en ruinas como describe el autor en su libro en 1986, hasta que el Ayuntamiento de Sevilla, a la vez que la compra del Instituto Hispano Cubano de Historia de América, adquiere los restos de esta casa, comenzando sus obras de rehabilitación en 1987 y finalizando en 1989. Poco tiempo después sería cedida al Área de Participación Ciudadana con el fin de atender los Servicios Centrales, y un Centro Cívico que no cuajó hasta pasada la Exposición Universal de 1992, ya que el edificio albergó el Comisariado de la Exposición a mediados de 1991. Terminado el acontecimiento Expo 92, el edificio comenzaría a adecuarse como Centro Cívico “Las Columnas” en Triana, inaugurándose en 1993 y funcionando como tal hasta la actualidad en perfecto estado de conservación. Este edificio fue catalogado como Monumento en 1990. Figura 110. Centro Cívico Casa de la Columnas en la actualidad. Fotografía del autor. 134
- Casa de las Sirenas (nº 23). Este palacete romántico ubicado en la Alameda de Hércules fue construido en 1864 por encargo del marqués de Esquivel. Se llamaba en su origen “Recreo de la Alameda”, pero popularmente es conocido como “Casa de las Sirenas” por las grandes figuras mitológicas que adornaban los accesos al interior del edificio. Con el paso del tiempo y de distintos propietarios que apenas la habitaron, fue deteriorándose para acabar en un edificio ruinoso, a la vez que la Alameda de Hércules se convertía en un espacio degradado. El estado de abandono llegó hasta la auténtica ruina y así lo atestigua el autor en su libro en 1986. En 1992 fue adquirido por el Ayuntamiento de Sevilla emprendiendo su reconstrucción. La aprobación en 1995 del Plan Urban, mencionado para otros casos como el Palacio de los Marqueses de la Algaba, dio la oportunidad de recuperar para la ciudad la zona de la Alameda de Hércules incluyendo este edificio. Finalmente, el edificio se inaugura en 1998, mismo año de su declaración como Bien de Interés Cultural, como Centro Cívico “Las Sirenas” del distrito “Casco Antiguo” con abundantes actividades culturales: conferencias, conciertos, exposiciones, etc. Con estos 9 proyectos de adaptación para usos culturales, sumados a los edificios ya desarrollados en otros apartados como el Convento de Santa María de los Reyes con obras de rehabilitación en curso, que ya ha servido como uso cultural para la Junta de Andalucía sufriendo actualmente una nueva fase de restauración, o la Fábrica de Artillería, pendiente de establecer usos en su interior tras sus obras en curso, junto con la pérdida de San Hermenegildo, que llegó a ser sede del Parlamento de Andalucía y posterior sala municipal de cultura hasta su cierre en 2006 estando en la actualidad a la espera de introducir nuevos usos, cerramos el ciclo de estudio de intervenciones para usos culturales. Hemos visto cómo existen variedad de casos de reutilización, usos culturales o sociales, sin predominar ninguna tipología en concreto, sino adaptando las estructuras preexistentes a usos acordes en función y escala, como puede ser el empleo de antiguas casas-palacio para centros cívicos aprovechando la localización en diferentes distritos con cierta proximidad a los ciudadanos o el caso de la introducción de grandes usos culturales en grandes complejos, como puede ser la Cartuja, uno de los puntos de interés cultural de obligada visita en la ciudad. Figura 111. Centro Cívico Casa de las Sirenas en la actualidad. Fotografía del autor. 135
- Antiguo Cuartel del Carmen o Casa Grande del Carmen (nº 63). Hemos desarrollado anteriormente este edificio fundado como casa conventual de la orden de los Carmelitas Calzados en 1358. Al igual que muchos conventos, dejó de tener uso devocional en el convulso siglo XIX con la invasión francesa y las desamortizaciones, pasando a ser el Cuartel del Carmen, como comúnmente más se le ha conocido. Tuvo este uso militar hasta 1978 que es abandonado por los militares. En 1983 fue adquirido por el Ayuntamiento de Sevilla que lo cede a la Junta de Andalucía para su división (convento y noviciado). En 1986, vacío y sin uso, ya estaban en curso obras de consolidación y restauración para acondicionarlo a usos institucionales. En 1990, el edificio es inaugurado como sede del Conservatorio Superior de Música “Manuel Castillo de Sevilla” en una parte y Escuela Superior de Arte Dramático en la otra. Fue declarado Monumento en 1994. Figura 119. Planos de la rehabilitación del cuartel del Carmen para usos institucionales. Fuente: “El Carmen: una política de rehabilitación. Exposición” Ayuntamiento de Sevilla, 1990. Figura 120. Estado actual del antiguo Cuartel del Carmen. Fotografía autor. Este caso como hemos comentado previamente, a pesar de haber tenido una función ya obsoleta como es la de cuartel militar en relación a los edificios desarrollados en este bloque, es excepcional en cuanto a su valor histórico y patrimonial. 142
3.3. Sedes institucionales. Usos Administrativos. Por último, hablaremos de los edificios que se han convertido en sedes administrativas de las instituciones públicas: Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Sevilla. - Palacio de los Marqueses de la Algaba (nº 7). Este edificio, cuya construcción se sitúa en 1474, debe su imagen actual y definitiva a una intervención posterior en el siglo XVI. El palacio es usado como residencia de los marqueses del mayorazgo de La Algaba hasta que en 1822 el edificio es vendido, comenzando un periodo de segregación y paulatina decadencia. Desde la segunda mitad del siglo XIX es simultánea el uso de algunas zonas del palacio como casas y corrales de vecinos con la reutilización de otras estancias con propósitos muy distintos. Resulta especialmente llamativa la existencia en el inmueble de un teatro desde 1848, con el nombre de "Teatro de Hércules" en alusión a la cercana alameda de dicho nombre. El jardín, al fondo de la edificación, vino utilizándose como cine de verano (Cine Arrayán) tras la Guerra Civil Española. La situación de máxima degradación toco fondo en 1961 cuando el ya desvencijado palacio sirvió de refugio a algunos damnificados por la inundación provocada por el desbordamiento del arroyo Tamarguillo. Pero, aún después de este episodio, siguió arruinándose este conjunto monumental, que carecía de cualquier tipo de protección patrimonial. En 1986, este palacio civil mudéjar, aun conservando su estructura organizativa, se encontraba vacío y en un estado lamentable de ruina, incluso se demolió parte del palacio para construir dos casas en la esquina con calle Arrayán. Esta situación empieza a cambiar a partir de 1989 con la compra del edificio por parte del Ayuntamiento de Sevilla y el comienzo del proceso de recuperación del Figura 121. Palacio de los Marqueses de la Algaba en la actualidad. Fotografía del autor. edificio. La rehabilitación de este palacio se lleva a cabo entre 1998 y 2002 por la Gerencia Municipal de Urbanismo con cargo al Plan Urban de fondos europeos, lo cual logró salvar el edificio de su ruina con un ambicioso proyecto de restauración y reconstrucción fundamentado en un previo y exhaustivo estudio histórico- 19 artístico . Desde entonces, el edificio ha funcionado como sede institucional de la Delegación de Bienestar Social Municipal. En 2013, el edificio alberga, compartiendo con la sede del Área de Educación, Participación Ciudadana y Edificios Municipales, el Centro del Mudéjar, constituyendo la primera gran apuesta museográfica del Ayuntamiento. 19 Dicho informe, que fue llevado a cabo por los profesores de la Universidad Hispalense Alberto Oliver y Alfonso Pleguezuelo, fue un instrumento de gran utilidad como documento interno en aquel proceso recuperador, materializándolo en el libro “El Palacio de los Marqueses de la Algaba. Patrimonium Hispalense”. 143
- Los Terceros (nº 69). Como hemos desarrollado en el capítulo de los Conventos de Sevilla, este edificio tiene su origen como convento de varones de la Orden Tercera de San Francisco, siendo construido a lo largo del siglo XVII. Como otros edificios conventuales de Sevilla, sufrió las consecuencias de la invasión francesa y las desamortizaciones, creando en 1835 el Cuartel del Tránsito del ejército en su interior. También fue utilizado desde 1952 hasta 1975 como Colegio de los Escolapios, para posteriormente ser vendido a una inmobiliaria que pretendía derribarlo y construir viviendas. El edificio se salvó gracias a la quiebra de la empresa propietaria, siendo adquirido por la Empresa Municipal de Aguas (EMASESA), que llevó a cabo la restauración y rehabilitación del conjunto edilicio. Las reformas realizadas a finales del siglo XX, afectaron al espacio conventual. En la actualidad, solo la iglesia conocida como iglesia de Nuestra Señora de la Consolación mantiene el uso religioso, cedida en 1973 a la Hermandad de la Sagrada Cena, convirtiéndose el resto del convento y parte de lo que fue el anexo Palacio de los Ponce de León en oficinas de EMASESA del Ayuntamiento de Sevilla y viviendas. Fue declarado Monumento en el año 2002. Figura 122. Antiguo Convento de los Terceros en la actualidad. Fotografía del autor. 144
- Cuartel de Intendencia (nº 81). Situado junto al antiguo matadero y frente a la Puerta de la Carne, se construyó este edificio en 1780-88, destinándose a cuartel de Caballería y siendo el primer edificio en alojar tropas militares. El edificio contó con este uso militar desde entonces hasta hace pocos años. En 1986, Vázquez Consuegra describe el edificio como uso militar con la agrupación de tropas de Intendencia número 2, y con un buen estado de conservación aunque poco después fue desocupado. A principios de los años noventa, la Diputación de Sevilla buscaba un edificio adecuado para su nueva sede en la ciudad, y tras descartar varias soluciones, como el hospital de las Cinco Llagas (que era propiedad de la Corporación), se iniciaron las negociaciones con el ministerio de Defensa, para adquirir el antiguo cuartel de la Puerta de la Carne, vacío desde hace varios años. El proyecto de la nueva sede se encargó a los arquitectos Antonio Ortiz y Antonio Cruz; finalizadas las obras en 1994, ese mismo año se efectuó el cambio de sede, y se centralizaron en ella todos los servicios de la Diputación. Los servicios administrativos ocuparon el edificio del antiguo cuartel, renombrado como edificio A, y uno de los edificios de nueva planta -el llamado edificio B. El tercero de ellos -el edificio C-, no tenía ese carácter administrativo, sino más bien político por cuanto acogía los despachos de los distintos grupos políticos y la sala de Plenos. También la Presidencia de la Corporación se ubicó en él. Si la intervención sobre el antiguo cuartel del siglo XVIII ha sido respetuosa con sus características. Sólo unas nuevas escalerasconstruidas según el patrón de las ya existentes- y la inclusión de ascensores y aseos ha permitido su adaptación al nuevo uso: fundamentalmente oficinas abiertas. Figura 124. Planta del proyecto de rehabilitación y ampliación de los arquitectos Cruz y Ortiz. Fuente: www.cruzyortiz.com Figura 123. Cuartel de la Intendencia en la actualidad. Fotografía del autor. 145
- Cuartel de la Gavidia o Antigua Capitanía General (nº 80). Este sería el último de los edificios que vamos a desarrollar que ha tenido el uso de cuartel militar. Se encuentra situado en una de las plazas más céntricas e importantes de la ciudad, lindera con la desaparecida parroquia de San Miguel, donde se asentó la Compañía de Jesús para crear su Hospicio de Indias en 1603, una de las seis casas que tenía la orden en Sevilla, dedicándose a las labores de hospital de Misioneros y predicadores de la orden que procedían de Indias. La construcción de este edificio es anterior a 1814, habiendo pertenecido al Patronato de la Beneficencia Municipal de Sevilla. Desde mediados del siglo XIX hasta finales de los años treinta del pasado siglo XX, fue la sede de la Capitanía General de la Segunda Región Militar. En 1914 el edificio sufrió un incendio, siendo necesario reparar el portal de salida a la calle Jesús del Gran Poder. Las zonas laterales del edificio fueron demolidas para construir viviendas a finales del siglo XX, restando buena parte del interés primitivo. Fue declarado monumento histórico en 1974. En 1986, sin ya su uso como cuartel, contenía algunas dependencias como farmacia militar. Su estado era aceptable aunque en una situación de casi abandono. El conjunto es rehabilitado por la Junta de Andalucía entre 1998 y 2001, acogiendo la sede de la Consejería de Economía y Hacienda, y actualmente la Consejería de Justicia. Según las ordenanzas de protección del patrimonio vigentes en Sevilla, el antiguo cuartel de la Gavidia, actual sede principal de la Consejería de Justicia, es considerado como un edificio catalogado con el segundo nivel de protección urbanística, representado por la letra B, equivalente al título de protección global. Este nivel de protección es asignado a aquellos edificios que por su carácter monumental y por razones histórico-artísticas necesitan ser conservados por sus Figura 125. Cuartel de la Gavidia en la actualidad. Fotografía del autor. características arquitectónicas originales y que puede ser compatible con un cambio de uso, como es el sufrido en este caso por el antiguo cuartel convertido en Consejería. 146
- Factoría Algodonera o Complejo Tabladilla (nº 79). Se trata de un conjunto de pabellones que construye la Comisaría Algodonera del Estado en Tabladilla, próxima a la Sociedad Catalana de Gas. El proyecto lo redacta en 1924 el arquitecto de la comisaría, Lorenzo Ortiz e Iribar; sin embargo, la dirección de las obras (1925-1926) estará a cargo de José Espiau y Muñoz. En 1933-34, Espiau volverá a construir algunos pabellones. En 1986, el complejo sigue funcionando como factoría algodonera en buen estado de conservación, aunque algunos de los pabellones ya se encuentran vacíos o infrautilizados. La Junta de Andalucía adquiere el complejo y empieza un proceso de recuperación iniciado por obras de consolidación estructural en 1985 encargando el proyecto de rehabilitación al arquitecto Antonio González Cordón. La intervención está destinada a su transformación en sede de la Consejería de Agricultura y Pesca inaugurado en 1991. El proyecto transforma la retícula primitiva conformando un nuevo gran patio en el centro, entendido como espacio de distribución y conexión entre pabellones. En la intervención se han conservado parte de los antiguos pabellones y se han construido otros de nueva planta que, respetando el trazado original, presentan mayor libertad formal. La ampliación de González Cordón se aleja de las preexistencias en cuanto a la escala de la misma y los materiales con los que se ejecuta, consiguiendo no obstante la plena inserción con la antigua estructura. Figura 127. Planta del proyecto de rehabilitación y ampliación de la Factoría Algodonera por el arquitecto Antonio González Cordón. Fuente: www.agcordon.com Figura 126. Estado actual del complejo de la Factoría Algodonera. Fuente: Junta de Andalucía. 147
- Fábrica de Tejidos (nº78). Se trata de una construcción, diseñada por Aníbal González entre 1908 y 1909 en su etapa modernista, destinada a uso industrial que consta de cuatro naves que conforman un patio central de amplias dimensiones y un pequeño piso principal destinado a casa habitación. Entre las referencias formales más próximas del edificio habría que referirse al Instituto del Doctor Seras (nº 66), de Simón Barris, proyectado en 1905. Al conjunto original se le añade, en 1919-20, una nueva nave con fachada a la calle Francisco Pizarro que completa el conjunto. El edificio de la calle Torneo tuvo como uso inicial el de fábrica de tejidos y se encontraba entonces en los límites de la ciudad. A pesar de ello, Aníbal González lo diseñó con gran creatividad, especialmente en su dinámica fachada principal y el tratamiento claramente modernista de su decoración cerámica. Con la expulsión de la industria de finales del siglo XX de la zona más céntrica de la ciudad, el edificio queda abandonado y sin uso, reflejándolo asi en su libro Vázquez Consuegra en 1986, a pesar de su buen estado. La Junta de Andalucía adquiere el edificio y encarga al arquitecto Miguel Lamas Zapata su rehabilitación para sede del Instituto de Fomento de Andalucía (IFA) durando las obras entre 1990 y 1992. Desde entonces, el edificio ha funcionado como uso administrativo. En la actualidad, el edificio funciona como el Instituto Andaluz de Administración Pública de la Consejería de Hacienda y Administración Social. Figura 128. Antigua Fábrica de Tejidos en la actualidad. Fotografía del autor. Figura 129. Interior de la antigua Fábrica de Tejidos en la actualidad. Fotografía del autor. 148
- Casa en el Paseo de la Palmera, 1 o Casa Rosa (nº 45). Se trata de una construcción aislada de 1894, situada en un ángulo de la manzana delimitada por las avenidas Manuel Siurot, Eritaña, la Palmera y la calle Augusto Peyré, con un espléndido jardín en su interior. En 1916, y posteriormente en 1927 a cargo Vicente Traver, el edificio sufre una serie de reformas en sus fachadas dotándolo de un carácter más urbano de lo que era el primitivo edificio exento. En la década de los setenta, se sustituye el color gris de la casa por el rosa, desde entonces, Villa Eugenia pasará a llamarse popularmente como “Casa Rosa”. El edificio, en buen estado de conservación, seguía habitado como residencia particular en 1986, aunque sólo parcialmente. Entre 1988 y 1990, el edificio es adquirido por la Junta de Andalucía, y rehabilitado para acoger la sede de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Entre 2003 y 2005 vuelven a realizarse actuaciones de rehabilitación y ampliación, funcionando desde entonces y hasta nuestros días como la mencionada sede autonómica. Cabe mencionar que durante la segunda fase de rehabilitación (2005) del Palacio de San Telmo que explicaremos más adelante, la Presidencia de la Junta se trasladó a este edificio. Figura 130. Antiga casa del Paseo de la Palmera, 1, en la actualidad. Fotografía del autor. - Casa en el Paseo de la Palmera, 41 o Casa Sundhein (nº 46). Este palacete, ubicado en el centro de una amplia parcela ajardinada, es una construcción característica del eclecticismo decimonónico todavía vigente a principios del siglo XX. Fue construido entre 1914 y 1916 por la familia de Carlos Sundheim Losada, a quien debe el nombre de Casa Sundheim. En 1986, la casa de tres plantas, seguía habitada por sus propietarios, con un estado de conservación bueno de la edificación. El jardín de la casa, con un espléndido grupo de palmeras, se encontraba igualmente en estado excelente de conservación. La casa sufre una remodelación acondicionándose como sede para el Comisario de la Exposición Universal de 1992. Posteriormente, será rehabilitada para convertirse desde 2005 hasta la actualidad en sede de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Figura 131. Casa Sundheim en la actualidad. Fuente: Junta de Andalucía. 149
Figura 132. Antigua casa burguesa en la calle Alfonso XII, 52, en la actualidad. Fotografía del autor. 20 Muchas de las citadas rehabilitaciones para uso institucional fueron recogidas en la publicación: “Edificios históricos rehabilitados de uso público en Andalucía” Jornada Europeas de Patrimonio, 2003. Esta rehabilitación es una de ellas. - Casa en Alfonso XII, 52 (nº 26). Se trata de una casa de finales del XIX o principios del XX, construida sobre una amplia parcela, con fachada principal a la calle Alfonso XII. Esta casa es un modelo de vivienda característica de la alta burguesía sevillana en el periodo de la Restauración, cuyo eclecticismo estético denuncia su construcción previa a la llegada del Modernismo y Regionalismo. El edificio, vacío y sin uso desde hace bastantes años, tenía un buen estado de conservación en 1986. El edificio había estado ocupado anteriormente por la Sección Femenina de Falange. La Junta de Andalucía adquiere el edificio para proponer su rehabilitación el uso administrativo en esta antigua vivienda burguesa. El proyecto se redactó en 1986, tratando de intervenir lo menos posible en la estructura y distribución original. Desde 2008 hasta la actualidad, el edificio acoge el Instituto Provincial de la Mujer en Sevilla, perteneciente a la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas 20 Sociales . 150
- Casa en San Andrés, 2 y 4 o Casa Lissén (nº 52). La construcción actual es el resultado de una profunda intervención realizada por José Espiau y Muñoz, en 1918, para don José Lissen, sobre una vivienda ya existente. La estructura sigue la tradición de la casa palaciega sevillana, con apeadero, patio y jardín como elementos compositivos y con el conjunto de las dependencias ordenado en torno a esos elementos. Destaca, como en otras casas sevillanas, la pieza del salón mirador de planta poligonal con vistas al jardín trasero, y que se abre en las dos plantas principales de la casa. Cuando fue construida llegó a ser reconocida como el mejor palacio de la ciudad, sólo superado en opulencia por el desaparecido de Miguel Sánchez Dalp en la plaza del Duque. Lissen acabó arruinado por lo que tuvo que malvender la casa, pasando a ser un convento de monjas. En 1986, la casa en excelente estado de conservación, seguía estando ocupado por el convento de la Orden de las Siervas de María. En el apeadero de la casa se instaló la capilla del convento, manteniéndose en la planta principal el oratorio primitivo. La rehabilitación para uso administrativo comenzó en 1992, realizando la adaptación espacial y abriendo las nuevas comunicaciones verticales y horizontales. Actualmente acoge la delegación provincial de la Consejería Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía. Figura 134. Interior en la actualidad de la antigua Casa Lissén. Fuente: Junta de Andalucía. Figura 133. Antigua casa en la plaza de San Andrés, 2-4, en la actualidad. Fotografía del autor. 151