Sansón : Relación burlesca de los hechos de un jaque y sus hazañas
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SAai SoM. BÍLA.GIOII BDULESCA DE LOSi^CHOS DE Uíí JAQUE YSUS HAZASASv J3uque escelso de AtcorcoQ" Príncipe de Leganitos^ -jurado rey de Vallecas, emperador del Barquillo^ mi necedad, patria ynombre mis insultos ydelirios escucha para que sepas que sé bien cuántas son cinco. Hi primer sér, porque en iodofuese asombro de los siglos^ fué cuando se hizo preñada mi madre> que bié un domingo, Nací, yJuan me Hamarony cuyo horrible apellido mosto significa en jerga, yen castellano racimo. Apenas pisé del mundo el oróseppo, óprincipio. A
cuando una vieja mamona, que -era comadre de oficio, me recogió én su regazo, ycortándome el ombligo, yatándome fuertemente, no sé si cordel, óhilo, hizo que sudase pez con tan no visto martirio, ypronosticando sábia mi inclinación: será, dijo, el infante, que en mis brazos nació en tan infausto signo, el mas infeliz trompeta, que haya conocido el siglo. Crecí en ensuciar pañales, . hice varios desatinos, nunca estudié alguna ciencia, visite bolsos distintos; yen fin ,por orden de treinta ótreinta ycuatro bandidos, que me animaron áello, capitán quedé elegido de las tropas de ermitaños de Sierra-Morena altivos. Ycomo si fuera duque de los valles ylos riscos se postraban obedientes ya el encerrado bolsillo, ya el gato de oro preñado, ya el patacón atrevido, ya el mejicano betún, ya el doblon, que está amarillo, ya el cobre, que mucho vale, ya el diamante, ya el zafiro; asi ámi valor heroico se confesaban rendidos cuantos cautos escritorios guarda un avaro mezquino, cuantas patacas un fraile, cuantas doblas un judío, yen fin, cuanto ún mad gavacho gana en amolar cuchillos, chupa estirando ábujetas^ ylame vendiendo Kilo. ÁTal ,era señor, mi fuerza, que sobre el suelo tendido veinte hombres levantaba, dándoles recios pellizcos. Con la barra de mas peso, que parece desvarío, de solo un golpe quebraba cinco, óseis vasos de vidrio; teniéndome entrambos brazos de md sogas oprimido me daban veinte sopapos, ylloraba como un niño. Mataba un candil de un soplo, saltaba .un pa¡mo de un brinco, corría mas que un caballo, paraba dé un lechoncilio el curso, haciéndole el pavo, derribaba un abanico, arrojándole en el suelo, corría sobre un pollino, sentado quebraba un corcho, como si fuera de vidrio. Alzaba con una mano cuatro libras de pepinos, ydespués que los mondaba con un agudo cuchillo, en un plato con aceite, con su vinagre ysu ajito, tajadas quedando hechos, siendo en tan grande conflicto tal vez, que faltó ála mesa , la cena por. el eslío sino bastante guisado, postres, medios yprincipos. Viendo pues que rigoroso usaba del poderío, ‘ qué tienes con las gorronas, fiado en que eres tan lindo sin dejarme sola una, aun los meses prohibidos que entonces.como es mal tiempo para aquello col yvino, las envías áque saqueo lomillo con el hocico? solté contra tilas bragas, yentré en tu córte atrevido.
donde en menos de dos meses, que puse un bodegoncillo sabe el mundo ytú lo sabes, pues lo has probado, lo has tísIo que te he dado mil fritadas gigotes, sopas, tocino ' hasta encontrar; un guisado ingenioso yde capricho, que lo dejo por común, ylo callo por sabido, que es la chanfaina de bofes, regalo bien prevenido. - También te acuerdas, que yo, colérico yvengativo me envoqué ochenta mondongos, me comí treinta cabritos, me mamé tres mil jamones, ymas de seis mil chorizos, yque bebí por mis labios, de la sed siempre asistido mil doscientas ycincuenta yseis aiTobas de vino, que hecha la cuenta de lodo, por los años que he vivido, vengo ásalir cada dia por veinte, dtreinta cuartillos. Te cansaste de almorzar en el aposento mió, yun dia, que te enojaste, hicistes cuentas conmigo, donde hubo tantas barajas, sobre ajustar lo caído, que no creo que haya mas en veinte ,ótreinta garitos. Caséme en este intermedio con el soberano hechizo de la coruja suprema, infanta del baratillo, sin advertir, sin mirar, que eras su galan antiguo. La recibí por mujer que aunque fué contra el estilo de hombre de bien, que revoca tal acción ,fué por avisa de que tenia carbón de brezo yoró infinito. Lo que de este casamiento me resultó de peligros, de papeles, de recados, de embozados, de escondidos, es cosa, invicto señor, para quedarse sin juicio. Solo diré, yes verdad, que el ser tú después mi amigo, enviar tantos regalos, yhacerme tantos cariños, no fue amistad verdadera, sino maññso artificio de irte, enviándome ai pradóy con mi mujer al retiro. Pues porque un dia lá triste, molida del ejercicio j que aunque tío cansa ,fátip, tomar las armas no quiso ; ámi la culpa me echaste, que en la -cocina dormido estaba ,jtorqué yo quise, óporque mi mujer quiso; yno contento con esto, cruel, fiero yvengativo me mandasteá salir fiiéra (con qué dolor lo repito !) Ydespués en aquel ángel tantos hicistes martirios, que dejaste su belleza vencida de su apetito. Pero ya ,señor ,que es hecho, yque no hay algún camino dc' pagarme la paciencia, ni premiarme lo sufrido, tan solo con una cosa que me otorgues compasivo, me despicarás de cuantas zambombas tu amor me hizo, Yes, aquíte he menester mas soberbio ymas altivo, que me dés, aquíteinvoeo segunda vez aturdido, que me dés, digo, ámi Tronga, para llevarla conmigo
}ganar, pues que cón ella nJ3s ludias 09 n'“c<*sito, Ypara que atolondrado nagas esto que te pido, «n que las flem;istfe ahoguen, ii te pique el colodrillo, Aína estas sartas de mocos, oue mé corren hilo áhilo substancia de mis narices: mira estos fuertes bramidos, mira estos tiernos regüeldos, que me suben dél ombl¡<ro, que ya están para ahogarme, mt señor, mi rey, mi amigo mi tormento, mi dolor, mi pesar ymi martirio. J^oeslo que pido ayellanas. almendrones ,ni cominos, tostones, ni cañamones, solo ámi Daifa te pido. Dazme este.bien,y asi yiras desde el sábado al dominar^ ^asi te dén tus contrarios mojicones infinitos, as como yo te cases, asi el Cielo te dé uq hjjojj que le parezca ása padi« en lo gordo y1„ rollizo. Dero SI mocos, rcgosidos, roncas, pestes ybramidos no bastaren, haz ecliartne en un estanque de riño, oque una tarde de agosto en las orillas del rio cuatro amigos me conyiden amerendar, yuno altiro cuatro tiernas pollas partas con un delgado cuchillo, Jdespués con grande garb o Ma bota de lo tinto ápuros carabinazos me descalabre el gallillo, que aun no será bastante para tantos desatinos como aquí se adyierten juntos yválgame ahora el tino, para darte diez mil gritos, ySI no hasta lo que te he suplicado rendido aquí gracia, ydespués nl!% Dios te dé lo que le pido. P. de D. José M. Moreno calle Juan de la Cabra. Nám.