scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Arquitectura de vacaciones. La banalidad turística y su valor patrimonial

González Martínez, Plácido; Royo Naranjo, María Lourdes; Zafra Costán, Pilar; Loren-Méndez, Mar

Full text

088 BIENES, PAISAJES E ITINERARIOS IPH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 Uno debe subrayar la importancia de lo efímero…, la conciencia de la condición perecedera y volátil de todo lo que nos rodea, un cierto sentido de obsolescencia más llevado al consumo que a una visión teleológica y finalista del universo1 Evidenciar la importancia de una arquitectura tan banalizada y tantas veces denostada como la que tapiza nuestras costas implica un ejercicio de observación y reflexión en el que el entendimiento del desarrollo del turismo ha de jugar un papel fundamental. El aumento de la productividad en el trabajo, la creciente movilidad y la institucionalización del descanso han globalizado la cultura del ocio en las sociedades postindustriales. La costa española ha desempeñado un papel protagonista en la evolución de este fenómeno de masas. El éxito de la fórmula de sol y mar como reclamos turísticos ha generado profundas consecuencias urbanas y paisajísticas, transformando la línea litoral en una larga y compacta ciudad lineal. En su seno han de ser entendidas estas arquitecturas del sol como resultado de un esfuerzo sostenido por responder con eficacia a las necesidades de una industria cada vez más sofisticada, cuya adecuación a estándares internacionales supuso un vector fundamental en la modernización de nuestro país en la segunda mitad del siglo XX. La Nacional 340, que conecta Cádiz con Barcelona en paralelo al Mediterráneo, constituye el hilo conductor de la historia de la arquitectura de nuestro país. Nuestro itinerario, limitado al tramo comprendido entre las ciudades de Cádiz y Málaga, revelará al automóvil como icono obligado en la conformación de este singular modelo urbano y, recordando a Robert Venturi en Aprendiendo de Las Vegas (1972), desde un punto de vista en movimien- to, recogerá la enorme calidad de arquitecturas que abarcan desde el turismo balneario de principios del siglo XX hasta respuestas pragmáticas de calidad al fenómeno de masas de la contemporaneidad. Un marco geográfico heterogéneo, distingue dos ámbitos diferenciados: Atlántico y Mediterráneo. En el primero, el rigor del viento de levante y el interés militar favorecen la protección del paisaje litoral, aún en precario equilibrio, mientras que al otro lado del Estrecho, la Costa del Sol utiliza la escenografía dócil del Mar Mediterráneo; lo El turismo por su voluntad es un sector productivo intrínsecamente ligado al territorio Arquitectura de vacaciones. La banalidad turística y su valor patrimonial Plácido González Martínez, Lourdes Royo Naranjo, Pilar Zafra Costán, Centro de Documentación del IAPH. Mar Loren Méndez, Grupo de Investigación HUM-666 “Ciudad, Patrimonio y Arquitectura contemporánea en Andalucía”. Universidad de Sevilla Bienes, paisajes e itinerarios PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 IBIENES, PAISAJES E ITINERARIOS 089 X Mapa del itinerario: Arquitectura de Vacaciones / David Villalón, IAPH 090 BIENES, PAISAJES E ITINERARIOS IPH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 benigno de su clima explica en primera instancia su más temprana ocupación. Ya en los años cincuenta esta última se convierte en auténtico objeto de deseo entre las clases pudientes, estableciéndose desde entonces un marcado carácter elitista de ámbito internacional. Con el fin de la autarquía, las mejoras económicas provocan un ascenso del nivel de vida de los españoles; la nueva clase media es ya sujeto turístico y busca en la Costa del Sol y en su arquitectura contagiarse del sueño vacacional de las clases privilegiadas. El aperturismo de esta década marca en España, concretamente en Andalucía, el despegue de la industria turística en el ámbito internacional; la Costa del Sol queda definitivamente identificada con su oferta de sol y playa. El trazado viario de la costa occidental malagueña y su continuación en la provincia de Cádiz particulariza la urbanización sufrida a nivel territorial por ambos fragmentos costeros. La cercanía de la carretera a la costa mediterránea explicita el deseo contemplativo desde el coche, su entendimiento como auténtico balcón al litoral, facilitando la apropiación de la fran- ja costera más preciada. En el punto de inflexión marcado por el Estrecho de Gibraltar y el final del Mediterráneo, la carretera se adentra en el territorio alejándose de la costa; su topografía y su clima han salvaguardado la integridad natural de la misma durante un mayor período de tiempo, contrastando claramente con la continuidad del fenómeno metapolitano ya consolidado en la Costa del Sol. El carácter dinámico de la industria turística hace especialmente pertinente y necesaria la valoración patrimonial del fenómeno en el que este tipo de arquitectura se encuentra inmersa. Una arquitectura siempre sujeta a transformaciones, reconfiguraciones, cambios de uso y obligada, en muchos casos, a elegir entre una vejez prematura y una ilusoria eterna juventud, procurando mantener constantemente su atractivo para un mercado ávido de novedades. El Hotel Miramar inaugura este itinerario en primera línea litoral de la Malagueta, aprovechando el desplazamiento de la industria a Levante del Guadalmedina. Los volúmenes escalonados y abiertos de su fachada marítima formalizan la voluntad turística de este establecimiento de referencia a la altura de los grandes hoteles europeos, conviviendo con sus aspiraciones urbanas formalizadas en una fachada principal más compacta y contenida. La visión del turismo como impulsor de los negocios es una apuesta clara por la diversificación económica, materializada en el excepcional Palacio de Congresos de Torremolinos, de Rafael de la Hoz. Una organización funcional asombrosamente racional, dinámica, basada en un desarrollo helicoidal que organiza las diferentes salas y espacios de exhibición, ejemplifica el predicamento de la arquitectura orgánica del momento. En Torremolinos, La Nogalera constituye el primer complejo turístico en plena ciudad, ofreciendo exclusividad a la nueva clase media a pesar de su gran escala y del tamaño reducido de sus 242 viviendas. Sobre un basamento comercial, la ordenación en bloques repartidos en 23 400 m2libera el espacio público, yuxtaponiendo sin interferencias el universo del ocio y el devenir de la ciudad. En una situación más usual de periferia, el conjunto Eurosol de 45 000 m2 opera en los parámetros programáticos y dimensionales de la Nogalera. La experimentación en la vivienda mínima y la construcción metálica obtiene, en el relajado marco de la arquitectura turística, resultados difícilmente superables. Sus valores trascienden al plano paisajístico y proponen el carácter monumental del uso doméstico. Al extremo de la calle Pez Espada, que parte el conjunto Eurosol en dos, asoma como hito X Antiguo Hotel Miramar (Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 IBIENES, PAISAJES E ITINERARIOS 091 X Palacio de Congresos y Exposiciones. Detalle de exterior. Torremolinos. Málaga / Juan Carlos Cazalla, IAPH. X Hall del Palacio de Congresos y Exposiciones en Torremolinos (Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH. 092 BIENES, PAISAJES E ITINERARIOS IPH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 W Conjunto residencial y comercial La Nogalera (Torremolinos, Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH W Urbanización Eurosol-Euromar en Torremolinos (Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Es una arquitectura sujeta a cambios y obligada, en muchos casos, a elegir entre una vejez prematura y una ilusoria juventud PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 IBIENES, PAISAJES E ITINERARIOS 093 la escalera del Hotel Pez Espada, obra de Muñoz Monasterio y Jáuregui Briales. Paradigma del gran hotel moderno, su relación sosegada con el paseo marítimo, las óptimas orientaciones y el cuidado de los detalles aportan una calidad afortunadamente preservada en el tiempo. El recorrido hacia occidente conduce a Fuengirola, donde la carretera se convierte en balcón privilegiado hacia el mar. El edificio de apartamentos Ópera ofrece hacia la infraestructura una abstracta celosía, singularizada por una escalera helicoidal anexa. La fachada hacia el mar evidencia la racionalidad de su planta mediante una rigurosa y delicada retícula, símbolo de la popularización del turismo desarrollista. La oportunidad vacacional llega al proletariado con un esfuerzo gubernamental temprano. El contacto con la naturaleza, la familia como célula social y el descanso como objetivo principal marcan las pautas proyectuales de la Ciudad Sindical de Vacaciones de Marbella. Junto con el respe- to al paisaje original, sus formas curvilíneas, patios y texturas formalizan el organicismo con base vernacular de esta arquitectura sostenible e insólita. W Vestíbulo del Hotel Pez Espada (Torremolinos, Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH W Fachada posterior de los Apartamentos Ópera (Fuengirola, Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Frente a esta excepción, el Hotel Don Carlos se adscribe al gesto objetual que explota las posibilidades iconográficas del edificio en altura, adaptándose a las demandas globalizadoras de la cadena Hilton. La torre se eleva sobre cinco pilotes para configurar el acceso rodado y la fuerza escultural de la estructura alabeada reclama la primacía del automóvil en este modelo de ocupación litoral. Símbolo cómplice de una realidad soñada, las torres acogen también el uso residencial más exclusivo. El proyecto de Torre Real constaba de tres edificios de 20 plantas; la censura del régimen reduce a una la propuesta, aumentando paradójicamente su carga simbólica, 094 BIENES, PAISAJES E ITINERARIOS IPH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 W Hotel Don Carlos. Marbella. Málaga / Juan Carlos Cazalla, IAPH W Ciudad Residencial Tiempo Libre de Marbella (Málaga) / Juan Carlos Cazalla, IAPH PH Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Inº 64 Inoviembre 2007 Ipp. 60-99 IBIENES, PAISAJES E ITINERARIOS 095 W Torre Real. Marbella. Málaga / Juan Carlos Cazalla, IAPH incrementada aún más con la paralización de la construcción de la costa tras la crisis de los años setenta. La voluntad objetual sigue vigente en el mítico hotel Don Pepe, contemporáneo al Don Carlos. En esta pieza la insistencia formal parte de un concepto de diseño total, que cuida la exquisitez y singularidad en cada detalle, extensible también al tratamiento de sus jardines. El volumen principal, paralelo a la costa, propone una geometría horizontal que rompe la linealidad para generar un límite visual en sus recorridos interiores. Estepona se ejemplifica en Bahía Dorada , conjunto que retoma las reflexiones de la arquitectura contemporánea más comprometida con el discurso vernacular local de raíz mediterránea. La sabia ordenación de sus piezas residenciales, en armonía con su topografía y paisaje, presenta soluciones de gran economía de medios conectadas con el regionalismo crítico imperante en los años setenta. En esa pequeña escala, pero con una ambiciosa visión empresarial, el recorrido se adentra en San Roque, ya en la provincia de Cádiz. Sotogrande apunta la globalidad del modelo estadounidense del Country Club, comunidades exclusivas organizadas alrededor del golf en marcos paisajísticos excepcionales. El club, obra de Luis Gutiérrez Soto, es muestra tardía de la frecuente inclinación regionalista de este tipo de resorts, filtrada por la abstracción moderna. Complementando al uso residencial, el Hotel Sotogrande emplea referencias vernáculas como valor añadido a la arquitectura turística, al tiempo que muestra la influencia de la sensibilidad nórdica sobre el autor, José Antonio Corrales. La disposición de las habitaciones en dos fragmentadas alas, empleando la profundidad y la masa para favorecer el control solar, permite una inteligente negociación con la topografía y el paisaje. Algeciras aparece como charnela entre los dos modos de ocupación descritos para Mediterráneo y Atlántico. Atravesado el sublime paisaje del Estrecho, la Casa del Mar de Tarifa es muestra inverosímil de la influencia escandinava en el extremo opuesto del continente. W Bahía Dorada (Estepona, Málaga) / Arqyestudio Hotel Sotogrande (San Roque, Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Urbanización Novo Sancti Petri en Chiclana de la Frontera (Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Casa del Mar (Tarifa, Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Hotel Sol y Mar en San Fernando (Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Chalets Nuestra Señora del Mar en El Puerto de Santa María (Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Viviendas El Manantial (Puerto de Santa María, Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH Balneario de Nuestra Señora de La Palma y del Real (Cádiz) / Juan Carlos Cazalla, IAPH