Compromiso democrático y participación ciudadana de los futuros profesores: un estudio de caso
Abstract
En un contexto marcado por la crisis económica y social, desde el mundo educativo se viene señalando la necesidad de una nueva formación ciudadana, democrática y participativa. En este artículo se analiza las percepciones que, desde las aulas universitarias, tienen los futuros profesores de primaria y los educadores sociales en torno a las distintas formas de participación en una sociedad democrática. Los resultados del estudio nos permiten conocer mejor sus conocimientos, intereses, y opiniones, lo que permitirá realizar propuestas para mejorar su formación didáctica y ciudadana.
Full text
89 En un contexto marcado por la crisis económica y social, desde el mundo educativo se viene señalando la necesidad de una nueva formación ciudadana, democrática y participativa. En este artículo se analiza las percepciones que, desde las aulas universitarias, tienen los futuros profesores de primaria y los educadores sociales en torno a las distintas formas de participación en una sociedad democrática. Los resultados del estudio nos permiten conocer mejor sus conocimientos, intereses, y opiniones, lo que permitirá realizar propuestas para mejorar su formación didáctica y ciudadana Palabras clave: Educación para la ciudadanía; Participación democrática; Formación inicial del profesorado; Educación Primaria; Educación Social. * Correos electrónicos: [email protected]; [email protected]; [email protected]. * Artículo recibido el 7 de mayo de 2012 y aceptado el 15 de junio de 2012. Ciudadanía y participación en la sociedad actual Desde hace años se viene insistiendo en la necesaria renovación del papel del ciudadano en las sociedades actuales. El derecho al voto electoral, como uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema democrático, no completa el papel que los ciudadanos deberíamos asumir en el ejercicio de nuestros derechos y obligaciones sociales y políticas. En España, aunque este debate ya se venía produciendo desde hacía años, fue la aparición de asignaturas propias de educación para la ciudadanía en los currículos de Primaria y Secundaria lo que elevó dicha discusión al grado de problema mediático. Más allá de las controversias, al igual que en otros países, la formación ciudadana venía a dar respuesta a una serie de necesidades que los países democráticos de nuestro entorno encontraban ante la alarma por determinadas deficiencias en valores y actitudes de niños y adolescentes, así como por las necesidades surgidas de las sucesivas ampliaciones del marco común europeo. En este sentido, situándonos en las recomendaciones de la Compromiso democrático y participación ciudadana de los futuros profesores: un estudio de caso Francisco Conejo Carrasco* Rosendo Martínez Rodríguez* María Sánchez Agustí* pp. 89-102 Universidad de Valladolid investigación didáctica 80 INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2013 (ISSN 0213-7771)
80 F. CONEJO; R. MARTÍNEZ RODRÍGUEZ y M. SÁNCHEZ AGUSTÍ 2013 90 Comisión Europea1 y del Comité de Ministros Europeos2, recogidas en los currículos de Educación Primaria y Educación Secundaria en España, cobró importancia la concepción de una ciudadanía democrática y activa. Esta sería, a grandes rasgos, la conciencia de pertenencia a una comunidad democrática con sus principios inspiradores y la consiguiente implicación en todos los asuntos de la misma, adquiriendo el compromiso de la participación como la forma de alcanzar mejoras en la sociedad (Benedicto y Morán, 2002). Una ciudadanía activa y participativa vendría a superar la concepción minimalista de la ciudadanía, donde prima la fundamentación legal o jurídica y que supone también una forma pasiva y acrítica de entender la educación ciudadana, limitada ésta a la información de derechos y deberes (Bolívar, 2007). Esta nueva ciudadanía, basada en la acción y la participación, supone atender a las obligaciones de pertenencia a una comunidad, pero también a la identificación con una determinada cultura democrática formada por una conjunción de civismo, tolerancia, libre comunicación de ideas y de personas, y a la educación como vehículo para alcanzarla (Mayor Zaragoza, 2002). Se trata así de una concepción amplia de ciudadanía, que requiere de una práctica continua. Es, por tanto, la participación, y las diversas formas que puede adoptar, un elemento clave en la formación de los futuros ciudadanos y, por consiguiente, debería ser un eje principal en la formación del profesorado, porque la aplicación de los mecanismos democráticos, por sí solos, no garantiza la presencia de una “formación política” participativa (Rubinstein, 1994). La enseñanza en las aulas de actitudes y comportamientos democráticos para la acción ciudadana en el entorno social es fundamental para desarrollar una democracia sana y no expuesta solamente al Estado como garante de ella. Este quehacer docente, sin embargo, no debe limitarse a la participación política y la educación sobre lo político, sino que debe incluir aspectos de la vida cotidiana y de la acción social en la comunidad (Pagès y Santisteban, 2009), favoreciendo, por ejemplo, la participación en los mismos centros educativos: consejos escolares, juntas de gestión, asociaciones de alumnos, etc. En el caso de España, la Educación Primaria adolece de estos puestos de responsabilidad en comparación con otros países europeos3. Un estudio de caso sobre la participación de los futuros educadores Como hemos visto, la importancia que la “sociedad civil” (entendida ésta como la unión de ciudadanos que actúan conjuntamente sobre el ámbito público) está teniendo en nuestros días, con casos tan relevantes como el 15-M o DemocraciaRealYa, nos ha llevado a una reflexión en el ámbito educativo sobre las diversas formas de participación ciudadana. Desde la bibliografía y desde el currículo, parece existir un acuerdo generalizado sobre la necesidad de que se enseñen y practiquen los valores propios de una ciudadanía activa y participativa. Pero, ¿son los futuros profesores portadores de estas actitudes democráticas? ¿Practican ellos mismos alguna de las diferentes formas de participación? En definitiva, ¿están nuestros futuros educadores preparados para enseñar una participación activa, social y ciudadana? Sobre estas preguntas fundamentamos el presente estudio, con el objetivo de conocer y analizar la percepción y el comportamiento, o 1 DGEAC. Study on Active Citizenship Education. Final Report Submitted by GHK, February 2007. Disponible en: http:// ec.europa.eu/education/doc/reports/doc/citizensedu.pdf. 2 Recomendación [Rec (2002)12] del Comité de Ministros a los Estados miembros sobre la educación para la ciudadanía democrática adoptada por el Comité de Ministros el 16 de octubre de 2002, en la 812ª reunión de los Delegados de los Ministros. 3 Dato extraído del estudio La educación para la ciudadanía en el contexto escolar europeo . Eurydice. Dirección General de Educación y Cultura. Comisión Europea, 2005.
COMPROMISO DEMOCRÁTICO Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LOS FUTUROS PROFESORES... 91 intención de comportamiento, que los futuros formadores, tanto del ámbito escolar como extraescolar (estudiantes del grado de Educación Primaria y del grado de Educación Social) tienen en torno a las diferentes formas de participación ciudadana en la sociedad actual; tratando así mismo de determinar las posibles diferencias entre los dos tipos de educadores. Nuestra hipótesis de partida es que hoy, a pesar del contexto de reivindicaciones ciudadanas sobre la necesidad de una mayor participación democrática, el grado de compromiso ante las diferentes formas de participación que mantienen los futuros profesores de Primaria es muy bajo. Esta deficiencia, sin embargo, no sería exclusiva de estos alumnos, sino que se trataría de un problema más generalizado que afectaría al alumnado de otras titulaciones similares, como los estudiantes de Educación Social, tradicionalmente portadores de un perfil de mayor compromiso político y ciudadano. Esta circunstancia podría estar relacionada, aunque cueste reconocerlo, con el proceso de feminización de la enseñanza, teniendo en cuenta que la incorporación masiva de la mujer a la profesión docente, no se ha visto acompañada de una ocupación de los puestos de gestión y dirección que siguen estando mayoritariamente en poder de los varones (Sarramona, 2000). Para realizar el estudio, se elaboró un cuestionario con cinco preguntas, compuestas cada una de ellas por una parte cerrada y otra de explicación abierta, que fue aplicado, en enero de 2012, en dos grupos de tercer año universitario, uno en el grado de Educación Primaria (49 alumnos, 35 mujeres y 14 varones) y otro en el grado de Educación Social (26 alumnos, 25 mujeres y 1 varón). En las preguntas elaboradas se insistió en la importancia de que los encuestados justificaran y argumentaran sus respuestas, de forma que el análisis cualitativo y en profundidad de las explicaciones complementara los resultados cuantitativos. A pesar de la limitación numérica de la muestra y de su ubicación en un único contexto universitario (Valladolid), consideramos que de sus datos se pueden extraer conclusiones interesantes para la mejora de la formación de estos profesionales. El “Buen Ciudadano” Una de las primeras cosas que nos preguntamos al iniciar este estudio, fue de qué manera valorarían los alumnos universitarios las diversas formas de participación. Para ello se les pidió que valoraran de 0 a 10 algunas de las formas de participación que podrían caracterizar a un “buen ciudadano”. Las opciones que pusimos en juego fueron las siguientes: a) votar en las elecciones políticas; b) afiliarse a un partido político; c) seguir los asuntos políticos en los medios de comunicación; d) tomar partido en discusiones políticas; e) participar en manifestaciones y movilizaciones; f) cumplir siempre las leyes y las normas; g) participar en asociaciones (Ver la Tabla 1 en la página siguiente). Los futuros profesores de primaria (Tabla 1), sin variaciones significativas entre varones y hembras, mostraron una tendencia mayoritaria a valorar con la máxima puntuación (entre 8 y 10) la opción f, esto es, cumplir siempre las leyes y las normas (69,38%), seguida a una cierta distancia de la opción a, relativa a votar en las elecciones (45,88%). Alumnos y alumnas declararon en sus explicaciones que estos dos elementos, juntos o separadamente, resultaban imprescindibles para el funcionamiento de una sociedad democrática: El hecho de votar es lo que caracteriza a una democracia, y cumplir las normas es la base para una convivencia pacífica. (A1, EP) Votar en las elecciones porque al ser buen ciudadano de un país democrático es necesario la participación de todos para lograr una sociedad más justa (sic), y cumplir siempre las leyes y las normas porque para convivir en sociedad es bueno que se respete el orden establecido. (A23, EP) Cumplir siempre las leyes y las normas porque de esta forma se garantiza el buen funcionamiento de la sociedad. (A6, EP) La más valorada ha sido votar en las elecciones, porque creo que es importante para los ciudadanos dar su opinión y participar en el proceso electoral. (A 12, EP) Existe, por tanto, una tendencia decidida en lo que estos estudiantes del grado de Educación Primaria entienden por orden y paz social, demostrando una preocupación hacia el respeto
80 F. CONEJO; R. MARTÍNEZ RODRÍGUEZ y M. SÁNCHEZ AGUSTÍ 2013 92 de las normas y la convivencia justa; algo que, a partir de sus reflexiones, no parece descabellado poner en relación con el contexto actual de desconfianza hacia la política y los políticos, tal y como afirma explícitamente una alumna: Cumplir leyes y normas sociales, porque la política no es tan importante para mí, ya que hoy en día la política para lo único que sirve es para generar violencia y separación de las personas. Un ciudadano es aquel que respeta y es respetado socialmente, no engañado continuamente. (A25, EP). Por otro lado, aunque las dos opciones señaladas sean las más valoradas, la participación en movilizaciones y el asociacionismo fueron también respuestas puntuadas por encima del 5 en más del 70% de los casos (Tabla 1). Sin embargo, a la hora de justificar sus decisiones, no encontramos ninguna reflexión clara sobre el valor que podría tener la participación en asociaciones. Es decir, los alumnos valoran positivamente este tipo de participación, pero no llegan a justificar su respuesta. Algo distinto a lo que ocurre con la participación en huelgas y manifestaciones, acciones que suelen explicar fácilmente por su valor concreto en la defensa de una determinada causa. En este sentido, resulta interesante comprobar cómo la valoración de huelgas y manifestaciones suele estar en relación con la crítica directa al sistema político, no a determinados problemas, sino como una desconfianza generalizada por la misma idea de política. Lo más importante, manifestaciones y asociaciones, porque luchas más activamente por algo. En la política existe mucha manipulación. (A20, EP). Y esta desconfianza, lleva también a una cierta forma de individualismo: Las más valoradas han sido las relacionadas con manifestaciones, porque para mí ser buen ciudadano no tiene nada que ver con la política, sino con las acciones propias e individuales. (A9, EP) ítem A ítem b ítem C ítem d ítem e ítem f ítem G freC. % freC. % freC. % freC. % freC. % freC. % freC. % 02 4,08 14 28,57 0 0 1 2,04 3 6,12 0 0 2 4,08 10 0 4 8,16 1 2,04 3 6,12 1 2,04 0 0 0 0 22 4,08 5 10,20 2 4,08 2 4,08 2 4,08 1 2,04 0 0 35 10,20 5 10,20 4 8,16 11 22,44 1 2,04 1 2,04 4 8,16 42 4,08 4 8,16 5 10,20 5 10,20 3 6,12 3 6,12 4 8,16 56 12,24 9 18,36 8 16,32 6 12,24 12 24,48 4 8,16 10 20,40 64 8,16 4 8,16 3 6,12 7 14,28 6 12,24 0 0 6 12,24 76 12,24 2 4,08 9 18,36 5 10,20 7 14,28 5 10,20 8 16,32 810 20,40 1 2,04 10 20,40 4 8,16 8 16,32 3 6,12 9 18,36 96 12,24 1 2,04 6 12,24 2 4,08 2 4,08 16 32,65 5 10,20 10 6 12,24 0 0 0 0 3 6,12 3 6,12 15 30,61 1 2,04 n0 0 0 0 1 2,04 0 0 1 2,04 1 2,04 0 0 t49 100 49 100 49 100 49 100 49 100 49 100 49 100 Tabla 1. Tipos de participación ciudadana. Valoraciones del alumnado del grado de Educación Primaria. (Fre. = frecuencia de respuesta; N = nulos; T= total). Fuente: Elaboración propia.
COMPROMISO DEMOCRÁTICO Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LOS FUTUROS PROFESORES... 93 Por lo que respecta al alumnado del grado de Educación Social (Tabla 2), encontramos diferencias con sus colegas de Primaria en la valoración numérica de las diferentes opciones. La mayoría de las estudiantes (recordemos que todo el grupo menos uno, son mujeres) puntuaron muy positivamente (entre 8 y 10) la opción referida a huelgas y manifestaciones (65,37%) y la de participar en asociaciones (57,67). También otorgaron muy buena valoración a la respuesta referida a cumplir siempre las leyes y las normas (57,68), aunque en menor grado que sus compañeros del título de Primaria. No obstante, desde el punto de vista de los discursos, de las respuestas escritas y justificadas, no encontramos grandes diferencias entre un colectivo y otro, siendo una constante la desconfianza ante la política, aunque sí se denota un mayor optimismo en las respuestas de los educadores sociales: Confío en un cambio político desde fuera, desde las organizaciones, asociaciones, a través de la manifestación, etc. (A22, ES). Mis opciones más valoradas han sido participar en manifestaciones y movilización, así mismo en asociaciones. Porque me parece que desde la unión de todos, es desde donde podemos hacer evolucionar la ciudadanía y conseguir lo que este mundo se merece. Libertad e Igualdad. (A19, ES). Me parece fundamental respetar las normas. También me parece muy importante la participación en asociaciones, movilizaciones, etc. Pero eso puede estar limitado por el tiempo que uno tiene, por eso no me parece que sean peores ciudadanos si no lo hacen; aunque el que verdaderamente quiere saca tiempo de donde no lo hay. (A10, ES). No es de extrañar entonces que en ambos colectivos de estudiantes, la opción peor acogida haya sido la de participar afiliándose a un partido político. La inmensa mayoría (especialmente los varones, puesto que ninguno de ellos la puntuó por encima del seis) la ven como una Ítem A Ítem B Ítem C Ítem D Ítem E Ítem F Ítem G freC. % freC. % freC. % freC. % freC. % freC. % freC. % 02 7,69 5 19,23 0 0 0 0 0 0 1 3,84 0 0 10 0 4 15,38 0 0 0 0 0 0 0 0 1 3,84 20 0 5 19,23 2 7,69 3 11,53 2 7,69 2 7,69 0 0 33 11,53 4 15,38 1 3,84 1 3,84 0 0 1 3,84 1 3,84 42 7,69 2 7,69 1 3,84 3 11,53 2 7,69 1 3,84 0 0 55 19,23 5 19,23 3 11,53 4 15,38 1 3,84 2 7,69 2 7,69 60 0 0 0 6 23,07 6 23,07 2 7,69 1 3,84 3 11,53 72 7,69 0 0 2 7,69 2 7,69 2 7,69 3 11,53 4 15,38 84 15,38 1 3,84 3 11,53 2 7,69 6 23,07 5 19,23 6 23,07 92 7,69 0 0 2 7,69 1 3,84 6 23,07 6 23,07 3 11,53 10 6 23,07 0 0 6 23,07 4 15,38 5 19,23 4 15,38 6 23,07 N00000000000000 T26 100 26 100 26 100 26 100 26 100 26 100 26 100 Tabla 2. Tipos de participación ciudadana. Valoraciones del alumnado del grado de Educación Social. (Fre. = frecuencia de respuesta; N = nulos; T= total). Fuente: Elaboración propia.
80 F. CONEJO; R. MARTÍNEZ RODRÍGUEZ y M. SÁNCHEZ AGUSTÍ 2013 94 variable innecesaria para ejercer la ciudadanía, y para muchos integrarse en un partido significa ausencia de aparato crítico y lavado de cerebro: No es necesario afiliarse a un partido político para ser buen ciudadano. (A43, EP). En mi opinión no es tan importante afiliarse a un partido sino el actuar como un buen ciudadano. (A16, ES). Lo que menos valoro es afiliarse a un partido político porque te pueden lavar el cerebro y derivar en fanatismo. (A23, EP). Afiliarse a un partido no es necesario. Puede que no esté de acuerdo en todas las propuestas de este partido. Es mejor tener una visión de cada partido, para tener una opinión más rica. (A3, ES). Afiliarse a un partido político me parece una opción, pero también hace a la gente menos crítica. (A12, ES). Por último señalar que, aunque la participación mediante el voto fue valorada en ambos casos por encima de la media, nos encontramos también con posiciones muy escépticas: Creo que elegir entre dos o tres partidos, no es ser ciudadano. Es asumir un rol al que te han educado para acudir. (A19, ES). Participación ante un problema concreto Apartándonos un poco de los discursos más genéricos, quisimos también valorar las respuestas participativas ante problemas concretos. En este caso, situándolos ante un problema ecológico, les ofrecimos distintas posibilidades de actuación: a) me uniría a una organización para la defensa medioambiental; b) votaría en las próximas elecciones al partido que mejor defienda este compromiso medioambiental; c) me manifestaría públicamente en contra de esta situación; d) organizaría mi propia agrupación para la defensa del medioambiente; y e) tomaría mis propias medidas para evitar este problema en mi vida cotidiana. Las respuestas de los futuros profesores tuvieron una tendencia clara (Gráfico 1). El 53% optaron por la opción e, “tomaría mis propias medidas para evitar este problema en mi vida cotidiana”. El resto se repartió entre las otras cuatro alternativas. No existieron discrepancias por razón de género, teniendo las respuestas de los chicos valores similares a las de las chicas. A tenor de sus justificaciones escritas, surge una interesante lectura de los resultados. La mayoría de los alumnos y alumnas justificaron su elección porque era la opción más “honesta”, entendiendo que uno, antes de nada, debe actuar con el ejemplo: Primero hay que empezar por uno mismo para cambiar el mundo. (A19, EP). Porque si yo hago porque algo cambie, ya estoy contribuyendo. Si yo no lo hago no puedo pedir a nadie que lo haga. (A2, EP). Sin embargo, a pesar de lo evidente de las respuestas, no podemos pasar por alto el hecho de que la opción escogida es también la más individualista; más aún cuando nos referíamos Gráfico 1. Intenciones de participación de los estudiantes del grado de Educación Primaria ante un problema concreto. Fuente: Elaboración propia. a) 17% b) 10% d) 4% c) 12% e) 53% n/c 4% educacIón PrIMarIa
COMPROMISO DEMOCRÁTICO Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LOS FUTUROS PROFESORES... 95 a un problema concreto, planteado en términos de urgencia ecológica. ¿A qué se debe este rechazo a las otras posibilidades de participación? Sin duda, las otras fórmulas fueron acogidas con desencanto y desconfianza. Cada uno desde su casa puede ayudar al medio ambiente mucho más directamente. El estar dentro de una organización o manifestarse no implica que lo estés cuidando. (A7, EP). No me uniría a ninguna organización o manifestación. Haría yo lo posible que estuviera en mis manos, hablando y contando lo que hago a otros; montando manifestaciones y huelgas no doy ejemplo de lo que predico. (A20, EP). Ya no se trataría, en estos casos, de un rechazo a las formas de participación política, justificada por la desconfianza hacia partidos y políticos, sino de una preferencia por acciones individuales frente a formas de organización que impliquen la participación conjunta con otras personas: Tomaría mis propias medidas ya que actuando uno mismo soluciona más cosas. (A18, EP). Porque se tarda mucho en ponerse de acuerdo a la hora de tratar estos problemas, eso si es que llegan a tratarse. (A46, EP). Cabe señalar, no obstante, que la segunda opción más elegida fue la de unirse a una organización medioambiental (17%), justificando estos estudiantes su respuesta por el valor de la unión como forma de incidir en la solución de un problema. En el caso de los alumnos de Educación Social (Gráfico 2), la opción e también fue la más votada pero con un porcentaje menor (33%). Así, junto a aquellos que tomarían medidas personales para evitar el problema medioambiental, hay también bastantes estudiantes dispuestos a unirse a una organización medioambiental (26%). Para cambiar las cosas considero necesario empezar por cambiarme a mí mismo. (A11, ES). Optaría por cambiar desde mi cotidianidad. Ya que no puedes promover algo que tú no sigues, es deshonesto. Además al verte tus seres cercanos estos se pueden contagiar y conseguir más que desde una manifestación. (A19, ES). Porque con poco que aportemos todos como ciudadanos se pueden lograr grandes cosas. De nada sir- ve asociarse o agruparse y luego en el terreno personal no hacer nada. (A13, ES). Porque creo que la voz de la única persona apenas se oye, sin embargo si se juntan multitud de personas será cuando sean escuchados y tomados en cuenta. (A16, ES). Como dicen la expresión “la unión hace la fuerza“ y creo que es la mejor opción ya que se podrá llevar a cabo una movilización que se “vea” más, se buscarán unos mismos objetivos y tendrás apoyo a la hora de tomar parte en tu vida cotidiana. (A17, ES). Pero, como sucede con sus compañeros de Primaria, son muy pocos los que creen que votar en las elecciones al partido que mejor defienda el compromiso medioambiental es una opción adecuada para resolver estos problemas. Se evidencia, de nuevo, la escasa confianza que estos jóvenes tienen en la política Como fórmula de resolver los problemas de la sociedad. Gráfico 2. Intenciones de participación de los estudiantes del grado de Educación Social ante un problema concreto. Fuente: Elaboración propia. a) 26% b) 7% c) 33% d) 15% e) 15% n/c 4% educacIón socIal
80 F. CONEJO; R. MARTÍNEZ RODRÍGUEZ y M. SÁNCHEZ AGUSTÍ 2013 96 Participación social y política de los futuros profesores La sociedad demanda espacios de participación y de compromiso de nuevo tipo, tanto en la definición de problemas como en la gestión de programas y servicios (Robles, 2002). Esta nueva demanda social nos lleva a mirar hacia los docentes, encargados de la formación de estos futuros ciudadanos y, por lo tanto, al grado de participación en el que se encuentran durante su formación inicial. En este sentido nos pareció interesante conocer la implicación real de los estudiantes en organizaciones políticas, sindicales o sociales, preguntándoles directamente si participaban o habían participado, y en qué tipo de organización: política, sindical o social. Por lo que respecta a la participación política y sindical, un 98% de los docentes en formación reconoce no haber participado nunca en un sindicato ni en un partido político (Gráfico 3). En el ámbito de los educadores sociales se repite, aunque con índice algo menor, el mismo patrón de respuesta (88,46%). Conviene señalar, además, que ninguno de los alumnos del género masculino afirmó haber tenido militancia sindical o política. De estos resultados se desprende, de nuevo, un desinterés generalizado por la participación política o sindical; un desinterés que a veces tratan de justificar en la falta de tiempo, y otras veces señalando directamente la inutilidad de la política y su desconfianza en ella: Porque no me interesa y no me gusta el tema de la política. (A13, ES). No me gusta la política. (A 47, EP). No me llama la atención. (A45, EP). Porque no me gusta la política. (A26, ES). Porque no tengo tiempo para dedicar a asuntos que de momento no tienen mucha importancia para mí. (A2, EP). Porque no tengo tiempo. (A49, EP). Por falta de información y de tiempo. (A21, ES). Conviene señalar que este comportamien- to coincide con el manifestado por el resto de españoles, pues, según el último barómetro del CIS, la inmensa mayoría declara que nunca ha pertenecido a un partido político (90,1%), a un sindicato (77,8%) o a una asociación juvenil o estudiantil (84,3%)4. Más desconcertante y preocupante es el patrón de explicaciones de por qué no participan en política, que pone énfasis, no ya en la desconfianza (algo que puede ser comprensible en el contexto actual de crisis económica y política), sino en aspectos referidos a su incapacidad, su desconocimiento de los asuntos políticos y hasta su auto-desconfianza como personas cualificadas y capaces de asumir tareas políticas. En definitiva, ciudadanos que se sienten gobernables (“cumplir siempre las leyes y las normas”, Gráfico 3. Índice de participación real en organizaciones sindicales y/o políticas. Fuente: Elaboración propia. 4 Centro de Investigación Sociológicas (CIS), Estudio nº 2914. Barómetro de octubre de 2011. PartIcIPacIón en sIndIcatos y PartIdos PolItIcos Sindicato Partido político Ambos ES EP Nada
COMPROMISO DEMOCRÁTICO Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LOS FUTUROS PROFESORES... 97 “votar en las elecciones políticas”, etc., como patrones que analizamos en el primer apartado) pero muy pocas veces gobernantes; como veremos mejor un poco más adelante. Este tipo de respuestas se repiten tanto en los universitarios del grado de Primaria como en aquellos de Educación Social, sin distinción de género. Porque son temas que no son de mi gran atención, y otras personas están más cualificadas que yo para ello. (A4, EP) (género: varón). Por vergüenza a no entender los asuntos de política. (A3, ES) (género: mujer). No me gusta ser protagonista. (A1, EP) (género: varón). Nunca me presentaría a candidato de unas elecciones porque no me gusta. (A25, ES) (género: mujer). Sin embargo, cuando nos referimos a participación social y voluntariado, la cosa cambia notablemente. El 40,8% de los aprendices de maestro asegura participar actualmente en algún tipo de actividad social o voluntariado. Mucho más elevado, aunque no lo que sería deseable si tenemos en cuenta su ámbito específico de formación profesional y laboral sobre estos temas, es el índice de participación de los educadores sociales: un 69% practica este tipo de implicación social (Gráfico 4). Gráfico 4. Implicación real del alumnado en organizaciones de voluntariado social. Fuente: Elaboración propia. No todos los encuestados se decidieron a explicarnos el tipo acciones sociales y participativas que desarrollaban, pero entre aquellos que lo hicieron, el tipo de organizaciones era variado en ambas titulaciones. En función de las contestaciones podemos agruparlas en tres grandes bloques: a) voluntariado educativo, actividades extraescolares y tiempo libre; b) voluntariado en temas de salud física y mental (Cruz Roja, ASPRONA, etc.); c) convivencia y concienciación social (inmigración, discriminación, machismo, etc.). De acuerdo con ello podemos percibir tendencias claras y diferenciadas entre el alumnado de las dos titulaciones (Tabla 3). Así, mientras que los educadores sociales optan mayoritariamente tItulacIón nº totAl de Alumnos que expliCAron su ACtiVidAd A) VoluntAriAdo eduCAtiVo, extrAesColAr y tiempo libre b) VoluntAriAdo en temAs de sAlud físiCA y mentAl C) ConViVenCiA y ConCienCiACión soCiAl e. primAriA 16 9 7 0 e. soCiAl 17 3 9 5 totAl 33 12 16 5 Tabla 3. Tipos de participación social y voluntariado. Fuente: Elaboración propia. No participación Participación Educación Social Educación Primaria