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El trabajador de fin de semana en la sociedad del ocio: Tiempo de trabajo y calidad de vida en el sector servicios

Bericat Alastuey, Eduardo

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EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO Tiempo de trabajo y calidad de vida en el sector servicios EDUARDO BERICAT Universidad de Sevilla Fundación Centro de Estudios Andaluces (CENTRA) PALABRAS CLAVE ADICIONALES ADDITIONAL KEYWORDS Trabajo de fin de semana, Calidad de vida, Tiempo Weekend Work, Quality of Life, Leisure Time, de ocio. Desigualdad social, Sociología del trabajo. Social Inequality, Sociology of Work, Sociology Sociología del tiempo, Sociedad posmodema of time, Post-modem Society. RESUMEN: En este artículo se exponen los resultados de una investigación cualitativa cuya finalidad era estudiar las consecuencias que el hecho de trabajar los fines de semana tiene sobre la calidad de vida de los trabajadores. El trabajo de fin de semana, a diferencia del trabajo nocturno y del trabajo por tumos, ha recibido hasta ahora muy poca atención tanto por parte de la sociología del trabajo, como por parte de los agentes políticos y sociales. El trabajo de fin de semana implica una fuerte inversión de los tiempos de trabajo y de ocio. Cuando el trabajador de fin de semana trabaja, el resto de las personas están disfioitando de su tiempo de ocio. A la inversa, cuando el trabajador dispone de tiempo libre, las demás personas están trabajando. Esta inversión o asincronía de su tiempo social explica la mayor parte de las consecuencias negativas que comporta el trabajo de fin de semana. El trabajo de fin de semana pone de manifiesto \SL paradoja laboral de la sociedad del ocio. En esta sociedad es imposible que todos disfrutemos simultáneamente del tiempo de ocio. La sociedad del ocio es un mito que encubre una proñmda desigualdad social característica de las sociedades posmodemas. ABSTRACT: This article presents the results coming from a qualitative research carried out to reveal the emergent consequences that weekend work has on the Ufe style and quality of Ufe of workers. Until now, the sociology of work, and also political and social agents, has paid very little attention to weekend work, if any. On the contrary, there are many more studies on evenings and nights shifts. Weekend work is very relevantbecause it implies a radical interchange between leisure time and work time. While weekend workers are working, the rest of the people are enjoying their free or leisure time. On the contrary, when the weekend worker has his free time, the rest of the people are working. In fact, this asynchrony of his social time explains the most part of the negative consequences which come from weekend work. Weekend work reveáis what we could ñame as the labor paradox of leisure society. In this society it is impossible that everybody enjoys free time simultaneously. Leisure society is a myth that masks a radical social inequality characteristic of postmodem societies. E-mail: [email protected]g Revista Internacional de Sociología (RIS) Tercera Época, W 38, Mayo-Agosto, 2004, pp. 61-99. (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N' 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT INTRODUCCIÓN En el presente artículo se ofrecen algunos de los resultados obtenidos en una investigación social que tenía por objeto explorar las relaciones existentes entre el trabajo de fin de semana y la calidad de vida'. A este fin se estableció una estrategia de complementación metodológica entre los análisis cuantitativo y cualitativo. Para el análisis cuantitativo del trabajo de fin de semana se utilizó la Encuesta de calidad de vida en el trabajo, mientras que para el cualitativo se realizaron grupos de discusión con trabajadores de fin de semana. El trabajo de fin de semana puede considerarse un fenómeno emergente y exclusivo de las sociedades avanzadas: es decir, de las sociedadespost-industria- les caracterizadas por la extensión productiva y ocupacional del sector sencidos; de las sociedades del ocio, en las que la ampliación del tiempo libre ya ha configurado e institucionalizado tiempos sociales específicos; y de las sociedades de consumo, en las que una buena parte del consumo constituye un consumo de servicios realizado en los tiempos de ocio. Quizás sea la novedad del trabajo de fin de semana lo que explique la ausencia de investigaciones sobre este importante fenómeno socio-laboral, así como también el absoluto desinterés mostrado hasta ahora tanto por los agentes sociales como por los gobiernos. Esta investigación pretende mostrar tanto la importancia cuantitativa del fenómeno, como las graves consecuencias que sobre la vida de un trabajador puede llegar a tener un régimen laboral caracterizado por el trabajo de fin de semana. Dado que las clases altas, medio-altas y medias trabajan mucho menos los fines de semana, y dado que disfrutan de su ocio con el concurso de los trabajadores de fin de semana, en su mayor parte pertenecientes a las clases medio-bajas y bajas, podría considerarse que la invisibilidad social del trabajo de fin de semana está condicionada por una estrategia clasista en la que los "privilegiados" de la sociedad del ocio no parecen estar muy interesados en percibir el malestar de los "trabajadores" de la sociedad del ocio. En el primer apartado de este artículo se exponen con brevedad las claves teóricas que explican este nuevo fenómeno, ofreciendo al mismo tiempo información cuantitativa acerca de la extensión social y laboral del mismo. En los tres siguientes, usando tan sólo material empírico cualitativo procedente de los grupos de discusión realizados con trabajadores varones^ del sector turístico (trabaja- ' "Adaptación y reparto del tiempo de trabajo: propuestas y alternativas para el fomento del empleo y la organización del trabajo". Grupo Investigación I+D, PB-llll. Dirección del grupo: Rosa Quesada Segura. ^ La situación vital de las trabajadoras de fin de semana será el objeto de un próximo artículo. Las trabajadoras de fin de semana se enfi'entan a unos dilemas diferentes, derivados del cuádruple conflicto de rol que han de soportar dada su condición social de madres, amas de casa, esposas y trabajadoras. 62 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOfiÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO N" 38. MAYO-AGOSTO. 2004 dores seleccionados por su alta y continuada carga de trabajo de fin semana) se muestran tres aspectos básicos de las condiciones vitales que este tipo de trabajo comporta: la insatisfacción laboral y vital de estos trabajadores; las tensiones generadas por la escasez de tiempo de ocio; y la problemática de sus relaciones sociales y personales. En el apartado final, o conclusivo, se aboga por cambios en la legislación laboral que contemplen, además del "trabajo nocturno" y del "trabajo por tumos", la especificidad social y vital del tiempo de trabajo de fin de semana. LA PARADOJA LABORAL DE LA SOCIEDAD DEL OCIO A la sociedad moderna, caracterizada por ser una sociedad de trabajo, de ahorro y de producción industrial, le sigue la sociedad posmodema, una sociedad de ocio, de consumo y de producción terciaria o de servicios. Ocio, consumo y servicios forman parte de un conjunto complejo de cánticos laudatorios característico de las emergentes sociedades avanzadas. Cada cántico representa la antítesis positiva de su correspondiente tesis negativa de la sociedad industrial. Así, la sociedad del ocio simboliza un cambio en la estructura del tiempo de vida, que desde ahora deja de estar exclusivamente compuesta por el binomio trabajo-sueño. Las jomadas de sol a sol se van reduciendo. Por su parte, la sociedad de consumo expresa la posibilidad de satisfacer, gracias a la elevación de los niveles de renta, un amplio y variado conjunto de deseos cada vez más distantes y ajenos a las meras necesidades fisiológicas. El binomio trabajo-pan, substrato esencial de la reproducción de la fuerza de trabajo, también deja de ser determinante. Por último, la sociedad de servicios representa condiciones de trabajo en las que no cabe la alienación típicamente industrial. Las ocupaciones de servicios (cuello blanco), que habían sido metas de movilidad vertical, se extienden. El binomio trabajo-máquina (cuello azul) pierde su hegemonía en la nueva sociedad de ocupaciones terciarias. Ahora bien, pese a sus evidentes bondades, las sociedades avanzadas no están exentas, como cualquier otro tipo de sociedad, de sus propias contradicciones. Así, la confluencia de mayor tiempo libre o de ocio, el incremento de los niveles de consumo y la importancia que el consumo de servicios adquiere en los tiempos de ocio, sientan las bases de una ineludible paradoja. Esta paradoja surge de una simple peculiaridad temporal del sector servicios que, como veremos, tiene importantes consecuencias sociales. A diferencia de la producción industrial, en la que la materialidad de los bienes hace posible que los tiempos de producción sean independientes de los tiempos de consumo, el sector servicios se caracteriza por la coincidencia espacio-temporal de producción y consumo (Bericat, 1999). En una gran parte de los servicios el productor y el consumidor, esto es, el trabajador y el cliente, deben estar en el mismo espacio y en el mismo tiempo. El socorrista de una piscina, el vendedor de un comercio, el camarero de un bar. 63 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA r 38, MAYO-AGOSTO. 2004 EDUARDO BERICAT el actor de teatro, el taxista, el médico, el guardia de seguridad, etc., no puede producir su servicio sin que esté presente el bañista, el comprador, el cliente, el espectador, el viajero, el enfermo, etc.. Sin duda, en algunos casos puede conservarse el servicio mediante su materialización en producto, como así sucede en la producción cinematográfica. Pero esto no siempre es posible. El acomodador de un cine sólo puede prestar su servicio en el preciso momento y lugar en que las personas entran en la sala de proyección. En términos generales, por tanto, podemos afirmar que en todos los sectores económicos basados en la prestación de servicios, y vinculados al consumo de tiempo de ocio, estará presente la paradoja laboral de la sociedad del ocio, paradoja que puede expresarse en los siguientes términos: cuando unas personas estén disfrutando de su tiempo de ocio, otras personas habrán necesariamente de estar trabajando. El principal problema de esta paradoja estriba en que: cuanto mayor sea el tiempo de ocio y cuantas más personas puedan disfrutarlo, mayor número de personas habrán de estar trabajando en esos mismos tiempos. Y el dilema fimdamental de la sociedad del ocio, por tanto, podría expresarse como sigue: En el seno de una sociedad, es temporalmente imposible que todos sus miembros disfruten del ocio al mismo tiempo. En suma, riesgos de dualización social: "tiempo de ocio de unos, trabajo en tiempo de ocio de otros". Es decir, mientras y para que unos puedan divertirse, otros tendrán que estar trabajando. Esta paradoja laboral, constituida por la necesaria sincronización consuntivoproductiva de los tiempos de ocio y de trabajo, señala un fenómeno radicalmente nuevo y exclusivo de las sociedades posmodemas, sociedades de ocio, de consumo y de servicios. Ahora bien, podríamos preguntamos: ¿tiene consecuencias sociales el hecho de que mientras unos disfi*utan de sus tiempos de ocio otros tengan que trabajar para ellos? La respuesta a este interrogante depende del concepto de tiempo que utilicemos. Si concebimos el tiempo como una magnitud abstracta, mecánica, uniforme y cuantitativa, cuarenta horas semanales de trabajo, independientemente de cuándo trabajemos esas horas, serán exactamente cuarenta horas de trabajo. Sin embargo, desde ima concepción social del tiempo, desde una adecuada sociología del tiempo que atienda tanto a la sincronización social como al sentido social del tiempo, el tiempo aparece cargado de múltiples cualidades y valencias. El tiempo social no constituye en ningún caso un flujo indiferenciado, sino que demarca y determina en cada momento y lugar una específica trama de interactividades fimcionales y de valores simbólicos asociados. Durkheim, Sorokin y Merton, Cassirer, Elias, Zerubavel, Lewis y Weigert, Nowotny, Mark, entre otros muchos autores, han puesto de manifiesto en sus trabajos la naturaleza social del tiempo. La clave que detemiina y explica la mayor parte de las consecuencias vitales asociadas con la paradoja laboral de la sociedad del ocio es, precisamente, la inversión de los tiempos de trabajo y de ocio que sufren este tipo de trabajadores. Analizando la estructura temporal del sector de servicios turísticos y de ocio, 64 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN lÁ SOCIEDAD DEL OCIO W 38, MAYO-AGOSTO, 2004 que constituye a este respecto el caso paradigmático, podemos ver cómo la triple estacionalidad que le afecta (diaria, semanal y anual), determina otras tantas inversiones en el tiempo social de sus trabajadores. La carga de trabajo en este sector se incrementa durante las horas del día en las que la mayor parte de las personas están fiíera del trabajo. Del mismo modo, su carga de trabajo se incrementa durante los fines de semana. Por último, también se incrementa la carga en los períodos vacacionales del año, esto es, puentes festivos. Semana Santa, Navidades y meses de vacaciones. En suma, este tipo de trabajadores viven en el seno de la estructura temporal de la sociedad con el paso cambiado. Cuando los demás disfrutan de su tiempo libre, ellos están trabajando; cuando los demás están trabajando, ellos disfrutan de su tiempo libre. La pregunta clave, a este respecto, es si se puede disfrutar de la misma manera y en idéntico grado del tiempo libre cuando la sociedad, en general, está trabajando. A la inversa, si trabajar cuando los demás disfrutan de su tiempo libre comporta algunas consecuencias negativas sobre la vida de los trabajadores más allá de las que puedan derivarse de las condiciones laborales intrínsecas de un determinado puesto de trabajo. Los resultados de la investigación cualitativa nos ofrecen, desde la perspectiva de los propios trabajadores de fin de semana, una respuesta contundente a ambas cuestiones. Debido exclusivamente a la inversión de los tiempos de trabajo y de ocio, el trabajo de fin de semana determina un evidente deterioro de la calidad de vida de estos trabajadores. Siendo esto así, la magnitud social del problema al que nos enfrentamos depende de su extensión. Si el problema, aún siendo grave, afectara a pocos o muy pocos trabajadores reclamaría una solución particular y una consideración específica. Pero si comprobamos que afecta a una buena parte de la población ocupada, el fenómeno adquiere el rango de problema estructural. Las soluciones, en este caso, resultan ser mucho más complejas, pues nos encontramos ante consecuencias indeseadas que derivan de rasgos esenciales de nuestras sociedades avanzadas, sociedades posmodemas constituidas íntimamente por el incremento del tiempo de ocio y por el constante aumento del consumo de servicios realizado durante ese tiempo. En el cuestionario de la Encuesta de calidad de vida en el trabajo se incluye la siguiente pregunta: "En las cuatro últimas semanas y en el empleo que nos estamos refiriendo, ¿trabajó algún sábado y/o algún domingo?". Pregunta con cuatro posibles respuestas: "1. No", "2. Algún sábado", "3. Algún domingo", y "4. Algún sábado y algún domingo". Los porcentajes de "trabajo de fin de semana", que aparecen en la tabla 1, corresponden a la suma de las respuestas 2, 3, y 4. Incluyen, por tanto, a las personas que han trabajado sólo algún/os sábado/s del mes, algún/os domingo/s del mes, o algún/os sábado/s y domingo/s. Los porcentajes de "trabajo de sábados y domingos" corresponden tan sólo a la respuesta 4. Este último concepto es mucho más restrictivo, e implica que el ocupado trabajó al menos un sábado "y" un domingo al mes, es decir, en general estos ocupados trabajaron al menos un fin de semana completo. Según los datos ofirecidos por esta 65 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N" 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT fuente, cuyo trabajo de campo se llevó a cabo en junio de 1999, el porcentaje de población ocupada que ha trabajado al menos algún sábado o domingo durante el último mes ("trabajo de fin de semana") alcanza la cifra del 54,8%, esto es, más de la mitad de la población ocupada española. Asimismo, el porcentaje de ocupados que al menos trabajaron durante el último mes un fin de semana completo asciende al 26,1 %, esto es, uno de cada cuatro trabajadores españoles trabaja al menos un fin de semana completo al mes. El número total de españoles afectados por el trabajo de fin de semana asciende, respectivamente, a 7,5 y a 3,6 millones de ocupados, datos que por sí mismo dan cuenta de la extensión del fenómeno. Tabla 1. Distribución por sectores y ramas del trabajo de fin de semana (% columna), y proporción de trabajo defm de semana por sectores y ramas (%fila). RAMAS DE ACTIVIDAD Sector Primario Agricultura, ganadería Pesca, acuicultura Sector Secundario Extracción minerales Industria alimentos, bebidas Fabricación caucho, plásticos Construcción Sector Terciario Venta vehículos, combustible Comercio por menor Hostelería Transporte terrestre Transporte marítimo Transporte aéreo Agen, viajes, comunicaciones Otras actividades empresarial. Admón. Públicas, Seguridad Educación Sanidad. Serv. Sociales Saneamiento público Act. recreativas, culturales Servicios personales. Trabaja "fin de % columna 9,0 8,1 0,9 23,6 0,2 2,8 0,4 7,3 66,2 2,6 14,2 13,1 3,4 0,6 0,2 2,9 2,7 6,1 2,0 5,1 2,8 3,9 1,3 semana" % ñla 74,3 76,3 59,7 42,9 57,1 49,8 62,6 40,0 58,8 54,9 77,6 90,5 69,7 79,0 64,1 55,9 57,0 41,5 21,1 70.2 49,4 59,3 63,8 Trabaja "sábados % columna 10,7 9,8 0,9 16,3 0,1 1,7 0,3 4,2 72,0 1,5 9,1 21,5 3,5 0,9 0,4 2,7 2,6 8,5 2,6 7,4 2,3 2,3 3,5 y domingos" % fila 42,1 44,0 29,0 14,1 12,4 14,6 22,5 10,8 30,4 14,7 23,7 70,5 33,5 53,9 64,1 24,5 25,9 27,4 13,1 48,6 19,6 41,8 27,0 Fuente: ECVT-99. Elaboración propia. 66 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO N' 38, MAYO-ACOSTO, 2004 En la tabla 1 puede verse cómo se distribuye el trabajo de fin de semana según sectores económicos y ramas de actividad. Según los porcentajes de columna de este cuadro, un 9,0% del total de "trabajadores de fin de semana" está ocupado en la agricultura, un 23,6% en la industria y un 66,2% en los servicios. Por otra parte, un 10,7% del total de "trabajadores de sábados y domingos" está ocupado en la agricultura, un 16,3% en la industria y un 72,0% en los servicios. Estos datos muestran, sin ningún género de dudas, la terciarización del trabajo de fin de semana. Dado que el sector servicios ocupa a más población, también interesa conocer los porcentajes relativos de trabajo de fin de semana en cada uno de los sectores (porcentajes de fila en la tabla). Allí se comprueba que el sector más afectado por el "trabajo de fin de semana" y por el "trabajo de sábados y domingos" es el sector primario (74,3% y 42,1%, respectivamente), seguido del sector servicios (58,8% y 30,4%) y, por último, del sector industrial (42,9% y 14,1%): Al objeto de formamos una idea más exacta y detallada de la estructura productiva del trabajo de fin de semana, interesa conocer tanto la distribución como la proporción de ocupados de fin de semana según ramas de actividad. El análisis se ha realizado según una clasificación de cuarenta y cuatro ramas-', si bien en el Cuadro 1 sólo se incluyen aquéllas que destacan en alguno de los datos analizados. Las ramas de actividad que ocupan a más trabajadores de "fines de semana" son el comercio al por menor (14,2%), la hostelería (13,1%), la agricultura (8,1%), la construcción (7,3%), la seguridad (6,1%), la sanidad (5,1%), el conjunto de ramas del transporte y actividades anexas a él (total de 7,1%), y las actividades recreativas y culturales (3,9%). En la distribución de personas que trabajan "sábados y domingos", la rama de hostelería ocupa a más de uno de cada cinco trabajadores (21,5%), siendo importantes también la agricultura (9,8%), el comercio al por menor (9,1%), la seguridad (8,5%o), la sanidad (7,4%), y el conjunto de ramas del transporte (total de 7,5%). Es de reseñar que, de un total de 22 ramas industriales incluidas en la clasificación, solamente 3 se han incluido en la tabla 1. En suma, seis ramas de actividad (hostelería, agricultura, comercio, seguridad, sanidad y transporte) ocupan a 2 de cada 3 "trabajadores de sábados y domingos" (63,8%). Demostrada la amplia extensión social del fenómeno, mostraremos en los epígrafes restantes el tipo de consecuencias que sobre la experiencia vital de una persona tiene la inversión de tiempos de trabajo y de ocio, inversión a la que están sometidos típicamente los trabajadores de fin de semana. Sin embargo, antes de entrar en el contenido del discurso, interesa hacer algunas precisiones metodológi- ^ Esta clasificación de 44 ramas, basada en la Clasificación Nacional de la Actividad Económica de 1993 (C.N.A.E.-93), es la utilizada habitualmente en diversas estadísticas laborales (ver, por ejemplo, la publicación Anuario de estadísticas laborales y de asuntos sociales). 61 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N^ 38. MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT cas sobre la composición de los grupos"^. Todos los participantes son trabajadores varones de entre 16 y 50 años, por lo que el discurso que se sintetiza es puramente masculino. Todos ellos son trabajadores turísticos, esto es, camareros, recepcionistas, cocineros, socorristas, trabajadores del aeropuerto, de mantenimiento, de hoteles, discotecas, etc.. Todos estaban trabajando al menos tres de cuatro fines de semana al mes, y habían trabajado en este régimen temporal al menos durante dos años. Es decir, son personas con una situación laboral definida por un grado intenso de inversión temporal trabajo-ocio, y que cuentan con una experiencia suficiente sobre las consecuencias de tal inversión. Por último, en general, son trabajadores de bajo estatus laboral y personas de bajo estatus social. La síntesis del discurso sobre su calidad de vida se ha realizado en el marco de interacción de tres ámbitos claves de su modo de vida. Primero, la estructura temporal del trabajo, impuesta por las condiciones productivas del sector y por las determinaciones organizativas de las empresas. Segundo, h, gestión del tiempo libre que realizan los propios trabajadores para acoplar el tiempo de vida al tiempo de trabajo. Y tercero, las consecuencias relaciónales de la inversión de tiempos, en tanto que afectan sobre todo a novias, mujeres y amigos. LA ESTRUCTURA TEMPORAL DEL TRABAJO DE FIN DE SEMANA Y LA CALIDAD DE VIDA Sennet y Cobb, en el capítulo quinto de su libro The Hidden Injuries ofClass, ofirecen una explicación al hecho de que unas ocupaciones estén más valoradas que otras en términos de estatus o prestigio social, valoración que es independiente tanto de su poder económico como de su poder político. Los autores pretendían explicar por qué algunas ocupaciones de servicios predominan en el fondo de las escalas de prestigio ocupacional. Pese a lo que algunos creen, no son las ocupaciones industriales las que tienen un menor prestigio. Este hecho sorprende porque los "profesionales", que son también ocupaciones de servicios, aparecen siempre en la cima de esas mismas escalas de prestigio ocupacional. Para Sennet y Cobb, el conocimiento, esto es, el saber experto y exclusivo que controla el profesional, le otorga una gran independencia. Impide que los demás, por ejemplo clientes y jefes, puedan decirle a él qué es lo que tiene que hacer. En ^ Los grupos se realizaron en Marbella y Torremolinos. Se utilizaron guías de entrevista con muy bajo nivel de estructuración, orientadas en un grupo por el estímulo temático de las "condiciones de trabajo", y en el otro por el de "tiempo libre". Estos dos grupos forman parte de una investigación más amplia, que incluye grupos con mujeres trabajadoras de fin de semana, grupos de cónyuges de trabajadores y trabajadoras de fin de semana, y grupos de hijos de trabajadores y trabajadoras de fin de semana. 68 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE M DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO N« 38. MAYO-AGOSTO, 2004 esta situación, persona y trabajo coinciden en el marco de una libertad donde amor y poder son compatibles, máxima expresión de la libertad según Nietzsche. "Sólo de ti depende; si eres buena persona podrás ser un buen doctor". Por este motivo, "las ocupaciones en las que el individuo posee cierto grado de autonomía—esto es, cierto grado de libertad respecto de la autoridad y respecto de la definición de sus funciones en términos de las cambiantes demandas de los demás— son más deseables que las ocupaciones en las que la persona tiene que tratar con los demás y responder a sus cambiantes demandas" (Sennet y Cobb, 1972:235-236). Así se explica, por ejemplo, que el camarero tenga un nivel de prestigio inferior al minero, ocupación paradigma de la primera Revolución Industrial. O que el del taxista sea inferior al del camionero. De hecho, si consultamos el fondo de cualquier escala de prestigio (Carabafia y Gómez, 1996), encontraremos un cúmulo de ocupaciones de servicios, entre las que se encuentran los camareros, desempeñando su trabajo frente a otros (clientes) y a merced de las órdenes de los otros (jefes y clientes). Así sucede, también, con otras ocupaciones de la hostelería y de los servicios turísticos en general, ocupaciones que constituyen el objeto de nuestra investigación cualitativa. De acuerdo con las previsiones de Sennet y Cobb, y al margen de los comentarios salariales que obviamente se suscitaron en los grupos, y en los que no entraremos, los trabajadores son bien conscientes de que sus condiciones de trabajo están determinadas por dos factores: uno, su incapacidad para controlar el tiempo, y dos, su dependencia del público. El primero, como podrá verse en sus propias manifestaciones, está vinculado a un determinado régimen de horarios laborales. El segundo, por el contrario, deriva del necesario trabajo emocional al que se ven sometidos, por trabajar "cara al público", en trato con las personas a las que sirven, personas que ostentan un estatus superior frente a ellos. En suma, su trabajo se desarrolla en el marco de una doble relación personal dependiente y subordinada: intensa dependencia y subordinación personal con respecto al jefe, por un lado, y con respecto al cliente, por otro. El jefe, o el encargado, es la expresión personal de las constricciones horarias; el cliente es la expresión personal de su servidumbre sociaP. [ 1 ] - Bueno, pues a mí lo que ya ha dicho el compañero, de esto de no tener posibilidades de descansar ni sábados, ni domingos, pero vamos, el verano es lo nuestro, que es el turismo y hay que aguantar, agachar la cabeza y tirar para alante. Entonces se descansa los días entre semana, no coincides con tu chica, tal y cual, pero es lo que hay que hacer, el turismo es nuestro trabajo. Después yo he pensado también, los clientes, hombre, estoy de cara al público y siempre estoy con clientes. Hay algún ^ Todas las cursivas que aparecen en las transcripciones de los grupos de discusión son, como es obvio, nuestras. Estas cursivas subrayan elementos clave del discurso de estos trabajadores. 69 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N' 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT laborales, la búsqueda del tiempo de ocio queda marcada indeleblemente por la falta de tiempo. El tiempo de ocio se convierte así en un recurso muy escaso para el trabajador de fin de semana. Pero no sólo por la falta de tiempo, sino también por IB, falta de energía. Dado que el trabajador tiene que embutir en un mismo período de tiempo el "trabajo" y el "ocio", la búsqueda del tiempo libre se establece como una lucha contra la fatiga y contra el sueño. Para disponer, al menos, de algo de tiempo libre durante el fin de semana, el trabajador se ve obligado a robar el tiempo. Pero como resulta bastante improbable que pueda robar tiempo al tiempo de trabajo, dado su escaso poder y estatus laboral, la única salida que le queda es robar tiempo de descanso o sueño echando un forzado pulso a su propia resistencia física, esto es, robar-se descanso, robarse sueño. Al trabajador aún le queda una tercera estrategia o posibilidad, que consiste Qn postergar el tiempo libre. Pero ésta es un mera estrategia de adaptación. Consiste en eludir la completa renuncia al disfiíite normal del tiempo libre atrasando o aplazando el tiempo de ocio a un futuro, más o menos próximo o lejano, con fecha más o menos fija o indefinida. Un futuro imaginado en ensueños cargados de ilusión que expresan la íntima voluntad de resistencia que siempre emana de la libertad. Ensueños de futuro tiempo libre que, como todos los sueños humanos, expresan tanto la necesidad de adaptarse al principio de la realidad, como la imposibilidad de renunciar a lo que es en sí mismo valioso y deseable. Por último, cuando los sueños se apagan, dejando tan sólo la pura y llana adaptación, puede percibirse tras este sometimiento y esta definitiva renuncia el triste sabor de la derrota, la triste, humillante y rumorosa resignación del sujeto que ha de seguir viviendo agachando la cabeza. Del sujeto enfi*entado a la imposibilidad de huir y enfrentado a la imposibilidad de luchar. Si la búsqueda del tiempo termina en flagrante fi*acaso, asoma con fiíerza en los trabajadores de fin de semana una clara y consciente sensación de que se están "perdiendo cosas", de que las buenas cosas de la vida discurren ante su vista sin que ellos puedan hacer nada por atraparlas. [18] - La hostelería es muy duro porque le tiene que gustar a uno mucho para estar en ello. - No tienes vida, con la hostelería no tienes vida sobre todo ... - Es muy ingrata. -... es ingrata, sobre todo en las zonas como aquí en la costa. - Las horas de trabajo ... (16:147) [191 - Los sábados y los domingos, ¿yo salir un sábado por la tarde?, si yo salgo..., termino de trabajar, que es mejor horario que el tuyo, a lo mejor, ¿no?, pero termino a las doce, llego a mi casa a la una, hecho polvo, después de estar aguantando..., porque el sábado además para mí es el peor día, está buscando todo el mundo los problemas, la gente que llega..., bueno, todo lo que pasa, ¿no? Llegas a tu casa a la 76 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN lÁ SOCIEDAD DEL OCIO N" 38. MAYO-AGOSTO. 2004 una de la noche, te duchas, son las dos, ¿dónde vas?, buscar..., ¿cómo vas a buscar a los amigos? - Puedes intentarlo... (16: 105) [20] - Cuando nosotros más rumbosos estamos es cuando está la gente más decaída, que es en inviemo, es cuando estamos nosotros más rumbosos, y en verano, cuando está la gente más rumbosa es cuando estamos nosotros más tumbados, ¿no? Y la cosa es sobre todo el darte cuenta, porque a mí, el problema que yo tenía es que durante mucho tiempo no te das..., no me daba cuenta, es decir, yo no era consciente de que estaba desperdiciando el tiempo, el tiempo, el tiempo, porque el tiempo si lo buscas lo encuentras, porque encontrarlo lo encuentras, te lo quitas de sueño, te lo quitas de donde sea, pero tienes que quitártelo del sueño, porque como no te lo quites mal asunto, ¿sabes?, yo por lo menos me he dado cuenta de que yo por lo menol cuatro o cinco años los he perdido estúpidamente, y ya no estoy dispuesto, y ahora lo busco, es decir, ahora es activo, es decir, yo tengo que buscar tiempo porque tengo que hacer cosas y tengo que sacar ocio para mí, para mi mujer, para los amigos, para todo, ¿no?, y normalmente la gente no lo busca porque claro, trabajan de lunes a viemes, el viernes por la tarde está libre, todo el mundo sale, ellos salen con el resto de la gente, porque hacen lo mismo que el resto de la gente, el domingo pues hacen lo que hace la mayoría de la gente, van a la playa, van a esto, van a lo otro, entonces a ellos el ocio les llega directo, y nosotros tenemos que ser conscientes de que tenemos que buscarlo y buscarlo, y si no lo buscas lo pierdes, y yo por lo menos durante los cuatro o cinco años que he tardado en darme cuenta de eso lo he ^Qxá\áo,y ahora espero no perderlo, espero. - ... es que nosotros somos una minoría que damos placer a una mayoría ... (16: 121) Sería difícil encontrar otro párrafo que transmitiese con tanta exactitud y viveza, y de modo tan completo, la tensión dramática a la que se ven sometidos los trabajadores de fin de semana en la búsqueda del tiempo. Todos y cada uno de los elementos teóricos esbozados al principio de este epígrafe, al describir el modelo personal de gestión del tiempo, se encuentran aquí plasmados en una perfecta síntesis vital. Este extracto, por añadidura, introduce un importante elemento de reñexión, cual es el de la conciencia de las situaciones objetivas a las que estamos, de múltiples maneras, sometidos los seres humanos. Durante mucho tiempo el trabajador no se había dado cuenta de que había estado desperdiciando el tiempo. Y, sin embargo, al parecer, esta falta de percepción no sólo no impidió la pérdida del tiempo, sino que todavía la agravó más, si cabe. El clásico postulado de Thomas sostiene que si una situación es definida por un actor como real, aunque no lo sea, será real en sus consecuencias, lo que ha dado lugar, como es bien sabido, a diversas orientaciones explicativas de la conducta que ponderan en exceso, o en exclusiva, el efecto de los componentes simbólicos. Ese postulado. 77 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N' 38, MAYO-AGOSTO. 2004 EDUARDO BERICAT sin embargo, ha de complementarse con otro que podría formularse como sigue: aunque las situaciones no se definan como reales, si lo son, serán reales en sus consecuencias. La situación de escasez de tiempo, de la que el actor puede o no ser consciente, constituye una situación objetiva de su modo de existencia. Esta situación, al menos mientras dure, determinará inexorablemente su efecto, esto es, la pérdida del tiempo. Incluso cuando el actor, de repente, descubre la realidad y se hace propósitos de buscar el tiempo y ganarle así la batalla, la situación real seguirá condicionando su modo de vida. De ahí ese suspensivo y escéptico final con el que el trabajador de fin de semana concluye su párrafo. Y ahora espero no perderlo, espero,... Con o sin conciencia explícita de la situación real, la escasez y la búsqueda de tiempo libre parecen ser constantes que afectan, si bien en diverso grado, a todos y a cada uno de los trabajadores de ñn de semana. Todos ellos son buscadores de pequeños huecos de tiempo, aprovechadores de los huecos del tiempo. [21] - y siempre buscamos el cafecito, la cervecita por la noche..., siempre se busca', aunque no les vea a ellos, que están trabajando también en McDonalds los fines de semana, pero yo sé que el miércoles por la noche nos vamos a tomar una copita, y el jueves pues nos vamos a tomar un café, y siempre hay... Siempre hay... (15: 107) [221 - el poco tiempo que tenemos pues lo aprovechamos y vamos tirando como podemos. Los fines de semana, hombre, yo estudio, estoy estudiando, en invierno estamos un poquito más sueltos, y nos podemos ver un poco más y tal, pero llega el verano y para mí, yo la ideología que tengo es esa, el verano es para trabajar y el invierno es para estudiar. Y el verano vamos a muerte. El tiempo que la veo lo aprovecho para... en verano nos vemos menos, nos contamos menos cosas, pero el poco tiempo... (15:30) [23] - Yo llevo seis años con mi novia y hemos pasado todos los baches esos de trabajar un fin de semana. - Pero son baches como tú dices. - Sí, pero lo hemos superado bien, o sea, lo hemos superado creo yo que, un poco de comprensión por ella, pero también me ha costado mi trabajo, porque yo tenía que buscar hueco donde no lo había. Buscaba el huequecito, ella estaba estudiando Química y yo estaba allí en Derecho, pues yo me iba y me tomaba un cafelito con ella, buscaba sitio. Que cuando no tienes nada que hacer no lo buscas, quedamos a las nueve. Si tenía una hora que no tenía clase pues me iba con úXdi porque sabía que el fin de semana no nos íbamos a ver. (15:38) [24] - También pues la novia y eso te quita más tiempo, no te quita más tiempo, disfmtas con ella, ya no disfrutas tanto con tus amigos, tienes que repartir el poco tiempo que tienes entre dos personas, entonces ya..., entre dos, tres o lo que sea, ¿no?, entonces ya menos tiempo todavía, tenemos que trabajar...(15:104) 78 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN U SOCIEDAD DEL OCIO N" 38, MAYO-AGOSTO, 2004 La búsqueda del huequecillo de tiempo constituye la estrategia realista de los trabajadores del fin de semana pero, como ya comentamos anteriormente, existen tres estrategias imposibles', la estrategia orientada al conflicto laboral del trabajador con la empresa; la estrategia de la heroicidad o de las hazañas de tiempo; y, por último, la estrategia de los ensueños de ocio. Conflicto laboral: [25] Me pusieron, bueno, se quedó la cosa en una discusión, la semana siguiente tuve que abrir todas las mañanas, y el fin de semana cerrar todas las noches y me echaron, claro me echaron porque es que yo no aguantaba más. Y yo dije ... bueno, ¿ Y los fines de semana ni librar ni hostias?, ni libraba. Allí se libra dos días seguidos, lunes-martes, a la semana siguiente martes-miércoles. Yo cuando llegaba el jueves me pasaban otra vez al lunes, lunes-martes, martes-miércoles. Entonces pues yo decía, no llego al viemes ni al sábado. (15-50) H" Los horarios los emplean como forma de... si te gusta más o menos.... le metes ...(15:55) [26] - A los seis meses cogí un, vaya, cogí un estresismo que era grandioso, después de Semana Santa, pero estresado totalmente. Le dije que me iba. Al final, ¿qué he conseguido? Que me ha hecho fijo. - ¡Qué suerte!, eso es suerte. - Me ha hecho fijo, me dio tres días para que me quitara el estrés porque se lo dije. Me fui a Cazorla, cuando vine de Cazorla.... Me ha puesto peor, el peor turno que hay.{\6ú6%) [27] - ¡ Jolín!, pero es que el trabajo es lo que dice él, el trabajo es el trabajo y más cuando tienes una situación precaria que no puedes tampoco abusar. Porque basta que te coincida que dos días has hecho una cosa y que luego la tercera vez tengas quQpedir otra vez permiso porque..., pues ya te sientes mal, porque ya sabes que alfmal van a prescindir de ti, y como nadie es imprescindible... pues esa es la impotencia que tú tienes, ese miedo, miedo e impotencia.(l5-72) [28] Lo que hicieron cuando se iba a cumplir mi contrato, poner un anuncio, hicieron 20 entrevistas, delante mía, pero a 20 metros, para que yo lo escuchara lo que decía, ¿no?, y cuando terminó la 20 entrevista me llega y me dice: "mira oye, que resulta que hay un puesto de trabajo, tú termina el contrato, el puesto de trabajo es esto, las condiciones son estas, que lo quieres coger, lo coges, si no ya sabes que hay 20 esperando". Que también, no te creas tú.... (16: 87) [29] - Yo he llegado un momento que tuve que coger mi empresa, ponerme muy serio, poner las cosas, es decir mira, me voy y me voy, porque está o mi pareja o mi trabajo. 79 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N" 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT Me he puesto a pensarlo y yo para mí no hay mucho que pensar, es decir, me voy, ya está, es que me voy. Entonces ya han buscado un apaño intermedio que más o menos ahora mismo es aceptable. (16-140) Hazañas: [30] - me calentó un amigo: "vamonos de juerga, vamonos de juerga", en principio vamonos a la feria de Córdoba, sábado de feria, así de gente, ni un puñetero sitio donde quedamos a dormir, y estando en Córdoba dijimos: "¿nos vamos a ir a Marbella?"..., y Eduardo cogió y se plantó en Madrid con el coche, sin dormir, salió de cena, salió de juerga, durmió dos horas, cogió el coche y se vino a Marbella a trabajar. - Eso es muy fuerte, eso es muyfiíerte. Eso se hace lo que es una vez. - Una vez. - (Risas de todo el grupo) (16-79) [31] - Tú imagínate que yo llego un día, me he pegado un juergón, no he dormido prácticamente nada, estoy hecho polvo, me he tomado un guaraná, un par de cafés y tal, me espabilo un poquito y en mitad de la mañana ya por mucho café que te tomes ya la mente no te funciona, se te olvidan las reservas,¿sabes? - Y además se te cae el pelo luego. - A ti se te cae el pelo, pero también a los otros (los clientes), no veas. Si tienes mucha responsabilidad tampoco puedes arriesgarte a eso. Porque eso lo haces un día. (16-129) [32] - desde que empezamos a trabajar pues nos vemos poco, o nos vemos losfmes de semana pero ya reventados de toda la semana, por las noches y eso vemos un ratillo,.., mira, que yo estoy muy cansado, me voy..., que eso, y cuando te quedas ya después el domingo lo resientes mucho más, ya el próximo domingo dices: ''mira, vamos a dejarlo, si nos vemos vamos a vemos un miércoles, que estamos más descansados y eso", pero ya rompe un poco más los esquemas de lo que tú quieres hacer, (15- 103) [33) - Te lo tienes que buscar. Sí, lo tienes, pero te lo tienes que buscar y quitar del sueño.{\6:\9) Ensueños: [34] - Y decía yo, pues jueves, viemes, sábado, preguntaba a mi jefe, cuando estaba en el restaurante, mira, ¿te importaría si no viniera ese sábado? Es que me gustaría irme con mi novia. Nos poníamos el jueves, dentro de dos meses, decía a mi novia, el día tal nos vamos a ir los dos, nos vamos a perder por ahí arriba, nos vamos a ir a Nerja, nos vamos a ir a Canillas, nos vamos a ir a una casa rural. Y si había malos 80 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO N^ 38. MAYO-AGOSTO. 2004 rollos de estos de... "Ya te podías venir conmigo al centro, que hay que ver, que me voy con todas las parejitas y tú te quedas, tú trabajando y yo con todas las parejitas, allí de faro lita". (Yo le decía) tú no te preocupes que tú verás el fín de semana que nos vamos a pegar o ti¡ verás el día... tú no te preocupes, tú ... pues el día tal nos vamos a ir para allá. Y ya está. Y nos poníamos así, nos poníamos unas metas. Lo malo era cuando se acababa ese fín de semana. (15:82) [35] - ¿Os ha ocurrido, habéis pensado del trabajo que tenemos de hostelería los fines de semana que tú has dicho eso de quitarte de en medio y meterte en Canillas de ... o más lejos todavía y que nadie te moleste? - Eso es lo mejor que hay. Es que cuando te sale... eso es desconectarte total. Sin móvil, sin nada, sin televisión en la casa, sin radio... - El único inconveniente que te manipulan el... e/ turno te lo manipulan sinpfevio aviso, cuando les place, ¿no? A lo mejor tú tienes hechos planes para yo qué sé, y tú descansas..., yo descanso los lunes, y a menudo hago planes, para quitarme de Marbella, para quitarme de España, para... - (Risas de todo el grupo) (16-68) [36] - Planeé hace poco, planeé un viaje hacia Granada, a una especie de casas así en el.... Total que cogí y me dicen: "el lunes no puedes descansar porque...", eso me lo dijeron 6 horas antes de terminar de trabajar al domingo, "mañana no puedes descansar porque es que nos haces falta"; Mañana es lunes, ¿usted no me ha podido avisar con un poquito de antelación?, tengo hechos mis planes, he dado un dinero a cuenta para..., y dice: "pero es que no puedes porque no puedes'", y si no puedo, no puedo dejarlo ... Sin ningún reparo. (16: 68) [37] - me dijeron: "no te preocupes que hasta julio tú no tienes problemas", yo me enteré de que había un concierto hace poco, compro mi entrada, J71/5/0 me dicen: "oye, que trabajas los fines de semana", tenía tres entradas a 2.500 cada una. (yo) diciendo... : "mi hermana irá, mi hermano irá y yo me quedaré aquí" - (Risas de todo el grupo) - ¿Qué hago ahora con el dinero? - A veces no es el dinero, a veces es la ilusión que pones.{16: 71) [381 - Los Rolling, madre mía los Rolling, no sé cuántos, venga, la entrada de los Rolling, llevas seis meses', qué bien, y falta un mes para ver a los Rolling, faltan dos semanas para ver a los Rolling, y el sábado que viene tienes que trabajar por narices, ¿pero cómol, por narices. No, el ticket no es problema, vamos, la entrada no hay problema para venderla,/?ero la decepción es horrible, ¿eh? (16: 73) La estrategia del conflicto laboral, es decir, de la demanda de tiempo de ocio a la empresa, es tanto más imposible cuanto menor sea el poder laboral y el poder (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N' 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT de mercado de los trabajadores. Pedir permisos eleva la probabilidad de que prescindan de ti en un mercado en el que nadie es imprescindible. Las demandas de tiempo libre, o los incumplimientos de horario de trabajo, te enfrentan directamente a la realidad del despido. Las condiciones de trabajo son éstas, los horarios son éstos, o lo tomas o lo dejas. En la puerta hay veinte como tú esperando. En un mercado de trabajo altamente desregulado, la amenaza de despido funciona como óptimo mecanismo de control de aquellos trabajadores que se atreven a rebelarse contra el tiempo de la empresa. En una versión aparentemente más dulce, que en principio no pretende excluir al trabajador, pero que finalmente lo consigue, nos encontramos con el manejo disciplinario del tiempo de trabajo. Te ponen el peor tumo que hay, aunque a veces, si el trabajador no es del todo prescindible, se puede llegar a apaños intermedios que le permitan encajar a éste su tiempo de trabajo y su tiempo de vida. En general, sin embargo, surgen sentimientos de miedo y de impotencia. La estrategia heroica de la búsqueda del tiempo, las hazañas personales contra el tiempo, resultan también imposibles. Son fiígaces e ilusorias victorias contra el tiempo que sólo pueden realizarse, a lo mucho, tan sólo una vez, y no sin evidentes costes y riesgos para el propio trabajador. Se te puede caer el pelo, y además tienes que luchar contra el cansancio y el sueño. En realidad, robas tiempo del tiempo de descanso o del tiempo de sueño, y eso sólo puede hacerse a costa de una gran fatiga, a base de estimulantes y si eres joven. Aun así durante no demasiado tiempo. Si quiere permanecer en la hostelería, el trabajador tendrá que adaptar su vida, aunque eso "rompa un poco más los esquemas de lo que tú quieres hacer". Figurar una utopía y una ucronía, un lugar que es un no lugar, y un tiempo que deja de ser tiempo medido y cronometrado, parece una elucubración bastante común entre los trabajadores de fin de semana. Tanto más común cuanto más estén sometidos a la férrea discipUna del tiempo, cuanto más difícil les resulte encajar los tiempos de trabajo en los tiempos normales de vida. El extracto 34 es paradigmático a este respecto. Con qué cariño ingenia el trabajador un mecanismo para borrar, o al menos atemperar, las actuales y bien reales insatisfacciones de su novia. Se sustraen al peso del presente imaginando proyectos de futuro:.... nos vamos a ir los dos, nos vamos a perder por ahí arriba, tú veras el fin de semana que nos vamos a pegar, ya verás el día ..., tú no te preocupes. Todos sueñan con quitarse de en medio, con desaparecer de España, del mundo, con desconectarse totahnente del trabajo. Y para eso hacen planes lúdicos cargados de ilusión. Un viaje, un espectáculo, un partido de fútbol o un concierto de los Rolling Stones. Y aquí de nuevo aparece la imposibihdad, las horribles decepciones causadas por la arbitrariedad y la imprevisibilidad del tiempo de trabajo que es capaz de segar, incluso, estos utópicos y muy queridos ensueños de los trabajadores de fin de semana. Y como en muchas otras circunstancias de la vida, lo importante no es el dinero que pierdes, lo importante es la ilusión que pones, que pones y que 82 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN U SOCIEDAD DEL OCIO N' 38, MAYO-AGOSTO. 2004 pierdes. Por esto la imprevisibilidad del tiempo de trabajo afecta a lo más hondo del ser, a sus sueños, y por este motivo "quema", y también por esto se recuerdan por largo tiempo tanto las grandes como las pequeñas y cotidianas decepciones. Así que, finalmente, el trabajador del fin de semana, fi'acaso tras firacaso, ha de conformarse con ver pasar la vida sabiendo que se está perdiendo cosas, sabiendo que perderá el hilo de muchas relaciones sociales, sabiendo que perderá sus aficiones, sabiendo que le será difícil compartir con otras personas sus tiempos de ocio, que sólo el ocio solitario le será accesible. Además no creen que el problema del tiempo de trabajo en la hostelería tenga solución. Como dice uno de los participantes del grupo, "hazte a la idea de que tú comes de los fines de semana, de que tú tienes tanto dinero por los fines de semana. Que te interesa, bien, que no, lo dejas. Vamos, si te interesa tienes que conformarte e intentar adaptar tu vida a ese horario de trabajo, a los fines de semana, por muy sacrificado que sea tienes que ... Solución esa. O te vas o te conformas con lo que tienes" (15: 59). Así pues, y pese a las condiciones de trabajo perfiladas hasta ahora, vemos que los trabajadores han naturalizado su situación con una idea de necesidad insoslayable: para que haya una persona tomando una copa en un bar tiene que haber otra, al otro lado de la barra, que se la ponga. Pero esta naturalización de la realidad, como ya se dijo antes al comentar el postulado de Thomas, tampoco impide que tal situación produzca efectos reales. LAS RELACIONES FAMILIARES Y DE AMISTAD DEL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA Elizabeth Bott, autora de un magnífica investigación publicada bajo el título Familia y red social, puede ayudamos a ubicar teóricamente las consecuencias que comporta el trabajo de fin de semana para las relaciones sociales y, en concreto, para las relaciones conyugales, esto es, para las relaciones entre marido y mujer. El concepto clave a considerar es el de rol relacional de la pareja. Desde esta perspectiva, la autora encontró dos tipos opuestos de familia. En unas familias "el marido y la mujer compartían tantas actividades y pasaban juntos tanto tiempo como podían", mientras que en otras, al contrario, "el marido y la mujer realizaban todas las tareas posibles de forma separada e independiente" (Bott, 1990: 91). En atención a este hecho puede hablarse de un gradiente con dos polos extremos de familia: aquéllas en las que predomina un rol relacional conyugal conjunto, y aquéllas en las que predomina un rol relacional conyugal separado. Ambos tipos de familia, dependiendo de la cultura, podían ser aceptados y considerados "normales" por sus propios miembros. Elizabeth Bott trató de investigar las causas del diverso grado de segregación conyugal, y descubrió que este fenómeno estaba íntimamente relacionado con las relaciones sociales externas mantenidas por el marido, por la mujer y por la 83 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N" 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT familia en su conjunto. Visto que estas relaciones adoptaban la forma de una red social, y vistas las diferencias de conectividad existentes en las diversas redes sociales extemas, pudo sugerirse "que el grado de separación de roles conyugales está relacionado con el grado de conectividad en la red total de la familia. Aquellas familias que mostraban un alto grado de separación entre los roles relaciónales del marido y la mujer tenían una red trabada, muy unida: muchos de sus amigos, vecinos y parientes se conocían entre sí. Por el contrario, las familias cuyos roles relaciónales se presentaban relativamente conjuntos entre el marido y la mujer tenían una red suelta, poco unida: pocos de sus parientes, vecinos y amigos se conocían entre sí" (Bott, 1990: 99). La explicación última de esta curiosa relación, según Bott, se basa en el hecho de que "si las redes sociales extemas de un matrimonio son poco densas y están poco unidas, entonces el marido y la mujer se ven obligados a buscar uno en el otro algunas de las satisfacciones emocionales y de ayuda en las tareas familiares que las parejas con redes muy unidas pueden obtener de personas extemas a la familia" (Bott, 1990: 100). En relación con el trabajo de fin de semana, y según lo expuesto, cabe esperar que las consecuencias de la inversión del tiempo de trabajo y ocio del marido con respecto a la mujer, serán mayores en aquellas familias en las que predominen los roles relaciónales conyugales conjuntos. En estas familias, el mantenimiento de relaciones mutuas, de relaciones afectivas y de relaciones sexuales gratificantes determinaban el contenido moral de un "buen matrimonio". En ellas no está bien visto que uno de los miembros salga sin el otro, prefiriéndose ante todo la diversión conjunta. Los amigos deben ser amigos de los dos miembros de la pareja. En caso contrario, surgirán problemas que irán minando esa amistad. La relación mutua, esto es, la fidelidad e implicación con el propio cónyuge debe ser siempre superior a la que se dispense a cualquier otro familiar, por ejemplo al padre o a la madre de cada uno. Por último, Bott encontró que la mayoría de las mujeres de este tipo de familias, aunque en diverso grado, "se quejaban de soledad, de aburrimiento y de cansancio" (Bott, 1990: 123). Tras esta breve descripción, y conociendo el contenido de los extractos transcritos hasta ahora, podrán fácilmente imaginarse las consecuencias que sobre las relaciones de pareja pueda tener el hecho de que uno de los cónyuges trabaje el fin de semana. No es sólo que los modelos normativos de familia estén evolucionando desde ISÍ familia linaje hacia h familia sentimental (Aries, 1987). Es, ante todo, siguiendo a Bott, que las redes sociales extemas de la familias en la contemporaneidad posmodema son cada vez más redes, redes en las que desciende progresivamente su densidad social y desciende progresivamente su conectividad. Así pues, el matrimonio contemporáneo ofrece, casi en exclusiva, como bien único y fundamental de la institución, la convivencia compartida entre dos personas aisladas que han de ofi*ecerse y esperan recibir mutuo afecto y ayuda. Y es este último reducto de la sociabilidad comunitaria posmodema el que pone precisamente en riesgo el trabajo de fin semana. El trabajo de fin de 84 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN U SOCIEDAD DEL OCIO N' 38, MAYO-AGOSTO. 2004 semana mina la base existencial del rol conyugal conjunto que caracteriza a la sociedad posmoderna^. A continuación veremos cómo el discurso de los trabajadores de fin de semana se ajusta, en líneas generales, si bien con importantes matizaciones, a estos planteamientos teóricos. El tiempo normativo para la convivencia entre cónyuges es en la actualidad el tiempo de ocio, lo que en el ciclo semanal equivale al fin de semana. Un descenso del tiempo de convivencia durante el fin semana, por tanto, estará asociado negativamente con el sentimiento de unidad conyugal, al que podríamos denominar, en claro contraste con el amor-pasión (Trías, 1997), como amor-matrimonio^ Los trabajadores de fin de semana lo saben por propia experiencia, de ahí que muestren su preocupación. Antes ya se transcribió el tajante comentario de uno de los miembros de un grupo, "la mujer, el problema es la mujer", aludiendo al hecho de que en el trabajo de hostelería lo peor no son las condiciones de trabajo que han de soportarse, sino las consecuencias que tienen sobre relaciones sociales y, en particular, sobre la relación conyugal. El contexto básico viene definido por el hecho de que tanto el marido como la mujer han de prescindir de lo único valioso que hoy aporta el matrimonio, es decir, el otro, la persona del otro, el tiempo del otro, la actividad conjunta con el otro. Siendo esto así, el vínculo conyugal puede debilitarse e incluso deteriorarse conforme avanza el tiempo de relación. Una prolongada convivencia conyugal con una escasa coexistencia espacio-temporal no tiene sentido para el vigente modelo de matrimonio, basado en los vínculos afectivos y en la realización de actividades conjuntas. Incluso la amistad termina perdiéndose o deteriorándose. Pero, como dice un miembro del grupo, remarcando adecuadamente el absurdo, si los cónyuges no se ven, porque no coinciden sus horarios, "imagínate qué convivencia". ^ Como es obvio, sus efectos serán menos perniciosos cuanto más esté constituida la familia sobre la base de roles conyugales separados. Esto se observa, por ejemplo, en un grupo de discusión realizado con mujeres de trabajadores de la hostelería que trabajan en la Costa del Sol, pero que viven en un pequeño pueblo cercano. Las redes sociales que mantienen estas mujeres en la localidad con vecinas y familiares mitigan los efectos de la falta del marido y, correlativamente, reducen tanto la cantidad como la intensidad de las demandas y quejas hacia el marido. ' Hemos testado la hipótesis de la relación entre "tiempo de convivencia en pareja" durante el fin de semana y "amor-matrimonio". Utilizando la matriz de datos originales de la encuesta correspondiente al Estudio 2.157 del Centro de Investigaciones Sociológicas, sobre Actitudes y conductas interpersonales de los españoles en el plano afectivo, construimos mediante un Análisis de Correspondencias Múltiples la variable "amor-matrimonio", y posteriormente estudiamos las correlaciones de esta variable con el "número de horas en días laborales de la semana" y con el "número de horas durante el fin de semana" pasadas con la mujer. Los resultados indican que una disminución del número de horas en días laborales no está correlacionada con un descenso en el valor de la variable "amor-matrimonio", mientras que un descenso del número de horas de convivencia en el fin de semana, por el contrario, sí que lo está. Esta última correlación es estadísticamente significativa. 85 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N' 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT mayorcitos, nos separamos por eso, porque no comprendía lo de... o no es que no lo comprendía, pero había aguantado ya demasiado, y ya llega un momento que no aguantó más, y ya está.(16: 136) [61] - No, y otra cosa que pasa, eso, que por ejemplo el hecho de que..., en la hora, por ejemplo, el día que salen los amigos, a la hora que salen los amigos, que es justamente que ya estás trabajando o acabas de trabajar y estás hecho polvo y demás, tu mujer no está trabajando en lo tuyo y no entiende en lo que tú estás metido, y eso a la larga, yo por experiencia personal lleva a depresiones gordas, porque te distancias de los amigos cuando pasan dos, tres, cuatro años, que a lo mejor tú no le das ninguna importancia, porque tú estás en tu dinámica de tu trabajo y demás, y tú llevas, tienes la vida muy liada, ¿no?, porque el trabajo, esto, lo otro, sobre todo un trabajo tan.., no voy a decir que sea poco con otro, pero tan dispar, tan distinto, con tantas cosas tan distintas que te pasan en todo el día, y llegas tú y llegas a tu casa y llegas tan bien, y con muchísima vida social, porque nosotros tenemos sobredosis de vida social, y a los cuatro años te das cuenta de que has perdido el contacto con los amigos y demás, y que tu mujer tiene una depresión de caballo y dices: "¡joder!, ¿y esto, qué pasa aquí?''; y te das cuenta y ahora lo difícil es volver a coger, enganchar con los amigos cuando sabes que el horario no te coincide y que es muy difícil..., por lo menos a mí sí... (16: 107) Elizabeth Bott señala que los miembros de familias con roles conyugales conjuntos, es decir, aquéllos cuya norma determina como ideal deseable que el marido y la mujer realicen actividades conjuntas, pensaban que "las relaciones sexuales satisfactorias son muy importantes para la felicidad del matrimonio". Para ellos, "era como si unas relaciones sexuales satisfactorias vinieran a demostrar que todo iba bien en las relaciones comunes, mientras que unas relaciones insatisfactorias indicaban un fracaso en la relación global" (Bott, 1990:123). Ateniéndonos a esta correspondencia entre relación general y relación sexual de la pareja, se incluyen algunos extractos en los que se habló, concisa pero muy expresivamente, de sexo. El hombre llega siempre a la casa cansado, demasiado cansado, y no quiere mas que tumbarse en el sofá, que se vayan todos, y que le dejen en paz. Esto es lo que quiere, pero un casado no lo puede decir. En casa está su mujer. "Eso es lo malo", que no se lo puede decir. Sin embargo, el trabajador está cansado, asi que tiene que encontrar un modo de decir que no desea, no puede o no está dispuesto para una relación sexual. El trabajador, en esta situación, sólo concibe la cama para dormir. Pero usar la cama, echarse en la cama, puede implicar evidentes riesgos. Es posible que la mujer vea la cama de otra manera, de una manera, digamos, un poco más sexual. Así que, en esta situación, más vale no tomar riesgos. Mejor echarse en el sofá, símbolo e instrumento de la salvaguarda del descanso masculino sin riesgo de incitación al contacto sexual. 92 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN U SOCIEDAD DEL OCIO N" 38, MAYO-AGOSTO. 2004 Sexo [62] - Pero vaya, que tiempo no tienes realmente, y cuando lo tienes estás tan cansado que lo único que quieres es donnir realmente, o bueno, o dormir o descansar de otra manera, te tumbas en el sofá y dices: "por favor, que nadie diga nada", iros todos de casa... - Iros al carajo..., qué cono..., y dejar de dar por saco. - Eso lo puede decir un soltero, pero im casado no lo puede decir. - Eso es lo malo. - Eso lo iba a decir yo ahora, hemos tenido telepatía, porque claro, ¿qué pasa con tu mujer?, ella quiere salir... (15: 1) [63] - Llega un momento en que tu mejor compañero o compañera es la cama. Tú llegas y la cama... - (Hablan todos a la vez) " Estás cansado y estás cansado. Estás cansado. - La cama llega a ser tu mejor compañera, por lo menos para mi muchísimas veces ha sido la cama, en un momento dado hasta donde sea, en el sofá. - Yo se lo digo a la mía, la cama la veo solo para dormir. (15.18) [64] ' ...yo no tengo casa, mi novia tampoco tiene casa ... - El "600 ", que en el asiento de atrás tenía dos agarraderas de esas, ¿sabes para qué las tenía?, para las piemas. - ¡Hostia!... Yo me lo he preguntado. Y la gente antiguamente ¿cómo lo podía hacer en un "600 "?. (Respuestas rápidas y sucesivas) - Con mucho trabajo. - Y arte. - Y con mucha imaginación. (15: 119) Si las relaciones sexuales constituyen una adecuada representación de las relaciones de pareja, analizando el contenido metafórico del último extracto puede sugerirse una conclusión general. Existe una obvia diferencia entre disponer de una "casa" y disponer de un "600" a la hora de mantener relaciones sexuales. En el "600" se pueden llegar a tener contactos sexuales, pero entonces todo resulta mucho más complicado. ¿Cómo se puede tener una relación sexual en un "600"?, preguntó alguien. Con mucho trabajo, contestó el primero, con mucho arte, contestó el segundo, y con mucha imaginación, aún contestó un tercero. Así es, en suma. El trabajador de fin de semana, al menos en la sociedad posmodema, tiene un "600" en vez de una "casa". Puede llegar a mantener unas buenas relaciones con su mujer, pero esto, sin duda, requerirá por parte de ambos cónyuges mucho sacrificio y esfuerzo, mucha imaginación y mucho arte. 93 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N" 38. MAYO-AGOSTO. 2004 EDUABDO BERICAT CONCLUSIONES Iniciamos el recorrido de nuestra investigación poniendo de manifiesto la paradoja laboral de la sociedad del ocio. En base a esta paradoja, puede sostenerse que la sociedad del ocio encuentra un límite objetivo más allá del cual no podrá desarrollarse. Si para que unos disfruten de su tiempo de ocio otros han de estar trabajando, es obvio que no todos los miembros de una sociedad podrán participar en la misma medida de este tan apreciado bien posmodemo. La paradoja laboral de la sociedad del ocio constituye un fenómeno estructural que se manifiesta en el ámbito vital de las personas. El modo de vida cotidiano de los trabajadores que se ocupan de producir el ocio para el resto de miembros de la sociedad se ve afectado por una inversión de tiempos. Cuando las demás personas están disfintando de su tiempo de ocio, ellos han de estar trabajando. A la inversa, cuando ellos pueden disfrutar de su tiempo de ocio, las demás personas están trabajando. Dado que el tiempo social no es un tiempo uniforme e indiferenciado, llevar el paso temporalmente cambiado comporta algunas nefastas consecuencias para la calidad de vida de estos trabajadores. Puede pensarse que el trabajo de ím de semana es algo "natural" que deriva de imperativos ñincionales inexorables. Puede pensarse que son las necesidades de producción las que, al igual que sucede en la agricultura, explican su existencia. Sin embargo, el trabajo de fin de semana en la sociedad posmodema no deriva de imperativos "naturales", como los que afectan a la agricultura, sino que son el resultado de una determinada organización social del tiempo. La división del tiempo entre trabajo y ocio está inserta en una correlativa división o dualización social. Por tanto, una relación social, y no tanto una necesidad natural, es la verdadera causa de un trabajo de fin de semana que comporta un grave deterioro de la calidad de vida. Este fimdamento social del trabajo de fin de semana se manifiesta también en la distribución o asignación social de las personas concretas a empleos concretos. En igualdad de otras condiciones, según pudo demostrarse en los análisis cuantitativos de la investigación, la probabilidad de trabajar el fin de semana aumenta conforme desciende el estatus social de las personas. Siendo esto así, parece evidente que el trabajo de fin de semana ha de ser algo en sí mismo indeseable. Sería absurdo pensar que quienes cuentan con más recursos, o quienes tienen mayor libertad para definir sus propias opciones, eligieran en contra de sus intereses, dejando pasar la oportunidad de disfi:iitar de la buenas cosas de la vida. Podíamos intuir, desde ese preciso momento, que el trabajo de fin de semana es objetivamente indeseable, pero todavía no sabíamos exactamente por qué. Para responder a esta pregunta ñie necesario llevar a cabo una investigación cualitativa que mostrara las condiciones de existencia de los trabajadores de fin de semana. Una investigación que mostrara, desde la perspectiva del propio trabajador, las consecuencias vitales y cotidianas que comporta la inversión de los tiempos de 94 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO N" 38, MAYO-AGOSTO. 2004 trabajo y de ocio. Solamente de este modo pudimos ser capaces de ver, operando en vivo, la fuerza del tiempo social. Pudimos comprobar que no es lo mismo, ni para el ocio ni para la relación social, ni para el trabajador ni para su familia, disponer del tiempo libre en cualquier tiempo. Es la naturaleza cualitativa y social del tiempo la que da origen y explica el problema de trabajar los fines de semana. El ser humano no es un mero organismo biológico, es un ser social. Sin embargo, al menos hasta ahora y en nuestras sociedades, la filosofía del tiempo libre que ha inspirado la estructura moral y normativa de la organización del tiempo de trabajo se ha basado exclusivamente en su naturaleza biológica. Ha sido y sigue siendo una filosofía del descanso. Se adapta muy bien, por decirlo así, al concepto de "reproducción de la fuerza de trabajo". Esta filosofía parte del supuesto básico de que el trabajador sólo tiene derecho al tiempo libre*para descansar, para reponer las fuerzas que le permitan reanudar con nuevas energías el proceso de producción. Desde esta filosofía biológica del descanso, es obvio que cualquier tiempo libre puede cumplir perfectamente su función. El organismo descansa físicamente de la misma manera y con la misma intensidad cualquier día de la semana. Desde imafilosofia del ocio, sin embargo, son otras luces y otras sombras las que conforman la figura del trabajo de fin de semana. Dado que el ocio requiere en gran medida de la relación social, algo que la inversión de tiempos de trabajo y de ocio imposibíHta, no resulta ya indiferente al trabajador cuáles son sus días libres. Desde una filosofía del ocio, ha de entenderse que el tiempo libre se compone de dos períodos cuya naturaleza social es radicalmente diferente. El tiempo de descanso, cuya funcionalidad es básicamente biológica, y el tiempo de ocio, cuya funcionalidad es básicamente relacional y lúdica. De ahí que el tiempo libre de las sociedades posmodemas deba organizarse de tal modo que sea capaz de garantizar, y de garantizar a todos, un primer tiempo de descanso y también un segundo tiempo de ocio. Este tiempo de ocio no se caracteriza por ser un mero tiempo de reposición, sino que ha de ser un tiempo lúdico y de actividad, un tiempo de acción libre y de fatiga voluntaria. Cuando el descanso necesita ocupar la totalidad o la mayor parte del tiempo libre, cuando el descanso usurpa el tiempo libre, el ocio termina siendo bien una quimera, bien un deseo imposible. La filosofía del descanso, característica de la sociedad industrial, sigue inspirando, como decimos, los principios morales básicos sobre los que se asienta la estructura jurídica en tomo a la ordenación del tiempo de trabajo y sus límites. Así puede constatarse, por ejemplo, en la directiva 93/104/CE del Consejo de la Unión Europea. El "descanso" sigue siendo el único término con eficacia jurídica. No es extraño, por tanto, que esta directiva justifique el contenido de la ordenación del tiempo de trabajo que regula en virtud de unos objetivos explícitos que la propia ley señala: "elevar el nivel de protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores". Esto es, la regulación del tiempo tiene la finalidad de garantizar 95 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA N" 38, MAYO-AGOSTO, 2004 EDUARDO BERICAT la "seguridad física" y "salud física", aspectos orgánicos y biológicos de la vida del trabajador. La normativa europea citada se preocupa de limitar la "cantidad de tiempo de trabajo", pero apenas dice nada acerca de "cuándo" se realiza este trabajo. Es cierto que este texto legal hace referencia al trabajo "nocturno", así como al trabajo "por tumos". Pero siempre "considerando que ciertos estudios han demostrado que el organismo humano es especialmente sensible durante la noche a las perturbaciones ambientales, así como a determinadas modalidades penosas de organización del trabajo, y que los períodos largos de trabajo nocturno son perjudiciales para la salud de los trabajadores y pueden poner en peHgro su seguridad en el trabajo". Esto es, la importancia del "cuándo" se trabaja remite de nuevo, y exclusivamente, a la seguridad y a la salud física de este "organismo" humano. Nada se dice, por el contrario, que afecte al trabajador en tanto que ser social. Con el estudio del trabajo de fin de semana hemos querido poner de manifiesto nuevos fenómenos, típicamente posmodemos, que afectan a las condiciones de trabajo y a la calidad de vida de los trabajadores. Realidades laborales y vitales que el actual sistema nonnativo ni asume, ni tan siquiera considera. Hemos pretendido desvelar algunas consecuencias que la ordenación del tiempo de trabajo tiene para ese "organismo social" que es el ser humano. Consecuencias que determinan negativamente su modo de existencia, y que afectan a su "seguridad relacional" y a su "salud relacional". Por este motivo, una ordenación posmodema del tiempo de trabajo ha de fundarse, no sólo en una filosofía del descanso biológico, sino también en una filosofía del ocio que permita un adecuado desarrollo humano y social de las personas. Una filosofía del ocio que, más allá del mito, evite la dualización social. El tiempo puede siempre canjearse por dinero, pero el tiempo es algo más que dinero, es en esencia un lugar social en el que habitamos todos los seres humanos. Quienes trabajan con regularidad durante el tiempo sagrado del fin de semana alteran gravemente tanto su experiencia vital como su calidad de vida. Es por esto que creemos necesario la introducción de límites al trabajo de fin de semana, límites normativos establecidos por la legislación laboral que garanticen a todos los trabajadores de la sociedad del ocio el disfrute equiparable de su tiempo libre. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ADAM, B. (1999), "Cuando el tiempo es dinero", Sociología del Trabajo, n° 37, pp. 5-39. ARIES, PH. (1987), El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen, Madrid, Taums. BERICAT ALASTUEY, E. (1991), "Distritos y nebulosas industriales", Sociología del Trabajo, n° ll,pp. 49-66. 96 (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc) http://revintsociologia.revistas.csic.es RIS REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA EL TRABAJADOR DE FIN DE SEMANA EN LA SOCIEDAD DEL OCIO N" 38, MAYO-AGOSTO, 2004 BERIC AT ALASTUEY, E. y M. CAMARERO RIO JA (1994), Trabajadoras y trabajos en la Andalucía rural, Sevilla, Instituto Andaluz de la Mujer. BERICAT ALASTUEY, E. 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