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SE APAGASE APAGA Cuando el SEMÁFORO Los cambios no siempre van acompañados de complicaciones. Historia sobre la lucha de un deportista por alcanzar su meta. Ver vídeo: www.elpaissemanal.com DOCUMENTOS REPORTAJE por Mónica Collantes fotografía de SBK/MotoGP
CConvertirse en el protagonista principal de un hito histórico implica dedicar mucho tiempo y esfuerzo. Parte de la cantera motociclista, vive ensimismada en un universo donde la meta ya está fijada, conquistar el título de campeón del mundo. MotoGP parece ser el patrón que rige para aprendices y maestros de las dos ruedas. Pero la imagen no lo es todo. El Campeonato del Mundo de Superbike está ganando terreno. Tras una larga sequía de protagonismo, la experiencia y el nivel de sus pilotos en batalla demuestran que no hay muros inabordables para ellos. Las diferencias con MotoGP tan sólo están veladas por el desconocimiento. El prometedor Álvaro Bautista hace su entrada en las puertas de Superbike para revelar su nueva historia mundialista y clavar la bandera española en el suelo. Un revuelo de recuerdos le hacen retroceder mientras le invade la ilusión por reescribir su carrera. Desde el exterior aparenta deambular tranquilamente frente a sus rivales, pero la realidad puede torcerse cuando se apaga el semáforo. El culmen de la historia se encuentra a medio paso de convertirse en un camino de rosas. Coge una bota y se la coloca en el pie izquierdo. Para no perder la vieja costumbre, sujeta un guante e introduce la mano izquierda. Acto seguido, mismo proceso automático pero con el lado diestro. Bebe agua, se oculta en el casco y cierra la visera. Sube a la moto, una reluciente Ducati de color carmesí, y lo hace sin despegar la mirada de lo que tiene entre sus manos. La concentración preside el momento desviándolo de cualquier atisbo de pensamiento externo. Todo está listo, se apaga el semáforo y vuelan los recuerdos. “No me lo creo. Voy primero, hacía mucho que no lideraba una carrera”. Álvaro Bautista, 35 primaveras y una sonrisa deslumbrante que refleja su júbilo como motor personal. De esta forma comienza una nueva era en su vida. Tras largos meses de nervios incontrolables y papeles sin firmar, llegan las despedidas emotivas y un nuevo recibimiento cargado de ilusión. Es hora de que el piloto, junto con su círculo más cercano, afronten unidos un nuevo reto. Álvaro es bien conocido por ‘rojo diablo’. Sin embargo, por su rostro, parece la personificación de una figura angelical capaz de echar por tierra cualquier maldad. Con unos grandes y centelleantes ojos azules, su mirada se ha convertido en el signo que ha ganado el respeto de todos sus rivales. Un chispeo de seriedad en pista y tiene el cielo ganado. Es hora de subrayar su nombre y apellidos, Álvaro Bautista Arce. Un niño que durante su infancia dejó abrir la puerta a las dos ruedas y estas irrumpieron en su futuro, puesto que EL PAÍS SEMANALEL PAÍS SEMANAL 40 En la doble página anterior, Álvaro Bautista, en plena concentración antes de que se apagara el semáforo antes de una carrera de Superbike. En esta página, su logo del ‘rojo diablo’ en el casco, su mirada chispeante, colocándose los guantes antes de arrancar y sobre su moto con el casco de su “Nueva era”. DOCUMENTOS REPORTAJE / CUANDO SE APAGA EL SEMÁFORO
Abajo, Álvaro sufre una caída y está concentrado en su box antes de salir. Arriba, el equipo lo recibe después de su última carrera en MotoGP. EL PAÍS SEMANALEL PAÍS SEMANAL EL PAÍS SEMANALEL PAÍS SEMANAL él mismo sería quien daría luz verde al motor en un lugar como Talavera de la Reina. No le hizo falta decir una palabra, allá por 2006, para firmar su condición de invencible como piloto. Desde aquel entonces, el talaverano ha ratificado su capacidad deportiva y se ha convertido en un diamante en bruto para su ciudad, y para las filas del motociclismo. Brindar espectáculo sobre una moto en competición implica entregarse en cuerpo y alma, con dedicación, y sobre todo, con mucho sacrificio. Los pilotos han de tener una mente enérgica y confiada, lo suficiente como para tener presente que, cada vez que se encuentran a bordo de sus monturas, sus vidas están en juego. Álvaro Bautista es un experto en gestionar este tipo de emociones, con una gran experiencia y una gran preparación psicológica y personal. La visión del presidente de su club de fans es tajante. “Es una persona trabajadora, valiente en sus decisiones, incansable y capaz. Cuando hay momentos difíciles siempre saca fuerzas como puede para llevarlo todo adelante. En una caída, cuando ves que se levanta solo sientes alivio. Como dice siempre, a pensar en la siguiente y seguir sumando”, sostiene David Muñoz, una persona que lo conoce profundamente desde su infancia. Juan José Núñez, joven piloto entrenado por el talaverano, añade como cualidad su optimismo. “Siempre es muy positivo con todo, siempre está esforzándose. Estas cosas hacen que esté donde está ahora mismo”. Pero, ¿dónde se encuentra Álvaro Bautista? En 2018, el manchego todavía estaba seducido por MotoGP, la competición soñada por cualquier piloto. En esos tiempos, estaba disputando la que era su decimoquinta temporada en un panorama marcado por la confianza. Sin embargo, carrera a carrera fueron surgiendo numerosos contratiempos, aunque ninguno fue capaz de menguar su espíritu de luchador. No cesó su empeño y celebró grandes actuaciones, pero no las suficientes. Después de incontables vivencias en el campeonato, su permanencia en el certamen pendía de un hilo. Tan solo quedaba una plaza libre de cara al año siguiente. El dilema, varios candidatos para ocupar ese asiento. Álvaro Bautista era ya un piloto veterano en la categoría, con una moto que lo alejaba de la posibilidad de luchar por ganar. La falta de garantía de buenos resultados por parte de los equipos y desavenencias económicas descomunales lo empujaban cada vez más a su marcha. En cambio, el talaverano se guardaba un as en la manga. No estaba dispuesto a tirar la toalla tan pronto. “Yo no me considero un piloto que tenga que pagar por correr. La única opción de quedarme en MotoGP era pagando yo mismo por estar. Entonces, empecé a considerar y ver opciones en el Campeonato del Mundo de Superbike. No lo tenía en mente, pero quería correr y seguir disfrutando de la moto”, recuerda. Por tanto, no sería la última vez que la radiante dentadura de Álvaro Bautista sería exhibida por los circuitos. Finalmente, Superbike lanzó una oferta al piloto difícil de rechazar mientras su predilección por este deporte seguía intacta. Una máquina que podía tornarse en una moto ganadora encarriló su decisión. Y así fue, la aceptación de un nuevo campeonato se tradujo en la alternativa perfecta para proseguir su aventura y dejar su sello. “Sus seguidores lo vivimos con pena. Dejaba atrás una etapa emocionante. Nos quedaba la espinita de que Álvaro podía haber demostrado más de lo que pudo hacer en MotoGP. Pero con lo que hizo sin duda que dejó huella. Al mismo tiempo, ir a Superbike lo sentimos con una alegría desbordante. Nuestro piloto estaba a punta de lanza y con una moto fuerte para luchar por el mundial. Teníamos nervios y mucha felicidad”, reconoce David Muñoz. Llega 2019, el año en el que todo se conjuga, como en los viejos tiempos, para hacerlo perfecto: buen piloto, buen equipo, y lo más importante, buena moto. El calendario ha precisado el momento de hacer frente a nuevos rivales en pista. Unos rivales que no quedan nada lejos del nivel de los pilotos de MotoGP. Lo que no saben es que aterriza en Superbike un Álvaro Bautista mentalmente más fuerte y con ganas de comerse el mundo. El talaverano quiere hacer gala de su talento, quiere demostrar que puede puede sobreponerse a cualquier adversidad bajo su semblante de inocencia. Primero, debe conocer el campeonato y la máquina sobre la que va a pilotar durante, al menos, una temporada. “No me considero un piloto que tenga que pagar por correr. Así que empecé a considerar las opciones de Superbike” DOCUMENTOS REPORTAJE / CUANDO SE APAGA EL SEMÁFORO 4342
Durante el glorioso tránsito del manchego por MotoGP, la moto sobre la que cabalgaba era un prototipo. Una máquina fabricada exclusivamente para la competición y cuyo rasgo más característico es el empleo del desarrollo y de la nueva tecnología. En cambio, la Superbike se trata de una moto de calle que cualquier aficionado puede adquirir en el mercado. Es una montura competitiva, y probablemente la que más se ajusta a su tipo de conducción, rápida, fina y agresiva. Pero, a pesar de sus diferencias, ambas máquinas pueden complementarse entre sí. La posición de Nacho González, periodista veterano en la revista de referencia de las dos ruedas a nivel nacional, ‘Motociclismo’, es firme. “MotoGP es y debe ser la vanguardia de la industria y la búsqueda de mejoras en todas las áreas. Mejoras que después puedan llegar a la moto de calle. Por eso, MotoGP debe tener siempre la vista en el futuro del motociclismo, mientras que Superbike debe centrarse en exprimir el presente”. Esta es la percepción que se debería tener sobre ambos certámenes, la de su coexistencia. Sin embargo, la realidad es diferente. “En España hay mucho ‘motogepecentrismo’. Son 20 fines de semana al año que te ocupan más de cuatro horas del domingo. Para mucha gente es suficiente, dado que tienen que compaginarlo con otras cosas. Seguir más campeonatos como Superbike limita bastante la vida social en el día de descanso por excelencia, por eso se ve una carrera de Superbike si pilla en casa”. Segunda división Ambos campeonatos simbolizan la cumbre del motociclismo, y el calibre de sus pilotos no queda al margen. Entre otros, la trayectoria profesional de Álvaro Bautista ha irradiado luz en este deporte. Aunque su ambición siempre le condujo a romper todos los pronósticos en MotoGP, no duda en cambiar de aires y apostar todo a una carta íntegra en las motos derivadas de serie. Sin embargo, llueven los comentarios despectivos, un sinfín de críticas absorbidas por el desconocimiento. Superbike parece estar velado en los medios de comunicación españoles. “En nuestro país, Superbike siempre ha sido un campeonato secundario. Desde sus inicios, las aventuras de pilotos españoles llegaban a cuentagotas, y el hecho de que España haya ido dominando MotoGP ha hecho que Superbike se A la izquierda, arranca una carrera de Superbike en Qatar. DOCUMENTOS REPORTAJE / CUANDO SE APAGA EL SEMÁFORO 45
se le cruza ese momento por la mente con gran lucidez. “Lo tenía todo bastante claro, me encontraba bien con la moto. Todo funcionaba perfecto. Solo tenía que salir a carrera, disfrutar, hacer lo que hacía en los entrenamientos y coger el ritmo. Quería disfrutar y poder volver a luchar por victorias que era lo que me faltaba en MotoGP”. Una fecha marcada en el calendario: sábado 23 de febrero de 2019. Arranca su nuevo reto. El escenario que acoge la inauguración de la temporada es Phillip Island, en Australia. Trazado talismán para él, donde había consagrado su primer título mundial trece años atrás. El sol asoma por el circuito australiano al igual que los tréboles de cuatro hojas afloran con el amanecer. Ello solo puede indicar buenas sensaciones. Álvaro Bautista regresa a la acción desde la tercera plaza en parrilla, no tiene nada que perder en su primera prueba en Superbike y lo inunda un aura de valor. Con todos los ingredientes sobre la mesa, los pilotos miran el semáforo. Rugen los motores y comienza la primera carrera. Demasiada inquietud, nadie se aventura a lanzar sus apuestas. Primero. Ha cruzado la línea de meta primero, y ha comandado de principio a fin dándose un auténtico paseo. Daniel Balaguer, narrador de las carreras de WorldSBK en la multiplataforma de DAZN, lo recuerda como el momento más especial que ha vivido siendo periodista a las puertas de este campeonato. “El triplete inicial del ‘novato’ Bautista sorprendió a todo el mundo. Sobre todo por la diferencia que sacó a todos sus rivales, ganó la primera carrera con casi quince segundos de ventaja. Sin duda, una animalada descomunal”. Álvaro Bautista, flamante promesa del motociclismo, diez años después vuelve a lucir la bandera de España ante un público que le vitorea entusiasmado. Lo rememora con emoción: “Fue un momento muy bonito. Muy especial. No ganaba una carrera desde 2009 así que lo disfruté muchísimo. Me acordé en todo momento de los míos, de mi familia, estaba súper contento”. Para todo aquel que sigue la estela deportiva del talaverano desde sus primeros triunfos, la emoción fue idéntica. “Fue una felicidad inmensa. No solo por su victoria, sino por callar también todas las bocas que decían que Álvaro era un piloto desahuciado. Demostró que era capaz de ganar carreras de una manera aplastante. Las lágrimas corrían por los rostros de todos sus seguidores”, cuenta David Muñoz. Su línea de entrada en el campeonato se asemejaba a una obra maestra, mirase con el rabillo del ojo. Además, que el único campeón español sea un piloto que para colmo llegó tras estar en MotoGP, Carlos Checa, tampoco ayuda. La gente percibe que es un campeonato menor para quienes no encuentran hueco en MotoGP, pero la realidad es que en MotoGP hay solo 22 pilotos”, confiesa Nacho González. Resumen: falta de información. “Habría que priorizar lo noticiable sobre lo ‘clickable’. Muchos optan por esto último en lugar de la información, y eso repercute en el alcance del campeonato. Si desde los medios se da cobertura a cualquier cosa que diga alguien de MotoGP y se deja de lado la información de Superbike, la brecha entre ambos campeonatos se ahonda”. En otros países como Inglaterra o Italia, el WorldSBK es la competición estrella del motociclismo. En España, el segundo plato. “Hasta el propio Ángel Nieto dijo que no era un campeonato de verdad. E incluso un piloto de MotoGP como Aleix Espargaró hizo un comentario diciendo que no correría nunca en Superbike porque era un campeonato de segunda”. Una curiosa anécdota que no duda en revelar Sol Álvarez, coordinadora de uno de los mejores equipos de SBK y veterana en el paddock. Sin embargo, el presente cada vez va más allá y MotoGP está dejando de ser la norma. Es hora de hacer eco de la importancia que un piloto español con gasolina en sangre, como Álvaro Bautista, va a conseguir en la imagen de una competición que había caído en el olvido. Su círculo cercano anda de capa caída, como Juan José Núñez: “Recuerdo que él lo vivió bastante bien, siempre estaba diciéndonos que era un reto nuevo y que le iba a ir genial. Estaba todo el tiempo animándonos al resto. Nos decía que era un paso adelante. Al fin y al cabo, el proyecto le gustó”. Y no le falta experiencia, va a medirse una vez más con los representantes más cualificados y exigentes a nivel mundial. Unos rivales de una talla muy alta, que conocen los puntos fuertes y los puntos débiles de sus competidores. Álvaro va a llegar con su rostro al descubierto. Y sus seguidores más fieles, llegan con él. Todas las miradas están puestas en la actuación que el piloto español va a hacer en su debut. A Álvaro Bautista 46 EL PAÍS SEMANALEL PAÍS SEMANAL EL PAÍS SEMANALEL PAÍS SEMANAL 47 DOCUMENTOS REPORTAJE / CUANDO SE APAGA EL SEMÁFORO SBK. Es irrefutable que el talaverano de ojos azules ha aterrizado en Superbike con todas sus armas cargadas y con una mirada que, una vez más, ha hablado por sí sola frente a sus rivales. Simplemente había que esperar a que el fruto que colgaba del árbol madurara. No cree en los imposibles, no tiene miedo a fracasar a sus 35 años, una edad que no perdona sobre una moto de competición. Para Álvaro Bautista saborear la victoria de nuevo no era un inalcanzable, sino una oportunidad. Ha subido a recoger sus trofeos al cajón más alto del podio. Pero no solo él ha triunfado, el mundial de Superbike también ha salido vencedor de esta batalla. España es un clásico del motociclismo. Y un piloto español reconocido acaba de cumplir una hazaña histórica en un campeonato descuidado en el ámbito mediático. “La llegada de Álvaro Bautista fue un impulso, no tanto por su llegada en sí sino por sus resultados. Lo que hizo se tradujo en un aumento de la audiencia”, asegura con firmeza Nacho González a través de su medio de comunicación. Daniel Balaguer lo corrobora, también a nivel deportivo. “Tener a un español, competitivo, ha aumentado el interés general por Superbike. Los medios generalistas han hablado más el año pasado que años anteriores. Es indudable que la llegada de Bautista hizo subir el nivel al resto de pilotos, los llevó al límite. Deportivamente la competición ganó y ha ganado mucho con la llegada de un piloto del nivel del talaverano”. El Campeonato del Mundo de Superbike por fin está cobrando el protagonismo nunca antes conseguido. Es el momento de sacar la artillería pesada. La bandera de España reluce junto con Álvaro Bautista en los medios. Una inundación de ha irrumpido en Superbike por la puerta grande. Tres carreras se han disputado este emotivo fin de semana. Tres victorias que el manchego ha sumado a su casillero. Algunos hacen mención a la suerte del debutante. Para otros, Álvaro Bautista todavía dispone de coraje y de medios suficientes para emprender la conquista de una nueva competición. Acaba de marcar un hito histórico en el Campeonato del Mundo de Superbike rompiendo el registro de la pista. Victoria española número 38 en el mundial. Un español ha vencido al todopoderoso del campeonato, Jonathan Rea. Este británico había logrado cuatro títulos mundiales consecutivos en los últimos cuatro años en Arriba, Jonathan Rea y Álvaro se abrazan tras la victoria del talaverano. Y celebrando su tercera victoria en Australia. Abajo, Álvaro lidera en SBK por primera vez “Un piloto de MotoGP como Aleix Espargaró dijo que no correría nunca en SBK porque era un campeonato de segunda”
“No puedo decir que estuviéramos celebrando el triunfo definitivo, pero lo estábamos sintiendo muy muy cerca” DOCUMENTOS REPORTAJE / CUANDO SE APAGA EL SEMÁFORO noticias, portadas, vídeos promocionales convierten en un auténtico estruendo la llegada del manchego a este nuevo certamen. Es posible que Superbike deje atrás la segunda división para subir a primera. Lo mismo ocurre con él. A pesar de haber sido objeto de críticas por destronar al británico, el hijo predilecto de Talavera de la Reina ha vuelto a alzarse a la gloria en las filas del motociclismo. “En España faltaba tener a alguien ahí para poder animar y seguir. Hemos hecho un gran trabajo de imagen para Superbike. Ha dado un gran subidón”, apunta el protagonista. Un tiovivo de emociones por delante. La obra antinatura de Álvaro Bautista en Superbike no ha bajado el telón todavía. Aún quedan 27 carreras por abordar y un título mundial en juego. La sorpresa llega cuando el debutante se hace con once triunfos consecutivos, algo impensable antes de su primera carrera en este campeonato. Jonathan Rea está siendo derrotado por primera vez en los últimos años y esto solo se puede traducir en el comienzo de un duelo por alcanzar el puesto de honor. El resto de pilotos también tienen sed de victoria y quieren aliviarla. “Cuando Álvaro llegó al campeonato ganaba fácil, lo sacaba todo bastante sencillo. Veías al resto pilotar en el inicio de la temporada y pones una carrera del final y se nota muchísimo que han cambiado hasta su forma de pilotar para ir más rápido. Creo que ha influido bastante”, deduce su pupilo Juan José Nuñez, a partir de su experiencia como piloto. Sin duda, lo que está haciendo el manchego en su lucha por volver a ganar, está desplazando a cientos de personas. Está suscitando una gran esperanza para Superbike. Y, como consecuencia de este fenómeno emprendido por el talaverano, el Mundial parece haber conquistado el lugar perfecto: más audiencia y un piloto capaz de poner freno al monopolio originado por Jonathan Rea en SBK. Sol Álvarez es clara con su afirmación: “Tener pilotos españoles en Superbike yo diría que es lo que más ayuda a que se siga este campeonato generalmente”. Así pues, España se coloca en la cima y confía en Álvaro Bautista para que sea él quien pasee su bandera por toda la geografía española con un nuevo título. Pero, ¿quién gana realmente la batalla? No todo lo que reluce es oro. La realidad, por muy sólida que parezca, puede dar un giro de tuerca en Arriba, Jonathan Rea y Álvaro Bautista se saludan en pista tras un gran duelo. Abajo, él mismo se rinde a sus seguidores con la bandera de su club de fans tras ganar una carrera de los colores del ‘rojo diablo’, “al aficionado que va a SBK le gusta las carreras, no va solo por ver a un piloto. La imagen que da el paddock de MotoGP es por decir que se ha hecho la foto con un piloto que es famoso. Aquí se vive más la moto y se ve más pasión dentro del paddock”, reconoce Bautista. Sin embargo, ante tanta emoción y expectación, la caída no ha sido olvidada. Los pilotos acumulan puntos en función de su clasificación en carrera. 60 puntos de distancia. La esperanza sigue intacta por segundos, pero parece que tiene un límite. A partir de este momento se inicia una oleada de trabas que impiden a Álvaro Bautista proseguir su hazaña. Varias caídas y una pequeña lesión de hombro. El fruto recién engendrado parece desplomarse en el frío suelo. “Lo vivimos con la incredulidad de que Álvaro al principio fuera capaz de ganar tantas carreras a acabar poco a poco con nuestras expectativas. No puedo decir que no celebráramos casi el triunfo definitivo, pero lo sentíamos muy cerca. La mala suerte cuando se le acerca, se ceba con él”, confiesa David Muñoz. 60 puntos separaban al líder Álvaro Bautista por delante de Jonathan Rea antes de este paseo de infortunio. Titulares como: “Bautista milésimas de segundo. Se presenta el ecuador de la temporada, ronda de España en el Circuito de Jerez- Ángel Nieto. Vuelta a la parrilla de salida, concentración, cada día más presión por alzar la victoria. Ilusiones que se desvanecen en un abrir y cerrar de ojos al ver a Álvaro Bautista caer al suelo en la última carrera del fin de semana. El británico gana esta partida mientras el manchego se endereza aturdido, sube a la moto y, en un asfalto ya desierto, pone fin a la carrera en última posición. Su público lo ovaciona al unísono desde las tribunas, solo se oyen silbidos esperanzadores y gritos inundados por el orgullo. Los seguidores del talaverano lo empujan desde la lejanía. Han colmado todo el circuito con banderas de España. Solo su club de fans hace acto de presencia en el trazado. “En Jerez aumentó el número de socios. El fans club ha sido la novedad para el campeonato, porque no había ninguno. A la gente le ha gustado ver el movimiento que teníamos y se ha apuntado”, admite su presidente. Además, han aprovechado la situación para lanzar una gran oferta: entrada al circuito gratis con cuota de inscripción al club. Oportunidad perfecta para reunir aficionados a nivel mundial. Pero a pesar de vestir complementos impregnados de un nombre específico o
“En el año 2019 aprendimos a marcha forzada. En 2020, el aprendizaje es algo en lo que ya no tengo que pensar” sigue su vía crucis y se vuelve a caer”, “Rea pone fin a la racha de Bautista en Ímola”, “Bautista, al suelo de nuevo, gana Rea”, anegan a los medios escritos nacionales durante este período. Entre tanta caída el marcador no para, pero sí tiene un tope. 165 puntos de diferencia le bastan al británico para mostrar quien es el rey de Superbike y proclamarse campeón del mundo por quinta ocasión. Álvaro Bautista tiene que conformarse con el subcampeonato. El interés hacia el hito marcado por el talaverano parece que ha flaqueado. “El número de lectores en nuestra web (Motociclismo) se multiplicó respecto a las de 2018 al comienzo de la temporada. Después, como los resultados del español. La audiencia se fue desinflando”, cuenta el periodista Nacho González. Otra oportunidad Los tiempos corren. Álvaro Bautista ha tenido la maravillosa oportunidad de volver a buscar la gloria absoluta. Los focos le han alumbrado con gran intensidad durante un largo tiempo, mientras parecía ser el elegido para demoler el liderato del británico. En 2019 se ha disputado la temporada mágica, y paradójicamente la de las falsas ilusiones. “Es un año donde he aprendido mucho. Empecé muy bien, pero DOCUMENTOS REPORTAJE / CUANDO SE APAGA EL SEMÁFORO me faltó experiencia en el campeonato. Faltó un poco de no ser ambicioso, porque siempre intentaba mejorar la moto, y en algunas pistas hemos cometido fallos donde hemos retrocedido. Pero volví a ganar, hice que un campeonato como Superbike se viera más en España y he subido la imagen”, tiene presente el piloto. Tras haber cumplido a medias su cometido, una vez más huele a retirada. La edad pesa, y muchos temen una despedida y el doloroso momento de ver al talaverano colgar el mono. Ante innumerables especulaciones, Álvaro Bautista deja en claro que su adiós aún queda lejos de la realidad. “Me apetece correr, y quiero hacerlo donde tenga mejores opciones, con garantías. Para nada pienso en la retirada. He vuelto a saborear la victoria y eso me motiva aún más”. Parece complicado saciar su sed de ganar y su afán por competir. Pero el horizonte se mantiene en Superbike. Un nuevo objetivo con el que armonizar los mejores ingredientes: una aventura más con nueva moto y nuevas posibilidades. Pero Álvaro Bautista juega con ventaja y regresa con su misma arma, la ilusión. “Ahora tengo más experiencia, conozco más la categoría, los neumáticos, los circuitos y el formato del campeonato. En 2019 hemos aprendido a marcha forzada, en 2020 el aprendizaje es algo en lo que ya no tengo que pensar”. Una temporada para un piloto florece en un sueño en el que, con esfuerzo, se aspira a alcanzar el paraíso. Familia y seguidores, lo alcanzan con él. Ellos son los que al final salen victoriosos con su admiración. Por tanto, el manchego emprende de nuevo su camino con una segunda oportunidad. La ocasión perfecta para sacar esa espina que tiene clavada en SBK. Álvaro Bautista, podrá lanzarse a por ese segundo título mundial que se le resiste. Sin embargo, tendrá que esperar. La pandemia actual del coronavirus parece atrasar la próxima batalla. La temporada 2020 del Mundial de Superbike ha sido de las pocas competiciones que ha podido arrancar en febrero en un período marcado por la incertidumbre. Sin fecha de regreso establecida. Pero su línea de meta es clara, continuar despojándose del disfraz de secundario a la vista del motociclismo. El recuerdo se intercala con la realidad. La mente de Álvaro Bautista viaja en el tiempo por un instante a Phillip Island un año atrás. Mira al frente, los confines de la larga recta australiana quedan a gran distancia. Ruge su motor, pero con más fuerza que nunca. Se vuelve a apagar el semáforo y retoma un trayecto laberíntico en busca de un desenlace glorioso para la que empezó siendo su nueva era en Superbike. 50 Álvaro Bautista en Phillip Island un año después. Preparado para su segunda oportunidad en SBK. EL PAÍS SEMANALEL PAÍS SEMANAL