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El amigo de los niños / escrito en francés por el abate Sabattier y traducido por Don Juan de Escoiquiz

Reyre, Joseph; Escoiquiz, Juan de

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: Q / j EL AMIGO DE LOS NIÑOS, : : ,. NV AA Llecocd. ARORITO EN FRANCES Z % R, / A POR EL ABATE SABAÍTIE Y TRADUCIDO | POR DON JUAN DE ESCOIQUIZ. NUEVA EDICION, : SEVILLA: = Imprenta de D, Manuel Aragon y Compañía ¿ donde se hallará de yenta, e -7 Año de 1819. Jl £ PA Pa, , 1 ' iS . ; SS * É $ - . * Ñ e » E pl in y vr” ey rs ”» e 5 4 AN 6 As - » Kid ee A A > * q* . E O A EA Quod: munus Reipublice ¡majus meliusve aferre _ Possumus, quam si docemus alque erudimus ju ventutem? Cic. 11. de Div. ¿Qué mayor beneficio, que servicio mas impor= tante podemos hacer á la Republica que el de enseñar y dirigir la juventud? DIA PP A A PRÓLOGO DEL AUTOR, Han salido sucesivamente al público el Amige de los hombres, el Amigo de las mugeres ESc.; pero ninguno hasta ahora se ha declarado amigo de los niños. ¿Cual será la causa de semejante india ferencia, respecto de este precioso plantel de la sociedad? ¿Será acaso el desdefar su pequeñez, 6 él pensar que no necesita del socorro y de las lu» ces de un ámigo ilustrado y prudente? ¿Pero quien ignora que esta pórcion importante de la sociedad, es la base sobre la que toda ella se funda, y que los niños han nacido para reemplazarnos con el tiempo en el teatro que ahora ocupamos, para representarnos á sus descendientes, y para perpetuar en el mundo nuestros nombres, nuestros tí. tulos y nuestras costumbres? ¿ignora alguno ademas de esto que el tiempo de la niñez es el de la debilidad, el mas sujeto al error, el mas necesitas do de socorro, siempre rodeado de lazos y de pe» ligros, y mas expuesto que Otro algune é las ime presiones del vicio 4 de la virtud 7 Consideraciones son estas que en un siglo tam dedicado como el nuestro al bien del linage huma= no, debieran haber producido algun sabio Mentor que hubiera tomado con empeño la formagion de un código de moral para los niños, capaz de des» eubrirles los caminos que deben seguir, y los escollos que tienen que evitar. Estoy muy lejos de atribuirme semejante título “webo mas el mérito que se requiere para des- empeñarlo: sé muy bien el precio de los talentos de un verdadero Mentor, y lo dificil que es que ge encuentren juntos en un sugeto; no se me esconde que quizá es mas dificultoso de manejar el corazon de un niño, que el de una persona adulta, “y dotada completamente de razon; pero el desco de ser útil á la sociedad me ha hecho atropellar sin detencion las dificultades de esta empresa, y mo he reparado en exponerme á zozobrar en este peligroso golfo, con tal que mi ejemplo, feliz ó desgraciado, pueda servir de estímulo á otro émulo mas hábil y mas dichoso que yo. lA - Dirá alguno que otros muchos lo han surcado ya con felicidad. Me citará por ejemplo los Cuñsejos de un padre á su hijo, el Almacen de los niños ESc.; obras que ciertamente han merecido del público la mayor estimacion y aplauso, y con mucha razon. Desde luego aplaudo como él. estas útiles producciones; pero los Consejos de un padre, aunque excelentes, se dirigen á un hijo que, ya fuera totalmente de las sendas de la niñez, empieza á pisar las del mundo. Por esta razon solo són útiles para los que se hallan en la misma edad y eu la propia situacion. En cuanto al Almacen de los niños, aunque lleno, per decirlo asi, de pro» - visiones excelentes, contiene quizá mayor porcion de joyas propias para adornar su entendimiento, que de alimentos capaces de mantener y formar su corazon. ¿Y por qué no he de decir con franqueza. y sin perjuicio de la estimacion que por otra parte merecen, que sus instrucciones se presen= tan demasiadamente disfrazadas bajo el yelo de la ficcion y de la alegoría? vu Es ciertísimo que debe suavizarse la austeridad de la moral para presentarla á los ojos de los ni. ños, y que es necesario, por decirlo asi, bañar de miel la orilla de la copa que contiene el remedio saludable que se les ha de dar. Nadie mejor que yo está persuadido de la importancia de esta prudente precaucion; pero me parece que se ha ]llevado hasta el extremo, porque aunque es innegable que se debe usar de condescendencia para no herir la delicadeza de esta tierna edad, tambien lo es que no se la debe dejar ignorar la verdad con el pretexto de inspirarla su amor; y este es el escollo ea que incurren regularmente los que se la manifiestan siempre bajo el emblema de la ficcion. La comprension de los niños es regularmente demasiado débil para rasgar el velo de la ilusion, y asi las mas veces se detienen en la corteza, y nO descubren lo que oculta, 4: Sea lo que fuere acerca de esto, yo he creido que me convenia seguir otro método. En lugar de presentar á los niños la moral que les conviene rodeada de un monton de ficciones, cuyo falso resplandor les deslumbra, y les impide muchas veces ver la verdad que bajo de ellas se encubre, me he esmerado en ponerla delante de sus ojos sia tales adornos y coloridos. Para lograr esto he pro» curado con la mayor atencion evitar aquellas frases estudiadas, metáforas y alegorías, que solo puede comprender un entendimiento cultivado, y que ofuscan á los niños en vez de ilustrarlos. Todos los adornos de esta obrita se reducen á senci-- Mez, claridad, brevedad y algunas comparaciones familiares. No aspiro á los elogios de los eruditos **' (12) . | se, continúa despues sin auxilio al guno siempre recto; prosiguiendo las ramas por sí solas en crecer con la misma simetría*Cierto Poeta antiguo propone un símil muy del caso, para dar á conocer la importancia de estos primeros pasos. Cualquier vasi- ja nueva, dice, conserva largo tiempo el olor de aquel licor que primero se echó en ella. Lo mismo pasa en nuestro corazon. Cast siempre duran en él las primeras impresiones de su juventud, y los primeros hábitos que ha contraido, La siguiente fábula te hará palpable esta verdad, y te dará á conocer aun con mas claridad, que todo depende de los principios. __ FABULA I Los dos barqueros. ' Siguiendo la corriente arrebatada, Me un,rio, por las Muvias aumentada, Ln dos barcas bajaban dos barqueros, (13) Unidos como buenos compañeros; ) El uno jovencillo en el oficio Totalmente novicio, ,-. “Aun del rio las. burlas ignoraba; El otro perro viejo y muy machucho Estaba en sus revueltas ya tan ducho, Que el camino del puerto nunca erraba. Llevadosgle la rápida corriente, Al principio viajaban felizmente, Sin hallar en el rio dilatado Tropiezo que les diese algun cuidado: - Mas he" aqui que á lo léjos ven un puente Sobre firmes estribos construido, be Por cuyos arcos necesariamente Habian de hallar paso; - Era en verdad apretadillo el caso: wm El viejo marrullero persuadido *: De la dificultad, y rezeloso De la poca destreza del mozuelo Para salir del lance peligroso Le grita: ,¿Camarada, no seas lelo, Enfila desde luego la corriente, Si no darás de hocicos contra el puente, Y el barco y tú os hareis dos mil pedazos; Ni aun yo me fio en mi destreza y brazos:" Asi ojo alerta, mira Como guio: No me hagas llevar luto ántes de tiempo.” » ¡Qué cobarde es el tio! (Responde el desbarbado) ¡Cuán de léjos anuncia el contratiempol, Si tanto teme de morir calzado, a tevéngase desde ahora, «y Que yo cuando sea hora A A e . 3 : (14) Sabré del gran peligro libertarme? » ¡Válgame Dios! (exclama el viejo) dudo Que haya un hombre en el anundo mas tozude ' Ya verás, si no quiere escucharme, Y cufilar la corriente desde luego, ; Lo que te pasa.” El jóven con sosiego Deja que.:grite el viejo, Sin hacer cuenta de su buen consejo; .” Y al viento y á las aguas entregado, Se burla de sus voces descuidado. Llega el temido lance finalmente De ir 4:pasar aquel tremendo puente Ya al remo, ya al timon su vida fia, Mas es tarde; a pesar de su porfia A dar contra un estribo wa derecho: . Al impulso violento. Queda el barco deshecho XX él ya á ser de los peces alimento. ..- El niño que no cuida con esmero Desde el principio de vencer el vicio, La corriente fatal, como el barquero Irá á dar sin remedio al precipicio. La experiencia confirma siempre esta.verdad. Rara vez vemos que se corrijan los que desde niños han sido mal inclinados; la edad, léjos de disminuir el amor al vicio, lo aumenta, del estado de niños viciosos pasan al de hombres impios y abandonados: », A, Esto se AN ica en la persona de Juliano Apóstata. Desde su mas tierna edad dió á conocer lo. que habia de ser con el tiempo. San- “/Gregorio y San Basilio,.concólegas suyos en los estudios de Atenas, pro= nosticaron bien-presto por su fisono= mía y su traza, el desórden de su ánimo. Tenia los ojos vivos, pero atra=: yesados; el modo de mirar furioso; el. - gesto desdeñoso € insolente. Movia la. «cabeza, y hacia de continuo adema= nes ridículos, sin venir al caso; se reía sin moderacion, y daba grandes carcajadas; proponia cuestiones ¡im=-- pertinentes, y respondia con obscuri=: dad y confusion á los que le pregun= taban. El deseo de adelantar en la filosofía gentílica era su pasion domi-: nante, cuidando muy poco de instruirse en la religion Cristiana, y gastandó el tiempo en estudiar la Astrolo= gía, la Magia, y todas las vanas supersticiones del Gentilismo. Junto to-: do esto con otras faltas que no podia: 16) disimular, e: procuraba cubrif= se con el velo de la hipocresía, fué. bastante para que S.. Gregorio anun. ciase que el Imperio Romano alimen», taba en su seno un monstruo. La se=- rie del tiempo dió á. conocer la .yer-, dad de esta conjetura, y la puntualidad del pronóstico. Las malas inclinaciones que se habian notado enJuliaao durante su juventud, prorun=, --pieron con el tiempo á vista de todo el mundo. Llegó á ser el enemigo mas. declarado y mas irreconciliable de la religion cristiana, y tan impío, que expidió un edicto general para que se abriesen los templos gentílicos; y ejercitó por sí mismo todos los oficios _.de Sumo Pontífice de los ídolos. com todas las feremonias acostumbradas, esforzándose cuanto pudo en borrar. el caracter de su bautismo con la.san» gre de los sacrificios profanos. ww Debes pues mirar tu conducta, durante la juventud, como un pronóstico casi infalible de la que has de (17). e. *tener en todo el discurso de tu' vida, Si desde ahora' abrazas : la Virtud, “si Sobernado' por: la prudencia plantas en tu corazon el amor '¿ la piedad, á la inocencia ly ¡al estudio ¿qué no pue- «les esperar en adelante? Pero al cono trario, si te'dejas vencer de las malas inclinaciones, si te pierdés en las era radas sendas: del vicio, 'precipitado de uno en otro: extravío, serás toda tú vida el infeliz juguete de tus desora denadas pasiones, -- | oo. Procura pues reprimirlas desde 1ue» g0: Hasta ahora no'son mas que chis. Pas, que pueden apagarse con facilis dad. Son pequeñas fieras, que pueden aun fácilmente domarsé y domesticarse. Pero Dios te libre de que crezo can, pues excitarán en tu corazon un funesto incendio, 6 lo despedazatán. e dominarán, te Sujetarán, y te será casi imposible recobrar el imperio que ahora tienes sobre ellas, e Us progresos son tomo los de la mayor parte de nuestras enfermeda- 2 ai (18) des. Al EAS no contiste mas que en una indisposicion. ligera y fácil de remediar; pero.si no hacemos caso de esta mala, leyadura, y «sizla dejamos fermentar y. corromper-la: masa de Ja sangre, vanamente recurrimos á los socorros del arte; llegan tarde los remedios, y.son totalmente inútiles, de ¿modo que. venimos á ser. víctimas de un mal, quessin trabajo se hubiera remediado, tirándolo á cortar desde el rinCipl1o. sw” $15 35 3 Quiera Dios, amado Teotimo que no se verifique en tí la descripcion que acabo de hacer; tu naturaleza, como la de todos, está inficionada de un sutil veneno, que infaliblemente la corroms perá, si no lo destruyes antes que 10» me cuerpo, y explaye su actividad, Este consiste en las inclinaciones viciosas que naturalmente tendrás, Examima pues, si eres inclinado ¿la cólera; al deleite, á la soberbia, al regalo; te. Y si descubrieres en tu corazon aefgunas de estas inclinaciones pervets 19) E $29, A á otros tantos enémigos, que debes temer sumamente; y dedícate.á destruirlas miéntras que aun son endebles. Este consejo nos da un antiguo Poeta, y quisiera yo verle gravado en tu corazon, con carácteres indelebles. Es fácil de sofocar El vicio recien nacido, Mas despues que ya ha crecido “No se puede remediar. .. far Para hacerte mas sensible esta verdad, vaya esta juiciosa leccion que daba un padre á su hijo, y aplícatela á tí mismo. FABULA IL El roble viejo, y el arbolito, Despues de haber gastado la mañana, No de muy buena gana, En hojear 4 Nebrija y Calepino n hijo con se padre se paseaba Por un jardin ameno, y muy contento Trabajo pasado desquitaba, _ , eel (20) fallan en esto al lado del camine * Un arbolito, que al furioso viento Hizo por no reñir tal cortesía, Que inclinado hasta el suelo se vela, Reparólo al instante el sabio anciamoz Y por dar á su amado jovencille Con un símil sencillo JS Un consejo muy sano, yw Ve, le dice, hijo mio, y endereza De cese árbol 1an torcido la cabeza Hasta dejarlo recto enteramente.” > El niño al punto lleno de alegría Lo pone como el padre lo queria. =— ¿»Muy bien, dijo el Mentor, * pues ¡gualmeato Aquel antigeo roble, qne hácia un dado Desde pequeño está tan inclinado, Necesita del vicio corregirse * Haz, hijo, lo que hiciste al primero,” Se echa á. reir, el jóven, y responde: 3.¿Usted sé burla, padre, ó se le esconde Que eso fuera imposible conseguirse 2 Aunque de Sanson amisino el brazo fiera Toimase por su cuenta enderezarlo? De este yicio, cuando era tan pequeúe Como el otro, era fácil libertarloz, — .0. Yo solo 1ue obligaba al desempeño; Pero ahora, que es tan viejo endurecido, Xa no puede dejar de estar torcido.” sDices muy bien, replica el buen anciano, 2 Mentor, nombre del famoso nyo de Telemas ' co, hijo del R y Ulises, que se suele eplicar poz alabanza al que ejerce bien diclo enca go, (21) ¿Todo esfuerzo al presente fuere vane; Pues lo mismo sucede, - En todos los humanos corazones: Fácilmente sé puede ' Dar direccion. á sus inclinaciones Cuando son tiernas: mas si :incáutamente . Las dejamos crecer mal dirigidas Por la costumbre y ticiopo endurecidas, - No bay Luersa.ó enderezarlas. suficiente? +0 CAPITULO E. De la piedad y del culto de Dios, No. dudo, amado Teotimo, que las sabias instrucciones de tus padres y de tus maestros te habrán hecho concebir la mas.alta idea de la piedad cristiana. Con todo, como este es el asun- to mas importante de todos los que he de tratar, y el cimiento sobre el cual todos ellos deben fundarse, he juzgado conveniente comenzar, poniéndo= te á la vista tado lo.concerniente á tan sagrada obligacion, para que creciendo tu estimacion y concepto respecto (38) vió precisado, 4. exclamar: «No hay «osa fuera del amor, el temor y:el ser. wicio de Dios, que no sea vanidad, y aflicción del ánimo oo o Sea pues la piedad el. principal ob. jeto de tus deseos, ya que es la primera de nuestras obligaciones, y el única manantial de nuestra felicidadi Dedícate á serviral Señor, y á tes ner una vida cristiana: con preferen= cia á todas. las. demas :cosas. No te desamines, aunque encuentres, para esto dificultades que vencer, Aunque la piedad exige penosos sacrificios , ninguno de ellos con todo sobrepuja 4 á tus fuerzas. Hemos visto niños. de - ta edad, que han practicado. todaa las obligaciones que trae consigo. con la mas exacta fidelidad. Tal fué el. jóven Tobias, que desde su niñez no: conoció otra ambicion que la de ser+ vir al Señor, y de ir á ofrecerle sus adoraciones en su santo templo, cuan= do los demas iban á postrarse delante de los ídolos. Tal el jóven Samuel, . M20 | que trasladado al templo desde sus mas tiernos años, llegó á ser tan agradable:4 Dios por. sus virtudes y su piedad, que á. la edad de doce años mereció verse elevado ¿4 la sublime dignidad de Profeta. Tales faéron tambienen la Ley nueva S. Bernardino de Sena, S. Pedro de Luxemburgo, y otros mil santos! jóvenes, que siendo de tu misma edad, no tenian mayor deleite que el de conversar con Dios por medio de la oracion, y darle en todas ocasiones las mas vivas señales de su amor y de su piedad. ¿Pues por qué no has de poder tú hacer con el auxilio de la gracia lo mismo que ellos' ban hecho? No estás tú ménos obligado que ellos á la piedad. Tanto de=' recho tiene Dios á tu corazon, como á' los de aquellos virtuosos niños. Dra= baja pues, para que halle en tí la misma fidelidad, y Vermos revivic en tu persona las yictudes que en ellos se Rúmiraron. ió | a (30) CAPITULO. II. MET De los varios ajerciciós de piedad, La habilidad en las ciencias no se: consigue sino á fuerza de estudiarlas. No se logra la perfeccion en las artes sino á puro ejercitarse en ellas; y del. mismo modo no se puede conseguir una piedad eminente sino practicando con esmero los. ejercicios correspon= dientes. A estos ejercicios pues te has de aplicar principalmente, si quieres hacer algun progreso en ella, El mas esencial y necesario es el de la oracion; por su medio ofrece=: mos á Dios uno de los mas agradables cultos que podemos tributarle. Glorificamos su poder y su bondad, re-. conocemos humildemente que él solo es el manantial de todos los bienes, y, que sin él nada podemos. Pero este culto que damos á Dios no es estéril ara nosotros. La oracion nos alrae, los beneficios de este supremo Señor, hr” y e EM 95 Es una espevie Se veto por donz e nos comunica sus gracias y sus favores. Orando logró Santa Mónica la conversion: del jóven Águstino su hijo. A la oracion debió tambien Salomon aquella sabiduría extraordinaria que admiró vel Universo: Por medio de la oracion, que S. Agustin Hama Nave del:'cielo, conseguiremos nosotros igualmente todos los4uxilios que necesitemos y pues Jesucristo mismo se ha: obligado 4 'condeseender *con nuestros ruegos VU ir +Si fuera posible; debieramos, tomo aconseja S: Pablo, orar incesantemente. En «ninguna otra: cosa podemos emplear gpjejor el tiempo. Los: Ange les;en el cielo no tienen otra ocupacion que la de-alabar' y' bendecir" al Señor. ¿Y qué mayor felicidad pode- 210s apetecer que la' de imitarlos en la tierra? Pero ya que no puedas cón= -—- sagrar ála-oraciow la'/mayor parte del tiempo, no dejes cuando méno? de emplear-en-ella los primeros y UE 32) timos::instantes. del diaz--y en: estas oraciones de mañana y tarde carga sobre todo la.mano en dar gracias á - Dios, de los: innumerables «beneficios que-te: ha hecho, en pedirle las gra» cias, que necesitas, en ofrecerle tus acciones, y en rogarle que: te llene de bendiciones, 'y que. no permita que cáigas, por. meilio. de algun pecado; en desgracia suya, Tus oraciones so+ bre este pie jamas pueden dejar de agradar á Dios, y de serte útiles; y asi vemos regularmente que los que son exactos en estas santas prácticas, reciben muchas mas gracias, y hacen una vida mas. regular que los que las omiten. 0 2 Pero ademas de estas oraciones, que por ninguna: razon debes'omitir ja= mas; mira como una obligacion para tí el asistir todos los dias al santo sa= crificio de la Misa. Jesucristo, renue= va en él el que ofreció 4,su Eterno Padre en el Calyario, implora su miz sericordia á fayor de los hombres, y derrama, por ad manos ]lenas sus gracias. El reconocimiento qué le debes, tu propio interes y la misma gloria del Señor son motivos suficientes para.que no faltes 4 este adorable sacrificio 5 pero acuérdate de que no sirve queestés corporalmente presen= te, si tu ánimo no está atento a lo que alli se hace. No imites á la mayor parte de los niños, que asisten á él sin modestia, sin respeto y. sin atencion. *Te guardarias muy. bien de presentarte delante de un Monarca de la tierra sin atencion y en postura indecente, ¿pues cuánto mas respeto debes á Jesucristo, Rey del cielo, ante cuyo acatamiento se cubren con sus alas los Serafines. para dar:á conocer su profunda «veneracion?. La modestia de los mismos idólatras en las varias ceremonias de su falso culto debiera aver. gonzarte. Ve aquí un ejemplo de los _. mas extraordinarios, a +. Guenta S. Gregorio que ofreciendo lejando Magno un sacrificio á sus K) á del altar. _—= + A | falsas deidades, cayó en la manga de uno de los pages una ascua encendida. Sintió desde luego un dolor muy vivo, pero se dejó casi abrasar la mano, sin prorumpir siquiera en un gemido, por no turbar el sacrificio. De este idólatra, concluye el Santo, debeis aprender hasta que término ha de llegar vuestra modestia y vuestro res= peio cuando asistis al santo sacrificio y No te es menos necesaria la frecuen=", cia de Sacramentos que la oracion. Los Sacramentos son para nuestra alma lo: mismo que los alimentos para nuestro cuerpo; la conservan, la fortifican- y la alimentan. ¿Cuanto cui. dado no tendrias de no dejar tu cuerpo muchos dias sin el alimento necesario? Temerías con razon que le faltasen las fuerzas, y que llegase total. mente á perecer. Pues el mismo has de tener de tu alma. Si la privases de la frecuencia de Sacramentos, caeria en la mayor flaqueza, .se iria debili- | (35) | tándo cada dia, y perdería al fin to» do su vigor. Mira pues como una de tus mas importantes obligaciones el frecuentar los Sacramentos, y llegar: te á lo menos una vez al mes al tria bunal de la penitencia y á la sagrada mesa; pero jamas te aventures á esto, sin que precedan las disposiciones necesarias. Debes saberlas muy bien. No debes ignorar que para hacer una bue: ha confesion no basta decir sintera y Pebsctamento todos los pecados comeidos, siendo absolutamente necesario añadir un vivo dolor de haber ofendido á Dios, y un propósito firme de jamas ofenderle. Debes estar igualmente persiadido de que para participar dignamente del adorable «Sacramento de la Eucaristía, en que Dios se digna entregársenos, es menester que estemos en gracia suya, y penetrados de los mas vivos impulsos, de Te, de respeto, de amor y de humildad. No me quiero detener ahora en Xplicarte estus diferentes disposicio- , 36) mes; pero si en exhortarte 4 que no omitas la mas mínima, para partici. par de los frutos que saca de los Sa= cramentos todo aquel que los recibe dignamente, y para evitar las desgracias que se atraen los que no se acercan á ellos con las disposiciones neces sarias. Porgue asi como los Sacramentos son alimentos saludables para aquellos que santamente los reciben, puede decirse que se convierten En yeneno para los que los profanan. L confesion, por ejemplo, no produce otro efecto en el penitente mal dispues- to que hacerle mas culpado; y S. Pablo nos advierte, que el que recibe indignamente el cuerpo de Jesucristo Se come su. propia condenacion, Para conocer la severidad con que lios acostumbra á castigar á los que abusan de las cosas sagradas, nO €S MEenester: mas que acordarse del modo con que trató á los que faltaron al respeto debido al Arca del Testamen- to. Uza no hizo mas que extender la :9s) | 7 : mano para sostenerla, é inmediata= mente fué herido de muerte. No cometieron otro delito los Betsamitas que el de mirarla con una curiosidad temeraria, y con todo en el instante fuéron exterminados. ¿Pues con qué rigor no castigará Dios á aquellos que se atrevan á profanar su cuerpo y sanlzgre preciosísimos, de los cuales no fué el Arca mas que una imperfectísima figura? Con todo, estos ejemplares espantosos no te ban de impedir que te llegues á ellos, sino solo moverte á que te dispongas con el mayor cuis dado que puedas para recibirlos 3 se= guro de que si santamente los recibes, serán para tí un manantial de gracias y de bendiciones. | | Para disponerte á recibir con fruto los Sacramentos, y para conservar en tu ánimo la religion y la piedad, no *hay cosa mas útil que la leccion de buenos libros. Sus instrucciones saludables te pondrán á la vista tus obligaciones, y te animarán á cumplirlas. y | un implorar su asistencia todos los dias, especialmente por la mañana y por la noche. No omitas en fin, amado Teotimo, cosa alguna de las que puedan alimentar y aumentar tu piedad, Acuérdate que sin ella nada hay sólido, y que de ella depende tu felicia dad en esta vida y en la otra. CAPITULO 1IL De la inocencia. No tengo otra cosa que encargarte con mas encarecimiento, ó amado Teo. - timo, despues de la piedad, cuya im= portancia y necesidad te he demostrado, que la conservacion de la inocencia. Esta virtud es el principal adorna del hambre, que le iguala de algun modo á los Espíritus celestiales. Por ella mereció S. Juan Evangelista ser el favorito de Jesucristo, y descansar sobre sú pecho. En una palabra, en ella consiste nuestra gloria, y nuestra 45. elicidad. E las ventajas Mas preciosas en comparacion de este lesoro inestimable que posees. Así, sÍ fuese necesario, todo lo debieras perder por conservarlo. Miéntras lo poseas serás sobradamente rico; pero si lo pierdes, lo perdiste todo. Adan y Eva gozaron de la suerte mas feliz miéntras se mantuvieron en el estado de inocencia. Libres de las pasiones, de las enfermedades y de la muerte, lograban la vida mas tranqui. la en un jardin delicioso y fértil, que sin necesidad de cultivo producia todo género de frutos. No los incomodaba el calor del estío ni el frio del invierno. Gozaban de una primavera continua, y todos los animales estaban obe= dientes á su imperio; nada faltaba á Sus deseos; nada se oponia á sus inclinaciones. Pero apenas perdieron la inocencia, cuando fuéron arrojados de aquel delicioso vergel, se esterilizó la tierra, experimentaron los rigores de todas las intemperies, se desenfrenas 46) | ron sus Pr dd atormentaflos,» quedaron sujetos á las enfermedades y ú la muerte, y en lugar de Su pasada felicidad, llovieron sobre ellos tos dos los males. *“— ] Ve aqui, amado Teotimo, una des« cripcion exacta de lo que te sucederá tambien si llegas á perder el precio= so tesoro de tu inocencia. Te cerrarás tú mismo las puertas del cielo, que» darás privado de la amistad de Dios, y hecho esclavo del demonio y del pecado. Dios te libre de experimentar jamas tan funesta desgracia. Hijo miog - " ” decia en otro tiempo la Reina Blanca á S. Luis cuando era de tierna edad; ya ves lo que te quiero, pues á pesar del amor con que te miro, mas quer= ria verte espirar delante de mis ojos, que incurrir en un solo pecado mor< tal. No tengo reparo, amado Teotimo, en repetirte lo mismo; sí, por grande que sea la amistad que te profeso, mas quisiera verte privado de. la vida, que de la inocencia; porque la pérdida de 47) | ¿oa vida interesa ne al cuérpo, pero la de la inocencia interesa al alma, y la exponeá una desgracia eterna. «Por esta razon vemos que todos aquellos que han estado penetrados de verdadero amor á la religion y de temor de Dios, han preferido, cuande ha sido necesario, los suplicios y la muerte al pecado. Asi leemos que Jo= sef mas quiso exponerse á ser calumniado, maltratado y encerrado en un ebscuro calabozo, que cometer el delito que se le proponiaMUna infinidad “* de jóvenes de ambos sexos le han imi= tado, y han padecido los mayores tormentos por no perder la amistad de Dios. En confirmacion de esto me conw tentaré con citarte el memorable ejemplo que dieron al mundo los siete hera manos Macabeos. (039 Queriendo obligarlos el impío Ana tíoco 4 comer de un manjar prohibi2 do entónces por la ley de: Dios; res- + pondieron unánimes los generosos hét* . manos que mas querian morir que 0- 48) fender al ee. dueño del Uni TA El tirano, al oir esta respuesta, man» dó preparar todo género de instru= “inentos para atormentarlos; pero ni los potros, ni las ruedas, ni las calde= ras encendidas pudieron hacer tituhear la constancia de los seis primeros, muriendo todos sucesivamente, gozándose de su dichosa suerte. Que-= dó el mas jóven; y viendo Antíoco que: no habian cedido los otros á los tormentos, se valió para con él de las Ca7. ricias y de las énas lisonjeras promesas. Hizo venir al mismo tiempo á su » madre para que le exortase á obe. decer á sus órdenes; pero la virtuosa - madre, en-lugar de coadyuvar á las intenciones del tirano, no habló á su hijo sino para animarle á seguir. el ejemplo de sus hermanos, y á morir como ellos en defensa de las sagradas leyes, mostrándole el cielo, en donde ántes de mucho habia de recibir el premio debido á su valor. No fué inú= =- til la exortacion; el piadoso jóven | (49) ió mirando con igual desprecio promesas: Y amenazas, protestó -sin'rebozo que no obedeceria á las órdenes de Antío-: co, sino á la ley de Dios. Irritó esto de tal manéra al impío. Monarca, que: soltado la' tienda 4 todo su furor, mandó álos verdugos que agotasen'su rabia 'sobre' aquella tierna víctima , que sufrió la muerte con la mas heróica constancia. 0 Do 0 Aa noto “Ve aquí lo que costó 4'aquellos jóvenes mártires la conservacion del precioso tesoro de la inocencia. Regularmente no tendrás tú que padecer tales combates, ni que hacer tan gran= des sacrificios para conservar la tuya. Pero no debo disimulárte que nece-. sitarás del "mayor cuidado para no: ' ef ) a, perderla. Es-esta virtud una hermosa flor adornada de los 'mas yivos colo=: res, y que esparce muy léjos el mas agradable olor; pero”el menor vahopuede marchitarla, y el 'inas leve so2 plo basta: para derribarla'ó' tronzai? la. Una conversacion “indecente; um 4 50) . mal ejemplo, e mala compañia son bastante para despojarte de la preciosa túnica de tu inocencia. Á pesar de esta delicadeza estás obligado á conservarla pura y sin mancha. Si Dios te ha revestido de ella, ha. sido con esta, precisa condicion, y llegará el dia en que te.pida cuenta de ella. .- - Despues quelos hijos de Jacob yen», dieron á.su hermano Josef á unos mercaderes Ismaelitas, para ocultar este delito á los ojos de su padre, que le amaba con particular cariño, se quedaron con su túnica, y manchándola con la sangre,de un cordero, se la enviaron con un criado, diciéndole por su, medio, esta túnica hemos encontra= do, mira si es la de tu hijo. ¡Triste de mí! exclamó, el padre, ¡demasiado la reconozco! ¡ Pero en qué estado la veo! No hay remedio, Josef ha pereci. do; alguna fiera.lo ha devorado lnterrumpieron log suspiros, y .sollosos estas tristes palabras, y no hubo media ee calmar el dolor del afligido padrei o su%. - Pues haz tú tambien cuenta que Megará dia en que los Angeles presenten la túnica de tu inocencia ante el tribunal del supremo Juez, diciéndole como á Jacob: mirad, Señor, si es esta la túnica de vuestro hijo, ¿Y qué desgracia seria la tuya si la viese manchada y teñida en sangre? Serias per= dido para siempre, porque en el reino de Dios no puede entrar cosa Man=, chada, y para ser admitido en él, es preciso haber conservado la inocencia, ó haberla recobrado por medio de la penitencia. Guida pues de que no se diga de tí lo que de Josef, alguna fiera lo ha devorado. El monstruo cruel que puede devorarte es el pecado. Continuamente te rodea para sorprenderte. Huye de él con el mismo cuidado que de una serpiente venenosa; y usa para librarte de los dos medios que Jesucristo nos propone para corrio en la inocencia, -, Silo es, de la oración y vigilancia. Como nada podemos sin el socorro | 92 | de Dios, y 4 cada paso damos las mas crueles caidas, si no nos sostiene su racia, es preciso que la" pidas continúdmente, y ño dejes pasar' dia alguño Sin rogar muchas veces al Señor, sobre todó-por la mañana y por la noché, por medio de esta corta y adecuada 'oracion, de que continuamente uúsaba el jóven Ubaldino, muerto en opinion de santo á'los diez y siete años de edad XQuitadme úntes la vida, 6'Dios mio, que' permitir que pierda mi “inocencia. Añade la fretuencia: dé Sacramentos ¿4 la oracion: Todos'ló8 Santos Padrés “han mirado'"el Sacra mento de la Eucaristía cómo uno' dé los medios has eficaces” para' conterá yar la inocencia: este divino 'Sacraé mento, al paso que nos hace Tmnpénti trables al fúego de: las tentaciónes; obra en las alimas de los que le" reci ben dignamente lo que obró en otró tiempo en el cuerpo de un niño, lí + pertandolo del furor del las llamas. «- Ve” aquí como cuentan “este suceso muchos Historiadores eclesiásticos. : Era costumbre antigua de la Iglesia Griega el consagrar el sacratísimo cuerpo de nuestro Señor Jesucristo con pan fermentado, como el que comemos ordinariamente; y cuando despues de comulgar los fieles sobraban algunas partículas de este pan consa= grado, llamaban algunos niños peque-. ños de la escuela, y se las hacian co= mer. Vino para este efecto un dia, entre los demas, un hijo de un vidriero judio.% Este niño, que ignoraba Nuestros santos misterios, despues de haber recibido como los demas en,la Iglesia la sagrada Eucaristia, volvió á su casa. Preguntóle su padre por, qué habia tardado tanto en yolyer, y, el niño. le contó sencillamente lo acaecido. Bastó esto para irritar al fana. tico judío de tal manera, que cogien= do enfurecido al niño, le arrojó en. el: horno encendido que le servia para fabricar el vidrio. La madre echando ménos al hijo, ignorando lo que le, (60) rho y 4 Séneca, sino á su misma madre Agripina y á Octavia su muger. Llegó al extremo de decir muchas yeces, que deseaba que todo el género humano no tuviese mas que una Ca» beza: para tener el gusto de cortarla, Fué tal en finsu barbarie é inhuma: nidad, que hizo pegar fuego á Roma, para tener el: gusto de contemplar desde una alta torre el incendio, entreteniéndose en cantar un poema sobre la ruina de Troya miéntras que las llamas devoraban la ciudad. =— No fué ménos funesto para Joas Rey de Judá, el trato con los malya. - dos. Este jóven Príncipe gobernó con el mayor juicio miéntras siguió los consejos de Joyada, que ademas de haberle libertado del furor de Atalía, le habia colocado en el trono. El tra- to con este hombre virtuoso le hizo tomar gusto á la piedad y á la viriud. Pero muerto Joyada, tardó poco en mudar de conducta, y dió á conocér con su ejemplo, que somos A a ter buenos 4 malos segun con quien tra= tamos; porque habiendo venido 4 hacerle la corte los grandes de su reino, se dejó seducir por sus viles adulá=' ciones, y Colocó á algunos de aquellds” hombres viciosos en el número de sus amigos. ¡Esta fué la época de sus dés= órdenes. Abandonando desde entgncés el culto del verdadero Dios, se eñtre= gó al de'los ídolos, y llegó 4 tálektremo su depravacion, que quitó Ta vida al'hijo. del mismo Joyada, 4 quién" ii AC - Estas mutaciones te parecerán quízas extraorlinarias; “pero no' deben' adinirarte. Un amigo vicioso es tomo +%1 hombre que adolecé de una enfermedad pegajosa; contagia 4 todos los que''se: le' acercan ¿4y asi del mistio modo que“huirias con la: mayor pré= cáucion “de “cualquiera que padetiése una enfermedad epidémica, debés'esi tar el comercio y Tai amistad de 1ós que tienen costumbres depravadas:? > Este era el concepto qúe hacian de a las malas compañías S. Basilio y S, Gregorio, cuando estudiaban en Ate. mas, síendo de tu misma edad: Hufa. mos, dice S. Gregorio, cuidadosamente, de todo trato con aquellos compañeros , que eran insolentes y violentos, y de: 4 malas costumbres; y solo teníamos amis-. tad con aquellos que por su mbdestia,.. su moderacion y su juicio podian ayur, darnos y mantenernos en los buenos pro», pósitos que teníamos de hacer una vida. arreglada; conocíamos muy bien que, dos malos ejemplos se comunican fácil. mente como las enfermedades contagio. sas. ¿Quieres ver un símil palpable, que te haga conocer mejor el peligro, de las, malas compañías? Mezcla fru=m. tas sanas con Otras corrompidas, verás como en todas se introduce la podre= dumbre, y quedan enteramente per=, didas. Este fué el simil de que se va= Jió un prudente padre para retraer á su hijo de las malas compañías. Ve aqui el suceso, (A > -<FABULA 1H, Las naranjas. De la orilla del Tajo un buen vecino Tenia un hijo, en quien unió el. destino, Sin ejemplar, talento y hermospra, Al candor la inocencia y la dulzura: Un fénix en su tiempo era el chiquillo; 'Mas por desgracia suya habia dado En tratar con algunos calaveras... e. su edad, cuyo ejemplo depravado u corazon sencillo, Podia corromper muy fácilmente. . El padre proquró.con todas veras... Cortar esta amistad; mas vanamente, - Pues de su justo ,zelo > uinosa Y sus sermones.se burló el mozuelo, as ¿ Por qué, le dijo un. dia, Me exorta: usted 4 dejar tal compañía? Si usted á mis amigos conociera, "Para otros su consejo guardaria;. Son buenos, y aunque alguno no lo fuera, Frecuentándome 4 mí se corrigiera.” Así bablaba el tontuelo .. De una falsa confianza prevenido: Su padre cada vez con mas recelo, — Al ver al niño en, tal, peligro. puesto, .. Mizo el desentendido, al «— Y buscó otra ocasion mas favorable, .: y. 3 "Para darle el consejo saludable. Estando ausente el jóven, enósun cesto De fruta delicada, ut Naranjas, que á la vista parecian De oro puro, queen nada cederia Li las que presentó la fabulosa. Huerta de las * Hespériles famosa; - Entre ellas; dos"Ó tres puso el anciane Ex profeso, que ya'descoloridas; 1” - ua Mostraban estar dentro corrompidas, .- Y entregó el cesto 'al ¡jóven:"muy ufano De tal regalo, comenzó á mirarlas. Y viéndolas que ya iban á” perderse, q enit “»Padre exclamó de'sentimiento lleno: ana dl ¿Qué ha hecho usted? si estas Van á corromperse;' ,¡Con esas buenas ¿para qué mezclarlas? . ye Así se volvefín todas veneno, "+ Ls. 4 No, dijo el padré: tu temor es vanos «014 Verás todas las'mialas componetse' 490 Con el suave aroma de las buenás Al contrario, «señor; lo que está Sáno ea Y Se podrirá, replica el desbarbado, 37 Al lado de esas tres que cstán dañadas» . ---* Redúcese por fin 4 duras penas Á aguardar por un tiempo limitado; Coge el:padre una: llave, y bien cerradas Las deja, hasta que el tiempo suficiente Para lograr su intento haya pasado: Parece un siglo al jóven impaciente: .- AG, y - * Huerta fabulosa colocada por los*Poetas erf- España, en la que dicen habia árboles que daban: manzanas de oro, . ¿LÓNS a E % $, (65) Llega en fin el instante suspiradoz. Dale el padre:la lave, él se apresura; Apenas puede hallar la cerradura: Ábre por fin, y encuentra ¡oh.vista horrible! Podo hecho.una confusa podredumbre. Lleno de pesadumbre, dana Musprura de. su padre, y se lamentaz ¿¡¿¿No dije (exclama) á usted que era imposible Que asl quedase sana ni una sola? Pero usted de mi dicho no hizo cuenta” El sábio padre, al ver tal' batahola” ¿Oosiégate,: le dices hijo de: mi alma; wm Tu sentimiento calma;z.. gs Si yo de tus prudentes reflexiones É Tocante á las naranjas no hice: aprecio, Tá: con igual “desprecio Trataste mis consejos y razones; Cuando pronostique que lle aria Tiempo en que tus amigos CorroMpieser Tu' pureza, 4-no: huir su compañía: Esta fruta perdida es fácil, cosa. esarcirla con otra: mas hermosa; Mas si en tu corazon se introdugesen Los vicios, 'y'manchasen tu jñoc ¡Cual mi dolor serial.» ¡Como desgracia tal remediaria!” £sto bastó para que comprendiese' “El jóven el enigma y la advertencia; ' Y este lancé instructivo Hná antídoto y total preservativo encia, ui ata que de los malos siempre huyese, “ejemplo á vosotros se dirige, "OA Jóvenes gravad esta importante 1] _ (66) Máxima en la memoria, y Que está harto acreditada por la historia, Rara vez. el malvado se corrige Aunque trate con buenos; y es constante Que siempre el bueno se pervierte y daña Cuando con los malvados se acompaña. —_Am> No me cansaré en exhortarte á que te acuerdes á menudo de este suceso. Ningun» símil hay mas propio para darte á conocer el peligro de las malas compañías: pero con todo, aun hay alguna diferencia entre las fruytas pasadas y los amigos viciosos; pueg aquellas á lo ménos manifiestan claramente se mal estado. Las manchas «— lívidas de que las vemos cubiertas, nos dan á conocer fácilmente su interior podredumbre; en lugar que los amigos viciosos parecen muchas veces muy distintos de lo que son. Ocultan los desórdenes de su corazon bajo el velo de la modestia y de la honradez. Son lobos hambrientos, que se cuhren con pieles de ovejas para poder deyorar con mas facilidad los tiernos (67 corderillog: No te fies pues de su exterior engañoso: no juzgues por sus modales de sus costumbres; antes bien atente al concepto de los que los conocen, y le avisan que evites su tra- to. La fábula siguiente te dará á conocer cuan peligroso es escoger sin precaución un amigo. _— FABULA IV. El raion y el gato, Uan ratoncillo jóven é inexperto En las cosas del mundo, Cansado de vivir en un profando Abismo con sus padres encerrado, Se escapó ua mañana, y muy despierte Comenzó á corretear con alegría El campo dilatado, Que á su admirada vista de ofrecía. Descubrió no muy léjos casualmente Otro animal de venerable gesto: Su mirar inocente + Y grato, 3u Magnífico ropape, Y aun sú modo de andar grave y modesta, —— Dejaron al. bobillo embebccido, Y descoso de amistad y trato Con tan beniguo y sañitó personago, t (68) Y-óra no ménos que un¡famoso Bate. 0.09 -._.h wee » Y humildad aparentescon 104 BOO 190 “En su lengua ratuna interiormente... Decia: »y¡Qué señor tan apreciable! CA ¡Qué trato será el suyo tan amable! se Por felíz me tendria¿ 1 107 En gozar tu amistad y compañía.” Se acerca al decir esto reverente ,.. Al santo, que dejando de repente La mansedumbre á un lado, , Fiero sobre dl se arrojay y al cuitado, "> +3 Sin mascarlo, en el vientre “lo sepulta + 24 Ey nd a iy : E) $ e. Jamas fiemos solo“en' la apariencia; Que muehas veces la “maldad se oculta | Á O Con capa de virtud y 'de' inocencia, Imprime cuidadosamente en el fondo de tu corazon estas saludables ma» ximas, y procura conformarte á ellas. De. este: cuidado depende-principale mente la conservacion ó la rúina de tu inocencia; porque segun el orácu» (69) lo infalible del Espíritu Santo, serás bueno con:ilos buenos; y:+malo con-los . malos. Por masyirtuoso que hayas:sido hasta “aqui; una. mala compañía bastaria para perderte: La experien-,-— cia nos enseña todos los: dias que la mayor parte de los jóvenes'naufragan en este escollo : yo! mismo he: visto perecer en élá infinitos; y si:no.te hace fuerza: mi testimonio, mira lo que dice Gerson del trágico fin de un jóven ilustre por su nacimiento. -* "Habia sido dicho jóven por mucho tiempo un:modelo de inocencia y de piedad; «pero por desgracia suya con+ trajo estrecha amistad con: un sugeto vicioso y entregado á la mayor diso- Jucion. Las conversaciones y. los ma. .—— loá ejemplos: del perjudicial ¿migo tardaron «poco en contagiar su entendimiento: y su corazon. En lugar. de aquella moderacion. y de aquella modestia, que hasta entónces le habian hecho admirar, se notó en él un to-- tal abandono á los mas yergonzosos 0, 40 “clinarte 4 leerlos, que contienen: de- -sas curiosas y bien escritas. Pero::el “veneno, por agradable: que parezca á Jos sentidos, no deja:de:ser veneno, “y por esta misma :cireunstancia mas “peligroso 3' asi"áunque. sean capaces “de contentar la curiosidad, debes huir de ellos'como del fuego..Mas.te val» y Aria permanecer-teda tu vida en la “mas «crasa ¡ignorancia ,:que comprar la sabiduria á:«costa de tu»:ipocencia; pero; por 'mejor- «deeir, ¿no hallarás had «que :aprender en esos malos.libros, si- E o: cosas que para siempre debieras Agnorar. Te sueederia, cuando los'hubieses leido,.lo que á nuestros primeros padres despues de comer la fruta vedada. Creian que aquel fatal bocá- «do ilustraria su entendimiento. La in- ¡fernal serpiente se lo habia persuadido. Sereis, les habia dicho, :como -dio- -$es; y alcanzareis la ciencia del bien yy del mal. Adan y Eva, fiados en su promesa ,"eogieron la dañosa fruta, -pero apenas la probaron cuando se (77) vieron despojados de su inocencia, y: sumergidos:en'ún ess de SECA y' miseria: y «Eso y Tales serian': “igualmente; ó bid Teotimo, “las tonsecuenciade tu: cu-, riosidad. “Note dejes pues seducir co=' zmo" 'huestros: "primeros padres por las: vanas promesas del espíritu tentador:> 'Pienes como ellos delante: de tus ojos: mil frutas exquisitas, esto es, una in=: finidad de buenos libros, de que pue=; des: lícitamente disfrutar, y que serán! para tu alma un excelente alimento. Cíñete á estos: los demas son como la fruta vedada del! paraiso terrenal, y puede decirse de ellos lo que Did dijo á Adan de da: tal. fruta: . En “el instante que la pruebes morirás. Esto es, perderás la inocencia; qué es la vida de tu alma. ., Pero como á veces son estos libroa perniciosos dificultosos: de distinguir-, B€, y está oculto su veneno bajo ux título engañoso que disimula su Maz. licia, el partido mas prudente: para (78y no engañarte, es el de «no leer libro alguno sin consultar antes alguna per-: sona ilustrada y virtuosa, para saber; si-su lectura te será útil:ó: dañosa; y confermarte enteramente cón su dic= __ támen. Sin esta sabia precaucion te: alucinaria facilmente el falso resplan=: dor de algunos libros, que al parecer, no pueden contener cosa alguna per=' niciosa: te aficionarias á ellos sin sos-: pechar el peligro, y experimentarias: la misma suerte que el imprudente . _ Miño, cuyo suceso voy á contar. FABULA Y. El labrador y el niño. .. + Léjos de maestros, - 3 X libre del aula; Contento un muchacho El campo paseaba. Viéndolo cubierto De bellas y extrañas Flores, á cogerlas Alegre se baja. Llega Á echar la mano (79) 'A una de las plantas, Cuya flor hermosa Los ojos encanta. Un labrador viejo, Que al chico miraba, Viéndole en peligro De alguna desgracia, Le grita al instantes Digo, C£amarada, ely No toques las flores, Que te saldrán caras, Que hay muchas culebras Bajo de las matas, : Y á los que las tocan Dan crueles picadas: ¡Y cuantos muchachos, Por tenerlo á chanza, Bacaron las manos Bien ensangrentadas!” Al oir estas voces El niño se espanta, Y del prado ameno May léjos se aparta; 7 Mas vuelto del susto, Cobraudo confianza, Del rústico juzga e Que el dicho es patraña: Que para burlarse De su edad temprana» Inventó el buen tio: así se abalanza A coger las flores, Dando vueltas varias, Como mariposa . Z Que de una á otra pasa. Una violeta q Va á coger. gallarda, Cuando una culebra El abijon le clava. Llorando se vuelye El tontuelo á casa, Dando con su ejemple Leccion adaptada A jóvenes necios Que su tiempo gastan. JEn leer libros llenos De máximas malas, 1 Que como las flores 4 A la vista agradan - Con hermose estilo, Con frases limadas; Mas debajo esconden Sierpes enconadas, Que á los que se acercam Muerden y maltratan; Y al que se descuida Y luego no escapa, - Quitan venenosas, la vida del alma. ._- (80) y h vo o GABITULO VI. a _De las obligaciones de los niños para con sus padres. 16) »».' 1 Lia toda tu vida; porque no es de temer _Que faltes 4 esta obligacion por ahora, sino en adelante. Demasiado comunes son los ejemplares de hijos desconocidos, que por su indovilidad y des- 6 o 2 agradecimiento han' llenado de amargura la vida de aquellos á quienes debian ta'stya:*No quiero citartelos: “son monstruos, que horrorizan, y me- “recen quedar sepúltados en perpetuo olvido. Me debes demasiado buen concepto para cregrte capaz de imitar. «Je “:Infelicesf Mas'te valdria haber “perecido en' el vientre 'de' tu madre, ¿qué Hlenar su vida de amargura Con viiná4 tónducta indigna de un buen bijo. vn éuérdate pues que despues de Dios “4 ifadie debes amar y honrar tanto “como 4 los'autorés de tu nacimiento. “Dios ka impuésto 4 todos los hombres está obligación por medio dé yn man- “damiento expreso; pero aun cuando no lo hubiera mandado le esté modo, bastaba, para “ejecutarlo”, sa Jer que despúes de “Dios les “debes la vida, que te han cuidádo en la niñez, que te han llevado en' sus brazos , han enjugado tus lágrimas, te han alimentado y criado, y que continúan en velar sobre tu educacion, desti- . II «1. PESA nando sus trabajos y sudores á prepas Tarte un establecimiento ventajo Todos estos beneficios son otras ta “tas voces sonoras, que te dan á entender que no puedes excederte en gimarles, honrarles y obedecerles. Jesucristo mismo nos ha dado este ejem- “plo de filial obediencia. Siendo dueño “de cielos y tierra, estando todo sujeto "á su imperio, lo estaba él mismo, co- “me nos dice el Evangelio, á José y á “María su Madre, habiendo pasado los primeros treinta años de su vida en su compañia, y únicamente ocupado en Obedecerles.. , Isaac habia dado. yaen la antigua Ley un ejemplo admirable de esta obediencia filial; porque habiéndole lHevadosu padre Abrahan á un monte para sacrificarle, conforme á la ¿Srden que Dios le habia dado; el vir- _tuoso hijo, luego que lo supo, se su- Jtó humildemente á su voluntad, y se dejó atar sobre la pira, pronto á sufrir el golpe mortal que su padre (84) iba á darlez pero Dios no quiso que recibiese la muerte en pago de tan es obediencia. Contento del sa- | crificio de su .corazon, hizo Oir su voz á Abrahan en el instante en que levantaba el brazo para herir aquella “inocente víctima. Le prohibió sacri- «ficarla; y en premio de su fidelidad le prometió que derramaria sus bendiciones sobre Isac, que le daría una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo, y que todas las naciones serian bendecidas en. uno de sus descendientes. Asi se complace Dios en recompensar la sumisión de los hijos obedientes á sus padres; cuando al contrário, hace Hover castigos y maldi+ ciones sobre aquellos que faltan á esta sagrada obligacion. El ejemplo de Absalon prueba demasiadamente esta verdad. Este ingrato hijo llegó á tal éxtremo de indocilidad y de rebelion, que tomó las armas contra Su padre; son ánimo de quitarle la yida. David y A se opuso ¿4sus. designios con las trepas que le quedaron fieles, recomen-= dando con todo al General de su ejér= cito, que cuidase de conservar la vida á Absalon en caso que se consiguiese alguna ventaja contra él; cho= caron ambos ejércitos, y el de Absa= lon, aunque mas numeroso, fué derrotado enteramente: el 'mismo jóyen Príncipe se vió obligado á ponerse en salvo; pero al pasar montado en una velocísima mula por debajo de un roble muy frondoso, su cabello, que era sumamente largo, se enredó en las ramas, y siguiendo la mula adelante, quedó colgado de ellas, hasta que Joab, á pesar de las órdenes de David, le atravesó con tres dardos el corazon, habiendo sin duda permitido Dios esta desobediencia del General para castigar la rebelion y la ingratitud del malvado hijo. “-" Por aqui podrás conocer, amado Teotimo, cuan culpado es el hijo que desobedece á sus padres, y con cuan- 92). Metelo fué Decio rcicnded con otros muchos, y presentado con ellos 4 ¿Augusto Estaba tan desfigurado con * las: fatigas de la“guerra y con las in=-> comodidades de su' prision; que ape= nas parecia el «mismo, pero su hijo no le desconoció, apenas le vió, se arrojó á sus brazos, le bañó en lágrimas el rostro, y temiendo'*qgue Au- - gusto le hiciese experimentar todo el rigor de su venganza, le habló de esta/mariera: Señor,saquí teneis mi padre ú vuestros pies; convengo desde ' luego en que ha merecido vuestra in- > dignacion por haber tomado las urmas - contra: vos; pero tambien sabeis que por mi parte merezco algun premio por - haber, seguido fielmente vuestras banderas; dignaos pues de concederme la — gracia que voy ¡ápediros. No pretendo que dejeis de fiptisfacer vuestra venganza, ni que quede impune su delito; lo único que os suplico es que deis ú mi.padre el premio que'ú mí se me de be, y que me hagais sufrir en lugar (93) | suyo los castigos y la: muerte que ha= bia de padecer. No fuéron vanos los ruegos y las lágrimas de esté buen hijo; porque. Augusto, .enternecido del amor que manifestaba á su padre, aunque muy irritado contra Metelo, inmediatamente le perdoW, y le concedió la libertad. 1% ob Pudiera: traer aqui otros muchos sucesos semejantes de que:hace: men- - cion la historia; pero:es inútil amontonarlos. No: necesito persuadirte que “7 seria cosa indigna de un cristiano el ser tan inferior:á los gentiles:«en el cumplimiento. de tan. sagrada obligacion; pues que ademas de la voz. de la: naturaleza, que nos habla: como á ellos, tenemos el. mandamiento expreso de Dios, que.hos: obligará honrar-4-los autores de nugstro A a No:es regular que:te.encuentresen tales:circunstancias, que. e veas precisado 4 exponer tu vida para: conservar la de tus padres, comolos generosos “hijos de que acabamos de hablar, y por le (01) / mismo no trató o esto; lo que quié- ¿ro de tí es que les obedezcas pronta- «Mente, que oigas sus consejos con en- «tera docilidad, que jamas les hables Sino con un profundo respeto, que te _esmeres. o a en todo, y que eyites idadosamente lo que q da desagradarles. Tal era la. conducta del jóven Piíasiño que perdió hace algunos años la Francia, y cuya: pérdida jamas llora- > a. bastantemente. Se resistia un dia á.hacer una cosa quese le mandaba, y habiéndosele dicho.que:su desobez diencia desagradaria: quizás al Delfin su. padre, «bastó esto “solo para-qué Nenciese:su repugnancia; y exclamase al instante,que papá no se enfade, que no seen ay ¿sg yo haré todo lo «que Quiera GR Tal debe ser la conducta de todo hijo: bien:criado, Cualquiera que fal= ta al respeto, 4 la obediencia y al amor que debe álos:qué le han dado el ser, no merece el título de cristia: «no. ni el de hombre, debe.ser mirado como un aborrecible monstruo , .1n- _digao de vivir entre Jos. hombres. CAPITULO VIL. e las AAA de Je niños. Pm -60n aquellos que estan encargados * o de su equeacion obame'd ¿Las obligaciones de: un. distipulo Para con. los, que estan encargados. de su educacion son, á. poca: diferencia, -las, mismas que las de unhijo respee- to de sus padres; pues el maestro de- -be considerarse:como un segundo padre, Tal era el concepto en. que denia “> _Alejandro.4;su: preceptor Aristóteles: «decia. muchas yeces que no debia me- ¿nosá este-queiá Filipo, su-padre, pues ve si este :le:habia dado-la-yida, Aristóteles le. habia enseñado 4:usar qien de ella. ln los mismos términos ablaba el hijo de Ciceron desu maestro Cratipo. Sabe, escribia ú unode A «gus amigos; que profeso á Cratipo el mismo amor que un hijo á su padre: no solo tengo“el mayor gusto de virle hablar en público, sino que miro come una de. mis obligaciones el conversar particularmente con él, y paso muchas -weces dias y: noches en su compañía. vee” Con esta misma disposicion debes, 6 amado 'Teotimo, mirar'á tus matstros. Has de considerarlos como tus “bienhechores, y profesarles el “amor “mas cincero y el mas vivo Treconoci. «miento; seria preciso no tener cora. -zon, ó tenerlo perverso, para faltar á esta obligacion. La educacion es el mayor de todos los beneficios. Cuan- > +do salimos de manos de la naturaleza, somos como un pedazo de jaspe -en bruto y sin forma alguna; para hacernos tales cuales debemos ser, es menester que nos dirijan,:que nos instruyan y que nos ilustren; del mig. mo mode que para hacer una hérmosa estátua es preciso que trabajen y pulan el jaspe; y siendo asi que pies (97) tros maestros, som: los que nos hacen esta buena obra, inspirándonos virtudes quedan: forma á nuestro corazon, y comunicándonos: conocimientos que lustran nuestro satendimien» to, ¿qué amor, qué «reeenocimiento no. les debemos “por tan : importante beneficio? El Emperador Marco Aurelio estaba: tan ¡penetrado : de. este agradecimiento, que se dejó.Jlevar de él basta un extremo muy,reprensible, como el de hacer colocar. las estátuas de.sus preceptores entre. las de sus dioses, y sacrificar todos los años víc» timas sobre. sus sepulcros. Hasta losa» mismos animales nos han dado muchas. veces ejemplos del amor. y del agradecimiento que debemos á nuestros maestros. Vióse en otro tiempo en Roma un: leon hambriento acari. ciar. y defender en el anfiteatro á un eselayo que habia sido sentenciado á ser devorado por las fieras. Preguntado. por el Emperador, que estaba presente, la causa de un suceso lan 7 2h “animal lé* 98 ¡ extraordinario, a el esclavo que habiendo encontrado algunos años an: tes en un bosque de Africa á aquél leon, que éntónces era' jóven, £stropeado, y que no podia andar sino arrastrando*á causa de tener una €spina clavada en el pie, se determinó á sacársela; de resulta de lo cual el "hizo mil :carielas, y* con ellas le obligó, hallándose tomo estaba fugitivo y sin recurso, á acompañarle á' su cueva, en donde se ali. mientó algun tiempo con la caza' que el leon traia: que despues cansado *. de aquella vida silvestre, se separó del animal y vino á parar al estado en que se hallaba; que el leon le habia conocido, y que esta era la razon de las caricias que le había hecho y del amer con que le miraba, El Emperador enternecido dió vida y liber» tad al esclavo, y le regaló el leon —- ¿Y quées el beneficio hecho al leon en comparacion de los que recibes de tus maestros? Cuantas espinas y abre» . (99) jos ño arrancan pe ta corazon? ¿Qué diligencia omiten para alimentar tu entendimiento y tu voluntad con las mas saludables máximas? ¿No serias pues mas Jasensible que los mismos animales, si correspondieses.á sus beneficios con -la indiferencia. y la ingratitud?*¿si siguieses el ejemplo de tantos jóvenes, que apenas ban acabado sus estudios, cuando se precian de desconocer, y muchas .veces de despreciar, 4 aquellos que no han perdonado cuidado ni fatiga para educarios? ¿si bicieses, como ellos, uso de la lengua, que, por decirlo asi, ellos ban desatado para zaherirlos y despedazarlos? ¡Ah! Si yo te creyera Capaz de semejante abideza, no te miraria ya sino como á un infame; * pues que no hay «cosa mas indigna del hombre que la INgratitud, y sobre todo respecto de aquellos de' quienes ha recibido un beneficio tan grande como el de la educacion. ero no; lengo demasiado buen (100) . concepto de t'para dar entrada á una sospecha tan injurioga á tu corazon. Me contento solamente con precaverte contra una cosa que podria: entibiar el amor y reconocimiento que debes profesar á tus maestros: tsta es la severidad de que quizás se verán precisados á usar contigo; porque no hay cosa mas comuo que el que una ligera reprension haga olvidará los niños los mayores favores, .y que 1t- 'ritados ¿de la justa 'severidad de “gus maestros, los miren mas como '4 eñemigos que como ábienhechores. Ve: aqui una fábula que te dará áconocer como debes pensar en este punto, si alguna vez te hallas en semejante situacion. %sA- FABULA vi. La viña y el labrador. Cierto dia,una viña ¡se quejaba Al labrador que en ella trabajaba, De que cortase sia reparo alguno (ro1) Los vástagos; que léjos de-servirla, Solo crecian para destruirla, Y ocupar el terreno inútilmente. Llorábalos la pobre uno por, uno Como á hijos malogrados; é impaciente Al labrador volviéndose decia ; 2» ¿Por qué conmigo usar tal tiranía ? Si me estimas, si yo de tus sudores Soy objeto, ¿por qué de, los .mejores Renuevos, de mis vástagos lozanos, Me despojan tus brazos inhumanos? Pú sion duda no me amas, 000. Pues no haces de mis lágrimas aprecio” El rústico prudente la responde: ——— ¡Qué mal tú amarga queja corresponde: A mi'bondad! Tu juzgas:que esas ramas Corto yo. por malicia ó. por desprecio ; Pues á esta operacion tan dolorosa Ta interes solo mi cuchillo guia : Si ese ramage inútil no cortase, Quedando al parecer bella y. poguposa, Te hallarias:esteril algun dia, Sin poder producir frutos ni fiores, * Y expuesta 4 que tu dueño te arrancase Cuando por el contrajo padeciendo Esos breves dolores Te encontrarás tan sana, Ñ Tan fértil y lozana, Que juzgarán que Baco por su mano A cuidarte y labrarte está atendiendo,” En este símil tan sencillo y llano Ved, jóvenes, lo que hacen los maestros e - (108) Grita, se desespera y se lamenta; La madre á que la tome cuidadosa «Se, anima un poco, se los va. zampando; «2: Y al paso que los come mejorando; - Dícelo así á su madre, que orgullosa Al ver de esta receta prodigiosa La eficacia divina, e Luego envia á:escardar la medicina: Arroja alegre la bebida amargas. ñ Y al chiquillo de dulces. lo.rellena; El picaron se rie á boca llena: De la buena mamá tan engañadas Y la sabrosa enfermedad alarga: Nunca hubiera llegado á ser curada, Si el padre que era un viejo marrullero, Y con sus hijos nada zalamero, No-hubiera por fortuna aparecido : Ve, examina al paciente, y enla cara ... Conoce luego la enfermedad. raray: Queen español se llama picardía. De semejantes chanzas mal sufrido, »»Señorito, le' dice, salga usía . De esa cama al instante, y. 4 la escuela... Marche sin detenerse, si no quiere Que le quede señal miéntras viviere.”. El señorito calla y obedece,. Auaque allá dentro se condena, y vuela Al ver que á lo mejor se desvanece (109) Su: sistema tan bien 'imaginado: .* ' hi No tardó mucho el holgazan taimado . En cansarse de temas y lecciones, en “suápirar los dulces y roscones: Vuélvele 4 dar el accidente fiero; Toma el padre el partido De apartar 4 la madre de la cama De nuestro enfermo, y en su lugar llama 3 Un preceptor austero, - ' Que, haga dar á aquel hijo tan querido No. dulces, sino caldo fastidioso Y alguna lavativa ' | Para que no ande el: vientre perezoso. En fia, le hace guardar dicta severa; =—— Viendo el enfermo que de veras iba La fiesta, hace mudanza, se remedia El: terrible accidente, salta fuera, De la,cama molido y fastidiado, . De verse muerto de hambre y jaropeado; Y da fin renegando á la comedia, Quedó la madre muy bien enterada De que si la bondad es demasiada, Del ánimo los males acrecienta, | Y que un rigor prudente los ahuyenta. CAPITULO VII. De la docilidad. No basta, amado Teotimo, tener respeto, amor y reconocimiento á los (110). pe que trabajan en tu educacion; es' pres ciso ademas ser dócil á sus consejos é instrucejones a docilidad debre.con= siderarse como la principal obligacion de los discípulos para con sus maes= tros; estos son Los guías, y asi te has de dejar gobernar por ellos. Sus luces son superiores á las tuyas; por lo que te tiene cuenta preferir. sus consejos á tus propias ideas. Guándo tus padres te har entregado á su cuidado, ha sído para que les obedezcas en un todo; y asi faltarias á la sumision que debes á aquellos, si resistieses á la voluntad: de los que hacen sus veces. " Todas estas razones deben darte á conocer cuan justa y razonable es tú docilidad para con los que estan en> cargados de tu enseñanza. El jóven Duque de Borgoña estaba bien persuadido. de esta verdad, aunque eleyado por su nacimiento. 4, úna clase que parece le dispensaba de - la regular docilidad que deben tener los demas niños cun sus máesiros. Ducedió. un (nr) dia que: en el calor de, una disputa contradijo á su ayo, y aun se le eseapó el decirle : veremos quien:de los dos tendrá razon; pero reflexionando enel instante que esta expresion sera contraria á la obediencia y docilidad - que le debia, añadió inmediatamente: sin duda será usted ;. porque es usted mas racional que yo. ni: -,Los discípulos de Pitágoras no se preciaban menos de su docilidad. Mi. raban todas sus palabras como oráculos de queno les era lícito. dudar; y cuando alguno queria oponerse á sus máximas, no le, daban otra. res. puesta que esta: el maestro lo ha dicho. Magister dixit. Seria de desear que todos los niños usasen en el dia de la misma expresion; pero estan muy léjos de tal docilidad para con sus maestros. £ín lugar de este racio. nal obsequio, no se yen en la ma yor parte de ellos sino murmuraciones, desabediencias y rebeldías, Basta mu —— ehas veces que se les mande una cosa E 112) | para que se E en no hacerla.” ¿Y nos admiraremes despues de que adelantén tan poco'en las ciencias y ep Ta irtuda 0150 DiBIol: . ¿Qué dirias de-un caminante, que tomando una guia-para dirigirle em su viage, se obstinase en-no “tomar el caminó que, le señalaba, y se + metiése siguiendo sú propio'eaprichovpor sens das “desconocidas? Sin duda'!letendrias-'por un insensato, que precisas mente 'se habia «de perder,sin poder Negar jamas al término que se propo=w nia. Pues este caminante es viva imaz gen'de un niño indocil, qué sin aten= der á' los prudentes consejos'de sus maestros, quiere guiarse solo'por sw capricho, y seguir en todo su propia voluntad. ¿Y se podrá esperar de ta= les antecedentes que consiga uña buez na educacion? El por sí es incapaz de gobernarse á sí mismo; por otra parte no quiere dejarse dirigir por los que tirnen mas conocimientos y experiencia que él; con que precisa (113) mente se ha de perder, y ha de ex< perimentar la funesta suerte de una mariposilla Jóven, cuyo suceso te servirá de instruccion, y te dará á conocer las tristes consecuencias de la indocilidad, le FABULA IX. La mariposa jóven y la vieja. Una mariposa vieja En el mundo muy curtida, Porque no muriese asada A su hija le repetia. »»Huye esa engañosa llama, Que parece que convida Con su belleza, y destruye A todo el que se le arrima: Yo misma, por ser curiosa, Acercándome atrevida, Saqué, y aun fué gran fortuna, Estas alas consumidas. Y si como otras sin juicio Me descuidára en huirla. Seguramente como ellas Perdido hubiera la vida.* decerla promete Amedrentada la niña; Mas dentro de pocó rato, 7 (114) Hablando consigo misma; Decia: ,,¿Por qué mi madre De tal modo me intimida Para que esa luz no yea, Cuyo brillo al mundo hechiza ? ¿Qué resplandor tan hermose ! ¡ Vaya que es cosa muy linda? ¡En verdad que son los viejos . - Extremos de cobardía ! Les parece un elefante: Cualquier mesca pequeñita, Y es gigante todo enano Si fiamos en su vista Qué mal puede resultarme or mas que cante la tia, . De acercarme con cautela? ¿Qué soy yo alguna bobilla? Con eso daré razon A todas las demas chicas, Sin aventurarme mucho, De esas luces tan bonitas.” Decir esto y acercarse Fué todo una cosa misma: al Al rededor de la luz La tonta Mariposilla Comenzó á revolotear ; A! principio no-sentia, Mas que un calor agradable 1 Esto mismo la incita A que se fe, y gozosa: Cada vez mas se aproxima; Hasta que al fio, desiumbrade, Al dar una vuclia lista, (115) De. aquella pérfida liama Al centro se precipita, Y sin poderse valer Acaba su triste vida. - Tal pena el desobediente "Piéne muy bien merecida. . Avuerdate bien de esta leccion, ¡amado Teotimo, y jamas dudes de que s Ja indocilidad es siempre funesta á Jos niños que se niegan á las luces de sus guias para arreglar su conducta, Si no les arrastra en todas ocasiones á los mayores desórdenes, les impide «cuando ménos adelantar en las ciencias y cultivar su ingenio. Porque ua niño que se está educando é instruyendo, es como un fogoso potro que se está domando. Aunque se ponga un -animal de esta especie en manos del mas hábil picador, si se obstina en «sacudir el freno, en empinarse , en -Tesistirse y negarse á andar á la cuerda, y hacer las demas evoluciones á que se le quiere sujetar, á pesar de todos los sudorss del picador, jzima” (116) / servirá para cosa alguna. Espárzaie la mejor simiente en un campo fértil; si la tierra no la recibe en su interior, si no se pone cuidado en cubrirla pasa que fomente y nazca, será Clero mamente inútil, y el campo no producira fruto alguno. Puede pues aplicarse io que digo de este campo'á cualquier niño indócil. En vano se esparcen en su ánimo las semillas: de la ciencia y de la virtud; en vano'se le dan las mas saludables instruccio.. mes; si no coopera con su docilidad á los cuidados de sus maestros, serán vanas é inútiles sus fatigas, y total= mente infructuosa su enseñanza: ¿Quit. — yes ver otro símil que te dé á cono- 'cer mejor la importancia de la docilidad? Toma un pedazo de hierro, mira si lo puedes abl«ndar, y verás como.no lo consigues: su dureza, SUpe»= rior á tus esfuerzos, opondrá un Gbstáculo iuvencible á tus deseos Toma al contrario un poco de barra ó de cera, veras con que facilidad lo ablan» : (117) das, y formas cualquiera figura. ¿Y en qué consiste esta diferencia? En que ha de consistir, sino en que la cera es dócil á todas las impresiones que se le dan; y el hierro al contrario inflexible. Por esta razon con este metal nada podrás hacer, y con la cera harás todo lo que te ocurra. Estan clara la aplicacion de este símil, que no necesita de indicarse. Ya conocerás que el hierro representa al muchacho indócil, y la cera al que es obediente. De esta misma comparacion se valió en otro tiempo un prudente maestro para reprender la desobediencia de su discípulo. Ve aqui el suceso, FABULA X, El maestro y el discípulo. ná Cierto chiquillo, indócil y traviesa Del griego y del latin poco cuidaba, Pero sí de enredar, cuando se hallaba En el áula, en lugar de estar atente A la leccion, formando con gran seso Para no estar ocioso 124) tas derma iguales son Tos que tienen mas conexion contigo, y te importa mucho lograr su amor y €stimacion, pues de esto depende tu quietud, y la felicidad de tu vida. Es cosa muy desagradable el verse continuamente expuesto á las burlas y des. precios de aquellos con quienes tenemos precision de vivir; y esto te sucederia si no tuvieses cuidado de arreglar tu conducta para con tus igUa= les, y de evitar ciertos defectos que te atraerian su aborrecimiento y-des- precio. Todos estos defectos pueden reducirse á tres puntos. principales, que son, por decirlo asi, las fuentes de donde nacen todas las enemistades y disensiones qué reinan entre los niños. _ | | El primero es la soberbia, que hace que los estimemos mas que á los otros, y que los miremos con despre» cio; y por lo regular se funda en atribuirnos 4 mas talento, ó mas ilustre cuna; no puedo ponderarte, ama- (125) do Teotimo, cuan contrario es semejante modo de pensar á los principios de nuestra sagrada Religion, que no hos encarga otra cosa con más cuidado que el que nos miremos todos como hermanos, y no puedes concebir cuan aborrecibles nos hace para con nuestros compañeros. Yo mismo fuí testigo de un lance bien extraordina» rio acaecido por esta causa en un cos legio en que me hallaba. Entre los demas niños habia alli uno tan pre» ciado de su noble nacimiento, que no sabia hablar de otra cosa. Esta: yanie dad empezó á indisponer contra él á todos los que le trataban; con todo é los principios se atribuia á atolondramiento y á tontería, mas que á SO. berbia, y no se le hacia caso; pero llegó á explicarse en cierta ocasion con tanta altanería. que alborotó contra él tudos los compañeros. Estando en la hora de recreación con uno de sus condiscípulos de nacimiento inferior, CoRlándose este por igual suyo, cuan- 12 do ménos en la calidad de colegial, que les era á“todos comun, le habló y le trató con la misma familiaridad. que á-los demas; pero nuestro altivo niño, creyendo que le faltaba al res-= peto debido, se puso muy serio, y en tono soberbio. é imperioso se volvió á él y le dijo: ¿cómo te atreves á hablarme asi? ¿no sabe que soy marques? No fué menester mas para hacerle la fábula del colegio. Inmediatamente le rodearon todos, y haciéndole por bur= la la mas profundas cortesías, le mos lieron con los títulos de noble y de - marques. No acabó con esto la escena Cualquiera de ellos que le encontra» ba repetia á cada paso la misma ceremonia. No le traiaban sino de señor marques. Llegó en fin la cosa á tal extremo, que no pudiendo ya sufrir las malignas y saladas burlas que llovian sobre él, se vió obligado á salir del colegio, y á aprender á costa suya que la soberbia y la vanidad, al paso que nos hacen desear mas la estima- (127) cion, nos atraen el desprecio y el vilipendio. | 0 pa Huye pues cuidadosamente de insultar á los demas con la menor apariencia de vanidad ú de desprecio. Por mas que les seas superior en nacimiento y. en talento, jamas des á conocer en tus conversaciones ni en tus modales que te prefieres á ellos. Sé con todos afable, humano y amigo de complacer. Esmérate en servir= les cuando llegue la ocasion, y evita ctiidadosamente cualquiera cosa que pueda darles que sentir. Por este me-= dio conseguirás su estimacion y afec- to; por el eontrario, si no ven en tí otra cosa que indiferencia y desprecio, te pagarán infaliblemente en la misma moneda, y no tendrán otró gusto que el de abultar malignamen= te tus faltas, y humillar tu vanidad -<on las mas amargas burlas (128) >" FABULA XIL -La abeja y la mariposa» La vanidad en todos es odiosa, Pero principalmente En el humano trato es enfadosa Cierta especie de gente, Que aunque de humildes padres pocreada, Viéndose con carrozas y dineros, Mira á todos con ceño y con desprecio, Y en la calle no cabe á puro hinchada; El mundo malicioso al ver tal necio Se acuerda que «lgun tiempo anduyo en Cueros, Y á carcajadas rie A las barbas del mismo que se engric, Así le sucedió á una mariposa De un obscuro capullo prisionera, Que apenas se vió fuera, Y el mundo nuevo examinó coriost, am. Cuando todos los otros animales, Que á su vista se ofrecen, En gracia y en belleza le partcen A su liuda persona desiguales; Y asi pondera ufana sus primores? »No siendo ciego, ¿quien compararia Su hermosura á la mia? ¡Estos vivos colores, Estas alas soberbias afelpadas, De azul celeste y oro matizadas! ¿aya que soy prodigio de belleza! (129 ¿A esa abeja preciada de industriosa > . ¿Qué adorno concedió naturaleza? ¿Pues la mosca tan negra y asquerosas Y este animal tan lánguido y tan fiero, Ese mosquito.» pueden tompararse De cien leguas á mi? ¡Talle grosero, Mal color, estrambótica figura! Vaya, grima me dan: fuera locura . Que conimigo pensáran-igualarse: em. Las flores mismas quedan muy distantes De mis Colores vivos y brillantes; Y si á ellas lego, llenas de: alegria Sus perfumes me ofrecen á porfiaX Así hablaba madama yentolera, Cuando una buena abeja Le dice estas razones á la oreja: Todos reconocemos, señorita, Que es usted la primera En belleza: mas deje usté ese vano Orgullo : acuérdese que era gusano Poco hace, y no tendrá tanta pepita, Antes de tomar vuelo, Al meterse en el sucio tucurucho, Era usté un avechucho; Como este que ahora arrastra por el suelo*, El segundo defecto que debes eyis tar es el de hacer el oficio de delator y soplon de las faltas y de la conducta de tus condiscípulos. Acostumbra á pintarse la discordia bajo del ems pl O 5-1 blema de una furia con UN tizon en< cendido en la mano, y la cabeza poblada,en lugar de cabellos, de una multitud de culebras que voMitan 4 todos lados el veneno del oido. No hay retrato mas propio de un soplon. Solo sirpt para sembrar en todes los corazones la disension y la enemistad. Sus delaciones son un abundante ma-= nantial de desazones y quimeras; y lo que es mas particular, es que da» ñando á los otros, se daña aun mas á sí mismo; porque no hay cosa que haga mas odioso á un niño que seme- —jante oficio. Todos los demas le miran como á un embrollon, y 4 porfia huyen de él, y le desprecian. No quiero decir eon esto que cuando los que tienen autoridad sobre tí te examinen secretamente acerca de: algunas fahas que puedas haber observado en los Otros, y sean capaces de contagiar el aula Ó el colegio, dejes de declararles la verdad; pues en tal caso estas obligado á hablar gun antes que le se , (531) pregunte, para, precaver en cuanto esté de tu parte el daño; pero aun en estas mismas ocasiones has de ser sumamente Circunspecto, y:mo has de decir mas que lo que sepas con entera certidumbre. Evita cuidadosamen= te el escudriñar los defectdy agenos,, contentándete con conocer y corregir: los tuyos. A : Como al prógimo nunca nos miramos; Dos alforjas nos dió: naturaleza A todos los que de hombres nos preciamos, Y es tal nuestra destreza, 20000: Que las faltas del prógimo llevamos: A la vista en la alforja delantera, Pero las nuestras siempre en la trasera. Esto es, que múchas veces notames y reprendemos en los otros faltas que no vemos en nosotros mismos, aunque nos afeen igualmente que á ellos. El pasage siguiente; de que me acuerdo, servirá de confirmacion á esta verdad. 7 (132) | SEO 45 0 E de TEME ed rs Los dos hombres fe05» ”¡Cierto dia en un corrillo . Con tesón se disputaba ' Sobre, prendas corporales, Sobre presencia bizarra; Allí por costsliad Dos hombres feos se hallaban. Cuyas faltas.en.la historia ..... Nos han quedado archivadas; Color de tabaco de hojas... WNarices grandes y chatasy:.. El pelo rojo. y ¿muy claro)... ::, Las bocas degaforadas; Á estos rasgos de ybelleza.:: Ojos de geto ayregaban, Y unas barbillas de viejar Tales erán las dós fachas. El uno de “ellos juicioso * > Reconocia sus faltas Buenamente; mas el otre ef | De buen mozo se'preciaba: | Por hermoso se tenia, (En nuestros tieinpos no es rara Esta escasez de razon, ) ; ¡Aunque un Esopo ” en la traza; o e. .. rr qa Ne % Esopo fue un hombre muy Íc0, pero muy . sio + i (133) _Perorera lo. mas gracioso - 0 007”, Que, á.. su pobre Camarada, 5, -, Como si él fuera un adonis, Sin cesar se le burlaba : 23 ¡Qué semblante: tan gracioso! Le decia ¡Qué gallarda - Presencia! Es lástima, cierto, Que. no le lleven en andas; Si alguno le recogiera,, si Y al público le enseñára uo: Por dineros como el oso, . , Presto se hiciera de plata.” * Así, sin vergiienza alguna Nuestro buen fisgon zumbaba : Al otro, que sin decirle mas mínima palabra, Marcha: á traerle un espejo, Y delante se lo planta, Obligándole á mirarse Aquella espantosa cara, Diciendo: ,,Aquí tiene usted e bis á todas sus E . Mírese usted sin pasion, Y sabrá esta Ea ad clara; Que si sus propios defectos Viera usted al poner tachas A pre, demas, para siempre: conversacion uudára.” Y. $ entendido y discado; que escribió varias fábulas muy ingeniosas muchos siglos antes de la venida de Criste, -” (140) | los.brutos, que sé :gobierman “por un ciego. instinto. :Tal; es 4 loyménos la idea que ha tenido: de la ighorancia la mayor parte: de-los filósofos. >: Vino cierto dia un padre:de fami-= lia á' verse con Aristipo, que:era uno de los mayores filósofos dela Grecia, y le. suplicó que'admitiese4sun hijo suyo en el número de sus discípulos, y «le: enseñase la: filosofía y las letras humanas: Condescendió el filósofo; pero con: la circunstancia de que le die. sen: por su trabajo cien talentos. El buen «padre espantado de semejante suma, y demasiado avariento para pagar á tal precio la educacion de su hijo, cuya importancia no conocia como debiera, le “respondió: Menos me costaria el comprar un esclavo. Pues _compralo, le respondió Aristipo, y cor eso tendrás doses» y ! Otro sugeto que:se hallaba en igual caso, preguntó al mismo filósofo qué ventajas conseguiria su hijo del: estudio de las ciencias, El fruto que saca» - C(r4r) rd; respondió Aristipoyserd que cuan= do asista 4 los juegos públicos;:no se verá en el puesto que ocupe una piedra sentada sobre una piedra. ¿Y “que te parece que pretendió: darnos 4enten- der con estas dos respuestas. el sabio. filósolo? Quiso darnos á conocer que un ignorante debe compararse á un vil esclavo 6 4 una: piedra. Hácia él mismo tanto aprecio de la ciencia, que habiéndosele preguntado qué: diferencia:hallaba entre los sabios y log ignorantes: La misma; respondió, que entre: los :caballos, domados y los indómitos. Eo aa ?.. IB: “Del mismo dictámen era el fanioso. Diógenes. Diciéndole un. dia que'los habitantes de Megara: no ponian euidado aiguño en la instruccion de:sus hijos;ral paso que se esmeraban en la cria “de sus ganados; Sí. eso es cierto, respondió 'sonriéndóse, mas: quisiera der-carnero decualquier Megarense, que hijosuyo, Palabras expresivas que «an á:conócer que en el sentir de (142) aquel filósofo. cualquiera añimal bién enseñado merecia preferirseá un hom= bre ignorante. Esta:jidea no es dessolo: Diógenes, sino de, todos los hombres» instruidos: loque habrás conocido: sin duda,.si has: reparado que los ig=, norantes, son el objeto del desprecio * de las gentes, y quese les: señala con: los mas 'indecorosos apodos. Pero al: paso que la ignorancia ha sido: en tos: dos tiempos vilipendiada, ha:mereci' do siempre la ciencia, la estimación y , el respeto de los hombres. Cualquier: sugeto. culto puede presentarse en-to=, das partes, y en todas ellas es reciz bido.con distincion. Todo el. mundo se apresura por verle y gozar-su conversacion , colmándole de: honras y: de elogios. Pudiera: citarte: aqui el, egemplo. de Piaton, al cual Dionisio: Tirano de Siracusa, salió á recibir. hasta la orilla delmar, y haciéndole sentará su lado en su carro, le condujo en triunfo á su palacio. Pudiera decicte tambien, que habiéndose apo | (143 derado Alejandro de la ciudad de Tes bas, y habiendo mandado 'incendiarla, dió órden de que no se tocase á la casa ni á la: descendencia de Píndaro, para dar á entender la estimacion y veneración que profesaba á este célebre poeta. : 0. + Pero para proponerte un egemplo mas adaptado á tu edad, te contaré los aplausos que consiguió un niño de echo á nueve años, que poco hace defendió unas conclusiones públicas de ¿ramática, de geografía, de histotia y de lengua latina. Me hubiera alegrado infinito de que hubieses presenciado los honores que se le hicieron : ninguna cosa te hubiera dado mejor á conocer el valor de la cienz cia y el aprecio que de ella' se hace» apenas habia satisfecho 4 una pregun: ta, cuando por todas partes se ola un palmoteo general acompañado de Estas exclamaciones: ¡Qué admiracion! ¡Qué pasmo! ¡Dichoso el padre de tal hijo! Pero cuañdo todos se excedies 144 ron en manifestar su satisfaccion fué cuando se acabaron las conclusiones. Todos los concurrentes le rodean; se lo arrancan, digámoslo,: asi, Unos á otros para abrazarle: no se cansan de mirarle, y llenarle de agasajo y €nhorabuenas : de resultas de este suce» so fué el objeto de todas las conversa= ciones; y sus brillantes progresos tras. ladados á los papeles públicos, lena ron á toda la Francia de admiracion. El célebre Pico de la Mirándula habia dado ya igual ejemplo al unia yerso. Pueron tales sus progresos en el estudio desde sus primeros años, que algunas personas, espantadas de su prodigiosa ciencia, quisieron . ha. cerle pasar por Mago; pero se descu» brió bien pronto que no debia su eru= dicion sino á la vasta capacidad de su entendimiento, y á su extraordina. ria viyeza: De edad de veinte y cua tro años defendió conclusiones públicas sobre todas las ciencias, sin €X= cepcion; y aunque murió muy jóven, dejó varias á todos log en ciencia siete capac de di men Pos uN es talentos lo, cuanij que no adornar conocl- 1d a (147) Si un juez es ignorante, el vulgo atento Hace solo á su toga acatamiento, El mismo aprecio se hace de un estúpido Úreso, que de una hermosa estatua que exteriormente agrada; pero que interiormente está privada de entendimiento y desensacion. Al contrario, siempre se respeta la ciencia, aunque esté sumergida en la pobreza, y aun muchas veces es ¿un recurso contra este trabajo. La Fontaine demuestra muy bien está verdad en la siguiente fábula. + FABULA XV. Las ventajas de la ciencia. Ármóse en tiempo antiguo una contienda 'Entre dos ciudadanos que habitaban El mismo pueblo; el uno era ignorante, Pero provisto de copiosa hacienda ; El otro pobre, pero en él brillaban as ciencias á portia : El rico satisfecho y arrogante el pobre se reia, si acaso de qirie se diguaba, (148) Pretendiendo ser siempre preferido En tono magistral asi le hablaba: Buen hombre, no se canse; es muy debide Que el rico sea del mundo respetado; Cualquiera hombre prudente 1) Tendrá á usted por un grande majadero; Qué mérito se encierra en ser letrado? Con leer cuatro sandeces fácilmente Cualquier pelon consigue PRE La borla. ¿Y qué provecho se le sigue Al pueblo de¡su ciencia sin dinero? Un pedante se encuentra en cada esquina¿ Pero hombres!como yo, cuya cocina Mantiene medio: pueblo, cuyo lujo Al mercader, al sastre, al zapatero Da trabajo y doblones, E No se hallan, señor mio, á dos tirones; ' Me dirá usted ¿qué influjo En el público logra el, que no cuenta Cuatro cuartos de renta;; : No tiene mesa, sale muy ufano En invierno vestido de verano; Vive siempre en guardilla; Para acallar su estómago quejoso Con librotes fastidia al poderoso, Y no da de comer ni á la polilla?” ly ¿Qué habia de decir el literato? Calló, mas presto se encontró yengado. * Marte destruyó el pueblo en que vivia, % Marte, deidad dela guerra segun la Fábula; que aquí quiere decir metafóricamente la guerra MUSIDA. 149) Quedó el rico en la E recado, Al paso que' hec izado de su trato Al sabio todo:el mundo le asistia. Ásí se decidió la competencia * or mas que 309 riquezas exageren Los tontos, y su dicha nos ponderen, Mas sólido valor tiene: la ciencia. No tejadmires pues de que se ponga tanto,cuidado en instruirte , y de que tantas veces se te exhorte á que estudies. En esto no se. busca otra cosa que tu propio interes. No estás aun en estado de conocerlo; pero con el tiempo lo. eomprenderas; y darás mil gracias. 4,tus padres por haberte dejado en:+herencia la sabiduría. Es la mas preciosa alhaja que piredes re- ' cibir de su mano. No hay otra cosa que ricos ignorantes que darian la mitad de sus rentas por tener la ventaja de poseer mil conocimientos, Cuya utilidad reconocen, y de que por desgracia suyase hallan privados. Pero.su intento es vano, Todo el dinero del mundo no es bastante para com-