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Cosas por las que dar gracias...

Mariano Reina Valle

Abstract

Cosas por las que dar las gracias recoge el planteamiento de una actividad para realizar durante unos minutos al inicio de la clase de Educación para la Ciudadanía. Consiste en que los niños y niñas, de forma autónoma, saquen el portátil y en un archivo abierto a tal efecto, escriban cosas que les hayan sucedido muy recientemente por las que se sientan bien, que les hayan resultado gratificantes, que les hayan gustado mucho y por las que crean que deben estar agradecidos en general. A mediados del segundo trimestre, una vez interiorizado el hábito, se amplía el concepto a una perspectiva como ciudadanos*

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Morales, J. A. y Barroso, J. (Coords.). (2012). Redes Educativas: La educación en la sociedad del conocimiento. Sevilla: GID. ISBN: 978-84-940062-0-3 COSAS POR LAS QUE DAR LAS GRACIAS… THINGS FOR WHICH TO BE THANKFUL… Mariano Reina Valle CEIP Emilio Prados (Sevilla) [email protected] Resumen Cosas por las que dar las gracias recoge el planteamiento de una actividad para realizar durante unos minutos al inicio de la clase de Educación para la Ciudadanía. Consiste en que los niños y niñas, de forma autónoma, saquen el portátil y en un archivo abierto a tal efecto, escriban cosas que les hayan sucedido muy recientemente por las que se sientan bien, que les hayan resultado gratificantes, que les hayan gustado mucho y por las que crean que deben estar agradecidos en general. A mediados del segundo trimestre, una vez interiorizado el hábito, se amplía el concepto a una perspectiva como ciudadanos* Abstract: ‘Things for which to be thankful’ take the approach of an activity to do for a few minutes at the beginning of Education for Citizenship class. In this activity, children, independently, take out their laptops and open a file for this purpose, write facts that have happened to themselves very recently by which they feel good, things they have been rewarding for and things they think they should be thankful in general. In the second quarter middle, as habit has been internalized, the concept is extended to citizens as a point of view. Palabras clave: actividad, rutina, agradecimiento, optimismo, interiorización, ciudadano. Keywords: activity, routine, gratitude, optimism, internalization, citizen. Redes Educativas: La Educación en la Sociedad del Conocimiento ________________________________________________________________________2 1. Descripción del trabajo Al comenzar a impartir el área de Educación para la Ciudadanía se abren por un lado ciertas incertidumbres pero por otro ilusionantes expectativas. Si bien, en un principio tenía mis reservas sobre que los objetivos concernientes a un espectro tan amplio de involucraciones, que van desde la autoestima y las emociones al respeto por el medio ambiente, pasando por los Derechos Humanos, el papel de las administraciones hasta el sentido de justicia, tolerancia y solidaridad; como decía, me mostraba reticente a considerar que en un área pudiera abordarse tal amalgama de metas cuando en el fondo consideraba que todas ellas deberían suponer un sustrato de objetivos sensibles a todas y cada una de las áreas del currículo. No obstante, pronto observé que lejos de verla como una limitación o encorsetamiento, suponía una espléndida oportunidad para realizar, a la par que el desarrollo del contenido normativo oficial, una inmersión en los supuestos y prácticas que los propios contenidos marcaban, esto es, si había que abordar la autoestima, realizar actividades donde ésta tuviera que ponerse de hecho en juego, o si hubiera que valorar el sentido ciudadano, crear rutinas en contribuyeran a crear e interiorizar la conciencia ciudadana. Existe pues la posibilidad de plantear multitud de actividades muy sencillas que van a intentar “meter el dedo en la llaga” y hacer aflorar sentimientos poco abordados habitualmente, mover emociones adormecidas, activar autoestimas apagadas, variar la perspectiva o visión de los aspectos más cotidianos, pararse a reflexionar despacio o simplemente considerar aspectos de la realidad muy cercanos que por habituales nos pasan tremendamente desapercibidos y por frecuentes están muy poco valorados. Éste último es el propósito de la, muy sencilla, actividad que he titulado: “Cosas por las que dar las gracias”. Se pretende poner al alumnado en la tesitura de valorar la suerte que tienen, que interioricen una posición optimista como rutina, pero no entendida como un automatismo sino como compromiso, como fomento del hábito de tomar conciencia y que, además, se pueda extrapolar posteriormente a contextos más amplios, en este caso a su condición de ciudadanos. La idea sería que aprendieran a observar el mundo desde un punto de vista positivo, que disfruten de lo que tienen, lo valoren y al mismo tiempo disfruten del hecho de ser agradecidos con lo que se les estará reforzando de forma natural las ganas de observar la realidad con amabilidad y agradecer todo lo bueno de lo que disfrutan. Nos situamos, pues, en una clase de 5º de primaria con chavales y chavalas de diez u once años y en las sesiones semanales en el área de Educación para la Ciudadanía. Una vez que han aprendido a manejar un procesador de texto, saben abrir y nombrar carpetas así como archivar documentos, les explico en qué consiste la actividad. Tenemos abierta una carpeta específica para el área de Educación para la Ciudadanía donde iremos archivando distintos textos, documentos, vídeos, etc. En ella abrimos un documento de Word o similar, que vamos a titular: “Cosas por las que dar las gracias”. Ellos aún no saben por qué y para qué hemos abierto ese documento, con lo cual se crea una cierta intriga, de hecho surgen preguntas graciosas, por parte de los alumnos, como: “Pero las gracias a quién, ¿a Dios?” Una vez escrito el título y abierto el documento, nos relajamos, nos olvidamos del ordenador y nos ponemos a pensar en todo lo que hemos hecho desde que nos levantamos esa mañana hasta justo la hora en la que hablamos. Comentamos muchos de los momentos vividos, de ellos pensamos en los que nos han gustado, en los que nos han hecho sentir contentos, aquellos que nos han resultado agradables. Los niños están sentados en equipos y se dialoga en grupo, en voz alta se siguen aportando situaciones peculiares, todas individuales, pero con el vínculo común de resultar gratificantes, beneficiosas o simplemente placenteras. Obviamente es irrefrenable que muchas de las situaciones sean comentadas, reídas, apostilladas. Es importante que exista un ambiente relajado, desinhibido y espontáneo para que fluyan las aportaciones y unas inviten a otras. Una vez que se han explayado, redirigimos la clase y preguntamos que por cuáles de todas esas cosas que hemos estado diciendo estamos agradecidos, cuáles se merecen estar en la lista del Cosas por las que dar las gracias… 3 ordenador que hemos abierto, por cuáles de ellas daríamos realmente las gracias porque nos sentimos con mucha suerte de haber podido disfrutarlas. Les explico que se trata de estar agradecido en general, no supone dar las gracias a nadie ni a nada en concreto, para que lo entiendan algo mejor les sugiero que piensen que tuviéramos que estar agradecidos, por ejemplo, a nuestra suerte. Ahora hacemos un ejercicio de reflexión individual cada uno en su sitio y sin hablar “¿por qué cosas, de las que me han sucedido hoy, daría las gracias a mi suerte?”. En la mesa del profe tengo encendido el ordenador vinculado a la pizarra digital y en el que, a la vez que ellos, he ido abriendo la carpeta del área y el archivo inicial: “Tres cosas por las que dar las gracias”. Yo hago mi momento de reflexión, pongo “cara pensativa” y escribo en mi ordenador de mesa saliendo lo escrito, como por arte de magia, en la pizarra digital… TRES COSAS POR LAS QUE DAR LAS GRACIAS 1.- En este momento no me duele nada, me siento sano y feliz. 2.- He disfrutado mucho los churros con café que he desayunado. Antes de hacer mi tercera aportación, ya hay algún alumno que realiza la suya en voz alta y que yo escribo como al dictado: 3.- Me ha gustado el vídeo que hemos visto sobre los Bomberos.-dice Raúl Ahora es Andrea la que enriquece con… 4. Me han gustado mucho los dibujitos que he visto esta mañana. Algunos se van a lo que les sucedió ayer y, aunque al principio tardan un poco en dar hechos concretos, pronto se escuchan aportaciones muy interesantes y de más calado: Mi primo se recupera bien en el hospital, dijo Mari Carmen. En un principio acoté en tres el número de “agradecimientos” con idea de que tuvieran que ser selectivos con lo que dijeran, pero en sucesivas sesiones le borramos el “tres” del título de la actividad, entre otras cosas porque a medida que se realiza, el caudal de ideas va creciendo. En la siguiente sesión de clase les volví a pedir que sacaran el ordenador, que abrieran el archivo y lo continuamos de forma colectiva. No obstante pasadas dos o tres sesiones, antes de que yo llegara a clase, pues en la sesión anterior habían tenido una especialidad, ya tenían el ordenador encima de sus mesas, el archivo abierto e iban escribiendo sus “agradecimientos” de forma completamente espontánea y autónoma. Una vez interiorizado el hábito, la actividad consume de cinco a ocho minutos. Bien es verdad, que sobre la marcha hay que resolver problemillas técnicos, algunos habían perdido o no encontraban el archivo, algunos preguntan que si tal cosa o tal otra “vale”, pero todos van a más. Si en un principio les costaba arrancar y añadir ideas, después de unos días de actividad las “cosas”, por las que dar las gracias, fluyen con más abundancia. Mientras los niños y las niñas escriben, suelo pasear y les pregunto, por aquello de guardar un poco su intimidad, que si puedo leer lo que están poniendo, leo en silencio y pasado el tiempo previsto, continuamos con el desarrollo programado de la clase. A mediados de curso, se introduce una pequeña variante en la actividad. Dialogamos en clase sobre qué es y qué significa ser ciudadano, lo relacionamos con asuntos estudiados en la materia, buscamos la palabra en el diccionario, proponemos derechos y deberes como ciudadanos y ciudadanas, intentamos definir el rol del buen ciudadano y nos terminamos preguntando qué sucedería si no existieran muchos de los servicios, infraestructuras, entidades, etc. de las que hacemos uso como personas que viven en un pueblo o ciudad, a veces intentando buscar la caricaturización o el guiño humorístico para llegar a situaciones reales y cotidianas tangibles para ellos, así una de las preguntas que formulé fue: ¿Qué sucedería si no hubiera husillos o desagües en las calles?, a partir de ahí di la oportunidad para que ellos también formularan preguntas de ese tipo siempre vinculadas a algún tipo de beneficio comunitario. Tras un rato de debate y formulación de preguntas, les explico que ahora vamos a escribir cosas por las que dar las gracias como ciudadanos y ciudadanas, vamos a pensar en nuestro recorrido de casa al colegio, en las tardes, en lo que hacemos con los amigos y familiares, en Redes Educativas: La Educación en la Sociedad del Conocimiento ________________________________________________________________________4 nuestros fines de semana, en situaciones que hayamos vivido recientemente en la que hayamos precisado la ayuda o colaboración de otras personas, etc. Dejamos un rato de reflexión individual y escribimos en el archivo que previamente hemos abierto y encabezado, esto último es importante tenerlo ya previsto porque de lo contrario se emplean más en la forma que en el fondo de la actividad, se van a entretener más en la mecánica de abrir el archivo o el documento que en el buscar o reflexionar sobre las “cosas por las que dar las gracias como ciudadanos”. Los agradecimientos que expusieron fueron muchos y variados, algunos de ellos literalmente han sido: que haya parques, que haya colegios donde estudiar, que haya un metro (inaugurado no hace mucho en Sevilla), que haya husillos, que las calles estén limpias, que se recoja la basura, que haya árboles por las calles, que haya papeleras, que haya luz por la noche, que haya rampas para las personas con sillas de ruedas, que haya bancos por las calles para poder sentarnos, que haya contenedores para reciclar, que existan médicos y hospitales, que haya piscinas, tener sitios donde comprar, etc. En esta ampliación del ejercicio cambiamos de registro y de perspectiva, se pasa de lo personal a lo comunitario, de lo que nos hace sentir bien como individuo a lo que nos hace sentir bien como colectivo, aprendemos a agradecer como grupo y por lo tanto debe servir también para disfrutarlo y valorarlo. Supone un alto en el camino, una parada para mirar a nuestro alrededor con una visión optimista y positiva, complaciente y agradecida. En este momento de la actividad se les sugiere que comenten en casa y que aporten ideas, que involucren a las familias, con lo cual se está extrapolando no sólo de la clase al barrio o a la ciudad el concepto de mirar con ojos positivos y agradecidos, sino que se está solicitando colaboración a padres o hermanos mayores a los que, si tienen a bien contribuir, se les está poniendo igualmente en la tesitura de valorar en positivo lo que disfrutan a su alrededor desde un punto de vista comunitario, contribuyendo, de esta forma mínima, a generar una visión más optimista de nuestro alrededor, menos crítica y más constructiva, en el que se estimule el saludable hábito de disfrutar con el agradecimiento. En el planteamiento concreto de la actividad que aquí se recoge, se usa como soporte el ordenador portátil que la mayoría del alumnado de 5º de primaria tiene disponible, en cualquier caso se sobreentiende que la actividad cumpliría con las mismas metas si el soporte fuese papel y lápiz, o libreta y bolígrafo. Así como que, seguro, puede verse enriquecida con aportaciones o ideas que cualquier docente pudiera sugerir. En el diseño de la actividad con portátil les suelo pedir que realicen el título en un tipo de letra específico, con un color o tamaño determinado, de forma que se aproveche la propia actividad para desarrollar la competencia digital. Esta “microactividad” semanal como me gusta llamarla, aborda evidentemente la competencia social y ciudadana, no ya solo por el tema en sí que trata sino, también, por el enfoque que subyace. De igual modo que debe valerse de otras dos competencias como instrumentos o herramientas para conseguir sus propósitos, la competencia lingüística de la lengua materna, tanto a nivel oral como escrito y la competencia digital, aunque en este caso, como se comentó anteriormente, es una herramienta prescindible. Igualmente se usará como fuente la competencia en el conocimiento e interacción con el mundo físico y natural dado que de la observación del barrio, del entrono, de la ciudad tomarán ideas, analizarán realidades, comprenderán procesos y extrapolarán sus conclusiones a otras situaciones y contextos. A modo de conclusión terminaría reflexionando sobre una idea crítica que sobrevuela gran parte de la conciencia colectiva en nuestra sociedad actual: sentir que lo comunitario no es de nadie, en vez de pensar que lo comunitario es de todos. Se trata, pues de contribuir a cambiar esa idea haciendo que lo común se conozca, se quiera, se agradezca. Para ello esta sencilla actividad, perfectamente integrable en la cotidianidad de la clase, remueve los puntos de vista de los propios alumnos y, quizá de sus familias, posiciona al niños en una conciencia positiva, y, sutilmente, crea cultura del agradecimiento, a través de un enfoque flexible que pueda contribuir a consolidar esa conciencia ciudadana en la que se valore lo comunitario como de todos. Al fin y al cabo los niños y niñas que actualmente tenemos en nuestras manos serán, a la vuelta de varios años, ciudadanos y ciudadanas adultos sobre los que recaerá el gran empuje social del futuro. Cosas por las que dar las gracias… 5 2. BIBLIOGRAFÍA Domènech, J. (2009) Elogio de la educación lenta. Barcelona. Graó Ramón-Cortés, F. (2010) Más allá de dar las gracias. EL País Semanal, núm. 1.778 págs. 28-30 Pujolàs Maset, P. (2009) 9 Ideas clave. El aprendizaje cooperativo. Barcelona. Graó. Traver, J.A.: Rodríguez, M. (2010) Los cuadernos de aprendizaje en grupo. Valencia. Laxara.