Una urna de plata mexicana para los restos de San Juan de Dios en Granada
Abstract
Los restos mortales de San Juan de Dios reposan en una urna de plata que fue labrada en 1767 por el orfebre jiennense Miguel de Guzmán. Ésta se confeccionó con la plata de otra anterior enviada desde México en 1730, que nunca gustó al general de la orden fray Alonso de Jesús y Ortega. En este trabajo aportamos noticias inéditas sobre el envío de esta urna y de otros regalos de plata labrada y joyas remitidos a la basílica de San Juan de Dios de Granada, en el siglo XVIII, por los padres sanjuanistas de los hospitales del Nuevo Mundo.
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481ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 12 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd UNA URNA DE PLATA MEXICANA PARA LOS RESTOS DE SAN JUAN DE DIOS EN GRANADA A MEXICAN SILVER URN FOR THE MORTAL REMAINS OF SAN JUAN DE DIOS IN GRANADA José M.ª Sánchez-Cortegana1 Recibido: 30/12/2023 · Aceptado: 05/06/2024 DOI: https://doi.org/10.5944/etfvii.12.2024.39343 Resumen Los restos mortales de San Juan de Dios reposan en una urna de plata que fue labrada en 1767 por el orfebre jiennense Miguel de Guzmán. Ésta se confeccionó con la plata de otra anterior enviada desde México en 1730, que nunca gustó al general de la orden fray Alonso de Jesús y Ortega. En este trabajo aportamos noticias inéditas sobre el envío de esta urna y de otros regalos de plata labrada y joyas remitidos a la basílica de San Juan de Dios de Granada, en el siglo XVIII, por los padres sanjuanistas de los hospitales del Nuevo Mundo. Palabras clave Plata labrada virreinal; San Juan de Dios; Granada; Siglo XVIII Abstract The mortal remains of San Juan de Dios rest in a silver urn that was carved in 1767 by Jaén goldsmith Miguel de Guzmán. This was made with the silver of a previous one sent from Mexico in 1730, which the general of the order, Fray Alonso de Jesús y Ortega, never liked. In this work we provide unpublished news about the sending of this urn and other gifts of carved silver and jewelry sent to the Basilica of San Juan de Dios in Granada in the 18th century by the San Juanist fathers of the hospitals of the New World. Keywords Viceroyalty carved silver; San Juan de Dios; Granada; 18th Century 1. Universidad de Sevilla. C. e.: [email protected]; ORCID: <https://orcid.org/0000-0003-2310-653X>.
ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 12 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd482 JOSé M.ª SánChez-CORtegAnA Los restos mortales de San Juan de Dios, desde el segundo tercio del siglo XVIII, han estado en dos urnas de plata labrada: una, remitida desde México en 1730 y, la segunda, ejecutada por el orfebre Miguel de Guzmán en 1767. Sólo esta última ha sido objeto de estudios que han desvelado datos relevantes de su proceso histórico y analizado su programa iconográfico y simbólico2. Sin embargo, nada se conoce de la urna novohispana3. En este trabajo realizamos un estudio documental de la urna de plata americana y de otros regalos de plata virreinal remitidos a San Juan de Dios de Granada en el siglo XVIII, a partir de documentación localizada en el Archivo General de Indias. MUERTE Y EXHUMACIÓN DE LOS RESTOS DE SAN JUAN DE DIOS: LAS PRIMERAS ARCAS-RELICARIOS DEL SIGLO XVII El 8 de marzo de 1550 fallecía en Granada João Cidade Duarte, más conocido como San Juan de Dios. La muerte lo hallaba en una alcoba de la casa de los Pisa, lugar a donde fue llevado por doña Ana de Osorio, mujer del caballero veinticuatro García de Pisa, para ser atendido de cierta enfermedad que padecía y que, a la postre, pondría fin a su existencia terrenal. Tras ser amortajado con el hábito de su orden y velado por sus hermanos, su cuerpo fue trasladado, en una concurrida comitiva pública, a la iglesia del convento de Nuestra Señora de la Victoria, de padres mínimos de San Francisco de Paula, donde fue oficiado el funeral y, posteriormente, enterrado en la capilla familiar de los Pisa4. Veinte años después, narra el padre Agustín de Victoria, no sin cierto delirante fervor, que, tras sucederse numerosos prodigios en la tumba, el sepulcro fue abierto, hallándose el cuerpo de Juan de Dios incorrupto: tuvo noticia el señor arzobispo don Pedro guerrero que en la capilla en donde estaba enterrado nuestro Santo Padre, aparecían sobrenaturales luces. Inquiriose la verdad, hallose ser así. Quiso su ilustrísima saber la causa. Abriose la bóveda y, al primer movimiento de la piedra, fue tanta y tan celestial la fragancia que se sintió, que no sólo fue causa de grande admiración a los circundantes, mas también sirvió de guía para llegar a la caja donde estaba el santo cuerpo. Llegaron, vieron. Mas, ¡O Santos Cielos!, que, a donde se imaginaban encontrar pálidos huesos, desnudos de carne, vestidos de tierra, pregonando la ejecución de la sentencia dada contra nuestro padre Adán y 2. Córdoba Salmerón, Miguel: «el platero jiennense Miguel de guzmán y la Basílica de San Juan de Dios en granada», Ante el nuevo milenio: raíces culturales, proyección y actualidad del arte español. XIII Congreso Nacional de Historia del Arte, granada, Comité español de historia del Arte / Universidad de granada, 2000, Vol. 2, pp. 1015-1024 y garcía zapata, Ignacio José: «el tabernáculo de la urna de San Juan de Dios en granada, obra del platero Miguel de guzmán», Laboratorio de Arte, 28 (2016), pp. 319-333. 3. Las obras de procedencia americanas del Museo de San Juan de Dios de granada en: Ruiz gutiérrez, Ana: «Obras americanas en la colección del Archivo-Museo San Juan de Dios –Casa de los Pisa– de granada», Artigrama, 24 (2009), pp. 187-204; aunque no recoge noticias de sobre esta urna. 4. Victoria, Agustín de: Traslación del cuerpo de N. glorioso patriarca S. Juan de Dios, fundador del Orden de la Hospitalidad, hízose del Convento de N. Señora de la Victoria... al Convento y Hospital del mismo Santo de la ciudad de Granada. Madrid, 1667, p. 2r/v.
UnA URnA De PLAtA MexICAnA PARA LOS ReStOS De SAn JUAn De DIOS en gRAnADA 483ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 1 2 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd2 sus descendientes, hallose el santo cuerpo entero, vestido con su hábito, dando sólo señas de muerto, la falta de respiración5. En 1625, promovida la beatificación de Juan de Dios, los hermanos hospitalarios quisieron exhumar los restos de su fundador de su nicho y colocarlos en un lugar más decente de la capilla «…para que, aumentándose la devoción con su vista, obrase Dios más maravillas por su medio» y, con ello, facilitar el proceso. Abierta por segunda vez la cripta, se encontró el cadáver reducido a huesos, que fueron depositados en el interior de una sencilla arca de madera lisa, de mediano tamaño, forrada interiormente de terciopelo negro, con cerradura y llave. Sellada el arca con su precioso contenido, quedó colocada en el interior de un hueco del altar del testero de la capilla6. El traslado se produjo el 6 de septiembre de 1625. Cinco años después, el 1 de septiembre de 1630, Juan de Dios era beatificado por el papa Urbano VIII, creciendo progresivamente, a partir de entonces, el número de sus fieles devotos, consecuencia de la reconocida acción social que los hermanos hospitalarios llevaban a cabo en todos los territorios por donde iban expandiéndose7. En 1664, fray Fernando de Estrella, general de la orden hospitalaria, consiguió autorización de fray Francisco Navarro, padre general de los mínimos, para poder sacar los restos del nuevo beato y trasladarlos a la iglesia del convento hospital de la orden en Granada. Se verificó el 19 de octubre, a las seis de la tarde, bajo la supervisión de don José de Argáiz, arzobispo de Granada, y en presencia de don Gerónimo de Prado Verástegui, provisor y vicario del arzobispado; del padre general sanjuanista fray Fernando de Estrella; del provincial de los mínimos fray Diego Escalante; además de otras personalidades civiles, contando con la presencia de don Juan Bernardo de Quirós, notario apostólico, que dio fe del acto: Abriose después, de orden de su Ilustrísima, el hueco del altar para sacar el depósito y, examinadas las cerraduras, se abrieron con violencia por haberse perdido, en el discurso de tanto tiempo, las llaves. Levantose la tapa y aparecieron los huesos del cadáver santo, exhalando el olor antiguo. eran los huesos grandes, el color como de oro, sin horror, antes bien muy limpios y puros y la cantidad: la cabeza con su quijada, seis canillas, seis costillas, una espaldilla, otros huesos grandes quebrados y menudos…8. 5. Ídem, pp. 2v/ 3r. 6. Descripción proporcionada por el notario Juan Bernardo al ser testigo de su apertura en 1664: «…uno de los religiosos de dicho convento entró en el dicho hueco del altar, en el cual halló una caja mediana, que sacó de él, que se miró y vio que era de madera, la cual estaba cerrada con cerradura de llave en medio, ...y, estando abierta, se reconoció haber estado forrada en terciopelo negro, como se manifiesta de algunos pedazos muy pequeños que estaban en ser y por consumir, debajo de la clavazón de dicha caja» (garcía Melero, Luis ángel: «Libro de inventarios de los papeles de la religión», Archivo Hospitalario. Revista de historia de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, 10 (2012), p. 216). 7. en 1552 el hermano Antón Martín fundó el hospital de Madrid y, posteriormente, el de San Juan de Dios de Córdoba; Pedro Pecador en 1543 el hospital de Las tablas en Sevilla y Frutos de San Pedro en 1565 el de San Juan Bautista de Lucena; a los que siguieron otros tantos por toda españa y América. 8. Victoria, Agustín de: op. cit., p. 7v.
ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 12 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd484 JOSé M.ª SánChez-CORtegAnA Dejaba también constancia el cronista que de los restos faltaban: un brazo entero que había sido enviado a doña Ana de Austria, hermana del rey Felipe IV; una espaldilla que se encontraba en el Hospital de Antón Martín de Madrid, en un curioso relicario de plata, y otra reliquia que llegó a manos de don Diego Riaño, que la había dejado en la catedral de Burgos. Los venerados huesos se colocaron en un arca nueva, fabricada para la ocasión, que también conocemos con exactitud por la descripción que realizó el padre Agustín de Victoria (1667): Preparose para la traslación, un arca de madera, larga vara y media, alta una vara, y tres cuartas por lo ancho; se aforró de tafetán nacarado y, por la parte exterior, se vistió de terciopelo encarnado sobre guarnecida de lazadas y flores de filigrana, entre las cuales varios escudos de bronce dorado, con armas de la religión, eran lisonja del gusto. De aquí se desprendían, de la misma materia, cuatro garras de león que, sobre cuatro orbes, le servían de pies firmes; cerrada con dos cerraduras doradas y, para poderla levantar, dos hermosos aldabones9. Fue, pues, un arca de madera tallada, algo mayor que la anterior, forrada por fuera de terciopelo carmesí, con los escudos de la orden de bronce dorado, y, por dentro, con tafetán blanco nacarado que, además, poseía dos cerraduras en el frente, dos aldabas a los lados y cuatro patas, a modo de garras de león sobre esferas, todo también de bronce dorado. Aquí, por mano del señor arzobispo de Granada y su provisor, fueron depositados los huesos envueltos en una toalla de lienzo de flandes, galonada con un riquísimo encaje, y dispuestos sobre «…un par de colchoncillos de seda suelta en lo interior y, alrededor de cada uno, su faja azul de redecilla», que habían sido labrados por las monjas franciscanas del convento de la Encarnación de aquella ciudad 10 . Finalizado el traslado, el arca se cerró con dos llaves doradas, que quedaron en poder de dicho señor arzobispo y del general de la orden. Al parecer, la antigua arca del 1º tercio del siglo XVII fue llevada al convento de Antón Martín de Madrid, posiblemente quedando en su interior algún hueso del nuevo beato, siendo entonces enriquecida, mediante un forro de «…terciopelo carmesí con galones de oro, junto a una nueva cerradura y llave y tachuelas, todo dorado»11. En 1691, se produjo la gran noticia esperada por todos los hospitalarios y fieles de Juan de Dios: el Papa Alejandro VIII aprobaba la Bula de su canonización12. Recibida la noticia en Granada fue celebrada con extraordinario júbilo y, de inmediato, comenzaron los preparativos para una gran celebración13. El programa religioso giró en torno a unos solemnes cultos celebrados en la catedral, para lo cual, el día 16 de septiembre de dicho año de 1691, el arca con las reliquias del nuevo 9. Ídem, pp. 10v/11r. 10. Ídem, p. 11r. 11. garcía Melero, Luis ángel: op. cit., p. 216. 12. A causa de la repentina muerte del papa, fue publicada por su sucesor Inocencio xII el día 15 de julio de dicho año. 13. Fueron narrados por el cronista de la ciudad: gadea y Oviedo, Sebastián Antonio de: Triunfales fiestas, que para la Canonización de San Juan de Dios consagró la ciudad de Granada. granada, Imprenta de Francisco Ochoa, 1692.
UnA URnA De PLAtA MexICAnA PARA LOS ReStOS De SAn JUAn De DIOS en gRAnADA 485ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 1 2 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd2 Santo fue trasladada, en solemne procesión nocturna, sobre unas andas de plata, hasta el templo metropolitano14. Allí, cubierta con un velo de brocado carmesí con realces de oro y plata, fue colocada en el presbiterio, al lado del Evangelio, «sobre un excelso trono, sembrado de luces». Los actos se prolongaron durante tres días, durante los cuales el arca estuvo, en todo momento, custodiada por los hermanos hospitalarios y monjes dominicos. UNA URNA DE PLATA REMITIDA DESDE MÉXICO Entrado ya el siglo XVIII, concretamente en el año 1730, fray Francisco Barradas, comisario general de la orden de la provincia de Nueva España, en nombre de los hermanos hospitalarios mexicanos, remitió de regalo para la casa matriz de Granada una urna de plata donde quedaran guardados, de manera más lujosa y digna, los restos de su Santo fundador15. En el puerto de la Veracruz, Jerónimo de Maireles embarcó en las bodegas del navío San Felipe y las Ánimas, uno de los de la flota del mando del teniente general marqués de Mari, de regreso a España: «un cajón con una urna de plata cincelada que ha de servir para depositar el Santo Cuerpo de nuestro padre San Juan de Dios en la ciudad de Granada»; además, de 100 pesos y 50 mazos de vainillas para las fiestas que tuvieran lugar con su traslado 16 . Contenía el registro que la entrega sería a dicho cargador y, por su ausencia, al prior que fuera de su convento. Llegada la flota sana y salva a Cádiz, el cajón con la urna fue abierto por los oficiales de la Casa de la Contratación para inspeccionar su contenido, comprobándose que la urna poseía una estructura de madera forrada, exteriormente de plata e interiormente de hojalata, estimando el fiel contraste que el peso de la plata serían unos 51 marcos, es decir, unos 12 kg aproximadamente17. 14. el general de la orden, en un primer momento, se negó al traslado de los restos a la catedral, pero, a ruegos del corregidor y capitulares, accedió a la pretensión, aunque debiéndose hacer de noche, en una ceremonia íntima, «…en cuidadoso silencio para no llamar con su noticia al pueblo» (gadea y Oviedo, Sebastián Antonio de: op. cit., pp. 30-66). 15. el padre fray Francisco Barradas fue comisario general de la orden de San Juan de Dios en nueva españa. en la capital mexicana renovó el templo de su orden, en cuyas fiestas de dedicación gastó más 4.000 pesos en distintas piezas de plata -blandones, lámparas, trono- y alfombras para exorno del altar mayor (hernández Soubervielle, José Armando: «Plata novohispana en la Basílica de San Juan de Dios de granada» en web Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica, 2008). Comenta el padre Parra que, para las obras del nuevo templo granadino, mandó en limosnas un total de 74.792 reales y 4 maravedís (Parra y Cote, Alonso: Desempeño el más honroso de la obligación más fina, y relación histórico-panegírica de las fiestas de dedicación del magnífico templo de la Purísima Concepción de Nuestra Señora del sagrado orden de hospitalidad de N.P. San Juan de Dios de la nobilísima, e ilustre, siempre fiel ciudad de Granada. Madrid, Imprenta de Francisco xavier garcía, 1759, p. 164) y, posteriormente, para los restos de San Juan la citada urna de plata de 125 marcos en la que gastó 1.500 pesos (Alberro, Solange: Apuntes para la historia de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en la Nueva España-México, 1604-2004. México, el Colegio de México, 2005). 16. Registro del navío San Felipe y las ánimas, flota de 1730. Archivo general de Indias (en adelante AgI), Contratación, 1993. Partida nº 29, fol. 26r. 17. éste calculó el peso de la plata en unos 51 marcos, por los cuales, junto con los 100 pesos y las vainillas citadas, se tuvieron que pagar a su majestad 25 pesos escudos y 9 reales, más 42 pesos, 5 reales y 20 maravedíes por lo correspondiente al donativo. no contribuyó al Consulado «por haberse hecho gracia por los señores cónsules del importe de esta partida».
ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 12 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd486 JOSé M.ª SánChez-CORtegAnA Comprobada la veracidad del registro, el 12 de octubre de 1731, don Esteban José de Abaría, contador general de dicha Casa, autorizó su retirada para su conducción a Granada, a donde debió llegar algunos días después. El traslado de los huesos del Santo a su nueva urna no se produjo hasta el 17 de marzo de 1734, llevándose a cabo, en una solemne función religiosa, por el padre general de la orden fray Rodrigo Jerónimo Venegas18. Sin embargo, la flamante urna mexicana de plata no estaría mucho tiempo en uso. Un año antes, en 1733, fray Alonso de Jesús y Ortega era nombrado prior del Hospital de Granada e inició un ambicioso programa de obras en dicha sede, centrado principalmente en la ampliación del hospital y en la renovación de su iglesia19. El 10 de diciembre de 1734, se iniciaron los trabajos de construcción del nuevo templo, concebido como un monumental y lujoso «relicario» para honrar los restos del fundador20. 18. Al parecer, dicho padre Venegas aprovechando la apertura de la caja sacó una costilla del Santo y la envió, como precioso regalo, al hospital de San Juan de Dios de Cádiz, «del cual era hijo». hoy se conserva en un hermoso relicario de plata donado por el reverendísimo P. Valladolid (gómez Bueno, Juan Ciudad: Compendio de historia de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. granada, Archivo Interprovincial, Casa del tránsito de San Juan de Dios, 1963, p. 178). 19. Para aumentar el espacio asistencial y dar un digno lugar a las reliquias, hasta entonces en un pequeño oratorio (garcía zapata, Ignacio José: op. cit., p. 321). 20. Así quedó recogido en las actas capitulares de la orden en granada, al indicar que las obras emprendidas en 1734 tenían como objeto la exposición decorosa y digna de las reliquias del fundador por cuanto «…a tantos años que se hallan en el hueco de una pared en la iglesia vieja» (Archivo-Museo San Juan de Dios «Casa de los Pisa». Actas de Capítulos generales, 1686-1747. Libro 2º. Ar. III, fol.295). FIGURA 1. nUEVO TEMPlO dE SAn JUAn dE dIOS En GRAnAdA PROYECTAdO En 1734 COMO Un MOnUMEnTAl RElICARIO PARA lOS RESTOS dEl FUndAdOR. Fotografía del autor
UnA URnA De PLAtA MexICAnA PARA LOS ReStOS De SAn JUAn De DIOS en gRAnADA 487ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 1 2 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd2 Ciertamente, su testero estaría presidido por un magnífico camarín donde se ubicaría la urna que los contuviera, decorada su embocadura con un imponente retablo de estípites de madera dorada y su interior con un espectacular conjunto de pinturas, esculturas y piezas de orfebrería; todo a modo de una verdadera ascua de luz y color. El objeto principal de tan costoso proyecto fue, sin lugar a dudas, la exaltación de las reliquias del fundador, evidenciado en el hecho de que el camarín del testero del templo no fue ocupado por ninguna imagen de la Virgen, de Cristo o de algún Santo21; sino por un colosal tabernáculo de madera dorada para colocar y exaltar la urna con los restos de San Juan de Dios22. 21. no son frecuentes los camarines relicarios en el barroco andaluz. Otro ejemplo conservado es el dedicado al arca de los Santos Mártires de la parroquia de San Pedro de Córdoba (garcía zapata, Ignacio José: op. cit., p. 330). 22. Así lo describe el padre Ortega en una carta pastoral de 9 de julio de 1754 dando cuenta de las obras acometidas en el convento hospital de granada: «Un camarín muy capaz y especial en su idea, cuya bóveda está ricamente pintada con representación de gloria, todas las paredes, desde el suelo hasta lo alto, vestidas de madera FIGURA 2. CAMARÍn dEl TESTERO dEl TEMPlO PRESIdIdO POR El TABERnÁCUlO PARA COlOCAR lA URnA dE PlATA COn lOS RESTOS dE SAn JUAn dE dIOS. Fotografía del autor
ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 12 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd488 JOSé M.ª SánChez-CORtegAnA Sin embargo, la urna mexicana que, en principio, habría de ser referencia visual de toda esta aparatosa escenografía, parece que nunca fue del gusto de la comunidad hospitalaria y, en particular, del padre Ortega. En este sentido, sabemos que ya en 1746 fue objeto de una primera remodelación, cuando se «barroquizó» al añadirle cuatro jarras con ramos de flores y cuatro serafines en las esquinas para darle mayor realce: …le añadió al arca cuatro macetitas de plata en las esquinas y, en ellas, se pusieron cuatro ramos de flores de nápoles, cuatro serafines con sus remates; y también se hizo un cofrecito forrado en damasco carmesí con su galón de oro y claveteado, según, y como está la tarimita para que, puesto dentro del arca, estuviesen en él las sagradas reliquias con más recogimiento y seguridad, pues también tiene su llave y todo lo dicho lo costeó su reverendísima23. Posteriormente, el 12 de julio de 1753, se le agregaron unos remates en forma de perilla en los vértices superiores de las cuatro esquinas24. A pesar de los citados añadidos, debió seguir sin convencer a nadie, por ello, en 1754 el citado padre Ortega, siendo entonces ya general de la orden y estando muy avanzada la construcción del nuevo templo, se dirigió al prior y comunidad del convento granadino, solicitándoles permiso para, a su costa, sustituirla por otra nueva, argumentando que era «…de moda antigua y más bien parece tumba que urna»; proponiendo, al mismo tiempo, «...desbaratarla para hacer otra a la moderna, de mejor vista en su arte y primor que la que sirve»25. ¿Cómo era la urna mexicana que tanto disgustaba al padre Ortega y a la comunidad hospitalaria? No poseemos descripciones precisas de ésta, sólo sabemos por el registro de embarque que era de plata cincelada y, como hemos visto, por la descripción del fiel contraste de la Casa de la Contratación de Cádiz, que su interior estaba forrado de hojalata. Por otra parte, comentaba el padre Ortega, que más parecía «tumba que urna», referencia que podría indicar que era de formato rectangular, quizás con tapa plana, posiblemente alzada sobre un sencillo basamento. Finalmente, debía de parecerle de excesivo tamaño, pues, como recoge el texto anterior, se tuvo que hacer un cofrecito más pequeño, forrado de damasco carmesí, para introducirlo en su interior, donde poner los huesos del Santo con más recogimiento26. preciosamente tallada y dorada, con muchos embutidos de espejos, cristales, láminas de Roma, piedras especiales …en medio un tabernáculo de madera dorado, guarnecido en lo alto de reliquias y de esculturas y, en medio, sobre su repisón, una repisa de plata de más de mil onzas de peso, para poner en ella el arca de lo mismo en que están las reliquias de n.S.P, cuyo sitio se guarnece con alhajas de plata exquisitas, blandones y otras cosas curiosas» (López-guadalupe Muñoz, Juan Jesús: La nueva Jerusalén desprendida de las esferas. El retablo mayor de la Basílica de San Juan de Dios de Granada. granada, Comares, 2020, p. 147). 23. el texto procede de un impreso del s. xVIII, existente en la biblioteca Ricardo B. Anaya de San Luis Potosí (México), que perteneció a la orden hospitalaria de san Juan de Dios y en el cual se refieren las cuentas y gastos realizados por el padre general de la Orden, fray Alonso de Jesús Ortega, en la obra del convento de granada (Contreras-guerrero, Adrián: «Fray Alonso de Jesús y Ortega: Relaciones transatlánticas de mecenazgo, arte y poder en la granada barroca», Laboratorio de arte, 31 (2019), p. 343). 24. Córdoba Salmerón, Miguel: op. cit., p. 1019. 25. Ídem, p. 1017. 26. Quizás, pudiera servirnos de referencia para hacernos una idea de cómo era esta arca, la que hoy día aún guarda los restos de San Diego de Alcalá, labrada en 1658 por el orfebre Rafael gonzález Sobrera, que estuvo en el
UnA URnA De PLAtA MexICAnA PARA LOS ReStOS De SAn JUAn De DIOS en gRAnADA 489ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 1 2 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd2 En cualquier caso, lo que es seguro es que el padre Ortega pensaba que la urna mejicana no armonizaba con el exuberante lenguaje rococó del momento y, especialmente, con el rico ajuar que se estaba realizando para su entorno 27 . Por ello, contando con la autorización del prior granadino, en 1766 encargó al platero jiennense Miguel de Guzmán, el mejor orfebre de Andalucía oriental del momento, una nueva y más lujosa urna. La vieja, al quedar sin uso, fue entregada al orfebre como parte del pago, quien la fundió, reaprovechando su material 28 . Sabemos que sólo se conservaron de ésta los remates que, como hemos visto, se le habían añadido en sus esquinas en 1746 y 175329. La nueva urna, constituida por un armazón de madera dorado recubierto de plata repujada, se concibió a manera de un templete cuadrado, con las esquinas achaflanadas, cubierto con cúpula, erigido sobre un alto basamento. Por todo su perímetro se dispusieron relieves con pasajes de la vida de San Juan de Dios, los escudos de la orden y distintas esculturas, destacando en las esquinas las de San Pedro, San Pablo, San Juan y Santiago el Mayor, de media vara de alto, labradas por el artífice romano Bartolomé Boroni. Fue concluida y estrenada en 1767, diez años después de la solemne consagración del templo30. convento de Santa María de Jesús de Alcalá de henares y, después de la desamortización, pasó a la catedral (Muñoz Santos, María evangelina: «Urnas-relicarios de plata de la Catedral-Magistral de Alcalá de henares. SS: xVII-xVIII», El Mundo de las Catedrales, San Lorenzo del escorial, Instituto escurialense de Investigaciones históricas y Artística, 2019, pp. 515-532). 27. el hecho de que la urna estuviera confeccionada antes que el nuevo retablo y camarín y que se cambiara tan sólo 10 años después de consagración del templo, indica, a las claras, que no armonizaba con el lenguaje de su entorno; por ello, su retirada no debe entenderse como un mero empeño personal del general Ortega, sino como una opinión de consenso de la comunidad. 28. Los pagos al platero recogen que el peso de la plata de la urna antigua ascendió a 556 onzas y 10 adarmes y que para la nueva urna se emplearon en total 1.631 onzas y 19 adarmes, es decir, prácticamente el doble. Su coste ascendió, incluyendo la hechura, el dorado de algunos adornos y el damasco carmesí para el tapizado interior a 35 ducados, 66 reales y 19 maravedíes; descontándosele 15 ducados, 412 reales y 17 maravedís del valor de la plata procedente de la vieja urna (Córdoba Salmerón, Miguel: op. cit., p. 1019). 29. Los huesos de San Juan, entretanto de terminaba la nueva urna, debieron quedar en el pequeño cofre que existía en su interior. 30. no parece descrita en 1759 por el padre Parra y Cote en su crónica panegírica de la orden al describir el nuevo templo y su dotación artística, pues aún no se había labrado. Sí, en cambio, aparece en 1767 en la crónica del padre Fuentes (garcía zapata, Ignacio José: op. cit., p. 326). FIGURA 3. MIGUEl dE GUZMÁn. URnA dE PlATA dE SAn JUAn dE dIOS, 1767. Fotografía del autor
ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 12 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd496 JOSé M.ª SánChez-CORtegAnA REFERENCIAS Alberro, Solange: Apuntes para la historia de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en la Nueva España-México, 1604-2004. México, El Colegio de México, 2005. Barrientos Martín, Cristina: «Fiesta y devoción popular en la Granada del setecientos: La canonización de San Juan de Dios» en Meditaciones en torno a la devoción popular, Granada, Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio Cultural «Hurtado Izquierdo», 2016, pp. 70-88. Capel Margarito, Manuel: Orfebrería religiosa en Granada. Granada, Excma. Diputación Provincial, 1983. Castro Fernández, Francisco de: Historia de la vida y santas obras de San Juan de Dios y de la institución de su orden y principios de su hospital. Córdoba, Publicaciones Obra Cultural Cajasur, 1995. Contreras-Guerrero, Adrián: «Fray Alonso de Jesús y Ortega: Relaciones transatlánticas de mecenazgo, arte y poder en la Granada barroca», Laboratorio de arte, 31 (2019), pp. 335-356. Córdoba Salmerón, Miguel: «El platero jiennense Miguel de Guzmán y la Basílica de San Juan de Dios en Granada», Ante el nuevo milenio: raíces culturales, proyección y actualidad del arte español. XIII Congreso Nacional de Historia del Arte, Granada, Comité Español de Historia del Arte / Universidad de Granada, 2000, Vol. 2, pp. 1015-1024. Fuentes, fray Sebastián de: Descripción del nuevo primoroso tabernáculo y urna de plata donde se veneran depositadas las sagradas reliquias del gloriosísimo patriarca Sr. S. Juan de Dios. En el precioso camarín de el magnífico templo de la Purísima Concepción de Nuestra Señora de el primitivo convento hospital de la ciudad de Granada. Granada, 1767. Gadea y Oviedo, Sebastián Antonio de: Triunfales fiestas, que para la Canonización de San Juan de Dios consagró la ciudad de Granada. Granada, Imprenta de Francisco Ochoa, 1692. Galisteo Martínez, José y Córdoba Salmerón, Miguel: «Situación dieciochesca en la orfebrería cordobesa. Un platero de Córdoba en la Basílica de San Juan de Dios en Granada», Ante el nuevo milenio: raíces culturales, proyección y actualidad del arte español. XIII Congreso Nacional de Historia del Arte, Granada, Comité Español de Historia del Arte / Universidad de Granada, 2000, Vol. 2, pp. 141-1046. García Melero, Luis Ángel: «Libro de inventarios de los papeles de la religión», Archivo Hospitalario. Revista de historia de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, 10 (2012), pp. 209-346. García Zapata, Ignacio José: «El tabernáculo de la urna de San Juan de Dios en Granada, obra del platero Miguel de Guzmán», Laboratorio de Arte, 28 (2016), pp. 319-333. Gómez Bueno, Juan Ciudad: Compendio de historia de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Granada, Archivo Interprovincial, Casa del Tránsito de San Juan de Dios, 1963. Hernández Soubervielle, José Armando: «Plata novohispana en la Basílica de San Juan de Dios de Granada» en web Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica, 2008. Accesible en: https://www.afehc-historia-centroamericana.org/index_ action_fi_aff_id_1870.html Isla Mingorance, Encarnación: José de Bada y Navajas (1691-1755). Arquitecto andaluz. Granada, Excma. Diputación de Granada, 1977. Larios Larios, Juan: El Hospital y la basílica de San Juan de Dios. Granada, Excma. Diputación de Granada, 2004.
UnA URnA De PLAtA MexICAnA PARA LOS ReStOS De SAn JUAn De DIOS en gRAnADA 497ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 1 2 · 2024 · 481–498 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd2 López-Guadalupe Muñoz, Juan Jesús: La nueva Jerusalén desprendida de las esferas. El retablo mayor de la Basílica de San Juan de Dios de Granada. Granada, Comares, 2020. Martín, Fernando A. y Martínez, Carlos G.: El arte de la platería en San Juan de Dios de Granada. Granada, Excma. Diputación Provincia, 1981. Muñoz Santos, María Evangelina: «Urnas-relicarios de plata de la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares. SS: XVII-XVIII», El Mundo de las Catedrales, San Lorenzo del Escorial, Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artística, 2019, pp. 515-532. Parra y Cote, Alonso: Desempeño el más honroso de la obligación más fina, y relación históricopanegírica de las fiestas de dedicación del magnífico templo de la Purísima Concepción de Nuestra Señora del sagrado orden de hospitalidad de N.P. San Juan de Dios de la nobilísima, e ilustre, siempre fiel ciudad de Granada. Dase noticia de la fundación, fábrica nueva y aumentos de su convento hospital; de sus hijos insignes en virtud y prelados que ha tenido; como asimismo de la plausible autorizada procesión general para la colocación del Santísimo Sacramento en ella, adornos de la estación y otros particulares. Madrid, Imprenta de Francisco Xavier García, 1759. Ruiz Gutiérrez, Ana: «Obras americanas en la colección del Archivo-Museo San Juan de Dios –Casa de los Pisa– de Granada», Artigrama, 24 (2009), pp. 187-204. Sánchez-Cortegana, José M.ª y Macías, Rafael: «Incidencias en el comercio artístico entre América y España: El naufragio del navío San Francisco de Asís, alias El Soberbio» en Congreso Internacional por el Centenario del Laboratorio de Arte (1907-2007). Tomo I. Sevilla, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2009, pp. 531-546. Soria, Domingo de: Portento de la gracia. Vida admirable y heroicas virtudes del serafín en el amor divino, esclarecido con el don de profecías, el venerable siervo de Dios, fray Francisco Camacho, del sagrado hospitalario orden de nuestro padre San Juan de Dios, natural de la ciudad de Jerez de la Frontera, en el reino de Andalucía. Madrid, Imprenta de Tomás Jordán. 1833. Trinchería, Manuel: Pasmosa vida, heroicas virtudes y singulares milagros del Abraham de la ley de gracia, patriarca y fundador de la sagrada religión hospitalaria el glorioso San Juan de Dios. Granada, 1773. (Consultada 2ª edición: Madrid, Oficina de María Martínez Dávila, 1829) Victoria, Agustín de: Traslación del cuerpo de N. glorioso patriarca S. Juan de Dios, fundador del Orden de la Hospitalidad, hízose del Convento de N. Señora de la Victoria... al Convento y Hospital del mismo Santo de la ciudad de Granada. Madrid, 1667. Accesible en: https://purl.pt/35858/1/html/index.html#/1