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Los sectores productivos en el territorio

Caravaca Barroso, Inmaculada; González Romero, Gema

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Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 157 Los sectores productivos en el territorio 1. Introducción El siglo XXI comienza con la evidente manifestación de una profunda crisis que, aunque empezó a detectarse en Estados Unidos en el año 2007, se propagó muy rápidamente por otros países y muy especialmente por los de la Unión Europea. Si en un primer momento parecía exclusivamente asociada a las actividades financieras e inmobiliarias, se difundió pronto a otros sectores económicos llegando a afectar al conjunto de la economía; se convertía así en una crisis sistémica que está poniendo en cuestión los fundamentos del modelo de crecimiento económico neocapitalista. Desde una perspectiva territorial, los impactos de la crisis son de distinta índole al estar asociados al grado de vulnerabilidad de cada ámbito y a la capacidad que muestra cada uno de ellos para adaptarse a los profundos cambios que se están produciendo e intentar superarlos. En consecuencia, «comprender la crisis y sus impactos exige una visión multiescalar, pues, aunque su dimensión es global, sus manifestaciones son muy diversas según países, y en su interior, según regiones y ciudades» (Méndez, 2012, 15). En España el dinamismo económico experimentado desde la segunda mitad de los noventa estuvo fundamentalmente sustentado por determinados sectores basados en el uso de recursos genéricos, como el trabajo de baja cualificación y el uso intensivo de recursos naturales. Entre dichos sectores destacaba muy especialmente el de la construcción que, entre otros efectos, contribuyó a fomentar el uso extensivo del suelo, con los importantes impactos territoriales y ambientales que ello conlleva. No puede extrañar, pues, que al estallar la burbuja inmobiliaria se pusiera claramente en evidencia la inadecuación de un modelo económico que, a más de ser socialmente injusto, y ambiental y territorialmente agresivo, no resultaba competitivo (García Bellido, 2005; Fernández Durán, 2006; Naredo, 2006 y 2010…). Junto a lo anterior y estrechamente relacionado con ello, el mal funcionamiento del sistema financiero contribuía también a que España se situara entre los países más afectados por la crisis. En este contexto general de referencia, el objetivo de este artículo es analizar el comportamiento territorial de las actividades económicas en Andalucía, intentando detectar la incidencia de la crisis a escala municipal a través de la evolución de las empresas y de su capacidad para mantener o generar empleo. Para ello se utiliza fundamentalmente como fuente el Registro de la Tesorería General de la Seguridad Social. 2. Los efectos de la crisis en Andalucía La realidad socioeconómica andaluza ha ido evolucionado a través de fuertes contrastes, de tal modo que a pesar de que en las coyunturas expansivas se han observado en la región comportamientos más dinámicos que los de la media española, en las etapas recesivas ha evolucionado más negativamente que el conjunto nacional (Castells.-Hall, 1992; Aurioles, 1995; Zoido edit, 2005…). En consecuencia, la posición relativa de Andalucía en la economía española no ha experimentado cambios sustanciales, pasando de representar un 13,60 % del Valor Añadido Bruto en el año 2000 a un 13,83 % en 2010. En cuanto al comportamiento de los distintos sectores económicos puede destacarse en la región el crecimiento del peso relativo del sector primario, siendo mucho más limitado el experimentado por la industria y la construcción, mientras se mantiene prácticamente igual el del sector servicios (Tabla 1). Inmaculada Caravaca Barroso Gema González Romero Universidad de Sevilla Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 158 Según muestra la tabla 2, el análisis evolutivo de la estructura sectorial de la economía pone en evidencia que, tan- to en Andalucía como en España, la incidencia de la crisis empieza a notarse en el año 2008. Se observa, a su vez, que en el último año de referencia el comportamiento económico de esta Comunidad Autónoma es ligeramente más favorable que el de España. Más significativa resulta la diferencia existente en la evolución experimentada por los distintos sectores, pues mientras que en la región los efectos de la crisis apenas se han hecho notar en el sector primario, que crece hasta 2010, en España es el de los servicios el que ha seguido creciendo durante el periodo de referencia. El análisis anterior deja al margen un aspecto de trascendental importancia para el futuro de Andalucía: los diferentes impactos de la crisis dentro de su territorio, a los que se dedican las páginas siguientes. 3. Distribución territorial de las actividades económicas La incidencia de la crisis en los distintos ámbitos que conforman esta Comunidad Autónoma es muy diversa, estando estrechamente relacionada con las características propias de cada territorio: los recursos con que cuentan, las estructuras económicas y sociales heredadas, los efectos de las políticas publicas en ellos aplicadas y la capacidad mostrada por los agentes locales, ya sean estos públicos o privados, para reaccionar y buscar soluciones con las que hacer frente a sus problemas. Según puede observarse en la tabla 3, sigue existiendo un desequilibrio económico entre los municipios que conforman el sistema territorial andaluz, puesto que sólo en los que superan los 100.000 habitantes el peso relativo de las actividades económicas, medido a través del empleo que éstas generan, supera al de la población. Por su parte, los cambios que se han ido produciendo a lo largo del tiempo muestran claramente distintos grados de incidencia de la crisis según tamaño municipal. Durante la etapa económicamente expansiva el crecimiento más significativo se produce en aquellos municipios cuya población oscila entre los 20.000 y 100.000 habitantes, poniéndose en evidencia la positiva evolución experimentada por las actividades económicas en ciudades clasificadas como medias, cuya presencia es clave para el equilibrio del sistema urbano andaluz y para los procesos de desarrollo territorial (Caravaca-González- Mendoza-Silva, 2009). Como contrapunto a lo anterior, durante la etapa recesiva la reducción del número de empleos resulta especialmente reseñable en los municipios de 50.000 a 100.000 habitantes, seguidos por aquellos en los que ésta oscila entre los 10.000 y 20.000, así como por los dos que encabezan la jerarquía urbana. Tabla 1. Valor Añadido Bruto (% de Andalucía en el total de España) Fuentes: IECA, Contabilidad Regional Anual de Andalucía; INE, Contabilidad Nacional de España. 2000 2006 2008 2010 Primario 24,6 25,4 25,2 27,3 Industria 9,10 9,50 9,60 9,40 Construcción 15,5 16,2 15,8 16,2 Servicios 14,0 14,2 14,1 14,0 TOTAL 13,6 14,0 13,8 13,8 Andalucía España 2000 2006 2008 2010 2000 2006 2008 2010 Primario 100 99,78 106,56 113,54 100 96,69 103,88 101,98 Industria 100 137,35 149,36 134,64 100 131,92 142,52 130,83 Construcción 100 222,31 236,28 184,66 100 211,71 231,25 178,58 Servicios 100 157,79 182,49 182,35 100 155,49 181,18 182,79 TOTAL 100 158,07 178,37 170,98 100 153,90 175,04 168,15 Tabla 2. Evolución del Valor Añadido Bruto en Andalucía y en España (2000=100) Fuentes: IECA, Contabilidad Regional Anual de Andalucía; INE, Contabilidad Nacional de España. Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 159 Pero para profundizar en el conocimiento de los efectos negativos de la crisis son necesarios análisis territoriales mucho más precisos. Para empezar a realizarlos se ha elaborado el mapa 1, que recoge la evolución experimentada por el comportamiento territorial de las actividades económicas y, en consecuencia, del empleo. Resulta bastante ilustrativo que durante el periodo 2000-2006, crecieran los puestos de trabajo en la mayoría de los municipios, mientras eran muy pocos los que los perdieron (Mapa 1a). De muy distinto signo, sin embargo, fueron los cambios experimentados en el segundo periodo analizado, poniéndose ya de manifiesto los duros efectos territoriales producidos por la crisis. Es de destacar que las mayores pérdidas de empleo se registraran en los municipios con más actividad económica y, muy especialmente, en los situados en el litoral y en las principales aglomeraciones metropolitanas, precisamente los ámbitos territoriales más afectados por la explosión de la burbuja inmobiliaria; como contrapunto a lo anterior, seguía creciendo el empleo en algunos municipios rurales sobre todo de la provincia de Jaén (Mapa 1b). Aunque en el mapa correspondiente al periodo 2009- 2012 siguen siendo mayoritarios los municipios que pierden puestos de trabajo, éstos empiezan a crecer en algunos de los costeros; por el contrario, decrece ahora el empleo en los municipios rurales que habían seguido creciendo durante la etapa anterior (Mapa 1c). Tabla 3. Diferencias territoriales en el dinamismo económico según tamaño municipal Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, INE. Tesorería General de la Seguridad Social y elaboración propia. Tamaño municipal Nº Municipios % Población, 2011 % Empleo, 2012 Empleo, 2006 (2000=100) Empleo, 2006 (2000=100) ) 10.000 619 20,13% 18,25% 129,07 89,77 10.001 – 20.000 71 12,17% 10,34% 139,07 87,41 20.001 – 50.000 52 17,12% 15,52% 142,03 89,01 50.001 – 100.000 17 14,79% 11,33% 141,63 84,00 100.001-500.000 10 20,71% 24,80% 131,89 88,17 > 500.000 2 15,10% 19,76% 133,63 87,76 TOTAL ANDALUCÍA 771 100,00% 100,00% 135,01 87,93 1. Los datos correspondientes a 2000, 2006 y 2009 están referidos a 31 de diciembre y los de 2012 a 31 de julio. Mapa 1.- Evolución territorial del empleo en Andalucía1 Mapa 1a. Evolución del empleo 2000-2006 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 160 Junto al análisis evolutivo es interesante observar también la distribución territorial del empleo en la actualidad. Como muestra el mapa 2, hasta julio de 2012 no se han producido alteraciones significativas en la localización de las actividades económicas, que siguen estando concentradas en las aglomeraciones urbanas de la región y muy especialmente en las de Sevilla y Málaga. Mapa 1b. Evolución del empleo 2006-2009 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Mapa 1c. Evolución del empleo 2009-2012 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 161 4. Evolución y distribución territorial de sectores con especial trascendencia para Andalucía Tal y como se señalaba anteriormente, no todas las actividades económicas se están viendo igualmente afectadas por la crisis. Para poder matizar convenientemente las diferencias, se utiliza una clasificación sectorial que, además de adaptarse a la información disponible, permite diferenciar entre aquellas actividades más tradicionales, algunas de ellas con una fuerte presencia en la región, y las que, al estar basadas en un recurso tan importante como el conocimiento, pueden ser más competitivas para el futuro desarrollo de los distintos ámbitos territoriales2. Antes de realizar el análisis territorial de aquellos sectores considerados más significativos para el desarrollo de Andalucía, es necesario observar su peso en la economía regional y la evolución que han experimentado durante los últimos años3. En este sentido y según muestra la tabla 4, son los empleos generados por las actividades de servicios a la población los que más destacan en Andalucía, coincidiendo así con las tendencias generales observadas tanto en los países desarrollados como en los que no se incluyen en tal categoría, aunque ello se deba a muy distintas causas; se trata, además, de actividades que siguen creciendo en datos absolutos durante la crisis, lo que unido al decrecimiento experimentado por otras, hace aumentar su peso relativo en la economía regional (43,10 % en el año 2000 y 51,31 % en 2009). Tanto por su número como por su participación en el conjunto de la economía, le siguen en importancia los empleos correspondientes a las actividades agrarias, pesqueras y extractivas que han seguido creciendo hasta el año 2009; no obstante, a diferencia de lo que ocurría en el caso anterior, sí se ha reducido su peso en la economía regional (de 21,60 % a 19,77 %). La construcción sigue teniendo una presencia importante en Andalucía según los empleos a ella asociados; pero, aunque durante la primera de las etapas consideradas éstos experimentaron un alto crecimiento (del 10,61 % en el año 2000 al 13,51 % en 2006), se vieron muy fuertemente impactados por la cri- Mapa 2. Distribución territorial del empleo, 2012 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social 2. Se ha utilizado para la industria la clasificación realizada por la OCDE, que agrupa los sectores según su intensidad tecnológica: -Industria Alta y Media-Alta Intensidad Tecnológica: Material de transporte (excepto naval); Maquinaria de oficina e informática; Equipos eléctricos, de radio y telecomunicaciones; Productos farmacéuticos; Instrumentos médicos, ópticos y de precisión; Productos químicos y Fabricación de maquinaria y equipo. -Industria Media-Baja y Baja Intensidad tecnológica: Productos minerales no metálicos; Fabricación de coque, productos de la refinación del petróleo y combustible nuclear; Construcción naval; Productos metálicos, excepto maquinaria y equipo; Productos de caucho y plástico; Fabricación de papel; Alimentación, bebidas y tabaco; Madera y corcho; Textil, cuero y confección. 3. Las limitaciones de la información sobre empleo facilitada para el año 2012 han impedido realizar el análisis de la evolución sectorial hasta esa fecha. Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 162 sis decreciendo notablemente tanto en términos absolutos como relativos (del 13,51 % en 2006 pasan a representar el 7,72 % en 2009). Otro de los sectores que merece atención es el turismo, que sigue generando empleos durante los dos periodos analizados (Tabla 4). Es importante llamar la atención sobre las actividades asociadas al conocimiento, entre las que se incluyen los servicios avanzados a las empresas, además de contar con una baja presencia en la economía andaluza y, pese a haber experimentado un cierto crecimiento en los años previos a la crisis (de un 8,94% a un 10,46%), se han visto notablemente afectados por ella, disminuyendo su peso relativo entre los años 2006 y 2009 (de 10,46% a 6,27 %), hasta quedar por debajo del primer año de referencia en términos absolutos y relativos. Por último, hay que reflexionar también acerca de la débil presencia que tienen en Andalucía las industrias de alta y media alta intensidad tecnológica , que también forman parte de la economía del conocimiento; si bien es cierto que los empleos por ellas generados consiguieron crecer en números absolutos durante la primera etapa de referencia, han sido muchos los perdidos durante la crisis, reduciéndose su peso en el total de la economía hasta hacerlo casi anecdótico (1,10 %) (Tabla 4). Teniendo en cuenta lo anterior, el análisis territorial se ha centrado en aquellas actividades que, por uno u otro motivo, son especialmente interesantes para el futuro de Andalucía, por lo que han sido consideradas sectores preferentes en la planificación económica de la región (Orden de 9 de diciembre de 2008, BOJA 249, 2008): la industria agroalimentaria, el turismo y las actividades integradas en la llamada economía del conocimiento. 4.1. La industria agroalimentaria Como es sabido, el peso del sector agrario en la economía andaluza resulta relevante. Además de cumplir una importante función social generando empleos tanto directos como indirectos, contribuye a la fijación territorial de la población tanto en los municipios rurales como en los que cuentan con ciudades pequeñas y medias. Junto a lo anterior, no hay que olvidar el creciente interés por los productos ecológicos y la capacidad competitiva con que cuentan, como lo muestra el hecho de que el número de agroindustrias ecológicas que recibe primas agroambientales, 448 en 2008, fuera un 36 % mayor que en los cinco años anteriores (Silva, 2011). No puede extrañar, pues, que, tal y como se señalaba anteriormente, la industria agroalimentaria se haya considerado sector estratégico para la región. El empleo generado por las industrias agroalimentarias no se ha reducido durante la primera fase de la crisis, creciendo por el contrario un 4,29 % entre los años 2006 y 2009. La evolución municipal experimentada por estas actividades (Mapa 3a)4 muestra ciertas diferencias, aunque es bastante equilibrado el balance entre los municipios en los que el empleo evoluciona positivamente y aquellos otros que pierden puestos de trabajo. Destacan en el mapa algunos de los situados en la provincia de Sevilla, fundamentalmente en la aglomeración metropolitana, así como Tabla 4. Cambios en la estructura sectorial del empleo 2000, 2006 y 2009 2000 2006 2009 Sectores agrario, pesquero y extractivo 484.582 (21,49%) 531.752 (17,47%) 557.877 (19,77%) Agua, gas y electricidad 11.918 (0,53%) 14.006 (0,46%) 30.793 (1,09%) Construcción 238.027 (10,56%) 411.315 (13,51%) 217.904 (7,72%) Industria de Alta y Media- Alta Intensidad Tecnológica 47.172 (2,09%) 53.105 (1,74%) 30.996 (1,10%) Industria de Media-Baja y Baja Intensidad tecnológica 172.049 (7,63%) 195.138 (6,41%) 176.762 (6,26%) Servicios avanzados a las empresas 200.446 (8,89%) 318.475 (10,46%) 176.953 (6,27%) Turismo 122.105 (5,42%) 180.654 (5,93%) 182.957 (6,48%) Otras actividades de Servicios 966.687 (42,88%) 1.339.446 (44,00%) 1.448.073 (51,31%) TOTAL EMPLEO 2.254.499 (100%) 3.043.891 (100%) 2.822.315 (100%) Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social y elaboración propia. 4. Como se señalaba anteriormente, las limitaciones de la información sobre empleos proporcionada para 2012 han impedido analizar la evolución sectorial de los municipios hasta esa fecha. Es por ello por lo que para conocer el comportamiento sectorial más reciente, se ha optado por analizar la distribución territorial de las empresas en el año 2012. Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 163 en Cádiz, Málaga y Granada. Por el contrario, llama la atención el número de municipios que han perdido empleos en la provincia de Jaén, además de en algunos de Huelva y Almería; en esta última, es preocupante el comportamien- to de la industria asociada a la agricultura de invernadero, pues sólo es significativo el número de empleos creados en La Mojonera, mientras en municipios destacados como El Ejido se reducen considerablemente. Dejando al margen su evolución, la característica que mejor define la distribución espacial de este tipo de empresas es su difusión territorial (Mapa 3b). Como cabía esperar, tienen una mayor presencia en los municipios que conforman el valle del Guadalquivir, además de los situados en el litoral, donde se localiza básicamente la agricultura intensiva; no obstante, son las principales aglomeraciones urbanas las que concentran un mayor número de empresas. Mapa 3. Distribución territorial de la industria agroalimentaria en Andalucía Mapa 3a. Evolución del empleo, 2006-2009 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Mapa 3b. Número de empresas industria agroalimentaria, 2012 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 164 4.2. Turismo y desarrollo territorial El turismo es otro de los sectores económicos que ejercen un papel destacado en el desarrollo económico y territorial de Andalucía, lo que se pone de manifiesto tanto por el crecimiento experimentado entre los años 2002 y 2007 por el número de plazas en establecimientos hoteleros (28,55 %), como por el de las pernoctaciones realizadas (26,86 %) (Fernández Tabales-Villar Lama, 2011). Se trata, además, por una parte, de uno de los sectores que se ha visto menos afectado por la crisis. Por otra, al extenderse prácticamente por todo el territorio, está generando diversas tipologías turísticas que han ido evolucionando hacia una mayor complejidad y que abarcan desde los destinos más tradicionales de sol y playa y los relacionados con los valores patrimoniales de algunas de las mayores ciudades de la región, a las áreas rurales del interior, espacios serranos y ciertas ciudades medias. Como contrapunto a lo anterior, no puede dejarse al margen el fuerte impacto territorial y ambiental que el crecimiento desordenado del mismo ha ido generando en determinados ámbitos, en buena parte localizados en zonas costeras (Fernández Tabales-Villar Lama, 2011; García García, 2012). El empleo del sector no experimentó cambios significativos durante los años 2006 a 2009, creciendo incluso aunque muy tímidamente (1,27 %). Los impactos de la crisis se ponen de manifiesto en el mapa 4a, poniendo en evidencia que han sido particularmente intensos en el litoral, mientras que, por el contrario, se han generado empleos en las principales ciudades. Como muestra el mapa 4b, las empresas ligadas al turismo se localizan principalmente en el litoral, aunque destacan también muy significativamente en el mapa las principales ciudades y sus coronas metropolitanas. Pero también hay que destacar aquellas zonas en las que el turismo rural se está ya considerando una opción económica rentable, así como algunas de las ciudades medias del interior, sobre todo aquellas con especiales valores patrimoniales. Mapa 4. Distribución territorial del turismo en Andalucía Mapa 4a. Evolución del empleo, 2006-2009 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Información Estadística y Cartográfica de Andalucía / La innovación en los sectores estratégicos y los sectores maduros de Andalucía 165 4.3. Las actividades integradas en la economía del conocimiento. La OCDE (1996, 1999 y 2002) considera que economía del conocimiento5 es aquella que está directamente relacionada con su intensiva producción, distribución y utilización. Se entiende, además, que el conocimien- to, al ser difícil de deslocalizar, es el principal recurso competitivo con que cuentan los territorios, constituyendo la base de los procesos de innovación y pudiendo contribuir, en consecuencia, no sólo al dinamismo económico sino también al desarrollo territorial (Smith, K. 2002; Cooke-Leydesdorff, 2006; Krüger, 2006; Dosi, 2006…). Tales planteamientos ponen en evidencia la creciente importancia de las actividades integradas en la economía del conocimiento como base de los procesos de desarrollo, sobre todo en un momento como el actual en el que resulta imprescindible buscar alternativas al modelo económico imperante. De ahí el interés que tiene analizar su presencia en el territorio andaluz (Méndez – Abad - Caravaca - González, 2009 y 2010). Al contrario de lo ocurrido con los otros dos sectores analizados, el empleo vinculado a la economía del conocimiento se redujo fuertemente durante la etapa 2006-2009 (-30,6 %). Tal comportamiento resulta especialmente preocupante dada la débil presencia de estas actividades en Andalucía, y se pone especialmente en evidencia si se analiza la evolución municipal del empleo, pues, como muestra el mapa 5a, predomina el número de municipios en los que se pierden puestos de trabajo durante la primera fase de la crisis. Por su parte, y según muestra el mapa 5b, las empresas ligadas a la economía del conocimiento están especialmente asociadas a las economías de urbanización y aglomeración, concentrándose, por tanto, en las dos mayores aglomeraciones urbanas, que es, además, en donde se ubican buena parte de los principales parques científicos y tecnológicos de la región; destacan así mismo las restantes ciudades consideradas de primer nivel en el sistema urbano andaluz según el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía. Se observa también cierta presencia de estas actividades en algunas ciudades medias situadas en el interior de la región así como en buena parte de las costeras. Mapa 4b. Número de empresas de turismo, 2012 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social 5 Se integran en la economía del conocimiento las industrias de alta y media alta intensidad tecnológica, los servicios avanzados a las empresas y aquellas actividades consideradas creativas: Arquitectura e ingeniería; Publicidad y estudios de mercado; Actividades profesionales vinculadas al diseño, fotografía, etc; Actividades asociadas al cine, televisión, música, etc; Programación y emisión de radio y televisión; Actividades de creación, artísticas y espectáculos y Bibliotecas, archivos y museos.