Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños (1835)
Abstract
Se documenta el patrimonio artístico desamortizado en 1836 de los conventos carmelitas masculinos, calzado y descalzo, de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)
Full text
PATRIMONIO ARTÍSTICO DESAMORTIZADO DE LOS CONVENTOS CARMELITANOS MASCULINOS SANLUQUEÑOS (1835) THE ARTISTIC HERITAGE FROM THE SALE OF RELIGIOUS LANDS FROM THE CONVENTS OF SANLUCAR DE BARRAMEDA POR FERNANDO CRUZ ISIDORO Universidad de Sevilla. España Se documenta el patrimonio artístico desamortizado en 1836 de los conventos carmelitas masculinos, calzado y descalzo, de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) Palabras clave: Patrimonio artístico carmelita. Casa ducal de Medina Sidonia. Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Retablos carmelitas. Pinturas carmelitas This article document the artistic patrimony sale of Church lands, in 1836, from every Carmelites masculine convents in Sanlúcar de Barrameda (Cadiz). Key words: Carmelite’s artistic patrimony. Medina Sidonia´s dukes. Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Carmelites´s masterpiece. Carmelites´s paintigs. Auténtica ciudad-convento, la Sanlúcar renacentista y barroca vio asentarse en su solar numerosas órdenes religiosas masculinas y femeninas, buscando la prosperidad que exhalaban sus comerciales calles por ser plaza natural donde la fl ota indiana se abastecía de víveres y hombres, y antesala para el viaje americano, toda vez que los conventos sevillanos estaban saturados de frailes y monjas. En la fundación de estas congregaciones jugó un papel decisivo la familia de los Guzmanes, condes de Niebla y duques de Medina Sidonia, ya que como señores del lugar hicieron de la ciudad la capital de su estado señorial, y organizaron su entramado callejero, intentando monumentalizar y sacralizar todos los espacios del Barrio Alto, origen de la urbe, y del Bajo, comercial y marinero, en la ribera de la mar, con edifi cios conventuales que fuesen aglutinadores de la arquitectura doméstica y fabril. Enfrentada al proceloso océano Atlántico, dispusieron una línea defensiva de cenobios, entre los que se encontraban los de carmelitas masculinos calzados y descalzos que, como tantos, sufrieron irremisiblemente la desamortización del Estado en el siglo XIX. Como sobre la construcción de ambos edifi cios, desaparecido el calzado que se ubicaba en la calle Ancha, y LABORATORIO DE ARTE 20 (2007) 339-362
Fernando Cruz Isidoro 340 transformado el descalzo en la actual parroquia del Carmen, ya hemos efectuado un estudio basado en la documentación original y planos localizados en el Archivo Ducal de Medina Sidonia y en el análisis formal del que subsiste1, resta hacer lo propio con el patrimonio artístico que acumularon ambos conventos en sus varios siglos de existencia antes de la desamortización decimonónica. A. EL CONVENTO CARMELITA CALZADO DE LA CALLE ANCHA (DESAPARECIDO) La llegada de esta rama, con gran tradición en la provincia de Andalucía, fue posible gracias al interés mostrado por el IX duque de Medina Sidonia don Gaspar Alonso Pérez de Guzmán, gran devoto de Santa Teresa, que hizo caso omiso a la inicial oposición del Cabildo municipal. Para legalizar su radicación, solicitó el beneplácito del arzobispo de Sevilla, cardenal don Gaspar de Borja y Velasco, que lo concedió el 11 de agosto de 1640 y que tuvo que ordenar con fi rmeza el 11 de septiembre al vicario sanluqueño que no impidiese su entrada en la ciudad. El duque les entregó en un primer momento la ermita extramuros de San Sebastián, de la que tomaron posesión el 9 de julio de 1641, donde permanecieron tan sólo un mes, pues el 9 de agosto se trasladaron a unas casas principales en el Carril Nuevo, actual de los Ángeles. La comunidad compró al año siguiente otras fi ncas linderas, extendiéndose hasta la esquina de la calle Alcoba, donde labraron una iglesia2. Sin embargo, en ese edifi cio, del que aparentemente no se conserva nada en el actual caserío, perseveraron menos de 60 años, pues en 1699 fue abandonado por su estrechez y mala construcción, para trasladarse, ya defi nitivamente, más a la ribera, a la calle Ancha, a unas casas principales y otros solares contiguos que adquirieron, linderos con la Calle de los Moros, actual Castelar, quedando a espaldas del nuevo convento la de la Bolsa. La comunidad, de unos veinte integrantes, labró con el tiempo una pequeña iglesia, “baja y estrecha por fuerza, sin cosa digna de notarse en ella más que el altar y primoroso retablo de la nave derecha, dedicada a Ntra. Sra. del Carmen, que les sirve de Sagrario”, porque su escasez de medios no les permitió “ni labrar iglesia en forma, ni del proyectado convento más que un ángulo, hacia la 1 Fernando CRUZ ISIDORO: La Real Hermandad de las Angustias. Estudio Histórico y del Patrimonio Artístico. Sanlúcar de Barrameda: Hdad. de las Angustias, 2005. pp. 113-146. Del mismo autor: “Arquitectura Barroca de los Carmelitas en Sanlúcar de Barrameda”. Trocadero. Revista del dpto. de historia moderna, contemporánea, de América y del arte nº 18. Cádiz: Universidad, 2006, pp. 249-262. 2 Juan Pedro VELÁZQUEZ GAZTELU: Fundaciones de todas las iglesias, conventos y ermitas de la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Sanlúcar de Barrameda. Año de 1758. Sanlúcar de Barrameda: A.S.E.H.A. 1995. Estudio prelim. y transcripción del manuscrito por Manuel Romero Tallafigo, pp. 452-455. Balbino VELASCO BAYÓN, o. carm.: Historia del Carmelo Español. Vol. III Provincias de Castilla y Andalucía 1563-1835. Roma: Institutum Carmelitanum, 1994, pp. 361-362.
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 341 calle, hecho a arrempujones y con malísima disposición”3. Sin embargo, para 1835, cuando fue desamortizado, el conjunto era bastante amplio, de doble planta, con once celdas altas y tres bajas, además de la sala De profundis, refectorio, amplio corral y, por supuesto, su templo, que era de de tres naves, posiblemente de cuatro tramos, con coro en alto sobre un sotocoro abierto a la ciudad, y espadaña de dos campanas, contando con una tercera en el refectorio4. El lugar exacto de estos espacios no se ha localizado, al no conservarse restos visibles ni arqueológicos que sepamos, tan solamente sabemos que estaba “en la calle Ancha”5, al parecer en el nº 13 de una vía que se llamó Ancha del Carmen Calzado6. En su lugar se levantaron varias casas particulares, el huerto se sumó a otras viviendas adyacentes, y en lo que quedó de su amplio terrero, que daba a Castelar, se levantó en 1842 el Teatro Principal, un histórico edifi cio que ha sido recientemente derribado7. Con el siglo XIX se inició una etapa oscura para la vida de muchos conventos españoles, pues sucesivos vaivenes irán desgraciando sus inmuebles hasta fi nalmente serles adjudicado un uso diferente o desaparecer, como ocurrió con el que tratamos. Y desigual suerte corrieron sus tesoros artísticos, pues algunos se destrozaron, como los retablos, y la mayoría pasaron a manos de terceras personas que los enajenaron sucesivamente, perdiéndose su pista, a pesar de que en teoría el Estado español, al desamortizar, se hacía cargo de las piezas de las dependencias conventuales para su depósito en museos nacionales, mientras que las de la iglesia y su sacristía pasaban a la parroquia más cercana para su distribución en otros templos. La primera sacudida la vivió el Carmen calzado con la presencia de las tropas napoleónicas, que permanecieron en Sanlúcar de febrero de 1810 a agosto de 1812, pues el convento, en estado de languidez, fue cerrado al igual que el de los dominicos, agustinos y capuchinos, para cumplir el decreto de supresión de las órdenes religiosas dictada por José Bonaparte el 18 de agosto de 1809. Según el censo de población de febrero de 1810, en el convento habitaban 12 religiosos, bajo la dirección del padre prior fray Rafael Cormenare8, y como ocurrió con el de Capuchinos, antes de abandonarlo se efectuaría un inventario de los objetos y obras de arte para dejar constancia documental de lo que se expropiaba, 3 Juan Pedro VELÁZQUEZ GAZTELU: Fundaciones de todas las iglesias... ob. cit., pp. 455-459. SANLÚCAR DE BARRAMEDA. 1752. SEGÚN LAS REPUESTAS GENERALES DEL CATASTRO DE ENSENADA. 1752. Madrid: Tabapress, 1995, pp. 141, 173 4 Archivo Ducal de Medina Sidonia (en adelante A.D.M.S.) leg. 1.646. 5 Fernando GUILLAMAS Y GALIANO: Historia de Sanlúcar de Barrameda. Madrid: Imprenta del Colegio de sordomudos y de ciegos, 1858. Reprod. facs. Sanlúcar de Barrameda: A.S.E.H.A, 1990, p. 113. 6 Narciso CLIMENT BUZÓN: Calles y plazas de Sanlúcar de Barrameda. Recorrido histórico. Sanlúcar de Barrameda: A.S.E.H.A., 2004, pp., 39, 152-153. 7 Balbino VELASCO BAYÓN, o. carm.: Historia del Carmelo...ob. cit., pp. 571, 577, 586, 590. Pedro BARBADILLO DELGADO: Historia de la ciudad de Sanlúcar. Reprod. facs. de 1942, Sanlúcar de Barrameda: Ayuntamiento, 1989, p. 368. 8 Jesús Miguel VEGAZO PALACIOS: La desamortización eclesiástica en Sanlúcar de Barrameda (1835-1845). Sevilla: Padilla, 2007, pp. 19-20.
Fernando Cruz Isidoro 342 entregándose las del templo y sacristía, entre el 20 y el 30 de marzo, al vicario Rafael Colóm para su posterior distribución. Al parecer, el edifi cio se convirtió en almacén de los bienes expropiados, pero no sabemos si el templo siguió abierto al culto. A pesar del decreto de Fernando VII de 26 de agosto de 1813, que ordenaba la devolución de sus casas a las órdenes religiosas, los carmelitas no regresaron a ésta de forma inmediata, como hicieron los capuchinos, y esperaron el fi nal de la Guerra de Independencia y la vuelta del rey en 1814. Para entonces el edifi cio se encontraba en malas condiciones y la economía de la corta comunidad nada boyante. Pocos años más tarde se producirá la segunda desamortización, ahora por el Gobierno liberal del Trienio Constitucional (1820-23), que obligaba la salida de aquellas comunidades menores de 24 integrantes y a dejar un solo establecimiento por ciudad si rebasaba ese número. La orden se cursó en Sanlúcar en mayo de 1821, retirándose los carmelitas calzados a su casa sevillana, aunque el templo siguió abierto, atendido por el padre Francisco de Fuentes que se negó a marchar, siendo vendido el inmueble en octubre de 1822 a Francisco de Paula Colom por 329.817 reales vellón en papel de Deuda Pública9. Con el cambio de la política, los frailes regresaron en 1823, pero por poco tiempo, ya que en 1835 la desamortización de Mendizábal fue defi nitiva, al contar la comunidad con sólo cuatro sacerdotes y dos legos por la epidemia de cólera que había azotado la ciudad el año anterior. Convento e iglesia fueron comprados, en pública subasta, en 1838, por la sociedad mercantil Casa de Colóm y Cía10. Antes de abandonar el edifi cio se realizó el correspondiente inventario de bienes a expropiar, como en 1821, efectuado entre el 28 y el 29 de agosto de 1835 por Diego Montand y Rendón y José Bastarreche en presencia del escribano de la comisión desamortizadora Rafael Casanova, del prior carmelita fray Antonio Carmona, que tuvo que dar fe de que no existía nada más, de los hermanos mayores de las cofradías de las Angustias y de Carmen, que allí radicaban, y de los testigos Federico González y Juan Ramela, de esa collación, supuestamente para benefi cio de todos, ya que al inicio del documento se anota que se realizaba para servir de “utilidad a los institutos de Ciencias y Artes”. El 28 se hicieron los inventarios de los muebles y documentos (tercer inventario), de la biblioteca y cuadros (cuarto inventario), y el 29 de los vasos sagrados, ropa, retablos e imágenes sagradas (quinto inventario). De los retablos, imágenes, cuadros y demás objetos hallados en la iglesia, y de los cuadros, vasos sagrados, ornamentos y ropa blanca conservados en la sacristía se hizo cargo el presbítero Antonio Ruiz Vázquez, que se obligó a “tenerlas en su poder a disposición de la autoridad competente, sin entregarlos a persona alguna sin expreso mandato de autoridad superior”, por lo que pasarían en depósito a la parroquia de la O para su posterior distribución por otras iglesias. Los cuadros hallados en el claustro y la biblioteca los recogió Carlos Fer- 9 Ibídem p. 70. 10 Fernando CRUZ ISIDORO: La Real Hermandad de las Angustias… ob. cit. pp. 113-117. Del mismo autor: El convento sanluqueño de Capuchinos… ob. cit., pp. 227-229. Arquitectura Barroca de los Carmelitas… ob. cit. Jesús Miguel VEGAZO PALACIOS: La desamortización eclesiástica en Sanlúcar…ob. cit., pp. 69-72.
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 343 nández en nombre del Estado, y de los documentos del archivo, y mobiliario de celdas y cocina el comisionado José Bastarreche, que los dejó en la celda prioral “hasta su traslación a otro paraje”. Gracias a este documento podemos hacernos una idea del patrimonio artístico que poseía e intentar reconstruir la ubicación de esos enseres, aunque lo parco de su descripción no permite localizar e identifi car la mayoría de las piezas con un grado aceptable de veracidad, solamente aquellas que pertenecían a las hermandades, ya que lograron, en parte, llevarlas consigo cuando se trasladaron a otros templos. Fue lamentable el expolio y la destrucción al que se vieron sometidos muchos de los conventos sanluqueños suprimidos por la desidia mostrada por el ayuntamiento a la hora de custodiar sus enseres artísticos, e incluso en marzo de 1841 la ofi cina de Amortización intentó destruir los retablos dorados de las iglesias para extraer sus láminas de oro para subastarlas, lo que paralizó el regidor Javier Galarza, que califi có la acción de “despreciable”, aunque fi nalmente en enero de 1843 se autorizó el peritaje de las maderas doradas de los templos para su venta11. 1. IGLESIA 1.1. Retablo mayor Era de madera en su color, de un sólo cuerpo de tres calles separadas por columnas que fl anqueaban hornacinas, venerándose en el nicho central una Inmaculada Concepción, titular del templo, y a derecha e izquierda respectivamente, las esculturas de los santos carmelitas Alberto de Sicilia y Ángelo. Creemos que el autor de su ensamblaje fue el maestro sanluqueño Pedro de Asencio, hacia 173012. Daban luces una lámpara de plata, que alumbraba a la Inmaculada y era propiedad del vecino sanluqueño Joaquín Marcos y Manzanares, seis candeleros de madera dorados de tres cuartas de vara de alto, y otros cuatro de mano de metal. Completaban el conjunto del presbiterio dos atrileras; tres taburetes de pino policromados con asiento carmesí encarnado, deteriorados; una mesa de pino vieja, con su cubierta de damasco; y cerraba el espacio una barandilla de hierro con sus correspondientes atrileras para la lectura de la Epístola y el Evangelio. 1.2. Retablo del Sagrario Se ubicaba en la cabecera de la nave del Evangelio, en el cuarto tramo, y era propiedad de la hermandad de Ntra. Sra. del Carmen. Su retablo, de madera dorada y policromada, era de un cuerpo con hornacina central para la imagen titular, escoltada 11 Jesús Miguel VEGAZO PALACIOS: La desamortización eclesiástica en Sanlúcar…ob. cit., pp. 37-38, 40. 12 Fernando CRUZ ISIDORO: La Real Hermandad de las Angustias… ob. cit. p. 142.
Fernando Cruz Isidoro 344 en las calles laterales por las tallas de San José con el Niño, y San Pascual Bailón. Lo alumbraban abundantemente seis candeleros de madera de tres cuartas de vara de alto, otros seis de madera negra, cuatro más pequeños de peltre, cuatro de metal plateado, dos de metal y una lámpara de latón. Completaban el conjunto: dos atrileras, cuatro cornijales de una tercia, y dos timbaleras de China de pedernal para agua. Además, se obligó al mayordomo de esta hermandad, José Salas, a declarar qué alhajas poseía la corporación, que manifestó que la Virgen portaba un Niño chiquito, vestido de tela de plata; y contaba con tres coronas, una de plata, otra de plata a la fi ligrana dorada con varias piedras falsas y un cintillo alrededor, que no estaba completo y que era igualmente falso, y la última de hoja de latón; un cetro de plata sobredorado; unos broches de plata, sencillos, para el manto; dos hilos de perlas bastos, que servían de pulseras; tres anillos ordinarios y un collar de perlas; unos escapularios bordados de lentejuelas, algunos bordados de oro y plata, y el resto de plata sobredorada bordados al revés; una redondela de plata para la mano; además dijo tener “el buelo del Niño con un broche falso”; una demanda de plata; un cuadro ovalado pintado al óleo de Ntra. Sra. del Carmen, con el marco de madera forrado de hojilla de plata dorada; catorce canutos de plata con una cruz y pies de plata; un ramo de fl ores; dos cortinas de Damasco que servían de sobremesa; la capa de la Virgen de damasco blanco, envejecida; un escapulario de dos tercias de largo bordado de oro fi no; una saya y escapulario de seda; un mantillo de raso y encaje de oro falso; un escapulario y sayal de color ceniza bordado de oro fi no de junquillo; el vestido completo de San Simón Stock, que era de seda y algodón, con su escapulario; dos frontales de seda, uno blanco y otro encarnado; y las caídas de las andas del paso de la Señora, de seda vieja, bordadas en colores. 1.3. Retablo de Ntra. Sra. de las Angustias No se indica donde estaba, aunque al seguir en el orden al anterior se establece su importancia, por ello quizá en la cabecera de la nave de la Epístola, en su cuarto tramo. En él recibían culto las imágenes titulares de la Hermandad: en primer lugar Ntra. Sra. de las Angustias, de candelero, con su vestido de terciopelo carmesí encarnado y cinturón de la misma tela bordado de lentejuelas, toca de muselina y encaje, manto carmesí azul viejo con galón de oro fi no, y corona de plata. La efi gie de su hijo yaciente, “en los brazos de la imagen”, de madera encarnada y policromada, con sudario de muselina hilada de encaje, y detrás la cruz de madera de vara y media de alto. (Lám. 1) En hornacinas laterales un San Cayetano, pequeñito, de madera, y un San Juan, de madera, con un vestido de raso verde viejo, capa de raso vieja encarnada adamascada “lo mismo que el vestido”, y diadema de hoja de lata. Se enumeran una lámpara de metal dorado, diez candeleros pequeños, dos atrileras, cuatro fl oreros, dos cuadros con indulgencias, una campanilla de metal clavada en la pared, y el estandarte viejo de la hermandad, de color negro y de galón dorado, que ostentaba el escudo de Ntra. Sra. de las Angustias.
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 345 Al igual que ocurrió con la hermandad del Carmen, como este retablo y sus pertenencias no eran de la comunidad, al mayordomo de la hermandad de las Angustias, Rafael Rey, se le exigió declarase el resto de enseres, y dijo contar con: un manto de cola de terciopelo azul celeste con una franja de oro fi no, bordado “al pasado”, y su enagua de oro fi no; una túnica de terciopelo carmesí y otras diez de lienzo negro de conservación mediana. Aparte la túnica y manto del San Juan “para los días clásicos”, de terciopelo carmesí y túnica verde; un mantel para cubrir el altar; dos mesas de pino malas; y lo necesario para la salida procesional, que eran tres pasos de madera completos, dos bancos grandes de los pasos, dos mesas de pino malas, veintidós horquillas, más otras ocho de las varas del palio y ocho de otro paso, una cruz dorada, una tabla con cuatro niños de madera, veintidós almohadillas, “once pasos de los pasos”, doce faroles del rosario en mal estado, la mayoría sin cristales, cuatro pies de ramos de madera y dos tablas de altar. 1.4. Otros retablos Otras seis máquinas se distribuían por las naves colaterales del templo, presumiblemente tres en el lado del Evangelio y tres en el de la Epístola, en los tramos restantes. Serían de formato sencillo, de un único cuerpo con hornacina para albergar su imagen titular, que se ha de entender de madera, puesto que los cuadros se inventarían aparte: - Retablo de San Antonio de Padua con el Niño Jesús en brazos. ¿Nave del Evangelio? Se completaba con una cruz y un atril. - Retablo de Ntro. Señor Crucifi cado. ¿Nave del Evangelio? Con dos candeleros de madera viejos. - Retablo sin imagen alguna. ¿Nave del Evangelio? - Retablo del Santo Ángel de la Guarda. ¿Nave de la Epístola? Se especifi ca que la talla era de madera policromada, propiedad de Rita Montant. - Retablo de San José con el Niño. ¿Nave de la Epístola? Se dice que era de madera, con la varita y la diadema de San José de hoja de lata. Contaba con dos fl oreros de madera y un atril. - Retablo de Ntra. Sra. de los Dolores. ¿Nave de la Epístola? La Virgen era de mediano tamaño y de madera. 1.5. Otros objetos En las naves colaterales había cuatro confesonarios de madera; un púlpito del mismo material con su corona o tornavoz para las predicaciones; dos pilas de piedra para el agua bendita; y cuatro bancos de madera de pino, muy estropeados.
Fernando Cruz Isidoro 346 2. SACRISTÍA 2.1. Cuadros En el inventario se recogieron de forma conjunta las pinturas de esta dependencia y de la iglesia, ya que de todas se haría cargo la autoridad religiosa, y por tanto no podemos establecer su ubicación, por lo que mantendremos el orden seguido en la relación, que es con lo único que contamos, ya que es de suponer fueron anotando las obras en un recorrido lineal. Todas son al óleo sobre lienzo, y se miden en varas castellanas (0,835 cms.) el alto por el ancho: Cristo atado a la columna, sin medidas y califi cado de “confuso”; San Francisco de Asís (2 varas x 1 ¼), viejo y carcomido; Santa Teresa de Jesús (1 x 1); San Ángelo (2 x 1); San Alberto (2 x 1); Virgen de Guadalupe (3/4 x ½); San José (1 ¼ x ¾), “confuso y desfi gurado”; Virgen de Belén (1 ¼ x ¾), “en buen estado” y con marco sobredorado; San Cristóbal (1 ¼ x ¾); Ntra. Sra. de los Ángeles (1 ¾ x 1 ¼); Cristo crucifi cado (1 ¾ x 1); Inmaculada Concepción (1 x ¾), “en razón de su mal estado, de ningún mérito”. 2.2. Vasos sagrados El conjunto resultaba de cierta riqueza, pues varios objetos son de plata: un copón pequeño liso, con su capillo; una taza sobredorada, de regular tamaño y sin tapadera; una ampolleta para el Santo Óleo; tres cálices de superfi cie lisa, sin labrar, uno con patena, para el Santo Óleo, otro con patena y cuchara, con el escudo carmelita, y un tercero, igualmente con patena y cuchara, con la señal de una “esparraguilla” en el fondo; y un incensario labrado, de tamaño grande, con su correspondiente naveta del mismo metal. Además una cruz de metal con pie de palo. 2.3. Ornamentos sagrados Como es habitual en este tipo de conventos masculinos, donde son numerosos los profesos, los ornamentos para revestirse en la misa son abundantes. Componían el fondo: un terno blanco, compuesto de casulla y dalmática, “maltratado”, otro con faja encarnada, galón de oro falso y corchetes dorados; y un tercero encarnado con fl ecos blancos y galón falso, que constaba de casulla, dalmáticas y un paño de hombros de tafetán, faltándole una estola; doce casullas (listada, rota, con galón de seda; listada con ramos encarnados con galones falsos; con ramos estampados y galón blanco; rosa pálido con galón de plata falso, que se hallaba completa; encarnada y blanca, con fl eco y completa; encarnada pálida, completa, con fl eco de seda; morada con galón de seda completa pero rota; morada, baja de color, completa y servible; una de seda verde, completa, con paño de distinto color y galón falso; dos de seda verde y completas, una con fl eco y la otra con galón falso; y fi nalmente una negra y completa, con galón de seda); tres manípulos con galón de seda; y cinco cíngulos (dos blancos y tres de seda).
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 347 2.4. Ropa blanca Hallaron tres albas nuevas de hilo con encaje angosto, y otra en regular estado con farola angosta; cinco amitos blancos, servibles; dos roquetes para acólitos de regular conservación; tres pares de corporales, servibles; dieciocho purifi cadores, servibles; ocho cornialtares o cornijales; ocho manteles regulares, servibles, uno de ellos con bordado angosto, y otro con guarnición de malla; un paño para el comulgatorio; y los hules del Sagrario y del altar de San José. 2.5. Otros objetos Son pocos los que aparecen: dos pares de vinajeras, una rasada; y tres misales romanos y tres de los carmelitas, todos deteriorados. 3. CLAUSTRO 3.1. Cuadros Colgaban en las cuatro pandas, por lo que mantenemos el orden y salvo el primero que no se indica, el resto era al óleo sobre lienzo, con el largo por el ancho en varas: San José con el Niño (1 vara x ¾), en mal estado; Virgen del Carmen entregando el escapulario a San Simón Stock (2 x 2), “de muy poco mérito”; San José con el Niño (1 ¾ x 1); San José con el Niño (1 x ¾); San Elías (2 x 1), “sin mérito”; Santa Rosalía (1 ½ x 1), “viejo y sin mérito alguno”; Virgen de Belén (1 ½ x 1); Crucifi cado, titulado “Santo Cristo de la Buena Muerte” (2 x 1 ½); Divina Pastora (1 x ¾); Santo, “que no puede conocerse”, (1 x ¾); El Salvador en el Misterio del Lavatorio (1 2/3 x 3), “muy sucio, con algunos agujeros”; y Virgen del Carmen (¾ x ½), “muy deteriorado”. 4. OTRAS DEPENDENCIAS CONVENTUALES 4.1. Archivo y biblioteca La documentación de su archivo fue registrada rápidamente, hallando los títulos de propiedad de las fi ncas del convento; un libro callejero, tamaño cuartilla y forrado de pergamino, donde estaban anotadas las posesiones inmuebles por calles, con sus inqulinos y rentas, y el libro protocolo del convento, encuadernado y sin forro, compuesto por 98 hojas escritas con el resumen de todos los derechos y deberes, con los censos, gravámenes, capellanías y memorias. La descripción de la biblioteca, por lo sucinta, resulta frustrante, aunque es de suponer que tal actitud facilitaba el hurto de sus volúmenes. Sólo se recoge el número de libros que la componían, 95 tomos, y cómo sus tamaños eran folio, cuarto y octava, añadiendo únicamente que algunos estaban en latín y otros en castellano, que
Fernando Cruz Isidoro 354 1.10. Retablo de San José con el Niño En la cuarta capilla del lado de la Epístola, sigue la línea rocalla de los demás, policromados en tonos verdes con abundante decoración pictórica de fl ores y apliques de rocalla dorada. Lo centra la talla dieciochesca de San José con el Niño en brazos, de tradición roldaniana, acompañado en las calles laterales por las imágenes más pequeñas de los mártires San Casiano y Santa Apolonia, mientras que en el ático se produce un rompimiento de Gloria con dos querubes. Sobre la mesa, aparte de un hule viejo, una cruz de madera con un Cristo pintado, un atril de madera dorado, dos candeleros de madera y una lámpara pequeña de metal. 1.11. Retablo de la Sagrada Familia de San Joaquín, Santa Ana y la Virgen Niña En la tercera de las capillas de este lado de la Epístola, en la misma tónica de los comentados. Lo centra el magnífi co grupo de la Familia de la Virgen, fechado en los últimos años del siglo XVII o en los primeros del XVIII, de herencia montañesina y de estética bastante afín a la de Pedro Roldán, habiendo sido atribuido a Francisco Antonio Ruiz Gijón27. (Lám. 5) En la mesa un hule viejo y un atril de madera, dándole luz una lámpara de metal pequeña. 1.12. Retablo de la Purísima Concepción En la segunda capilla del Evangelio. Fue sustituido por el decimonónico de la hermandad de las Angustias cuando se trasladó, por la desamortización, del Carmen calzado a esta iglesia reconvertida en parroquia. Era un retablo de tipo pictórico, con un cuadro de altar de la Purísima al óleo sobre lienzo de dos varas de alto por una y media de ancho, mientras que en el ático se hallaba una Virgen con el Niño, de una vara de alto y tres cuartas de ancho. En la mesa solo había un atril de madera. 1.13. Retablo de San Judas Tadeo Preside la capilla primera del lado del Evangelio. Lo ensambló el maestro Pedro Asencio entre 1730 y 1733. De un cuerpo, centrado por hornacina, y dos calles laterales fl anqueadas por estípites, policromado imitando jaspe rojizo y con apliques en dorado. En el inventario aparece, primero como retablo de San Simón, y luego, al enumerar sus enseres, como de San Judas. El titular es de mediados del XVIII28. Se completa 27 Ibídem pp. 138-141. 28 Fernando CRUZ ISIDORO: La Real Hermandad de las Angustias… ob. cit. pp. 142-143. Del mismo autor: “El escultor Diego Roldán Serrallonga. Obras documentadas y nuevas atribuciones”. Sanlúcar de Barrameda nº 43. Sanlúcar de Barrameda, 2007, p. 124
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 355 en el ático con un óleo sobre lienzo del Divino Redentor, de formato ovalado y de una vara. No tenía la capilla más ajuar litúrgico. 1.14. Cuadros De los muros colgaban varias pinturas al óleo sobre lienzo, expresándose su tamaño en varas, el alto por el ancho: Crucifi cado (2 varas ½ x 1 ½), con marco dorado; San Jerónimo (1 ½ x 1), carcomido y colocado al lado del sagrario; Aparición del Divino Redentor a dos cautivos (1 ½ x 1); San Juan Nepomuceno (3/4 x ½); Virgen María (1 ½ x ½). (Actualmente vemos en la iglesia un Crucifi cado y una Inmaculada adorada por ángeles en el lado del Evangelio; un San José con el Niño rodeado de angelitos y una Virgen de Guadalupe en el de la Epístola; y en el brazo derecho del transepto una Inmaculada y un Lavatorio). 1.15. Otros enseres Dos confesonarios de madera viejos; tres bancas de lo mismo; un órgano en buen estado; tres urnas de cristal en tres de los pilares de la iglesia, una de las cuales ha de ser la actual de San Elías; un monumento del Jueves Santo; y un esterado de esparto blanco y negro que cubría la mitad del templo. 2. CAPILLA DE LA PORTERÍA Se anotan una Virgen del Carmen de cartón y un Ecce-Homo de candelero. 3. CORO 3.1. Imágenes Un crucifi cado de barro cocido sobre una cruz de madera, dispuesto en el barandal. 3.2. Cuadros Al óleo sobre lienzo, en varas, el alto por el ancho: Aparición de Ntra. Sra. del Carmen, acompañada de San José y de Santa Teresa de Jesús, a algunos religiosos carmelitas (3 varas x 2 ½); Ntra. Sra. de Guadalupe (3 x 2); Ecce-Homo de medio cuerpo; y ¿otro Ecce-Homo o es el mismo? (1 x 1/3).
Fernando Cruz Isidoro 356 4. SACRISTÍA 4.1. Imágenes Crucifi cado de madera encarnada y policromada, de tamaño natural, “sobre una cruz de varas” (sic). 4.2. Cuadros Al óleo sobre lienzo, en varas, el alto por el ancho: Ntra. Sra. de Guadalupe (2 x ½); Santa Teresa de Jesús (2 x 1 ½); Aparición de la Virgen del Carmen a los carmelitas (2 x 3 ½); Alegoría de la Beatísima Trinidad, inspirando la reforma de la Orden carmelita a Santa Teresa y a San Juan de la Cruz (4 varas de ancho); San Juan Bautista en el desierto (2 x 1 ¼), carcomido; Jesús “abrumado sobre tierra” (1 ½ x 2); La Virgen con un santo carmelita (1 x 3), ubicada “en el oratorio”. 4.3. Vasos sagrados Poco quedaba, sólo un cáliz de plata liso con su patena y cuchara, y una taza para Sagradas Formas, de ese mismo metal con su tapadera. 4.4. Ornamentos sagrados Se contabilizaron tres ternos con corchetes de alambre amarillos (uno roto rameado de rosa y celeste, con su capa y galón de seda, con la casulla desigual con galón de oro falso; otro de damasco encarnado rameado en blanco, con su capa con galón de seda blanca y su frontal morado; y el tercero negro, adamascado con galón de seda blanco, con su capa); cuatro casullas (listada de color oro con cenefa celestes, servible; dos moradas con el centro renovado, de listas blancas y galón de seda amarillo, con los paños de cáliz de tafetán; y una incompleta, “que sirve para lo morado y encarnado”); y un frontal rameado de colores con galón de oro falso encarnado. 4.5 Ropa blanca La lista es más larga: ocho manteles, prestados por vecinos sanluqueños; cinco albas (tres de orea con mangas de a tercia; una con guarnición descosida; y otra con encaje de hilo de dos dedos de ancho); tres amitos bastos; dos cíngulos (uno con cinta y otro de cordón); dos pares de corporales; los cornijales que estaban en los altares propios de las camareras de los santos; y dieciocho purifi cadores.
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 357 4.6. Mobiliario y enseres La cajonería que cubría el frente de la sacristía, con su tarima y catorce cajones; una mesa de piedra para los cálices y otras dos mesas de altar; una estantería; una alacena; dos bancos; una cruz de madera hueca de 2 varas y ½ de alta; tres ménsulas; y dos pares de vinajeras. 4. CLAUSTROS BAJOS 4.1. Cuadros Al óleo sobre lienzo, en varas, el largo por el alto: Ntro. Padre Jesús en el Huerto de los Olivos, formato ovalado, (2 varas x 1 ½); Pentecostés (3 x 2 ½). 5. OTRAS DEPENDENCIAS CONVENTUALES Poca documentación se conservaba, posiblemente porque fue puesta a buen recaudo, sólo un libro del cargo y data, con las entradas y gastos del convento, tamaño folio y encuadernado en pergamino; uno con las deudas contraídas, de idéntico formato y encuadernación; tres libros protocolos, en folio y mal encuadernados en pergamino; y uno de memorias de misas. También tuvo tiempo la comunidad de quitar de en medio el mobiliario, pues no quedaba nada, “según manifestación del padre prior”, ni tampoco dinero, frutos, ni bienes semovientes29. 29 A.D.M.S. leg. 1.646.
Fernando Cruz Isidoro 358 Lám. 1. Ntra. Sra. de las Angustias
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 359 Lám. 2. Retablo mayor de la parroquia del Carmen.
Fernando Cruz Isidoro 360 Lám. 3. Retablo sagrario. Ntro. Padre Jesús del Consuelo.
Patrimonio artístico desamortizado de los Conventos Carmelitanos Masculinos Sanluqueños... 361 Lám. 4. Retablo de San Juan de la Cruz
Fernando Cruz Isidoro 362 Lám. 5. Retablo de la Sagrada Familia