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Perfil sociosanitario de los grupos definidos por el nuevo copago farmacéutico

Vilaplana Prieto, Cristina

Abstract

El objetivo de este trabajo es analizar la relación entre el número de medicamentos recetados y la capacidad económica del paciente. Debido a la ausencia de una única base de datos que contenga toda la información necesaria, se ha procedido a enlazar la Encuesta Europea de Salud (2009) con la Encuesta de Condiciones de Vida (2010). La primera contiene información sobre estado de salud y consumo de medicamentos recetados, mientras que la segunda proporciona información económica relativa al año 2009, que ha servido como base para construir la base liquidable general y del ahorro. Este indicador es el que se utiliza para clasificar a los individuos en los grupos de copago definidos por el Real Decreto 16/2010, de 20 de abril. Los resultados indican que el grupo de pensionistas con base liquidable inferior a 18.000 euros anuales muestran los mayores porcentajes de consumo de 6-8 medicamentos, mientras que los grupos de pensionistas y de activos con base liquidable superior a 100.000 euros están concentrados en las categorías de 1 o 2 medicamentos. Adicionalmente, el gasto por cuenta del usuario en medicamentos excluidos de receta es significativamente superior entre los pensionistas con base liquidable inferior a 18.000 euros.

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1 Perfil sociosanitario de los grupos definidos por el nuevo copago farmacéutico 1 Cristina Vilaplana Prieto Universidad de Murcia y FEDEA El objetivo de este trabajo es analizar la relación entre el número de medicamentos recetados y la capacidad económica del paciente. Debido a la ausencia de una única base de datos que contenga toda la información necesaria, se ha procedido a enlazar la Encuesta Europea de Salud (2009) con la Encuesta de Condiciones de Vida (2010). La primera contiene información sobre estado de salud y consumo de medicamentos recetados, mientras que la segunda proporciona información económica relativa al año 2009, que ha servido como base para construir la base liquidable general y del ahorro. Este indicador es el que se utiliza para clasificar a los individuos en los grupos de copago definidos por el Real Decreto 16/2010, de 20 de abril. Los resultados indican que el grupo de pensionistas con base liquidable inferior a 18.000 euros anuales muestran los mayores porcentajes de consumo de 6-8 medicamentos, mientras que los grupos de pensionistas y de activos con base liquidable superior a 100.000 euros están concentrados en las categorías de 1 o 2 medicamentos. Adicionalmente, el gasto por cuenta del usuario en medicamentos excluidos de receta es significativamente superior entre los pensionistas con base liquidable inferior a 18.000 euros. Código JEL: I18 Palabras clave: medicamentos, copago, gasto farmacéutico, receta The aim of this paper is to analyze the relationship between the number of prescribed drugs consumed and patients’ level of income. Due to the absence of a unique database that contained the required variables, we have linked two surveys: the European Health Survey (2009) and the Living Conditions Survey (2010). The first one contains information regarding health status and consumption of prescribed drugs, while the second one provides fiscal economic information for 2009, which is used to compute individual general net tax base. Afterwards, this indicator is used to classify individuals in the corresponding copayment groups established by the Royal Decree 16/2010, 20 th April. Main results indicate that the pensioners whose tax base is lower than 18.000 euros/year are the highest consumers for the interval 6-8 prescribed drugs, while the group of pensioners whose tax base is above 100.000 euros/year are mostly concentrated in the categories of 1 or 2 prescribed drugs. Besides that, the expenditure in over-the-counter medicines is substantially higher among pensioners belonging to the lowest tax base interval. JEL Code: I18 Keywords: copayment, cost-sharing, pharmaceutical expenditure, prescribed drugs 1. Introducción La implementación de mecanismos de contribución del usuario en el coste de las prestaciones sanitarias es una solución ampliamente conocida al problema de riesgo moral (Arrow, 1963; Rothschild y Stiglitz, 1976). El problema de riesgo moral, también conocido como “azar moral” o “acción oculta” se produce en situaciones de información asimétrica cuando una de las partes (agente) tiene más información que otra (principal). En este contexto, el agente puede tener incentivos a comportarse de forma inapropiada, por lo que las consecuencias de sus actos pueden suponer un perjuicio para el principal. En el área de la Economía de la Salud, el problema del riesgo moral puede surgir en situaciones en las que la participación del paciente en el coste del tratamiento es nula, de forma que el individuo tiene incentivos a demandar dicha prestación aunque el coste de la misma sea alto y el beneficio relativamente bajo. Como resultado del comportamiento del agente, el sistema sanitario o las compañías aseguradoras soportan un mayor gasto en prestaciones sanitarias. Los mecanismos de participación del usuario en el coste del tratamiento, usualmente conocidos como copagos, más que una finalidad puramente recaudatoria, responden a un doble propósito: (1) 1 Agradecimientos a la financiación recibida de los proyectos ECO2011-30323-C03-02 y ECO2011- 28501. 2 concienciar al usuario de que las prestaciones sanitarias tienen un coste no nulo y (2) reducir, en la medida de lo posible, la demanda de prestaciones que no sean necesarias. En España, el sistema de aportación de los pacientes en las prestaciones farmacéuticas se instituyó por primera vez en 1964, aunque entonces el copago era el mismos para pensionistas y para activos 2 . En 1976 se aprobó el Reglamento General del Mutualismo Administrativo 3 , y se estableció un sistema de aportaciones específico para los mutualistas, y dos años más tarde, en 1978 se introdujo la gratuidad de los medicamentos para los pensionistas de la Seguridad Social 4 . Posteriormente, el Real Decreto 1065/80, de 31 de julio, aumentó la aportación de las personas en activo al 40% y el Real Decreto 83/1993, de 22 de enero, estableció un tope del 10% para los enfermos crónicos. De tal manera, que el sistema de aportaciones del usuario quedó estructurado en los siguientes grupos: (i) Con carácter general, la aportación del paciente era del 40% del precio de venta al público en la oficina de farmacia. (ii) Un 10% sobre el precio de venta al público, siempre que el importe resultante no excediera de 2,64 euros por envase para enfermos crónicos y enfermos de SIDA. (iii) Exentos de aportación los pensionistas, personas con discapacidad en los supuestos contemplados en la normativa específica, así como los tratamientos derivados de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales y los productos dispensados en centros asistenciales sanitarios. (iv) Para los mutualistas 5 la aportación normal era del 30% del precio de venta al público del producto dispensado, y sólo un 10% en productos de aportación reducida para pacientes crónicos (con el límite de 2,64 euros por envase), quedando exentos de copago los productos dietéticos y las tiras reactivas de glucemia. Según la información estadística el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en los últimos años se ha producido una fuerte escalada del gasto farmacéutico. El número de recetas facturadas por el Sistema Nacional de Salud aumentó un 5,95% entre 2006-2007 y un 5,53% entre 2007-2008. En paralelo, el gasto farmacéutico a través de receta aumentó un 5,22% y 6,97% en los años mencionados (Tabla 1). Este crecimiento “desmesurado” que contrastaba con la caída del 3,6% del PIB en el año 2009, motivó la urgente promulgación del “Real Decreto Ley 4/2010, de 26 de marzo, de racionalización del gasto farmacéutico con cargo a la Seguridad Social”, mediante el cual se modificó el sistema de precios de referencia y se aprobó una disminución del precio de los medicamentos genéricos. Poco después, el “Real Decreto Ley 8/2010, de 20 de mayo, por el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público” revisó el precio de los medicamentos excluidos del sistema de precios de referencia y estableció la adecuación del número de unidades de los envases de los medicamentos a la duración 2 Real Decreto 3157/1966, de 23 de diciembre, que regula la dispensación de especialidades farmacéuticas del Régimen General de la Seguridad Social. 3 Decreto 843/1976, de 18 de marzo, que aprobó el Reglamento General del Mutualismo Administrativo. 4 Real Decreto 945/1978, de 14 de abril, por el que se da nueva regulación a la aportación del beneficiario de la Seguridad Social en la dispensación de las especialidades farmacéuticas. 5 Sección 6ª Prestación Farmacéutica del Reglamento General del Mutualismo Administrativo. 3 estandarizada de los tratamientos. El nuevo marco legal conllevó una menor tasa de crecimiento del número de recetas, 2,54% en 2009-2010 y 1,62% en 2010-2011 y una reducción del gasto farmacéutico (-2,38% y –8,78%, repsectivamente). No obstante, en el conjunto del año 2011 se dispensaron 973.211.911 recetas y el gasto farmacéutico a través de receta ascendió a 11.135.402.976 euros (Tabla 1). Una de las primeras señales de que las medidas aprobadas en 2010 no eran suficientes surgió en Cataluña, cuyo gasto en recetas ascendió a 1.682.548.317 € en 2011 (15,11% del total; el 2º en importancia por detrás de Andalucía). Apenas unos días después de las elecciones generales de noviembre de 2011, se publicó la noticia de que los usuarios deberían co-financiar el coste de los medicamentos. Inicialmente se comentó que dicha contribución consistiría en la aportación de un euro por receta, pero finalmente el “Projecte de llei de mesures fiscals i financieres i de creació de l’impost sobre les estades en establisments turístics” (Butlletí Oficial del Parlament de Catalunya, 10 de febrero de 2012) ha establecido una serie de exenciones. El artículo 37 establece que el hecho imponible será “la emisión de recetas médicas y órdenes de dispensación que se deban dispensar en oficinas de farmacia”, el sujeto pasivo será “la persona física a la que se le ha prescrito un medicamento o producto sanitario, documentado mediante receta médica u orden de dispensación”, la cuota de la tasa será “de un euro por receta u orden de dispensación”, aunque quedarán exentos los siguientes casos: (i) Perceptores de una pensión no contributiva o rentas mínimas de inserción. (ii) Medicamentos o productos sanitarios cuyo precio de venta al público sea inferior a 1,67 € , IVA incluido. (iii) A partir de la receta número 62 en el periodo de un año. Con esta última medida se intenta proteger a los enfermos crónicos, de forma que sólo contribuirían por las primeras 61 recetas. A nivel nacional, la fuerte crisis económica y la obligatoriedad de reducir el déficit público ha llevado a los poderes públicos a llevar a cabo una estricta política presupuestaria en todos los ámbitos. El 6 de abril de 2012 se presentó el Proyecto de Presupuestos del Estado con un ajuste de 27.300 millones de euros respecto a los del 2011. Tres días después, el 9 de abril, se anunció que serían necesarios 10.000 millones más de ajustes en educación y sanidad para poder cumplir el objetivo de reducir el déficit del 8,5% al 5,3% a finales de est año. El 20 de abril se aprobaron en Consejo de Ministros dichos ajustes, que en materia sanitaria se han concretado en el “Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibildad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones”. El artículo 4.11 modifica de manera sustancial el sistema de participación del usuario en las prestaciones farmacéuticas: (1) Pensionistas de la Seguridad Social (a excepción de pensiones no contributivas): antes pagaban el 0%, mientras que ahora se enfrentan a un copago positivo: (i) 10% con un máximo de 8 €/mes si tienen rentas inferiores a 18.000 € consignada en la casilla de base liquidable general y del ahorro de la declaración del IRPF 4 (ii) 10% con un límite de 18 €/mes si tienen rentas superiores a 18.000 €, pero inferiores a 100.000 €, consignada en la casilla de base liquidable general y del ahorro de la declaración del IRPF (iii) pagarán el 60% con un límite de 60 € /mes si tienen rentas superiores a 100.000 €. (2) Personas en activo (a excepción de familias numerosas): antes tenían un copago independiente del nivel de renta del 40%, mientras que ahora el copago puede ser: (i) 40% si tienen renta inferior a 18.000 € consignada en la casilla de base liquidable general y del ahorro de la declaración del IRPF (ii) 50% si tienen rentas superiores 18.000 €, pero inferiores a 100.000 € consignada en la casilla de base liquidable general y del ahorro de la declaración del IRPF. (iii) 60% si tienen rentas superiores a 100.000 €. (3) Parados de larga duración que no reciben ningún tipo de prestación y perceptores de rentas mínimas de inserción: antes tenían un copago positivo del 40%, y ahora el copago del 0%. (4) No tendrán copago los pensionistas no contributivos, afectados de síndrome tóxico y personas don discapacidad en los supuestos contemplados en la normativa específica. No se ha modificado el régimen de copago de familias numerosas (40%), enfermos crónicos (10%) y mutualistas (MUFACE, ISFAS, MUGEJU) (30%). Adicionalmente, el artículo 4.3 plantea, en el plazo de 6 meses, nuevos mecanismos de copago en la prestación ortoprotésica, productos dietéticos y transporte sanitario no urgente. Con estas medidas se pretende lograr un ahorro de 3.550 millones de euros 6 (el 47,33% de los 7.500 millones de euros que se persigue ahorrar con este Real Decreto Ley, que también incluye otras medidas relativas a ordenación de la cartera de servicios y e-salud, ordenación de recursos humanos, constitución de una plataforma de compras y fortalecimiento del pacto sociosanitario). Las reacciones no se han hecho esperar y son tan dispares como controvertidas 7 . Algunas organizaciones consideran que estas medidas ponen en peligro el Estado del Bienestar tal y como lo conocemos: “muchos pensionistas dejarán de tomar medicamentos que necesitan” (Foro de Pacientes), “los pensionistas quedarán condenados a elegir entre fármacos o alimentos” (Plataforma Social en Defensa del Estado del Bienestar), “creará una sanidad de ricos y otra de pobres” (Sindicato de Enfermería). En cambio, en opinión de la Organización Médica Colegial, “es una solución más de las muchas que se pueden barajar desde el punto de vista técnico para evitar el despilfarro sanitario”. 6 http://www.msps.es/gabinete/notasPrensa.do?metodo=detalle&id=2422 7 Información sobre noticias de prensa: http://www.europapress.es/epsocial/noticia-sindicatos-asociaciones-protestan-sanidad-recortes- implantacion-copago-jubilados-20120418163023.html https://www.cgcom.es/noticias/2012/04/12_04_20_omc_copago 5 A tenor de los datos de los últimos meses (Tabla 2), se aprecia que las nuevas medidas han surtido un rápido efecto. Entre julio y septiembre de 2012, el número de recetas ha disminuido un 14,79%, y el gasto farmacéutico en recetas se ha reducido un 23,31% 8 . El objetivo de este trabajo es relacionar el nuevo copago farmacéutico con el consumo de medicamentos recetados. Para analizar esta cuestión es necesario disponer de datos sobre medicamento recetados y datos sobre rendimientos del trabajo y del ahorro que permitan calcular la base liquidable. No ha sido posible encontrar una única base de datos que aúne ambos requisitos. Si bien la Encuesta Europea de Salud (2009) contiene información sobre 19 medicamentos recetados, únicamente pregunta sobre los ingresos anuales del hogar. En cambio, la Encuesta de Condiciones de Vida (2010) contiene numerosas preguntas relativas a renta e ingresos individuales del año 2009. Para enlazar ambas encuestas se propone utilizar la metodología propuesta por Arellano y Meghir (1992). Una vez enlazadas ambas encuestas es posible relacionar las características demográficas y de salud de un individuo con su base liquidable, y por consiguiente, con el tipo de copago farmacéutico que debe soportar. El hecho de desconocer el precio de los medicamentos recetados nos impide calcular el coste del copago para el usuario, pero en su limitación, sí podemos conocer el número promedio de medicamentos consumidos y si hasta el momento estaba realizando un gasto de su bolsillo en medicamentos (recetados o no). Además de esta cuestión, también se aborda el tema del copago en Cataluña, puesto que como en este caso, se trata de un impuesto de un euro por receta se procede a estimar el consumo anual de medicamentos, para de esta forma, analizar la incidencia del doble sistema de copago (el calculado sobre la base liquidable y el del euro). La estructura del trabajo es la siguiente. En la sección 2 se repasa la principal literatura que ha analizado los efectos de diversos mecanismos de contribución del usuario sobre el consumo de medicamentos u otro tipo de asistencia sanitaria. En la sección 3 se describen ambas bases de datos (Encuesta Europea de Salud (2009) y Encuesta de Condiciones de Vida (2010)), se procede a la estimación de la base liquidable general y del ahorro, y se lleva a cabo el enlace entre ambas encuestas. En la sección 4, se obtiene la distribución de los diferentes tipos de copago entre la población y se analiza el perfil sociosanitario de cada grupo. En la sección 5, se obtiene la distribución del número de medicamentos consumidos por tipo de copago, tanto en España como en Cataluña, y también se estima el consumo anual de medicamentos en Cataluña por grupos de copago. Por último, la sección 6 concluye con una reflexión sobre los principales resultados. 8 Durante todo el año 2012, las tasas de variación intermensuales de gasto farmacéutico en recetas han sido negativas, con la excepción del mes de junio (+3,18%), posiblemente debido a un “efecto acumulador” de medicamentos antes de que entrase el copago. De hecho, el número de recetas en el mes de junio creció un 10,11%. 6 2. Revisión de la literatura sobre copago farmacéutico En relación a la literatura que ha contrastado la efectividad de los sistemas de copago, la mayor parte se ha concentrado en el caso de la prestación farmacéutica. Foxman et al. (1987) y Soumerai et al. (1987) analizaron los efectos del copago farmaceútico sobre la demanda de prescripciones por parte de personas mayores residentes en Estados Unidos y concluyeron que se producía una disminución en el número de prescripciones de medicamentos tanto esenciales como no esenciales. Posteriormente, Landsman et al. (2005) y Goedken et al. (2010) también utilizaron una muestra de personas mayores de Estados Unidos, y observaron un aumento de la demanda de medicamentos genéricos y medicamentos dispensados sin receta. De todas formas, no se pueden generalizar las conclusiones observadas para un país. Así por ejemplo, McManus et al. (1996) analizó la demanda de medicamentos por parte de personas mayores en Australia, y constató que después de una disminución inicial, se producía un incremento en la demanda de medicamentos calificados como esenciales. La introducción de mecanismos de copago puede perseguir otros fines diferentes a los de racionalización del consumo por parte del usuario. Por ejemplo, Costa y Gemmill (2010) estudiaron si la existencia de un copago podía evitar la utilización de medicamentos no apropiados, entendiendo como tales los que mostraban una elevada incidencia de efectos secundarios adversos (de acuerdo con una lista de principios activos elaborada por Beers et al., (1991)). Utilizando una muestra de personas mayores de Estados Unidos constataron que existía una relación significativa entre copago y disminución del uso de medicamentos “no apropiados”. No obstante, también apreciaron que la elasticidad-precio de los medicamentos “no apropiados” era menor que la elasticidad-precio de los medicamentos en general, por lo que ante un aumento en el coste soportado por el paciente la propensión a reducir el consumo de los primeros era inferior a la propensión a reducir el consumo total de medicamentos. Además de que el copago pueda servir para concienciar al paciente del verdadero coste de los medicamentos, y así reducir el problema de riesgo moral, también se pueden generar algunos efectos colaterales positivos. Winkelmann (2004) observó que en Alemania, la imposición de un copago farmacéutico había provocado una disminución del número de prescripciones, pero también una reducción del 10% afluencia de pacientes a las consultas de atención primaria. Por lo tanto, en este caso se produjo una doble reducción del gasto sanitario: en farmacia y en atención primaria. No obstante, algunos autores han llamado la atención sobre los posibles efectos adversos derivados de la implantación de un sistema de copago. Entre los primeros trabajos se encuentran el de Roemer et al. (1975) y Manning et al. (1987) que alertan sobre el hecho de que todo el ahorro conseguido a corto plazo puede desvanecerse en el largo plazo. La interrupción de tratamientos médicos, a consecuencia del copago soportado por el consumo de medicamentos, puede revertir en un empeoramiento del estado de salud y en un aumento de la demanda de tratamientos más intensivos (y costosos) en el largo plazo. Esta hipótesis fue en cierto sentido corroborada por Xin et al. (2006) y Chernew et al. (2008). En el primer caso, Xin et al. (2006) estudiaron el efecto del copago sobre medicamentos en Canadá. En el sistema canadiense el usuario debe contribuir con una cantidad fija por cada 7 medicamento hasta un cierto tope anual. La contribución máxima del usuario depende del nivel de renta. El cálculo de las elasticidades reveló la existencia de una relación de complementariedad entre medicamentos y visitas al servicio de urgencias (exentas de copago en Canadá): un incremento de un 1% en el precio del medicamento provocaba una disminución en el número de prescripciones (entre el 0,11% y 0,20%) y un aumento del número de consultas a emergencias (entre 0,04% y 0,06%). Por su parte, Chernew et al. (2008) analizaron el efecto del copago sobre pacientes crónicos (con diabetes o insuficiencia cardiaca congestiva) en Estados Unidos. Sus resultados indicaron que la introducción del copago reducía la probabilidad de continuidad en el tratamiento, especialmente en pacientes con escasos recursos económicos. En concreto, ante un aumento de la aportación del usuario de $14-$15, la probabilidad de no continuar con la medicación aumentaba entre un 2,9% y un 5,4%. Tan controvertido como la decisión de introducir mecanismos de contribución del usuario sobre el coste de los medicamentos, lo es la decisión sobre si dicho copago debe ser o no permanente. ¿Qué ocurriría en caso de suprimir un mecanismo de contribución del usuario. ¿Se produciría un aumento repentino de la demanda de medicamentos? Cohen et al. (2010) estudiaron los efectos de la supresión del copago farmacéutico en Gales. Para ello, compararon la demanda de diferentes grupos terapéuticos en Gales (después de la abolición del copago) y en el Noroeste de Inglaterra (en donde sí se mantenía el copago). Los resultados indicaron un leve aumento de la demanda solamente en algunos grupos terapéuticos y llevaron a los autores a concluir que la sensibilidad de los pacientes ante modificaciones del copago era asimétrica, puesto que las reducciones del copago podían tener un menor impacto en la demanda de prescripciones que aumentos de cuantía equivalente. Es evidente que sólo han transcurrido cuatro meses desde el inicio del nuevo sistema del copago, y que no hay datos suficientes para replicar alguno de los estudios comentados en esta revisión de la literatura. Sin embargo, aunque no podemos conocer la conducta después de copago de los agentes económicos, sí que es posible profundizar en otros aspectos: (1) si las personas con un mayor consumo de medicamentos están sometidas a un porcentaje de copago mayor o menor; (2) si hay alguna relación entre grupos de copago y el gasto farmacéutico que realizaban antes de que comenzase el sistema (en medicamentos recetados o no); (3) qué grupo de copago es el que se va a ver más afectado por el establecimiento de el copago de un euro por receta en Cataluña y (4) si hay alguna relación entre consumo de medicamentos por grupos de copago y demanda de otros servicios sanitarios. 3. Descripción de fuentes estadísticas y construcción de variables La estimación de los efectos de la implantación de mecanismos de participación del usuario en el coste de la prestación farmacéutica es complicada por cuanto implica disponer de datos sobre el consumo de medicamentos y de la renta por habitante. Así, por ejemplo, la Encuesta de Discapacidad, Autonomía y Situaciones de Dependencia (2008; INE) y en el Barómetro Sanitario (2010; MSSSI) y la Encuesta de Presupuestos Familiares se conoce la renta mensual del hogar, pero no el consumo de medicamentos. La fuente de información más reciente sobre prestaciones farmacéuticas, así como de asistencia médica y hospitalaria, es la Encuesta Europea de Salud (2009; MSSSI). Sin embargo, sólo se conoce el importe 8 de los ingresos mensuales mensual del hogar, y el porcentaje de no respuesta para esta variable es bastante elevado (18,38%). Para disponer de una estimación de la renta individual se propone enlazar dos bases de datos: la Encuesta Europea de Salud (2009) y la Encuesta de Condiciones de Vida (2010) 9 . Se trata de un ejercicio novedoso porque hasta el momento, no se tiene conocimiento de que se haya llevado a cabo el enlace de ambas encuestas. Para ello, se propone seguir el procedimiento desarrollado por Arellano y Meghir (1992), los cuales unieron el “Labor Force Survey” y el “Family Expenditure Survey” de Reino Unido con el fin de combinar datos de renta y de búsqueda de empleo. 3.1. La Encuesta Europea de Salud La Encuesta Europea de Salud (EES (2009)) fue llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad con el objetivo de proporcionar información sobre la salud de la población española, de manera comparable a nivel europeo. Consta de dos fases. En la primera, se seleccionó una muestra de 22.186 hogares y se recogió información socioeconómica general de todos ellos (composición del hogar, edad y sexo de los miembros, fuentes de ingresos, relación con la persona de referencia). En la segunda fase se recogió información de una única persona de 16 ó más años, seleccionada de forma aleatoria dentro del hogar (39.061 personas entrevistadas). Este cuestionario individual constaba de las siguientes partes: (1) Características sociodemográficas de la persona seleccionada (edad, sexo, estado civil, nacionalidad, estudios, relación con la actividad económica, situación profesional, tipo de contrato) (2) Módulo de estado de salud (enfermedades diagnosticadas, accidentes, limitaciones para realizar actividades de la vida diaria, estado físico y mental) (3) Módulo de asistencia sanitaria (hospitalizaciones, consultas de atención primaria, atención especializada o dentista, atención de enfermería o fisioterapia, servicios a domicilio, pruebas médicas preventivas, consumo de medicamentos recetados) (4) Módulo determinantes de salud (índice de masa corporal, consumo de frutas y verduras, actividad física, entorno ambiental y social, consumo de tabaco, alcohol y drogas) En la EES (2009) se pregunta al entrevistado por el consumo de medicamentos recetados durante las dos últimas semanas. Se distinguen 19 especialidades farmacológicas: (1) asma, (2) bronquitis crónica, enfisema, enfermedad pulmonar, (3) hipertensión arterial, (4) reducir el colesterol en sangre, (5) otras enfermedades cardiovasculares (infarto cerebral, ataque cerebro-vascular), (6) dolor en articulaciones (artrosis, artritis), (7) dolor en cuello o espalda, (8) dolor de cabeza o migrañas, (9) otro dolor, (10) diabetes, (11) síntomas alérgicos (eccema, rinitis, fiebre del heno), (12) problemas de estómago, (13) cáncer (quimioterapia), (14) depresión, (15) tensión o ansiedad, (16) pastillas para dormir, (17) antibióticos, (18) hormonas anticonceptivas, (19) pastillas para la menopausia. 9 Se utiliza la Encuesta de Condiciones de Vida del año 2010, porque en ella se pregunta por los ingresos 9 Utilizando esta información se han elaborado las Tablas 3 y 4. El 50,59% de la población de 16 y más años declara estar consumiendo algún medicamento recetado durante las últimas dos semanas. Aproximadamente el 60% de las personas que consume al menos un medicamento son mujeres y el 40% hombres. La edad media se encuentra en 52,54 años. En cuanto al número de medicamentos consumidos, el 37,98% sólo consume uno, el 23,76% consume dos, el 14,37% consume tres, el 10,19% consume cuatro, y hay un 13,7% restante que consume cinco o más medicamentos. Entre los grupos que consumen 6, 7, 9 u 11 medicamentos aumenta considerablemente el porcentaje de mujeres (más del 80%) y también aumenta la edad promedio (más de sesenta años). Los grupos terapéuticos más consumidos son hipertensión arterial (35,16%), para combatir el dolor en las articulaciones (25,69%), para el dolor en cuello o espalda (21,52%) y para reducir el colesterol (21,14%). En los grupos de medicamentos para ansiedad, pastillas para dormir y antibióticos, el porcentaje de mujeres es superior al 70%. Los grupos de medicamentos con consumidores de más edad son enfermedades cardiovasculares (71,02 años), diabetes (65,65 años) y dolor en las articulaciones (62,94 años). 3.2. La Encuesta de Condiciones de Vida La Encuesta de Condiciones de Vida (2010) (ECV (2010)) ha sido realizada por el Instituto Nacional de Estadística con el objetivo de disponer de una fuente de referencia sobre estadísticas comparativas de la distribución de ingresos y la exclusión social en el ámbito europeo. Consta de una Ficha de Hogar en la que se recogió información sobre los miembros del hogar a partir de una muestra de 17.449 hogares, con un total de 37.026 personas entrevistadas. Adicionalmente se completó, un Cuestionario Individual sobre actividad, renta personal, salud, educación y experiencia profesional. Para este estudio, sólo se ha seleccionado a los entrevistados de 16 y más años (31.307). Para calcular la base liquidable ha sido necesario seguir un proceso en tres etapas. Primero, determinar qué individuos están obligados a presentar la declaración del IRPF. Segundo, determinar la base imponible, y finalmente calcular base liquidable general y del ahorro. En relación al primer punto, el artículo 96 de la Ley 35/2005 y artículo 61 del Reglamento 10, establecen los límites de rendimientos del trabajo, capital mobiliario e inmobiliario por debajo de los cuales no se está obligado a declarar. La ECV (2010) no proporciona información sobre todos los conceptos necesarios para poder calcular si se está obligado a declarar, pero en su lugar, contiene una variable referida a si el individuo ha presentado o no declaración correspondiente al ejercicio 2009. Para la estimación de la base imponible, la muestra se ha reducido al conjunto de individuos que presentaron la declaración del IRPF en el ejercicio 2009. del año anterior (2009). 10 (1) Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, y (2) Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y se modifica el Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero. 16 También llama la atención el elevado consumo en GC7 (puede ser que influenciado por el grupo de personas incapacitadas), puesto que el 8,40% consume de 6 a 8 medicamentos y el 1,65% consume más de ocho medicamentos. En el extremo opuesto, las personas de GC6 manifiestan el menor consumo de medicamentos (17,18% sólo consume uno y el 82,82% consume dos medicamentos). 5.2. Cataluña. Lista completa de medicamentos En la Tabla 12 y Gráfico 2 se ha repetido el mismo análisis anterior, pero para el caso de Cataluña. A diferencia de la situación para el promedio de España, en Cataluña, los grupos que en mayor medida consumen sólo un medicamento se encuentran entre la población activa (54,62% para GC4, 49,31% para GC5 y 68,19% para GC6). Por otra parte, entre los que consumen de 3 a 5 medicamentos, el mayor porcentaje de consumidores se encontraba en GC1 para el caso España (37,85%), mientras que corresponde a GC2 (37,63%) y GC3 (45,96%) para Cataluña. Por último, en el grupo que consume de 6 a 8 medicamentos hay una mayor concentración en GC1 y GC2 para Cataluña (para GC1: 8,29% en España frente a 9,39% en Cataluña; para GC2: 4,03% para España frente a 7,40% para Cataluña). 5.3. España. Lista simplificada de medicamentos De las 19 categorías contempladas para la definición de nuestro indicador de consumo de medicamentos, se estima que no todas corresponden a tratamientos continuos o prolongados en el tiempo, sino que pueden responder a procesos agudos o de corta duración. Por esta razón, se ha elaborado un segundo indicador de consumo de medicamentos en el que se han excluido 4 categorías (medicamentos para dolor en articulaciones, dolor en cuello o espalda, dolor de cabeza o migraña y antibióticos). Este nuevo indicador responde exclusivamente a lo que son enfermedades crónicas (asma, diabetes, hipertensión) o procesos que requieren un tratamiento de larga duración (cáncer, pastillas para dormir, hormonas para la menopausia). Los resultados de la distribución de medicamentos se muestran en la Tabla 13 y Gráfico 3. Para todos los grupos de copago se observa que ha aumentado el porcentaje que sólo consume un medicamento. El mayor porcentaje de personas que toma de tres a cinco medicamentos se encuentra en GC1 (32,04%), seguido a cierta distancia por GC3 (23,84%) y GC7 (23,44%). Adicionalmente, un 3,68% de las personas pertenecientes al GC1 consume de 6 a 8 medicamentos. 5.4. Cataluña. Consumo anual de medicamentos Como en Cataluña se ha implementado un sistema adicional de copago de un euro por receta con un límite de 61 euros al año (a partir de la receta 62 ya no hay copago), se ha estimado el consumo anual de medicamentos para cada grupo de copago. Para ello ha sido necesario realizar varios supuestos: (1) Para cada una de los grupos terapéuticos se ha supuesto que una caja de medicamentos recetados contiene las dosis necesarias para un mes. Por tanto, a la lo largo de un 17 año, sería necesario consumir 12 cajas de dicho medicamento. Es cierto, que para una misma patología se pueden tomar varios medicamentos simultáneamente, pero con la información disponible en la EES (2009) no es posible saberlo. Por tanto, las cifras obtenidas se pueden interpretar como una cota inferior del consumo real de medicamentos. (2) Se han realizado dos estimaciones del consumo anual de medicamentos: una utilizando la lista completa (Tabla 14) y otra con la lista reducida (Tabla 15). Los grupos de copago que muestran niveles de consumo anual más elevados, en el entorno de 60 medicamentos al año, son los de los pensionistas. Para GC1 y GC2, el porcentaje que consume 60 medicamentos al año es 5% y 5,57%, respectivamente. En estos mismos grupos, el porcentaje que consume 72 medicamentos es 1,10% y 1,05%, respectivamente, y resulta muy revelador que el porcentaje que consume más de 72 medicamentos al año es 21,33% y 5,98%, respectivamente. Si atendemos al consumo anual, de acuerdo a la lista simplificada, comprobamos que todavía se mantiene un 6,31% de GC1 y 5,92% de GC2 que consume 60 medicamentos al año, aunque el porcentaje que consume más de 72 medicamentos se reduce sensiblemente (sólo 0,70% para GC1). Este cambio en la distribución de consumo indica que existe un elevadísimo consumo de medicamentos contra el dolor entre los pensionistas, y aunque consuman dichos medicamentos con regularidad durante todo el año, sí es posible que lo hagan varias veces al año (por ejemplo: en determinados momentos estacionales en los que puedan sufrir un repunte de dolores de artritis/artrosis). 6. Conclusiones El propósito de este trabajo ha sido analizar la relación entre el número de medicamentos recetados y la capacidad económica del paciente. Se trata de un objetivo complejo y ambicioso, y es preciso mencionar algunas de las limitaciones que no ha sido posible soslayar. En primer lugar, no ha sido posible estimar el copago soportado por cada usuario porque únicamente se conoce el número de medicamentos consumidos, y la categoría a la que pertenece cada uno de ellos. Dentro de cada categoría de medicamentos el rango de precios es variable, pero no se dispone de información sobre el precio de cada medicamento recetado. En segundo lugar, desde que se realizó la EES (2009), ha habido algunos medicamentos que han quedado excluidos de la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud 14 . Por tanto, es posible que algún medicamento (incluido en las categorías definidas en la EES (2009)) ya no pueda ser adquirido con receta del Sistema Nacional de Salud 15 . Al analizar el consumo de medicamentos por grupos de copago (GC1 a GC7) se han observado los siguientes hechos relevantes. Primero, el porcentaje de personas que consume al menos un 14 Resolución de 2 de agosto de 2012, de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, por la que se procede a la actualización de la lista de medicamentos que quedan excluidos de la prestación farmacéutica en el Sistema Nacional de Salud (publicada en el BOE de 17 de agosto de 2012).  Han quedado excluidos 417 medicamentos. 15 Por ejemplo: laxantes (Plantago Ovata, Emportal, Duphalac, Oponaf), vasodilatadores (Clinadil, Hydergina, Varson), circulación venosa (Venoruton), herpes (Aciclovir, Zovirax, Virherpes), pomadas antiinflamatorias para dolores musculares (Dolotres, Flogoprofen, Feldegel, Calmatel, Voltarén Emugel), 18 medicamento recetado es superior en los grupos GC1 (82,2%) y GC3 (84,1%). Sin embargo, el número medio de medicamentos consumidos es superior en GC1 (3,061 medicamentos) y en el grupo de personas incapacitadas que se encuadra dentro de GC7 (3,111 medicamentos). El análisis de la distribución del número de medicamentos dentro de cada grupo de copago también arroja este mismo resultado. El mayor porcentaje de personas que consumen de 6-8 medicamentos se encuentra en GC1 (8,29%) y GC7 (8,40%), respectivamente, aunque al depurar la lista de medicamentos y excluir aquellos destinados a aliviar el dolor y tratar procesos infecciosos, dichos porcentajes se reducen a 3,68% y 1,80%, respectivamente. Los pensionistas incluidos en GC1 están sujetos a un 10% de copago, frente a las personas incapacitadas, que están exentas del mismo, por lo que el hecho de que el copago mensual se encuentre limitado a 8 euros/mes, reduce las posibilidades de que las personas de GC1 (que consumen casi tantos medicamentos como las personas incapacitadas) sufran un agravio comparativo respecto al grupo exento de copago. Aunque no se ha podido estimar cuál sería la aportación en euros que debería afrontar en promedio cada grupo de copago, sí que se ha relacionado cada grupo de copago con el gasto (de su propio bolsillo) que actualmente ya estaba realizando el paciente. El grupo que hace frente a mayor desembolso personal es GC1 (77,187 euros si ha declarado que no consumía medicamentos recetados y 55,287 euros si ha respondido afirmativamente a dicha pregunta). Este desembolso puede estar justificado por la adquisición de medicamentos u otros productos terapéuticos que están excluidos de receta. En el párrafo anterior habíamos concluido que el tope máximo de 8 euros mensuales para GC1 actuaba como barrera para evitar un menoscabo en la situación económica del paciente. Sin embargo, sería recomendable vigilar si la progresiva exclusión de medicamentos puede resultar una carga demasiado onerosa para los pacientes de GC1. Respecto a los contribuyentes en activo, el porcentaje de copago es creciente con el nivel de la base liquidable general y del ahorro (0%, 50%, 60%). Es cierto que una contribución del 60% sobre el precio del medicamento, puede parecer muy elevada, pero también se ha constatado que entre las personas que consumen al menos un medicamento, los pacientes de GC6 son los que menos medicamentos consumen de todos los grupos de activos (1,82 medicamentos). Al relacionar los grupos de copago con el consumo de otras prestaciones sanitarias, se ha observado que los pensionistas incluidos en GC1 son las que presentan el mayor número de hospitalizaciones (1,483) y el mayor porcentaje de consultas de atención primaria durante las últimas cuatro semanas (43%). En cambio, el mayor porcentaje de consultas de atención especializada durante las últimas cuatro semanas corresponde a los pensionistas de GC3 (45,6%), mientras que GC6 ostenta el menor porcentaje (1%). Por el momento, la reforma del copago farmacéutico es la única que se ha llevado a cabo, aunque en otros países europeos sí que existe un copago por acto médico. Por tanto, ante un posible planteamiento de nuevos mecanismos de aportación del usuario, el hecho de relacionar los mucolíticos (Motosol, Ambrolitic, Flumil, Mucosan, Acetilcisteina), anti-tusivos (Codeisan, Romilar, Paracodina, Toseina, Tosidrin), lágrimas artificiales (Acuolens, Liquifilm, Viscofresh, Siccafluid). 19 grupos de copago farmacéutico con otras prestaciones sanitarias puede constituir un punto de partida útil. Adicionalmente, también se ha analizado la imposición de un euro por receta en Cataluña (con un tope de 61 euros al año). Al igual que para el promedio de España, hay una gran concentración de consumidores de 6-8 medicamentos en GC1 y GC2, sin embargo, el porcentaje es todavía mayor en Cataluña (9,39% para GC1 y 7,40% para GC2). Por otra parte, al estimar el consumo anual de medicamentos se aprecia que un 27,43% de GC1 y un 12,60% de GC2 consume 60 ó más medicamentos al año. Aunque estas cifras se reducen considerablemente al excluir medicamentos para el dolor y antibióticos (8,70% y 7,04%), parece cierto que estos grupos son los más vulnerables al nuevo copago por receta. Esta situación se torna más preocupante, cuando se comparan GC1 y GC2 con GC7, puesto que en este último el porcentaje que consume 60 o más medicamentos al año es del 32%, pero incluye a personas incapacitadas y otros receptores de pensiones no contributivas que se encuentran exentos de copago. Por tanto, y aunque sería necesario, conocer con mayor exactitud el número medicamentos consumidos para cada patología y el número de dosis de cada uno, habría que investigar si la confluencia del copago nacional (a pesar del tope de 8 euros y 18 euros para GC1 y GC2) con el copago catalán puede devenir en un problema para los pacientes a la hora de garantizar la continuidad de un tratamiento. Como comentario final, el análisis de los mecanismos de aportación del usuario es un tema muy interesante y de plena actualidad, pero también altamente complejo, debido a la dificultad para estimar las magnitudes que se toman como referencia en la clasificación de los distintos grupos de copago. De cara al futuro, sería deseable que se realicen y publiquen nuevas encuestas (a ser posible, que reúnan en una misma, variables de ingreso apropiadas y de consumo de medicamentos), que permitan comparar la situación antes y después de la implementación del nuevo sistema de copago, con el objeto de determinar si se ha producido algún cambio significativo en el consumo de medicamentos. En cualquier caso, a la par que los poderes públicos deban procurar un consumo racional de medicamentos, deben salvaguardar ante todo la salud de los pacientes y velar por la igualdad de los ciudadanos. 20 Referencias Arellano, A, Meghir, C. (1992). Female labour supply and on-the-job search: an empirical model estimated using complementary data sets. Review of Economic Studies 59, 537-557. Arrow, K. (1963). Uncertainty and the welfare economics of medical care. American Economic Review 53: 941-973. Beck, R., Horne, J. (1980). Utilization of publicly insured health services in Saskatchwean before, during and after copayment. Medical Care 18, 787-806. Beers, M., Ouslander, j., Rollingher,I., Reuben, D., Brooks, J., Beck, J. (1991). Explicit criteria for determining inappropriate medication use in nursing home residents. Archives of Internal Medicine 151: 1825-1832. Chernew, M., Gibson, T., Yu-Isenberg, K., Sokol, M., Rosen, A., Fendrick, A., (2008). Effects of increased patient cost sharing on socioeconomic disparities in health care. Journal of General Internal Medicine 23: 1131-1136. Cohen, D., Fasiful, M., Dunstan, F., Myles, S., Dyfrig, A., Rooutledge, P. (2010). 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Datos de facturación a través de receta oficial del Sistema Nacional de Salud Recetas facturadas del Sistema Nacional de Salud Gasto farmacéutico a través de receta del Sistema Nacional de Salud Número Tasa de variación (%) Euros Tasa de variación (%) 2003 706.323.450 - 8.941.448.229 2004 728.684.776 3,17 9.515.352.228 6,42 2005 764.634.203 4,93 10.051.331.767 5,63 2006 796.019.904 4,10 10.636.057.229 5,82 2007 843.367.704 5,95 11.191.128.315 5,22 2008 890.040.069 5,53 11.970.955.447 6,97 2009 934.002.083 4,94 12.505.692.910 4,47 2010 957.694.628 2,54 12.207.683.146 -2,38 2011 973.211.911 1,62 11.135.401.976 -8,78 Fuente: Elaboración propia a partir de Estadísticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. http://www.msssi.gob.es/profesionales/farmacia/home.htm Tabla 2. Evolución del número de recetas facturadas por el Sistema Nacional de Salud y del gasto farmacéutico a través de receta Recetas facturadas del Sistema Nacional de Salud Gasto farmacéutico a través de receta del Sistema Nacional de Salud (euros) 2011 2012 Tasa de variación (%) 2011 2012 Tasa de variación (%) Enero 83.972.434 84.018.466 0,05 980.354.093 905.110.128 -7,68 Febrero 80.265.155 82.087.903 2,27 942.556.281 878.511.174 -6,79 Marzo 86.317.086 86.429.766 0,13 977.290.846 941.804.006 -3,63 Abril 79.048.486 79.817.642 0,97 908.825.595 860.899.939 -5,27 Mayo 84.712.881 84.769.509 0,07 974.068.927 910.878.000 -6,49 Junio 81.769.232 90.033.715 10,11 950.293.087 980.516.367 3,18 Julio 78.592.230 67.435.637 -14,20 923.988.119 699.159.232 -24,33 Agosto 77.062.241 69.843.648 -9,37 894.353.485 714.783.700 -20,08 Septiembre 79.141.823 62.799.681 -20,65 910.609.093 678.883.352 -25,45 Acumulado Enero-Sept 730.881.568 707.235.967 -3,24 8.462.339.526 7.570.545.898 -10,54 Julio-Sep 234.796.294 200.078.966 -14,79 2.728.950.697 2.092.826.284 -23,31 Fuente: Elaboración propia a partir de Estadísticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. http://www.msssi.gob.es/profesionales/farmacia/home.htm 23 Tabla 3. Distribución del número de medicamentos consumidos en España Consume medicamentos N % % de hombres % de mujeres Edad media Consume algún medicamento 19.761 50.59% 0.405 0.595 52.54 Número de medicamentos consumidos Uno 7.505 37,98 0,476 0,524 45,94 Dos 4.695 23,76 0,395 0,605 52,10 Tres 2.839 14,37 0,335 0,665 57,87 Cuatro 2.014 10,19 0,457 0,543 64,49 Cinco 971 4,91 0,249 0,751 64,84 Seis 669 3,39 0,147 0,853 66,61 Siete 464 2,35 0,109 0,891 55,43 Ocho 218 1,10 0,414 0,586 62,60 Nueve 79 0,40 0,153 0,847 65,84 Diez 220 1,11 0,488 0,512 47,41 Más de 10 87 0,44 0,087 0,913 70,01 Fuente: Elaboración propia a partir de la EES (2009) Tabla 4. Consumo de medicamentos en España por grupos terapéuticos. Consumen Distribución por sexo N % % de hombres % de mujeres Edad media Asma 1.344 6,80 0,427 0,573 46,35 Bronquitis crónica, enfisema, EPOC 1.010 0,51 0,468 0,532 59,68 Hipertensión arterial 6.948 35,16 0,430 0,570 66,44 Colesterol 4.178 21,14 0,545 0,455 63,69 Enfermedades cardiovasculares 3.093 15,65 0,513 0,487 71,02 Dolor articulaciones 5.077 25,69 0,267 0,733 62,94 Dolor en cuello o espalda 4.252 21,52 0,249 0,751 55,48 Dolor de cabeza 2.457 12,43 0,232 0,768 47,33 Otro dolor 3.796 19,21 0,362 0,638 47,78 Diabetes 2.258 11,43 0,510 0,490 65,65 Síntomas alérgicos 1.141 5,77 0,473 0,527 40,19 Problemas de estómago 3.465 17,53 0,367 0,633 57,56 Cáncer 349 1,77 0,403 0,597 50,88 Depresión 2.271 11,49 0,330 0,670 54,19 Ansiedad 2.674 13,53 0,275 0,725 51,74 Pastillas para dormir 3.844 19,45 0,255 0,745 62,88 Antibióticos 1.958 9,91 0,281 0,719 43,57 Pastillas anticonceptivas 900 4,55 0,000 1,000 26,40 Hormonas para la menopausia 256 1,30 0,000 1,000 55,89 Fuente: Elaboración propia a partir de la EES (2009) 24 Tabla 5. Identificación de variables en la Encuesta Europea de Salud (2009) y de la Encuesta de Condiciones de Vida (2010) Variable Encuesta Europea de Salud (2009) Encuesta de Condiciones de Vida (2010) CCAA Comunidad Autónoma Igual Sexo Hombre =1 Mujer = 0 Igual Edad Edad (años) Se calcula como el año de la encuesta (2010) menos el año de nacimiento Composición del hogar 1 = Hogar unipersonal 2 = Pareja sola, pareja con todos los hijos mayores de 25 años 3 = Pareja con algún hijo menor de 25 años 4 = Padre o madre solo con algún hijo menor de 25 años 5 = otro tipo de hogar Se ha adaptado la clasificación a la de la EES (2009): 1 = una persona (hombre de menos de 30 años, hombre de 30-64 años, hombre de 65 o más años, mujer de menos de 30 años, mujer de 30-64 años, mujer de 65 o más años) 2 = pareja sin niños económicamente dependientes (al menos uno de ellos mayor de 65 años); pareja sin niños económicamente dependientes (ambos menores de 65 años) 3 = pareja con un niño, dos niños, tres o más niños económicamente dependientes 4= padre o madre solo con algún hijo económicamente dependiente 5 = otro tipo de hogar Niños económicamente dependientes: menores de 18 años, de entre 18 y 25 años que son económicamente inactivos. Número de adultos Se ha calculado expresamente, puesto que se conoce el número de orden de cada individuo dentro del hogar. Se pregunta directamente Situación actual 1 = Trabajando 2 = En desempleo 3 = Estudiando o en formación en prácticas no remuneradas 4 = Jubilado 5 = Incapacitado para trabajar 6 = Dedicado principalmente a las labores del hogar 7 = Otros 8 = No consta Igual Nacionalidad 1 = Español 0 = Extranjero Igual Estado civil 1 = Soltero 2 = Casado 3 = Viudo 4 = Separado legalmente 5 = Divorciado Igual Nivel de estudios terminados Se ha condensado la información de la EES, en los siguientes grupos: 0 = No sabe leer o escribir o tiene estudios primarios incompletos. 1 = Educación primaria o equivalente 2 = Educación secundaria de 1ª etapa 3= Se distingue entre Bachillerato y Enseñanzas profesionales grado medio. 4 = Enseñanzas profesionales grado sup. 5 = Estudios universitarios y Doctorado. 0 = No está incluido en los apartados siguientes 1 = Educación primaria o equivalente 2 = Educación secundaria de 1ª etapa 3 = Educación secundaria de 2ª etapa (incluye formación e inserción laboral equivalente) 4 = Formación e inserción laboral que precisa de título de segunda etapa de secundaria 5= Educación superior Situación profesional actual 1 = Asalariado 2 = Empresario con asalariados 3 = Empresario sin asalariados, miembro de una cooperativa 4 = Ayuda familiar Igual Tipo de contrato actual 1 = Contrato laboral indefinido 0 = Contrato laboral de duración limitada Igual Jornada laboral 1 = Tiempo completo 0 = Tiempo parcial Igual 25 Actividad del establecimiento (actual o de la última ocupación) Clasificación NACE 2 dígitos 1 = Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca 2 = Industrias extractivas 3 = Industria manufacturera 4 = Suministro de energía eléctrica, gas, agua, gestión de residuos 5 = Construcción 6 = Comercio, reparación de vehículos 7 = Transporte y almacenamiento 8 = Hostelería 9 = Información y comunicaciones 10 = Act. Financieras y de seguros 11 = Act. Inmobiliarias 12 = Act. Profesionales y científicas 13 = Act. Administrativas 14 = Administración Seguridad Social 15 = Educación 16 = Act. Sanitarias y de servicios sociales 17 = Act. Artísticas y recreativas 18 = Otros servicios 19 = Hogares como empleadores de personal doméstico Igual Fuente: Elaboración propia. Tabla 6. Estadísticos descriptivos de las variables utilizadas para enlazar la Encuesta Europea de Salud (2009) y la Encuesta de Condiciones de Vida (2010) EES (2009) ECV (2010) N39.061 31.307 Comunidad Autónoma Andalucía 0,182 0,176 Aragón 0,039 0,029 Asturias 0,032 0,024 Baleares 0,013 0,023 Canarias 0,075 0,045 Cantabria 0,020 0,013 Castilla y León 0,070 0,056 Castilla La Mancha 0,042 0,044 Cataluña 0,105 0,157 Comunidad Valenciana 0,115 0,108 Extremadura 0,013 0,024 Galicia 0,067 0,062 Madrid 0,094 0,137 Murcia 0,053 0,031 Navarra 0,021 0,013 País Vasco 0,050 0,048 La Rioja 0,004 0,007 Ceuta 0,003 0,002 Melilla 0,003 0,001 Sexo Hombre 0,490 0,490 Mujer 0,510 0,510 Edad 16-24 años 0,187 0,101 25-34 años 0,220 0,182 35-44 años 0,170 0,202 45-54 años 0,139 0,173 55-64 años 0,109 0,130 65-74 años 0,088 0,102 75_84 años 0,066 0,082 85 y más años 0,020 0,027 Número de adultos en el hogar 3,250 2,641 Tipo de hogar Hogar unipersonal 0,066 0,085 Pareja sola, pareja con todos los hijos mayores de 25 años 0,278 0,253 Pareja con algún hijo menor de 25 años 0,440 0,285 Padre o madre solo con algún hijo menor de 25 años 0,040 0,015 32 Tabla 10. Características de los grupos de población exentos de copago farmacéutico Copago_7 Actividad económica Estud. Inc. L.H. Otros Total N 5.707 985 4.346 733 11.704 Características sociodemográficas Edad 21,171 48,293 49,214 35,203 37,820 Sexo Hombre 0,517 0,504 0,294 0,514 0,453 Mujer 0,483 0,496 0,706 0,486 0,547 Tipo de hogar Hogar unipersonal 0,003 0,098 0,046 0,005 0,022 Pareja sola, pareja con todos los hijos mayores de 25 años 0,030 0,397 0,492 0,073 0,187 Pareja con algún hijo menor de 25 años 0,765 0,166 0,298 0,767 0,594 Padre o madre solo con algún hijo menor de 25 años 0,078 0,039 0,014 0,039 0,055 Otro tipo de hogar 0,124 0,299 0,149 0,116 0,142 Nacionalidad Español 0,882 0,947 0,887 0,904 0,889 Extranjero 0,118 0,053 0,113 0,096 0,111 Estado civil Soltero 0,759 0,346 0,213 0,678 0,572 Casado 0,195 0,511 0,692 0,269 0,362 Viudo 0,030 0,076 0,062 0,038 0,042 Separado 0,007 0,029 0,014 0,010 0,011 Divorciado 0,009 0,038 0,019 0,005 0,013 Estudios terminados Sin estudios primarios 0,124 0,231 0,201 0,109 0,152 Primarios 0,152 0,256 0,277 0,181 0,196 Secundarios 1ª etapa 0,289 0,183 0,178 0,280 0,250 Secundarios 2ª etapa 0,271 0,188 0,185 0,251 0,240 Formación e inserción laboral 0,042 0,037 0,046 0,037 0,043 Superiores 0,121 0,105 0,113 0,142 0,119 Estado de salud Valoración personal del estado de salud Muy bueno 0,310 0,124 0,179 0,261 0,257 Bueno 0,526 0,399 0,511 0,578 0,517 Regular 0,107 0,251 0,206 0,094 0,143 Malo 0,035 0,160 0,072 0,033 0,054 Muy malo 0,022 0,066 0,033 0,033 0,029 Número de enfermedades crónicas 1,072 2,425 1,870 1,146 1,390 Número de limitaciones motrices 0,230 0,858 0,467 0,320 0,343 Número de limitaciones actividades básicas 0,060 0,293 0,083 0,077 0,082 Número de limitaciones para tareas del hogar 0,317 0,990 0,359 0,413 0,378 Utilización de servicios sanitarios Ha estado hospitalizado durante el último año 0,044 0,151 0,106 0,067 0,069 Número de hospitalizaciones durante el último año 1,092 1,367 1,346 1,254 1,396 Ha consultado al médico de atención primaria (AP) Durante las últimas 4 semanas 0,209 0,393 0,365 0,217 0,265 Hace más de 4 semanas, pero menos de 1 año 0,493 0,435 0,435 0,507 0,474 Hace más de un año 0,296 0,162 0,189 0,271 0,256 Nunca 0,002 0,009 0,010 0,005 0,005 Número de consultas de AP durante las últimas 4 semanas 1,440 1,675 1,395 1,507 1,448 Ha consultado al médico especialista (AE) Durante las últimas 4 semanas 0,110 0,176 0,132 0,114 0,121 Hace más de 4 semanas, pero menos de 1 año 0,333 0,490 0,428 0,312 0,369 Hace más de un año 0,423 0,282 0,376 0,430 0,401 Nunca 0,133 0,048 0,063 0,144 0,109 Número de consultas de AE durante las últimas 4 semanas 1,358 1,827 1,484 1,294 1,436 Consumo de medicamentos Consume algún medicamento recetado 0,353 0,591 0,539 0,374 0,422 33 Número de medicamentos recetados (sólo para los que consumen algún medicamento) 2,227 3,111 2,652 2,335 2,466 Gasto en medicamentos (de su propio bolsillo) Ha gastado en medicamentos de su propio bolsillo, aunque ha contestado “no” al consumo de medicamentos recetados 0,971 0,918 0,957 0,982 0,966 Gasto promedio mensual (euros) 23,037 13,687 11,657 19,986 17,661 Ha gastado en medicamentos de su propio bolsillo, y además ha contestado “sí” al consumo de medicamentos recetados 0,684 0,462 0,533 0,640 0,607 Gasto promedio mensual (euros) 38,267 48,212 40,042 46,326 39,939 Estud: estudiando o en formación en prácticas no remuneradas Inc: incapacitado para trabajar L.H: dedicado principalmente a las labores del hogar Otros: reciben ayuda pública o privada sin ejercer actividad económica alguna 34 Tabla 11. Distribución del consumo de medicamentos por grupos de copago farmacéutico. España Lista completa de medicamentos Tipo de copago Nº medic. Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 128,43 54,97 51,55 46,04 49,12 17,18 44,02 223,31 26,64 26,82 22,37 29,36 82,82 22,77 318,20 9,44 6,79 14,22 9,62 0,00 11,83 412,57 3,52 12,70 7,62 5,31 0,00 7,94 57,08 1,40 0,00 3,00 3,26 0,00 3,39 63,96 0,80 2,15 2,52 1,26 0,00 4,08 73,07 0,39 0,00 1,86 0,60 0,00 3,47 81,26 2,84 0,00 0,74 1,46 0,00 0,85 90,63 0,00 0,00 0,27 0,00 0,00 0,31 10 1,18 0,00 0,00 1,15 0,00 0,00 0,78 >10 0,31 0,00 0,00 0,21 0,00 0,00 0,55 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 Gráfico 1. Distribución del consumo de medicamentos por grupos de copago farmacéutico. España Lista completa de medicamentos 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 1 2 de 3 a 5 de 6 a 8 Más de 8 35 Tabla 12. Distribución del consumo de medicamentos por grupos de copago farmacéutico. Cataluña Lista completa de medicamentos Tipo de copago Nº medic. Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 129,96 28,88 21,05 54,62 49,31 68,19 42,28 229,89 25,65 32,99 28,78 36,62 31,81 24,54 312,96 18,54 0,00 8,72 8,28 0,00 10,53 49,09 10,43 45,96 4,26 1,91 0,00 10,50 58,15 8,67 0,00 0,99 1,28 0,00 3,42 66,00 4,48 0,00 1,30 0,85 0,00 4,31 72,57 1,67 0,00 0,18 0,37 0,00 2,02 80,82 1,25 0,00 0,49 1,38 0,00 1,71 90,56 0,00 0,00 0,31 0,00 0,00 0,34 10 0,00 0,44 0,00 0,35 0,00 0,00 0,36 >10 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 100,00 Gráfico 2. Distribución del consumo de medicamentos por grupos de copago farmacéutico. Cataluña Lista completa de medicamentos 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 1 2 de 3 a 5 de 6 a 8 Más de 8 36 Tabla 13. Distribución del consumo de medicamentos por grupos de copago farmacéutico. España Lista de medicamentos simplificada: excluidos “dolor en articulaciones”, “dolor en cuello o espalda”, “dolor de cabeza o migrañas”, “otro dolor” y antibióticos. Tipo de copago Nº medic. Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 136,29 66,68 48,71 54,30 59,65 55,42 51,71 227,86 18,19 27,45 22,37 23,95 44,58 22,57 317,42 7,88 9,82 11,95 10,50 0,00 12,96 410,97 3,08 14,02 6,58 2,47 0,00 7,44 53,66 4,17 0,00 2,38 2,92 0,00 3,04 62,60 0,00 0,00 1,53 0,51 0,00 1,21 70,85 0,00 0,00 0,55 0,00 0,00 0,50 80,22 0,00 0,00 0,18 0,00 0,00 0,09 90,04 0,00 0,00 0,02 0,00 0,00 0,03 10 0,09 0,00 0,00 0,12 0,00 0,00 0,40 >10 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,05 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 Gráfico 3. Distribución del consumo de medicamentos por grupos de copago farmacéutico. España Lista de medicamentos simplificada: excluidos “dolor en articulaciones”, “dolor en cuello o espalda”, “dolor de cabeza o migrañas”, “otro dolor” y antibióticos. 0% 20% 40% 60% 80% 100% Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 1 2 de 3 a 5 de 6 a 8 Más de 8 37 Tabla 14. Distribución del consumo anual de medicamentos en Cataluña. Lista completa de medicamentos Tipo de copago Nº medic. Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 12 27,35 33,05 54,04 38,15 56,73 100,00 32,33 24 27,07 27,80 0,00 15,72 10,17 0,00 18,01 36 11,26 17,21 0,00 4,69 4,23 0,00 10,93 48 6,89 9,33 45,96 2,67 2,81 0,00 6,73 60 5,00 5,57 0,00 0,31 0,85 0,00 3,12 72 1,10 1,05 0,00 0,49 0,00 0,00 0,73 Más de 72 21,33 5,98 0,00 37,96 25,21 0,00 28,15 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 Tabla 15. Distribución del consumo anual de medicamentos en Cataluña. Lista de medicamentos simplificada: excluidos “dolor en articulaciones”, “dolor en cuello o espalda”, “dolor de cabeza o migrañas”, “otro dolor” y antibióticos. Tipo de copago Nº medic. Copago_1 Copago_2 Copago_3 Copago_4 Copago_5 Copago_6 Copago_7 12 34,52 35,16 54,04 61,15 75,85 100,00 44,56 24 34,16 29,57 0,00 25,20 13,60 0,00 24,83 36 14,21 18,31 0,00 7,52 5,65 0,00 15,07 48 8,70 9,93 45,96 4,28 3,76 0,00 9,27 60 6,31 5,92 0,00 0,50 1,14 0,00 4,30 72 1,39 1,12 0,00 0,79 0,00 0,00 1,00 Más de 72 0,70 0,00 0,00 0,56 0,00 0,00 0,97 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000 100,000