Juez y reo de su causa : Comedia
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N. iig. COMEDIA JUEZ YREO DE SU CAUSA. DE UN INGENIO DE ESTA CORTE. El Rey I>on Jarme de Aragón. D.Juande Aragón. El Principe Don Pedro. 5Orliiñoi f- PERSONAS. E>oña Blanca. Laura. Elvira. Isabel, Chayin. Un Alcayde. Un Jardinero. Damas. Dos Hombres. LdUisica. JORNADA PRIMERA. Sale Don Juan con cadena al \yChapin. Chap. Siendo quien eres ,señor, >aunque al Rey pintan severo, ¡las Historias de Aragón, ique de él Se están escribiendo, ;no es facjJ que te-castigne. f juan. Selo miro que estoy preso. Chapín ,yque en esta torre las guardas que sabes tengo: ’el delkb ha sido honrado, pues anduvo poco cuerdo en darme ocasión el Conde de Luna átan grande empeño, por tener ácargo suyo ‘ la Caballería ;yviendo ,que iba yo por General 'í del Campo, yquando los eco* .de las trompas Militares ynos incitaban soberbios, •sobre ordenarle al de Luna, que cerrase áun bosque espeso ‘la entrada con mil caballos, -‘porque no ocupase un puesto *la enemiga Infantería; tne respondió tan resuelto, Un arrógame ,tan vano. que me obligó ,sin respeto • del oficio Militar, de la ocasio'n ,ydel tiempo, áolvida?' reputaciones, ydesconocer empeños; . ’ ydexando los Quarteies, entre los mudos silencios de la noche, le saqué donde los dos cuerpo ácuerpo dimos al valor envidia: Ydoy gracias álos Cielos, pues de lánce tan precisa me libró ,mas que el esfuerzo, la dicha', dexando ai Conde de Luna ámis plantas muerto. Mira tú ,si áeste delito podrá escusar escarmientos el Rey Don Jayme, áquien llama Aragón el Justiciero; pues aun en su propio hijo castiga los desaciertos de la juventud briosa, dando al mundo claro exemplo de la severa justicia, con qué administra sus Reynos. Chap. Lindamente lo has parlado^ propia condición de presos, ^ue áquien entra áYÍíitaxi©^
2Jue¡í,y^^o l'aégo^le CBCajafl ,el pleytoj^ '' pero aunque el Rey se esté grave, le ha de suplicaí el Reyno que te perdone. Juan. Chapín, la parte ,yel heredero dll Conde, piden fñsticia con tanto^ rigor ,que temo alguna fatalidad. ’ Chap. Pues qué heredero tan fiero ha de haber ,qtie' no se ablande, si por tí ha venido áserio? Yquién es? Juan. Blanca su hija. Chap. Muger te sigue ?Murietur; bien te puedes confesar, ahorcados moriremos, - que una muger enojada (quinta esencia derinfierno) mas con el ruego se ensancha. Juan. Admira en años tan tiernos su constante indignación. Salió ,Chapín ,de un Convento, adonde estaba seglar, para pedir con extremos * de crueldad yde hermosura justicia al Rey. Chap. Ya la tiemblot yespero al verme racimo, ahogado en los greguescos del V^erdugo ,pasar hoy desde chapia ásombrero. Hasla visto ?Juan. Yo jamas, porque yo. ya estaba preso quando salió ardiente rayo áfulminar sus incendios contra mí ,sin que la aplaquea . las lagrimas yios ruegos. Puessi no te .basta ser un tan grande Caballero de la Gasa de Aragón, yun claro ,un heroyco espejo de la Milicia Española, que ha dado al Rey 'mas trofeos de los Moros fhanterizos, que tiene truchas el Ebro; no le encuentro mas camino, que ordenar mi testamento: e! alma la mando áDios, si no me lleva primero el demonio ,por mis mushos, de su causa* yhonrados merecimientos: El cuerpo mando que sea entregado áun Bodeguero, que si se entierra entre cubas, resucitará al momento, porque el olor de lo caro resucitar hace áun muerto; Mando;:; Calla ,no me aumei^j: ; f* nprín. .i ti I temerariamente necio, mis pesares. ^4/. Ay señor! si tú acetaras un medio ^ para escapar ,que era lindo. Juan. Infame ,no hables en eso; ^ si sabes los agasajos, que ánuestro Alcayde le debo^ “ dexando entrar su familia áverme ,yásu aposento ^permitiéndome pasar; ^ cómo quieres ,que aun pudiená»; librarme ,haga con mi fuga, ? que resulte en él mi riesgo? ^ Chap. El pensamiento es honiaáOj' señor ,pero es majadero; Tiene el Alcayde una moza .• _ Con no muy malos ojuelos, esta se vá áacomodar, porque su tio ha dispuesto en casa de una señora * doncella ,yde nobles deudo*, | ponerla ,por resguardar i-- aquel signo fan funesto, 'A que es dudoso en las mugereSiít.: v ysolo es fixo en el Cielo. “ Cógele la vuelta al tio, yme visita trayendo _ de socorro algún condumiOi . ' yahora ,si no sospecho 't mal ,.entreabre la puerta; ’-g que no me espantes te roeg^ - la caza. Juan. Picaro ,tu faltas átantos respetos? Chap. Mi respeto es manduesf» yterser divertimiento; . usted se esté quieto ,y Sale Elvira conrun retrato poT- i de enmedie. ^ Elv. Chapín? Chap. Bellisim® cuyos ojos garabatos, ,
De mIngenio candiles de mis deseos, ar3ÍÍ2.n mi corszoiij Vdeslumbran mis afectos, _ lué es esto ?£lv. Esto es visitaros. Yo cor mi parte lo aprecio, , que áuno solo le fué qualqüiera compañía gran consuelo. £h. Bien sabe Dios que me pesa en aqueste estado veros, qne tengo buenas entrañas, yes mi corazón muy tierno. CAijn.Mas tiernas son tus cazuelas, que guisas que es un portento; ymas que alegre quisiera veste siempre hacer pucheros. £h. No faltará ,Chapinillo, aunque ahora al instante vuelvo. ^ Chap. Dónde ?Eh. En casa de mi ama, ,que pone su casa creo, pues acá. envío unos tras*.oSj ySU retrato entre ellos*. Pareciónae tan bonita, que quise por complaceros mostrárosla. Cha^. Hermosa lonja de pemil para un almuerzo. 7«íí«. No he visto igual hermosura; sin duda riñó el bosquejo el pincel en los colores de los inñuxos diversos ds las estrellas ,pues causa _ tan dulce, tan blando objeto respetosa inclinación, ymedroso -atrevimiento; sin mí he quedado al mirarla. 0iap. Ahora tenemos eso? cumplióse el refrán de pobres enamoradps ,yen cueros; aun si fuera una empanada. E.ÍV. Señor Don Juan ,tan suspenso ros •Juan. Ay Elvira !si puedes feriarme áqiialquiera precio esta copia ,pide ,pide los tesorss mas inmensos, que tuyos son. Okap. Pide ,pide qne una blanca no tenemos: Eh. Darla no podré ;prestarla, eso vaya ,como luego la volváis ;áDios ,que es tarde. ¡Ja CoTts. ^S %an. Aguarda^ Elvira. Eiv. No puedo; áDios, Chapia, para siempre. Ckaii. ADios ,que solo um quexo:;; ¿V De mi amor? aJ/. De tus gigotes, estofados ,ybuñuelos; que como comiera yo:;. Qué dices lloroso ytierno? Chav. Mas que te comieran grajos, mas que te picaran cuervos. Ehj. Mal aáo para tu alma. -'Vaie. Juan. Absorto, he quedado ,Cielos: Chapin ,viste igual belleza? Ed ella mi pensamiento ;_ se embebe.C^áf^ Ymihambre en Elvira, que he de mascarla el tozuelo. Titán. La puerta abren de la torre; qué será? Chaj}. Ya Lo veremos. Salen el Aicajde ,yel Principe. Ale. Señor ,el secreto importa, que temo ál Rey. Princ. Ya lo veo: mas mereciendo Don Juan este ,ymáyores excesos de mi amor ,aunque hoy los culpe, mañana ha de agradecerlos. Idos ,ydexadme. vase el Alcayde. Juan. Al punto ... que en este obscuro emisferio vi la luz ,distinguí el Sol:^ Vos ,Señor ,Principe ,ydueño, áun preso abatido ,ysolo visitáis? Princ. Mayor extremo debe ála fineza vuestra la inclinación que profeso. Chap. Muy piadoso es vuestra Alteza, pues viene áenseñar el Credo ádos ya medio ahorcados. Prinei Chapin ,pues tá tienes miedo? Chap. No señor ,el miedo ami es el que me está teniendo de los calzones asido; quien lo dude ,llegue áolerlos, Princ. Inexorable mi padre, ni la intercesión que he hecho, ni los ruegos de los Grandes ha estimado. Juan. Yo lo creo; mi desgracia ,ysu justicia no se contentan con menos. Princ. Yo soy tan vuestro. Den Juan,
4^yuez^ yReo cae ann ieste remotó centro 'engo áliarme de vos. Juan Parece que este es niísteripí ajp. Decid ,que yo no podré mas ,que ayudar con-consejos. Vrhic. Antes quisiera apuntaros, para quedar satisfecho, de cierta sospecha mía un bien creído rezelp. Si el Rey hubiera pensado, por mas ajustado medio, entre Blanca yvos ,tratar vuestra unión ycasamiento, la acetarais vos, Don Juan? Juan. Bien pudiera responderos: no ha un hora ,que no era en mí imposible ese concierto^ pero de instantes áinstantes, contingencias ,ysucesos de suene mudan los hombres (ay copia del Sol mas bello!) que os digo, que antes muriera que lo acetara ,supuesto, que solo en mí hay libertad de decir que soy ageno. Chap. Enamoróse de golpe, Dr/;rr Mucho, amigo, os Ío agradezco. jtum. 1ues en esto avos qué os vá? 1rniQ. Corazón ,disimulemos, an nada mas que vuestro honor, yque np digan los necios, ’ que el miedo de aventuraros consiguió Donjuán venceros: pnacer cosa que no seá interés, ygusto vuestro, Juan. Ahora conozco ,señor, que es mucho lo que yo os debo. irmc.^ 1anto ,que habré de perder la vida ,e)_ Padre, yel Reyno, ono habéis de peligrar, esta palabra os ofrezco. 0.7 /. OPrincipe! Merecías ser obligado del sebo, para verte poderoso. Prtnc. Ydesde hoy correspondiendo ala confianza vuestra, también pon Juan os confeso, que es mi libertad agena, de su causa, yque el diviso sugeto, queme la robó por prenda de mi desvanecimiento, 1 os le tengo de mostrar." f Juan. Qu.¡ndo,señor?Pr/«c.En puJien^ yáDios ,que me aguarda el ReyTi- Chap. Con que os despedís tanseco^ "• Princ. No, Chapín, que para ti "’ gasto yo estos cumplimientos, aqui -tienes cien escudos. Chap. Cortés Principe por ciertos hazme de estas reverencias, .f que otra urbanidad no quiero. ! Juan. Vive Dios ,picaro::: 'j Chap. Vive ,yvivirá ;qué tenemos? para que los dos vivamos. Dios vive ,yvive el dinero, Pfinc. ADios, amigo Don Juan.' Juan.Grzn señor, guárdeos el Cielo, va^ Salen Planea vestida de fierro ^Lauti' de gala ,pElvira. Laur. Ahablar vienes al Rey? Blanc. Eso deseo, pues desvalida mi Justicia veo: yde su rectitud en confianza vengo alograr ,no digo mi venga que no cabe en mi pecho, sino es dexar mi agravio $atisfecho¿^ Eaur. Ya sabes con el gusto que te sÍ^, ycon razón lo digo,- pues viendo mi hermosura festejada^ el Principe ,viviendo enamorada, ’ SI h?f?n oA-.*: 1 si bien átan antiguo galanteo ma éa. •_ ,.gdidlJtCv mi honor ha recatado mi deseo; , por lograr verle ,áacompañarla aí^| mi cuidado ,que al ver que él se retáa^ presumo que en el Principe ha cabid* 3 parece olvido. V. Noes Palacio, señora, donde estsW^sta -«/^«c.Si,Elvira, hablaral Reysolic¡ta?M^J ypues el primer día es joy ,que te admití en mi coropaÚ^ ' .-disculpa tienes para ser curiosa. ‘V. ¿)i empiezo á c* ^Ser curiOs»« -* j ^1^' }empiezo aser criada vergonzosa, -> jaie cierto el refrán eh este espació»/ de que el demonio me metió etfPalacioti yasi el que calla es una acción severa, que ha de ser airevida ybachillera.
De. un Ingenio de esta Corte. Laiir. Por qné? Nó ves que es vicio? _ perderele el decoro plir con iis leyesdccií oficioj f/s-Porcur _ yaun falta otro por qué. Biahc. üí ,qué te inquieta? £lv. Esté es un lausis lingue de alcahueta: Yo' sé un hombre, señora, que te vid ,yoo te vid ,pero te adora: porque para estimarte, .té luird ski lá costa de buscarte, ybasto áque en en punto se rindiesci Blanc. Ycdmo es eso? Mlv. El lausis lingue es ese: que como eres hermosa, enigraa.eres de amor ,y cosicosa. Blanc. Bien empiezas ,Elvira. Elv. Pues no es nada, en un mes he de estar alicionada. Blanc. Pues con otra palabra repetida, mi casa perderás. Elv. Quedo advertida. Latir. Ya es hora de que entremos. BLmc.Sl acaso ver al Reyconseguiremos? Vanse,y salenel B.ey,elPrincife.,QTtuñOf ycriadas. Bey. Aunque yo le perdone, no hay clemencia que abone el yerro de negarles álas leyes favores juntos que les dan los Reyes: Doña Blanca es la parte que le sigue, como ella los rigores no mitigue, JOle he de castigar. f’f/Kc. Pues algún medio será justo, señor ,que dé el remedio, que D. Juan de Aragón es gran Soldado, ydexa con su nombre acreditado el valor Español. Rey. Fuégran delito: pero por vos remito. Principe ,ála clemencia el c^tigo ,con una conveniencia, (ra que Blanca ha de aceptar, con quepudietemplarse la sievera %del justo rigor ,que siempre guardo. ADona Blanca aguardo, yenvío por Don Juan, que determino, para buscar ála piedad camino, que se casen los dos. Vntr Válgante el Cielo» medroso yelo: ®o SI aBlanca adoro? ^ ámi padre ,que intenta mis agravios. Rompa el silencio los medrosos labios, quexandonje álos Cielos, ., yanticipando furias áios zelos: Ortuño ,yo me abraso, ' .(paso, de extremoáextremo en mis accicues Orr. Señor ,qué dices? - Princ. Que ifurioso ,yciego •, se quema el corazón en vivo fuego; verasmé despeñado. Ort. Pues no adviertes ,señor::; Pri«c. Don Joan casado con la imagen que adoran mis sentidos! ,Hoy se ver.án perdidos respetos ,obediencias ,ytemores. Ort. Don Juan viene, señor. Princ. Ay mas rigores! Salen Don Juan ,jv Chagin. Chapin ,qué será esto? (puesto. Chay. Que perdonarte el Rey habrá dis- Juan. No sea maquinar contra mi vida? Prmc.D,Juan, vuestra fortuna no se olvida de los méritos vuestros :mi cuidado ámi padre ha obligado áque os perdone ;mas por dar en todo un medio ,la justicia busca un modo cruel contra mi eFedito ;y tan fiero, qne ha dado la palabra áun Caballero de casarle con Blanca.; yél ordena, que con ella os caséis. Juan. Onueva pena! .Obarbare linage de tormento! Mas que la muerte ,siento remedio ámis deseos tan ingrato. Cómo podré olvidar de aquel retrato el bello original ?Blanca perdone, yque el Sol la corone con las Diademas de sus rayos de oro: sola la esuampa adoro, que se'dmprimió en mí pecho. Priwf. Quérespondéis? Juan. Que fuera el mundo estrecho, áser yo dueño de Provincias tantas, para ofrecer ,Señor ,ávuestras plantaos, por la vida que os debo. . • Princ. Yde casaros ,^ con Blanca ,qué decís?.
g- Juez sReo Qüe por no daros el disgusto menor diera mil vidas, cal cuchillo "ofrecidas. Prntc. Pues yo estoy de por medio, ybascaré el remedio para que sin casaros libre os vea, quiétr vuestro bien desea; Juan Sois mí defensa vos.; Sak el Rey. Qué hajespondido D. Jüáii? T'/ííré Que estoy rendido ' ávuestros pies Reales, que al humano valor faltan iguales^ méritos para el bien dé haberos visto; Ya será baxa empresa si conquisto • en vuestro nombre Olympos éofonados, morigfbélos armados de Pirros, de Alexandros ,yde Aquiles, pues sus claras emprCsasserán viles, quando pretenden, entre adornos ñeros, vencer las honras que recibo en veros; pero:;; Rey, Decid, Jif'án. Señor ,el casamiento es el linagede mayor tormento, {to» aüe inventó la crueldad con modo injus- si la elección no la consulta el gusto. Nuevas tengo ,-señor ,acreditadas de prendas celebradas de virtud ,calidad ,yde hermosura de Doña Blanca ;pero no es ventura, qae el Cielo :me ha guardado: no puede haber espíritu forzado, libre en la voluntad ,yel alvedrio, V150 es tan poderoso el riesgo mío, aque viera la mnerte mas sangrienta contra mi vida atenta, que me obligase ,de rigor vestida, ádar el alma por salvar la vida. El perdón generoso no ha de ser tan costoso; Escuchadme ,señor ,si ha merecido quien tanto os ha servido:;; ií^y.En los nobles (llevad esta advertencia) casa mas que el amor ,la conveniencia; Yo entendí que os libraba, yos honraba, pero no que os faltaba (niega gusto de obedecerme. Juan. Quién os natural obediencia? Rey. Blanca llega, que en sabiendo el desprecio, de su causa. sabrá daros por necio, mas que por homicida la pena merecida, si acaso hay en la muerte igual casii Tuart.l.os Cielos sean conmigo; el dueño del retrato es el que veo; si -es .imaginación de mi deseo! Salen Blanca ,yEhira. Blanc. Avuestros pies, señor, vengo oV Blanca-, ya está presente < Don Juan ,vuestro enemigo. ' Blanc. El perdón ,óel castigo le dexo en vuestra mano; ypues teneis poder tan sobera», os pido que me Bonreis. . Yo había tratado, aun sia ávos haberos consultad^’ que con vos se casara Don Juan ;pero él con una injom| de los méritos vuestros ,quando'S que el-deíifo mas grave es negarse ámi Justo mandaní?!^ responde que no acepta el casa:^ pero verá este día, si la clemencia mia, quando masía pretenda, le pues' volverá ála torre, ., adonde ha de morir dentro de Pp Venid, Don Juan, ahora. ; Juan. Señor ,ya os obedezco. - Rey. Imagen soy de Dios ,y un hora os doy en que elegir óel desposo’-io vuestro ,<5 muerte, . *7; Chap. Qué castigo hay si es lo propio casarle, Blanc. Que una müger de mi haya oido (estoy sin alma) su desprecio iPrinc. Bion ha cumplido su palabra. Álpaño Baura, Habiéndome ® en hablar con una Dam* de Pslacip ,mi parienta, ‘' en busca vengo de Blanca. Blanc. Es muy gallardo Don J no supe que peleaba con tan amable enemigOi por-que al dolor se le añao* i
Ve un Ingenio de mi desayre ,no sé ;í¡ oiga el sentir ,naya de perder al que aborrezco» óal que ya estoy inclinada. (Princ. be tu suspensión presumo, divina hermosa tyrana, Itu pesar ,yaun la alegría» ^que árrú tu pena nae.causa.- - íLaur. Válgame el Ciejo !Qué escudio? f/u.-Estaes otra zalagarda. 'Princ. Mira ,bellísimo objeto de niis repetidas ansiasj si habrá otro afecto en el mundo como el que obliga yagravia, siendo dicha en mí el dolor de ver ultrajar mi Dama? ,., Z^«r. Cielos ,qué es lo que escucháis? ya por lo que se ocultaba de m.í el Principe ,descubro. Slanc. Quien os oyere palabras tan Ubres ,presumirá, que os he dado confianza , para hablarme asi. Princ.No ,ínjosta, ni aun ia mas pequeña causa; pero sí el mayor motivo en esa beldad tan rara, para afianzar ánn tiempo .^ tu despique ,ymí esperanza; pu es haciéndote mi dueño, podrás lograr coronada satisfacer en la vida de Don Juan ofensas, tantas. ; Hasta aqui pudo llegar . '' su defirió ymi 'desgracia. Miañe. Quién creerá, Cielos ,que voces, que otro tiempo me adularan af. satisfaciendo mi injuria, hoy para mí sean extrañas! Principo respondes ?Miañe. Gran Senort como he de encontrar palabras, que ádos semblantes me apliqueo . ofendida, yobligada, quexosa ,yagradecida? 'pues, en acciones contrarias, atondéis mi honor átiempo, que intentáis burlar mi fama. Princ. Burlaros yo? Blant-. Quién lo <iud>? Pues aunque no es la dUtaocia de esta Corte. _ ‘ de vos á. mi tan gig2Dls>_ vos Principe ,yyo vasalla» es ,señor ,.la suüeiente, para,conocer ,que quantas voces la pasión, explique son delirios, son fantasmay del deseo ,. ycomo tales, óson hurlas ,óstín chanzas: ' que yo ni puedo ser vuestra;, ni se acostumbra en España casar los Reyes ,si no es con quien ásu estado iguala. Laur. Solo esto debo áini suerte. Elv. Gran majadera es mi ^ma. Princ. Bella Blanca ,dulce hechizo de mi fé ,si no lograra vencer Amor imposibles, débiles fueran sus armas. Solo un si pretendo tuyo; dexa ámi cargo la hazaña de vencer quantos estorvos se opongan ámi constancia que: más una níanó tuya aprecia rendida el alma, que del trono Aragonés la Diadema hereditaria, ypuestoqueD- Juan vuelve, 'dexate ,amable tyrana, despreciar, y-córrespónde ásu grosera arrogancia con las iras de tu ceño, que yo me quedo áescucharlas af. oculto en un cancel de estos. vasf,. Miañe. Señor, oye ,espera ,aguardas pero qné es esto que veo? .Tú estás en azecho ,Laura? Laur. Sí ,ycon el gusto de oír quanto la fortuna varia mejora la condición de tu suerte ,pues hoyganas, , con perder un enemigo, mano ,Cetro ,culto ,ygracia de un Principe. Miañe. También tá misteriosamente me habías? Aparte e/Prrác.Cielos,que Laura meoyó! Laur. Quieres ser la primer Dama, cuya hermosura no tenga envidiosas, quanio alcanza ^
8,P^so triunfos ,que otra nocoasigueí Elv. Pareceque espiritadf • está la prinía 'de ^elos. '. - Elanc, Cosío en tí' esa envidia -nazca de que el Principe,, nte quiera, yo te feriaré "barata esa fortuna 4ffií no me: des-vanece nada, /--- Próíc. Hacraet IYo ,te lo creo-p Laur. Pues te tomo esa palabra, -.. yáDios.P/¿íttc.D<5nde vás?iítt<r. Afuera te espero; Osi ver lográra ai Principe ^para hacerle cargo de su infiel mudanza: ‘ qne< mientras, sales ,la -vista de estos jardines me agrada, yme divertiré en verlos. 'vase. Salen Don Juan ,yChapín. Juan. Aesto me resuelvo. Chap. Vaya, rescata nuestros gaznates, ypor donde quiera salga. .-. Juan.Yywmz, Blanca, quisiera qne unas voces se encbntráran ^ tan nuevas ,¡para explicaros ios afectos que batallan en mí:: Blanc. Que no me ofendieran diréis ,y-que me agravíáran: / qué podéis decirme nvás, ^ue lo qué ef Rey me declara • de vos ?Añadir ’quereis, : áofensas tan declaradas, -desprecios de mi persona? -. •Son acciones tanAillanas, que solo se satisfece:: '•' ^’/¿r?t.C<5mo?P/ííuc.VoI viendo kespalda; Juan. Oid. Priñe. Albricias ,“deseos! Juan. Qué ya da frase está hialladá de hablar, sin hablarcon vos, logrando que mé deis -gracias, quando quedas' con-vencida de veros desengañada.' Esta hermosísima copia, querobó, para esta.mparla ,en lamina de clavel, ’ií rubia diestra del alva ai dia ,apurando en ella nieve., incendio, luz, ynacar; antes ,Blanca ,que yo os viese. de su Cdusá. me ,tyranizó ,al mirarla los sentid-ns :Vos veréis, si estando ya esclavizada ' mi voluntad de su objeto, le pqede quedar áun alm a que la adora ,arbitrio libre para no verla ,yamarla, ni ser suyo ,pues la suerte *’ ‘su propia fortuna labra. Princ. Felice soy ,que él la laj^ ' con odio, ycc-n repugnancia.. Juan. Vedla, yved si mi tesón i Dale el retrato, yle arroja ^pudo rendirse con causa. Blanc. No veré tal; solo siento,; J que en mí solo instante baya, enque po anhele á. que lave vuestra sangre derramada las manchas de mis ofensas, '.,j Sale el Principe, ytoma el retfg- Prin'c. Suspende la destemplanza, li Blanca hermosa ,que quiei) .j., álusíre sangre ,nó engaña; ;& | ysi áíesfa adora Don Juan, .4’ fuera el mentiros infimia. Blanc. Ymayor el oír eso. Juan. Advertid:: Blanc. Voy a! de cóiér^!; un mongibelo ' . el pecho en iras exhala,. '^ Elv. Callaré, que yo el retrato 3 le di, no sea que ála cara: : me salga mi boberia. -i Princ.. No se qne en mí voces Don Juan ,para agradeceros, -' -qáe deseis desempeñada -¡-i ' hpalabra que me disteis^ '-í’I ypues sin duda se halla . gran^ perfección en la imagen, y^j -por- "^-ién Blanca se desayra; verla intento ,mas qué miro! JuanlSe^otuPrmc.Oh estrella inhsfl^ J^^n.Q\ia.oéo..Princ.O mienten idísí^ ^an. Os dixe que idolatraba.,. A Princ. Oes de Blanca este retrato.^* Juan. Auna beldad soberana; "'‘v Princ. Ciego me tienen mis zeios. Juan. Era esa copia gallarda el dueño de mis sentidos, l 41
T)e un Ingenié de esta Corte. ^9 Cielos, qüé e* UqHe ae pasa; sin saber qne era de Biaoca; ;con que nada os ofrecí, pues lo que ofrecí ignoraba»^ ''riñe. Vos áBlanca me ofrecisteis fno acetar ;porque ya dada . mi palabra áotro tercero de-conseguirla ,ylograrla, no quedase desayrado. Por qué entonces no pactabais, que como no fuese el dueñ» de aquesta copia ,se daba la excepción ,no la pusisteis Pues siendo así ,la rentaja la tengo yo ,yen su fuerza ha quedado la palabrá: el original es mió, 'yvuestra la semejanza. 1/f6iñ9 dRey. Aquí un grave mal rezelo. uan. Si fuese esa circunstancia precisa ,también ,señor, en vos fuera necesaria; pues como yo entonces dixe, que una JaslWza estimaba, me dixisteis vos que áotra, yaun me ofrecisteis mostrarla. Esto sobra ámi respeto, que en sabiendo en quien recayga vuestra inclinación es fuerza, cpino vuestra ,respetalla, sin que' después haya -regla, cae quebrante ,óque deshaga la ley de nuestra atención. Rey. Yo he de ver en lo que para. Princ. Mucho estimo que dejs vos la sentencia en vuestra causa. Es verdad que os declaré, que era, dueño de mis ansias una hermosura; yos dixe, que os la enseñaría :si basta» Iáque vos no la miréis aquestas dos circunstancias, vedla sin salir de aquí. Juan. Anadie miro en la sala. Princ. Muy corto de vista es, Don Juan ,el que no repara, que está esta copia presente, yno hay con que equivocarla. 'Juan. Caygan sobre mí ios mostesi Princ. Os turbáis? /áítB. Pues no es forzoso? Rey. Acabáramos maáaaa . de' saberla ;iBlanca quiere D. Juan ,pues por qué la agraTH^ Princ. Respetad ,como decís, la propia que me avasalla. Juan. Siendo la que ámí rae rinde, no es la propia ,que es extraña. Princ. Pues yo ya me he declarado. Juan. También yo ;yel Rey me manda^ que la acepte por muger. Princ. Ni de eso se me da nada, ni de otros inconvenientes. Juan. Vuestra alteza tenga áraya su pasión, ymi retrato' me vuelva. Princ. Ratos esta espada, queosde el retrato.::^áu.El retrato::: Saled Rey. Ya está en mi mano esta alhaja. Quitale el retrato al Principe. Prñír'.Señor::jM¿j«.Señor;:i2fy.Está bies. Princ. Si vuestro ceño me amaga, ysi el respeto que os debo, pues me asusta ,pues me espanta, da lugar ála' razón:: Rey. Que no conocéis. Princ. En tanta duda, de vuestros enojos:: Rey. Nada se os dará; bien clax;® vuestras voces lo expresaros. Princ. Asaber que me escuchaba, quien:: Puede vuestra cabeza poner ,Principe ,ásus plantat, Jayme soy el Justiciero, así mi Reyao me llama: B0 os fiéis en ser^mi hijo, que porque en mí acreditada quede la justicia mia, sabré yo propio ilustrarla coa el matiz de mi sangre. Princ. Si las voces se me atajan:: Rey. >ío habrá causa ;idos de aquí.; Pr'úic. Guárdeos Dios edades largas. ». Rey. Don Juan ,cobraos ,-y llegad, donde mis brazos aguardan daros mil enhorabuenas de ver la 'duda aclarada ¿e vuestro afecto ,ylograr, ; B
yü como darme fíaas muestras ae ta atr¡or ,si es biea que dude fu amenaza otu ñneza. J^u.tn, Tienes tú. por qué dudar? jS/.í/ac.No, que soy quien soy ,yaun pregunta me ofende. Juan. Pues no es'posible que dixera no es razón ,que dílatand* yo ¡os instantes de verla otro rato ,muera Blanca .. ausente, yyo lo^ consienta? Eli este sentido hablaba. jBlanc. Yasi es razón que lo crea» porque Con ese convienen las ansias con que te espera mi corazón ,qúe. sin tí en muda's intereadencias, ' solo Conservó mi vida porque tú no fallecieras. Juan. Válgame el Cielo !Ay mugeres que digan esto ,yque mientan? Bianc. Válgame Dios! Ay culpadas, que descansan ysosiegan, . qnahdo rni vida inocente sin tener motivo tiembla? Juan. No vienes ,dueñoadorado? Blanc. Ya voy ,estimada prenda. Juah. Poco contigo estaré, quees -preciso que al Rey vea. Blanc. Qué hora habrá contigo larga, ni breve ,si tú me dexas? Juan. Puede ser esto ficción? Bldnc. Si sabrá que hay quien se atreva, ausente ásu easa ?Creo que estás mudo. Juan. Ytú suspensa. Blanc. Qué ha de hacer la que te mira? Juan. Lo que aquel que te contempla; Bla-tíc."Vcn ,esposo. Juan. Voy^ ,bien mió. Blanc. Fiera duda! Juan. Extraña ofensa! Blanc. Mas yo Eonrada::: Juan. Mas yo cuerdo::: Blanc. Aclararé tantas nieblas. Juan. Aporaré mis desdichas. Blanc. Patente haré mi inocencia. Juan. Ruidosa haré mi venganza. Porquetí; Juan. P#rq«e:;; Blanc. Pues n® entras? de su Causa, Juan. Si ;¿tú no vienes? Bien d!c«. varaos ;'¡ay Cielos! Voy muerta, Juan. Permiteme ,honor ,un rato, que crea (¡ay Dios!) yno crea ' mi desgracia ;Blanca es noble, - es quien es,-no te resuelvas' fácilmente ,' que estas cosas se han de dudar hasta verlas. Salen doi Hombres, 1. El Rey tan de mañana se levanta? • 2.El sueño apenas ,como veis ,quebraiiti, que como imita áNuma yáTrajino, el ocio de su edad se quexa en vana compite su cuidado ásu gobierno. I, El nombre será eterno de Jayrr.e en Aragón enquanto bii el Sed la margen, que termina Espaitr ^ Anoche truxo un hombre íOmiif ; herido, súpolo el Rev ,ypreso lo ha tenids,- hasta que áambos ádos nos ha mandado que. apenas raye el Alva, coneñidado le traigamos cubierto ásu. presendai a.Diay noche en él son horas de audieack yya sale. Sacan los dos dChayt. Sde el Rey. La persona \ que ma.ndé se resguardase, •1 dónde está? Los dos. Aqui está,'Se^ j Bey. Nada de esto sepa nadie, { yretiraos. Los dos. Aquién no turbará su Real semblante !"oaist» | Chap. Dónde :estaré ,santos Cielos ?| Si es hora de que rae saquea ' | árequebrar la escalera, yádar de coces al ayre. Rey. Porque veas quanto importa lo que voy ápreguntarte, - hombre ,yo inismo seré quien átu vista desate el texido ,impedirnento . de este cendal. desc^'^^. Chap. Dios te pague, ótú quien quiera que seas, la piedad ;nsas yo di al traste que es el Rey ,yle he tratad* con mas llaneza que áun Sastte» Rey. Otus señales me mienten, ^ •eres::- Chap. kj triste gaaa***
De tín Ingenio de ésta Corte. Criado de Blanca id? SLzjj. AI rebes según mi hambre; criado de Blanca ,no : criado sin blanca ,pase. Rey. Turbado esiás. C/iap. Amí siempre me turban las Magestades; yes vuestra Alteza tan tieso, áué 'no hay palo que le iguale. Rey. No temas ,que átodo quauto ála casa le tocare de Don Jnan ,estimo yo. Chap. pues si es ¡a amistad tan grande entre vos yyo ,mandad que nos traigan chocolate. •- Rey. Buen humor tienes ;yo haré que se te premie yregale, corno la verdad me digas. Cap. Yo soy cuerpo de verdades, porque siempre son mentiras las que por mi boce salen , con que de verdades tengo hecha la tripa un estanque. ^.cy. ?víe la dirás, óharé al punto que te hagan dar en la cárcel 'un garrote. Chap. Aun un palillo bastarla para ahogarme : verdad protesto decir. Rey. Pues yo sé que tú lo sabes; qué pasó en casa de Blanca - coa el Principe ay^er tarde, qne le obligo áherir áOrtuño ? Chap. Gran Señor ,fragilidades; hombre mozo ,Blanca moza, él pretende remozarse, yla va áhacer la mocita; pero ella ,que es como un jaspe, del Principe resistió los amorosos embates. Siguióla afuer de Tarqníno, púsose Ortuño delante, ysacudióle las liendres: llegué yo batiendo hijare* auna muía anotomía, en cayo magro cadáver, de mi amo me adelanté, Ventrándome antes con antes ai ¡ardin, vi que alli andaban ^atraemos yAdatares. í? íino es en el propio instante llegó mi amo ,supo el cuento^ yle dio un gusto notable. Se lamente le enfadó que ei Principe no aguardase, ^ pues gusta de su nmger áque con urbanidades - de vasallo se la envie de plata en ua azafate. Porq-ae en fin ,Señor::- Rey'. Ya basta. Ckap. Vuestra Alteza no me ataje, que empezando áser chismoso, los demonios que me aguanten. Yya que me abre la vena, dexe que salga la sangre. Rey. Retírate. Chap. Bien está, vase* Rey. Por dos distintos parages ei Príncipe yDon Juan vienen: yo haré que los bronces gravea del premio yde la justicia el it.nulacro yla imagen. Salen Don Juan yel Principe. Juan. Atus pies ,gran Señor::- Princ. Señor ,ahora alcanzándoos áver:;- Juan. .Q quinto ignora ap. la ambición que pretende dignidades! Lejos se miran bien las Magestades. Rey. Quitad ,no me embarazes, Princ. Mi error confieso: si ha sabido mi padre mi suceso ? Su rigurosa vista me entorpece.' Juan. El Principe enmudece mi voz entre mis labios: heridas son del alma los agravios. Princ. .Sin mi estoy. Rey. Proseguid ,basa ycolumna adonde estriva mi mayor fortuna, yllegad ámis brazos. Juan. Y^uestras plantas, adonde mira el Sol victorias tantas, que le sirve de eclipses como sombras, estandartes hollando por alfombras, • son las que me han de honrar. Rey. Saber querría (mía, vuestro feliz suceso. Tuan. Dicha es c
jg Juez yRso de Yiogro del bonor de la victoria, que ocupe, ^ran Señor, vuestra memo- Iklarcbé con las banderas ,v de la'fertil Castilla álas fronteras, adonde Abenyusefmidiendo un valle, pudo ásu espício fresco coronaiie de tanta Infantería , qtíe población de fresnos parecía, ^ pues tanta lanza junta , del encuentro ála punta, árboles son áquien dexó el Enero una hoja sola de brillante azero. su bárbara feroz Caballería ála selva inedia tanta campaña en ultrajadas flores, que en piélagos de plumas ,ycolores presumían los Cielos, que eran los esquadrones paralelos, según de plata ,yoro lás centellas afrentaban la luz de las estrellas. No asi Fik-ction yEtonte sobre la verde clin de crespo monte, iirpacientes esperan ,yespumosos ccn impulsos fogosos, que les avise el látigo de Febo para correr la EcKptica de nuevo; como con escarzeos repetidos los Andaluzes brutos con bufidos, en la arena cavando , yla inquieta cadera manejando, pedían que la seña-el ayre rompa, grave la caxa ,ybélica la trompa. Salí al encuentro yo con mis ginetes, cuyos no bien bruñidos coseletes las obscuras zeladas, ‘(das, mas horrorosas quando mas manchales petos mal bruñidos, de la enemiga sangre reteñidos, mostraban en su pausa ,ysu fiereza, no tanto adorno ,pero mas destreza, yaun hasta los caballos tan hechos ,que sin costa de jontalios, ellos propios se unían, marchaban ,se esperaban ,yvolvian, mostraron que áun exército lucido mas adorna el esfuerzo ,que el vestido, viendo áuna yotra parte jalas allí de Apolo ,aquí de Marte, Su Causa. Poco duró, Señor, el duro encuentro pues rompiendo su centro quatro esquadrones míos abanzados, divididos se vieron ,yturbados. Suben al ayre las astillas rotas ". de las lanzas, yS'uben tan remotas, tan espesas ,que el Sol que mudo arla batalla miró por celosía. Abenyusef valiente, del reten con la gente ya' todos empeñados ,_ intenta socorrer los desmandadoi, ysobre' una montaña, bija del Betis ,mide la campaña, ’ siendo su espada eu fuerza repetidj^ cada golpe destrozo de una vida, •Buscóle yo atrevido, t pongome enfrente ,la distancia chocan los dos caballos tan veloces ,que el viento por mirallos ^ se adelantó violento, yellos llegaron antes que no el viente^ : hurtóle el cuerpo al golpe en la carten) ; y’ el mió ,que mas diestro ydócil en, revuelto sobre el suyo, el lugar qüe él ocupa substituyo; I- con que el siniestro lado, i una vez ya ganado, '[ por un costado le pasé mi. espada, cayó sobre la yerva desplomada su robusta persona, ; .que de caliente sangre la corona; j huyen sus gentes ,el alcance sigo» ' : gano tiendas ytren del eneriiigo. Lléveme áBenyusef,mando corana dicenme aL registrarle, que aunque es grave la herida, no es tan grave el peligro ' Déxoie recobrar ,yque’en mi ásu salud se atienda, _. yápocos dias (ácruel 1 cómo dará mi qnexa con mi labi®* que la sangre se hiela ; digo ,que ápocos dias se porque de Abenyusef (pierdo e* i?íy. Tanto os ha divertido u'** el suceso de un Moro? .. Jiíaa. Compadecime dél, sus
19 De uTir Ingenio Mas solo os digo ,Señor, que entre cortados suspiros, ver'tiendo cristal los ojos, asi Abenyusef me dixo ; Yo tengo una ilustre esposa, que me la dio mi Rey mismo; yen la última batalla, adonde fuisteis vencidos, mientras coronaba yo los sagrados obeliscos del gran templo de la Fama de timbres esclarecidos ; hallé (con qué sentimiento, con qué dolor lo repito ! ) que mi Principe Amñrates, de mi Rey único hijo , mientras yo le aseguraba dejodos sus enemigos, ultrajaba de mi honor los fueros ,yque en el limpio espejo donde debían, como en centro cristalino, retratase las hazañas, se miraban los delitos, veome preso ( ó Christíano ! ) mas que de tí, de los grillos que me pone aquel respeto, que áuna Deidad le es debido. Lloro mi afrenta ,yno sé en qual extremo hay peligro, en decirlo den callarlo ; pues no puedo quando aspiro, ávengarlo sin vengarlo, ni callarlo sin decirlo; con que sin alma ,sin voz, sin aliento ,sin sentido, todo asombro ,todo espanto. Rey. Ya penetro sus designios. Juan. No sé qué hacerme ,no sé, viendo premiar beneficios con desdoros ,qué he de obrar. Rey. Yo síque siempre he sabido como se trata el honor del contrario ,ydel amigo; yaun vos ,Principe:: Princ. Señor::- Rey. Sé que sereis de mí mismo dictamen. Princ Es tal el vuestro, que áél desde luego me aplico. de esta Corte. Rjy. Pues dexesc en libertad áAbenyusef, yásu arbitrio, sin pena de ser traydor, el manejar el cuchillo contra el hijo de so Rey, quando la culpa le hizo desmentir lo soberano con el baldón de lo indigno. No sois vos de esta opinión? Princ. No Señor ,porque es principio de traición, que haya vasallo áquien se dé tanto brio contra su dueño. Rey. El honor con que el vasallo ha nacido, no tiene mas dueño que él, ni está de nadie al arbitrio ; si su dueño se le quita, que mate ásu dueño digo. Yo soy Rey ,yo lo pronuncio, yo lo quiero ,yo lo elijo; ysi le faltare espada, esta víbora que ciño ds azero, puesta de parte del que es mejor hijo mío, pues fecunda los laureles, que despedazan los vicios, del que nació monstruo ingrato venenoso basilisco , contra los suyos hará , vive Dios ,el propio oficio de la Justicia ,supliendo por el infame ministro de la execucion. Princ. Señor, ya me postro ,ya me rindo ávuestros pies ;advertid que esa voz no habla conmigo. Rey. Decís bien ,Principe ,alzad, que de la sangre ,yel juicio vuestro no creeré jamas, que me podáis dar motivo de hacer con vos' un exemplo, que escandalice los siglos. (pasa? Princ. ldx yo:: Juan Qué es lo que me Princ. Podré:: Rey. Idos ,Principe ,idos. Princ. Guárdeos el Cielo. vase, Juan. Suspenso entre mil dudas vacilo.' Rey. Descansad de la jornada.
20 General ,pariente ,amigo, yno el .suceso ael Moro altere vuestros alivios; gozad los brazos de Blanca, Yahora enlazadlos ioios; vuestra casa es mía ya. Juan. Advertid, qae-yo os la fio, ytantas honras, Señor., venero ,adoro yestimo. JRey. Con qne os ponéis en mi mano? Juan. No es bien seguro el asilo? Jvíirad que me enojaré, si no intentáis divertiros, Juan. Con pesares como oaedo? Rey. Ya es de mi cargo el sentirlos yremediarlos. Juan. Son grandes. Rey. Pues yo ávencerlos me aplico: venid conmigo ,ycreed que no soy tan bien sufrido, que si le importa ámi honor, (pues el vuestro es todo mió) no sabré ,viven los Cielos, dar muerte ámi propio hijo. vase. Juan. Ogran Rey ífeliz mil veces quien tu vasallo ha nacido. JORNADA TERCERA. 'Salen Chafin yElvira. Chaf. Elvira ,qué tenemos ? Elv. Apretados, nos vemos; brava meláncolia se gasta en casa ! Chap. El Principe porfía, yahora le he visto hablar al Jardinero. Elv. Amor hace la guerra co.n dinero; mas cómo en ella fee ,Chapín amigo? Chap. Harto tuvo qué hacer por mf, ysin todo Barbero ,todo Cirujano; (migo téngame Dios de su bendita mano, qué colérico soy. Elv. Será en tu tierra, Chap. Yo no tengo ninguna. Elv. Yen la giíena, cómo jugaste al esconder? Seria estratagema mía.- Elv. Qué ardides puede haber huyendo un hombre ? Chap. Eso es bien que te asombre? travesé ¡a batalla, siendo yo‘ de opinión qce puedan dalla. de Sil Cdiisá. Elv. Luegotú no la~ das ? Chap. Esa es la treta ; dexo átodo Christiano que arrem^tj ymétome en un bosque verde por donde corre un arroyuelo Elv. Ysi no hay arroyiieio ? '‘ Chap. Linda flema ! con arroyo ha de ser mi estratage®^ Elv, Eso es lo que yo ignaro. Chap. Llega sudando un Moro. Elv. Ysi acaso no suda ? Chap. Es caso liano, que siempre se pelea de verano: siéntase ádescansar. Elv.Si no se slenti? Chap. El no sentarse fuera acción violen, ypor esto mi Moro ,(¡j; viendo la margen del cristal sonoro, para gozar de su corriente mansa, tendrá poca razón si no descansa. Elv. Está bien dicho así. Chap. La sed ie ariita, 1 pues aqni entra mi treta; [ dirá el Moro entre sí (n.:die lo ignoa) \ yo estoy sudando ahera, si bebo'sin comer, ha de matarme, pues mas vale sudar ,que resfriarma Elv. Pues cómo sabes tá que ha de deci- Chap. Entenderalo un grillo; (tó pues tan tonto ha de ser ,aunqae Is mueva la sed al Moro ,que sudando beba, sin comer un bocado ? pues yo muy paso ápásoporun laáo Elv. Ya de pensar tn riesgo me alborotas. Chap. Deseo caer un puño de bellotas, yáellas se tira el Moro haciendo cercos pues sen todos los mas como unos puS" bebe,yle sabe bien,yya tendido,(eos, quando en la verdeyerba estádcnndtf salgo ,yatole intrépido ,yespew que le venga.ábuscar el compsófi** hago con él lo mismo ,ycon los otros,, porque también querrán beber esotro^ yatodo el campo Moro hecho no oy*" <5 le paso ábellotas ,óácuchillo. (I*®» Elv. Siempre tá fuiste un puro disparaté' éY'í^.Moro no ha de quedar que no 1® sin costa mia ;pero (o lance fiero!) ('e
no es^el PriaGÍpe aqne! ? E'v. Yel Jardinero cue con él viene hablando. {<^0. C-ii/. Algún buen cochifrito están trazar- Elv. Chapín ,yo pienso .que esto va de Chaf. Elvira ,en la antesala, (mala, que forman estos arboles ño; idos, ambos escucharemos escondidos, por si el despique el hado me promete de adquirir los honores de alcahuete. i'/». Aunquepor esa razón me escondería, qué eso de alcahuetear es plaza mía. Escondense al paño ,ysalen el Principe yun Jardinero. Princ. Esto habéis de hacer por mí. Jard. Señor, aunque soy sugeto humilde, es el pundonor de mi amo^ lo primero. Trine. Quien os ha dicho que yo con otro motivo entro áeste pensil delicioso, que alde tratar con secreto un negocio con Don Juan ? Chap. Ysi él no viniere átiempo, bastará con su muger, Jard. Señor ,desazonar temo á' mi Señor ;si tomáis mi disculpa ácargo vuestro, yo por mí no hallo reparo. Trine. Yo os lo estimo ,ylo prometo; yen fé de que os sabré dar la satisfacción, valeos del precio de aquesta insignia. EiV. Alhaja le da rQué bueno ! ydirán que el de alcahuete es oficio sin provechos ? Chap. Para mi es sin exercicio; es verdad que llave tengo, pero es mi llave capona. Jard. Hoy salgo de Jardinero, que diamantes ,3^ oró son, yvale según el peso. Chap. Este si que medra bien: Que sea yo tan vil ,tan perro, que de hilvanar voluntades, ni aun sepa echar un remiendo ! Mas pillaré la cadena. Elv. Picémosla, ypartiremos j de esta Corte, _ despees,de haberla vencisdo. ^ Chap. Ahora me vendes con €“^0, pero no habrá^quien me cc.mpre. Trine. Mostradme le mas espeso _ del ,ardil! ,• lo mas oculto. Jard. Id la vereda siguiendo de ese arroyo ,encontrareis de alamos ,chopos yfresnos, ,áquien las. yerbas confunden los archos robustos cuerpos, tanta copia, que no es fácil ni hallaros ,ni conoceros. , Princ. Bien está. vase. Jard. Válgame Dios ! Qué diamantes, tan perfectos J Pues el oro pesará '; quatro libras por lo menos. Sale Chap. Yo tengo un contraste, amigo, yese nos dirá si es cierto. Qiiitale la cadena Chapín ,yagarrase de ella. Elvira también. Jard. Qué queréis hacer, demonios? Chap. Indigno, picaro, puerco, cilantro yalcamonías, ámi amo sirves en esto ? Tú por cadenas le vendes ? V!ve Christo ,que un platero la ha de trocar ádoblones; ysi llegare ádoscientos, en un borrico he de hacer que te dé el verdugo el premio. Elv. Tú que solamente tratas en ajos ,coles ypuerros, sin mirar quien soy ,te atreves ausurparme mis derechos ? Suelta la joj’a, óte mato. /«n-y. Es mia ,yyo no la suelto. nipaño. Juan. Quien siente agravios no .ps mucho que atodas horas inquieto en parte alguna sosiegue. Soltad ia^alhaja. Chap. No quiero. Elv. Ni yo ;yantes me dexara quitar las muelas áhecho, qúe soltar en la venera ' la 'riqueza que venero : dexala. Qué es lo qúe esíuchc! Jurd. De esta manera veremos T)e un Ingenio
<22 ,yvez yReo de quien es. Pele-in por tenerla cada Chap. tque en poblado l^uno. me roba un ladrón casero. (ta. Eiv.'ii'i picaro! Chop. ^xkdin.Jard. Suel- Sale Don Juan ,yla toma, Juan. Apartad ,que pues que tengo ]a alhaja, yo seré el Juez, oue segtencie vuestro pleyto; Jard. Yo no le pido áChapia -nada ,porque ya confieso que ea esa cadena saya. vase, Chap. Por altos merecim ertos da cien palos ,esa prenda que no me toca protesto. De Elvira es. vase. Elv.- Señor , no es mia, ni en tales cosas me. meto, flue áDios gracias ,juego limpio j ysi pretendes saberlo , ellos lo dirán. vase. Juan. Oíd, tened ,esperad ;mas Cielos, ya que su valor reparo, ysu materia contemplo: mucha alhaja es para hallada; ay de mí! Pero qué es esto? Ts’o es venera (estoy sin alma^ de Montesa la que veo ? ysi en las señas reparo, yen los vislombres no ciego de sus crecidos diamantes, no es (dé dircurrirlo tiemblo) la insignia (ah sospecha vil ! ) que el Príncipe trae al cuello ? Ko hay duda ;apretad ,indicios, los cordeles al tormento. Un papel ,aunque rasgado, con el sentido perfécto contra mi honor ,que no puede decir mas', hablando ménos; yeste indicio *qüe también es dudttsámente cierto«i . seña de que habiendo entrado , 6la ha perdido aqui dentro el Principe ,ócomprar quiso mi deshonor con su premio: qué dices ,honra ,qué dices? Podrá contra tan tremendos de su Causa. testigos una inocencia, que ni la dudo ,ni creo, con solo decir ,yo soy hija de un recato honesto? jodas las sospechas -mienten, -, solo es verdad lo que alego, desmentir la acusación, ^ que la están juntos poniendo tantos indicios en boca del fiscal que llaman ?Quedo, lengua mia ,no le nombres, que^ todos quantos afectos hay se nombran sin agravio, ysin injurias ,no hay zelos, Vive Dios, que he de apurar de una vez todo el veneno: muera Blanca ;mas qué miro ! Un homb-e (ay Dios!) encubierte en mi jardin ?Estomas? Va saliendo elRey embozado. Aíatai-éle aunque mi dueño 1 sea ,aunque al Friucipe ocult? j .el embozo )en qué tropiezo? | Quién eres ,hombre atrevido, j que ciegamente resuelto en rni casa te me encubres? Rey. Quien e! cargo viene áhacertí de una quexa ,que de vos tieúe. . Juan. Saberla pretendo , -y verte ómatarte. Rey. Verme ,ymatarme ,no lo ^ que en yiendome, yenojado, vos sereis cuien quede muerto. Juan. Válgame el Cielo! Vos gran Señor ?i?ey. Yo ,que cumpt ;el encargo de quedar por iniOs vuestros desvelos, no' era razón que estuviese, mientras vos veláis ,durmiendo- Juan. Yde qué la quexa nace, que expresasteis ?Rey. Pe no descuidar ,en confianza del seguro que os ofrezco'. tan mal supiera cumplít como Rey ,yCavaller® mi palabra ,que dobláis lU centinela vos tnesiüo? Qué yo debo hacer? N®
De un Ingenio mi oferta? Juah. Yo lo confieso; pero es grande el enemigo. íiey. Vuestro parcial no es pequeño. Jum. Una insignia en la muralla (y aun délos muros adentro) llegó áponerme el contrario de vuestro aviso ádespecho; ved como guardars la Plaza^ ysi sobra el compañero. ÍLey. Qué insignia es? Jtian. Este collar ,que hallé en manos;':? Rey. Yo estoy bueno.^ Juan. De un criado mío. Rey. Seria querer contrastar por medio de su avaricia ,la puerta que le cierran: argumento de que el dueño no la abre, pues que cohecha al que es siervo. Juan. Eso juzgo yo también,- que en lo contrario ,primero era herir ,que imaginar. Rey. Herir iEra Ecil eso? Así se hiere jDon juarr, estando yo de por rnxdio? Juan. También está el pundonor^ que es como vos ,Rey supremo. Vos dixisteís ,que álas leyes DO está el vasallo sujeto^ si le tocan en la honra, yque goza el privilegio aun contra su Soberano. <=> Rey. Limites tiene el Decreto,- hoy se sospecha la injuria, áremediaría atendemos; querer culpado por fuerza ásu Señor ,es un nuevo delito ,que el buen vasallo debe hacer un buen concepto de la Opinión de su Rey; yaunque vos no le hayais hecho del Principe ,habéis fiado ámí advitrio su escarmiento; se publica la venganza lo que ha callado el exceso; vos os quitáis el honor, yde dos maneras ,Siendo de vuestro Rey enemigo, de vuestro mal pregonero. de esta Corte. _ Juan. Señor ,entráis áarguirme, óáresguardarme? ... Rey. Yo temo la imprudencia de hijo» yde Blanca satis lecho, mas vengo áestorvarla un susto» que álibertaros de un riesgo. El Jardinero segundo me dio entrada por dinero; si el primero es como él, que haya tomado sospecho del Principe esa cadena, eso vos podéis saberlo. - Juan. Sí, que en su mano la halle, iré ábuscarle, resuelto ádarle muerte. Rey. Don Juan, ese es delirio mas ciego; dar muerte ,sin dar razón del por qué» no cabe hacerlo; si la dais ,aun es peor, que es avisar con estruendos al enemigo ;yasí, Se pierde el tiro de íexos; do esteís tan apasionado» que os he menester mas cuerdo. Juan. Mucho me apretáis »señor, yhabré ya de conoceros. Rey. Podréis? Juan. Ymuy fácilmente; yaun darosáentender pienso quan áraya me ha tenido vuestro divino respeto. Rey. Si habéis de explicarlo vos» el tiempo »Don Joan' ,perdemos. Juan. No pudiera yo decirlo» que antes al dolor severo muriera »yno sé sí ,caben las frases' en el silencio. Testigo hay que hable pot mí, Ved este aleve fragmento de mi agravio. Dale el Rafel iyel Rey hace que lee.. Rey. Ya le he visto; yen el criminal proceso contra el Principe ,es un fuerte testimonio de sus yerros; pero no prueba acia Blanca;, yaun él ,si lo considero, como habla medias razones» es ufl testigo ¡roperfectoí
^24 yReo yuna verdad tartamuda 110- ha de creerse por entero. Juan. Ysi entre unos desperdicios de guante, cinta, ypañueio, perdidos por Blanca, -en ducha con el Principe le encuentro, qué diréis? Rey.. Que era peor haberle visto en el seno bailado ,que no perdido, que ya era' culpa en el mysterio; señal foe de resistencia dar tantas prendas ai viento. Juan. 'Vos me arguis de ‘manera, gran señor ,que aun ádespechos de mi colera, intentáis introducirme el consuelo: un vasallo os debe tanto? Ini.agen de Dios contemplo que sois ;bien dice que tiene el Rey dos Angeles buenos, uno para su dictamen, yotro para su gobierno- (bien. Rey. Creed ,que deseo en todo vuestro ÍDent. Blanc. Valedme Cielos. Dent. el Princ. Espera, dame' la muerte. Juan. Qué es esto que estoy oyendo? Rey. Lo que agradecer debieras: mi hijo ,ytu esposa son esos que hablando acia aquí se acercan: de estos troncos encubiertos los podemos escuchar, pues sin llamarlos, los vemos venir áhacer confesión en sumaria de este pleyto. Juan. Señor:: Rey. Esto habéis de hacer. Juan. Sin sentido os obedezco. ^Escóndese y. sale Blanca con un papel. en la mano, yel Principe tras ella. Blanc. Qué osadia tan agena de quien sois ,es la que advierto? Quando os he dado ocasión para el atrevimiento? Vos,.sin mirar que esa casa tiene tan heroyco dueño, su sagrado profanáis? '(reo Al paño el Rey. D. Juan ,del juzgado ia declaración bien sale. Juan. La del otro es la qu? espere.' de su Causa. Pein Ahora te haces de nuevas, arñado imposible bello, de ¡as causas de un delirio, 1 áque tú has dado el fomento? ' Tú tienes la culpa ,tú. ^ Jian.Y ahora qué dices áesto? Rey. Queaun no ha acabado ,callad. princ. Tú, otra vez ádecir vuelvo, has dado todo el motivo al desesperado arresto de que me arroje átu casaj ypues el sentido pierdo, yo me iré ,pero gustoso de que en tu mano te dexó, ; óproseguir mis locuras, i óreaíediar mis tormentos. sjast, f Blanc. Sin vida ,sin alma estoy i de? susto ,ydel desaliento: , Laura, Isabel (ay de mí!^ cu. Salen el Rey ,yDon Juan. Rey. Dio sin sentido en el suelo; yo tomaré este papel. .(ron, Juan. Yo tambien.i?íjv.Ved,quelooyevolved conmigo áocultaros. Entranse., ysalen Eaura ,yIsabtl, La/ur. Acia aquí sonó aquel eco; 1 mas Blanca aquí desmayada? Aquí ,Ehira ,acude prestó. ' Elv. Hay ,señora ,que algún flato, pues le dan Je tiempo en tiempo, se le kft encajado en las tripas. Xsab. 5ino os dengue ,porque pienso, que esto dp las pataletas, son por mcd.a ,yno porriesgo, Elv. Ay Isabel ,con las amas quanto de esto padecemos! Laur. Ayudádmela állevar. Elv. Soy yo acaso mete muertos? Que la lleve su marido. Is.al', Yo te ayudaré ,ven luego, que dexarla ,es tyrania de esta suerte. Elv. Pues protesto, ypido por testimonio f la fuerza qup aquí me han hecho; yotra vez, si se ofreciere, tendrá entendido el ingenio, que no tene.mos las Damas costillas de esportilleros,
De un Ingenk Llevatda Elvira ,éIsabel. Laur. Ay de mí !Que ya presumo, en el continuo despego del Principe, los indicios del mal que cajlo ,yreservo; mas yo procuraré verle. vase. Salen el Rey ,yDon Juan. Rey. Fueronse ya? juan.Y^i se fueron. Rey. Veamos ahora ese papel; éi confesará de llano, pues dixo :dexa en su mano su daño ,óremedio en éi; con ella hablará sin duda, pues ésta es la propia letra, que en el otro se penetra; qué aguardáis? Juan, Su voz es muda, pues solo un pedazo es de otro villeie rásgado, para ser yo desdichado. Rey. Gomo ?Juan. Como el interes de poderla disculpar ccn .no nos dexa tener, llegando en su mano áver papel que no pudo hablar, yes letra de mi enemigo, yaun la mitad del viliete. Rey. Eso un indicio promete del dictamen que yo sigo. Muchos simples hay que son tósigos por si ,ymezclados forman triaca templados en fuerza ,yen complexión; quizá del que vos guardáis el miedo que falta es, leedlos antes ,ydespnes veremos (si le juntáis ) -lo que nos dicen los dos. Tuan. En vano {si lo habéis visto ) con vergüenza lo resisto. Rey. Leed ,yacabad por Dios, (mosa. Lee D. Juan. „Qaando logro, Blanca her- „ta favor ,qué mayor prenda? ,,mi pasión durará en mí, ,, finge tá ,que me desdeñas, „mas yo siempre seré tuyo. •jEl Principe.” Rey. En eso queda; ahora habernos de juntar (pues según yo los encuentro. de esta Corte. ^2 las lineas de ambos áun centro parece qae van ádar) estos dos medios papeles. Juan. Medroso se atreve el labio áraato hablar en sn agravio. Rey. Qnahdo no fueron crueles remedios de tanta herida? Leed ,que áambos táca en rigor, si ávos ,Don Juan ,el honor, ánú de mi hijo la vida. Lee Juan. „Qaan3a logro ver copiado, „Blanca hermosa, mano tersa, „tu favor al papel liso, ,,oné mayor prenda deseas? Hasta aquí lo mismo es. Rey. Leed ,ytened paciencia. Lee Juan. „Tu favor al papel liso, .,qué mayor prenda desea ,,fni pasión? Oh Laura! Firme „durará en mí esta hneza, jjánge tu deidad ,yveo „qije me despeñas ,yalientas, „mis yo siempre girasol „seré tuyo Laura bella. „E! Principe.” Rey. Ahora ,D. Joan, ved si mejorando estrella, dice mas claro que el sol; ReyyJuan. Mas yo siempre gyrasol será tuyo ,Laura bella. Rey. Qué me teneis que decir? Juan. Que como pudo llegar medio papel átomar, ni el entero dividir Blanca ?Rey. Como le rompí® Laura ,para quien venia, esa la causa seria. Juan. Cómo un sentido formó el ntedio papel perfecto, yotro después cotejado? Rey. Como es un cargo impensado, que os tiene sin vos de inquieto. Juan. Yhaberlo hallado por roí el medio papel dos dias antes ?Rey. Ya esas son porfias. Juan. Yla otra mitad aquí tener Blanca ?Rey. No se ve, que es todo casualidad ? Tuan. Con Laura habla en realidad, D Wi
En disba Imprenta se bailan la$siguientes >, yotras muchas dedif^f^^ tes títulos. Los dos mas finos Esposos desgraciados por amor ,óias víctimas de la infidelidad. Pieza fácil de executarse en casa'S particulares. La Esposa Persiana. No hay Mudanza ni ambición donde hay verdadero amor, el Rey Pastor. Esther ,Tragedia. El Rigor de las Desdichas ,yMudanzas de Fortuna. Juaniío yColeta, óel Pleyto del Marquesado. Pieza fácil de executarse en casas particulares. El Hombre de bien ,Amante Casado y Viudo. No hay Vida como la Honra. Alsxandro en la Sogdiana. El Culpado sin Delito. La Tamara, óel poder del beneficio. La Destrucción de Sagunto. Federico 11. en Glatz. La mas Heroyca Espartana. El Fabricante de Panos ,óComerciante Inglés ,puesta en verso. El Pródigo yRico Avariento. El Nazareno Sansón. La Posadera feliz ,óel enemigo de las mugeres ,¿n prosa. Aman yMardoq. la horca para sudueño. El Viting ,Tragedia. El Perfecto amigo. La Escuela de la amistad ,óel Filósofo enamorado. La Lina ,Tragedia. La Cena del Rey Baltasar. El Amante generoso. El Católico Recaredo. El Inocente culpado. La Adúltera penitente. El Conde Doo'Garcia de Castilla. La Constabte Griselda. La venganza en el despeño ,yTirano de Navarra. Triunfos de valor yhonor, en la corte de Rodrigo. La Escuela de las Madres. La Victoria de Christo. El Casado avergonzado. El Buen Médico ,óla enferma por any Ser vencido yvencedor, Jul. Cesar y¿ La Conquista de Madrid, La Andtomaca. La Esclava del Negro-Ponto. La Zayda, Tragedia. Saber premiar la inocencia. Los Criados embusteros. La Celmira. El Comerciante Inglés ,en prosa, ASuegro irritado ,nuera prudente. El Marido de su hija. El Carbonero de Londres, El Vinatero de Madrid. Todo es enredos amor. No hay aniigo para amigo. No puede ser guardar una moger. Mañana será otro dia. La Exaltación de la Cruz. Las Travesuras de Pantoja. Basta Callar. Las Cadenas del Demonio. La Devocion de la Cruz. La Mayor hazaña de Carlos V . Los Zeios de San Joseph. Amar después de la muerte. ,, Tudas Macabeo. .' Los Enredos de un engaño. Exceder en Heroísmo la mismo. La Emilia. i Amor,Honor ,yPoder ' perder el Reynó ypoder, Apadre malo buen hijo. Christobal Coion. El buen hijo óMaria Teresa. El Dichoso arrepentimiento. El Hombre agradecido. El Sitio de Calés. El Sitio de Toro. , La dama Capitán. La Mas Ilustre Fregona. .^i La Vandade Castlílá yDuelo í® mismo. j Los dos Amigos. i Los Falsos hombres de biea. El Muerto resucitado.