Ciudadanos del mundo. ¿Compartimos los mismos valores comunes?
Abstract
En esta comunicación expondremos las experiencias adquiridas en las diferentes actividades formativas realizadas en varios centros cívicos de la ciudad de Huelva. La principal finalidad era la sensibilización y la formación de mujeres y hombres onubenses, en torno a la interculturalidad utilizando una colección de cómics de valores comunes. Con el objetivo de tomar conciencia de la importancia en la convivencia entre las personas de diferentes culturas, etnias, religiones... Se llevó a cabo con una metodología activa y participativa en la que todos eran protagonistas del desarrollo de dichos talleres.
Full text
99 CAPÍTULO 8 “Ciudadanos del mundo. ¿Compartimos los mismos valores comunes?” Rodríguez Vázquez, Francisca María; (Universidad de Huelva) [email protected] González Camacho, María Elena; (Universidad de Huelva) [email protected] Valor Rodríguez, Lorena (Universidad de Huelva) [email protected] Resumen. En esta comunicación expondremos las experiencias adquiridas en las diferentes actividades formativas realizadas en varios centros cívicos de la ciudad de Huelva. La principal finalidad era la sensibilización y la formación de mujeres y hombres onubenses, en torno a la interculturalidad utilizando una colección de cómics de valores comunes. Con el objetivo de tomar conciencia de la importancia en la convivencia entre las personas de diferentes culturas, etnias, religiones... Se llevó a cabo con una metodología activa y participativa en la que todos eran protagonistas del desarrollo de dichos talleres. Palabras claves: valores, interculturalidad, cómics, sensibilización, religión. Abstract: In this communication we will set out the experiences gained in the different training activities carried out in several community centers in the city of Huelva. The main purpose was to raise awareness and training of women and men from Huelva, around an intercultural environment using a collection of comics that share similar values. The aim is to become aware of the importance of living in harmony with other people from different cultures, ethnic groups, religions, and so on. It was carried out with an active and participatory methodology in which all the participants led the development of the different workshops. Key words: values, interculturality, comics, sensitization, religion. 1. Introducción En la actualidad, debemos de plantear si en este nueva era, se encuentra el objetivo de educar en valores y aprender a valorar a los demás por lo que son, no por lo que se comenta o se escucha o nos trasmiten los medios de comunicación. La sociedad en la que vivimos reclama atención, mimos, ser escuchada, sentirse segura, etc. sobre todo, en el contexto social. Los objetivos a los que se apuntan son, más bien, tecnológicos que sociales y deberíamos seguir educándonos en la formación procedimental, actitudinal y aptitudinal de la persona conjuntamente con los medios de comunicación y las nuevas tecnologías. Considerando a estas últimas como un avance para nuestra sociedad, siempre y cuando no se pierdan la esencia de los valores, que es
100 donde hemos querido realizar nuestro trabajo, uniendo las temáticas de la tecnología y la comunicación; con los valores sociales y comunes que deberíamos poseer todos, para poder subsanar diferentes cuestiones como pueden ser: ¿nos respetamos? ¿caminamos todos hacia el mismo mundo?... Para poder hablar mejor sobre los valores y llegar a entender con exactitud este término, es conveniente acercarnos a la definición de valor, ya que abarca contenidos y significados diferentes y ha sido abordado desde diversas perspectivas y teorías. El término viene del latín tardito (valoris): “Es un grado de utilidad o aptitudes de las cosas, para satisfacer las necesidades o dar bienestar”. Por lo tanto, obtenemos cualidades de las cosas, en virtud de la cual se da para cierta integridad o algún equivalente. Desde un punto de vista socioeducativo, que es el que a nosotros nos confiere, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social. Educar en valores nos lleva a equilibrar ciertas actitudes que contribuyen a vincular la injusticia, el conformismo y el etnocentrismo cultural. La familia y la escuela funcionan muchas veces como mecanismos productores de conformistas sin que suponga ningún tipo de opinión al respecto. Mientras que el etnocentrismo cultural guarda relación con la perpetuación de los mecanismos legitimadores de la guerra y el militarismo y la aceptación de la idea de enemigo. La humanidad se ha mostrado dividida en tribus, naciones, castas… y cada una afirma de sí una idea colectiva específica o, incluso, inmortalidades históricas que tienden a crear la mitología de que son el centro del universo, hasta el punto de imposibilitar el reconocimiento del otro como igual en situaciones conflictivas. Cuando hemos vivido cada uno en una posición, en nuestra sociedad nos han surgido problemas, pero cuando la convivencia multicultural nos llega es cuando están aparecen los problemas, la incomprensión, el racismo, la xenofobia por nuestros iguales. Esta tendencia no está basada en diferencias genéticas, por lo que su perpetuación se debe a las prácticas socializadoras, particularmente a la educación, tanto de padres como de educadores y profesionales de este sector. Los valores son producto de cambios y de transformaciones a lo largo de la historia y por ellos hemos querido realizar estos talleres en centros cívicos o asociaciones de Huelva, ya que estamos situados en unos de los lugares donde existe un alto índice de interculturalidad. Fundamentalmente, estas personas residen en nuestra ciudad por motivos laborales, se les ofrece trabajo en el campo y para integrarse en la sociedad en la que viven, participan de forma activa en distintas onubenses. Nuestro objetivo en estos talleres era, sobre todo, la convivencia, el compartir culturas, que ellos se sintieran como en casa y que participaran realizando una actividad dinámica y divertida donde cada una expusiera sus ideas y compartiera sus experiencias personales y lograr así, que todas las personas pudieran verse realizadas y felices con esta actividad, ya que la virtud y la felicidad son valores al igual que muchos otros. Es precisamente el significado social que se atribuye a los valores, uno de los factores que influye para diferenciarlos. Aquellos que guiaron a la sociedad en el pasado, generalmente referidos a costumbres culturales o principios religiosos, y los
101 valores actuales, los que comparten y debemos compartir las personas de la sociedad que nos rodea. Educar en valores, hoy, es formar ciudadanas y ciudadanos auténticos que sepan asumir conscientemente los retos de la globalización y puedan comprometerse en la construcción de un mundo más justo, inclusivo, equitativo e intercultural. Por encima del talento están los valores comunes: disciplina, amor, buena suerte, pero, sobre todo, tenacidad, señalaba BALDWIN, J., escritor norteamericano que nunca dejó de reflexionar sobre su experiencia como hombre negro en la “América blanca” de la época de los años 40 y 50. Y, no debemos de perder aunque hayamos llegado a la nueva Era Tecnológica y de la Comunicación. En la sociedad actual, y ante los tiempos que nos ha tocado vivir, las personas han dejado de ser ciudadanos de un lugar concreto, para convertirse en habitantes del mundo. Aprender a convivir con nuevas culturas, razas diferentes, creencias distintas, pero en definitiva, se comparten valores comunes. A través de los talleres se ha querido trabajar muchos de los valores que hoy día creemos que, en alguna medida, se están perdiendo y sentir que poseemos muchos de ellos que están ahí pero que no queremos demostrar a la sociedad en la que vivimos por “el que dirán”. Con todo ello, queremos trasmitir que podemos cambiar la perspectiva sobre las personas y cultivar valores alternativos, omnicomprensivos, que pudieran dar lugar a una cultura mundial. No se trata de que todos acabemos siendo iguales, sino que valoremos las diferencias como muestra de la riqueza cultural de un pueblo. 2. Proyecto La incorporación de nuevos contenidos a los programas curriculares en los centros educativos en forma de actitudes, valores y normas y la explicitación de éstos así como su posterior evaluación, no es una tarea fácil para el educador, sobre todo si no ha sido suficientemente preparado para realizarla y no dispone de los materiales didácticos que le pueden servir de apoyo, indica ALMAZÁN (2003: 87). AREA y ORTIZ (2000: 46-56) y SORIANO y JOSÉ (2003: 69-77) proponen que: La combinación por una parte, de proyectos educativos basados en el desarrollo de los principios del interculturalismo, y por otra, la utilización de las tecnologías y medios de comunicación en las prácticas docentes de aula pueden ser una oportunidad para el desarrollo de aprendizajes en el alumnado de ambos ámbitos de conocimiento. Con estas dos aportaciones de estos autores, encontramos aunada las dos temáticas principales de nuestra investigación. Y, continuar esta tarea en otras instituciones, fue el comienzo de nuestra labor en esta experiencia y principal motivo por el que pretendimos acercarlo a personas que están convencidas de la importancia de la educación intercultural. Se contó con un material de trabajo formado por cinco álbumes de historietas y de una guía didáctica que desarrolla diversas temáticas, donde se acompaña a los
102 lectores a lo largo de un itinerario que les animará a reflexionar sobre la importancia del diálogo intercultural y la valorización del otro, señalan REPETTI; FEDERICI y SALVARANI (2005). Este material didáctico está dirigido a un amplio público, tanto joven como adulto, y puede llegar a resultar accesible a un gran número de personas. Además, está destinado principalmente a profesores y educadores que pueden encontrar textos y referencias en la guía didáctica, redactada específicamente para contribuir al desarrollo de actividades multidisciplinares sobre el tema de la educación intercultural. Cuentan, para los estudiantes, con un material visual y escrito para el debate, y descubrir nuevos puntos de vista sobre los distintos sistemas de pensamiento. Igualmente pueden encontrar textos y citas para profundizar en su conocimiento de las religiones y el pensamiento laico. Y, en definitiva, a aquellas personas interesadas en el diálogo intercultural, donde puedan profundizar en esta temática desde una perspectiva innovadora y estimulante, encontrar puntos de reflexión y una nueva metodología para tratar la intercultural a través del cómic. El conjunto de los cómics que presentamos ponen de manifiesto no sólo los prejuicios, miedos, etc. que desde edades muy tempranas tenemos o nos forjamos de todo lo que se nos presenta como diferente, sino también: Las generalizaciones y estereotipos que solemos hacer cuando catalogamos a todo un colectivo de personas por las experiencias que hemos tenido con alguna de ellas y a veces, lo que es peor, por los clichés o esquemas preestablecidos que nos hemos creado como consecuencia de lo que otros nos han dicho o comentado, apunta MORALES (2000: 50). O incluso de lo que recibimos del contexto en el que nos rodeamos, incluso de lo que nos transmiten los medios de comunicación que consiguen llegar a tantas personas, de diferentes culturas, razas, religiones… y por diversas vías. Los medios de información o comunicación como la prensa, la radio, la televisión, y acercándonos más a la actualidad con Internet, forman parte esencial de la sociedad en la que vivimos. Como señala SALINAS y OTROS (1994: 177): Medios que afectan a muchos aspectos de nuestra vida social y cultural porque intervienen sobre nuestra percepción del mundo y experiencia de la sociedad y, sobre todo, de las relaciones sociales. Son medios que nos permiten acceder al conocimiento de lo que sucede en nuestro entorno; aunque al mismo tiempo distorsionen e incluso puedan deformar el conocimiento. Las imágenes que generan los medios de comunicación son pues una lectura determinada de la realidad, afirma VÁZQUEZ AGUADO (1999). Mientras que ARROYO (2000: 81) señala el potencial de reflexión, análisis crítico y posibilidades de expresión, que ofrecen los medios de comunicación. O como recoge ALMAZÁN (2003: 97), donde se observa que: Los medios de comunicación social, en sus diversas configuraciones (TV, radio, prensa escrita, etc.) forman una estructura compacta que difunde, en muchas ocasiones, información indiscriminada y tendenciosa; lo que puede ocasionar que esta situación pueda llegar a la manipulación de la persona, sobre todo aquella en periodo de formación.
103 Quisiéramos recalcar, que el material al que estamos haciendo referencia está concebido para proporcionar a los profesores, formadores y educadores instrumentos y materiales para la utilización de los cómics en labor didáctica, donde la guía profundiza en los conceptos que se encuentran en los álbumes: mencionados en los diálogos, encarnados por un personaje, interpretados en las experiencias de los protagonistas... Cada una de las cinco unidades -una por cada cómicestá compuesta de distintas secciones: el mensaje, un texto de introducción centrado en el valor moral seleccionado para la unidad, y en cómo ha sido formulado e interpretado en las religiones y en el pensamiento laico. La sección de material tiene que ver más directamente con el cómic, pues contiene la sinopsis y la explicación de cómo el valor escogido y algunas cuestiones sociales (que son respectivamente, en las cinco historias, la integración religión sociedad, la desviación de los mensajes elaborados por las religiones y por las ideologías, el principio de la integración social, soluciones eficaces y responsables para una ecología del planeta, identidad y mestizaje, la noción de la doble pertenencia, el diálogo entre culturas) son introducidas por la historia. Para apoyar estas primeras dos secciones sigue una antología de testimonios -textos sagrados, textos laicos, comentarios- y finalmente, ejercicios de comprensión, análisis, profundización, unidos estrechamente al cómic. Ensayos, fichas informativas sobre las principales religiones, un glosario, un directorio de páginas web y una videografía completan los instrumentos que la guía pondrá a disposición del profesor, formador y educador. Es en dicha guía, donde se ha intentado tener en cuenta las exigencias y las modalidades de una clase, por ello cada cómic se puede abordar tanto como historia única (que los jóvenes pueden leer en casa y analizar a través de ejercicios referidos a su contenido), como conjunto de elementos temáticos y narrativos, cada uno de los cuales puede ser objeto de una clase. A su vez, podrá enriquecerse con referencias a los textos citados, con los ejercicios y con los talleres propuestos. Para concluir, quisiéramos llamar la atención sobre el carácter multidisciplinar del material presentado, éste puede ser utilizado por los profesores, formadores y educadores que, en los distintos planes de estudios, trabajan con la historia, filosofía, educación cívica, literatura, educación religiosa y, naturalmente, educación artística; tanto en la educación formal como en la no formal. 3. Puesta en marcha 3.1. Planteamiento inicial La hipótesis principal partía de la intención de abordar, desde una perspectiva integradora, la transformación positiva de la realidad de nuestro entorno inmediato, así como la mejora de la convivencia en el seno de los centros educativos, las asociaciones culturales, vecinales, juveniles…. 3.2. Participantes El taller no estaba dirigido a una muestra concreta, ya que interesaba más, en este caso, conocer cómo podía influir los cómics a lectores de diferente sexo, edad, raza o religión. Para conseguir esa amplitud de factores, se contactó con centros cívicos, considerados estos como espacios abiertos donde se puede encontrar actividades interesantes y variadas. Al no marcar ningún tipo de límite, hubo una gran variedad de personas interesadas en participar en los talleres. La edad de los participantes osciló
104 entre los 15 y los 70 años, acudieron personas de ambos sexos, de diferentes niveles socioculturales y, uno de los alicientes más importantes, por su peso en los debates, de religiones diversas. La actividad se repartió en tres intervenciones, repartidas de la siguiente forma: - En la primera intervención, se contó con un grupo mayoritariamente femenino, con edades comprendidas entre los 20 y 65 años. Los miembros procedían de culturas diferentes, tales como: marroquíes, rumanos, españoles e italianos. El nivel sociocultural era muy variado, se encontraban: mujeres que no sabían leer ni escribir, inmigrantes que estaban aprendiendo el idioma, licenciados en diferentes áreas del conocimiento y estudiantes universitarios que en ese momento visitaban España con una Beca Erasmus. - En la segunda intervención, el grupo de asistentes estuvo formado por un nutrido número de mujeres y hombres, aunque la participación de las primeras fue más activa. En esta ocasión, el nivel sociocultural también fue variado, aunque no se encontró una diferencia tan marcada como en el caso anterior, ya que la mayoría de los participantes se trataba de amas de casa, licenciadas y pensionistas. Esta segunda intervención, contó con un índice de edad más alto, ya que sus participantes rondaban entre los 40 y los 70 años. A diferencia del caso anterior, los participantes tenían una misma nacionalidad, una característica que marcará el trabajo final del grupo. - En la tercera intervención, sin duda se trató del grupo más numeroso y con la mayor variedad de nacionalidades, culturas e idiomas. La diversidad también quedó reflejada en la edad de los participantes, la cual se encuadró entre los 15 y los 65 años. Este margen propició que el nivel sociocultural fuera muy diferente. A diferencia que en las anteriores intervenciones, la nacionalidad española era la menos representada. Esta circunstancia enriqueció considerablemente el desarrollo de las correspondientes sesiones. 3.3. Talleres El taller se estructuró en cuatro sesiones y se desarrollaron, menos en casos concretos, con una misma metodología que pasamos a exponerlas. El primer contacto entre los participantes, consistía en una rueda de presentación entre monitores y asistentes y, a continuación, se daban a conocer los tebeos de forma genérica. Tras esta fase, la sala se dividía en varios grupos, el número dependía de la cantidad de participantes en cada taller y, a cada uno, se le entregaba un cómic diferente, dando un margen de tiempo, para que se realizara una rápida lectura y visionado de la historia, de los personajes y de los valores que pudieran encontrar en el texto. Concluido este punto, se elegía un portavoz por cada grupo para que éste expusiera las ideas recogidas en sus textos en estudio mediante una puesta en común. En la segunda sesión, los grupos, tras realizar varias actividades, se volvían a reunir para empezar a escribir, ya en este caso, el guión de su propia historia -real o ficticia- y pensar con qué imágenes iban a ilustrar su cómic. En la tercera sesión, cada grupo se centraba en la realización de las historietas a través de fotos, recortes, cartulinas, vídeos… que previamente se les había pedido que aportaran para trabajar en esta sesión. En la cuarta sesión, y última, cada grupo presentaba los resultados finales de sus trabajos y los exponía al resto de compañeros.
105 3.3.1. Primera sesión: ¡vamos a conocernos! El primer día estaba destinado, principalmente, a realizar el contacto con los participantes y los cómics. Éste, se iniciaba con una rueda de presentación cuya finalidad era que los asistentes conocieran a los monitores pero, sobre todo, el objetivo principal era que estos últimos hicieran un sondeo para saber con qué tipo de público iban a trabajar, en cuanto a características socioculturales. Tras la presentación, la sala se dividía en diferentes grupos y a cada uno se le entregaba un cómic diferente. Esta división permitió que, al tener cada grupo un texto diferente, el debate fuera bastante enriquecedor ya que cada uno expuso las ideas que su grupo de trabajo había obtenido durante su propia puesta en común. En este punto, sólo hubo una excepción con el último taller, puesto que el amplio número de participantes obligó a que dos equipos trabajaran, de forma independiente, un mismo tebeo. La primera tarea consistió en leer su texto y recoger lo que consideraban más significativo, además de anotar cuatro puntos, siendo los siguientes: identificar a los personajes principales, indicar dónde estaba ubicada la historia, reconocer el nivel del lenguaje del libro y explicar si consideraban adecuado el título de la obra con el tema. Finalizado el tiempo que se estimó oportuno para esta tarea, y realizado el análisis de los cómics, cada grupo eligió a un portavoz para que explicara al resto de sus compañeros un resumen de la historia y subrayara las ideas más significativas. La puesta en común era el momento adecuado para comenzar el debate, objeto de los talleres: ¿compartimos los mismos valores? Y es que, cada uno de los textos, tenía como base una serie de valores, los cuales salían a la luz a los pocos minutos de iniciar el intercambio de opiniones. Los debates fueron bastante animados en las tres intervenciones, centrándose en diferentes valores, cada uno adaptado a las características de cada grupo. La charla y el cruce de ideas ayudó a que los grupos pudieran empezar a hilar las historietas que tenían que realizar durante la segunda sesión. 3.3.2. Segunda sesión: ¡compartimos los mismos valores! En la segunda sesión, se retoman las ideas que se habían trabajado anteriormente a través de una puesta en común de los valores que aparecen en los cómics. En concreto, en el primer taller, se dibuja en una pizarra una tabla que cruzara los valores con las nacionalidades de los participantes y cada uno debía de marcar cuáles creía que se corresponde con cada país. Esta actividad permitió comprobar cómo algunas ideas preconcebidas sobre determinadas etnias siguen muy marcadas en la conciencia colectiva aunque algunos participantes admitieron que el debate del día anterior le había hecho meditar sus respuestas y lo que allí salió a debate. Aunque en los otros dos talleres esta puesta en común no se desarrolló con tanta precisión, debido a una falta de material, no impidiendo que se discutiera qué valores se comparten en todas las razas, etnias, religiones, nacionalidades… y cuáles no. Este debate ayudó a que los participantes obtuvieran sus propias conclusiones y puso de manifiesto qué opinan realmente sobre temas en los que habitualmente se habla utilizando un «lenguaje políticamente correcto». También merece subrayar que los participantes de otros países, se mostraban incómodos a la hora de abordar ciertas cuestiones aunque, a los pocos minutos, se mostraron más relajados, y empezaron a
106 participar en el debate con total libertad. Finalizada esta etapa, se da comienzo a la elaboración de los guiones de las historias que ellos mismos iban a realizar. 3.3.3. Tercera sesión: ¡somos iguales! En esta tercera sesión, se continúa con la elaboración del guión, eligiendo imágenes que utilizarán para crear su propio tebeo. Concluida esta fase, cada grupo realiza un montaje con su historia utilizando la estructura del cómic. En este punto, los monitores se encontraron con la necesidad de cambiar la metodología, de forma que, en unos casos, la historia se hizo con recortes que se pegaron en una cartulina y en otros se realizó mediante un fotomontaje que posteriormente se trabajó en formato vídeo, añadiendo bocadillos o globos de diálogo que marcaran el diálogo y la estructura. Este último modelo se utilizó en los talleres y, cuando se propuso la actividad a los participantes, inicialmente mostraron cierto rechazo a aparecer en imagen pero finalmente el ejercicio se realizó sin problemas y con la colaboración activa de todos. En sendos casos los grupos se convirtieron en uno solo porque únicamente se contaba con una cámara fotográfica, permitiendo una mayor colaboración entre todos los participantes de la tercera sesión. Mientras que en estos dos últimos talleres los participantes se abrieron a trabajar colaborativamente, en el primero, los grupos intentaron mantener «en secreto» sus cómics con el fin de ser los más originales y sorprender con su historia y guión al resto de compañeros. 3.3.4. Cuarta sesión: ¡un mismo mundo! La última sesión estuvo dedicada en su totalidad a la presentación de los trabajos en papel, en el caso del primer taller y, del formato vídeo, en los otros dos. En el primero, los grupos fueron saliendo por un orden que ellos mismos establecieron. Empezaban facilitando el título y pasaban a mostrar el resultado de su trabajo recogido en la cartulina; esperaban a que los demás compañeros explicaran qué entendían visionando las imágenes recogidas en los recortes de revistas que habían seleccionado meticulosamente y el texto que las acompañaban. Si la interpretación no era correcta, el portavoz debía de desvelar qué habían querido contar a través de dicha selección de recortes y el texto elegido. Las historias fueron variadas y abordaron diferentes valores. En cambio, en los talleres donde se utilizó la versión tecnológica, los participantes optaron por una historia muy similar entre ellas, a pesar de realizarse en talleres diferentes, y en fechas también diferentes. Aunque se la narración de las historias se contaron desde dos puntos de vista disímiles. En la primera historieta, donde la nacionalidad española era predominante, se optó por un guión donde se abordaba qué sucede cuando llega un inmigrante a un grupo ya consolidado; mientras que en la segunda, donde la mayoría de asistentes procedían de diferentes países, el punto de vista era el ángulo opuesto al anterior. Nos referimos aquí, a los problemas con los que se tienen que enfrentar cualquier inmigrante al llegan a un lugar con una cultura y un lenguaje diferente al suyo. A pesar de estas dos perspectivas, los valores retratados fueron prácticamente los mismos. Y las experiencias en todos los casos expuestos fueron muy positivas, tanto para todos los asistentes como para los monitores. INSERTAR IMAGEN 01
107 4. Limitaciones e implicaciones La labor desarrollada en esta investigación se ha centrado en tomar contacto con la realidad multicultural, contextualizando el marco de actuación a través de análisis descriptivos del entorno de las asociaciones multiculturales, repartidos en distintas zonas geográficas de Huelva y en entornos socioculturales diferentes, siendo especialmente significativa la participación de referentes para la integración social, educativa y cultural. Además, se ha detectado los valores interpersonales de los miembros de las comunidades educativas, con la intención de establecer el contenido axiológico de partida para el diálogo crítico y el consenso asumido de una educación en valores interculturales. A continuación, reconocemos algunas de las principales limitaciones que nos hemos encontrado en este trabajo, y que hay parcelas en las cuales se debe seguir investigando para cubrir las necesidades detectadas a lo largo de este estudio y resumida en esta comunicación. En relación al diseño y desarrollo de la investigación, en primer lugar y respecto a la interpretación que hacemos de los resultados, cabe señalar que las limitaciones en este caso, han sido que hemos contado con una herramienta de recogida de información de carácter cuantitativo y, la muestra a la que hemos aplicado el cuestionario, o lo que es lo mismo, la población de generalización de resultados fue la población de personas que pertenecen y acuden a asociaciones culturales, juveniles, vecinales… limitándonos por tanto, no poder generalizar los resultados obtenidos a toda la población en general de Huelva.