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El papel de los medios de comunicación españoles durante los conflictos armados Trabajo de fin de grado Periodismo 2018/2019 Alumna: Tutora: Ángela Amorós Aguaded Rosalba Mancinas Chávez
Índice 1. Introducción .............................................................................................................................. 3 2. Objetivos ................................................................................................................................... 4 3. Justificación del tema ................................................................................................................ 5 4. Metodología .............................................................................................................................. 7 5. Periodismo y conflictos armados en el contexto global ............................................................ 8 6. Los medios españoles .............................................................................................................. 10 6.2. Guerra de Kósovo............................................................................................................. 10 6.2.1. Contexto .................................................................................................................... 10 6.2.2. Tratamiento de los medios ........................................................................................ 12 6. 1. Guerra de Irak ................................................................................................................. 16 6.1.1. Contexto .................................................................................................................... 16 6.1.2. Partes del conflicto .................................................................................................... 18 6.1.3 Panorama comunicativo ............................................................................................. 21 6.1.5. Discurso del gobierno español transmitido por los medios ....................................... 23 6.1.6. Tratamiento de los medios españoles ........................................................................ 26 6.3. Siria, la guerra olvidada ................................................................................................... 30 6.3.1. Contexto: ............................................................................................................. 30 6.3.2. Intereses de los estados partes ................................................................................... 34 6.3.3. Tratamiento de los medios de comunicación ...................................................... 42 7. Conclusiones ....................................................................................................................... 44 8. Referencias .............................................................................................................................. 48
1. Introducción La propaganda como desinformación ha estado presente en todos los conflictos de la historia, pero ha tomado más peso en las guerras modernas. Y aunque lo primero que se nos viene a la cabeza es un entorno de hostilidad, reprimido y totalitario, nada más lejos de la realidad. Han recurrido a ella desde los gobiernos más democráticos hasta los más dictatoriales. Lenin dijo una vez que “una mentira repetida muchas veces se convierte en una gran verdad” (Baños, P. 2017). Los medios de comunicación son el canal por el que se repiten las mentiras que llegan a la sociedad. Esto se convierte en la perfecta estrategia de quienes desean ganarse la opinión pública, actualmente el factor más importante en el ámbito de las relaciones internacionales. En las guerras no hay ganadores, sin embargo, siempre hay un vencedor moral que se lleva el apoyo de los ciudadanos. A consecuencia de ello, se crean guerras mediáticas entre las partes que se desarrollan de manera paralela a los conflictos armados. Así, podemos afirmar sin lugar a duda que los medios son una potente “arma de distracción masiva” (Méndez, A. 2002). Tal y como afirma Pedro Baños (2017) “los ciudadanos de un país democrático no están preparados para soportar la percepción de la realidad tal cual es”. En el presente trabajo, he querido abordar este fenómeno desde la perspectiva de los medios de comunicación españoles. Hemos puesto el foco en su comportamiento ante los conflictos armados más mediáticos o con más controversias en su retransmisión y, además, en intentar desmembrar la información que recibimos de ellos. En algunas ocasiones, parecemos recibir una avalancha de información, pero si prestamos atención detenidamente vemos que proviene de una misma parte y que son datos sin analizar y sin contextualizar. Solo recibimos la información que seleccionan, sobre todo el país más poderoso, aunque pensemos estar al corriente de todo lo que pasa en el mundo. No son los medios españoles los que más han sucumbido a la desinformación o manipulación de un conflicto. Sin embargo, como veremos a continuación, podemos
observar en algunas ocasiones un tratamiento parcial y meditado de noticias, actuando así bajo ciertos intereses derivados de una tradicional alianza occidental. Los periodistas debemos lograr retornar el periodismo real, valiente pero riguroso. Es imprescindible que en todo conflicto se investigue y se ponga en duda toda la información de ambos bandos sin dar nada por supuesto. El periodismo ideal persigue la verdad, siendo consciente de que en tiempos de guerra la primera víctima es siempre la información. 2. Objetivos • Conocer e identificar las estrategias que pueden adoptar los medios de comunicación ante la labor de cubrir e informar sobre un conflicto armado. • Analizar cuál ha sido la postura de los medios españoles en los últimos conflictos que han tenido más repercusión en la historia, teniendo en cuenta el papel de nuestro país y su influencia en el conflicto. • Determinar si las estrategias llevadas a cabo a la hora de informar llegaron a tener trascendencia en la opinión pública o en la percepción de la ciudadanía respecto a los hechos que acontecían. • Conocer los entresijos de la Guerra de Siria, la Guerra de Irak y la Guerra de Kósovo, saber qué intereses tiene cada potencia y como se reflejan estos en el papel que juega en el conflicto. • Definir las estrategias que han tomado los medios españoles en cada una de las guerras. • Analizar las causas de los comportamientos que han tenidos los medios de comunicación en España en cada momento y guerra que abarcamos en el presente trabajo.
3. Justificación del tema Durante el día a día recibimos constantemente información de lo que nos rodea, los medios de comunicación son el principal agente transmisor. Son nuestros ojos y oídos en cualquier parte del planeta, gracias a ellos nos sentimos conectados a la realidad. Una de sus grandes virtudes es unir y aproximar a sociedades lejanas entre sí, tanto geográfica como ideológicamente. Los medios son capaces de construir una única comunidad global. Sin embargo, en muchas ocasiones se entrecruzan intereses económicos y políticos que desvían estas idílicas capacidades hacia las opciones que más benefician a ciertas personalidades o entidades influyentes. De este modo, utilizan la pantalla de los medios de comunicación para mostrar la cara que más le convienen de determinadas zonas, países o líderes políticos. El resultado de esta táctica es información contaminada, manipulada y nada veraz. Las zonas de conflictos armados han sido históricamente el mejor escenario donde se han podido observar de manera más clara y persistente estas pautas. Las estrategias utilizadas son diversas: desde hacer una guerra mediatizada paralela a un conflicto, hasta crear una cortina de humo de la que lograr información sobre un hecho es verdaderamente complicado, algo tremendamente peligroso si en los conflictos intervienen potencias ajenas que ven peligrar sus intereses vitales. Resulta importante destacar que las guerras más complejas han sido las que han sufrido injerencias internacionales. En estos casos, lo más probable es que se abra la veda con un bombardeo de propaganda mediática contra una de las partes, uno de los patrones más repetidos. Gracias a las informaciones ya vertidas con anterioridad, los ciudadanos disponen de una serie de prejuicios que les provocan rechazo hacia determinadas culturas. Esta es la mejor forma de que la opinión pública esté preparada para las acciones que se tomen hacia el país que resulta un estorbo. Este hecho se trata de la línea principal del presente trabajo. El fin es determinar y analizar casos en los que los medios hayan actuado conforme a intereses distintos al de informar a la ciudadanía. Siendo consciente de la gran amplitud del tema a tratar, he acotado la línea de investigación a los medios españoles, aunque se dé unas breves
nociones para comprender el comportamiento de los medios en general y conocer qué tipo de estrategias existen. También decidí ajustar el campo de estudio a tres grandes conflictos: Guerra de Kosovo, Guerra de Irak y Guerra de Siria. Me centraré en estas tres ya que, aunque sería muy interesante una perspectiva general del comportamiento de los medios españoles en los conflictos armados, se necesitaría un completo manejo del tema y mucho más tiempo del que se dispone para un simple trabajo académico. Así, me he decantado concretamente por cada una de ellas porque, en mi opinión, han tenido un papel muy significativo en la historia de España. En primer lugar, la Guerra de Irak ha sido etiquetada en varias ocasiones como una de las guerras más mediáticas de la historia, algo que nos concierne dado el tema que estamos tratando. Se nos plantean varias cuestiones al respecto: ¿Significa esto que es de la que mejor estamos informados? ¿pudieron entonces los periodistas acceder fácilmente a la información real o sólo a la que los gobiernos querían que se transmitiese? En segundo lugar, lo que ha hecho decantarme también por la Guerra de Kosovo ha sido el hecho de que en ella se diese lugar la primera intervención conjunta de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de la que España, entre otros estados, es miembro desde 1982. Será interesante analizar si este hecho condicionó las noticias y titulares de la prensa de la época. Y, por último, la inclusión de la Guerra de Siria en el índice es evidente: se trata de un conflicto actual, con injerencia internacional e intereses ocultos entrelazados. Para saber de lo que hablamos y seguir el hilo de los hechos debemos contextualizar y conocer todos los elementos que intervienen en cada uno de ellos, estos pueden ser políticos, económicos o comerciales. De ahí, que en cada conflicto hayamos analizado el papel que tomó cada potencia y sus intereses. Todo ello determinará el comportamiento de algunos medios afines, aunque, como veremos en el caso de los medios españoles, esta inclinación sea muy matizada. La responsabilidad de los periodistas es hacer gala de la innata independencia de la que deben gozar para ejercer un periodismo de calidad, no ceder ante la censura y las presiones. Persistir y no abandonar nunca la búsqueda de la verdad, sobre todo cuando están en juego vidas de miles de civiles e inocentes. Por ello, el interés principal de este
análisis es, sin duda, la conducta de los medios en relación con la del gobierno ante un conflicto armado. 4. Metodología Se trata de un tema muy complejo que mezcla conocimientos de geopolítica, geoestrategia y propaganda política y de guerra. Tres especialidades especialmente complicadas de abarcar a la perfección sin una buena formación, es por ello que para alcanzar correctamente los objetivos propuestos he necesitado de una extensa revisión bibliográfica. Los conocimientos previos que tenía sobre la materia provienen de la lectura de “Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial” cuyo autor, Pedro Baños, nos muestra las claves de la geoestrategia mundial a través de numerosos ejemplos. Otro manual que me ha servido de referencia ha sido el “Atlas de las fronteras”, de Bruno Tertrais. Para ampliar la información que conocía recurrí a diferentes manuales de la biblioteca de la Universidad de Sevilla que tratasen de manera más específica los puntos de los que se trata. Las búsquedas se centraron en las siguientes palabras claves: conflictos armados y medios de comunicación, guerra de irak, siria prensa española, guerra kosovo... El primer apartado está dedicado al estudio de la Guerra de Irak. He tomado como base la tesis doctoral de Roberto Wanderley de Miranda titulada “El PP y la Guerra de Irak: Discurso bélico y derechos humanos en la prensa española (El País, El Mundo y ABC)”. Este se centra en el discurso argumentativo que el Gobierno de aquel momento, el de Aznar, vertía ante los medios de comunicación. Mientras que en la tesis se centra en la intencionalidad del discurso, he utilizado los mismos datos y el análisis de contenido realizado para determinar de qué manera absorbieron sin más los titulares que le daban, los debatían o los cuestionaban. En definitiva, precisar cuantitativamente la cobertura
que los medios ejercieron de este discurso y, además, realizar un análisis cualitativo propio sobre la posición que tomaron. La siguiente guerra que decidí abordar fue la Guerra de Kósovo. En este caso, utilicé la tesis doctoral de María José García Orta “Información y propaganda en el conflicto de Kósovo: Perspectiva, contexto y tratamiento informativo del Diario El País”. Gracias a una lectura completa y comprensiva de dicho estudio he podido identificar estrategias, técnicas y recursos utilizados con un fin propagandístico en noticias más actuales. Esto me ha sido de gran ayuda para el último apartado referente a la Guerra de Siria. El conflicto sirio es el más actual, por lo que aún no existen tantas investigaciones o análisis referentes al tema aquí tratado. Es por ello por lo que la bibliografía utilizada para este punto ha sido más amplia que la de los anteriores y, además, para lograr un completo conocimiento del conflicto, me puse en contacto con Pablo Vicente Sapag Muñoz de la Peña, profesor de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Decidí realizarle una entrevista porque es un reconocido especialista de Siria. Llegué a él por vía online, cuando me topé con varias investigaciones y entrevistas suyas. La entrevista se realizó por teléfono, ya que reside en Madrid. Como vemos, el estudio de estos momentos históricos y lo que respecta a su tratamiento en los medios es verdaderamente denso, tanto que las investigaciones suelen tratarse como temas para tesis doctorales. 5. Periodismo y conflictos armados en el contexto global La propaganda de guerra, denominada por los británicos Psychological Warfare (García, MJ. 2002), ha estado ligada a los conflictos desde los inicios de su existencia, aunque con unos métodos mucho menos perfeccionados que los actuales, pero siempre con el fin de coaccionar al adversario, enaltecer su papel y ocultar o justificar las acciones que, de cara a la sociedad, no están bien vistas.
No cabe duda de que los medios de comunicación han adquirido un papel fundamental respecto a la retransmisión de escenarios y coyunturas carentes de libertad de expresión, derechos humanos y democracia. Pero este elemento se ve, en ocasiones, contaminado por intereses o presiones provenientes de las esferas más altas. De este modo, aunque el objetivo de un periodista en un conflicto bélico es claro, podemos encontrarnos con diferentes comportamientos de los medios que se han repetido como patrón durante toda la historia de la comunicación. • Los medios pueden ser simples correas de transmisión del poder político. Lo vimos, por ejemplo, en cada uno de los bandos durante la Guerra Civil Española, con los británicos y estadounidenses en las dos guerras mundiales, y también con los británicos en la guerra de las Malvinas. • Pueden adoptar una posición de apoyo, aunque no descarado, y que en muchas ocasiones se torna con el paso de los meses en una cobertura más crítica. Los medios no pueden dar totalmente la espalda a las sociedades a las que sirven, ya que son su razón de ser y por quienes se financian. Por eso en muchos casos hay posiciones matizadas, salvo en aquellos en los que los medios están totalmente bajo el control del Gobierno. Por lo general, según el profesor Pablo Vicente Sapag (2019), los medios pueden apoyar una guerra a corto plazo: “ese periodo les sirve para aumentar las audiencias, pero si la guerra se prolonga en el tiempo inevitablemente se volverá impopular e incluso generará desinterés y comercialmente eso ya no les interesa a los medios”. En definitiva, son varios los elementos que determinan la posición de los medios y esta puede mutar con el paso del tiempo y la evolución del conflicto. El ejemplo más claro es la Guerra de Irak y la Guerra de Vietnam. • Pueden adoptar una posición abierta y mayoritariamente crítica desde el comienzo. Esta postura es la que menos se da. El caso de la prensa británica y francesa respecto a una intervención directa en la Guerra Civil Española fue un ejemplo de ello. Dentro de las posiciones que pueden adoptar los medios, se desarrollan determinadas estrategias. Una de las más empleadas, sobre todo por Estados Unidos, es la de hacer
intención de cuestionarlas, mientras que las fuentes atlánticas no van acompañadas de expresiones que ponen en duda los datos que aportan. En este sentido, encontramos dos recursos propagandísticos muy utilizados: por un lado, hablar a través de otras fuentes y, por otro, la autoridad vaga. El primero lo reconocemos en las declaraciones de fuentes militares y testimonios de civiles para insistir en las masacres y deportaciones serbias. El segundo, en afirmaciones como la siguiente: “Diplomáticos occidentales afirman que ha sido asesinado Latif Berisha, un conocido político local. Las mismas fuentes aseguran que en todo Kosovo se ha desatado la caza de los defensores de los derechos civiles y aseguran que dos de los guardaespaldas del embajador William Walker han sido asesinados” (29-3- 1999, p.2) Esto ocurre cuando se quiere afirmar un hecho, pero no se consigue ninguna fuente, por lo que se cita una fuente no identificada. 6. 1. Guerra de Irak 6.1.1. Contexto La Guerra de Irak, conocida también como segunda guerra del golfo, tiene su punto de partida en el año 2003, concretamente en el 20 de marzo de ese mismo año. Dicha ofensiva nace de Estados Unidos con el pretexto de que el gobierno iraquí poseía armas de destrucción masiva y que existía la posibilidad de que estas sean vendidas a terroristas. Ante estas acusaciones, Naciones Unidas envió a algunos inspectores para comprobar si las armas existían realmente. Sin embargo, después de varias inspecciones, el Consejo de Seguridad comparece para explicar que no ha encontrado pruebas de que Irak tenga armas de destrucción masiva, pero tampoco de que esté desarmado.
No hay que olvidar que existe una década previa de inspecciones por parte de la ONU a Irak. La primera se dio tras la invasión de Kuwait, la cual podemos decir que fue el prólogo de la primera Guerra del Golfo. Desde entonces, el Consejo de Seguridad ha aprobado más de medio centenar de resoluciones relacionadas, fundamentalmente, con las inspecciones del armamento iraquí, las exigencias de desarme y las sanciones económicas. En general, la opinión pública, la de los estados miembros y de la ONU era en contra de la inminente guerra. Aun así, EE. UU hizo caso omiso a todos y fue a la guerra. El día 20 de marzo de 2003 las tropas estadounidenses comienzan a bombardear la capital iraquí, dando comienzo a la segunda Guerra del Golfo. Un hecho histórico retransmitido en directo por las cadenas de televisión a todos los rincones del planeta fue el derribamiento de la estatua de Husein erigida en la plaza Al-Ferdaous, junto al Hotel Palestine, en pleno centro de Bagdad. Ocurrió 20 días después del comienzo y representó la caída del régimen de Sadam. A continuación, caían Basora, Kirkuk y Mosul. Finalmente, el 14 de abril, las tropas estadounidenses tomaron la ciudad de Tikrit, ciudad natal de Sadam y último bastión del régimen. Aunque aún existían pequeños focos de resistencia desorganizada en algunas zonas del país, la caída de Tikrit supuso el final de la gran campaña militar en Irak, aunque no la llegada de la paz. Ocho meses después, el 14 de diciembre de 2003, la Administración Bush alcanzaba su objetivo: Sadam Husein, en busca y captura tras la caída de su régimen, era capturado cerca de Tikrit. Durante este tiempo, la resistencia iraquí perpetró numerosos atentados contra los intereses de EEUU y sus aliados, causando en la etapa de posguerra más víctimas mortales que las que se produjeron durante la campaña bélica. Este conflicto estuvo rodeado desde un primer momento de cuestionamientos y duras críticas hacia el bando aliado. En primer lugar, los motivos iniciales por los que Bush justificó el inicio de la guerra. La mayoría de expertos cuestionan si realmente Estados unidos llegó a tener alguna prueba contundente sobre la acusación que vertieron sobre Irak.
El teniente general Javier Calderón, exdirector del CSID, se pronunció al respecto durante una conferencia realizada en plena guerra: "el actual clima bélico es consecuencia de la nueva doctrina de seguridad de Estados Unidos, tal y como la enunció George Bush en septiembre del 2002, cuando dijo que la política de contención debía cambiarse por una política de prevención, debido a que la primera había quedado anticuada desde el momento en que los océanos no garantizaban ya la impugnabilidad de su país" (Valero, F. 2003) En segundo lugar, también fueron objeto de debate los ataques indiscriminados del ejército norteamericano. Wikileaks (2010) publicó en su portal un vídeo en el que se podía observar a soldados americanos sobrevolando la zona con un helicóptero y que disparaban a periodistas. Iban equipados con cámaras de fotos, por lo que resulta extraño que los confundieran con soldados. Otro caso para resaltar es el de la muerte del periodista español José Couso. Un tanque del ejército de EEUU disparó al Hotel Palestina, acabando con la vida de Couso y causando decenas de heridos. Dicho hotel estaba regentado por la prensa, algo de lo que el ejército era totalmente conocedor. EEUU se justificó alegando que los soldados confundieron la cámara del periodista con un arma. 6.1.2. Partes del conflicto • España España, además de convertirse en un apoyo esencial para el presidente norteamericano, tomó cierto protagonismo y un papel muy importante durante este conflicto. Dos fueron las razones esenciales: por un lado, España pertenecía en ese momento al Consejo de Seguridad de la ONU, y por otro, la decisión del entonces presidente José María Aznar que, ignorando la fuerte oposición de la opinión pública y las indicaciones de las Naciones Unidas, ofreció un apoyo incondicional a los planes belicistas norteamericanos. Otro punto importante del conflicto fue que España ejerció como mediador ante las discrepancias entre EEUU y Europa, representada en aquel momento por el eje francoalemán. El escenario político europeo era tenso. Las Naciones Unidas se habían
manifestado y, junto a la mayoría de países integrantes, se oponían a una solución que implicase el uso de la fuerza. En su reciente historia democrática nunca este país se ha visto en tal alto grado de implicación y responsabilidad en un conflicto internacional como en el caso de la crisis de Irak. La decisión del ex presidente Aznar de posicionar a España como máximo apoyo de la desnaturalizada política de Bush fue constante antes y durante el conflicto. Incluso años después en algunas entrevistas ha seguido justificando y elogiando al país norteamericano y las decisiones que se tomaron. El apoyo fue incondicional ya que se proporcionó a pesar del descontento expresado en las muchas manifestaciones populares en contra de la guerra y mediante las incontables encuestas realizadas sobre el tema. Resulta curiosa la insistencia del Gobierno en la peligrosidad de Sadam Husein cuando, según publicó el periódico El Mundo (2005), este mismo gobierno ofreció en 1997 una “donación” de una cantidad a negociar a cambio de un contrato petrolero para Repsol. Al no llegar a formalizar ningún contrato la oferta de dinero público no fue concretada, sin embargo, se pudo corroborar gracias a un informe oficial de la propia empresa petrolera. El momento en que se produjo este acercamiento, el Consejo de Seguridad ya había emitido hasta 12 resoluciones condenatorias. • Europa Ya hemos hecho referencia a la fuerte discrepancia de percepción entre EE UU y Europa, representada en aquel momento por el eje político franco-alemán, durante el conflicto de Irak. La cambiante y complicada relación transatlántica acumulaba grandes tensiones y se había acrecentado debido a la nueva política de seguridad internacional de los EEUU. La posición de la mayoría de Europa fue clara, apoyaron a los entonces pilares de la UE: Francia y Alemania. Al igual que la opinión pública se declaraba frontalmente contraria al conflicto y esencialmente diplomática, pidiendo más debate, más pruebas y un consenso en el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, la Gran Bretaña de Blair y la España de Aznar se desligaron de este parecer europeo y se unieron a la causa de Bush. Se produce entonces una brecha entre los países europeos creando una
situación caracterizada, sobre todo, por la desunión política. Esto resulta positivo para EEUU, pues por ello Europa no puede significar un peligro para su primacía. La razón de esta postura de ambos países europeos era el anhelo de ganar peso en el ámbito internacional, convertirse junto a EEUU en grandes potencias. EEUU emprendió entonces un ataque frontal hacia la “vieja Europa”, es decir, los países que no le apoyaron. Inició una campaña de denigración hacia Francia y Alemania principalmente. La Unión Europea quedó dividida como nunca lo había estado desde su fundación (Wanderley, R. 2009) • EEUU Los atentados ocurridos el 11 de septiembre de 2001 fueron decisivos para el futuro conflicto de Irak. A partir de ese momento, el presidente de Estados Unidos, Bush, puso en marcha una nueva política de seguridad internacional. Esta nueva idea de seguridad y de política internacional norteamericana tiene como características fundamentales la adopción de respuestas militares preventivas al fenómeno del terrorismo global religioso y una reingeniería del papel de las Naciones Unidas en los conflictos mundiales. Observamos, por tanto, una relativa desconsideración a las instituciones internacionales, sea cual sea su papel, como la ONU. Se trata básicamente de una “guerra preventiva” (Schlesinger, JR. 2002) poniendo en uso su hegemónico aparato militar cuando se localice alguna amenaza terrorista internacional. Pero esta nueva política era dificultada, a ojos del gobierno de Bush y la población estadounidense, por Europa y su discurso contrario a la guerra. Los estados miembros más atacados fueron Francia y Alemania, ambos se mostraron desde un principio contrarios a una intervención armada en Irak tal y como insistía EE UU. Paul Pillar, ex miembro de la CIA, afirmó en una entrevista para El País (2006): "La Administración de Bush lanzó una campaña organizada de manipulación para justificar la decisión ya adoptada por razones políticas de ir a la guerra de Irak. Ni las armas de destrucción masiva ni los inexistentes vínculos entre Sadam Husein y Al Qaeda fueron los motivos reales de la guerra". Hay que destacar, que por las manos de Pillar pasaron los principales informes secretos sobre Irak en su calidad de coordinador de los trabajos.
6.1.3 Panorama comunicativo “Hoy los medios de comunicación nos alejan la verdad en vez de acercárnosla, vivimos un estado de inseguridad comunicacional” - Ignacio Ramonet Los medios de comunicación pueden funcionar como un arma propagandística excelente en manos de los más poderosos. Pero también puede llegar a convertirse en su mayor enemigo. La contienda de Irak es el mejor ejemplo de ambas caras de la información. Para entender este binomio, es necesario mostrar el contexto al que los medios independientes se veían obligados a enfrentarse a la hora de intentar informar. Como hemos apuntado anteriormente, las razones de Bush resultaron muy cuestionadas desde el inicio. La opinión mundial era en contra de la inminente guerra, al igual que la posición de la ONU. Aun así, EE. UU hizo caso omiso a todos y fue a la guerra. No sin antes emprender una increíble campaña de desinformación para manipular y ganarse la opinión pública. Los medios de comunicación se convirtieron en todo un campo de batalla donde cada estado parte bombardeaba con sus justificaciones y decisiones respecto a la contienda. El fin era lograr la conquista de la opinión pública y la transmisión de la sensación de éxito, así conseguiría elevar la moral del ejército y sus compatriotas. La información recibida no era más que, en su gran mayoría, propaganda. Llegaba a los medios sesgada y completamente contaminada. Los países interesados la instrumentalizaron para conseguir sus objetivos. Los filtros, la censura y la dificultad para acceder a las fuentes estuvieron patentes durante todo el conflicto. El fin era ocultar los problemas que esta guerra estaba provocando y dificultar las reivindicaciones. Las restricciones impuestas a los medios de comunicación eran frecuentes. Los periodistas, tanto nacionales como extranjeros, y, sobre todo, los freelances veían como se les dificulta el trabajo impidiéndole incluso el acceso a la información. Se les
negaban los visados a profesionales de la comunicación extranjeros. Debían actuar como altavoz de las declaraciones que se les facilitaba por el gobierno, si no lo aceptaban y decidían conseguir sus propias fuentes e información era de esperar que comenzaran a sufrir amenazas de expulsión y prohibiciones para realizar su trabajo. En cuanto a los medios nacionales también sufrieron esta censura, llegaron a cerrar las dependencias de periódicos que no apoyaban al partido oficial Baath. Los profesionales que viajan con las tropas aliadas, los incorporados, contaban numerosos recursos tecnológicos con la tecnología más avanzada para transmitir en vivo. Además, su tarea resultaba más fácil gracias a la seguridad que les proporcionaban. Sin embargo, estos beneficios dificultan que informasen de manera objetiva. No podían consultar otras fuentes de distinto signo y, por muchos esfuerzos que realicen para ser imparciales, forman parte de la coalición. Otro hándicap al que se enfrentaba la comunicación era a los periodistas que trabajaban para importantes medios de comunicación y cadenas de noticias, más en concreto a la ideología o intereses de estos. En consecuencia, el punto de vista del periodista se veía tergiversado a pesar de su acceso directo al lugar de los hechos y su vivencia personal. Pero si los periodistas afines a determinados medios o los incorporados lo tuvieron complicado para informar libremente de lo que acontecía allí, los freelance no corrieron mejor suerte. Estos profesionales son blancos potenciales de cualquier tipo de ataque. Un ejemplo claro es el asesinato del periodista español José Couso. La información vertida en la prensa estadounidense funcionó como una cadena de favores entre magnates de la comunicación y el poder político. El sistema imperante allí convertía la comunicación en una simple herramienta con la que garantizar unos intereses personales, que normalmente son económicos. Los mensajes que se lanzaban a la audiencia estaban llenos de información sin contenido y manipulada. Utilizaban herramientas para deformar la realidad y guiar la opinión pública. <<El primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, insistió en que el gobierno de Saddam Hussein representaba un peligro para el mundo. […] Estados Unidos no debería enfrentar este tema solo, debemos enfrentarlo juntos>> (BBC Mundo, septiembre 3 de 2002)
“The ‘axis of evil’ is back” (CNN, abril 26 de 2003) “Who is Who in the ‘axis of evil’” (BBC, diciembre 20 de 2003) Son algunos de los titulares de las grandes cabeceras más vendidas en el país. Desde diciembre de 2001, el concepto “eje del mal” recorrió rápidamente el planeta. De esa forma etiquetó el entonces presidente Bush a Iraq, Irán y Corea del Norte. 6.1.5. Discurso del gobierno español transmitido por los medios Pasamos ahora a centrarnos en el comportamiento de los medios españoles ante el conflicto de Irak. Fue determinante para ellos las decisiones del gobierno de la época, pues marcaron la línea de las noticias publicadas. Ante la actitud antibelicista que imperaba, el gobierno español desarrolló un discurso que analizaremos a continuación con el cual intentar apaciguar la opinión pública. Durante el análisis realizado, se ha podido observar una importante frecuencia de esta retórica justificativa por parte del antiguo Gobierno en las noticias sobre la Guerra. La fuerte presencia de los argumentos de los miembros del gobierno de Aznar en las noticias publicadas al respecto se debe, en primer lugar, a la decisión política de apoyar a los planes norteamericanos. La dificultad del hecho se funda en la falta de respaldo de la opinión pública nacional y de las instituciones de derecho internacional, en especial la ONU y su Consejo de Seguridad. Por otro lado, las oleadas de manifestaciones masivas de la opinión pública española para expresar su total desacuerdo con la decisión de su Gobierno. Y, por último, las críticas recibidas por la oposición parlamentaria de la época. Miembros del Partido Popular como Federico Trillo, Ana Palacio, Mariano Rajoy, y por supuesto el propio José María Aznar han hecho uso de los medios nombrados anteriormente en un intento de tratar de disminuir los efectos negativos que han surgido como resultado de optar por la Guerra. Efectos que tiempo después fueron decisivos tanto en el ámbito político como electoral.
Las siguientes afirmaciones son ejemplos de la postura de líderes políticos del Partido Popular (PP) que, en comparecencia pública, se han mostrado con claridad a favor de la intervención de España en la Guerra de Irak: - “Los Gobiernos están para tomar decisiones” (Eduardo Zaplana, ex ministro de Trabajo y Asuntos Sociales del gobierno del PP, El País, 05. 02. 2003, p. 18). - “Para Aznar la responsabilidad ha estado por encima de los que tienen una preocupación obsesiva por la imagen” (Javier Arenas, ex ministros de Administraciones Públicas del gobierno del PP, ABC, 09.01.2003, p. 05.) - “La posición del gobierno es razonable, y es la que asumiría cualquiera que sintiera la responsabilidad de gobernar” (José María Aznar, Debate Parlamentario de 05.02.2003). - “No debemos olvidar que aún dependemos de Estados Unidos, no estamos en condiciones de garantizar nuestra seguridad.” (José María Aznar, El Mundo, 24.01.2003, p. 26). - “Estoy a favor de unas relaciones fuertes y sólidas entre Europa y EE UU, y, por consiguiente, entre España y EE UU (...). Yo creo que Europa necesita a EE UU, y EE UU a Europa, más de lo que algunos piensan.” (José María Aznar, El País, 12.02.2003, p. 18). - “La relación con EE UU es absolutamente prioritaria.” (José María Aznar, en ABC, 13.02.2003, p. 15). - “El terrorismo es un problema mundial, que debe ser afrontado con firmeza y cohesión en todo el mundo.” (José María Aznar, en ABC, 05.02.2003, p. 03.)
- “Cuando el mundo tiene como principal problema el terrorismo y un país como España lleva tantos años con el terrorismo, sería imperdonable que España dijera que no tiene nada que ver, que no quiere hacer nada (...).” (José María Aznar, en El País, 06.04 2003, p. 22). - “La prioridad del Gobierno de España es la lucha contra el terrorismo. Sadam Husein posee armas de destrucción masiva. (...) y tiene vínculos con el terrorismo.” (Ana Palacio, ex ministra de Exteriores, en El País, 26.02.2003, p. 15). El principal argumento utilizado por el gobierno popular de aquella época es la responsabilidad gubernamental (Wanderley, R. 2009), entendida como el deber inexcusable inherente en cualquier ente de poder, como un estado. Dentro de estas obligaciones se encuentra la defensa de determinados intereses o resultados positivos para, en este caso, España. Podemos decir que se trata también de una obligación de proteger tanto los propios intereses ciudadanos del país como los intereses hacia el exterior. Es decir, que un Estado por el hecho de ser soberano adquiere una responsabilidad no solo con su pueblo, sino con el mundo. La utilización de este enfoque del discurso se justifica en el gran respaldo que tenía tal argumento en parte de la opinión pública, en la ciudadanía e incluso en algunos medios de comunicación de diversos países, España incluida. Ejemplo de ello tenemos que mencionar el artículo de opinión del periódico ABC “Irak, España, Occidente” (Pendás, B. 2003). En su conclusión dispone: “Aznar acierta de lleno en el enfoque de la crisis desde el punto de vista del interés nacional de España: status internacional; terrorismo; Marruecos; tal vez, Iberoamérica” También hay que destacar otro punto al que se apeló con mucha insistencia. Está claro que uno de los problemas fundamentales a los que se ha enfrentado la democracia española es el terrorismo. En aquel momento el terrorismo de ETA era un tema candente, por lo que genera siempre una gran polémica y sensibilidad en la sociedad. Apelar a ello conlleva una gran influencia y potencial movilizador en la sociedad.
Realización propia
Partimos de dos categorías ya nombradas: chiíes y sunies. ➢ CHIIES: Gobierno de Bashar Al Assad ➢ SUNIES: Ejercito Libre de Siria, Frente Islámico (OPOSICIÓN MODERADA) / Al Nusra (AlQaeda) e ISIS (RADICALES) • Estado Islámico (ISIS): Provienen de Al Qaeda de Irak. En 30 meses, el ISIS habría logrado hacerse con entre el 50 y 55% del territorio en Siria, mucho en zona desértica, en la franja oriental del país, sin prácticamente población. Se trata, sin duda, del grupo terrorista más poderoso de los últimos tiempos. Lo ha conseguido gracias a una importante maquinaria de propaganda y captación que ha desarrollado basada en las nuevas tecnologías cuyos contenidos son traducidos a una veintena de idiomas. Igualmente se nutre del contrabando de petróleo, de piezas arqueológicas, así como de la extorsión vía impuestos. • Al Nusra: Es otro grupo terrorista, la rama local de Al Qaeda en Siria. Un momento decisivo en todo este conflicto es cuando Obama anuncia que intervendrán en la guerra una vez han confirmado el uso de armas químicas en Siria. En ese momento EEUU comenzó a entregar armamento a los rebeldes. Hemos podido ver como Siria ha acabado convirtiéndose en el tablero de juego de las grandes potencias. Los intereses económicos han acabado por pisotear la política humanitaria de los organismos mundiales como la ONU. Por ejemplo, mientras en los años 2013 y 2014 el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó medidas para mejorar el acceso humanitario de la población civil siria, varios países miembros, concretamente y en gran parte EE UU y Rusia, han manufacturado y vendido el 90% de las armas utilizadas en el conflicto. Un dato aportado por la plataforma SIPRI que resume a la perfección el frívolo escenario al que nos enfrentamos. Varios países europeos han intentado lograr una intervención política para mediar en el conflicto a través de Naciones Unidas (sanciones económicas), pero estas se han visto frenadas por el veto de dos grandes potencias aliadas de Al Assad: Rusia y China.
6.3.2. Intereses de los estados partes Ante la insostenible situación que se vivía en Siria, algunos países europeos (Francia, Alemania, Portugal y Reino Unido) apelaron al Consejo de Seguridad para que reaccionase con la cuestión siria. Presentaron un informe en el cual se condenaba la situación y en el que figuraba de manera expresa la obligación de Siria de proteger a sus ciudadanos. Varias potencias, entre ellas Rusia, afirmaron que el Gobierno sirio era quien debía actuar de manera independiente pues era una cuestión interna y no se podía atentar contra el principio de no injerencia. Este veto significó una inactividad por parte del Consejo de Seguridad, que no tenía potestad para tomar ninguna decisión. Pero ¿qué hubiera el Consejo de Seguridad podido (o debido) hacer ante la situación en Siria? Podría haber declarado esa realidad como paso previo a la adopción de medidas coercitivas e, incluso, en su caso, de medidas coercitivas armadas que acabaran con el conflicto o lo recondujeran a proporciones menos calamitosas. En el caso de Siria, no lo ha hecho. La razón es contundente: porque Rusia y China, miembros permanentes ambos del Consejo, se opusieron a adoptar medida significativa alguna. Sin embargo, conviene ahondar en las verdaderas razones por las que cada potencia tomó la posición que tomó. Como Julian Borger (2018) publicó en eldiario.es: “En este campo de batalla abarrotado de actores, cada vez es más difícil defender los intereses nacionales de Siria sin chocar con los de otro país”. Intereses Rusia en Siria: A pesar de la gran masacre que está suponiendo la guerra civil siria para Oriente Medio, Rusia se mantiene firme en mostrar su apoyo al régimen de Al Assad. Durante todos estos años, ha procurado protección al régimen sirio bloqueando cualquier acción del Consejo de Seguridad de la ONU que conllevase algún tipo de condena o sanción. Esto nos lleva a plantearnos, ¿cuáles son los intereses de Rusia para seguir manteniendo esta postura? Para responder a esta cuestión tomaremos como base el artículo de Alberto Morales González (2013).
Entre los argumentos que Rusia utiliza en su defensa a Al Assad están los conceptos de soberanía e independencia del país, es decir, que la ONU debe respetar estos derechos que poseen todos los países y dejar que sean ellos mismos los que abandonen el poder si lo desean. Aunque las relaciones se iniciaron en el año 1944, fue la llegada de la familia Assad la que fortaleció los lazos entre ambos países ampliando intereses conjuntos, tanto militares como comerciales entre Putin y Al Assad hijo. Si hablamos sobre intereses de Rusia la mayoría de los expertos en geoestrategia ponen el punto de mira en la Base Naval de Tartus, usada por los rusos desde 1971 como base logística y de mantenimiento para sus buques utilizados en el Mediterráneo. Actualmente esta es la única base naval que Rusia conserva en un país extranjero. Otras dos bases, la de Vietnam y la de Cuba, fueron cerradas durante el primer mandato de Putin. La importancia de esta base radica en su ubicación geográfica. Gracias a ella tienen la opción de prolongar la estancia de los buques enviados al Mediterráneo pudiendo re abastecerse o aprovisionarse en dicha base sin necesidad de tener que volver hasta sus bases permanentes de la costa ucraniana. Aunque el verdadero interés por esta base es que se trata del puerto de destino de todo el cargamento armamentístico proveniente de Rusia. Según un documento del Instituto Español de Estudios Estratégicos, su pertenencia aumenta las capacidades operacionales de la armada rusa en la región. En cuestión de días pueden desplazarse desde dicha ubicación al Mar Rojo a través del Canal de Suez, o al Océano Atlántico a través del estrecho de Gibraltar. Al inicio de las relaciones internacionales entre rusia y siria, se llevaron a cabo varios acuerdos sobre suministro de armas. Pero tras el desmembramiento del bloque soviético estos quedaron en el olvido. Con el tiempo, estos acuerdos volvieron a entrar en vigor y poco a poco han logrado ampliarlos.
2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 25 5 15 26 44 72 348 392 461 461 2 16 3 25 181 Si analizamos los datos reflejados en la base de datos de SIPRI, vemos como Rusia intensificó notablemente la exportación de material bélico desde el año 2010, justo un año antes del comienzo de la guerra civil, y los primeros años del conflicto. Este dato nos hace ver otro claro interés por parte de Rusia, el gran negocio de venta de armas. Rusia argumenta estas relaciones comerciales en que no existe por parte de la organización de las Naciones Unidas ningún tipo de embargo hacia el régimen sirio, sin embargo, es evidente las consecuencias negativas que tiene sobre el conflicto: más muertes y prolongación de la guerra. Estos contratos son motivados principalmente por Al Assad, por lo que si este no estuviese en el poder existe la posibilidad de que las nuevas autoridades sirias rescindan los contratos y busquen otros proveedores en el mercado internacional de armas. El miedo de que se dé dicho resultado proviene de experiencias pasadas relacionadas con la política de las ventas de armamento. El primer ejemplo es el contrato de suministro de sistemas de defensa aérea S-300 a Irán que perdió Rusia debido a sanciones impuestas al país. Otro caso reciente es la crisis de Libia. Los contratos que firmó con el Coronel Gadafi fueron anulados. El Director general de Rosoboronexport, empresa armamentística rusa, declaró que la importancia de las ventas a Siria es “relativa” ya que “ocupa el puesto 12 o 13 en el listado de compradores de material ruso”, quitándole importancia a este material suministrado. Sin embargo, si vemos la lista de países exportadores a Siria, Rusia ocupa el primer lugar con mucha diferencia. Por otro lado, en el año 2013 la flota soviética realizó los mayores ejercicios militares navales de toda la historia del país y, precisamente, se celebraron en el Mediterráneo Oriental. Algunos analistas aseguran que fue sin duda una muestra del poder soviético al resto del mundo. Además de una confirmación del interés de Rusia en la situación de Siria y del puerto de Tartus y, por tanto, su interés por conservarlo.
Además, interviene en Siria como parte de una nueva estrategia de relevancia internacional en la que su fragilidad económica lo suple a través de su capacidad de proyección de poder militar híbrido. Con el movimiento apuntala al régimen sirio y sus intereses geoestratégicos en la región y asesta un golpe a la influencia de los EE.UU. Es aventurado hablar de Guerra Fría pero no de una nueva época de tensiones entre las dos potencias. En resumen, existen dos claros intereses por parte de Rusia en el régimen sirio: por un lado, el puerto de Tartus, en concreto su excelente situación geoestratégica ya que permite a Rusia tener presencia militar en la zona además de servir como “trampolín” debido a su cercanía a Europa, y por otro lado los contratos comerciales de material bélico, cuyo principal punto de entrada es precisamente el mencionado puerto de Tartus. Rusia sabe que la caída de Bashar al-Assad, significaría el fin de su base naval y la pérdida de sus intereses en la región por parte de EEUU. Si Rusia pierde su base en Siria, no tendrá acceso a directo a Europa, ya que la totalidad de los países europeos que limitan con Rusia (con excepción de Bielorrusia) forman parte o son aliados de la OTAN, liderada por EEUU. Intereses EEUU: Los intereses de EEUU en intervenir en el conflicto sirio se centran principalmente en conseguir preservar su papel hegemónico. Para entenderlo debemos de ahondar en primer lugar en las relaciones entre Rusia y EEUU. Ambas son dos grandes potencias con poder en todo el mundo que han competido durante toda la historia por la supremacía mundial. La tensión es palpable incluso pasada la Guerra Fría. Algunos expertos aseguran que ambos preservan sus relaciones diplomáticas con las mismas tenazas que en la Guerra Fría, ya que en sus acciones dejan entrever su objetivo estratégico: debilitar a Rusia. Como hemos apuntado al principio Siria está situada en un punto estratégico del mapa ya que colinda con países como Turquía, Líbano, Israel, Jordania e Irak. Este territorio es el posee una de las mayores reservas de gas natural de la región. Además, cuando
llegue el momento funcionará como paso obligado de los estratégicos gasoductos que transportarán el gas de los centros de producción de los países de la órbita rusa y de los aliados norteamericanos en el Oriente Medio hacia los mercados de Europa. Zbigniew Brzezinski (1998) denominó en su obra El gran tablero mundial a Oriente Medio el nudo gordiano de la seguridad mundial. Tener aliados en Oriente Medio es afianzar tus lazos con la industria petrolífera, por ello ha sido tradicionalmente el tablero de ajedrez donde todas las potencias, y en especial Rusia y EE.UU., mueven sus fichas para garantizar su primacía y sus intereses económicos. Desde que en 2011 Estados Unidos retiró sus tropas de Irak, Rusia puso en su punto de mira esa oportunidad en la región. En 2015 la Federación Rusa replegó sus tropas llenando este vacío. Poco a poco fue ganándose aliados en la zona, como por ejemplo El Cairo, tradicional aliado de EE.UU., el cual ve como los soviéticos permanecen afincados en la zona que tanto interés les genera geoestratégicamente. Por tanto, para intentar salvar su hegemonía y desmontar esa desventaja respecto a Rusia cuya influencia sigue siendo muy potente, Estados Unidos optó por vender armas a los rebeldes que luchaban contra el régimen de Al Assad y a los que llamaba “moderados”. Intereses de Europa: Históricamente el orden mundial ha tenido una clara perspectiva que ha predominado permanentemente: Oriente versus Occidente. Este binomio esconde numerosos intereses que engloba dos conceptos claves, la economía y el poder. Existe un flujo desde el que los países del sur comercializan con sus recursos hacia los países occidentales, dejando desabastecidos a sus ciudadanos. Estos tratados comerciales han resultado ser difusos y han estado rodeados de secretos en la mayoría de las ocasiones. El destino de las cantidades pagadas por el producto estrella oriental, el petróleo, ha sido indeterminante muchas veces. De ahí que se hayan creado a través de organizaciones mundiales, como la ONU, convenios con el fin de regularizar estos negocios. Uno de ellos es el programa Petróleo por Alimentos, por el cual se establecía un acuerdo comercial que aseguraba que el destino del dinero recibido en países como Irak fuese en contribución a las necesidades del país. Además, se intentaba evitar que el
dinero acabase en las arcas del material destinado a la guerra. España fue integrante de este programa. El principal punto de interés de los países occidentales es la política energética imperante, la cual se rige principalmente por los intereses vitales. Es decir, las potencias solo intervienen en el caso de que su supervivencia peligre de manera directa. Los puntos de producción petrolífera del planeta se encuentran protegidos por ejércitos implacables entrenados y preparados por la “industria de la guerra” de los países desarrollados. Dichos puntos pueden ser reconocidos como la proyección directa de determinadas potencias en los lugares más conflictivos del planeta. Hasta tal punto que procuran su estabilidad o, más en concreto, su perpetuidad. El ejemplo más claro en este conflicto lo tenemos con Rusia, que gran parte de los gasoductos que se proyectan para las exportaciones de gas de sus principales reservas mundiales (Irán y Qatar) tienen que pasar por Siria. Este interés por el oro negro lo vemos muy claramente en potencias, como Francia, la cual tiene intereses económicos con el gas sirio. Es evidente que la caída del régimen sirio terminaría con el poder económico de la familia al-Assad, pudiendo empresas francesas ocupar sus lugares. Murkocinski y Sasnal (2013) consideran que, además de estas razones estratégicas, la posición francesa se debió también a la necesidad de reparar su imagen pública, la cual estaba muy dañada por haber tomado el papel de principal socio europeo de los regímenes dictatoriales árabes, como por ejemplo el de Ben Alí en Túnez. Francia fue desde el principio una de las principales fuentes de financiación de los grupos de la oposición política y armada al régimen de Al Assad. Instigó a crear el Consejo Nacional Sirio y la Coalición Nacional Siria, a ambas les brindó su apoyo y las reconoció como “legítimos representantes del pueblo sirio”. Hablando desde un punto de vista político, la estrategia de la Unión Europea estuvo marcada por dos pilares fundamentales. Por un lado, el Acuerdo de Cooperación de 1977 que establecía el marco de las actuaciones comerciales. se abogaba por una mejora en el acceso de los productos sirios en el mercado común europeo. Además de aumentar la cooperación en cuanto al desarrollo de las infraestructuras económicas del país árabe. Por otro lado, la Declaración de Barcelona, celebrada en 1995. En ella se fortalecía el
espíritu del anterior acuerdo pues, dada la importancia estratégica del Mediterráneo, se necesitaba un enfoque de cooperación y desarrollo coordinado y global con el que enfrentar los nuevos problemas políticos, económicos y sociales. El objetivo de estos acuerdos eran enfrentar un desafío común. Esta declaración marcó el inicio de una etapa de cooperación y diplomacia en la que se intentó encaminar este país a seguir los valores de la UE. En 2004, mediante la redacción de un acuerdo, se explicita la necesidad de la eliminación de cualquier arma de destrucción masiva, razón principal de las futuras presiones exteriores a Siria en 2013. Sin embargo, la firma del acuerdo no llegó en 2004 pues la Guerra de Irak estaba en activo. En 2008, cuando por fin parecía que el contexto era el adecuado, se actualizó el borrador del acuerdo, pero Siria pidió más tiempo al Consejo de Seguridad para estudiar el documento. Dicho momento no pudo llegar, ya que en 2011 dio comienzo la crisis. En 2008 se crea también la Unión por el Mediterráneo (UpM), de la que son miembros 28 estados de la Unión Europa y 15 del mediterráneo del norte de África, Oriente Medio y sudeste de Europa. Esta organización fue impulsada por el entonces Presidente de la República de Francia, Nicolás Sarkozy. Además de en su nacimiento, Francia tomó un gran protagonismo en las políticas de la UE respecto al Mediterráneo, y en especial a Siria. Según el profesor Pablo Vicente Sapag “esto se explica y es posible, además de por la permanente y reconocida ambición francesa de ser un actor global indispensable”. Aunque podríamos pensar que estas aspiraciones independientes de ciertos países de la UE no repercuten en las decisiones de una comunidad de este calibre, no sucede así. Pierini (2016) remonta el inicio de la debilidad de este diseño institucional europeo a la aprobación del Tratado de Lisboa de 2007. Dicho tratado acabó por debilitar las instituciones europeas principales como la Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior, devolviendo a los estados miembros, y más en concreto a los países grandes, una responsabilidad inmensa. Estos países grandes son Reino Unido, Alemania y Francia. Curiosamente estos coinciden con los países más implicados en la guerra. El gobierno británico sabe que sus posturas imperialistas cuentan con el apoyo de EEUU, en virtud de la histórica Special Relationship, por lo que se ven obligados a apoyar ellos a EEUU en sus intereses. Desde luego también están presentes los intereses económicos que la
caída del gobierno sirio puede traer en su beneficio, de ahí que Reino Unido aporta a la oposición siria equipos militares de comunicaciones e inteligencia. La potencia alemana cuenta con escaso margen de maniobra en Siria, esto se debe a las relaciones de dependencia con Turquía e Israel. Y Francia, como hemos visto hasta ahora, con su inspiración histórica hacia algunos países de Oriente Medio como Siria y Líbano ha influenciado las relaciones de la UE con ellos. Este hecho dio como resultado que, nada más estallar el conflicto, la UE tomase una actitud hostil hacia el Gobierno sirio ejerciendo varias sanciones contra Damasco, pese a que era evidente que no era el único que estaba ejerciendo la violencia. Siria abandonó la UpM en respuesta a dichas sanciones y anunció que reforzaría la cooperación con otros países como aliados como alternativa a la UE. España, sin embargo, había entablado buenas relaciones políticas, económicas y culturales con Siria hasta el momento. Pero esta red de acuerdos se vieron quebrados por el alineamiento de España con la postura estadounidense y de la UE contra el Gobierno Sirio de Al Assad. Destaca el drástico cambio de opinión hacia Al Assad, cuando tiempo atrás podíamos ver a nuestros líderes políticos y reyes posar junto a él. Pero el giro que se dio a la política con Siria no fue brusco. En un primer momento, el entonces presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ofreció asilo en España en el verano de 2011 a través del diplomático Bernardino León. Una vez Mariano Rajoy entró en el Gobierno, se manifestó de manera más clara el rechazo hacia el gobierno de Al Assad. La situación en España volvió a dar un giro inesperado cuando el terrorismo yihadista tomó fuerza y azotó en Europa. En este momento el Gobierno español comenzó a cambiar ligeramente de posición, ahora pedía con Bashar al-Assad y señalaba como enemigo a Estado Islámico, probablemente el cual había recibido financiación o apoyo de Estados Unidos o algunos países europeos.
humana. Para terminar, rescataremos una reflexión de Ryszard Kapuscinski que resume a la perfección todo el análisis realizado en este trabajo: “cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”. 8. Referencias 20 MINUTOS (6 de diciembre de 2015) “Quién es quién en la guerra siria: luchas de poder, intereses de potencias mundiales, yihad…”. 20minutos.es. Consultado el 18 de julio de 2019: https://bit.ly/2XoeAVv Arthur, JR (2002) La guerra preventiva. El País. Recuperado de: https://elpais.com/diario/2002/08/27/internacional/1030399201_850215.html BAÑOS, Pedro (2017). Así se domina el mundo. Barcelona, Ariel. Borger, J (2018) Siria es un campo de batalla con demasiados actores e intereses en juego. Eldiario.es. Recuperado de: https://www.eldiario.es/theguardian/Siria-intereses- convierten-situacion-relojeria_0_761174028.html Borrat, H (1989) El Periódico: actor político. España, Gustavo Gili. Collon, M. (2013) ¡Ojo con los media! Barcelona, Hiru. Ekaizer, E (2006) "Bush lanzó una campaña organizada de manipulación para justificar la guerra de Irak". El País. Recuperado de: https://elpais.com/internacional/2006/05/04/actualidad/1146693606_850215.html El Mundo (11 de abril de 2018). “¿Quién es quién en la guerra de Siria?”. dw.com. Consultado el 25 de abril de 2019): https://www.dw.com/es/qui%C3%A9n-es- qui%C3%A9n-en-la-guerra-de-siria/a-42686722
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