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Historia Universal. Tomo IV

Ségur, Philippe-Paul, comte de, (1780-1873)

Abstract

T. I-VIII. Historia antigua -- T. IX-XX. Historia moderna -- T. XXI-XXV. Historia de Francia -- T. XXVI-XXX. Historia de España

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e A Hera Univenal DEL ds Segur, - TOMO IV. UH INCISO HISTORIA ANTIGUA Dor dE ¿Sonde De Segur, DE LA Acanemía FRANCESA y Pan DE Francia! E btuaducida al espamof Por O), Nolberto Lal II cop cotrecciónes, olas y oi SS A UNIV pa l HA , TOMO IVA > SrrILzA e Y 168 MADRID Septiembre 1830 : > Pcia de D A Moreno. A e as LS A O A + ES ON MAOT2M-: 3 j 4 E 3 Ae ce r AAA -HISTORI E A. ROMANA. ——__—_— SAPITULO 1 Peas de Poma. Introduccion á la historia rómana. Pueblos primitivos de Italia. Orígen de Rómulo _ y Remo.: Fundacion de Roma. Rómulo, Primer rey de Roma. Robo de las Sabinas. Paz con los veyentes. Numa Pompilio, segundo rey de Roma. Instituciones ' religiosas de Numa. Tulo Hostilio, rey. Combate de los Horacios y Curiacios. Traicion de Mecio y ruina de Alba. Anco Marcio , Pey. . Tarquino el antiguo. Cervio Tulio. Estableeimiento del censo. Tarquino el soberbio. Violación de Lucrecia y establecimiento de la república. A po )-€E lost á la historia romana. Como el Viajero que sigue el curso de los grandes (12) : e de aúspices nacen, la primera del 710, de. las aves, y la segunda de su vuelo, direccion y figura. Llamábanse arúspices los que adivinaban lo porvenir, examinando las entrañas de los animales inmolados. Los sacerdotes, para aumentar su autoridad, se jaetaban de poder trocar los malos presagios en buenos. Exigian sacrificios y espiaciones para aplacar á las deidades irritadas , y esta supersticion , no contenta con derramar la sangre de los animales , enseñó casi á todos los pueblos á inmolar víctimas humanas. De aqui proredió tambien la mágia, arte iimpostora por el cual se lisonjeaban , con el ausilio. de los génios bueños y malos, no solo de conocer lo venidero sino tambien trastornar el órden de la naturaleza. Estas supersticiones gravadas en los ánimos., formaron una gran parte del cul- to y legislacion de los pueblos de- Italia. No se hacia ningun acto público 6 privado sin consultar los agoreros , ofrecer sacrificios. y aplacar á los dioses con espiaciones. Habia en las cercanías de cada ciudad un sitio que se miraba como sagrado: no se labraba su'suelo ni la hoz tocaba á sus árboles: los desterrados «y delincuentes tenian allí un asilo'*inviolable. Cada: pueblo honraba particularmente á su génio'6 dios protector, cuyo nombre sé oeul- A A e 0 (13) taba cuidadosamente para que los enemigos no pudieran hacerlo propicio invocándolo, Cada casa tenia sus dioses tutelares, que se l]amaban penátes. | Dionisio de Halicarnaso dice que los primeros habitantes del Lacio se llamaron sículos, y que los latinos, que los reemplazaron, traian su orígen de Grecia. Antes de Fabio Pictor, el mas antiguo , de los historiadores romanos que floreció durante la segunda guerra púnica, no se conocian los primeros tiempos de Roma sino por una tradi< cion incierta , habiéndose quemado los archivos de la ciudad en el incendio de los galos, Los archivos sacerdotales no contenian sino hechos mezclados con muchos errores á los cuales se queria dar autenticidad. Todos los puez blos antiguos atribuían su orígen 4 un Dios, y Roma se complacia en descender de Marte. El pueblo romano, que despues se llamó tan - justamente el pueblo rey, tuvo tambien quien le adulase : los historiadores, los pueblos vencidos y hasta los monarcas repetian todas las fábulas que lisonjeaban el. orgullo de: Roma. Esta creencia, aunque errónea, religiosa, fue Una de las principales causas de la grandeza y duracion, del imperio.. El pueblo romano mas RIAve y religioso que.los demas ,; respetó. por mas tiempo la autoridad paternal, las leyes y 14 las costumbres. Fue a admirable. por sus virtudes que temible por sus armas... Dionisio de Halicarnaso, Tito Livio y Plutarco, sol las fuentes de donde sacaremos la tradicion oscura é incierta de, los Sucesos anteriores 4 la fundacion de Roma. | Antes del sitio de Troya, condujo oro: 4 Tralia' una colonia de arcades. Muchos años despues otra colonia de. pelasgos', + echados de Tesalia , se reunió 4 los aborigenes ó descendientes de los arcades, y arrojaron de las ori- Has del 'Tiber 4 los síctlos , los cuales se refugiaron en Sicilia. Un” siglo antes de la guerra deXProy*, Erandro, destersado'del Peloponeso, trajo d' Italia” la segunda! colonia” de arcades. Fauno, que era entonces rey” “de Tos “aborige= nes, les dió un terreno' en el monté" , que despues se' llamó Palatino; dondé FOMAIVA una ciudad llamada Paláneio, de Palante abuelo de Evandro. En: tielnpo' de éste se Ub que vino Hércules á Ttália; 'mató'al ladron Caco, y obtuvo altares por este “beneficio, Este. héroe enseñó 4 los aborigenes'lós ritos griégos € instituyó las familias sacerdotales del los' Poticios -Pinarios. Cincuenta' añós después: de la - partida: de Hércules, Latino, hijo" de este semidios, aunque se créia que su padre e era Fauno, fue rey de: los: paca 8 108 Gúles did ¿P » yal A E ¡21 NIF E el E -- nombre de latinos ,.:y al pais. el de Lacio,.Otros Creen que este nombre procede, de latere. (ocultarse), y que se dió aquella tierra porque en ella se refugió. Satul o. de la persecucion. de ER su -hijo.: Gila 0 0mbA ¿dal -Dipnisio: de: Halica paso. cuenta que en el reinado de LatinoMle ness, 4 Italia con una Colonia de troyanos, trayendo: «consigo los «lioses de Troya y el bie and ¿aportado bind 143% a, injuria bind: /Eufota á Lacio y á.¡óncas. Fue vencido. en el. combate; pero, Latino murió. Turno con.- «el. .ausilio. de Mezencio., rey. de Etruria.,. continuósla. guerra, Eneas los venció, dió'muerte¡á: Turno y le sobrevivió, pocos, dan 3 Eue/adorado bajo;;el nombre de Júpiter Indi. gete:En la ciudad: de, ¿Lavinio,, que, habia fundado, “sia su viuda en. Ja inenor ALO de la fund: ion mn Roma nl Bd Ai red ago servia de pa entre € el | Lacio y la true das > A A A A e O A O -Atis,, Capis, e aC) ria. Despues de Ascanio reinaron' sucesivámen-. -te Silvio, Eneas Silvio, Latino Silvio, Alba, Capeto, Tiberio, que dió su nombte al rio del Lacio por haberse ahogado en él, Agripa, Rómulo Silvio, Aventino, que dió su nombre al monte en que fue enterrado, y Procas, padre de Numitor y Amulio. ió Origen de Rómulo y Remo. Despues de la muerte de Procas debia reinar: Numitor, «su hijo mayor; pero Amulio 'usurpó el trono, dió muerte Egestio, hijo de'su hermano, é hizo entra+ 4 su sobrina Rea Silvia sacerdotisa de Vesta. Dícese que no contento con este rigor, la violó para tener el derecho: de 'acusarla: de implidicia y condenarla 4 muerte. Rea dió 4 luz dos niños gemelos, á los cuales: se dieron los nombres de Rómulo y Remo. ¡Ácusada:, sé disculpó diciendo que eran hijos del dios Marte. Amulio mandó encerrarla en' un calabozo y arrojar al Tiber los dos hijos. El :rio'estaba entonces crecido y llevó la tuna' hasta la rihera. Una loba que 'oyó los gritos de los 'niños, prodigioso, qué pasaba 4 la soiibra de tna higuera, conservada segun Tácito 890 años destirr cuidase su muger Laurencia. Esta muger era de mala vida, y los pastores le daban el apodo de loba, y este fue probablemente el orígen de la fábula que hemos contado. ¡st Rómulo y Remo habiendo llegado á la edad juvenil, se distinguieron por su hermosura, fuerza y valor. Plutarco dice que estu- ' diaron en Etruria: Dionisio de Halicarnaso que se quedaron entre los pastores, y que en su tiempo se conservaba religiosamente la choza en que vivieron. Para ejercitar sú vigor, perseguian 4 los animales en los bosques, y. 4 los ladrones en los caminos. Agregáronse á. ellos hombres valerosos y decididos que formaron Una, escuadra bastante numerosa, y celebraron asambleas y: juegos. En una de estas fiestas una cuadrilla de ladrones los atacó, prendió ú Remo , lo llevó al rey Amulio y lo acusó. de ha- .. ber talado los dominios de Numitor. -Amulio le envió 4 su hermano para: que lo. juzgase , y Faustulo avisó,4 Rómulo el peligro que eorria Remo. Numitor interrogándole , descubre el se- -Creto de su: nacimiento y averigua con: júbilo «que los dos ¿hermanos son hijos de Rea y nietos suyos. Los tres forman. el proyecto de des. tronar. al tirano Amulio. Remo con los sirvientes de Numitor se reune á las tropas de su hermano que. se. dirige al palacio por diferentes TOMO 1Y, 2 (18 «Caminos, rompe Ba. ui y da "muerte á Amulio. Entretanto Numitor reune 4 los alba» ' nos. con el pretesto de oponerse á este ataque imprevisto : sabe en el mismo instante el triunlo de los príncipes, y cuenta al pueblo su libertad milagrosa y la caida del tirano. El pueblo, libre de aquel rey cruel, dá alegre el tro* no á Numitor, y los príncipes seguidos de un gran número de pastores albanos y de guerre- OS latinos forman el proyecto de edificar una nueva ciudad. Fundacion de Roma. (A: Mega a dy. 752. ) Ántes de ejecutar esta empresa consultaron el vuelo de los pújaros para saber á cual de los dos hermanos pertenecia el honor de la fundacion y gobierno de la ciudad. Remo descubrió desde: el monte Aventino seis. buitres; Rómulo vió doce desde el Palatino; pero. mas «tarde que su" hermano. De este doble presagio naci) una gránde altercación , declarándose “Unos por Remo, á quien las aves habian aparecido' primero, y otros por Rómulo, que ha- «bia visto mayor número de ellas. Pór otra par- -te Remo tenia ofendido 4 su hermano, porque -se burlaba delos trabajos que Rómulo dirigía, -saltando un foso «PS habia escavado.: Unos historiadores dicen que Rómulo mató 4 su hermano en un no Yliniento de-ira:; “Otros pgs: ha- (19) - biendo parado en venir á las manos la disputa de los agiieros, Remo pereció en la pelea. Otros dicen que Roma existia antes de Rómulo, y que éste no hizo mas que restaurarla. Pero la Opinion comun es que empezó á fundarla 753 años antes de Jesucristo, al principio del año cuarto de la sesta olimpiada, 120 años despues de la legislacion de Licurgo, y 14 años antes. de la era de Nabonasar. , Rómulo, primer rey de Roma. (A.M. 3252, A.J. 752.) Rómulo, construidas las murallas de Roma,,se halló gefe de solo 3000 hombres ' de á pie y 300 caballos: tan obstinado y sangriento habia sido el combate en que murió su hermano. Persuadido de que el poder de la fuerza es variable, y que la autoridad no tie-. ne hase mas segura que la confianza pública, reunió el pueblo y le preguntó si queria un gobierno democrático, aristocrático ó monárquico. Despues de una breve deliberacion, le entregaron sus compañeros la corona, de la cual era digno tanto por su valor y sus grandes cualidades, como por su nacimiento real. Para dar á su poder el apoyo de la religion, dijo que no admitiria el cetro si los dioses no. confirmaban ¡su eleccion con un prodigio estra0rdinario. Se señaló un dia para consultar. los, y. despues. del sacrificio Rómulo hizo un % 20). clrcnlo en el aire con el lítuo $ báculo envóri! vado de que usaban los AgOTeToS. Dicese ' que 0 al momento apareció un brillante relámpago que atravesó el cielo de izquiérda 4 derecha, El pueblo creyó oir la determinacion de los”, dioses, y proclamó rey 4 R'mulo. | Este conformándose con los usos de los re- > yes confederados de Etruria”, que llevaban delante de sí doce lictores, e vidOS por las doce tribus confederadas, COM ramos de varas y segures en medio, símbolos de la autoridad real, nombró doce ejecutores de la justicia. Div dió. el pueblo en tres tribus mandadas por tres gefes, y cada tribu en diez' secciones llamadas: curias. Un sacerdote con el título de curion estaba encargado de presidir las ceremonias reli glosas y ofrecer los sacrificios de cada tribu, Las tierras se SVELGrOn igualmente entre las treinta curias, , escepto una parte: que se réservó para los blelos del-templo y del tesoro pú blico. Se divilieron los ciudadanos en dos cla. ses, los senádorés y la plebe"Las curias eligie- | ron cien senadores, á 1os cuáles :se dió el nom-= bre de paires, y á sus descendientes patricios, nobleza lá mas antigua qué hubo: en Roma. Cuando en lo' sucesivo” se'aumentó el número . de senadores, se dió á : los huévos* el nombre de padres conseríptos, títalo'que'con el tiempo Jlegó 4 darse, 4 todos. Esta dignidad fue here- .ditaria. El pueblo, escogió 390, guerreros desig- ¿nados con el nombre. de celeres, que denotaba su valor y actividad, y componian la guardia «del rey. Este, fue el orígen de los caballeros rO- manos, que formaron: una, clase, intermedia «entre los patricios ; y: el pueblo. El rey era, gefe de la religion; promulgaba: «y» ejecutaba las leyes; conyocaba el pueblo y: vel senado, y :mandaba los.ejércitos: Los em- «pleos: sacerdotales; civiles , inilitares y de judicátura pertenecian: esclusivamente á los patricios: El. senado decidia sobre Jas cuestiones y «negocios de estado en que el rey lo consultaba. El; pueblo elegía los magistrados , hacia Jas le- «yes, decidia de la paz y de la guerra cuando el «rey lo consultabay y. juzgaba en apelacion las causas criminales, Se le convocaba rara vez: «deliberaba ¡por: curias ; el dictámen de la mayo-" «ría se anunciaba al senado, y no tenia fuerza -de ley. sin su: confirmacion. | ; ¡La institucion del patronato mos dá una salta idea del talento de Rómulo. Para estable= «cer el orden y oponer una barrera á la anar- «quía, habia separado los patricios de los plebe» -.JO85 y para impedir las disensiones que podian «originarse. del poder de los unos y, de la envidia de: los otros , unió-entrambas clases con in- ——_— E y (628) blos igualmente, enfurecidos,, parecen resueltos á terminar la guerra con la muerte, de; todos sus, enemigos ;, cuando Hersilia al «frente de las Sabinas se presenta esparcidos los.,cabellos.;::los ojos llenos de lágrimas...con los «hijos, en, los ¿brazos dando gémi los,. Sin,temor de da ¡muer- Te se meten por. medio de las: arimas;,, separan 4 los combatientes y se echan: á/ sus ;pies,, « No «0s mancheis, les decian ,. pues, sois ¡suegros Jernos con una sangre, prohibida : ho deshonreis con el patricidio: á nuestros hijos, genera- ¿cion de los unos, nietos de los, otros. Si aborreceis, el, parentesco y. Nuestros. casamientos , Volved vuestras iras. Contra nosotras: que fujmos causa de la guerra ,, de, la Inatanza y. de las heridas á nuestros maridos Y. padres. Meijor mos es -mOrir,. que, quedar. 6, huérfanas $ - -viudas,” . Á.- estas. palabras. sucede la, piedad ¿ da: ira ,- y laternura: ¿al ódia:: depónense las. -armas, los dos reyes se.abrazan y, y,,se, hace la paz. Sus condiciones fueron que Rómulo y Ta- :cio: reinarian juntos: que, la ciudad, conseryaria el nombre de Romas. pero. que; el, pueblo «tomaria el de quirites., en: honor de, Cures » CA- Pital de los sabinos.. Estos fueron ¿Admitidos ¡én Roma como ciudadanos: se. dobló el número ¡de.los senadores ,. y. se estendió el re- Sinto. de. la ciudad ,: comprendiendo, £n él e el monte Onuirinal y el: monte Celio. “Estas disposiciones se observaron cargióads mente; Los 'dos pueblos formaron uno solo , y vivieron los reyes cinco años en buena ar= monía. Tacio ocupaba el Capitolio, y Rómulo el monté Palatino. Sus ejércitos reunidos vencieron al de 'Fidena , y convirtieron esta ciudad en cóldnia romana. Los amigos de Tacio habiendo 'hécho algunos' estragos en el territorio de Lavinio, los de esta ciudad pidieron justicia 4 los romanos. Rómulo opinaba que se les entregasen los delincuentes. “Tacio" se oponia á ello queriendo que la causa se juzgase en Roma. Los embajadores de Lavinio se retiraron quejosos, y algunos de ellos: fueron muertos por los *abinos: Rómulo irritado prende á los culpables, y los entrega 4 los -otros embajadores : Tacio acúde'con tropas y liber=. ta á los reos. Por entonces quedó impune esta violencia; pero algun tiempo despues, habiendo concurrido 4 Lavinio' los dos reyes para hacer, segun 'la costumbre antiguas un sacrificio á 168 penates de los troyanos ; los hijos delos embajadores degolladós * que no hiabian podido - Obtener justicia, entran en el templo y -asesis nan 4 Tacio junto al altar. Su cadáver fue llevado 4 Roma y enterrado con'mucha pom pa. Rómulo, único: dueño: pa trono, exigió A Prenste 3 AAA A A O (30; que sele entregasen los € de Tacio; pero éstos y, habiendo venido á Roma, defendieron su causa de modo que fueron absueltos, como si la venganza mas justa pudiese disculpar un asesinato, Paz con los veyentes. (A. M, 3289. A.J, 715). Los veyentes, aliados de los fidenates, hicieron guerra 4 los romanos con vario suceso, :hasta que al. fin yencidos en un batalla decisiva, cedieron parte de su territorio, é hicieron la paz:por cien años. Rómulo, vencedor de todos los pueblos de las cercanías , no pudo libertarse del orgullo que produce la prosperidad y la gloria. Sufria con impaciencia los límites que el senado ponia á su autoridad, y quiso abatirlo: asi inspiró con el temor el aborrecimiento; Un dia que pasaba revista id. sus tropas á la orilla de un lago, se oscureció el cielo de repente y estalló. una horrible tempestad de truenos y rayos: mares de lluyia. y granizo: cayeron sobre la tierra, La oscuridad, el estruendo. y. los: relímpagos causaron espanto y desorden universal. Enmedio de este:tamulto se perdió al rey de: vista y no. volvió 4 parecer. El pueblo 'consternado queria vengar.su muerte: los senadores le decian: en vano que habia sido arrebatado , por los dioses, En este momento de sedicion $ iN> 1) certidumbre, Proculo Julio, el mas estimado de los patricios, venerable por su edad y pru> dencia, se presenta al pueblo y le dice: «ciu; dadanos, Rómulo, padre de esta ciudad, se me ha aparecido descendiendo del cielo. Como lleno de pavor y respeto le pidiese que me fuera lícito mirarlo, me dijo: Ve. y dí.d los romanos que'por disposicion. del. cielo será mz ciudad la señora de las naciones. Dediquense, pues, á la milicia, y enseñen. d sus nietos que ninguna fuerza humana podrá resistir ú los hijos de Roma: y dicho esto desapareció”. Esta fábula lisonjeaba demasiado el . orgullo romano para no ser creida; y la vanidad come placida calmó el sentimiento y: acalló las sos- -pechas. Rómulo murió á po añcs de edad y 35 de reinado. Numa Pompilio, deslinda: rey de Roma, (A, M. 3291: A. J. 713). Roma, ciudad: tan soberbia «lespites “y que no Wenteiilo aun 40 'añíos de edad, se ereia llamada por los dioses ES dominar la tierra, no era mas que una aldea compuesta de algunas casas y muchas cabañas dispuestas” sin orden. Sus estandartes eran maojos de heno; sus trofeos gavillas de trigo; “sus tesoros rebaños, Nada era grande en ella “sino el y la ambicion de sus habitantes, “Su territorio” fue muy limitado; y-sin:embar-. a (32) go sus primeros monumentos” públicos, construidos bajo :los sucesores de Rómulo, :«anunciaban la ciudad eterna. Se admiraban aun en tiempo de Dionisio de Halicarnaso, las murallas, acueductos y cloacas hechas por Tarquino. Rómulo dió á su pueblo. el primer impulso de grandeza, haciéndole adoptar la máxima de imitar los reglamentos y costumbres útiles de los pueblos vencidos. Y asi sus sol. dados habiendo vencido á los sabinos descendientes de los lacedemonios, usaron de escudos á su usanza, y dejaron los argivos. Tambien les enseñó á ganar el afecto de los pueblos vencidos, dejándoles que se. gobernasen por sí mismos; y á pesar del ódio de los romanos á la monarquía despues de la espulsion de sus reyes, es incontestable que. debieron gran parte de su gloria y poder:á las grandes cualidades de Rómulo y sus sucesores. Ay - «Los. historiadores no estan de acuerdo “acerca del origen de la palabra Roma, que en ¡griego significa fuerza. ó poder. Unos dicen «que una troyana llamada Roma, temiendo .que los compañeros de Eneas se volviesen. á embarcar huyendo de la guerra, quemó las maves y los obligó á fijarse en Italia. Otros que Roma era hija de Italo y Eucaria: otros de Teleso , hijo de Hércules : Otros de Ascanio. ¡-IUTTEEI e (38) E Ni falta quien diga que la ciudad fue edificada por Romano, hijo de Ulises y Circe; ó por, Romo., hijo de Emacion, enviado á Italia por Diomedes 6 por Romis, tirano. de Jos lati= nos: y vencedor de los etruscos. Fabio Pictor,, siguiendo ¿4 Diocles el peripatético , dice.que, en el antiguo idioma latino ,-la palabra ruma significaba teta; yen memoria :de la loba, que crió 4 Rómulo , tomó este: héroe, su nombres y Roma el de su fundador... Añádese: que tra, bajarido Rómulo: en abrir los cimientos de su ciudad , halló bajo. tierra la estátua del dios Conso, del cual proceden los nombres de com _sejos “y cónsules. | sas oí» "Despues de la muerte de Rómulo, los sa= binos y romanos no pudieron durante muchos, días convenirse eri cla eleccion de un. Sucesor: Cada uno de los: dos pueblos:queria dar «un rey al estado, y "ningun ciudadano tenia bas» És tante preeminencia para fijar los votos. En esta incertidumbre , el senado mombró un ¿n= terrey , que se renovaba de cinco encinco: dias. Este uso de confiar el gobierno á interreyes hasta la eleccion de los nuevos magistra» | dos, se conservó aun despues de establecida la: república. El interregoo agradaba:al senado y: queria prolongarlo-;- pero temiendo que el pueblo cligiese. sin: su participacion , le pro- TOMO 1v, 3 4) puso hábilmente que nombrase un rey, y se reservó el derecho de confirmar su nombramiento. El pueblo, eontento con esta deferencia, dejó la eleccion 4 arbitrio del senado. Vió: se muchas veces en Roma esta noble disputa, efecto saludable de los miramientos recíprocos de ambas clases y prenda felíz de «union, sin, la cual no existe ni fuerza ni espíritn público. Estando convenidos plebeyos y patricios para conciliar las pretensiones de sabinos y romanos , se resolvió que se sacaria' 4 la suerte la nacion que habia de elegir, y que esta nombraria un rey de la otra. La suerte favoreció á los romanos. Habia un sabino, natural de Cúres, generalmente respetado por sus virtudes , enemigo del lujo, esento de ambicion, religioso , observador ferviente de la justicia, y habituado á vencer sus pasiones. Los ciudadanos y estrangeros le tomaban por árbitro. El rey Tacio, apreciando sus grandes cualidades, le habia dado su hija en casamiento; pero este insigne honor no le movió á dejar su patria. para venir 4 Roma, y se quedó en Cúres cuidando de su anciano padre. Trece años despues, habiendo muerto su esposa,se retiró al campo y se entregó al estudio. Este era el sábio.. Numa: la eleccion de los romanos le nombró rey, y la aprobacion universal lo confirmó. Ve»: A AA o rro | 35) 7 leso, á quien Ai sabinos elevar al trono, y Próculo, que confiaba en los votos de los romanos, uno y otro, personas muy distinguidas, fueron encargados de ir 4 anunciar á Numa su eleccion. El príncipe filósofo, léjos de deslumbrarse con el esplendor de la corona. conoció su peso y la rehusó « Las cualidades, dijo, que me han ganado vuestra estimacion, me apartan del trono, porque me llaman al retiro, al estudio y al descanso. Suis ammbicios0s y yo no: gustais de guerras y conquistas; y yo prefiero la paz á todo. Vosotros necesitais de un general mas bien que de un rey.» Su negativa aumentó el deseo de tenerlo por gefe. Se resistió algun tiempo á las instancias del pueblo romano y de su familia; pero los preságios, que fueron felices , y los ruegos de los habitantes de Cúres, que le instaban 4 aceptar, Para unirlos mas estrechamente con los roma= nos, le decidieron 4 abandonar su soledad: hizo sacrificios á los dioses y partió 4 Koma. . El senado y el pueblo salieron á recibirle: la entrada de un rey pacífico en aquella ciudad, templo de la guerra, fue el triunfo de la sabiduría y de la virtud. Espurio Vetio, que era interrey , para hacer mas solemne la inauguracion del monarca, y mas completa la satisfaccion pública, mandó que el pueblo procediese ' (36) otra vez ú la eleccion. Los sufragios fueron unánimes; pero Numa no quiso revestirse de los ornamentos reales hasta que los dioses hubiesen confirmado su nombramiento; y así hizo un sacrificio en el monte Tarpeyo con los sacerdotes y los augures. Los auspicios consultados fueron favorables, y Numa , adornado del cetro, la.corona y manto real, bajó á la plaza pública en medio de las aclamaciones del pueblo. E Instituciones religiosas de Numa. Róu.ulo habia fundado 4 Roma con las armas : Numa emprendió consolidarla con la paz y la reli- -gion. Dedicóse 4 calmar el espíritu belicoso á suavizar las costumbres feroces del pueblo. Edificó el templo de Jano , cuyas puertas debian estar abiertas en tiempo de guerra, y cerradas en tiempo de paz. No se abrieron en todo el tiempo que él reinó; pero despues no se cerraron sino dos veces; concluida la primer guerra púnica , y despues de la batalla de Accio. Numa, para dar á sus instituciones una sancion celeste , hizo creer al pueblo que eran dictadas por la ninfa Egeria, 4 la cual consultabu en un bosque sagrado cercano á Roma. ii | | ! Rómulo no habia contado en el año mas que diez meses, y al primero dió el nombre (37) de marció ,en honór del dios que se creia padre suyo. Numa corrigió este error grosero, añadiendo los dos meses de januario y fehruario. El año, pues, fue de 365 dias divididos en doce meses lunares con la intercalacion de dias complementarios,, que al fin de veinte y cuatro años hacian coincidir el tiempo civil con la posicion del sol. Julio César completó despues esta reforma con un nuevo calendario, que fue definitivamente corregido por el Papa Gregorio XIII. Numa estableció dias fastos y nefastos. para distinguir los tiempos en: que era permitido ó prohibido reunir el pueblo y juzgar. Creó muchos sacerdotes, como los de Marte, Júpiter y Rómulo, á quien se adoraba con el nombre de Quirino. Estos sacerdotes , elegidos de entre los patricios, y presididos por el sumo pontífice , eran nombrados por el pueblo. Su -. número y el de los augures aumentó despues. Arreglaban los sacrificios y ceremonias , los dias de fiesta, las espiaciones, lutos y funerales; velaban sobre los ministros subalternos, instruian el pueblo, esplicaban los prodigios y juzgaban todas las contiendas relativas á la religion. Numa varregló el establecimiento de las Vestales: creó cuatro que no habian de tener menos de seis años, ni mas de diez. Guardaban el fuego sagrado y el paladio, y Obser- | 44 los dos ejércitos los o los parientes, gefes y conciudadanos les dan armas de fino tem: ple, los conjuran que aseguren su independencia, los eshortan 4 sostener el honor de su pais , y les dan la señal con la inquietud pro- ¿pia de aquel momento crítico, pero con la confianza que inspiraba 4 cada partido el ardor, la habilidad y la osadia de sus jóvenes campeones. Dos pueblos numerosos, sin correr ningun peligro personal, estaban agitados entre el . temor y la esperanza de un combate que iba 4 decidir la suerte de todos. Animados de su corage y encargados de los intereses de dos grandes ejércitos, seadelantan los seis guerreros; se amenazan con la vista; brillan las espadas; se acometen; el aire resuena al choque de sus aceros y escudos. Los dos pueblos, presentes á esta lucha terrible, atentos, inmóviles y. silenciosos , siguen con los ojos todos los movimientos, y parecen haber perdido la voz y la respiracion. Los,tres albanos fueron los primeros en recibir heridas; pero ardiendo con el deseo de vengarlas, atraviesan á dos de los romanos y los derriban muertos sobre la arena. Alba da un grito de alegría: Roma gime aterrada. No le queda mas que un defensor , cuya' muerte parecia inevitable rodeado de tres enemigos: Sin embargo, Horacio no habia recibido 5) ninguna herida: demasiado débil contra los tres curiacios, pero muy superior 4 cada uno de ellos huye con el fin de separarlos; pues le habian de seguir con mas 'ó menos lentitud á proporcion del vigor que les dejaban sus heridas. Los rOMAROS , QUE NO penetran su intencion, so 1n- dignan de su cobardía y lo cargan de imprecaciones. Alba triunfa y gritaá sus combaticntes que aceleren el paso y. completen la victoria, Pero Horacio, viendo á los curiacios que le perseguian bastante separados el uno del otro, suspende su' fuga, se lanza sobre el enemigo mas prósimo, y lo hiere de muerte antos que sus hermanos, escitados por los gritos de los. albanos, puedan: socorrerle. En el corazon de dos romanos renace la, esperauza: animan á Horacio con el ademan y la yoz,. mas ardiente que sus votos , mas rápido qué Sus pensamientos, acomete al segundo curia-. cio y le da la muerte. Todo el campo albano lanza un grito de terror. Ya no quedaba mas que un combatiente de cada partido; pero Horacio no estaba herido; y el albano, debilitado por una larga carrera y por la sangre que salia de su cóstad ) Mas se arrastra que Cami- DA, apenas puede sostener sus armas y solo Presenta una víctima al vencedor. Horacio, seguro del triunfo esclama - esacrifiqué dos ene- cd ds a E dci y | (46) migos 4 los manes de mis hermanos: el tercero será para que se decida esta guerra y el romano mande en Alba.» Dichas estas palabras, sepulta su espada en el pecho del contrario y le despoja de sus armas. Roma triunfante y Alba consternada , se reunieron para celebrar las esequias de los dos horacios y-los tres curiacios muertos en el combate. En tiempo de Augusto se conservaban todavía sus sepulcros erigidos en el lugar en que habia muerto Cada uno. El amor de la patria y el ódio de sus enemisos inflamaban el corazon de Horacio y le habian dado fuerzas para triunfar de los albanos; pero esta pasion noble degeneró en fanatismo y produjo el crímen. No pudo sufrir que on alma romana fuese indiferente á su victoria y llorase á los vencidos. Entrando en la ciudad, encontró á su hermana Camila, amante y prometida esposa de uno de los curiacios, Al ver á su hermano revestido con el manto de curiacio, que ella misma habia hecho, se arranca los cabellos é invoca llorosa el nombre de su infeliz amante. Horacio , enfurecido de ver ¿ su hermana lastimada por su victoria y afligida por la alegría pública, sepulta :su espada en el seno de la jóven, clamando: «e vé con ese importuno amor á reunirte con tu esposo ya (47) gue desconoces á tus hermanos difuntos y. al vivo, ya que desconoces tu patria. ¡ Perezca asi toda romana que llore á un enemigo!» Este crímen horrorizó al senado; y el reo fue puesto en juicio. El rey nombró los duum- -viros , es decir los dos jueces que debian sentenciarle, Condenado á muerte por ellos, ape- 1ó al pueblo. Su padre clamaba que daba. por bien hecha la muerte de su hija, sino, hubiera condenado á Horacio segun el derecho paternal: que no dejasen huérfano al que poco antes habian visto colmado de ilustre y generosa prole; se abrazó con su hijo, y señalando á los despojos de los curiacios, que se habian fijado envel sitio donde se-celebraba la junta: A este, dijo, ó romanos, que poco ha visteis entrar: glorioso y triunfante , ¿lo podreis ver atado debajo de la horca, sufriendo los azotes .. y los tormentos? ¡Espectáculo horrendo , que apenas podrian tolerar los ojos de los albanos! Ve, lictor, ata las manos , que armadas poco ha dieron el imperio al pueblo romano, Ye, cubre la: cabeza del libertador de esta ciudad. Ahórcale del árbol funesto: azótale ó dentro de la ciudad > COMO sea entre aquellas armas y despojos de los enemigos, ó fuera de la ciudad, como sea.entre los sepnleros de los curiacios; Porque ¿d dónde. podreis llevar este guerrero, (48) que no le ésima: su gloria de suplicio,tan'ignominioso ?» El pueblo; movido por la gratitud, impuso silencio á la ley y concedió la vida al culpable ; mas para conciliar la. clemencia:con la justicia , se le hizo pasar bajo un yugo» que - se'llamó la: viga de la hermana , y se le condenó á una multa que pagó su padre. Despues de haber satisfecho en algun modo 4: la, justicia de los hombres, Horacio ofreció. sacrificios espiatorios 4 los dioses; y Roma erigió un.sepulero donde fue enterrado el cadáver. de la infeliz Camila. | Traición de Mecio y ruina de Alba. (A. M. 3337. A. J. 667). Dos años despues de estos sucesos, los albanos sometidos, ' pero conservando el resentimiento. desu derrota, prometieron secretamente á los senadores y. veyentes favorecer sus armas si las volvian contra Roma. Hiciéronlo asi, y Tulo se puso al: frente del ejército tomiano. Llegado el momento de: la batalla, los albanos que estaban. en el á la derecha del rey de Roma, se separaron de ella y se retiraron 4 una montaña. Los soldados de. Tulo se turban y conmueven con esta defec= cion imprevista. El rey hace voto 'á. los:dioses. de erear doce nuevos sacerdotes salios y de edificar templos 4 la Palidez y al Temor; corre: por las filas , dice á sus tropas quela :retirada: (49) de los albanos es un movimiento dirigido por él mismo, y manda 4-5u caballería: arremeter con las lanzas altas, y :estendiéndose para ocultar 4 Jos enemigos el moyimiento. del ala de- - recha; Estas órdenes se ejecutaron con:el éscito mas feliz. Los fidenates, «creyendo que los albanos faltaban 4 su. palabra, turbados y desanimados , opusieron débil resistencia 4 los romanos y echáron, 3: huir abogándose muchos de ellos en: el Tiber.. Mecio Fufecio, viendo que la victoria quedaba por Hostilio, junta con él sus tropas, sigue el alcance de los enemigos y le da la enhorabuena de su triunfo. Pl romano disimula la ira, dispone un sacrifi. cio para el dia siguiente; deja 4 los albanos en entera seguridad , ya á Roma, informa al senado de Ja traicion, se adopta una resolucion atrevida que él mismo sugirió , vuelve al campo mor la noche y. manda al valicate Horacio que con las mejores tropas del ejército se di> rija á Alba, Al dia siguiente á la hora del sacrificio se presentaron siu armas los dos ejércitos, segun la costumbre, y una legion romana los rodeó, teniendo ocultas las espadas. Tulo hizo el discurso siguiente : ee Romanos , si habeis peleado algun combate por el cual ; ches dar las gracias á los dioses inmortales y á vuestro valor TOMO 1Y, 4 | (50) | fue-el de ayer; porque luchasteis no tanto con el enemigo, cuanto (lo que es mas. grave y. peligroso) con la traicion y perfidia de los aliados? Ya es tiempo de desengañaros: los al. banos subieron al monte, no por orden mia, la cual fingí para que la noticia de la deserciot no disminuyese vuestro brío, y los-enemigos creyendo que iban á ser cogidos por la espalda, se aterrasen y huyesen. Ni la culpa que acuso fue de todos los albanos; siguieron 4 su gefe como vosotros me hubiérais seguido. Mecio es el autor de aquel movimiento: Mecio el maquinador de la guerra : Mecio el quebrantador de la alianza entre Roma y Alba. Consiento que su traicion tenga imitadores, sino hiciere yo en el un insigne escarmiento. Lo que sea bueno, fausto y feliz para el pueblo romano y para mi y vosotros, 6 albanos, resuelvo que pase á Roma todo el pueblo de vuestra ciudad: dar la ciudadanía á la plebe albana, nombrar senadores á los principales, hacer de ambas una sola ciudad y república para que Alba, dividida antisuamente -en dos pueblos, vuelva á formar uno solo. Y tú Mecio Fufecio, si fueses capaz de observar la fe y la alianza, te dejaria vivo con esta leccion; pero ya que tu carácter “es incurable, enseña con tu suplicio 4 los'hombres á creer santas las cosas que has violado; y (51) asi como vaciló ayer tu ánimo entre los romanos y los fidenates, hoy se dividirá tu cuerpo en -Opuestas direcciones. »» Dicho esto, mandó atarle á dos:carros,,que tirado cada uno por Cua- «tro caballos, le destrozaron: suplicio que llenó “ambos ejércitos de horror y espanto. Entretanto llevaba Horacio á Alba las órdenes del rey y el decreto del senado. Los habitantes, inmóviles y afigidos , vieron demoler aquella ciudad que habia durado quinientos años, y fueron transferidos 4: Roma , cuyo poder y glória aumentaron. Tulio volvió 4 hacer la guerra 4 Jos fidenates, ganó la batalla y tomó su ciudad. Venció asimismo á los sabinos y obligó á someterse 4 Roma treinta ciudades del Lacio , colonias de Alba. Esta guerra duró cinco años, y se terminó con una paz gloriosa. Poco despues cayó una lluyia de piedras en el monte Albano, y este y Otros supuestos prodigios hicieron creer que los dioses de Alba estaban irritados por haberse descuidado su cul- to. La peste causó grandes estragos y aumentó la supersticion. El rey hizo muchas espia. ciones. para aplacar ú los dioses, y murió des-. pues de un reinado «de ¡treinta y dos años. Unos dicen que haciendo un sacrificio áJ úpiter, le mató UN rayo por, no: haber observado las ceremonias prescritas : otros creen que An- A A co Marcio, nieto de Numa, lo hizo' asesinar. Sino cometió el crímen, se aprovechó de él. 'Tulo fue uno de los reyes mas grandes de Ro- -ma por sus prendas militares, su prudencia política y su sabia administracion. Algunos rasgos de supersticion y crueldad que obscurecieron su gloria, deben atribuirse á los vicios del siglo en que vivió. Anco Marcio, rey. (A. M. 3365. A. J, 639 ). El interregno no fue largo, y el senado confirmó la eleccion del pueblo que recayó en Anco Marcio, hijo de Pompilia hija de Numa. Al principio quiso seguir el sistema pacífico de su abuelo. Hizo gravar los reglamentos de este príncipe en tablas de encina y solo se ocupó en promover la religion y la agricultura, Los latinos, mal informados, le creyeron mas tímido que pacífico, tomaron las armas y talaron las tierras de Roma. Anco no tardó en 'probarles que poseia los talentos de Rómulo y las virtudes de Numa. Observando escrupu- ,Osamente las leyes y las formalidades, pidió justicia á los agresores. Los latinos le respondieron que la muerte de Pulo habia roto los “ratados anteriores. El fecial romano , babiendo legado al territurio latino, dijo en alta voz: evid, Júpiter, Juno, Quirino, dioses del cie- - lo, de la tierra y del infierno: 4 todos pongo por testigos que.el pueblo latino nos ha ultrajado injustamente y que el pueblo romano y yo, con el consentimiento del senado, le declaramos la guerra.» Esta fórmula prueba que aun en tiempo de los reyes el gobierno de Roma era mas republicano que monárquico; Anco Marcio derrotó 4 los latinos y recobró la ciudad de Po!itorio que habian tomado; venció á los sabinos y fidenates, aumentó la poblacion de Roma con nuevos habitantes, encerró el monte, Ayentino €n el recinto de la ciudad, echó los fundamentos de la ciudad de Ostia en la embocadura del Tiber, y construyó en ella un puerto que fue para los romanos una fuente de abundancia y comercio. Edificó una cárcel: hizo abrir salinas y distribuyó sal al pueblo: rodeó de murallas y torres la montaña del Janículo, situada al otro lado del Tiber, y colocó en ella una fuerte guarnición. En su tiempo un ciudadano de Coriñto, llamado Lucumon, hijo de Demarato, que se habia enriquecido por el comercio, fue echado de su patria por UN faccion , y se refogio 4 Tarquinios, ciudad de Etruria. Allí casó con una muger muy rica , de la cual tuvo dos hijos, Arunte y Lucumon. Muer- to Arunte, Lucumon heredó solo todo 'el caudal de sus padres, y casó con Tanaquil | (58 ) tercacion; y mientras fija la vista en uno: de, - ellos que estaba' hablando, el otro le abre la cabeza con su'hacha'y huyen los dos. El pues, blo“se alborota: Tanáquil desesperada, pero. siempre atrevida; cierra: las puertas de palacio, . llama á Servio. Tulio, y le denmestra que tiene que elegir ó la:corona ó: la muerte. Habiéndole determinado 4 subir al trono y 4 vengar al rey , se presenta” en vel» balcon y. dice al pue-, blo; gue Tarquino,. ligeramente: herido, ha recobtado el “sentido: y continúa tratando los, negocios públicos con Servio. Este sepresenta enla sala de audiencia: con los: ornamentos Propios del heredero del trono y'los lictores,, despacha algunos negocios en nómbre del rey, dice que le consúltará otros y se retira. Los, hijos de Anco Marcio, engañados por este ar= tificio , creen descubierta su conjuración , se refugian en el pais de los Volscos y dejan 4 Servio libre de rivales y enemigos. Tarquino murió á los ochenta años de edad y treinta y ocho de reinado, Dejó dos hijos, Lucio y Arunte, y dos hijas ya casadas. Tulio despues de haber gobernado algunos dias en nombre del rey , declaró en público su múerte y reinó como tutor de los hijos de Tarquino. - Servio Tulio. (A. M. 3428. 4.3. 576.) Los senadores , indignados de la infrátcion ma: (59) niñiesta de las leyes, ki negaban ¿reconocer su antofidad. Tulio usurpaba un tron95 no pur diéndose volver: atrás sin peligro »; Y conociendo que en su situacion la osadía es, prudencia, eonvoca el pueblo, le recuerda sus pasados ser vicios y los bienes que habia. dispensado 4.105 pobres ; espone el riesgo que el ódio del:senado le prepara : ódio que no ha grangeado sino po! hacer beneficios 'al pueblo. Pone á los hijos, de Tarquino bajo la salvaguardia de «sus conciur dadanos , y declara que huirá de Roma. para. que su presencia no sea pretesto de discordias. El pueblo movido de sus quejas y lisongeadopor su deferencia, le insta á que:se quede», le ofrece la corona y lo elige rey por unanimidad, Subió al trono sin el consentimiento del senado, el cual no ratilicó la eleccion del puer blo sino mucho tiempo despucs. Tulio, teimiendo que la ilegalidad de: su poder no fijase la atencion de la muchedumbre , tan fácil de pasar del amor al ódio, procuró entretenerla en otros objetos. Primero hizo la guerra á los veyentes y á otros pueblos de la Etruria. La fortuna corond sus empresas: triunid tres Ver ces; confiscó las tierras de los de Veyes, Cere Y Tarquinos, y las distribuyó 4 los romanos. Los etruscos, cuya resistencia podia temer, juraron observar los tratados hechos con el rey anterior. (60) Establecimiento del censo; Despues de han ber manifestado su pratitud 4 Jos ciudadanos que lo habian elegido, buscó: los medios de grangear la amistad de los patricios; porque conocia que el favor del pueblo es inconstante y el ódio de la aristocracia durable. Con pretesto de contar el número delos ciudadanos y de impedir que los pobres contribuyesen tanto como los ricos, estableció el censo, Habia 80000 hombres en estado de llevar armas : los dividió en seis clases, y Cada clase en centurias, La primer clase se compuso de 80 centurias, en las cuáles entraron todos los patricios y ciudadanos bastante ricos para pagar 100000 ases de cobre, lo que representaba un capital de 20000 duros. La segundr clase tuyo 20 centuras, y su contribucion de, 75000 ases; la tercera Otras 20, y su cuota 50000 ases; la Cuarta otras 20, con 35000 ases de contribucion; la quinta go, y su contribucion 12500 ases, y la sesta formaba una, sola centuria, en que entraron todos los pobres llamados proletarios, porque solo contribuian dando hijos al estado. Las armas de las clases eran diferentes: la primera usaba de todas, la segunda no tenia petos, y gastaba escudos mas pequeños; á la “tercera no se le permitia la armadura del musdo; la cuarta tenia adargas,. picas y Cspadas; Í (61) la quinta hondas, y la sesta no usaba de ninguna arma. De E, - Esta organizacion , militar en la apariencia, encerraba un gran sistema político , porque se estableció al mismo tiempo que cuando se procedieso 4 la eleccion de los magistradcs, Ó á la votacion de las leyes, de la paz y de la guerra , 6 á los juicios en apelacion , se recojerían los votos por centurias, Asi, en 93 centurias, la plebe no tenia mas que un voto, porque las demas eran de los patricios y los ricos ; de modo que los mas interesados en el órden público , tenian mas parte en la legislacion y contribuian mas al estado. Los pobres tenian menos derechos. políticos, y pagaban menos, Antes de esta mudanza se 'votaba por cabeza; despues no se reunió el pueblo por curias , sino en algunos Casos poco importantes. En el nacimiento ó muerte de cada hombre, se presentaba una moneda en el templo de Juno (1) Algunos escritos que se hallaron des. o o a (1) El censo afirmó lo aristocrécia del nacimiento con la de la ríqueza; porque siendo -los patricios los «únicos. que podian obtener empleos, eran tambica los úvicos que podran adquirir grandes caudales. Asi que desde Servio. Tw'io el gobieino fue rigorosamente aristocrático, y. se debió preyeer. la ruina del tono; Porque el patiiciado era hereditario y el cetro no, al PON tiempo “que el pueblo; aliado? vatural del ICY, «quedó reducido á la vulidad. (Ni del Te), NS NS a dt Sad O Adi (62) Mafo e la muerte de Servio, hicieron creer que este príncipe, cansado del mando, pensa= ba en abdicar y en establecer en Roma el gor: bierno republicano, - Terminado el censo , reunió todo el pueblo en el campo de Marte, y ofreció á los dioses un sacrificio solemne. ste monarca introdujo la costumbre de dar libertad á los esclavos y rescatarlos. A los que se oponian á esta innovacion, dijo: “la naturaleza ha criado libres á los hombres: la ley debe corregir el yerro de la fortuna que les ha quitado la libertad. Ademas , es interés de Roma aumentar el número de sus ciudadanos. »» Los esclavos públicos quedaban libres, incluyéndolos en el censo: los de los particulares por testamento ó declaracion. En este caso el amo daba al es- «clavo con una vara, último acto de su autosidad. Este modo de manumision se practicó le vez primera con un esclayo , llamado Vindex, ¿ quien se dió la libertad por haber descubierto una conspiracion. Los libertos (asi se llamaban los esclavos libres) no. ascendieron á las dignidades del estado hasta el tiempo de los emperadores. Tulio tenia conocimientos superiores á los que hasta entonces se habian visto en Italia. Propuso á los pueblos latinos una confederacion 63. semejante 4 la: de Ñ ii en Grecia. Esta:idea fue adoptada, y el tratado se grayó en una columna de bronce. Está escrito en latin; pero'con letras griegas; lo que prue= ba el orígen benéfico de los latinos. Servio tuvo dos hijas que casó con los dos hijos de Tarquino, Al formar estos lazos, Lucio Carquino, orgulloso y cruel, se halló unido con una esposa de carácter suave; y Arunte Tarquino, su hermano, de génio blando y manso, con Julia, muger ambiciosa, violenta y capaz de todos los crímenes. La conformidad de carácter, enlazó bien pronto 4 Lucio y Julia en un amor adúltero é incestuoso, que les impelió 4 usar del veneno para librarse de sus consortes, y 4 unir despues secretamente sus manos parricidas, El: rey era el único obstáculo 4 sus miras ambiciosas. Julia no cesaba de instar á su marido que se ¡acordase que era hijo de Tarquino: que no se debian haber cometido tantos crímenes en valde, y que no le quedaba mas opcion que apoderarse del trono, Ó huir de Roma. Tarquino, inflamado per las contínuas sugestiones de aquella muger detestable, se entrega á sus consejos, participa de sus furores., atrae á su partido una porcion del senado, seduce la juventud ,: corrompe el ¡pueblo y calumnia al rey; y, cuando. se cree (64) bastante poderoso, vá á la plaza rodeado de satélites, convoca á'los senadores, 'sube al'trono, recuerda á la curia que Servio era usurpas “dor del trono y que en desprecio de las leyes y costumbres de Roma, «apenas salido de la esclavitud, habia empuñado el cetro sin in- - terregno ni consentimiento del senado. Lo acusa de haber impuesto á los ricos contribuciones muy gravosas por dejar al pueblo esento de ellas; ehsorta 4 los senadores '4 sacudir un yugo tan vergonzoso y á derribar del trono 4. un hombre nacido en la esclavitud. En el momento que pronunciaba estas palabras , Servio entra en la curia y le pregunta con qué derecho ocupaba su trono. “Ocupo, le respondió, el asiento de mi papa heredero de su “reino , mejor que un esclavo : demasiado tiempo te has burlado de tus amos » Tulio y Una parte del senado responden con furor ú esta insolencia: los partidarios de Tarquino le defienden: el pueblo acude: Tarquino se arroja “sobre el anciano rey, lo coge en sus brazos, lo saca fuera de la curia, y le precipita por las gradas ¿la plaza pública. Servio melio' muer- to iba hácia su palacio seguido de un pequeño número de personas que tuvieron valor para “conservarse fieles en la desgracia; pero le alcanzaron los satélites de Fárquino en el cuartel (65) ciprio , y lo asesinaron de órden de su misma hija. Tulia atraviesa en su carro la plaza pública; entra en el senado, y fue la primera en saludar rey á su marido. Tarquino , admirado de su osadía, la manda retirarse. Al yolver á su palacio sus caballos sé asombran, el cochero se detiene, y horrorizado le muestra el cadáver sangriento de su padre. Aquella furia le manda que camine, y hace pasar las ruedas por cima del cuerpo : accion atroz, por la cual dió el pueblo á la calle el nombre de Scelerata 6 malvada. Servio Tulio habia reina= do 44 años, estimado: por su valor, talento y prudencia ; pero ingrato 4 su bienbechor, habia quitado el trono á.sus bijos. Tulia, mas criminal aun , castigó su ingratitud. Tarquino le negó los honores de la sepultura; pero su viuda Tarquinia, acompañada de algunos amigos fieles, sin temer laira del tirano, condujo de noche su cadáver al sepulero.que le estaba destinado, y murió de dolor algunos dias des. pues. Nános “ Tarquino el Soberbio. (A. M. 3472. A. J, 532.) Tarquino; elevado al trono por un parricidio, y rey sio preceder eleccion, habia violado las leyes divinas y humanas, y no podia Tespetar ninguna. porque todas le hubieran -eondenado. Rompió los límites de la autoridad TOMO 1y. 5 (66) real, mudó los reglamentos de sus predecesores, ejerció un poder despótico, y formó una guardia de estrangeros y de hombres adictos que le rodeaba á todas horas. Se mostraba poeo en público, solo trataba con sus validos, y nunca consultaba al senado. Su trato era ceñiudo, sus palabras amenazadoras. Hizo matar á los mas ilustres ciudadanos, cuyo crédito ó virtud le eran temibles, y confiscó sus bienes, Su pariente el patricio Junio, que descendia de un compañero de Eneas, era universalmente respetado. Tarquino le quitó la vida y tambien á uno de sus hijos: el otro se. salvó fingiéndose imbécil, por lo cual se le dió el nombre de Bruto, que libertó dela espada del tirano al futuró esterminador de la tiranía. En el reinado de Tarquino la riqueza fue un delito, la virtud un erímen,; y la delacion un: título para las recompensas. Su crueldad despobló el senado; mas no reemplazó sus víctimas, porque su objeto era abolirlo.. Declarabala - guerra y firmaba la paz sin consultar al pueblo, cuyas asambleas prohibió: sus espías cireulahan por las plazas públicas y los: templos, y -penetraban hasta en el interior de-las casas. Tarquino, resuelto 4 hacer la guerra 4 los sabinos, formó alianza con algunos pueblos del “Lacio, y convocó sus diputados 4 lá montaña 1 uj0a 3] (67) de Alba,:en la.cual, segun el tratado , debian: concurrir los 47 pueblos aliados á celebrar sa=. erificios y fiestas, que se llamaban las férias latinas. Este uso se conservó en tiempo de la república. Habiéndose reunido puntualmente los diputados desde por la mañana del dia sefialado, el rey Jos hizo esperar hasta latarde. Esta descortesía los ofendió, y Turno Herdon,, diputado. por Aricia,. se quejó agriamente. El rey llegó en fin, y disculpó su tardanza diciendo que habia tenido que juzgar un pleito entre un padre y su hijo. ce Ese pleito, respondió » Turno, es facil de sentenciar; cuando un hijo ofende d su padre se le castiga rigorosamente.”. Dichas estas palabras , cuya aplicacion hicieron todos, se retiró, y la asamblea se prorogó para el dia siguiente: Tarquino indignado corrompió 4 los sirvientes de Turno, y durante la noche pusieron armas Escbpilicina en su casa, El rey le acusó en la asamblea de haber intentado conspirar contra él, é incitó á los diputados á que examinasen la verdad por sí mismos. Fueron á su casa, hallan las atmas y le creen delincuente; le entierran vivo, y construyen un templo en el lugar de su suplicio para per- Petuar la memoria del hecho. Aunque Tarquino mereciese el ódio y el desprecio universal, no se puede negar que: posi las prendas de E 74) »Roma.” Colatino, a, -y Valerio, sorprendidos de ver repentinamente tanto. génio, valor y elevacion en el que creian insensato, repitieron con transporte el mismo juramento, que fue bien pronto la señal de una sublevacion general. El cuerpo de Lucrecia sangriento fue llevado á la plaza de Colacia, y abrasó todos los corazones en el deseo de venganza. La juventud toma las armas, Bruto la. manda, y se dirige con ella 4Roma, dejando guardias en las puertas de Colacia para que no pudiesen enviarle 4 Tarquino noticia del suceso. - El pueblo romano se alarma á la vista de aquella tropa; pero al ver los gefes que-la guian, recobra la seguridad. Bruto, aprovechándose de la autoridad que tenia como Ca2- pitan de céleres, reune los ciudadanos, sube á la tribuna, cuenta la funesta escena de Colacia , la perfidia de Sesto, y la muerte de Lucrecia. Despierta en todos los corazones el recuerdo de los crímenes de Tarquino , sus confiscaciones y homicidios, el asesinato de Servio, la barbarie atroz de Tulia: pinta con calor estas maldades, consagra sus autores á la esecracion pública y á la venganza de las furias. Este discurso. frecuentemente interrumpido por las aclamaciones del pueblo, disipa el terror, anima el brio: el génio de Bru- to habia revelado el secreto de todas las almas. Aquella numerosa: asamblea. repite unánimemente el juramento de Bruto, y destierra para siempre de Roma á Tarquino, su muger y familia. Bruto sin perder tiempo, dejando el go” bierno de Roma á Lucrecio, que á la sazon era prefecto, se pone al frente de la juventud y marcha á Ardea para sublevar el ejército. La feroz Dulia huye de la ciudad, cargada de las imprecaciones del pueblo. Entretanto Tarquino, habiendo recibido en su campo noticia de la revolucion, habia marchado ¿Roma repentinamente. Bruto que lo supo tomó otro camino para no encontrarse con él, y llegó 4 Ardea casi al mismo tiempo que Tarquino á la ciudad. El rey halló cerradas las puertas, y los magistrados se le presentaron para intimarle el decreto de destierro. Bruto fue: recibido con aplausos en el ejército, y echó del campo 4 los hijos del tirano. Tarquino tuvo que buscar un asilo en Etruria, adonde se retiró con dos de sus hijos. Sesto se fue á Gabios. El ejército romano hizo paces con los de Árdea y volvió á Roma á consolidar la república. np (76) CAPÍTULO: ps e conta Ca, gruizo de Ses alcados. Bruto y Colatino, primeros cónsules. ria. cion y suplicio de los hijos de Bruto. Guer= ra con los etruscos. Guerra de Porseña y sitio de Roma. Mucio Escevola. Clelia. - Guerra con los sabinos. Orígen de'las discordias entre la plebe y el senado. Creacion dela dictadura. Batalla del lago Regilo. | - pera y Colatino primeros cónsules. (A. WM 3496. A.J. 508.) Arrojados los tarquinos falo taba destruir la tiranía. Los romanos , inciertos acerca de la forma de gobierno que debian adoptar, pagaron un noble homenage á las virtudes de un gran rey, consultando los comentarios de Servio Tulio; y de co. aun acuer do resolvieron ejecutar los planes que aquel príncipe habia consignado en ellos. En lugar del rey se nombraron dos cónsules anuales de la clase patricia. Sobrevigilaban los tribunales, convocaban el senado sd asambleas del pueblo, mandaban los ejércitos, nombraban los oficiales, y trataban con las potencias estrangeras. Su nombre de cónsules les recordaba que solo eran consejeros de la república, El senado quiso que la eleccion se hiciese por - Centurias, mas favorables á los ricos, y fueron nombrados cónsules Junio Bruto , y Lucio Parquinio Colatino, que fue preferido 4 Valerio, porque sele creia mas interesado en la venganza. Valerio irritado no volvió Á pre-. sentarse en ninguna junta; pero cuando se señaló dia para jurar la abolicion del regimen monárquico , asistió 4 los comicios. y juró defender la república. Los.cónsules se instalaron en el mes de junio del año 244: de la funda- - cion de Roma. La costumbre de empezar el consulado en el mes de enero, nose estableció hasta tres siglos despues. El senado y el pueblo concedieron á los cónsules, en honor de tu dignidad, la púrpura , la silla curul de marfil, doce lictores para cada umo de ellos y las demas insignias de la dignidad real esceptuadas la corona y el cetro; y para disminuir- el. terror. que inspirarian al. pueblo «dos magistrados «conautoridad para castigar, Se decidió que: los cónsules mandasen alternativamente por dias, y. que solo el que” estuviese 78) de mando, pudiese de sus lictores con :se= prdredo drán: co Debes. Los cónsules hicieron que se eligiesen 160 ciudadanos, distinguidos por su mérito y riqueza, para hacerlos patricios y despues senadores, con los cuales completaron el primer órden de la república. Es singular que siendo 4 la sazon tan odioso el nombre de rey al pueblo romano , se conservase este título 4 un sacrificador , encargado principalmente del servicio de los. cónsules. Quizá:, aplicándolo á un ministerio subalterno , quisieron hacerle perder la veneración que antes infundia. Teimiendo que este sacerdocio ejerciese alguna influencia en el ánimo de la «muchedumbre, le era prohibido hablar en los comicios. El - primer rey sacrificulo fue Papirio, autor de una" coleccion de las leyes promulgadas por Jos monarcas de Roma, á la cual se dió el nombre de derecho papiriano. La nueva » for- “ima del gobierno romano daba bien á entender que la guerra seria el estado permanente: de aquella república. El senado y.el pueblo, rivales y celosos uno de otro', no siendo enfrenados en su lucha por ningun poder: superior, solo la guerra podia contener sus discordias: y era interés del senado dar ocupacion lejos de la ciudad 4 una juventud ardiente, inquieta y (79) | tumultuosa. Los sa , elegidos del “órden senatorial, tenian aun mas interés que este órden en hacer la guerra; porque «su autoridad era mas estensa en «los campamentos que en la ciudad. Debian:emprender las lides con ardor y pelear con impetuosidad, porque siendo su poder de corta duracion se daban prisa para lograr en una sola campaña grandes victorias y los honores del triunfo. Una sola guerra feliz bastaba antes para hacer glorioso un reinado: despues de la república, la gloria de los cónsules esigia una victoria cada año, Por otra parte el pueblo no gustaba de aplicarse al comercio, y no tenia mas medios para enriquecerse que el-botin y el repartimien- to de las tierras conquistadas. Asi que todoconcurria 4 hacer 4 Roma belicosa, y como observa muy sábiamente Bossuet , esta ciudad, siempre en guerra , debia ó perecer ó ser la señora del universo. | EF ii -Conjuracion y suplicio de los hijos de Bru- to. Tarquino buscaba un asilo en todas partes , mo lo halló sino en Etruria. Los de este pais enviaron embajadores á Roma á pedir que se permitiese 4 Tarquino venir á dar cuenta de su gobierno ante el senado y-el pue- «blo ,+los-enales le juzgarian despues de oido, Desechada-"unánimenteesta: proposicion. los (80) embajadores se sl á solicitar la restitucion de:los bienes de Tarquino para que pudiera vivir con decencia. Esta demanda fue objeto de una discusion acalorada. Bruto decia que volverle sus riquezas era darle armas ; y Colatino, que la venganza debia recaer en su persona y no en sus bienes: que la dignidad de Roma esigia que no se creyese que habia sacudido el yugo de Tarquino, solo con el fin de apoderarse de sus riquezas ; y en fin, que negar una demanda justa, era dar pretesto á los etruscos para hacer la guerra y empeñar en ella 4 otros pueblos. Cada uno defendió con ardor su dictámen,.el senado se dividió y no pudo tomar ninguna ' decision. Convocáronse las curias: los cónsules presentaron. sus razones al pueblo, y este decidió 4 la mayoría de un solo voto que se devolviesen 4 Tarquino todos sus bienes. Este buen suceso reanimó las esperanzas de los embajadores: dieron noticia de él 4 Tarquino , y prolongaron su man- “sion-en Roma , con el pretesto de velar por la ejecucion del decreto , pero en la realidad con el designio de formar una conspiracion á favor de los tarquinos. imei ss Lograron pervertir con sus intrigas 4: algu- «nos jóvenes patricios que echaban menos los “honores y los placeres de. lacorte, y no po- 81) dian sufrir. el sd dominio de -las leyes y la abolicion de los privilegios concedidos por el favor. Ganaron tambien muchos partidarios en el pueblo, diciendo que el gobierno de los reyes , algunas veces severo, era casi siempre suave; pero que la ley, sorda é inflecsible, los sometia con el nombre de libertad á la mas dura servidumbre. Entraron enla conjuracion dos hijos de Bruto, dos vitelios , sobrinos de Colatino: eran gefes de ella dos aquilios, pa- - rientes tambien de este Cónsul. Los conspiradores, fiíndose en su número y fuerzas, tuvieron la imprudencia de escribir cartas á Tarquino y firmarlas. Ellas contenian todos los pormenores de la conjuracion. El dia antes de la partida de los embajadores, los aquilios dieron un gran banquete á.sus cómplices. Un eselayo , llamado Vinicio, 4 quien se le hacian sospechosas estas reuniones nocturnas, se ocúlta en un gabinete cercano á la sala del convite: asiste invisible 4 sus deliberaciones, 4 la lectura de las cartas, las vé firmar, sale al momento ;, despierta 4. Bruto, y le da parte del peligro que amenaza ú la república. El cónsul, sin perder tiempo hace que sus lictores prendan á los conjurados , y se apodera de las cartas que probaban el delito. Por respeto al derecho de gentes, se dejó salir libres 4: lo; TOMO IV | 6 (82) embajadores. Al dia siguiente, Bruto convoca el pueblo á su tribunal, y hace venir los reos: se oye la declaracion dé Vindicio: se leen las cartas : los acusados no responden á las preguntas sino con sollozos: el pueblo; al ver un padre que juzgaba 4 sus mismos hijos y que sacrificaba la naturaleza á la patria, no se atrevia á mirarle y guardaba un profundo silencio , interrumpido solamente por la palabra destierro , que la lástima hacia murmurar mas bien que pronunciar. “El inflecsible Bruto no * oyó mas voz que la del interés público, dictó la sentencia de muerte y la hizo ejecutar en su presencia. El rigor del ¡uez' yla atrocidad del suplicio llenó las almas de admiración, tristeza y horror. Por mas nobles que fuesen las otras víctimas, los ojos de-todos estaban fijos en los hijos de Bruto y en su infeliz ' padre: Su ademan sereno manifestaba la firmeza de su alma, y las lígrimas descubrian á su' pesar su dolor. Colatino, mas humano ó mas débil, hizo vas nos esfuerzos para conservar la vida '4 sus so brinos: no pudo salvarlos y perdió la confianza del pueblo. El senado revocó el decreto por el cual se restituian 4 Tarquino 'sus' bienes, declaró que no queria contaminar 'con' ellos el tesoro público, y los entregó al pillage de la plebe. Los palacios y casas de los Príncipes | 83) fueron arrasados : el o que poseian fuera de la ciudad, se consagró ú4 Marte. En dl se celebraron despues los comicios por centurias,, los juegos y. ejercicios de la juventud. A Vindicio se concedió la libertad, la ciudadanía y grandes recompensas: se dió amnistía á los ro- Inanos que habian seguido en su destierro 4 los Tarquinos, señalándoles un término fijo para: su vuelta. El ódio contra el rey se aumentó con aquella tentativa inútil para su restablecimiento. Colatino escitó la desconfianza general, y se murmuraba contra él violentamente. Bru- to, sabedor de esta disposicion de los ánimos, convoca el: pueblo, recuerda los juramentos y decretos anteriores, y declara que Roma vé en su seno con indignación á algunos ciudadanos, cuyo nombre solo es una amenaza para: la re= pública. Volviéndose 4 Colatino ,.le dijo: «Tú: Lucio Tarquino, libértanos voluntariamente de este temor. Confieso que vemos todavía en tí á un fundador de la república ; pero completa este beneficio, apartando del gobierno un nom. bre infausto. No solo poseerás tus bienes; mas se te aumentarán con munificencia á propues= ta mia. Retírate amigo de nosotros: libra á'laciudad de un miedo, quizá vano; pero Roma. está persuadida á que'con los Tarquinos se des. terrará la tiranía. > El esposo de Lucrecia, sor. 0 99) to quedó herizado de flechas, mataba con su espada 4 todos los que se atrevian á acercársele, y formaba con sus cadáveres, Una muralla contra los que le acometian de nuevo, En fin, roto el puente, cuando ya se arrojaba sobre él ¡una nube. de. soldados se precipitó armado al Tiber y lo atravesó nadando. En la ciudad se le recibió en triunfo: Y: para pre= miar una accion, que segun Tito Livio, era mas, admirable que Abla se, le erigió una, estátua de bronce y. se le dió tanto campo como puede una yunta comprender en un dia. mpriéndoss circularmente. -Porsena,. orgulloso por su victoria, espebo apoderarse en breve de la ciudad: pero todos los romanos, sin distincion de edad acudieron á las armas y le opusieron un obstácus. lo mas fuerte que las misinas : murallas. Doa maron despues la ofensiva y. atacaron:á los sin tiadores. En una de las salidas,,.1os. cónsules, habiendo dispuesto una emboscada ,, «hicieron caer en el lazo 4 Porsena, que perdió. en aque. lla. accion mas de cinco mil: hombres. Renunciando á tomar la ciudad por: fuerza convirtió. el «sitio en bloqueo para 043 coiaciaRgiAd ham bre y taló la campaña. do sort Mucio Escévola. Roma: pepino ot los. males de una espantosa carestia ,: Cayo Mucioy' 1 jóven. romano, ro: por.el infortunio de su patria, concibió para librarla un proyecto tan criminal como atrevido. Pide licencia para ir al campo enemigo á lograr una empresa que no queria descubrir hasta consumarla. Sale de Roma con armas ocultas, engaña fácilmente las guardias, por estar acostumbrado 4 hablar la lengua etrusca y penetra basta la tienda del rey que estaba con su secretario arreglando las cuentas del ejército. Como los oficiales que - entraban se dirijian al secretario, Mucio creyó que era Porsena, se arroja sobre él y le mate 3 4 puñaladas. Préndenle y: llévanleal. tribunal del rey; El aparato de los suplicios mas horribles no abate su altivez, y con un ademán mas espantoso que atemorizado, dice: soy r0- mano: mi-nombre es Cayo Mucio, enemigo de Porsena, emprendí matarlo ; ni tendré menos valor para morir que tuve para darla muerte; porque es propio de los romanos emprender y. sufrir cosas grandes. Ni solo yo. soy contra tí ; hay muchos que sucediéndose unos á otros ,emprenderán igual hazaña. Prepárate, si quieres, 4-esta lid, en-la que tu cabeza peligra 4:todas “horas , y tendrás en el vestíbulo de-tu palacio la espada y el e emigo. Esta es la guerra que te declara. la ju tud de Roma. No. temas: batalla ni ejércitos : á tí solo | (92) acometerán; pero uno solo de cada vez. “Porsena irritado de sus amenazas, imandó atormentarle con fuego para que descubtiese todo el proyecto y el número de sus cómplices.» Mucio no intimidado, le dijo metiendo su brazo en la hoguera : “Mira como desprecian 'su cuerpo los que aspiran 4 una grande hazaña. ” El rey, asombrado y como fuera de sí al ver úna accion tan intrépida, baja del trono, manda alejar el fuego y le dice: “* Retírate: mas enemigo eres tuyo que mio: te elogiaria si tu: valor se emplease por mí. Ahora te dejo ir libre, intacto y esento del derecho de la guerra.» Mucio que habia sido inaccesible al dolor, cede á la gratitud y declara al rey que trescientos jóvenes romanos han jurado darle la muerte: que á él le tocó por suerte haber sido el: primero y que los demas le seguirian infalibleimente. La heroica firmeza de Mucio fue consagrada por el sobrenombre de Escévola:: Su valor es tan digno de elogio, comosu ac= - cion de vituperio. Ningun estusiasmo, por le= gítimo que sea, puede disculpar el asesinato: y la generosidad de Porsena tiene mas de verdadera grandeza que el valor del romano. Clelia. Porsena , espantado dela conjura» cion formada contra' él, y persuadido á que todos los romanos preferirian la muerto á la servidumbre, conoció que no se trataba de conquistar una ciudad , sino de destruir un pueblo. Renunciando, pues, 4 su proyecto, envió con Mucio embajadores 4 Roma, y sin” tratar del restablecimiento del trono, solo ecsijió que se devolviesen 4 los etruscos las tierras que se les habian conquistado, y que Roma diese rehenes para la seguridad del tratado. Aceptadas estas condiciones, Porsena evacuó el Janículo. Recibió por rehenes diez patricios y diez doncellas. Entre ellas se distinguia Clelia, la cual, incapaz de sufrir ni aun aquella esclavitud momentánea , se mostró por su valor digna ¿mula de Cócles y de Escévola; persuadió á sus oompañeras 4 volverse 4 Roma, atravesando el Tiber 4 nado. El cónsul Valerio, observador escrupuloso de los tratados las devolvió al rey de Etruria. Tarquino , sabiéndolo, se habia emboscado en el camino para inerepaiflas , pero el hijo de Porsona las escoltó hasta el campamento de su padre. El rey, que gustaba del valor, aunque fuese en un enemigo, regaló ¿4 Clelia un hermoso caballo, le dió la libertad y le permitió llevar consigo la mitad de los rehenes. Queriendo ademas mostrar el aprecio que hacia de los romanos . les volvió sin rescate todos los prisioneros , solicitó su alianza, y les dejó las riquezas de su cam- (94) pamento , sin esceptuar su propio equipage. El senado, en prueba de su gratitud, le envió la silla de marfil, el cetro, la corona y el manto de los reyes de Roma. Mucio recibió. el _ mismo premio que Cócles; y el campo que se le dió fue amado el prado de Mucio. A. Clelia se erigió una estátua en la calle Sagrada. Asi se terminó esta guerra, en la cual la república estuvo á pique de perecer en su misma cuna (A. M. 3498. A.J.. 506.) . Poco tiempo despues Arunte, hijo de Porsena , fue vencido y muerto por los de Aricia. Los estruscos, perseguidos por el. enemigo, hallaron un asilo.en Roma, y se establecieron cerca del monte Palatino, en un terreno que se llamó calle de los Etruscos. Porsena escribió al senado en favor de Tarquino:; pero ha= biéndosele respondido que se abririan las puertas de Roma al enemigo primero que á los príncipes, desistió de su pretension. Tarquino desanimado se retiró 4. Pusculo en casa de su 4 Octavio. Guerra con los sabinos. (A, M. 3501. A. g 503. La guerra con los sabinos comenzó en el consulado de Marco Valerio y Publio Postumio. Su causa fue la envidia que escitaba el engrandecimiento progresivo de Roma. No produjo mas que una alternativa de victorias y -—- a . Co - Nes derrotas poco decisivas. Oponiase 4 esta guerra un partido bastante numeroso entre los sabinos, á cuya frente estaba Accio Clauso. Este pasó 4 establecerse en Roma ton todos sus pa: rientes y clientes, en número de cinco mil hombres, tomó el nombre de Apio Claudio y se les recibió en la clase de los patricios y senadores. El año de Roma 251 murió Valerio Puz blícola, uno de los fundadores de la república. Habia sido cuatro veces cónsul y obtenido dos trianfos. Su modestia realzaba su gloria y su popularidad hacía amable su poder. Este ciudadano íntegro murió tan pobre, que el tesoro público costeó sus funerales: pero legó 4 sus híjos un inmenso tesoro de virtud y de gloria: Las matronas romanas llevaron luto por su muerte durante un año. La guerra con ios sabinos continuaba: los cónsules Virginio y 1 ES purio Casio, tomaron la ciudad de Pomecia por lo cual se les concedió el triunfo. Esta victoria inquietó á los latinos y á los fidenates que se dispusieron á abrazar el partido dé | los latinos. En el mismo año formaron los esclavos que habia en Roma, conspiracion á fayor de los tarquinos, en la cual entraron mu- - chos proletarios y ciudadanos arruinados. Sé descubrió la trama, los gefes fueron castigados con el último suplicio, y el senado decre- 5) tó sacrificios á los dioses y juegos públicos por “tres dias. | | -Orígen de las discordias entre la plebe y el senado. (A M. 3508. A. J. 496). Los latinos irritados por la toma de Pomecia ,,se armaban contra Roma y Sesto Tarquino y Octavio Manilio , eran los gefes de sus ejércitos. Mientras que esta tempestad amenazaba 4 la república la ciudad estaba en la mayor turbacion. La parte mas numerosa é indigente del pueblo, oprimida de deudas pedia la abolicion de éstas, rehusaba alistarse y amenazaba que dejaria sus hogares. Los cónsules intentaron en vano traerlos 4 la obediencia con sus esortaciones. Las opiniones eran diversas €n el senado : unos querian que se usase de rigor, y otros de indulgencia. Marco Valerio, varon consular y hermano de Publicola , tomó la defensa del pueblo, alegando que era inútil que los romanos venciesen á los enemigos esteriores, si perecian dentro de la ciudad, é implorando el ejemplo de Solon que en un caso igual abolió las deudas en Aténas. Apio Claudio, yiolento y duro como todos los de su familia, sostuvo que la ley debia ser inflesible; que arruinar 4 los acreedores, seria quitarles aun 4 los mismos deudores, el recurso que ahora tenian de encontrar quien les prestase; y que (97) : enfin, violar la propiedad 'era el mayor de los males. Despues de una larga discusion se decretó conceder una moratoria á los deudores y esperar para tomar una resolucion definitiva á que concluyese la guerra. Esto no apaciguó á la plebe que desconfiaba del senado: sin embargo, el peligro crecia , los latinos aumentaban sus legiones, el pueblo no queria tomar las armas, y el senado no podia usar de un rigor, que hubiera sido inútil ; pues la ley de Publícola permitia apelar al pueblo de las sentencias dadas por los cónsules. Por otra parte , abrogar la ley valeria seria producir una sedicion espantosa. P Creacion de la dictadura. En estas circunstancias críticas el senado concibió la idea de una institucion nueva, cual fue la ereacion de un magistrado temporal , revestido de autoridad absoluta. La necesidad , el mas imperioso de los legisladores , obligó 4 adoptar unánimemente esta resolucion. il decreto de creacion decia que los cónsules abdicarian su magistratura y serian reemplazados por un sólo magistrado, elegido por el senado, cuya autoridad no podria durar mas que seis meses, El pueblo que gusta, como los enfermos, de mudar postura creyendo que se hallará mejor aprobó el decreto con alegría y dejó al senado TOMO IV, 7 A al e (98) la eleccion definitiva del señor que iba” á mandarle. Este remedio violento salvó la. república. Los cónsules Larcio y Clelio eran - recomendables por sus virtudes y talentos y el senado decidió que uno de ellos elegiria al otro. Esta determinacion, en lugar de producir una lucha ambiciosa , puso en claro la modestia de aquellos dos ciudadanos: el uno eligió al otro y ambos rehusaron el honor que se les daba. Esta rara disputa duró veinte y cuatro horas hasta que al fin las instancias del senado movieron 4 Larcio á aceptar la: nueva dignidad , con el nombre de Gefe del pueblo, En lo sucesivo se tfocó esta denominacion en la de Dictador. Larcio , primer dictador de los romanos » nombró un general de la. caballería;' encargado de ejecutar sus órdenes ; estc nombramiento recayó en Espurio Casio, baron consular. 1l dictador recibió porler ilimitado para hacer la guerra y la paz, para tomar por sí solo todas las resoluciones ¡gubernativas, y para juzgar sin apelacion. Dobló el número de los lictores y les hizo llevar las segures , no «anto para castigar como para amenazar. Este poder absoluto aterró al pueblo: privado del recurso de apelar á las curias» su obediencia fue sin límites como la autoridad del dicgador. Las quejas cesaron; los romanos se alis- (99) taron : el censo fue de ciento cincuenta mil setecientos de mas de diez y seis años. Larcio formó cuatro cuerpos de ejército; el primero á sus órdenes y los demas á las de Espurio Larcio su hermano, que quedó en defensa de la ciudad, de Clelio y del general de la caballería. 10) | Un cuerpo de latinos que habia entrado imprudentemente en el territorio de Roma fue vencido por Clelio, dejando gran número de prisioneros. El dictador cuidó con .mucha humanidad de los heridos y despidió 4 los demas sin rescate, yendo con ellos embajador romanos que concluyeron con los latinos una tregua de un año. El ejército de estos evacuó. el territorio de la república. Vencido el contrario y hecha la tregua, el dictador volvió 4 Roma sin haber ejercido un solo acto de rigor y antes del término prescrito por la ley abdicó su magistratura. Esta prudencia del primer dictador, hizo amable su dignidad , único remedio eficaz que la imperfecta constitucion de Roma podia poner á la anarquía. Larcio señaló con sus virtudes el camino que siguieron los dictadores durante muchos siglos... Un decreto del senado permitió á las romanas casadas con latinos, y á las latinas casadas con' romanos , fijar su domicilio.en. el At ROO e AGE a A (106) taron y volaron al enemigo con ardor; los dendores fueron los primeros en pedir. 4 gritos la batalla. Los volscos. fueron vencidos y saqueado su'campo. Los.romanos tomaron por asalto á Suesa Pomecia , donde encontraron hn rico botin. En este tiempo, el cruel Apio, que habia quedado en Roma, mandó azotar y. degollar en la-plaza pública á, trescientos niños, rehenes de: los. volscos, y mancilló con esta crueldad la gloria de la república. Servilio debia gozar cuando volvió 4 Roma de, los honores del triunfo: su colega hizo que el senado se lo negase, acusándole de.ser demasiado popular. Servilio irritado convocó el pueblo enel campo de Marte, enumera sus hazañas, se.queja de la iniquidad del senado; y hollando..con. injusticia un decreto injusto, marcha en triunfo al capitolio , seguido de-todos los: ciudadanos. 0 “Concluida la guerra , reclamó el pueblo la ejecucion de. las promesas que. se le habian hecho: Apio Claudio desprecia sus quejas, deshecha sus peticiones y sentencia todas las causas de deudas ú favor de los acreedores con todo el rigor dela ley. Los deudores fueron mas oprimidos que nunca. Servilio que tenía que respetar la ley, y estaba obligado por su palabra á defender al pueblo, estuvo indeciso entre los dos partidos y descontentó á uno, y '107) otro. Entonces e los dos cónsules.so-' bre cuál de ellos-habia de dedicar el templo de Mercurio. El «pueblo , para mortificarlos, encargó esta ceremonia á un, mero oficial llamado Letorio : +ni-se limitó 4 esta venganza pueril ; despreciando. las sentencias de Apio, se opuso á su ejecucion , maltrató á los lictores y arrancósde entre sus manos £ un gefe de sediciosos que habian preso. : Retirada del pueblo al monte Sagrado, (A. M. 3508. A.J.:496). Los nuevos cónsules Veturio y Virginio,'se hallaron, como. sus pre- 'decesores, entre el temor de una rebelion y de 'una guerra, conque entonces amenazaban los sabinos. En todos los barrios estaba el pueblo formado en tropas de dia y: de noche: resistiendo á los alhagos y á la: autoridad de los cónsules, sé negaba á alistarse y désarmaba á los lictores que iban 4: prender á los refractários. La opinion de Virginio” en el senado era que se Mioiesó distincion entre:los deudores : la de Larcio, que'se aboliesen todas las deudas, y la de Apio Claudio, que se mombrase un dictador. El senado siguió esta: opinion; pero en lugar de elegir un patricio Severo, como deseaba Apio, se -eligió á Manio Valerio, estimado. por la moderación de su carácter. El pueblo se calmó con'este nombramiento y se alistó. Va- (108 lerio formó 'tres Ala ejército , mandados por: él y por los dos cónsules. La fortuna coronó sus empresas: los sabinos fueron vencidos en batalla, y el dictador triunfó. Ademas de este honor se le concedió la silla curul y un «sitio distinguido en el circo. Valerio, despues de haber licenciado las tropas, hizo entrar á cuatrocientos plebeyos en el orden de los caballeros, y propuso en el senado un decreto para la abolicion de las deudas. Los senadores jóvenes, olvidando el respe- to debido á la dictadura, peroraron violentamente contra él. Impúsoles silencio en defensa de su autoridad , salió de la curia, convocó el pueblo y declaró que los senadores le han in- “sultado , porqué habia licenciado el ejército y “amaba la plebe. ee Yo renuncio, dijo, 4 mi autoridad , pues que no puedo seros útil con ella.» El pueblo le acompañó hasta su casa con honor. La indignacion pública habia llegado 4 su colmo, porque el senado habia añulado el decreto de licenciar el ejército: pero el respe- to al juramento militar era tan grande que los soldados no se atrevian á dejar las banderas sin tener cada uno su licencia. Obedecieron , pues» “y entraron en el campamento. Al principio querian matar á los cónsules, para libertarsC con un solo golpe de su juramento y de $US (109,) ¡o enemigos: pero uno de ellos llamado Sicinio, les probó que ese crímen no los esceptuaba del servicio. Para eludir el juramento y calmar sus conciencias , les propuso que se retirasen, Jlevando consigo las banderas que habian jurado no abandonar. 'Podos adoptaron conale- gría este dictámen : destituyeron á los centuriones: nombraron otros, y se retiraron al monte Sagrado. Creacion de los tribunos de la plebe. El senado, arrepentido entonces de no haber adoptado los consejos de Valerio, envió una diputacion á los rebeldes para aplacar su enojo con promesas y traerlos 4 su obediencia. Sicinio les respondió que el pueblo ño se dejaba ya engañiar con palabras. re ¿ Quereis ser los únicos señores de la ciudad? poseedla. Los pobres no os incomodarán. Nosotros hallaremos patria don= de quiera que vivamos libres. » La mayor parte del pueblo vino 4 reunirse con los soldados que se fortificaron en el monte, observaron una esacta disciplina y no cometieron el menor pillage. Esta buena policía, este orden desconocido en una sedicion, la hacian mas temible. Era la época de nombrar nueyos cónsules en Roma: nir un candidato se presentó, y Postunio Cominio y Espurio Casio fueron elegidos de oficio. En. el senado, los mas jóvenes opi- (110) naban por la severidad, y los ancianos por la indulgencia. Menenio Agripa , uno de estos últimos, patricio de los que Bruto eligió para completar el senado , habló con tanta energía de la necesidad de restablecer la concordia para salvar la patria, que su dictámen fue seguido unánimemente, y se dieron plenos poderes ú diez senadores para tratar la paz. Menenio, el primero de ellos, fue al monte sagrado, y dió con destreza mucho valor ¿4 esta deferencia del senado; y despues de habér formado un' cuadro espantoso de los males de la discordia y de la ruina que acarrea ú los estados, concluyó por este apólogo- «En el tiempo que el cuerpo del hombre no era todo uno, sino cada miembro tenia su intencion y lemguage particular, S€ indignaron todos los miembros contra el estómago, porque descuidado no hacía mas que gozar de los placeres que los demas le proporcionaban: conspiraron , pues, contra él, y ni la mano llevaba el alimento 4 la boca, ni la 'boca lo aceptaba aunque se lo «diesen , ni las: muelas lo desmenuzaban. Asi queriendo enojados matar .de hambre al estómago , ellos mismos se consumian; y se desengañaron de que no era “inútil el ministerio de aquella entraña que Fepartia la comida, convertida en sangre, 4 las (at). demas partes del cuerpo” Era obvia la'aplicacion de esta fábula. Viendo Menenio los 4ni- mos en disposicion favorable, propuso pérdonar las deudas de los insolventes, libertar*á los que estaban presos, y hacer una-ley: de comun acuerdo entre el senado y el: pueblo, para arreglar en lo sucesivo los derechos. + de los acreedores y deudores. l pueblo aceptó estas proposiciones: pero al: mismo tiempo pidió, para libertarse de la autoridad ilimitada de los dictadores, que se creasen dos magistrados que habian de ser plebeyos, para' defender y proteger los intereses de la: plebe. Los diputados dieron aviso:de la propuesta al senado, y" éste se conformó. ¿Apio protestó contra la innovacion que segun él causaría la ruina de la república; ¿pero 4 pesar de su: resistencia, las curias eligieron estos dos magiétrados, que tomaron el: nombre de ¿ribunos de la plebe: elmombramiento recayó en'Lucio Junio Bruto y Cayo Sicivio Beluto. Se declaró que sus personas eran 'inviolables, y se dió la denominacion de sagrada á la ley que les instituia. Tambien se eligieron: dos magistrados anuales con: el «nombre de ediles del pueblo, encargados: bajo las órdenes de los tribunos, de varios: objetos de policía: urbana. Ási fue como el orgullo y la avaricia: de-los patricios A A SR 2 A E AAA ii A A : (112) produjo una revolucion que se terminó de un modo dañoso á la aristocracia patricial. Al principio los tribunos no eran mas que los protectores de los pobres contra los grandes: mas no tardó en establecerse por la ley que la oposicion de uno de estos magistrados bastaba para impedir la ejecucion de los senatus-consultos, y trabajaron con tanto ardor y perseverancia en elevar la autoridad de la plebe, y deprimir la de los patricios, que algunas veces se atrevieron á prender á los cón= sules. Toma de Coriólos. Restablecida la paz interior, se continuó la guerra contra los volscos. El consul Postumio Cominio venció á los enemigos, se «apoderó de dos ciudades, y sitió 4 Coriólos. Despues de dos asaltos infructuosos, iba á dar el tercero cuando supo que los de Ancio venian á socorrer la plaza. El cónsul dividió su ejército en dos cuerpos, dejando el uno en el sitio, y marchando con el otro al encuentro de los anciates. En el primero , que quedó á las órdenes «de Larcio, se distinguia un joven patricio, «igualmente fogoso para concebir y ejecutar grandes proyectos. Marcio era su nombre. Habiendo perdido en su infancia á su padre, su.madre Ve: turia, muger de una virtud austera, habia (11 formado su:carácter y dotádole de una firmeza obstinada, que fue la causa de sus infortunios. Insensible al deleite, infatigable en los trabajos , intrépido -en el peligro, era invencible en el combate, imperioso en el mando, Y muchas veces insufrible :4 sus iguales. Los habitantes de Coriolos, confiando en el socorro que esperaban , Y viendo disminuido el sejército de:sitio, toman las armas, abren sus puertas, y “se “arrojan impetuosamente sobre los sitiadores. Los' romanos, despues de una valerosa resistencia , ceden al número», y se retiran desordenadamente. Marcio, indignado de de esta fuga», se detiene con algunos valerosos , hace frente 4. los enemigos», los obliga á retroceder y" y Mama 4 gritos á4 los romanos. Estos , avergonzados de “su: debilidad, se reumen 4 él, persiguen 4 los volseos, entran MmeAzclados con ellos en la: ciudad, y se apoderan de ella. Marcio, despues:de esta hazaña, vuela con los compañeros desu victoria al ejército del cónsul, que estaba: pronto á dar batalla. Los soldados: segun €l:1so> estaban dictando su testamento, que se reducia á nombrar un heredero en presencia: de: cuíatro testigos» Marcio dió noticia al cónsul de Ja toma de Gorió= los , con lo: cual se alentaron: Jos romanos y desmayarons los. enemigos: Dada. la señal del TOMO IV» 8 (114) combate, Marcio acomctió el primero, sin que ni escuadrones ni gefes enemigos fuesen bastantes ¿ resistir su furia. Aunque rodeado y asaltado por todas partes, penetró hasta el centro de los contrarios, dando golpes tan terribles, que nadie se atrevia á acercársele , y el miedo formaba un ancho círculo al rededor de él. Sin embargo, cubierto de una nube de durdos que le lanzaban, hubiera quizá perecido, cuando la flor del ejército romano formada en masa, vuela 4 su socorro, se abre paso por medio de los enemigos, y llega hasta el héroe, que ya estaba casi solo, cubierto de heridas y rodeado de cadáveres volscos. Marcio con este ausilio vuelve á cargar sobre los enemigos, y hace en ellos una gran matanza. Huyen los anciates, de modo que mas bien parecian esclavos arrojados ,-que guerreros vencidos, La victoria fue completa: los: volscos firmaron la paz, y el tratado se gravó en una coluimoa, de la cual constaba solamente el nombre del cónsul. Pero éste general tuvo la gloria, nada comun, de no envidiar las hazañas de Marcio. Al frente de las tropas lo colmó de elogios, lo coronó de laurel, le regal» un caballo ricamente enjuezado, y le cedió diez prisioneros y la décima parte del botin. Marcio dió gracias al consul, mas no admitió de sus presentes sino el (115) | caballo y un prisionero que deseaba libertar, porque habia sido su huésped antes de la guerra. Ésta moderación puso el colmo á su gloria, y el voto unánime del ejército le dió el nombre de Coriolano 3 premio mas precioso que todas las riquezas que babia rebusado, Conoluida la páz., el cónsul volvió 4 Roma y Jicenció las tropas: .s6 renovó la alianza con los latinos, Y S€ añadió 4 las ferias un tercer dia. Los ediles nuevamente creados se encargaron de la superintendencia de estas fiestas. Este año murió Menenio Agripa: los tribunos pronunciaron su elogio, y el pueblo pagó sus funerales. El senado trató de reembolsarlo del erario público: pero ningun ciudadano quiso: tomar su cuota. a! Destierro de Coriolano. (A. M. 3515. A. J. 489) Roma sufrió entonces una hambre cruel, y los granos que el senado habia traido de Sicilia, fueron interceptados por el tirano de Cúmas. Los volscos: querian Aprovecharse de esta circunstancia para volver á comenzar la guerra; pero impidiólo mna peste horrible que esterminó los nueve décimos de su poblacion , y Roma compadecida envió una colonia 4 aquellos parages. El hambre continuaba siempre en la ciudad , aunque habian llegado granos de Sicilia enviados genes 122 palabras de Marcio, se á la tribuna y le acusaron por no haber entregado al erario público el botin de los anciates, sino haberlo repartido entre los soldados para convertirlos en instrumentos de tiranía. Coriolano, turbado por este ataque imprevisto y de mala fé, respoudió con violencia, prorumpiendo en quejas indiscretas y en imprudentes amenazas. Sus furores irritaron al pueblo: los tribunos aprovechándose de la ocasion reasumieron sus acusaciones y opinaron por el destierro perpetuo. Puesto en votos nueve tribus opinaron por la absolucion y doce por 11 condenacion. Este triunfo, conseguido de los patricios, dió á la plebe mas orgullo y alegria que cuantas victorias habia logrado de los enemigos. Coriolano no dió señal ninguna de debilidad, aunque sus amigos le acompañaban llorando. Tampoco le perturbó el espectáculo de su muger y su madre, que rompian sus vestiduras en señal de dolor. Despues de haberlas eshortado á la paciencia, único remedio con aquella calamidad, les recomendó sus hijos, no quiso llevar nada en su destierro, y partió con algunos clientes que le acompañaron hasta las puertas de la ciudad. : Sitio de Roma por Coriolano. (A.M. 3516, A. 3.488) A nadie dijo el punto que habia OO EA 123) elegido para Abriciar El enojo y el deseo de la venganza le llevaron 4 Ancio, ciudad de los volscos, nacion poderosa, que vencida por los romanos conservaba el profundo resentimiento de esta injuria. Cada dia aumentaba SU envidia y animosidad , y Coriolano alimentaba la esperanza criminal de moverlos á Ja guerra ara vengar sus comunes iras. Pidió la hospitalidad á Atio Tulo, el hombre mas distinguido del pais por Su nacimiento, riqueza Y hasafías: el ódio que ambos tenian 4 Roma fue el lazo de su amistad. Tulo deseaba aproyechatse de las disensiones de la república y de la incapacidad de sus gefes. Coriolano le aconsejó que difiriese la ejecucion de sus designios para lograrlos con mas seguridad , y reparase las pérdidas que habian sufrido los volscos por la guerra Y la peste : que aumentase y disciplina se sus tropas, y buscase com habilidad la Ocasion de romper el último tratado de paz; por” que en aquellos tiempos se combatia con incertidumbre y debilidad cuando no. se creía tener de su parte la justicia y los dioses, Poco tiempo despues se celebraron juegos públicos en Rema: Tulo fue 4 ellos y UN gran número de jóvenes volscos; y como no habia proporcion de alojamientos en las casas particulares para úna multitud tan grande de estrangeros, la (124) mayor parte se rétiró 4 los templos y lugares públicos. Un roinano, sobornado por Paulo, avisó 4 los cónsules que los volscos tenian el proyecto dle acometer é incendiar la ciudad. Con esto informe, creido con demasiada ligereza, - éEsenado mandó á los volscos, so pena de la vida, salir al instante de Roma. Tulo, que sa. 16 el primero, esperó en el camino ¿ sus conciudadanos y los-inflamó del deseo de vengar tamaño insulto. Cuando llegaron 4 Ancio subleyaron el pueblo: declararon la guerra á Roma por haberinfringido el tratado, y dieron el mando del ejército 4 'Dulo y Coriolano. Este entró inmediatamente en el territorio de Roma con una tropaescogida, y:taló el campo con la precaucion pérfida de no tocará las tierras de los patricios para sembrar la desconfianza entre ellos y la plebe. Apoderóse despues de Circeyos , colonia romana, é invadió el campo latino con el objeto de apartar á los romanos de da ciudad y darles batalla; pero Roma, diyidida en parcialidades, no estaba dispuesta á pelear. - A El año siguiente, siendo cónsules Espurio Naucio y Sesto Furio, Coriolano se adelantó hasta dos leguas de Roma. El terror dominaba en la ciedad: la plebe, poco antes tan orgu> Mosa , pedia con bajeza que se implorase la cle- (125) mencia del desterrado. El senado, consetvantlo mas dignidad decretó que no se trataría de paz hasta que los volscos hubiesen evacuado el territorio de la república: pero el puebio sublevado le obligó á ceder ¿.su miedo. nz. viaron, pues», embajadores 4 Coriolano PoR pedirle la paz y ofrecerie que se levantaria [4 sentencia de destierro. El respondió. Con alta= nería , que Roma debia restituir las conquistas, hechas á los volscos , y .concederles el derecho de-ciudadanía. como, ¿ú Jos. Jatinos ; y si no, que les probaria como el destierro habia aumentado su::valor. El.senado , con «la esperanza de mitigar su enojo. y. obtener condiciones mas suaves, le envió otra diputación , com= puesta de los senadores-mas ancianos , los pon= tífices y los agoreros. Coriolano persistió com dureza en su propuesta anterior, MA El peligro era inminente, El pueblo, pronto 4 castigar, y tardío para combatir, no tenia ya ninguna esperanza €n las armas. Las matronas, ro7 manas que conocian el amor de Corioano á su madre, única virtud que le habia dejado la venganza , se reunen en casa de Veturia, y le suplican que haga una prueba. de su poder s0= bre el corazon de su hijo. Esta noble romana se pone al frente de todas ellas con Volumnia, muger de Coriolano, y sus hijos. Salen de: la (126) ciudad , penetran en el campo enemigo y se presentan á la vista de Coriolano. Este impla” cable guerrero, insensible á los ruegos del semado , de los cónsules y sacerdotes, y á los gemidos de la patria , desciende, conimovido, del tribunal 4 la vista de su madre, y quiere arrojarse en sus brazos. ce Ántes de estrecharte en mi seno, dijo ella, permíteme que averigie si me he presentado á un enemigo d 4 un hijo. : si soy en tus reales: esclava Ó madre, -Para esto prolongué mi edad, para verte priesterrado, y abora contrario? ¿Pudiste talar esta tierra , donde naciste, que te alimentó? Aunque vinieses con el corazon ulcesado y amenazador, ¿HO desfallecieron tus iras al entrar en el territorio de Roma? ni te ocurrió cuando viste la ciudad :. dentro de aquellas murallas estan mi casa y Mis penates. mi madre, mi esposa Y mis hijos? ¡Ah! si yo no hubiera sido tecunda, Roma estaria libre: si no hubiese tenido un hijo, moriria independiente en mi patria segura. Mas ya no: me es posible sufrir nada mas vergonzoso para tí, ni mas doloroso para mí: basta para ser Ja mas infeliz de las mugeres, haber vivido tanto. Pero atiende á tu mnger é hijos, 4 los cuales. si continúas , espera d nna muerte temprana, ó una larga servidumbre.” A estas mero d (127) palabras, cuya energía aumentaban los gemidos y. sollozos de las matronas , el fiero Coriolano se enterneció: y cediendo el orgullo á la naturaleza, se arroja en los brazos de su madre, y esclama: ee¡O madre! has logrado una victoria que me será funesta. Levantó el sitio y se retiró. Roma concluye la paz con los. volscos. Se ignora qué fin tuvo Coriolano: algunos historiadores dicen que Lulo, envidioso de su gloria,-le asesinó en un tumulto popu= lar: Tito Libio y Fabio Pictor dicen que vivió muchos años y murió en el destierro: y €n apoyo de esta opinion refieren un dicho que se le atribuye : cen la vejez s0 siente mucho mas la desgracia de ser desterrado. » Los volscos y romanos le lloraron , Y las matronas de Roma llevaron luto por él. Léjos de envidiar ¿las mugeres la gloria de haber salvado la ciu= dad , se erigió un templo á la fortuna MUgeril en el sitio donde Veturiahabia triunfado de su hijo. + Conjuracion de Casio. (A. M. 3518. Á. J. 486.). Los años siguientes peleó Roma con felicidad contra los écuos, volscos y hernicos- Hecha la paz, nació en Roma el gérmen de mayores discordias que las pasadas ; desenvolviéndose gradualmente , causó las mas terribles convulsiones en la república. Espurio Casio y tia en aquel repartimient : (128) Próculo Virginio eran cónsules. El primero, mas atrevido que hábil, no babia debido sino: % sus intrigas los honores del triunfo: su ambicion desmesurada aspiraba al poder absoluto: para lograrlo, “quiso hacerse popular, y proso al senado que repartieseal pueblo en porciones iguales, las tierras conquistadas. Lu costumbre antigua era vender una: parte y pagar con ella los gastos de la guerra: reservar otra para aumentar las: rentas «del estado. y. repartir lo demas entre los ciudadanos pobres. Algunos patricios avárientos habian conseguido que se les adjnticasen á bajo precio algunas de las tierras vendidas: y Casio, oranulo contra este abuso, queria que las restituyesen. Esta ley agrária, propvesta al senado y causo. grande terror: el cónsul V irginio se-opuso 4 su adopción ; el pueblo fue de «sul dictámen sin dejarse deslumbrar de la todicia: ademas, es'€ beneficio era ilusorio, pues el proyecto admi- o 4 los latinos, mu= cho mas numerosos que los romanos. Casio no se desalentó con' esta primer derrota, y recur=. sió £ otro medio. Propuso que: sé*reembolsasé: al pueblo, á costa del erario; de las cantida= des con que, habia: pagado el trigo” que envió Gelon. Este favor, en lugar de ganarle el afecs to de la plebe, escitó sospechas contra él. Los (129) romanos conocieron que queria comprar la tiranía, y prefirieron la pobreza á la servidumbre. El senado, apoyado en la opinion pública, siguió el parecer de Apio y desechó ambos proyectos Mandó ademas que se creasé una comision compuesta de diez varones consulares, para decidir cuáles tierras habian de venderse, arrendarse y. repartirse. Su reglamento debia someterse 4 la aprobacion de los cónsules. ue l iohuoouis s10qegón cun El año: siguiente, siendo cónsules Servio Cornelio y Quinto Fabio, Casio fue acusado como conspirador y convencido de juntar armas, recibir: dinero de los hernicos y haber corrompido á muchos ciudadanos que le acompañaban siempre. No pudo salvarle ni la destreza de sus respuestas, 1ii-la memoria de sus servicios, ni tres consulados y dos triunfos. Fue condenado á muerte «y precipitado de la roca Tarpeya Este acto derjusticia privó al par= tido popular de un firme apoyo. y aumentó el orgullo de 'los patricios. Menos prudentes que el pueblo, dilataron el nombramiento de los decemviros y la distribúcion: prometida. de las' tierras. La falta de buena fé renovó las discor= dias entre los: dos ordenes. Muchas guerras; emprendidas: contra los volscos y los ecuos, interrumpian los debates; porque en las 16, TOMO 1Y. 9 A (130 / públicas el peligro se los ciudadanos. Sin os como se retardaba el nombramiento, los plebeyos se enojaron', y cuando los cónsules Ceson, Fabio y. Espurio Furio quisieron alistarlos para marchar:contra los volscos y los ecuos, rehusaron hacerlo sino se adoptaba la ley agraria, que el tribuno Icilio habia resu» citado, Apio Claudio persuadió al senado que ganase 4 uno de los tribunos : pues la-oposicion de uno solo bastaba para suspender las deliberaciones. Este arbitrio produjo: buén efecto: cuatro tribunos se declararon contra Icilio y se determinó que nose decidiria' la. cuestion hasta el fin de la guerra. Furio consiguió grandes ventajas contra los enemigos : pero su Colega Fabio tam hábil,como él, mandaba un ejército mas débil é A cisliada y fue ven= cido. Esta derrota y.la division delos ánimos did esperanzas á los antiguos enemigos de la xepública, y la Etruria armó contra ella todos sus habitantes , inclusos los esclavos. Los cónsules , aterrados por la huida reciente del ejército de Fabio, se encerraron en su campa-= mento y no se atrevian á pelear sin estar mas seguros de las disposiciones del soldado: los enemigos se acercaban hasta el valladar, € in= sultaban á los romanos llamándolos cobardes y mugeres, Dos pasiones opuestas agitaban al e PX 7“ PP... rrnrnazaznnn (131 ) ; “ejército de la república, el ódio ¿los patricios que los movia 4 desear que los cónsules fue=- sen vencidos y el enojo contra el enemigo, que inflamaba su valor. Ventió al' fin el enojo y pidieron la batalla á los generales. Estos, disimulando su alegria, respondieron que no era. tiempo y que castigarian 4 los que peleasen sin ordenes: El deseo no satisfecho irrita á los soldados , y piden á gritos el combate. Énton= ces"el cónsul Marco Fabio dijo 4 su colega: «Yo sé, Cneyo Manlio, que estos pueden vencer: ellos tienen la culpa de que yo no sepa si quieren. He resuelto, pues, no dar la señal hasta que juren que han de volver vencedores. Ya engañaron en el. campo de batalla 4 su cónsul: mas no podrán engañar á los dioses.» El ejército hizo el juramento y lo cumplió. La batalla fue larga y sangrienta : el cónsul Manlio , persiguiendo el ala izquierda del enemigo, fue rodeado por los etruscos: su lugar ieniente Quinto Fabio murió lleno de heridas; el cónsul Marco Fabio, con Ceson su hermano, cónsul del año anterior, acomete al enemigo, liberta 4 Manlio y recibe el último suspiro de Quinto. Manlio estaba herido y no podia sostener el valor de sus tropas : estas se replegan: Fabio acude y las hace yolver al combate. Manlio,” habiéndose repuesta un | (138) bleza por sus pefes. Cuando la querella iba 4 decidirse por un combate , Tito Quincio sube ála tribuna, invita 4 su colega: 4. retirarse y calma poco á poco la ira del pueblo, representándole las calamidades: de las discordias Civiles , la necesidad de la union entre los órdenes del estado, y la obligacion, impuesta á cada uno, de sostener sus derechos por la razon. y no por la violencia. Asegura á los plebeyos, que obtendrán del senado cuanto sea justo con tal que respeten su dignidad, y propone que sometan á la aprobacion de este cuerpo la ley de Voleron. Todos adhirieron 4 su dictámen, y á pesar de la viva oposicion de Apio, la ley fue adoptada y publicada con el consentimien- to de entrambos órdenes. ah 0 Terminada esta cuestion , se trató de la guerra que los ecuos y volscos habian renovado. Apio, duro é inflecsible en el ejército como en el senado, era aborrecido en el campamen- to como en la ciudad. Los soldados se divertian en irritar su violencia y Contrariar sus deseos. Si queria acelerar la marcha, se detenian: si les mandaba ir despacio, volaban: en fin, llevaron su ¿dio 4 tal estremo, que huyeron del enemigo para que el cónsul fuese derrotado, y no consintieron pelear sino en defensa de su campamento, Apio quiso mandar con ri- (139) gor y no se hizo caso de sus órdenes. Desanimado por esta indisciplina , dió órden de reti- ' rarse: el enemigo atacó y derrotó la retaguardia. Cuando llegó al territorio de Roma, hizo azotar y degollar 4 los centuriones y diezmar el ejército. El otro cónsul, tan amado de las tropas como su colega, era aborrecido , taló el pais de los ecuos: y lós soldados, cuando ya estaban de vuelta en la ciudad, decian que el senado podia aprender en el suceso de esta campaña, á darles por general un padre y no un tirano. > pins En el consulado de Lucio Valerio y Tiberio Emilio, los tribunos volvieron á pedir la ley agraria. Emilio habló 4 favor de. la ley: Apio la impugnó con su violencia acostumbrada, declamando contra el tribunado y pronosticando la ruina de la república sino era abolida. Los tribunos se aprovecharon de “su improdencia, y lo acusaron ante el pueblo: ninguna causa habia aterrado á los patricios y plebeyos tanto como esta. El orgulloso Apio desecha todos los consejos de la prudencia, y se presenta en los comicios Con la misma altivez que en el senado. En. vez de rogar, re= prende: en lugar de defenderse como reo» ordena como cónsul: y parece mas bien acusador que acusado, Como la osadía agrada siempre, (140) EN aunque sea en el enemigo, la temeridad de Apio admiró y atemorizó al pueblo; y los -tribunos viendo el enojo público neutralizado por el espanto, prorogaron la causa para otro dia. En el intervalo murió Apio, y el pueblo permitió 4: su hijo pronunciar su elogio en los comicios. ER ió ON En el espacio de ocho años Roma continuó la guerra con los estados limítrofes sin sucesos decisivos. La discordia de las órdenes, duraba siempre y llegó hasta el punto de no querer el pueblo proceder á la eleccion de los cónsules, y Tilo Quincio y Quinto Servilio no fueron elegidos sino por sus. clientes y los patricios. No por eso dejaron de mandar los ejér= citos y aun se apoderaron de la ciudad de. Ancio. (A. M. 3538. A. J. 466). Al año siguien to lós cónsules Tiberio Emilio y Quinto Fabio, el que quedó solo de su familia, hicieron que el senado repartiese al pueblo las tierras conquistadas á los anciates 3 y como pocos ciudadanos, aun de los mas pobres, quisieron ir á aquel pais, se dieron á los latinos y hérnicos. Segun el censo que se hizo en esta época habia en Roma ciento ochenta mil doscientos catorce ciudadanos capaces de tomar las armas La guerra contra los pueblos vecinos era contínua: porque ni Jos reveses los detruian 141) ni las victorias'au mos << “considerablemente su poder. El cónsul Espurio Furio, habiendo enetrado con temeridad en el pais de los ecuos, se halló repentinamente rodeado en su campaimento por el ejército «enemigo. El riesgo que corria, movió: al señado «4 usar de un:espes diente», que despues se: empló en los grandes peligros del estado ; y: fue dar un decreto encargatido 4 los cónsules que preservasen á la república de todo detrimento. Esta fórmula les daba un pódercasi igual al de un dictador. El otro:cónsúl Cayo Postumio, armado de este decreto; levantó y organizó el ejército como quiso, marchó ú socorrer á su colega, le li- - bertó y derrotó completamente á los enemigos. Dos años despues, Roma fue. afligida. por la peste : eran tantos los muertos que no habia suficientes carros para transportarlos y se arrojaban al Tiber. Los: volscos se aprovecharon de esta calamidad para. atacar:á los romanos: pero fueron vencidos y tuvieron que pedir la Paz E A, ' En este tiempo, los cónsules, que habian heredado la autoridad de los reyes, administraban la justicia arbitrariamente. Habia muy pocas leyes y solo los. patricios. las conocian. Mientras Roma estuvo en su infancia, pudo ser gobernada asi , porque la moral suplia (142 la falta de la Pi pero habiendo lle» gado 4 complicarse-los' intereses “públicos y privados ya no era posible que: dependiese la justicia de los hombres. y no de las leyes, El tribuno Terentilo -Arsa , fue el primero que propuso al pueblo la abolicion de esta especie de servidumbre y la: redaccion de un código de leyes para poner un límite legítimo á la autoridad consular. Fabio se quejó de. esta innovacion: diciendo que nunca se habia propuesto una ley importante estando ausentes los: cónsules. Muchos: tribunos fueron: de su opinion, y este negocio quedó por. entonces sin decidir. Algun tiempo despues: se volvió á altercar sobre la ley Terentila: el senado se opuso 4 un proyecto contrario á sus derechos, y S0s- tenia que no podian hacerse leyes “sin su participacion. Ceson Quincio , jóven patricio, hijo del que despues se llamó Cincinato, en el calor de la discusion prorumpió: en injurias contra el tribunado y el pueblo. Fue citado en juicio ante este y condenado al destierro, - pesar de las lágrimas y súplicas de su padre, que se afligió, sin indignarse, por la desgracia de su hijo, y que no por eso se “mostró menos ardiente en defender la gloria y la indeendencia de aquel pueblo severo. Y El castigo de Ceson y la-moderacion del (143) senado PP... la paz por algun tiempo. Los tribunos, cuyo poder-eramayor durante las disputas, no estaban contentos con la tranquilidad, y para turbarla fingieron cartas, €n las cuales se denigraba 4 muchos patricios haciéndolos sospechosos al pueblo. Li “Conspiración: de Herdonio. (A.M. 3544: A. 3; 460): En'el mismo momento que se fingia una conspiracion, se: verificaba “otra verdadera. Herdonio, Sabino: rico y dev orado de ambicion, esperando aprovecharse delas discordias entre el senado y el pueblo, juntó de esclavos desterrados ún' partido que'ascendia á cinco mil hombres: Los convocó y. armó tan secretamente, que los cónsules no tuvieron el mer- nor conocimiento de ello. Pónese al frente de los suyos en medio de la noche, marcha al capitolio, se apodera “de él y esparce por la ciudad proclamas, en las que esortaba á los esclavos 4 que se reuniesen con su tropa para que no hubiesé en Roma, decia; ni esclavitud ni destierro. Los cónsules apenas supieron el suceso, mandaron al pucblo tomar les armas; los tribunos cegados por el ódio, se opusieron con el pretesto de que la conspiracion era fingida. Publio Valerio, uno de los cónsules, indignado de aquella impostura, pone á los dio- - por testigos de su verdad ,' representa lo | (144) inminente: del riesgo y esorta: al pueblo 4 com» batir contra aquellos esclavos que quieren ser sus señores: “.Podos debemos marchar añadió, senadores , cónsules , plebeyos, dioses y hombres: tú, padre Rómulo, que recobraste esta fortaleza de los sabinos, guianos contra un Sabino: yo cónsul, te seguiré de la manera que un mortal puede seguir 4 un dios. Ciudadanos, y0 os mando tomar las armas ;.si alguno lo impide, le tendré por enemigo olvidándome del consulado; de la autoridad tribunicia, y de las leyes. Si los tribunos mueven contra mí á los romanos, ya que vedan hacerlo contra Apio Herdonio, yo emprenderé contra .ellos lo que el gefe de mi familia contra: los reyes. ” El pueblo vacilaba «rodavía : los senadores esparciéndose: en medio de la muchedumbre, la instan, la esortan y la óbligan 4 seguir á Valerio. Al mismo tiempo llegan á la ciudad algunas tropas de Túsculo, y el espanto hace creer que, estos aliados fieles son enemigos. Marchan precipitadamente y atacan el capitolio. Valerio perece en - el principio dela accion: Volumiñio, varon consular , hace ocultar su cadáver, para evitar el desórden que. podia causar en la tropa la “muerte del gefe. Los romanos triunfan de los enemigos; hacen en ellos una gran carnicería y 4 pesar de su ostinada resistencia recobran la | L (145) fortaleza despues de bn dis de:combate. Hérdonio muriópeleando : «todos sus. cómplices pe= revieron : los:ingénuos fueron degollados, los esclavos crucificados:: A Valerio:se hicieron Mag” níficas esequias. 00 yakojos y % cs Apesar de todo, -los tribunos no ccsaban de agitar el pueblo. Para: humillarlos , el cónsul Claudio « hizo que Ja clase: de. los ricos-Je nombrase un colega, sin-Hamar «4 las demas ya -centurias» porque la unanimidad de las pri- . meras: hacia inútiles 105. sisfragios de las de- “mas. El cónsul elegido: fue Quincio Cincinnato.. Los diputados que: el senado le envió, le hallarón: en: su campo €n trage de jornalero, uiando elrarado. A la vista de la comitivay páta sus hueyos+ Jos: lictóres bajan los haces delante de él !se le viste la púrpura consular, y los diputados le invitan á venir á Roma: Al despedirse de sul muger:, le encargó el cuidádo de su casa Y Je» dijo con aflircion. ¿“ quién sembrará este año nuestro campo? ” Poma: posesion en el senado y convoca inmediatamente el pueblo; y sia contemplación: 4 ningun pattido, reprende 4 los patricios su orgullo y debilidad, 4 los tribunos susaudacia, y al pueblo su licencia. “El tribuno Virginio -' dijo: aunque no estuvo” en el capitolio: ¿fué menos digno de castigo que Apio Herdonjo? Bien con- TOMO IV. 10 146) sideradas las cosas, PS. mas culpablé. Herdonio por lo menos, declarándose enemigo, casi-os eshortó 4 tomar las-armas: el tribuno, diciendo queno habia guerra , os entregó desarmados á vuestros esclayos y reveldes: y «vosotros (lo. diré con vénia de Cayo Claudio y del difunto P. Valerio) ¿pór qué acometisteis la colina del capitolio, antes de quitar del «foro estos contrarios? ¡O baldon: de los hombres y de los dioses! Ocupando los enemigos-el alcazar, y habitando un gefe de esclavos en el santuario de Júpiter Optimo: Maximio , profanadas todas nuestras deidades, se tomaron primero las armas en Túsculo que en Roma; y ha sido dudoso si la ciudad debió su libertad 4 Lucio Mamilio, general de los tusculanos ó 4 los cónsules Publio Valerio y Cayo Claudio. ¿Creeis 6 tribunos, que habeis de conseguir la ley este año? A fe mia, que si la lograis, consiento que sea maldito el dia.en que fui creado, cónsul, mas que aquel en que pereció Publio Valerio, Hemos resuelto yo y mi cole» ga llevar las legiones contra los volscos y los ecuos. ““El vigor del cónsul reanimó al senado y asombró ¿la plebe: Solo los tribunos se atrevieron 4 oponerse 4 su autoridad, diciendo que no le permitirian hacer alistamiento.” Ni-es necesario , replicó Cincinnato: cuando Publio, 147 Valerio armó Pm. 9 recuperar el capirolio , todos juraron” que $e reunirian + la Órden cqer eg y mos setirarian sin ella. Los que jurasteis , seunios mañana junto al lago Regilo. “Los tribunos espantados de su firmeza, concurrieron al senado con muchos ciudadanos é imploraron ¿u benevolencia. Se esigió que se sometiesen. Hiciéronlo asi y el senado dió un decreto para que ni los tribunos propusiesen la ley ni el ejército saliese de Roma por aquel año. Cincinnato , tan prudente en la administracion «comio severo en el mando, se concilió , MO solo la estimación , sino tambien el amor del pueblo por Su celo, dulzura, € imparcialidad. Sosegó los partidos con Su justicia, y restableció la concordia entre el pueblo y los grandes. Cuándo concluyó el tiempo de su magistratura » élsenado, que tenia en €l la mayor confianza, quiso que continudse haciendo las fanciones de cónsul: se negó á ello y reprendió 4 los senadores Con mas vehemencia que al pueblo, porque violaban las leyes, cuando su obligacion era hacerlas respetar. Despues de haber ilenado religiosamente todos sus deberes , volvió con serenidad 4 su AMAN La paz y la fortuna de Roma, parecia que habian salido con él de la ciudad. lua discordia . (250) 3682. A, Jo: 322). Los: samnites; que habian reparado sus fuerzas, se unieron: descubiertamente 4-1os vestinos y: tarentinos contra Ro: ma./ Mientras que el cónsul Bruto + Esceva vencia á los vestinos;'su' colega Furio Camilo, habiendo caido enfermo en el 'Samnió ¿ nom: bró dictador 4 Papirio Cúrsor., Este, +obsérvantísimo de la religion como todos'los TOMANOS, rio quiso combatir antes de. tomar- Jen! Roma los “acostumbrados: atispicios. Dejó el ejército 4 las órdenes de Fabio Ruliano su general de - caballería; y aunque el general: estaba á la vista, le prohibió dar batalla por'imas: que se - le provocase. Fabio, sabiendo que: «los samnites ocupaban una mala posicion y -la guarda» ban con negligencia ,'sale de su' campamento, los sorprende, y los ahuyenta haciendó:en ellos una gran carnicería. El dictador vuelve al:ejérci. to, y en lugar de los enemigos halla al vencedor culpable, y le condena 4 muerte: sin atender á la victoria. El ejército, cómplice de“ella, «se subleva contra la sentencia, y obliga 4-Papi- rio á suspender su ejecucion. El dictador se queja delante del senado y del pueblo, «de que las leyes militares eran violadas:-los eshorta 4 no dar un egemplo peligroso , dejando - impunes las infracciones de la disciplina. El senado y el pueblo, queriendo salvar 4 Fabio» (251) porque en aquel. caso .la severidad .era una ingratitud, obtuvieron con sus ruegos que ¡el dictador lo perdonase. Su estremo. rigor le-ha» bia: hecho perder el amor de los soldados hasta tal punto, que estuvo en. peligro de. verse abandonado» por las tropas. Pero poco á poco fue perdiendo de su severidad; gand el ,afecto de los guerreros, y venció:4 los, samnites obligándolos 4 pedir la paz. 0... 20 00003 ¿0 Horcas caudinas. (A. M..3685. A..J..319) Esta paz no podia ser mas que una tregua en» tre pueblos enconados. Los samnites no! .descansaban sino para -vendar- sus “heridas. Bien pronto reunieron todas sus fuerzas y entraron en combate con el valor de la desesperacion. La fortuna de Roma triunfó de: sus esfuerzos. El dictador Cornelio Arvinamarchó contra ellos, y despues de una batalla, disputada con en» carnizamiento, hizo tan horrible:estrago, que perdiendo toda esperanza y temiendo los fú= rores del vencedor si continuaban resistiendo, se sometieron enviando 4 Roma todo el botin que habian hecha en los veinte: años anterio» res, todos los prisioneros que habian caido en su poder, y por colmo de «humillacion, el cuerpo mismo de su general que se habia dado la muerte de pesadumbre por haber sido autor de una guerra tan infausta,-y no pedian ; 252) mas favor sirio” de cesasen las * hostilidades; El senado recibió. los : prisioneros, aceptó Jos dones y rehusó la paz. Esta infona dirreza cog- 16 cara á los romanos, y les acatreó una gran! de ignominia y un gran desastre; 000 ls: cos La desesperacion reanimó el: valor de los sámnites. Poncio, uno desus mas valientes —Buerreros, aprovechándose -de la 'indignacion general, los persuadió 4 morir'con honra $ á “vengar el ultrage. Nombrado general, reunió un: cuerpo de tropas, débil:én número, pero temible por el ardor que las animaba. Se adedantó hasta Caudio, Ingar Hamado hoy Arpa- Ja, entre Capua y Benevento 5 y manda á diez soldados que se disfracende pastores, mar- «hen á Calacia dende acampaban los cónsules Veturio Calvino: y Espurio Postamio, se dejen coger por los puestos avanzados de los romanos , y digan: cuando sean preguntados, que el ejército samnite estaba sitiando la ciudad de Luceria en la Apulia con esperanzas de toamarla en breve. Este estratagema produjo completamente: six efecto.Los cónsules , engafiados por los. fingidos pastores, “tomaron la resolucion de--marchar prontamente á socorrer aquella ciudad no atacada. Habia dos caminos para ir á Luceria, uno facil, atravesando la lanura, pero-largo : otro, mucho mas corto, o (9589) pasaba entre dos: a escarpadas que for= maban dos desfiladeros estrechos separados por un llano de: corta estension, Los cónsules, no queriendo perder tiempo para libertar 4 Lu= ceria, escogieron este último camino. Desde que hubieron entrado en el desfiladero , samnites cerraron con Atrincheramientos sus dos gargantas: Colocaron en ellas sus mejores, tropas , ocuparon las altures ydesde ellas dr rojaban dardos. y piedras 4 los romanos. El ejército de. estos sorprendido - Y. consternado,, procuró inútilmente forzar-las: dos salidas, Jam mas se han encontrado ningunas tropas en una situacion mas deplorable. Estos yalerosos guerreros, no pudiendo ni subir por las. rocas, ni atacar ni defenderse 3 fortificaron con tristeza su campo: que,' segun las apariencias, debia. ser su sepulcro. Los samnites, burlándose de este inútil trabajo, los 1nsultaban desde lo. alto de las peñas. Los cónsules, oficiales y soldados se: preguntaban unos 4 otros como podrian vender caro sus vidas Y nO perecer cogidos en el-lazo:como animales: Los samnites deliberaban tambien: pero era sobre el fruto que sacarian-de una Victoria. cierta. Estaban divididos. os pareceres, y enviaron 4 consultar á Herennio.,: padre de su «general, respetable - Por su esperiencia, virtudes y edad. Este viejo los OE (254) - Tes aconsejó concluir una paz: honorífica cont Roma, y dejar al ejército'romano. salir libremente del desfiladero. Despues:envió á decir por! un segnadocorreo, que. podian tomar otro “partido: para-libertarse de los enemigos, y era, matar todos los soldados romanos que tenian cogidos. «La contradiccion de estos dos “dictámenes sorprendió 4 Poncio y:4.1os demas gefes de los samnites. Herennio «vino al campamento para esplicarla, y «entrando en el consejo ; «Los: romanos , dijo , están en vuestro poder: no podeis hacer: mas que una de dos cosas: ó escitar su reconocimiento y merecer su amistad «por una accion + generosa , :Ó destruirlos para ¿quitarle 4 Roma su fuerza y hacer imposible su venganza doo o Hablaba el lenguage de la razon á hombres apasionados y: no pudo: convencerlos. Seoun los generales samnites , el primer estremo no satisfacia 4 sus «corazones esasperados , y el +sonndo era demasiado cruel:-y-asi decidieron que los romanos mo 'obtendrian: la paz ni la libertad de retirarse sino despues de: pasar bajo el “yugo, entregar: las armas y prometer ue renunciarian á todas:sus conquistas. Añadióse que no se' les” dejaría mas: vestido que “ana sola túnica. En vano Herennio' les predijo que algun dia: se arrepentirian de esta fatal (255) i resolucion: ad les dijo, la sola ocasion de tener amigos poderosos, y dejais fuerzas. á un enemigo, que injuriado, será implacable, El pueblo :romano no transige nunca con la ignominia : sus derrotas le inspiran el. deseo de combatir, y no hace la. paz sino cuando es vencedor. » El consejo persistió en su determinación y la intimó 4 los cónsules. Los. ros manos desesperados pedian la muerte y no.pos dian sufrir la idea de la humillacion. « Perezcamos todos, esclamaban, antes que «envile. cernos. Imitemos á nuestros abuelos, que: no cedieron á los galos. Vale mas que Roma: esis, ta sin nosotros , débil. pero gloriosa, que verla manchada 'con'la vuelta de sus legiones enyilecidas. » Este dictámen honrado aunque funesto, iba á prevalecer, cuando Léntulo y UNO de los guerreros mas prudentes y valerosos de Roma, dijo: «N uestros mayores abandonaron las piedras y paredes de la ciudad para salvar la fuerza romana, que estaba encerrada en el Capitolio. Ahora: ciegos. por: la desesperacion, queriendo salvar el honor de la patria, la arruinais 4 ella misma. Roma no vive, por-sts murallas ,sino por sus legiones; si perecemos, la entregamos ¡indefensa.al furor de -SUS.€N8- Mmigos. Suframos la: adversidad, doblemos la cerviz ¿ la. fortuna, sacrifiquemos muestro or» A (256) ' gullo- 4 la salvacion de Roma yreservemos nuestros brazos para la venganza, Yo daria el ejemplo del valor, si fuese posible combatir: pero juzgo "que si en otro tiempo se quiso comprar la salud de la patria á precio de oro, ahora debemos 'inmolar por ella muestro ho- nor' personal. Si este sacrificio es «indispensable, conjuro 4 los cónsules 4 ir al campamen- to enemigo y declarar que entregamos las armas. » Hitgrrd OA Rin q Este parecer de «un ciudadano decidido y de un guerrero intrépido, ganó todos los votos: Los cónsules se presentaron á Poncio, y se sometieron 4 todo, menos á firmar el tratado de paz, que solo podia hacerse con el consentimiento del “senado y del pueblo. Los samnites se contentaron con la promesa; y los cónsules y las legiones desfilaron con la vista baja, la humillacion en la frente y la rabia en el corazon, por debajo del yugo en presericia de sus soberbios é imprudentes vencedores. Despojados “de sus vestidos,'como esclavos que han recibido” el castigo, «volvieron á Capua: y despues “4 Roma. El espectáculo de las legiones desnudas y desermadas causó al principio grande consternacion «enla: ciudad. Apenas se atrevian 4 hablarse ni mirarse: pero no tatdaron en suceder al silencio de la ver- (257) gúenza, moyimientos de furor y gritos de venganza. Los cónsules abdicaron el consulado juzgándose indignos de esta magistratura, y. no volvieron á presentarse en público. Valerio Flaco, elegido dictador, no pudo conseguir que se nombrasen cónsules, y este interregno fue un tiempo de insolencia para los estrangeros y de ignominia para los romanos y sus aliados. En fin, los comicios reunidos de nuevo nombraron cónsules á Papirio Cúrsor y 4 Publilio Filon. Los cónsules anteriores propusieron en el senado que se rompiese la paz Prometida en las horcas caudinas, y que se les entregase 4 ellos en poder de los samnites para ser víctimas de su resentimiento. Se aceptó su proposicion, y fueron enviados al Samnio: pero los sammnites los devolvieron con menosprecio, Era La guerra empezó otra yez, y se cumplió la prediccion de Herennio. Papirio venció en muchos encuentros á los samnites , sorprendió y rodeó uno de sus ejércitos y lo hizo pasar _bajo el yugo, recobró á Luceria, y las demas plazas perdidas, los obligó á entregar seiscientos rehenes que tenian desde la capitulacion de Caudio, y terminó su brillante campaña con una tregua que duró dos años. Al cabo de ellos, los samnites , ausiliados por los etruscos, TOMO IV, 17 (258) tomaron las armas, El dictador Emilio y Fabio Máximo , su sucesor , los vencieron en muchas batallas, y estendieron las posesiones ro-' manas. La dictadura de Junio Bubulco fue célebre , por la grande obra que emprendió el censor Apio Claudio, del hermoso camino, que, pasando por Cápua, iba desde Roma 4 Bruadusio. Aun quedan de él vestigios. muy. notables. Los etruscos, ausiliares de los samnites, se habian mantenido á la defensiva, disputando el terreno con habilidad, y evitando toda accion general. Papirio , nombrado otra. vez dictador, los obligó con sus rápidos movimientos á entrar en accion,. y. los derrotó tan. completamente, que no fueron poderosos en lo sucesivo para retardar «los progresos de la dominacion romana. Cuatro años despues se su= bleyaron de nuevo: el dictador Valerio Máximo destruyó el resto, de sus fuerzas; y :este pueblo valiente , que habia luchado cuatro siglos contra Roma, se sometió en fin á su Se= jiorío. Los samnites se habian visto obligados ú hacer la paz y renovar su. antigua alianza con los romanos ; pero el recuerdo de su gloria pasada y el deseo: de recobrar las plazas que habian perdido , les hicieron consultar de nuevo la fortuna de la gueira. A] principio fueron felices y vencieron un ejército romano, (259.) mandado por Fabio Gúrges: pero.su padre Má. ximo, siempre feliz en la guerra, vengó la derrota y gand una batalla, en que pereció. PA e Poncio, el mas célebre de los generales sam= , nites. Curio. Dentato consiguió de ellos nuevas victorias, que agOtaron sus Sir y les quitó lis. ciudades que les quedaban. Tres colonias romanas, enviadas 4 Castro, mA y Adria, aseguraron las posesiones de la república, que se estendieron hasta. el golfo de Tarento la subyugacion de los lucanos, 4 pa ma declaró la guerra para vengar ] las. injurias. que habian hecho á los pueblos de la Apulia, aliados suyos. - Guerra de Tarento.” (A.M.3722, A.J. 283). o El último pueblo. de Italia que peleó. contra la fortuna de Roa, fueron los tarentinos. El. senado les declaró la guerra , porque habiendo robado algunos bajeles de la república, rehusaron darle satisfaccion. Los de Tarento hicierun alianza con los samnites, lucanos , mesa-. pios, brucios y ¿pulos, y llamaron en su socorro al célebre Pirro, rey de Epiro; cuyo pa-. dre Alejandro, hermano de Olimpias, y tio. de Alejandro el grande, habia militado ya en Italia en favor del pueblo de Cápua. Esta guerra, en a da cual pelearon los roma- E (1266 ) «4 la cortesía del rey en cuanto á los prisioneros, y le envió una embajada, cuyo gefe era Cayo Fabricio, El rey , instruido del mérito de este grande-hombre, se aplicó 4 ganarle. 'Conocia su pobreza pero no su desinterés; y asi dándole muestras de la mayor estimacion, le.ofreció presentes magníficos y grandes pose- «siones en el Epiro, si queria favorecer sus in- +tenciones; pero le halló incorruptible. Al dia siguiente, para probar su intrepidez , ocultó detrás de unos tapices el mayor de sus ele. fantes, y en medio de la conferencia se mostró repentinamente aquel. terrible «animal, armado con la trompa levantada sobre la cabeza del romano y dando. un grito espantoso. Fabricio sin mostrar emocion, le dijo al rey: reahora soy el mismo que ayer, ni tu elefante me asombra ni tu oro me gusta. «El rey, apreciando su altiva osadía, declaró que por consideracion á Fabricio enviaba sin rescate todos los prisioneros 4 condicion que Roma los devolviese, si persistia en hacerla guerra. Los envió efectivamente; y el inflecsible senado. les mandó , bajo pena de muerte que se volviesen al campamento de Pirro... Batalla de Asculo. (A.M. : 726. As J. 278.) La actividad de los romanos. probó. al rey que Cíneas no se habia equivocado en el (267), juicio que habia hecho de-ellos. La guerra que sostenian contra los epirotas no les impidió levantar otro ejército al mando de Levino contra los etruscos revelados, :4-los cuales venció y subyugó en poco tiempo. Segun el censo que se hizo entonces, habia doscientos setenta y ocho: mil doscientos veinte y dos ciudadanos capaces de tomar las:armas, comprendidos los aliados que gozaban del derecho de ciudadanía en Roma. Los cónsules Publio Sulpicio y Decio Mus salieron al encuentro á Pirro y le.ha- Maron cerca de Asculo. El. rey habia tomado posicion en un terreno interrumpido por bosques, donde no podia hacer uso de su caba- Hería: El combate fue de infantería , Se pro= longóshasta la: noche y quedó indeciso .Al dia siguiente mudó el rey su posicion y. órden. de * batalla : arregló su ejército en una gran. llanura, con los elefantes enel centro y los.honderos y flecheros en los. intervalos de los escuadrones: Los romanos apiñados en un terreno estrecho, no podian maniobrar: pero se arrojaron en masa con intrepidez, hicieron gran matanza en los griegos, penetraron. por, sus filas y Jlega- Ton hasta su centro. : Alí. los detuvieron. los - elefantes. y la caballería. enemiga, que acometieron y desordenaron. las: legiones, y. las obliguron' áiretirarse 4 sa campo. Los. romanos (268) perdieron seis mil hombres, y Pirro cuatro mil: como quedó dueño del campo de batalla, le dieron la enhorabuena de la victoria y él respondió : econ otra victoria como esta soy perdido.” La batalla de Asculo terminó la campaña. Al año siguiente los cónsules Cayo Fabricio y Quinto Emilio se presentaron con un poderoso ejército para combatir ¿4 los griegos. Ya estaba prócsima la batalla cuando Fabricio . recibió una carta del médico principal de Pirro, que le ofrecia terminar la guerra dando veneno al rey, si se le concedia una recompensa proporcionada á la importancia del servicio. Fabricio indignado informó á Pirro del proyecto tramado contra su vida en estos términos: «Pirro no sabe escoger ni sus amigos ni sus enemigos. Hace la guerra á hombres virtuosos y se confia de traidores. Los romanos detestan todo género de perfidia : conquistan la paz con las armas y no con la traicion.” Pirro, admirado de la generosidad del cónsul, esclamó: «Vas fácil. es separar al sol de su carrera que 4 Fabricio del camino de la virtud.” Elogio magnífico, que podia aplicarse entonces á todo el pueblo de Roma. El rey mandó dar muerte al traidor, y dió libertad 4 todos los prisioneros romanos. El senado por no ser vencido en generosidad , devol- (269). vió al réy de Epiro los cautivos samnites, griegos y tarentinos. Pirro peleaba muy á su disgusto contra un pueblo que habia conquistado su estimacion. De : nuevo. ofreció la paz; pero el senado, fiel 4 sus mácsimas, persistia en ecsigir la evacuacion de Italia: lo que ponia al rey en una grande incertidumbre , porque ni queria ceder al orgullo de Roma, "ni continuar una guerra ruinosa, cuyo buen écsi- to le era cada dia menos. probable, Los sicilianos le dieron un pretesto. oportuno para salir de esta situacion , implorando . su SOCOrrO contra los cartagineses, Pasó, pues, á Sicilia , y los romanos se vengaron á su placer de los ta. rentinos, samnites,. Tucanos. y brucios. Mientras que asolaban estos pueblos, la peste hizo grandes estragos en Roma, y un dictador fijo un clavo en el templo de Júpiter. Batalla de Benevento, (A. M. 3729 A. J. 275. ) Pirro, echados los cartagineses de Sicilia y. fastidiado de la indocilidad de los pueblos de esta isla, volvió 4 Italia, llamado por los tarentinos. Curio Dentato y Cornelio Léntulo eran cónsules. El pueblo, agitado por el espíritu faccioso de los tribunos , se oponia al alistamiento mandado hacer por. el senado : Curio. burlándose . de esta oposicion, echó suerte en las tribus ; y cuando llegó la (270) vez de la tribu poliana, mandó presentarse al ciudadano, cuyo nombre salió primero de la urna : este se ocultó en lugar de obedecer, y el cónsul mandó que se vendiesen sus bienes. El ciudadano apeló al pueblo, y Curio le condenó á ser vendido como esclavo, diciendo que un rebelde era una carga , de la cual debia libertarse la república. Los tribunos nose atrevieron á defender al reo: y esta sentencia fue despues una ley. que convirtió en esclavos 4 los que no querian alistarse. Pirro, habiendo desembarcado en Tarento, reunió á sus fuerzas las de los aliados y marchó al Samnio, donde Curio Dentato reunia su ejército. La marcha rápida de los griegos habria sorprendido al cónsul sino se. hubiera estraviado “en un bosque ; 5 y esta tardanza salvó el ejército romano. Es verdad que la llegada ¡imprevista del enemigo causó al principio alguna confusion; pero remedióla la prudencia del cónsul, y mientras un cuerpo escogido rechazaba la vanguardia de Pirro, dispuso sus tropas en órden de batalla en la llanura de Benevento.. Trabóse la lid con igual valor y obstinacion de ambas partes. Los elefantes cargaron, “cuando ya estaban los romanos fatigados del combate, desordenaron sus filas, y los hicieron huir lata el frente de su campamento, que ¡ (271) estaba colocado sobre una altúra. Pero el cón. * sul habia puesto alli un cuerpo de reserva que reanimó él valor de las tropas € instauró el combate. La posicion era ventajosa para los romanos; porque no' perdian ninguno de sus dardos, como lanzados desde lo alto. Las filas. griegas caian succesivamente haciendo yanos esfuerzos para superar la colina, desde cuya cumbre lanzahan al enemigo cuerdas embrea= > das y encendidas Los animales espantados hu=- yen sobre las falanges griegas, y las destru= yen. Los romanos, aprovechándose de este desorden , acometen con furia al enemigo, lo: derrotan completamente, le matan veinte tres mil hombres, y se apoderan del campa-. mento del rey. Admirados de su simetría y. fuerza y atrincheramientos» le tomaron por: modelo en lo sucesivo, y contribuyó en gran manera á los triunfos ulteriores de la repú-=> blicaz porque Roma siempre se aprovechó de todo lo que hallaba útil en el armamento, táctica, legislacion y costumbres de sus enemigos. pis , ¿Curio trajo 4 la ciudad sagrada sus legiones victoriosas: mil y. trescientos cautivos, can= tro elefantes, una inmensa cantidad de OrO, plata, vasos y muebles preciosos, ricos despojos del lujo tarentino y griego adornaron su (272) triunfo. Estos trofeos daban orgullo á los romanos sin corromperlos; porque eran todavía tan afectos á la simplicidad de costumbres, que en este mismo año-los censores Fabricio y Emilio echarondel senado á Rufino , que habia sido cónsul y dictador, solo porque se servia de bagilla de plata. Pirro, que ya no podia sostenerse en Italia, disimuló sus intenciones , y dijo á los aliados que iba á buscar refuerzos en Grecia. Este lenguage engañó á los tarentinos, y aun á los romanos, que no se atrevieron á licenciar sus ejércitos. El rey antes que se pudiese conocer su desisnio, se embarcó furtivamente de noche, y volvió 4 Epiro con ocho mil hombres de infantería y quinientos caballos, reliquias miserables de Una guerra de seis años. Poco despues murió en el sitio de Argos. Los romanos aprendieron de él el arte de acamparse, de escoger las po- .siciones, y de resistir los ataques de la caba- Mería con los infantes dispuestos en falange. La fuga de Pirro estendió la gloria de Roma en la Grecia y oriente. Apenas fue conocido su poder, hubo quien solicitase su amistad. Filadelfo, rey de Egipto, célebre por su aficion á las artes y ciencias, fue el primero que felicitó 4 los romanos por sus victorias, y pidió su alianza, aunque nada temia ni esperaba de ellos. (273) Toma de Tarento, (A. M. 3732. A.J. 272), Los tarentinos, abandonados por los griegos, pidieron socorro 4 Cartago, que les envió tropas y naves; mas no por eso dejaron de ser vencidos, encerrados en su ciudad, y sitiados, Milon. que habia quedado de orden de Pirro con pocas tropas en la ciutadela, la entregó por capitulación. La ciudad, ya sin ausilios ni esperanzas, se rindió á los romanos, y sus muros fueron desmantelados. Las conquistas de Roma-eran ya mas sólilas, porque en lugar de licenciar sus ejércitas como antes, los hacian invernar en Jo; paises conquista los. Pero este sistema nueyo ecsigia una disciplina mas rigurosa, como lo probaron varias. sediciones. La legion llamada campana, que se hallaba de guarnición en Regio, se rebeló, se apoderó de esta ciudad, y se declaró independiente: pero en breve fue eogila y diezmada. En este tiempo dió Roma una prueba grande de su justicia entregando á los embajadores de Apolonia, ciudad de Albania, unos jóvenes que los habian insultado. La república, habiendo. reunido á sus posesiones la Etruria, el Samnio, el pais de los lucanos y el de los tarentinos, empezaba á enriquecerse: y asi en esta época acuñó la primer moneda de plata, no habiendo usado an. TOMO IV. > (274) tes sino la de cobre y bronce. Los juegos públicos se celebraron con mayor magnificencia. El año cuatrocientos ochenta y ocho de Roma, Marco y Décimo Bruto. dieron combates de gladiadores para celebrar los funerales de su padre: este espectáculo, cruel pero acomodado al genio belicoso de los romanos, llegó á ser objeto de una aficion desenfrenada, Las armas romanas, libres ya de toda oposicion en Italia » se apoderaron de Espoleto, Hidrunte y Brundusio; y estendieron su dominacion desde las fuentes del Tiber hasta el estrecho de Sicilia. Cartago, la mayor potencia de Occidente, señora de una parte de Africa, España y Sicilia, dominadora de los mares y dueña del comercio del mundo, no podía mirar con indiferencia la conquista de Italia. Es verdad que habia admirado y aun animado á los romanos cuando no hacian mas que defenderse contra los pueblos que los atacaban: pero apenas tuvo á Roma por potencia rival, le jurá un ódio implacable, Estas dos repúblicas ambiciosas aspiraban entrambas al imperio del mundo: una queria domarlo - con sus buques, otras con sus legiones. Ya no podian ecsistir las dos: y la guerra que produjo su rivalided, no podia concluir sino con la destruccion de Roma ó de Cartago. | l (275) CAPÍTULO Y. pb pone Guerras Jpunricia. Principios de la primera guerra púnica. Sitio de Agrigento. Batalla naval de Milas. Espedicion de Reégulo al Africa. Batalla de Drepano. Batalla de las Egates, y fin de la primer guerra púnica. Conquista de Cerdeña. Guerra de Hliria. Batalla de Telamon. Batalla del Adda. Batalla de Acera. Principios de la segunda guerra púnica. Espe- -dicion de Anvibal á Italia. Batalla del Trasimeno. Batalla de Cánnas. Sitio de Cápua. Batalla del Metauro. Batalla de Zama. Primera guerra de Macedonia. Basalla de Cinocefalas- Guerra de Siria. Batalla de Magnesia. Segunda guerra - de Macedonia. Batalla de Pidna. Tercera guerra púnica. P unscirios de la primera guerra púnica (A.M. 3738. A. J. 266). Roma tardó quinientos años en echar lentamente los cimientos de su poder. Ahora va á "elevarse el edificio: Pero antes de 202 al pueblo el A; de un triunfo naval. La columna rostral formada con los es. polones de las galeras vencidas, recuerda aun la gloria de aquel héroe. El senado , Creyendo. que una victoria de un género. nuevo merecia una recompensa estraordinaria , concedió á Duilio el honor de ser conducido por las noches su casa.con hachas encendidas y al son de instrumentos. Nadie conoció mejor que los romanos el arte de multiplicar los grandes. hombres con los homenages tributados á la victoria. Roma consolaba á los generales desgraciados y recompensaba á los felices, cuando Cartago ingrata á los vencedores, castigaba con severidad á los vencidos. Annibal, temiendo las leyes severas de su patria, envió un oficial á Cartago, despues de su derrota para preguntar lo que debia hacer con una escuadra superior de los enemigos que tenia 4 la vista, “Que pelee, respondió el senado” “ Peleó, respondió el oficial, y fue vencido.” El senado no se atrevió á condenar lo mismo que habia: mandado. : Al año siguiente sorprendió á los romanos en Sicilia y les mató cuatro mil bombres; pero el cónsul Cornelio Escipion, derrotó 4 Hannon an una gran batalla y se apoderó de Córcega y Cerdeña, Algunos tiempos despues, Annibal, 283 volviendo de id E 7 una escuadra romana, y no atreviéndose á pelear con ella, se retiró. Sus propios soldados indignados de su cobardía, le formaron causa y lo crucificaron, El año de Roma cuatrocientos noventa y dos, el cónsul Atilio Calatino, que mandaba en Sicilia, entró imprudentemente €n un desfiladero; y rodeado por los cartagineses, hubiera perecido con su ejército cuando Calpurnio Flamma, tribuno de una legion, tan yaliente, tam decidido como Leonídas en las 'Termópilas, pero mas feliz, toma trescientos hombres escogidos, cae repentinamente sobre el enemigo, se apodera de una altura, atrae contra sí casi todo el ejército africano, y el cónsul sale delpeligro. Los trescientos romanos perecieron todos, ' despues de haber esterminado un gran número de enemigos. Calpurnio, herido mortalmente sobrevivió al combate lo que bastaba para gozar de su gloria y ver salvo el ejército. Se le dió sepultura en el campo de batalla con sus ilustres compañeros ,. y'se les erigió un monumento que el tiempo ha consumido: la historia les consagra otro mucho mas durable. El senado, conmovido por. fenómenos naturales que se creian prodigios, nombró un dictador para' hacer sacrificios €spiatorios. (A. M. 3745 A. J. 259.) La mul. (84)) tiplicidad de los dictadores hacia perder 4 esta dignidad gran parte de su estimacion y aun. de su peligro. Manlio y Régulo, elegidos cónsules, se apoderaron de la isla de Melite, hoy Malta. Queriendo dar al enemigo. un golpe mayor, se dirigieron al Africa con una escuadra de trescientos treinta bajeles: los, cartagineses les opusieron trescientos cincuenta : la victoria quedó por los romanos en las tres partes en que se dividió el combate : echaron 4 pique treinta naves. de los enemigos y. apresaron cincuenta y cuatro, sin haber perdido por" su parte mas que. veinte y cuatro... Espedicion. de Régulo al Africa. (A. M. 3746. A.J. 258.) Los cónsules desembarcaron en Africa, y se apoderaron de Ciipea, edifi- Cada antiguamente por los sicilianos en el promontorio de Hermes. Su caballería taló la pro- - vincia y llegó hasta las puertas de Cartago. El senado cometió: el yerro de ordenar 4 Manlio que volviese á Sicilia, para acabar de -con- quistarla , y dejó 4 Régulo muy pocas fuerzas: cuando pudo haber concluido la guerra en esta campaña. Roma pagó esta resolucion -impru- dente en la segunda guerra púnica,:cuando se vió 4 pique de caer en, manos de su rival. Régulo pidió al senado, que le ecsonerase. de la dignidad de procónsal, dando por motiyo que ( 285) ' era necesaria su presencia para cultivar un Carmpo de seis yugadas, único bien suyo , porque su administrador lo habia desamparado, llevándose los rebaños y los instrumentos de labranza. Se le continuó en el mando del ejército, y su heredad fue cultivada á espensas del público. Muchos historiadores cuentan que Régulo peleó, en la orilla del Bagrada , Con ua monstruo, mas temible 4 los romanos que | las cohortes cartaginesás y los elefantes: era un dragon enorme , impenetrable á los dardos, Y devoraba todos los soldados que se ponian á su vista. El valor y el número hicieron vanos esfuerzos contra él, muchos valientes, fueron víctima suya , hasta que Réyulo empleó las máquinas de guerra, como si fuese una torre asi lo destruyó. Envió su piel al Capitolio y Aulo Gelio dice que. tenia ciento y veinte pies de largo. DE : - Cartago que se creyó perdida cuando des- - embarcaron los romanos, cobró ánimo sabiendo la' retirada de Manlio, y levantó un ejército. Régulo lo derrotó y se apoderó de Tune- to, hoy Tunez. Los cartagineses pidieron entonces la paz; y el procónsul les dictó condiciones durísimas, como eran renunciar á Sici- . lia, Córsica y Sardinia, y pagar un tributo, Cartago se fió de la habilidad y esperiencia de (286) Xantipo, gefe de un cuerpo ausiliar espartano, y le dió el mando de su ejército, Régulo, arrebado de su ardor , acometió al enemigo en una llanura donde 17 superioridad de la cabalería numida era muy ventajosa para los cartagineses : y á pesar de que penetró en sus filas, los elefantes, la caballería y la falange de los griegos, pusieron las legiones en derrota. Régulo , de quien poco antes temblaba Cartago, quedó prisionero: las reliquias de su ejército se encerraron en Clipea, pe o enemigo las sitió. A penas se supo en Roma la Abed de Régulo, se redobló la actividad para repararla. Los cónsules Emilio Paulo y Fabio Nobi.- lior, salieron de Sicilia con trescientos cincuenta bajeles, atacaron la escuadra cartaginesa en la costa dé Africa, la derrotaron com. pletamente, quemaron ciento y cuatro buques de ella y apresaron treinta, hicieron levantar el sitio de Clipea, y talaron la: llanura de Africa: mas no quisierou detenerse en ella, ya porque preferian á toda otra conquista la de Sicilia, ya porque las Tegiones amedrentadas rehusaban esponerse de nuevo al furor de los elefantes. A la vuelta , despreciando los consejos de los pilotos mas esperimentados , se ostinaron en permanecer en la costa meridional A oo ho o A A AN (287) de Sicilia para apoderarse de algunas ciudades marítimas. Una tempestad horrible los sorprendió, dispersó sus naves y las estrelló contra las rocas. En pocas horas se cubrió la playa con los despojos de aquella armada victoriosa, y con los cadáveres de los cónsules y de los soldados. Los pocos que escaparon de este naufragio fueron acogidos con benignidad por Hieron y remitidos á á Mesana. Cartalon, general africano , se “aprovechó de este suceso para recobrar muchas plazas, entre ellas 4 Agrigento, cuyas fortificaciones arrasó. Los romanos , cuyas almas fuertes se endurecian con el nda nio, en lugar de debilitarse , pusieron en la mar dusolebios veinte navíos,-y aunque Cartago habia enviado á Sicilia la flor de su ejército , los cónsules Atilio y Cornelio tomaron ditchal ciudades. Al año siguiente sus sucesores Sempronio y Servilio, para dividir las fuerzas enemigas desembarcaron en Africa, y aterraron sus playas ; pero al volverse, los vientos desencadenados contra los nuevos dominadores del mar, atacaron con furia su armada, y su- “. mergieron en. de olas ciento y cincuenta naves. K e Mientras que ds romanos procuraban 18= sarcir tantas pérdidas, los censores vélaban por la: conservacion de las costumbres y arrojaban dde (288) del senado ú diez patricios, convencidos de malversación. Los enemigos de Roma debieron observar con desaliento, que en medio de una guerra tan funesta , el censo dió 4 conocer que habia en la ciudad trescientos mil ciudadanos canaces de tomar las armas. El cónsul Cecilio Metelo , se mantuvo algun tiempo á la delensiva en Sicilia, porque desde la derrota de Réeulo los elefantes eran el terror de las legiones. El senado tuvo por inútil emplear tantas fuerzas cuando no se podia acometer, y Mamá 4 Italia una parte del ejército. Asdrubal, animado con la debilidad del enemigo, hizo correrias hasta las puertas de Panorio y sus soldados insultaban á los romanos , que estaban guarecidos en la ciudad. Metelo, conociendo la imprudencia del general cartagines , que se arriesgaba, envun pais quebrado, donde no podian maniobrar los elefantes, se aprovecha de esta falta, ataca al enemigo y z finge huir: Jos africanos/le siguen con ardor, y cuando los elefantes se acercan á las murallas , les dispa= ran dardos. Enfurecidos se vuelven y patean filas enteras de cartagineses. Metelo sale con las legiones, se arroja sobre los enemigos, mata veinte mil, toma su campo y se apodera de veinte y seis elefantes, que despues sirvieson de ornamento en su triunfo. Esta victoria Rs (28 sometió 4 Roma e. , escepto su playa occidental. Asdrubal huyó á Cartago, donde espió su yerro con el último suplicio, recurso cruel y propio de: los gobiernos débiles. En esta época cuentan' algunos historiado= res la embajada de Régulo á Roma, enviado por los cartagineses para tratar del cange de los risioneros, la fuerza de alma con que se opuso él mismo 4 que se hiciese este Cange , y la religiosidad con que cumplió su palabra volviendo 4 Cartago, donde. le esperaba una muerte cruel. Cuentan ademas que el senado para yengarle entregó á Marcia, su esposa , los Prisioneros cartagineses mas distinguidos: que ella los amontonó en un armario guarnecido de puntas de hierro en lo interior, y los dejó allí cinco dias sin darles de comer. Ámilcar, uno de ellos resistió 4 este suplicio, á la hambre 4 la infeccion de los cadáveres que le rodeaban. El senado apiadado de él, le dió libertad, envió á Cartago las cenizas de los Otros, y trató con humanidad ú los demas prisioneros para mostrar á sus enemigos que sabia vengarse y poner límites 4 sus venganzas. Batalla de Drepano. (A. M. 3753-:4A- J. 251). El deseo de concluir la conquista de Sicilia era uno de los motivos del senado para continuar la guerra : pero la resistencia de Li. TOMO IV. | 19 | (290) ] libeo:, y la inconstancia de la: fortuna engas fiaron otra vez la esperanza de los romanos. El pueblo nombró cónsul á Claudio Pulcer, patricio altanero , temerario é itreligioso., que habia heredado los defectos y no los talentos de su familia. Dispuso mal su escuadra, atacó sin órden la de Aderbal, cerca de Drepano, dejó cortar su línea, no supo volverse á reunir ,.y perdió ciento veinte galeras. .Ántes del combate los augures le dijeron, que los auspicios eran contrarios , y que los pollos sagra= dos no querian comer. Pues que beban, replieó el cónsul, y los mandó echar al mar, privándose así del socorro. que podian darle log soldados animados por. la supersticion. Su cólega Junio no tuvo mas prudencia ; despreciando los consejos de, los pilotos como Claydio el de los augures,se espuso 4 una tempes= tad que destrozósu armada contra las. rocas. Roma, eshausta por estas pérdidas, renun. ció durante algunos años á los armamentos marítimos, permitiendo 4 los particulares equipar. bajeles á su costa, y cediéndoles las presas que hiciesen al enemigo. De este modo , sin gravar el erario , arruinó el comercio de los cartagineses. El censo celebrado en “este. año probó que la guerra y los naufragios habian disminuido la poblacion en mas de cincuenta (291) sii! hombres. «Poco' tiempo despues" Claudia, hermana del cónsul, vencido en Drepano, y cuya temeridad habia costado la vida de tantós ciudadanos, «viendo en una ocasion que volvia del teatro, que su carro se detenia por el gran concurso del pueblo, dijo : «¿Por qué no vive mi hermano y manda otra vez los ejércitos ? en verdad que mi carro no enconiraria tanta dificultad para andar.” Esta pala= bra cruel , mas ofensiva quizá para su hermano que para Roma, no quedó sin castigo, El pueblo romano , apasionado como Horacio por la patria , citó á juicio á esta nueva Camila, la condenó á una multa cuantiosa; con la cual mandó el pretor construir una capilla á la Libertad. PRE Oro! dsg Ol “2 Batalla de las Egates y fin de la primer guerra púnica. (A. M. 3761, A.J. 243). Mételo continuaba el sitio de Lilibeo, y Fabio el de Drepano: los cartagineses y dueños del mar, reforzaban las guarniciones - y las socorrian con víveres, Y sus ejércitos, mandados por Amilcar Barca; luchaban con igualdad contra: los. romanos. Despues de varias campañas sin' resultado decisivo , resolvió el senado hacer e ótra vez la guerra -por_mar. El cónsul Cayo Lutacio mandó la escuadra ; 4 la cual opusieron' » -298) a ad los romanos. An+- tes de emplear las armas para obtener satisface cion de estas' injurias, dos patricios, de la fa? milia de los Coruncanios, pasaron de órden del senado á Íliria 4 da» sus quejas á Teuta, ma+ drastra del rey Pineo, y regente del reino. Esta les respondió: que''los bajeles de su: gobiernó respetarian 4: los romanos; pero que: los. reyes de Iliria no tenian la costumbre de impedir á sus vasallos que se enriqueciesen por medio del corso. El mas jóven de los embajadores replis. có: er La costumbre de Roma es valerse: de:sus fuerzas para vengar las injurias de»sus ciuda> danos, y en breve obligará 4 los reyés de Iliria dá renunciar á sus hrábitos:”: Lia: reina disimuló _8u ira y dejó partir los embajadores; pero exi> vió en su seguimiento á unos corsarios que se apoderaron de los'buques en' que iban, -echá- ron al mar los comandantes, apresaron las tri: pulaciones y asesinaron al jóven Coruncanio, Roma declaró la guerra, que fue corta y feliz. Aquella nacion bárbara, sin táctica ni disciz. plina, no podia resistir á los romanos, Estos se apoderaron de Córcira : Apolonia y Dirraquio se sometieron voluntariamente, prefiriendo la * dominacion de-una república ilustrada 4 la'tiranía casi selvática de los reyes de THiria. Teuta: vencida quiso entrar en negociación; pero' el: (299) senado no, concedió la paz sino.al jóven Pineo:: Se. convino, que. pagaria, un tributo ,' céderia: una parte .de..la lliria, y se obligaria-4 nO ¡te= ner mas marina que dos buques sin armas. Se quitó. la, regencia á Teuta y se dió 4 Demetrio de Faros. Entretanto Cartago hacia. grandes progresos. en España, y. Roma, temerosa de:su engrandecimiento, celebró, un tratado. con, Ás+ drubal, yerno de Amilcar y gobernador,.en la península. Por esta convencion se aseguraba la independencia de Sagunto, aliada de Roma, y se ponian en el rio Ebro los límites de las con-- quistas cartaginesas. - A Roma, tan activa en estender sus, alianzas y autoridad, como en quitarle 4 su rival sus posesiones y amigos» buscaba ya los medios de penetrar.en Grecia y echar los cimientos de.su dominacion en aquel pais. El procónsul Postumio, que habia quedado en [liria, envió desde Córvira embajadores á:los etolos y aqueos, informándoles de la guerra que habia emprendido la república, para libertar la Italia y la. Grecia de los piratas ilirios. Otra embajada fue con igual mision á Atenas y Corinto. Én todas partes fueron recibidos con el aprecio que inspira la victoria. Los, pueblos desunidos y. flacos de la Grecia buscaban: la amistad del fuerte que debia subyugarlos á todos. «Los co» ia E, tintios concedieron á los romanos el derecho de asistir 4 los juegos'istimicos, Los. aténienses hicieron alianza con ellos, los admitieron 4 log misterios eleusinos y les dieron la ciudadanía: El senado habia permitido á los habitantes de' Córcira gobernarse por sus propias leyes: política hábil Y propia para ganar la amistad de los griegos, que se dejaban encadenar siempre que se les mostrase una sombra dé independencia. PORTO) es 30 el “Batalla de Telamon. (A. M. 3777. A. J. 227.) Mientras Roma comprimia á Cartago en el occidente con sus amenazas, y 'abria las puertas del oriente, 4'su política , se vió acometida de nuevo por los galos, enemigos ostinados y temibles, cuyo nombre solo aterraba á la ciudad. Se consultaron. los libros sibilinos, y como estuviese escrito en ellos que los griegos y galos se apoderarian de la tierra romana, enterraron vivos un galo y una gala, un griego y una griega, para eludir el oráculo. Despues de haber aplacado, segun creian, la cólera de los dioses con este crímen, él senado empleó un medio mas eficaz para conjurar la tormenta. Todo el pueblo corrió 4 las armas: todos los aliados dieron los socorros estipulados; y los historiadores dicen que Roma reunió para esta guerra un ejército de setecientos mil gor hombres. El e solo de los venetos as= - cendió á veinte mil. Los galos atraidos por la fertilidad del pais; la suavidad del clima y el ardor del: pillage, habian reunido una multitud innumerable de guerreros , que entraron como un torrente por la Toscana. Los bárbaros atacaron al cónsul Emilio antes que hubiese reunido todas sus fuerzas y le hubieran oprimido, á pesar de su resistencia, £ no retardar la marcha de-los galos el deseo de conservar su botin. Atilio, co= lega de Emilio en el consulado, acababa de desembarcar con sus legiones viniendo de Cerdeña, y atacó la retaguardia de los galos. Emilio, aprovechándose de este socorro no esperado, los acometió por el frente. Aunque puestos entre dos enemigos, disputaron largo tiempo la victoria, lo que hizo mas espantoso el estrago. Murieron cuarenta mil galos, y diez mil quedaron prisioneros. Uno de sus reyes quedó cautivo y otro se dió la muerte. El cónsul Atilio pereció en el combate, y Emilio go- .zó de:los honores del triunfo y condujo encadenados al Capitolio al rey y á los príncipes galos prisioneros, gus habian ia Ea él vencedores. . Batalla del Ada. (A. M. 37790 A, J. 225 ) Dos años despues los romanos prosiguiendo el: ! (302) curso de:sus victorias, pasaron'el Pó; pero diversos presagios, un temblor de tierra y la caida del coloso de Rodas, hicieron creer al senado que habia sido mal hecha la eleccion de los cónsules Cayo Flaminio y Publio Furio, y les mando que volviesen 4 Roma. Flaminio tenia mas amor á la gloria que respeto á los auspicios , y persuadió á su cólega no abrir la carta del senado hasta despues de la batalla. La for= tuna favoreció su osadía: las lanzas romanas inutilizaron los sables de los galos, que fueron derrotados completamente con pérdida de mue- ve mil hombres ; los romanos saquearon el pais. -Flaminio, ya vencedor, respondió que no obedeceria al senado; pues su victoria refutaba suficientemente á los augures. Terminada la campaña volvió 4 Roma, donde el senado le negó el triunfo y el pueblo se lo concedió; y como los galos, siempre presuntuosos,. habian ofrecido al dios Marte un collar de oro hecho con los despojos de los romanos, Flaminio ofreció: 4 Júpiter collares y brazaletes que les habia quitado. Los cónsules satisfechos de su triunfo . cedieron al senado y. abdicaron, Sucediéronle Claudio: Marcelo y Cornelio Escipioni. Pare Batalla de Acera. (A. M. 3780. A.J. 224): Marcelo. pasó el Pó al frente de las: legiones romanas, y dió una gran batalla ¿los enemi- (303) gos cerca de Acera. Al principio de ella se ess. pantó el caballo:del cónsul conla gritería.de los bárbaros, y sevolvió atras. El cónsul , te= miendo que este: movimiento pareciese un mal presagio, detiene el caballo, lo. vuelve al lado del sol, y promete á Júpiter Feretrio la arma= dura mas rica de los enemigos. Al mismo ins= tante ve al rey Viridomaro cubierto de armas: brillantes de ore y plata, que adelantándose valerosamente le llamaba y desafiaba al combate. Marcelo:le acomete, le derriba de una lanzada, lo atraviesa con su espada, le quita la armadura y dice: «Júpiter, soy el segundo: general romano que logra despojos ópimos: los debo 4 tu ausilio: continúa protegiéndonos mientras dure la guerra» La muerte de Viridomaro esparció lel terror entre los bárbaros: los romanos se arrojan á ellos, y los derrotan: matándoles mucha gente. Despues de haber seguido el alcance se,reunió Marcelo con su cólega, que habia:tomado 4 Acera y sitiado á Mediolano. Se apoderaron de esta ciudad, que ya era' grande y opulenta, y de.Gomo. Los galos: pidieron la paz , se sometieron á pagar un tri-- buto, y cedieron: 4 Roma una parte de su territorio. La primer. vezque Roma oyó hablar de los germanos fue durante esta gloriosa campa-' ña, Un cuerpo numeroso de aquella nacion ha= (304) bia pasado el Rheno y se habia unido 4 los galos, con la esperanza de tener parte en el saqueo de Italia El triunfo de Marcelo fue tan bridlante como útil su victoria, que completó la conquista de Italia hasta los Alpes. Llevó los despojos de Viridomaro al templo de Júpiter Feretrio ; el senado envió 4 Delfos una copa de oro, é hizo regalos magníficos al rey Hieron, fiel aliado de Roma, nia: | Entretaato el grande Annibal, nombre funesto á la república, sucesor de Asdrubal su cuñado en el gobierno de España, se pre- - paraba á vengar las injurias de Cartago. Antes de combatir contra este enemigo formidable, los romanos tuvieron que sostener una. nueva guerra contra los istrios y los ilirios que se habian rebelado. Emilio los sometió y se hizo dueño de la.ciudad de Fáros. El regente Demetrio, vencido, se retiró á la corte de Filino rey de Macedonia, al: cual inspiró contra Roma el aborrecimiento que le arruinó á él, á su familia y á su reino. El senado hizo la. paz con el rey de Iliria y Emilio triunfó. Ensu consulado, Arcagato trajo la medicina del: Peloponeso a: Roma: pues aunque en esta ciudad habia un templo consagrado 4 Esculapio, la templanza habia sido hasta entonces el úni.. co preservativo de las enfermedades, y.no por" A (305) eso dejó de crecer rápidamente la poblacion. El nacimiento del lujo y de las costumbres corrompidas hizo sentir la necesidad del arte médica. Los TOMANOS y para contener ú los galos, fundaron las colonias de Placencia y Cremona: freno que irritó á los bárbaros é incitó á los insubres y ú los boyos áfavorecer los proyectos de Annibal. Este gran capitan sitiaba entonces á Sagunto en desprecio de los tratados, y daba la señal de la guerra entre des repúblicas demasiado ambiciosas , poderosas y enemigas, para que pudiesen ecsistir bo un mismo tiempo. Principios. de la segunda guerra púnica: (A. M. 3784. A. J. 220). Muchos bistoriadores atribuyen la segunda guerra púnica á la infraccion del tratado de paz, cometida por los cartagineses haciendo guerra 4 Sagunto., Polibio observa sagazmente que la toma de esta ciudad fue el principio y no la causa de la guerra. Habia entre las dos repúblicas motivos de enemista ad eterna: el socorro dado por los cartagineses 4 los tarentinos; la usurpacion de Córcega y Cerdeña por los romanos: la humillacion de Cartago y la pérdida de Sicilia, y la inseguridad del poder de Roma, mientras uo arruinase á la única nacion que podia disputarle el imperio del mundo, La TOMO 1V. 40 06 j “paz cerati ad sos -Odios: solo fue una tregua de enemigos cansados: y reparadas las fuerzas de ambos pueblos, el menor pretesto era suficiente para volver á'tomar las armas. Ll senado envió 4 Annibal 'emba= jadores para eshortarle 4 levantar el sitio de Sagunto: no fueron oidos, y aquella 'ciadad, sin esperanzas de socorro, fue abrasada por sus mismos defensores, víctima de la-alianza jurada con Roma. La indignación fue general cuando se supo enel Tiber la ruina de Sa: gunto. Se enviaron nuevos “embajadores á Cartago, que trajeron la guerra de «aquel senado, sometido al partido de Annibal. =Espedicion de Annibal 4 Italia, (A.M. 3786.-A. J. 218,) Roma, no temiendo á los enemigos en Sicilia, creia segura Ja Italia, porque no conocia el genio de Annibal; y pensaba que el teatro de la guerra serian España: y Africa. Armó varias escuadras y preparó legiones destinadas á pelear en. el Ebro. Annibal entretanto atraviesa la España «con la rapidez del rayo, pasa los Pirineos, y ya estaba junto al Ródano, cuando los romanos le creian en Sagunto. La celeridad de sus yictorias y el terror de sus armas le adquirian aliados ven todas partes , cuando los pueblos, 4 quienes querian atraer los romanos, les respondian con ON desprecio : Buscad boo donde se ignore el desastre de Sagunto. Es verdad que el senado, á pesar de su prevision, habia «cometido un grave yerro “ocupando sin necesidad todas sus fuerzas en lliria, en lugar de enviar el ejérci- to de Emilio al socorro de sus aliados de España. Asi no le quedó mas que un amigo «al otro lado de los Alpes, que fue la república de Masilia., colonia griega, rica y poderosa. Al mismo tiempo se le rebelaron los galos cisalpinos y batieron al pretor Manlio. El cónsul Cornelio Escipion salió para Marsella con su ejército, determinado 4 pasar á España. Pero al llegar 4 esta ciudad, supo con admiracion que Annibal atravesaba el Ródano. Quinientos ginetes, que envió 4 hacer un reconocimiento , vencieron, nO sin pérdida, 4 un cuerpo de caballería numida que encontraron.» Con este presagio favorable: quiso acometer á Annibal antes que pasase los Alpes: pero el cartaginés le llevaba tres: días de marcha. Varió entonces su plan, no atreviéndose á colocarse entre los galos y los africanos y se embarcó para Genua con el intento de salir: al “encuentro 4 Annibal cuando bajase 4 las lla- - muras de Italia, | ¿2 Facil es de conocer la imprevision de Roma «n una invasion, cuya temeridad era sin ejem- 3 AAA (314) para huir: atacaban á los bárbaros en sus: campamentos, aliora se quedan encerradas. en las. tiendas ,, y sufren. las. insolentes - provocaciones de los. africanos y el robo. de los campos de Italia. Sin la. ausencia. del. dictador hubie- - Tan:quedado. impunes todos estos ultrages: al fin losromanos, libres de su presencia, han sacado la espada. y los cartagineses han huido. Si quereis. concluir la guerra», dad 4 vuestros. valientes guerreros, ua adalid: digno de mandarlos. ” e cs ] Amnibal, que no. ignoraba: estas alterca-. ciones, las ensangrentaba con habilidad: dando órden: á. los númidas de que respetasen. en sus saqueos los campos: de Fabio.. Ultimamente el pueblo, alucinado: por los envidiosos. de este gran general, dió. un decreto sin ejemplo, dividiendo la dictadura entre: Fabio y Minucio. Un alima comun no hubiera oido mas. voz que la del orgullo: ofendido, yhubiera. hecho: la dimision de su empleo. Fabio. consideró el peligro de su patria y obedeció. Volvió al cam. pamento y dió 4 Minucio la mitad del ejérci- to para tener salva la otra mitad, y no quiso el mando alternativo que hubiera comprometido las legiones. El arrogante general de la caballería no tardó en caer en una asechanza. que le puso Annibal, y en la cual hubiera in- i (315) faliblemente perecido , á no acudlr Fabio con sus tropas; venció y rechazó al cartagines, y se volvió modestamente á su campo. Minucio, curado de su orgullo, tuvo el mérito, muy raro, de reconocer y confesar su error. Junta sus legiones y les dice: “¿El hombre no es infaliblez pero el prudente debe aprovecharse de las faltas pasadas. La fortuna me ha sido mas favorable que adversa, porque me ha enseñado en un dia lo que no habia aprendido en un largo estudio. Conozco que no poseo todas las prendas que se requieren para mandar, y que tengo todavía necesidad de ser dirigido. No me ostinaré, pues , en ser el igual de un hombre á quien es mas glorioso ceder: y declaro que el dictador será vuestro gefe escepto ahora en que me pondré al frente de vosotros para €spresarle nuestro reconocimiento y daros. el ejemplo de la. obediencia que Je debemos. > Dicho esto marcha al campamento de Fabio, acompañado de los estandartes y seguido de las tropas. Fabio, que ignoraba su proyecto, salió 4 recibirle. Minucio al verle le rindió las banderas y le llamó padre. Sus soldados siguieron su ejemplo y llamaron á los de: Fabio, - “patronos, nombre con que denotaban los libertos 4 los que habian roto sus cadenas. Cuando cesaron estas aclamaciones, Minucio —coma, Ñ (316) dijo 4 Fabio: ““has vencido 4 Annibal por tú valor, y á mi por tu prudencia y generosidad: te doy pues, el nombre de padre, Porque no hay otro que esplique mejor el beneficio de la vida.» Dicho esto, abrazó al dictador. Los soldados de entrambos ejércitos se enlazaron mútuamente con sus brazos y Fabio gozó las dulzuras del triunfo que sometió. el orgullo á la prudencia y trocó la envidia en reconocimiento. - , o o Batalla de Cánnas. (A. M. 3788 A. J. 216). Fabio abdicó la dictadura, cuando concluyó la campaña. Los cónsules Servilio y Régulo siguieron el sistema de guerra del dictador cos teando sin cesar 4 Annibal, y no ofreciéndole nunca la batalla. De este modo faltaron los víveres en el campo africano, y con una poca de contemporizacion ¡Annibal estaba perdido. Mas el pueblo romano , deseoso de batallas , aborrecia esta lentitud saludable. Nombró cónsul á Emilio, el vencedor de Hiria, capitan hábjl y prudente, y le dió por colega, movido de las declamaciones de los tribunos, 4 Terencio Varron, hombre muevo, hijo de vn carnicero -y muy amado de la: plebe, porque era enemigo de los patricios y uno de los mas ardientes detractores de Fabio. Este cónsul turbulento y jactancioso, acusaba abiertamente 4 - (317) los senádores de haber llamado 4 Annibal 4 Italia para oprimir con este pretesto al pueblo. “Mientras ellos manden, decia, su':ambicion prolongará la guerra: porque gustan del mando, aunque no de las batailas. En lugar de llevar cobardemente nuestras legiones 4 las montañas y á los bosques, acometeré en dere-. chura al enemigo, y dentro de poco no habrá africanos en Ttalia. » Marcelo fue de pretor á Sicilia, y Postumio Albino á la Galia Cisalpina. Los procónsules Servilio y Régulo tuvieron órden de no pelear hasta la llegada de los cónsules al ejército: loque les impidió oponerse 4 los movimientos de Annibal: éste se apodétó de la ciudadela de Cannas, que dominaba la Apulia y le proporcionaba víveres. En. las demas guerras la república no alistaba anualmente mas que cuatro legiones , Compuesta cada una de cuatro mil infantes y doscientos caballos. Pero: en este: año esperando acabar la guera Con un golpe decisivo, se armaron ocho legiones de á cinco mil infantes y trescientos caballos. Segun una costumbre antigua y prudente, se dividian los ejércitos consulares para no compromoter 4 UN solo trance todas las fuerzas del estado : pero entonces 'se reunieron, y formaban una masa de ochenta “mil infantes y siete mil caballos. An- dd 318) nibal tenia cuarenta mil hombres de infantes ría y diez mil ginetes. Cuando Emilio partió de Roma, Fabio, preveyendo su infortunio, le dijo que temia para el la ignorancia. presuntuosa de su colega mas que el valor y la habilidad del enemigo. Los ejércitos romanog se acamparon en las dos orillas del Aufido, á dos leguas del campo cartagines. Emilio aconsejaba que se difiriese el combate y se atrajese el enemigo hácia un pais cortado donde la ca. ballería númida perdería su superioridad. Fiel á su sistema , contuvo mientras pudo el ardor ' de sus tropas; pero cuando llegó el dia en que tocaba mandar á Varron, llevó el ejército mas poderoso que habia tenido Roma al degolladero preparado por Annibal, é. hizo célebres los campos de Cánnas con la derrota mayor que sufrió la república romana. Al empezar el combate, como se admirase Giscon, oficial africano, del gran número de los enemigos, le replicó Annibal: “lo. mas admirable es que entre tantos hombres no hay ninguno que se llame Giscon como tú» Quedaron muertos setenta mil entre romanos y aliados, y diez mil fueron prisioneros. Varron huyó 4Uenusa con Cuatrocientos ginetes: Emilio, Minucio y los dos procónsules murieron en la batalla. Lén» tulo abriéndose paso por medio de los enemi- * (319) “vos con un escuadron escogido, «encontró 4 Emilio sentado en una peña y enbierto de:sangre. Se detuvo y le instó paraque se salvase en su caballo. “ Salvate d ti , replicó el cón= sul y á esos “valientes. “Yo no sobreviviré 4 tantos intrépidos guerreros. Di'4 Fabio"que al morir me acuerdo de ss “consejos y desu amistad. » sm ici “No habiendo podido retirarse 4 Roma ninguna de las reliquias de Cánnas, las noticias «primeras del desastre fueron vagas é inciertas: pero algunos “hombres del campo supieron lo | bastante para causar una terrible consternacion. Enmedio del abatimiento “universal, Fabio solo, firme é “invencible” consolaba los ¿nimos y alentaba las esperanzas. Por:su consejo se enviaron correos á todos “los caminos para tomar informes de los fugitivos, y preguntar si aun quedaba ejército : se colocaron cuerpos de guardia en las puertas de la ciudad para impedir que los ciudadanos saliesen sin permiso: se mandó -4 todos los -hombres tomar las armas : las mugeres que corrian por las ca Nes, aumentando con su dolor la afliccion Comun, tuvieron órden de mo salir de sus casas. Y los senadores , visitando á las familias , pro- - curaron despertar el valor é inspirar la confianza. Despues del primer momento de cons- AA RR ARQ — g20) > ternacion», viendo 2% no se acercaba. á Roma, renacieron las fuerzas de esta ciudad. Todos los ciudadanos Heyaron al tesoro público el dinero que tenian : se levantaron cuatro legiones y se alistaron ocho mil esclavos. Se abrieron las cárceles, y dieron seis mil soldados. Los trofeos anteriores proveyeron de armas, viejas á la verdad, pero que recordaban la gloria é inspiraban denuedo. Se contaba con las tropas de los pretores, cuando se supo que Postumio habia caido en una emboscada y perecido con todo su ejército. El pueblo se entrcgó á las crueldades de la supersticon , é inmoló dos galos y dos griegos, Á pesar de lo inminente del riesgo, el senado, fiel 4 sus antiguas macsimas, no quiso rescatar ocho mil prisioneros, que Annibal le ofrecia, para aumentar la intrepidez del soldado con el temor de un cautiverio perpetuo. El cónsul Varron, habiendo reunido diez mil hombres de las reliquias de su ejército, volvió á Roma. “Todos los órdenes del estado, en vez de imitar la crueldad de Cartago con sus generales, salieron á recibirle, y le dieron solemnes acciones de gracias por no haber desesperado de la salud de la república. Esta conducta política disminuia 4 los ojos del pueblo la impresion del peligro y alentaba su confianza. La desgra- "(6321 cia de las armas e ss en este tiem- o 4 muchos oficiales del cuerpo que reunia el cónsul, el deseo de abandonar la Italia. Metelo era el principal autor de este proyecto. El jóven Escipion, hijo de Publio, encargado del mando interino en ausencia del cónsul, marcha con algunos soldados á la casa donde es= taban reunidos Metelo. y sus parciales, entra con la espada en la mano, y les declara que van á morir, sino juran que jamas abandona= rán la república. Asi fue como este guerrero, destinado 4 triunfar de Cartago, restituyó consu firmeza á la patria y al honor aquellos ya-. lerosos , que mo tardaron en avergonzarse de su debilidad. Marco Junio, nombrado dicta -= dor y Sempronio , su. general de caballería, desplegaron tanta actividad , que en breve - tuvo Roma un ejército: : pero la derrota de: Cónnas le habia quitado:muchos aliados. Los samnites: Y campanos. la abandonaron , y An= nibal estableció en Cápua,su cuartel general, - Despues de tantos reveses amaneció la aurora de la. prosperidad. Marcelo venció. junto. £ Nola: un cuerpo. del. ejército cartagines, y. los dos Escipiones, despues de haber derrota= do completamente 4. Hannon en España, hi, cieron un gran servicio 4. la república , destruyendo el ejército de: Asdrubal, cuando: se TOM O IV. Td: | (321) preparaba á pasar á Italia. La faccion, contra- - ria ¿ Annibal en el senado de Cartago, impidió que se le reforzase; solo partieron algunas tropas á Sicilia y Cerdeña , donde perdieron dos batallas: tropas, que reunidas con Ánnibal, podrian haber consumado la destruccion de Roma. El senado, siempre firme een sus proyectos y activo en sus operaciones intimó á Filipo, rey de Macedonia, que entregase: á Demetrio de Fátos, y declaró la guerra á aquel monarca , porque habia hecho alianza con Annibal. En el momento que Roma adquiria un ' nuevo enemigo, perdia un aliado fiel. Hieron, rey de Siracusa, murió. Su sucesor Hieronimo fue asesinado, y el partido cartagines, predomind en aquella ciudad. El cónsul Marcelo la cercó , y despues de un sitio memorable, que: hicieron muy largo los talentos mecánicos de Arquimedes, tomó la plaza por sorpresa, y puso en poder de los romanos toda la Sicilia. Annibal mostraba cuanto puede hacer un grande hombre con un pequeño ejército. Sin refuerzos, “y debilitándose aun con sus mismas victorias, se sostenia sin embargo en Italia, lo que era un verdadero prodigio. Uniendo-lá. -a8- tucia á la fuerza, se aprovechaba de todos los yerros del enemigo para hacerle daño: Cuando se le creia ocupado únicamente en alados, sorprendió y tomó á Tarento. É—a o A (323) os Sitio! de Cápua. (A.M. 3791. A. J.. 213), Los romanos » para privarle del centro de sus operaciones, pusieron sitio 4 Cápua: ¿Annibal voló á socorrerla , atacó las líneas romanas, y no pudo forzatlas. Entonces marchó 4 Roma, y se. presentó inopinadamente delante de la puerta Colina, para librar 4 Cápua con esta diversion. El senado, con el terror de su'1le- gada, queria llamar el ejército de Campania. Fabio se opuso á ello; y fue aprobado su:dic= támen de que se continuase el sitio y solo yiniese á Roma quince mil hombres. Los roma=- nos no se limitaron 4 defender la ciudad, sino que se 'acamparon fuera: de los' muros. Dos dias seguidos se creyó que-una batalla sanrienta iba 4 decidir la suerte de ambas repúblicas, y dos veces', al momento de dar la señal, una tempestad espantosa y lluvias abun= dantes' separaron á los:combatientes. La supersticion hizo creer que' el cielo se openia £ que se diese la batalla. Los romanos , léjos' de temer viendo 4 Cartago á sus puertas,' enviaron en aquellos dias numerosos refuerzos 4: Hs3 paña, y el campo donde Annibal teniá sus reales, se vendió sin perder nada de sú precio, El cartaginés, no pudiendo ni pelear ni aterrar 4'sus enemigo , «movió con su ejército hácia Neápolis. Cápua» cayó en poder delos 330) mil fueron AS: Des restos del ejército se reunieron: pero Escipion, sin dejarles tiempo de respirar, los atacó de nuevo, y los derrotó completamente. Cartago aterrada hizo Proposiciones de. paz; pero como al mismo tiempo envió orden 4 Annibal para que pasase al Africa, el senado no las aceptó. Sifas vol. vió 4 pelear con Escipion, y fue vencido. y hecho prisionero. Masinisa recobró sa reino, y con él á Sofonisba , esposa de Sifax, de la cual estaba enamorado, Casóse con ella; pero como aquella muger 'peligrosa, bija de :Asdrubal y sobrina de Annibal, podia inclinar á su nuevo esposo á la alianza con Cartago, Escipion se acercó con su ejército 4 Numidia, reprendió á Masinisa su debilidad, y á pesar de las súplicas del rey, le declaró que Sofonisba , causa de que Sifas. hubiese abandonado la alianza de Roma, era prisionera suya. Masinisa desesperado.no encontró mas medio para libertar á su esposa de la ignominia, que enviarle una copa de veneno, Sofonisba la'aceptó con gTatitud, y la bebió sin terror, Escipion, para recompensar la obediencia seryil del númida, le confirmó en el trono y dispuso una pompa estraordinaria. para su coronacion. ió Batalla. de Zama. (A, M.3803.A.J. 201). Annibal entretanto pasaba al: Africa desespe- A EE (331) rado de la inutilidad de sus triunfos. Antes de embarcarse, puso cerca de un templo. de Juno una columna, en la cual se gravó, en letras griegas y fenicias la historia de sus. espediciones: monumento de fugitivo que, fue un nuevo trofeo para. el vencedor. Durante la travesía solo hablaba de.sus hermanos y de: tantos gefes. valerosos. muertos en la, guerras Este hombre ambicioso , dormido á la: sombra de los laureles, despertó bajo la de los cipreses. Al llegar: á Cartago ecsaminó las fuerzas de su patria» las estimó insuficientes, y,1CON= sejó la paz: pero entonces: era, mas dificil: hacerla; porque los cartagineses, arrebatados por la codicia, acababan de violar una tregua hecha con Escipion, apoderándose de una escuadra romana que la tempestad arrojó 4 la playa de Cartago, Fue necesario. pelear, y Annibal se . acampó- Con su ejército delante de los romanos en la Manura de Zama. Antes de combatir solicitó y obtuvo una conferencia con Escipion, por ver si podia moverle 4 pláticas de paz.. Hízole presente las: variaciones é: inconstancia de. la fortuna, presentándose á sf mismo por ejemplo, para inclinarle 4 la moderación, y le propuso por condiciones renunciar á todos los dominios cartagineses escepto. al Africa. Escipion le respondió: «no. ignoraba que tn venida e >. DIA movió 4 los cartagineses 4 romper “la tregua; y ni aun tú lo disimulas cuaudo nada promes tes en las condiciones de paz que no esté ya en muestro poder. Si'tú “dehes cuidar de justificar la esperanza de tus conciudadanos, yo de que no adquierán Como premio de su perfidia una paz mas ventajosa de aquella á que se habian convenido, cuando la merecen mas dura. Ni nuestros antepasados ni nosotros hemos sido los primeros en hacer la guérra. El peligro de nuestros aliados los mamértiños y la ruina de Sagunto nos pusieron en:las manos las armas que los dioses favorecieron entonces como favorecen ahora y favorecerán. En cuánto 4 mf , nO ignoro las vicisitudes de la fortuna; por eso no he querido desechar con soberbia tu plática de paz; pero:tampoco quiero ni debo ceder 4 tergiversaciones. Y asi, si á las antoriores condiciones, que sabes cuales son, se añade algo por la última viola. cion de la tregua, podré dar lugar 4 confew rencias; pero si aun parecen duras aquellas condiciones, preparaos al combate, pues no sabeis sufrir la paz.” El coloquio cesó, y al dia siguiente se dió la memorable hatalla de Zama, que decidió la'suerte del universo. Uno. y Otro general animaron sus tropas' von la: perspectiva del imperio universal que iba á (333) poner en sus.manos la victoria. Annibal hizo prodigios de «valor y habilidad : pero la: prudencia de Escipion, €l valor y la fortuna de los romanos, los ataques de la caballería númida mandada por Masinisa y de la romana á las órdenes de Lelio, en fia, la superioridad de lasarmas de la infantería de Escipion decidieron: la victoria: «veinte mil cartagineses murieron, y Otros tantos,quedaron prisioneros. Los romanos solo perdieron mil y quinientos hombres. El campamento del enemigo quedó en poder de Escipion. Dese Anuibal volvió 4 Cartago, y dijo al senado que no: quedaba mas esperanza de salud que en la paz. Se hicieron treguas, y Roma envió diez comisarios para que la tratasen de acuerdo con Escipion, 4 quien dió plenos poderes. Coucluyóse esta guerra que habia durado diez y siete años bajo las condiciones siguientes: Roma. retiró. de Africa sus ejércitos: Cartago renunció á la España y á todas las islas del Mediterráneo: devolvió los desertores: se convino en no tener mas que. diez buques de guerra: y.prometió no hacer la guerra ni en. África ni fuera de ella sino con el permiso de Roma: restituyó 4 Masinisa y á sus aliados todo lo que les habia tomado: se obligó ú pagar diez. mil talentos en el es- (334) pacio de' cincuenta años dando cien rehenes; y mientras se ratificaba el tratados. fue de cargo suyo mantener el ejército romano. El senado ratificó la paz sin mas alteracion qué abreviar los términos de los pagamentos. Esta segunda guerra púnica duró siete años menos que la primera, y concluyó: el año 553 de Roma, 3804 del mundo, 338 despues del establecimiento de la' república, 129: despues del incendio de Roma por los galos > Y 200 antes de Jesucristo. Primera guerra de Maecdónte. ( A. M. 3805. A. J. 199). Romahabia salido triunfante de su rival en una guerra que en el principio amenazó su propia ecsistencia. Pero la victoria, asegutándole el imperio, no le dió la tranquilidad. Nuevas guerras ocuparon sus armas y su ambicion. Los españoles: vencidos, pero no sometidos , altivos, valerosos y habi. tantes de un pais lleno de montañas y aspe. rezas, opusierón' una resistencia duradera 4 los esfuerzos de los vencedores. En Italia los galos y ligures, impacientes del yugo, toma. ban las armas todos los años. Emilio, célebre despues bajo el nombre de Paulo Emilio, subyugó la Liguria. El pretor Furio y los. cÓónsules Valerio, Cetego y Marcelo no: pudieron domar á los galos sino despues de muchos (95) _ años" y batallas sangrientas; en la última pes reció toda la nacion de los. boyos. La repús blica romana; dominando en Sicilia ¿ Africa y en el Mediterráneo, probaba.á la europa que la pobreza y la disciplina deben triunfar á la larga de las: fuerzas. facticias que producen el comercio y la opulencia. ds E Faltábale todavía que vencer un pueblo temible por su gloria. Los macedonios desde Alejandro Magno, erantenidos por invencibles. El terror precedia 4 su célebre falange; las demas naciones los miraban como maestros en el arte de la guerra: y la lid que empezó entre ellos y los romanos, elevó á lo sumo la gloria militar de Roma, destruyendo el prestigio que aun conservaban los conquistadores del Asia:: Ademas de la ambicion ro. mana, otras causas hacían indispensable esta nueva guerra. Filipo , rey de Macedonia, habia: conseguido muchas victorias en Grecia; y obtuvo grande gloria mientras siguió los con= sejos de Arato, pretor delos aqueos. Pero estraviado por las sugestiones de Demetrio de Faros, hizo alianza con Amnibal para oprimir á Roma: con Ántioco, rey de Siria, para subyugar las ciudades griegas del Asia y someter el Egipto: con el rey. de Bitinia para despo» «seer al de Pérgamo : con los étolos para robar > | (336) la Grecia. Estas” hostilidades. dierón aliados: ;; los: romanos : los espartanos, atenienses, ilirios; y hasta los mismos étolos se unieron con lí república. Losrodios , poderosos en la mar y vejados* por Filipo , aumentaron el número de sus enemigos. Roma disimuló, sin embargo, mientras temió 'á los cartagineses. Pero des=, pues de la batalla:de Zama, declaró la guerra á los macedonios. El cónsul Publio Sulpicio Galba desembarcó en Iliria con dos legiones, y conquistó muchas plazas de Macedonia, al mismo tiempo que una escuadra romana de - veinte y siete bajeles, reunida con la de Atalo, echaba al enemigo de las Cicladas y de Eubea, y le obligaba á levantar el sitio de , Atenas que Filipo habia emprendido: socolor de vengar una-injuria hecha por los atenienses. á los acarnanios aliados suyos. - Batalla de Cinocefalas. (A, M..3807. A, 3. 197). El año «siguiente hizo. pocos progre= sos el: cónsul Vilio. Sucedióle Tito Q incio Flaminino, que despues de. una conferencia inútil con Filipo, forzó los desfiladeros que separa el Ejiro de la Teal, Darió a soy le obligó á encerrarse en sus: estados y «sitig á Corinto, declarando que solo queria libertarla de la guarnicion macedonia que la oprimia; con lo cual los aqueos se separaron del (3372) partido de Filipo, y. los beocios y espartanos se adhirieron á Roma, ganando Quincio mas conquistas Con. $u política. que. con sus armas. Segun.el uso antiguo de Roma, los nuevos: cónsules «debian «suceder á los antiguos en el mando. de los ejércitos ; pero el interés de la ambicion pública , pudo mas que la costumbre, y Flaminino quedó en Grecia con el título de procónsul. Filipo, reunidas todas sus fuerzas , tomó posicion en Tesalia en la sierra de Cinocefalas. Esta fue la vez primera que Jos romanos pelearon con la falange “macedónica. La: movilidad de las legiones TOMÁ= nas triunfó de aquella masa terrible, y Filipo vencido con perdida de trece mil hombres, aceptó la paz: 4. condicion de; no conservar mas dominios que. la | acedonia , entregar toda su escuadra y los prisioneros ,.. y pagar 4 Roma un tributo anual: Los romanos debian guar- “necer 4 Calcis en Eubea,: 4 Demetriada, en Tesalia y :4: Corinto en Acaya, mientras no estuviesen seguros: de las disposiciones de Antíoco, rey de Siria. Quincio convocada en Cofinto una asamblea de los pueblos, de Grecia, los' declaró libres 4: todos. (Año de Roma quiniéntos cincuenta y.siete ), Ll senado CON: €sta! aparente moderacion ocultó. sus Proyectos, engañó á los. griegos y ganó su afecto, de mo- TOMO 1V. e (388) do que en lugar de oponerse ¿4 los romanos conquistadores, sufrieron con alegría el yugo que se presentaba con la forma de apoyo; y creyeron lo que Ciceron decia muchos años despues; á saber, que los romanos eran: mas bien patronos que señores del universo. Sin embargo, Nabis y los étolos no tardaron en temer, el primero quiso recobrar á Argos, fue vencido por Flaminino, que hizo la paz con él, porque Roma queria en Esparta un tirano mas bien que reyes legítimos y las institucios nes de Licurgo. Los étolos acusaron al proconsul por su falta de sinceridad: este se diga culpó con destreza en la asamblea de los gries gos ; y asegurado de que sus divisiones intestinas los tendrian siempre dependiente de Roma , volvió con las legiones ú Italia y triunfó: Casi al mismo-tiempo consiguieron los:romanos una gran victoria contra los galos , y se estableció la ley Porcia, que prohibia á los lictores, bajo pena de muerte: azotar á un cjúz dadano romano. La consideracion personal de cada individuo de la república se aumentaba en razon del poder y de la: gloria nacional: Cuando las victorias de Annibal amenazaban á Roma su prócsima ruina; la ley opia habia prohibido á las matronas usar joyas y telas costosas y servirse de carros, esceptos los dias 9 en qué iban 4 los sacrificios públicos. Mu= dadas las circunstancias por la evacuación: de Ttalia y los triunfos dela república, las mas tronas pidieron con ardor la abolicion de dicha ley. Sus intrigas habian ganado todos los sufragios menos el del inflecsible Catón. «Si cada uno de nosotros, dijo, supiera hacer respetar la: autoridad doméstica , no tendriamos hoy que responder 4 esta reunion estravagante de mugeres; pero como no hacen caso del poder delos maridos, “vienen á la plaza pú: E blica 4 atropellar las leyes. ¿Quién les resistirá estando juntas , cuando hemos cedido á los caprichos de cada una? Nada es tan peligroso como permitir las asambleas é intrigas de las mugeres. Yo cónsul me avergiienzo de tener que atravesar por 5us filas para llegar 4 esta tribuna. No les falta mas que retirarse, como el pueblo en otro tiempo, al monte Aventino , para imponernos leyes. Sino hubiera querido escusarles la ignominia pública de re. cibir las reprensiones de un cónsul , les hubiera dicho: ¿Os permite vuestro pudor correr de ese modo por las calles , detenernos al paso y IO BAE 4 hombres que no son de vuestra familia? ¿Creeis tener mas influjo con ellos que cón vuestros esposos? Si os contuvierais en los límites debidos, ignorariais lo que pasa en (346) negó 4 todo y se declaró. la guerra, Diez, mil sirios. solamente desembarcaron en la isla de Eubea, porque el rey contaba con Nabis, Filipo y Cartago. Pero Nabis murió, Cartago estaba sin fuerzas y Filipo se unió á los romanos. El ejército sirio fue vencido por Acilio Glabrion en el desfiladero de las Termopilas, y Antíoco se volyig a] Asia. Caton se distinguió tanto en esta batalla, que el cónsul encargándole que. llevase 4 Roma. la noticia le dijo; re mas son los servicios que habeis hecho 4 la república, que los beneficios que habeis recibido de ella:» Los. rodios batieron la escuadra siria; el cónsul se apoderó de Enbea. Antíoco se Creia seguro; pero Annibal le dijo:.ceno habeis querido pelear con los romanos en su. pais, ahora tendreis que pelear con ellos en el Asia y porel Asia.» dei! e «Batalla de Magnesia. (A. M. 3812. A.J. 192.) Su prediccion se, verificó. Los cónsules Lucio Cornelio Escipion y Cayo: Lelio. solicitaban entrambos el-honor de concluir esta guerra. Lelio consiguió. que el senado, con cuyos votos contaba, señalase las provincias en lugar de sacarlas á la suerte..Pero el senado habiendo prometido Escipion el Africano acompañar á su hermano en la espedicion, dió 4 Lucio por provincia la Grecia, con-el permiso de . pasar 347 : al Asia, El cónsul, bs prúdenté polf= tica de los romanos, concedió 4 los étolos una tregua de seis. meses, dió esperanzas á Filipo; y consiguió de él todo lo que era necesario para la subsistencia del ejército. Atravesó rá= pidamente la Macedonia y. la Tracia, y llegó al Quersoneso. Antíoco aterrado abandonó las costas, que hubiera podido defender facilmente. Sus escuadras fueron batidas y:los romanos pasaron al Asia. menor. Encontráronse los dos ejércitos cerca de Magnesia del Sipilo. El de Antíoco constaba. de todas las naciones del oriente, como. si hubiesen acudido solo para ser testigos de la victoria de los romanos, que fue pronta y decisiva, Y el botininmenso, sin que les costase mas que trescientos hombres de 4 pie y veinte y cinco ginetes. El rey de Si» ria perdió cincuenta mil hombres y toda el Asia menor. Antíoco envió embajadores al cónsul con una carta en. que le decia; c vuestro triun= fo os hace dueños del universo : imitad pues á los dioses, y usad de clemencia con los flacos mortales en. vez de enojaros contra ellos.» Escipion le respondig: re Ni la a versidad nos abate, ni la fortuna nos ensoberbece. Te proponemos ahora las. mismas condiciones que antes de la batalla. Piensa que.es mas dificil debilitar las fuerzas de Un rey cuando estan enteras, (348) que: destruirlas: cenando ya: han descaecido.ó ntíoco aceptó la: paz: renunció 4 todos los Paises al occidente de] Tauro, prometió entre= E% á Annibal, que: huyó de sus estados, enz tregó sus escuadras Y pagó los' gastos dela guerra. El general romano mandó quemar los bajeles sirios, | Vencidos Filipo y Antíoco, Roma era ya la capital dél mundo. Á ella acudian los reyes, los Príncipes y los diputados de: las repúblicas y Ciudades de Grecia, Africa y Asia á rendir omenages al senado, de cuyas decisiones de- Pendia la fortuna de todas. Este cuerpo sobetano ratificó el tratado, premió los servicios de "menes, rey de Pérgamo; dándole la Licao. nia, la Prigia,, e] Quersoneso y la plaza dé Liz simaquia; regaló á los rodios la Licia y una parte de la Caria, y declaró libres las ciudades griegas del Asia Diez comisarios arreglaron las cosas de este pais. Estas liberalidades despues de la victoria servian de vélo 4 la'ambicion de la república conquistadora. Los pueblos, libres del yugo de Siria, miraban á los romanos é0< MO protectores generosos; y el universo se an> ticipaba á recibir un yugo tan dulce creyendo erradamente que Roma solo era'de temer pata los monarcas. Jamas hubo un triunfo mas mag- -nífico que el de Lucio Escipion, llamado desde E i | (349) entonces el «Asiático. Ostentó 4 los ojos de loa romanos todas las riquezas del oriente. Si las armas de Roma invadieron el Asia, el lujo y la molicie asiática invadieron la Italia, y de estas dos irrupciones la última fue quizá la mas fuz nesta, pues corrompió las costumbres y dió he. rida de muerte4 la virtud, sin la cual no pues den ecsistir las repúblicas. : p Manlio, sucesor. de Escipion ,. venció álos galos establecidos.en el Asia menor con el nombre de galogrecos ó gálatas. Mientras que Lucio domaba el: Asia, su colega Lelio no hizo mas que contener á los galos y ligures, Los ¿étolos se rebelaron, mas, fueron, vencidos por Fulvio Nobilior:con el ausilio de los epirotas. En este tiempo hizo el senado un acto de justicia, entregando: á los cartagineses dos jóvenes patricios amados Mirtilo y Manlio, que habian insultado 4 los embajadores de aquella república. Los dos Petilios, tribunos del pueblo, incitados, segun se cree,:por Caton, acusaron 4-Escipion.el Africano de, haberse deja do'sobornar ¡por Antíoco para suavizar á fayor de aquel rey. las condiciones: del: tratado. El vencedor de Annibal y de Cartago se. vió obli. gado, merced 4.la envidia, á presentarse ante el pueblo como: reo. Despues de, haber oido las declamaciones de sus enemigos, en logar cs 950) ! de justificarse esclamó: «hoy és aniversario del dia en que vencí 4 Anmnibal : romanos, vamos al Capitolio 4 dar gracias 4 los dioses.” Subió al Capitolio, todo el pueblo le siguió, y los tribunos quedaron solos en la plaza con sus aparitores. Poco tiempo despues se renovó la acusación; pero Escipion, cansado de tantas injusticias, se retiró á Literno; donde murió y mandó enterrarse diciendo: ceingrata patria, no poseerás ni aun mis huesos.» La amistad unió á sus cenizas las del poeta Ennio, protegido suyo en los dias de su gloria, y que no le abandonó en su destierro. Los envidiosos mordiendo la gloria de este grande hombre, inmortalizaron su propia ignominia. Tiberio Graco, aunque enemigo personal del Africano, hizo que cesase el proceso dirigido contra: él, mas injurioso, decia, al pueblo que al mismo acusado. Este generoso tribuno se asoció 4 la gloria de aquel héroe y casó con su bija Corz nelia, que fue la madre de los gracos. Los Pe“ tilios , mas irritados que desalentados, pidiez ron que se restituyese el dinero dado por Antíoco. En virtud de esta ley fue condenado 4 una multa Escipion el Asiático, y dela ventá de sus bienes no se pudo sacar la suma que le ecsigian. Su pobreza le justificó y deshonró 4 sus acusadores. | | | (351) «La Liguria no tenia mas tesoros que su in dependencia y sus arnias : los cónsules Emilio y Flaminino se la quitaron. Como era necesario tener en pie grandes ejércitos permanentes, temiendo que la ociosidad relajase la disciplina, Roma ocupó sus soldados durante los tiempos de inacción en "construir los grandes caminos 'de Ttalia, cuya solidéz admiramos to= davia, y asi la tropa'romana se conservó por muchos siglos suwmisa, infatigable € invencible. La afluencia de los estrangeros á la capital comenzaba á ser gravosa, y se mandó : salir de ella 4 doce mil latinos que:se habian introdu> cido fraudulentamente enel censo. Eumenes y los tesalos se quejaron de que Filipo les habia quitado algunas plazas. El senado envió 4 Macedonia comisarios, ante los cuales hubo de comparecer el sucesor del grande Alejandro, y se le condenó á restituir las ciudades: humillacion que le obligó 4 buscar medios para vol» ver á tomar las armas. El mismo año que murió Escipion (570 de Roma), Annibal , refugiado en la corte de Prusias, rey de Bitinia, que trataba de entregarle á:los romanos, se an= ticipó “4 la traicion tomando un veneno, y Filopemen, el último héroe: de la Grecia, feneció 4 manos de los mesenios; Habia entre los aqueos una faccion muy poderosa, la cual no 362). conocia. mas ley e las órdenes de Roma, y perseguia 4 los amantes de la independencia, Calicrates, gefe de este partido , dijo al senado que no tenia mas medio para dominar en Grecia que proteger á los suyos y espantar á sus enemigos. Roma lo hizo asi; el número de delatores se multiplicó, y, no hubo persona segura en toda la confederacion aquea. La guerra continuaba siempre en España y en.el norte de Italia. Marcelo derrotó un ejército. galo que habia pasado los Alpes para establecerse en las cercanias de Aquileya. Los ligures se rebelaron Paulo Emilio los sometió, haciendo en: ellos gran destrozo. Comprimiéronse algunas. sediciones en Córcega y Cerdeña. El pretor Fulvio Flaco venció á los celtíberos, y Manlio á los lusitanos: Comenzábase á tocar la necesidad de poner freno á los progresos del lujo, y.el tribuno Orcio hizo promulgar una ley suntuaria, La guerra de España mo se terminaba con vic= torias sino con el esterminio. de la poblacion, El pretor Sempronio. Graco ganó cuatro. batallas y no pudo someter el pais. El año 575 de Roma el cónsul Manlio invadió la Istria. Aquellos pueblos belicosos, «mandados por su: rey Ebulon, sorprendieron el campamento romano é hicieron huir al cónsul; pero como se entregasen á la intemperancia, Manlio informado (353) de ello reune sus tropas, ataca 4 los bárbaros, mata ocho mil y desbarata á los demas. El cónsul Claudio, su sucesor, terminó esta guerra con la toma del Nezarte, capital del pais. Los sitiados, habiendo perdido toda esperanza de defensa, degollaron sus mugeres é hijos á vista de los romanos y se dicron la muerte sobre sus cadáveres. El rey Ebulon les dió cl ejemplo de esta atrocidad. Segunda guerra de Macedonia, (A. M. 3831: A.J. 173) Una guerra mas importante alimentó poco despues la actividad y la ambicion de Roma. Filipo, rey le Macedonia, despues de dar muerte á su hijo legítimo Demetrio porlas calumnias de Perseo, tambien bijo suyo, pero natural, murió en breve dejando el trono vacante al fratricida. Como Filipo antes de morir meditaba hacer la guerra á los romanos, habia hecho alianza con los bastarnas, pueblo básbaro del Boristenes, para que hiciesen una irrupción en Italia. Los bastarnas, que ya estaban en marcha, sabida la muerte del rey, ocoparon la Dardania, cuyos habitantes se quejaron al senado; al mismo tiempo que Perseo, manifestaba con respecto á Roma las disposiciones mas pacíficas, sin' dejar por eso de agitar contra la república las «ciudades griegas de Europa y Asia. El senado TOMO 1Y. 23 : E (354) “sabedor de 'sus maquinaciones, le declaró. la guerra. e Perseo pudo tener muchos: aliados: . pero era irresoluto y avaro. «Los "romanos empezaron la lucha con su actividad ordinaria, y el cónsul Licinio Craso pasó á Tesalia; con un ejército. Perseo en lagar de marchar contra él, cuando sus tropas estaban fatigadas de la marcha penosa por los desfiladeros del Epiro., le dió tiempo para que descansasen y se reuniesen ácellas cinco mil hombres, que Eumenes, rey de Pergamo, les enviaba. Hubo un eombate de caballería, en que los romanos ,;abandonados de los étolos, fueron vencidos. La victoria hubiera quizá sido completa, si Perseo hubiera hecho que la falange :acometiera: pero se detuvo, y Licinio se retiró sin. gran pérdida. Perseo vencedor pidió la paz bajo las mismas condiciones que se habian impues: to á su padre despues de la rota de Cinocéfalas. Licinio le respondió orgullosamente que no la lograria sino rindiéndose á discrecion. Quinto Marcio, sucesor de Licinio, penetró en Macedonia sin precauciones, y se halló encerrado en 'medio de las montañas: pero se salvó, porque Perseo, poseido de un terror pánico, se retiró á Pidna, y dejó el pais abier- to al enemigo. Á pesar de las faltas del rey, (355) los romanos no hicieron progresos y aun fueron batidos en algunos reencuentros parciales. Batalla de Pidna. (A.M. 3834.A..J. 170). Preveyendo el senado, que si la lid se prolongaba, podria reunir contra él los pueblos y los reyes humillados por los triunfos de Roma, conoció la necesidad de elegir un general hábil. Paulo Emilio, olvidado muchos años por sus conciudadanos, se consolaba de su ingratitud retirado en el campo y entretenido en educar sus hijos y en cultivar la literatura y la filosofia. Fue nombrado cónsul y se le dig . por provincia la Macedonia. Este grande hom. bre merecia la confianza pública por la seyeridad de sus virtudes y la estension de sus talentos. Estricto observador de las leyes y amante de las costumbres antiguas, se oponia á las novedades. ce Las revoluciones, decia, no em-. piezan por grandes ataques contra el gobierno, sino con ligeras mudanzas en la observancia de las leyes. Lo que no se respeta, pronto cae.» Por esta razon sostenia rigorosamente en el ejército la disciplina antigua y la práctica de las ceremonias religiosas. Habia tenido dos hijos de su primera muger: el uno dió á Fabio y el otro á Escipion para que los adoptasen. Este segundo fue Escipion Emiliano, ruina de Cartago y Numancia. Emilio, (362) mana, y pudo obtener la plaza de notario. Paulo Exilio, que nada reservó para sí de un botin inmenso, trajo al erario tantas riquezas, que el pueblo romano no volvió á pagar tributo alguno hasta la guerra civil entre Antonio y Ortavio. Cuando abdicó el consulado, se le nombró censor, y poco despues murió casi de repente. Su virtud fue tan estimada generalmente, que no solo sus conciudadanos, sino tambien los ligures , españoles y macedonios que se hallaban en Roma, á pesar de haber sido sus enemigos, asistieron 4 sus funerales, y disputaron el honor de llevar su cadáver al sepulcro. Sus victorias le habian servido tan poco para enriquecerse, que la herencia de sus hijos ascendió apenas á la suma de cien mil pesetas. Parece que despues de la conquista de Macedonia , todos los pueblos y reyes siguieron el carro triunfal de Paulo Emilio. Enviaron diputados 4 Roma, unos para bacer protestas de fidelidad , otros para disculparse de su conducta equívoca. Los rodios perdieron la Caria y la Dicia: mil aqueos fueron deporta= dos 4 Etruria sin mas delito que el amhelo de conservar su independecia: setenta ciudades del Epiro fueron saqueadas, y ciento cincuenta mil epirotas vendidos por esclavos. En Etolia (363) la faccion favorable á los 'romanos, degollg ciento cincuenta ciudadanos distinguidos del partido contrario. En vano se quejaron las familías de las víctimas: el senado, orgulloso con su poder, no creyó que tenia necesidad de ser justo. La debilidad de los pueblos y la bajeza de los reyes eran causa, y en Cierto modo disculpa, de Ja tiranía de Roma. Prúsias, rey de Bitinia, se presentó al senado con un gorro de liberto, y llamó á los senadores sus dioses salvadores. «La yergiienza me impide, dice el historiador Polibio, insertar todo el discurso de este monarca. El senado se fastidió de las importunas adulaciones de estos esclavos coronados; y no queriendo ni recibir . á Eúmenes ni desobligarle, prohibió por un decreto á todos los reyes el viaje 4 Roma. Al mismo tiempo repartió el reino de Egipto entre Filometor y Fiscon; protegió 4 los judíos rebelados contra los reyes de Siria ; hizo con ellos un tratado de alianza, favoreció á un impostor llamado Alejandro Bala, y le ausilió para que usurpase la corona de los Seleucidas. Al fin estos cayeron: pero los partos, mas temibles que ellos, dominaron el Asia y opusieron á la ambicion de Roma una barrera inespugnable. ) Lo que prueba mas la sagacidad de Anni- (364) bal en aconsejar á Antíoco el grande que llevase la guerra á Italia, es ver que Roma, tan temible en Africa, Grecia y Asia, no estaba todavía asegurada en su península. Los galos, ligures, etruscos y samnites sufrian mal el yugo: ¡Qué no habrian hecho protegidos por un poderoso aliado, cuando solos y sin apoyo hicieron tantos esfuerzos para lograr su inde- “pendencia, que fueron necesarios el esterminio de la macion de los boyos y los continuados “triunfos de Escipion Nasica para someter la Galía Cisalpina ! Los pretores y procónsules romanos, burlándose de: la severidad de los censores , del rigor de los decretos del senado, y despreciando la antigua sencillez de costumbres, 4 la cual debieron una gloria tan pura los Cincinnatos, los Fabios y los Escipiones, se entregaron 4 una avidez vergonzosa, oprimieron con vejaciones las provincias conquistadas . , y reduciendo á la desesperacion los os vencidos , les dieron valor: para rebe- e. Los españoles sobre todo, mas altivos y OF] scedores del yugo que los otros pueblos , volvieron. á tomar las armas, y vengaron muchas veces sus injurias con la sangre de los opresores. Los celtiberos destrozaron muchas legiones; y los ejércitos romanos, cercados de enemigos, ni hacian una marcha sin (365) riesgo, nic pasaban un dia sin combate. La juventud de Roma —desalentada, no queria. alistarse para servir en este pais belicoso, donde habia tantos enemizos como habitantes. El senado no se atrevia ni á retractar sus Órde= nes, mi á castigar una desobediencia Casi general. El bijo de Paulo Emilio, Escipion' Emiliano , indignado de la cobardía de sus COmMpa=, ofreció servir en España en cualquier se le diese. Este ejemplo generoso alentó 4 los hombres Mas tímidos, la vergienza desterró -el miedo, y €l alistamiento se hizo con rapidez. Tocó en suerte la provincia de España al cónsul Licinio- Luculo. Cuando legó el procóasul ¡Marcelo acababa de aceptar una paz poco honrosa dictada por los celtiberos. No se atrevió 4 romperla; pero deseando enriquecerse, invadió el pais de los vacceos, sotivo ni autorizacion. Tomó una de sus triotas» grado que sin Il plazas» Y aunque los defensores habian capitulado, degolló veinte mil de sus habitantes, y vendió los demas. Pasó despues 4 Lusitania para socorrer al pretor Sulpicio Galba,. que habia sufrido una derrota, y saqueó horriblemente el pais. Lo mismo hizo Galba por su parte. Wuchos pueblos, asombrados de tantos único remedio, destrozos, solicitaron, COMO la paz con Roma. Gaiba les señal) un lugar (366) para que se renniesen 4 jurar la alianza, y cuando su buena fé los hubo puesto en el lazo que les tendia, hizo que sus soldados los cercasen y degollasen. Este crimen 'escitó en Roma una justa indignacion. Galba 4 su: vuelta de España, fue citado en juicio ante el - pueblo; pero el mucho oro que traia hizo que se le absolviese. Ya se conoce bien lo que era Roma conquistadora : la corrupcion minaba su virtud, único cimiento sólido de su grandeza. Sus costumbres seguian la depravacion de su política. En el año 567 de Roma, el senado juzgó necesario abolir las fiestas bacamales: consagradas al dios del vino, no habian tenido antigúamente otro objeto que entregarse .á la alegria, interrumpir los trabajos con los placeres y celebrar los dones de la divinidad que presidia 4 las vendimias. Bajo este pretesto se formó una sociedad infame, que se entregó á la licencia mas desenfrenada , y formó reuniones deshonestas de ambos secsos, En medio de las tinieblas de la noche, á la luz de las antorchas cometian crímenes horrendos: muchos ciudadanos distinguidos desaparecieron: otros murieron envenenados: se insultaba el honor de las matronas. Para cubrir estas maldades y ahogar los gritos de las víctimas, (367) apagaban las teas, daban grandes ahullidos y tocaban trompetas. Reveláronse todas estas iniquidades al «senado. El cónsul Postumio, encargado de la causa, halló que estaban complicadas en. ella nada menos que siete mil personas de uno y otro secso. Los que fueron presos, pagaron su delito en el suplicio: :otros se anticiparon al castigo «con el destierro ó el sui- «cidio. La esperiencia de los desastres causados por las enfermedades contagiosas no enseñaba á los romanos: las precauciones «necesarias para impedirlas. El año 578 de Roma hizo la peste tantos estragos en la ciudad , que segun Tito Livio. dice, los cadáveres 'se quedaban amontonados «en las cales. Sin embargo , la pobla- «cion crecia y «con ella el lujo y las artes. El poéta Terencio , que comenzaba entonces á brillar «en la capital del mundo, “amigo de - Lelio y de Escipion , fue el primero que hizo «conocer 4 los romanos la perfeccion del estilo. Su: primer comedia se representó un año despues de la conquista de Macedonia. Antes de él habia merecido Plauto por su afluencia Cómica los sufragios del pueblo, y se habia erigido una estátua al poeta Ennio. La vanidad de muchos particulares llenó la ciudad de los monumentos «ue se erijian 4 sí mismos. Los censores Escipion Nasica y Popilio. Lenate, (368) Pra “estátuas erigidas sin el senado. Este Popilio Lenate, que ordenó á lántloco Epifanes, er antes de salir del círculo que le:habia trazado con el báculo. ó laño 596 de Roma, los dálmatas , delie tes de Iliria, se proclamaron libres é hicier “incursiones en los paises vecinos, aliados de la república. El senado pidió satisfuc- Lan no la obtuvo, y les declaró la. guerra. cónsul Marcio Figulo, vencido al. pria- -cipio por estos bárbaros, reparó su derrota con algunos combates ventajosos. Escipion “Nasica, su sucesor, terminó la guerra , apoerándos de la capital de Dalmacia, y resó modestamente el triunfo que el senado le qeorétaba y y el título de ¿mperator (general victorioso”) que las legiones querian darle. Caton el censor cuya rigidez se aumentaba con la edad, se mostraba siempre enemigo implacable de toda innovacion, sin esceptuar los que eran útiles é inevitables. Oponiéndose á los progresos de las luces, como á los del lujo, pronunció en el senado un discurso vehemente para que se echase de Roma á Carnéa- “des, Cristolao “y Diógenes, filósofos y “oradoxes célebres, enviados por Aténas á una ne- - gociacion, Quiso ademas desterrar á los mé- | a dicos, diciendo: que afeminaban al hombre socolor de cuidar de su salud. Como los hombres sienten mas la necesidad de curar sus dolencias que sus errores, la filosofia fue desterrada: pero la medicina triunfó de Caton. Al fin. del siglo VI de Roma, llevaron las legiones sus armas por la vez primera Mas allá de los Alpes, y vencieron 4 un pueblo galo, ligur de orígen; que habia acometido á Masilia, - aliada constante de la república. x Tercera guerra púnica. (A. M. 3853. A. J. 151). Un objeto mas importante fijaba la atencion del mundo. La paz, que habia ecsissido cincuenta años entre Roma y Cartago, se - rompió. La inejecucion del: tratado sirvió de pretesto á esta Mueva guerra, cuyo Objeto era la ruina total de Cartago. Se habia estipulado en la paz que esta república restituria á Masinisa todas las posesiones que le habia quitado. El númida, contando con la parcialidad del juez y la debilidad del enemigo, ecsigió mas de lo que le tocaba , y 5€ apoderó de Leptina. Cartago se quejó 4 Roma, y los comisarios del senado-en «Africa, siendo Caton el princi- 1 de ellos., lejos de hacer justicia, aconseja ron la ruina de Cartago. Caton,, envidioso de Escipion, cuyo tratado reclamaban los cartagineses, y para el cual no habia mas principio TOMO IV. 24 ; e ESPO): de justicia que el engrandecimiento de su pas tria, concluia todos sus discursos , sobre cualquier materia que fuesen, con esta frase; debeis destruir á Cartago. Escipion Nasica se Oponia con vehemencia á tan inícuo dictámen. Aunque no se elevó este romano 4 la celebridad de los otros Escipiones, adquirió una gloría mas pura y imenos comun : pues fue deelarado unánimente en una ocasion el hombre mas honrado de la república. Decia que para conservar en Roma la fuerza de las leyes y costumbres, no se debia destruir, sino antes sostener la única potencia capaz de escitar la emulacion: y en fin, que si se deseaba contener los progresos de la corrupcion, era necesario renunciar al espíritu de conquista. El parecer de Caton, que favorecia las pasiones, fue pre= ferido á la razon y á la justicia. Cartago atacada por Masinisa y no protegida por Roma, trató de defenderse. Fue vencida por él rey de Numidia, y Roimá le declaró' la guerra porque se habia defendido. Los cónsules pasaron con las legiones á-Sicilia. Despues de su salida de Roma, llegaron á esta ciudad embajadores de Cartago , Y declararon que su república se sometia al pueblo romano. Se les: ofreció que “Conservafian sus leyes, tierras y libertad , sj enviaban 300 rehenes 4 Lilibeo y hacian toda (371) lo que les mandasen los cónsules. En esta respuesta artificiosa, indigna de un-gobierno fuer te, no se hablaba sino de: libertad , leyes y tierras: y MO se espresaba la conservacion de las ciudades. porque la destruccion, de Cartago, estaba decidida. Mo : El cónsul Marcio Censorino: recibió los embajadores en Lilibeo, y-les dijo que les respondería en Utica , donde desembarcó poco despues con ochenta mil hombres. Utica temerosa abandonó á Cartago. y se rindió. Presentáronse alli los magistrados de la infeliz república , y Se les mandó, entregar todas las armas, elefantes y máquinas de guerra, Obedecieron-; y entonces se. les. ordenó salir de Cartago y establecerse en una nueva ciudad en el sitio que eligiesen con, tal que fuera á 20 millas de la costa. ES | La desesperacion, producida por tan injusta crueldad, dió. armas ú los cartagineses. Los cónsules sitiaron la plaza, fueron rechazados en muchos asaltos. y atacados en sus mismos cuarteles. Asdrubal, general cartagines, quemó' la escuadra romana , y la peste, introducida en el campo de los cónsules , aumentó la pérdida y la indisciplina de las. tr0> pas. Al mismo tiempo que Roma hallaba en Africa ostáculos imprevistos, UN jóven aventu- colorchecker cLASsIcC | A mes meme mi 1) | calibrite lreatocaadrcaatocaadcaadccondc0o0 00000080008 / ln