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El activismo de ABC y El Debate frente a la educación en la II República

Carratalá, Adolfo; Gómez Mompart, Josep Lluís

Abstract

El presente trabajo analiza la acción social desarrollada por los diarios católicos Abc y El Debate durante la II República española a propósito de las reformas aprobadas en el campo de la enseñanza. Para ello, se analizan las estrategias de enmarcado dominantes a partir del examen de 355 documentos, publicados entre 1931 y 1933. Los resultados muestran que el discurso de estos periódicos buscó promover la movilización social.

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Resumen El presente trabajo analiza la acción social desarrollada por los diarios católicos Abc y El Debate durante la II República española a propósito de las reformas aprobadas en el campo de la enseñanza. Para ello, se analizan las estrategias de enmarcado dominantes a partir del examen de 355 documentos, publicados entre 1931 y 1933. Los resultados muestran que el discurso de estos periódicos buscó promover la movilización social. Abstract This paper analyzes the social action developed by the Catholic newspapers Abc and El Debate during the Second Republic with regard to the reforms adopted in the field of education. With this aim, we analyze the dominant framing strategies by means of the examination of 355 articles, published between 1931 and 1933. The results show that the discourse of these newspapers sought to promote social mobilization. Palabras clave Comunicación y educación, acción política, análisis de marcos, II República, campañas, discurso, prensa. Keywords Communication and education, political action, frame analysis, Second Republic, campaigns, discourse, press. Sumario 1. Introducción 1.1. La controversia educativa: conservadores frente a republicanos 1.2. Abc y El Debate: perfiles periodísticos y acción social 2. Material y métodos 3. Análisis y resultados 3.1. Una acción reactiva 3.2. Capacidad y deber de reaccionar 4. Discusión y conclusiones Summary 1. Introduction 1.1. The school controversy: conservatives against Republicans 1.2. Abc and El Debate: journalistic profiles and social action 2. Material and methods 3. Analysis and results 3.1. A reactive action 3.2. Capacity and duty to react 4. Discussion and conclusions El activismo de ABC y EL DEBATE frente a la educación en la II República The activism of ABC and EL DEBATE vis-à-vis education in the second república Adolfo Carratalá (Universitat de València) [[email protected]] Josep Lluís Gómez Mompart (Universitat de València) [[email protected]] E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 2013, 10, pp. 141 - 157 Recibido: 09/04/2013 Aceptado: 15/05/2013 E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] 142 Adolfo Carratalá / Josep Lluís Gómez Mompart 1 Según Maitane Ostolaza (2009), el deseo de tener bajo control la herramienta educativa respondía a la voluntad de dirigir el futuro del país: «por ser la escuela un espacio de socialización privilegiado ambos colectivos, los laicistas y los católicos, se disputaban su control al creer que de la educación dependía la modelación de las futuras generaciones, ya fuera para mantener el orden tradicional ya fuera para transformarlo» (p. 326). 1. Introducción La integración de los medios de comunicación tradicionales en la estructura de poder y en el sistema institucional determina su acción social, pocas veces próxima al activismo popular y en sintonía con los fenómenos de protesta política. Sin embargo, algunos periodos del siglo XX mostraron la complicidad de la prensa con la reacción protagonizada por algunos sectores sociales, especialmente cuando se trataba de hacer frente a medidas progresistas o a la supresión de privilegios. Las reformas llevadas a cabo en el campo de la enseñanza por los gobiernos del Primer Bienio de la II República ofrecieron un buen ejemplo de este fenómeno. Entre 1931 y 1933, España fue testigo de cómo la esfera mediática era capaz de verse comprometida y afectar a la esfera de la política educativa, revelándose ambas como dos herramientas de poder y control social sumamente atractivas para determinadas instituciones. Este trabajo centra su atención en las cabeceras Abc y El Debate para identificar si sus mensajes evidenciaron la voluntad de ser actores partícipes en la reacción y, en ese caso, reconocer las estrategias desarrolladas con tal objetivo. El estudio parte de la hipótesis de que ambos diarios asumieron un papel activista ante la polémica educativa, favoreciendo la oposición social ante las normas republicanas dirigidas a promover la enseñanza laica. 1.1. La controversia educativa: conservadores frente a republicanos La idea de que la Iglesia española había funcionado como un freno para el progreso cultural del país se encontraba latente entre importantes sectores de la opinión pública antes de la llegada del régimen republicano e intensificó, una vez establecido éste, la aversión que muchos individuos compartían hacia la jerarquía eclesiástica. La libertad de enseñanza, impedida durante siglos por la Iglesia católica, se convirtió rápidamente en un claro enfrentamiento entre los sectores conservadores y las autoridades republicanas.1 Así, podemos identificar dos fuerzas, una a cada lado del conflicto. Por una parte, los simpatizantes socialistas, que consideraban que «el éxito de la República dependía de que se llevara a cabo la revolución en la escuela» convirtiendo al Estado en «el único administrador de la cultura y la enseñanza». Por otra, los católicos, que mayoritariamente rechazaron el laicismo escolar al creer que «la escuela única y laica era el primer paso para establecer un monopolio estatal con fines políticos al modo soviético» (Álvarez, 2009, p. 53). El historiador López Villaverde (2008) recuerda que, en el momento en el que se proclamó la II República, España tenía en la secularización de la educación una de sus principales tareas pendientes y que, por ello, se convirtió «en uno de los campos de batalla prioritarios de los primeros gobiernos republicano-socialistas» (p. 90). Sin embargo, las propuestas que giraron en IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] E-ISSN:2173-1071 selecta 143 El ACtIvISmo dE ABCy El dEBAtE fRENtE A lA EduCACIóN EN lA II REpúBlICA 2 El rechazo a la ley fue compartido por un importante sector social y se tradujo en una continua sucesión de actividades propagandísticas y de actos de protesta que se concentraron, fundamentalmente, durante el primer semestre de 1933, como indica Manuel Álvarez (2009): «la movilización de los católicos alcanzó una cota altísima; no hubo día entre febrero y junio de 1933 que no se hiciera público un manifiesto o que no se produjera una manifestación en algún rincón del país» (p. 68). 3 Tal y como señala Ostolaza (2009), los esfuerzos llevados a cabo por los críticos con la norma resultaron en vano: «ni estas protestas ni toda la batería argumental desplegada por la prensa católica en el sentido de demostrar la utilidad de las órdenes religiosas, el carácter social y popular de sus obras o la imposibilidad de sustituir sus centros de enseñanza […] pudieron frenar a las autoridades republicanas» (pp. 336-337). 4 En opinión de Álvarez (2009), la acción social articulada contra la aprobación de la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas influyó de manera notable en el creciente apoyo que fueron encontrando los partidos de derechas entre la sociedad española, ayudándoles a obtener unos óptimos resultados electorales: «con la respuesta a la medida de supresión de la enseñanza regentada por las órdenes religiosas se consolidó la movilización conservadora que permitió cosechar a la Unión de Derechas unos buenos resultados en las elecciones generales celebradas del (sic.) 19 de noviembre de 1933» (p. 71). torno a la coeducación, la responsabilidad del Estado o la neutralidad religiosa chocaron de frente con una Iglesia que «se negaba a perder el protagonismo educativo del que había disfrutado hasta entonces» y que contaba con un capital social católico «sólidamente asentado y preparado para movilizarse contra las medidas laicistas» (Ibíd., p. 91). Como un preludio de lo que ocurriría con la Ley de Confesiones, las protestas ya se dejaron sentir sensiblemente a partir de 1932 debido a dos medidas que iniciarían lo que algunos autores califican como ‘guerra escolar’. En primer lugar, la circular de 12 de enero de 1932, de la Dirección General de Primera Enseñanza, que solicitaba la retirada de todos los crucifijos que hubiera en las aulas españolas (Álvarez, 2009, p. 54). Pocos días después, el 24 de enero de 1932, se publicó en la Gaceta el decreto de disolución de la Compañía de Jesús, previsto en la Constitución aprobada. La norma fue interpretada «en clave de acoso» por la rapidez con la que fue tramitada y porque se hiciera mediante decreto (López, 2008, p. 153). La decisión más contestada sería, sin embargo, la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas, una norma con la que el Gobierno de Azaña y toda la izquierda pensaron que se asentarían «los más sólidos cimientos para construir un Estado laico» significando, así, la culminación de todo el proceso revolucionario (Verdoy, 2009, p. 356). En su título VI, se establecía la prohibición del ejercicio de la enseñanza a las órdenes y congregaciones religiosas, según establecía la Constitución. Las órdenes confesionales disponían de un año para cesar en actividades docentes y, a partir de ese momento, el Estado se encargaría de la primera y segunda enseñanza de todos los niños del país. Con su tramitación, comenzaba lo que algunos autores valoran como «el combate más duro de la “guerra escolar”» (Ostolaza, 2009, p. 335). La oposición a la norma lanzó a muchos ciudadanos a la calle.2 Finalmente, la ley quedó aprobada el 17 de mayo de 1933 por 278 votos a favor y 50 en contra. La batalla contra la norma, lejos de atenuarse, aún tendría mucho recorrido y las protestas no dejaron de sucederse. Sin embargo, pese a que llegaron a pronunciarse en contra de la ley, el Papa y los obispos, que reaccionaron por medio de pastorales conjuntas y de una eficaz organización de seglares católicos supeditados a sus órdenes (Berzal, 1998, p. 699), ninguna de estas denuncias logró su objetivo.3 La aprobación de esta ley y la oposición de la prensa sí contribuyeron, no obstante, a debilitar al Gobierno, que tuvo que abandonar el poder poco antes de los comicios convocados para otoño (Barreiro, 2007, p. 65), una consecuencia que también subraya Álvarez (2009), para quien la ley de confesiones fue «uno de los detonadores principales de la protesta católica» y de la movilización de la derecha (p. 71).4 Las elecciones legislativas de noviembre de 1933 otorgaron a la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) 115 diputados, que E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] 144 Adolfo Carratalá / Josep Lluís Gómez Mompart llegaron a ser 124 por diversas adhesiones individuales, otorgándole a ésta un papel decisivo en la gestión política de los siguientes años. Esta victoria supuso que la Ley de Confesiones y Congregaciones, aun estando aprobada, no pudiera llevarse a la práctica debido a que los nuevos responsables de la Administración frenaron en seco su desarrollo y aplicación (Verdoy, 2009, p. 388). 1.2. Abc y El Debate: perfiles periodísticos y acción social Según indica Rafael Cruz (2006), fueron los diarios de tirada nacional El Debate y Abc, junto con otros periódicos provinciales y regionales, los que se encargaron de difundir el discurso populista y victimista que, elaborado sobre un marco de injusticia centrado en las ideas de persecución y sufrimiento, la derecha católica y monárquica desplegó durante los primeros años de la II República (p. 52). En efecto, hubo dos cabeceras especialmente relevantes en la reacción conservadora: el periódico Abc, monárquico alfonsino, y El Debate, confesional, ambos alineados con la «causa contrarrevolucionaria» (Barreiro, 2007, p. 69). El primero de ellos, que tuvo como director a Juan Ignacio Luca de Tena, se caracterizó por ser intransigentemente antirrepublicano y por mantenerse fiel al viejo régimen mientras que El Debate, propiedad de La Editorial Católica desde 1912, fue dirigido durante los primeros años del nuevo sistema por Ángel Herrera hasta que, en febrero de 1933, este pasó a presidir la Junta Central de Acción Católica, quedando el periódico en manos de Francisco de Luis. Junto con Abc, este periódico fue «el principal diario de la derecha española durante la II República» (Checa, 1989, p. 163). De marcado carácter doctrinal, funcionó a menudo como «el azote del Gobierno» (Barreiro, 2009, p. 34). El diario Abc, de carácter monárquico liberal-conservador, católico, no demócrata, órgano de la Monarquía liberal, conservadora, constitucional y hereditaria (Barreiro, 2004, p. 226), fue muy crítico con la acción del Gobierno y con la legislación aprobada en las Cortes, sobre todo con «las leyes de marcado acento anticlerical» (Gutiérrez, 2005, p. 34). De hecho, confirmó desde el primer momento «su claro propósito de no doblegarse ante la nueva situación y de no alterar lo más mínimo su ideario» (Iglesias, 1980, p. 253). Por su parte, El Debate, portavoz de la jerarquía eclesial, buscó desde su nacimiento en 1910 la movilización política de los católicos combatiendo tenazmente las leyes contrarias a sus principios (Seoane y Sáiz, 1996, p. 123). Aunque defendió el acatamiento del poder constituido, también insistió en que esa aceptación no impediría, en todo caso, su más firme oposición a lo que considerara leyes sectarias e injustas, defendiendo la resistencia como un deber y condenando la sumisión como un crimen. La promoción de la educación laica por parte del Ministerio de Instrucción Pública despertó una clara actitud de protesta en el diario dirigido IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] E-ISSN:2173-1071 selecta 145 El ACtIvISmo dE ABCy El dEBAtE fRENtE A lA EduCACIóN EN lA II REpúBlICA 5 La intencionalidad de la cobertura llevada a cabo por las cabeceras indicadas era evidente: «periódicos de información general, como El Debate o Abc […] difundieron los decretos republicanos, analizaron las principales cuestiones escolares o denunciaron el sectarismo de la política escolar republicana, procurando crear un determinado “estado de opinión” entre los católicos que llevara a estos a movilizarse» (Ostolaza, 2009, p. 329). 6 Estos momentos, en los que se concentran los hechos más destacados y que pueden afectar de manera más directa a la construcción de los discursos públicos, deben comprenderse como «periods that involve specific happenings, which may challenge the “established” discursive positions. Various factors may define these key moments: political activity, scientific findings or other socially relevant events» (Carvalho, 2008, p. 166). por Luca de Tena. Según reconoce Ramírez (1969), «Abc condenó desde el primer momento el proyecto de ley, y son muchos los artículos que el periódico católico y monárquico dedica a este fin» (p. 242). Una condena que sumaba, además, la solicitud de una respuesta de oposición popular.5 El diario El Debate también se distinguió por vincular su actividad periodística con la acción social, buscando objetivos muy precisos: «impulsaría el movimiento católico-social y orientaría a los católicos, con su propio criterio, en las materias más controvertidas del momento» (Montero, 1977, p. 137). Así fue desde los inicios de la etapa republicana como resultado de un sentimiento que compartían sus responsables y que podría resumirse como «la urgente necesidad de complementar las campañas de los mítines y de las manifestaciones multitudinarias, con el refuerzo y el eco de un gran órgano nacional de prensa» (Gutiérrez, 2009, p. 14). El Debate puso sus páginas a disposición de todos y cada uno de los temas que dominaban la propaganda electoral de la derecha católica, entre los que se encontraba en lugar destacado el que fue llamado ‘El crimen de la Enseñanza’. La crítica y la difusión de las protestas contra la Ley de Confesiones y Congregaciones religiosas constituyeron, así, un asunto primordial entre los contenidos más sobresalientes de esta cabecera durante aquellos años. Tal y como indica De Cáceres (1979), esta norma, como manifestación clara del «anticlericalismo de la República» prestó, junto con otros fenómenos, «suficientes motivos de combatividad al periódico» (p. 13), como demuestran los numerosos editoriales que al asunto dedicó. 2. Material y métodos Dado que el objetivo del estudio es identificar si los mensajes de Abc y El Debate les distinguieron como activistas y, en ese caso, reconocer las estrategias que dominaron su discurso durante los años de la II República, esta investigación se nutre de un conjunto de textos publicados por ambas cabeceras durante el conocido como Primer Bienio: desde el 15 de abril de 1931, día posterior a que fuera proclamado el régimen republicano, al 19 de noviembre de 1933, jornada en que se celebraron las segundas elecciones generales de la II República, en las que resultaron vencedores los partidos de derechas. La muestra examinada alcanza los 355 documentos, escogidos en función de su pertinencia respecto al tema abordado. Es decir, los discursos seleccionados fueron publicados en situaciones notablemente relevantes en el desarrollo del conflicto educativo durante aquellos años, sometiendo, así, nuestra recogida a la identificación de los principales ‘critical discourse moments’.6 Por lo tanto, los textos analizados coinciden cronológicamente bien con los periodos en los que las Cortes tramitaban y aprobaban modificaciones legales E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] 146 Adolfo Carratalá / Josep Lluís Gómez Mompart 7 De este modo, el enmarcado resulta accessible gracias al examen de los textos: «frames and discourse become available to the researcher through texts, either documents or transcriptions of speech» (Johnston, 2002, p. 87). de calado en el ámbito de la enseñanza (artículo 26 de la Constitución, Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas) o con los episodios en los que tuvieron lugar actos de afirmación o de demostración pública y colectiva de fe católica como medida de presión frente a la laicización de la educación (publicación de pastorales por parte de la jerarquía eclesiástica, celebraciones religiosas, actos que vertebraron la reacción católica y la campaña electoral de 1933). La investigación propuesta reclama combinar el método histórico y el cualitativo. Por un lado, la observación documental –y posterior análisisnos permite interrogar a los discursos seleccionados de estas dos destacadas publicaciones a partir de la hipótesis delimitada en la introducción para poder dar, así, respuesta a los objetivos señalados. Por otro, esta aproximación analítica debe realizarse de la mano de un método cualitativo, pues precisamente una mirada como ésta es la que puede permitirnos aplicar las herramientas de análisis necesarias para examinar con precisión los rasgos vinculados a la construcción lingüística y al enmarcado de los discursos. Además, aunque la identificación de los marcos no cuenta con una metodología propia comúnmente aceptada por los investigadores, es especialmente la aproximación cualitativa, a través de técnicas propias del análisis discursivo y sociolingüístico, la que se emplea con más frecuencia (Johnston, 2002, p. 72; König, 2010), pues es a través del examen de determinadas propiedades textuales como podemos llegar a conocer la conformación de un determinado marco.7 El frame analysis se ejecutará con el propósito de identificar la coherencia y la infraestructura que vertebran el sentido de los mensajes difundidos por los periódicos sometidos a estudio, observando éstos, según indica Gamson (1984), como sponsors de frames (p. 80). Fairclough (1995) afirma que el «analysis of “framing” draws attention to how surrounding features of the reporting discourse can influence the way in which represented discourse is interpreted» (p. 83). Por ello, el estudio del encuadre o enmarcado periodístico de estas cabeceras nos exigirá tener presente el estado de agitación que caracterizó al periodo seleccionado, lo que nos permitirá comprender el grado de responsabilidad que en él tuvieron estos mensajes. Es decir, si ante la compleja y violenta situación político-social, los diarios analizados transformaron su encuadre periodístico en un marco de acción colectiva típico de los activistas. Según Gamson (1989), estos marcos se componen de los elementos de injusticia, identidad y agencia, y, habitualmente, son la esencia de la acción de los movimientos sociales en su afán por lograr la más amplia movilización posible. Pero, advierte el autor, este análisis, en la medida en que nos obliga a desplazar la mirada hacia la intención o el propósito del emisor del discurso, también nos exige fijar la atención –como haremos aquí- en los elementos que quedan bajo el control del medio que cubre la acción de protesta (p. 158). De entre los diferentes componentes que integran el marco movilizador, la agencia es, en cierta manera, el elemento clave ya que permite transmitir la IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] E-ISSN:2173-1071 selecta 147 El ACtIvISmo dE ABCy El dEBAtE fRENtE A lA EduCACIóN EN lA II REpúBlICA idea de que es posible alterar las condiciones sociales o políticas a través de la acción colectiva. Consiste, por lo tanto, en colocar el acento en la capacidad de los individuos para dar un paso adelante y participar en la movilización para cambiar su entorno. Este elemento es, por este motivo, el que nos resulta de mayor interés en la medida en que su aparición en el discurso de los diarios escogidos evidenciaría la intención de estos por actuar como promotores de la reacción conservadora que se opuso a las medidas sobre enseñanza desarrolladas entre 1931 y 1933. 3. Análisis y resultados 3.1. Una acción reactiva En primer lugar, hay que decir que en muchas ocasiones nos situamos ante una representación de los hechos en la que los ciudadanos católicos o los progenitores de escolares aparecen como individuos que se ven obligados a actuar, a dar un paso adelante como consecuencia de la provocación que han recibido del Gobierno. Es decir, su acción no es ofensiva, sino defensiva. Su movilización es la respuesta a las decisiones y actitudes del Ejecutivo, que legisla sin importar a quién pueda ofender. Esta estrategia de representación de los hechos permite legitimar las acciones que estos actores llevaron a cabo, pues, según esta lectura, siempre supusieron una respuesta –proporcionada- a una serie de hechos ilegítimos e indignantes protagonizados por la Administración pública. Podemos ilustrar esta característica con algunos ejemplos. En este editorial de Abc se indica, así, sobre quién recae la responsabilidad de causar el enfado y la posterior movilización del sector católico de la población: «Cálmese el ministro de Justicia y no se entregue a la fruición de excitar al pueblo católico» (Abc, 05/05/1931). Meses después, podemos identificar la misma estrategia en otro artículo del diario monárquico, en el que se comentan unas declaraciones de quien en aquel momento era el ministro de Fomento, Álvaro de Albornoz, que, según el periódico, fueron realizadas «excitando a tradicionalistas y católicos para que se lancen a la guerra civil» (Abc, 10/10/1931). También damos con fórmulas similares en el diario de la Editorial Católica, como evidencia esta muestra de un artículo publicado por El Debate: Gobierno, Parlamento, políticos que así actúen [buscando el exterminio del adversario], echan sobre sí mancha indeleble. […] Y empujan a la violencia a gran parte de la sociedad española, a todos los católicos españoles (El Debate, 17/01/1932). E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] 148 Adolfo Carratalá / Josep Lluís Gómez Mompart Mediante esta representación de lo sucedido, la reacción católica quedaba identificada como la respuesta natural que la sociedad adoptaría frente a la acción persecutoria del Estado, como indicaba Abc en un artículo sobre la Semana Santa: …baste reflexionar un punto acerca de la ineficacia de persecuciones y de negaciones de la fe, que no sirvieron para otra cosa –y en esto hemos de celebrarlasque para una mayor exaltación de todo cuanto se pretendía destruir (Abc, 25/03/1932). Múltiples ejemplos son los que encontramos en el reportaje a doble página que El Debate dedicó a la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia en febrero de 1933. En él observamos un relato de la evolución de esta organización, cuya actividad parece ser fruto de las circunstancias externas, ante las que se ve obligada a responder: El primer movimiento católico registrado en España en los últimos años, en torno a los problemas de la familia y sus derechos educativos aparece en 1913. La ocasión era propicia. […] El instante peligroso hizo surgir una organización. En el año 1931 la obra crece, impulsada por las circunstancias difíciles que atraviesa la Iglesia. Las medidas sectarias del Gobierno intensifican el espíritu y lo templan para la acción (El Debate, 19/02/1933). También la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas aparecía como la causante directa y la explicación única y suficiente de la movilización, como puede observarse, por ejemplo, en este titular del diario monárquico: «El proyecto de ley de Congregaciones Religiosas levanta en toda España vibrantes protestas» (Abc, 26/02/1933). En definitiva, todos los ejemplos recogidos coinciden en promocionar una misma representación de la protesta católica: se trata de una reacción –natural y justificadaante una agresión por parte del Ejecutivo. De este modo, los mensajes examinados forman parte de una estrategia que permite legitimar la reacción conservadora. La siguiente tabla muestra, de forma sintética, cuál es el esquema que se repite en esta lógica discursiva: IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] E-ISSN:2173-1071 selecta 149 El ACtIvISmo dE ABCy El dEBAtE fRENtE A lA EduCACIóN EN lA II REpúBlICA SUjeto agente acción SUjeto paciente Ministro de justicia excita Pueblo católico Ministro de Fomento excita Tradicionalistas y católicos gobierno, parlamento, políticos empujan a la violencia Gran parte de la sociedad española, todos los católicos españoles persecuciones y denegaciones de fe (gobierno) exaltan Todo cuanto se pretendía destruir (pueblo católico) Medidas sectarias del gobierno intensifican y templan la acción Espíritu (católico) proyecto de ley de congragaciones Religiosas Levanta Vibrantes protestas (católicos) FUENTE: Elaboración propia TABLA I Representación de la protesta católica como reacción a una provocación del Gobierno E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 141-157] 156 Adolfo Carratalá / Josep Lluís Gómez Mompart ——— (2009). 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