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Sociedad, educación y matrimonio en la región de Gran Casablanca, Marruecos Vicente Llorent Bedmar y Verónica Cobano-Delgado Palma Resumen En el presente estudio hemos indagado en los factores socioeducativos que contribuyen a explicar las transformaciones que se producen en el seno de los matrimonios de la Región de Gran Casablanca, capital económica de Marruecos que alberga la concentración humana más importante del país. Para ello nos hemos valido de investigación documental, el cuestionario, la entrevista y la observación como principales instrumentos para la recogida de información. Nos hemos centrado en al análisis de distintas variables como han sido: Noviazgo relaciones de endogamia, poligamia, lugares y frecuencias de encuentro, decisiones previas al matrimonio, Matrimonio acuerdos previos, amplitud de la unidad familia, así como Opiniones y Actitudes sobre la vida conyugal. Palabras clave: Matrimonio, Marruecos, Familia Abstract Society, Education and Family in the Greater Casablanca Region (Morocco) The present study investigates the socio-educational factors that contribute to explaining the transformations taking place in the marriages in the Greater Casablanca Region, the economic capital of Morocco that is the home of the largest human concentration in the country. For this purpose we have used documentary analysis, questionnaires, interviews, and observation as the principle instruments for collecting information. The analysis has been concentrated on distinct variables such as: Engagement endogamy relations, polygamy, places and frequencies of meeting, decisions previous to marriage; Marriage previous agreements, degree of family unity, as well as Opinions and Attitudes toward conjugal life Key words: Marriage, Morocco, Family Estudios sobre las Culturas Contemporáneas 29 Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Vicente Llorent Bedmar. Español. Doctor en Ciencias de la Educación. Universidad de Sevilla. Presidente de la Sociedad Española de Educación Comparada. Facultad de Ciencias de la Educación. Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social. Áreas de investigación de interés: familia, sociedad, cultura y educación en el Magreb. Inmigración en España. Publicación más reciente: Llorent Bedmar, V. (2008) "Famiglie marochine inmigrate e insediate in Spagna. Studio socio-educativo", en: Studi Emigrazione, Número 172; [email protected]. Verónica Cobano-Delgado Palma. Española. Doctora en Pedagogía. Universidad de Sevilla Facultad de Ciencias de la Educación. Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social. Áreas de investigación de interés: familia, sociedad y educación en Marruecos. Publicación más reciente: Cobano-Delgado, V. (2008) "Repercusiones socioeducativas de las Reformas del Código de Familia en Marruecos", en: Foro de Educación, Número 10; [email protected]. El matrimonio y, en general, las relaciones entre hombres y mujeres, han sido objeto de numerosos análisis en campos tan dispares como el Arte, el Derecho, la Filosofía, la Historia, la Religión. El matrimonio se nos presenta como una esencial institución social que, como tal, está esculpida y moldeada por la sociedad concreta en la que se enmarca, otorgándole habitualmente un estado provisional a la soltería. Nos hallamos ante todo un sistema de presiones exteriores, tácitas y explícitas que, en muchos casos, llegan a convertirse en sutiles instancias interiorizadas individualmente. Todas ellas contribuyen a hacer del matrimonio una meta hacia la que se tiende casi irremisiblemente, conformándolo como un espejo donde se reflejan las peculiaridades y circunstancias concretas de cada sociedad.1 Conscientes del amplio debate que existe en la actualidad acerca del propio concepto y modelo familiar, cuya evolución desde los parámetros tradicionales se produce por doquier, estimamos que la familia es la suma de los miembros que la integran y mucho más. Es este último factor adicional y diferenciador el que determina su idiosincrasia como tradicional y primigenio núcleo societario. En las sociedades modernas industriales la familia y junto a ella, la conyugalidad, el matrimonio, la maternidad/paternidad ha sido durante largo tiempo definida, representada y legitimada social, cultural y políticamente conforme a un modelo particular: el de la familia 1. Morales, F. J. (2003) "Un estudio sobre `noviazgo y matrimonio' treinta años después", en: Acción Psicológica, 2, p. 278. 30 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca articulada en torno a los cónyuges y los hijos, así como a los vínculos derivados de esas relaciones. Nos referimos a la denominada "familia nuclear conyugal" (padre-madre-hijos), que ha sido considerada en función de su importancia cuantitativa como "normal", y proyectada como modelo natural de organización familiar en nuestras sociedades. El término familia, en un sentido amplio, remite al modo en que seres humanos siguen viviendo bajo la base de una serie de vínculos. Los estudios culturales como opción teórico-metodológica para la elaboración de un discurso político-cultural desde una perspectiva transdisciplinar, nos colocan en una posición privilegiada para comprender cómo la familia, la institución escolar y la religión, se conforman como tres instrumentos fundamentales en el proceso de socialización del individuo. A éste se le inculcan determinadas creencias, normas y valores, en la inmensa mayoría de las ocasiones emanados por el orden social dominante. De este modo se coadyuva a la integración de la persona en la sociedad a la vez que va interiorizando dichos principios, que, no lo olvidemos, constituyen un subproducto de dicho proceso de socialización. A través de los estudios culturales pretendemos poner en evidencia cómo las costumbres, tradiciones, normas, legislaciones que atañen a las familias, se van reconstruyendo a través de las prácticas cotidianas. Para nosotros, constituyen una posibilidad para poner de manifiesto la trivialidad hegemónica del pensamiento único, subrayando la importancia del pensamiento autóctono y de la fuerza de la propia identidad, en este caso, de la sociedad marroquí. El sistema familiar patriarcal, que tanta influencia ha tenido y aún tiene en Marruecos, al menos, se remonta al siglo XIX a. C. En dicho sistema toda la familia, es decir, todas las personas que vivían bajo el mismo techo esposas, descendientes y criados se encontraban bajo el gobierno del patriarca. La antigua sociedad árabe concebía a la familia como un grupo amplio de pertenencia y, a su vez, compacto. Una comunidad reducida que conformaba una unidad económica. Este núcleo sentaba sus bases sobre las relaciones entre sus miembros, erigiéndose en su punto más alto la figura del padre, el patriarca familiar. En efecto, quien fungía como cabeza de familia tenía el poder absoluto sobre sus integrantes y sobre todos los bienes de la misma. Dicho poder era tal, que incluso podía decidir poner fin a la vida de uno de los familiares, en contra de las leyes vigentes.2 Tras el advenimiento del 2. González Guardiola, L. (dir.); Uña Juárez, O.; Hernández Sánchez, A. (2004). Diccionario de Sociología, Madrid: Gráficas Dehon, pp. 10631064. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 31
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Islam se mantuvo este sistema familiar y la superioridad del hombre, aunque se restringió en parte el poder del padre como consecuencia de la concesión de derechos al resto de los miembros que componen la unidad familiar.3 Hoy en día, observamos claras influencias del sistema familiar patriarcal en sociedades herederas de las tradiciones judeo-cristianas. El matrimonio, en los modelos tradicionales, suele ser el primer gran paso en el proceso de constitución de la familia. En la mayoría de los casos supone la emancipación de los hijos del hogar paterno, su iniciación en la vida adulta y la instauración de su propio hogar. Con poco que investiguemos acerca del concepto del término "matrimonio", observamos cómo adquiere un significado diferente dependiendo de su contexto social. Con el vocablo "matrimonio" se designa el acto inicial de unión y, también, al estado civil provocado por la misma. Religiones y pueblos han ido consolidando de formas diferentes esta institución. En las sociedades europeas la concepción de matrimonio ha sufrido grandes transformaciones. La indisolubilidad del vínculo matrimonial y la heterosexualidad constituyen dos elementos, hasta ahora esenciales, que han sido cuestionados.4 En Marruecos, con una religión, cultura, tradiciones y derecho bien distintos a las occidentales, la noción de matrimonio difiere considerablemente de nuestros prototipos. En este país, la profesión de fe incide directamente en el derecho de familia y en la concepción de matrimonio. Sin embargo, los cambios sociales que desde hace años se están produciendo en Marruecos, inciden fuertemente en la configuración y funciones que muchas familias marroquíes están adoptando. El gran incremento de la población escolar, la evolución económica, las migraciones interiores y exteriores, la irrupción de los medios de comunicación y un largo etcétera de contingencias, están modificando sustancialmente su estructura social; así como los roles y funciones que el hombre y la mujer desempeñan en ella. Siendo conscientes de la evolución que se está produciendo en el reino alauí, y teniendo en cuenta las premisas que acabamos de exponer, es nuestra intención profundizar en los cambios socioeducativos que se vienen originando en los matrimonios marroquíes, especialmente en su conformación. 3. Motilla A.; Lorenzo, P. (2002): Derecho de Familia Islámico. Problemas de adaptación al Derecho Español, Madrid: Colex p. 29. 4. Espinar Vicente, J. M. (1996): El matrimonio y las familias en el sistema español de derecho internacional privado, Madrid: Civitas, p. 13. 32 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca Metodología Nuestro estudio se ha enmarcado en la Región de Gran Casablanca, actual capital económica de Marruecos. Dicha zona alberga la concentración humana más importante del país. Más de la mitad (68.8%) de sus 3'615,903 habitantes tienen edades comprendidas entre los 18 y los 59 años, situándose el mayor grupo poblacional entre los 25 y los 44 años de edad.5 El número de habitantes de sexo femenino de esta región supera al masculino; siendo esta diferencia de 51,393 mujeres más que hombres, lo que supone un 1.4%.6 La Región de Gran Casablanca es un centro urbano por excelencia: el 91.6% representa la población urbana (3.3 millones de habitantes); mientras que la población rural representa el 8.4% del total poblacional (305 mil habitantes).7 Casablanca, quinta aglomeración urbana de África, es la capital económica de Marruecos. En ella se encuentran las más importantes sedes de bancos y comercios y una de las principales universidades de Marruecos (Mohammed V), constituyendo el punto de convergencia de la vida económica nacional del país y la zona desde la que se articula gran parte del comercio exterior marroquí. Tanto es así que, junto con Mohammadia, acapara el 70% de los empleos industriales.8 La construcción del primer gran puerto moderno de Marruecos en 1912 intensificó la actividad portuaria de Casablanca, atrayendo las inversiones nacionales y extranjeras. Hecho que contribuyó a la emergencia de esta poderosa ciudad.9 El presente estudio ha contado con dos objetivos generales que han orientado y vertebrado todo su desarrollo: 5. Royaume du Maroc. Haut Commissariat au Plan (2004): Recensement Général de la Population et de l'Habitat, en http://www.hcp.ma/Profil.aspx (Consulta: 31/10/2008). 6. En la prefectura de Casablanca se produce la variación más significativa, por el contrario, en Mediouna y Nouaceur, este fenómeno ocurre a la inversa, siendo el número de habitantes masculinos superior al femenino. 7. Direction de la Statistique (2004) Recensement Général de la Population et de l´Habitat. 8. Kaioua, A. (2005): "El Gran Casablanca", en: B. López García y M. Berriane: Atlas de la inmigración marroquí en España. Madrid: Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos. Universidad Autónoma de Madrid, p. 161. 9. Centre Regional d´Investissement. Région du Grand Casablanca (2001): Les Grands Projets de la Wilaya de la Région du Grand Casablanca, en: http://www.casainvest.ma/Casa%20 Invest/les%20Grand%20Projets.pdf (Consulta: 26/09/2008). Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 33
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma · Coadyuvar a una mayor equidad ente los miembros de la pareja y promover los derechos de la mujer marroquí desde el ámbito socio-educativo; · Poner de manifiesto el importante papel que la educación de los hijos tiene en la formación de las parejas y en la posterior vida matrimonial en la Región de Gran Casablanca. Para alcanzar dichos objetivos nos hemos valido de distintos instrumentos para recopilar la información: investigación documental, el cuestionario y la observación se han constituido como las principales técnicas de recogida de información utilizadas, viéndose complementadas por el uso de las entrevistas abiertas. Al estar esta investigación enmarcada en las Ciencias Sociales, determinamos la amplitud de la muestra objeto de nuestro estudio para una población infinita10 y con un error muestral de ± 3%, asciende a 1,111 sujetos. La muestra ha estado integrada por un total de 1.264 sujetos, repartidos entre hombres (50%, f=632) y mujeres (50%, f= 632).11 La muestra ha sido elegida estocásticamente. Una variable que hemos establecido como determinante para la selección de la muestra ha sido el género, ya que consideramos que para estudiar la evolución de la vida conyugal, diferenciar, por un lado, la perspectiva de los esposos, y, por otro, la de las esposas, nos acercaría al fenómeno estudiado desde prismas divergentes y, sin embargo, complementarios. Debemos aclarar que las mujeres y hombres encuestados no formaban pareja entre ellos mismos. Se trataba de una muestra compuesta íntegramente por sujetos en estado civil casados, pero que no tenían porqué formar parte de un mismo matrimonio. Una vez pasados los cuestionarios a la muestra seleccionada pasamos a la interpretación y valoración de los datos obtenidos. Para su análisis utilizamos los valores porcentuales obtenidos. Si bien, recurrimos a la prueba chi cuadrado para adquirir información más detallada y precisa sobre las diferencias existentes entre determinadas variables que consideramos de crucial importancia para nuestra investigación y el nivel escolar de los sujetos encuestados. 10. Hemos atendido al cuadro propuesto por Sierra Bravo, para una población de 3'615,903 habitantes en la Región de Gran Casablanca, según datos ofrecidos por la Direction de la Statistique (2004). Recensement Général de la Population et de l'Habitat. Sierra Bravo, R. (1987). Técnicas de investigación social. Madrid: Paraninfo, p. 234. 11. f = Frecuencia. 34 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca Resultados Noviazgo Al respecto, planteamos una serie de ítems con la intención de conocer la influencia de algunos aspectos socioeducativos en la formación de la pareja. De ahí que nos centremos en varios bloques de contenido estado civil previo al matrimonio, endogamia, espacios de encuentro y decisiones para el matrimonio, que al considerarlos globalmente, nos aportan una interesante perspectiva acerca de la realidad que pretendemos conocer. Estado Civil En primer lugar, presentamos los resultados hallados atendiendo al estado civil de los encuestados antes de que contrajeran matrimonio con su actual cónyuge. Entre las posibles respuestas a este ítem ofrecíamos la opción "casado", ya que la poligamia es un estado civil permitido en Marruecos. Podemos observar en el gráfico mostrado que, en el caso de los hombres, tan sólo un 0.3% (f=2) afirmaba haber estado casado en el momento de contraer su actual matrimonio. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 35
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma En el caso de las mujeres encuestadas encontramos un porcentaje muy similar de aquéllas que reconocían ser segunda, tercera o cuarta esposa dentro del matrimonio.12 El 0.5% indicaba haber contraído nupcias con un hombre casado. Este dato nos hace reflexionar sobre la escasa práctica de la poligamia en los sujetos que componían nuestra muestra en la Región de Gran Casablanca. En lo que respecta al resto de población, señalamos que la gran mayoría se encontraba soltera en el momento de contraer su actual matrimonio, tanto en el caso de los hombres (84.5%) como en el de las mujeres (91.9%). Observamos también un porcentaje bastante inferior, pero no por ello deja de ser menos significativo, de encuestados que se encontraban divorciados antes de casarse con su pareja actual. Como podemos apreciar, el porcentaje de las mujeres separadas es bastante inferior al de los hombres (4.7% y 13.9% respectivamente). Éste es un dato nada baladí, sobre todo si tenemos en cuenta la consideración social que han tenido y aún continúan teniendo en algunas zonas y ámbitos sociales de Marruecos, las mujeres separadas. Debemos aclarar que incluimos también bajo el término "divorciada" a las mujeres repudiadas. Hemos elegido esta opción porque el actual Código de Familia marroquí no recoge el tradicional concepto de "repudio". Esta posibilidad de disolución matrimonial pasa a transformarse en divorcio judicial, pudiendo ejercerse tanto por el marido como por la esposa, siempre bajo control judicial. Aun así, no podemos dejar de señalar que, antes de la reforma de la Mudawana (Código de Familia marroquí) de 2004, el repudio se reconocía como tal y son muchas las mujeres marroquíes que aún conservan la condición de repudiada. Por tanto, no es de extrañar que el porcentaje de mujeres divorciadas que vuelven a contraer matrimonio sea inferior al de los hombres, ya que el estatus de mujer divorciada o repudiada en la sociedad marroquí conlleva ciertas connotaciones vergonzosas. Endogamia Siguiendo la primera acepción del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española para el término "endogamia", consideramos a ésta como la práctica de contraer matrimonio con personas de ascendencia común. 12. Datos arrojados como resultado del Ítem: Antes de su actual matrimonio, el estado civil de su pareja era:... 36 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca En Marruecos el matrimonio endogámico ha sido desde siempre preferible a cualquier otro tipo de unión conyugal. Tradicionalmente, ha sido valorado como el casamiento ideal por excelencia, entre otros motivos porque: · Protege a los núcleos familiares contra los riesgos de división del patrimonio; · Tiende a reforzar aún más la cohesión interna del patrilinaje. Así pues, si un hijo contrae matrimonio con un miembro de su familia, el padre posee más autoridad sobre su nuera. A su vez, la pertenencia de la novia al linaje del padre le otorga una posición de poder frente a su suegra; · Permite preservar el honor de la familia al no abandonar a algún pariente al triste destino del celibato, hecho aún más importante en el caso de la mujer. Dada la asiduidad de esta práctica en Marruecos, les cuestionamos si tenían alguna relación de parentesco con su cónyuge antes de contraer matrimonio. Los resultados obtenidos en este ítem nos revelan que un número ciertamente elevado de encuestados (casi un 34%, f=428) afirmaron tener algún tipo de unión familiar con su pareja antes de firmar su acta matrimonial, frente a un casi 64% que no mantenía vínculos consanguíneos con su cónyuge. Con la intención de profundizar más en este aspecto, les preguntamos a aquéllos que habían contestado afirmativamente qué tipo de parentesco previo tenían con su consorte. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 37
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Con la pretensión de seguir profundizando en este aspecto realizamos la prueba chicuadrado resultante para el contraste entre las variables "¿Tenía alguna relación de parentesco con su pareja antes de contraer matrimonio?" y "¿Quién tomó las decisiones sobre la ceremonia nupcial?". Los datos hallados16 nos confirman que existen diferencias significativas en la mayor o menor implicación de los familiares de la pareja en la celebración de la boda en función de si los encuestados mantenían o no relaciones de parentesco previas al matrimonio con sus parejas. Consecuentemente, y una vez analizada la Tabla de frecuencias observadas y esperadas I, comprobamos que las familias intervinieron de forma directa, con más frecuencia de lo esperado, en el caso de los cónyuges que mantenían relaciones de parentesco con sus parejas. Sin embargo, cuando los sujetos no tenían este tipo de relaciones, son los propios cónyuges los que tomaban la mayoría de las decisiones en torno a la celebración de la boda. Una vez obtenida esta información, quisimos seguir profundizando en esta cuestión, y centrarnos en el ritual del matrimonio adoptado por aquellos que habían festejado el enlace matrimonial. Concretamente, les cuestionamos quién tomó las principales decisiones sobre la celebración de la boda. 16. El valor de chi-cuadrado asciende a 61.344, al que se le asocia un grado de significación bilateral de 0.000, siendo éste inferior al nivel de significación fijado (0.02). Por consiguiente, y con una confianza del 98%, comprobamos que se confirma la hipótesis alternativa. 44 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca En este caso, tanto hombres como mujeres encuestados coincidían mayoritariamente afirmando haber sido ellos mismos los protagonistas de las decisiones tomadas (53.2% y 55.4% respectivamente). Quizás el dato más llamativo de esta cuestión radique en el porcentaje cubierto por las familias (35.9% en el caso de la población masculina y 36.3% de la femenina). La presencia de familiares, tanto los propios del sujeto encuestado como los políticos, es bastante significativa. Hecho que nos lleva a afirmar que, aunque cada vez con más frecuencia los novios toman las principales decisiones de sus ceremonias de boda, las implicaciones de padres y familiares siguen estando muy presentes. Circunstancia aún más patente en el caso de los familiares de la joven casadera, ya que se trata de un ritual dedicado casi exclusivamente a la mujer, y son muchas las que aún dejan en manos de las mujeres de su familia la mayoría de los preparativos. Matrimonio El siguiente bloque de contenidos que presentamos trata de profundizar en el estilo de vida llevado por los encuestados y sus respectivas parejas tras contraer matrimonio. Con este propósito nos detenemos en analizar una serie de aspectos socioeducativos: acuerdos previos al matrimonio, amplitud de la unidad familiar, diferencias de roles en el seno de la familia y en la educación de los hijos. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 45
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Acuerdos previos al matrimonio Dedicamos este primer apartado a analizar aquellas actitudes y convenios entre los cónyuges previos a la firma del acta matrimonial. En Marruecos, la dote supone un requisito indispensable en el contrato matrimonial marroquí,17 condición necesaria para la validez de los matrimonios musulmanes, puesto que queda establecida en el Corán.18 Actualmente, la dote continúa siendo obligatoria, pero la última reforma del Código de Familia de 2004 dispone que puede tener un carácter simbólico. Por este motivo, nos interesamos en conocer si en el caso de nuestros encuestados habían fijado una dote real o simbólica. A la luz de los datos representados en el gráfico anterior, podemos advertir que las respuestas se hayan muy repartidas entre ambas opciones, aunque el porcentaje es ligeramente superior en el caso de los encuestados que establecieron una dote real (36.3 %), frente a un 33.1% que optó por una simbólica. La dote real se configura como la más tradicional; por ese motivo, no es de extrañar que alcance cotas más elevadas. Si embargo, sí es de destacar el tanto por ciento de los encuestados que se decantaron por la dote de carácter simbólico, ya que supone un paso hacia la modernidad.17. Una de las condiciones para que el matrimonio sea válido y efectivo es "la inexistencia de una acuerdo sobre la suspensión de la dote" ("la non entente sur la suppression du Sadaq (la dot)". Artículo 13 del Código de Familia marroquí de 2004. Libro I "Del matrimonio", Título I "El noviazgo y el matrimonio", Capítulo II "El matrimonio".18. A modo de ejemplo: "Quien de vosotros no disponga de los medios necesarios para casarse con mujeres libres creyentes, que tome mujer de entre vuestras jóvenes esclavas creyentes. Alá conoce bien vuestra fe. Salís los unos de los otros. Casaos con ellas con permiso de sus amos y dadles la dote conforme al uso, como a mujeres honestas [...]." Sura IV "Las mujeres", versículo 25. 46 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca El acta matrimonial en Marruecos adquiere forma de contrato y, como tal, permite la posibilidad de fijar algún tipo de cláusulas en el mismo que limite ciertos comportamientos y actitudes durante el matrimonio. A modo de ejemplo podemos señalar las restricciones a la poligamia o el divorcio mediante compensación. Al tratarse de un contrato, como tal puede llevar alguna cláusula que limite la libertad y las acciones de los esposos. Con la intención de conocer si nuestros encuestados habían acordado algún tipo de prohibición, planteamos el siguiente ítem. Atendiendo a los datos extraídos podemos inferir que generalmente las parejas no suelen señalar limitaciones en las actas matrimoniales, un mayoritario 82.3% negó haber establecido algún tipo de cláusula. Debemos recordar que ciertamente la ley refleja el derecho de la mujer a incorporar dichas cláusulas pero, por regla general, son las mujeres mejor posicionadas económicamente y más instruidas quienes fijan este tipo de condicionantes en su contrato matrimonial. Posteriormente, nos interesamos en conocer los posibles inconvenientes u obstáculos que habían encontrado los encuestados por parte de los familiares o allegados para llevar a efecto su matrimonio. En las respuestas dadas (Gráfica 12) observamos cómo la gran mayoría de los encuestados (78.3%) afirmaron no haber encontrado ningún tipo de oposición al matrimonio, frente a un discreto 14.9% que respondió haber tenido que resolver algún problema previo al casamiento. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 47
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Amplitud de la unidad familiar La familia extensa ha sido la más tradicional y abundante en Marruecos y se caracteriza por convivir en la misma residencia más de tres generaciones. Sin embargo, la constante evolución de la sociedad está influyendo en la conformación de sus modelos familiares, por lo que determinadas tipologías de familias, como las nucleares o monoparentales, comienzan a tener cada vez más presencia. Con la intención de conocer la situación de nuestros encuestados, les cuestionamos si habían continuado habitando en la misma vivienda que sus padres después de contraer matrimonio. A raíz de los resultados obtenidos, podemos constatar que la mayoría de los encuestados se instalaron en una residencia propia (79.7% de hombres y 76.1% de mujeres). 48 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca Aunque el porcentaje de aquellos que continuaron residiendo en la vivienda de sus padres no sea elevado, somos conscientes de que se trata de una situación poco generalizada actualmente en nuestra sociedad. En Occidente el matrimonio supone ante todo la independencia de los hijos del hogar familiar. Sin embargo, en Marruecos, dadas las necesidades económicas de muchas familias, no es de extrañar que muchas parejas se casen y continúen viviendo en el hogar de sus progenitores. Aun así, nos gustaría detenernos en la diferencia de respuestas que se producen en función del género. Como podemos percatarnos, el porcentaje de la muestra femenina que nos indicaba haber continuado cohabitando con sus padres (20.7%) es ligeramente superior a la masculina (15.2%). Dato que nos resulta llamativo, puesto que no se corresponde con la tónica general del sistema patriarcal tradicional de la sociedad marroquí. Quizás pueda ser éste un indicador de los cambios que están acaeciendo en la estructura familiar de Marruecos. La siguiente variable que nos detenemos a analizar es el número de hijos de los encuestados en la Región de Gran Casablanca. Variable que constituye uno de los epicentros de nuestra investigación, especialmente los aspectos relativos a la educación que reciben los niños marroquíes en el ámbito familiar y su repercusión en la conformación de sus futuros matrimonios. Recordemos que en Marruecos el matrimonio es considerado un mandato canónico, cuya finalidad principal es la procreación y la conformación de una familia. El siguiente gráfico recoge las respuestas emitidas por nuestros encuestados cuando les preguntamos si tenían hijos al entrevistarlos. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 49
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Tal y como puede apreciarse, la gran mayoría de los encuestados habían experimentado la paternidad (86.4%), frente a un parco 7.3% que afirmaron continuar su matrimonio sin tener descendencia. Con la intención de profundizar más en este aspecto, les pedimos a los padres y madres que componían nuestra muestra que nos indicaran el número de hijos que tenían. Los resultados alcanzados quedan reflejados en el gráfico que mostramos a continuación. Si tenemos en cuenta que para el año 2003 el tamaño medio de las familias en Marruecos era de 5.3 miembros (4.7 en el ámbito urbano y 6.7 en el rural),19 podemos inferir que en el caso de la muestra estudiada, la media tiende a reducirse en los últimos años, fijándose en cuatro integrantes por núcleo familiar. Aún más, si analizamos las respuestas ofrecidas a este ítem, comprobamos que la mayor parte de los sujetos encuestados tenía entre uno y dos hijos (62.5%). La incorporación de la mujer al ámbito laboral, el aumento de nivel de vida, las dificultades de mantener económicamente a un número elevado de hijos, pueden ser factores que influyan en la mengua de la extensión de los núcleos familiares en el grupo estudiado. 19. Datos ofrecidos por CERED: Centre d´Etudes et de Recherches Démographiques. 50 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca Opiniones y actitudes Este último bloque sobre la interpretación de los datos y de los resultados en las regiones investigadas, versa sobre las opiniones y actitudes que los encuestados adoptarían ante determinadas situaciones de la vida conyugal. En esta línea, les cuestionamos si estarían dispuestos a casarse con una persona extranjera. El gráfico que seguidamente presentamos recoge las respuestas obtenidas para este ítem. Los datos ofrecidos ponen de manifiesto que la mayor parte de hombres y mujeres negaban esta posibilidad. Incluso así, queremos destacar que el porcentaje de mujeres que se negaría a contraer matrimonio con un ciudadano foráneo es bastante más elevado que el de los hombres (58.2% y 76.2%, respectivamente). Como ya hemos comentado anteriormente, Internet se ha convertido en una poderosa herramienta de comunicación utilizada por los marroquíes para la búsqueda de pareja con vistas a un futuro matrimonio. Con relativa frecuencia, algunas jóvenes marroquíes contactan con hombres musulmanes de origen marroquí que han emigrado a trabajar a algún país europeo. A menudo, jóvenes marroquíes de ciertos estratos sociales, con la intención de mejorar su situación económica, desean encontrar un marido con residencia en Europa, para poder establecer allí su hogar. Sin embargo, el principal inconveniente que encuentran es la religión, ya que el futuro esposo de una mujer musulmana debe profesar el Islam. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 51
Vicente Llorent y Verónica Deglado-Palma Por este motivo, las negativas de las mujeres alcanzan cifras más elevadas que en el caso de los hombres, ya que para ellos sí está permitido el matrimonio con mujeres fieles a la religión cristiana o judía. Con la intención de profundizar aún más en esta cuestión y confirmar o rechazar nuestras conjeturas, les preguntamos más explícitamente por la posibilidad de contraer matrimonio con una persona que no fuera de nacionalidad marroquí ni musulmana. En el siguiente gráfico pueden apreciarse los resultados obtenidos tras las respuestas que nos facilitaron los encuestados. Los hombres negaban la posibilidad de casarse con una persona extranjera no musulmana en un 67.1% cifra, que aun siendo elevada, dista del 77.2% de las encuestadas que no contemplaba esta posibilidad. Estos datos no hacen sino corroborar las afirmaciones vertidas para el ítem anterior. Las raíces de esta actitud habría que buscarlas en el tradicional sistema patriarcal, tan característico en las sociedades islámicas. Se pretende que los hijos continúen fieles a la religión de su padre, motivo por el que el matrimonio de una musulmana con un no musulmán podría "poner en peligro" la continuidad del Islam entre las nuevas generaciones de la familia, ya que se supone que el cabeza de familia es quien decide la orientación religiosa de los hijos.20 20. Llorent Bedmar, V. (2007): "The Evolution and Current State of Arranged Marriages in Casablanca (Morocco) Social and Educational Aspects". Pendiente de publicación. 52 Estudios sobre las Culturas Contemporáneas
Sociedad, matrimonio y educación en la región de Gran Casablanca Quisimos conocer las opiniones de los encuestados acerca de la libertad de los jóvenes en la elección de la pareja. Una cuestión que puede parecer tan obvia en las sociedades occidentales, como es la autonomía personal de cada individuo para elegir a la persona con la que quiere establecer una futura vida conyugal y fundar una familia, no adquiere el mismo carácter en amplios sectores de la sociedad marroquí. Las relaciones internas de la familia tradicional de Marruecos se caracterizan habitualmente por una gran influencia de los padres sobre sus hijos. La responsabilidad de asegurar la continuidad de las tradiciones y la toma de las decisiones importantes, incumbe generalmente a los miembros de mayor edad: abuelos, padres, hermanos mayores, dependiendo de la estructura de cada familia. La educación que reciben tiende a cultivar la obediencia a los más grandes, desanimando en parte la tendencia a la iniciativa propia. En cierta medida, estén solteros o casados, los jóvenes se sienten "obligados" a acatar la autoridad del padre. Esta presión que a veces se convierte en una imposición derivada de la gerontocracia familiar llega a eclipsar, en ocasiones, la libertad de los jóvenes. Las parejas pueden tener ciertas preferencias en diversos ámbitos de su vida cotidiana, y llevarlas a cabo. Sin embargo, se considera que los jóvenes no están socialmente capacitados para tomar ciertas decisiones cruciales por cuenta propia, sin contar previamente con el asesoramiento y el consentimiento de sus padres. En el caso de las mujeres, esta presión familiar es aún más fuerte. Desde su infancia, a muchas niñas se les transmite la idea de que el matrimonio es su razón de ser y su coraza frente a múltiples peligros que la puedan acechar. Incluso la sociedad llega a concienciarlas de que, en una buena medida, su futuro estatus va a depender del número de hijos que tenga, preferiblemente de sexo masculino. Tal es la importancia que los padres le conceden al matrimonio de sus hijas que, en ocasiones, se les ha impuesto casarse a una edad precoz. Esta actitud, cada vez más en desuso, se debe en buena parte al intento de evitar ciertos riesgos. La posibilidad de marginación de las jóvenes que pierdan su virginidad antes de contraer matrimonio son tan elevados, que algunos padres sienten que no tienen más remedio que controlar estrechamente su movilidad y comportamiento. La mayor preocupación de las familias ha sido desde siempre "guardar" intactas a sus hijas y posibilitarles contraer un buen matrimonio, ya que lo contrario supondría un deshonor para la familia. Época II. Vol. XV. Núm. 30, Colima, diciembre 2009, pp. 29-59 53