Reportaje audiovisual "Profesores de periodismo"
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TRABAJO FIN DE GRADO REPORTAJE AUDIOVISUAL “PROFESORES DE PERIODISMO” MEMORIA NOMBRE: Helena Gallardo Romero Curso: Cuarto Grado de Periodismo Grupo: 2 Tutor: Antonio López Hidalgo Departamento Periodismo II
2 ÍNDICE INTRODUCCIÓN AL REPORTAJE: 3 - 4 TEMA Y JUSTIFICACIÓN DEL FORMATO: 5 - 6 OBJETIVOS: 7 METODOLOGÍA Y COMPOSICIÓN: 8 - 10 BIBLIOGRAFÍA: 11
3 INTRODUCCIÓN AL REPORTAJE El reportaje es un género del periodismo, destacado tanto dentro como fuera de las esferas estrictamente profesionales. Son muchos los autores que han intentado explicar su naturaleza y razón de ser. Aquí se exponen sólo las muestras más exquisitas: “Se basa en la mezcla. La mayoría de las veces se confunde con otros géneros porque consiste en eso, fundamentalmente, en ser un género de género, en el que se goza de plena libertad creativa e interpretativa. Todo es posible, el periodista y su imaginación son los que marcan los límites” (Torrado Morales, Susana (2006): p.68) Torrado utiliza en primer lugar la palabra “mezcla”. Usar la palabra “mezcla” para definir este género quizá provoque que algunos desinformados tachen al reportaje de género impuro, pero es en la combinación de factores donde reside su creatividad. Sigue con una declaración contundente: “Ser un género de géneros”, que es lo mismo que decir ser el género estrella. ¿Por qué el género estrella? Porque une lo que muchos han querido separar: literatura y periodismo. Literatura en las formas, periodismo en el fondo. “Relato periodístico esencialmente informativo, libre en cuanto al tema, objetivo en cuanto al modo y redactado en estilo directo, en el que se da cuenta de un hecho o suceso de interés actual o humano, concebido según la personalidad del escritor-periodista” (Vivaldi Martín, Gonzalo (1973): p.65). Vivaldi, cuyo presuntuoso apellido va en consonancia con una presuntuosa definición, se atreve a hacer literatura en su intento de explicar este genuino género. Exacto y creativo, condensa en tres líneas lo que muchos son incapaces de entender. “El reportaje es un género de géneros. Es decir, dentro de la libertad de tratamiento de la realidad de que goza puede incluir otros géneros en su estructura narrativa” (Cebrián Herreros, Mariano (1992): p.147). Marino Cebrián Herreros, el autor de autores, habla del género de géneros. Advierte que no es una libertad total y absoluta sino enmarcada en la realidad más plausible, en la que integra más formas de redacción, más géneros periodísticos. “Con un criterio de sistematización más que de exhaustividad puede delimitarse la concepción del reportaje como una narración en profundidad de hechos o ideas de interés y de actualidad mediante la intensificación de los recursos expresivos del medio por el que se difunde para una audiencia determinada” (Cebrián Herreros, Mariano (1992): p.148).
4 Una definición final sobre lo que supone el reportaje en términos científicos. Cebrián nos habla de su origen, se trata de una narración y agrega que no es una narración cualquiera, es aquella en la que se utilizan recursos expresivos según el medio y la audiencia a la que corresponda. Cambian las formas, porque en el caso de este reportaje no se hace a la vieja usanza, a través del papel, sino en formato audiovisual. Según este último autor, “Trabaja con escritura, sonidos e imágenes y con lo que nace de la combinación de todos ellos y que no está contenido en cada uno en particular. Es un sistema audioescritovisual en el que unos componentes apoyan a otros y que se recortan mutuamente para transmitir la realidad informativa a su manera” (Cebrián Herreros, Mariano (1992): p.182). La exposición de Cebrián sobre el reportaje audiovisual-televisivo finaliza con las siguientes palabras: “El reportaje televisivo refleja y muestra visualmente la realidad y añade selección, valoración y expresividad a los hechos. La televisión ofrece reportajes específicos y descubre aspectos de las noticias que para la prensa ofrecen escaso interés” (Cebrián Herreros, Mariano (1992): p.182). Un reportaje con un formato audiovisual, tiene mucho que narrar y también que mostrar.
5 TEMA Y JUSTIFICACIÓN DEL FORMATO Elegir temática para el Trabajo Fin de Grado ha sido una de las pruebas más duras a las que se puede someter un estudiante. ¿Por qué? Porque es una decisión que marca el final de una etapa y además porque supondrá un gran esfuerzo. La libertad inherente a este trabajo da miedo, ya que la mayor parte de la responsabilidad recae sobre uno mismo, aunque se cuente con el apoyo del tutor. He escogido “Profesores de periodismo” porque no conocía mejor forma de finalizar esta etapa. Podría haber escogido otro tema más fascinante o resuelto quizá, pero el campo de la enseñanza, y sobre todo de la enseñanza universitaria, era realmente inspirador para el guión que tocaba desarrollar a partir de entonces. Creo que posee elementos que lo catalogarían como un tema de relevancia pública aunque, seguramente, sería más comentado en los círculos académicos porque se habla de ellos mismos. No sólo se acerca a los profesores de Periodismo sino al comportamiento del profesorado en el seno de la Universidad, lo que puede acercarlo más a la sociedad. Es un campo poco explorado en el formato audiovisual, donde quizá se toquen temas que estereotipan a la juventud, como el alcohol, las drogas o la fiesta. Aquí se trata de hablar también de la juventud dispuesta a aprender, en un ambiente que la mayor parte del tiempo se relaciona con los excesos de la época de maduración de las personas. Épocas de cambio necesitan de actores que construyan nuevas realidades y formas de actuar. Épocas de cambio piden a gritos un acercamiento entre las personas para conformar un futuro para las siguientes generaciones. La Universidad quiere acercarse a la sociedad, los profesores pueden y deben ser partícipes de ello, llevando la Universidad a una apertura que conecte con los ciudadanos. Que sientan que el trabajo interno sirve a un bien común, que los profesores alientan a los futuros “críticos y analistas de cambios” para que siempre se avance, y si no fuera así, que al menos se supieran las causas y los responsables directos del problema. Cuatro ingredientes principales contiene esta mezcla periodística: alumnos, profesores, periodistas y profesores comprometidos. El método de selección de los profesores es una de las claves del proyecto. A través de qué mecanismos y pruebas puede alguien convertirse en un actor tan influyente para los jóvenes, siempre bajo el paraguas académico. Se cuestiona la estructura más que elaborar una respuesta a
6 los interrogantes, aunque también. Todos los protagonistas se involucran en una cuestión que les concierne, tanto a ellos como al resto de personas que tienen una mínima conciencia cívica y del buen hacer. Por eso este reportaje se plantea como una llamada de atención, como una historia de relaciones académicas que refleja lo que hoy se vive a través de sus propios protagonistas. Hice una lista con todos los profesores a los que conocía y fui eligiendo a aquellos a los que creía que no les iba a importar participar en el proyecto, aquellos que eran más queridos y admirados por los alumnos, según mi opinión. Queridos y admirados no por aprobar con altas calificaciones al alumnado sino por el rigor y la seriedad con la que se toman su trabajo y por la educación con la que tratan a sus pupilos. Las entrevistas se desarrollaron según lo previsto, sin incidentes graves. Cada profesor concretó conmigo un día y una hora y todos fueron puntuales. El lugar para hacerlas: los diferentes despachos en los que trabajaran. Las preguntas estaban anotadas en mi libreta pero siempre surgían más dudas allí. En la última entrevista me di cuenta de lo mucho que había mejorado, apenas estaba nerviosa y conversaba con soltura, hacía preguntas espontáneamente y estaba más atenta a las respuestas del entrevistado. El único error de todo el proceso fue que en algunas entrevistas no disponía de grabadora profesional lo que revirtió en la calidad del sonido. El periodismo es uno de los pilares de la democracia y no deben ser menos las personas cuyo cometido es educar a los futuros periodistas. Esos que un día podrán ejercer la democracia de las letras, si les han enseñado adecuadamente. A través de la cámara se muestra la vocación de los diferentes doctores en materia comunicativa y cómo se posicionan ante ciertas realidades que se irán desarrollando conforme avanza el reportaje. Cómo afrontar unos determinados planes de estudio, un curso nuevo, una derrota, unas exigencias en el campo de la investigación y las relaciones estrictamente académicas entre ellos, los periodistas y los estudiantes con vocación escritora.
7 OBJETIVOS Hay muchos objetivos que entretejen los planos de este reportaje. Sin embargo, existe uno evidente: reconectar a los alumnos con los profesionales de la enseñanza. Poner sobre la mesa la virtudes de este tipo de relaciones y la riqueza que puede llegar a generar a la larga en nuestra sociedad. Sentir la Universidad más cerca y contemplarla no como un ente frío y aislado del sentir popular sino como un generador de mentes despiertas que innoven, critiquen y remuevan las corrientes de opinión pública. Con unas herramientas determinadas, en un espacio adecuado y a través de la conexión entre los sectores que la integran se pueden lograr muchas más cosas que obtener un certificado universitario. Hacer ver que la misma realidad es la contraposición de opiniones y actitudes. El debate que desarrollan indirectamente periodistas, profesores y alumnado es el condimento fundamental para completar el marco audiovisual del proyecto. Es la oportunidad para mostrar parte de lo que yo también he aprendido de esta experiencia. Para mí tiene un gran componente sentimental, cosa que también es evidente al terminar el visualizado. Aprender más sobre cómo hacer periodismo es el objetivo que ya se ha cumplido.
8 METODOLOGÍA Y COMPOSICIÓN La escalera metodológica contiene algunos pasos que se detallan en este apartado. En primer lugar debía apoyarme en algunos manuales para el desarrollo técnicamente correcto del reportaje. Uno de ellos es el práctico Manual teórico-práctico para la realización de noticias y reportajes en televisión, en el que se explica perfectamente cómo narrar con imágenes y sonido. Otro destacado en el primer mes de trabajo fue Dramaturgia audiovisual: guión y estructuras de informativos en radio y televisión escrito por Michel D. Suárez Sian, profesor en la Complutense de Madrid. Cada uno iba enriqueciendo mi vocabulario técnico que ahora es más amplio que hace tres meses. Y por último, el libro de referencia ha sido Géneros informativos audiovisuales del conocido autor Mariano Cebrián Herreros. Además de contar con unas primeras pautas gracias a los manuales mencionados, mi tutor me dirigió a un documental que trataba de la vida de la famosa artista y cantante americana Marilyn Monroe. Aunque el tema no tenía mucha relación sí que le podía sacar partido a las transiciones, enfoques y planos que utilizaran, recursos dispares que iba anotando para añadir a mi reportaje. Además de la videoteca de la Facultad de Comunicación de Sevilla, conté con una enorme colección de reportajes registrada en la página web oficial del Grupo RTVE. Además de las fuentes documentales acudí a profesores que me dieron consejos para que todo estuviera bien atado, pero que no desean revelar su identidad por lo que no aparecen en el reportaje. Con esta base ya podía empezar la parte más emocionante: la grabación. Los preparativos se hicieron a diferente escala, con algunos profesionales contacté nada más comenzar, para asegurarme su participación. El acceso a las fuentes era sencillo, a la mayoría las conocía después de cuatro años a su lado, sobre todo en el sector del alumnado. Empecé a descartar por nivel de accesibilidad y simpatías. Después solamente tenía que comprobar su disponibilidad. Fui buscando en la web los horarios de tutorías, despachos y nombres de los profesores a los que pretendía entrevistar. A algunos también pretendía grabarlos en plena acción. El hecho de que los grabara a todos entre finales de mayo y principios de junio respondía a una cuestión meramente práctica: las clases se estaban terminando y no podía esperar más si quería tenerlo listo para septiembre. Aunque el trabajo de montaje, quizá el más duro, ha sido desarrollado en
9 los meses de verano, la parte de grabación no podía ser pospuesta a la estación estival, porque si hubiera sido así no habría tenido grabaciones con las que montar el reportaje. Tenía que darme prisa, hablar con los profesores y pedirles el permiso para grabar en sus clases. Como no disponía de grabadora, dependía de las que solicitaba en la facultad. Grabé aproximadamente una hora entre las clases de los cinco profesores que me dieron el permiso. Podría haber grabado a más, porque realmente no les supuso mucho esfuerzo, menos a uno de ellos, que le daba algo de vergüenza. Tampoco disponía de tiempo material, casi todas las entrevistas se desarrollaron por la mañana y tenía que asistir a clase al mismo tiempo. Según había comprobado por los reportajes de Televisión Española, los planos generales y detalles eran muy recurrentes, así que yo opté por imitarles. Grabé clases llenas y clases vacías, salas de informática, pasillos y jardines de la facultad, carteles de los despachos, pizarras… hasta a los chicos de la copistería. Además, mi tutor me recomendó contactar con varios periodistas. A través de un contacto tuve la oportunidad de pasar una tarde grabando las instalaciones y a los periodistas de Canal Sur. Allí conseguí mi entrevista con el jefe de Deportes de la televisión autonómica, Miguel Ángel Cortés. Para poder acceder a los estudios tuve que escribir un correo electrónico a la directora de informativos de Canal Sur, Pilar Vergara Jiménez. Cuando ella ya me había dado su consentimiento se decidió el día de la visita, gracias a la colaboración de Isaac López Redondo. Me sorprendió mucho la libertad que se me dio con respecto a qué grabar y qué no. Yo exploré todos los espacios enfocando a periodistas y a ellos no les importaba lo más mínimo, ninguno puso ninguna objeción. Es más, muchos se interesaban por el proyecto en cuanto les anticipaba su contenido. La tarea más ardua sin duda fue el último paso: el montaje. Tenía más o menos una idea de lo que quería transmitir pero no se fue concretando hasta que me senté delante de la pantalla del ordenador y comencé a visualizar todo el material grabado. Empecé con los planos generales y después a elegir las preguntas que iban a vertebrar el trabajo. Después de un mes y medio de montaje, con el programa Adobe Premiere, terminé lo que parecía que nunca iba a terminar. El horario de verano de la facultad me dificultó terminarlo a