Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación
Abstract
El presente trabajo describe y organiza un conjunto de "causas" o "agentes de deterioro" para ayudar a la descripción del "estado de conservación" de los retablos en madera policromada. El trabajo aborda la cuestión de las "intervenciones anteriores", presentando una propuesta de clasificación y terminología que ayuda a la descripción de los daños.
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Este artículo puede citarse como: Domínguez-Gómez, B., ‘Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación’, Conservar Património (2021), https://doi.org/10.14568/cp2020029. ISSN 2182-9942 | ARP · Associação Profissional de Conservadores-Restauradores de Portugal · https://conservarpatrimonio.pt NOTA / NOTE Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación Intervenções em retábulos ao longo da sua história: uma proposta de classificação Interventions taken on altarpieces throughout their history: a proposal of classification Benjamín Domínguez-Gómez Universidad de Sevilla, c/ Céfiro 12, 6º izq. 41018 Sevilla, España. bdgome[email protected]s Resumen El presente trabajo describe y organiza un conjunto de "causas" o "agentes de deterioro" para ayudar a la descripción del "estado de conservación" de los retablos en madera policromada. El trabajo aborda la cuestión de las "intervenciones anteriores", presentando una propuesta de clasificación y terminología que ayuda a la descripción de los daños. Palabras clave Retablo; Etiología; Intervenciones anteriores; Historia da conservación; Clasificación; Terminología Resumo O presente trabalho descreve e organiza um conjunto de “causas” ou “agentes de deterioração” para auxiliar a descrição do "estado de conservação" de retábulos em madeira policromada. O trabalho aborda a questão das "intervenções anteriores", apresentando uma proposta de classificação e terminologia de forma a permitir uma descrição dos danos. Palavras-chave Retábulo; Etiologia; Intervenções anteriores; História da conservação; Classificação; Terminologia
B. Domínguez-Gómez Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 2 Abstract The present work describes and organizes a set of “causes” or “deterioration agents” to help the description of the “state of conservation” of altarpieces in polychrome wood. The work addresses the issue of "previous interventions", presenting a proposal for classification and terminology that aids the description of damages. Keywords Altarpiece; Etiology; Previous interventions; History of conservation; Classification; Terminology
Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 3 Introducción El libro The Conservation of Antiquities and Works of Art, de H. J. Plenderleith, publicado en Londres en 1956, constituye el antecedente más antiguo en lo que a la clasificación sistemática de los agentes de deterioro se refiere [1]. Desde entonces, numerosos autores han trabajado en la identificación y estudio de estos factores, como Stefan Michalski y sus famosos diez agentes de deterioro [2. p. 96], entre otros. Al igual que en estos dos casos citados, la mayoría de los trabajos publicados sobre etiología de los bienes culturales están vinculados al ámbito de los museos, por lo que la definición y el análisis de aquellos factores de deterioro que no tienen cabida – al menos de forma generalizada – en la casuística del museo, no suelen figurar en este tipo de estudios. Este es el caso de los retablos en madera policromada que, con carácter general y a excepción de aquellos que han sido depositados en museos – que son los menos –, tienen como principal característica la de permanecer en el interior de los templos cumpliendo su primigenia función. En este sentido, es importante destacar que los retablos nacieron como manifestaciones artísticas vinculadas a la liturgia católica y que, aunque la casuística es amplísima, en muchos casos, son obras complejas de grandes dimensiones que incluso se adaptan a la morfología del inmueble, formando una unidad junto con la arquitectura, las pinturas murales, artesonados, cerámica, etc. También es frecuente que contengan imágenes de devoción y/o reliquias por lo que su función sacra condiciona, aún hoy, de forma preclara, su conservación. Por tal motivo, la mayoría de los trabajos sobre conservación de retablos en madera policromada suelen tener muy presente su emplazamiento eclesiástico, su función y uso, por ser este su principal foco de riesgo y deterioro. Así lo venimos haciendo de manera habitual [3], como también Cantos Martínez [4], Carrasón [5] o González López [6], entre otros autores, cuando hemos tratado el tema. Con todo, cabría puntualizar que no podemos considerar la funcionalidad religiosa nociva por definición, puesto que, como bien puntualiza Ana Carrasón: “A lo largo de los tiempos el patrimonio eclesiástico ha sido preservado con medios demasiadas veces precarios, pero con una eficacia muy por encima de la desarrollada por algunos gestores públicos gracias, irónicamente, al propio uso y utilización religiosa del objeto (…) Mantener las obras en uso y en el lugar para el que fueron creadas, salvo excepciones, es un factor que a priori garantiza su conservación” [7]. Así es como, históricamente, la “restauración” de retablos proporcionó trabajo a artistas y artesanos que, sin embargo, atendían esta demanda “a su propia manera y estilo” [8]. Es importante destacar que la condición de bien cultural en uso, destinado al culto, a pesar de condicionar su conservación, ha sido un aliciente para su mantenimiento y preservación. Por tal motivo, el objetivo principal de las actuaciones de restauración ha sido alargar la “vida útil de las obras” y preservar su “decoro” como objeto sacro (Figura 1) si bien, sin tener en consideración su valoración histórica, tal y como hacemos hoy en día [9]. Así sucedió con el retablo mayor de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la
B. Domínguez-Gómez Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 4 Oliva de Salteras (Sevilla), obra culminada en 1608, cuyo archivo nos revela que recibió intervenciones de mantenimiento, limpieza e incluso repolicromía de imágenes, al menos, en diez ocasiones hasta el siglo XIX [10]. Por esto es por lo que cobra especial relevancia, en el estudio de los agentes de deterioro vinculados a retablos, lo que denominamos su historia material, la cual se cita habitualmente de muy diferentes formas, tales como “intervenciones anteriores”, “actuaciones”, “restauraciones desafortunadas”, etc. Estas no deben confundirse con las acciones llevadas a cabo durante el proceso de construcción cuando, de no contar con la calidad y homologación técnica oportunas, se introdujeron cambios, los cuales denominaríamos de forma exacta como “defectos de construcción” [11]. Figura 1. Colocación de decoración floral para el culto en un retablo mayor. Parroquia de San Bernardo, Sevilla (España). La importancia de identificar, documentar y valorar de manera adecuada estas acciones radica en que, en muchos casos, son intervenciones que han modificado sustancialmente la obra original, ponen en peligro su estabilidad o tienen una carga histórico-social que hay que descifrar para conseguir un análisis solvente que justifique los criterios de intervención a aplicar. Igualmente, un adecuado conocimiento de la historia material del retablo puede dar respuesta a múltiples incógnitas desde el punto de vista de su localización, iconografía, lesiones... Por tal motivo, proponemos en este artículo una denominación para cada una de estas actuaciones así como una clasificación justificada con el fin de contribuir a mejorar su descripción y valoración. Fundamentalmente, nuestro método de trabajo se ha apoyado en lo datos que figuran en los proyectos de intervención manejados; en las publicaciones relativas a la conservación de retablos, especialmente las editadas tras los procesos de conservaciónrestauración; en tercer lugar, las monografías de carácter histórico, donde se narran – aunque de forma indirecta muchas veces –, las actuaciones acometidas y, por último, otra información contenida en prensa relativa a intervenciones, hurtos, hallazgos o curiosidades. Este es el motivo por el cual las fuentes bibliográficas y documentales
Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 5 utilizadas son extensísimas y de muy diferente índole, limitándonos en este artículo a citar las más significativas y utilizadas para ilustrar los ejemplos que se incluyen. La concreción y desarrollo de las diferentes familias de agentes, así como su denominación definitiva son el resultado de profundizar en cada uno de los temas, estableciendo las jerarquías y relaciones oportunas tras un proceso continuado de discusión y reelaboración. Actuaciones en retablos: una propuesta de clasificación sistemática Considerado el retablo como un elemento cultural unitario, y no como la agrupación de elementos dispuestos sobre un bien mueble, creímos pertinente atender, en un primer nivel, las acciones sufridas de una forma conjunta. Por tal motivo, proponemos una primera diferenciación entre las actuaciones acometidas “con desvinculación del retablo de su emplazamiento original” y las que no conllevan dicho cambio. En el caso de las primeras, todas tienen en común la desaparición del retablo del espacio físico para el cual fue concebido, desvinculándose de los valores patrimoniales relativos a la relación con su enclave original; por el contrario, el segundo grupo incluye aquellas actuaciones llevadas a cabo sin necesidad de traslado o desvinculación del emplazamiento primigenio. Al primer conjunto adscribimos cuatro actuaciones: eliminación, sustitución, traslado y división; al segundo, dos: Las modificaciones intencionadas y las reparaciones. Todas ellas son susceptibles de incorporar subgrupos, como se expondrá en su momento. Figura 2: Cuadro de clasificación.
B. Domínguez-Gómez Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 6 El hilo conductor de este sistema de clasificación es la intencionalidad de la actuación, a nuestro juicio la verdadera y más importante causa de deterioro en este sentido, siendo la acción tutelar la que se pone indudablemente de manifiesto a través de las evidencias materiales y documentales, sobre las que nos apoyamos. Con este enfoque evitábamos valoraciones subjetivas que pueden inducir a error si las ponemos en relación con la época y/o circunstancias en las que se dieron lugar como, por ejemplo, si fueron “desafortunadas”, realizadas “de forma burda”, “inapropiadas”, “de baja calidad”, etc. Actuaciones con desvinculación del retablo de su emplazamiento original Eliminación La eliminación o supresión total de la obra es la acción más drástica y traumática de todas, la cual podríamos calificar como “extrema” [12]. Aunque existen excepciones, lo cierto es que la destrucción intencionada y maliciosa de los retablos en madera ha ido históricamente aparejada a su consumición por el fuego. Así, una de las causas de destrucción de los retablos y sillerías de coro en las contiendas militares fue servir de “yesca y combustible para calentarse” [13]. Junto a ésta, las principales circunstancias que han podido desencadenar dicha eliminación han sido los motivos políticos o ideológicos de carácter social; la “falta de decoro” o su estado ruinoso; la mala praxis arquitectónica y, por último, el reaprovechamiento de piezas o materiales. Sobre la destrucción del patrimonio por motivos ideológicos mucho se ha escrito, no siendo los retablos una excepción en este sentido. Por otra parte, la destrucción de retablos bajo el condicionante de la “falta de decoro” nace cuando se entiende amortizada su funcionalidad o presenta un estado de conservación, a juicio del responsable de tomar la decisión, irreparable. Destaca históricamente como justificación frecuente en este sentido, la presencia de xilófagos, si bien hemos identificado como, a veces, ésta ha servido como argumento para otras más subjetivas (Figura 3). En tercer lugar, a la praxis arquitectónica de eliminar los retablos en pro de la búsqueda del aspecto original del edificio hay que sumar la mala interpretación de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II que, en muchos casos, conllevó la eliminación del mobiliario litúrgico anterior. Finalmente, y en relación con el aprovechamiento de piezas y materiales, se ha dado, sobre todo, en contextos de carencia o de abandono, como cuando en 1835 se dispuso que se entregaran a los contratistas las maderas de los retablos pertenecientes a comunidades religiosas cuyos templos no hubieran sido destinados al culto.
Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 7 a b Figura 3. Capilla en Parroquia de la Victoria, Morón de la Frontera (Sevilla, España): a) capilla presidida por un retablo dedicado a San Sebastián; b) la misma capilla tras la eliminación del retablo y la colocación de un crucificado. Sustitución La decisión de sustituir un retablo también conlleva la eliminación de este, como en el caso anterior, si bien su lugar lo ocupa otro, heredero de las funciones litúrgicas encomendadas al inicial. Este matiz sustitutorio, que no se corresponde expresamente con el de asentar una obra de nueva factura, puede tener influencia en la conservación del segundo retablo, al verse comprometido, por ejemplo, su discurso iconográfico, sus dimensiones, materiales o la distribución espacial del inmueble que lo alberga, como sucede con el retablo mayor de la Iglesia de San Juan de la Palma, en Sevilla, el cual ha sido sustituido hasta en tres ocasiones [14]. Traslado Si abordamos, como tercer supuesto, un posible traslado de la obra, la alteración ya no pivota sobre la materialidad del objeto, que puede permanecer prácticamente intacto, sino en el cambio de ubicación. Esta puede concretarse, bien en el traslado a otro edificio, bien en el cambio de ubicación dentro del propio inmueble. De igual forma, resulta de interés la diferenciación de si se trata de un traslado formulado por la institución propietaria original, que desea conservar la obra pese al cambio de sede, como sucedió en 1937 con los de la Cofradía de Montserrat, levantados en 1807 [15], o si el traslado de inmueble conlleva también cambio de titular. En España, los cambios políticos y sociales acaecidos durante los siglos XIX (principalmente la invasión francesa y la desamortización, enajenación y/o derribo de los bienes eclesiásticos) y XX (revueltas anticlericales de la década de los años 30 y la
B. Domínguez-Gómez Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 8 guerra civil) multiplicaron este tipo de actuaciones. Esto suscitó una paradoja en relación con los bienes desamortizados a la Iglesia a lo largo del siclo XIX y es que, el superávit de retablos sin uso propició que éstos sustituyeran a los destruidos a lo largo de la contienda. Así, en no pocos casos, los templos profanados recibieron obras de recintos que permanecían desacralizados desde el último tercio del siglo anterior. Como ejemplo de lo expuesto tenemos el caso de la Iglesia de la Victoria de Estepa que dotó de retablos a las localidades de Herrera, Puente Genil (Figura 4a), Badolatosa, El Rubio, Casariche, la Puebla de Cazalla y Omnium Sanctorum de la capital hispalense [16]. También la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767, que propició el reparto todos sus bienes, explica la localización actual de muchos retablos jesuíticos (Figura 4b) [17]. a b Figura 4. Retablo procedente de la iglesia de la Victoria de Estepa (Sevilla, España), hoy en Puente Genil (Córdoba, España) (a) y retablo de San José, en la iglesia de San Sebastián de Marchena (Sevilla, España), antaño de la Compañía de Jesús (b). Por otro lado, la normativa eclesiástica determina que cuando no es posible conservar los bienes artísticos en el interior de los templos de forma natural, puede resolverse esta circunstancia depositándolos en un museo para evitar su expolio y/o destrucción [18]. Esta solución se ha implementado recurrentemente, sobre todo, en el norte de la península ibérica, donde se creó incluso el “Museo del Retablo” en la iglesia de San Esteban en Burgos (Figura 5) [19]. Sin embargo, este ejemplo supone una excepción ya que, en la mayoría de los casos, cuando el templo queda cerrado o desacralizado, la imposibilidad de incluir tan magna pieza dentro de un museo ha derivado en que los retablos se queden en el edificio junto a las pinturas murales, los órganos o las sillerías de coro – si no han sido desmontados, expoliados o vendidos –, a la espera de un futuro mejor.
Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 9 Figura 5. Museo del retablo, Iglesia de San Esteban (Burgos, España). Por su parte, en relación con el traslado de retablos dentro del mismo edificio hay que decir que también ha sido una práctica habitual. Pondremos como ejemplo el denominado “Retablo del Descendimiento” de la iglesia parroquial de San Vicente (Sevilla), el cual fue levantado en 1605 para la capilla de los Ponce de León, posteriormente trasladado al exterior de ésta -seguramente en 1817- y, de nuevo, en 1945, trasladado hasta su ubicación actual definitiva [20]. División o desmembrado Esta forma de destrucción del retablo se materializa cuando un retablo se fragmenta o despieza, repartiendo – muchas veces enajenando – los elementos que lo componen, ahora como piezas independientes de un conjunto que ya no existe. Esta particular circunstancia la han “sufrido” especialmente los retablos góticos y renacentistas construidos con pinturas sobre tabla, los cuales son fácilmente divisibles y cuya arquitectura – a veces limitada a delgados pinjantes – revestía poco interés para aquellos que determinaron una nueva y “mejor” naturaleza para esas pinturas (Figura 6). Precisamente, el interés por los elementos decorativos – pinturas y esculturas – ha sido el principal desencadenante de esta alteración, como sucedió en el siclo XIX cuando se pretendió levantar el Museo Napoleónico o se constituyeron los museos provinciales de Bellas Artes.
B. Domínguez-Gómez Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 16 18. Conferencia Episcopal Española (ed.), ‘Conclusiones de las XVI Jornadas Nacionales de delegados diocesanos para el Patrimonio Cultural. El Escorial 24-27 junio de 1996’, in Enchiridión del Patrimonio Cultural de la Iglesia, Conferencia Episcopal Española, Madrid (2009). 19. Museo del retablo, http://www.museodelretablo.com/ (acceso en 2020-05-20). 20. González, M.J.; Prado, B.; Domínguez, B., ‘La imagen superdimensionable aplicada al estudio de los retablos. Un caso práctico, el Retablo del Descendimiento (Sevilla)’, in Vestir la arquitectura: XXII Congreso Nacional de Historia del Arte, CEHA, Burgos (2019) 1585-1590. 21. Herrera, F. J., ‘Retablos y mobiliario litúrgico en la Iglesia de Santa Ana’, in Santa Ana de Triana: Aparato Histórico-Artístico, Real Parroquia de Santa Ana de Triana, Sevilla (2016) 463-487. 22. Hasbach, B.; Aguilar, J., Retablo mayor de la iglesia parroquial de Albolote, Consejería de Cultura, Junta de Andalucía, Granada (1999). 23. García-Baquero, G., Historia de Alcalá del Río, EMASESA/Ayuntamiento Alcalá del Río, Sevilla (2010). 24. Roda, J. ‘Juan de Astorga restaurador’, Laboratorio de Arte 23 (2011) 351-374, https://dx.doi.org/10.12795/LA. 25. Domínguez, B., ‘El cambio de propiedad como generador de modificaciones estructurales y estéticas en retablos’, in O retábulo no espaço Iberoamericano: Forma, funçao e iconografía, Instituto de História da Arte. Faculdade de Ciências Sociais e Humanas da Universidade Nova de Lisboa, Lisboa: RUN Repositório Universidade Nova, (2016) Volume I, 287-298, https://www.researchgate.net/publication/309611340_O_Retabulo_no_Espaco_Ibero- Americano_Forma_funcao_e_iconografia_-_Vol1 (acceso en 2020-05-20). 26. Morales, A. (ed.), Guía artística de Sevilla y su provincia, Fundación José Manuel Lara, Sevilla (2004). 27. Pérez, E.; Vivancos, M. V., Aspectos técnicos y conservativos del Retablo del Barroco Valenciano, Universidad Politécnica, Valencia (2004). 28. Plazaola, J., Arte Sacro actual, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid (2006). 29. Martini, C. M.; Santi, G., Arte sacra e beni culturali: disposizioni e orientamenti, Edizioni del Centro ambrosiano di documentazione e studi religiosi, Milano (1993). 30. Asenjo, J. J. ‘La especificidad de las Catedrales y sus consecuencias’, in Catedrales y Monasterios Patrimonio Mundial. Seminario para el estudio de edificios de origen
Intervenciones acometidas en los retablos a lo largo de su historia: una propuesta de clasificación Conservar Património (), https://doi.org/10.14568/cp2020029 17 eclesiástico Patrimonio Mundial, Sevilla (2013), https://www.upo.es/investigacion/ruinas-expolios-intervenciones-patrimonio-cultural/wpcontent/uploads/2016/02/Catedrales-y-monasterios-PM.pdf (acceso en 2020/05/20). RECIBIDO: 2020.5.21 REVISTO: 2021.3.15 ACEPTADO: 2021.3.16 ONLINE: 2021.3.16 Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons AtribuciónNoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es. Esta es la primera versión publicada del manuscrito revisado. El proceso de edición, paginación y revisión de las pruebas de imprenta del artículo puede dar lugar a diferencias entre esta versión y la versión final publicada.