El mérito es la corona, y encantos de mar, y amor : Comedia famosa
Full text
Nutn3i2. > EL MERITO ES tA iGORdNA, ir engántgs BE MAR# yAmor, BE mk:^omrm msalaza% Hablan cñ ¿lía fas períonas íiguiénjres. ^'(/anfaíon» MádiAn. DirctOy Viejo. S^fickr. Divieo, viejo. Vnrirtel, p-AcioJo, I^InlUdoro^fAíVAge. BrunelA-iJaívAp. Seis Seldádos de hÍAdíAni . Das pAdrinos de Má-diíu. ,• QÍ^tro Soldados de cdmfhióñ. Pos Pádrinos de AiOfhion. Dos P/tdriaos de P^jicUr.' ’ .-lyfflrti. Mi^os. - Linddíridis. ^ La PíionifOf T'. T Cidridiaftd. E/ie/aipaeioft. Coro dcA^. 'Ninfas dé. Coro <¿-4. Damas dt 'íApo^e: ^ylpéd* (X) JORNADA PRIMERA. (_) hese. Am>h. Ya qae el mar fe ferenó, ligad la’ vela alacruzada errteaa, yaeffa deíierta playa, aquien firve effe monte de atalaya, poned hproa. Dent. al erro lado Afir. Va que íbffegado _ el fuego de ks ondas, defeado paert* ofrece a la falda de effa fierra, las ancoras calad. Pao. Atierra. Otr.A. tierra. Salen A^rea,j ámphien. afwpfc. Por fer di Venus cunfe /' qué fixa es en lo inftable la fortu: del mar !AJl.'.Solo el human® ati crey& fixas las ondas, firme el al-Tip'). Como menor mudanza^crée el que de Amor, yel qae del. Mar fe fia í fi ano es tnonftruo de aríiiai,y de efpumas, yotro Deidad fia ojos, ycon pluiáas, aíí^. Va que,ano conocido '' •terreno, de las ondas héfalido,,^ coa lais voces iateato ato 1 1 ver, fi ^iadofa iñe refponde el viento. , Amph. Akfaer roe refuelva, , qué incultd^feno pifo. Les i.Ha^e U Xfir. Mas quien mh voces nfurja i' ijr»p.*>i QaieA mis reos:- Mas qbella, qaé rara, .qué peregrina .mü'ger ¡.Si ele aquellas felyas ; eres la Deidad, permite i áun Peregrino, que ofrezca , alas aras de tu culto la tabla de futoi;nftnta. Que feas D^dgd no ignoto, . mas ñosi qual Deidad fea» . porque de'Palas, yVenus equivocandgjaifeáas, .- entre luces, yentre'afñeíes,. ' es efta la vez pH^rá» que adornad al^e^oíara .. .Cí., las galas de. fe TCT«ar •’¿í ' Aqué Régio^il^^do ?•,* en quí Temple^ ^.ir.
±ElMeriioes la Cot ornt] tu nombreque pue? lias filio quien me iibró de las fieiSs tras del Mar, quiero haCei íácrilído atu belleza, no deba yo el beneficio, --; ignorando aquien le debu ’JIftr. Eítrangero peregrino, que íntrage, ydiicuifo, fena# de noble langre acredita^ labe, que tauÉífrangera ’ como tu, en ellos montes; porque del Mar la inclemencia. aella playa me ba arrojado, yaunque yo íaber quifiera quien la habita, algún recelo, , por fer mas de lo que piénias, .aisehará mudar de dliilamen; viento, yMar dan rnueftragdOerenidad:- dn>f. Detente, porque fi íaberdel'eas idbnde^eftamos, ydrecelo •loimpidc, aunque eña Jila fuer» irritada del horror, ^el efpajftÁi,y la fierezaj yaunqireabertáran fus monteé «n vez de peñalcós, EthnM, iín v'ez plantas. Harpías, yen Vez de flores, Sjrenas* fo que faber foHcitaSj BO has de irte fia que lo fepassya.q»alquiera trance; expueíloiiaiiarás en tu defenfa ,. jiii valor, aíjir. Tanto confio de las genérelas muellras: *de tu valor, que me obliga aque admita tu promefi*. Pues otra vez lo confirmo. . Pues yq la acepto, mas lepa, ya que la fineza admito, *aquien debo la fineza. • Vna de eflá nobles IslaSj, que el Mar Exeo fuíienta, £mi patria, la noticia una divina belleza, tan peregrina (qué necio .«mpezaba aencarecerla, delante de tu herpjoíara ! •iln advertir. que era ofsnfii •- aan’a fu beldad? Iwcer groíTcria la fineza.^ De una beldad is n'otiíiá . ' •vez) áIXexcjllá, IiíSeDildS,guiaiw-¿ ,- ,Ki^S^t^a, q^jandbSpSltesk lüsíras d5i Mar.^cpirigutlo, »' ^uexSus íd5as .iormyitií, '*1; I• i aellas playas mearro;ar6if¿ porque Amor quiibque viera entre Ilamas>y entre efptnaas,'. que en llamas, yefpumas reina" y. pues ya te be obedecido, permite también, que lepa de ti. J]lr. No mas, no.proligat,. que parece, qaeuna mefm'a. fortuna aentrambos nos guia,, pues también aDélos era mi viage, porque^coiiia .. por elle tiempo las fiellas. * de Apolo, fus motadoreSi, ' en fii-Oraculo celebraq, para que de algunas dudaSi rompiefle las torpes Hiebias>. aconfultarfu Deidad ib^quando la violenc-ia dei Mar me arrojó ala playaj, yrpara que fe parezcan: (otra vez vuelvo adecíf) nueftrasfbrtunas, belleza hai'en Délos, que meobligue.- también, pues de tu Princeía Eindabridis, es la fama de fus generólas prendas tan rara, que me ha moyidO’ acuriélldad el verla, 'para probarfi definiente la noticia ala experiencia. .jím, b. Pues eflb áti qué te importáis aí/2r. Quizá mas de lo que pieníasi pues aae importa:- /m:h, Q^i Dlnti-X^tifl.y t!!d..Qae vÍY3. Madian edades eternas, repitan fegunda vez las iyras, yJas trompetas. Tecan caxt^y chr'm. Tod. Viva el gran Principe nuellro.- Mufi Viva, reine, triumphe.y venz3¿- rms. Yaplaudiendo fus triumphos:*- S:f«yf/Cantandofus empreíTas;- Ctr. Vuelva adecir el parche;- MiíJS; La Jyra adecir vuelva:— Tícan,. Míiji. Qi^e viva. Vnc. Que reine. Q^triumpl}e..Oír.Qae venza». Awply^jío cafo 1caíi fue Oráfulgla relpueíla. pues que por mi relpoímiola contingencia, que:- Td. 'Bl Piiucipe Madian viva. Müft. Que viva, que reine, que trianiphe, que venza. Hacía elle Teniplo eminente, que apefarde la arboleda que lí ciñe^Jos derai¿3S días-
fTirjp'teles reverterán, 'concediéndole aJa villa ItISot lo que el teíque niega, basa e! concui ío. Aftr. "Veaniot,' £de las voces diverlas algo colegir podemos, quando eiécoá decir vuelva». para,que íusglcrnis ifflmortales fean, al Teaiplo de Apol» el Laurel ofrezca, repitiendo acordes bs fuaves cadencias: Tocm, fui. yMhÍ!, Que viva, que reine, que triumphe, que venza. ijlr. Ai Templo ds Apolo dicen bs voces; fi acaío fuera aquella la Isla jde Délos ? 'Jnfb Pues aefíe fitio fe acerca el concurío, remitimos bs dudas ila experiencia, af/ir. Bien has dicho, yaun pedemos, entre elTas ramas eípeías ocultos, examinar les motivos de tan nueva aclamación. Amph, Otra vez te repito la promefla de eftár fieinpre aqualquier trance mi valor átu obediencia. Yo lo admito, .y lo agradezco, ypues ya aeíle fitio llegan, liácia efta parte te oculta. Atnplu Aunque replicar pudiera, de eferupuíofo el valor, yide obedecerte es fuerza. \ñlen las ma^^res cxvttai/i» imland} unxs ,ymas confazntis., e>q'(etr^hsraaiinii Corma, un Cetro, ^ dímis adernos M-iUtnra jjdttt'ds. Mcdh»,y acompañamiento, Fiws. Otra, ymil veces decid, qae viva edades eternas 'IPrincipe Madian. ««.'í. Qi^e viva, que reine, que triumphe,que venza,. .^bAufi. Yporque íus glorías ®mottal£sfean, ^ al Templo de Apolo «Tautel ofrezcan; yacordes repitan as (uaves cadencias, viva, que reine, del, *, L”“^°rde yla Nobleza, »ettoei,fly¡aaArquelaa de Don Angu/lin de Saíazar. 1ni! padre, que iorarcina en mejor imperio, pone en mi nenes la Diadema, qüeconfa valor fbrjaron rayó árayo las empreflás. •Antes queiluHre mis íienes el Taurefá lá íuprema Deidad de Apolo he querido „.,, Jiofes tío continua'depeiKÍencia tiene, que cc^fücefs’iva; éin'vencibltpróvidencia, dependen de que eftos.raindet^ e! que eírotr^obcdezcanc a.íu Templo, pues, guiad, p.ara quecle fu refpaéíla có'if3ai&5.!os progreíTos de.mi Cotona, yiashuellas demiinsn’iífo padrefiga;. que las heredadas,S.egias gíotloíás .p,errogativas, hafta que propriasparezcaa coii la imitación, no juzgo, que deben ilamatíenueílras, Profiga el acento acorde, ylas muílqas, ySellas con Deios la Deidad de Apolofienipre celebra en anual facriSda; «y con culto, yreverencia mayor repita e¡ concepto, diciendo en (naves cadencias; Maft. Yporque.furglorias imruortale^ean, al Templo;- i Salí Lindabr.dis. Tened, paradi no profigais, aio fe ofenda el aire con vuellras voces; no la divina, la exceifa Deidad de Apolo llaméis al caftigo, que quien llega alos Diofes con el ruego iniquojla mi&ia oferta, que parece adoración, es de la Deidad ofenfa. Yna injuílbia pedís, . ' yprocuráis la refpueíia délos Diofes? Ovil plebe, que ignorantemente ciega preíumes, que alos infultos lojdivino condeícienda i El agravio de los Diofes en mi agravio me confuela, porque la ofenla de Apolo, ylamia es naa mtüiui
ysfsi nú voz, y{ú voz es quien cS habla; áia qucxa de un Dios, yde una niuger antended, ypues efptra íii reípuefta vueftroruego» cid, que eftats la lefpuefta, Al pie de Cíetío, ffíe mónte, cuyafeida, ycuya frente, quando una en el Mar empieza,, •tra en el Cielo fenece: al Sol levanta fas puntas, ocupando el aire leve - fu eípacio, maquina hermoíá, ds Torres, ychapiteles, de pirámides, yalmenas, tan elevadas, que teme 'V.eríttalad;aio el Globo ‘ de la Luna, ymuchas vetes ^ ion fus ncéturnoS faroles los Luminares Celettes. Eña población Hermoíá es cabera preeminente: de Délos, la mas iluftre- Isla de quantas guarnece e! Mar Exeo, que en teícaS : decryflal, nevada fierpe, óyalüs arenas lame, óya fus pcñaícos muerde, que ala continua porfía de iras, yalhagos de nieve,-, aun no. refiílen las ondas,, aun iósefcoMcs fevencen.. Ella, pues, rci generefá patria fue, yel Cielo quiere,, que la que empezó afer cuna,, oy 3fer íepukhro empiece.. Entrejasconfiituciones, que obfervaba antiguamente Délos, ya fabeis, que es una dé fus priácipales leyes, que fueffe eleflivo el Reinsj. yquiza por parecerle, que, como lia preciíb, £ue alguno el peló luftente de! gobiérne; en la ekccio-a io mejor fe elige fiempre.. Bien, que es-politica inútil, porq-üc tal .vez acontece, que el buen Ciudadano, feaatiai Rey, como el mas valiente Soldado, rrraf,Genera!; que es meiseíier que manejen los Cetros, ylas.Diademas, defidas cuna los Reyes; que err quien no tiene ecííñadaS ¿la. Goiooa las üeg«,. como le hacen novedad la Purpura, ylos Laureles, fueien mudar los honores las coftumbres fecilmente,- EI Reino, pues, atendiendo átan. grande inconveniente, otra ley conttituyó, con que aun miímo tiempo fueffe el dominio hereditario, yeleñivo. De aquiempiece mi quexa, yvueftra atencioa, que aunque referiros quiere , nii voz loque ya fabeis, como la malicia fuele fingir ignorancia; es juño, que aun ioquefabele acuerden:: La fegunda ley ordena (digo otra vez) el que fueffe eí donriíiio hereditario, yele¿iivo,defta fuerte: Del difunto Rey los hijos, decreta la ley, que hereden la Corona; pero no el que primero naciere, fino el que mas digno fea de reinar, el mas valiente, el mas generólo, el mas juíUcieto, el mas prud-' nte, el mas piádofo. Odominio ventKrok> .un3,y mil veces, áquién dio la fuerte el Cetro, porque mereció la íuerte 1 El motivo delta ley fue, para que fi tuviefíe el Rey muchos herederos, fabiendo, que-el Cetro fiempre el mérito haviá de darfe, los das Pelos atendíefíen de las Armas, ylas Letras: mas con medio tan prudente, que no todo fe entregafíe al valor, porque el que quiere que íu razón fea fu efpada, es temerario, no es fuerte: ya1contrario, fi al eftudio fe entrega todo, fe fueíé hacer remiflo el valor; y.alsi, es juílo que feíetr-ple .5corr la prudencia el clenueelo: yfi algun extrenro huvieífe entre cfiucrfóio, yguerrero, para el uíade los Reyes, eritiendoque importa menos lo dcólo, que lo valiente. Si acaío Unico heredero tu Y,eílt-fiempie , EJ Met Uo es la Corofía^
r.feíinsglnaba el mejor, •con t32en evidente. Les era elección del Cielo, íue es el que nunca errar puede, pifpufo la mifma ley raqui mi jatticia empiece) Letambien la Hembra hereUaüecomo el varón, yque fueffe el Rey el arbitro fofos - Lelegir, yjuftamenteí pues nadie puedejuzgar Ja fccultad que no entiende.. Muerto mi padre, quedamos - ila Corona igualmente herederos yo, ymi hermano, fin que mi padré pudiefle declarar qualde los dos. le heredaffe, pues fu muerte fueimpenfeda; yaun fegun el difcurio de la plebes que aun el natural acaíb fiempre hacer malicia fnelei creyó que lo acelerado de ia fin, caüigofuefle de los DieleSi por hayer (íeguH juzga iirjuítamente) quitado el Reino, yla vida al Rey de MCa, Hipomenes; yaun imagiiia, que ados hijos íuyos, fin que huvieÉTe mas motivo, que el no hallarlos?; yaunque todo efto parece que no eS del cafo, he querido referirlo, porque viefleis como quando juzga el vulgo,, fiempre juzga vanamente, ymas oy, que fin tener maS'Caufa para que herede mi hermano, que el fer varci^ . le coronáis; ypues efte es folaraente el motivo, fegunda vez atendedme. Deponiendo, que violáis lo lagrado de las leyes, no fon iguales las almas f ellas infufas no tienen todas las ciencias pues como la de reinar neciamente folo han de labei los hombres, éignorarlas las mugeres i Diréis, que para la guerra, que es la que el Reino mantiene enpaz, yiufticia, implica loheimolo con lo valiente; fin adver tir, que es invidia, por neta rquantc os excede valor, que ^implica ~ ae Don Atigujlm de halcxzar. lo duro de los arneíés ala blando de los pechos. Dígalo rompiendo hueftes Semiramis, yoftentando aun mifino tiempo pendientes», del blanco pecho la elpada, de la rubia crencha el pernee Cloelia, Pantafilea, yCenobia, qu£ iaareles marciales no configuíeron ? que aun oy, immortales penden^ en ios Templos-de la Fama,- fin que elttiamphoconfiguieflé; la beldad, fino la' efpada; ved como fóinos valientes, pues para rendir nos fobra . lo hermofo, ybafta lo fiierte. Diréis, que para reinar, . tanto im porta lo prudente,- como el valor, pues qué ciencia; hai oy que no fe debjeffe a noiotras >No fue Palas de Letras, Armas, yLeyes la inventora ;Entre vofotros Aras, y. Templos notiene por Diófa de la prudenciáis Nodebeis alas.mugeies aun el ufo de leer, yeforibir los caraáéres, con que del mundo la mas; remota diftancia puede hacerfe comunicable con la pluma íNo fe deben , áSafo, yCarmenta? pues ^ es confequencia evidente, fi os eníeñamos nofotras, que os excedemos; pues fiempre' es fuerza .que fepa mas- ,, el que eníeña, yel que aprende.- Mío es el Cetro, vaflaljos, el que de noble fe precie Cga mi jufticia, no fe diga, que infamemente' fola auna muger dexsñeis,. por fer la parte roas devil: Yadvertid, que en lo contraria ' violáis facriLegamente el reípecio de los Diofes, lo fagrado de las leyes, la fé, la paz, la ccnccrdia. - No fo diga, no fe cuente entre las demás Nacior.es;^ que injuftos, ydekcrtcíes, ccicnais una injufiia porque una muger no reme. Vaitt. Viva Li?;dabik;is, viva Mifd.
U^d. Ovalgo, y¿oaio=t4 atueyes de quaiquíer Uve !Ho£Ívo.! Za /. Nunca fue motivo Uyí la razón, yla juílkia, Mad. Si acafo Xu ia.tuvieff», el primero que pondtia oy la Corona,en tus íienet fuera yo; pero üfabes, que la Nobleza, yla Plebe unidas mecoronaron, iin que dejui parte hovíede rúas violencia, que fu afeño: por qué ahora alterar quieres “ la paz del Reino; ymas quandd». porque fin Reino no quedes, con el Principa de Paros tucafamientosfe tiene ' diícurrido í£./». No profigaij. 'líÍOT/j. De fu refpnefta.pendleata eftá el alma. Lia. Con lo mifma que reducirme pretendes, es con lo que mas me agravias; Reino, que mió nofaelTe, havia yo de admitirle ? No íábes tu quan rebelde, quan efquiva he refittido :de Amor alas duras leyes, que apelar de iet injulfas, íantovaflallage tienen! Primero entregara el pecho aun acero, qqe tindieíTe mi voluntad aotro imperio: porque, qué importa que reine yo en los deníás, quando en ná fujecion mas preeminente ha de ten er otro dueño 5 yfi él mi dominio tiene, qué importa empuñar el CetrCt, ni ceñir de otros las fienes, quando ha de fer, para ier obedecida obediente ? Ypues ya tengo leales, qué mijufticiadefienden, labrédetatyrania oy veagatme. Mu. -Como puedes, íi todo el.Reino me figae, confeguirlo! Lh. De cfta fuerte: toca al arma. T:d.. Al arma toca: íblo Lindabtidis reine. ©ir. Reine el Principe Madian, Aínd, Deteneos, n® el luciente acero contra una dama empuñéis, quando no puede tener oy mas de fu p.arte, queaqueffos pocos rebeldes. Vaun me peía, que 09Xesga* Men/oes hi Corona, Cabeza, que ádefenJeiTé llegue, con quien yo pudiera templar mi enojo. Sxle ^»tfh.hUnx>at¿M pues yo foi quien la defiendo. Mad. Necio Eílrangero; quien eresi Amp. Soi quien fabra-co»léguir el que Isindabridis reifieí toi el Principe de Paros, que aunque sé que me aborrecí^ también la hermofura hace obligación los deíHenes. Añ«d. En tan impeníádo lance no sé que hede-rtfponderte. Sale Yo refponderé por ti, pues contra élrirmas, ygente hallarás en tu defenfa. Lia. Pues tu, Eftrangera, quien eres* Afir. Soi la Princeía de Syros ; yfabe, que noene mueve la incüiiacion atu hermano: qué mal el corazón miente 1«|8¿ yque mal quefingue el alma 1 No me obliga adefenderle mas, que no tener razón tu altivez. Lin, Comopretendes, fiendo muger, flo amparar la parte de las mugeres i ^ftr. Por eflb mifino, pues tu eres quien mas nos ofendes, D!, por qué nos exageras doctas,-guerreras, prudentes, quando todo importa menos, que el fer muger, pues excede dofio, prudente, yguerrero } invencible heroico fuerte Capitán no fe ha rendido ala beldadique prudente Sabio! Qaandb may or gloría yfue, que Exercitos venciefie .el llanto de las Sabinas, que defvaratar las huelles de ios Romanos Cenobia ? No es mas, que aFidias rindiefie una Eftatua, que el que aViiíés, con los encantos aleves vencielTe Circe ?pues fi es cierto, que ala beldad ceden hs armas, yla eloquencia, dexa que los hombres reinenj dexa que manden, que poítresi que eftudien, yque peleen; veras reíultar meyor gloria nueftra, quando vierett que al Sa bio le concluimos' con un filencio eloquente, que al que leifls#
yvíeceinos al ijue vence, l^i.Soco te puedo temer, £tan poca fuerza tiene, ¿cuno tu razón, tu acerojyelle argumento evidente tf lodiga: Ami hetmolura piojuno puede atreverfe adecir, que fe ha rendido, ni yo hede peníar que pued» haver tal atrevimieniai £endo impofsible igualmente el dedrlo, yyo, pealarlo: I qué confígucn mis defdenes ,deuntrminj^o.quees, aunque iéa;^ lo mifmo que ñnq ¿aelTe } Demás de que la hermofuta no e{ adquirida, ylaureles quecoRÍiguió la ¿ortuna, mecos éliimaríe deben, que los que emprende el valwí ylo que yo coMguiere, icio lo quiero deber al mérito, no ala fuertejyafsi:- Ajit. Nq mas, no profigafe que la que Yiíle prudente, quizá.Uorarás guerrera. Viá. No la paz del Reino alteres; mira: -i!r.. Solo an>¡ julticia debomirar, Aí-íí.Peroadvierte:- Iffl. Va advierto, que el Cetro-es mío,- Ypues hai quien te defiende, aqué aguardas! toca al arma. ÍM. So lo Lindabridis reine. Yyo el primero feréque lo defienda. te Eflb puede liactr juila mi venganza^ pn« contra ti folamente tnüngientaré el acero: toca al arma. Madian reine. ^«p..Reine Lindabridis. '•Guerra. Caxii,y,(lartni- ^•'.Arma, arma. Oir£..Mandian, fuípende «denutdoi Lindabridis, ^era., Di, qué pretendes, 2,;. íi»- Qué-lolicitasí ‘.°5“® eníangrientfr Civil gutrra la efpada, PcpP'iá fangre vierte dtl Ciudadanos, -J®'Sc>, del pariente ;'tcistriumphar! La vidoria- «ü, qnando viereis, fto cs-i^tjios dcQisbado de Don Auguftm deSalazar, 1 ei vencido, que el que vencej íufpended, pues, es furor, 1 *Alüü. Como lufpenderte pued^ quando ves, que mi jufticá I de mi defenfci depende ? Lk. Si vCs, que la tyrania de mi hermano, íolo puede redimirfe con la cTpada, qmedio ha de haver iDtr. AqueíUl La ley del Reino no manda eIque las hembras hereden C’ moel varón! Los 2. Es verdad. D/V. Luego tu, ‘Madian, no tienes masjuílicia que tu hermana ! Ni tu, Lindabridis, puedes decir, que es mas tu derecho, qel de tu hermano? IL Qué quíer(4 íacar de efla conléquencia ) Dtr. Efto: Decid, fi viniefle vueftro padre, yla Coron*- auno de los dos le dieíle,. el excluido quedara quexoío! Los 2. No. D/r.Facilmentít puedo ahora componeros. Los 2. Como podras! Di'-. -Atendedme» Quien eligiera mejor, vueftro padre, aunqe prudente, ólos Diofes? Mad. Que losDioiél mejor eligieran fiempre, fuera delito eldudario. Dir. Pues fioy tíneis evidentisel Oráculo de Apolo, CeflTe la violencia, cefle • la ira; yel que fú Deidad' ojr para el Cetro eligiere, reine folo, porque alsi ' cumplís aun tiempo ígualmejitp Con la paz, con lá juñicia,. ycon la ley, fin qu eque^' el no elegido qnexofb,. porque el defaire fe fiente quando lecaufala ofenlá: ycomo los Diofes-fiempre obran lo jufto, no agravianyno hai quexa en quien no ofendci r«¿. Viva Dirceo. Ver.t.Y Apolo quien ha de reinar decrete. D/r.Quérefpondeis? Alad. Qu_é podcaioii refponder atan prudente Í refolticiOntCia. Yoconvenge» en que de los dos gobierne Í el que decretare Apolo. ‘D/r. juraislolblemiiementeS Les 2.S¡ juramos. IDñ-. Puesfeftivos racoidts aecQWífieata
^_ El Mérito dedukehsrmonía el sire, diciendo en Hiaiiios alegres: Grandecoraz-on dcl Cieio:- Corazón del Cielo. Din. De Aftros laciente Adalid:» Mufi. Láclente Adalid. P/rc.BelloMoHarchadeldia:- jtííí^.MoBarchadeldia. ; Dire. Hcaidr, yalma de.Zafir» ¡ Muji. Alma del 2afir. Corazón del Cielo, Inciente Adalid, Monarcha del día. Alma de Zafir. -^^ Ted.y M»Ji. Di, quien reinara", - pues te toca á.ti, , por Rey de las luces, lelo el elegir; i ©ir. Guien los choros al T.enipa®, . ylos Hymnosrepetid. .Dtvtrelit ^itoítijei car. tundo. fhon. Tened, parad, atended. El dulce acento no o'rs déla gran Sicerdotiía deApSo ;Ya füfeliz reípueña eíperamos. Dir.Pues falgamosla arecibir, diciendo: ^- S«i'e cant. Vitonif. Tened, parad, oíd, admirad,eícuchad, atended, que el lacro Laurel, oy es de ninguno, yde entrambos es: Pues Madian, yLindabndis, igual jufticia ten^s, por ftr el Cetrode entrambos, de hingíjno puede íér. Ella esrefpuefta de Apolo, noés Contradiclon ,porque otra ley o8 coníiituye, finderogar vneílra ley. Tu Lindabridii, fi hallares tai Principe, que vencer pueda de tu heroico hermano la generóla altivez, ln:a tuya la Corona, que aotro esfuerzo has de porque en el mérito ageno confifte el proprto tal vez. Zi». Si hallo quien venza ámi Apolo, que reinaré ^í‘ dice: gran myfterio oculta! pero:- Csnt. fit. Efcuchad, ate&de«* Tu Madian alcontrario, fi acaíó hadares muger, queexcedíde Liadabtwií es ¿a Corhna, beldad, ingenio, ydeídeiS, la Diadema ferá tuya: bien, que della has de temer, que la libertad te quite, quien la Corona te dé. Mad. Si halle quien venza en mi hemaat valor, beldad, yefquivez, dice'que el Cetro ferá mió. Cxnt.tit. Elcachad,atended, Q«ntas Islas el Egeo .contiene,' theatto ha de fer de Marte fiempre fangriento, de amor no menos cruel. -Qupn»s Príncipes caatienen en tu hermefa redondez las Cicladas ala lid competidores veréis. Am>h. Según eflb, amor me dá 4J. aliento para emprender, que el Reine dé Lindabrldis lea. f;V, Elcuchad, atended. La belleza, yel derprceio .veréis militar también, que al fines hij ode Marte, el que hijo de Venus fue. ¿Í/Í!-. La primera que.fe oponga '4f. aLíndabtidis feré; yefpero que fu Ibberbia rinda. F/f. Efcuchad, atended. Lidiad, venced, porque el Cetro maséftimabielogréis, porque la Corona, íblo lo que cuefta ha de valer. Efcuchad, atended, • que elfacroXanrel oy es de ninguno, yde entrambos es. Aíád. Detente. L/nd. Repara. Mid. Advierte. Zi». YempreSatan (inguiar, nos declara. Diré. Defta fuerte: Noignorais, que en effas bellas luces Iblo he fido yo aquien Apolo enfeñé las voces de las Eftrella s: que me din la primacía en Grecia íos mas difcretos que apuraron los feerctos aMagia, yAftrologU. Siendo ello aísi, para que, 6theatro, ópaleftra fea, de la mas heroica ¡dea un Caftillo formaré, donde en vaflas, ylinteles, 1 borden reiieves fútiles, porfias (Je los-boriiís,
isDon'Aíip ^otídelosfintíféK I-porsnefu Arquiteftat* jVTconilaal primor, campana para el valora theatro para la irermofura. Ya en balnartes, ya «n ;atdine* (¿imiten, dulces, ygraves lostrinadosde tas aves. Vas voces de los darines. Porque en harmonía igual, - el mas atento prefuma, • que Ion clarines de pluma lospaxaros de metal. Elle, pues, el mas feguro fuerte, por materia, yartev' para que áquaiquiera paite vaya con folo el conjuro; vereis fu maquina grave* queel viento eícandalo fube, de jaípes, ybronces nube, cop muficas, yflores ave. En elle, pues, nuevo encanto, Mantenedoresierin Lindabiidis, yMadian, vagando Reinos, en tanto, ; que los competidores, ' que vinieren alidiar, Apolo venga ajuzgar vencidos, óvencedores: qdecís! Mítá~. Que ya empeñado el valor, remitir quiero . oy mi juflicia ami acero, ydél falir coronado; bufque mi hermana quien pueda ami valor exceder. Vi. Yo también quiíiera ver, como hallas tu quien meexceda. iW. Lo que el tiempo nos dirá, ocígÍo es el difeurrir. Ved, que yo he de competir Una vez opuefto ya. Waá. Yo me alegro de ten er tal competidor. Ají. Y<yo que mi aliento empezó he de proíeguir. Un. El ío: te agradezco la primera que fe me oponga, DiV. Pues.vamoc aemprender, ioí 4. Todos eftamo* pendientes de ti. D/,-. Qmílcra, puefto que fe determina Vueftro aliento lingular, que fea el primer lugar *la lid effa vecina ,l ?deflerta ,en que ufana J^oLnonaalfelizfaek.- “dosantocha? del Ciclo tí^pmdeSalázar, en Apolo, yen Diária* donde álos dos luminarís del Cielo hagais facrifiao en un anciano edificio, que olvidados fus Altares dexó nueftra inadvertencia, yallí el pregón repitamos^ de la ley. Tesdos e{f:ñno^- / Oirceojí^tñ pttidéBcia, ;':'- ydiífofidon pendientes. ' Sitie la Fñemja ,aiit je ¡igue ,le '»< levantaá» an CapU» delante de-lcíbafideres dlfort, Dir, Pues el Caftiüo al encant® de tu voz empiece, en tanto,' I'itoniía, que eloquéntes té figuen losduiceS’Choros ' detus Nimphas,cuy« acento férá remora del viento, diciendo en'^ot canoresr g,. Efperanzás de amor; yfbrtsna» con voces, con écós, con claofulas fuaVes, el aireíábrique, al aire fe entreguen, el aireias lleve pues fiín delaiié; Afj*yí. Elaire fafefique, &<. M«d. Raro aflbtnbrol álos acentoi fe muevemaquina^rave de torres, ychapiteles, de almenas, ybaluartes, F;t. De mi voz al precepto el vano viento eícalen, fc;la efta vez ligeros, los bronces, ylo's jaípas* que el aire fabrique, que al airefe entreguen, que el aire los lléve pues fon del aire. Mufí. Que el aire fabrique, AcC, AÍ,íi. Ya la fabrica perreéla fs ve, yaunque ineftióiable hace el valor fu materia, cede la materia alarte. Pí .Puesque aguardáis f entrad dentro. Los tr Vamos, potSt Vir. Venid, yel parche, yel clarín áios acentos de la iBufica acempafien, diciendo con nuefttas voces, que triamphos de Amcr, yMarts, Sntraofi tdds por ana puerta ¡q^e ha de teñí' rlCapile, ml nt s5¡t canta la ctpia ,acoinpariada de.flf~
E) Mérito ala Corona, 16 quedeCií.'- ta miedo, ytu turbación, arguyo, ^ que algún ocultó myfterio hai en lo que te pregunto: YadvwttCj hsfta fabcrio no has de íalir cicl Caftilio. Yo nada deciros puedo mas de q;- Dcnt. Mufi: CalmeTe^ lufpendafc el viento, yal templo de Apolo fa lude el concepto. C/u>t. fit. Que no hace la Deidad el fiinulachro, fino las aras, los votos, los ruegos S»le Dirf. tindabridis, Madian, áqué aguardáis; como al Templa de Apolo, al voto ofrecido no vais ?quando yá dilpueftó todo eftáj'por rm elección, ylos fuaves acentos de la Fitonifa os llaman, una, yotra yez diciendo: Cant. F/>. Que no hace la Deidad el fimulachro, fino las aras, los votos, los ruegos, D/í-f. Mas qué miró! aquel anciano no es DanteofJ Dant No es Dircéo el que miro; Dirc. El es fin dudaá mas difsimuiar pretendo. T3A»t. Halla mejor ocafion, no es judo hablarle. Hacia el Templo guien los feftívos Ghorot, porque ya fabtr deíeo de la retpuefla de Apolo, - en que parte ferá el duelo de la lid, en que ha de fer arbitrio el valor del Cetro. Xirs. Para falir de eda duda, igual es en mi el anhelo de la relpuefta de Apolo. para cumplir áun tiempo con otta travada lid mas peligróla en el pecho, pues contra ella no bailan delcorazon ios esfuerzos; en tanto que al facrificio vamos, el monte corriendo id voíotros, halla hallar una muger, cuyos bellos ojos ferviran de norte ívueltos pados. t/s. No quiere porfiar contigo otra vez; suas penetrando lo efpelb de la maleza, bu fiad tía robufio joyea fiero. que Iblo para que vea mi hermano fu eirgaño,esciertaS que otra vezdefear^ Verle. Ted. Ya todos te obede^mios, fin que quedelífco, óplanta, . que no corramos. Mad. Piimefo^ por fi acaío no encontrareis la que bufeo, tened predb áede anctaho, queél dirá quien es, Nada decir puedo, t. Venid. DaM. Vamos, que la vida perderí, mas no el fecreto. (¡p. Un, Ypor fi alas puertas llegan del Caíliilo, avifad luego álas guardas, que no impidan lu entrada, t.Yatu precepto vamos áexccutar todos. Dirc. Aquien bufcais: yaqué efe&g fon tan raras prevenciones í iiad. ‘^qnedbpide mas tiempo; vamos ahora al íacrificio, £»». Vamos, yfea repitiendo voíbtras los dulces hynmos, yvofotrol el ellruendo de la venatorias voces. Lts Hem. Vamos, yen confuibs éfos allá repitan los montes.- Las N!mp,\ aqui diga el dulce acento:' i.Al boique, a. Al llano. .3. Ala filva, Nimp.i.A la ribera, a. Al repecho. ,.. Mufi, Serenefe el Mar, fuípendalé el viento, yal Templo de Apolo íalude el concepto. Ttd. Ala ribera, ála playa, hacia ella montaña, alcerro. Todos ríprefentand;,y Im MuficA y¡i t»‘ ir*n (on elle ultimo ejlrJvtUo ,mudMih fe eltli otro en el de ftíUfcoi. Aíufi. Que no. hace la Deidad el fimulachro, . • fino las aras, los votos, los ruegofr Salen Dar¡nel,y £fidu por dlftrtfítei part.s. Bar. Halla ahoraagazapado, ,. de la tempeílad huyendo . en una de aqueftas cuevas . eilaba tomando el fi:ef«>; pero al oír tantas voces ha fijo tanto mi miedo, que he penfado dos mil colát en menos que ha que lo pienfo» Válgame. Dios, yque.gullo es el oir tanto ellruendo 1 ninguna mug-r aiofiis en lu tuyo miedo, .«e
r ,ue ios teca*, 00 fe logran, folo haviendo 3odkSorfc>,por cumplir con Udamería, hacemo*, finí“<>nifiapara(iu« alarazas,yafpavientos: «uíde haver gufto mayor ? pür. Puídebaver b’^s eliupendo temo^í* SJ}- Queoir aun tiempo mifmo:- Ptr, Q“* efcuchar aun miimo tiempo:-. P(tt.Ala<“®hre.».A laríbera, 3.Alaplaya.4. Aliifco. 5. Aicerro,. i/iií. Que no hace la Deidad el fimulachro, fino las aras, los votos, los ruegos. Par, Efteiiilaí EJL Darinel iVeeafe. par, Quanto de hallarte rae alegro ! fj!. Ahora entra bien el melindre, af. Pür.Qae íientes de aquel horrendo fiero efpantofo rumor í lacongoxa, el recelo me tiene, yo, que, fi, quando, fin nii eíloi 1Dar, Cobra el aliento, pues fi tu lado eftá quien le eftfi muriendo de miedo, ^No medexaris, fiquiera defmayar por cumplimiento } Par, No faltar 'otra ocafion: pero dime, que podemos colegir de tanto afembroí antes borrafcas, ytruenos, yahora muíica, ycaza i ^Yo lolamente recelo, que fi la caza es de liebres corre tu vida gran riefgo. PjB-, Effo digo yo yfi fuelíe de lobos leria lo niefmo. Sabes loque hepreíemido í Di'. Qué; £/.Que ello es encantamiento» Dar. Yde qué lo has colegido í tjl. Mira, quando nueftro viejo le contaba fiRoficler (para divertirle) cuentos, lolia coatar unas colas afti, poco mas, omenos. Dar. Por mas feSas, que yo eílaba con bboca abierta, oyencto quandoen una Isla defierta havia un Principe encubiertOj yque el tal, fin bbcr como, ni como no, un diafaiiendo al mont<^ hallaba un Caftillo, ^ne dos úlvages foberbios le guardaban? yél entrando (elto es delpues de haver muerto los dichos dvagts) iba ds DmAuguftlnde por mil jardines amenos, en uno de ellos hallaba 17 tli' y una dama de ojos negros, ymanos blancas: la qual, como digo de mi cuento, le regalaba ,halla tente bonete, yde lus fuceflbs le hacia una relación; dicietrdo, que un jayan fiero malandrín la hayia quitado, fin mas, ni mas, el Imperio de la Isla de Ttapiionda. Luego él, diciendo, yhaciendo* mataba aldicho Gigante, yíecabba si momento con ella, ytodo le hacia por artede encantamiento; EH Quefabestuñ anolotroS r.o iucedera lo mefino í D«r. Ello no fe pierde nada; por el monte nos entremos, que puede fer;- mas quemiro! De^Cfibre¡t lafachada dtl Qafil.lo ,ífl» m»a targeta tn.tmsde ¡a puerta ¡tn qut eflará tfcritoio quefe-dice adelante^ Bfl. El encanto dicho, yhecho. Dar, Vive Baco, que es Caftillo, óque yo eftoi hecho un cuero» advierte, que fi hailnfanta encantada, que te dexo. EJI, Si, pero fi acafo fuere algún Principe encubierto el encantadoi te iris noramala. Oar.Santo, ybueno. EJi. Laspuertaseftan cerradas. , Da' .Pues hai mas de que llámenles 5 Lts X, Ha del Caftillo; .Quien llamal D/w. El enea rito va derecho: querrás creerme Efteiilla, que eftando commigo mefino confiderando efte talle, efte brío, aquefte afleo; ylobre sodo, efte raro loberabo entendimiento, fierappe conocí, qne no er» Cola paia ti.- Lo ntelmo mil veces me fucedia, pues al mirarme al elpejo de los arroyos, -dccia: Pcís ble es, que aqueftos bellos ojos, eñas blancas manos, que lón bienes que d¿ el Ciek», por parar en D..rinel han deier bienes moftrencoS l Dar. Habla con mas oottefia, imira que ya es otro tiempo, Icr
i§ EliMst. yfo! Principe encantada. 'íjí. EíTa ahora lo veremos^ que puede íer que yo fea la Piincefa. Oar. Llamar quier» otra vez: Ha del CaftHlo i Dentro clarm, ycaxo, T:.i, yQwen llama } liar. EJiono cita hreno, que yo no quiíiera fer Piincipe con tanto eítrnendo, Ue',’.-. Oia, guardas del Caftillo, falid, qne baiaventarero. a. Ha Braníloi i. Ha Brilladoro? Dar. Giilias de oro c'^n buñuelo? mui bien fe puede llevar; el encasto es eñupendo. Xfi. Solo temo, queahora íalga aigun Gigante, diciendoi Saitn Sruntio'^, yBiLladort ¿e Jalvt^í-, ;eon mtzxs ,por la puerta del CaftUh', quedandefe ales ladosdella, Bril. Otu, que te has atrevido con valerofo denuedo allamar, qué felicitas } XJl. Se rl^incipe quando raeno?, ñu^des nos dán h'cencia, X)er. SalvagitoS! maleresetto i temblando efloi, Bri. Ya fin duda havreís leído el letrero de ede Padrón. Dar^ hío íenor, ' porque yo aleer no acierto en paredón. Bra. Advertid, que fino lábeis el Griego Idioma, que efti en Latín también. Dar. Para mi es lo meíme uno, que otro; yafir ufted nosle lea. Bii. Oíd atentos. J^.Sabetr Latinloslalvagesi J>ar. Ahora íales con eflo í los íalvages aforrados en Latín, ion los pe rfeélos, I« Bri. Qua!quiei-a pj-¡jjf¡pj ^ quiñere probar la aventara de ede Caft¡llo,y adquirir la polleískm de hi mayor isla ckl Arcbipfeiago ,ii fuere Dama ,ha de vencer ea gracia,y hermofura ala Princeía Lindabrldis;y fi fuere Caballero,!» de exceder en gala,y valor alPrindpe At3dian,queíon los dos Mantenedoresde eíia aventura. íyi.Parcíios, que elfá la aventura amedida del defeo. Dar. Si, qeftamos macho,y hembraj yfi haí Dama, yCaballero tífldilsioí qae JBYidigriioíb , ho es la Corana, 1 I que al fin hai delloCon dellot con vueftra licencia entramos. Bri Aunque es verdad, que primer» havias de batallar con un rugiente León fiero, yun disforme Cocr^riio, preceptode Madian tengo para que entres tu. £Jl. ¡t lo que al Príncipe le debo. Brit. Ami también Lindabridis .me dexó mandato exprellbde que fi acafo vitiielfes, entraffes libre, yfin riefgo. Dar. La Princeíá Lindabridis hace fu negocio en efifo, yen la elección fe conoce, qae es muger de entendimiento, no lo perderá de mi. Brx. Ea, entrad. D,r. Vaya primerea vueftra Alteza, Eji. No feñor, entre Vueílra Alteza, Oa',.E&s en mi fueragrolletia. EJI. Qué atención; Dar.Q^ cumplíinieiitoí Venid Principe. Dar. V.a yoi, folo por irosfirviendo. I EntranJe ios dos. BrL Pues ya hemos obedecido de Madian el precepto, yLindabridis, porque vuelvan los que ván corriendo la montaña bacía el Caíli lio ferá bien que los llamemos, Bru, Dicesbien. Br/.Ha de la ftlva í Brsf. Ha del monte? ya eftán preflbs los dos villanos, venid: toca e! clarín. Ciar ñs. Dean Seña han hecho ya las gusrdas de las puertas- TeJ. Al Caífillo. ,S-,t:(n todos,. Mad. es eftoí aquien dais voces? Bru, Atods^ los que la íelva corriendo ván,puesya á los villanos, tu mandato obedeciendo, hemos franqueado las puertas. th. Ydonde eílán? Bri. Prífifoneroí hanqucdado-enel Caftíilo. B'U.Son un villano groíTíro, yuna muger, en ei trage ruftiea. ti». Qua nto me alegro de que veas, como yo no me engañaba .' Mad. Losieímo te puedo yo rs fponder: quantoal alma le agradezco, el volver áver fus o;os ! el «aflato infierno I
¿ti (kiCole de Apolo ii]atHÍ3j que áia Isla de Deiot tlOftiÜo vuelva^ donde jíha de confumar el daelo, ínqueia de ícr el valor, la heruiofura, yci ingenio, los que dignamente os dea Ies aplaulos con el Cetro: vamos, pues, aqué aguardáis í pues quita al merecimiento el valor la remifsion. ¡iJ. Es verdad, ypues ya llevo 3quien me ha ulurpado el alma, nas en alasde mi anhelo ha de volar el Caliillo, que no en las alas del viento, JJn. Ciclos, no sé que recela el sima delrendimiento defte joven; pero como yo de un villano me acuerdo i Én duda de mi me olvido. Tocan un cliir¡n,y dicen dextrí, Jl«w. Otra vez la leña hanJiecho deíde la Torre, Tcd. Al Caftiikj. &. Ya unidos, los que Irguiendo iban alos dos villanos, haa llegado. Un. ¥a defeo. 6ber qiñen fons puesindica, fin duda grande myfterio htarbacíoB del anciano dnombrarlos. Mad. Pues coaellos vamos, fácil es deípues averiguarlo. D/V, No entiendo, qaemyñerio encierra eif% en aquella Islaencubrerto Danteoj pero deipues procuraré h'blarle. F<V. Entremos «J el Caíliilo, ymi voz Kentregue con él al viento. *'• Vamos, que ya de ta voz asntreftras ferán ei eco. *w- St, Bolad encantos de amor. “F-Bolad. F;>. Ypues^ decirfefud# yac ibis Torres en el viento, íw el niifmo viento las mueve, bs Elc^len el aire. ¡¡ rpenetren. ¿•Buelen. fit. Las alasdel Noto I,1 P*- Veíperanza jdel ^.yiento lleve. pollas Auras, Notos huelen. Dcid.rd me lócorre, yericeíi que le dí«s$ tifiln de Salazar. Jal alma, que no osentíendo J IT)i .Dudas, quitadme las Icmlrras para que la luz encuentre! No por mi amor fe repTta:- Lln. No mis recelos me mueftren.- Dñ'.No mis dudas prognoíliquent* Tcd. Lo que elfos ecos refieren. led^ ríptjtr’t e.n yUmufica repite fjf» -H}‘'¡trun psr ¿a p», rtaJu C/^i. Uo, qu, dejapa: ce, ytu -» .irin. Teté, yVuR. Suelen 1sAuras, por los Nt-tcs huelen, yeíperanzasdel viento ei viente lleve, %síhn la’ Idia.na .y^eficLr,‘eiidiirm$ por .ff. py.rte,fin Les =. Efperanzas del viento el viento lleve ? 19 R»j. Aunque haceffado ei eftrnen^ de las voces:- Cí«. Aunqueceffe ei ruido de gente armada:. ,R«/. Siempre noto:-CÍ«.Admiro fienit^K- :Rfll-Nuevo alTombro.C/a.Nuevo encasto, .8«í. Pues fila felva emmudece:. Cía. Siguarda filencio el bofquer- -Les 2,Repite el Aura mil veces; Eiles yMufi Que eíperanzasdel víent» -el viento lleve. AloUxts. :Rq/. Mas remilb huye el acento. iCiar. Lexos íuena el éco leve. Re, Parece que de las cumbresr- C/^.Defdelasnubesparece;- R*/.Q^erefponde.- Cía Q^erepite^. Refi. Siempre errante:- C/>, Huyendo íiempre:- EUes, yMufs. Suelen por los Notos, las Aurasbuelen, Maslxoe Rq|:* Claridiana? C/^,Roljc[cj; 3 como de mi fepararte pudiftes CU. Llegué átemer, que por defenderme ami Ino te havias de ocultar; ytne quife íeparar lelo por librarte a-ti. I Rr/. De una Dndrd lo vK lento mi murrtc iiitei'tó leyera, como fi en íu beldad fuera delito mi rendfmiei, to. Ella me obligó aque huya de tantG fiero homicida, fin que guardaífe mí vida por nda, lino por fuya. Cía. Yaun creo, que coníiguícra lo que irrter.tó fu rigor, Üde uü jcycB tí vaiüT
20 El Mérito tu viJa no Aefíndiera* ; Rtff.Por quéi Cid. Porq ami me \ia, yjuzgando, que era ámi aquien fegaian, a.ti engañado te libro. Te!. Noobílante, volver defe» áexaminarfuiigo r, demis de que otro temor, me obiigaj pues áDanteo, los que: alas dos. han feguido, poísiblees, que hayan hallados, pues yo no le he encontrado haviendo el monte conidoi al Caftillo he de volver. CU. Vo pienfo, que mas te llama> que no, Danteo, la dama que vifte. Bien puede íer MU. Mejor es, que noarrieígat Gu vida, que le bufqucmos otra vez, pues que podemoa deípues eiaventutar ¡r al Gaftato, yque vamos losdoscorrienrto la lelva. Xtf. Yaqueáeffome r.efu*lva> porq,utno nos dividamos mucho, en la gruta teefpero.. jEU. Luego allá:tc buícares pues y^lo íjue (quieres se» ^ Jto/* No íabes bien lo. que quí«K>w cía. ADios, que yode la fietra, la falda dücurriré. Jííf. Yo la cumbre efcalarfc. JJent. i/i. Tomad puerto. jím[-h. Atíetra. íi¿ Atierra-. C/a.Nuevo.eftruehdo en la riberafe elcucha. Saj. Tropel de gentefe defembarca.. ' 'jíl irfe a.emrar, fa’infir el Ude di Roj»- tler A?w;-W->»,yp’<)rííde C¿0riiií»9A jlfirta.. Detente, ruíiico. Villana, elpera. aímp. Dinie, Pañor deftasfelvas:- Dime, raftica Zagala:- ., ' Aquien figuesí ^JÍ.De quien huyeá Hs/Yo solo átijte bufeaba. Cía. Yo por ti el bofque corría.. jlm/.'tü bulcarmeí por q^cauftí- J[/?.Tu feguirme ami; áqefefto ; Mofi. Sabiendo ,que tu ami hermana yami nos has defendido de un tiefgo, en, que intereflaba,, no menos: que honor, yvida, volvía pueiio atus plantasapedirte;- Am^. No profiga*»- qas youa t# es la Coroná’t I Cía. Sabiendo, que tu ami hertaañs - quiíifte quitar tyrana ¡a vida, üendo tus ojos I *de fu delito la caula, volvía humilde arogarte, qperdones. Afl.T^ate, aguarda, que no es poísible entenderte.. R»j.Siesafeélar ignorancia, nnquerer, que el benefitio te agradezcan. CU &es q.ingrat» otra vez quieres quitarle la vida, quete entregaba, yo le volver® ^tus ir^s* ^)«p. Mira, Paftor, que te cngsñaSi aíyi. Zagala, qué es lo que dices i Rof. Yo llamaré a. Clatidiana. Clít. Qmen me nombra, Roficlet i ^yi.Amph&m! .ímp. .^.ftreal ,,sy}. Qué elirana Éattuna ha Sdoel hallarte 1 .ámp.Yaagradezco al Cielo que baya tenido, tan grande dkha, como encontrarte. La tara tempeftad, que dividirnos pudo, impidió, que aeftas playas baila ahora no arrib.iflé. También yo de ia botralca. baila ahora no he podido librar: yquando boleaba la noticia del patage en que el CaltUlo deícanfat elle Pa&or engañado, con myfteriofís palabras me ha tenido, ájJ.Lo iniímO’ ami con ella Serrana me fucedery es Gn duda efeílo de Él ignorancia.. Rfj. Fácil es averiguarb: elle joven, Claridiana, no es el que nosdió la vida í CU.No, pero aquella es la damas que te la quifo quitar. Re/. También como yo te engaña^^ C.'«, Cielos, todo es nuevo alfoirdwo^ R*/. Toda es coníuíion el alma i ypues ya le pierde el tienipO' en inquirir la montaña, para bufear áDanteo, vamos ai Caftillo., Aguar*» en qué parteeftá el Caílillo- J Dcmm. Al monte, a. Al llano. 3,, Ala playa. /íjT.Qué es eño 1 Son mis Soldados, I que por orden mia talan el monte, para bufear 4X» ?sai»
de Dm Augtifl .íeo ordene^ «iíaa, en voces acoídadas digan. corriend<>la felva: .J, Sitó, como fe engana, ‘^denáeamorlm encantos Igne enanfias . Qaémalalcenz» dque fin alas &gne JsSeC£ÍelCaft;U<^ Lquehaveisde deÉendetnos>. fia£afoalg^'»<Í“S««* ^él nos amenazare.^ commigo temáis nada^ “^aae defenderos prometo. De aaaefte temor escanU- ifnovedad. “tí/, ’ío no temo», que no caben en el alma amor, y, temor, porciue quien teme, no diga «jueatM.. HA;-?. Ea, guiadalCaftillo. /I.Primero quieto amis cUmaS ^ ^llamar- Avif.S, yo amasmoldados. 'jfl Uadeí niontei .<ííW.Ha de la playa.- ^'Snun ini- Oarnus de Ajirt»^ KVenid. qse nos llama Mtea. St¡e»gíir el strt hdo.íes Soidad’A ae ^TOfhie». t.Vámotiqne AmphÍMt nos liama^ afcBjfc Venid, ^yáhai quien nos guie», Cl«lVamos, qué ya aflegurada la vida deKoficlcr,. volver avér deíeara aquel )ovcr. ¡^of. Aunque piérdsla vida, fi veoJa rara Deidad que adoro, lera felicidad la defgracia. im¡ .Por donde nosconducís ?- C¡«. Por efta gruta fe paffa hafta el Callilto. ,So .J>lo entreis» por ella, pueS.que.la rara, obfeutidad, yafpereza, no es fácil el penetrarla de quien no la. ha franqueado!- íonduce tu, Claridiana, alos dos por la-otta part que fale anueílra Cabaña, pues en ella eftá el Caftiílo. €lí. Bien has-dkbo-, yquando bayaifc alfegurado tu-vída, 4los ruegos delbi dama». 41osmio$, íerá fácil enlamarte. So/.Ptses ^gnardas f ®*. Venid por ^otra parte,, í«fe&t«fe¿u¡a^ tn de Saladar. ^l v^n(t tedas coa cUridiatia por «»a parte, yS.cfic.er ‘o’o per lag¡ittíi,y dke.tntmr^ do por da Udo, yftíUtsdpor otro. RoL La ‘Clara íoberatna luz del Norte que figo, guie la planta, yel corazón por aquefta lóbrega horEOtoli eilancU hafta lalir aías luces, acuyo efplcndor efalma Corriéndole leebaflido'es delforo ,¡é ufrin ot, os, en ipioe lli plantada maeaed-^ ñd.yfle ReficUr. vive: mas qué es efto, Qelos 1 no es aquefta micabaña 3 ftj pues qué fe biso el vergel » adonde pudo el Akazar defvanecetfe, por donde hayeron-misefperanzas 3 Si fueóo! no, que no fueronjamas defdicbas-íoñadas, yen la defgracia no bar doda,^ quando es mia la deígracia.^ Donde has bolado, divina beldad" donde el viento eícalaii> tus luce$3 Siési que en las plumas de Amorhuelas, fue tyrana violencia dél ciego Dios, que equivocándolas armas,, ami me dexe lás;ftecbas, yatite prefte las alas.- Por eftütta parte el monte regiftraré planta, ap^nta, ^ tronco, atronco, peña apeua,- fíora flor^.y rama arama, quiza me'darin-noticia, compafsives de mis anfias» de adonde huelan mis penas} paefto que menos ingratas fon, que la beldad que figo, la flor, eFrifeo, yla planta.. Pero iJ en ellas -no hallare noticia, deíde ellas altas rocas, al mar defpeñado,. examiaarijfi apagan tantas llamas tan tas ondas» diciendo: . Sale ::Ur!dUn» ,yos qae lasfgxienm, 4/?. Donde, Serrana, , nos conduces ?Amp. Tu fin dudaperdifte defta intrincada lelva la fenda. C-lar.!^, eS efto-^ como" pero mi"cabana no es eftas que es-efto, CielosS- aqui no eftuv'o el Alcázar 3- pues comO; flij Koücltttt 1
MMérito |)a<lo de 3íjuif ScJI ClaridiJna, ámi nada me preguntes; noSe nada, no sé nsd ’. jíwp.Agaarda. Sfl .Ay de miinfeiizí a#y?. Detente, 80/. Tú iofaerana Deidad, yta Caballero, íi los ruegos, fi las añilas de un tritte en los nobles peckos la piedad affegurada - tienen, flendo la Nobleza aíylo de ia defgracia, ' ampare vueftra demencia aquelTa infcli-z hermana mia, que en mi es ya infufiiblt la pena, el dolor, la rabia, el furor, la anSa, el defpecho, que me ahogan, que me acabatí, que raerinden, que mepodran, que me encienden, qmeabraiáB> remediaré con mi muerte, <i es que con la muerte acaban pefares del aIma, íiendo immortales con el alma. Deda fuerte acabaran mis deldicbas. Precipitufe. Jifl. Qué delgracia ¡ w4a¡p Qué deldichal Cl*. Ay infelice ! Cae dijmayisd jip. Defde aquellas rocas altas le ha precipitado al mar. jímp. Seguidle, yhaced que al agua echen todos los Efquifes. 1. Ha del mar! I. Ha déla playa í' 3. Echa el Barco. 4. Echa el Efquife. í^anfe íes Beldades. Voíbtras, pues defmayada eftá effa infeliz belleza, llevadla luego ami Nave, {eftraña locura!) i. Ya obedecemos. Vanfe las damas iUt) inde 'a Clar iiasa. aíme. Sin duda de grandecauía nace fu defpecho. jifi. Todo es confufion; ypuesfalta el Cadillo dedos montes, vuelva otra vez nuedra Armada abalearle, ¿m-’. Bien has dicho, pues dedas vecinas playas adquíñrémos noticia. .íí^. Vamos, pues. Oen. Echad fas lanchas, les 2. Cegad atierra los Barcos. D'»s. Al agua todos. Alagua. Van!.- •í» JORNADA TERCERA. ^ l&nt. Haced fal va, que el Cadillo Cfl e|a aísieato. €S ¡a Corona, ^»j1. En hora dichoíá venga ála grande Isla de Ocios, la afrenta de Marte, la invidiade Venus. S«Í£» Lindahidis, Mxd¡a»,y accmpui ñarat me. Trd. Viva Lindabridis, viva Madiah, Ptineípe nuedro. Caxa, jclari»,- Ya que el Cadillo ha parada junto aefle eminente Templo de Apolo, antes que el concutlb de la aclamación del Reino impida aiaiir de tantas dudas, como acá en elpecf» batallando, fin vencer, coufiguen el vencimiento: trahed luego aquel anciano, que en la isla defiertá preffo quedó. Lia. Aguardad, no es mejtr el que veamos primero alos dos villanos? Mad. No, fepamosdede el myderio deocultarlos, que^delpues con laevidencia efe verioSj havrade decir quien fon; id por él. 1. Ya obedecemos, Van^ Mad, Qué edé anhelando, por ver la que me mata; ytemiendo apel peligro de fus ojos, aun lea peligro el anhelo ! Lh. Qué merezca mi memoria ef. de un rudico el rendimiento, yque la piedad ufurpe el dominio del deprecio ! iíad. Como es poísibie, que fea parto del monte tan bello prodigio? Lin. Como espofsible, que tal valor, tal ingenio a¡. fuelTe aborto de les riícos í Sale DanteCyy So dides, Dant, Ya eftá avueftras plantas puefi» quien en ellas faciifica (u inútil vida. Mad. Delfaele levanta, ydinos, anciano, quien eres? yqué myfterio oculta, que a] preguntarte por dos rufticos, luípenfo, turbado, abíbrto, yconfuft»; losnegatte. £.?. Pnesfabiendo quien ionios, no ignoras, que te hace íofpechofo el miedo, culpado la turbación, ydeícoilé» el fiiencio. D/tff, Señora, fi yo:- Ma -.No temas, porque fi es algún adyetfo . - «cafe
IJfjfo de la fortuna aaien te obliga aque el feereto «ardes, comaiigo feguro tttarás, pues te prometo danipararteen qualquiera ^ce. D*’!. Señor, no mi miedo, BÍffli turbación arguyas ;algún oculto myiterio, gao que la admiración ¿í vér encanto tan nuevo, - como oii Alcázar, en vez de un efcollo, fue el efeíte dt mi turbación; ypues ivueftras piedades debo la palabra de ampararme, . folo 0$pido, perque y.exo en isí Patria honor, yvida, ^ue mandéis, que medén .luego sn Barco, para voi ver adonde el cariño tierno dedos prendasr- Lík. So profigas, qae el deíéar con tanto anhéio ti eximirte, hace ya evidencia los recelos; jporqueveas, qae no es elaufcntarte buen medio pra poder eximirte, ellas dos prendas vinieron ton noíbtros. Dax0. Qué decís f iíd. Qué te turbas; ahora el miedo de fus vidas, ha de hacer «p? pedefcubra fu feereto. I®. Aeffa muger, yaefle joven, iqnien las guardas prendieroa de las puertas del GaíliJk), tiahed. Vanfe IcsSclJadís^ Ü®. Atas plantas puefto:' li«.No mas; yadvierte, que áa® 1decir quien ion, veras prello 'tnfus vidas, yen la tuya oftigado tu tiler.cio. , •Ay, amado Roficíer !»f,. ’y.Ciaridiairal MasCitfcis, ®‘Íorferi declarar í‘^!tn foir, pues que yá lospíerd© «Hitos. Sale »ti Ssidiide, f- ”ettan aquí, hadado el trage groffero I decente, los dos tínos. Med. Temblando e^er» .tul ver íver tus ojos ap. . jalumbran como luces,, como incendiosa .^.definaya el valor. «1 f«¿Pj df. de Don Áugtíflln de Salazar, que con latidos me había ’' en idioma, que no entiendo, D«Bt. Ay de mi 1prendas del alma, que os hallo para perderos, ap. Salen Darinti, EfteU, ySúidadss. i.Aquefte, feñora, es el joveni Lia. Que es lo que véa i i. Eíia 0$, Madiap, la villana . iíad. Qué es efto que miro, Cielos 1 Datít. Albricias, alma, que yá apí sé que no correrán rte^o Claridíana, yRofkler i Dar. Mucho, Lindabridis, debo ávueftra finezaj_en fin, íoismugerde entendimiento, pues os prendañeis de mi. ti». Piadclbs Diofes, qué ese{l»l £j?. Yvos Principe Madian, obraliéis comodtícreto en moriros por mis ojos; ycreed, que no nos debemos nada en efto del amor, que ha templado mis deíprecioS mucho la fuerza del trato la primera vez qae os vé». Mad. Qué es efto qu epor mi paSá ! Dar. No me reípondeis; qué eseft®} aun no os haríais de mirarme i por cierto; raros extremos ap, de amor !de verme eftá abíbrta, yentre el temor, yel afecto, no fe atreve ádeclararme fu atrevido penfamiento. £jl. Principe, no me decis qnalquter cofa ;qué fufpenfo af. eftá de ver mi belleza ¡ fi en idioma Palaciego habla callando? íi, que es grande hablador el íilencio. Dar. Declaraos, que no íoi tan ingrato, como parezco. Lin. Villanos, quien os conduxoí £J¡. Por arte de encantamiento álér Principes venimos. Mad, Como entrafteís ? Dar. Eflb es bueno; nos entraron dos felvages de dos hombres masdheretos, que en toda mivida he vifto. Zé». Dime, anciano, quien fon eftos villanos; Darit. tos quebufoais, no decis que fon •Eft. Danteo eílá acá; Dar, Sin duda, que es también Principe encubierto. Mad. Pues de qué le conocéis i Dar. No de C»8®c«¡o>
54 ® Kiucho importa el fingiturento, porque áRoficlcr no vuelvan ábutear: leñor, el aikdo aae hizo negar qae eítos eran «lis hijos efte viejo borracho! £fl. Ay tan gran bcftia-. que no conozca elle necio, que ahora lomos fus hijos por arte de encantamiento. 25ar. Pues venid acá,taduco, carroño, carainacueco, Cendo vueftroshijos, como jios hacias eftár firvUndo áRoficlerillo,'? a Claridianilla, yáellos con mucha converfaeion tenias mucho refpefto 5 yquebrando los refranes, connofotros era aun tiempo la poca converfacion la caufa del menofprecio i tin. Quien es effe Roficler, yClaridiana! Ogr. Vno dellos es un joven tan bizarro, tangalan,y tandüereto, caá, cafi como yo; ved fi es encarecimiento. E¡1. Vla otra es una muchacha, con quien fin duda fue Veniit una moza de firegar; yfi no loi yo, no entiendo que haya otra quefe-leáguales bien parece lo molello; en fin, kdefeonfianza es madre de los diferetos. Ves como todo es engafioV ir». Ves como ávoCeS diciendo efián tu traicioní Oínt. Aft. Hace4 con muGcos inllrumentoS falvaalCaftilIo. Dííjt.AOTp. Ala tierra CUrin, j(Ox», faludad, ytomad-puerto. _ De»r. Vuelva otra vez ádecir el pregón la ley del duelo. Cht' Ode Aflrea, Cartt. Atierra, átierra efperanza, no fean de amor ios anhelos, como el viento varios, como el mar -inciertos. a.Tocad adefemoarcar. Tm4H, 1.Al pueito todos. 3.Al puerto. Cant* l» ademr ,j elCh rídi las líirnfh r. lít.Efcuchad, moradores de Delof, ^ae aquslk «kley. Mertid esh Corona, que le ©bl'erva en el dtttlo. híufi. Eicuchad. moradores, &C. Sale Dñ-f. Lindabridis, Madian ya los Principes lupremos de quant as Islas contiene en íus ondasel Egeo, a! certamen han venido, yquantaSbeldades fueron por vanidad de Cupido, bella emulación de Venuts yporque la lid empiece del valor, ydel ingenio, que tu prefidas en una Academia fe ha dUpueílo; yque tu feas Madian mantenedor de un Tornéis yal publicar el pregón la Fitonifa, hacia el Puerto navegan Amphion, y.^ílrca, que ion los que fe opufieron primero"-á:los dos, por cuya caufa en confufos acentos, (ficen de Allrea las Damas, yde Amphion los Marineros: jI un mi¡m0ü:mps ant* el Chei-e de tren lo fsguUnte.ylo rcjltenl sSoldsios de Amfhim, con cUün, jcaxa. Cor.y Sil. Atierra, atierra eiperanza», no fean deamor los anhelos, como el “viento vanos, como el mar inciertos. I.Tocad adefambatcar. ,, Al puerto todos. 3.Al puerto. P;Ví. Salid, pues, árecibirlos, figuiendo el dulce concepto de la hermofa Eitenífa, _ que repite ¿un mifmo tiempo: Dentro la fitohifa. Cañe. Eicuchad, moradores, &c. Dent. Mofi. Efcuchad, moradores, Mad, Arecibirlos falgamos; . Aparte LindaMdIs ,idadi*n pero tB en tanto, Dirceo, has de hacer una fineza^ por mi. Lís.Que es la que yo té quiero DÍr(. Ved, que es mu. ociolo el rueg^ quaado el precepto baftara en mi, pata obedeceros. Mad. Pues es, que de que es el que trszimospren» de la Isla Ortigia, examm*» quien es elprodigiobelk^ de una muger, que en t" Deidad habita fin Temp*c» miento, qaeíulto iaimoí*®* 'lyj
,.íí éfígió el alma en el pecho. Vque examines también de Don Ai&ifíin de Su¡azar. quien «“I» joven, que aun tiempo con ella entró en el Caftílio, p; r. Pues qué os importa i ií/¿. No menos Bic importa ámi, que la vltla. P;V. Qaé dices! Li'a. En mi es aqueño no mas que curioíidad. p/V,'. Yo prometo obedeceros. }i*i. Afsi, fi no configuieres con la promeflá, 6el ruego íjbereíio que te encargo, prevendrás un Barco luego con gente, para que vuelva alalsla. Li/2 Dedondepreflbs harás, que alos que bufeamos, pues tienen noticias dellos nueiiros Soldados, los trahigan al Caítíllo. Dir. Obedeceros os prometo en todo. Mud. Pues varaos, que elconfufo eftruendo de lyras, yde clarines Clarín, nos llaman: ófiempre ciego amor! Un. Ofiempre inconftante fortuna! Mad. Qué bien los écos.- lIí.Qué bien repiten las Auras:- if.-á. Que ion tus engaños;- Uv. Que fon tusanhelos:- U$án n^efentando ,yel Chsrs de Afiren canta dsntro. lisi.y Char.Como el viento vatios; como el mar inciertos. Vanf Olrceú üariteo,Oann l,yEJlí!a, Dciit. Atierra todos, i. Atierra. j.Haced falva. 4. Tomad puerto. Canta dsntro la liionl¡x, Efcnchad, moradores, &c. Eícucliad, &c. Dí>. Cierto, que fe ha deípedido ton poco comedimiento la Princéía Lindabridis. Cierto, que es un defatento Principe Madian. ^*’’-_Pues 3fe, que fi yo vuelvo afer ingrato, verá, que peíáda mano tengo «n defpreciar, yque valen' loque pefan mis defprecios, . Idos ios dos, ydexadnos io.os. Ey2.,Ya obedecemos. "«•Oyes/Efiela. £/?. Qué dices, Parinei ;D,ir;Q,ue no es mui bueno ttua hombre enamorado por arte de encantamienío Vaaf, WM, Dsáaie, Qñ-ceaj, los brazos. D.t. Dame los brazos, Danteo, que ya eifaba en mi amiítad impaciente mi filencio: di, qué fortunas fon eíias i Dan. Aguarda, mira primero fi puede alguno elcucharnos. DI .No temas.p.,». Pues oye atento. Ya labes, como aHipomenes, Rey de Niña, quitó el Reino injuftamente Arquel.c. Dlr. Ya se la guerra, que Deios injuíla travo con Nifia, porque de leves pretextos le originan grandes odios: bien, como tal vez fe vieron de inútil leve paveia graves ocultos incendios. Dan. También fabes, que HipomeneS perdió la vida, yel Reino en trance de una batalla. Dir. Ninguno debe láberlo mejor, que yo, pues que vine áDélos por prílsionero; pero f;biecdo,que era gran Sacerdote del Templo de Apolo, como es la grande auxiliar Deidad de Délos: de! Principe Madian he adquirido el vaiimento, 3fsi por la Religión, como por fer en fu Reino por mis ciencias aplaudido, que en ningún acafo adyerfo quitó jmiasla fort.una bienes del entendimiento. Da». La ira, el rencor, yIq faáa de ios vencedores fieros taló aNifia afuego, yfangre; yviendo aHipomenes muerto^ porque heredero no quede, bufeo dos infantes tiernos, hijos fuyos;, pero yo, al ver evidencia el rielgo, llevado de la lealtad, huefped de los nobles pechos, hurtándolos ála ra, ala Isla Ortigia con ellos me aufonté, donde educados en valor, yentendimiento los he criado, halla que el otr odia, laliendo de mi CabrSa, me hallé en el Gallillo, en que prefló he venido, fin faber, ócomo bufeariqs puedo, ó3quie» pediré favor, -©'pa- >7> 25
'¿.VivaAfflpflIortC Yoprocuraré 5otfa luerte Íeí vencido, bvencedor. . iX/n.Nueyo aventurero ha entra- Casfí, yciarh?. (do: yno seque el corazón me dice, que no le entiendo. Bfte es Roficler, mas no' me daré por entendido thafta mejor ocaíian. ^j}. confufa qcftá el alma entre efperanza) ytemor ! ]SíiU SUificlcr de Ix mijmx ju rts que Ifs demás, y-xí qitehrx' Ixs Unt-as, trufiís.» Mxdl.i7i. |INr:?.Tropecé,6 pefe ámi aliento! ,15ír. Malo fue eíPe tropezón. ^©íV. El aventurero ha, (ido .y quien al Principe venció. á.No ha vencido, qun acafo no ha de injuriar el valor. El aventurero viva. Muera, pues qfe atrevió un Eftra ngero ignorado, ítc/. No es fácil, que fabré yo defenderme. íxd i/i.de Sír/.Y mas viniendo coa nófotros. ’jíl ir/« acometer mss ,y otros ,je ¡ev-mtxnlos^neces q:te los detienes, ybsxxn isda- msts stlthextro. P'}-. No es razón ,qne le injuriéis, deteneos, aii que el preniio que le dio junto el valor con la ley, le quite la finrazorr. , ÍJí$, Decid quién fois,C3bal¡ero. Sdle Dxnt Eflo he de decirlo yo. Jlvrilre,R,e¡iio de Deios, í^ed, que al qiie el Gielodió 'oj efta dicha (quizas t|)or darle iatísiacion lótrái paliadas miferias) «ndpe, ytenor ,áquien mi lealtad ras iras hurtó. E\ Mérito es la Corona^ •con fu hermana Claridiana. Mx, Cielojótro nuevo dolorl jq?. -qué lepa quien es itiempo que no pueda darle yo el Cetro! Profigue, acaba. A??. Confaía, yabforta eftoi. ap. J)xM. Arquelao vueftro padre injuftamente quitó aHipomenes vida, yCetro, yoy deíu hijo el valor arbitro es de vueftro Reino, porque a(si Apoio vengó fu injuria ,fiendo afuinjuria dgaa! la fátisfacion. D-t. Nadie delTo puede fer mejor teftigo que yo, pues Valido de fu padre fui. Cía. rara confuGon ! D;V. Defcubrete RoGcler. ,Dtjcabre la xtlida. L//».Cielcs, es otra iiuGon ! es otro engaño !otro fueñol Afl.-j jíw-.Pues como, di me:- Dir. Amphlon, . Aftrea, ya afu defenfo os ofrecifteis los dos, primero es vueftra palabra, Amp. Digo, que tienes razón; RoGclcr arbitro fea del Reino. 7¡¡d ’S. Pues vencedor ha Gdo, fegun la ley, él fofo haga la elección. Dar. Que todos eftiit botrachios 1)0 echan de ver, que yo foí folo el Principe encubierto i RajI Pues nú dicha conGgaió feroy arbitro del Reino, peco en él, feñora ,os doi, pues me queda fentimicnto de no fer el dueño yo . del Orbe, para ponerle ávueftras plantas, tí». Acción tan generóla agradezco.] ypues dueño ioi por vos ya de NiGa, yo os la entrego. digo, reftítnyo; Rofi. No la quiero noGendo Va, Lm. Pues áClaridiana y fe la entrego, con los , Cía. Yo la acepto ,y tan generóla di invidl^ por imitar alos dos, _ ie la entrego áMadúa. Lia. Mas fineza he de hacer Madian, tuya es ya Del puesbaftaámi prefum elfermia. Aíad.Pueslea compartido entre 1 el Reinó: dale la mana áRoGcier. Roji. TalfaVr aun no cabiendo en el mal cabrá en la explic: íia. Efta es mi mano, Mad.Ta en NiGa reina, yClaridiana oy Délos la aclame por Ri Gmerece tal favor mi fuerte. Cia. Atanta fortuna malpuedo ncgarmeya Vlt. En tal dicha, pues ípoifl ya fu Oráculo cumplió, fea de Amphion, yAitiéí amift-adlaopoticion; ^ yjuntos Sytos, yPaw celebren ladülce uñiou. .íwp. Sieir¡pr|lsbuer.opa i amigo 4' tan grande compctiíM lin .Tu ,Aftrea ,dame los » Mad. Vueftro feré. Afl. Tuya foí. ^ D.r. Pues tanta dicha íSeM lafeftiva aclamación de lyras, yde clarines, diciendo en acorde u; Todos, jiaM'*^, Aíají. Son encantoslas íW» que fabrica Amsr* .iiuGones parecen, yverdades fon* I CON JLICENCIA; lilla eoia Imprenta del ClorrfiO ';