Estudio preliminar de la cerámica bajomedieval en la Vitoria, a través de la intervención practicada en la manzana II
Abstract
En el presente trabajo se presenta un estudio formal, petrográfico, mineraló gico y geoquímico de algunas de las piezas cerámicas medievales encontradas en la excavación realizada en la parcela denominada Manzana II, sita en la ciu dad de Vitoria. Se han estudiado tanto las cerámicas micáceas (de importación) procedentes de terrenos graníticos, como cerámicas locales donde se han dife renciado distintos tipos de pastas cerámicas y elaboraciones. Se ha constatado también que algunas de las diferencias en la mineralogía se debe a deficiencias en la cocción de la pasta, donde se mantiene una cocción más reductora, y no llega a descarbonatizarse toda la pasta, manteniendo un cordón gris.
Full text
300 7. BIBLIOGRAFÍA JoÁo FftErTAS CoROAix). Pai!¡.(> Feux. Fí rxamh» Rocha r Celso Gomes [1] Félix, R, 1993, A regiáo nabantina no final da Pré-História: algumas consideraíjóes acerca do estudo do povoamento do T milénio a.C., Boletim Cultural da Cámara Municipal de Tomar 19, 237-254. [2] Félix, ?., 1999, O final da Idade do Bronze no centro-oeste peninsular; a contribuÍ9ao do Ribatejo Norte, Congresso de Proto-História Europeia, Guimaráes. 4-7 de Marzo de 1999 (en prensa). [3] Félix, R, 1997, O final da Idade do Bronze no medio Tejo: Quinta da Pedreira (Abrantes): noticia de duas campanhas de escava9oes arqueológicas. Al-madan, 11. 6. 33-37. [4] Félix, R, 1999, Quinta da Pedreira (Rio de Moinhos. Abrantcs): resultados parciais das escavanes realizadas (1994-1998), Congresso A Investigando no Ensino Superior Poli técnico, Santarém, 19-20 de Mayo de ¡999 (en prensa). [5] Triáes, R., Félix, P. y Coroado, J.F., 1999. Estudo da conserva^ao de duas cerámicas da esta9áo do Bronze Final da Quinta da Pedreira (Rio de Moinhos. Abrantes). Congresso A Investigagáo no Ensino Superior Politécnico, Santarém, 19-20 de Mayo de 1999 (en prensa). [6] Schultz, L.G., 1964, Quantitative interpretation of mineralogical composition from X- Ray and chemical data for Pierre Shale, US.Geol. Surv. Prof. Paper 391-C, 1-31. [7] Thorez, J., 1976, Practical Identification of Clay Minerals, G. Lelotte Editor, Brussels. [8] Sneath, P.H.A. y Sokal, R.R., 1973, Numerical Taxonomy: the principies and practice of numerical classification, W.H. Freeman & Co., San Francisco. [9] Davis, J.C., 1986, Statistics and Data Analysis in Geology, Wilcy and Sons, New York. [10] Coroado, J.F. y Cabral, J.M.R, 1995, Caracteriza9áo química de cerámicas calcolíticas da Anta 1 de Val da Lage e do povoado do Maxial (Alto Ribatejo), Trabalhos de An tropología e Etnología 35 (3), 531-538. [11] Rocha, F.T., 1998, Statistical analysis of mineralogical and geochemical parameters used as lithostatigraphic and environmental markers, Proceedings of the 2'"' Mediterranean Clay Meeting, Aveiro 1, 128-152. [12] Reyment, R.A. y Joreskob, K.G., 1993, Applied Factor Analysis in the Natural Science, Cambridge Univ. Press, Cambridge. ESTUDIO PRELIMINAR DE LA CERAMICA BAJOMEDIEVAL EN VITORIA, A TRAVÉS DE LA INTERVENCIÓN PRACTICADA EN LA MANZANA II Ainhoa Dotn{nguet^\ María Cruz Ziditaga'-^ y Luis Ángel Ortega*-'^ Resumen En el presente trabajo se presenta un estudio formal, petrográfico, mineraló gico y geoquímico de algunas de las piezas cerámicas medievales encontradas en la excavación realizada en la parcela denominada Manzana II, sita en la ciu dad de Vitoria. Se han estudiado tanto las cerámicas micáceas (de importación) procedentes de terrenos graníticos, como cerámicas locales donde se han dife renciado distintos tipos de pastas cerámicas y elaboraciones. Se ha constatado también que algunas de las diferencias en la mineralogía se debe a deficiencias en la cocción de la pasta, donde se mantiene una cocción más reductora, y no llega a descarbonatizarse toda la pasta, manteniendo un cordón gris. Palabras clave: cerámica bajomedieval, petrografía, mineralogía, difracción de rayos x, análisis químico, Vitoria, Álava. 1. INTRODUCCIÓN El presente trabajo tiene como objetivo ofrecer un avance del estudio formal y arqueométrico que se está realizando sobre las cerámicas de época medieval (ss. XIIIXV) procedentes del casco urbano de Vitoria-Gasteiz (Álava). Para esta primera apro ximación, se ha elegido una de las intervenciones practicadas en uno de los solares del casco histórico, denominado Manzana II. Esta parcela se localiza entre las calles Fray Zacarías Martínez y Santa María. Instituto Alavés de Arqueología. C/ San Antonio 41. 01005 Vitoria-Gasteiz. Dpto. de Mineralogía y Petrología. Univ. País Vasco. Aptdo. 644, 48080 Bilbao. Dpto. de Mineralogía y Petrología. Univ. País Vasco. Aptdo. 644. 48080 Bilbao. E-mail: npporcul @ Ig .ehu .es.
302 Ainhoa DoMísGvt:/., MahIa Chuz Zui.i aga y Ltus Ángel Ortega 2. RELACIÓN ESTRATIGRAFICA Y CRONOLOGIA En 1989 se practicó una intervención en el solar denominado Manzana II. En la actualidad la excavación se encuentra inédita y en fase de estudio. Por lo tanto el pre sente trabajo se centrará en realizar una breve explicación sobre las unidades estratigráficas de las que se ha seleccionado el material, así como de los problemas que pre senta la datación de las mismas. Así pues, se han podido diferenciar varias zonas de actuación. Una de ellas es la efectuada en el cuadro 2.000. La muestra seleccionada (Man-1) se recogió en la capa superficial que se corresponde con un revuelto de época moderna y medieval. Bajo ella se identificó otra unidad (u.e 12.002) de tono amari llento, bastante compacto, con abundantes huesos, carbones y tejas. Esta unidad cu bría dos cubetas (uu.ee 12.003 y 12.004) excavadas en la arcilla natural. Entre el cuadro 12.000 y el 4.000 se abrió una zanja (cuadros 5.000 y 6.000) di rección E-W. El material estudiado (Man-4) .se localiza en la unidad 6.001/6.002 fechables entre fi nales del s. XIV y principios del siglo XV a tenor de una moneda de Alfonso XI y un plato de loza azul con el anagrama IHS. Otra de las áreas es la formada por el cuadro 4.000 en él se registraron seis uni dades diferentes. Así, bajo la capa de tierra superficial, aparecen bolsas de tierra de un tono diferente (4.002). A un metro de profundidad aparece, una tierra de tono gri sáceo, con bolsas de cenizas y carbones y algunas bolsas de escoria de hierro (4.003). Esta capa cubre un silo (4.006) excavado en la roca natural que se encuentra relleno de escoria de hierro y cerámica (4.005). En este cuadro se ha observado un problema en el estudio e interpretación de las unidades estratigráficas. Así a pesar de haber in dividualizado y descrito las diferentes unidades estratigráficas, el material cerámico que se recogió en ellas, si bien en un principio también se individualizó, posterior mente -según consta en la memorialas piezas de las diferentes unidades se mezcla ron. No se especificó la correspondencia había entre el material y las unidades. En consecuencia se efectuó una interpretación de las unidades estratigráficas a tenor de los materiales cerámicos que se recuperaron en ellas, en vez de realizarla a través de la ley de superposición [1]. Esta circunstancia nos obliga a fechar las muestras (Man- 10, Man-8) de una manera general entre los siglos XIII-XV. Este mismo problema se plantea en el cuadro 2.000 (Man-7). Así, las unidades 2.002, 2.004, 2.006, 2.007 fueron también unidas sin especificar la correspondencia entre el material y las unidades. Por tanto, las muestras (Man-4, Man-9) podemos fe charlo entre los siglos XIII-XV. Junto a ésta se localiza un conjunto de varias habita ciones. Una de ellas es la 1.000. Está formada por varios rellenos, entre ellos el 1.004 (Man-12) y el 1.010 (Man-13). Al lado se encuentra el sótano de una habitación (3.000), de aquí hemos seleccionado la muestra (Man-5) de la unidad 3.006 y las Man-11 y Man-14 de la 3.010. El material estudiado de las diferentes habitaciones, lo fechare mos entre los siglos XIV y XV. in Congreso Nacionai di Akoi iomiikia 3. ESTUDIO ARQUEOLÓGICO 303 El número de piezas analizado es de 14 de un total estimado en 5.000 fragmentos (formas reconocibles y fragmentos informes vidriados/sin vidriar). Aunque es un nú mero reducido para un estudio definitivo desde el punto de vista arqueométrico y ar queológico. En cambio si es significativo para plantear la base de la sistematización de las producciones cerámicas de época bajomedieval procedentes del núcleo urbano de Vitoria-Gasteiz. Así la tipología cerámica que proponemos la hemos elaborado aunando dos crite rios: el tipo de pasta y la forma. Se han identificado tres tipos de pastas y dentro de cada una de ellas se han clasificado las piezas a tenor de criterios morfológicos. En cada grupo de pasta (A, B, C) se han identificado varias series morfológicas princi pales que se identifican con el primer guarismo. Dentro de cada serie, las variantes morfológicas se identifican con otro guarismo que aparece a su derecha. En caso de que existan varios tamaños, éstos se identifican con una letra subíndice: grande (a); mediano (b); pequeño (c). En la tabla 1 únicamente se detallan las series estudiadas en el presente trabajo. 3.1. CoNSlOI-RACIONI S SOHRI-: líl. MAHÍRIAI. CERÁMICO En este trabajo se estudiarán series englobadas dentro de la temiinología de olla/orza (grupos B y C), cazuelas (grupo A). También .se han documentado otras formas como tapaderas, alcancías, candiles, tajadores, jarras y formas abiertas de tipología diversa. El análisis tipológico de las piezas ha permitido observar que algunos tipos cerá micos, por ejemplo el A.2.1, A.2.2, B.5.1, B.6.5, B.7.1 (figura 1) y las jarras de borde moldurado [2] parecen sufrir una estandarización formal que se materializa en dife rentes tamaños. Este fenómeno se ha detectado también en otros puntos de la penín sula, por ejemplo en algunos modelos de olla en Cabrera d'Anoia [3] y en jarras de origen mudéjar 141. La falta de datos en la actualidad impide dar una explicación co herente a este fenómeno. No obstante, no parece sucederse en todas las series cerá micas, entre otras la B.2.1 (figura 1) y afecta tanto a las ollas como a las jarras. En el caso de las jarras la estandarización se manifiesta en tres tamaños que no pa rece alterar la funcionalidad primaria de las piezas. En cambio, los tamaños en los que se sucede un tipo de olla son dos. Ahora bien, si se produjera un cambio en la fun cionalidad primaria de las piezas, solamente podría detectarse mediante una caracteri zación geoquímica. Igualmente se puede dar una interpretación de tipo social fruto de una especialización del oficio de alfarero, donde la sucesión de diversos tamaños de un mismo tipo se deba a un intento de simplificación formal. En lo referente a la funcionalidad de los tipos cerámicos identificados, basándonos en la morfología y el carácter granítico de la pasta resulta previsible que los recipientes asociados al grupo A estén destinados a preparar alimentos en el fuego. En cambio.
304 Tabla 1. Ainhoa Domíngukz, María Crv/. Zih.vaga y Luís Angel Ortega Descripción sumaría del material estudiado en este trabajo. Muestra Grupo! Tipo Unidades estratigráficas Cocción Modelado Descripción* MAN-1. A.1.1 12.001 Reductora Tometa. Recipiente de base plana (070) y paredes verticales, con inicio de un asa. No se documenta el borde. H: 5 MAN-2. A.2.2.a. 1.004. Reductora Tometa. Cazuela de borde redondeado y exvasado hacia el exterior (0230), con cuerpo de paredes rectas. La ba.se no .se conserva. H: 80. MAN-3. A.2.2.b. 1.004. Reductora. Tometa. Cazuela con borde arista más re dondeada. Borde (0160). Base plana (010). H: 59. MAN-4. A.2.1a. 6.001/6.002. Reductora. Tometa. Cazuela de borde redondeado y exvasado hacia el exterior (0230); con cuerpo de paredes rectas. La ba.se no se conserva. Altura do cumentada 80mm. MAN-5. A.2.1.b. 3.006. Reductora. Tometa. El tipo anterior en forma más pe queña. Boca (0127). Base (0102). H: 53. MAN-6. B.2.1. 8.004. Oxidante. Tometa. Olla de labio redondo (080) en el borde se observa el arranque de un asa, y cuello recto. El cuerpo tiene tendencia ovoidea y en la parte superior se localizan líneas incisas. MAN-7. B.22 2.000. Oxidante. Tometa. Tinaja de borde moldurado (0123) MAN-8. B.5.1.a. 4.001/4.003/ 4.004 Oxidante Tometa. Olla de borde exvasado hacia el ex terior, labio triangular (0148). Cue llo recto y cuerpo globular. En la parte superior de la pieza se coloca un asa. No se conserva la base. MAN-9. C.2.1. 2.002/2.004/ 2.00612.007. Oxidante Tomo. Olla de borde triangular con la arista exterior engrosada hacia el interior (0180). En el borde se ob serva una ligera inflexión de la co locación de un asa. MAN-10. B.4.7 4.001/4.003/ 4.004 Oxidante Tometa. Olla de borde exvasado, labio trian gular (0128), con aristas redondea das; Cuello recto sin decoración. Cuerpo con tendencia globular. En el exterior no huellas de fuego y en su interior se conservan restos de harina. in CONGRlüSO Nac-K)N \I Ii| AkuI I \ 305 Tabla 1. Descripción sumaria del material estudiado en este trabajo {continuación). Muestra Grupo! Tipo [ ¡nidades estratigráficas C occián Modelado Descripción* MAN-11. B.6.5.a. 3.010. Oxidante Tometa. Olla de borde exvasado y labio triangular (0110). Cuello recto y decorado con líneas incisas. El cuerpo parece desarrollar una ten dencia ovoidea. MAN-12. B.7.1 .a. 1 .004. Oxidante Tometa. Olla de borde triangular (0115), cuello recto y decorado con líneas incisas. Cuerpo globular y con dos asas en la parte superior. Huellas de fuego en el borde y en la panza. MAN-13. B.6.5.b 3.010. Oxidante Tometa. Fomia pequeña del tipo B.6.5. aquí podemos documentar un cuerpo ovoideo. Borde (084). Base plana (094). H: 135. MAN-14. C.1.1 3.010. Oxidante Tomo. Olla de borde triangular (0130), cuello recto y cuerpo con tendencia ovoidea. * Las medidas de ¡as piezas están expresadas en nun. ** H: Altura. las series englobadas en los grupos B y C, a excepción de la B.2.2, corresponden a un grupo de piezas que en la bibliografía tradicional se denominan ollas/orzas. En prin cipio las diferencias morfológicas observadas de visu, no son suficientes para poder determinar su funcionalidad primaria. Considerando que estas piezas tienen dos usos muy diferentes: unas destinadas para su uso al fuego y otras para guardar, conservar y/o almacenar productos. Un estudio sistemático de la morfología parece indispensa ble para su correlación con la caracterización geoquímica, a fin de que aporte alguna luz a esta cuestión. El estudio de los restos que contuvieron las piezas (presencia de harina adherida en las paredes internas) así como la distribución de la huellas de fuego en el exterior de las mismas corresponde a unos poderosos indicadores de su funcionalidad. No obs tante, la observación de los flameados de las llamas debe ser cuidadosa. En los tipos B.6.5.a, B.6.5.b y B.7.1 .a se ha constatado que las bases no poseen huellas de fuego y éstas se concentran en los bordes y las panzas. La procedencia de las piezas cerámicas debe estudiarse mediante el análisis de la pasta cerámica. Los tipos identificados dentro del grupo A (tabla 1, fi gura 1) no los podemos considerar locales, ya que se tratan de producciones graníticas incompatibles con la geología de Alava y zonas limítrofes, situando su origen en algún punto de la meseta norte.
306 Aishoa Domínguk/., María Crv/. Zi i.gaga r Luts Angel Ortega Man-I / Man-2 Cm Man-5 Man-6 Man-9 Man-14 Man-13 Figura I. Tipos morfológicos de algunas de las piezas en este trabajo. ni Congreso Nacionai. di-; ARyrioMirrRlA 4. ESTUDIO ARQUEOMÉTRICO 307 Dentro de este apartado se ha realizado un estudio petrográfico al microscopio óp tico de luz polarizada sobre láminas delgadas, un análisis mineralógico en base a la difracción de rayos x y el estudio de las características químicas de las pastas cerá micas. 4.1. Petrografía Las cerámicas del grupo A presentan tamaño de grano grueso (hasta tamaño de grano de 1 mm) y gran cantidad de mica moscovita (hasta 15% en estimación visual). Están compuestas principalmente por cuarzo y plagioclasa y en menor medida feldes pato potásico (microclina) generalmente muy alterado (foto la, b). Las cerámicas del grupo B presentan como minerales reconocibles al microscopio cuarzo (plagioclasa y feldespato potásico ocasionales) de tamaño de grano muy fino (menor de 0,1 mm) en porcentajes próximos al 20% (foto le, f)- Dentro de este grupo existen diferencias pe trográficas menores, donde muestras con cordón gris central, ricas en materia orgánica y presentan carbonatos reconocibles (muestras Man-11 y Man-13). El grupo C pre senta tamaño de grano grueso (hasta 1 mm). Los minerales presentes son cuarzo (mono y poliminerálico) feldespato potásico y plagioclasa, en una matriz muy fi na (foto le, d). 4.2. Análisis mineralógico Las cerámicas se han analizado mediante difracción de rayos X (DRX) usando un difractómetro Phillips PW1710 equipado con anticátodo de Cu, goniómetro vertical, rejilla automática, monocromador de grafito. Los análisis mineralógicos se han efectuado sobre dos tipos de fracciones: muestra total y fracción < 2 pm. La estimación semicuantitativa de la mineralogía de las muestras se ha basado en el método de Schultz [5]. La identificación de los minerales de la arcilla se resolvió de acuerdo con los critenos de Srodon [6] y Moore y Reynolds [7]. En la muestra total las cerámicas están constituidas fundamentalmente por cuarzo (Qtz) y micas (Fill) y en menores proporciones feldespatos: feldespato potásico (Kfs) y plagioclasa (Pl), y carbonatos: calcita (Cal) y dolomita (Dol) (tabla 2). La minera logía determinada ha permitido diferenciar dos grupos de cerámicas unas más micá ceas (Man-1 a Man-5) y otras ricas en cuarzo. Por otra parte no se ha encontrado di ferencia alguna con respecto a la mineralogía observada al microscopio. La fracción arcilla (< 2 pm) ha sido analizada con objeto de obtener alguna infor mación sobre la mineralogía original de las cerámicas. Sin embargo, se ha podido cons tatar que dicha mineralogía ha sido destruida durante la cocción (tabla 3). La fracción fi na ha permitido detectar la presencia sistemática de una sustancia amorfa en todas las cerámicas (figura 2) que bien podría corresponder a vidrio de composición silícea, aluminosa y de oxido de hierro que se produce con residuo de desintegración de los minerales de la arcilla [8].
308 Ainhoa DoMisat h/. María Cri v Zi i t uí \ > Lt/is Ángel Ortega Foto 1. Aspectos texturales de las diferentes cerámicas estudiadas, (a, b) Cerámica micácea: muestra Man-2. (c, d) Cerámica del grupo C. Muestra Man-¡4. (e,J) Cerámica del grupo B. Muestra Man-7. A la izquierda fotografías con luz polarizada cruzada _v a la derecha fotografías con luz polarizada para lela. Ancho de la fotografía: 2,5 mm. En un estudio comparativo entre las dos fracciones analizadas no se ha podido ob servar ninguna diferencia significativa a excepción de las propias debidas a tamaño de la fracción. III CONGRIÜSO NaC KíNAI 1)1 Akoi jomi it^ia 309 Tabla 2. Mineralogía de muestra total de las cerámicas calculada por DRX (va lores en porcentajes). FUI. Qtz Pl Kfs Cal Dol Man-1 52.6 39.7 4.5 0,0 0,0 3,2 Man-2 38.4 50.1 1.3 3.9 3,7 2,0 Man-3 52,9 39.1 2.3 0.0 3,3 2,4 Man-4 50.1 34.1 5.3 1.5 7,1 2,0 Man-5 47,7 37 0.0 8.1 3,1 3,6 Man-6 39.2 53.4 1.0 4,6 0.0 1,8 Man-7 36.2 40.1 15.4 6.5 0,0 1,9 Man-8 0.0 93.1 4.1 2,9 0,0 0,0 Man-9 44.0 50.3 0.0 1.7 1,3 2,7 Man-10 49.9 40.3 1.8 3.9 2,6 1,6 Man-11 0.0 79.3 3.1 6,5 0,0 11,1 Man-12 33,4 55.3 0,0 9,0 0,0 23 Man-13 0.0 75,3 2.9 14,8 0,0 6,9 Man-14 51,1 44.7 0,0 2,9 0,0 13 Tabla 3. Mineralogía de fracción < 2 pm de las cerámicas por DRX (valores en porcentaje). FUL Q'z Pl Kfs Cal Dol Man-1 68,0 19,8 7,6 0,0 0,0 43 Man-3 61,2 22,0 4.5 4,5 4,5 3,2 Man-4 59,1 18,5 5,9 3,6 12,0 0,9 Man-5 58,9 27,6 0,0 8,5 2,5 23 Man-8 0,0 74,2 11,8 14,0 0,0 0,0 Man-9 58,8 21,9 0,0 6,6 5,3 lA Man-12 66 J 27,2 0,0 6,1 0,0 0,0 Man-13 0,0 59,2 7,3 28,8 0,0 4,6 4.3. Caracterización química Los análisis químicos han sido realizados en el departamento de Mineralogía y Pe trología de la Universidad del País Vasco mediante ICP-AES. Los detalles analíticos pueden encontrarse en [9]. Los resultados de los análisis se encuentran en la tabla 4. Las cerámicas del Grupo A (Man-1 a Man-5) se caracterizan por presentar eleva dos contenidos en volátiles (pérdida al fuego), y elevados contenidos de alúmina y me nor cantidad en sílice. Todo ello reflejo del elevado contenido en moscovita. Así mismo, estas muestras presentan menores contenido en TÍO2 y en MgO, consecuencia del ma-
310 Aishoa DostlsavK/.. Mar!a Ckv/. Zi i i aca >• Luis Ángel OeTECA 41-naM 26,07 27,0 59,91 41,4 48,0 10,0 52,0 ero 50,3 79,1 oo o 3,374 3,79 3,7 1,4 oq d sr nr os m m 9,422 3I-naM 30,66 47,0 00 9VL 60,1 20,0 77,0 76,0 81,3 69,0 37,89 8,915 4,641 qo o- 1,521 6,811 oo Os "n or t— sr 21-naM o «n OV 28,0 o o\ 76,6 42.1 30,0 66,0 66,2 o o, t-r 49,99 ON rool 6,8 6,24 6,23 4,321 4,121 9,101 O 11-naM 17,86 28,0 15,81 17,6 70,1 30,0 57,0 26,0 77,2 oo d d o 1,035 1,601 2,21 Ov U-, o■ Os 4,411 8,321 oo os 0,203 01-naM 19,56 47,0 10,91 51,7 92,1 30,0 63,1 o Ov d 87,2 44,2 13,101 9,874 3,761 Os ío qo d r*-, or '--r i/~i oo 6,311 m sr 4,982 9-naM m oo o 77,0 ñ o 07,2 06,0 10,0 95,0 72,0 97,4 26,2 10,001 3,643 ol r-; d O d» 7,12 Os 7,49 1,14 1,703 8-naM Of r- 00 o 89,41 85,5 57,0 20,0 44,0 oo o o oq 24,1 46,89 7,293 6,301 6,7 nr d 9,2 d os rs O qc d os STI 7-naM 32,07 86,0 39,51 37,5 40,1 20,0 16,0 m oq d 05,2 82,1 qo oo 4,104 Ov 4,9 r^i d■ 7,01 r-; os os 8,001 IO o r- 9,272 6-naM 43,66 28,0 m 0\ Ov Ov 20,0 94,0 66,0 52,3 03,1 90,001 On O 9,701 5,9 O 8,54 6,111 os 9,19 0,303 5-naM o "O OV 71,0 86,22 02,2 39,0 30,0 14,1 "n. o 94,3 71,001 3,751 oo sr 0,4 9,6 nr os os 1,41 0,09 8,021 4-naM 18,16 10,0 or d se 96'I t^ Q, 30,0 81,5 13,0 36,1 93,7 n• On On 6.061 ov r<-> d( 6,24 os 0,641 di 0,96 8,331 3-naM 57,85 oo d ON •A N< 52,2 69,0 o o 18,1 13,0 27,2 00,7 16,89 9,832 On m sr On dr 1,9 1,6 8,541 qo d« 5,26 7,141 2-naM 49,26 o o 31,32 '!t* sr 59,0 30,0 70,2 25,0 72,2 33,6 76,001 4,972 sr 1>< lO> 3,81 nr '—r 3,551 nr ds o lO 0,361 r 1-naM 18,85 oo d 40,42 71,2 00 40,0 86,2 74,0 r~- 41,7 ¿rioi ON 9,66 d« •o d V-) 9,821 os di 0,16 8,951 d d d 5 d A* UU OgM OnM OaC O. 'ae Z O FP latoT aB rC oC uC Z i_ ne > nZ rZ CQ Ti •S -a s 4> s S CA 4> Ti u •fN xS 9 C (A «) •■p s < ni Congreso Naciosai oí Akoi'J oMirrRlA 311 400 Man-9 Qi/ + Ms Ms + Qtz 200- 10 20 30 40 50 60 40 "'2eCuKa Figura 2. Difractogramas </<• muestra total (a) y fracción < 2t.m {b): st: sin tratamiento; eg: tratadas con etiienglicol. yor contenido en minerales cuarzo-feldespáticos, procedentes del desmantelamiento de un edificio granítico. Las cerámicas de los grupos B y C presentan composición quí mica similares entre sí, con menores contenidos en volátiles (< 2,5% P.F.), siendo más ri cas en ferromagnesianos y más pobres en titanio. Para una mejor observación de las características químicas se ha realizado un es tudio de componentes principales (ACP). Se han considerado dos situaciones: (1) se ha realizado el ACP incluyendo las muestras, de los distintos grupos (A, B, C); y (2) se han considerado sólo las cerámicas de los grupos B y C. En el primer caso se han encontrado tres factores principales que agrupan el 90,6% de la varianza. El primer factor (55,8% de la varianza) discrimina las cerámicas del grupo A de las cerámicas de los grupos B y C (figura 3). Separando las cerámicas ri cas en sílice de aquellas ricas en volátiles, cal y alúmina. En la fi gura 3 se puede ver como las cerámicas micáceas presentan una alineación horizontal reflejo de un conte nido variable en moscovita y feldespatos. Por el contrario, las cerámicas restante (gru pos B y C) se distribuyen en dos grupos diferentes. 1.5 1 .5 « O ; -.5 3 ' -1 -1.5 -2 -2.5 co • • • • • D □ D 1.5 -.5 O Factor I 1.5 Figura 3. Representación de las muestras analizadas en los planos de máxima varianza. Círculos negros: cerámica del Grupo A. Cuadrados blancos: cerámica de los Grupos B y C.
312 Ajxhoa DostisGLK/. Makia Criv Zi-ivaca ) Lins Ángel Ortega La segunda aproximación nos permite estudiar las cerámicas de los grupos B y C sin considerar la perturbación que puede provocar la incorporación de las cerámicas micáceas. En este caso se observa la existencia tres factores que explican el 83,6% de la varianza. En la figura 4 se han representado las muestras en los espacios de má xima varianza. En esta figura se separan tres muestras con valores negativos en el pri mer factor. Esta figura diferencia entre muestras ricas en sílice de otras más pobres. El factor 1 está relacionado con la cantidad de minerales de la arcilla presentes en la masa cerámica utilizada. El primer factor parece estar relacionado con la elaboración de la pasta cerámica, es decir con la mayor manipulación de la misma o del grado de purgado de la masa. Estas diferencias tienen también su reflejo en el plano arqueoló gico, a través de la elaboración de la pasta cerámica para las realizadas a tomo (Grupo C) y a tometa (Grupo B). El segundo factor relaciona alúmina, potasa y volátiles o lo que es lo mismo, nos relaciona la cantidad de moscovita (filosilicato presente en las arcillas que en su ma yor parte suele ser de origen heredado). Por tanto, las diferencias en el factor 2 darían información sobre el árcü (Ic aprovisionamiento de las arcillas. Donde algUflüS arcillas son ricas en micas, mientras que otras son pobres en las mismas. De hecho la ten dencia que se observa es función del grado o cantidad de micas presentes en las ce rámicas, por tanto podemos extraer la existencia de al menos dos áreas de aprovisio namiento. 5. CONCLUSIONES El análisis mediante DRX no ha permitido detectar ninguna fase mineral signifi cativa desde el punto de vista de cocción de las cerámicas. No obstante, se ha cons tatado la ausencia total de los minerales de la arcilla originarios, debido a que fueron destruidos durante el proceso de cocción, permaneciendo únicamente la moscovita 2 1.5 ! 5 <N 2 O ^■5 -1 -1.5 -2 o A ▼ • V 3 X -1.5 -1 .5 O .5 Factor 1 1 .5 1 .5 I .5 2 O O "" -.5 -1 -1 .5 -2 ^ V □ ▼ a -2 -1 .5 -1 -.5 O .5 Factor 2 1 1.5 • Man-6 Man-7 * Man-8 o Man-9 ^ Man-10 Man-I I ® Man-12 * Man-13 Man-14 Figura 4. Representación de las muestras de los Grupos B y C en los planos de máxima varianza. III Congreso Nación Al i>i Akoi iomi ikia 313 como filosilicato estable. La panza observada en los difractogramas se debe a la pre sencia de una sustancia amorfa o vidrio. Este vidrio ha debido formarse durante el pro ceso de cocción de las cerámicas, como consecuencia de la destrucción de los mine rales de la arcilla, para dar lugar a amorfos de sílice y alúmina. Este proceso de vitrificación de los minerales de la arcilla comienza a temperaturas superiores a los 500 °C [8]. Respecto a la composición química, podemos establecer diferencias notables entre los tres grupos de cerámicas estudiados, por un lado el Grupo A y por otro los grupos B y C. En cualquier ca.so, dentro de las cerámicas dc los grupos B y C se observan diferencias químicas, que en parte deben cstiu- en las características primarias de las masa arcillosa utilizada para la elaboración de las cerámicas, donde las muestras Man- 9 y Man-14 se diferencian claramente del resto y corresponden a cerámicas blancequinas (figura 4). Esta dualidad de pastas cerámicas también se observa microscópi camente en yacimientos arqueológicos coetáneos y geográficamente próximos: Urdiain [10], Castro de La Lastra ¡ 1 1 1 y en la villa de Bilbao [121. Estamos ante una duali dad que por el momento solamente se constata en el pCfíOdo bajomedieval. En algunos casos, las diferencias químicas quizás pueda deberse al uso funcional de las cerámicas. Aunque las características químicas de las muestras SOn similares, en el espacio Factor 2-Factor 3 (figura 4) se asocian las muestras en función del uso (para aquellas muestras donde se ha podido establecer claramente su utilización por otro tipo de criterios). A fin de poder diferenciar la utilización de las cerámicas en base a su composición química será necesimio considerar un mayor número de datos analíticos cotejados con una cantidad suticienie de cerámicas cuyo uso haya sido es tablecido de forma inequívoca. 7. AGRADECIMIENTOS A M"* Luisa Palanques por la cesión del material estudiado y memoria de la exca vación. Este trabajo ha sido subvencionada mediante una ayuda a la investigación de Eusko Ikaskuntza. 8. BIBLIOGRAFÍA [1] Harris, E.C., 1991, Principios de ¡a estratigrafía arqueológica, Ed. Critica, Barcelona. [2] Domínguez, A. y Sáenz de Urturi, F., 1997, El poblado medieval de Legardagutxi (Lermanda, Alava). 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314 Aínhoa DoMfNGUK/., MarIa Crc/. Zi'i.i'ACA y Luis Ángel Ortega [5] Schuitz, L.G., 1964, Quantitative interpretation of mineralogical composition from X-ray and chemical data for Fierre Shale, U.S. Geol. Surv. Prof. Paper. 391-C. [6] Srodon, J., 1984, X-ray powder diffraction identification of illitic materials, Clays and Clay Minen 32, 337-349. [7] Moore, C.H. y Reynolds, R.C., 1997, X-ray diffraction and the identification and analysis ofclay minerals, Ed. Oxford University Pre.ss, Inc., New York. [8] Kirsch, H., 1968, Appíied mineralogy for engineers. technologists and students, Ed. Chapman and Hall, Lx)ndres. [9] Ortega, L.A. y Menéndez, M., 1998, Desarrollo de un método para la determinación de elementos mayores, traza y tierras raras mediante ICP de emisión atómica. Boletín de a Sociedad Española de Mineralogía 21 A, 168-169. [10] Barandiarán, I., 1973, Materiales de Sarabe (Urdiaínl. Estudio Arqueológico, Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra 5, 53-87. [11] Sáenz de Urturi, F., 1989, La cerámica medieval no esmaltada en yacimientos alaveses. La cerámica medieval en el norte y noroeste de la península Ibérica. Ed. Universidad de León, León. [12] García, I., 1992, Urbanismo y cultura medieval en el Bilbao medieval. (Aportaciones desde la arqueología), Kobie, 20, 265. CARACTERIZACIÓN DE MATERIAS PRIMAS Y MUESTRAS COCIDAS DE UTILIDAD COMO BÚCAROS M' Luisa Franquelo"'. José Luis Pérez-Rodríguei" y Natacha Seseñaf-' Resumen Se conocen por búcaros a aquellas vasijas de barro que además de refrescar y perfumar el agua eran apreciadas porque se comía trozos de ellos, ima vez bida el agua. Esta costumbre, buciuofagia. estaba muy extendida en spana en trc los Siglos XVI y XVll. Se han caraclcri/ado química y mineralógicamente diversos Ilinterias primas y fragmentos cciánticos de posible utilidad como búcaros. Las materias pnmas proceden de Tierra de Barros. Badajoz, y las piezaS CCfániicas de España, Por tugal y México. Se han estudiado asimismo algunos cortes estratigrallCOS y se han analizado mediante energías dispersivas de rayos X los pigmentos decorativos y por nil croespectrometría de infrarrojos los posibles compuestos orgánicos presentes en superficie. Se estudian asimismo los engobes y vidriados. Palabras clave: búcaros, cerámicos, pigmentos, engobes, vidriados, com puestos orgánicos. 1. INTRODUCCIÓN 1.1. Reseña histórica Se estudia el interés de las materias primas cerámicas de Salvatierra como posibles búcaros así como diversos fragmentos de éstos que datan de los siglos XV-XVII pro cedentes de España, Portugal y México, y se intenta buscar explicación a una cos tumbre documentada del Siglo de Oro español: la bucarofagia. *" Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (C.S.I.C.-U.N.S.E.), Avda. Américo Vespucio, s/n. 41092 Sevilla. Centro de Estudios Históricos de Madrid. C.S.I.C.