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Teoría general de los signos y del significado

Salguero Lamillar, Francisco J.

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3 Teoría General de los Signos y del Significado Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 3.1 Introducci´on. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 3.2 El signo ling¨u´ıstico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44 3.2.1 La dicotom´ıa naturaleza/convenci´on ylaarbitrariedad del signo ling¨u´ıstico. . . . . . . . . . . . . . 45 3.2.2 La concepci´on tripartita del signo ling¨u´ıstico. . .. 46 3.2.3 Significado, sentido y referencia. . . . . . . . . . . 49 3.3 La semi´otica y la Teor´ıa General de los Signos. . 52 3.3.1 Signos, s´ımbolos y se˜nales. . . . . . . . . . . . . . . 52 3.3.2 Denotaci´on y connotaci´on. El c´odigo. . . . . . . . 54 3.4 Bibliograf´ıa ....................... 57 Francisco José Salguero Lamillar. 2001. “Teoría General de los Signos y del Significado”. En Nepomuceno, Quesada & Salguero (eds.) 2001. Información: Tratamiento y Representación. Servicio de Publicaciones, Universidad de Sevilla. Capítulo 3: 41–58. 42 Teor´ ıa General de los Signos y del Significado El uso de signos es algo tan natural en los individuos de la especie humana que nos resulta imposible imaginarnos sin ellos. Los seres humanos lo somos en gran medida por nuestra capacidad de simbolizar la realidad y de representárnosla indirectamente mediante signos, por lo que su utilización nos parece propia y exclusivamente humana. Y, sin embargo, no lo es. Otras muchas especies animales usan signos para comunicarse e, incluso, para representar procesos o acciones. Pero lo cierto es que ninguna de ellas lo hace con las mismas características y la complejidad de la nuestra, lo queprovocaesasensación de propiedad intelectual que tenemos en relación con su uso. No es de extrañar, por tanto, que una actividad tan cercana y sustancial de la humanidad haya sido el centro del pensamiento y del concepto que los propios seres humanos han tenido desde antiguo sobre sí mismos, identificándose a menudo la capacidad de simbolización de la realidad con las capacidades intelectivas que caracterizan a nuestra especie. Esta tesis la encontramos en multitud de teorías sobre la constitución cognitiva del ser humano a lo largo de la historia del pensamiento, aunque, seguramente, no tan desarrollada como en la obra central del filósofokantianoErnst Cassirer (1923-1929): La filosofía de las formas simbólicas.Enella,Cassirer mantiene la tesis de que el conocimiento humano no es nunca pasivo (limitándose a reflejar la realidad de un modo más o menos objetivo),sinoactivo, simbólico-proyectivo y conformador de la realidad. No hay conocimiento que no se encuentre, de un modo u otro, mediado por el símbolo; o, mejor dicho, por alguna de las formas simbólicas propias del hombre: el mito (mythos), el lenguaje y la ciencia (logos). Para Cassirer, el ser humano es un animal simbólico,constituyéndosetodaslasmanifestacionesculturaleshumanas –ciencia, arte, religión, política– dentro de un entramado de simbolizaciones; y esto es precisamente lo que diferencia a los hombres del resto de los animales. Sin llegar a caracterizar de forma tan central la esencia del hombre como razón simbólica,otrosfilósofoshanentendidotambiénestacaracterísticahumana como una de las más sobresalientes. De hecho, no podemos descartar que la reflexión sobre el lenguaje y las habilidades comunicativas del ser humano –usuario de símbolos– se remonten, con toda probabilidad, hasta la misma prehistoria. Los seres humanos nos diferenciamos de otras especies animales por la versatilidad de nuestro sistema de comunicación, lo cual no debió pasar desapercibido para nuestros antepasados más remotos. Así, por ejemplo, la invención de la escritura, en sus diversas manifestaciones, supone un alto grado de abstracción sobre el concepto de signo lingüístico, situándose, muy probablemente, en el inicio de la reflexión sobre lasestructuras gramaticales que dan lugar a los sistemas lingüísticos humanos. Este grado de abstracción es sólo comparable, en el ámbito de la reflexión sobre la natura- Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 43 leza, con los conceptos fundamentales de la estructura atómica de la materia odelasbasesgenéticasdelosorganismosvivos,queyafueronintuidosenla Antigüedad clásica por los filósofos, paralelamente al desarrollo de las teorías sobre el significado de los signos y las estructuras gramaticales en que estos aparecen. Sin lugar a dudas, por tanto, el indicio más claro que tenemos en favor de esta concepción simbólica de la realidad a través del lenguaje es la invención de la escritura en el período neolítico (hace unos 6000 u 8000 años), aunque parece razonable pensar que la representación gráfica del lenguaje oral se inicia mucho antes con el uso de símbolos visuales que representaban objetos, animales o personas. Tenemos numerosas pruebas de este tipo de representación en las pinturas rupestres, algunas de las cuales se remontan al paleolítico (hace al menos unos 20000 años). Con seguridad, esta forma de representar la realidad dio lugar a los pictogramas del neolítico, origen delaescritura,yaque el hecho de representar entes reales mediante pictogramas más o menos estilizados supone un alto grado de abstracción simbólica, al tomarse claramente el símbolo por lo representado. Pero este proceso de simbolización sólo fue el primer paso que disparó un proceso más complejo, básico para entender el papel de los símbolos en el desarrollo cognitivo del ser humano. La primera muestra de escritura que conocemos como tal es la escritura cuneiforme sumeria de hace unos 5000 ó 6000 años, caracterizadaporelusode símbolos extremadamente estilizados que no representaban ya un objeto, un animal o una persona, sino un concepto general relacionado con ellos. Estos símbolos se denominan ideogramas,yfueronusados(yaúnhoyloson)por varias lenguas para representar gráficamente los mismos conceptos que son representados en su forma oral por las palabras. He aquí una etapa importante en la reflexión sobre el signo lingüístico, puesto que el paso del pictograma al ideograma y de éste a la representación de la designación oral del concepto (logograma)suponehaberdesarrolladodealgunamaneralanocióndepalabra. Yaúnesteprocesodeabstracciónsimbólicasupusounnuevoestadio de análisis con la aparición en el Mediterráneo oriental, hace unos 3500 años, del alfabeto. El primer alfabeto conocido fue desarrollado hacia el 1500-1000 a.C. por los fenicios a partir de los jeroglíficos egipcios. Los logogramas fueron interpretados –mediante la aplicación del proceso conocido como principio de rebus–enfuncióndealgúnsonidocaracterísticodelapalabrausada para referirse a alguna cosa (v. gr.: la primera sílaba de la palabra o, incluso, el primer sonido consonántico). Esto implica un análisis de las palabras en unidades menores, los sonidos, así como la presuposición de su carácter arbitrario. De este modo, entre el 850-500 a. C., los griegos conocieron y adaptaron el alfabeto fenicio a las características fonológicas y morfológicas de su lengua, por lo que, con este panorama como referencia, es fácil comprender el tratamiento 44 Teor´ ıa General de los Signos y del Significado que el pensamiento clásico griego dio al lenguaje y al hecho delautilización de símbolos para la comunicación humana. El uso más evidente de símbolos lo encontramos en el signo lingüístico. Éste es caso más claro de simbolismo en el ser humano, por cuanto es universal, adiferenciadeotrasformassimbólicas,másdependientesdeunadeterminada cultura o de un determinado tipo de manifestaciones. También es el más próximo, como queda dicho, al hombre, por lo que es lógico que la reflexión sobre los signos se iniciara en torno a las palabras. En el Curso de lingüística General,Saussuredefineelsignolingüísticocomounaentidadpsíquica compuesta por un concepto o significado y por una imagen acústica osignificante, caracterizándose por su arbitrariedad en el sentido de que nohayvínculoni interno ni necesario que una significado y significante. Esta idea no hace más que exponer la noción de signo que se origina en la Antigüedad clásica en torno a la reflexión sobre el significado de las palabras, reflexión motivada –como tantas otras aportaciones del pensamiento griego a la filosofía y a la ciencia occidentales– por un interés práctico. La primera noticia que se tiene de este interés por los estudios lingüísticos está referida a la retórica tal y como la enseñaban los sofistas. Estos constituyen un grupo heterogéneo de pensadores, políticos y polemistas que discutían en el foro público (ágora)yenseñabantécnicasdediscusiónatodoaquelque solicitase sus servicios. Tales técnicas estaban basadas ensuexperienciacomo “charlatanes” profesionales (algunos de ellos eran contratados como abogados o, incluso, representaban a sus ciudades como embajadores por su habilidad dialéctica) más que en un estudio serio del lenguaje y del razonamiento. Con todo, puede verse en esta equiparación entre lenguaje y razón(ambostérminos son igualmente apropiados para traducir el griego logos)–equiparación que, dicho sea de paso, aparece ya en algunos pensadores presocráticos como Heráclito o Parménides– el antecedente más claro de la mayor parte de los problemas lingüísticos típicos de la época clásica. Uno de estos problemas, expuesto en términos actuales, es el de la polémica surgida entornoalcarácter natural o convencional del signo lingüístico; o lo que es lo mismo, la polémica acerca de si los nombres significan por naturaleza (physis)oporconvención (nomos). Este problema es central en el diálogo Cratilo de Platón, de quien Diógenes Laercio en su Vida de filósofos ilustres dice que fue el primero en investigar las posibilidades de la gramática precisamente por su preocupación, más rigurosa que la de sus contemporáneos, por estos asuntos. Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 45 El tema fundamental del Cratilo es dilucidar si el lenguaje es un medio adecuado para mostrar la naturaleza de las cosas o no. En el diálogo se enfrentan ambas posturas por boca de Cratilo y Hermógenes, respectivamente. En la figura de este último se puede reconocer la del sofista Protágoras en representación del convencionalismo, que parece ser la tesis habitual de la sofística, muy unida al “relativismo cultural” que ellos defendían y a sucostumbrede proponer y argumentar en favor de tesis contradictorias.1 Para Cratilo, el lenguaje es un instrumento para conocer las cosas y como tal debe adaptarse a la naturaleza de su propósito; por tanto,cadanombre debe poseer cierta justeza, imitando por medio de letras y sílabas la naturaleza de la cosa significada. A partir de esta consideración, Cratilo sostiene que la ciencia de los nombres es asimismo ciencia de las cosas y que basta conocer en profundidad aquellos para conocer estas otras. Esta postura se opone a la de Hermógenes, quien argumenta que los nombres son puras convenciones, lo que se demuestra por el simple hecho de que los extranjeros (barbaroi)usen nombres diferentes a los griegos para referirse a las mismas cosas. En resumidas cuentas, tenemos, por una parte, la tesis propiadelaprimera tradición griega (ampliamente ontológica) de que el lenguaje es, naturalmente, producto causal de las cosas; y por otra, la tesis sofística dequeellenguajees pura convención, realizada por un acuerdo voluntario entre los hombres. Esta última tesis no es apropiada para la filosofía idealista de Platón, quien, además, mantenía una dura polémica personal contra los sofistas,influidocomo estaba por las enseñanzasde su maestro Sócrates. Pero la primera tesis, la tesis naturalista, presenta evidentes problemas que el idealismoplatónicotampoco acepta. Así, aparte del hecho evidente de que en distintas lenguas los nombres para los objetos también son distintos, si los nombres lo fueran por naturaleza deberían ser unívocos –lo que no ocurre en griego ni en ningunaotralengua–, no habiendo tampoco lugar para la sinonimia ni para la variación (contra la evidencia que poseían Platón y sus contemporáneos de los cambios padecidos por el griego, no sólo de un dialecto a otro, sino también desdelostiemposde los poemas homéricos hasta sus días). Todas estas consideraciones llevan a Platón a proponer una tercera vía que establece que el lenguaje es la selección inteligente de los sonidos y palabras que con un valor puramente instrumental nos llevan a conocer mejor la natu- 1. Por cierto que parece que a Protágoras le debemos una categorización quasi-pragmática de las oraciones según funciones semánticas de tipo general,distinguiendoentreoracionesaseverativas, interrogativas, imperativas, desiderativas, etcétera. Esto tiene importancia en tanto que supone implícitamente el concepto de intención comunicativa,degranimportanciaenla semiótica actual. 46 Teor´ ıa General de los Signos y del Significado raleza de las cosas. Esta selección se hace conforme al conocimiento a priori que tenemos de la naturaleza de las cosas puesto que nacemos conociendo sus ideas (ideai). Los nombres son, por tanto, una producción convencional del hombre, pero no arbitraria ya que está dirigida por los “conceptos”, a los que se adecúa. De este modo, Platón no sólo salva la polémica sino que además obtiene un efecto secundariomuy importante; éste es que mediante esta nueva concepción del lenguaje se evita el absurdo en el que caían tanto naturalistas como convencionalistas de negar que se pueda decir algo falso, puesto que si el lenguaje está causado directamente por la naturaleza de las cosas entonces todo lo que se diga con significado debería ser verdadero, mientrasquesiellenguaje es pura convención, al valer una convención por cualquier otra, el lenguaje siempre sería exacto.2 La propuesta platónica no sólo salva el problema teórico interno que para su teoría del conocimiento suponía la arbitrariedad del signo,sinoqueplantea una relación mediada, indirecta, entre el símbolo que usamosparadenominar algo y esa misma cosa denominada. Esta concepción del signo lingüístico la encontramos implícita en la teoría aristotélica del significado, sobre la que el filósofo basa su categorización de los términos que aparecen en la oración asertórica enunciativa y que forman parte del silogismo.3Pero, sobre todo, 2. Queda claro hasta qué punto las ideas sofísticas que circulaban en la Atenas de la época influyeron en el tratamiento platónico de la dicotomía naturaleza/convención . Pero estas cuestiones se refieren fundamentalmente a temas relacionados con la retórica, que en parte es lo que Platón entiende por dialéctica, añadiendo un carácterontológicoasusinvestigaciones lingüísticas que no se encuentra en los sofistas. Como ya se ha dicho, la retórica nace por y es cultivada con fines prácticos, por lo que no se puede hablar de una verdadera sistematización de su estudio anterior a Platón. Tampoco éste se preocupa por sistematizar el estudio del lenguaje como vehículo del razonamiento y la argumentación, sino sólo de discutir rigurosamente algunos de los problemas planteados anteriormente por los sofistas y sus contradictores, siendo Aristóteles quien se ocupe por primera vez de establecer un sistema teórico para el estudio del lenguaje y del razonamiento. Sin embargo, lo que sí tenemos aquí es el germen de una Teoría del significado,porprimeravezformuladaenlaGreciaclásicayqueserárecogida, más o menos explícitamente, por los filósofos y las escuelas posteriores. 3. En las Categorías yenlosTópicos,Aristótelesestablecediezcategoríaslingüísticas(interpretables también desde un punto de vista ontológico o epistemológico) en las que se pueden encuadrar todos los vocablos del griego: sustancia, cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, situación, posesión, acción y pasión. En estas categorías noentrandeterminadostérminosque no tienen para Aristóteles significado por sí mismos, sino quesiempreloobtienendentrode una frase y en relación con el resto de los términos de ésta. Dichos términos son denominados términos sincategoremáticos,entrelosqueseencuentranlasconjuncionesociertosadverbios como la negación. Tenemos, por tanto, una distribución completa del vocabulario en categorías diferentes, aunque no puede decirse que Aristóteles pretenda una división puramente gramatical Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 47 la encontramos expuesta con toda claridad en la teoría del significado de la escuela estoica, sobre la que se basa su lógica de proposiciones.4 El interés principal de los estoicos es establecer una teoríadelaverdadde los enunciados del lenguaje. Para ello desarrollaron una teoría del significado, basándose ampliamente en su conocimiento gramatical de la lengua griega. Existe un gran interés en el modo en que entendieron el significado de los signos lingüísticos, ya que podemos pensar sin temor a equivocarnos que estamos ante la primera teoría semiótica propiamente dicha. Sexto Empírico lo define así: de las partes de la oración. Más bien parece que las categoríasdesignanexpresionesotérminos sin enlace no ulteriormente analizables, obtenidos quizás apartirdeciertostiposdepreguntas como “¿Qué es...?”, “¿Cómo es...?”, “¿Dónde está...?”. En realidad, esta clasificación responde acriteriossemióticosrelacionadosconelvalorfuncionalde los signos según su significado y su uso como sujetos o predicados del enunciado asertórico, basedelsilogismo.Aunqueestarelación entre el significado de los signos que intervienen en los enunciados de una argumentación lógica y las leyes del razonamiento deductivo se encuentra aún más claramente en la lógica de enunciados desarrollada por los estoicos. 4. Zenón de Citio (siglos III-II a.C.), fundador de la escuelaestoica,adoptóeltérminológica para denominar a la doctrina que tiene por objeto los logoi odiscursos. Comocienciadelos discursos continuos, la lógica es retórica. Como ciencia de los discursos divididos en preguntas yrespuestas,lalógicaesdialéctica,definidacomolaciencia que trata sobre lo que es verdadero ofalso(otambiénsobreloquenoesniverdaderonifalso,comolossofismasylasparadojas). Asuvez,ladialécticaquedadivididaendospartesdiferentes, según que se trate de palabras (la gramática) o del significado de las palabras (la lógica en sentido propio). La Stoa desarrollará una lógica diferente a la silogística aristotélica y, en muchos sentidos, complementaria de ésta. Por ejemplo, establecen sólo cuatrocategoríassemánticasfrentealas diez de Aristóteles. Éstas son: El sustrato o sustancia La cualidad (constitución esencial) El modo de ser (constitución accidental) El modo relativo (constitución accidental relativa) Cada una de estas categorías se define por comprensión de la inmediatamente anterior, siendo la de sustrato o sustancia la categoría básica. Lo importanteparaestablecerelsignificadode una proposición, por tanto, es conocer bajo qué cualidad cae el sujeto de la misma (“Sócrates es hombre”), bajo qué modo de ser se encuentra la cualidad (“Sócrates es griego”) o bajo qué modo relativo se constituye el modo de ser (“Sócrates es el más sabio de los griegos”). Conociendo esto se puede saber si una proposición simple es verdadera o falsa (o bien si no es ni una cosa ni otra, como en “la piedra ama al niño”). En cuanto a las proposiciones compuestas, los estoicos establecen una definición de tipo lógico-semántico dependiendo de la verdad o falsedad de las proposiciones simples que las compongan y al tipo de relación que haya entre ellas. De este modo, “Sócrates es hombre y Sócrates es griego” es verdadera solamente en el caso de que losean“Sócrateseshombre”y “Sócrates es griego”; “Sócrates es hombre o Sócrates es sabio” es verdadera cuando o bien lo sea “Sócrates es hombre” o bien lo sea “Sócrates es sabio” y sólo es falsa si ni “Sócrates es hombre” ni “Sócrates es sabio” son verdaderas; y “Si SócratesesgriegoentoncesSócrateses hombre” es verdadera siempre excepto cuando “Sócrates es griego” es verdadera y “Sócrates es hombre” es falsa. 48 Teor´ ıa General de los Signos y del Significado “Los estoicos dicen que tres son los elementos que se coligan:el significado, lo que significa y lo que es. Lo que significa es la voz, por ejemplo ‘Dión’. El significado es la cosa señalada por la voz y a la que nosotros unimos pensando en la cosa correspondiente. Lo que es, es el sujeto externo, por ejemplo, el mismo Dión”.5 Esta teoría del significado del signo lingüístico es esquematizada habitualmente mediante el siguiente diagrama triangular representado en la Figura 1. Significado Significante Referente Figura 1. Triángulo semiótico En el Triángulo semiótico podemos distinguir, con una denominación más actual, los tres elementos que componen el signo, según los estoicos: 1. Significante. El significante es el objeto perceptible por los sentidos, la forma acústica o visual (o táctil, etc.) del signo. 2. Significado. El significado es un concepto, pero también es una función que hace del objeto perceptible un signo. 3. Referente. Es el objeto representado por el signo. Mediante la función referencial todo significante se halla relacionado, al menos, con un referente. Esta concepción tripartita se encontraba ya de alguna maneraenelCratilo, como queda dicho, e implícitamente también en el concepto de significado de Aristóteles. A través de los estoicos va a pasar a las teorías del signo y del significado posteriores, hasta llegar al siglo XX, influyendo en la noción saussureana de signo lingüístico. Sin embargo, Saussure sólo considera dos de los tres elementos que se coligan en el signo, marginando el referente por no ser de interés para la lingüística. En cambio, un contemporáneo de Saussure, Gottlob Frege, va a basar en la relación entre el significante yelreferente su teoría semántica sobre el significado de los términos que componen un enunciado. 5. Sexto Empírico: Adversus mathematicos,VIII,12. Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 49 La distinción fregeana entre sentido yreferencia en el significado de las expresiones es fundamental para la actual Teoría del Significado.Apareceexpuesta por primera vez en (Frege 1892), aunque podemos rastrear un claro antecedente en la distinción entre significatio ysuppositio,propuestaenlaEdadMedia por los gramáticos especulativos6ylosfilósofosmodistas 7dentro de la denominada Teoría de las propiedades de los términos. La distinción entre significatio ysuppositio fue establecida por vez primera por Guillermo de Shyreswood en sus Introductiones in logicam, aunque encontramos su forma más elaborada en las Summulae logicales de Pedro Hispano. Tanto Guillermo de Shyreswood como Pedro Hispano hacengrandes distinciones en relación con ambos conceptos, pero principalmente con respecto a la suppositio.Prescindiendodeestasdistinciones,podemosresumir la definición de ambas nociones diciendo que la significatio indica la relación entre el significante (signo) y el significado conceptual de una palabra, en tan- to que la suppositio indica la relación entre el significante y el referente. Esto puede ilustrarse con el esquema de la Figura 2. Como se puede observar este esquema es similar al usado para ilustrar la teoría estoica del significado, salvo porque la base del triángulo es una línea continua que representa la relación directa de la suppositio. La distinción medieval entre significatio ysuppositio refleja de algún modo la distinción –central en la teoría del significado actual–entreintensión (connotación) y extensión (denotación); o, dicho en términos fregeanos, entre significado yreferencia,loquehacedelosmodistasverdaderosprecursores de la moderna teoría del lenguaje. 6. La gramática especulativa surge con Pedro de Helia en el siglo XII, a partir de sus comentarios a la gramática latina de Prisciano, usada como libro detextodurantetodoelmedievo. Pedro de Helia utilizó en sus comentarios las Categorías yelDe interpretatione de Aristóteles, obras que por aquella época ya se conocían bien gracias a la labor de los filósofos árabes y de la escuela de traductores de Toledo. Lo más importante de estos comentarios es la distinción entre los modi essendi (modos de ser), los modi intelligendi (modos de conocer) y los modi significandi (modos de significar), que expresan los tres planos que aparecen indistintos en la categorización aristotélica del lenguaje. Tal distinción constituye la base para el desarrollo en los siglos posteriores de la gramática especulativa como lógica general del lenguaje o metagramática. 7. Por ser los modi significandi el principal estudio de estos autores, se los conoció en la época como modistas (modisti). Los modistas desarrollaron una scientia sermocinalis cuyo objeto era el sermo como proposición con significación, no la cosa significada (res)osumera expresión física (vox). Entre los modistas cabe destacar a Sigerio de Courtrai y su obra Summa modorum significandi yaTomásdeErfurtysuobraGrammatica speculativa.InclusoRoger Bacon con su Summa grammatica es incluido a menudo entre los modistas más influyentes. Sus obras supusieron progresos importantes en semiótica y semántica que cayeron posteriormente en el olvido durante siglos a causa de la falta de credibilidadquelosmodistastuvieronparalos pensadores del Renacimiento. 56 Teor´ ıa General de los Signos y del Significado lenguaje animal, el lenguaje del arte, el lenguaje de los gestos, de las flores, etc.Lo que tienen en común todos estos “lenguajes” y el lenguaje natural humano es el asignar a una pluralidad de significantes una pluralidad de funciones de significado de forma arbitraria o convencional, a efectos de establecer una relación de comunicación entre sus intérpretes. Grosso modo esto es lo que llamamos un código, una asignación de funciones significativas a un sistema de significantes. Por ejemplo: Sistema de significantes Funciones significativas Especies de flores Intenciones de quien las regala Colores Estados de ánimo Cadenas de sonidos Morfemas Todo lenguaje humano puede estudiarse como un sistema semiótico más. Según Morris (1946, cap. 2, secc. 2), cinco son los criterios básicos que defien el lenguaje humano desde una perspectiva semiótica: 1. El lenguaje humano consiste en una pluralidad de signos. 2. Cada signo debe tener un significado común para un determinado número de intérpretes. 3. Los signos deben poder ser producidos por los intérpretes yhandetener idéntico significado para el productor y el receptor. 4. Los signos deben ser plurisituacionales; es decir: deben poder ser usados en diferentes situaciones con el mismo significado. 5. Los signos deben estar relacionados entre sí formando un sistema, de modo que ciertas combinaciones sean posibles pero otras no. Este último punto está emparentado claramente con la distinción saussureana entre las relaciones sintagmáticas y paradigmáticas que se dan entre los signos lingüísticos. En el sistema de la lengua, los signos lingüísticos están relacionados entre sí sintagmáticamente in praesentia,cuandoaparecenjuntos siguiendo ciertas reglas combinatorias para formar una expresión más comple- ja (v. gr.: las palabras que forman una oración); y se encuentran relacionados entre sí paradigmáticamente in absentia,cuandounsignoapareceenlugarde otro del mismo tipo que podría suplirlo realizando la misma función como parte de una expresión más compleja. Aún así, una lengua no es reducible a un sistema semiótico; unalenguaes algo más que un código, a diferencia de otros lenguajes. Reducir las lenguas acódigosimpideexplicarlamayorpartedelcomportamientolingüístico de la especie humana y complica extremadamente las teorías gramaticales sobre el Francisco Jos´ eSalgueroLamillar 57 funcionamiento de las mismas, dejando sin explicar una gran cantidad de fenómenos fonológicos, morfológicos, sintácticos y semánticosdegranrelevancia para la comprensión de cada sistema lingüístico en concreto. De este modo, los lenguajes formales son también algo más que sistemas semióticos, pues se asemejan al lenguaje natural humano por ciertos aspectos propios de la grmática. Como sistemas semióticos, compartenconesteúltimo las características propias de los sistemas de signos. Pero la principal diferencia entre los lenguajes formales y el lenguaje natural humano reside en su uso desde el punto de vista de la comunicación: los lenguajes formales han sido diseñados para ser usados en determinados contextos y con fines comunicativos muy concretos, frente a la versatilidad contextual y a la creatividad propias de las lenguas humanas. Un lenguaje formal, por tanto, está compuesto por símbolos que, en un principio, no están interpretados, es decir: símbolos que carecen, paradójicamente, de un significado concreto. Estos símbolos se combinanentresípara obtener expresiones complejas del lenguaje según ciertas reglas que han de ser expuestas con claridad y rigor, no habiendo excepciones paralasmismas.Finalmente, es posible interpretar (es decir: dar un significado) a cada una de las expresiones, simples o complejas, del lenguaje formal en función del contexto en el que vaya a ser utilizado y la finalidad para la que se lo requiera. Por lo tanto, en todo lenguaje formal cabe distinguir: 1. Un conjunto de símbolos no interpretados o vocabulario. 2. Un conjunto de reglas sintácticas o de formación de expresiones complejas a partir del vocabulario. 3. Un conjunto de funciones semánticas para la interpretación de las expresiones del lenguaje La lógica y las matemáticas son las disciplinas científicas que hacen uso, fundamentalmente, de lenguajes formales con el objeto de establecer sus teorías. Ambas son consideradas como las ciencias simbólico-formales por antonomasia. [1] Cassirer, E. (1923-1929): Philosophie der symbolischen Formen.3Bände: I. Die Sprache (1923), II. Das mythische Denken (1925), III. Phänomenologie der Erkenntnis (1929). (Trad. Filosofía de la formas simbólicas,3vols. Fondo de Cultura Económica, Madrid, 1998). [2] Eco, U. (1976): ATheoryofSemiotics.Valentino Bompiani, Milán. (Trad. Tratado de semiótica general.Lumen,Barcelona,1977). [3] Frege, G. (1892) “Über Sinn und Bedeuntung”. Zeitschrift für Philosophie 58 Teor´ ıa General de los Signos y del Significado und philosophische Kritik,N.F.100:25-50.(Trad.“Sobresentidoyreferencia”, en G. Frege: Estudios sobre semántica,Ariel,Barcelona,1971). [4] Hjelmslev, L. (1943): Omkring sprogteoriens grundlaeggelse. Copenhague. (Trad. Prolegómenosa una teoría del lenguaje.Gredos,Madrid,1971). [5] Morris, Ch. (1946): Signs, language and behavior.PrenticeHall,Londres. [6] Ogden, C. K. & Richards, I. A. (1923): The meaning of meaning.Kegan Paul, Londres. (Trad. El significado del significado.BuenosAires.Paidós, 1954). [7] Peirce, Ch. S. (1953- ). Collected papers.9vols.HarvardUniversityPress, Cambridge, Mass. (Trad. parcial: Obra lógico semiótica,Taurus,Madrid, 1987). [8] Saussure, F. de (1916). Cours de linguistique générale.París.Payot,1979. (Trad. Curso de lingüística general.Losada,BuenosAires,1945yAlianza Universidad Textos, Madrid, 1984).