Cádiz entre Europa y África: una paradoja geográfica
Abstract
Los textos geográficos sobre ἐσχατιά son los más influenciados por construcciones mentales preexistentes. La imagen proyectada por los antiguos de un Occidente de mareas y puestas de sol fabulosas y abundante en metales es bien conocida, pero existen ejemplos de “distorsión” de la realidad geográfica a niveles más sorprendentes para la mentalidad geográfica moderna. Es el caso de la fluctuación en la localización de Cádiz, límite de Europa pero también de África en ciertas tradiciones que han confundido a autores modernos. Nuestro estudio identificará las construcciones que subyacen a estas tradiciones para explicar cómo se llega a ese punto.
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HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 323 CÁDIZ ENTRE EUROPA Y ÁFRICA: UNA PARADOJA GEOGRÁFICA Pamina Fernández Camacho Universidad de Cádiz [email protected] CADIZ BETWEEN EUROPE AND AFRICA: A GEOGRAPHICAL PARADOX RESUMEN: Los textos geográficos sobre ἐσχατιά son los más influenciados por construcciones mentales preexistentes. La imagen proyectada por los antiguos de un Occidente de mareas y puestas de sol fabulosas y abundante en metales es bien conocida, pero existen ejemplos de “distorsión” de la realidad geográfica a niveles más sorprendentes para la mentalidad geográfica moderna. Es el caso de la fluctuación en la localización de Cádiz, límite de Europa pero también de África en ciertas tradiciones que han confundido a autores modernos. Nuestro estudio identificará las construcciones que subyacen a estas tradiciones para explicar cómo se llega a ese punto. PALABRAS CLAVE: Cosmas Indicopleustes, Dionisio Periegeta, Gádeira/Gades (Cádiz), geografía antigua, geografía cristiana. ABSTRACT: Geographical texts about ἐσχατιά are the most influenced by preexisting mental constructions. The image, projected by the ancients, of the West as a place of fabulous tides and sunsets and rich in metals is well known, but there are examples of geographical reality being distorted at more surprising levels for a modern geographical mentality. This is the case of the fluctuation in the location of Cadiz, Western boundary of Europe but also of Africa in certain textual traditions which have confused modern authors. Our study will identify the constructions that lie behind those traditions in order to explain how this happened. KEYWORDS: Cosmas Indicopleustes, Dionysius Periegetes, Gadeira/Gades (Cadiz), ancient geography, Christian geography. RECIBIDO: 17.09.2012. ACEPTADO: 1.04.2013
324 HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 PAMINA FERNÁNDEZ CAMACHO i. introdUcción En su edición de 1925 de los diálogos Timeo y Critias, recientemente reeditada por séptima vez por la editorial Les Belles Lettres, el profesor A. Rivaud proporciona la siguiente explicación sobre el “nombre indígena” del segundo de los reyes de la Atlántida: Eumélos porte aussi, nous dit Platon, le nom de Gadiros, qui fera désigner comme “Gadirique” toute la contrée où il s’est établi. Or, bien plus tard, Pline l’Ancien et Solinus parleront d’une ville africaine Gaddir ou Gadir, dont le nom désignerait, en langue punique, un lieu enclos de murailles. À la fin du troisième ou au début du quatrième siècle de notre ère, le poète latin Avienus mentionnera, dans l’Afrique du Nord, un oppidum Gaddir 1. Los textos que cita como apoyo son el verso 266 del poema Ora Maritima de Avieno (nam Punicorum lingua conscriptum locum Gaddir uocabat 2) y, de forma menos precisa, unos testimonios de Plinio y Solino. Ambos autores, en efecto, describen la ciudad de Gades en Plin. 4.119-120 y Sol. 23.12, respectivamente. Estos pasajes, que presentan estrechas similitudes entre sí debido a la dependencia por parte de Solino de la Naturalis Historia, mencionan la “ciudad africana” en los siguientes términos: Plinio: in ipso uero capite Baeticae ab ostio freti p. XXV Gadis, longa, ut Polybius scribit, XII, lata III. abest a continente proxima parte minus pedes DCC, reliqua plus VII. ipsius spatium XV est. habet oppidum ciuium Romanorum, qui appellantur Augustani Vrbe Iulia Gaditana. ab eo latere, quo Hispaniam spectat, passibus fere C altera insula est, longa M passus, M lata, in qua prius oppidum Gadium fuit. uocatur ab Ephoro et Philistide Erythea, a Timaeo et Sileno Aphrodisias, ab indigenis Iunonis. maiorem Timaeus Cotinusam aput eos uocitatam ait; nostri Tarteson appellant, Poeni Gadir, ita Punica lingua saepem significante. Erythea dicta est, quoniam Tyri aborigines earum orti ab Erythro mari ferebantur. in hac Geryones habitasse a quibusdam existimatur, cuius armenta Hercules abduxerit. 1 Platon, oeuvres complètes: Timée. Critias, ed. y trad. A. Rivaud (Paris 2002 [1925]) 238. 2 Sin duda Rivaud había interpretado este verso a la luz de lo que viene inmediatamente a continuación: Ipsa Tartessus prius/cognominata est, comparándolo con los vv. 331-332: Nec respuendus testis est Dionysius/Libyae esse finem qui docet Tartessium; o bien a la misma traducción avienea de Dionisio (D.P. 263-265: Ergo solum terrae Libystidis ora per austrum/ tenditur, eoae procul in confinia lucis/ Gades principium est). En efecto, Dionisio de Alejandría, autor de una Periégesis o descripción de la tierra habitada muy conocida en la Antigüedad, proporciona uno de los más claros ejemplos de identificación del límite de África con la isla gaditana, como veremos a continuación.
HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 325 CÁDIZ ENTRE EUROPA Y ÁFRICA: UNA PARADOJA GEOGRÁFICA Solino: in capite Baeticae, ubi extremus est noti orbis terminus, insula continenti septingentis pedibus separatur, quam Tyrii a Rubro profecti mari Erythream, Poeni lingua sua Gadir id est saepem nominauerunt. in hac Geryonem aeuum agitauisse plurimis monumentis probatur (…). Otra obra recientemente reimpresa, la edición de J. W. McCrindle de la Topografía Cristiana del autor alejandrino del siglo VI Cosmas Indicopleustes, utiliza una solución salomónica –citada a su vez de Yule 3– para explicar cierta digresión geográfica en la que el nombre de la ciudad gaditana aparece dos veces, una como límite del continente europeo y otra como límite del africano: Gr. Γαδείρων τὰ πρὸς νότον. Cosmas slips here in his grammar, using τὰ for τῶν. A little below he speaks of another Gades –Γάδειρα τοῦ Ὠκεανοῦ–, that is, Gades in Spain. Southern Gades, Yule thinks, may be Tingis, or Cape Spartel, called by Strabo Kôteis 4. La Gades de Europa y la de África serían, por tanto, dos ciudades diferentes, la primera identificable con la Gades española y la segunda con Tingis (Tánger). Este desdoble –que ambos autores encontraron preferible a la opción, adoptada por Winstedt y Wanda-Wolska 5, de entender el τὰ πρὸς como una especificación, no de Gades (sc. Γαδείρων τῶν πρὸς νότον), sino de las regiones del Sur en general 6–, implica, al igual que la interpretación de Rivaud al texto de Platón, la existencia de una Gades africana desconocida en la Antigüedad. Estos ejemplos pueden ser entendidos como confusiones aisladas, producto de interpretaciones textuales erróneas o de una documentación insuficiente. También pueden entenderse como síntomas de una confusión mayor; una confusión que se retrotrae en última instancia a ciertas concepciones de la geografía antigua y su reflejo en las fuentes. El análisis de estas fuentes, y el estudio de las nociones geográficas subyacentes, pueden ayudarnos a entender mejor el papel desempeñado por la isla gaditana en un campo tan determinante para la construcción de su imagen en la Antigüedad. Y hablar de “construcción” en referencia a la geografía antigua no es usar un giro cualquiera, como veremos: aspectos que hoy consideramos tan científicamente inalterables como la posición de una isla en un mapa podían depender en gran medida de construcciones mentales e ideológicas, alterándose y desplazándose hasta llegar incluso a formar parte de otros continentes. 3 H. Yule, Cathay and the Way Thither (London 1866). 4 J. W. McCrindle, The Christian Topography of Cosmas, an Egyptian Monk: Translated from the Greek, and Edited with Notes and Introduction (Oxford 2010 [1897]) 120, n. 4. 5 E. O. Windstedt, The Christian Topography of Cosmas Indicopleustes (2009 [Cambridge 1909]) 346, W. Wolska-Conus, Cosmas Indicopleustes. Topographie chrétienne, Tome I (Paris 1968) 505. 6 Es decir, el equivalente al ad austrum latino traducido en el Liber generationis mundi (LGM I. 50- 51), a partir del original griego de la Crónica de Hipólito (Hippol. Chron. 48-49).
326 HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 PAMINA FERNÁNDEZ CAMACHO La importancia de estas construcciones para entender la imagen que los antiguos se hacían de ciertas regiones de la tierra, sobre todo aquellas que se relacionaban con los límites o ἐσχατιά, ha sido puesta de relieve por autores como Romm, Ballabriga o Jourdain-Annequin 7. Janni, por su parte, hace hincapié en los efectos que la mentalidad hodológica de la civilización grecorromana tuvo sobre las manifestaciones geográficas de esta cultura 8, no sólo las periégesis, periplos y descripciones de regiones, sino también sobre aquellas consideradas modernamente como “cartográficas” y “científicas”, como el establecimiento por Dicearco y Eratóstenes de una red de meridianos y paralelos que obligatoriamente debían pasar por lugares conocidos o políticamente significativos, y cuya longitud se calculaba utilizando datos tomados de descripciones de viajes 9. Más allá de la clásica búsqueda de equivalentes actuales para cada lugar mencionado (procedimiento que, en el caso de la Península Ibérica, ha resultado especialmente problemático para el estudio de la Ora Maritima de Avieno 10), y de la perspectiva tradicional de entender las faltas de exactitud de los autores antiguos como síntomas de una insuficiencia tecnológica o de un nivel anterior en la historia de un progreso lineal que viene a desembocar en la geografía moderna, los estudiosos actuales han tendido cada vez más a aceptar la necesidad de utilizar parámetros distintos a los modernos para analizar y entender este tipo de datos 11. Ello ha llevado a tener en cuenta la dependencia de los geógrafos antiguos de mecanismos ideológicos como la oposición centro/extremos, griego/bárbaro, civilización urbana/pueblo nómada 12, la relación de las posiciones extremas con anomalías atmosféricas que son a su vez racionalizaciones de concepciones míticas (como el binomio Oriente = luz y Occidente = oscuridad), la antigua concepción del Océano como un mar que ciñe la tierra habitada, o οἰκουμένη, por todos sus costados 13, el estatus especial de las islas en el imaginario 14 o los distintos mecanismos de simetría y analogía por los que se asignan valores opuestos a 7 J. S. Romm, The Edges of Earth in Ancient Thought: Geography, Exploration, and Fiction (Princeton 1994), A. Ballabriga, Le soleil et le Tartare. L’image mythique du monde en Grèce archaïque (Paris 1986), C. Jourdain-Annequin, “De l’espace de la cité à l’espace symbolique : Héraclès en Occident”, DHA 15.1 (1989) 31-48. 8 P. Janni, La mappa e il periplo. Cartografia antica e spazio odologico (Macerata 1984). 9 P. Janni, La mappa e il periplo..., 65-73 ; F. Prontera, “Géographie et mythes dans l’isolario des Grecs”, en M. Pelletier (ed.), Géographie du Monde au Moyen Âge et à la Renaissance (Paris 1989) 175-177. 10 Cf. A. Schulten, Fontes Hispaniae Antiquae I: Avieno. Ora Maritima (Barcelona 1955 [1922]); A. Berthelot, Festus Avienus: “Ora Maritima” (Paris 1934); P. Villalba i Varneda, Ruf Fest Aviè. Introducció, text, traducció i notes (Barcelona 1985); J. Mangas, D. Plácido (eds.), THA I: Avieno (Madrid 1994); F. J. González Ponce, Avieno y el periplo (Écija 1995). 11 C. Jacob, G. Mangani, “Nuove prospettive metodologiche per lo studio della Geografía nel mondo antico”, QS 2 (1985) 37-75. 12 C. Jacob, La description de la Terre habitée de Denys d’Alexandrie ou la leçon de géographie (Paris 1989). 13 Il. 7.422. Sobre efectos ejercidos por esta concepción en la ciencia y la geografía de Occidente, cf. Str. 3.1.5. Cleom. 2.1.457-462; Aus. Ep. 19.1-10, Philostr. VA.5.3. 14 Cf. M. Vallejo Girvés, F. J. Gómez Espelosín, A. Pérez Largacha, Tierras fabulosas de la antigüedad (Alcalá de Henares 1995); F. Prontera, “Géographie et mythes dans l’ isolario des Grecs”, en
HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 327 CÁDIZ ENTRE EUROPA Y ÁFRICA: UNA PARADOJA GEOGRÁFICA lugares geográficamente opuestos o incluso se crean equivalentes de realidades geográficas ya conocidas 15. El impacto de estas nociones en la imagen de la isla gaditana no es difícil de detectar. Cádiz, en efecto, presenta particularidades –recogidas por geógrafos, etnógrafos, paradoxógrafos y mitógrafos– debidas al lugar extremo-occidental que ocupa en el esquema griego del mundo habitado: el sol presenta un mayor tamaño cuando se pone y lo hace de repente, pasándose instantáneamente del día a la noche, las mareas oceánicas provocan allí una mayor cantidad de fenómenos observables, monstruos marinos y grandes peces pululan a su alrededor, y la zona en general presenta una fabulosa riqueza tanto mineral –los mercaderes fenicios debían fundir las anclas con plata para poder transportarla 16– como ganadera, aspecto que queda consagrado con la localización del mito de Gerión en la isla o en sus inmediaciones. Y, sin embargo, ninguna de estas particularidades observadas hasta ahora afecta a su misma localización geográfica: es decir, al lugar que ocupa en el “mapa” resultante de las distintas descripciones del mundo, de sus continentes y regiones que se nos han conservado desde la Antigüedad. ¿Qué clase de concepciones, de construcciones mentales podrían haber afectado la localización geográfica de la isla de Gades, desembocando en la idea de una “Gades africana” que ha llegado a arrojar confusión sobre ediciones utilizadas y consultadas en nuestra propia época? 2. la UbicUidad de cádiz en la GeoGrafía Grecorromana Ipse animo infinita conplexus statuerat omni ad orientem maritima regione perdomita ex Syria petere Africam, Carthagini infensus, inde Numidiae solitudinibus peragratis cursum Gadis dirigere —ibi namque columnas Herculis esse fama uulgauerat—, Hispanias deinde, quas Hiberiam Graeci a flumine Hibero uocabant, adire... (Curt.10.1.17-18). En su obra histórica, Quinto Curcio Rufo, como otros historiadores de Alejandro, se hace eco de un conocido pasaje sobre unos supuestos “designios occidentales” del rey macedonio que nunca llegaron a cumplirse debido a su muerte 17. Estos designios suelen considerarse de forma muy crítica en la actualidad: su difusión a lo largo de la Antigüedad es atribuída por G. Nenci a dos vías distintas, ambas sometidas a condicionamientos propagandísticos e ideológicos: los planes Géographie du monde... 169-179; E. Gabba, “L’insularità nella riflessione antica”, en F. Prontera (ed.), Geografia storica della Grecia antica (Roma 1991) 106-109. 15 Cf. F. Hartog, Le miroir d’Hérodote. Essai sur la représentation de l’autre (Paris 1980). 16 Ps-Arist. Mir. 135 (147). 17 D.S. 18.4.4, Arr. An. 7.1.2, Plu. Alex. 68.
328 HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 PAMINA FERNÁNDEZ CAMACHO de Alejandro sobre una expedición naval contra Cartago, aludidos por Tolomeo I en sus memorias para desprestigiar a su rival Perdicas (que habría dejado inacabados todos los proyectos del difunto rey ignorando la voluntad de éste), por una parte; y un motivo propagandístico de los analistas romanos que buscaba proyectar una comparación entre el héroe griego y el general Papirio Cursor (laudatoria de este último), por otra 18. La misma idea de simetría perfecta que subyace a esta historia, con un Alejandro que habría buscado completar su conquista de Oriente hasta sus últimos confines con una equivalente conquista de Occidente hasta las Columnas –de las cuales sus altares orientales eran ya considerados una emulación 19–, abarcando de este modo toda la οἰκουμένη, basta para hacerla aparecer un tanto sospechosa a los ojos del historiador, y aún más cuando ésta se mezcla con reelaboraciones posteriores que introducen una circunnavegación del continente africano, una intención de cruzar los Alpes a imitación de Heracles (y Aníbal), o la idea de una conquista universal y un enfrentamiento con Roma 20. Sin embargo, la autenticidad de la anécdota no es lo que la hace interesante para nuestro estudio. Lo que aquí nos interesa es la relevancia de Cádiz como meta extremo-occidental, y sobre todo la curiosa forma geográfica que ésta adopta en la versión de Curcio en particular. En ella, Gadis aparece como una isla hacia la que Alejandro pretendía navegar tras atacar Cartago y recorrer los desiertos númidas (es decir, tras pasar por el continente africano, que habría planeado incluso circunnavegar según la versión), porque en ella se encontraban las Columnas, es decir, el límite occidental de la οἰκουμένη. Sin embargo, el itinerario descrito por Curcio continúa: después de navegar de África a Cádiz, la siguiente etapa consiste en navegar de Cádiz a Hispania. Para nuestro autor, Cádiz es una isla situada entre África e Hispania (o, lo que es lo mismo, entre África y Europa). La tendencia al alejamiento de la isla con respecto al continente europeo tiene como contrapartida un acercamiento al continente africano que se convertirá en un aspecto tan chocante como popular en las descripciones geográficas de la Antigüedad. Mecanismos analógicos como la aplicación por simetría a África, en el Sur, de los mismos límites occidentales atribuídos a Europa, en el Norte, y racionalizaciones como la identificación, generalizada a partir de Dicearco, de las Columnas con los promontorios correspondientes a ambos continentes en el actual Estrecho de Gibraltar (arrastrando a su vez a la isla de Cádiz, identificada con las Columnas en una serie de tradiciones de larga vida, a una posición más central entre los dos continentes), se unen aquí para crear una visión geográfica del Extremo Occidente en la que Cádiz podrá desempeñar un rol de límite tanto de un continente como del otro 21. 18 G. Nenci, “Realtà e leggenda dei disegni occidentali di Alessandro”, en G. Nenci., Introduzione alle guerre persiane e altri saggi di storia antica.(Pisa 1958) 215-257. 19 Str. 3.5.5: Ἀλέξανδρος δὲ τῆς Ἰνδικῆς στρατείας ὅρια βωμοὺς ἔθετο ἐν τοῖς τόποις εἰς οὓς ὑστάτους ἀφίκετο τῶν πρὸς ταῖς ἀνατολαῖς Ἰνδῶν, μιμούμενος τὸν Ἡρακλέα καὶ τὸν Διόνυσον. 20 G. Nenci, cf. supra. 21 Str. 3.5.5-6, D.P. 65, Philostr. V.A.5.1, Marcian. Peripl. 2.4 Müller (GGM I, 543) = Artem. Fr. 9 Stiehle, Avien. Descr. Orb. 610-611.
HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 329 CÁDIZ ENTRE EUROPA Y ÁFRICA: UNA PARADOJA GEOGRÁFICA Dionisio de Alejandría constituirá el ejemplo más representativo de esta tendencia. En su Periégesis, coloca a la isla gaditana κατὰ μέσσον ὑφεσπερίων στηλάων 22, verso que Avieno traducirá, con su floritura épica característica, como Gadir prima fretum solida supereminet arce/ Attollitque caput geminis inserta columnis 23, y el escoliasta Eustacio, ya en el siglo XII, explicará afirmando que Cádiz se encuentra κατὰ μέσον τῶν πρὸς τῇ Ἰβηρίᾳ πυλῶν (es decir, el Estrecho) 24. Isidoro de Sevilla, en sus Etimologías, hace culminar el continente africano in Gaditano freto 25, y afirma que la isla dirimit Europam ab Africa 26. Esta posición intermedia, y extremo-occidental a la vez, se acompaña de una mención de Cádiz como límite situado entre los continentes africano y europeo (vv. 10-11: ἀλλ’ ἤτοι Λιβύη μὲν ἀπ’ Εὐρώπης ἔχει οὖρον/ λοξὸν ἐπὶ γραμμῇσι. Γάδειρά τε καὶ στόμα Νείλου) y otra, directamente, como límite del continente africano (vv. 174-176: ἤτοι μὲν Λιβύη τετανυσμένη ἐς νότον ἕρπει (…) ἀρξαμένη πρώτιστα Γαδειρόθεν... 27), en sendos pasajes de su poema geográfico. La edición comentada más reciente de estos pasajes en nuestro país, que pertenece al abortado proyecto de actualización de las fuentes antiguas sobre la Península Ibérica conocido como Testimonia Hispaniae Antiqua, señala, en una de sus notas, que la Periégesis “sitúa erróneamente Gádeira en África” 28. Dicho error, sin embargo, no resultó evidente para todo el mundo, incluso para eruditos como McCrindle y Rivaud. A este equívoco han contribuido en gran medida las asociaciones que surgen a la hora de localizar los escenarios de la mitología. Ciertos mitos griegos sufrieron un proceso de desplazamiento progresivo, por el que se relacionaron con zonas cada vez más occidentales, llegando a identificarse con áreas extremo-occidentales a ambos lados del Estrecho que, a su vez, se relacionaban con la isla gaditana. Las Hespérides, por ejemplo, se localizaban en la costa africana en la mayoría de las tradiciones, al igual que las Islas de los Bienaventurados o las Afortunadas, aunque la relación con Gádeira está presente en muchas de las fuentes (distancias desde Gádeira, localización con respecto a Gádeira 29). La comadreja norteafricana es denominada “tartesia” por Eliano y la Suda 30, a pesar de que Tarteso –también identificado con Cádiz– se localiza unánimemente en la 22 D.P. v. 450. Estas Columnas se encuentran una a cada lado del Estrecho, cf. vv. 72-73: στῆλαι δ’ἔνθα καὶ ἔνθα παρὰ πλευρῇσι κέονται/ ἥ μὲν ἐπ’ Εὐρώπην, ἥ δ’ ἐς Λιβύην ὁρόωσα. 23 Avien. Descr. Orb. vv. 610-611. Avieno recupera esta información en otro de sus poemas, Ora maritima, donde indica que Nec respuendus tesis Dionysius /Lybiae esse finem qui docet Tartessium (vv. 331-332). 24 Eust. comm in D.P. 451. 25 Isid. Orig. 14.5.3. 26 Isid. Orig. 14.6.7. 27 Recogido en Avien. Descr. Orb. 263-265, Prisc. Perieg. 163-164. También cf. App. Mund. 7.303- 305 (Libia limita in Gaditanis locis). 28 THA IIB 773, n. 1766. 29 Str. 3.2.13, “enfrente de Gádeira”; Plin. 6.206-207, distancias con respecto al Gaditano freto, a partir de Polibio (=Plb. 34.15) y Agripa. 30 Ael. VH. 14.4, Suid. s.v. Γαλῆ.
330 HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 PAMINA FERNÁNDEZ CAMACHO Península Ibérica. La Libia homérica es una tierra donde los corderos enseguida crían cuernos, y las ovejas paren tres veces en el mismo año 31, tópicos de fabulosa abundancia ganadera que entroncan con la leyenda de la Eritía hesiódica y de la Atlántida, situada frente a la τῆς Γαδειρικῆς (…) χώρας. Esta región, que según Platón se encontraba enfrente del extremo oriental de una isla ἅμα Λιβύης ἦν καὶ Ἀσίας μείζων (Ti. 24e), posiblemente englobaba un área no limitada a la Península Ibérica, del mismo modo que el nombre Océano Gaditano se utiliza para designar el mar de toda la zona del Estrecho, tanto el que baña la costa europea como el que baña la africana 32. Existe, pues, una corriente de indeterminación mítica, una cierta fluctuación que presta a las fronteras un carácter borroso adicional, donde la geografía se confunde con la leyenda. Y Cádiz, que a fin de cuentas es una isla, una “pieza suelta” de la geografía sin raíces en la tierra firme, podrá considerarse tanto el final de Europa como el principio de África, o bien aislarse de ambas como un hito equidistante. El mismo Heracles, cuando viajó a la isla de Eritía –tan estrechamente identificada con una u otra de las islas gaditanas– para apoderarse de los rebaños de Gerión, avanzó a través del continente africano 33; después de cumplido su cometido, el regreso se efectuó a través del continente europeo, pasando por la Península Ibérica, los Alpes e Italia 34. El esquema descrito por Quinto Curcio, que concuerda con la singular percepción de la Periégesis de Dionisio, se ve corroborado por este recorrido del héroe a través de dos continentes con la isla mítica como extremo occidental, equidistante entre ambos. Recorrido que adquiriría una gran relevancia al ser emulado por Aníbal –que se identificaba con Heracles como parte de su propaganda 35– en su propia campaña contra Roma: de Libia (Cartago), de donde él procedía, a Eritía-Gádeira, donde tomó los auspicios para la campaña (desviándose considerablemente de su ruta tras la toma de Sagunto con una intención que no podía ser otra que simbólica 36), y de allí, a través de los Alpes, a Italia, la patria de Caco, el ladrón derrotado por Heracles 37. 31 Od. 4.85-89. 32 Cf. Arr. An. 3.30.9. 33 D.S. 4.17-18. 34 Lo que da lugar a la inserción de un gran número de mitos y tradiciones secundarias en las distintas etapas del viaje heracleo, cf. D.S. 4.19 y ss., D.H. 1.34, 35, 39 y ss. 35 Cf. J. Gagé, “Hercule-Melqart, Alexandre et les Romains a Gadès”, REA (1940) 425-438; N. J. DeWitt, “Rome and the Road of Hercules”, TAPhA (1941) 59-69; S. Magnani, Geografia storica del mondo antico (Bolonia 2003) 104; o D. Briquel, “La propagande d’Hannibal au début de la deuxième guerre punique: remarques sur les fragments de Silènos de Kalèaktè”, en M. E. Aubet, M. Barthélemy (eds.), Actas del IV Congreso Internacional de Estudios Fenicios y Púnicos (Cádiz 2000) 123-127, “Hannibal sur les pas d’Héraklès”, en H. Duchêne (ed.), Voyageurs et antiquité classique (Dijon 2003) 51-60, “Sur un fragment de Silènos de Kalè Actè (le songe d’ Hannibal, FGrHist 175, F 8) : à propos d’un article récent ”, Ktéma 29 (2004) 145-157. 36 “Il nemico che i Romani devono affrontare non viene esattamente da Cartagine, ma da quel luogo limite che è Gades (…)”: A. Mª G. Capomacchia, “Hannibal e il prodigio”, en M. E. Aubet, M. Barthélemy (eds.), Actas del IV Congreso Internacional de Estudios Fenicios y Púnicos (Cádiz 2000) 569-571. 37 D.H. 1.39 y ss.
HABIS 44 (2013) 323-335 - © Universidad de sevilla - ISSN 0210-7694 331 CÁDIZ ENTRE EUROPA Y ÁFRICA: UNA PARADOJA GEOGRÁFICA Por otra parte, las historias de circunnavegaciones del continente africano, tan populares en la tradición grecorromana, casi siempre tienen a Gádeira como punto de partida o de llegada. Así sucede con el Periplo de Eudoxo, que presenta dos tradiciones principales: según la primera, transmitida por Estrabón (que a su vez la tomó de Posidonio 38), Eudoxo habría salido de Gádeira con la intención de circunnavegar África; mientras que la segunda, transmitida por Mela, Plinio y Marciano Capela 39, le hace comenzar el viaje en Arabia y terminarlo en Gádeira. El periplo de Hanón comienza en Gádeira según la versión de Plinio 40, aunque la mención de la ciudad está ausente de la tradición principal. Estrabón nos transmite además la teoría de Crates de Malo, intérprete de Homero, acerca del viaje de Menelao mencionado en Od. 4.82-85. Según este gramático, el héroe homérico no habría hecho sino circunnavegar África por el Océano, y el término de su viaje se situaría, de nuevo, en Gádeira. Un último periplo, que en este caso no llegó a llevarse a cabo, fue el ideado por Alejandro según la tradición de los “designios occidentales” que citábamos arriba. Según la versión más extendida de la historia –que G. Nenci atribuye a un error en la forma de interpretar la tradición original– 41, el rey macedonio habría pretendido circunnavegar África para así penetrar en el Mediterráneo a través de Gádeira y el Estrecho. 3. ElδιαμερισμόσylatradiciónjudEocristiana Estos equívocos mítico-geográficos, por otra parte, llegarían a trascender las visiones del mundo que habían contribuido a crearlos para convertirse en un tópico en toda regla de la tradición judeocristiana del διαμερισμός. Fue un historiador judío de la época de la primera dinastía Flavia, Flavio Josefo, el primero que, escribiendo en lengua griega, se propuso conciliar la descripción de las naciones procedentes de Sem, Cam y Jafet, tal y como se detalla en Gen. 9-11, con el mundo conocido por los griegos y romanos de la época, para así reivindicar la mayor antigüedad del pueblo judío y sus tradiciones. Como él mismo revela en una declaración de intenciones no exenta de reivindicación: καὶ τῶν ἐθνῶν ἔνια μὲν διασώζει τὰς ὑπὸ τῶν κτισάντων κειμένας προσηγορίας, ἔνια δὲ καὶ μετέβαλεν, οἱ δὲ καὶ πρὸς τὸ σαφέστερον εἶναι δοκοῦν τοῖς παροικοῦσι τροπὴν ἔλαβον. Ἕλληνες δ᾽ εἰσὶν οἱ τούτου καταστάντες αἴτιοι: ἰσχύσαντες γὰρ ἐν τοῖς ὕστερον ἰδίαν ἐποιήσαντο καὶ τὴν πάλαι δόξαν καλλωπίσαντες τὰ ἔθνη τοῖς ὀνόμασι πρὸς τὸ συνετὸν αὐτοῖς καὶ κόσμον θέμενοι πολιτείας ὡς ἀφ᾽ αὑτῶν γεγονόσιν. (J. A.J. 1.121). 38 Cf. Str. 2.3.4-5. 39 A partir de Cornelio Nepote, cf. Mela 3.90-92, Plin. 2.169, Mart. Cap. 6.621. 40 Plin. 2.169. 41 G. Nenci, “Realtà e leggenda...”