Patronato de la arquitectura funeraria en el arzobispado de Granada. El papel de la oligarquía local
Abstract
El mecenazgo ligado a la promoción de capillas funerarias es un campo bien estudiado cuando se trata de grandes proyectos regios o nobiliarios. No es así en el caso de espacios funerarios por parte de miembros de la oligarquía en ciudades pequeñas o pueblos. En su intento de emulación de las clases nobles hay una intensa actividad de promoción arquitectónica de capillas funerarias que se ubicaban en los templos parroquiales y que podían costear desde el comienzo de la construcción. Este es el objeto de la presente comunicación. El papel de mecenas de espacios funerarios actualmente olvidados.
Full text
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum PATRONATO DE LA ARQUITECTURA FUNERARIA EN EL ARZOBISPADO DE GRANADA. EL PAPEL DE LA OLIGARQUÍA LOCAL PATRONAGE IN THE FUNERARY ARCHITECTURE AT ARCHDIOCESE OF GRANADA. THE ROLE OF THE LOCAL OLIGARCHY MARÍA JOSÉ COLLADO RUIZ Universidad de Jaén. España [email protected] Resumen: El mecenazgo ligado a la promoción de capillas funerarias es un campo bien estudiado cuando se trata de grandes proyectos regios o nobiliarios. No es así en el caso de espacios funerarios por parte de miembros de la oligarquía en ciudades pequeñas o pueblos. En su intento de emulación de las clases nobles hay una intensa actividad de promoción arquitectónica de capillas funerarias que se ubicaban en los templos parroquiales y que podían costear desde el comienzo de la construcción. Este es el objeto de la presente comunicación. El papel de mecenas de espacios funerarios actualmente olvidados. Palabras clave: Capilla funeraria, arquitectura, patronato, Granada, tumba Abstract: Patronage linked to the promotion of funeral chapels is sufficiently studied, especially in royal or noble projects. This was not so in the case of funerary spaces by members of the oligarchy in small cities or towns. In their attempt to emulate the noble classes there is an intense activity of architectural promotion of funerary chapels that were located in the parish temples and that could afford from the beginning of the construction. This is the purpose of this communication. The role of patrons of funerary spaces currently forgotten Keywords: burial chapel, architecture, patronage, Granada, tomb 465
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum PATRONATO DE LA ARQUITECTURA FUNERARIA EN EL ARZOBISPADO DE GRANADA. EL PAPEL DE LA OLIGARQUÍA LOCAL Precisiones de partida El ámbito de investigación es el definido por el periodo histórico del Antiguo Régimen en los límites físicos que constituían, en esas fechas, el Arzobispado de Granada. Se inicia, por tanto, con la incorporación del antiguo Reino de Granada, conquistado y anexado a la corona castellana en 1492. Tras esta simbólica fecha se inició un largo y complejo proceso de evangelización de la población originariamente musulmana hasta el obligado bautismo de 1500. Así se conformó una particular comunidad de fieles constituida en gran parte por moriscos o “nuevamente convertidos” y una mínima población de cristianos viejos llegados desde las más variadas procedencias de tierras castellanas. Estos condicionantes sociorreligiosos marcaron las pautas de actuación de las autoridades, tanto civiles como eclesiásticas, que debieron aunar esfuerzos para evangelizar a una población que debía aceptar un modo de vida muy distinto al llevado en los años previos. El ritual religioso que constituía la manifestación externa del credo cristiano recién asumido fue el aspecto sobre el que se podía ejercer una mayor vigilancia 1 . En lo que respecta a los usos funerarios se constituyeron como el último acto de expresión pública en que poder demostrar ante los demás que se era un buen cristiano. Por lo tanto, se puso especial cuidado en todo lo concerniente a los funerales de la población morisca, siempre bajo sospecha. Con el fin de apartarlos de cualquier práctica que se pareciese a lo que se denominaba “ceremonias de moros” se emitieron sucesivas disposiciones legales para intentar controlar el momento que precedía a la muerte y en especial todo el aparato fúnebre. La asistencia del cura y de religiosos, el hacer 1 Sobre la historia y caracterización del Arzobispado de Granada tenemos fuentes esenciales como las Historias eclesiásticas de Justino Antolínez de Burgos o Francisco Bermúdez de Pedraza. En una línea similar está la obra de Francisco Henríquez de Jorquera, Anales de Granada. Descripción del Reino y Ciudad de Granada. Crónicas de la Reconquista (1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646 . Los estudios sobre esta temática son numerosos y se reactualizan con los resultados de sucesivas investigaciones hasta fechas recientes. Se relacionan unos títulos de bibliografía básica: AA.VV.: La incorporación de Granada a la Corona de Castilla , Granada, 1993., AA.VV.: Granada: su transformación en el siglo XVI: conferencias pronunciadas entre el 20 de septiembre y el 6 de octubre de 2000 con motivo de la conmemoración del V Centenario del Ayuntamiento de Granada . Granada, 2001., LADERO QUESADA, Miguel Ángel: Historia de un país islámico (1232-1571) . Madrid, 1979 y Granada después de la conquista: repobladores y mudéjares . Granada, 1993., CORTES PEÑA, Antonio Luis (edit.): Poder civil, Iglesia y sociedad moderna. Granada, 2006., CORTES PEÑA, Antonio Luis, LOPEZ-GUADALUPE MUÑOZ, Miguel Luis y LARA RAMOS, Antonio (eds.): Iglesia y Sociedad en el Reino de Granada (ss. XVI-XVIII) , Granada, 2003. 466
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum testamento, el acompañamiento en el cortejo fúnebre, la misa funeral y posteriores oficios, etc. Todos estos elementos eran susceptibles de ser interpretados como muestra de una sincera aceptación de la fe católica. Pero lo que sin duda los significaba como verdaderos cristianos era el de inhumarse en el interior de las iglesias, no en sus cementerios al aire libre, por más que estuvieran bendecidos y aptos para este fin. Para incentivar este comportamiento se da la excepcionalidad de que en las legislaciones eclesiásticas del Arzobispado de Granada y del Obispado de Guadix-Baza se estableció como obligatorio la sepultura en el interior de los templos, que tenía una limosna más barata que el enterramiento en los cementerios parroquiales 2 . Ahora bien, si lo que se pretendía era dejar muy a las claras el grado de asimilación alcanzado se debían seguir de modo ejemplar el comportamiento de las principales familias de cristianos viejos y por tanto optar a hacerse con la propiedad de una capilla funeraria 3 . No se plantea como objeto de este trabajo ahondar en la adquisición de capillas funerarias por los miembros de las clases sociales más altas, ya que han sido suficientemente estudiadas y cuentan con una extensa y completa bibliografía 4 . Sin embargo, sí que se han de considerar sus casos, en cuanto a que se convertían en modelos a imitar por miembros de sectores menos privilegiados y pueden servir para acercarnos al modo en que se establecían las relaciones de promoción artística. La Granada moderna se presentaba como un singular espacio de oportunidades para muchos miembros de familias hidalgas que se asentaron no solo en la capital sino en pequeñas localidades y se afanaron en reunir méritos, cargos y rentas. En esto, la 2 COLLADO RUIZ, María José: La cultura de la muerte en la Granada del Antiguo Régimen. La memoria última . Granada, 2007, pp. 87-89. Recoge la principal legislación sobre el control de la practica ritual morisca relacionada con la muerte e inhumación, tanto en Reales Cédulas como en las Constituciones Sinodales del Arzobispado. 3 GARCIA PEDRAZA, Amalia: Actitudes ante la muerte en la Granada del siglo XVI. Los moriscos que quisieron salvarse . Granada, 2002. Realiza un pormenorizado estudio de los modos de actuación de la población morisca basado en una amplia investigación en el Archivo de Protocolos Notariales de Granada. 4 Casos suficientemente estudiados serían los proyectos regios de la Capilla Real como enterramiento de los Reyes Católicos, extendido a su hija Juana de Castilla y el Archiduque Felipe, el fallido proyecto de panteón imperial en el mismo presbiterio de la Catedral de Granada o los promovidos por nobles y grandes personajes, muy ligados al círculo de poder de la monarquía, especialmente en las décadas posteriores a la conquista del Reino de Granada. Como fueron las famosas capillas de entierro del Marques de Mondéjar en el convento de San Francisco el Real de la Alhambra, la de Hernando de Zafra en el de Zafra, la del Gran Capitán en el monasterio de San Jerónimo, o de los Fernández de Córdoba en San Francisco Casa Grande. También se podrían poner ejemplos similares de familias hidalgas de origen castellano que fueron haciéndose con la propiedad de capillas laterales en los numerosos templos parroquiales de la ciudad de Granada. 467
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum propiedad de una capilla funeraria se convertía en un símbolo más de su creciente estatus 5 . El marco geográfico investigado precisa también de una aclaración ya que el antiguo Reino de Granada se distribuyó en su organización eclesiástica entre distintos arzobispados. Así, parte del norte de la actual provincia de Granada quedó dependiente del Arzobispado de Toledo (pueblos bajo el señorío jurisdiccional de la Casa de Alba), mientras el resto se dividió entre el Obispado de Guadix-Baza (comarcas del Marquesado del Zenete, Baza y Guadix) y el Arzobispado de Granada. Este sumaba a su delimitación actual la vicaría de las Alpujarras, que se extendía por pueblos de la actual Almería 6 . El mecenazgo funerario de la pequeña oligarquía local Establecida el área de estudio se plantea presentar el modo en que se produce el mecenazgo artístico de espacios funerarios, entre los que se incluyen capillas y altares, por parte de miembros de las principales familias que forman los sectores sociales privilegiados de poblaciones del Arzobispado histórico granadino. Se van a exponer una serie de casos de pueblos alejados de los centros de poder del momento que por entonces eran, no solo la capital, sino algunas localidades que por su ubicación o participación especial en el transcurso de la conquista del antiguo Reino Nazarí se habían erigido en enclaves estratégicos 7 . La zona de las Alpujarras será tratada de forma singular en el transcurso de este trabajo ya que se constituyó como una comarca extensa y problemática con una gran cantidad de enclaves urbanos diseminados por una compleja orografía y habitados mayoritariamente por cristianos nuevos. Aún con el riesgo de generalizar se podría comparar con el barrio del Albaycín en la ciudad de Granada, habida cuenta de que ambos se constituyeron en focos de la rebelión contra las autoridades cristianas durante la 5 ATIENZA LOPEZ, Angela: “La apropiación de patronatos conventuales por nobles y oligarcas en la España Moderna”, Investigaciones Históricas , 28, 2008, pp. 79-116. 6 GARCÍA ORO, José: La Iglesia en el Reino de Granada durante el siglo XVI: reyes y obispos en la edificación de una nueva Iglesia hispana . Granada, 2004. LÓPEZ, Miguel Ángel: Los arzobispos de Granada. Retratos y semblanzas . Granada, 1993. Son obras básicas para comprender la configuración de los distintos obispados del Antiguo Reino de Granada. 7 Serán ajenas a este trabajo las poblaciones de comarcas como Alhama, Loja o las llamadas Siete Villas establecidas en los límites fronterizos con los territorios castellanos durante la Guerra por la conquista del Reino Nazarí. Dado que fueron áreas que se anexionaron antes a la Corona castellana, el proceso de construcción y promoción de espacios funerarios en interior de las iglesias fue previo al territorio que nos ocupa y se convirtió en ejemplo a seguir. También se quedan fuera las plazas fuertes establecidas en la zona costera por la singular importancia concedida al ser enclaves fronterizos naturales y estar muy reforzados, tanto física como simbólicamente. 468
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum llamada II Guerra de Granada que tendría como repercusión más destacada la expulsión final de esta población en los primeros años del siglo XVII. En el intento de ofrecer un perfil del promotor artístico ligado a espacios funerarios en pequeñas poblaciones, en el marco espacio temporal definido, se pueden señalar el papel destacado que ocupaban los miembros del clero secular. El beneficiado era un personaje que pertenecía al estamento eclesiástico, tenía una renta fija asignada y al que se le exigía, especialmente tras la reforma católica, que residiera en el lugar en que tenía dicho beneficio. Esa circunstancia lo ponía en una ventajosa posición a la hora de hacerse con una propiedad en el interior del templo. El beneficiario tenía posibilidad de solicitar su enterramiento en el presbiterio o lugar cercano, en una sepultura o bóveda común. Sin embargo, se hizo relativamente habitual que adquiriese una capilla o un altarsepultura 8 , con el derecho a dejarla en herencia a sus sucesores. Puede servir como ejemplo en este modo de proceder el caso del beneficiado de Albolote, localidad de la Vega granadina. En los últimos años del siglo XVI se concluyó la edificación de la flamante fábrica renacentista que ha llegado hasta la actualidad. Por ello debieron poner al día los aranceles de limosnas a satisfacer para obtener la propiedad de una sepultura en los trances que se delimitaron en el cuerpo de la iglesia 9 . En el caso de pretender adquirir una capilla se necesitaba solicitarlo al Arzobispado, que tras dar el visto bueno dispondría la tasación de la misma. Este fue el proceso que debió seguir D. Andrés López Ballesteros, tal y como quedó reflejado en 1614 en el Libro de Contaduría. Este sacerdote era el beneficiado de la parroquia y había ostentado el puesto de obrero durante buena parte de la construcción. Su deseo de comprar la primera capilla en el colateral de la epístola, que tradicionalmente albergaba el sagrario es lo que llevó en 1602 a Ambrosio de Vico, arquitecto de la Archidiócesis, a tasarla en más de seiscientos ducados, cantidad que al final se rebajó a quinientos tras restarle varios pagos atrasados 10 . Con esta operación la capilla quedaría a cargo de los herederos del sacerdote siendo el lugar en que recibieron sepultura sus sucesores a lo largo de los años, a la vez que se enriquecía gracias a fundaciones piadosas que estos dejaban vinculadas a la misma. 8 En ocasiones no se puede hablar de capilla como espacio físico delimitado, sino más bien el espacio necesario para habilitar un enterramiento bajo la solería con un frente de altar. 9 GÓMEZ-MORENO CALERA, José Manuel: La iglesia de la Encarnación de Albolote. Arte e Historia. Granada, 1994. pp. 47-51. Aporta la fecha de finalización de la obra y la información sobre el proceso de actualización de los aranceles, así como los propietarios de algunas capillas laterales. 10 AHDGr. (Archivo Histórico Diocesano de Granada), Leg. 336-F, Pieza 1. Libro de Contaduría del año 1614. Se incluye además del asiento contable la documentación referente a la tasación y condiciones de venta de la capilla. 469
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum Así quedó constancia del entierro de uno de sus hermanos, D. Pedro López de Castro y Ballesteros, veinticuatro de la ciudad de Granada en 1621 o de su tía en 1630. De este modo, la propiedad pasaba a ser una más de la familia, que debía responder de su servicio litúrgico, mantenimiento y decoración. En caso de incumplimiento, estas obligaciones podían llevarles a perder su propiedad, con lo que se podría poner de nuevo a la venta 11 . Un caso singular, que incide en la línea del anterior, sería el de la concesión de la propiedad de una capilla funeraria en La Malahá en 1780. La construcción de su iglesia debió datar de las primeras décadas del siglo XVI. Seguramente la modestia y carestía de medios con que se llevó a cabo obligó a su reedificación en la segunda mitad del siglo y a constantes reparaciones más tarde. Precisamente estas fueron aprovechadas por las familias más acaudaladas del pueblo para actuar como auténticos mecenas, como le ocurrió a los Sánchez Mocho con la capilla del Cristo de la Salud. A mediados del siglo XVIII, según la información ofrecida por el Catastro del Marqués de la Ensenada, los hermanos varones se encontraban entre los más ricos de la zona y ocupaban puestos de gran relevancia. D. Francisco, beneficiado de la parroquia, y su hermano D. Diego habían sufragado distintas obras de decoración en la iglesia y parte de la construcción y ornato de la capilla dedicada a la venerada imagen, titular de la citada capilla. Esto debió ser determinante para que se les hubiera concedido el derecho de sepultura en ella y que años más tarde, un sobrino suyo, D. Antonio Basilio de Guzmán (hijo de una de sus hermanas, Doña Ana Sánchez Mocho) eleve la petición para hacerse con la propiedad y derecho de enterramiento ante al Real Acuerdo de la Chancillería 12 . Los Sánchez Mocho expusieron sus mejores credenciales en el momento de solicitar el derecho de patronato y propiedad sobre una capilla, recién construida, junto al presbiterio en el lateral del evangelio. Así se les concedió con la prerrogativa de construirse una bóveda de enterramiento, una linterna o “ cuerpo de luces ” y poner una lápida identificativa de la sepultura familiar. Se le impusieron las obligaciones habituales a este tipo de transacción: satisfacer la cuota que en concepto de ofrenda debían pagar a la iglesia, mantenerla bien conservada, adornada y dotada con los ornamentos necesarios para su servicio y alguna más complementaria, como el de no permitirles colocar escudo 11 La desposesión de una capilla y su posterior venta a otro propietario era algo habitual y las condiciones en que esto se producía se explicitaban en los contratos que se firmaban entre ambas partes en el momento de la enajenación. 12 COLLADO RUIZ, María José: La cultura de la muerte en la …, op. cit., pp. 913-916. Incluye un apéndice documental en que se recoge la transcripción íntegra del documento de concesión del patronato de la capilla. 470
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum de armas ni asiento preeminente. Estas prohibiciones se habían hecho necesarias con el fin de controlar los excesos cometidos en los interiores de los templos por parte de los patronos de las capillas funerarias. Para poder comprender esta petición se ha de introducir un aspecto de capital importancia con respecto a la iglesia en el Reino de Granada y es el derecho de Patronato Real concedido por bula papal en 1486 a los Reyes Católicos. En virtud de este los monarcas y sus representantes delegados podían conceder capillas en propiedad en el interior de las iglesias a ilustres ciudadanos que se hubieran hecho merecedores de tal privilegio 13 . De este modo, las autoridades civiles también eran competentes en lo tocante a la enajenación de espacios privados en los templos granadinos, lo que en ocasiones se convirtió en punto de fricción con las autoridades religiosas. La cesión de la propiedad de la capilla del Cristo de la Salud originó serios conflictos con la Hermandad de las Ánimas de la parroquia, que fueron reflejados por su mayordomo en su libro de registros. Obviamente consideraban como un abuso de poder la actuación de la familia Sánchez Mocho, pero a la vez reconocían que habían hecho durante años importantes legados artísticos y costeado obras de construcción y decoración que iban desde una cancela hasta el dorado del retablo donde se colocó la venerada talla 14 . Todavía quedan visibles las titulaturas alusivas en el cancel de acceso dotado por el sacerdote D. Francisco Sánchez Mocho y en un púlpito donado por su hermana Doña Petronila. En el Valle de Lecrín se sitúa la población de Restábal que contaba con una sencilla iglesia construida a principios del siglo XVI. Los ataques sufridos durante la rebelión de los moriscos a finales de ese siglo y un posterior incendio en 1965 han impedido que haya llegado hasta nuestros días la que era conocida como “ la capilla del venerable D. Juan de Arconada ”. Este personaje compartía con los casos anteriores su condición eclesiástica, ya que fue el primer beneficiado de la iglesia. Con motivo de la fundación de memoria pía en su capilla en 1540 quedaron recogidos en el Libro Becerro los pormenores del tipo de contribución artística que se podían permitir estos mecenas de pequeñas poblaciones, como la que nos ocupa. Dejó una importante renta que debía sustentar no sólo el mantenimiento y decoro de la capilla, sino su servicio litúrgico por 13 MARTINEZ MEDINA, Francisco Javier: “El Patronato Regio y la Iglesia en la Granada de los Reyes Católicos”, en Los Reyes Católicos y Granada . Madrid, 2004, pp. 157-174 y “Fray Hernando de Talavera: la corona y el altar en las bases de la organización del Reino de Granada”, Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino , 19, 2007, pp. 21-46. 14 CABELLO PADIAL, Gabriel: “El tema del Purgatorio en la iconografía: la capilla de las Ánimas de La Malahá”, Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino , 8, 1994, pp. 131-136. 471
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum parte de dos capellanes que, según su voluntad, no podían ser conversos. Señaló la línea de sucesión preferente de la fundación (tanto su patrón responsable como los sacerdotes que debían oficiar las misas) entre los miembros varones de su familia 15 . Resulta esclarecedor el modo en que se encargó de señalar pormenorizadamente el tipo y calidades de ornamentos con que dotaba su capilla, haciendo una relación expresa de todos ellos y encargando a sus sucesores que se ocuparan de todos aquellos que él no pudiera completar en vida. Así es como dispuso que se hiciera un retablo de un coste aproximado de cien ducados. Dejó ornamentos de lienzo guarnecidos, un frontal “ pintado a lo romano ”, una patena de plata (que tenía en su casa) y que se hiciese un cáliz de plata (para el que dejaba unas piezas de metal en bruto), otro cáliz de plomo para el servicio diario, un ara para la pared, dos palios (uno de ellos con el bordado de una cruz), dos pares de manteles de altar y una casulla de damasco blanco con todo el borde guarnecido para que se utilizase en las fiestas de la Virgen 16 . En la cercana localidad de Melegís se puede destacar el mecenazgo llevado a cabo por los miembros de una de las principales familias del Valle, los Sáenz Diente. Estos contaban con muchas y variadas posesiones de rentas y tierras por la comarca y tenían, frente a la iglesia, su casa principal, que aún conserva su escudo de armas. Este sencillo templo de planta rectangular presenta dos capillas laterales construidas en el siglo XVIII por distintos miembros de esta familia. En la titulatura que adorna el altar de San José se deja constancia de que el beneficiado de la iglesia D. José González Quiles sufragó la construcción del retablo y la talla de la imagen titular bajo la cual fue inhumado en 1736. Años más tarde, en 1797, D. José Sáenz Diente (que fue alférez mayor y regidor de la localidad) y su esposa Doña Josefa Romero Villareal y González renovaron el retablo y parte de la decoración. La capilla se dedicaba a San Francisco de Paula, tal y como se refleja en otra de las lápidas que flanquean el acceso a la misma desde la nave de la iglesia. En la inscripción se puede leer que fue el también beneficiado, Don Baltasar Sevilla Sáenz Diente, quien corrió con los gastos de su ornamentación, la colocación de una reja y la construcción de la bóveda de enterramiento familiar que hay bajo su 15 SORIA MESA, Enrique: “Las capellanías en la Castilla Moderna: Familia y ascenso social”, Familia, transmisión y perpetuación. Siglos XVI-XIX . Murcia, 2002. Expone los mecanismos mediante los cuales se vinculaban rentas familiares a las líneas sucesorias marcadas en estas fundaciones piadosas. MORGADO GARCÍA, Arturo: “Iglesia y familia en la España Moderna”, Tiempos modernos, 20, 2010- 11, pp. 1-22. Expone muy claramente el modo en que las relaciones familiares hacían fuerte el patrimonio ligado a las fundaciones piadosas y acrecentaba los lazos familiares. 16 AHDGr., Becerro 1º (1517-1552), ff. 172v.-173. Asiento de la capellanía de misas fundada por Juan de Arconada en su capilla de la iglesia de Restábal. 472
Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado Artístico: María José Collado Ruiz Orbis Terrarum solería 17 . Además se relaciona resumidamente la dotación de una capellanía de misas que se debían oficiar en la misma, con la obligación del sacerdote que la sirviera de confesar, enseñar doctrina cristiana y rezar el rosario 18 . Las circunstancias que concurrieron en un particular binomio: Arzobispado de Granada y patronos-propietarios de capillas funerarias tras la sublevación de los moriscos (o Segunda Guerra de Granada, como se la llamó en su momento) merecerían un largo y pormenorizado estudio. Sin embargo, no se van a analizar las causas, dimensiones, ni demás pormenores que llevaron al levantamiento de una buena parte de la población de nuevos convertidos contra autoridades civiles y eclesiásticas, e incluso contra quienes habiendo abrazado la fe cristiana no secundaron la rebelión. Simplemente se plantea un somero acercamiento al importante grado de destrucción que sufrió el patrimonio eclesiástico (mueble e inmueble) como producto del enfrentamiento. Sobre esto ofrecen una práctica y sintética información las visitas que se realizaron a las diferentes parroquias de los pueblos de la Vega, Valle de Lecrín y Alpujarras por parte de los “ visitadores ”, como autoridades delegadas que recogían el estado y necesidades de las iglesias y ermitas de dichos lugares. Pueden ser muy esclarecedores los datos que proporciona la realizada en 1591, por ser una fecha inmediatamente posterior al conflicto, pero previa a la expulsión de la población morisca. En ella se constata que la iglesia parroquial de Santa María la Mayor de Béznar, también en el Valle de Lecrín, había sido muy maltratada y se había quemado una de sus naves. Sin embargo, la reacción de la población y las autoridades fue bastante rápida, ya que varios vecinos pujaron por una de las capillas que había junto al arco toral. El visitador anotó cómo D. Gonzalo Delgadillo había ofrecido cuarenta ducados y su firme compromiso de decorarla con retablo y reja. Pero el licenciado D. Luis de Montenegro, que era beneficiado y vicario de Loja, elevó la puja hasta cincuenta ducados y argumentó a su favor que en dicho espacio habían recibido ya sepultura los cuerpos de sus ancestros, incluidos sus padres 19 . Tal y como se reflejó en el Libro de Contaduría del 17 A pesar de que su acceso desde la capilla está clausurado se puede entrar, con cierta dificultad, por un hueco practicado en la parte exterior de la iglesia. Es una modesta cripta con bóvedas de ladrillo y poyetes perimetrales en los que aún se conservan antiguas lápidas de los sucesivos enterramientos de sus propietarios miembros de la familia Sáenz Diente. 18 La información que resumidamente proporciona la titulatura que aún decora la capilla bajo el lema de “ caritas ” resume los datos más destacados que se recogen en la escritura de fundación de la capellanía de Don Baltasar Sevilla Sáenz Diente en su capilla de San Francisco de Paula de la iglesia de Melegís que se asentó Libro 3º de Capellanías que conserva el Archivo Parroquial. 19 AHDGr., Leg. 126-F. Visita pastoral al Valle de Lecrín en 1591. 473