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Sierra Caballero, Francisco (2002): Comunicación, educación y desarrollo. Apuntes para una Historia de la Comunicación Educativa, Sevilla, Comunicación Social Ediciones y Publicaciones [Reseña]

Contreras Medina, Fernando Ramón

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311 Recensiones Redes.com No 1 SIERRA CABALLERO, Francisco (2002): Comunicación, educación y desarrollo. Apuntes para una Historia de la Comunicación Educativa, Sevilla, Comunicación Social Ediciones y Publicaciones. El poder de los medios en la construcción de un mundo/modelo conveniente a un sistema social indiscutible que coarta toda posibilidad de emancipación del hombre (desde la crítica) es el núcleo de esta investigación bien documentada y desarrollada. Lo más representativo del estudio crítico de Francisco Sierra es la noción del poder, muy presente en toda aquellas investigaciones sociales de fuerte calado o tradición marxista (Adorno, Horkheimer), el respaldo de la comunicación dialógica frente a la monológica que imponen los medios (Habermas) o el determinismo tecnológico; y como veremos, es resultado del ejercicio de este poder. Los medios de comunicación reemplazaron a la escuela y a su acción hegemónica, convirtiéndose en el nuevo instrumento del capitalismo para la formación de las masas. Los nuevos modelos culturales ya no estarán vinculados únicamente a la escuela, sino como dice este autor, al complejo dispositivo mediático de las tecnologías y sistemas de información, lo que planteará un amplio debate e iniciativas públicas para adecuar las nuevas tecnologías a las necesidades pedagógicas del desarrollo social y cultural (p.24). Francisco Sierra insiste en que la Comunicación Educativa desde su vinculación con las tecnologías de la información, la historia de los medios y los canales informativos se han desarrollado al servicio del poder militar y de las estrategias civiles administrativas. Es por ello que el origen de la Comunicación Educativa debe ser ubicado en las estrategias formalizadoras de la ideología y la concepción lineal modernizadora y progresiva del mundo ligada a los flujos, reflujos y contradicciones globales del capitalismo (p.25). La tradición marxista en los estudios culturales reconoce la presencia ineludible del poder; el poder puede ser criticado, pero dentro de un orden social no puede ser omitido (veáse la obra de Althusser o de Gramsci). Estamos obligados a experimentarlo si deseamos la convivencia social (recomendamos sobre esto la lectura de los debates abiertos por Nozick o Rawls por sus interpretaciones del anarquismo y la libertad individual frente al poder del Estado o del orden mundial que implanta el capitalismo exacerbado). Lo que sucede es que si reconocemos la dimensión existencial ineludible del poder, debemos en toda crítica reemplazar un poder por otro ya que no reconocemos un estado social sin su control. La tradición marxista no plantea con claridad este reemplazo. De hecho, el capitalismo neoliberal y sus fuerzas sociales han invertido esta crítica precisamente para recuperar y ejercer la tradición clasista. La cultura en la sociedad contemporánea es una manifestación más que ciertos grupos sociales emplean para mostrar su estado social o su nivel económico en la sociedad. La obra de Francisco Sierra muestra la creación de flujos de información cuyo acceso es discriminatorio en esta acción divisoria entre grupos sociales. El desarrollo, la libertad de las sociedades estarán en la solución de la comprensión del poder y sus influencias, sus movimientos a través de los flujos y reflujos de información. En este sentido, es curioso que Francisco Sierra, un estudioso de la obra de Michel Foucault, no haya optado por hacerlo aparecer en sus páginas, aunque su pensamiento está presente. Es constatable que Francisco Sierra contempla la influencia de los medios de comunicación desde la perspectiva foucaultiana: el poder no posee ubicación concreta, ni tampoco posee personalidad de sujeto determinado. En Francisco Sierra y en Michel Foucault, el poder es una red multicéntrica y sus manifestaciones son tantas como lo permitan las circunstancias más cotidianas de la vida. No obstante, todavía es más destacable en esta obra la contemplación del poder desde la influencia de los estudios de Economía Política que asoman ÍNDICE 312 Recensiones ISSN: 1696-2079 desde el propio prólogo del catedrático Fernando Quirós1. Si el poder en los estudios culturales es un poder instaurador de las ideologías portadoras del Estado o de sus aparatos (Althusser), de la gubernamentalidad (Foucault) o es portadora de una hegemonía intelectual o moral (Gramsci), la Economía Política se abre paso trabajando sobre el desequilibrio de los flujos de información y de los productos de las industrias culturales entre zonas desarrolladas y subdesarrolladas de nuestro planeta. El estudio que nos presenta Francisco Sierra se encuentra en esta línea abierta por Dallas W. Smythe, Herbert I. Schiller, Peter Holding, Graham Murdock, Armand Mattelart y continuada por otros investigadores como Fernando Quirós (antes mencionado),Vicent Mosco o César Bolaño. Todos ellos contemplan la importancia de la problemática de la difusión informativa asociada a las estrategias de desarrollo y modernización de los países periféricos; sin olvidar su regulación en función de los imperativos de la “seguridad nacional” de las zonas altamente desarrolladas. En diez puntos Francisco Sierra resume las propuestas de Belgrado muy representativas de las políticas asumidas para el desarrollo del “Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación” planteadas desde un marco internacional por la UNESCO: 1. Eliminación de los desequilibrios en el sistema internacional de información. 2. Superación de los obstáculos internos y externos para un libre flujo y una más amplia y equilibrada difusión de información y opiniones. 3. Eliminación de los efectos negativos de determinados monopolios, ya fueran públicos o privados, así como de las excesivas concentraciones de los medios. 4. Pluralidad de las fuentes y canales de información. 5. Libertad de prensa. 6. Libre ejercicio del derecho a la información en el ejercicio responsable de los periodistas y profesionales de los medios. 7. Preparación de los países en desarrollo para lograr mejoras en su propia situación económica. 8. Compromiso real de los países desarrollados para ayudar a las naciones atrasadas en el logro de sus objetivos. 9. Respeto al derecho de todos los pueblos para participar en el intercambio internacional de información, con criterios de igualdad, justicia y beneficio mutuo. 10. Respeto al derecho de la comunidad local, de los grupos étnicos, así como de los individuos para tener acceso a las fuentes de información favoreciendo una participación activa en los flujos de comunicación (pp. 153-154). Para ello, observa el autor en una interpretación clásica de la Economía Política, la información pasará de considerarse un producto que circula bajo el principio intangible de la libertad de circulación de las mercancías, como observa Mattelart2: Eso explica por qué el análisis funcional confía en la doctrina del departamento de Estado sobre el ‘free flow of information’ calcado del principio intangible de la libertad de circulación de las mercancías, asimilando pura y simplemente la libertad de expresión comercial de los actores privados del mercado a la libertad de expresión sin más (p.79). Francisco Sierra reconoce además la necesidad de considerar la estructura de la información vinculada a la educación y a la participación de las mayorías nacionales en la elección de sus políticas de desarrollo nacional. En este sentido, la información deja de considerarse un objeto de comercio para estimarse como un bien social y comunitario. La amplitud y densidad de las implicaciones comunitarias que recaen sobre la Comunicación Educativa suscitan el interés por las investigaciones que se desarrollan en un marco internacional. La visión de un espacio mundial, las imbricaciones del complejo militar-industrial, la industria de la comunicación, las industrias culturales, el determinismo tecnológico, la informática, la complejidad de lo global, el imperialismo cultural, la ideología del consumo asociada a cierta noción de la democracia y por supuesto, la presencia de vencedores que dominan y vencidos que son dominados bajo la orientación de estrategias de comunicación son los contenidos más relevantes, a nuestro juicio, que desarrolla este autor. A partir de ellos, reunirá un conjunto de deliberaciones más de índole filosófico, cultural, sociológico o pedagógico. De este modo, 313 Recensiones Redes.com No 1 formula una teoría de la acción dominante de los poderes del centro sobre la zonas periféricas, es decir, una teoría sobre los grandes desequilibrios mundiales en todo aquello relativo al campo de la comunicación y de las transformaciones que produce estas desigualdades, que bien podría describirse sintéticamente con las palabras de Herbert I. Schiller3: El conjunto de procesos por los que una sociedad es introducida en el seno del sistema moderno mundial y la manera en que su capa dirigente es llevada, por la fascinación, la presión, la fuerza o la corrupción, a moldear las instituciones sociales para que correspondan con los valores y las estructuras del centro dominante del sistema o para hacerse su promotor. Herbert I. Schiller y Francisco Sierra indagan en la función económica de los medios de comunicación e incluso parten de una similar pregunta: hacemos radio (prensa o televisión) para hacer publicidad o hacemos publicidad para poder hacer radio. De esta pregunta surge un punto de partida económico-político coincidiendo ambos autores que en los países capitalistas los medios trabajan para la publicidad siendo su programación un pretexto de cara a la audiencia. Chomsky y Herman en su publicación Los guardianes de la libertad (Grijalbo, 1988) también con otras matizaciones estudian la influencia de los condicionantes político-económico de las grandes corporaciones sobre los medios informativos. A diferencia de ellos, Francisco Sierra contempla las consecuencias educativas y aporta la posibilidad de diseñar un proyecto menos supeditado a las exigencias comerciales del mercado y de las políticas colonizadoras de los países desarrollados. Finalmente, quisiéramos profundizar en el sustrato filosófico de la obra reseñada, intentando ser explicativos en la interpretación de la lectura de Comunicación, Educación y Desarrollo. Este libro de Francisco Sierra tiene dos referentes muy claros en Karl Marx4 y en otro trabajo del mismo autor, La privatización del conocimiento. La comunicación y la educación, objeto de mercadeo en Europa5. Basándome en estas referencias, el pensamiento crítico de Francisco Sierra en la interpretación económica de las funciones de los medios en la educación deja entrever algunas de las claves principales de la crítica realizada a la filosofía sostenida por John Stuart Mill en Principios de la Economía Política (Peguin, 1898). Francisco Sierra también reivindica la figura de los “científicos sociales”, es decir, la necesidad epistémica de estimar la ciencias sociales con el mismo valor que las ciencias de la naturaleza. En este sentido, la sociología será una ciencia que investigará basándose en la deducción de observaciones y análisis de las tendencias históricas. También pensamos que la misma conciencia social parece dibujarse en ambos autores; las soluciones de Francisco Sierra están encaminadas hacia el florecimiento del cooperativismo y asociacionismo, de sociedades por acciones, de distribuir las funciones de los organismos centrales y finalmente, el miedo y la denuncia del dominio de la educación de la gente para moldear las opiniones y sentimientos hacia los intereses privados de reducidos grupos sociales; en pocas palabras, y aunque suene repetido, el autor nos plantea el reto de edificar un mundo más libre y más justo desde los medios de comunicación. Fernando Ramón Contreras Notas 1 Vid. Quirós, F./ Sierra, F. (2001):Crítica de la Economía Política de la Comunicación y la Cultura, Sevilla, Comunicación Social. 2 Vid. Mattelart, A./Mattelart, M. (1995):Historia de las teorías de la comunicación, Barcelona, Paidós, 1997. 3 Vid. Schiller, H.I. (1976): Communication and Cultural Domination, New York, International Arts and Sciences Press Inc., White Plains 4 Marx, K. (1953): Elementos fundamentales para la crítica de la economía política, Madrid, Siglo XXI, 1998. 5 Vid. Quirós, F./ Sierra, F. (2001):Crítica de la Economía Política de la Comunicación y la Cultura, Sevilla, Comunicación Social, pp. 153-178.