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479 Arquitecturas para un poder lejano. Los palacios de los gobernadores en Manila y Pondicherry entre 1733 y 1755 PEDRO LUENGO UNIVERSIDAD DE SEVILLA Resumen: Durante el segundo tercio del siglo XVIII Pondicherry y Manila eran dos ciudades en alza, bien conectadas culturalmente entre sí y con procesos constructivos paralelos. Concretamente, los palacios de los gobernadores fueron construidos en el mismo periodo, ofreciendo una imagen que combinaba lo europeo y lo local. La llegada de las últimas novedades desde Europa se mezclaba con las adaptaciones al medio, fruto de años de convivencia, especialmente en el caso manilense. Si a Pondicherry debieron llegar tanto el primer rococó de Blondel como el neopalladianismo de Ware, en Manila se siguió con el modelo tradicional de palacio novohispano. Por otra parte, tanto en la India como en Filipinas los esquemas espaciales europeos debieron adaptarse al medio en forma de pasillos, galerías porticadas o balcones volados de capiz. A los factores arquitectónicos hay que añadir la personalidad particular de los gobernadores. Destinados a Asia por los distintos países, facilitaron que se potenciara su figura dentro de las fiestas y otras celebraciones que tenían entre sus objetivos la afirmación del poder del rey al que el gobernador representaba. De esta forma se construyó una imagen concreta del imperio que se ofrecía a unos súbditos muy alejados de la metrópoli, lo que debe entenderse como una forma de reforzar el poder occidental en Asia y como una prueba de capacidad artística ante el resto de potencias europeas en la zona. Palabras clave: Palacio del gobernador, rococó, urbanismo Índice
Abstract: During the first decades of 18th century, Pondicherry and Manila were two growing cities, culturally well connected among them and with parallel building programs. More concretely, the palaces of the governors were built in the same period, generating an image that combined the European and the local traditions. The arrival of the latest innovations from Europe was parallel to the Spanish adaptation to local conditions, especially in Manila. While the first rococo of Blondel or the neopalladianism of Ware arrived in Pondicherry, in Manila the traditional vicerregnal palace model was preferred. Furthermore, both in India and the Philippines, the European spatial concept should be adapted to the context, with solutions as hallways, arcaded galleries or capiz balconies. The particular personality of the governors must be added to this discussion. The European Government sent Governors to Asia, promoting its image in festivities and celebrations, that sought to consolidate the power of the Spanish king. In that way the empire can create the image of power in Asia, that favors of their artistic development. Keywords: Governor’s Palace, rococo, Urbanism. El desarrollo arquitectónico de los asentamientos europeos en Asia durante el siglo XVIII supone un buen punto de partida para abordar procesos históricos siguiendo modelos comparativos de interpretación. A pesar de ello, la historiografía sobre este particular ha mantenido las visiones nacionales que dificultan la comprensión de un complejo fenómeno de intercambios, fruto de lo que se ha llamado primera mundialización. La arquitectura, ya sea en forma de proyectos o en su versión más definitiva, ofrece un elemento de análisis sin las dificultades de deslocalización de los bienes muebles. Más concretamente, los palacios de los gobernadores plantean la imagen que el poder europeo pretendía trazar ante una sociedad colonial particularmente compleja aunque equivalente en los distintos puertos asiáticos.1La organización de espacios, diseño de fachadas, e incluso el uso que más tarde se haría de todo esto, es fruto de las coordenadas impuestas por una élite que vive a medio camino entre los modelos de la lejana metrópoli y la reinterpretada tradición local. Además, en un periodo de relativa tranquilidad bélica como este, dichas élites empiezan a trasladar su vivienda desde el interior de los recintos amurallados hasta el ámbito rural, lo que convertirá a las urbes más en un escenario donde se desarrollaba la vida oficial que en verdaderas residencias.2 Las artes y la arquitectura del poder 480 Psssssp 1. Para comprender todo esto, las investigaciones sobre arquitectura y poder en la ciudad barroca hispana e hispanoamericana resulta fundamental. BONET CORREA, ANTONIO, Fiesta, poder y arquitectura. Aproximaciones al barroco español. Madrid, Akal, 1990. 2. El tema ha sido abordado por distintos estudios parciales. Para el caso de Batavia resulta interesante consultar LOMBARD-SALMON, CLAUDINE y LOMBARD-SALMON, DENYS, «Paysage et exotisme à Batavia: La villa du gouverneur général Valkenier (1737-1741)», Arts asiatiques, tomo 28, 1973. MITTER, PARTHA, «The Early British Port Cities of India: Their Planning and Architecture Circa 1640-1757», Journal of the Society of Architectural Historians, vol. 45, 2 (Jun., 1986), pp. 95-114. y pp. 103-117. LEWANDOWSKI, SUSAN J., «Changing Form and Function in the Ceremonial and the Colonial Port City in India: An historical Analysis of Madurai and Madras» en Modern Asian Studies, vol. 11, 2 (1977), pp. 183-212. CARITA, HELDER, Palaces of Goa: Models and Types of Indo-Portuguese Civil Architecture, Londres, Cartago, 1999, pp. 72-73. Índice
Centrar este estudio en las ciudades de Pondicherry y Manila durante el mismo periodo resulta especialmente atractivo pues se trataba de las dos capitales orientales de los imperios francés y español. Ambas eran además codiciadas por la emergente presencia británica, la que finalmente llegaría a consolidarse, prueba de ello es el que llegaran a ser ocupadas en años posteriores. A ello pudo contribuir la imagen de poder que desprendían desde sus edificios hasta sus celebraciones, aunque en algún caso no correspondiera con la realidad econó - mica. De hecho estos puertos competían en importancia con otros como el holandés de Batavia, el inglés de Madrás, y en menor medida, con unas decaídas Goa y Macao, que desde antiguo seguían sirviendo de referencia cultural en la zona. Este estancamiento de los puertos portugueses, unido a que arquitectónicamente eran ciudades muy desarrolladas desde fecha temprana explica que en ninguna de ellas se emprendiera la edificación de nuevos palacios representativos del poder luso. Los procesos constructivos de los citados palacios en ambas ciudades se desarrollaron durante el segundo cuarto del setecientos. El proyecto de Manila se inicia dubitativamente en 1733 para darse por finalizado en 1750, mientras que Pondicherry cuenta con los primeros proyectos en 1738, debiendo haberse terminado en 1755. Sus obras coinciden con una fase de una cierta tranquilidad bélica y bonanza económica, que permitiría apostar por este tipo de medidas de propaganda del poder europeo recurriendo al arte y la arquitectura. La misma debía desarrollarse utilizando un lenguaje arquitectónico que en cualquiera de las 481 PEDRO LUENGO - Arquitecturas para un poder lejano Fig. 1. Gerbaud, Plan au rez-de-chaussée du gouvernement projette, FR CAOM 26DFC21B Índice
ciudades del marco euroasiático había nacido de un proceso de mestizaje, ya bien consolidado en esas décadas del siglo XVIII. De hecho, la construcción de edificios residenciales e incluso iglesias o conventos se hace siguiendo unos patrones que comparten en muchos casos las tradiciones occidentales y orientales, aunque la forma de hacerlo difiera de uno a otro sitio. La normalización de esta «arquitectura mestiza» convivió con posturas bastante críticas, aunque al parecer poco habituales de algunos sectores de la población. Algunos proyectos como el del Ayuntamiento de Manila fue señalado por la documentación de la época como «arquitectura europea», haciendo clara diferencia de lo que era el resto del caserío de la ciudad.3 La ubicación de los centros de poder dentro del entramado urbano de las distintas ciudades europeas en Asia ofrece significativas diferencias. Mientras que en Manila el Palacio del gobernador ocupaba uno de los frentes de la Plaza Mayor, en Pondicherry se ubicaba frente a la fortaleza que serviría en este momento de corazón a la colonia. El edificio francés estaba precedido por un jardín, siguiendo los modelos de villas residenciales o los palacios franceses contemporáneos, mientras que el manilense servía como un telón de fondo para subrayar la presencia del representante de la corona en las numerosas fiestas cívicas y religiosas desarrolladas en la plaza. Aunque este tipo de urbanismo era muy anterior, ni Manila ni mucho menos Pondicherry habían conseguido definir completamente sus espacios principales. A pesar del siglo y medio que había transcurrido en la capital filipina desde su fundación, apenas la catedral había levantado un edificio significativo en la plaza mayor. Sería precisamente en este momento, mientras que Pondicherry modificaba su urbanismo ostensiblemente, cuando tanto el Ayuntamiento, como el Palacio Real y otras instituciones hicieran de la plaza un espacio representativo de la administración española en la ciudad. Según la trama urbana de Manila, la cuadrícula correspondiente a dicho palacio quedaba dividida por una pequeña calle que unía el Postigo de Palacio con la Plaza Mayor. La situación del edificio desde la fundación de la ciudad le daba una visión directa de la bahía por su parte trasera, mientras se originaba un espacio principal para las celebraciones de la plaza.4 Por otra parte, según recoge la documentación, las modificaciones realizadas en el edificio hasta el siglo XVIII se redujeron a decoraciones internas, que según Giovanni Francesco Gemelli Careri se basaban en colgaduras de seda.5En 1719 el oidor de la Audiencia, José Torralba, intentó reutilizar el solar adyacente al palacio del gobernador, que había quedado libre tras la paralización del proyecto de construcción del Seminario de San Clemente.6Re- Las artes y la arquitectura del poder 482 Psssssp 3. LUENGO, PEDRO, Intramuros: Arquitectura en Manila, 1739-1762, Madrid, Fundación Universitaria Española, 2012. 4. Probablemente las modificaciones del edificio desde que Antonio de Morga subrayara su orientación al mar no debieron reducir su relación con la bahía. Para el texto original véase, Ibidem. 5. FISH, SHELEY, The Manila-Acapulco Galleons: The Treasure Ships of the Pacific with an Annotated List of the Transpacific Galleons 1585-1815, AuthorHouse, 2011. Tal forma coincide con lo que fue característico en los interiores hispanos como señala Antonio Bonet Correa. 6. Consulta sobre edificar en Manila, AGI, FILIPINAS, 94, N. 96. Índice
sulta sorprendente que en aquellos momentos aún no estuviera claramente definido tan importante espacio urbano. De hecho, en ese momento se insistía trasladar allí los cuarteles de la tropa, además de la Audiencia y la Contaduría. Para tal fin se decidió unificar los dos solares con un único edificio que reuniera diversas funciones. El proyecto debió demorarse ya que la metrópoli no lo consideraba operativo. Definitivamente el gobernador Valdés y Tamón se vería obligado a suspender las obras de alojamiento de los militares previsto en esa ubicación en 1733.7 A pesar de todo ello la obra de acondicionamiento del edificio que acogería el palacio, la Audiencia y la Contaduría seguía su curso. De hecho, la unificación de los dos solares con el nuevo edificio aparece muy avanzada tanto en la planta titulada Iconografía de Palacio, Audiencia y Contaduría de Manila (1733) como en la famosa Topografía de la Ciudad de Manila, de Antonio Fernández de Rojas (1737).8No obstante, la cercanía cronológica de ambas imágenes permite ilustrar los cambios sufridos en la obra. En un primer momento se pensó en un único patio para todo el edificio. En el eje central se proyectaría un total de cuatro escaleras que 483 PEDRO LUENGO - Arquitecturas para un poder lejano Psssssp 7. Real orden con carta de Valdés Tamón sobre construcción de cuarteles, AGI, FILIPINAS, 145, N. 11. 8. El segundo fue enviado en 1735. CASTRO, TOMÁS,Iconografía de Palacio, Audiencia y Contaduría de Manila, con advertencia que las cuatro escaleras, corredores, oficinas de la Contaduría están por fabricarse, AGI, MP-FILIPINAS, 26. Fig. 2. Gerbaud, Plan du premier, ou bel étage, du gouvernement projette, FR CAOM 26DFC22B Índice
no se finalizarían. Valdés apostó por mantener unido el palacio al resto de las dependencias administrativas, pero otorgándoles cierta independencia mediante el doble acceso desde la plaza. Frente a esto, en el interior la permeabilidad de ambos edificios era mucho mayor, compartiendo los accesos a la segunda planta e incluso, tal vez, al balcón corrido a la plaza. Probablemente Valdés buscaba convertir el edificio en un recuerdo del Alcázar de Madrid. La estructura con doble patio o la escalera en la crujía divisoria, aunque con diferente en concepción, parecen tomadas del edificio madrileño que ardiera en 1734. Cuatro años más tarde, en la vista realizada por el piloto Fernández de Rojas, el edificio aparece ya con una crujía que dividía la planta en dos. Según la documentación consultada esa pieza sería construida ligeramente más tarde, aunque puede tratarse de una reestructuración de una idea inmediatamente precedente. Además, cabría destacar que en la vista se observa un arquillo que une el palacio con el edificio frontero, que en época de Antonio de Morga era para la Caja Real.9El resto de representaciones de este sector de la ciudad, escasas por otra parte, no permite asegurar su permanencia en el tiempo. A pesar de estas reformas, el edificio se encontraba en un estado lamentable bajo el gobierno interino del obispo Juan de Arechederra, quien decidió enviar en 1747 a distintos profesionales a informar sobre su estabilidad. El equipo se formó por el ingeniero militar de la plaza, Tomás de Castro y Andrade, el cabo de obras reales, Ignacio Fernández de Valenzuela, «y personas inteligentes», seguramente haciendo referencia a Antonio González de Quijano Campuzano.10 De la visita salió un nuevo plano cuya construcción sería encargada al sangley Antonio Mazo en el mismo 1747.11 A la luz de los materiales solicitados, más que una reforma, todo parece indicar que se trató de una nueva construcción.12 La primera fase de edificación estaría terminada en 1750 como comunica el propio Arechederra, aunque las obras se alargarían unos años más.13 El proyecto y las múltiples copias del nuevo plano enviadas a la metrópoli demuestran que se pretendía unificar todo el edificio, siguiendo las dimensiones de la galería original del palacio real.14 Las funciones en su interior serían muy diversas por lo que su yuxtaposición Las artes y la arquitectura del poder 484 Psssssp 9. DE MORGA, ANTONIO, Sucesos de las Islas Filipinas, México, FCE, 2007, p. 265. 10. En su Relación de Méritos hará referencia a su papel en la obra del Palacio Real, por lo que puede pensarse en que participó como asesor, al igual que en otras obras contemporáneas como el Convento de San Francisco. LUENGO, PEDRO, Intramuros... op. cit. 11. Junto a la documentación textual se conserva hoy cosido el plano. Expediente sobre obras en la Audiencia y Palacio Real, AGI, FILIPINAS, 153, N. 6. Existen dos duplicados del plano también cosidos en AGI, FILIPINAS, 455, N. 2 y en AGI, FILIPINAS, 457, N. 1. 12. A las partidas de maderas de molave, dongón y banaba habría que añadir los 15.460 sillares de piedra y los 16.588 sillaretes. De los primeros 5.400 iban destinados a los cimientos y fueron adquiridos en las canteras de San Juan, mientras que los 8.060 que conformaban el resto de la obra se solicitaron a Meycauguayan, donde también se adquirieron todos los sillaretes. El resto de sillares serían reaprovechados de la fábrica anterior. Para finalizar, a la cal, las tejas y un buen número de ladrillos para los suelos de la cocina y los descansos, se encargaron 51 piedras de China para los escalones. AGI, FILIPINAS, 455, N. 2. 13. Copia de carta de Juan de Arechederra sobre obras en la Audiencia y Palacio Real, AGI, FILIPINAS, 457, N. 1. 14. DE MORGA, ANTONIO Sucesos... op. cit., p. 265. Índice
podía generar futuros problemas. En las Casas Reales de la capital filipina no solo residía habitualmente el Gobernador y su familia sino también el presidente de la Audiencia. A esto habría que añadir las dependencias que tenía este organismo tales como oficinas de escribanos, la cámara del sello real, las instalaciones de la Caja Real, así como una capilla. Se trataba por tanto de un edificio administrativo a la vez que un espacio doméstico con ámbitos reservados, sin olvidar su dimensión simbólica. Como se podía prever, para desarrollar la unificación fue necesario modificar gran parte del edificio. El acceso de los coches, proyectado en el centro de la fachada trasera, pasaría a las crujías dependientes del palacio. Todas las escaleras debieron reubicarse. Para ello se optó por una solución similar a la escalera imperial con un tiro principal que continúa con dos tiros en paralelo. Esta estructura de planta rectangular daba acceso al palacio, mientras que el resto de dependencias quedaban algo marginadas y con accesos secundarios, lo que obligaría a intervenir de nuevo el edificio a finales del siglo XVIII. Lo que comenzó como una reforma necesaria por amenaza de ruina, fue convertido a partir de 1750 en un adecentamiento del edificio, merced a una ampliación del proyecto original. Mazo contrató en este caso el arreglo de los balcones corridos de la plaza, así como la labra de las dos fachadas.15 Hasta el momento no se conocen reconstrucciones sustanciales del edificio posteriores a la de mediados del siglo XVIII, hasta la década de los veinte del siglo XIX.16 Por fortuna el ingeniero Tomás Cortés, encargado de la reforma en 1825, realizaría un dibujo de la fachada original.17 Se trataría de un edificio de dos plantas, con un primer cuerpo con escasos vanos y dos pequeñas portadas barrocas, mientras que en el segundo piso se desarrollaba un balcón corrido en madera con ventanas de capiz. Cada portada quedaba reducida al mínimo, sin la monumentalidad que se le otorgaba en otras construcciones americanas. La escasez de expertos arquitectos y de escultores llevó a una solución de escasa ambición, tal y como recogiera el citado Tomás Cortés con posterioridad. Esta configuración sería precisamente la que ofrecía el caserío de la capital durante buena parte del siglo XVIII, y punto de partida de la configuración que se consolidará durante el siglo siguiente.18 Era una solución claramente local, fruto de la interacción de tradiciones muy variadas, que servía como lenguaje para el palacio real, muy al contrario de lo ocurrido en Pondicherry o en Batavia. Si hay algo que unifica la arquitectura oficial de estos puertos citados es su carácter simbólico y ceremonial. Con distintos medios cada una intentaba mostrar el poder del imperio 485 PEDRO LUENGO - Arquitecturas para un poder lejano Psssssp 15. Las dos fachadas costarían setenta y cinco pesos cada una. El documento continúa con el «aderezo y composición de los balcones / de Palacio, conchas, tablillas, pilaretes / pasamanos y canaletas, entablar el / suelo, revocar las paredes, banqueras, es//tantes, aparadores y fulgones», AGI, FILIPINAS, 457, N. 1. FF. 36V-37R. 16. La famosa vista que realizara Fernando Brambila de la Plaza Mayor en 1792, muestra el perfil de este edificio y en concreto el amplio balconaje volado. 17. Probablemente la única representación gráfica frontal conocida sea la realizada mucho más tarde por Tomás Cortés en 1825 conservada en AGM, Cartoteca, PHL. 18. ZIALCITA, FERNANDO N. yTINIO, MARIN I., Philippine Ancestral House,. Quezon City, GCF Book, 1ª edición 1980. Índice
ante la población local. En el caso de Manila, donde la fachada carecía de monumentalidad y la escalera resultaba menos accesible a la población, el aparato ceremonial por antonomasia fue el balcón. Esta estructura de raigambre filipina permitía a la familia del gobernador asistir y ser vistos en las celebraciones desarrolladas institucionalmente en la ciudad. Afortunadamente se conoce un caso concreto de cómo el Sol Valdés, como el texto tilda al gobernador Fernando Valdés y Tamón, presidió desde el balcón del Palacio Real las fiestas por el matrimonio entre el príncipe Fernando y María de Portugal (1731).19 La configuración de esta fachada debió resultar poco adecuada para algunos sectores de las élites manilenses provocando una respuesta tan contundente como fue el edificio que se construiría en la década de los cuarenta en el otro frente de la Plaza Mayor, las casas del Cabildo. En este caso el respuesta que planteó la ciudad fue levantar un edificio «a la europea», donde las adaptaciones al medio fueran menos evidentes, acercándose mucho más a los mode - los novohispanos, o más concretamente al que en la actualidad se conserva en el palacio del gobernador en Oaxaca. Las artes y la arquitectura del poder 486 Psssssp 19. A lo largo del texto pueden extraerse distintas referencias al gobernador en este sentido: En Palacio se vio Campo de luces, en que radiante hermoso está luciendo/ el Sol Valdés, que ilustra con sus rayos / de aquestas islas todo el hemisferio. O bien Ya estaba en su balcón/ el Sol de aqueste emporio, Gran Tamón. Cfr. Descripción de las fiestas reales con que la muy noble y siempre fidelísima ciudad de Manila... celebró los felices desposorios de... Don Fernando, príncipe de Asturias, con la señora infanta de Portugal Doña María, Manila, Compañía de Jesús, 1731. Fig. 3. Dumont, Plan et élévation du gouvernement de Pondichéry, FR CAOM 26DFC80A Índice
A diferencia de Manila, la ciudad francesa de Pondicherry era mucho más joven y vivía un momento de crecimiento demográfico exponencial.20 El mosaico étnico que surtía esta progresión, unida al poder adquisitivo de las capas altas de la sociedad, dio lugar a una convergencia de estilos muy sugerente. Por desgracia, el corto espacio de tiempo transcurrido hasta la llegada británica imposibilitó la creación de un estilo maduro que identificara a la ciudad, más allá de iniciativas puntuales muy significativas. Entre estas pueden destacarse el complejo administrado por los jesuitas que conservaba en uso estructuras hindúes, o la casa de Ananda Ranga Poullé, a mitad de camino entre la tradición tamul y la europea. Aún así, la ciudad siguió primando una imagen europea por encima de la comodidad fruto de la adaptación al medio, como se había alcanzado en Manila.21 El grado de heterogeneidad al que llegó la sociedad en estos territorios puede seguirse en las propuestas de artistas y arquitectos a veces escasamente conocidos. Emmanuel Julien Gerbaud (1738), quizás nacido en el mismo Pondicherry en 1703 y muerto en Pondicherry el 15 de septiembre de 1746, hijo de Olivier Gerbaud y Anne François Francisca. Casado primero con Françoise Elisabeth Severin y a su muerte en 1732 en Port Louis, donde trabajaba ya como arquitecto, con la francesa Marie Magdeleine Martin (1699-1756). A él se debe el primer proyecto conocido del Palacio del gobernador, donde quedaban señaladas gran parte de los elementos que finalmente levantara Dumond. La planta, mucho más simplificada, ofrece información sobre la función de cada uno de los espacios. Más adelante las obras debieron pasar a manos de otros arquitectos de los que no se tienen más noticias, tales como Champia de Fontbrun, quien puede corresponder con un subteniente de artillería contemporáneo, o Dumont, quienes firmarán plantas y alzados del palacio ya terminado en 1755.22 De ninguno de ellos se conocen más planos o mapas fuera de esta construcción. Resulta extraño pensar que la Compañía realizara el gasto de enviar a arquitectos a las Indias a realizar una única obra, por lo que puede pensarse en autores locales. Las élites de la ciudad optaron por construir sus residencias habituales y de recreo tomando elementos de tradiciones muy diversas. Más significativo resultaría que el edificio representativo del poder francés en la ciudad, en este caso la residencia del gobernador, ofreciera un aspecto muy diferente. Al igual que ocurrió en Manila con las Casas del Cabildo, el Palacio del gobernador francés fue el proyecto más reacio a incorporar particularidades locales, a las que era difícil renunciar completamente. 487 PEDRO LUENGO - Arquitecturas para un poder lejano Psssssp 20. Entre 1705 y 1718 la población estimada de la ciudad pasa de los treinta a los 70.000 para alcanzar los 80.000 a mediados del siglo XVIII. 21. Un viajero francés, buen conocedor tanto de Manila como de Pondicherry compara el caserío de ambas ciudades en 1762. Le quartier des européens est très bien et très proprement bâti, les rues sont larges mais les maisons basses, on n y a point, comme à manille, la commodité d un étage. ni de ces galeries régnantes en dehors et autour des appartements, ce qui fait à mon avis deux inconvénients très grands: le premier est que les appartements n y sont pas si frais que le sont ceux de Manille, le second c est que l on n est point à l abri du soleil dans les rues, et que la réflection du soleil dont elles sont pleines les rend impracticables pendant l ardeur du soleil... Les maisons européennes sont en terrasses, où l on va le soir prendre le frais. LEGENTIL, GUILLAUM JOSEPH, Voyage dans les mers de l Inde, fait par ordre du roi... Paris, Imprimerie royale, 1779, p. 634. 22. LAFONT, JEAN MARIE, Chitra..., op. cit. Índice
grandiosas empresas iniciadas o incluso a las honras fúnebres si su fallecimiento se producía cuando ocupaban el cargo.46 Los planteamientos presentados en los palacios mencionados son el reflejo de una élite en el poder y de la síntesis artística producida tras años de convivencia. El aparato generado alrededor de la figura del gobernador fue evolucionando en cualquiera de los asentamientos, de una forma pareja a lo largo de las primeras décadas del siglo XVIII. Esto puede seguirse en distintas manifestaciones artísticas, desde el arte efímero hasta el modo de vestir. Las últimas décadas del siglo XVII y las primeras del XVIII conocieron un profundo interés por ajustar un ajustado protocolo que perfilara exteriormente la organización social. La llegada de las ideas ilustradas, unidas en estos casos de Manila y Pondicherry con el intervalo británico, volverán a hacer virar la modificación de la imagen del poder ante la población. Este cambio también coincidirá con una nueva forma de entender la presencia de los gobernadores en la ciudad. Los palacios de recreo, algunos de ellos originales del siglo XVII, se irán convirtiendo en la residencia habitual. Las mejores condiciones climáticas y el movimiento de la élite hacia las afueras fueron afectando a la presencia del gobernador en la ciudad amurallada, cambiando los hábitos ceremoniales. Tanto una ciudad como otra durante la primera mitad del siglo XVIII alternaban en sus edificios públicos entre la manifestación de prácticas claramente occidentales y otras fruto de la convivencia más o menos prolongada de distintas tradiciones arquitectónicas. Este fenómeno, con lógicas variantes, se puede sondear también en otras urbes como Batavia. Con el ascenso del poder cultural británico en la segunda mitad del siglo XVIII la situación cambiará radicalmente en todas estas ciudades. Las artes y la arquitectura del poder 494 Psssssp 46. LUENGO, PEDRO, «Exequias en Goa y Manila a mediados del siglo XVIII», Potestas, 2012, nº 5, pp. 219-234. Índice