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El sí de las niñas: comedia en tres actos, en prosa

Fernández de Moratín, Leandro (1760-1828)

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pa E S As ed - o” « y PU h me - x .. .* E + Ed o mus E: ELSÍDE LAS NIÑAS. e ¿ $ ZA . e. E a COMEDIA ] dE " O EE 17 | - "EN TRES¡ ACTOS, A e Sali E dl E : pe. : De =>. su, AUTOR INARCO CELENIO es 4 de AS E der TRAS - E És , " . a es . ps pS ' vt Estas son las seguridades ¿que dan los padres, y los tutores, y esto lo que se debe far en > el sé de las niñas, ACT, 111. SCENA XIIL. : a . cd 7 3 Ñ A y q A, E y e s d hy JN ARSIDAD p $ 4 ua” CD DE MOTE ) E e MAD BAD . | IMPRENTA DE VILLALPANDO, A MDCCCvi. «¿le PERSONAS. D. DIEGO. D. CARLOS. DOÑA FRANCISCA. DOÑA IRENE. RITA. SIMON. CALAMOCHA. La Scena es en una posada de Alcalá de Henares. El teatro representa una sala de paso, con quatro puertas de habitaciones para huéspedes, numeradas todas. Una mas Prada en el foro, con escalera que conduce al piso baxo de la casa. Ventana de antepecho á un lado. Una mesa enmedio , un banco, sillas, WC. Se-. ACTO PRIMERO. MANN NEAR NM MDERA IO MAD HEAN IMAN NEIRA SCENA 1. D. DIEGO. SIMON. D. DIEGO. No (1) han venido todavía? SIMON. No Señor. — +: D. DIEGO. Despacio la han tomado , por cierto. SIMON. Como su tia la quiere tanto, segun parece, y no la ha visto desde que la llevaron á Guadalaxara. D. DIEGO. Sí. Yo no digo que no la viese ; pero con media hora de visita y quatro lágrimas , estaba concluido. SIMON. Ello tambien ha sido extraña determinacion, la de estarse usted dos dias enteros sin salir de la posada. Cansa el o “rc (wm Sale D. Diego de su quarto. Simon que está sentado en una silla, se levanta. 4 leer ; cansa el dormir... Y sobre todo, cansa la mugre del quarto, las sillas desvencijadas , las estampas del Hijo pródigo : el ruido de campauillas y cascabeles y la conversacion ronca de carromateros y patanes , que no permiten un instante de quietud. D. DIEGO. Ha sido conveniente el hacerlo así. Aquí me conocen todos... El Corregidor, el Señor Abad, el Visitador, el Rector de Málaga... Que se yo! To-- dos... Y ha sido preciso estarme quie- to y no exponerme á que me hallasen por ahí. » SIMON. Yo no alcanzo la causa de tanto retiro, Pues hay mas en esto, que haber acom- - pañado usted á Doña Irene hasta Guadalaxara , para sacar del convento á la niña y volvernos con ellas á Madrid? D. DIEGO. Sí, hombre , algo mas hay de lo que has visto, SIMON. Adelante. D. DIEGO. l Algo , algo... Ello tú al cabo lo has de saber y no puede tardarse mucho,., (5) , Mira, Simon, por Dios te encargo que no lo digas... Tu eres hombre de bien y me has servido muchos años con fidelidad... Ya ves que hemos sacado á esa niña del convento y nos la lleyamos á Madrid. ¿ SIMON. Si Señor. y D. DIEGO. Pues bien... Pero te vuelvo á encargar que á nadie lo descubras. SIMON. Bien está , Señor. Jamas he gustado de chismes. D. DIEGO. Ya lo sé , por eso quiero fiarme de tí. Yo, la verdad, nunca habia visto á la tal Doña Paquita; pero mediante la amistad con su madre , he tenido frecuentes noticias de ella : he leido muchas de las cartas que escribia , he visto algunas de sutia la Monja, con quien ha vivido en Guadalaxara ; en suma he tenido quantos informes pudiera desear , acerca de sus inclinaciones y su conducta. Ya he logrado verla : he procurado observarla en estos pocos dias, y á decir verdad, quantos elogios hicieron de ella me parecen escasos. sul (6) SIMON. Sí por cierto... Es muy linda y.., D. DIEGO. Es muy linda, muy graciosa, muy hu» milde... Y sobre todo aquel candor, aquella inocencia! Vamos, es de lo que no se encuentra por ahí... Y talento... Sí Señor , mucho talento... Con que, para acabar de informarte, lo que yo he pensado €S+.. SIMON, No hay que decírmelo. D. DIEGO. No? Por qué? SIMON. Por que ya lo adivino, Y me parece excelente idea. D, DIEGO. Que dices? SIMON. Excelente, D. DIEGO. Con que al instante has conocido?.. SIMON. Pues no es claro?.. Vaya !.. Dígole á usted que me parece muy buena boda, Buena, buena, : D. DIEGO. Sí Señor... Yo lo he mirado bien y lo tengo por cosa muy acertada. (7) = SIMON. Seguro que sí. D. DIEGO. Pero quiero absolutamente que no se sepa, hasta que esté hecho. SIMON. Y en eso hace usted bien. > D. DIEGO. - Porque no todos ven las cosas de una mauera , y no faltaria quien murmu-= - rase y dixese que era una locura , y m€... SIMON. * Locura? Buena locura!.. Con una chica como esa , eh? D. DIEGO. Pues, ya ves tú. Ella es una pobre... Eso sí. Por que, aquí entre los dos, la buena de Doña lrene se ha dado tal prisa á gastar desde que murió su marído , que si no fuera por estas benditas Religiosas y el Canonigo de CastroXer1z, que es tambien su cuñado, no tendria para poner un puchero á la lumbre... Y muy vanidosa y muy remilgada , y hablando siempre de su parentela y de sus difuntos, y sacando unos cuentos , allá, que... Pero esto no es del caso... Yo no he buscado dinero, que dineros tengo; he bus- dd > e a al 14 no habia AAA á ES pabellones... No te parece que para ir por la podi ta, hizo muy buena diligencia ? SIMON. Tal vez se pondria malo:en el ¿amis nO , y por no darle á usted pesadum< YE ) 2. dis D. DIEGO. | Nada de eso. Amores del Señor Of: cial y devaneos que le traen loco..: Por ahí en esas Ciudades puede que... “Quien sabe?.. Si éñenentra un par de ojos negros, ya és hombre perdido... No permita Dios que me le engañe alguna bribona , de estas que truecan el honor por el matrimonio! e ds SIMON. Oh! No hay que temer... Y si tropie= za con alguna fullera de amor , buenas cartas ha de tener, pára que le engañe. D. DIEGO. Me parece que estan ahí:.. Sí. Gra: cias á Dios. Busca al Mayoral y dile que venga , para quedar de acuerdo en la hora á que deberemos salir mañana. SIMON. Bien está. (15) . D, DIEGO, Ya te he dicho que no quiero que es- to se trasluzca, ni... Estamos? SIMON. No haya miedo que á nadie lo cuente, (1) SCENA IL DOÑA IRENE. DOÑA FRANCISCA. - RITA, D. DIEGO. DOÑA FRANCISCA. Ya estamos acá. DOÑA IRENE. Ay ! que escalera ! D. DIEGO. Muy bien venidas , Señoras. DOÑA IRENE. Con que usted, á lo que parece , no ha salido? (2) D. DIEGO. No Señora. Luego , mas tarde , daré PP rc (mM) Simon se va por la puerta del foro. Salen por la misma las tres mugeres con mantillas y basquiñas. Rita dexa un pañuelo atado sobre la mesa y recoge las mantillas y las dobla, (2) Se sientan Doña Irene y D. Diego. ci (16 una vueltecilla por 7% He leído un rato. Traté de dormir; pero en esta posada no se duerme. DOÑA FRANCISCA. Es verdad que no... Y que mosquitos! Mala peste en ellos. Anoche no me dexaron parar... Pero, mire usted. Mire usted (1) quantas cosillas traigo. Rosarios de nacar, cruces de ciprés, la regla de 5. Benito, una pililla de eristal... Mire usted que bonita. Y dos corazones de talco... Que sé yo quan- to viene aquí!.. Ay! y una campanilla de barro bendito para los truenos... Tantas cosas! DOÑA IRENE, Chucherías que la han dado las Madres. Locas estaban con ella. “DOÑA FRANCISCA. Como me quieren todas! Y mi tia, mi pobre tia , lloraba tanto !.. Es ya muy viegecita. DOÑA IRENE, Ha sentido mucho no conocer á usted. - DOÑA FRANCISCA, Sí , es verdad. Decia : por que no ha | (1D) Desata el pañuelo y manifiesta algunas 50sas de las que indica. el diálogo, 17 yenido aquel Señor ? : DOÑA IRENE. El Padre Capellan y el Rector de los Verdes , nos han venido acompañando hasta la puerta, DOÑA FRANCISCA. Toma, (1) guárdamelo todo allí, en la excusabaraja. Mira , llévalo así de las puntas... Válgate Dios eh! ya se ha roto la Santa Getrudis de alcorza 1 RITA, No importa, yo me la comeré, SCENA II1 DOÑA IRENE. DOÑA FRANCISCA, D. DIEGO. DOÑA FRANCISCA. Nos vamos adentro, mamá , Ó nos quedamos aquí? DOÑA IRENE, Ahora , niña, que quiero descansar un rato. -D. DIEGO. Hoy se ha dexado sentir el calor en forma. _ (KA A (D Vuelve á atar el pañuelo y sele da 4 Rim ta,la qual se va con él y con las mantillas al quarto de Doña Irene. 2 (18) DOÑA IRENE:- Y que fresco tienen aquel locutorio! Vaya, está hecho un cielo. DOÑA FRANCISCA, Pues con todo (1), aquella Monja tan gorda, que se llama la Madre Angustias, bien sudaba... Ay! como sudaba la pobre muger ! DOÑA IRENE» Mi hermana es la que está bastante delicadita. Ha padecido mucho este invierno... Pero, vaya, no sabia que hacerse con su sobrina la buena Señora... Está muy contenta de nuestra eleccion. D. DIEGO. Yo celebro que sea tan á gusto de aquellas personas , á quienes debe usted particulares obligaciones. DOÑA IRENE. DÍ Trinidad está muy contenta , y en guanto á Circuncision , ya lo ha visto usted. La ha costado mucho despegarse de ella ¿ pero ha conocido que siendo para su bien estar , es necesa rio pasar por todo... Ya se acuerda usted de lo expresiva que estuvo y... (D sentándose junto Á Doña Irene. (19) D. DIEGO, ley Es verdad. Solo falta que la parte interesada tenga la misma satisfaccion que manifiestan quantos la quieren bien. DOÑA IRENE. ¿al Es hija obediente, y no se apartará jamas de lo que determine su madre. D. DIEGO. Todo eso es cierto, pero ., DOÑA IRENE, Es de buena sangre , y ha de pensar bien , y ha de proceder con el honor que la corresponde. D. DIEGO. SÍ , ya estoy; pero no pudiera, sin fal. tar á su honor ni á su sangre ?., DOÑA FRANCISCA, Me voy, mamá ? (1) DOÑA IRENE. No pudiera , no Señor, Una niña bien educada, hija de buenos padres , no puede menos de conducirse en todas ocasiones como es conveniente y debi. do, Un vivo retrato es la chica , ahí donde usted la ve, de sa abuela , Que Dios perdone, Doña Gerónima de Pe- A a a () Se levanta y vuelve 4 sentarse, * (20 ralta... En casa tengo el quadro, ya le habrá usted visto. Y le hicieron, segun me contaba su merced , para enviárseleá su tio carnal el Padre Fray Serapion de S. Juan Crisóstomo, elec- to Obispo de Mechoacán. D. DIEGO. Ya. DOÑA IRENE» Y murió en el mar, el buen Religioso: que fue un quebranto para toda la familia... Hoy es, y todavía estamos sintiendo su muerte : particularmente mi primo D. Cucufate , Regidor perpeuo de Zamora, no puede oir hablar de su Hustrísima sin deshacerse en lágrimas. DOÑA FRANCISCA.» Válgate Dios que moscas tan... DOÑA IRENE. Pues murió en olor de santidad. D. DIEGO. Eso bueno es. DOÑA IRENE. Sí Señor ; pero como la familia ha venido tan 4 menos... Que quiere usted ? Donde no hay facultades... Bien que, por lo que puede tronar , ya se le es- 14 escribiendo la vida 5 y quien sabe que el dia de mañana no Se imprima, (21) con el favor de Dios. D. DIEGO. Sí , pues ya se ve. Todo se imprime. - DOÑA IRENE. Lo/cierto es que el autor , que, es sobrino de mi hermano político , el Canonigo de Castroxeriz , no:la dexa de la mano : y á la hora de esta, lleya ya escritos nueve tomos en folio , que comprehenden los nueve años primeros de la vida del santo Obispo. D. DIEGO. Con que para cada año un tomo * / DOÑA IRENE. Sí Señor , ese plan se ha propuesto. D. DIEGO. Y de que edad murió el Venerable ? DOÑA IRENE. De ochenta y dos años, tres meses y catorce dias. : DOÑA FRANCISCA. Me voy mamá? DOÑA IRENE. Anda vete. Válgate Dios, que prisa tienes! DOÑA FRANCISCA. Quiere usted (1) que le haga una cor- (1) Se levanta, y despues de hacer una gra= diosa cortesía 4 D. Diego, da un beso á Doña Irene y $0 UA al quarto de esto, TI 22 tesía á la rana Señor D. Diego? D. DIEGO. Sí hija mia. A ver. DOÑA FRANCISCA. Mire usted , así. D. DIEGO. : Graciosa niña! Viva la Paquita, viva. DOÑA FRANCISCA, Para usted una cortesía, y para mi mamá , un beso. SCENA 1V. e DOÑA IRENE. D. DIEGO: "DOÑA IRENE. Es muy gitana y muy mona , mucho. D. DIEGO. Tiene un donayre natural que arrebata. DOÑA IRENE, Que quiere usted ? Criada sin artificio ni embelecos de mundo, contenta de verse otra vez al lado de su madre, y mucho mas de considerar tan inmediata su colocacion; noes maravilla que quanto hace y dice sea una gracia, y máxime á los ojos de usted , que tanto sc ha empeñado en fayorecerla. (23) a D. DIEGO. Quisiera solo que se explicase libremente , acerca de nuestra proyectada union , y... FEE DOÑA IRENE. Oiria usted lo mismo que le he dicho ya. D. DIEGO. Sí, no lo dudo; pero el saber que la merezco alguna inclinacion, oyéndoselo decir con aquella boquilla tan graciosa que tiene, sería para mí una satisfaccion imponderable. DOÑA IRENE. No tenga usted sobre ese particular la mas leve desconfianza; pero hágase usted cargo de que á una niña no la es lícito decir con ingenuidad lo que siente. Mal pareceria, Señor D. Diego, que una doncella de verguenza y criada como Dios manda, se atreviese á decirle á un hombre: yo le quiero á usted. D. DIEGO. Bien : si fuese un hombre, á quien hallára por casualidad en la calle y le espetára ese favor de buenas á primeras, cierto que la doncella haria muy mal; pero á un hombre con quien ha de casarse dentro de pocos dias, ya 30 no , como no hay mas alumbrado que el: del candil, y no tiene garavato, me veo perdida. E DONA IRENE. Y aquella chica que hace ? RITA. Está desmenuzando un vizcocho , para £ dar de cenar 4 D. Periquito. DOÑA IRENE. Que pereza tengo de escribir! (1) Pero-es preciso , que estará con mucho cuidado la pobre Circuncision, RITA. Que chapucerías ! No ha dos horas, como quien dice, que salimos de allá, y ya empiezan á ir y venir correos, Que poco me gustan á mí las mugeres gazmoñas y zalameras! (2) SCENA VII. CALAMOCHA: (3) CALAMOCHA. Con que ha de ser el número tres? HA 0 0 (mM Se levanta y se entra en su quarto. (2) Entrase en el quarto de Doña Francisca. (3) Sale por la puerta del foro con unas male= tas y látigo y botas ; lo dexa todo sobre la mesa, y se sienta. (30 Vaya en gracia... Ya, ya conozco el tal número tres. Coleccion de vichos mas abundante, no la tiene el Gabinete de Historia «natural... Miedo me da de entrar... Ay! ay!.. Y que agugetas! Estas sí que son agugetas... Paciencia , pobre Calamocha , pacien= cia... Y gracias 4.que los caballitos dixeron : no podemos mas , que st no, por esta vez no veía yo el número tres, ni las plagas de Faraon que tiene dentro... En fin, como los animales amanezcan vivos, no será poco... Rebentados estan... (1) Oiga!.. Seguidillitas?.. Y no canta mal... Vaya, aventura tenemos... Ay! que desyencijado esto y SCENA. VIII RITA. CALAMOCHA. y RITA Mejor es cerrar , no sea que nos alivien de ropa y... (2) Pues cierto que está bien acondicionada la llaye, (1D) Canta Rita desde adentro , Calamocha se levanta desperezándose. (2) Forcejeando para echar la llave, (32) "CALAMOCHA. Gusta usted de que eche una mano, mi yida $ RITA. Gracias, mi alma. CALAMOCHA. Calle !.. Rita. RITA. Calamocha. CALAMOCHA. Que hallazgo es este? RITA. Y tu amo? CALAMO€CHA. Los dos acabamos de llegar. RITA. De veras? : CALAMOCHA. No que es chanza. Apenas recibió la carta de Doña Paquita: yo no sé adonde fue , ni con quien habló , ni como lo dispuso 5 solo sé decirte que aquella tarde salimos de Zaragoza. Hemos venido como dos centellas , por ese ca= mino. Llegamos esta mañana á Guadalaxara , y á las primeras diligencias nos hallamos con que los páxaros volaron ya. A caballo otra vez y vuelta á correr y á sudar y á dar chasquidos... En suma , molidos los rocines y (33) nosotros á medio moler, hemos parado aquí con ánimo de salir mañana... Mi Teniente se ha'ido al Colegio mayor á ver á un amigo ,. mientras «se dispone algo que cenar... Esta es la historia. 33 4 TRAS RITA. ER Con que le tenemos aquí ? CALAMOCHA. Y enamorado mas que nunca, zeloso, amenazando vidas... Aventurado á quitar el hipo á quantos le disputen la posesion de $u Currita idolatrada. RITA. Que dices? CALAMOCHA. Ni mas ni menos. RITA. Que gusto me das!.. Ahora sí se conoce que la tiene amor. CALAMOCHA. Amor?.. Friolera !.. El moro Gazul fue para con él un pelele , Medoro un zascandil y Gayferos un chiquillo de la Doctrina. RITA. Ay ! quando la Señorita lo sepa! CALAMOCHA. Pero , acabemos. Como te hallo aquí? 3 AX PX A Sl" TR ES bl UNIVERSIDA n DE SEVILLA e ¿ld a mitat Y FACULJAD DE LETRAS - BIBLIOTECA ' (34) Con quien estas + Quando llegaste * Quess. b : 1 Os RITA. a Yo te lo diré. La madre de Doña Pa-. quita diósen escribir cartas y mas car= tas, diciendo : que tenia concertado su casamiento en Madrid con un Caballero rico , honrado; bien quistó , en:su= ma, cabal y perfecto; que no habia mas que apetecer. Acosada la Señorita con tales propuestas y angustiada incesan= temente con: los “sermones: de aquella bendita Monja', se vió en la necesidad de responder que estaba pronta á todo lo que la mandasen... Pero ; no te puedo ponderar quanto lloró la pobrecita, que afligida estuvo. Ni queria comer , ni podia dormir... Y al mismo tiempo era preciso disimular, para que su tia no sospechára la: verdad del caso. Ello es, que quando pasado el primer susto, hubo lugar de discurrir escapatorias y arbitrios, no hallamos otro que el de avisar á tu amo : esperando que si era su cariño tan verdadero y de buena ley como nos habia ponderado, no consentiria que su pobre Paquita pasára á manos de un desconocido, y se perdiesen para siempre tantas caricias , tantas lágrimas y tantos Susnaci coccion 0 tros meriñaques , se: atan los cofres, hos despedimos de aquellas buenas mugeres, y en dos latigazos llegamos antes de ayer á Alcalá. La detencion ha sido para que la Señorita visite á otra tia -Monja que tiene aquí, tan arrugada y tan sorda como la que dexamos allá. Ya la ha visto > ya la han besado bastante, una Por una, todas las Reljglosas , y creo que mañana temprano saldremos: Por esta“casualidad nos... 406 9b Lies CALAMOCHA. Ud Sí. No digas mas... Pero... Con que el novio está en la posada ? RITA 2270: Ese es su quarto (1) veste el de la madre, 'y aquel'el muestro. ¿ATV - CALAMOCHA.: DAYA Como múestro? Tuyo y mio ?- 11954 RITA, No por cierto. Aquí dormiremos esta _ (1) Señalando el quarto de D, Diego , el de Doña Irene y el de Doña Francisca, ei * (36) noche la Señorita y yo: porque ayer, metidas las tres en ese de: enfrente , ni ¿abiamos de pie, ni pudimos dormir un instante , ni respirar siquicra. : CALAMOCHA. Bien... A Dios. (1) , RITA. Y adonde? CALAMOCHA. Yo me entiendo... Pero, el novio trae consigo criados , amigos ó deudos, que le quiten la primera zambullida que le amenaza ? ; RITA. Un criado viene con él. :u: CALAMOCHA:. Poca cosa'!... Mira , dile en caridad, que se disponga, por que está de peligro. A Dios... RITA. Y volverás presto * CALAMOCHA. Se supone. Estas cosas piden diligencia; y aunque apenas puedo moverme, es necesario que mi Teniente dexe la visita y venga á cuidar de su hacienda, A KK 20 — + (1) Recoge los trastos que puso sobre la mese en ademan de irse. ' 67 - disponer el entierro de ese hombre y... Con que ese es nuestro quarto, eh? RITA: Sí. De la Señorita y mio. CALAMOCHA. Bribona! - : o RITA. Botarate! A Dios. CALAMOCHA. A Dios , aborrecida., (1) SCENA VIILL. DOÑA FRANCISCA. RITA: RITA. - Que malo es... Pero... Válgame Dios! D. Feliz aquí! Sí, lá quiere , bien se conoce... (2) Oh! por mas que digan, los hay muy finos, y entonces , que ha de hacer una ?.. Quererlos : no tiene remedio , quererlos... Pero, que dirá la Señorita quando le vea , que está ciega por él 2 Pobrecita ! Pues no seria una lástima que... Ella es. (3) PPP (1) Entrase con los trastos al quarto de D.Carlos. , (2) Sale Calamocha del quarto de D. Carlos , y se va por la puerta del foro, -(3) Sale Doña Francisca, A e : DOÑA FRANCISCA/ 1005 *0 Ay Rita! ¿DDT EN 929 41 RIVAS > Que es eso? Ha llorado usted 2 DOÑA FRANCISCA, Pues no he de llorar? Si vierás mi a: dre... Empeñada está en que he de querer mucho á ese hombre... Sivella: siíz piera lo que sabes tú, no me 'mandaria cosas imposibles... Y que es tan bueno , y que es rico y que me irá tan bien con él... Se ha enfadado tanto . y me ha llamado picarona, inobediente... Pobre de mí! Por que no miento , ni sé fingir, por eso me llaman picarona. RITA. Señorita, por Dios;, no.se aflija usted. ¿E ¿CDOÑA FRANCISCA: 200 Ya, como tú no lo has oido... Y dice que D. Diego se queja de que.yo no le digo nada... Harto le digo ; y bien he procurado hasta ¿hora mostrarme contenta delante de él , que.no lo es= toy por:cierto,: y reirme: y: hablar niñierías... Y todo, por dar gusto á «mi madre, que si no... Pero, bién sabe la Virgen , que no me: sale .del. corazon. ( RITA, — Vaya, vamos, que no hay motivos toeiii (39 davía para tanta a Quien Sabe!., No se acuerda usted ya de aquel dia de asueto que tuvimos el año pasado, en la casa de campo del Intendente ? : "DOÑA FRANCISCA. Ay! como puedo olvidarlo ?... Pero, que me vas á contar ? RITA. Quiero decir, que aquel Caballero que vimos allí, con aquella cruz verde : tan galan , tan fino... DOÑA FRANCISCA. Que rodeos !.. D. Feliz. Y que? RITA. Que nos fue acompañando hasta la Ciudad... DOÑA FRANCISCA. Y bien... Y luego volvió y le ví», por mi desgracia , muchas veces... Mal aconsejada de ti. odod ? RITA. a Por que, Señora?.. A quien dimos escándalo ? Hasta ahora nadie lo ha sospechado en el convento. El no entró jamas por las puertas, y quando de noche hablaba con usted , mediaba entre los dos una distancia tan grande , que usted la maldixo no pocas veces... Pe. ro esto no es del caso. Lo que voy á (46) DOÑA FRANCISCA. Como estaba usted acabando su carta, mamá , por no estorvarla me he veni= do aquí : que está mucho mas fresco: .. DOÑA IRENE. : Pero aquella muchacha que hace, que no trae una luz? Para qualquiera cosa se está un año... Y.yo.que tengo un genio como una polvora... (1) Sea todo por Dios... Y.D. Diego no ha venido? VALDE SISTE Sibsr 1 ¡DOÑA FRANCISCA: Me parece que no. DOÑA IRENE, á Pues cuenta, niña, con lo que te he dicho ya. Y mira que-no gusto de répetir una cosa dos veces. Este Caballero está sentido y con muchísima razon... DOÑA FRANCISCA. Bien , sí Señora , ya lo sé. No me riña usted mas; > E DOÑA IRENE. No es esto reñirte , hija mia, esto es aconsejarte. Por que, como tú no tienes conocimiento para considerar el bien que se nos ha entrado por las puertas... Y lo atrasada que me coge: O AS (DD. siéntase; PP mrEzE= PR Ko 47) que yo no sé lo que hubiera sido de tu pobre madre... Siempre cayendo y levantando... Médicos, botica... Que se dexaba pedir aquel Caribe de D. Bruno (Dios le haya.coronado de gloria) los veinte y los treinta reales, por cada papelillo de píldoras: de coloquintida y asafétida.s: Mira que un;casamiento como el que vas á hacer muy:pocas le consiguen. Bien que á las oraciones de tus tias, que son unas bienaventuradas, debemos agradecer esta fortuna, y no á tus meritos ni á mi diligencia... Que dices ? DOÑA FRANCISCA. Yo nada , mamá. a DOÑA IRENE. 7) Pues, nunca dices nada. Válgame Dios, Señor!.. En hablandote de esto, rio te ocurre nada que decir: > (8) “SCENA. 111. RITA. (1) DOÑA IRENE. DOÑA FRANCISCA. DOÑA IRENE. e Vaya , muger : yo pensé que en toda la noche no venías. : RITA. Señora, he tardado, porque han teni=: do que ir á comprar las velas. Como el tufo del velon la hace á usted tanto daño. aa DOÑA IRENE. Seguro que me hace .muchísimo mal, con esta xaqueca que padezco... Los parches de alcanfor al cabo tuve que quitármelos 3 si no me sirvieron de nada. Con las obleas me parece que me va mejor... Mira , dexa una luz ahí y llévate la otra á mi quarto, y corre la cortina , no se me llene todo de mosquitos. RITA. Muy bien. (2) PE A ns (Mm Sale por la puerta del foro con luces y las pone encima de la mesa. (2) Toma una lux y hace que se va. _ (49) DOÑA FRANCISCA, No ha venido? (1) RITA. Vendrá. DOÑA IRENE. A Oyes ,, aquella cartá que está sobre la mesa, dasela al mozo de la posada, para que la lleveal instante al correo... (2) Y tu; niña, que has de cenar? Por que será menester recogerños presto, para salir mañana de madrugada. DOÑA FRANCISCA. : Como las Monjas me hicieron mereñdar. 369% DOÑA IRENE, Con todo eso... Siquiera unas sopas del puchero , para el “abrigo del estóma- 80... (3) Mira, has de calentar el caldo que apartamos al medio dia , y haznos un par de tazas de SOpas, y traetelas luego que esten, 0d RITA. Y nada mas? DOÑA IRENE. No, nada mas... Ah! y hazmelas bie caldositas. > (D) Aparte. ' e (2) Vase Rita al quarto de Doña Irene. (3) Sale Rita con una carta en la mano Y bas ta el fin de la scena hace que se va Y VUEIVE, sem gun lo indica el diálogo. A (50) : RITA. Si, ya lo sé, : DOÑA IRENE. Rita. RITA. Otra. Que manda usted ? : "DOÑA IRENE. Encarga mucho al mozo, que lleve la carta al instante... Pero, no Señor, mejor es... No quiero que la lleve él: que son unos borrachones , que no se les puede... Has de decir á Simon, que digo yo, que me haga el gusto de echar= la en el correo. Lo entiendes £ RITA, Si Señora. DOÑA IRENE. Ah! mira. > RITA. Otra. DOÑA IRENE, Bien que ahora no corre prisa... Es menester que luego me saques de ahí al tordo y colgarle por aquí, de modo que no se calga y se me lastime... (1) Que noche tan mala me dió!.. Pues no se estuvo el animal toda la noche de (D Vase Rita por la puerta del foro, $1 Dios, rezando el Gloria Patri y la oracion del Santo Sudario!.. Ello por otra parte edificaba , cierto... Pero quando se trata de dormir... y SCENA I1Y. DOÑA IRENE. DOÑA FRANCISCA, DOÑA IRENE. Pues mucho será que D. Diego no haya tenido algun encuentro por ahí y eso le detenga. Cierto que es un Sefor muy mirado, muy puntual... Tan buen cristiano! Tan atento! Tan bien hablado! Y con que garbo y generosidad se porta!.. Ya se ve , UN sugeto de bienes y de posibles... Y que casa tiene! Como un ascua de oro la tiene... Es mucho aquelio. Que ropa blanca ! Que bateria de éocina ! YX que despensa , llena de quanto Dios crió!.. Pero, tú no parece que atien. des á lo que estoy diciendo, DOÑA FRANCISCA, Si Señora , bien lo 0yg0; pero no la queria interrumpir á usted. DOÑA IRENE, Alli estarás , hija mia , como el pez en * (52) el agua; paxaritas del ayre, que apetecieras , las tendrias: por que como él te quiere tanto, y es un Caballero tan de bien y tan temeroso de Dios... Pero mira, Francisquita, que me cansa de veras, el que siempre que te hablo de esto, hayas dado en la Hor de no responderme palabra... Pues no es cosa particular , Señor! | DOÑA FRANCISCA. Mamá , no se enfade usted. DOÑA IRENE. No es buen empeño de... Y te pareceá tí que no sé yo muy bien de donde viene todo eso?.. No ves que conozco las locuras que se te han metido en esa cabeza de chorlito?.. Perdoneme Dios. DOÑA FRANCISCA. Pero... Pues que sabe usted? DOÑA IRENE. — Me quieres engañar 4 mí, eh? Ay! hija! He vivido mucho, y tengo yo mucha trastienda y mucha penetracion, para que tú me engañes. DOÑA FRANCISCA. Perdida soy. (1) AA A e 5 A A A (D) Aparte, 653) DOÑA IRENE. Sin cófitar con su madre... Como sí tal madre no tuviera... Yo te aseguro que, aunque no hubiera sido con esta ocasion, de todos modos era ya necesario Sacarte del convento. Aunque hubiera tenido que ir á pie y sola por ese camino , te hubiera sacado de allí... Mire usted que juicio de niña este! Que, por que ha vivido un poco de tiempo entre Monjas, ya se la puso en la cabeza el ser ella Monja tambien... Ni que entiende ella de eso, ni que... En todos los estados se: sirve á Dios, Frazquita 5 pero el complacer á su madre, asistirla, acompañarla y Ser el —consuelo de sus trabajos, esa es la primera obligacion de una hija obediente. Y sepalo usted, si no lo sabe. . DOÑA FRANCISCA. Es verdad , mamá... Pero yo nunca he pensado abandonarla á usted. DOÑA IRENE. Si, que no sé yO»... DOÑA FRANCISCA. No Señora. Créame usted. La Paquita nunca se apartará de su madre, ni la dará disgustos. DOÑA IRENE. Mira si es cierto lo que dices, (54) DOÑA FRANCISCA. Si Señora , que yo no sé mentir, DOÑA IRENE. Pues, hija, ya sabes lo que te he dicho, Ya ves lo que pierdes, y la pesadumbre que me darás, sino te portas en un todo como corresponde... Cuidado con ella, DOÑA FRANCISCA, Pobre de mí! (1) SCENA V, D. DIEGO. (2) DOÑA IRENE. DOÑA FRANCISCA. DOÑA IRENE. Pues , “como tan tarde? D. DIEGO. Apenas salí, tropecé con el Padre Guardian de S, Diego y el Doctor Padilla, y hasta que me han hartado bien de chocolate y bollos, no me han querido soltar... (3) Y Á todo esto como va? : E FEO AAA XX e (0D Aparte, (2) Sale por la puerta del Foro, y dexa sobre Mesa sombrero y baston, * 3) Siéntase junto á Doña Irene, la (55) DOÑA IRENE, Muy bien. D. DIEGO. Y Doña Paquita? DOÑA IRENE. ; Doña Paquita , siempre acordandose de sus Monjas. Ya la digo» que € tiempo de mudar de bisiesto, Y pensar solo en dar gusto á su madre y obedecerla. 9 D. DIEGO. Que diantre! Con que tanto se acuerda de... DOÑA IRENE. Que se admira usted? Son niñas... No saben lo que quieren, ni lo que aborrecen»».. En una edad, así, tan... D. DIEGO. No, poco á poco, eso no. Precisamente en esa edad son las pasiones algo mas energicas y decisivas que en la nuestra: y por quanto la razon Se halla todavia imperfecta y debil, los impetus del corazon son mucho mas violentos... (1) Pero, de veras , Doña Paquita, se volveria usted al convento de buena gana?.. La verdad. tó —— (Mm) Asiendo de una mano 4 Doña Francisca la. hace sentar inmediata 4 él, 4 CT, pi RG (62) D. DIEGO. No se hable de agradecimiento : quan= to yO: puedo hacer, todo es POCO... Quiero solo que Doña Paquita esté contenta, .. DOÑA (IRENE, Pues:no ha de:estarlo? Responde, DOÑA FRANCISCA. Si Señor que lo estoy. E D. DIEGO, Y que la mudanza de estado que se la previene, no la cueste el menor sentimiento. DOÑA IRENE, No Señor, todo al contrario... Boda mas á gusto de todos, no se pudiera imaginar. D. DIEGO. En esa inteligencia, puedo asegurarla que no tendrá motivos de arrepentirse despues. En nuestra compañía vi. virá querida y adorada; y espero que á fuerza de beneficios, he de merecer su estimación y su amistad. DOÑA FRANCISCA. Gracias, Señor D. Diego...:A una huérfana, pobre ,-desvalida como yo!.. D. DIEGO. Pero de prendas tan estimables, que la hacen á usted digna todavía de (63) mayor fortuna. DOÑA IRENE. Ven aquí, ven... Ven aquí, Paquita. DOÑA FRANCISCA, : Mamá. (1)/ DOÑA IRENE. Ves lo que te quiero? DOÑA FRANCISCA. Si Señora. DOÑA IRENE. Y quanto procuro tu bien? Que no tengo otro pío, sino el de verte colocada, antes que yo falte? DOÑA FRANCISCA. Bien lo conozco. DOÑA IRENE. Hija de mi vida!.. Has de ser buena? DOÑA FRANCISCA. Si Señora. : a DOÑA IRENE. Ay! que no sabes tú lo que te quiere tu madre! p DOÑA FRANCISCA. Pues qué? No la quiero yo á usted? -D. DIEGO. : Vamos, vamos de aquí. (2) No venga A a a (1) Levántase Doña Francisca, abraza ásumadre y se acarician mutuamente, (2) Levántase Don Diego y despues Doña Irene. (64) alguno y nos halle á los tres, llorando como tres chiquillos. .i DOÑA IRENE. Si, dice usted bien. (1) SCENA VI RITA. DOÑA FRANCISCA. "RITA. Señorita... Eb! chit... Señorita. : ¿DOÑA FRANCISCA. Que quieres? RITA. Ya ha venido. DOÑA FRANCISCA. Como? RITA. Ahora mismo acaba de llegar. Le he dado un abrazo, con licencia de usted, y ya sube por la escalera. DOÑA FRANCISCA. Ay! Dios!.. Y que debo hacer? 15 OY RITA: Donosa pregunta!.. Vaya, lo que imts (1D) Vanse los dos al quarto de Doña Irene. Doña Francisca va detras y Rita, que sale por la puerta del foro, la bace detener. AAA (65) porta es, no gastar el tiempo en melindres de amor... Al asunto... y juicio... Y mire usted que en el parage en que estamos , la conyersacion na puede ser muy larga... Ahí está. DOÑA FRANCISCA. Sí... El és, RITA. Voy á cuidar de aquella gente... Valor, Señorita, y resolucion. (1) DOÑA FRANCISCA. No, no , que yo tambien... Pero, no lo merece... SCENA VII. D, CARLOS. (2) DOÑA FRANCISCA. D. CARLOS. Paquita... Vida mia! Ya estoy aquí... Como va, hermosa , como va ? DOÑA FRANCISCA. Bien venido. . D. CARLOS. Como tan triste?.. No merece mi lle. gada mas alegría ? (D Rita se ve al quarto de Doña Irene, (2) Sale por la puerta del foro. ) (66) DOÑA FRANCISCA. + Es verdad; pero acaban de sucederme cosas , que me tienen fuera de mí... Sabe usted..: Sí, bien lo: sabe usted... Despues de escrita aquella carta, fueron por mí».. Mañana á Madrid... Ahí está mi madre. | D. CARLOS. En donde? DOÑA FRANCISCA.» Ahí, en ese quarto. (1) 2 LD, CARLOS. Sola ? / DOÑA FRANCISCA. No Señor. - o D. CARLOS. Estará en compañía del prometido esposo. (2) Mejor... Pero , no hay nadie mas con ella? DOÑA FRANCISCA... Nadie mas: solos estan.:. Que piensa usted hacer? D. CARLOS. 0. | Si me dexase levar demi pasion y de | lo que esos: ojos me inspiran, una temeridad... Pero, tiempo hay... El tam- A RE TT Tn, (Dm Señalando al quarto de Doña Irene. (2) Se acerca al quarto de Doña Irene, se 4t= tiene, y vuelve. 7 bien será hombre de honor, y no es justo insultarle , por que quiere bien 4 una muger, tan digna de ser querida... Yo no conozco:á-su madre de usted, ni... Vamos , ahora nada se puede hacer... Su decoro de usted merece la pri- Imcra atencion, :- DOÑA FRANCISCA. ' Es mucho el empeño que tiene en que me case con él, ; D. CARLOS, No importa. | DOÑA FRANCISCA. Quiere que esta boda se celebre , ASÍ que lleguemos á Madrid. : D. CARLOS. Qual?.. No. Eso no, DOÑA FRANCISCA, Los dos estan de acuerdo, y dicen... D. CARLOS. £i£a Bien... Dirán... Pero , ho puede ser, DOÑA FRANCISCA. Mi madre no me habla continuamente de otra materia... Me amenaza , me ha llenado de temor... El insta por su parte : me ofrece tantas Cosas , me... , D. CARLOS. Y usted que esperanza le da?,. Ha-pro- metido quererle mucho? k A Q_x_——mm—*—o*o<“”»os DE SEVILLA EIRAS - BIBLIOTECA Tap 9 o qn (63) DOÑA FRANCISCA. > yd Ingrato!.. Pues no sabe usted que... Ingrato! ió ! D. CARLOS. Sí, no lo ignoro, Paquita... Yo he sido el primer amor. a] DOÑA FRANCISCA. Y el último. ¡ a: D. CARLOS. Y antes perderé la vida , que renun: ciar el lugar que tengo en ese co» razon... Todo él es mio... Digo bien?(1) - DOÑA FRANCISCA. Pues de quien ha de ser? D. CARLOS. Hermosa! Que dulce esperanza me aníma !.. Una sola palabra de esa boca, me asegura,.. Para todo me da valor... En fin : ya estoy aquí. Usted me llama para que la defienda, la libre, la cumpla una obligacion, mil y mil veces prometida? Pues á eso mismo vengo o... Sí ustedes se van á Madrid ma- Ñana, yo voy tambien. Su madre de usted: sabrá quien soy... AlMí puedo contar con el favor de un anciano respetable y virtuoso : á quien, mas que —_———————————— (1D) Asiéndola de las manos. (69) tio, debo llamar amigo y padre. No tiene otro deudo mas inmediato, ni mas querido que yo : es hombre muy rico, y si los dones de la fortuna tuviesen para usted algun atractivo , esta: circunstancia añadiria felicidades á nuestra union. DOÑA FRANCISCA. Y que vale para mí toda la riqueza del mundo ? D. CARLOS. Ya lo sé. La ambicion no puede agitar á un alma tan inocente. DOÑA FRANCISCA. Querer y ser querida... Ni apetezco mas , ni conozco mayor fortuna. D. CARLOS. Ni hay otra.. Pero usted debe serenarse , y esperar que la suerte mude nuestra afliccion presente en durables dichas. - DOÑA FRANCISCA. Y quese ha de hacer, para que á mi pobre madre no la cueste una pesadumbre?.. Me quiere tanto!.. Si acabo de decirla que no la disgustaré , ni me apartaré de su lado jamas: que siempre seré obediente y buena... Y me abrazaba con tanta ternura ! Quedó tan consolada con lo poco que acer- dee (70) té 4 decirla... Yo no sé , no sé que camino ha de hallar usted para salir de estos allogos. D. CARLOS. Yo le buscaré... No tiene usted con» fianza en mí? DOÑA FRANCISCA. En Pues no he de tenerla? Piensa usted que estuviera yo viva , sl esa esperanza no me animase ? Sola y desconocida de todo el mundo, que habia yo de hacer? Si usted no hubiese venido , mis melancolías me hubieran muerto : sin tener á quien volver los ojos , ni poder comunicar á nadie la causa de ellas... Pero usted ha sabido proceder como Caballero y amante, y acaba de darme con su venida la prueba mayor de lo mucho que me quiere. (1) D. CARLOS. Que llanto!.. Como persuade !.. Sí, Paquita , yo solo basto para defenderla á usted de quantos quieran oOprimirla. A un amante favorecido , quien puede oponersele + Nada hay que temef. € O_O 5 5 5 nn (1) Se enternece y llora. (71) DOÑA FRANCISCA. Es posible £ og D. CARLOS. vesnsE Nada... Amor ha unido nuestras almas en estrechos nudos, y solo el:brazo de la muerte bastará á dividirlas. SCENA VIIL RITA. D. CARLOS. DOÑA FRANCISCA» boro sia ep doon Señorita, adentro. La mamá pregunta por usted. Voy á traer la cena, y Se van á recoger al instante... Y usted Señior galan, ya puede tambien disponer de su persona. D. CARLOS, Sí, que no conviene anticipar. sospechas... Nada tengo que añadir. DOÑA FRANCISCA. Ni yo. D. CARLOS,' AR - Hasta mañana... Con la luz del día veremos á este dichoso competidor. tura” => Un Caballero muy honrado, muy rico, muy prudente : con su chupa larga, su camisola limpia y sus sesenta años de- 8 bribona que te cs, D. CARLOS. 4 09 ¿ obín: Pero aun no me has “dicho , si mi tio está en Madrid , Ó:en Alcalá, ni á que has venido , Ml... 10 e SIMON» ls ono] Bien ; 4 eso vOy»»» 91 Señor , voy á decir 4 usted... Con que... Pues el amo me dixo... Me: SCENA XL CALAMOCHA» D. DIEGO. No, no es menester : Si hay luz aquí. Buenas noches > Rita. (1) D. CARLOS. Mi tio !.. D. DIEGO, Simon. (2) SIMON-+ Aquí estoy , Señor. A A (1) Desde adentro. D. Carlos se turba, y se aparta ú un extremo del teatro. (2) Sale D. Diego del quarto de Doña Irene encaminandose al suyo: repara en D. Carlos., Y se acerca 4 él. Simon le alumbra, y vuelve á deaxar la luz sobre la mesa. (79) D. CARLOS. Todo se ha perdido! D. DIEGO. Vamos... Pero... Quien es ? SIMON, - Un amigo de usted , Señor. al $9 Bi:CARLOS: Yo estoy muerto! D. DIEGO. Como, un amigo?.. Que?.. Acerca esa luz. D. CARLOS. Tio. (1) 1 D. DIEGO. Quitate de ahí. D. CARLOS. Señor. D. DIEGO, - Quitate:... No sé como no le... Que ha> ces aquí? D. CARLOS. Si usted se altera y... D. DIEGO. Que haces aquí ? D. CARLOS. Mi desgracia me ha traido, | ; Ta (MD En ademan de besar la mano á D, Diego, que le aparta de si con enojo, A AA A (80) -D. DIEGO. Siempre dándome que sentir , siempre ! Pero... (1) Que dices? De veras, ha ocurrido alguna desgracia? Vamos... Que te sucede ?.. Por que estás aquí? CALAMOCHA. Por que le tiene á usted ley, y le quiere bien, Y»... D. DIEGO. A ti no te pregunto nada... Por qué has venido de Zaragoza, sin que yo lo sepa?.. Por que te asusta el verme?.. Algo has hecho: sí, alguna locura has hecho , que le habrá de costar la vida á tu pobre tio. D. CARLOS. No , Señor : que nunca olvidaré las máximas de honor y prudencia que usted me ha inspirado tantas veces. D. DIEGO. - Pues á que veniste ?.. Es desafio ? Son deudas? Es algun disgusto con tus Gefes ?.. Sácame de esta inquietud , Carlos... Hijo mio, sácame de este afan. CALAMOCHA. Si todo ello no es mas , QUe... gil (0D .Acercándose 4 D. Carlos. y (81) -D. DIEGO. Ya he dicho que calles... Ven acá, (0) Dime que ha sido? . D. CARLOS. . suM Una ligereza y una falta de sumision 4 usted. Venir á Madrid sin pedirle licencia primero... Bien arrepentido estoy , considerando la pesadumbre que le ha dado el verme. D. DIEGO. Y que otra cosa hay? D.. CARLOS. Nada mas, Señor. - | D. DIEGO. . Pues que desgracia era aquella, de que me hablaste? D. CARLOS. Ninguna. La de.hallarle á usted en este parage... Y haberle disgustado tanto; quando yo esperaba sorprehenderle en Madrid, estar en su compañía algunas semanas , y volverme contento de haberle visto. D. DIEGO. No hay mas? E . q qq[I A (1) Asiendo de una mano 4 D. Carlos , e apar ta con él 4 unextremo del teatro, y le habla en voz baxg. (82) ' De: CARLOS. No Señor. . D. DIEGO. - Miralo bien. : D. CARLOS, No Señor... A eso venia. No hay nada mas, í D. DIEGO. Pero no me digas tú á mí... Si es imposible que estas escapadas se... No Señor... Ni quien ha de permitir que un Oficial se vaya quando se le antoje y abandone de ese modo sus vande- -ras?.. Pues si tales exemplos se repitierari mucho, á Dios disciplina mili tar... Vamos... Eso no puede ser. D. CARLOS. Considere usted, tio , que estamos en tiempo de paz: que en Zaragoza no es necesario un servicio tan exacto, como en otras plazas, en que no se permite descanso á la guarnicion,.. Y, en fin, puede usted creer que este viage supone la aprobacion yla licencia de mis superiores: que yo tambien miro por mi estimacion, y que quando me he venido, estoy seguro de que no hago falta, D. DIEGO. Un Oficial siempre hace falta á sus soldados. El Rey le tiene allí para que los a AAA Ñ (83) instruya, los proteja y les dé exemplos de subordinacion, de valor, de virtud. D. CARLOS, Bien está; pero ya he dicho los moti- VOS... (1D. DIEGO. Todos esos motivos no valen nada... Por que le dió la gana de ver al tio!.. Lo que quiere su tio de usted no es verle cada ocho dias; sino saber que es hombre de juicio y que cumple con sus obligaciones. Eso es lo que quiere... Pero, (1) yo tomaré mis medidas para que estas locuras no ¡se repitan otra vez... Lo que usted ha de hacer ahora es marcharse, inmediatamente. D. CARLOS. Señor, Si... ] D. DIEGO. No hay remedio... Y ha de ser al instante. Usted no ha de dormir aquí. CALAMOCHA. Es que los caballos no están ahora para correr... Ni pueden moverse. D. DIEGO. Pues con ellos (2) y con las maletas, cn q Ig OI A E (1) Alza la voz, y se pasea inquieto, (2) A Calamocha. k 84 al meson de E Usted (1) no ha de dormir aquí... Vamos, (2) tú, buena pieza, meneate. Abaxo con todo. Pagar el' gasto que se haya hecho, sacar los caballos y marchar... Ayúdale tú... (3) Que dinero tienes ahí?.. SIMON, Tendré unas quatro ó seis onzas. (4) D. DIEGO, Dámelas acá... Vamos, que haces?.. (5) No he dicho que ha de ser al instante?.. Volando. Y tú, (6) ve con él, ayúdale, y no te me apartes de allí, hasta que se hayan ido. (7) E a (D AD. Carlos. (2) 4 Calamocha. (3) . 4 Simon. (4) Saca de un bolsillo unas monedas, y se Tas da 4 D. Diego. (5) ACalamocha. (6) A Simon. (7) Los dos criados entran en el quarto de D. Carlos. (85) SCENA XII D. DIEGO. D. CARLOS: D. DIEGO. Tome usted. (1) Con eso hay bastante para el camino... Vamos, que quando yo lo dispongo así , bien sé lo que me hago... No conoces que es todo por tu bien, y que ha sido un desatino el que acabas de hacer?.. Y no hay que afligirse por eso; ni creas que es falta de cariño... Ya sabes lo que te he querido siempre, y en obrando tú segun corresponde , seré tu amigo, como lo he sido hasta aquí. D. CARLOS. Ya lo sé. D DIEGO. Pues, bien, ahora obedece lo que te mando. D. CARLOS. Lo haré sin falta. D. DIEGO. Al meson de afuera. (2) Allí puedes dormir , mientras los caballos comen y (1) Le da el dinero. (2) Alos dos criados que salen con los trastos del quarto de D. Carlos , y se van por la puerta del foro, 86) descansan... Y ¡de vuelvas aquí, por ningun pretexto, ni entres en la Ciudad... Cuidado. Y á eso de las tres ó las quatro, marchar. Mira que yo he de saber á la hora que sales. Lo entiendes? D.: CARLOS, Sí Señor, D. DIEGO, Mira que lo has de hacer. D, CARLOS. Sí Señor; haré lo que usted manda, D, DIEGO. Muy bien... A Dios. Todo te lo perdono... Vete con Dios... Y yo sabré tambien quando llegas á Zaragoza : no te parezca que estoy ignorante de lo que hiciste la vez pasada. D. CARLOS, Pues que hice yo? D. DIEGO, Si te digo que lo sé, y que te lo perdono, que mas quieres? No es tiempo ahora de tratar de eso. Vete. D. CARLOS. Quede usted con Dios. (1) A CU) Hace que se va, y vuelve, 1 (87) D. DIEGO. Sin besar la mano:á su tio. Eh? D. CARLOS, No me atreví. (1) D. DIEGO. Y dame un abrazo, por si no nos volvemos á ver. D. CARLOS. Que dice usted ? No lo permita Dios. D. DIEGO. Quien sabe, hijo mio! Tienes algunas deudas? Te falta algo? D. CARLOS» No Señor , ahora no. D. DIEGO. Mucho es: por que tú siempre tiras por largo. .. Como. cuentas con la bolsa del tio... Pues bien: yo escribiré al Señor Aznár para que te dé cien doblones, de orden mia. Y mira como lo gastas... Juegas? D. CARLOS. No Señor, en mi vida. D. DIEGO. Cuidado con eso... Con que, buen vias ge. Y no te acalores : jornadas regulares y nada mas... Vas contento? A A a a (1D Besa la mano á D. Diego y se abrazan, (94) DOÑA FRANCISCA. Ay! que es cierto!.. Tu lo sabes tambien ? RITA. Dexe usted, que todavía no creo lo que he visto... Aquí no hay nadie... Ni maletas, ni ropa, ni... Pero como podia engañarme? Si yo misma los he visto salir. DOÑA FRANCISCA. Y eran ellos? : RITA. Si Señora. Los dos. DOÑA FRANCISCA, Pero se han ido fuera de la Ciudad? RITA. Si no.los he: perdido de vista; hasta que salieron por Puerta de Mártires... Como está un paso de aquí. DOÑA FRANCISCA. Y es ese el camino de Aragon ? RITA. Ese es, . DOÑA FRANCISCA, Indigno!.. Hombre indigno ! RITA. Señorita... DOÑA FRANCISCA. En que te ha ofendido esta infeliz? (95) RITA. Yo estoy temblando toda... Pero... Si es incomprehensible... Si no alcanzo á discurrir que motivos ha podido haber para esta novedad. DOÑA "FRANCISCA. y Pues no le quise mas que á mi vida?.. No me ha visto loca de amor? RITA. No sé que decir, al considerar una accion tan infame. DOÑA FRANCISCA: Que has de decir? Que no me ha querido nunca , ni es hombre de bien... Y vino para esto?.. Para engañarme, para abandonarme así! (1) RITA. Pensar que su venida fué con otro designio, no me parece natural... Zelos... Por que ha.de tener zelos?.. Y aun eso mismo, deberia enamorarle mas... El no es cobarde , y no hay que decir que habrá tenido miedo de su competidor, DOÑA FRANCISCA. Te cansas en vano.. Di que es un pérfido, di que es un monstruo de AA A ri (D) Levántase, y Rita la sostiene, (96) crueldad, y todo lo has dicho. RITA, Vamos de aquí , que puede venir alguien y... DOÑA FRANCISCA. Sí , vamonos... Vamos á llorar... Y en que situacion me dexa!.. Pero, yes que malvado? RITA, Si Señora, ya lo conozco. DOÑA FRANCISCA. Que bien supo fingir!.. Y con quien ? Conmigo... Pues yo merecí ser engañiada tan alevosamente?.. Mereció mi cariño este galardon?... Dios de mi yida! Qual es mi delito, qual es? (1) EO (1) Rita coge la luz y se van entrambas al ; quarto de Doña Francisca, A - ACTO TERCERO. > *x PA ID ADORO JOVEaOA dd rr si . ar yes O 110 TQ e , TAS E CENA 10 2 D. DIEGO, SIMON. e A E D. DIEGO: Pics á lo menos, ya que no duerma , no. me derretiré... Vaya, si alcoba como ella ,:no se... Como ronca este !,. Guardemosle el sueño, has: la. que. venga el dia ,, que ya poco puede tardar... (2) Que es eso? Mira no te caigas, hombre. SIMON... Que estaba usted ahí , Señor? o. 01D, DIEGO. Sí, aquí me he salido, por que allí no se puede parar, : - ¿21d m0bst9q5 y SIMON Boren de ¿0108 Pues yo, á Dios gracias , Aunque la > 6d es : * dd ui ñ (1) Teatro obscuro, Sobre la mesa habrá un can- - delero con vela apagada y la jaula del tordo. Símon duerme tendido. en. .el banco. Sale D, Diego de su quarto acabándose de poner la bata, , E (2) Simon despierta, y dl dió 4 D.Diégo se incorpora y se levanta, > 7 tes Y 9 cama es algo dura , he dormido como un Emperador. os Ei paces D. DIEGO. . : Mala comparacion !.. Di que has dormido como un: pobre hombre , que no tiene ni dinero , ni ambicion, ni pesa- -dumbres , ni remordimientos. “SIMON. — En efecto , dice usted bien... Y que hora será ya? : . D. DIEGO. Poco ha que sonó el relox de S. Justo, y si no conté mal, dió las tres. : SIMON, Oh! Pues ya nuestros caballeros irán por ese camino adelante echando chispas. D' DIEGO. Sí, ya es regular que hayan salido... Me lo prometió , y espero que lo hará. SIMON. Pero, si usted viera que apesadumbrado le dexé , que triste! D. DIEGO, Ha sido preciso. SIMON. , Ya lo conozco. A A : No yes que venida tan intempestiva? Ye.” O O (99) SIMON. Es verdad... Sin permiso de usted , Sin avisarle , sin haber un motivo urgente... Vamos, hizo muy mal... Bien que, por otra parte ,él tiene prendas suficientes para quese le perdone esta ligereza... Digo... Me parece que el castigo no pasará adelante. Eh? D. DIEGO, No, qué! No Señor. Una cosa es que le haya hecho volver... Ya. yes en que circunstancias nos cogía... Te aseguro que quando (1) se fue me quedó un ansia en el corazon... Que ha sonado ? moisá SIMON. No sé... Gente que pasa por la ca. lle. Serán labradores, D. DIEGO. Calla. 120] SIMON, co Vaya, música tenemos, segun parece, D. DIEGO. Sí , como lo hagan bien. SIMON; Y quien será el amante infeliz que se viene á gorgear á estas horas, en ese callejon tan puerco ?.. Apostaré (1) Suenan á lo lejos tres palmadas , y poco despues se oye que puntean un instrumento, (100) que son amores: con>la moza de la pta > que parece un mico, 1110 D. DIEGO. Puede ser. SIMON, Ya empiezan, oigamos (D...... Hue digole á.usted que toca muy lindamente el picaro del Barberillo, : D. DIEGO. No :no hay Barbero que sepa hacer eso ¿por muy bien que afeite. .! ..., SIMON: : Quiere usted que nos - asomemos un poco'y, 4. Ver. 109 1 $ b D. DIEGO. No , dexarlos.....Pobre gente ! Quien sabesla: importancia, que darán ellos á la tal música... (2). No «gusto yo de incomodar.á: nadie: SIMON. or Señor... Eh!. Presto, » aquí á un Te dito. ; Y D. DIEGO. Que quieres tusid asun mon 18 SIMON. Que han abierto la puerta de esa al= (D Tocan una sonata desde adentro, (2) Sale de su quarto Doña Francisca y Ritá con“ella. Las dos se encaminan á la ventana. D. Diego y Simon se retiran:á un lado y observan, (tor) coba , y huele á. faldas que trasciende, D. DIEGO, |. Sí ?.. Retirémonos. 0.0 se E di 1 L DOÑA FRANCISCA: RITA. De DIEGO. O RITA. Conti tiento , Señorita. DOÑA FRANCISCA. 200)... Siguiendo la pared ; no voy en? z (9 RITA. Sí Señotas.: Pero vuelven á tocar... AS 15 DOÑA FRANCISCA. No te muevas... Dexa... Sepamos e: mero sí es él. 200 0 RITA. Pues no o:ha de ser te La seña no puede mentir. : DóNA FRANCISCA. Calla EN AA ds a LIRA Dios mio!.. (3). Ve, responde... Albricias corazon. El es. (1) Vuelven á probar el instrumento. , (2) > Repiten desde adentro la sonata anterior, — - (3) Acercase Rita 64 la ventana, abre la vi= driera y da tres palmadas. Cesa la musicas (102) SIMON, Ha oido usted ? , D, DIEGO. Sí. SIMON. Que querrá decir esto? D. DIEGO, Calla. UQE? DOÑA FRANCISCA, Yosoy (1) ......... Yque habia de pensar , viendo lo que usted acaba de hacer?.. Que fuga es esta?.. Rita, (2) amiga, por Dios , ten cuidado, y sí oye= res algun rumor, al instante avisa- Me... 1%... Para siempre? Triste de mí!.....Bien está tírela usted... Pero yo no acabo de entender... Ay! D. Feliz, nunca le he visto á usted tan tímido......» (3) No, no la he cogido, pero aqui está sin duda............. Y no he de saber yo , hasta que llegue el día , los motivos que tiene usted para dexarme muriendo Bu... Sí, A (D) Doña Francisca se asoma 4 la ventana: Rita se queda detras de ella. Los puntos suspensivos indican las interrupciones , mas ó menos lar= 22s,que deben hacerse, (2) -Apartándose de la ventana, y vuelve des= Pues, (3) Tiran desde adentro una carta que cag por la ventana al teatro. Doña Francisca hace ademan de buscarla, y no ballándola, vuelve á asomarse, (103) yo quiero saberlo de su boca de usted. Su Paquita de usted se lo mandasmommnmés Y. como le ¡parece á us” ted que estará el mio?.. No me cabe en el pecho... Diga usted. (1) RITA. - Señorita , vamos de aquí... Presto, que hay gente. .. DOÑA FRANCISCA. Infeliz de mí!.. Guíame. c RITA. Vamos... (2) Ay! DOÑA FRANCISCA. .. Muerta voy! SCENA 1IL D. DIEGO. SIMON. D; DIEGO, Que grito fue ese ? SIMON-+ Una de las fantasmas, que al retirarse, tropezó conmigo. (D) Simon se adelanta un poco , tropieza en la jaula y la dexa caer, (2) Al retirarse tropieza Rita con Simon. Las dos se van apresuradamente al quarto de Doña Francisca, (110) | precisaban á volverse : que la habia escritO para dexarsela 4 persona fiel, que la pusiera en mis manos; suponiendo que el verme seria imposible. Todo engaños, Rita, de un hombre aleve, que prometió lo que no Pensaba cumplir... Vino , halló un competidor > Y diria: Pues yo para que he de molestar á na. die, ni hacerme ahora defensor de una muger?.. Hay tantas mugeres!.. Casenla... Yo nada pierdo. Primero es mí tranquilidad , que la vida de esa infeliz... Dios mio, perdon !.. Perdon de haberle querido tanto! RITA, Ay ! Señorita (1) que parece que salen ya. y DOÑA FRANCISCA, No importa : dexame. RITA, Pero si D. Diego la ve á usted de esa manera... | : - DOÑA PRANCISCA. Si todo se ha perdido ya, que puedo temer ?.. Y piensas tú que tengo alientos para levantarme ?.. Que vengan, nada importa. A (D) Mirando bácia el quarto de D. Diego. (111) SCEÑA vIL D. DIEGO. SIMON. DOÑA FRANCISCA. RITA. SIMON. * ; Voy enterado : no es menester nas. D. DIEGO. Mira , y haz que ensillen inmediatamente al Moro, mientras tú vas allá. Si han salido , vuelves , montas á caballo, y en una buena carrera que des, los alcanzas... Las dos aquí , eh f.. Con que, vete, no se pierda tiempo. 5) SIMON. Voy allá. D. DIEGO. Mucho se madruga , Doña Paquita. DOÑA FRANCISCA. Si Señor. -D. DIEGO. Ha llamado ya Doña Irene? DOÑA FRANCISCA. No Señor... Mejor es que vayas allá, por si “ha despertado y se quiere yestir, (2) (1) Despues de hablar los dos, inmediatos á la puerta del-quarto de D. Diego, se va Simon ema! ladel foro. (2) Rita se va al quarto de Doña Irene. (112) SCENA VIIL D. DIEGO. DOÑA: FRANCISCA» D, DIEGO. Usted no habrá dormido bien esta noche. , [DOÑA FRANCISCA. No Señor. Y usted ? D. DIEGO. Tampoco. DOÑA FRANCISCA. Ha hecho demasiado calor. D. «DIEGO. Está usted desazonada ? DOÑA FRANCISCA» Alguna cosa. 0D, DIEGO. Que siente usted ? (1) DOÑA FRANCISCA. No es nada... Así un poco ide... Nada... no tengo nada. His ena ou EGO... TORSO Algo será.: «por que la yeo 4 ¡usted muy abatida , llorosa , inquieta... Que tiene usted, Paquita ? No sabe usted que la quiero tanto? A () Sientase junto 4 Doña Francisca: (E13) DOÑA FRANCISCA, - 7 Sí Señorsn .: D. DIEGO. Pues por que no hace usted mas confianza de mí? Piensa usted que no tendré yo mucho gusto en: hallar ocasiones de complacerla? DOÑA FRANCISCA. Ya lo sé. : r D. DIEGO. 3 Pues como, sabiendo que tiene usted un amigo , no desahoga con él su'corazon? DOÑA FRANCISCA, Por que eso mismo me obliga á callar. : D. DIEGO. Eso quiere decir, que tal vez soy-yo la causa de su-pesadumbre de usted. : - DOÑA FRANCISCA. No Señor , usted en nada me ha ofen= dido... No es de usted de quien yo me debo quejar. : D. DIEGO. Pues de quien , hija mia?.. Venga usted acá... (1) Hablemos , siquiera una: vez , sin rodeos ni disimulacion... Dí. game usted : no es cierto que usted mira con algo de repugnancia este casamiento que se la propone? Quanto: a iaa IS RIA til item, "(1D Acercase mos. (114) va, que si:la dexasen á usted entera libertad para la eleccion , nose casaria conmigo? -. DOÑA FRANCISCA. Ni con otro. DD. DIEGO. Será posible que usted no conozca otro mas amable que yo? Que le quiera bien; y que la corresponda como usted me- Feces DOÑA FRANCISCA, No Señor , no Señor. D. DIEGO, Mirelo usted bien. + DOÑA FRANCISCA, No le digo á usted que no ? D. DIEGO. Y he de creer, por dicha, que conserve usted tal inclinacion al retiro en que se ha criado, que preficra la austeridad del convento á una vida mas... DONA FRANCISCA. Tampoco , no Señor... Nunca he pensado así, D. DIEGO. No tengo empeño de saber mas... Pero , de todo lo que acabo de oir , re- <sulta una gravísima contradiccion. Usted no se halla inclinada al estado religioso, segun parece. Usted me asegura que no tiene queja ninguna de (115) mí , que está persuadida de lo mucho que la estimo , que no piensa casarse con otro; ni debo rezelar que nadie me dispute su mano... Pues que llanto es ese * De donde nace esa tristeza profunda , que en tan poco tiempo ha alterado su semblante de usted en tér— minos que apenas le reconozco ? Sor estas las señales de quererme exclusiyamente á mí? De casarse gustosa conmigo dentro de pocos dias ? Se anuncian así la alegria y el amor? (1) DOÑA FRANCISCA. Y que motivos le he dado á usted para tales desconfianzas ? D. DIEGO. Pues, que? Si yo prescindo de estas consideraciones : sí apresuro las diligencias de nuestra union , si su madre de usted sigue aprobándola , y llega el caso de... k DOÑA FRANCISCA. Haré lo que mi madre me manda , y me casaré con usted. D. DIEGO. Y despues , Paquita ? DOÑA FRANCISCA, Despues... Y mientras me dure la vida, (1) Vase iluminando lentamente el teatro ¿Un Poniendo que viene la luz del día. -- R (116) seré muger de bien. D. DIEGO. Eso no lo puedo yo dudar... Pero 5 si usted me considera como el que ha de ser hasta la muerte su compañero y su amigo, dígame usted , estos títulos no me dan algun derecho para merecer de usted mayor coiifianza ? No he de lograr que usted me diga la causa de su dolor? Y no para satisfacer una impertinente curiosidad ; sino para emplearme todo en su consuelo, en mejorar su suerte , en hacerla dichosa : si mi conato y mis diligencias pudiesen tanto. DOÑA FRANCISCA, Dichas para mí!.. Ya se acabaron. - D. DIEGO. Por qué ? DOÑA FRANCISCA, Nunca diré. por qué. D. DIEGO. Pero , que obstinado , que imprudente silencio !.. Quando usted misma debe presumir , que no estoy ignorante de lo que hay. DOÑA FRANCISCA, Si usted lo ignora , Señor D. Diego, Por Dios no finja que lo sabe ; y si en efecto lo sabe usted, no me lo pregunte, (117) : ; D. DIEGO, : Bien está. Una vez que no hay nada que decir , que esa afliccion y esas lágrimas son voluntarias ; hoy llegarémos á Madrid , y «dentro de ocho dias será usted mi muger.. beEbior 3 DOÑA FRANCISCA» Y daré gusto 4 mi-madre. D. DIEGO. Y vivirá usted infeliz. DOÑA FRANCISCA.» Ya lo sé, - DIEGO: 50 botar : Ve aquí los frutos de la educacion. Es- to es lo que selama criar bien 4. una niña : enseñarla á que. desmienta: y oculte las pasiones mas inocentes , con una pérfida disimulacion. Las. juzgan honestas , luego que:las ven instruidas en el arte de callar y mentir. Se obstinan en que el temperamento ,la edad, ni el genio, no han de tener influencia alguna en sus inclinaciones , 6 en que su voluntad ha de torcerse al capricho de quien las gobierna. Todo-se las permite , menos-la sinceridad. Con tal que no digan lo que sienten , con. tal que finjan aborrecer lo que mas desean, con tal que se presten á pronunciar quando se Jo manden, un sí, perjuro, sacrílego , origen de tantos escándalos, 118 ya estan bien po : y se lama excelente educacion la que inspira en ellas , el temor, la astucia y el silencio de un esclavo. DOÑA FRANCISCA. Es verdad... Todo eso es cierto... Eso exigen de. nosotras , eso aprendemos en la escuela. que se nos da... Pero el motivo de mi afliccion es mucho mas grande. | D. DIEGO. Sea qual fuere, hija mia , es menester que usted se aníme... Si la ve á usted su madre de esa manera , que ha de decir ?.. Mire usted que ya parece que se ha levantado, DOÑA FRANCISCA. Dios mio! D. DIEGO. Sí, Paquita: conviene mucho que usted vuelva un poco sobre sí... No abandonarse tanto... Confianza en Dios... Vamos , que no siempre nuestras desgracias son tan grandes , como la imaginacion las pinta... Mire usted que desorden este! Que agitacion! Que lágrimas! Vaya, me da usted palabra de presentarse, así... Con cierta sere» nidad y... Eh? DOÑA FRANCISCA. Y usted, Señor... Bien sabe usted el 119) genio de mi alfaNe: Si usted no me defende, á quien he de volver los ojos ? Quien tendrá compasion de esta desdichada ? 2 D. DIEGO. Su buen “amigo de usted... YO... Como es posible que yo la abandonase... Criatura! En la situacion dolorosa €n que la veo f (1) DOÑA FRANCISCA.» De veras? D. DIEGO. Mal conoce usted mi corazon. ; DOÑA FRANCISCA. Bien le conozco. (2) D. DIEGO. Que hace usted , niña ? DOÑA FRANCISCA, : Yo no sé... Que poco merece toda esa bondad una muger tan ingrata para con usted !.. No, ingrata no , infeliz... Ay ! que infeliz soy , Señor D.. Diego! D. DIEGO. , Yo bien sé que usted agradece , como puede, el amor que la tengo... Lo demas todo ha sido... Que sé yo %.. Una equivocacion mia, y 1n0-OUA COSA»... A A E (Mm Asiéndola de las manos. (2) Quiere arrodillarse, D. Diego se lo estora ba y ambos se levantan, (126) que mientras yiva me hará infeliz, D. DIEGO. Vaya... Vamos, sigue adelante, D. CARLOS, Mi asistente (que como usted sabe, es hombre: de travesura , y conoce el mundo ) con mil artificios que á cada paso le ocurrian , facilitó los muchos estorbos que al principio hallabamos... La seña era dar tres palmadas , á las quales respondian con otras tres, desde una yentanilla que daba al corral de las Monjas. Hablabamos todas las noches : muy á deshora, con el recato y las precauciones que ya se dexan entender... Siempre fui para ella D. Feliz de Toledo , Oficial de un Regimiento , estimado de mis Gefes y hombre de honor. Nunca la dixe mas, ni la hablé de mis parientes, ni de mis esperanzas; ni la di á entender que casandose conmigo po- - dria aspirar á mejor fortuna : por que ni me convenia nombrarle á usted , ni quise exponerla , á que las miras de interes y no el amor, la inclinasen á favorecerme. De cada vez la hallé mas fina , mas hermosa , mas digna de Ser adorada... Cerca de tres meses me detuve allí; pero al fin , era necesar1O Sépararnos , y una noche funes- (127) ta me despedí, la dexé rendida á un desmayo mortal , y me fui,.ciego de amor , adonde: mi obligacion me llamaba... Sus cartas consolaron por algun tiempo mi ausencia triste, y en una que recibí pocos dias ha, me dixo, como su madre trataba de casarla; que primero perderia-la vida que dar su mano á otro que á mí: me acordaba mis juramentos, me exortaba á cumplirlos... Monté 4 caballo , corrí precipitado el camino, llegué Á Guadalaxara ; no la encontré , vine aquí... Lo demas bien lo sabe usted , no hay para que decirselo. D. DIEGO. Y que proyectos eran los tuyos en esta venida ? D. CARLOS. | Consolarla , jurarla de nuevo un eterno amor; pasar á Madrid, verle á usted, echarme á sus pies ; referirle todo lo ocurrido y pedirle, no riquezas, ni herencias , ni protecciones, ni... eso no... Solo su consentimiento, y su bendicion , para verificar un enlace tan suspirado , en que ella y yo funda bamos toda nuestra felicidad. D. DIEGO. Pues ya ves , Carlos , que es tiempo de pensar muy de otra manera, (128) D. CARLOS. Sí Señor. - ; D. DIEGO. mo Si tú la quieres, yo la quiero tambien. Su madre y toda su familia, aplauden este casamiento. Ella... Y sean las que fueren las promesas que á ti hizo... Ella misma , no ha media hora, me ha dicho que está pronta á obedecer á su madre y darme la mano , así que... ' D. CARLOS. Pero no el corazon. (1) | D. DIEGO. Que dices? D, CARLOS. No, eso no... Sería ofenderla... Usted celebrará sus bodas quando guste: ella se portará siempre como conviene á su honestidad y á su virtud 5 pero yo he sido el primero, el único obje- to de su cariño , lo soy y lo seré... Usted se llamará su marido; pero si alguna ó muchas veces la sorprehende, y ve sus ojos hermosos inundados en lágrimas, por mí las vierte... No la pregunte usted jamas el motivo de sus melancolías... Yo, yo seré la can- ER o o [57 a 5 navara (DD). Levóntase. (129) «.= Los Suspiros , que en vano pro-, id reprimir , serán finezas dirigidas á un amigo ausente. D. DIEGO. . Que temeridad es esta 2. (1) D. CARLOS. . - Ya sé lo dixe 4 usted... Era imposible que yo hablase una palabra , sin ofenderle... Pero, acabemos esta odio, sa conversacion... Viva usted feliz y. no me aborrezca : que yo, en nada le he querido disgustar... La. prue= ba mayor que yo puedo darle de mi, obediencia y mi. respeto , es la de salir de aquí inmediatamente... Pero, no se me niegue, á lo menos , el consuelo de saber que usted me perdona. D. DIEGO. Con que en efecto te vas ? D. CARLOS. Al instante, Señor... Y esta ausencia será bien larga. ” D. DIEGO. Por qué? A D. CARLOS. Por que no me conviene verla en mí vida... Si las yoces que corren de unz (D Se levanta con mucho enojo, encaminéndose bácia D. Carlos , el qual se va retirando, 9 (130) próxima guerra se llegáran Á yerificar... Entonces... D. DIEGO. Que quieres decir ? (1) D. CARLOS. Nada... Que apetezco la guerra , por que soy soldado. D. DIEGO. Carlos !.. Que horror!.. Y tienes corazon para decirmelo ?- . D. CARLOS. . Alguien viene... (2) Tal vez será ella... Quede usted con Dios. D. DIEGO. Adonde vas?.. No Señor , no has de irte. D. CARLOS. Es preciso... Yo no he de verla... Una sola mirada nuestra pudiera causarle á usied inquietudes crueles. . D. DIEGO. Ya he dicho que no ha de ser... Entra en ese quarto. * D. CARLOS. Pero Sl... O A (1) Asiendo de un brazo á D. Carlos, le bace venir mus adelante. (2) Mirando con inquietud hácia el quarto de Doña Irene, se desprende de D. Diego y hace ademan de irse por la puerta del foro. D. Diego va dt= tras de El y quiere impedírselo, (131) D. DIEGO. n Haz lo que te'mando. (t) SCENA XI DOÑA IRENE: D. DIEGO. ” DOÑA IRENE. | pa Con que, Señor D. Diego, es ya la de vámonos ?.. Buenos dias... (2) Reza usted? e - 34 ER O ROA Sí, para rezar estoy ahora. (3) DOÑA IRENE. Si usted quiere, ya pueden ir disponiendo el chocolate , y que avisen al Mayoral, para que enganchen luego que... Pero que tiene ústed , Señor ?., Hay alguna novedad? : D. DIEGO. Sí, no dexa de haber novedades. DOÑA IRENE. Pues qué... Digalo usted por Dios... Vaya, vaya!.. No sabe usted lo asustada que estoy... Qualquíera cosa, así, repentina”, me remueve toda y me:.. Desde el último mal parto que tuve = encata = . z, p) (D Entrase D. Carlos en el quarto de D, Diego, (2) Apaga la luz que está sobre la mes (3> Paseándose con inquietud, * (132) quedé tan sumamente «delicada de los nervios. Y ya, ya para. diez y :nue- ve años , si no son veinte ; pero desde entonces; ya digo ,qualquiera friolera me trastorna... Ni los baños, ni caldos de culebra, ni.la conserva de tamarindos: nada me ha servido, de manera QUe. sor: ado ar o Or DIEGO 1.9%ay | Vamos: ahora no hablemos de malos partos ni de conservas... Hay otra cosa mas importante de que tratar... Que hacen esas muchachas £ DOÑA IRENE. Estan: recogiendo la ropa, y haciendo el cofre, para que todo esté á la vela, y no haya detencion. > | 1 D. DIEGO... | Muy bien. Siéntese usted... Y no hay que asustarse mi alborotarse (1) por nada de lo que yo diga : y cuenta, no nos abandone el juicio, quando mas le necesitamos... Su hija de usted está enamorada... DOÑA IRENE, Pues no lo he dicho ya mil veces? Sí Señor que lo está , y bastaba que yo lo dixese para que... Eo 5 1 5 5 (1)' Siéntanse los dos, (133). «Di DIEGÓ. Este vicio maldito de interrumpir á cada paso !... Dexeme usted hablar. , E “DOÑA IRENE. — ' Bien , vamos , hable usted. D. DIEGO. ) Está enamorada; pero no está enamo-= rada de mí. : 2h DOÑA IRENE. Que dice usted ? OI : D. DIEGO. - Lo que usted oye. DOÑA IRENE. Pero quien le ha contado á usted esos disparates? Ñ D. DIEGO. Nadie. Yo lo sé , yo lo he visto, nadie me lo ha contado: y quando se lo digo á usted, bien seguro estoy de que es verdad... Vaya que llanto es ese ? DOÑA IRENE, Pobre de mí! (1) DD. DIEGO, A que viene eso ? DOÑA IRENE. Por que me ven sola y sin medios, y por que soy una pobre viuda, parece que todos me desprecian y se conjuran contra mí! PP a <D Llora. (134) D. DIEGO. Señora Doña Irene... 77 o] DOÑA IRENE, /., Al cabo de mis años y de mis achaques , verme tratada de esta manera: como un estropajo , como una puerca cenicienta , vamos al decir... Quien lo creyera de usted?.. Válgame Dios!., Si vivieran mis tres difuntos !.. Con el último difunto que me viviera , que tenia un genio como una serpiente... D. DIEGO. Mire usted , Señora , que se me acaba ya la paciencia... DOÑA IRENE, Que lo mismo era replicarle que se ponia hecho una furia del infierno: y un dia del Corpus , yo nosé por que friolera, hartó de moxicones á un Comisario Ordenador, y si no hubiera sido por dos Padres del Carmen que se pusieron de por medio, le estrella contra un posteen los portales de Santa Cruz, ( D.: DIEGO. Pero, es.posible que no ha de atender usted á lo que voy á decirla? DOÑA IRENE. Ay! no Señor , que bien lo sé, que no tengo pelo de tonta , no Señor... Usted ya no quiere á la niña, y busoo con << <<< (135) ca pretextos para zafarse de la obligacion en que está... Hija de mi alma y de mi corazon! . | D. DIEGO. un Señora Doña Irene: hágame usted el gusto de oirme, de no replicarme , de no decir despropósitos; y luego que usted sepa lo que hay, llore y gima y grite y diga quanto quiera... Pero entretanto , no me apure usted el sufrimiento; por amor de Dios. DOÑA IRENE» Diga usted lo que le dé la gana, D. DIEGO. 7 Queno volvamos Otra vez á llorar, y de. DOÑA IRENE. No Señor , ya no lloro. (1) D. DIEGO. | Pues hace ya cosa de un año , poco mas ó menos , que Doña Paquita ticne otro amante. Se han hablado muchas veces, se han escrito, se han prometido amor , fidelidad , constancias. Y por último , existe en ambos una pasion tan fina, que las dificultades y la ausencia , lejos, de disminuirla; han contribuido eficazmente á hacerla mayor. En este supuesto... (1) ¿Enxugase las lágrimas con un pañuelo. (142) D. DIEGO: Sí , prendas de mi alma... Sí. (1) DOÑA IRENE. Y es posible que usted se determina 4 hacer un sacrificio... .. D. DIEGO. Yo pude separarlos para siempre, y gozar tranquilamente la posesion de esta niña amable 5 pero mí conciencia no lo sufre... Carlos!.. Paquita! Que dolorosa impresion me dexa en el a]- ma el esfuerzo que acabo de hacer !.. Por que, al fin, soy hombre miserable y debil. ' D, CARLOS. SI nuestro amor (2), si nuestro agradecimiento pueden bastar á consolar 4 usted en tanta pérdida... > DOÑA IRENE. Con que el bueno de D. Carlos ! Vaya que... D. DIEGO. El y su hija de usted estaban locos de amor, mientras usted y las tias fundaban castillos en el ayre , y me llenaban la cabeza de ilusiones, que han desaparecido , como un sueño... Esto _—_ _—_—— _— — ——— (D Los hace levantar con expresiones de ter nura, É (2) Besándole las manos. HA) resulta del abuso de la autoridad , de la opresion que la “juventud padece: estas son las seguridades que dan los padres y los tutores, y esto, lo que se debe fiar en el sí de las niñas... Por una casualidad he sabido á. tiempo el error en que estaba... Ay! de aquellos que lo saben tarde! DOÑA IRENE. En fin, Dios los haga buenos ,: y que por muchos años se gocen... Venga usted acá, Señor , venga usted : que quiero abrazarle... (1) Hija, Erancisquita. Vaya! Buena eleccion has tenido... Cierto que es un mozo galan... Morenillo ; pero tiene un mirar de ojos muy hechicero. * RITA. Sí, dígaselo usted , que no lo ha reparado la niña... Señorita, un millon de besos. (2) DOÑA FRANCISCA. Pero, ves que alegría tan grande?.. Y tú, como me quieres tanto !,, Siem- “pre, siempre serás mi amiga. pi —— (1) Abrózanse D. Carlos y Doña Irene. Doña Francisca se arrodilla y la besa la mano. (2) Doña Francisca y Rita se besan, manifes— tando mucho contento, " (144) | D. DIEGO, Paquita hermosa : (1) recibe los pri- | meros abrazos de tu nuevo padre... | No temo ya la soledad terrible que 0103 amenazaba á mi vejez... Vosotros (2). | sereis. la delicia de mi corazon , y el | primer fruto de vuestro amor... Sí, hi jos , aquel... No hay remedio, aquel es para mí. Y quando le acaricie en mis brazos , podré decir: á mí me debe su existencia este niño inocente, si sus padres viven, si son felices , yo he sido la causa. D. CARLOS. Bendita sea tanta bondad! D. DIEGO. ; o Hijos , bendita sea la de Dios. (D) Abraza 4 Doña Francisca. po (2) Asiendo de las manos á Doña Francisca y É D. Carlos. : tio FIN. BIBLIOTECA AURELIVINAS - a at + % S dx “lo e A