scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Egrédere ex urbe: la urbanización epistémica de las zonas periféricas del mundo a través de las redes asociativas informacionales transnacionales

Contreras Medina, Fernando Ramón

Abstract

El presente estudio delimita entre conocimiento teórico (abstracto) y conocimiento tácito (práctico). El primero lo enmarcamos en las zonas urbanas o desarrolladas del mundo, el segundo predomina en las zonas rurales o subdesarrolladas. Estudiamos la viabilidad de la transmisión a través de las modernas redes digitales del conocimiento teórico y de las dificultades del tácito. Concluimos en la observación de una situación desigual en la que el conocimiento de una zona (respaldada por el desarrollo tecnológico) neocoloniza culturalmente la percepción y los vínculos con el entorno de los sujetos de las otras zonas.

Full text

SPHERA PUBLICA Revista de Ciencias Sociales y de la Comunicación Número 4 (2004). Murcia Egrédere ex urbe: la urbanización epistémica de las zonas periféricas del mundo a través de las redes asociativas informacionales transnacionales Fernando Ramón Contreras No abominarás al idumeo ni al egipcio porque extranjero fuiste en su tierra. Deuteronomio, cap. 23. Sumario El presente estudio delimita entreconocimiento teórico (abstracto) y conocimiento tácito (práctico). El primero lo enmarcamos en las zonas urbanas o desarrolladas del mundo, el segundo predomina en las zonas rurales o subdesarrolladas. Estudiamos la viabilidad de la transmisión a través de las modernas redes digitales del conocimiento teórico y de las dificultades del tácito. Concluimos en la observación de una situación desigual en la que el conocimiento de una zona (respaldada por el desarrollo tecnológico) neocoloniza culturalmente la percepción y los vínculos con el entorno de los sujetos de las otras zonas. Abstract This work defines among theoretical knowledge (abstract) and tacit knowledge (practical). The first one frames it in the metropolitan or developed areas of the world, the second it prevails in the rural or underdeveloped areas. We study the viability of the transmission through the moderndigital nets of the theoretical knowledge and of the difficulties of the tacit one. We conclude in the observation of an unequal situation in the one that the knowledge of an area (supported by the technological development) it colonizes the perception and the bonds culturally with the environment of those subject of the other areas. [197 ] Descriptores Redes, Cultura, Comunidades, Neocolonización, Epistemología. Keywords Nets, Culture, Communities, Neocolonization, Epistemology. Básicamente detectamos dos modos de colonización simbólica en el mundo actual. Por un lado, la fuerza hegemónica de las industrias culturales que se ejerce desde las naciones neoimperialistas a las zonas periféricas del mundo; y por otro lado, la dominación epistémica metropolitana que ejercen las zonas urbanas sobre estas zonas periféricas. En este artículo, nos centraremos en la última, sobre las zonas logocéntricas y su presión sobre las comunidades de prácticas. Las zonas metropolitanas en las que se concentran las empresas, las universidades, los centros de investigación y el gran comercio de las industrias culturales (cines, teatros, conciertos, etc.) tradicionalmente son los núcleos geocognitivos en la urbanización de la epistemología. La ciencia ha surgido en estos núcleos desde la industrialización cuando las fuerzas del desarrollo económico y la producción fueron reducidas a las ciudades. Ello sucedía en todas aquellas naciones que aceptaban los nuevos modelos económicos para su progreso: taylorismo, fordismo y toyotismo. Esta concepción del desarrollo y el progreso efectivamente condicionó la visión del conocimiento, y la definición de su estatuto científico. La aceptación de sistemas de producción cada vez más complejos socialmente, pues vinculaban no sólo al conocimiento teórico sino al conocimiento tácito, suponía además la socialización de la ciencia en cuanto que todos debían aceptar (o pactar) la credibilidad de una episteme concreta. El consenso social sobreel conocimiento científico más que acordarse parece que fue impuesto por la necesidad de la lógica del progreso. Una lógica de producción científica que marginó las geografías periféricas y los sectores periféricos sociales en una brecha divisoria por clase, raza, religión, sexo, etnia u orientación sexual. Esta marginación comenzó cuando los medios de producción de las zonas rurales se basaron sustancialmente en el desarrollo del conocimiento práctico y los medios de producción urbanos se encaminaron más profusamente hacia la teorización y búsqueda de nuevos modelos de pro- Fernando Ramón Contreras [198 ] ducción dentro de un contexto más especulativo y abstracto. El conocimiento teórico y el conocimiento práctico experimentaron con la industrialización una territorialización de la ciencia que racionalmente se convirtió en una operación urbanística de la epistemología. La cultura blanca, fundamentalmente occidental, es básicamente una cultura metropolitana, generada por las Universidades, Centros Oficiales de Investigación, Corporaciones o Fundaciones que pueden permitirse fuertes inversiones en investigaciones sin un beneficio inmediato dentro del mercado. Las grandes ciudades han urbanizado el conocimiento construyendo verdaderas fortalezas epistémicas que conservan la pureza de un espíritu científico platónico y que impiden la hibridación epistémica; la posibilidad de reconsiderar otras posibilidades de conocimiento. La división platónica con una poderosa fuerza hegemónica en el paradigma científico occidental establece dos tipos de conocimiento dependiendo de su objeto de estudio y trabajo. El conocimiento práctico (el labrador, el ganadero, el artesano, el técnico) es menospreciado porque su objeto de estudio está fuertemente vinculado a la naturaleza (el fenómeno o el acontecimiento) sobrela que actúa directamente (o sus decisiones surgen de interactuar directamente con la realidad o el entorno). El conocimiento teórico (el ciudadano, el filósofo, el académico, el científico) era sobrevalorado al estar destinado a los hombres libres que reflexionan sobre el mundo de las ideas que no estaba en contacto con la suciedad de la realidad o la naturaleza. La finalidad del conocimiento teórico fue orientada a metas superiores que incrementase la riqueza del ciudadano o del filósofo en una dimensión espiritual o crítica frente a decisiones materiales sobrela naturaleza. Yaen estos inicios, la tipología establecida del conocimiento dividió a la población en clases sociales, siendo la clase dominante y privilegiada la responsable del cultivo del conocimiento teórico y el esclavo y los grupos responsables de la producción de bienes materiales fueron relegados a desarrollar un conocimiento práctico que permitiera su sobrevivencia. Clase y epistemología urbana se vieron vinculadas finalmente cuando estas clases privilegiadas se concentraron en las primeras urbes griegas. En el mundo contemporáneo, esta división clasista todavía es mantenida y ampliada anuevas divisiones territoriales entre naciones occidentales y no occidentales que concentran más o menos producción científica. En nuestro mundo, los investigadores se forman en centros o universidades situa- Laurbanización epistémica… [199 ] das en determinados países (Estados Unidos, Canadá, Europa, Japón). En las propias ciudades occidentales, también la división científico-cla- sista queda remarcada por agentes intelectuales urbanos (e incluso de índole marxista) que se empeñan en sus modernas urbes dotadas de núcleos de investigación científica en esta idea del conocimiento práctico que conduce a una pobreza de espíritu crítico en la reflexión sobre la práctica (el conocimiento queda reducido a las grandes instituciones oficiales situadas en núcleos urbanos concretos con fácil acceso, transportes, modernos sistemas de comunicación, biblioteca, salas de estudio, aulas, laboratorios, concentración de personal capacitado, etc.). Frente a estas macroinfraestructuras, las débiles culturas autóctonas de determinados grupos de la ciudadanía (inmigrantes, indígenas, homosexuales, judíos, musulmanes, etc.) o directamente, la escuela basada en la tradición oral de otras poblaciones del mundo no pueden construir sus propios medios de producción epistémica. Pese a ello, las recientes investigaciones sociales y la sensibilidad creciente frente a esta neocolonización teórica del imperialismo cultural de las naciones occidentales que discrimina el conocimiento práctico de las zonas periféricas ha dado paso a una emergencia de movimientos sociales que recuperan su tradición práctica desde las redes asociativas informacionales. Más que definir la metodología de trabajo de estas redes, vamos a contextualizar su esfuerzo precisamente desde la teoría. Para esta finalidad, pretendemos ligeramente desestabilizar la teoría desde el paradigma de la complejidad, la sociología de la ciencia y los estudios poscoloniales y culturales. La crítica del conocimiento práctico por el conocimiento teórico es un proceso político. Tomó su forma en las universidades cuando se politiza el conocimiento para saciar la necesidad de un adoctrinamiento en determinadas ideologías mediante una acción teorética en la construcción de mentes críticas por los diversos agentes científicos1.El conocimiento técnico efectivamente esconde procedimientos o actuaciones que conducen a dinámicas ideológicas; los ordenadores es una tecnología que exige un desarrollo técnico del usuario más cercano a una ideología capitalista o a un contexto social capitalista. Recordemos que el ordenador es un invento desarrollado por la industria militar capitalista ysu expansión e investigación tiene lugar en estas zonas geopolíticas. Fernando Ramón Contreras [200 ] No insistiremos más, nadie discutirá que el conocimiento teórico surge de la ideología. La Ilustración además de una lucha de la razón (la ciencia) contra la oscuridad del mito (la religión), es una batalla que enfrenta a dos agentes ideológicos, la Academia Científica y la Iglesia. Y que dependiendo de la territorialización y de la urbanización, sus ideologías ejercerán más dominios. La conquista de la ciencia al mito se desarrolla desde las urbes y todavía son precisamente las ciudades respecto a las zonas periféricas donde la ciencia concentra más partidarios. El conocimiento práctico es conocimiento técnico y conocimiento tácito. Es un conocimiento que proviene de la experiencia y que no puede comunicarse completamente sino que además requiere la experiencia del individuo sobre el objeto. Podemos explicar por una red de información un completo manual de cómo montar en bicicleta, pero hasta que el individuo no lo experimente nunca será capaz de aprender a montar y mantener el equilibrio sin caerse. Los teóricos idealistas críticos desprecian el valor de la experiencia en sus disciplinas por más razones que un clasismo intelectual que les une a un conocimiento más elevado que las miserias cognitivas de la realidad. Las redes informacionales académicas pierden autoría y exclusividad si abrimos las posibilidades a nuevos modos de conocimientos. Para ello, el conocimiento teórico se parcela en urbanizaciones privadas, campus universitarios, parques tecnológicos y redes de acceso restringido2en las zonas occidentales donde se protege de la hibridación cultural produciendo una verdadera cultura blanca que se exporta a las regiones de la periferia. El conocimiento teórico occidental es producido dentrode la lógica de industrialización de otros productos de las industrias culturales. Desde una desnaturalización de la epistemología, los discursos científicos son elaborados bajo el consenso de los miembros de las comunidades oficiales científicas. De este modo, el mundo occidental dirige el planeta colonizando e instaurando las tecnocracias dominadas por expertos. El conocimiento tácito o la experiencia pueden ser más reconciliadores entre las epistemologías de distintas culturas; se puede compartir experiencias aunque no se comporta el mismo modo de teorizar sobre ella. Los postestructuralistas demostraron precisamente la imposibilidad de la traducción de las teorías, porque el lenguaje no es portador de significados, sino que también expresa significados. Las teorías no expresan sólo significados, sino que portan significados. La Laurbanización epistémica… [201 ] experiencia no expresa significados sino que porta significados que deben descubrirse por las culturas. La desnaturalización de la teoría comienza cuando la epistemología surge inicialmente de fundamentos a priori. Yestá claro, como señala Olivé, la epistemología debe ser evaluada empíricamente y tiene que tener en cuenta los resultados de la sociología y la psicología; además la naturalización de la epistemología y de la formulación de teorías tiene que ser compatible con su función normativa. Para la formación del conocimiento teórico deben existir controversias científicas y consenso racional sobre sus postulados y también debe ser aceptado un pluralismo metodológico. El academicismo metropolitano desde sus núcleos de poder no recupera la racionalidad, la experiencia e incluso la relación de estas nociones con las prácticas personales. La crisis de la teoría proviene de la dureza crítica de los postestructuralistas cuando revisan la teoría social, la filosofía liberal dominante y las premisas de base del pensamiento marxista y radical. Foucault pondrá en duda la jerarquía del valor de la perspectiva materialista, contrastando la muda existencia de la realidad y la facultad que poseen los signos agrupados en discursos para proceder como prácticas que sistemáticamente forman los objetos de los que hablan. Foucault denunciará una teoría marxista que piensa que la conciencia depende de la materia y que las relaciones económicas son dominantes. Por su parte, Lacan critica que la teoría social se formula de acuerdo al orden establecido de la causalidad. Para Lacan, la causalidad tiene que ver con la noción de un tiempo occidental lineal que considera el pensamiento teleológico desde la perspectiva retrospectiva de una epistemología del pasado. Derrida, Foucault o Lacan critican todas estas teorías que pretenden explicar los acontecimientos reales desde la búsqueda del origen ode un momento fundador que puede explicarlo todo. Lacan ofrece su tesis sobreuna revisión del pasado psíquico que explique la patología social. Otra tesis postestructuralista que acelera la caída de la teoría es la aproximación del lenguaje. Para Derrida, los significados se construyen en el lenguaje y no es el lenguaje lo que los expresa. Para la desconstrucción la traducción no es tan sencilla como un simple cambio semántico de lenguas en el que el lenguaje es un mero medio de expresión, sino que el propio lenguaje tiene el poder de construir además de transmitir significados. Derrida elimina la posibilidad del “resumen” o de la “traducción” (científico o no), mientras que Foucault ade- Fernando Ramón Contreras [202 ] más plantea el problema epistémico del discurso que lo ordena mediante las condiciones que impone el qué se puede pronunciar y cuándo. El pensamiento posmoderno también diezmó la fuerza de la teoría como los postestructuralistas desde unos postulados que rechazan de pleno todo los grandes metarrelatos incluidos el marxismo y los sistemas filosóficos liberales. Los grandes proyectos racionalistas son rechazados debido al horror de la II Guerra Mundial cuando la tecnocracia que establece la razón instrumental conduce al exterminio racional de los judíos en la Alemania nazi. No obstante, la posmodernidad es un fenómeno occidental que nace en el seno de sociedades con un sistema económico capitalista y un sistema de producción postfordista que se integra en políticas mundiales de mercado y que fomenta la conexión global mediante las nuevas tecnologías de la comunicación y del procesamiento de información para sobrevivir y sostener sus sociedades. Es decir,la posmodernidad se funda como una filosofía postindustrial metropolitana cuyos residuos contaminarán las zonas periféricas provocando como todas las contaminaciones más perjuicios y apenas beneficios. En resumen, la posmodernidad contempla una intensa crítica al universalismo teórico, al pensamiento ilustrado o liberalismo filosófico y al materialismo. El universalismo teórico más desacreditado ha sido el marxismo y el psicoanálisis (corriente freudomarxista) que han promovido modelos universales de explicación; estas críticas provienen desde distintos campos de los estudios culturales como han sido los estudios de género, de raza, de política (feminismo, multiculturalismo, pluralismo) o de postcolonialismo. Por otrolado, la perspectiva racionalista y el concepto cartesiano del sujeto humano se han contemplado fiscalmente por su participación directa en la emergencia de un nuevo fundamentalismo occidental. El feminismo ha denunciado la masculinidad del racionalismo occidental y su falogocentrismo; del tratamiento institucional de un sujeto construido bajo la subjetividad de un yo dominado por el falocentrismo en su percepción de la realidad y relación con el mundo. Un yo posmoderno con una identidad fragmentada que pretende componérsela discursivamente y cuyo estudio genera verdaderos enfrentamientos entre los propios expertos teóricos frente a los problemas creados entre la identidad y la experiencia. Finalmente la crítica al materialismo proviene de la dialéctica creada por una teoría del discurso que es vista por Laurbanización epistémica… [203 ] el neomarxismo como un medio de negación de la realidad material. Esta controversia científico social es iniciada por Derrida al sostener que no hay nada fuera del lenguaje. Aunque para los desconstruccionistas, la intención derridiana más que con prescindir de la realidad material tiene que ver con la existencia de la realidad dentro del conjunto de reglas que organiza el lenguaje. Por ejemplo, la orden de un médico de comer sólo verduras, no tiene ninguna importancia capital si no está entendida como un conjunto de medidas para que el organismo del enfermo pueda sanar y su vida abandone una situación de peligro. Frente a la influencia marxista (paradigma epistémico materialista hegemónico en occidente) en las teorías que pretenden vincular el conocimiento a una estructura social sobre la que se apoya la creencia y la cultura, existen otras tendencias dominantes desde la fenomenología, la sociología subjetivista y la hermenéutica. Derrida frente a la tendencia marxista parece introducir una metafísica o un idealismo desde su relativismo epistémico fundado en una crítica a las explicaciones totalizantes, a las autorías y a las categorías esencialistas de análisis que suele fundar todas las doctrinas universalistas. Foucault también se mueve en esta línea cuando pretende romper con una historiografía lineal y teleológica y respalda más una sistematicidad apoyada en la dispersión y la particularidad rompiendo con los supuestos mecánicos del materialismo. Barrett (2003:224) también desde su estudio de género insiste en la consecuencia de la teoría de inclusión y exclusión de sus redes de conocimiento que forman las disciplinas tanto en el espacio como en el tiempo y cita el ejemplo de Foucault para explicarlo: “Foucault ofrece el ejemplo de Mendel cuyas teorías fueron rechazadas en el siglo XIX, porque hablaba de objetos y utilizaba métodos ajenos a la biología de su época. Foucault llega a la conclusión (para asombro de los que insten en considerarlo una relativista total) de que Mendel decía la verdad,perono estaba en la verdad del discurso biológico de su época”. Barret también denuncia que en los estudios feministas la política afecta a lo científico (a lo teórico), estableciéndose el debate ya más en cuestiones relativas a la ideología y la subjetividad alrededor de la identidad y la agencia de los sujetos sociales. Toulmin también hace una defensa del conocimiento tácito o de las variedades de la experiencia que como venimos sosteniendo es el conocimiento en el binarismo teórico/práctico predominante en las culturas Fernando Ramón Contreras [204 ] originales de las zonas periféricas. Llamamos culturas originales a aquellas que evolucionan de modo naturalizado, es decir, no son adulteradas por los efectos de la globalización y el postimperialismo3.Toulmin recurre al pragmatismo y coincidiendo con su opinión, es una filosofía totalmente admisible en la comprensión del lenguaje, la experiencia y el conocimiento teórico. El pragmatismo proclama que el conocimiento no se puede basar únicamente en un tipo de experiencia y que debemos reconocer toda una gama que va desde lo que se expresa verbalmente hasta lo tácito. Toulmin rescata la línea epistémica que funda William James a través de sus escritos sobre las posibles variedades de la experiencia religiosa; que pretende responder a dos cuestiones de índole kantiana como es preguntarse como nos relacionamos con los otros desde las sensaciones siendo estas tan personales, y si esas experiencias sensoriales pueden ser el punto de arranque para la formación de conocimiento. Lo que los pragmáticos como William James admitían en un principio por la vía de la inducción, hoy efectivamente se reconoce por otros medios más actuales como son los resultados de estudios sobre inteligencia artificial que reconocen las emociones (entiéndase como un tipo de experiencia sensorial de compleja participación colectiva) como respuestas inteligentes4.La diferencia más sustancial entre el conocimiento teórico y el conocimiento tácito es la imposibilidad del primero de producir los hechos, tampoco está capacitado para reproducir la singularidad individual de la experiencia o vivencia. Sobre ello es muy claroJames (2002: 607-608): “Debéis recordar que lo que la religión relata siempre se da a entender que es un hecho de experiencia; la divinidad está realmente presente, dice la religión, y entre ella y nosotros las relaciones de dar y recibir son reales. Si determinadas percepciones no pueden mantenerse en pie, seguramente el razonamiento abstracto no puede darles el soporte que necesitan. Los procesos conceptuales pueden clarificar hechos, definirlos, interpretarlos, pero no los producen, ni pueden reproducir su individualidad. Siempre hay un plus, un aquello, del que sólo el sentimiento puede responder. Así, pues, la filosofía en esta esfera tiene una función secundaria que no puede garantizar la veracidad de la fe, y vuelvo así a la tesis que anuncié al principio. Con triste sinceridad, me parece que hemos de sacar la conclusión de que el intento por demostrar,através de procesos puramente intelectuales, la verdad de las instituciones liberadoras de la experiencia religiosa Laurbanización epistémica… [205 ] mediante un movimiento rizomático, superando en numerosas ocasiones a las redes formales del Estado. Pero lo más importante que señala Dabas es quizás la posibilidad abierta de la existencia de una epistemología que valora la realidad en términos más respetuosos con la diferencia al vincularse con el entorno mediante relaciones, solo a través de pautas que conectan. Además lo más sobresaliente del descubrimiento de Dabas, es que tales pautas según afirma, siempre ha acompañado al hombre a lo largo de su historia (2001:439): “En esta perspectiva, afirmaremos que las redes han existido siempre, dentro de una realidad dinámica, cambiante. Esto implica que existen formas de relación, interacción, comunicación e intencionalidad desarrolladas en el tiempo, que dependiendo de determinadas coyunturas y momentos históricos asumen formas diferentes”. Esta tolerante definición permite que aquellos factores que si bien podría destruir la conexión (desempleo, acciones terroristas, catástrofes naturales o regímenes totalitarios), ahora desde la nueva perspectiva poseen la capacidad de reactivar emergentes redes. Sierra (Contreras, F. R./González, R./Sierra, F., 2003: 204) también admite la urgencia y la importancia de la construcción de redes sociales de información que construyan la convivencia de comunidades no territoriales (como los inmigrantes) y su integración colectiva mediante formas de articulación teórico-práctica. Sierra que recoge el relevo revolucionario de Kuhn afirma la necesidad de los sujetos de la periferia en la construcción del conocimiento (en el enriquecimiento de nuevos paradigmas epistémicos), en cuanto a formas excéntricas alejadas de la cultura asentada y convirtiéndose en un reactivo que mejore desde su resistencia cultural, como fuente de contrainformación, desde las redes solidarias y desde la descentralización informativa. Del Valle a través de Foucault también ha tratado esta genealogía del poder de las redes epistémicas urbanas cuando ha revisado la historia de la salud humana (la sexualidad, la locura o la medicina). La medicina ha sido un claro ejemplo de estas redes y su acción urbanizadora de la relación con la realidad: “medicalización consiste en una amplia y densa red que desde la intervención médica engloba la existencia, la conducta y el cuerpo humano” (Del Valle, 2002:22). El mismo autor establece una tipología de la medicina (medicina de Estado, medicina urbana, medicina de la fuerza laboral) en la que se establece un sentido único hacia la centralización en núcleos urbanos donde se localizarán Fernando Ramón Contreras [212 ] los hospitales y clínicas y en los que la medicina garantizará los intereses mercantiles al cuidar de la salud de los obreros y de la seguridad de las clases dominantes. La medicalización formó parte de la instrumentalización de la vida urbana. Del Valle propone en su reciente investigación estrategias de comunicación entre modelos prácticos de medicina occidental y los modos locales tradicionales en el hospital Maquehue de Temuco (Chile): “El hospital incluye los tres sistemas de salud existentes en La Araucanía: (a) el sistema de salud occidental, que opera con un modelo estándar en el país sin distinciones culturales; (b) el sistema de salud tradicional, que mezcla hierbas y plantas medicinales con medicamentos; (c) el sistema de salud mapuche8”(2002:40). Según Del Valle, en el hospital de Maquehue se ha generado un espacio para la práctica intercultural, orientada a la búsqueda de diálogos interculturales frente a una falta de reconocimiento por las redes formales del Estado, la cultura mapuche no es considerada como otras culturas de los pueblos originarios. Frente a esta carencia, las redes cívicas formadas en esta ocasión por médicos, enfermeras, auxiliares, paramédicos, matrón y una facilitadora intercultural han incluido las prácticas médicas ancestrales. Del Valle además extrae otra conclusión importante del funcionamiento de estas redes; en los diálogos interculturales, los actores tienen que estar permanentemente abiertos a los cambios, frente a ideales o doctrinas inmóviles, frente a posiciones o modelos universales hemos de optar, nos aconseja, por el dinamismo y el movilismo, cualquier situación está en constante apertura y revisión. Dabas y Del Valle coinciden en la idea de que el contacto entre dos o más culturas en una red de reconocimiento y coprotagonismo es la base del diálogo intercultural, del intercambio que ofrezca posibilidades a la complementariedad. Similar aesta propuesta también cabe mencionar desde una formulación en el marco teórico de la complejidad, la planteada por González (2003: 190): “Hemos propuesto los frentes culturales como un concepto abierto que rechaza una definición rígida y aislada, en vez de un entendimiento sistémico a través de distintos perointerrelacionados niveles de complejidad. Cada nivel requiere diferentes tipos de observables, que deben a su vez entenderse como una relación establecida entre información que viene de las determinaciones del objeto y sentido que viene de las determinaciones del sujeto”. Laurbanización epistémica… [213 ] Las redes asociativas informacionales asientan su eficacia a través de las conexiones respetando la diferencia, aunque estas redes también como hemos pretendido mostrar son canales de dominio y neocolonialismo. El neocolonialismo básicamente debe tratarse como fuerzas transnacionales y como fuerzas integradoras de lo deslocal, es decir,la vinculación de culturas distintas asentadas mediante procesos como la migración humana en el mismo estado o zona geopolítica. En Estados Unidos, las fuerzas integradoras de lo deslocal fueron definidas por las teorías multiculturales. El multiculturalismo en red es la Guerra de las Culturas que mantiene la ideología política norteamericana para regular las desigualdades raciales que se observan claramente en su sistema interétnico. Como bien define Lins Ribeiro (2003:103): “Se trata de cánones históricos, estéticos, políticos y culturales dentro del sistema educacional como un todo, conflicto que llega, hoy, claramente a las universidades y pasa por un nuevo round de tensiones si consideramos nuevas posiciones antimulticulturalistas que afectan la legislación sobre la acción afirmativa en algunos estados como California… Afirmative action, por su parte, es un sistema que propicia el acceso igualitario de las minorías (definidas sobre todo en términos raciales, étnicos, de género y orientación sexual) a empleos y escuelas”. Según Lins Ribeiro, la Guerra de las Culturas es consecuencia de la Guerra de las Ciencias que tiene como referente claro el escándalo alrededor del caso de Alan Sokal9.Las ciudades epistemológicas protagonizaron un episodio de conflictos entretejido por la tensión creada entre la tecnociencia/universidad/política/economía a través de la cual se mostró en Estados Unidos un enfrentamiento entrela ciencia de izquierda (posmodernos, ecologistas, multiculturalistas, relativistas) y la ciencia de derecha (racionales, objetivos, universales y de acuerdo al establishment yde la autoridad científica). En esta lucha funcionaron las redes informacionales como vías de expansión de las ideologías, arrastrando con sus problemas urbanos aquellas geografías que estaban lejos de estos entresijos. En esta cita de Lins Ribeiro se puede reconocer ese final del que hablamos en las zonas periféricas a Estados Unidos: Fernando Ramón Contreras [214 ] “En la misma relación conocimiento/poder son antiguas y siempre pertinentes. Pero una guerra brasileña de las ciencias probablemente se transformaría en el escenario para la dramatización de las diferencias de desarrollo existentes entre regiones y las diferencias de distribución de las riquezas. Se daría, así, a través de una apelación al desarrollo como forma de disminuir las diferencias entre pobres y ricos y de una apelación a la nación como forma de cementar las diferencias” (2003:103). Lins Ribeiro sostiene la necesidad de intercambio entre los centros de producción de ciencia y tecnología y los centros que estudian estos conocimientos (también podríamos añadir los centros que los utilizan o usan para su supervivencia). Para ello reivindica el fortalecimiento de la Universidad como escenario plural de debate y divergencia democrática yel espíritu de las redes y sus procedimientos basados en los vínculos. Oppidum incensum hostes diripiunt En este punto, queremos concretar más sobre nuestra tesis de las dos fuerzas opuestas en el conflicto teórico/práctico establecido en las redes. La explicación de Castells (1998) nos servirá a partir de la especificación de la existencia de las redes sociales previa a las redes asociativas informacionales. Las redes sociales obedecen exclusivamente a un modo de organización social en redes que ha existido en otros tiempos y en otros espacios, y la nueva tecnología de la información ha procurado una infraestructura que permite su expansión capilar por la estructura social. Las redes asociativas informacionales es la nueva morfología social de nuestras sociedades cuya lógica de difusión en red modifica sustancialmente la operación y los resultados en los procesos de producción, experiencia, poder y cultura. El poder de las redes teóricas comienza desde el adoctrinamiento que produce un falso cosmopolitismo y acaba en la proliferación y el crecimiento de las redes y culturas transnacionales. En otros tiempos, se ha entendido el cosmopolitismo y sus manifestaciones favorables a la apertura intelectual y estética hacia las experiencias culturales divergentes buscando los contrastes con un corte narcisista más que la uniformidad. En la actualidad, el cosmopolitismo oculta intereses mercantiles e ideolo- Laurbanización epistémica… [215 ] gías poscapitalistas en las redes transnacionales sobre los que insistiremos más adelante. El poder de las redes prácticas puede comenzar desde que introduce hábitos e infraestructuras que no acepta la diferencia en la cosmovisión de los distintos localismos, forzando la hibridación o la integración que destruye la diversidad o heterogeneidad cultural. El surgimiento de un nuevo nivel de integración basado en el transnacionalismo supone, según Lins Ribeiro, que existe una clase de élite dominante que está interesada en la consolidación de las condiciones institucionales e ideologías para su expansión. Esta clase está constituida por los representantes de los sectores de la economía política mundial; son capitalistas financieros globales y élites nacionales que siguen las doctrinas del capitalismo posfordista y las teorías neoliberales de la globalización: “el cosmopolitismo galvaniza estos segmentos en diferentes grados y formas. Creo, junto con otros autores, que es posible ya avistar la existencia de una clase transnacional anclada en el capitalismo transnacional” (2003:81). Las redes epistemológicas están protagonizadas por actores que representan objetivos e intereses como cualquier organización política o social. Dentro de este cosmopolitismo incipiente orientado hacia políticas transnacionales, las redes epistemológicas desarrollan una acción imperialista y neocolonizadora dominando amplios sectores de las ciudadanías del mundo. Las redes desde su función vinculante, desde su labor de conexión, de contacto entre las diferencias también propagan ideologías; las redes son instrumentos de una urbanización teórica de las zonas periféricas mediante la expansión de doctrinas, relaciones e instituciones de la sociedad civil. La dispersión del poder (siguiendo a Gramsci) se produce en aquellas sociedades en las que el Estado no sostiene su hegemonía a través de sus instituciones que son vulnerables a las fuerzas globales que vienen desde la red (la educación, la familia, la fábrica, la vida religiosa, la sexualidad, etcétera). La experiencia o el conocimiento práctico en las comunidades realizan una verdadera intoxicación de ideologías (liberales, marxistas, capitalistas, comunitarias) a partir de una acción con objetivos más operativos, aunque admitámoslo, las técnicas también sean transmisoras de significados. No obstante, existe una diferencia en su aplicación directa en la supervivencia cotidiana de los individuos, tal como reflejábamos en líneas anteriores. La experiencia descentraliza lo que centraliza las redes de conocimiento te- Fernando Ramón Contreras [216 ] órico, ya que desconcentra los intereses políticos y económicos con lealtades supranacionales y desterritorializadas que a través de un orden transnacional pretenden hacer coincidir los distintos segmentos raciales, de género, etc. en una comunidad planetaria que acepta las jerarquías de la nueva burocratización mundial. Recordando, el ejemplo anterior del hospital Maquehue de Temuco, las redes teóricas sólo aportarían la argumentación de su modelo objetivo, universal y eficiente desde una autoría burocrática; en cambio, las redes prácticas ponen en vinculación los distintos sujetos en un proceso con resultados experimentales. El conocimiento en las redes prácticas se construye en la interacción, en la participación, a veces sin consenso, de un modo circular (mito/ciencia), dinámico y opuesto a un conocimiento lineal (mito o ciencia) y monolítico e inmóvil. La red de conocimiento práctico sólo es capaz de orientar sobre esa experiencia, pero está imposibilitada de alcanzar los objetivos como sucede con la red de conocimiento teórico (recordemos el ejemplo de la bicicleta y la imposibilidad de transmitir el equilibrio por una red). Las redes de conocimiento teórico son descentralizaciones de centralizaciones. Es decir,esta paradoja se resuelve entendiendo que parten de centros físicos o corporaciones cuyos agentes sociales distribuyen en la red experiencias dentro de universos de representaciones llenos de “composiciones contradictorias de elementos simbólicos y categorías clasificatorias híbridas y esencialistas” (2003:75). Además existen movimientos sociales (como las ONGs) con movilidad entre lo local hasta lo nacional, de escenarios internacionales a transnacionales orientados a objetivos específicos que se deshacen una vez terminadas y que en nombrede doctrinas ambientalistas se constituyen dentrode las naciones en organismos opcionales a los oficiales. Las organizaciones no gubernamentales, como observa Lins Ribeiro, han sabido combinar la coherencia y cohesión ideológica, política, cultural y organizacional para constituirse en formas representativas de poder alternativas a los poderes e instituciones convencionales que son incapaces de establecer alianzas, conexiones y vínculos transnacionales. Estos nuevos organismos con tanta capacidad de expansión en red se convierten en nuevos poderes con sus representantes que ocupan capas sociales de élite controlando y dominando desde su teoría situada en ciudades desterritorializadas y descentralizadas. Estas ciudades sólo pueden localizarse en la red aun nivel fenomenológico en nuestras experiencias diarias, urbanizan- Laurbanización epistémica… [217 ] do las zonas periféricas del mundo. La urbanización delimita sus fronteras a través de distintos niveles, local, regional, nacional, internacional o transnacional de acuerdo a la actual organización del Estado-nación y sus relaciones interiores y exteriores. Las ciudades de redes epistemológicas poseen distintos niveles de integración que no son unilineales y que están definidos por disyunciones y una lógica de inclusividad: cuan- to más nos alejemos del nivel local más abstractos e incomprensibles pueden ser nuestras representaciones de símbolos, de los signos culturales y más necesarios se hace la estereotipificación para mostrar la pertenencia ciudadana. Bibliografía BARRETT,M. / PHILLIPS, A. (comps.) (1992): Desestabilizar la teoría. Debates feministas contemporáneos. México, UNAM/Paidós. BESSIS, S. (2001): Occidente y los otros. Historia de una supremacía, Madrid, Alianza, 2002. CASTELLS, M. (1998): La era de la información. La sociedad red. Tomo I, Madrid, Alianza, 1999. CONTRERAS, F. R./GONZÁLEZ, R./SIERRA, F. (coords.) (2003): Comunicación, cultura y migración, Sevilla, Dirección General de Políticas Migratorias, Consejería de Gobernación, Junta de Andalucía. DABAS,E. / NAJMANOVICH,D. (comps.) (1995): Redes. El lenguaje de los vínculos, Buenos Aires, Paidós. DEL VALLE ROJAS,C. (2002): Comunicar la salud. Entrela equidad y la diferencia, Temuco, Editorial Universidad de la Frontera. FOUCAULT, M. (1969): La arqueología del saber, México, SigloXXI, 2001. GONZÁLEZ,J.A. (2003): Cultura(s) y Ciber~cultur@s: incursiones no lineales entre complejidad y comunicación, México, Universidad Iberoamericana, A.C. JAMES, W. (2002): Las variedades de la experiencia religiosa. Estudio de la naturaleza humana, Barcelona, Península. LEWIS, B. (2002): ¿Qué ha fallado? El impacto de Occidente y la respuesta de Oriente Próximo, Madrid, Siglo XXI. LINS RIBEIRO,G. (2003): Postimperialismo. Cultura y política en el mundo contemporáneo,Barcelona, Gedisa. Fernando Ramón Contreras [218 ] OLIVÉ, L. (2000): El bien, el mal y la razón. Facetas de la ciencia y de la tecnología, México, Paidós. PICARD, R. W. (1998): Los ordenadores emocionales, Barcelona, Ariel. SAID, EDWARD W. (1990): Orientalismo,Madrid, Libertarias. SAID, EDWARD W. (2001): Cultura e imperialismo,Barcelona, Anagrama. SOKAL,A. / BRICMONT, J. (1998): Imposturas intelectuales, Barcelona, Paidós, 1999. TOULMIN, S. (2001): Regreso a la razón. El debate entre la racionalidad yla experiencia y la práctica personales en el mundo contemporáneo, Barcelona, Península, 2003. VILLASANTE, TOMÁS R. / MONTAÑÉS, M. / MARTÍN, P. (2001): Prácticas locales de creatividad social. Construyendo ciudadanía/2, Madrid, El Viejo Topo. WENGER, E. (2001): Comunidades de práctica: aprendizaje, significado eidentidad,Barcelona, Paidós WITTGENSTEIN, L. (1999): Investigaciones filosóficas, Barcelona, Altaya. Notas 1 La Ciencia y el Estado están fuertemente vinculados como lo demuestra la industria militar y médica; en otras ocasiones, la ciencia es reemplazada por el mito, y el Estado se vincula a las instituciones religiosas que desarrollan la misma labor política en la decisión de que es aquello que consideramos conocimiento y que podemos enseñar en los Centros o Universidades reconocidas. 2 En España, la institución ANECA valora el currículo de los investigadores y decide si están capacitados para poder opositar a profesor universitario, aunque curiosamente se da la situación de que estos jueces en numerosos casos tienen un currículo inferior que los examinados. 3 Vid. Lins Ribeiro, 2003 4 Cf. Picard, 1998. 5 Un ejemplo de la industria cultural es el caso del ayatolá Jomeini que rechaza todas las manifestaciones musicales occidentales, pero que finalmente acaba aceptando para la instrucción de sus ejércitos los himnos y las marchas. Laurbanización epistémica… [219 ] 6 Volvemos a insistir que quizás sea el grave error de los grandes objetivos humanos, la obligación que implica la aceptación universal de un modelo que puede o no encajar con los intereses de culturas locales, provocando una noble acción globalizadora. 7 Como las llama Elina Dabas (1995:438) para diferenciarlas de las redes institucionales que denomina redes formales 8 Los mapuches son un pueblo indígena que habitan en el actual estado de Chile. 9 Vid. Sokal, Bricmont, 1998. Fernando Ramón Contreras [220 ]