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Las fiestas taurinas en Extremadura. El Toro Nupcial

Pitt-Rivers, Julian

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Revista de Estudios Taurinos N.º 14, Sevilla, 2002, págs. 241-252 IX. LAS FIESTAS TAURINAS EN EXTREMADURA. EL TORO NUPCIAV 111 ay culturas taurófilas y culturas taurófobas, como hay culturas micófilas y micófobas (Lévi-Strauss). Las culturas británicas son micófobas y taurófobas; en Gran Bretaña no se comen las setas porque la gente les tiene miedo, y los toros son considerados peligrosos: animales que hay que evitar. Como se sabe, el valor simbólico de los cuernos en el norte de Europa es distinto al de la Europa Mediterránea: en el norte el cuco sustituye al cabrón como símbolo de la desgracia marital. El toro se combatía en Inglaterra hasta fines del siglo XVIII, pero únicamente con perros (así tenemos las razas de perro que se llaman bull-dog o bull-terrier) (Fig. n.º IX.1). Extremadura, por el contrario, tiene una cultura micófila y taurofilísima. Entre las Islas Británicas y Extremadura existe una gama de grados de taurofilia. He llamado al estudio de esta gama la torogeografía (o taurogeografía). Y no se limita a España, sino que se extiende también por Francia y América Latina. Y no es únicamente cuestión del grado de tauro- 1 Nota del Editor: El presente texto fue publicado como un capítulo del libro de J. Marcos Arévalo y S. Rodríguez Becerra (Eds.): Antr~lopolgía cu ltural de Extremadura (Mérida, Asamblea de Extremadura, 1989), volumen que recogía la intervención del Prof. Pitt-Rivers en las Jornadas de Folklore Extremeño de 1986. 242 Julian Pitt-Rivers filia, sino del significado simbólico del toro. El peligro que representa el toro en España está en que se trata de un desafío al que hay que responder y si uno es hombre ofrece la oportunidad de probar su valor. El puritanismo no tiene ningún interés en esta prueba. El Ministerio británico de Agricultura exige, para conservar un toro entero de más de seis . meses, que se pida un permiso especial. Fig. n. º IX.1.- H. Alken: Bull batting, litografía coloreada de época, publicada por T. McLean, Londres, h. 1820, 22 x 29,5 cms. (F. Berckemeyer: El Arte y los Toros, Cat. del Museo Taurino de Arte de Lidia, Lima, 1966, Lám J-117). Los juegos con los toros no pueron extirpados en Europa hasta bien entrado el siglo XIX. Como señal de la taurofilia de una cultura, las cifras de entrada en la taquilla de la plaza de toros nó son, tal vez, el mejor índice -hay tantos motivos posibles para ir a los toros como para no ir, aparte el exotismo que representa la corrida. para los turistas- . Mucho más significativa es la existencia de IX. Las fiestas taurinas en Extreinadura. El Toro nupcial 243 una tradición popular de fiestas taurinas, donde participan los mozos del lugar. El matiz de la taurofilia del pueblo se reconoce a través de ella. Y en cuanto al significado del toro en la cultura regional, esta tradición da una ~ idea más precísa de su valor simbólico que la corrida, que es siempre igual de estructura en todas partes, de Extremadura · al Perú. Sin embargo, las reacciones del público no lo son: entre Pamplona y Sevilla pasamos del extremo lúdico . de la lidia hasta el otro extremo, religioso y sacrificial. Pero más significativa todavía son la diversidad de formas que. tienen las fiestas populares de toros como la Fig. n. º IX.2.- Los mozos cascan al Toro de San Marcos en la reja de la ventana de la casa de la novia (Beas de Segura, Jaén) (Fot. de P. Romero de Solís en "E l toro de San Marcos en Beas de Segura" Revista de Estudios Taurinos , n.º 8, fig. n. º 38). Esta tradición de manifestar la superioridad humana sobre el toro bravo a la vista de la novia no ha desaparecido de las fiesta . populares. En este caso los mozos demuestran su dominio inmovilizando al toro (una muerte simbólica) para atalajarlo como si fuera una víctima sacrificial. capea, el toro embolado, enmaromado o el encierro libre por la calle, etc., la conducta del. público en estos festejos y las ocasiones que justifican sacar un toro o una vaquilla. 244 Julian Pitt-Rivers Yo conozco poco de Extremadura y si me atreví a venir a Cáceres para hablar en este coloquio era más bien con la esperanza, no de enseñar algo a los que saben más que ·yo, sino de obtener información que me ayudase a completar mi mapa de la torogeografía de España. Dentro de la tradición histórica extremeña una institución de sumo interés en este contexto es el Toro Nupcial que según Casas Gaspar se celebraba, todavía, a principios del siglo xx2. Un libro importante de hace veinticinco años: Ritos y Juegos del Toro, de Ángel Álvarez de Miranda, presta también atención a un supuesto Toro Nupcia/3. Muy en breve explica que en las fiestas nupciales de la Edad Media el novio tenía que torear un toro debajo de la ventana de su novia colocándole banderillas decoradas por ella y capeando con una prenda de él (Fig. n.º IX.2). Álvarez de Miranda, historiador más que antropólogo, explica este ritual a partir de una teoría antropológica un poco pasada de moda, oriunda de Frazer; según la cual, ese Toro Nupcial, sería un rito mágico de fertilidad con intención de asegurar que la boda fuese fructífera. Y ciertamente el toro es un símbolo muy corriente de la virilidad humana, esencial para fecundar. Álvarez de Miranda consideraba esta corrida como una supervivencia que había casi desaparecido y pensaba, como los antropólogos del siglo XIX (como Tylor, por ejemplo), que el ritual pertenecía al pasado y a una mentalidad primitiva inspirada por la magia y que nosotros, en la actualidad, siendo científicos y lógicos, ya no practicábamos ritos taúricos sino que, 2 Casas Gaspar, E. (1950): Ritos Agrarios. Folklore campesino español. Madrid. 3 Álvarez de Miranda, A. (1962): Ritos y Juegos del Toro. Edit. Taurus, Madrid. IX. Las fiestas taurinas en Extremadura. El Toro nupcial "'- · I I 1 \ 245 Fig. n. º IX.3.- Lidias rituales cretenses. a) Arriba: Torito y acróbata cretense, bronce, siglo XVI a. de C., cultura minoica (M. Cobaleda: El simbolismo del toro, Madrid, Biblioteca Nueva, 2002, fig. n.º 10). b) Abajo: Representación esquemática del salto cretense (J. R. Conrad: Le culte du taureau , París, Payot, 1978, pág. 139). 246 Julian Pitt-Rivers en todo caso, jugábamos con los toros. Por esto tituló su libro Ritos y Juegos del Toro. Dentro de su esquema evolucionista los ritos del toro se situaban en el pasado primitivo de los países mediterráneos y lo que se hacía en la actualidad eran juegos. De la misma manera Gluckman pensaba que los ritos eran un fenómeno de la mentalidad primitiva y que en la época moderna en la que todos somos científicos y lógicos tampoco tenemos ritos sino ceremonias. La diferencia parecía ser que los primitivos cumplían sus ritos pensando que podían provocar un efecto práctico y benéfico mientras que hoy actuamos en nuestras ceremonias creyendo que no tendrán ningún efec- to: lo que me parece una conducta mucho menos lógica que la que él atribuyó a los primitivos. Personalmente no veo que exista distinción posible entre ritos y ceremonias, y Van Gennep, fundador de la teoría de los ritos de paso, tampoco veía ninguna. A mí me parece que hoy, en la época moderna, fuera del campo de la religión, hay más ritos que nunca, y si en su origen las actividades practicadas con el toro eran juegos, como las que se representan en los famosos frescos de Knosos -cosa que no creo-, las fiestas taurinas de hoy, ya sea la lidia formal en plaza o los encierros populares por las calles, son sacrificios tan rituales como lo fue el culto de Mitra en los primeros siglos de nuestra era (Fig. n.º. IX.3). · Además estamos creando nuevos ritos todo el tiempo. Yo he explicado en un artículo reciente4 que todo lo que 4 Nota del Editor: Se trata de " La revanche du rituel dans l 'Europe contemporaine", en Les Temps Modernes, París, marzo de 1987. Este mismo artículo tuvo una edición restringida en el Annuaire de!' Eco/e Pratique des Hautes Études, Ve. Section, Paris. IX. Las fiestas taurinas en Extremadura. El Toro nupcial 247 pasa en los aeropuertos internacionales es un enorme rito de paso y aun se podría pensar que alguien lo ha puesto en pie siguiendo, paso a paso, el libro de Van Gennep. Vemos que en la vida política y en la industria moderna hay una Fig. n.º IX.4.- El Toro de Caria (Cáceres, Extremadura) (Fot. de C. García Rodero, en __ , 1993: España. Fiestas y Ritos, Barcelona-Madrid, Lunwerg, Lám. 148). Los novios del pueblo tenían que dar prueba de su valor, es decir, de su virilidad, colocando una banderillita bordada por su novia en la piel del toro. cantidad enorme de ritos, y como José María García nos· ha hablado, [[a través de la radio]], de rituales burocráticos, hasta en el mismo campo de fútbol, que rigen la conducta 248 Julian Pitt -Ri vers de los hinchas5. Pero no queremos admitir que practicamos ritos porque no comprendemos que lo importante en el rito no es la magia sino que es una técnica social para establecer un consenso necesario en cuanto a verdades fundamentales para la organización de cualquier sociedad, verdades sobre la vida, la muerte, el espacio y el tiempo, la comuni - dad y la exclusión de ella, cada persona y sus relaciones con otras y con Dios. Casas Gaspar y Álvarez de Miranda llegaron demasiado pronto a la conclusión de que el rito del toro nupcial había desaparecido. Perduraba, pero se. estaba transformando, como los ritos hacen, no tanto en su significado como en sus formas. El valor simbólico del toro en las culturas taurófilas permite dotar a los hombres de la fuerza, de la virilidad que pertenece a la Naturaleza y que ellos, por querer diferenciarse como miembros de la raza humana en oposición a la Naturaleza, corren el riesgo de perder (Pitt-Rivers, 1984). ¿Qué ejemplo más evidente que el del Toro de San Juan de Caria, que ha conservado una forma poco modificada hasta hoy? (Fig. n.º IX.4). Los novios del pueblo tenían que dar prueba de su valor, es decir, de su virilidad, colocando una banderillita bordada por su novia en la piel del toro (cuando la industria se modernizó y la producción de los «rehiletes» en masa tuvo que reemplazar a la producción individual artesanal, las monjas del convento se encargaron de la fabricación en cantidad, es decir, las novias de Cristo sustituyeron a las novias de mozos). Se S Nota del Editor: J. M.ª García es un célebre periodista radiofónico dedicado al deporte y que tuvo su momento de mayor renombre coincidiendo con Ja realización de estos trabajos del Prof. Pitt-Rivers. !X. Las fiestas taurinas en Extremadura. El Toro nupcial 249 encuentran así en el Toro de Caria los mismos elementos de siempre: la prenda de la novia, asociada con la sangre de un toro bravo gracias al valor del novio, que garantiza la fertilidad del matrimonio. Para tomar otro ejemplo, esta vez de Castilla, me voy a referir al Toro de la Vega de Tor- Fig. n.º IX.5.-"Las vaquillas" en las fiestas de bodas y en las de despedida de soltero también se celebran en Sevilla. En la imagen la venta "E l Águila", en la carretera de Utrera, donde es .costumbre celebrarlas (Fot. de Pedro Romero de Solís). desillas el cual cumple un papel parecido en relación con la comunidad entera, puesto que el héroe que lo ha matado devuelve hasta la plaza del pueblo el símbolo supremo de la masculinidad prendido en la punta de su lanza.