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TRABAJO DE FIN DE GRADO DE LA MODALIDAD DE INVESTIGACIÓN Y DE TIPO COLABORATIVO GRADO DE PEDAGOGÍA UNIVERSIDAD DE SEVILLA CURSO 2019/2020 ESTUDIO DE LA MICROVIOLENCIA ÍNTIMA EXPERIMENTADA EN PAREJA POR JÓVENES DE RECIENTE INGRESO EN LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA Trabajo elaborado por: Pérez Valero, Alba María Pichardo Ojeda, Ana Belén Ramírez Caballero, María Profesor responsable de la asignatura: Dr. Rafael García Pérez
1 Resumen Este estudio principalmente se centra en analizar si existen actitudes sexistas en los estudiantes y su incidencia en la experimentación de microviolencia en pareja, así como los procesos de fuga patriarcal fundamentados en el Modelo Piramidal (Ferrer y Bosch, 2019). Esta investigación se realiza aplicando una batería a 696 participantes, los cuales son hombres menores de veinticinco años de reciente ingreso en la Universidad de Sevilla. Se aplica la Batería de Evaluación del Ámbito Relacional (Afectivo-Sexual) en Jóvenes Universitarios/as, y en concreto estudiamos el apartado de microviolencia (García-Pérez, R. Rebollo-Catalán, A. & De la Mata Benítez, M.L. 2019). Los resultados apuntan hacia la persistencia del problema de la microviolencia en esta población. También se establece la relación entre la experimentación de esta microviolencia con otros indicadores de actitudes sexistas, relacionados con aspectos afectivosexuales. Para concluir, decir que se han analizado resultados por rama de conocimiento y tenencia o no de pareja. Palabras clave Micromachismo, Violencia íntima en pareja contra las mujeres, Género masculino, Relaciones afectivosexuales, Sexismo. Abstract This study mainly focuses on the analysis of the existence of sexist attitudes in students and their impact on the experimentation of microviolence in couples, as well as the processes of patriarcal flight based on the Pyramid Model (Ferrer and Bosch, 2019). This research has been done asking 696 participants, who are men under twenty-five years old recently entered the University of Seville. We apply the Battery of Evaluation of the Relational Scope (Affective-Sexual) in Young University Students, and specifically we study the part of microviolence (García-Pérez, R. Rebollo-Catalán, A. & De la Mata Benítez, M.L. 2019). The results point to the persistence of the problem of microviolence in this population. The relationship between the experimentation of this microviolence with other indicators of sexist attitudes, related to affective-sexual aspects, is also established. To conclude, we have analyzed results by branch of knowledge and the effect that a couples has. Key Words Micromachisms, Intimate partner violence against woman, Male gender, Affective-sexual relations, Sexism.
2 Índice de contenido 1. Introducción ....................................................................................................................................................... 3 2. Fundamentos científicos .............................................................................................................................. 5 3. Planteamiento del problema diagnóstico y los objetivos de investigación ....................... 11 4. Material y Metodología diagnóstica .................................................................................................... 12 5. Resultados y discusión ............................................................................................................................... 13 5.1. Grado de prevalencia de la microviolencia en alumnado de reciente ingreso en la Universidad de Sevilla ................................................................................................ 13 5.2. Microviolencia íntima en los estudiantes de recién ingreso en la Universidad de Sevilla según la tenencia de pareja ............................................................................. 17 5.3. Microviolencia íntima de pareja según la rama de conocimiento elegida por el alumnado de reciente ingreso en la US ....................................................................... 19 5.4. Relación de los diferentes indicadores con la medida global de Micromachismo .................................................................................................................................... 22 5.5. Naturaleza multifactorial de la escala de medida de Microviolencia .................. 23 5.6. Estudio de la capacidad discriminatoria de los ítems de microviolencia............. 23 5.7. Relación de la microviolencia con otras medidas de violencia afectivo-sexual contra las mujeres ....................................................................................................... 25 5.8. La microviolencia como criterio a predecir con otros indicadores de violencia afectivo-sexual contra las mujeres .............................................................................. 26 5.9. Incidencia de la tenencia de pareja en la experimentación de microviolencia en pareja por el alumnado de reciente ingreso en la US. ................................................. 27 5.10. Incidencia de la rama de conocimiento elegida en la experimentación de microviolencia en pareja por el alumnado de reciente ingreso en la US .................... 28 5.11. Interacción entre la tenencia de pareja y la rama de conocimiento sobre la microviolencia en pareja por el alumnado de reciente ingreso en la US .................... 30 6. Microviolencia intima de pareja en alumnado de recién ingreso en la US: conclusiones y discusión ............................................................................................................................................................ 30 ¿Qué se puede hacer ante los micromachismos en la Universidad? (Propuesta de mejora) ........................................................................................................................ 34 7. Referencias bibliográficas ........................................................................................................................ 37 8. Anexos ............................................................................................................................................................... 41 Anexo I. Índice de tablas ............................................................................................................................... 41 Anexo II. Índice de anexos ........................................................................................................................... 42 Anexo III – Anexo XVI…………………………………………………………….. 43-72
3 1. Introducción Este proyecto está destinado para la asignatura Trabajo de Fin de Grado, de 4º curso del Grado de Pedagogía de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Se trata de un proyecto de modalidad de investigación y de tipo colaborativo; en el mismo participan tres grupos de trabajo que estudian el diagnóstico de actitudes de aceptación de la violación, el estudio de la doble moral sexual y el estudio de la microviolencia íntima experimentada por parejas dentro del alumnado de la Universidad de Sevilla -este último será la investigación que se desarrollará a lo largo de este mismo documento-. Así, el objeto de estudio del proyecto conjunto será principalmente de sustrato patriarcal (Ferrer y Bosch, 2019). Se pretende realizar un estudio de la microviolencia en parejas, inspirado en la escala de Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades (2008). Sobre micromachismo con la variable de utilizar un instrumento con escala de frecuencia, en el que lo más relevante será en qué grado se producen estos sucesos. Estos incluyen: invasión, temor, relegación, control e infravaloración. Así, se va a utilizar una Batería de Evaluación del Ámbito Relacional (Afectivo-Sexual) en jóvenes universitarios/as (García-Pérez, R. Rebollo-Catalán, A. y De la Mata Benítez, M.L. 2019). El objetivo de esta es evaluar el papel que juegan los mitos sobre género y violencia afectivo-sexual en la identidad masculina y femenina, integrando indicadores del plano sociocultural, interactivo y personal en el mismo modelo de diagnóstico de género sobre el ámbito afectivo-sexual. Llevar a cabo este proyecto supone tener claro que en las relaciones de mujeres y hombres no se dan solo diferencias sino sobre todo desigualdades, es decir, situaciones de poder y estrategias. Cuando pensamos en violencia de género, se nos viene a la cabeza toda esa acción que limita o restringe la libertad y dignidad de las mujeres. Pero si solo nos atenemos a ese pensamiento, podemos comprobar que hay muchas más prácticas de violencia y dominación en lo cotidiano, algunas consideradas normales, invisibilizadas o legitimadas,
4 que se quedan en la sombra y, por ello, se ejecutan impunemente. Es lo que se conoce como microviolencia o micromachismo (Bonino, 1997). El concepto de micromachismo, propuesto por el psicoterapeuta Luis Bonino, puede ser de gran utilidad para profundizar en el análisis de estos comportamientos. Concretamente, este concepto fue propuesto para referirse a aquellas conductas sutiles y cotidianas que constituyen estrategias de control, poder y microviolencias que atentan contra la autonomía de las mujeres (Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades, 2008). La desigual distribución del poder en la pareja conduce a una asimetría relacional. El poder no es una categoría abstracta, es algo que se ejerce y que se visualiza en las interacciones. La pareja es uno de los ámbitos en que se manifiesta, ya que nuestra cultura patriarcal ha legitimado la creencia de que lo masculino es superior a lo femenino. Desde hace mucho tiempo, los hombres sienten que tienen el poder de ejercer el control y dominio sobre las mujeres, quienes quedan en un segundo plano de subordinación. A esto se agrega, además, la creencia de que el espacio doméstico y el cuidado de las personas es patrimonio femenino (Bonino, 1991 citado en Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades, 2008). En relación a lo anterior, es importante señalar, que para referirnos a los micromachismos o microviolencia debemos de hacer hincapié en la llamada ideología de género, que tal y como podemos entender es un conjunto normativo de ideas, emociones y creencias consideradas adecuadas para hombres y mujeres en la sociedad. El foco de interés, como la principal causa de la desigualdad entre hombres y mujeres, es la ideología de género tradicional que se caracteriza por enfatizar aquellas diferencias sexuales o biológicas entre hombres y mujeres, que considera a las mujeres como débiles y necesitadas de protección, asignándoles roles de esposa, cuidadora, ama de casa vinculada a la esfera privada, y a los hombres como seres fuertes con autoridad y protectores, asignándoles roles de proveedor, vinculados a la toma de decisiones y a la esfera pública (Expósito, Moya y Padilla, 2006). La ideología de género tradicional ha sido asumida e interiorizada socialmente en el transcurso de generaciones y generaciones. Ya sea en forma consciente o voluntaria, estos roles estereotipados de género han sido aprendidas en la socialización de los
5 micromachismos como prácticas normalizadas. Estas sutiles violencias reafirman la dignidad del hombre sobre la mujer de forma tan lenta e imperceptible que pasan desapercibidas por las víctimas, aún si la violencia ha alcanzado la agresión física. (Benalcázar-Luna y Venegas, 2017). La razón de ser tan eficaces es que a través de pequeños actos sutiles estos micromachismos llegan a producir un gran daño y u n deterioro en la autonomía de la mujer que va a ser casi invisible. Con este comportamiento, los hombres buscan dominar y sentirse superiores a la mujer, resistirse al poder interpersonal de las mujeres con la que se relaciona, beneficiarse del rol de “cuidadora” y “ama de casa” de la mujer, y como señalan Pérez y Reyes (2017), reafirmar su autoridad cuando una mujer se rebela en la relación de pareja o bien obstaculizar el que ella se desarrolle exitosamente para ellos poder mantener su idea de supremacía. Aquí resulta importante explicar, a través del modelo piramidal (Bosch y Ferrer, 2019), que el sustrato patriarcal lleva a desencadenar la socialización diferencial para hombres y mujeres. En este enfoque se habla del proceso de filtraje, referidos a los puntos de fuga donde muchos hombres caminan hacia la igualdad, escapándose del modelo patriarcal. Estos son hombres que están en proceso de filtraje, un proceso de transformación de mentalidad y de manera de actuar hacia la igualdad entre hombres y mujeres. Teniendo en cuenta esta idea y lo antes señalado sobre tipos de microviolencia entendemos que, a través del estudio de los tipos de microviolencia, donde se van produciendo o dejándose de producir en la situación íntima de pareja, iremos llegando a encontrar esos puntos de filtraje a los que se refiere el modelo piramidal. 2. Fundamentos científicos El objeto de investigación se centra en la violencia íntima en pareja que han padecido los alumnos de reciente ingreso en la universidad desde el plano de la microviolencia según el punto de vista de diferentes autores como Ferrer, Bosch, Sánchez & Delgado (2019); Cavazos (2018); Bonino (2001); Rebollo-Catalán (2010); González-Ortega, Echeburúa y De Corral (2008); Padrós (2012); Samaniego García y Freixas Farré (2010); Blázquez, Moreno Manso y García-Baamonde (2011); Estébanez Castaño (2010), etc.
6 Para conocer el origen de los micromachismos es importante entender la violencia íntima en pareja contra las mujeres, un problema de gran magnitud considerado una epidemia social que se ha ido evidenciando a lo largo de la historia en todo el mundo. Esta problemática se deriva de factores culturales, sociales, económicos, y psicológicos traducidos en actitudes predominantes que justifican la violencia contra las mujeres, haciéndolas responsables de la violencia injusta que reciben por parte de los agresores y de la sociedad. Cuando los verdaderos causantes de dicha violencia son las normas y creencias tradicionales basadas en pensamientos irracionales y distorsionados que consideran a las mujeres subordinadas a los hombres y los hombres con derecho de controlar a las mujeres (Ferrer, Bosch, Sánchez & Delgado, 2019: 39). Estas creencias tradicionales que se han dado a lo largo del tiempo han causado que la mujer se sienta vulnerable en cuanto a la violencia física, emocional y sexual por parte de la figura masculina, limitando a la mujer como ser humano y perjudicando a su vez su bienestar físico, mental y social (Cavazos, 2018: 76). En el estudio de la violencia contra las mujeres, en concreto la que se desarrolla dentro de la pareja, se han elaborado diferentes modelos explicativos que han ido evolucionando a lo largo del tiempo. Los primeros tratan con modelos unicausales que consideran la violencia como producto del desorden psicológico y cuya causa se vincula a características individuales; después evolucionan a modelos más complejos, entre los que estarían modelos de tipo psicológico y sociológico. Actualmente, este análisis se realiza desde modelos explicativos de tipo multicausal (Bosch y Ferrer, 2002; Cabruja, 2004; Harway, 2002; Heise, 1997; Mejías et Montañés-Rodríguez, 2010; ONU, 2006; OPS, 2013; Rodríguez-Menés; Safranoff, 2012). Estos modelos entienden la violencia como un fenómeno complejo (APA, 1999). Según los mismos, dicha violencia se vincula con una sociedad dicotomizada y estructurada desigualmente en función del género (Cabruja, 2004; Delgado, 2013; Fernández Villanueva, 2004). Sobre esta base Ferrer y Bosch (2019) elaboran el Modelo Piramidal que, se presenta como una propuesta de modelo hermenéutico-heurístico para explicar la violencia contra las mujeres en general y en la pareja en particular. Consta de cinco escalones: I. Primer escalón: “sustrato patriarcal”. Cuyos componentes básicos son: ● El sexismo o actitud hacia una persona por el hecho de que ésta sea hombre
7 o mujer. ● La legitimidad de la desigualdad de género, inferioridad femenina que viene dada por naturaleza dentro de una sociedad patriarcal. ● La legitimidad de la violencia contra las mujeres, justificar el uso del acto violento contra quienes no respetan la autoridad masculina (De Miguel, 2010; Millett, 1969/1995; Puleo, 2005; Saltzman, 1992). II. Segundo escalón: socialización diferencial. En primer lugar estarían los mandatos de género tradicionales o normas de comportamiento que se derivan de la ideología patriarcal que compone, por un lado, el mandato de género tradicional masculino (ser-para-sí), asociando la masculinidad con el control y el éxito y, por otro lado, el mandato de género tradicional femenino (ser-para-otros), asociando la feminidad con la sumisión, dependencia y obediencia (Bonilla, 2008; Bonino 2001; Connel & Messerschmidt, 2013; Díez, 2015; Lagarde, 2005; Martínez- Benllonch, 2008; Pescador, 2010; Rebollo-Catalán, 2010). III. Tercer escalón: las expectativas de control de los varones sobre las mujeres, resultante de las dimensiones anteriores. IV. Cuarto escalón. Eventos desencadenantes como fenómenos o acontecimientos que no constituyen por sí mismos factores causantes de la violencia contra las mujeres, sino que, se presentan como facilitadores o desinhibidores de ésta (Foran & O’Leary, 2008; Gil, Vive-Cases Álvarez & Latour, 2006; Sanmartín, 2006; Sanmartín; Ibarra, García & Martínez, 2010). La clasificación propuesta por el Modelo Piramidal es la siguiente: eventos desencadenantes personales, eventos desencadenantes sociales y eventos desencadenantes político-religiosos. V. Quinto escalón. Estallido de la violencia referido a la violencia desatada contra las mujeres. Además de los niveles descritos, el Modelo Piramidal incorpora un mecanismo o proceso de filtraje para incorporar al análisis las diferencias entre los varones que eligen ejercer la violencia y los que no lo hacen. Así, en cada uno de los escalones de la pirámide se daría un proceso denominado filtraje, entendido como un mecanismo de fuga para estos varones. Por último, el Modelo Piramidal propone tres modalidades de identidad masculina: la identidad legitimadora; la identidad de resistencia y la identidad de proyecto.
8 Concepto de Micromachismo El concepto de Micromachismo fue propuesto inicialmente por el psicólogo Luis Bonino (1991, citado en Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades, 2008), y se refiere a aquellas conductas sutiles y cotidianas que constituyen estrategias de control y microviolencia que atentan contra la autonomía personal de las mujeres y que suelen ser invisibles o, incluso, estar legitimadas por el entorno social. Se refiere, por tanto, a las prácticas de dominación masculina en la vida cotidiana que tiene como objetivo mantener el dominio y la supuesta superioridad sobre la mujer; reafirmar o recuperar el dominio ante una mujer que se rebela; y resistirse a un aumento de poder personal o interpersonal de una mujer con la que se vincula o aprovecharse de dichos poderes. (Ferrer, Bosch, Navarro, Ramis y García-Buades, 2008) En el estudio de Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades (2008), el cual tomamos como precedente para este estudio, se hace hincapié en las conductas de microviolencia en parejas jóvenes, tomando como referencia el concepto de micromachismo propuesto por Luis Bonino (1991, citado en Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades, 2008), quien fue el precursor de este término. En este estudio de Ferrer, Bosch, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades (2008), se busca una aproximación empírica a las microviolencias en las relaciones de pareja, teniendo como objetivo evaluar las actitudes hacia las formas encubiertas de violencia contra las mujeres en la pareja (micromachismos) y su aceptación social. Los resultados muestran que el cuestionario elaborado está compuesto por cinco factores y evalúa actitudes como la invasión de espacios físicos y simbólicos, la generación de inseguridad y temor, la relegación de la mujer hacia el rol femenino tradicional y las maniobras de control e infravaloración. Además de estas autoras, hay varios autores cuyos estudios se enmarcan en el mismo contexto y con las mismas características. La autora Padrós (2012) analiza los modelos atractivos masculinos en la adolescencia, relacionándolos con la existencia o no de diferentes tipos de micromachismos. Esta autora analiza la influencia de los procesos de socialización en la definición de estos modelos, incidiendo en cómo se concretan en espacios de socialización como los centros educativos. Como resultado de su investigación, se afirma que los modelos masculinos generan en la escuela éxito, deseo y popularidad, por lo que se comprueba que en el
15 Según esto, analizando los estadísticos, vemos como la media se mantiene baja (12,82%), no llega a alcanzar los 25 puntos que presenta como puntuación máxima el nivel bajo. La mediana, por su parte, es todavía más baja (9%) y coincide perfectamente con el percentil 50. Como es de esperar y debido al elevado porcentaje de personas que no han sufrido microviolencia, la moda se posiciona en 0% al igual que el mínimo. Y el máximo se presenta en un 86%, es decir entre un nivel alto de microviolencia, que es lo que era de esperar. Aunque ya sí sabemos cuál es la máxima puntuación, de manera que ningún alumno ha superado los 86 puntos. De forma aún más detallada, por cada puntuación del 0 al 100 que sigue la escala de Likert ya explicada, tenemos 9,7% de sujetos en la puntuación 0. Siguiendo los varemos, en la posición del percentil correspondiente a la puntuación 25 tenemos un 87,2% de personas, de personas que se encuentran en el perfil bajo. Siguiendo los varemos, hay un 97,7% que se encuentra fuera del problema frente a ese 2,3% que lo sufre y, por último, en una puntuación de 73 podremos ver cómo tan solo el 0,2% del total estudiado presenta dicho problema. No hay nadie que sufra microviolencia en una puntuación superior a 74. Esto nos aporta una visión más completa de los puntos de fuga del proceso de filtraje de hombres hacia la igualdad, porque ya tenemos casi un 10% de hombres que se salen del perfil, con una puntuación total de cero y, por otro lado, casi todos los alumnos del estudio se sitúan en niveles bajos. Por lo tanto, estudiar su naturaleza y el resto de variables recogidas puede ser interesante, así como darles la palabra para definir sus relaciones de pareja ante otros hombres de perfiles medio o alto. Lo comentado con anterioridad se ve muy bien reflejado en la gráfica 1, donde podemos observar como a partir del percentil 25 ya tenemos a la mayoría de personas situadas a la izquierda y a partir del percentil 50 sigue disminuyendo en medidas superiores, ilustrándonos a aquellos sujetos con alta frecuencia de microviolencia. Tras esto, sería interesante un estudio global de cada ítem posicionando a los sujetos en los niveles bajo, medio y alto ya mencionados con anterioridad, en función de los varemos. Para ello, nos ayudaremos de la gráfica 2 que nos da una imagen clara del porcentaje de estudiantes con o sin pareja que se posicionan en dichos niveles en función
16 del total puntuado en cada uno de los ítems. En dicha gráfica veremos cómo sigue manteniéndose todo lo analizado anteriormente. Gráfica 2 Destacar, que el ítem con menor porcentaje de microviolencia es el 12 “Desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje”, con un 3,7% de sujetos que se posicionan en el nivel medio y un 1,9% en el nivel alto. Seguido del ítem 10 “Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) dificultando que lo use la pareja”, el ítem 7 “Controlar el dinero o los gastos de la otra persona”, el ítem 9 “Poner pegas o dificultar que tu pareja salga o se relacione con su familia o amistades”, el ítem 23 “Amenazar con abandonar la relación o con iniciar un aventura con otra persona fuera de la pareja”, el ítem 17 “Invadir la intimidad de la otra persona de la pareja”, el ítem 8 “Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja” y el ítem 21 “No asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos/as…”. Por otro lado, con mayor porcentaje de personas en niveles medio y alto se encuentra el ítem 18 “No expresar los propios sentimientos o muy a menudo no mostrar/ocultar las emociones a la otra persona en la pareja”, con un porcentaje de 22,4% en el nivel medio y el 9% en el alto. Siguiéndole el ítem 2 “Tomar decisiones importantes sin contar con la pareja”, que comparte el mismo porcentaje de personas en el nivel medio y un 6,7% en un nivel alto. Así como el ítem 19 “Poner excusas para justificarse”, que se iguala respecto al ítem 2 en porcentaje de personas que corresponden al nivel alto. Seguido del ítem 6 “Obtener lo que se quiere de la otra persona de la pareja por cansancio”, el ítem 3 “Anular las decisiones que habéis tomado en la pareja”, el ítem 22 “Poner en duda la fidelidad de la otra persona de la pareja”, el ítem 1 “Atemorizar mediante el tono de voz, la mirada o
17 los gestos”, el ítem 15 “Interrumpir, no escuchar, no responder o manipular las palabras de la otra persona en la pareja”, el ítem 11 “Que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja por encima de las necesidades más personales/individuales”, el ítem 14 “Enfadarse o hacer comentarios bruscos o agresivos por sorpresa y sin que se sepa la razón”, el ítem 24 “Dar lástima”, y el ítem 20 “Engañar, mentir o no cumplir los acuerdos de la pareja”. Para terminar, ese porcentaje pequeño que va experimentando niveles altos de microviolencia, es muy importante por su matiz dañino ya que todo esto se va acumulando en un tipo de sujeto socialmente peligroso. 5.2. Microviolencia íntima en los estudiantes de recién ingreso en la Universidad de Sevilla según la tenencia de pareja Además de todo lo analizado a niveles generales, sería interesante estudiar el porcentaje de personas que se posicionan en cada nivel –bajo, medio y alto-, diferenciando entre los que tienen y no tienen pareja. Haremos un análisis concretando en cada uno de los veinticinco ítems, a través de la tabla 1 (anexo VI). En la tabla podemos ver que, por lo general, se manifiesta un profundo cambio en los niveles medio y alto entre los sujetos que tienen pareja y los que no la tienen. Los porcentajes son muchos más elevados en aquellos que en el presente no están experimentando dicha microviolencia, por la ausencia de una relación sentimental. Claros ejemplos son el Ítem 22 “Poner en duda la fidelidad de la otra persona de la pareja” con un porcentaje en el nivel medio de 14% sin pareja y un 10,5% con pareja y en el nivel alto de 5% sin pareja y 2,2% con pareja, el Ítem 20 “Engañar, mentir o no cumplir los acuerdos de la pareja” con un porcentaje en el nivel medio de 10,1% sin pareja y un 6,1% con pareja mientras que en el nivel alto se presenta un 4,2% sin pareja y 2,2% con pareja, y el Ítem 19 “Poner excusas para justificarse” con un porcentaje en el nivel medio de 16% sin pareja y un 14,4% con pareja mientras que en el nivel alto se registra un 7,7% sin pareja y 4,8% con pareja. Estos son los más señalados, pero no son los únicos ítems que siguen este mismo comportamiento, en el mismo podemos encontrar también el Ítem 2 “Tomar decisiones importantes sin contar con la pareja”, el Ítem 3 “Anular las decisiones que habéis tomado en la pareja”, el Ítem 4 “Obtener lo que se quiere de la otra persona
18 de la pareja por cansancio”, el Ítem 7 “Controlar el dinero o los gastos de la otra persona”, el Ítem 11 “Que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja por encima de las necesidades más personales/individuales”, el Ítem 12 “Desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje”, el Ítem 13 “A través de insinuaciones o chantaje emocional, provocar inseguridades o sentimientos de culpa en la pareja”, el Ítem 15 “Interrumpir, no escuchar, no responder o manipular las palabras de la otra persona en la pareja”, el Ítem 16 “Considerar que la otra persona de la pareja es infantil y que no tiene autonomía porque necesita ser cuidada y protegida” y el Ítem 25 “No valorar o no dar importancia a las tareas o actividades que realiza la otra persona en la pareja”. Pero no en todos ocurre esto, hay casos en los que el porcentaje en el nivel medio es más bajo en aquellos usuarios que no tienen pareja, pero en el nivel alto ocurre todo lo contrario y viceversa. Así, en aquellos que muestran un porcentaje bajo de estudiantes sin pareja en el nivel medio, en comparación con los que sí la tienen, a la par que en el nivel alto ocurre lo contrario se encontrarían los ítems 10 “Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) dificultando que lo use la pareja”, 17“Invadir la intimidad de la otra persona de la pareja”, 18 “No expresar los propios sentimientos o muy a menudo no mostrar/ocultar las emociones a la otra persona en la pareja” y 24 “Dar lástima”; y en aquellos en los que se desarrolla un alto porcentaje en el nivel medio sin pareja en comparación con los que sí la tienen mientras que en el nivel alto sucede al revés se encuentran los Ítems 5 “No respetar los sentimientos de la otra persona en pareja”, Ítem 6 “Obtener lo que se quiere de la otra persona de la pareja por cansancio”, Ítem 8 “Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja”, Ítem 9 “Poner pegas o dificultar que tu pareja salga o se relacione con su familia o amistades”, Ítem 14 “Enfadarse o hacer comentarios bruscos o agresivos por sorpresa y sin que se sepa la razón”, Ítem 21 “No asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos/as…” e Ítem 23 “Amenazar con abandonar la relación o con iniciar un aventura con otra persona fuera de la pareja”. Este último es el más señalado por destacar en dicha característica, con un porcentaje del 7,5% de usuarios sin pareja en el nivel medio y 0,9% de usuarios con pareja en el mismo nivel, mientras que en el nivel alto el porcentaje de usuarios sin parejas es del 2,9% y con pareja del 3,5%. Esto puede deberse al tipo de ítem y lo que supone para el sujeto asumir que se desarrolla el mismo.
19 Por último, comentar el caso del Ítem 1“Atemorizar mediante el tono de voz, la mirada o los gestos”, en el que podemos observar un alto porcentaje de personas posicionadas en el nivel medio sin pareja (12,7%) en comparación con aquellas que sí la tienen (9,2%), mientras que el nivel alto el porcentaje se muestra intacto entre ambos (3,5%). 5.3. Microviolencia íntima de pareja según la rama de conocimiento elegida por el alumnado de reciente ingreso en la US En este apartado se estudia el porcentaje de personas que se posicionan en cada nivel – bajo, medio y alto-, diferenciando entre ramas de conocimiento: Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ciencias e Ingeniería y Arquitectura; concretando, al igual que en el epígrafe anterior, en cada uno de los veinticinco ítems. Para ello nos ayudaremos de la Tabla 2 (anexo VII). A primera vista y centrándonos en los niveles medio y alto, podemos observar que la rama de Ingeniería y Arquitectura presenta una tendencia general a porcentajes más elevados. Como por ejemplo ocurre en el ítem 1“Atemorizar mediante el tono de voz, la mirada o los gestos” o en el ítem 10 “Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) dificultando que lo use la pareja”, entre otros. Por su parte, el Ítem 2 “Tomar decisiones importantes sin contar con la pareja” en la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas posee un porcentaje mínimamente más elevado de estudiantes con y sin pareja dentro del nivel alto. El Ítem 3 “Anular las decisiones que habéis tomado en la pareja” posee porcentajes más bajos en comparación con el Ítem 1 y 2, mientras que el Ítem 5 “No respetar los sentimientos de la otra persona en pareja” recoge las cifras más elevadas en Ciencias Sociales y Jurídicas y en Ingeniería y Arquitectura, aunque posee un porcentaje del 0% dentro del nivel alto en Ciencias de la Salud. Por otro lado, el Ítem 6 “Obtener lo que se quiere de la otra persona de la pareja por cansancio” recoge el porcentaje más elevado en Ciencias Sociales y Jurídicas y el más bajo en Ciencias de la Salud, aunque en este último la cifra incrementa bastante en el nivel medio. El Ítem 7 “Controlar el dinero o los gastos de la otra persona” posee el porcentaje más bajo en nivel alto con un 0,9% en la rama de Ciencias de la Salud, sin embargo, su nivel medio es el segundo más alto con un 5,2%. Los valores más altos en los niveles medio y alto se dan en Ingeniería y Arquitectura.
20 El Ítem 8 “Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja” obtiene un 0% en Ciencias Sociales y Jurídicas como valor más bajo dentro del nivel alto y un 2,6% como valor más alto, seguido de Ingeniería y Arquitectura (2,2%) que también posee la cifra más elevada en el nivel alto (9,4%). El Ítem 9 “Poner pegas o dificultar que tu pareja salga o se relacione con su familia o amistades” tiene los porcentajes más bajos tanto en el nivel medio como alto en Ciencias, mientras que los más altos se encuentran en Ingeniería y Arquitectura con un 8,3% en nivel medio y un 1,7% en nivel alto, seguido de Ciencias de la Salud con el mismo porcentaje en el nivel alto y un 6,1% en el nivel medio. El Ítem 11 “Que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja por encima de las necesidades más personales/individuales” tiene el porcentaje más bajo en el nivel alto en Ciencias de la Salud (2,6%), sin embargo en el nivel medio la cifra de porcentaje más baja se da en la rama de Ciencias (4,3%); los porcentajes más altos tanto en el nivel medio como en el nivel alto se registran en Ingeniería y Arquitectura con un 8,9% y 8,3%, respectivamente. Dentro del Ítem 12 “Que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja por encima de las necesidades más personales/individuales”, la rama Ciencias de la Salud registra un 0% en el nivel alto, mientras que la cifra más baja en el nivel medio se encuentra en la rama de Ciencias con un 3,2% -sin embargo, esta misma rama posee los valores más altos en el nivel medio 4,3%-. Ítem 13 “A través de insinuaciones o chantaje emocional, provocar inseguridades o sentimientos de culpa en la pareja”, la rama con el porcentaje más bajo en los niveles medio y alto es la de Ciencias de la Salud, con un porcentaje del 1,1% en el nivel alto y un 4,3% en el nivel medio; la cifra más elevada recogida dentro del nivel medio se da en Ciencias Sociales y Jurídicas (9,5%) y el nivel alto lo supera Ingeniería y Arquitectura con un 4,4%, aunque baraja unos baremos muy similares a los de Ciencias de la Salud y Ciencias -que registran la misma cifra-. Ítem 14 “Enfadarse o hacer comentarios bruscos o agresivos por sorpresa y sin que se sepa la razón” tiene los valores más bajos en nivel alto en Ingeniería y Arquitectura (2,8%) y en nivel medio en Ciencias Sociales y Jurídicas (7,1%); en este último nivel todos en general recogen cifras muy altas, la más elevada se da en los estudiantes de reciente ingreso que estudian Ciencias (10,8%). Por otro lado, el porcentaje más elevado dentro del nivel alto se recoge los usuarios que estudian Ciencias Sociales y Jurídicas (7,1%). El Ítem 15 “Interrumpir, no escuchar, no responder o manipular las palabras de la otra persona en la pareja” registra los porcentajes más bajos en nivel medio y alto en Ciencias
21 de la Salud con 2,6% y un 4,3%, respectivamente; en el resto de ramas, en cuanto al nivel medio, se ve un porcentaje de usuarios muy elevado en comparación con el alto y, en general, el resto de ítems -en Ciencias Sociales y Jurídicas encontramos 11,5%, en Ciencias un 10,8% y en IA el porcentaje más elevado con un 12,2%-. El Ítem 16 “Considerar que la otra persona de la pareja es infantil y que no tiene autonomía porque necesita ser cuidada y protegida” posee los valores más bajos en nivel alto y medio en Ciencias con un 5,4% en el nivel medio y un 1,1% en el nivel alto; en contraste estaría la rama de Ingeniería y Arquitectura, con los valores más altos (5% el nivel alto y 9,4% en el nivel medio). El Ítem 17 “Invadir la intimidad de la otra persona de la pareja”, el porcentaje más bajo dentro del nivel medio se halla en Ciencias con 2,2 % y dentro del nivel alto en Ciencias de la Salud con un porcentaje del 5,3%; el porcentaje más elevado en los niveles medio y alto se registran en Ingeniería y Arquitectura con un 3,3% en el nivel alto y un 6,6% en el nivel medio, muy igualado Ciencias de la Salud (6,5%). El Ítem 18 “No expresar los propios sentimientos o muy a menudo no mostrar/ocultar las emociones a la otra persona en la pareja” tiene porcentajes muy altos en el nivel medio, el más elevado se encuentra en Ciencias Sociales y Jurídicas con un 23%, seguido de Ciencias de la Salud con un 22,4% e Ingeniería y Arquitectura con 7,7%; el porcentaje más elevado en el nivel alto lo registra los estudiantes de Ciencias Sociales y Jurídicas con un 10,8% y, por último, la rama con menos cifras en el nivel alto es la de Ciencias con un 5,4%. El Ítem 19 “Poner excusas para justificarse”, también tiene porcentajes muy altos dentro del nivel medio, en la rama de Ingeniería y Arquitectura encontramos un porcentaje del 19,9%, en la de Ciencias de la Salud se registra un 15,1%, en la de Ciencias un 14,7% y en la de Ciencias Sociales y Jurídicas un 13,2%. La rama con la cifra más elevada en el nivel alto es la de Ciencias Sociales y Jurídicas con un 8,4% seguida de la de Ingeniería y Arquitectura con un 7,2%. Al igual que le ocurre al Ítem 22 “Poner en duda la fidelidad de la otra persona de la pareja”, que también tiene porcentajes altos en todas las ramas dentro del nivel medio, el más alto se halla en la rama de Ciencias de la Salud (14,7%) y el más bajo en Ciencias Sociales y Jurídicas (10,8%). El porcentaje más elevado dentro del nivel alto se encuentra en Ingeniería y Arquitectura (5%) y el más bajo en Ciencias (2,2%). El Ítem 23 “Amenazar con abandonar la relación o con iniciar un aventura con otra persona fuera de la pareja” en comparación con los anteriores ítems baraja cifras más
22 reducidas de estudiantes en los niveles medio y alto, la más baja recogida dentro del nivel alto es de un 2,2% en Ciencias de la Salud y la más alta de un 4,4% dentro del mismo nivel, por otro lado la más baja recogida en el nivel medio es de 1,1% en Ciencias y la más elevada es de 8,9% en Ingeniería y Arquitectura. En el Ítem 24 “Dar lástima” destaca el porcentaje del nivel medio en la rama de Ciencias de la Salud (12,2%); en el nivel alto la cifra más elevada se puntúa en Ciencias Sociales y Jurídicas (6,4%) y la más baja se encuentra Ciencias de la Salud (1,7%). Por último, el Ítem 25 “No valorar o no dar importancia a las tareas o actividades que realiza la otra persona en la pareja” donde la rama con porcentajes más altos en los niveles medio y alto se encuentran en Ingeniería y Arquitectura y los más bajos en Ciencias de la Salud en el nivel alto (1,7%) y en Ciencias en el nivel medio (3,2%). Para acabar de comentar la tabla, decir que, a nivel global podemos ver como la rama de Ciencias recoge los porcentajes más bajos en estudiantes de reciente ingreso posicionados entre los niveles medio (3,3%) y alto (0%), seguida de la rama de Ciencias de la salud con el mismo porcentaje de usuarios puntuados en el nivel alto (0%) –aunque con un porcentaje más elevado de sujetos en el nivel medio que el que se recoge en la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas (3,3%)-. Así, como ya decíamos al principio del epígrafe, la rama de Ingeniería y Arquitectura es la que puntúa con porcentajes más elevados en niveles medio (7,8%) y alto (1,7%). Recordamos que no son cifras elevadas, pero si bastantes significativas. 5.4. Relación de los diferentes indicadores con la medida global de Micromachismo Se ha realizado un análisis de tipo ordinal CATPCA o escalamiento óptimo, un tipo de análisis factorial que ofrece un resumen de la fiabilidad a través del Alfa de Cronbach y el ajuste de los ítems en el factor que se observa en la matriz de cargas, el cual es expresivo de la validez de constructo, con el fin de demostrar que todos estos ítems miden una cosa que, en este caso, es la aceptación de la violación en los estudiantes de recién ingreso en la universidad de Sevilla. La fiabilidad obtenida por esta medida es un Alfa de Cronbach =.94. Podemos decir es que todos los ítems están bien relacionados con el factor y contribuyen a la medida (Anexo VIII).
23 5.5. Naturaleza multifactorial de la escala de medida de Microviolencia La estructura interna factorial propuesta por Ferrer, Bosh, Ramis, Navarro Guzmán y García-Buades (2008) es compleja y está compuesta por 5 factores. Nuestro instrumento no es exactamente el mismo que se utiliza en esta investigación, porque no preguntamos si están de acuerdo o no, sino que preguntamos si ha ocurrido o no y con qué frecuencia. Para el estudio de la estructura factorial se aplica el procedimiento FACTOR de SPSS, que permite rotar los ejes y estudiar los datos estructuralmente. Se ha buscado la estructura multifactorial (5 factores) propuesta en similares medidas. Se aplica el método de extracción de Componentes Principales (PCA) y una rotación oblimin con delta = 0, con el objeto de realizar la búsqueda más precisa posible de la estructura (anexo IX). En esta tabla se muestran los ítems que se encuentran en el mismo factor, aunque no sea con la misma exactitud en ambos estudios. Factores Estudio precedente Estudio actual F5 2, 3, y 25 1, 2 y 3 F4 7, 8, y 9 18 y 19 F3 11, 12, 16 y 21 7, 10, 11, 12 y 21 F2 1, 4, 5, 13 y 14 4, 5, 6, 8, 9, 13, 14 y 15 F1 6, 10, 15, 17, 18, 19, 20, 22, 23 y 24 16, 17,20, 22, 23, 24 y 25 Como se puede observar, la tabla comparativa entre ambos estudios muestra una relación muy fuerte, aunque no todos los ítems se encuentren en el mismo factor. Esto se debe a que en el estudio precedente se ha utilizado una rotación varimax, mientras que en el estudio actual ha sido oblimin. Sin embargo, el orden en el que se encuentran los ítems no altera al estudio que se hace en cada factor. Por lo tanto, eso va a ser el objeto de estudio, si se puede considerar el mismo factor o existe alguna diferencia entre ambos. 5.6. Estudio de la capacidad discriminatoria de los ítems de microviolencia Se aplica el Análisis Discriminante de SPSS, tomando como criterio la variable 0-1 (sin violencia/con violencia). Esto sirve para que se calcule la contribución de los ítems a la diferenciación entre ambos grupos. Cuando comprobamos el ANOVA de cada uno de los ítems vemos que todos son significativos, por lo que todos discriminan entre los que tienen violencia y los que no.
24 La correlación canónica en este estudio (.843) está por encima de la puntuación de .300, por lo que la ecuación discriminante que estamos calculando reproduce muy bien el modelo. Podemos decir entonces que el modelo es de utilidad para tomar decisiones. Autovalores Función Autovalor % de varianza % acumulado Correlación canónica 1 2,452a 100,0 100,0 ,843 a. Se utilizaron las primeras 1 funciones discriminantes canónicas en el análisis. La prueba Lambda de Wilks nos muestra una significación de .000, que al estar por debajo del criterio .05, significa que este modelo tiene bondad de ajuste, es decir, que es un modelo adecuado y útil, según hemos visto también por la alta correlación canónica. Por lo tanto, el modelo es válido para tomar decisiones. Lambda de Wilks Prueba de funciones Lambda de Wilks Chicuadrado gl Sig. 1 ,290 796,023 25 ,000 Se presentan los ítems ordenados por importancia en la matriz de estructuras (anexo X). Por orden, los ítems se quedarían de la siguiente manera: 12, 5, 25, 21, 13, 4, 23, 9, 17, 7, 14, 15, 8, 10, 16, 20, 24, 22, 1, 3, 11, 19, 2, 6 y 18.
31 b. aquel sujeto incluido dentro del nivel medio de microviolencia que estando con su pareja no reconoce que ha experimentado dichos ítems, en comparación con aquellos de su mismo nivel que sí la tienen. Ante los ítems relacionados con la invasión de espacio e intimidad y la expresión de sentimientos, encontramos: a. aquel sujeto incluido dentro del nivel medio de microviolencia que estando con su pareja reconoce que ha experimentado dichos ítems. b. aquel sujeto incluido dentro del nivel alto de microviolencia que estando con su pareja no reconoce que ha experimentado dichos ítems. Así como se aborda en el estudio de Ferrer, Bosch, Navarro Guzmán, Ramis y García- Buades (2008), los micromachismos basados en la invasión de espacios físicos y simbólicos y de relegación de las mujeres al rol femenino tradicional suelen ser aceptados por un mayor número de personas que los micromachismos de generación de inseguridad y temor, manipulación y empleo del control e infravaloración. Cáceres y Cáceres (2005), realizaron un estudio donde se pretendía analizar la frecuencia e intensidad de la violencia física, psicológica y sexual en el contexto de una relación íntima. Como resultado cabe destacar que en los hombres en pareja se ausentan las conductas violentas, pero se resaltan altos porcentajes en otras actitudes: celos (23,3%), bebida (16,7%), enfados relativos a puntos de vista discrepantes (6,7%), imposiciones (6,7%). Por otro lado, en el estudio por ramas vemos como se da una tendencia general de los niveles medio y alto en la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, pero dependiendo de los diferentes ítems estos despuntes son visibles en ramas distintas. Sería interesante asociar la cultura y la historia que engloba las distintas facultades y relacionarlas así con esas tendencias agrupadas a los diversos ítems. Del segundo objetivo del estudio, correspondiente a la parte relacional, se puede destacar que todos los ítems que se utilizan están bien relacionados con el factor y contribuyen a la medida, ya que la fiabilidad obtenida es un Alfa de Cronbach = .94. Se puede hablar de una fiabilidad óptima para el diagnóstico que se está haciendo sobre la microviolencia en pareja, y que el instrumento tiene validez de constructo, ya que todos los ítems están por encima de .300.
32 Como se ha mencionado anteriormente, nuestro estudio tiene una fuerte relación con el estudio precedente, es decir, con el estudio de Ferrer y Bosch (2019), aunque muestre ciertas diferencias en cuanto al orden de los factores. Se puede decir que todos los ítems utilizados discriminan entre los que tienen violencia y los que no, entre los que destacan algunos como desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje, o no respetar los sentimientos de la otra persona en la pareja. Por otro lado, se ha realizado una correlación ordinal entre la medida microviolencia y otros indicadores de violencia afectivo-sexual contra las mujeres. Se ha comprobado que los más repercuten a la hora de medir la existencia o no de microviolencia en la pareja son tres: la Triada Oscura (.484), la Doble Moral (.342) y el RSAS (.381). También se ha realizado un análisis de regresión lineal para ver la capacidad predictiva que tienen los distintos indicadores sobre la microviolencia. Según los coeficientes, la ecuación de regresión muestra en orden los indicadores a la hora de considerar la predicción de tener violencia en la pareja: MICROv = .514(x1)DSS+ .452(x2)TRIOPE+ .245(x3)DESMORAL+ .190(x4)RSAS – 16.372 Además, para determinar en qué medida se presenta la microviolencia en los alumnos de reciente ingreso en la US, se ha analizado la relación existente de los ítems de la microviolencia en función de la tenencia de pareja y, por otro lado, en función de la rama. También, se ha realizado un estudio factorial para determinar la interacción entre “rama” y “pareja”. Según los datos obtenidos una vez realizado el análisis mediante la utilización de las pruebas T de Student y ANOVA, podemos concluir que, respecto a la tenencia de pareja, aunque la diferencia es mínima, se ha detectado el empleo de hechos significativos por parte de los alumnos de reciente ingreso en la US como “que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja” y “no respetar los sentimientos de la otra persona en pareja”. También se destaca de forma global, con escasas diferencias, que los estudiantes sin pareja hacen un mayor uso de la microviolencia que los hombres con pareja. Por otra parte, se ha observado una considerable relación entre la microviolencia y las diferentes ramas de conocimientos que poseen los estudiantes, ya que se ha observado la experimentación de hechos significativos por parte de los alumnos de reciente ingreso en
33 la US como “anular las decisiones que se han tomado en la pareja”, “controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja”, “poner excusas para justificarse” y “no asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos/as…”. Tras observar el valor global, se destaca también con notables diferencias que los estudiantes de Ingenierías y Arquitectura hacen un mayor uso de la microviolencia en pareja que los estudiantes de Ciencias, en mayor medida, y las demás ramas de conocimiento. Finalmente, se ha realizado un estudio factorial para ver la interacción existente entre “rama” y “pareja”, y se ha observado que no existe efecto de interacción entre estos dos valores. Autores como Llorent y Sianes (2016), han comprobado a través de sus estudios que los micromachismos siguen presentes y visibles en las relaciones de pareja que conforman los estudiantes universitarios, destacando la monopolización de espacios como instrumento de empoderamiento y desvinculación con las tareas domésticas, además de la evitación de responsabilidades por parte del hombre con la posterior imposición de sobrecarga a la mujer. Según García, Hidalgo, López, Almendros y Del Rocío (2018), hay estudios que determinan que los jóvenes están informados sobre temas relacionados con la microviolencia y están concienciados de tal forma que pretenden formar una sociedad más igualitaria. Sin embargo, teniendo en cuenta los resultados anteriores se puede constatar que, a pesar de la concienciación existente en la sociedad sobre los micromachismos y violencia de género psicológica, siguen estando presentes entre nosotros y en nuestra forma de actuar y comunicarnos (Llorent y Sianes, 2016). No obstante, a pesar del tipo de variable que se analice, siguen siendo destacables en las parejas sentimentales las debilidades de género. Esto se debe, porque, aunque pensemos que la sociedad está concienciada y creamos que hemos avanzado mucho respecto al pasado, seguimos dándole un papel protagonista al machismo, en el cual predomina la dominación y el poder del hombre sobre la mujer. Pero es más importante destacar la falta de concienciación sobre el tema que tienen las propias mujeres, ya que además de seguir teniendo un comportamiento subordinado, son influenciadas en diversos aspectos de su vida por sus parejas, dominándolas como marionetas y condicionándolas a ser lo que ellos
34 quieren que sean, sin que ellas se den cuenta o justificando la razón de los hechos (Mayor, 2012). ¿Qué se puede hacer ante los micromachismos en la Universidad? (Propuesta de mejora) Como dice Luis Bonino (2004): “Los Micromachismos atentan, como otras formas de dominio sobre las mujeres, contra su libertad, su autonomía y su capacidad de elegir. Y esto, hoy en día, ya no puede tolerarse. Por ello, los varones deberían esforzarse por reconocer y modificar estos comportamientos y las mujeres conocerlos, y conocer sus efectos para resistirse a ellos y desenmascarar a quienes los ejercen. Es también necesario que los y las profesionales de la educación y la salud, sepan que estos comportamientos masculinos existen, los detecten, conozcan sus efectos y los jerarquicen como factores a incluirpara combatirlos- en sus estrategias de apoyo al bienestar y crecimiento de las personas”. Como ejemplo de estrategia para combatir estos comportamientos se puede citar al “Plan para la Igualdad de mujeres y hombres de Emakunde 2018-2021”. Este plan concreta la estrategia de Emakunde (Instituto Vasco de la Mujer) para hacer efectivos los compromisos en materia de igualdad de mujeres y hombres que están establecidos en el Programa de Gobierno para la XI Legislatura y en el VII Plan para la Igualdad de Mujeres y Hombres en la CAE. Este plan no es un documentado de planificación aislado, ya que tiene sentido en el marco de una trayectoria ya consolidada en el organismo de articular el trabajo en torno a planes que, siguiendo las directrices del Gobierno Vasco en materia de igualdad para cada legislatura, estructuren y pauten la intervención (Emakunde, 2008). Por otro lado, desde el Instituto de La Mujer se crean también numerosos programas y diversas actividades para erradicar estos comportamientos que atentan contra las mujeres. Otra estrategia que se puede destacar para acabar con la violencia contra la mujer es el Programa Irene, propuesto por el Instituto de la Mujer. Este Programa tiene como objetivo mostrar, de una forma divulgativa, toda la problemática que plantean los delitos contra la libertad sexual. Se pretende que jóvenes y adolescentes conozcan el significado de una agresión sexual, el por qué se produce, la actitud ante este tipo de delitos y el conocimiento de los recursos con que se cuenta y cómo utilizarlos.
35 Este Programa se concreta en un itinerario formativo, a través de diferentes tipos de actividades, talleres y cursos de formación encaminados a informar, prevenir y formas a distintos colectivos sobre la violencia sexual. Estas actividades están dirigidas a la sensibilización y formación tanto de profesionales que pueden tener relación directa con las víctimas de agresión, a las familias y a población joven y adolescente (Instituto de la Mujer, 2009). Aunque esto es una realidad que se conoce desde hace tiempo, este estudio nos ha subrayado la necesidad de llevar a cabo una intervención educativa en los estudiantes universitarios de recién ingreso, dado nuestro ámbito de estudio. El ámbito educativo es uno de los más importantes en la vida un/a joven, por lo que sería conveniente que, dentro de este ámbito, se promueva la construcción de unas relaciones más igualitarias entre hombres y mujeres, rechazando así toda forma de violencia. Por ello, creemos que sería conveniente el conocimiento y la sensibilización sobre la existencia de estos comportamientos que, aunque parezca que en las universidades no se llevan a cabo, este pensamiento está lejos de la realidad. En primer lugar, una de las actividades que se proponen es la realización de un cartel comparativo entre lo que ellos/as creen que es una relación afectivo-sexual sana y no sana. Esta actividad se ha propuesto con el objetivo de que reflexionen sobre las relaciones afectivo-sexuales actuales entre adolescentes y se den cuenta de que hay ciertas prácticas de dominación masculina que pasan desapercibas y que ellas mismas pueden estar siendo víctimas o son ellos los que están llevando a cabo estos comportamientos con sus parejas. Conocer los diferentes tipos de micromachismos existentes es el primer paso para poner fin a su puesta en marcha. Una vez que hayan sabido diferenciar estos comportamientos de dominación masculina, podrían elaborar un folleto (díptico o tríptico) sobre cómo prevenir y actuar frente a situaciones de violencia de género. Hemos visto como claro ejemplo de esta actividad propuesta, el díptico elaborado por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, centrándose en el ámbito educativo (Anexo XV). Este dirige su mensaje a las/os adolescentes y su entorno cercano para que puedan apoyarles ante situaciones de este tipo de violencia, aprendiendo a identificar las primeras señales del maltrato y poniendo en
36 conocimiento los recursos de apoyo y prevención disponibles a su alcance (Ministerio de Igualdad, s.f.). Una vez elaborado el folleto informativo propuesto anteriormente, la última actividad propuesta sería la realización de posters o fotografías que representen este tipo de violencia en nuestro día a día y que pasan desapercibida. Esta actividad tiene el objetivo de concienciar visualmente a los/as estudiantes de la Universidad de Sevilla sobre el Micromachismo y hacer ver que nadie está exento de sufrirlo en cualquier etapa de su vida. En el anexo XVIII se adjuntan algunas ilustraciones que pueden servir como referencia para realizar esta última actividad.
37 7. Referencias bibliográficas APA. (1999). Resolution On Male Violence Against Women. American Psychological Association. Recuperado de: http://www.apa.org/about/policy/maleviolence.aspx Benalcázar-Luna, M., y Venegas, G. (2017). Micromachismo: manifestación de violencia simbólica. UTCiencia: Ciencia y Tecnología al servicio del pueblo, 2(3), 140-149. Blázquez Alonso, M., Moreno Manso, J., y García-Baamonde, M. (2011). Desarrollo de la violencia psicológica durante el noviazgo en parejas de jóvenes universitarios/as. Apuntes de Psicología, 29(3), 379-412. Bonilla, A. (2008). Género, identidades y violencia. Imaginario cultural, construcción de identidades de género y violencia: formación para la igualdad en adolescentes, 15-34. Bonino, L. (2001). Masculinidad, social y sistema sanitario. El caso de la violencia masculina. Seminario sobre mainstreaming de género en las políticas de salud en Europa. Instituto de la Mujer, 103-111. Bonino, L. (2004). Los Micromachismos. Revista La Cibeles (2)6. Buzón, V. M. (2012-2013). Micromachismo en parejas jóvenes (Tesis de grado). Universidad de Sevilla. Cabruja, Teresa. (2004). Violencia doméstica: sexo y género en las teorías psicosociales sobre la violencia. Hacia otras propuestas de comprensión e intervención, 13(2), 141-154. Cáceres, A. y Cáceres, J. (2006). Violencia en relaciones íntimas en dos eta-pas evolutivas. Intenational Journal of Clinical and Health Psychology, 6 (2), 271-284 Cavazos, D. L. (2018). Violencia entre pareja íntima en contra de la mujer: Un análisis de empoderamiento a través de la educación. Revista Electrónica de Investigación y Docencia, 19, 73-86. Connell, W. y Messerschmidt, J. (2013). Masculinidade hegemónica. Estudos Feministas, 21(1), 241-282. De Miguel, A. (2010). A la búsqueda de la claridad conceptual: ¿De qué hablamos cuando hablamos del miedo a las mujeres? Fundación Isonomía, 148- 155. Delgado, C. Aspectos cognitivos y emocionales de la violencia de género. (2013). Violencia de género e igualdad. Una cuestión de derechos humanos, 65- 79. Díez, E. J. (2015). Códigos de masculinidad hegemónica en educación. Revista Iberoamericana de Educación, 68, 79-98. Estébanez, I. (2010). "Te quiero... (solo para mí)". Relaciones adolescentes de control. TABANQUE Revista pedagógica, 45-68. Expósito, F., Moya, M., y Padilla, J. L. (2006). Revisión de las propiedades psicométricas de las versiones larga y reducida de la Escala sobre Ideología de Género. International Journal of Clinical and Health Psychology, 6.
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47 Anexo VI. Microviolencia íntima en los estudiantes de recién ingreso en la Universidad de Sevilla según la tenencia de pareja Tabla 1. Porcentaje de distribución de la microviolencia en un nivel bajo, medio y alto. Total N = 696 Sin pareja N = 467 Con pareja N = 229 Bajo Medio Alto Bajo Medio Alto Bajo Medio Alto Ítem 1 85 11,5 3,5 83,8 12,7 3,5 87,3 9,2 3,5 Ítem 2 70,8 22,4 6,7 67,6 24,7 7,7 77,3 17,9 4,8 Ítem 3 82,7 13,8 3,5 80,3 15,3 4,4 87,3 10,9 1,7 Ítem 4 89,2 7,3 3,5 88 8,3 3,7 91,7 5,3 3,1 Ítem 5 90,8 7 2,2 88,4 9,6 2 95,6 1,7 2,6 Ítem 6 81,7 13,9 4,4 80 15,8 4,2 85,1 10,1 4,8 Ítem 7 92,6 4,8 2,6 91,2 5,5 3,3 95,2 3,5 1,3 Ítem 8 91,1 6,6 2,3 91 6,8 2,2 91,3 6,1 2,6 Ítem 9 92,4 6 1,6 92,1 6,3 1,5 93 5,2 1,7 Ítem 10 92,7 5 2,3 92,7 4,6 2,6 92,6 5,7 1,7 Ítem 11 86,7 7,9 5,4 83,9 9,5 6,6 92,1 4,8 3,1 Ítem 12 94,4 3,7 1,9 94,1 3,7 2,2 95,2 3,5 1,3 Ítem 13 89,2 7,6 3,2 87,5 9,2 3,3 92,6 4,4 3,1 Ítem 14 87 8,5 4,5 86,2 9,4 4,4 88,6 6,6 4,8 Ítem 15 86,3 10,4 3,4 85,7 10,5 3,7 87,3 10 2,6 Ítem 16 88,3 7,9 3,8 87,3 8,1 4,6 90,4 7,4 2,2 Ítem 17 91,2 6 2,8 91,4 5 3,5 90,8 7,9 1,3 Ítem 18 68,5 22,4 9 66,5 22,1 11,4 72,5 23,1 4,4 Ítem 19 77,8 15,5 6,7 76,4 16 7,7 80,8 14,4 4,8 Ítem 20 87,8 8,7 3,5 85,8 10,1 4,2 91,7 6,1 2,2 Ítem 21 91,1 5,7 3,2 90,3 6,6 3,1 92,6 3,9 3,5 Ítem 22 83 12,9 4,1 80,9 14 5 87,3 10,5 2,2 Ítem 23 91,7 5,3 3,1 89,7 7,5 2,9 95,6 0,9 3,5 Ítem 24 87,1 8,3 4,5 87,3 7,9 4,8 86,9 9,2 3,9 Ítem 25 89,5 6,6 3,9 88,8 7 4,2 90,8 5,7 3,5 Mv_global 93,6 5,5 0,9 92,6 6,7 7 95,5 3,2 1,4 Nota. Esta tabla incluye solo el porcentaje válido de la ESCALA3.MicroV. La distribución de porcentajes en la escala global y sus dimensiones se han calculado como un promedio de los porcentajes en cada ítem.
48 Anexo VII. Microviolencia íntima de pareja según la rama de conocimiento elegida por el alumnado de reciente ingreso en la US Tabla 2. Distribución porcentual de los grados y las diferentes ramas de conocimiento. Ciencias de la Salud Ciencias Sociales y Jurídicas Ciencias Ingeniería y Arquitectura 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 Ítem 1 80,7 14,9 4,4 86,1 11,1 2,7 89,4 8,5 2,1 83,4 11,6 5 Ítem 2 65,5 27,6 6,9 70,2 22,7 7,1 79,6 15,1 5,4 70,9 22,5 6,6 Ítem 3 84,5 12,1 3,4 82,1 14,2 3,7 94,6 3,3 2,2 76,4 19,8 3,8 Ítem 4 93 5,2 1,7 89,5 6,1 4,4 89,2 8,6 2,2 86,2 9,9 3,9 Ítem 5 94 6 0 91,9 5,7 2,4 91,3 7,6 1,1 86,7 9,4 3,9 Ítem 6 85,2 13 1,7 78,3 16,6 5,1 91,4 4,3 4,3 80,1 14,9 5 Ítem 7 93,9 5,2 0,9 93,9 3,4 2,7 95,7 2,2 2,2 87,8 8,3 3,9 Ítem 8 94 3,4 2,6 89,8 7,1 3,1 96,8 3,2 0 88,4 9,4 2,2 Ítem 9 94,8 3,4 1,7 92,2 6,1 1,7 94,6 4,3 1,1 90,1 8,3 1,7 Ítem 10 94,7 4,4 0,9 92,9 4,7 2,4 95,7 3,2 1,1 85,5 6,6 3,9 Ítem 11 88,7 8,7 2,6 86,8 8,1 5,1 91,3 4,3 4,3 82,8 8,9 8,3 Ítem 12 96,5 3,5 0 95,6 3,4 1 92,5 3,2 4,3 92,3 4,4 3,3 Ítem 13 90,5 5,2 4,3 87,8 9.5 2,7 94,6 4,3 1,1 87,8 7,8 4,4 Ítem 14 86,1 8,7 5,2 87,1 7,1 5,8 86 10,8 3,2 87,8 9,4 2,8 Ítem 15 93,1 4,3 2,6 84,7 11,5 3,7 84,9 10,8 4,3 85,1 12,2 2,8 Ítem 16 90,5 6 3,4 87,5 8,4 4,1 93,5 5,4 1,1 85,6 9,4 5 Ítem 17 92,1 5,3 2,6 91,6 5,7 2,7 91,4 6,5 2,2 90,1 6,6 3,3 Ítem 18 68,1 22,4 9,5 66,2 23 10,8 69,9 24,7 5,4 71,8 20,4 7,7 Ítem 19 80,2 14,7 5,2 78,4 13,2 8,4 82,8 15,1 2,2 72,9 19,9 7,2 Ítem 20 90,5 5,2 4,3 86,5 10,5 3 91,4 5,4 3,2 86,2 9,9 3,9 Ítem 21 91,3 5,2 3,5 91,5 6,1 2,4 97,8 1,1 1,1 86,7 7,8 5,6 Ítem 22 82,8 14,7 2,6 81,7 13,6 4,7 87,1 10,8 2,2 83,3 11,7 5 Ítem 23 93 4,3 2,6 92,5 4,7 2,7 96,8 1,1 2,2 86,7 8,9 4,4 Ítem 24 86,1 12,2 1,7 85,1 8,4 6,4 93,5 3,2 3,2 87,8 8,3 3,9 Ítem 25 92,2 5,2 2,6 88,2 7,8 4,1 94,6 3,2 2,2 87,2 7,2 5,6 GLOBAL 95 5 0 94,1 4,9 1 96,7 3,3 0 90,5 7,8 1,7 Nota. Esta tabla incluye solo la frecuencia en la que se manifiestan los ítems de la ESCALA3.MicroV. La distribución de porcentajes en la escala global y sus dimensiones se han calculado como un promedio de los porcentajes en cada ítem. 1 = bueno -incluye nunca y siempre-; 2 = medio -en ocasiones-; 3 = Alto - incluye casi siempre y siempre-.
49 Anexo VIII. CATPCA para el estudio de la validez y fiabilidad de la medida de microviolencia Se ha realizado un análisis de tipo ordinal CATPCA o escalamiento óptimo, un tipo de análisis factorial que ofrece un resumen de la fiabilidad a través del Alfa de Cronbach y el ajuste de los ítems en el factor que se observa en la matriz de cargas, el cual es expresivo de la validez de constructo, con el fin de demostrar que todos estos ítems miden una cosa que, en este caso, es la aceptación de la violación en los estudiantes de recién ingreso en la universidad de Sevilla. La fiabilidad obtenida por esta medida es un Alfa de Cronbach =.94. Podemos decir es que todos los ítems están bien relacionados con el factor y contribuyen a la medida. Como podemos ver esa fiabilidad es muy alta, ya que el coeficiente Alfa de Cronbach debe ser como mínimo de .70 y se observa que en esta medida Alfa C = .94. Por lo tanto, podemos hablar de una fiabilidad óptima, lo que quiere decir que cuando sumamos los 25 ítems y obtenemos una medida, esa medida la podemos considerar fiable y óptima para el diagnóstico que se está haciendo sobre la microviolencia en pareja. Las “Cargas en componentes” indican si todos los ítems están contribuyendo. En este caso, ninguno de los ítems que tenemos está por debajo de una puntuación de .300, por lo que la correlación es fiable y el instrumento tiene validez de constructo, es decir, cuando consideramos la medida global sabemos que es fiable y que está bien construida. Esto no significa que sea una escala unifactorial. Por lo tanto, lo que realmente podemos decir es que todos los ítems están bien relacionados con el factor y contribuyen a la medida.
Cargas en componentes Dimensión 1 1. Atemorizar mediante el tono de voz, la mirada o los gestos ,545 2. Tomar decisiones importantes sin contar con la pareja ,727 3 Anular las decisiones que habéis tomado en la pareja ,689 4. No respetar las opiniones o derechos de la otra persona en la pareja ,732 5. No respetar los sentimientos de la otra persona en la pareja ,676 6. Obtener lo que se quiere de la otra persona de la pareja por cansancio (“ganarle por agotamiento”) ,691 7. Controlar el dinero o los gastos de la otra persona de la pareja ,633 8. Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja ,533 9. Poner pegas o dificultar que tu pareja salga o se relacione con su familia o amistades ,680 10. Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) ,498 dificultando que los use la pareja 11. Que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja por encima de las necesidades más personales/individuales ,429 12. Desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje ,530 13. A través de insinuaciones o chantaje emocional, provocar inseguridades o sentimientos de culpa en la pareja ,685 14. Enfadarse o hacer comentarios bruscos o agresivos por sorpresa y sin que se sepa la razón ,722 15. Interrumpir, no escuchar, no responder o manipular las palabras de la otra persona en la pareja ,694 16. Considerar que la otra persona de la pareja es infantil y que no tiene autonomía porque necesita ser cuidada y protegida ,558 17. Invadir la intimidad (leyendo sus mensajes, escuchando sus conversaciones telefónicas) de la otra persona de la pareja ,558 18. No expresar los propios sentimientos o ,743
51 muy a menudo no mostrar/ocultar las emociones a la otra persona en la pareja 19. Poner excusas para justificarse (“Yo no quería”, “No me di cuenta”, “Ha sido culpa de mi trabajo”, …) ,728 20. Engañar, mentir o no cumplir los acuerdos de la pareja ,537 21. No asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos /as,… ,689 22. Poner en duda la fidelidad de la otra persona de la pareja ,603 23. Amenazar con abandonar la relación o con iniciar una “aventura” con otra persona fuera de la pareja ,575 24. Dar lastima (“Sin ti no sé qué hacer”, “Si tú no estás me pasará algo malo”, …) ,785 25. No valorar o no dar importancia a las tareas o actividades que realiza la otra persona en la pareja ,736 Normalización de principal de variable.
52 Anexo IX. Estudio factorial de la estructura de Micromachismo Según la prueba de KMO, la medida de adecuación muestral, vemos que este dato tiene que ser como mínimo de .500 y nuestro estudio obtiene una puntuación de .962, por lo que podemos decir que la adecuación muestral global es óptima, igualmente sucede con cada ítem. En cuanto a la significación de la prueba de esfericidad, tiene que estar por debajo de 0.05, criterio que también se cumple en los datos que estudiamos. Podemos decir entonces que, según los datos que tenemos, los cuales son óptimos, se puede hacer un análisis factorial. A continuación, nos fijamos en la tabla de “Matriz de patrón”, que indica la mejor solución una vez concluida la rotación. Esta tabla nos indica la organización de los ítems en los cinco factores que suponemos agrupan a los indicadores. Cada ítem se posiciona en el factor donde más carga tenga, por lo que vamos a comparar el análisis que hemos hecho con el del estudio de Ferrer (2019) que sirve de precedente. Según la clasificación de Ferrer, cada ítem se posicionaría en los siguientes grupos: - F5: Infravaloración (2, 3 y 25). - F4: Control (7, 8 y 9). - F3: Relegación (11, 12, 16 y 21). - F2: Temor (1, 4, 5, 13 y 14). - F1: Invasión (6, 10, 15, 17, 18, 19, 20, 22, 23 y 24). Según la clasificación que nos ha salido en nuestro estudio, se quedaría así:
53 Matriz de patróna Componente 1 2 3 4 5 23. Amenazar con abandonar la relación o con iniciar una “aventura” con otra persona fuera de la pareja ,652 24. Dar lastima (“Sin ti no sé qué hacer”, “Si tú no estás me pasará algo malo”, …) ,603 16. Considerar que la otra persona de la pareja es infantil y que no tiene autonomía porque necesita ser cuidada y protegida ,579 22. Poner en duda la fidelidad de la otra persona de la pareja ,577 ,311 17. Invadir la intimidad (leyendo sus mensajes, escuchando sus conversaciones telefónicas) de la otra persona de la pareja ,443 25. No valorar o no dar importancia a las tareas o actividades que realiza la otra persona en la pareja ,437 20. Engañar, mentir o no cumplir los acuerdos de la pareja ,430 18. No expresar los propios sentimientos o muy a menudo no mostrar/ocultar las ,617
54 emociones a la otra persona en la pareja 19. Poner excusas para justificarse (“Yo no quería”, “No me di cuenta”, “Ha sido culpa de mi trabajo”, …) ,437 2. Tomar decisiones importantes sin contar con la pareja ,834 3 Anular las decisiones que habéis tomado en la pareja ,762 1. Atemorizar mediante el tono de voz, la mirada o los gestos ,621 11. Que el rol de madre/padre sea lo principal en la pareja por encima de las necesidades más personales/individuales ,781 10. Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) dificultando que los use la pareja ,656 12. Desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje ,344 ,580 21. No asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos /as,… ,563 7. Controlar el dinero o los gastos de la otra persona de la pareja -,335 ,557
55 6. Obtener lo que se quiere de la otra persona de la pareja por cansancio (“ganarle por agotamiento”) ,785 14. Enfadarse o hacer comentarios bruscos o agresivos por sorpresa y sin que se sepa la razón ,664 15. Interrumpir, no escuchar, no responder o manipular las palabras de la otra persona en la pareja ,304 ,521 9. Poner pegas o dificultar que tu pareja salga o se relacione con su familia o amistades -,337 ,492 5. No respetar los sentimientos de la otra persona en la pareja ,463 4. No respetar las opiniones o derechos de la otra persona en la pareja ,320 ,452 13. A través de insinuaciones o chantaje emocional, provocar inseguridades o sentimientos de culpa en la pareja ,424 ,429 8. Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja -,353 ,364
56 Anexo X. Valor discriminante A continuación, nos fijamos en la “Matriz de estructuras”, ya que nos ofrece los ítems ordenados según su valor discriminante. Matriz de estructuras Función 1 12. Desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje ,574 5. No respetar los sentimientos de la otra persona en la pareja ,556 25. No valorar o no dar importancia a las tareas o actividades que realiza la otra persona en la pareja ,529 21. No asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos /as,… ,475 13. A través de insinuaciones o chantaje emocional, provocar inseguridades o sentimientos de culpa en la pareja ,462 4. No respetar las opiniones o derechos de la otra persona en la pareja ,456 23. Amenazar con abandonar la relación o con iniciar una “aventura” con otra persona fuera de la pareja ,453 9. Poner pegas o dificultar que tu pareja salga o se relacione con su familia o amistades ,440 17. Invadir la intimidad (leyendo sus mensajes, escuchando sus conversaciones telefónicas) de la otra persona de la pareja ,427 7. Controlar el dinero o los gastos de la otra persona de la pareja ,420 14. Enfadarse o hacer comentarios bruscos o agresivos por sorpresa y sin que se sepa la razón ,409 15. Interrumpir, no escuchar, no responder o manipular las palabras de la otra persona en la pareja ,409 8. Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja ,392 10. Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) dificultando que los use la pareja ,369 16. Considerar que la otra persona de la pareja es infantil y que no tiene ,341
63 Anexo XIV. Subconjuntos de los ítems de la microviolencia con diferencias significativas y del valor global en función de la rama de conocimiento Tabla 1 Atemorizar mediante el tono de voz, la mirada o los gestos HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 94 ,36 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,50 ,50 Ingenierías y Arquitectura 181 ,60 ,60 Ciencias de la Salud 114 ,67 Sig. ,106 ,373 A juzgar por los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 1, podemos afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.36 y “Ciencias de la Salud” con una media de 0.67, entre ambos grupos puede observarse 0.31 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ciencias de la Salud”. “Ciencias Sociales y Jurídicas” y “Ingenierías y Arquitectura” se encuentran a la mitad, con una media de 0.50 la primera y una media de 0.60 la segunda. Tabla 2 Anular las decisiones que habéis tomado en la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 92 ,43 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,73
64 Ciencias de la Salud 116 ,76 Ingenierías y Arquitectura 182 ,83 Sig. 1,000 ,763 Considerando los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 3, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.43 e “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.83, entre ambos grupos se pueden observar 0.40 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias Sociales y Jurídicas” y “Ciencias de la Salud” se encuentran a la mitad, con una media de 0.73 la primera y una media de 0.76 la segunda. Tabla 3 Controlar el dinero o los gastos de la otra persona de la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,20 Ciencias de la Salud 115 ,24 ,24 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,25 ,25 Ingenierías y Arquitectura 181 ,45 Sig. ,942 ,074 Valorando los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 7, podemos determinar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.20 e “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.45, entre ambos grupos se pueden observar 0.25 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.24 la primera
65 y una media de 0.25 la segunda. Tabla 4 Controlar los horarios, citas o actividades de la otra persona de la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,18 Ciencias de la Salud 116 ,37 ,37 Ciencias Sociales y Jurídicas 295 ,38 ,38 Ingenierías y Arquitectura 181 ,48 Sig. ,119 ,628 Atendiendo a los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 8, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.18 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.48, entre ambos grupos se pueden observar 0.30 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.37 la primera y una media de 0.38 la segunda. Tabla 5 Monopolizar el uso de espacios o elementos comunes (el sofá, el mando de la tele) dificultando que los use la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,23 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,26 ,26 Ciencias de la Salud 114 ,30 ,30
66 Ingenierías y Arquitectura 181 ,45 Sig. ,811 ,110 Considerando los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 10, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.23 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.45, entre ambos grupos se pueden observar 0.22 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias Sociales y Jurídicas” y “Ciencias de la Salud” se encuentran a la mitad, con una media de 0.26 la primera y una media de 0.30 la segunda. Tabla 6 Desanimar o impedir que en nuestra pareja alguien estudie o trabaje HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias de la Salud 115 ,11 Ciencias Sociales y Jurídicas 295 ,17 ,17 Ciencias 93 ,25 ,25 Ingenierías y Arquitectura 181 ,35 Sig. ,287 ,065 A juzgar por los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 12, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias de la Salud” con una media de 0.11 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.35, entre ambos grupos se pueden observar 0.24 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias Sociales y Jurídicas” y “Ciencias” se encuentran a la mitad, con una media de 0.17 la primera y una media de 0.25 la segunda.
67 Tabla 7 A través de insinuaciones o chantaje emocional, provocar inseguridades o sentimientos de culpa en la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,24 Ciencias de la Salud 116 ,41 ,41 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,46 ,46 Ingenierías y Arquitectura 180 ,51 Sig. ,090 ,727 Considerando los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 13, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.24 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.51, entre ambos grupos se pueden observar 0.27 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.41 la primera y una media de 0.46 la segunda. Tabla 8 Poner excusas para justificarse (“Yo no quería”, “No me di cuenta”, “Ha sido culpa de mi trabajo”, …) HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,58 Ciencias de la Salud 116 ,83 ,83 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,85 ,85 Ingenierías y Arquitectura 181 ,97 Sig. ,088 ,612
68 Atendiendo a los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 19, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.58 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.97, entre ambos grupos se pueden observar 0.39 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.83 la primera y una media de 0.85 la segunda. Tabla 9 No asumir la responsabilidad o las tareas de la casa, del cuidado de los/as hijos /as,… HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,18 Ciencias de la Salud 115 ,37 ,37 Ciencias Sociales y Jurídicas 295 ,37 ,37 Ingenierías y Arquitectura 180 ,53 Sig. ,204 ,304 Valorando los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 21, podemos afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.18 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.53, entre ambos grupos se pueden observar 0.35 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, ambos con una media de 0.37.
69 Tabla 10 Amenazar con abandonar la relación o con iniciar una “aventura” con otra persona fuera de la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,16 Ciencias de la Salud 115 ,23 ,23 Ciencias Sociales y Jurídicas 295 ,29 ,29 Ingenierías y Arquitectura 180 ,43 Sig. ,476 ,111 Considerando los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 23, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.16 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.43, entre ambos grupos se pueden observar 0.27 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.23 la primera y una media de 0.29 la segunda. Tabla 11 No valorar o no dar importancia a las tareas o actividades que realiza la otra persona en la pareja HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 93 ,28 Ciencias de la Salud 115 ,44 ,44 Ciencias Sociales y Jurídicas 296 ,47 ,47 Ingenierías y Arquitectura 180 ,57 Sig. ,242 ,569
70 A juzgar por los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto al ítem 25, podemos afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.28 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.57, entre ambos grupos se pueden observar 0.29 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.44 la primera y una media de 0.47 la segunda. Tabla 12 MicroViolencia global en escala (0-4) HSD Tukeya,b RAMA (clasificación de grados en Ramas de Conocimiento) N Subconjunto para alfa = 0.05 1 2 Ciencias 90 ,3720 Ciencias de la Salud 101 ,4848 ,4848 Ciencias Sociales y Jurídicas 287 ,5118 ,5118 Ingenierías y Arquitectura 179 ,6011 Sig. ,132 ,270 Atendiendo a los resultados de los subconjuntos homogéneos de la Prueba de Tukey respecto a la microviolencia global, hemos de afirmar que existen diferencias estadísticamente significativas entre “Ciencias” con una media de 0.3720 y “Ingeniería y Arquitectura” con una media de 0.6011, entre ambos grupos se pueden observar 0.2291 puntos de diferencia, siendo mayor la puntuación de “Ingenierías y Arquitectura”. Los grupos de “Ciencias de la Salud” y “Ciencias Sociales y Jurídicas” se encuentran a la mitad, con una media de 0.4848 la primera y una media de 0.5118 la segunda.
71 Anexo XV. Díptico Ministerio de Igualdad Fuente: Gobierno de España, Ministerio de Igualdad. Recuperado de https://violenciagenero.igualdad.gob.es/profesionalesInvestigacion/educativo/recursos/material/pdf/folleto .pdf
72 Anexo XVI. Ilustraciones de referencia Fuente: Forges. Recuperado de https://www.enfemenino.com/mujer-hoy/album1263775/ilustracionescontra-la-violencia-de-genero-0.html#p14 Fuente: El Correo. Recuperado de https://www.enfemenino.com/mujer-hoy/album1263775/ilustracionescontra-la-violencia-de-genero-0.html#p15